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Revistas y Libros

Historia Crítica Nº 5

Marzo 1990 · Texto leído automáticamente de los escaneos: puede tener errores. Para verlo tal cual, ábrelo en el lector.

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HISTORIA CRITICA ES MAS QUE UNA REVISTA 7] LA REALIDAD DE NUESTROS DIAS VISTA SIN TAPUJOS FRENTE A LA INTOXICACION INSTITUCIONAL, COMUNICACION SIN MORDAZA 7 7 ñ Pedidos: AREA CRITICA, La historia de nuestros días A en cuadernos monográficos 28080 MADRID.

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Vicente Cespedosa — Abelardo Guil — Alfredo Grimaldos PRESENTACI Resistentes y asesinos de noviembre del pasado año sesenta y dos miem- bros del PCE(r) y de los GRAPO, enfrentados con el gobierno Socialista, que les niega la posibilidad de man- tener una villa digna en el interior de las prisiones, ha per- mitido que ambos bandos decanten con claridad sus posi- ciones. Mientras unos están dispuestos a resistir hasta la muerte, otros lo están a permitir un múltiple asesinato. No es la huelga la que mata a los presos, sino el gobierno con su política carcelaria. Para el Ministerio de Justicia, sólo si un preso se arre- piente puede acogerse a sus derechos penitenciarios e in- cluso salir en libertad, sea cual sea su condena. Al resto de los reclusos, que se mantienen fieles a sus criterios políti- cos —los que les llevaron al interior de las cárceles—, sólo les queda la muerte, en una lenta agonía, consumidos por la tuberculosis, la esclerosis múltiple o la hepatitis, perfec- tamente combinadas con una planificada desatención sani- taria. L a huelga de hambre que mantienen desde el día 30 La huelga de hambre de estas personas ha evidenciado, con meridiana claridad, la falta de credibilidad de este sis- tema político, carcomido por los escándalos y la corrupción, y la inmoralidad de un Gobierno que negocia durante el sa- crosanto período electoral, para no verse perjudicado en las urnas, y después incumple el pacto, Su hipocresía humanista consiste en mantener vivos a los huelguistas, mediante la tortura que supone la alimentación forzada, para conseguir que abandonen su postura de lucha y resistencia, y mueran más adelante, de uno en uno, sin escándalo ni cobertura informativa. Para González, Múgica y Asunción es más limpio esperar que se agudicen las lesio- nes irreversibles de los presos, motivadas por las numero- sas huelgas de hambre que llevan en su cuerpo, la tortura, el aislamiento y la mala comida. La prepotencia del gobierno ha negado incluso la media- ción de la Cruz Roja, de la Asociación de Derechos Huma- nos y de otras entidades para intentar encontrar una salida negociada al conflicto. tán de acuerdo con el exterminio silencioso que no hace chirriar malas conciencias, pero no con la muer- te como resultado de una huelga de hambre llevada hasta sus últimas consecuencias. El objetivo central de la huelga es la reunificación de to- dos los presos de ambas organizaciones en una misma cár- cel y la garantía de que van a poder llevar una existencia digna en su interior. «No queremos morir, pero tampoco ad- mitimos una forma de vida indigna e inhumana», han di- cho. El único privilegio que tienen es precisamente el de hacer la huelga para denunciar la situación en que se en- cuentran. Su actitud ha hecho saltar algunas de las muchas contra- dicciones que tiene el sistema, y ha generado un importante movimiento de solidaridad, sensible a las reivindicaciones de los huelguistas. Su triunfo constituye una garantía para todos los que discrepan con el Estado y pueden sufrir en algún momento la agresión de cualquiera de sus numerosos brazos represivos. T ambién ha quedado claro el cinismo de quienes es- entereza de los que resisten en las prisiones cunda en el exterior, para erradicar la tortura, las cárceles de exterminio y las leyes represivas, impedir los «suicidios» anunciados a los detenidos y conseguir la amnistía total. La libertad y la dignidad no se regalan, se conquistan. E s importante que el ejemplo de honradez, lucidez y CAPITULO 1 HISTORIA CRITICA N2 5 Marzo 1990 CAPITULO 2 + La huelga día a día ISBN: 84-87552-00-5 Imprime: CAPITULO 3 + «O te arrepientes o te suicidamos»..........- *e El GAL carcelario ...... + »Abajo los muros de las prisiones 11 H A Y, "A editorial * La batalla del hambre AS » La tortura de la alimentación A pág. CAPITULO 4 e El exterminio sanitario ........ 20 + Una huelga de hambre para O 28 CAPITULO 5 : e Razón de Estado ...........-.- 30 e Pasta de ministro...........-- 34 e Victoriano Diéguez, once años de Cártel iconos mm. os». 36 * Una batalla ganada........... 39 OA 18 Depósito legal: M-10730-1987

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- «O te arrepientes o te suicidamos» I día 30 de noviembre de 1989, los E miembros del PCE(r) y de los GRAPO recluidos en la cárcel de Soria, y un preso anarquista interno en el mismo establecimiento, inician una huel- ga de hambre «hasta la muerte», para rei- vindicar la reunificación de todos los miembros de ambas organizaciones en un solo centro. Con esta actitud, los presos políticos intentan hacer frente a las medi- das de dispersión puestas en práctica por el PSOE, siguiendo el ejemplo de sus ad- mirados socialdemócratas alemanes. Esta acción de trágicas consecuencias —la única posible para quienes recurren a ella— marca un hito importante en la re- sistencia contra el gobierno socialista, que con su política carcelaria intenta aniquilar o disuadir de su actitud a los sectores que se opongan a él de forma más radical. Por ello, el resultado de la huelga puede tener repercusiones importantes en el tratamien- to que en el futuro sufran, por ejemplo, los integrantes de un piquete de huelga, los pe- riodistas que atenten contra los pilares bá- sicos del sistema, o cualquier elemento que disienta con el status actual. No olvidemos que las cárceles españo- Las cárceles españolas se han convertido en un gran tanatorio, donde los reclusos se ven obligados a sobrevivir en condiciones infrahumanas. A N las se han convertido en un gran tanato- rio, donde no sólo los presos políticos, si- no todos los reclusos, se ven obligados a sobrevivir en condiciones infrahumanas. SIDA, tuberculosis, mimelitis paralizante, esclerosis múltiple y hepatitis son, junto con los carceleros y la disciplina represi- va auspiciada por la Dirección General de Instituciones Penitenciarias (DGIP) y el Ministerio de Justicia, los grandes enemi- gos de las treinta y dos mil personas in- ternas en los centros penitenciarios del Es- tado español. Desde la llegada al Ministerio de Enri- que Múgica Herzog, la situación se ha agu- dizado considerablemente. El torpe ora- dor de origen judío ha puesto en marcha una contrarreforma encaminada a eliminar las mejoras conseguidas por los presos po- líticos durante los años posteriores a la

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La presa política Gudrun Ensslin murió en una cárcel de máxima seguridad alemana. Todo indica que fue asesinada y luego colgada. muerte de Franco y colocarlos en una si- tuación de indefensión ante el Estado. Los pasos más importantes de esta con- trarreforma han estado precedidos, siste- máticamente, de campañas intoxicadoras en la prensa y los demás medios de comu- nicación. En ellas se han pretendido pre- sentar a la opinión pública las prisiones co- mo cuarteles generales desde donde los in- ternos de ETA y GRAPO fraguan y diri- gen las acciones armadas realizadas por sus compañeros en el exterior, mientras vi- ven rodeados de todo tipo de privilegios, en relación con el resto de la población re- clusa. Estos supuestos privilegios son, en rea- lidad, derechos fundamentales consegui- ” dos a costa de numerosas huelgas de ham- bre. Entre ellos, tener un lugar de estudio y reunión, para no verse obligados a va- gar por patios y pasillos, consumiento el tiempo y la vida, o disfrutar de unas con- diciones sanitarias elementales. Sin embar- go, ninguno de los reclusos del PCK(r) o de los GRAPO se beneficia de una serie de normas legales, como la redención de penas, cambios de grado, comunicaciones, vis a vis, permisos o libertad condicional, que se aplican al resto de los presos. La DGIP pretende considerarlos comunes y no políticos, pero sólo para los aspectos negativos que se derivan de tener esa cla- sificación. Mascarada mensual Por ejemplo, para ellos no hay «progre- sión de grado» que pueda suavizar su si- tuación en la cárcel. Mensualmente, los funcionarios están obligados a realizar con los presos que ahora están en huelga de hambre una mascarada que siempre tiene el mismo resultado: se mantiene su califi- cación. El papeleo burocrático desarrolla- do es absurdo e incomoda a los propios carceleros, que conocen las Órdenes ema- nadas «desde arriba». La coordinación de los ministerios de In- terior y Justicia para llevar adelante el plan de traslados, complementado con celdas de castigo, restricciones a las condiciones de vida de los internos y trabas al tratamien- to sanitario correcto, no se deben a pro- blemas de masificación y seguridad en las cárceles, se llevan a cabo «para facilitar las condiciones en las que los presos opten por la reinserción y el arrepentimiento». An- toni Asunción, un profesional de la ascen- sión política fulgurante, ha asumido des- de su puesto de Director de Instituciones Penitenciarias, el papel de verduguillo ge- neral en este conflicto. Entre las numerosas maniobras que el Gobierno ha puesto en marcha para aca- bar con la huelga, resulta especialmente cruel la alimentación forzosa, que preten- de prolongar la agonía de los huelguistas de modo que acaben perdiendo la volun- tad y la lucidez necesarias para persistir en su actitud. Los presos se han visto tam- bién indefensos legalmente por la actitud obstruccionista practicada por la DGIP, que ha impedido el paso de los abogados a los recintos carcelarios. El derecho a convivir juntos en un solo centro penitenciario, que reclaman los huelguistas. no es algo disparatado ni ¡le- Los presos se han visto indefensos por la actitud obstruccionista de Instituciones Penitenciarias, que ha impedido el paso de los abogados a los recintos carcelarios. gal. Durante años, esto ha sido una reali- dad consentida por la propia Dirección Ge- neral, y no existe ninguna legislación pe- nitenciaria o ningún tipo de precepto que se oponga a ello. Los presos del PCE(r) y de los GRA- PO ha demostrado, a lo largo de catorce años, no ser conflictivos. Sólo han reivin- dicado la aplicación de la legalidad peni- tenciaria vigente, cuando los derechos que ésta les reconoce han sido transgredidos. Reclaman un encarcelamiento digno, sin que para ello tengan que renunciar a sus convicciones. El propio Múgica, en una de sus pocas intervenciones públicas inteligi- bles, manifestó en marzo de 1989: «la ca- rencia de libertad, por sí sola, ya es algo terrible. Los internos deben disfrutar de to- dos los demás derechos que les correspon- den como ciudadanos y como seres huma- nos que son». Sin embargo, con el gobierno socialista aparecen por primera vez en la historia los «fondos reservados» para Instituciones Pe- nitenciarias: el gal carcelario.

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Il El GAL carcelario espués de 91 días sin comer, el 19 D de junio de 1981, muere en la UVI del hospital madrileño de La Paz, Juan José Crespo Galende, militante del Partido Comunista de España (reconstitui- do). Se convierte así en el primer preso po- lítico muerto como consecuencia de una huelga de hambre en la España postfran- quista. Sus compañeros Pablo Fernández Villalabeitia y Casimiro Gil Araújo llevan en ese momento más de ochenta días de huelga y se encuentran al borde de la muerte en la misma unidad médica. En el Hospital Penitenciario, cerca de veinte pre- sos provenientes de las cárceles en lucha, se declaran además, en huelga de sed. En cuestión de días, si el gobierno no cede, los muertos se contarán por decenas. El 25 de junio, la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, al recibir a los abogados de los huelguistas, reconoce que quiere terminar la huelga como sea, y que está dispuesto a aceptar las condiciones de los presos. El punto principal para éstos es la garantía pública de que van a aban- -La huelga día a día donar la prisión de Herrera de la Mancha. Las autoridades han de comprometerse, además, a aplicar un régimen digno en to- dos los centros y para todos los reclusos. Enrique Galavis, Director General de Prisiones, firma el documento por el que la Administración accede a cumplir estas reivindicaciones, y la Cruz Roja avala el pacto. A la vez, por la radio y la prensa, tal como habían exigido los huelguistas, la Compromiso incumplido Dirección de Prisiones asegura que el tiempo máximo que los miembros del PCE(r) y de los GRAPO estarán en He- rrera no excederá de seis meses, y luego serán agrupados en otra cárcel. El resultado del dramático envite que fuerza al gobierno a negociar es la muerte de Crespo Galende, y veinte huelguistas más con lesiones irreversibles. Pero cons- tituye un triunfo político de los internos frente al gobierno de UCD y la primera gran batalla librada por la supervivencia de los presos en el interior de las prisio- nes, tras la muerte de Franco. Desde en- tonces, ningún militante de ambas organi- zaciones ha vuelto a ese siniestro lugar de la Mancha, concebido como cárcel de ani- quilamiento. La lucha de estos presos para mantener la dignidad durante su reclusión se remonta a 1976, cuando ingresan en prisión los pri- meros militantes del PCE(r). Su resisten- cia, en aquellos momentos, tiene como fin que se les reconozca como presos políti- cos. Históricamente, los gobiernos nunca han querido conceder esa condición a $us detenidos. Aceptarla oficialmente signifi- ca para el poder poner en entredicho la cre- dibilidad del sistema. Así, en poco tiem- po, quienes con Franco eran denominados «anarquistas», «comunistas», «antifascistas» o «nacionalistas», pasan a convertirse en «terroristas», un nuevo concepto que con el tiempo se irá cargando también de con- tenido político, y será nuevamente recicla- do, para la intoxicación informativa, sim- Históricamente, los gobiernos nunca han querido conceder la condición de presos políticos a sus detenidos. 21/8/89: Huelga de hambre contra el aislamiento. Los presos políticos de los Grupos de Resis- tencia Antifascistas Primero de Octubre (GRAPO) Fernando Hie- rro Chomón y Antonio Pedrero Donoso, recluidos en la cárcel de El Acebuche, Almería, se decla- ran en huelga de hambre indefini- da para «protestar por el año de aislamiento» que llevan y exigir unas condiciones dignas de reclu- sión. El resto de presos políticos "del Partido Comunista de España Reconstituido (PCE(r)) y de los GRAPO encarcelados en esta pri- sión anuncian su intensión de ir in- corporándose de dos en dos, sema- nalmente, a la huelga de hambre 28/8/89: Dos nuevos presos po- líticos en huelga de hambre en El Acebuche. Francisco Brotons Be- neyto y Juan García Martín se in- corporan a la huelga de hambre in- definida que la semana pasada ini- ciaron dos de los siete militantes del PCE(r) y de los GRAPO que se encuentran encarcelados en la prisión almeriense de El Acebu- che. Almería. 1/9/89: Brutal traslado de pre- sos políticos. Los presos políticos de los GRAPO Fernando Hierro y Antonio Donoso, que permanecen en huelga de hambre desde el pa- sado día 21 de agosto en la prisión de El Acebuche, son objeto de ma- los tratos por parte de los funcio- narios al ser trasladados al Hospi- tal Penitenciario de Madrid. «La dirección de la cárcel y el Gpbier- no del PSOE piensan quitarse el problema de encima, alejándonos del sitio donde se ha generado el problema», dice Hierro. Otros tres presos, Juan Manuel Pérez Hernández, Ramón Teijelo y Joaquín Calero Arcones. se sus man a la huelga de hambre. 5/9/89: Huelga de hambre en solidaridad. Cuatro militantes del PCE(r) y de los GRAPO encarce- lados en la prisión de Soria, Tel- mo Varela, Antonio Narváez Ter- nero. Juan José Donoso Pulido Y Francisco Cela Seoane, se declá- ran en huelga de hambre en soli- daridad con sus compañeros pre- sos en El Acebuche.

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ple y llanamente, por el de «criminales». »A lo largo de la Reforma, la represión penitenciaria ha tenido distintas caras, di- ferentes estilos y variados verdugos. Des- de Jesús Haddad hasta Antoni Asunción, pasando por el «progresista» Carlos Gar- cía Valdés, principal impulsor de Herrera de la Mancha, los presos de PCK(r) y GRAPO han seguido más de 120 huelgas de hambre. Sólo desde 1980 hasta el 83, hubo veintitrés. Unas de ocho, diez, o veinte días, otras de más de cuarenta, al- gunas individuales... Las huelgas de co- rreo, paquetes o comunicaciones han sido infinitas. Los distintos responsables de la política penitenciaria española han conta- do, en el desempeño de su cargo, con el Los presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO han seguido más de 120 huelgas de hambre. asesoramiento fundamental de alemanes y suizos, grandes expertos en aniquilamien- to y exterminio «blanco» en sus sofistica- das cárceles antiterroristas. El procedimiento empleado en la actua- Calero, Francisco Cela y Pedrero, en la cárcel de Soria, antes de iniciar la huelga. lidad es una combinación de tortura blan- ca con tortura física y suicidio encubier- to, a través de la desatención médica. La tortura blanca se concreta en la utilización de celdas individuales, en edificios ama- zacotados y siniestros, con luz artificial to- do el día y controles constantes, que im- piden mantener la más mínima intimidad, incluso en el interior de la celda, median- te observaciones a través de la ventanilla de la puerta o por televisión en circuito ce- rrado. Dentro de la política antiterrorista del Gobierno, un aspecto fundamental lo cons- 12/9/89: Se extiende la protes- ta. Cuatro presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO, Ramón Foncubierta Ariza, Buenaventura García Martín, Juan Sánchez Mo- reno y Jaime Simón Quintela, se suman a la huelga de hambre con- tra el aislamiento que sufren sus compañeros presos en Almería. 14/9/89: Acto de solidaridad con los presos políticos en huel- ga. La Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos (AFAPP) celebra un acto en Ma- drid para explicar las razones por las que los presos políticos del PCE[r) y de los GRAPO encarce- lados en Almería se han visto obli- gados a declararse en huelga de hambre. «Más de un año llevan en aislamiento, encerrados veintitrés horas diarias en las celdas, sin po- der estudiar y trabajar, y siendo objeto de múltiples provocaciones y vejaciones por parte de los fun- cionarios», dice la AFAPP. 16/9/89: Carga policial contra familiares de presos. Varios fami- liares de presús políticos son apa- leados por la policía antidisturbios cuando realizaban una encartelada en las proximidades del Ministe- rio de Justicia en Madrid, en pro- testa por las medidas que viene aplicando el Gobierno de PSOE a los presos políticos. Cuatro de es- tos presos, que se encuentran en huelga de hambre por un régimen de reclusión digno, están graves. Hasta este momento, a la huel- ga de hambre indefinida iniciada el pasado día 21 de agosto en El Acebuche, se han sumado un total de veinticinco presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO, en las cárceles de Madrid, Soria, Basau- ri, Daroca y Castellón. 19/9/89: Ocupación de la Cruz Roja de Bilbao en apoyo a los presos en huelga de hambre. Un grupo de familiares de los presos políticos y un miembro de la aso- ciación Salhaketa se encierran en la sede de la Cruz Roja en Bilbao para protestar por la grave situa- ción de los presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO en la pri- sión de Almería. Veintinueve presos políticos de El procedimiento de exterminio empleado por el Gobierno es una combinación de tortura blanca, tortura física y suicidio encubierto, a través de la desatención médica.

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El GAL carcelario tituye la dispersión de los presos, como primer paso para su aniquilación, que se inicia, en julio del 87, con el traslado de 18 presos políticos del PCE(r), dos de los GRAPO y treinta de ETA. Esta nueva fór- mula rompe con el anterior criterio de con- centración en cárceles de máxima seguri- dad, que fracasó con Herrera. Durante más de cinco años, los presos que hoy están en huelga convivieron en la prisión de Soria. Ahora, can esta nueva ofensiva, el gobier- no pretende 'despersonalizar a los reclusos rompiendo su círculo natural. Con ello se busca el arrepentimiento y la reinserción. Joaquín -Vieites Santos, militante de los GRAPO, en tartá dirigida al director del programa radiofónico «El ciempiés», ex- plica en qué consiste la política de disper- sión impulsada por el PSOE: «Veinticua- tro horas encerradas entre cuatro paredes, con altavoz y micrófono incorporado en la celda, para controlar incluso la respiración y aplicar ruidos o música (por ejemplo, el himno de la Guardia Civil). Todo ello a criterio del «profesional» de turno. Puedes salir a pasear una hora, solo, al patio de la cárcel, pero hay que desnudarse ante los funcionarios al salir de la celda y al vol- ver a ella. Los mismo ocurre para ir a ver al abogado o a la familia». Aislamiento familiar Además, la dispersión dificulta la rela- ción del recluso con sus familiares. «Un ejemplo —continúa Vieites—: Telmo Va- rela, de Vigo, donde vive su familia y su hijo, de diez años, está en Ceuta. Para co- Durante varios años, tras ganar la batalla de Herrera de la Mancha, los presos del PCE(r) y de los cárcel. -La huelga día a día estas organizaciones se encuentran en huelga de hambre. La dispersión de presos rompe con el anterior criterio de concentración en cárceles de máxima seguridad, que fracasó con Herrera. 21/9/89: Instituciones Peniten- ciarias cede ante los presos polí- ticos. La subinspectora de Sanidad de Instituciones Penitenciarias, María Angeles Granados, se com- promete ante el director del Hos- pital Penitenciario, Jaime Vinuesa, y la jueza de vigilancia de Madrid, Manuela Carmena, a trasladar en breve plazo a una misma prisión y con un régimen de reclusión dig- no a los siete presos del PCE(r) y de los GRAPO que estaban reclui- dos en la prisión de El Acebuche. Estos presos, ingresado en la ac- tualidad en el Hospital Penitencia- rio de Madrid a causa de la grave- dad de su estado, aceptan la oferta y dan por finalizada la protesta. «Todos los objetivos que nos pro- pusimos con esta huelga de ham- bre han sido alcanzados. Los siete que estábamos en la prisión alme- riense seremos trasladados desde el Hospital Penitenciario de Ma- drid, donde nos encontramos ac- tualmente, a otra cárcel con unas condiciones de vida dignas, sin tra- to o normas vejatorias ni restric- ciones en nuestras relaciones con la calle y respetando nuestro dere- cho a organizarnos colectivamen- te», afirman los presos en un co- municado. 10/11/89: Dispersión de presos políticos. Una vez celebradas las elecciones generales, el Gobierno del PSOE dispersa a los siete pre- sos políticos del PCE (r) y de los GRAPO que se encontraban encar- celados en el Hospital Penitencia- rio, incumpliendo el compromiso pactado por Instituciones Peniten- ciarias un mes antes de trasladar= los en grupo a una misma prisión. Antonio Pedrero es trasladado a la prisión de Alicante; Joaquín Cale- ro, a Puerto II (Cádiz): Fernando Hierro, a Puerto 1 (Cádiz); Juan Manuel Pérez Hernández, a Valen- cia; Francisco Brotrons, a Sevilla; José Ramón Teijelo, a Ocaña 1 (To- ledo); y Juan García Martín, 4 Murcia. Esta medida afecta tam- bién a otros nueve presos de estas organizaciones. 12/11/89: Malos tratos y veja- ciones a una presa política. La —

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GRAPO han estado recluidos juntos en una,misma municar con él diez o veinte minutos a la semana, con la presencia física del funcio- nario, que puede cortar la comunicación cuando quiera, sus familiares tienen que hacer muchos miles de kilómetros». El 3 de diciembre de 1987, José María Sánchez Casas y Olegario Sánchez Corra- les, militantes de los GRAPO trasladados a la cárcel de Daroca, se declaran en huel- ga de hambre. «Con esta medida — explican en un comunicado fechado ese mismo día—, queremos denunciar el ré- gimen de aislamiento en que nos encon- tramos desde que, hace cuatro meses, fui- mos trasladados a esta prisión desde la de Soria. En Daroca estamos en una minicár- cel dentro de la propia cárcel. No pode- mos tener ningún tipo de relación con na- die que no sean los carceleros. No tene- mos ninguna posibilidad de trabajar, de ha- cer algún deporte o tener alguna distrac- ción. Hasta el estudio personal encuentra las mayores trabas, por estar limitado el número de entrada de libros. De nuestras familias hemos sido alejados centenares de kilómetros, más de los que ya estábamos. Estas, para visitarnos, se encuentran obli- gados, además, a esperar largas horas, ha- ga el tiempo que haga, en el descampado exterior de la prisión». Finalizan su carta afirmando —hace más de dos años—: «El reconocimiento de unas condiciones de vida dignas es algo que he- mos conquistado con una larga historia de lucha en las prisiones, y al precio de la muerte, en huelga de hambre, de nuestro camarada Juan José Crespo Galende. Aunque llevamos centenares de días de huelga de hambre a nuestras espaldas, y presa política gallega Carmen Ca- yetano Muñóz, militante del PCE (r), a su llegada a la cárcel de Se- villa II a donde ha sido traslada- da, es atada a la cama y desnuda- da a la fuerza por las funcionarias, por negarse a hacerlo voluntaria- mente. 30/11/89: Huelga de hambre contra el exterminio. Los presos políticos del PCE (r) y de los GRAPO responden a las últimas medidas de dispersión del Minis- terio de Justicia con una masiva huelga de hambre hasta sus últimas consecuencias, y exigen su reagru- pamiento en un mismo centro penitenciario. «En el caso de los presos políti- cos, el Ministerio de Justicia y el del Interior —afirman los presos— han elaborado un plan contra los prisioneros comunistas y naciona- listas, que empezó con la disper- sión de los colectivos de ETA, PCE (r) y GRAPO a primeros del año 1987, cuya finalidad es el ex- terminio físico si es necesario, si- no te rindes o abandonas tus ideas». «La dispersión —subrayan—, prác- ticamente culminada, es el primer paso. A continuación, el aisla- miento o mezclándonos con los presos comunes; el aislamiento del exterior, limitándonos las comuni- caciones y censurándonos la co- rrespondencia; la tortura blanca, aislándonos por completo con li- mitación de enseres y control per- manente; las normas vejatorias; para finalizar con el exterminio fí- sico si es necesario, si no renun- ciamos a nuestras ideas, emplean- do cualquier método, el suicidio o el GAL penitenciario, no hay que olvidar que Instituciones Peniten- ciarias tiene fondos reservados». 11/12/89: Sesenta presos políti- cos en huelga de hambre por su reunificación. Los presos políti- cos, de las organizaciones PCE (1), GRAPO y uno anarquista, Pablo Serrano Serrano, mantienen una huelga de hambre indefinida por la reunificación en un mismo centro penitenciario «para poder vivir en la cárcel en condiciones dignas y hacer vida colectiva». Según ex- presan en un comunicado, estos presos políticos exigen las mismas «En Daroca, estamos en una mini cárcel dentro de la cárcel».

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El GAL carcelario nuestra salud está minada, seguiremos re- curriendo a ésta y a otros métodos de lu- cha, una y mil veces, tantas como sea pre- ciso. Todo antes que aceptar un extermi- nio lento y silencioso, sepultados en cajo- nes de hormigón». El recurso a la huelga de hambre se ge- neraliza y alcanza a otras prisiones duran- te los meses posteriores a los traslados. Los reclusos de Ocaña explican, el día 11 de diciembre, por qué se han visto obligados a tomar ésa medida: «Los problemas en las cárceles se han incrementado durante los «Todo antes de aceptar un exterminio lento y silencioso, sepultado en cajones de hormigón». más de cuatro meses transcurridos desde los traslados. Aislamiento y sanciones en Castellón y Almería, apaleamientos en Alcalá-Meco, desatención médica en So- ria... problemas a los que hemos hecho frente recurriendo, incluso, a la huelga de hambre, como en Meco, Soria, Daroca o, ahora, Ocaña». «Concebido como lugar de castigo para presos «peligrosos» —prosiguen—, todo es inhóspito en el departamento celular del penal de Ocaña. Instalaciones viejísimas e inhabitables, disciplina cuartelera, pali- zas al menor asomo de rebeldía, comida fría y elaborada descuidadamente, ruidos La huelga día a día Reclusas del PCE(r) realizan trabajos manuales en la prisión de Yeserías, antes de iniciarse la política de dispersión. Me y golpes en las puertas, de día y de noche, tensión constante... Con la llegada del in- vierno, dos nuevos males, el frío y la hu- medad, pues aquí carecemos de cualquier medio de calefacción». Mediante una estructura carcelaria ba- sada en la división por módulos, con el ais- —_ lamiento continuado, el constante segui- miento y la vigilancia agobiante de cada preso como normas, además de un régi- men militarista, provocaciones y palizas, se pretende vencer la resistencia de los re- clusos y provocar su muerte o su rendición. Eva Alonso, Aurora Cayetano y Alicia «Aunque nuestra salud esté minada, recurriremos a la huelga una y mil veces, antes que aceptar un exterminio lento y silencioso». 10 condiciones de reclusión que lo- graron tras la huelga de hambre y la muerte en ella de su compañero Juan José Crespo Galende, «Ke- pa», en 1981. 16/12/89: Los GRAPO reivin- dican dos atentados en apoyo a la lucha de los presos políticos. «Nuestra organización —afirma en el comunicado el Comando Cen- tral de los GRAPO— no puede permanecer impasible ante esta po- lítica verdaderamente terrorista del Gobierno y ha decidido intensifi- car su actividad armada hasta tan- to no cesen la tortura, la dispersión y el aislamiento de los presos po- líticos. Los jefes del ejército fas- cista, Juan Marco Arnau y Ramón Santeodoro Vicente, han sido los primeros objetivos de nuestros grupos de combate». Por otra parte, unas veinte per- sonas se concentran frente al Mi- nisterio de Justicia en Madrid pa- ra expresar su rechazo a la políti- ca carcelaria de dispersión que vie- ne aplicando el citado Ministerio. La concentración ha sido convoca- da por la AFAPP. 17/12/89: Concentración de protesta ante la prisión de Soria. Más de un centenar de personas se manifiestan delante de la prisión de Soria en señal de protesta por la dispersión que estan siendo obje- to los presos políticos. 22/12/89: El Grupo de Aboga- dos Jóvenes de Madrid pide el reagrupamiento de los presos po- líticos del PCE (r) y de los GRA- PO. El Grupo de Abogados Jóve- nes de Madrid ha denunciado an- te el Defensor del Pueblo, Alvaro Gil Robles, y el fiscal general del Estado, Javier Moscoso, la situa- ción de los presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO, sesenta de los cuales mantienen una huel- ga de hambre indefinida, y piden su reagrupamiento en una misma prisión. La Asociación Jueces para la Democracia hace público un Co- municado en el que apoya la deci sión de la jueza de vigilancia pe- nitenciaria Manuela Carmena, qué ha puesto en libertad recientemenl£ a la presa política del PCE(r) Mer-

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Artímez. recluidas en la prisión de Caste- llón. son apaleadas e introducidas en cel- das de aislamiento el 18 de abril de 1989, por protestar tras haber visto reducido ar- bitrariamente el tiempo de comunicación con sus visitas. Un grupo de carceleros en- tra en sus celdas y la emprende con ellas a patadas y puñetazos en el estómago. Co- mo consecuencia de la paliza, Alicia Ar- tímez sufre falta de sensibilidad en el bra- zo derecho y. falta de movilidad desde los dedos hasta gl pectoral, fruto del agrava- miento de una antigua lesión, y una afec- tación en el nervio cubital a la altura del codo. Unos días después, las presas de Cara- banchel también ven restringidas sus co- municaciones a veinte minutos no acumu- lables. Se reproducen las amenazas de «suicidio», por parte de las funcionarias, a quienes protestan, y les aplican el pri- mer grado: 23 horas de celda y una de pa- tio diarias. Ellas mismas explican su situa- ción: «Aquí sólo hay 44 celdas individua- les, y en estos momentos nos encontramos sesenta y dos mujeres presas. En las salas comunes el hacinamiento es cada vez más agobiante. En uno de los comedores, con capacidad para veinte personas, se ven obligadas a convivir cerca de cincuenta mujeres». Continúan, hablando del aislamiento: «En relación con lo que supone un méto- do drástico para cortar nuestras comuni- caciones, tenemos que señalar las sancio- nes impuestas por la dirección de la cár- cel a las personas que nos visitan. A E.H. se le ha prohibido visitar a su hermana du- rante tres meses. Motivo: negarse a salir das en centros de exterminio. Porque sabemos que la prisión no es solución, que los problemas de muchos presos tienen una salida política, que se puede realizar, nos unimos a vuestro grito y decimos: Carceleros Torturadores. Abajo los muros de las prisiones». Madres Unidas contra la Droga: «Abajo los muros de las prisiones» La Asociación Madres Unidas contra la Droga se solidariza con los familiares | de los presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO en huelga de hambre por el reagrupamiento en una misma prisión en condiciones dignas de reclusión. «Nosotras, Madres Unidas contra la Droga, también madres de presos, en estos momentos de dificultad y dolor nos identificamos con vosotros. Sabemos, que la pena de privación de libertad en este país se convierte en tortu- ras físicas y psíquicas, en hacinamiento, en pisotear los derechos humanos del preso, convirtiéndole en una pelota a la cual todo el mundo puede patear. Todo esto, po- tenciado por los alcaides y carceleros que tienen las cárceles tomadas y converti- de los locutorios antes del tiempo regla- mentario. El padre de Josefa Alaréon fue también objeto de sanción por motivos si- milares. Otro tanto viene sucediendo con los familares y amigos de las presas de ETA. Lo que en un principio parecían ser casos aislados, poco a poco, se van con- virtiendo en una nueva forma represiva, que abre camino a la incomunicación ar- bitraria». Los familiares y amigos de los presos, que suponen para ellos un apoyo fuera de la cárcel, sufren también humillaciones, agresiones e intimidaciones. La represión interior, como ejemplo, se traslada al ex- terior, a todos los sectores incómodos pa- ra el Gobierno o solidarios con los presos. Estos se convierten en rehenes, para pre- sionar a las organizaciones que actúan fue- ra y romper la acción conjunta del movi- miento de solidaridad. La dispersión pretende quebrar la uni- dad de los reclusos y buscar su desmora- lización. Constituye un chantaje para for- zarlos ai arrepentimiento. Para enmasca- rar esa coacción, se ofrece el eufemismo de la «progresión de grados»: «si cedes has- ta aquí, llegas hasta aquí». Los presos han sufrido represalias por no consentir ca- cheos en los que se les pretendía introdu- cir los dedos en la boca y el ano. Eso for- ma parte de una estrategia meditada de arrepentimiento por cesión de los derechos propios, de la integridad personal. En este contexto, los presos no hacen la huelga de hambre para mantener ningún tipo de privilegio, sino una serie de con- quistas alcanzadas con esfuerzo y muerte, eleméntales para vivir con dignidad en el interior de las cárceles. La huelga deja se- cuelas muy graves en quienes la realizan, no es ningún juego —como la ha querido presentar, con una frivolidad sangrienta, Antoni Asunción. Pablo Fernández Villa- labeitia perdió la vista en la de 1981, y des- pués sólo la ha recuperado parcialmente. Otros de los que participaron en aquélla tuvieron problemas nerviosos de distinta índole o esclerosis múltiple. Y muchos de ellos están realizando también ésta. Como consecuencia, las posibilidades de un de- senlace fatal están multiplicadas. cedes Herranz Arcones por moti- vos humanitarios. Por su parte, el Partido Comu- nista de Hungría/Marxista-Lenini- sta se solidariza con los presos en huelga de hambre. «La dictadura de la burguesía del Estado español os quiere condenas a través de pre- siones y sanciones. Saludamos vuestra lucha», dice el comunica- do de los comunistas turcos envia- do a los presos en huelga de ham- bre. Concentración frente al consu- lado español en Zurich en protes- ta por la dispersión política de los presos políticos del PCK(r) y de los GRAPO. 23/12/89: Se agrava el estado de salud de varias presos en huelga de hambre. Varios de los militares del PCE(r) y de los GRA- PO presos en huelga de hambre han precisado asistencia médica hospitalaria a consecuencia del agravamiento de su salud. Las pre- sas encarceladas en Basauri, Jose- fina García Aramburu, Teresa Gónzalez y Carmen López Angui- ta, fueron tráasladas días atrtas al hospital de Basurto, Fernando Hie- rro, Manuel Quesada, José Bal- món y. Juan García Martín, entre otros, también han precisado ya asistencia médica hospitalaria. 26/12/89: En estado crítico cin- co de los presos en huelga de hambre. Alfonso Rodríguez Cam- beiro, José Francisco Tapia, Joa- quín Veite Santos, Iñaki Cuadra Et- xeandia y Enrique Alvarez Abal- de, éste en libertad condicional desde el pasado día 19 por moti- vos humanitarios, presentan un cuadro clínico calificado por los médicos de crítico. 27/12/89: Ocho presos políticos en huelga de hambre, hospitali- zados. Josefina García Aramburu, Carmen López Anguita, Teresa González. José Antonio Ramón Teijelo, Milagros Caballero Carbo- nell, Javier Ros Díaz y Pablo Fer- nández Villalabeitia se encuentran hospitalizados. Los familiares de los presos protestan porque se les está alimentando contra su volun- tad. Sesenta y tres presos de las or- ganizaciones PCE(r) y GRAPO Los familiares y amigos de los presos sufren también humillaciones, agresiones e intimidaciones. 11

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100 La batalla del hambre Ez plena campaña electoral de octu- bre de 1990, mientras el PSOE se jue- la mayoría absoluta que le ha permitido go- bernar con comodidad durante siete años, la subdirectora de Sanidad de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias suscribe un acuerdo por el que se com- promete, en nombre de este organismo, a finalizar la política de dispersión de los presos del PCK(r) y los GRAPO, si los sie- te militantes de estas organizaciones que están ingresados en el Hospital Penitencia- rio ponen fin a la huelga de hambre que iniciaron el 22 de agosto y que dura ya 42 días. Estos reclusos son Antonio Pedrero Donoso, Joaquín Calero Arcones, Fernan- do Hierro Chomón, Juan Manuel Pérez, Francisco Brotons Beneyto, José Ramón Teijelo y Juan García Martín. El acuerdo se hace en presencia del director del Hos- pital Penitenciario, Jaime Vinuesa, y de la propia jueza de vigilancia penitenciaria de Madrid, Manuela Carmena. Pasadas las elecciones, el Gobierno in- cumple su compromiso de trasladar a los La huelga día a día Entierro de Crespo Galende. siete huelguistas a una misma prisión, en condiciones dignas, y los vuelve a disper- sar por otros tantos establecimientos pe- nitenciarios, y con ellos a todos sus com- pañeros que les secundaron en la huelga. Los traslados comienzan el día 10 de no- viembre. Tres semanas después, en la Pri- sión de Soria, todos los miembros de la comuna integrada por militantes del PCE(r) y de los GRAPO —excepto los cuatro reclusos más enfermos—, y un pre- so libertario, Pablo Serrano Serrano, se de- «Frente a la política de liquidación y exterminio, basada en la tortura y la dispersión, sólo nos dejan una salida: la huelga de hambre». 12 mantienen la huelga de hambre que se inició el pasado día 30 de no- viembre. 28/12/89: Francisco Villalba es objeto de persecución por parte de Instituciones Penitenciarias. Antonio Asunción, director gene- ral de Instituciones Penitenciarias, envía un escrito al fiscal general del Estado, Javier Moscoso, en el que acusa a la abogada Francisca Villalba Merino, defensora de al- gunos de los presos en huelga, de ser la coordinadora de la huelga de hambre que mantienen los presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO. 29/12/89: El Gobierno dice desconocer el estado de los pre- sos en huelga de hambre, Rosa Conde, ministra portavoz del Go- bierno, manifiesta en rueda de prensa desconocer el estado de sa- lud de los presos del PCE(r) y de los GRAPO en huelga de hambre. Dos de ellos, José Jiménez Fernán- dez y Joaquín Garrido, hospitali- zados en Logroño, se encuentra en estado grave. Otros cuatro, hospi- talizados en Guadalajara, han si- do esposados a la cama por orden judicial. Al abogado defensor, Juan Manuel Ruiz, se le ha impedido vi- sitarlos. 31/2/89: Concentración en Va- lencia en apoyo a los presos. Los concentrados ante la cárcel de Va- lencia, convocados por los parti- dos LCR, MC, PCOE y PCV y grupo libertario, piden el reagru- pamiento de los presos políticos del PCK(r) y de los GRAPO. 2/1/90: Las Gestoras pro- amnistía de Euskadi se solidari- zan con los presos del PCE(r) y de los GRAPO. «Con esta huelga de hambre y la reivindicación de unas condiciones mínimas de vi- da en las prisiones españolas Se vuelve a poner de manifiesto cual es la situación que se vive en las mismas», afirma el comunicado de las Gestoras. Veinticuatro de los presos polí- ticos en huelga de hambre se en- cuentran hospitalizados. 4/1/90; Instituciones Peniten- ciarias pretende censurar la €0- rrespondencia y las comunica- A

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claran en huelga de hambre «para hacer frente a los propósitos del gobierno social- fascista del PSOE de liquidar físicamente alos presos políticos y, en particular, a los compañeros dispersados por veinte cárce- les del Estado». «Después de tres años de lutha —afirman, en un escrito fechado el 30 de noviembre—, de resistencia y de de- nunciar los incumplimientos de acuerdos por parte del Gobierno, ante las nuevas me- didas para exterminarnos, vemos que no hay soluciones intermedias y que ha lle- gado la hora de librar la batalla por la reu- nificación. Frente a la política de liquida- ción y exterminio de los presos políticos, basada en la tortura y la dispersión, sólo nos dejan una salida: la huelga de hambre indefinida por la reunificación de todos, en unas condiciones de vida dignas y huma- nas». Traslados y secuestros A medida que avanza la huelga y el es- tado físico de los reclusos empeora, éstos van siendo trasladados a distintos hospita- les y prisiones, algunos de ellos sin que esa circunstancia se comunique a sus abo- gados o familiares. Durante varios días se desconoce el estado de salud y la localiza- ción de varios, como es el caso de Hierro, que resulta literalmente secuestrado. Tan- to en las cárceles respectivas, como en la propia Dirección General de Instituciones Olegario Sánchez es tre Penitenciarias se niegan a dar información. Joaquín Calero Arcones, preso en la cár- cel de El Puerto de Santa María 1, es tras- ladado al hospital de Mora (Cádiz) cuan- do su estado físico llega a una situación crí- tica, e ingresa en la Unidad de Cuidados ladado a la residencia sanitaria de Zaragoza. Intensivos. Allí le esposan los dos pies a la cama y le atan los brazos con vendas, para ponerle, en contra de su voluntad, ali- mentación forzosa. Le administran sedan- tes para acallar sus protestas. Ana García Rueda es trasladada al hos- ciones de los presos en huelga. La junta de régimen del Hospital Pe- nitenciario de Madrid solicita el juez de vigilancia penitenciaria permiso para intervenir la corres- pondencia y las comunicaciones de los presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO en huelga de ham- bre que se encuentran internados en el centro. Del mismo modo, pi- de autorización para realizarles cualquier tipo de pruebas médicas que considere necesarias. Varios presos en huelga son tras- ladados de centro. Seis de ellos, encarcelados en Soria, son trasla- dados a las prisiones de Alcalá- Meco (Madrid) y Ocaña (Toledo). El preso José María Sánchez Ca- sas, hospitalizado en Badajoz, es conducido a la cárcel de Sevilla. El Grupo de Abogados Jóvenes de Madrid manifiesta su repulsa por estas medidas de Instituciones Penitenciarias. Concentraciones en Bilbao y San Sebastián en apoyo a los presos. Estas han sido convocadas conjun- tamente por la AFAPP, LKI, EMK, CNT, Kemen e IT. 2 5/1/90: Instituciones Peniten- ciarias pretende alimentar a la fuerza a los presos en huelga de hambre. Según la circular de Ins- tituciones Penitenciarias, los tras- lados de los presos en huelga a los hospitales se acompañaran de una autorización del juez de vigilancia para que puedan ser alimentados contra su voluntad. Tres presos hospitalizados en Guadalajara piden al juez que no se les obligue a alimentarse. Los abogados de estos presos estudian la posibilidad de querellarse por la alimentación a la fuerza que se les ha suministrado a éstos. La AFAPP solicita la mediación de Amnistía Internacional y del Colegio de Médicos de Madrid, para impedir que se siga alimen- tando a los presos contra su volun- tad por estimar que esta práctica supone una tortura que no hace más que incrementar el sufrimien- to de los presos. A este respecto, la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública mantiene una pos- tura de máximo respeto a la liber- tad del individuo que decide decla- rarse en huelga de hambre, y sos- Los presos son trasladados sin que sus abogados y familiares sepan donde están. 13

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La batalla del hambre pital de Huelva, donde la atan a la cama y comienzan a alimentarle a la fuerza. Mercedes Padrós, en el hospital de Cuen- Ca, se encuentra en las mismas circunstan- cias y con la policía dentro de la habita- ción, por lo que se niega a ser aseada. Ana Belén San Miguel también es esposada a la cama en el hospital de Zamora. Al hospital de Guadalajara son traslada- dos, desde la cárcel de Soria, Javier Ros, Pablo Villalabeitia, Carlos Comesaña y Manuel Gil Araújo. Allí se le aísla por completo, y*a los familiares se les niega cualquier posibilidad de visitarles y todo tipo de información médica. La policía to- ma la planta donde se encuentran. El 31 de diciembre, los policías que les custo- dian se pasan la noche bebiendo, y gritán- doles insultos y amenazas. En un momen- to determinado, uno de ellos entra en la habitación de Manuel Gil, le pone la pis- tola en la sien, y le dice que le va a volar la tapa de los sesos, mientras el preso se encuentra esposado a la cama, de tal for- ma que no puede realizar prácticamente ningún movimiento. Transcurridos casi cuarenta días de huel- ga de hambre, se produce otro traslado ma- Miembros de la Coordinadora Pro-Derechos Humanos en las Cárceles se encadenan, en Almería, pidiendo el reagrupamiento de los presos en huelga. La huelga día a día —— sivo de presos, cuando ya se encuentran muy debilitados, de Soria a Alcalá-Meco y Ocaña, y de Almería y Badajoz a Sevi- lla, lo que supone una tortura adicional pa- ra personas que ya tienen dolores por to- do el cuerpo. El deterioro físico de los presos avanza de modo alarmante, pero conservan intacta su moral. Desde la prisión de Badajoz, Jo- sé María Sánchez Casas escribe: «Tengo grandes molestias en los ojos, por dentro, dolores bastante fuertes que me impiden leer o fijar la vista. Los oídos se me tapo- nan. Sufro taquicardias por cualquier mo- vimiento mínimamente brusco. Las extre- medidades se me duermen y las piernas me estorban con una especie de dolores reu- máticos, aunque no debe ser reuma. Em- piezo a devolver el agua, ya que me asquea (nunca me gustó mucho, ¡el agua para las ranas!). Han hablado ya para trasladarme al hospital de aquí en cuanto vean algo ra- ro. Yo les he dado por escrito mi voluntad de no injerir alimentos de ninguna forma». Contra la alimentación forzosa Los médicos de Instituciones Penitencia- rias, la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública, y numerosos colectivos se oponen a la alimentación forzosa, pero el Gobierno decide adoptar esa medida, y Asunción, mediante una circular interna, ordena enviar funcionarios de las distin- tas cárceles a los centros hospitalarios don- de están ingresados los huelguistas, para garantizar su aplicación: «El director del establecimiento más próximo al mismo Mientras Manuel Gil está esposado a la cama, un policía le pone la pistola en la sien, y le dice que le va a volar la tapa de los sesos. 14 tiene que sólo se podrá intervenir en el caso en que éste pierda su ca- pacidad de decisión. Por otra parte, el Grupo de Mu- jeres Marxistas-leninistas de Zu- rich manifiestan su solidaridad con los presos en huelga: «Dentro del espíritu del internacionalismo pro- letario, os enviamos un saludo fra- ternal, combativo y solidario, os enviamos también fuerza y coraje en la lucha heroica por la reunifi- cación. Vuestra lucha en las cár- celes es nuestra lucha, podéis con- tar con todo nuestro apoyo solida- rio, porque con vuestro ejemplo transformáis las oscuras mazmo- rras de la burguesía en trincheras de combate». Las Gestoras Pro-Amnistía de Euskadi han manifestado pública su solidaridad con los presos po- líticos del PCE(r) y de los GRA- PO en huelga de hambre por su reagrupamiento, y han convocado multitud de actos de protesta en Euskadi. Las Gestoras responsabi- lizan al PSOE y, en concreto, a el ministro de Justicia, Enrique Mú- gica Herzog, de los que pueda ocu- rrir a la vida de estos presos. «Todas estas reivindicaciones —afirman las Gestoras— constitu- yen unos derechos mínimos que corresponden a toda persona pre- sa y que incluso vienen reconoci- dos como tales en la legislación es- pañola vigente. Sólo la obsesión represiva del PSOE, que intenta ahogar mediante la represión la co- herencia y la voluntad política de los presos, ha llevado a que el co- lectivo de presos se vea obligado a iniciar una dinámica de lucha pa- ra conseguir su reconocimiento y aplicación». «Es desde esta perspectiva, co- nocedores de la justeza de las rei- vindicaciones de los militantes del GRAPO, presos conscientes de la grave situación por la que atravie- san, del peligro real de que lleguen incluso a perder la vida, por lo que las Gestoras manifestamos nuestra solidaridad para con los presos po- líticos y sus familias y responsa- bilizamos al PSOE y concretamen- te a Múgica Herzog de lo que pue- da ocurrir con la vida de los pre= sos», señala este organismo popu- lar. 8/1/90: Impedimentos para

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dispondrá que funcionarios penitenciarios se responsabilicen, mediante el control de presencia física que estime necesario, pa- * ra que pueda aplicarse medios de sujeción mecánica que permitan la alimentación asistida». Los jueces de vigilancia penitenciaria de Zaragoza, Madrid y Sevilla se niegan a autorizar la alimentación forzosa, salvo cuando el huelguista entre en coma o pier- da el sentido, y el Fiscal General del Es- tado, Javier Moscoso, ordena a todos los fiscales que recurran estas decisiones ju- diciales. A Moscoso, sustituido en plena huelga, le sucede, siguiendo su misma lí- nea de actuación, Leopoldo Torres, un can- didato a la presidencia del Senado que en- tra por la puerta de atrás en la fiscalía, para gozar de algún puesto oficial y dispuesto a ser la voz de su amo, tras negarle las mi- tificadas urnas incluso la condición de se- nador de a pie. La alimentación forzosa acrecienta el su- frimiento de los huelguistas, algunos de los cuales han protagonizado protestas simi- lares en los pasados meses, y les debilita en su lucha, por cuanto tiende a quebran- tar su libre decisión de morir dignamente, antes que someterse a unas condiciones de vida inhumanas, que les conducen al ex- terminio físico y psíquico. La huelga es el último recurso de lucha que les queda, y están dispuestos a llegar hasta el final si es preciso, pero no buscan la muerte. Contra el argumento beato y ramplón del derecho al suicidio, que también oculta la auténtica esencia de la protesta, Aurora Cayetano y Eva Alonso se manifiestan con claridad: «La huelga de hambre es siem- pre un recurso al que, en todos los paí- ses, los presos políticos nos vemos obli- gados a recurrir, cuando queremos con- quistar unas condiciones de vida dignas y los más elementales derechos como per- sonas. No pedimos más, pero cuando se nos niega, no dudamos en luchar de la úni- ca forma que nos es posible. ¿Quién pue- de afirmar que Bobby Sands y sus compa> ñeros del IRA, muertos en las cárceles bri- tánicas en 1981, se suicidaron? ¿Y Holger Meins, en las cárceles alemanas, en 1974, o su compañero Sigus Debus, varios años después? ¿Es que fue un suicidio la muer- José Balmón y José María Sánchez Casas. te de nuestro compañero Juan José Cres- po Galende, tras 91 días de agonía, en lu- cha contra el régimen de exterminio de He- rrera de la Mancha? Por supuesto que no. Fueron asesinados por sus respectivos go- biernos, que prefirieron dejar morir de hambre a unas personas, antes que ceder a sus justas reivindicaciones». El día 12 de enero, los ministros Múgi- ca y Conde realizan unas declaraciones pú- blicas en las que se desentienden del pro- blema, como forma de presionar a los jue- ces que no autorizan la alimentación for- asistir jurídicamente a los presos en huelga de hambre. Los abo- gados Juan Manuel Ruiz, Juan Ma- nuel Olarrieta y Francisca Villal- ba han interpuesto denuncias con- tra Instituciones Penitenciarias por impedirles visitar a sus defendidos en huelga de hambre. 9/1/90: Manuela Carmena re- prueba la alimentación forzosa. La jueza de vigilancia de Madrid Manuela Carmena afirma que ali- mentar a la fuerza a los presos en huelga de hambre es atentar con- tra la dignidad humana. Por su parte, la sección sindical de CC.OO. de Prisiones considera ilegal la orden reciente de Antonio Asunción en la que expresa que los funcionarios de prisiones deben prestar servicio fuera de las insta- laciones penitenciarias. Asunción, según la orden, manda a los fun- cionarios que vigilen a los presos en huelga de hambre en las habi- taciones de los hospitales para obli- gar a que se les alimente contra su voluntad. 11/1/90: Manifestaciones en so- lidaridad con los presos del PCE(r) y de los GRAPO en huel- ga de hambre. En la tarde de hoy se han celebrado manifestaciones de apoyo a los presos en huelga en Vitoria, Bilbao, San Sebastián y Pamplona, que han sido convoca- das por la AFAPP, LKI, EMK, CNT, ESK-CUIS, CGT y la aso- ciación Salhaketa. Unas quinientas personas se han manifestado por el casco viejo de Bilbao sin que se produjeran inci- dentes. Por otro lado, siete de los pre- sos en huelga de hambre se en- cuentran en estado precomatoso. Olegario Sánchez Corrales, inter- nado en el hospital provincial de Zaragoza, presenta vómitos conti- nuos, deshidratación severa, acido- sis y bracardia. 12/1/90: Tres jueces contra la alimentación a la fuerza a los presos en huelga de hambre. Los jueces de vigilancia penitenciaria de Madrid, Zaragoza y Valladolid dictan autos contra la alimentación forzosa que pretende imponer el Ministerio de Justicia a los presos en huelga de hambre por estimar La jueza de Vigilancia Penitenciaria de Madrid, Manuela Carmena, afirma que alimentar a los presos en huelga de hambre es atentar contra la dignidad humana. 15

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La batalla del hambre ' zosa. «El final de estas personas no está en manos del Gobierno», sentencian. Los reclusos se oponen, dentro de sus posibilidades, a ser alimentados. Josefina García Aramburu cuenta su caso, en una carta fechada en enero de 1990, cuando ya llevaba alrededor de cincuenta días de huelga de hambre: «A los 45 días decidie- ron alimentarnos a la fuerza. A mí me da- ban 48 horas de vida, como máximo, y a Cafimen,.poco más. Total, que hemos es- tado nueve díascon la alimentación, aun- que boicoteánllola como hemos podido. Carmen no bebió una gota de agua en to- «Me violaron por todas partes: vena yugular, sondas por la nariz, alimentación parenteral...» do el tiempo, aparte de que inventó una se- rie de técnicas para impedir la entrada de la alimentación. En cuanto a mí, durante los cinco días que estuve en la UCI, me violaron por todas partes: vena yugular, sondas por la nariz y por todas partes. Du- rante los días que me tuvieron atada, mi sonda se negó a funcionar y no entraba lí- quido, así que no me hizo falta boicotear- la. Después vino la jueza, en plan chanta- je y bruto, con la intención clara de dejar- nos la sonda por tiempo indefinido, y de- cidimos quitárnosla, sin más. Yo os pue- do decir que pasé media hora terrible, pen- sando que podía hacerme alguna avería; cLa huelga día a día Jos: ¡a García Aramburu, Carmen López Anguita y Teresa González, en la cárcel de Basauri, poco antes de iniciar la huelga, en noviembre de 1989. después me tranquilicé, y me la saqué sin problemas. Sólo me dio una ligera arcada». El Gobierno demuestra de nuevo su par- ticular sentido de la «humanidad», y en cuanto están fuera de peligro inmediato, Josefina y sus compañeras vuelven a las celdas de aislamiento de Basauri, en con- diciones infrahumanas. Desde allí la reclu- sa madrileña explica con mayor deteni- miento en qué consiste la alimentación for- zosa: «Te aplican una sonda que garantiza un alimento con todo tipo de vitaminas, «El gobierno del PSOE, brazo político del GAL, dispuesto a hacer desaparecer, como sea, a los presos políticos». 16 que puede constituir un delito de tortura. Según estos autos, sólo se podrá alimentar a éstos en el caso de que pierdan la consciencia, po- sición que también sostiene la Fe- deración de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública. En- rique Múgica, ministro de Justicia califica estas posturas de «colabo- ración al suicidio». Encartelada ante el hospital ci- vil de Basurto en solidaridad con las presas del PCE(r) y de los GRAPO, Josefina García Arambu- ru, Teresa González y Carmen Ló- pez Anguita, que se encuentran in- gresadas en el centro. La encarte- lada ha sido convocada por las Gestoras pro-Amnistía de Euskadi. Igualmente, los participantes en una mesa redonda sobre el aisla- miento de los presos, celebrada en la ciudad suiza de Zurich, hacen llegar su solidaridad a los presos políticos españoles en huelga de hambre. La mesa redonda se ce- lebró el pasado día 9 y había sido convocada por el Comité contra el Aislamiento. Por otro lado, los GRAPO rei- vindican dos atentados realizados en apoyo a la causa de los presos en huelga de hambre, en un comu- nicado fechado el día 30 de di- ciembre. «El Gobierno del PSOE, que no es otra cosa que el brazo político del GAL, ha asumido el sucio pa- pel de verdugo dispuesto a hacer desaparecer, como sea, a los pre- Sos políticos», dice en su comuni- cado el Comando Central de los GRAPO. Más adelante, en su comunica- do, reivindica los atentados del pa- sado día 18 en Barcelona y el 28 en Gijón, contra un policía nacio- nal y dos guardias civiles, respec- tivamente, que resultaron muertos. 15/1/90: Jueces para la Demo- cracia y el obispo Setién critican la dureza de trato a los presos y la Asociación Pro-Derechos Hu- manos se ofrece como mediado- ra. La Asociación Jueces para la Democracia califica de dislate las advertencias vertidas por Múgica y se solidariza con aquellos magis- trados que se han negado a dictar órdenes de alimentación a la fuer- za a los presos políticos del PCE(r)

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Aumento de la plgmentación con manchas en la plel. Ojos hundidos Acumulación de líquido en el tejido celular. Son Disminución de característicos los producidos la frecuencia y en los músculos de las dl Trastornos extremidades inferiores, E digestivos. Nauseas y vómitos. TEMPERATURA Hígado uriartado La temperatura corporal ys Piel reseca disminuye en algunos grados. Ascitis Diarreas ASCITIS Pi, h: Edemas en las extremidades Los efectos de una huelga de IS HAMBRE Alteraciones neurológicas cuerpo. Decalimiento TRASTORNOS muscular NEUROLOGICOS Días en huelga de hambre de los GRAPO (61) SANGRE Anemia: disminución de número de glóbulos rojos. Mayor propensión a las hemorragias EDEMAS Acumulación de liquidos en la cavidad abdominal. Aumenta el volumen en esla parte del Se producen diversos electos a nivel del sistema nervioso central, con fenómenos de obnubilación y visión doble. CORAZON Disminuye la frecuencia cardiáca asi como la tensión arterial. Resistencia de un cuerpo normal al hambre (67 días) hierro, potasio, calcio... (se llama Preci- tene). Si te llevan a la UCI, te empiezan por suero en vena y el Precitene. Luego te abren la yugular y te meten otro suero distinto. Un poco más tarde, te quitan suero de la yugular y te meten lo que llaman ali- mentación parenteral (una bolsa con una pasta blanca, con todos los ingredientes de una comida, 3 kg. en 24 horas). El suero que te desconectan de la yugular, te lo añaden con el otro por la vena. A las 48 horas, te quitan la alimentación de la yu- gular y te vuelven a meter suero, Y ya, pa- ra rizar el rizo, aparte de la medicación que consideran necesaria, albúmina por yugu- lar y hierro por la boca. Toda yo era un complejo de sondas y cables, porque tam- bién está lo de los electrolitos, o como se llame, conectados a una pantalla que te controla el corazón. Y para colmo, las son- das y los sueros, conectados a bombas que pitan cada vez que hay una anomalía o se acaba la comida o el suero. Y lo peor del caso es que en la UCI, atada o no, no tie- nes opción de quitarte nada. Para cuando has logrado quitarte el primer engendro, ya tienes a todo el personal encima». Días después, desde el hospital de la Se- guridad Social de Guadalajara, Francisco Javier Ros, Pablo Fernández Villalabeitia y José Carlos Comesaña Costa dirigen una carta al Juzgado de Vigilancia Penitencia- ria de la ciudad, en la que reafirman su voluntad de seguir la huelga, rechazan la alimentación forzosa y culpan al Gobier- no de las muertes que se produzcan durante la protesta: «Es nuestra firme voluntad no admitir alimentación forzosa, cuanto que ésta sólo alargaría nuestra agonía, ya que vamos a continuar nuestra protesta hasta que se nos concedan las reivindicaciones justas que solicitamos. Son tan largas nues- tras condenas, que preferimos morir a vi- vir en una cárcel aislados totalmente, sin nuestros camaradas y sin comunicación con familiares, amigos y abogados, a quie- nes se impide las visitas, sin libros para estudiar, sin espacio para realizar trabajos manuales, con la correspondencia censu- rada y limitada, sometidos a cacheos inte- grales y a un trato vejatorio e indigno». y de los GRAPO en huelga de hambre. Esta asociación califica de innecesaria la dureza con la que el Ministerio de Justicia viene apli- cando su política penitenciaria. En este mismo sentido se posi- ciona el obispo de San Sebastián, José María Setién, que en su pas- toral denuncia los atentados a la in- tegridad físcia y moral que sufren los presos en su reclusión. Por su parte, la Asociación Pro Derechos Humanos de España re- clama al Gobierno que «reconside- re, por motivos humanitarios, la posibilidad de acceder, al menos parcialmente, la solicitud de rea- grupamiento, objetivo de los huelguistas». Los ministros Múgica y Conde manifiestan que «el Gobierno ha- ce todo lo posible para los presos en huelga no mueran». Múgica de- clina cualquier tipo de responsabi- lidad en el caso de que se produ- jera un desenlace fatal. A este respecto, fuentes médicas informan que al menos siete de los cincuenta y cinco presos de los GRAPO y del PCE(r) que están en huelga de hafnbre indefinida se en- cuentran en grave peligro de muerte. El preso político Victoriano Dié- guez, que se encontraba hospitali- zado en Basurto a causa de la huel- ga de hambre que mantenía desde hace cuarenta y dos dí»as. ha sido puesto en libertad tras pasar once años en la cárcel por su presunta relación con los GRAPO. En Vigo se celebra un concierto musical en solidaridad con los pre- sos huelguistas. El concierto tiene lugar en la Asociación de Vecinos de Val do Fragoso y cuenta con la participación de tres grupos musi- cales de Madrid y Pamplona. Varias organizaciones de Zara- goza instan al Colegio de Médicos de esta ciudad a que se posicione respecto a la alimentación a la fuerza que practican los médicos a propuesta de Instituciones Peni- tenciarias. 15/1/90: Moscoso, a favor de la alimentación a la fuerza. El Fis- cal General del Estado, Javier Moscoso, ha ordenado a los fisca- les de las audiencias provinciales que se recurran las decisiones de los jueces de vigilancia que se nie- «Son tan largas nuestras condenas, que preferimos morir a vivir en cárcel aislados totalmente, sin comunicación con familiares, amigos, camaradas y abogados». 17

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La batalla del hambre La tortura de la alimentación forzosa Ñ | PSOE enfrenta toda respuesta que se le da a su política de prepoten- cia con saña. Este es el caso de los pre- sos políticos del PCE(r) y GRAPO que desde el día 30 de noviembre están en huelga de hambre contra la dispersión y las medidas represivas que padece- mos los presos políticos. El Ministerio del Interior «aconsejó» a los medios de comunicación el silen- cio absoluto sobre esta huelga; querían así quebrantar el espíritu de los huel- guistas y acallar la denuncia que pone de manifiesto esta lucha. El silencio se ha roto, la denuncia ha salido a la calle y el movimiento de solidaridad con los huelguistas crece. El espíritu de los huelguistas sigue in- quebrantable y su voluntad de proseguir la lucha la pone de manifiesto el hecho de que más de una treintena de ellos ya han tenido que ser hospitalizados en es- tado grave. Ante esta lucha diaria de los huel- guistas, el PSOE ha respondido con la alimentación forzosa, a algunos de los que están siendo alimentados a la fuerza se les ha sedado para que no se arran- quen el suero, a otros se les tiene ata- dos de forma que le sea imposible arrancárselo. Con esto el PSOE preten- de dejar al preso sin su única arma de lucha, la huelga de hambre, para así po- der hacer de ellos lo que les venga en El Ministerio del Interior aconsejó a los medios de comunicación silencio absoluto sobre esta huelga. gana: meterlos en una celda las 24 ho- ras del día, cachearlos cuantas veces les salga de las narices al funcionario, cor- tarles las comunicaciones con los fami- liares y amigos. apalearlos, aislarlos, humillarlos, desesperarlos, arruinarles la salud, exterminar, en definitiva, al preso político, a menos que renuncie a sus ideas. Ese es el chantaje, esencia de la actual política del PSOE: o te arrepientes o te destruimos. Yo mismo tengo úlcera de estómago y alteracio- nes arteriales como consecuencia de los ll años que llevo padeciendo la tensión constante que ya de por sí supone la cárcel, aún en las mejores condiciones. por esto no he podido secundar la pos- tura de mis compañeros, he estado ve- lando por ellos: los he ido acostando en las camillas de las ambulancias ca- mino a los hospitales y a otras cárce- les. Todos ellos han dicho lo mismo: «¡Adelante hasta vencer!». El PSOE se encuentra con esta férrea resistencia a ser exterminados en silen- cio y la alimentación forzosa no tiene más objetivo que el de romper la huel- ga. En el 81, la UCD siguió los mismos métodos y esto solamente sirvió par ha- cer infernales los últimos días de vida al camarada Crespo Galende «Kepa» que a pesar de estar siendo atormenta- do con la alimentación forzosa hubo de morir antes de obtener las reivindica- Jesú cum La Asociación contra la tortura responsabiliza a Asunción y Múgica de cualquier desenlace fatal. 18 -La huelga día a día gan a alimentar a los presos po- líticos en huelga de hambre. Los jueces de vigilancia peniten- ciarias de Madrid, Zaragoza, Bil- bao, Castellón, Sevilla y Vallado- lid han ordenado que no se alimen- te a los presos contra su voluntad si se encuentran conscientes. El director general de Institucio- nes Peniténcias, Antonio Asun- ción, dice que no será cómplice si se produce alguna muerte de estos presos. Por su parte, la Asociación con- tra la Tortura responsabiliza a Asunción y a Múgica de cualquier desenlace fatal. La asociación insta a estas autoridades a que accedan a las demandas de los presos. Por otro lado, Herri Batasuna expresa públicamente su apoyo a los presos políticos en huelga de hambre. «Si algunos de los presos acusados de pertenecer a los GRA- PO muere en la huelga de hambre, el único culpable de este hecho se- rá el Gobierno español», dice HB. También la Asociación Madres Unidas contra la Droga se solida- riza con los huelguistas, y se lle- van a cabo diversas encarteladas en Euskadi. 16/1/90: Moscoso pide el dicta- men del Tribunal Constitucional sobre la alimentación forzosa. El fiscal general del Estado, Javier Moscoso, ha pedido al Tribunal Constitucional que se posicione sobre la alimentación a la fuerza de los presos en huelga de hambre. Mientras, esta fiscalía mantiene el auto en el que se pide a los fis- cales que recurran órdenes contra- rias a la alimentación forzosa de los jueces de vigilancia. 17/1/90: Reiteradas peticiones de Instituciones Penitenciarias para que se alimente a los pre- sos. El director general de Institu- ciones Penitenciarias insta a los jueces de vigilancia penitenciaria de Madrid, Zaragoza y Valladolid a que modifiquen sus autos para poder suministrar alimentos a los presos políticos en huelga de ham- bre contra su voluntad. La jueza de vigilancia Manuela Carmena ratifica que Instituciones Penitenciarias ha incumplido su acuerdo con los presos que el pa- sado mes de agosto y septiembre real Hu bieri el ci pon duc sión pres gadi Jaimi dos del toria. tro e:

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ciones. En aquella huelga, como en és- ta, las reivindicaciones fueron las mis- mas, reunificación, en una sola cárcel, de los presos políticos del PCE(r) y GRAPO, y en unas condiciones de vi- da dignas. En la actualidad, la mayoría de los médicos de Instituciones Penitenciarias . se han negado a la alimentación forzo- sa, incluso algunos médicos de los hos- pitales civiles. a los que han sido tras- ladados los huelguistas, también se han negado a utilizar este método, enten- diendo el derecho del preso a ponerse en huelga y respetando su decisión. La alimentación forzosa fue rechaza- da por un Congreso médico internacio- nal, celebrado hace años en Tokio, por ser considerada como un método de torturar al preso. Pero el PSOE no ce- ja en su sadismo y conforme el huel- guista llega al límite de sus fuerzas fí- sicas impone la alimentación forzosa. Esto es lo que hay que denunciar, que la alimentación forzosa pretende rom- per la huelga, que supone prolongar la agonía y atormentar al huelguista. La mayoría de los médicos se están negan- do a aplicar el suero, pero los hay que se prestan a ello, hay que denunciarlos como meros colaboradores del PSOE ya que no puede haber supuestas razo- nes éticas que justifique la participación de los médicos en la tortura de los presos. Franciscco Rodríguez Veloso (Militante de los GRAPO. Prisi Soria) ón de Jesús Cela Seoane, en el Hospital de Santiago de Compostela, tras salir en libertad después de cumplir la totalidad de su condena, cuando llevaba casi sesenta días de huelga de hambre. realizaron otra huelga de hambre. La Asociación Pro Derechos Humanos de España reitera al Go- bierno su disposición a mediar en el conflicto. El Gobierno no res- ponde. Por otro lado, en Eibar se pro- duce una interrupción de la emi- sión de TV en solidaridad con los presos y presas políticas del PCE(r) y de los GRAPO en huel- ga de hambre, informa TAS-TAS. 18/1/90: Maniobras de Múgica. Los presos en huelga de hambre Jaime Simón Quintela y Benjamín Grande Serrano han sido traslada- dos a la sección de traumatología del Hospital de Txagorritxu, en Vi- toria. La excusa dada por el minis- tro es que en este hospital existen medios para mantener con vida a los enfermos en caso de extrema gravedad. Pero lo cierto es que la causa del traslado reside en que el juez de vigilancia de Valladolid, del que dependían estos presos, se niega a alimentarlos a la fuerza, in- forma TAS-TAS. Las Gestoras Pro-Amnistía de Euskadi responsabilizan al Gobier- no de la situación en las cárceles, en el transcurso de un homenaje al ex-presa político Víctor Diéguez. Según las Gestoras, la política pe- nitenciaria se basa «fundamental- mente en la dispersión, que atenta contra los mínimos derechos hu- manos y que vulnera también la propia legalidad». 19/1/90: Manifestación de apo- yo en Madrid. Varios centenares de personas se manifiestan en Ma- drid, convocadaas por la AFAPP, LCE y MC, en apoyo de la reivin- dicación de reagrupamiento de los presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO en una misma prisión. Las secciones sindicales de CC.OO., LB y ESK-CUIS del Hospital de Txagorritxu, Vitoria, emiten un comunicado en el que denuncian la política penitenciaria de dispersión. 20/1/90: Martín Pallín critica la intransigencia de Múgica. El magistrado de la Sala Segunda del Tribunal Supremo y ex presidente de la Asociación Pro Derechos Humanos, José Antonio Martín Pallín califica de lamentable la ac- La mayoría de los médicos se niega a la aplicación de la alimentación forzosa. 19

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- El exterminio sanitario 1 tareas de exterminio en el interior de las prisiones corren a cargo de car- celeros, jueces, policías y médicos. Depen- diendo de las circunstancias, cada uno de los estamentos se va turnando en la titula- ridad del papel represivo protagonista. En Herrera de la Mancha, durante el año 81, se concentraron los carceleros más peligro- sos y fascistas, algunos de los cuales fue- ron incluso condenados por sus actuacio- nes durante aquella época. Otros de ellos estaban en el 87 en Alcalá-Meco, la nueva experiencia-piloto de exterminio. En la cárcel de Almería, en 1988, fue la Guar- dia Civil la que se encargó de entrar, para masacrar a los presos. Incomunicación, apaleamientos, tortura, comida envenenada o en malas condicio- nes, son algunos de sus instrumentos. Agustín Rueda murió como consecuencia de la paliza que le propinó un grupo de funcionarios, en 1981, y cinco años des- pués la víctima fue Joseba Asensio, en He- rrera, debido a la desatención médica pro- longada. «Durante una de las numerosas -La huelga día a día intervenciones quirúrgicas que sufrí a lo largo de mi estancia en prisión —asegura Manuel Arango, encarcelado nueve años, por su pertenencia al PCE(r), y actualmen- te en libertad— me dijo uno de los médi- cos: cuando te vaya a Operar, voy a pisarte el tubo de oxígeno sin darme cuenta». Aniquilar al preso En los centros penitenciarios no existe stencia sanitaria seria. Para que el mé- dico les atienda, los reclusos tienen que re- clamar su presencia hasta la saciedad, y como respuesta, en el mejor de los casos, son sometidos a una medicación reiterati- va, sin ningún resultado positivo. Los pre- sos de los GRAPO Ernesto Fernández Por- tillo y Enrique Alvarez Abalde, ambos ac- tualmente en libertad, por padecer una en- fermedad incurable, tuvieron que sopor- tar, durante años, diagnósticos de los mé- dicos penitenciarios que relacionaban sus dolencias con «meros trastornos psíqui- COS». Muchos años de cárcel, pésima alimen- tación y continuas huelgas de hambre han hecho de los presos del PCE(r) y de los GRAPO campo abonado para la mala asis- tencia sanitaria planificada. En los últimos dos años, tres presos de estas organizacio- nes se han visto afectados por un virus que les ha ido dejando progresivamente para- líticos. Ernesto Fernández Portillo fue el primero en sentir sus efectos, cuando to- davía estaba en prisión, en 1985. Además de la parálisis total de cintura para abajo, tiene serios problemas en la vista. Se está quedando ciego, y los médicos no encuen- tran un tratamiento claro para su enferme- dad. Dos nuevos casos se detectaron en 1987, Uno de ellos fue el de Enrique Alvarez Abalde, quien, por aquellas fechas, co- menzó a perder sensibilidad en los dedos de los pies y las manos. Mercedes He- rranz, en la cárcel de Carabanchel, tam- bién sufrió un proceso similar. Ambos han «Cuando te vaya a Operar, voy a pisarte el tubo de oxígeno sin darme cuenta». 20 titud del ministro de Justicia. En- rique Múgica, respecto a los presos en huelga de hambre, y recuerda que la Asociación Pro Derechos Humanos de España se ha brinda- do a mediar por motivos humani- tarios y no ha recibido respuesta. En Zaragoza, tiene lugar en la puerta del hospital provincial una encartelada»en apoyo a los presos en huelga de hambre. 21/1/90: Movilizaciones en Eus- kadi'en solidaridad con los pre- sos en huelga. Las Gestoras Pro- Amnistía habían convocado con- centraciones en las cuatro capita- les vascas en apoyo de los presos en huelga de hambre del PCE(r) y de los GRAPO. En Bilbao, la en- cartelada se desarrolla delante del hospital civil de Basurto en el que se encuentran internadas Josefina García Aramburu, Teresa Gonzá- lez y Carmen López Anguita, mientras que en Donostia la con- vocatoria se desarrolla en el Bou- levar. en Gasteiz en la plaza de la Virgen Blanca, y en Iruña en la plaza de Castillo. 22/1/90: La Iglesia se compro- mete a mediar. La Conferencia Episcopal se compromete a mediar ante el Ministerio de Justicia para hallar una solución al conflicto. a petición de la AFAPP. Dos presos políticos alemanes. Rolf Wagner y Helmut Prohl, mi- litantes de la Fracción del Ejérci- to Rojo (RAF). se declaran en huelga de hambre en solidaridad con los presos en huelga del PCE(r) y de los GRAPO. «Con nuestra acción solidaria —dicen— queremos expresar que hacemos frente común contra el mismo ad- versario. La victoria o derrota en España significa la victoria o de- rrota en toda Europa occidental». También se une a la huelga las presas políticas de la RAF Ingrid Barabab, Gisela Dutzi, Gabi Han- Ka. Siggi Happe y Eva Haule. Asimismo, el colectivo de abo- gados defensores de los presos po- líticos de la organización alemana RAF, en una carta enviada a Mú- gica, exigen al Gobierno español que «cumpla con la reivindicación de los presos de ser recluidos to- dos juntos en una cárcel en condi- ciones dignas».

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Ernesto Fernández Portillo, «Pinín». sido puestos en libertad en diciembre del pasado año, durante el transcurso de la huelga de hambre que realizan sus com- pañeros Otro preso, José Rey, salió de la cárcel después de cumplir toda su condena, y en la revisión médica que se hizo inmediata- mente después, le descubrieron una tuber- culosis que le hubiera causado la muerte de haber seguido en prisión. Txomin Mui- ños, de los GRAPO, murió en 1985, al po- co tiempo de salir de la cárcel, tras cum- plir totalmente su condena, como conse- cuencia de un problema renal que no le ha- bían detectado en el interior de la misma. Permanentemente ingresado cn el Hospi- tal Penitenciario de Madrid se encuentra, en la actualidad, Iñaki Cuadra Echeandia, detenido en 1985, quien padece un grave probiema de insuficiencia renal, compli- cado con ataques epilépticos. Durante es- tos cinco años, no ha estado en la cárcel, probablemente, ni seis meses. En la misma celda del Hospital Peniten- ciario, sin ninguna medida de profilaxis y 26/1/90: Encadenamiento ante el Palacio de Justicia en Bilbao. Alrededor de veinte personas se encadenan ante la puerta del Pala- cio de Justicia de Bilbao en soli- daridad con los presos en huelga de hambre. La acción ha sido con- vocada por la AFAPP, LKI, EMK. Bilbo Zaharreko Gazte Asambla- da, TRAUN, Coordinadora Ecolo- gista, Ikasle Abertzaleak. CNT. Salhaketa. KEMEN, IT. ESK- CUIS y ANV. Los jueces de vigilancia peniten- ciaria, Ramón Vilar y Manuela Carmena, de Zaragoza y Madrid. respectivamente, rechazan los re- cursos de la Fiscalía del Estado pa- ra que alimenten a los presos en huelga de hambre contra su volun- tad. 27/1/90: Solidaridad en Zu- rich. Unas ciento cincuenta perso- nas se manifiestan ante el consu- lado español en Zurich, Suiza, en solidaridad con los presos políti- cos españoles en lucha por el rea- grupamiento. Los manifestantes portan una pancarta en la que se pide la Amnistía de los presos po- líticos. > En la tarde de hoy. un grupo de personas ha cortado el tráfico de la carretera N-| en la entrada y sáa- lida de* la localidad de Orereta. prendiendo fuego a varios neumá- ticos que colocaron junto a una pancarta de solidaridad con los presos en huelga de hambre, según la agencia TAS-TAS. 28/1/90: El II Congreso de Gen- tes del Derecho pide la reunifi- cación de los presos en huelga de hambre. Los congresistas reuni- dos en Valencia aprueban una co- municación en la que se pide al di- rector general de Instituciones Pe- nitenciarias y al ministro de Justi- cia, ante la grave situación de los presos del PCE(r) y de los GRA- PO que mantienen una huelga de hambre. que reconsideren su pos- tura de dispersión. Los convocantes de una con- centración en Valencia en apoyo de los presos en huelga de hambre — LCR, Jove Germania. MCPV, PCV, PCOV. Crida a la solidari- tat, Cataluya Lliure y Assemblea de Joves Anti-repressió— acusan al Gobierno de dejar morir a los pre- sos políticos. Las Gestoras Pro- Amnistía convocan concentraciones en las cuatro capitales vascas, en apoyo de los presos políticos en huelga de hambre. 21

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CC.OO., LAB y ESK-CUIS denuncian la política de dispersión y represión del PSOE L as secciones sindicales de CC.OO., LAB y ESK-CUIS del Hospital de Txa- gorritxu (Gazteiz), manifestamos ante la Opinión pública nuestra más enér- gica denuncia ante la política de dispersión y represión ejercida por el Gobierno del PSOE con Múgica a la cabeza, al someter a los presos del GRAPO a una situación de máxima gravedad, al no querer admitir reivindicaciones tan huma- nas como posibles que están expresando tanto los presos políticos como diversos sectores de la población y colectivos profesionales, obligados por el Gobierno a asumir una responsabilidad política, que sólo a él le corresponde ejercer. Las organizaciones firmantes nos solidarizamos y asumimos la lucha que los ¡presos del GRAPO y sus familiares están llevando, y exigimos el reagrupamien- to y unas condiciones dignas de vida y sanitarias para todos los presos, tanto políticos coto sociales. Asimismo, denunciamos el traslado de los presos Jaime Simón Quintela y Ben- jamín Grande Serrano a Euskadi, suponiendo una medida más dentro de la polí- tica de dispersión y represión, que se enmarcan dentro de la intención del Gobier- no del PSOE de ir llevando a los huelguistas a lugares en los que ejercer con más comodidad la represión y la alimentación en contra de su voluntad. Llamamos a toda la población y a los trabajadores de la Sanidad en particular a sumarse a cuantas movilizaciones de apoyo y solidaridad se realicen, y a de- nunciar cuantas agresiones se ejerzan contra estos presos. Secciones sindicales de CC.OO., LAB y ESK-CUIS en medio de una suciedad escandalosa, conviven ocho reclusos, cada uno de ellos con una enfermedad distinta. Los presos políticos de la prisión de So- ria denunciaron, en 1988, la desatención sanitaria de Xoaquin Vieites Santos, mili- tante de los GRAPO. «Con ll años de cár- cel a sus espaldas —explicaban en un comunicado—, está afectado por una do- lencia posiblemente relacionada con la co- lumna vertebral. A fin de investigar el ori- gen, hoy, día 28 de marzo, fue sacado al Hospital Provincial de Soria para que le realizasen unas placas de la columna. Una vez allí, le querían hacer los reconocimien- La enfermedad ósea de Rodríguez Veloso le ha dejado cojo para toda la vida. -La huelga día a día tos en presencia de policías nacionales, metralletas en ristre. Nuestro camarada se negó a desnudarse delante de ellos, por ra- zones de dignidad. Acto seguido, fue de- vuelto a la prisión sin habérsele realizado las pruebas». «Este caso no puede pasar desapercibi- do —continuaban señalando—, máxime cuando ya ha habido otros, como el denun- ciado en su tiempo de Enrique Alvarez Abalde. Parecidos síntomas padece nues- tro camarada José Jiménez Fernández, además de los efectos de una lesión neu- rológica a la altura de la séptima vértebra, ocasionada por las torturas que sufrió ha- ce siete años. También Xoaquín Garrido González padece una enfermedad, en este caso mucho más agudizada, que tiene re- lación con la columna vertebral, cuyos sín- tomas iniciales eran muy parecidos a los actuales de Vieites y Jiménez. En este sen- tido, durante los últimos tiempos, se están acumulando casos de graves enfermedades originadas, bien por las torturas, bien por las huelgas de hambre, bien por los mu- chos años de prisión y de aislamiento. Así, tras la huelga de hambre de diciembre pa- sado, José María Sánchez Casas, preso en Daroca, padece una neuropatía y pérdida basal. A Sebastián Rodríguez Veloso, in- terno aquí en Soria, se la ha diagnostica- do el síndrome de Shudeek, que consiste en una descalcificación de los huesos que le ha afectado a una lesión de tobillo. La desatención sanitaria, que se repite y ad- quiere tintes más graves ante el cúmulo de enfermedades que sufrimos, motivadas por las malas condiciones de vida, es una de las formas más eficaces de eliminarnos fí- sicamente a los presos políticos». La enfermedad ósea de Rodríguez Ve- loso a la que se hace referencia en el ante- rior escrito le ha dejado cojo para toda la vida. Según reconocieron otros médicos que le examinaron, el responsable del irre- versible resultado fue Silvano Arteaga, an- Una asistencia sanitaria digna en las prisiones no supone ningún privilegio. 22 En extrema gravedad algunos de los presos en huelga de hambre. José Balmón Castell, Francisco Cela Seone y Olegario Sánchez Corrales, hospitalizados en Zara- goza, continúan en estado de ex- tremada gravedad, según los médicos. Por otro lado, los trabajadores del hospital, de Txagorritxu se en- cerraron ayer en protesta por el auto de la juez de vigilancia de Bil- bao, María Pilar Robles, que les obliga a alimentar a la fuerza a los presos políticos en huelga de ham- bre ingresados en el centro. El en- cierro finaliza hoy. Manifestación en Orereta en apoyo a los presos en huelga de hambre. Esta manifestación ha si- do convocada por los siguientes co- lectivos y partidos: Kraxka, HB, Zintzilik Irratia, ESK-CUIS, Ke- men, IT, LKI, EMK, Komité Ani- timilarista, Kenkd, Matxarda, Ko- mité Internacionalista y Oreretako Emakumeen Taldea. (Agencia TAS-TAS). Izquierda Unida de Aragón, en una nota de prensa, pide al Gobier- no que acceda a las reivindicacio- nes de los presos del PCE(r) y de los GRAPO en huelga de hambre. 29/1/89: Objeción de concien- cia de los médicos que atienden a los presos en huelga. Los mé- dicos del hospital Miguel Servet de Zaragoza, que atienden a varios presos en huelga de hambre, han planteado recurrir a la objeción de conciencia para negarse a cumplir la decisión del juez de vigilancia de Zaragoza que no permite ali- mentar a los presos a la fuerza. Los médicos dicen que no quieren ser cómplices del posible fallecimiento de algún preso. En estado grave los presos Si- món Quintela y Benjamín Grande, ingresados en el hospital de Txa- gorritxu en Vitoria. La Asociación Pro Derechos Humanos reitera al Gobierno su disposición a mediar. Convocadas por las Gestoras Pro-Amnistía, unas doscientas per- sonas se manifiesta en las calle de Romo y Arceta en solidaridad con los presos del PCE(r) y de los GRAPO en huelga de hambre. Los manifestantes, encartelados, gritan consignas en favor de la amnistía ne ni ca SOS «Cl cul Se; gal tra po rio ción mili ci ga

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A la izquierda, concentración frente al consulado español de Zurich, contra la dispersión. A la derecha, Manuel Casimiro Gil Araújo, en la cárcel desde febrero de 1977. tiguo médico de la prisión de Soria, por no tratar al preso a tiempo y de forma con- veniente. Otro de los problemas sanitarios más ge- neralizados entre la población reclusa es la falta de asistencia odontológica, origen de numerosas y graves complicaciones fí- sicas. «A pesar de reclamar hasta la sacie- dad que nos faciliten un dentista con un mí- nimo de instrumental —relatan las presas políticas de Carabanchel, en mayo de 1988—, continuamos con la única posibi- lidad de acudir al dentista del Hospital Pe- nitenciario, que se limita a extraer las pie- zas careadas, aunque éstas puedan ser con- servadas con un simple empaste. Este úl- timo remedio no se concibe en dicho hos- pital. A la resignación de ir perdiendo una muela o varias, cada vez que acudimos al dentista del hospital, se une el peligro de infecciones añadidas, pues resulta eviden- te la carencia de medidas higiénicas en di- cho centro», Reivindicar una asistencia sanitaria dig- na en las prisiones, a la vista de semejan- tes circunstancias, no supone pedir ningún privilegio, sino exigir algo que debe ser co- mún para todos los reclusos. Es una lucha por la supervivencia. y contra el ministro Múgica y el PSOE. 30/1/90: Múgica dice que no se -negociará con los presos. El mi- nistro de Justicia, Enrique Múgi- ca, califica la actitud de los pre- sos en huelga de hambre como un «chantaje para forzar la forma de cumplimiento de sus condenas». Según él, el Gobierno no negociará y defenderá sin vacilaciones la le- galidad vigente. Corcuera se mues- tra totalmente de acuerdo con la política de dispersión del Ministe- rio de Justicia; y Antonio Asun- ción, director de Instituciones Pe- nitenciarias, dice que existen coac- ciones por parte de los familiares a los presos para que éstos prosi- gan con la huelga. Por otro lado, el ex-preso polí- tico Jesús Cela Seoane, puesto en libertad el pasado día 23, denun- cia haber sido objeto de un secues- tro durante varias horas por unos individuos que decían tener con- tactos con la Policía. 1/2/90: Movilizaciones en Eus- kadi en favor de los presos. Las Gestoras Pro“Amnistía han convo- cado movilizaciones en Euskadi en solidaridad con los presos del PCEfr) y de los GRAPO en huel- ga de hambre desde hace sesenta días. Las movilizaciones se desa- rrollan en Alava, Guipúzcoa, Viz- caya y Navarra (3). El EMK y la LCR han convocado también a es- tas movilizaciones, así como a las manifestaciones de mañana y pa- sado mañana. Para las Gestoras es inaceptable la política carcelaria del PSOE contra los presos políticos que rei- vindican la reunificación en las pri- siones y unas condiciones de vida dignas. 2/2/90: Manifestación en soli- daridad con los presos en Ma- drid. Más de quinientas personas se manifiestan en Madrid para exi- gir al Gobierno que acceda a las peticiones de los presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO en huelga de hambre. La manifesta- ción ha sido convocada por la AFAPP, MC y LCR, entre otras organizaciones. . La Policía disuelve una manifes- tación de unas trescientas personas en apoyo a los presos huelguistas, La desatención sanitaria es una de las formas más eficaces de eliminar físicamente a los presos políticos.

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La abogada Francisca Villalba, acosada por Instituciones Penitenciarias «Se nos impide asistir a los presos para destruirlos más fácilmente» . a " IL; abogada Francisca Villalba, defen- sora de varios presos de los GRAPO en huélga de hambre, ha presentado una querella contra el Director General de Ins- tituciones Penitenciarias, el día 5 de mar- zo, y ha pedido que se ordene su ingreso en prisión. La abogada cnsidera que la Di- rección General ha estado realizando una campaña de «acoso y derribo» contra ella, y ha limitado su ejercicio de la defensa, a lo largo del desarrollo de la huelga. La querella ha sido interpuesta por «calum- nias, violación del derecho a la propia ima- gen, delito cometido por funcionario pú- blico contra el ejercicio de los derechos de la persona y violación del derecho de defensa». El 28 de diciembre, Antoni Asunción en- vió un escrito al Fiscal General del Esta- do en el que se acusaba a la letrada de ser la coordinadora de la huelga de hambre. La denuncia ha sido archivada, sin abrir siquiera diligencias, por el fiscal jefe de la Audiencia Nacional. Francisca Villalba, de cuarenta años, es miembro activo del Grupo de Abogados La huelga día a día Jóvenes de Madrid y de la Coordinadora de abogados laboralistas de toda España. Penalista y laboralista, ha dedicado sus tre- ce años de ejercicio activo de la profesión a la defensa de los presos políticos, y es una de las abogadas que mejor conoce el tribunal especial político, la Audiencia Na- cional. Ha participado, junto a otros abo- gados, en numerosas reuniones internacio- nales para denunciar la creación de la «Europa de la Policía», y ha realizado múl- «La situación se ha deteriorado de tal modo, que ni en los tiempos más duros del franquismo, los presos políticos tenían tan limitados sus derechos». : tiples denuncias contra los directores de las cárceles de máxima seguridad, transgre- sores de su propia legalidad. Desde que se inició la huelga de ham- bre, Francisca Villalba se ha convertido en y ll y Í ! $ | | o objeto de una persecución, con total im- punidad, por parte de Antoni Asunción. El Director General, además de realizar una campaña de calumnias contra ella, ha im- pedido la libre asistencia a los reclusos. «El tres de febrero —recuerda la letrada—, en Sevilla 1, con volante acreditativo del Co- legio de Abogados y certificado de la Audiencia Nacional para ver a mi defen- dido, me prohibieron la entrada al centro. Fui a ver al juez de vigilancia penitencia- ria, y me firmó una autorización expresa «A Múgica no le preocupa la vida de los presos, sino su política de presión». 24 en Bilbao. La manifestación, con- vocada por la AFAPP y diversas organizaciones, tenía previsto lle- gar hasta la sede del Gobierno Civil, 3/2/90: Consignas en apoyo a los presos en huelga en Bilbao, En el transcurso de la manifesta- ción convocada por las Gestoras Pro-Amnistía en Bilbao en favor de los derechos humanos se corean gritos en favor de los presos en huelga de hambre de los GRAPO. La manifestación, en la que parti- cipan unas diez mil personas, fi- naliza con un acto político en El Arenal. 5/2/90: El nacionalismo de iz- quierda catalán apoya los presos en huelga de hambre. Seis gru- pos nacionalistas y de izquierda de Cataluña envían una carta al dele- gado del Gobierno en Cataluña pa- ra que la haga llegar al ministro de Justicia en la que critican la acti- tud del gobierno con los presos po- líticos y exigen que el Gobierno ac- ceda a las peticiones de los presos en huelga de hambre. Las organi- zaciones firmantes de esta misiva son Crida a la Solidaritat, Lliga Comunista de Catalunya, Movi- ment de Defensa de la Terra, Par- tit dels Comunistes de Catalunya y Confederació General del Tra- ball. La Asociación de Familiares y Amigos de Presos Políticos de Catalunya se adhirió más tarde a esta iniciativa. El Fiscal de Barcelona Antoni Gilbert, en el transcurso de un ac- to convocado por el Colegio de Abogados de Barcelona, a instan cia de su Comisión de Defensa de los Derechos Humanos, critica el telegrama de la Fiscalía General del Estado en el que se ordena re- currir los autos de los jueces de vi- gilancia en los que se prohíba ali- mentar a los presos en huelga, Por otro lado, siete presos polí- ticos de la FAR de Alemania se ini- cian una huelga de hambre en so- lidaridad con los miembros del PCE(r) y de los GRAPO en huelga. 6/2/90: La Comisión Interna- cional de apoyo a los huelguistas apela a la opinión pública. La Comisión Internacional de apoyo a los presos políticos del PCE(r)

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para poder hacerlo, pero ni así me de- jaron». La misma situación se ha venido repi- tiendo en Madrid. «La jueza de vigilancia penitenciaria, Manuel Carmena —prosigue Francisca Villalba— dictó un auto para que me permitieran ver a los presos interna- dos en el Hospital Penintenciario, pero el director del centro, Jaime Vinuesa, me dijo que tenía orden personal de Antoni Asun- ción de prohibirme comunicar. Me dije- ron que podía hacerlo cualquier agobado Gestoras Pro-Amnistía: «El PSOE necesita conculcar su propia legalidad y está dispuesto a hacerlo» as Gestoras Pro-Amnistía de Euskadi ante la cada vez más grave situación de los presos y presas del PCE(r) y GRAPO en huelga de hambre hacen un llamamiento a profundizar en la solidaridad. La actitud del PSOE, con Múgica Herzog al frente, está demostrando el ca- rácter criminal de su política penitenciaria. Está quedando claro que son capa- ces de dejar morir a unos presos que lo que reivindican es su reunificación en una sola cárcel y unas condiciones de vida dignas. La actitud del PSOE muestra que para alcanzar su objetivo de anular la conciencia y capacidad de resistencia de los presos y presas políticos necesita conculcar incluso su propia legalidad y está dispuesto a hacerlo pasando por encima de sus vidas. A Múgica Herzog no le preocupa la vida de los presos, sino el mantenimiento de su política de presión y machaque constante en su intento de domesticarlos y hacerlos pasar por la vía del arrepentimiento y la claudicación. Al PSOE lo único que le preocupa es el cuestionamiento y denuncia de su política. HB responsabilizará al Gobierno, si muere algún preso en huelga de hambre Herri Batasuna (HB) se ha solidarizado con los presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO en huelga de hambre, y ha asegurado que si se produce la muerte de alguno de ellos «el único culpable de ese hecho será el Gobierno español y, cómo no, su ministro de Justicia Enrique Múgica Herzog, que ya se ha apresurado a exculparse de cualquier responsabilidad, para enfangar a otros en ello que sin duda será, de producirse algún fallecimiento, un crimen de Estado con responsa- bilidad directa del Gobierno del PSOB». Respecto a las posturas de otras fuerzas políticas, HB afirma que «con su silen- cio se convierten en cómplices de esa horrenda actitud del Gobierno del PSOE, imposible de encajar ni siquiera entre los límites más mínimos de la sensibilidad humana». HB denuncia igualmente las presiones que el Gobierno viene ejerciendo sobre los jueces para que obliguen a los presos a ingerir alimentos, «convirtiéndoles de esta manera en el brazo ejecutor de sus decisiones. «Sólo el Gobierno y quienes le respaldan son los culpables del grave estado de salud actual de los huelguistas y lo serán de las posibles muertes que pudieran ocurrir». y de los GRAPO en huelga de hambre pide a todas las fuerzas progresistas y democráticas que «apoyen la lucha de los presos con- tra la tortura física y psíquica y por su reagrupamiento». Esta comisión está compuesta por unas cien per- sonas, abogados y médicos en su totalidad, de Holanda, República Federal Alemana, Suiza, Francia, Italia y España. El portavoz de Izquierda Unida en el Congreso de los Diputados, Nicolás Sartorius, llama a buscar una solución negociada a la huel- ga de hambre que mantienen los presos. Para Sartorius el problema no es negociar o no («un preso en una cárcel no es una banda terro- rista»), el problema es la disper- sión. 7/2/90: Preso en huelga de hambre y sed. El preso político Javier Ros Díaz, hospitalizado en Guadalajara, y en huelga de ham- bre desde hace setenta días, se de- clara también en huelga de sed. «Tras setenta días de huelga de hambre —señala Ros en un telegra- ma enviado +su abogada defenso- ra Francisca Villalba—, treinta de ellos con alimentación parenteral forzosa, situación física muy gra- ve. Flébitis, repetición dificultad mantener vía venosa. Ante esta lenta y agravante agonía mía y de mis compañeros y compañeras, me declaro en huelga de sed por la reunificación. Responsable el Go- bierno de lo que me ocurra». La dirección general de Institu- ciones Penitenciarias ordena al di- rector de la cárcel de Sevilla que impida la entrada a la abogada Francisca Villalba. 8/2/90: Petición al Parlamen- to Europeo para que interceda. Los abogados de los presos en huelga de hambre del PCE(r) y de los GRAPO envían un escrito a la Comisión de Peticiones del Parla- mento Europeo para que interce- da ante el Gobierno español y ac- ceda éste a las reivindicaciones de reagrupamiento de los presos de estas organizaciones. El nuevo fiscal general del Es- tado, Leopoldo Torres ratifica la orden dada por su antecesor, Javier Moscoso, para que se recurran las órdenes de aquellos jueces de vi- El fiscal de Barcelona, Antoni Gilbert, eritica a la Fiscalía General por recurrir los autos que prohíben | alimentar a ¡los presos contra su voluntad.

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menos yo. Cuando denuncié esta situación , a la jueza, se puso en contacto con el Di- rector General, para averiguar por qué in- cumplía sus órdenes, y le contestó que yo había cometido una serie de delitos. Ella le dijo que justificase lo que afirmaba, y, como no lo hizo, dio orden de que me de- jaran pasar, el 23 de febrero, Pero el 2 de marzo me presenté con el nuevo auto, y me dijeron que de todas formas no podía hacerlo, desobedeciendo abiertamente la decisión judictal». En Murcia*la situación es aún más in- creíble. El juez ha pedido al fiscal que se pronuncie sobre la petición de la abogada de visitar a los:presos que están en huelga en aquella localidad. «Le ha dado trasla- do de mi petición de visita, con lo cual, se produce una aberración jurídica, por- que el fiscal, -que es la parte contraria, de- cide sobre lo que puedo o no hacer. Por supuesto, el fiscal ha dicho que no». Tampoco pudo ver, el día 2 de diciem- bre, recién iniciada la huelga, a Ana Be- lén San Miguel, en la prisión de Zamora, a pesar de llevar un volante del Colegio de Abogados de Madrid, de «expresamente llamada», porque la reclusa había enviado un telegrama a sus familiares, denuncian- do la censura y la limitación de correspon- dencia. Esta ha sido otra de las técnicas empleadas por Asunción para aislar e in- comunicar a los huelguistas. «Sin posibi- lidad de asistencia letrada —afirma Villalba—, e incomunicados con el exte- rior, los presos quedan a merced de Insti- tuciones Penitenciarias», La abogada ha presentado un escrito ante La huelga día a día Solidaridad internacional. Unas cincuenta personas se concentraron ante la Embajada de España en la ciudad suiza de Berna, el pasado 29 de enero, en apoyo a la lucha de los presos políticos españoles en huelga de hambre. el Juzgado de Instrucción de Valencia, en el que denuncia la violación de la corres- Ppondencia que ella mantenía con el reclu- so Juan Manuel Pérez, interno en la pri- sión de esa localidad levantina. En compañía de otros miembros del Grupo de Abogados Jóvenes de Madrid, realizó un encierro, el pasado 27 de febre- ro, para protestar por las dificultades que encuentran para visitar a sus clientes en las cárceles. «Aunque la Constitución prevé el secreto profesional —asegura—, intervie- nen las comunicaciones entre nosotros y nuestros clientes. La situación se ha dete- riorado de tal modo, que ni en los tiem- pos más duros del franquismo, los presos políticos tenían tan limitados sus de- rechos». También ha presentado un escrito ante el Consejo General de la Abogacía, denun- ciado todos los atropellos que ha sufrido por parte de la Dirección General de Ins- tituciones Penitenciarias. «El Colegio de Abogados de Madrid se ha inhibido ante mis numerosos requerimientos. No se con- sidera competente a la hora de apoyar a uno de sus miembros, frente a los ataques del Gobierno. Pero es el estilo de Pedrol que ha flotado siempre, con Franco, con Suá- rez y el PSOE, y no se ha enfrentado nun- ca con el poder». Cuarenta abogados madrileños presen- taron un documento en el Colegio, solida- rizándose con su compañera Francisca Vi- llaba, y pidiendo para ella el apoyo de la institución: «La denuncia interpuesta por el Director General de Instituciones Peni- tenciarias —se firma en el escrito—, ante la Fiscalía General del Estado, está fun- damentada única y exclusivamente en una campaña de «acoso y derribo» de la citada compañera, por parte de la institución de- nunciante, que a modo de venganza, inten- ta contrarrestar la impecable actuación de «El PSOE, para alcanzar su objetivo de anular la resistencia de los presos, conculca su propia legalidad». 26 gilancia penitenciaria que se han opuesto a la alimentación forzosa de los presos en huelga de hambre. La Confederación General de Trabajadores (CGT), en una nota de prensa, señala que la postura de recurrir las órdenes de los jueces «aclara la voluntad del Gobierno de no atender a otras más que a las llamadas razones de Estado». Por otro lado, miembros de la Coordinadora Pro-Derechos Hu- manos en las Cárceles se encierran en Almería pidiendo el reagrupa- miento de los presos del PCE(r) y de los GRAPO. 9/2/90: Situación sin retorno. La casi totalidad de los presos po- líticos que se encuentran en huel- ga de hambre se encuentran en una situación sin retorno, y tarde o temprano se producirán los desen- laces fatales, según fuentes médi- cas. La AFAPP ha convocado una concentración en la puerta del Hospital Gregorio Marañón de Madrid para exigir el reagrupa- miento de los presos. La concen- tración se desarrolla sin inciden- tes. 11/2/90: Concentración en Se- villa en apoyo a los presos en huelga de hambre. Varias dece- nas de personas se concentran a las Puertas del Hospital Virgen del Ro- cío de Sevilla, en el que permane- ce ingresado el preso político en huelga de hambre Francisco Bro- tons Beneyto, en apoyo del reagru- pamiento de los presos del PCE(r) y GRAPO. La concentración ha si- do convocada por la Comisión Pro- Derechos Humanos de Sevilla, que se ha creado recientemente para «evitar que mueran los presos po- líticos en esta huelga de hambre». 13/2/90: Los abogados de los presos en huelga de hambre pre- sentan una querella criminal contra Asunción. Nueve abogados defensores de los presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO se querellan contra el director gene- ral de Instituciones Penitenciarias, Antonio Asunción, por presuntos delitos de torturas, lesiones graves

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Francisca Villalba, quien, orientada por una gran profesionalidad, ha denunciado en reiteradas ocasiones, ante distintos Or- ganismos e instancias, actuaciones concre- tas de algún funcionario, y situaciones que limitaban, cuando no impedían, el libre ejercicio de la abogacía en el ámbito pe- nitenciario, degradando el papel del abo- gado hasta límites intolerables». sA lo largo de su trayectoria profesional, Francisca Villalba ha sufrido numerosas represalias ifstitucionales, por su decidi- «Sin posibilidad de asistencia letrada, e incomunicados con el exterior, los presos quedan a merced de Instituciones Penitenciarias» da defensa de los presos políticos y de la dignidad de éstos en el interior de las cár- celes. «La prisión es el brazo ejecutor de la justicia —opina—, no tiene por qué ser un instrumento político, para premiar bue- nos comportamientos y chivateos. A los presos que reivindican sus derechos se les considera peligrosos, y se les aísla, para destruirlos, La sentencia condena a los pre- sos sólo a la pérdida de su libertad, pero la realidad es que están sometidos a la ar- bitrariedad de cualquier funcionario loco o fascista. Se encuentran absolutamente de- sasistidos. Muchos de ellos, incluso, han sido condenados sin ninguna prueba, ba- sándose en declaraciones que les han he- cho firmar tras someterlos a tortura, o en informes de la policía». Familiares de presos en huelga encerrados en la Cruz Roja de Bilbao. Solidaridad con los presos y presas políticos en huelga de hambre por la reunificación nte la política de represión y ex- terminio en las cárceles que está llevando a cabo el Gobierno del PSOE; y en solidaridad con la huelga de ham- bre del PCE (r) y de los GRAPO des- de el día 30 de Noviembre, lucha que realizan por unas condiciones mínimas de vida en las prisiones; como la de es- tar los presos políticos juntos. Asimismo denunciamos y exigimos el cese inmediato de esta política, que viola los más elementales derechos de la persona. El Gobierno muestra un tal- so humanitarismo con medidas como la alimentación forzosa que alarga la ago- nía de los presos antifascistas, mientras: niega toda solución real al problema. Encontrándose en la actualidad varios presos/as en un estado irreversible. Por todo ello, los abajo firmantes exi- gimos el cumplimiento de los acuerdos adoptados anteriormente, la reunifica- ción, rotos por el Ministerio de Justi- cia. LCR, MC, PCPE, PORE AFAPP, Amigos de la Tierra, JUGA, Madrid Resiste CJC, FJR, JCR ¡SOLIDARIDAD CON LOS PRE- SOS Y PRESAS EN HUELGA DE HAMBRE! ¡ELLOS TIENEN DERECHO A ES- TAR JUNTOS! ¡GOBIERNO RES- PONSABLE! y privación de derechos cívicos, entre otros. La querella criminal la hacen también extensible a los mé- dicos y funcionarios que puedan ser responsables de los hechos de- nunciados. 14/2/90: La Audiencia de Za- ragoza a favor de alimentar a Olegario Sánchez contra su vo- luntad. La Audiencia de Zarago- za se pronuncia a favor de las tesis del fiscal que sostiene que se de- be alimentar a Olegario Sánchez Corrales, preso político en huelga de hambre, y desestima el auto del juez de vigilancia Ramón Vilar Ba- día, contrario a esta práctica. Fernando Hierro Chomón, que se encontraba hospitalizado en Cá- diz, es reingresado en la Prisión de Puerto de Santa María, tras negar- se a recibir alimentación forzosa. Asimismo, Joaquín Calero Ar- cones, que se encontraba ingresa- do en la UVI del Hospital Mora de Cádiz, es trasladado a una sala de este mismo hospital. 15/2/90: El abogado José Este- ban Armentía lleva la huelga de hambre al Parlamento Europeo. Armentia se entrevista en Estras- burgo con el eurodiputado laborista Kent Coates, responsable de la subcomisión de derechos humanos de este parlamento. También se en- trevistó con los eurodiputados es- pañoles Fernando Morán, Carmen Díez Rivera, Antoni Gutiérrez, carlos Garaikoetxea, Juan María Bandrés y Txema Montero. 17/2/90: La Audiencia de Ma- drid ordena que se alimente a los presos en huelga de hambre. La Audiencia Provincial de Madrid ha estimado el recurso del fiscal con- tra la decisión de la jueza de vigi- lancia penitenciaria de Madrid Manuela Carmena, que había pro- hibido la alimentación forzosa de los presos en huelga de hambre. La alimentación, según el tribunal no podrá hacerse por vía bucal. Esta sentencia decisión está en la línea de las de los tribunales de Zarago- za, Guadalajara y Valladolid. So- lamente se mantiene vigente, en el sentido de no alimentar a los pre- sos contra su voluntad, la orden del juez de vigilancia penitenciaria de Bilbao. «Ante esta lenta agonía, me declaro en huelga | de sed por la reunificación. 21

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Una huelga de hambre para sobrevivir s artículo del día 20 de los Sres, E Bajo Fernández y Suárez Gonzá- lez en relación con la huelga de hambre de los presos que reivindican su reagrupamiento, pese a sus pretensiones científico-jurídicas, avaladas por su per- tenencia a una Cátedra de Derecho Pe- nal, adolece de numerosos errores y omisiones, incurriendo en un lenguaje que deja mucho que desear. Imputan, en efecto, a los presos una supuesta «locura colectiva», una «volun- tad suicida» y califican a la Rothe Arme Fraktion de «banda Baader-Meinhof» en el más puro estilo de desinformación y guerra psicológica. Se aprovechan de que los presos no tienen las mismas po- sibilidades de defenderse que ellos de in- sultarles. Por otro lado, a nadie se le ha- El aislamiento penitenciario es también una fórmula de tortura, internacionalmente reconocida. bía ocurrido aducir una eximente por «locura» en un proceso contra grupos y organizaciones armadas, pero tomo no- ta de ello, por si la Audiencia Nacional estuviera receptiva a dictar una senten- cia absolutoria sustentada en tales razo- nes. Por contra, nos hablan del «afán pa-, ternalista», de la «buena intención» y de la «política de transparencia» de la Ad- ministración, haciendo gala de un alar- de de parcialidad que pasa por eñcima de escándalos tan notorios de la políti- ca antiterrorista como el de los fondos reservados. La alimentación forzada (que yo con- sidero una forma de tortura sin paliati- vos) no soluciona el problema plantea- Familiares de los huelguistas, encerrados en los locales de la Asamblea General de la Cruz Roja, en Madrid. do por los presos en huelga. ¿Hasta cuándo van a estar alimentándoles amarrrados al lecho de su agonía y cus- todiados por la policía día y noche? La alternativa no es alimentarles a la fuerza o dejarles morir, porque ellos no quieren morir, y han emprendido esta protesta precisamente para poder sobre- vivir. La alimentación forzada, por otra parte, no salva su vida: es una prolon- gación de su agonía. Holger Meins en 1974 y Sigurd Debus en 1981 murieron precisamente al ser alimentados a la fuerza, y el Parlamento germano apro- bó una ley a raíz de ello prohibiendo la alimentación forzosa. El Código deon- tológico aprobado en el Congreso Mé- dico Mundial celebrado en Tokio en 1975 también prohíbe la alimentación forzosa. La actitud de la Administración está dejando mucho que desear; no hay me- dida, legal o ilegal, que no haya toma- do para romper la huelga: traslados, hospitalizaciones, aislamiento, presiones psicológicas, amenazas a las familias, prohibiciones de visitas a nosotros, los abogados, etc. Han acabado, pura y sim- plemente, con el derecho de defensa, impidiéndonos comunicar con nuestro defendidos. Yo no he podido comunicar todavía con las presas hospitalizadas en Castellón: el 10 de diciembre, antes de la huelga, se me impidió entrar en la cárcel; el 19 de los corrientes en el hos- pital; el 4 de enero me sucedió otro tanto en Bilbao. Y no son las únicas; nume- rosas denuncias se han formulado a cau- sa de ello; los presos están privados de asistencia y de derechos, pero nadie al- za la voz ante la eliminación de un de- recho constitucional básico, ni siquiera el Consejo General de la Abogacía. Quienes aplauden la alimentación for- zada no defienden el derecho a la vida, sino el boicot y el silenciamiento de una protesta justa y legítima, porque una lar- ga estancia carcelaria, en las condicio- 28

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PP nes de las prisiones españolas, no es más que una pena de muerte diferida. Han aparecido misteriosas enfermedades (la esclerosis múltiple es una de ellas) a causa de la degradación de las condicio- nes de reclusión, de la pésima alimen- tación y de la ausencia de asistencia mé- dica. Los que ahora demandan atención médica a los huelguistas, no lo hicieron LM 290 . . cuando fallegió Félix Atienza en la pri- sión de Ocaña; tampoco cuando murie- ron Alberdi y Asensio «por causas na- turales»; tampoco les he visto alarmar- se por los numerosos suicidios y auto- lesiones. Presos como los que ahora están en huelga de hambre, no van a permane- cer encarcelados unos pocos meses, si- no muchos años: su única posibilidad de supervivencia, no nos engañemos, es permanecer juntos; su única defensa es la autodefensa; lo otro es diferir su muerte, es imponer la pena de muerte a largo plazo, bien por apuñalamientos, por palizas, por enfermedades o por «causas naturales». Porque lo cierto es que lo más natural en una prisión espa- ñola es morirse. Estos presos, no ascien- den nunca de grado, carecen de permi- sos y comunicaciones íntimas, y están sujetos a unas sanciones en las que los funcionarios son al tiempo «juez y par- La alimentación forzada no salva su vida, es una prolongación de su agonía. te» para imponerlas. El aislamiento pe- nitenciario (art. 10 de nuestra ley) es también una forma de tortura interna- cionalmente reconocida: Gran Bretaña ha sido condenada por imponer este ti- po de prácticas a los presos del IRA. Los presos de este país (los que están en huelga y los demás) carecen de de- rechos: pueden demandar, solicitar, pe- dir y hasta mendigar; pero nada más. No hace mucho que un compañero suyo, el profesor Serrano Gómez, escribía en el «Anuario de Derecho Penal», que la ley penitenciaria jamás se aplicaría en este siglo. Si los presos se autolesionan, mal; si se suben al tejado, peor; si se amoti- nan, los aislan; si se ponen en huelga Li. gados que fue darse y JE] E 0% >. Qui e opue a este alaq con a la cárcel les exigieron desu. ve a gu. dignidad ¡90 ordenó que los persuadieran. de hambre, los alimentan atados de pies y manos a la cama. Nadie parece que- rer ir a las razones de por qué un preso se autolesiona, sube al tejado o se de- clara en huelga de hambre: simplemen- te lo castigan con inusitada dureza. No quiero relatar aquí el calvario que están padeciendo los jóvenes que en febrero del pasado año se subieron al tejado de la cárcel de jóvenes de Madrid. Están pagando con creces su protesta sin que ¿Nadie haya hecho nada por acabar con las vejaciones que les empujaron a al- zarse unánimemente. La vida de un preso no importa a na- die; como es un delincuente no puede tener razón en su protesta y, además, no tienen derecho a protestar. Que se alcen ahora voces en defensa del derecho a la vida me resulta hipócrita si antes no se denuncian las pésimas condiciones de «vida» en las prisiones. El destino de los presos es morirse en silencio, sin mo- lestar y sin rebelarse, silenciosamente, de manera que no alteren las constantes del sistema penitenciario. Si la protesta contra el régimen penitenciario, aunque sea una protesta típicamente pacífica, e incluso pacifista, como la huelga de hambre, se impide ¿qué les queda a los presos? ¿Qué sucede cuando se cierra cualquier posibilidad de salida? ¿Qué ocurre cuando un medio cerrado se cie- rra todavía más? ¿No han leído Vds., Sres. profesores, la circular de la Direc- ción General de Instituciones Peniten- ciarias de 2 de noviembre pasado? JUAN MANUEL OLARIETA ALBERDI (Abogado) (Nota: Este artículo de réplica fue enviado en mano a «El País» el día 22 de enero; este periódico no lo publicó ni dio explicación alguna al respecto). Y — 29

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: Razón de Estado on su actitud ante los presos polí- C ticos y'sus reivindicaciones en la huelga de hambre, el Gobierno del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha puesto de manifiesto una vez más hasta donde está dispuesto a llegar con tal de im- poner su política de razón de estado, re- vasando si es preciso el propio marco le- yal o entrando en colisión con otros pode- res del estado. Invocando a esa razón, el Gobierno que preside Felipe González ha preferido hacer de verdugo de los presos políticos en huelga de hambre por su rea- grupamiento que acceder a su reivindica- ción, perfectamente viable en el actual marco jurdico, dando sobradas muestras de cuál es su auténtico talante ético y po- lítico. Con su obstinación e insensibilidad ante las demandas sociales, el Gobierno no sólo ha dejado patente el carácter represi- vo y antipopular de su política, sino que también le ha hecho entrar en conflicto con otros poderes del estado, sumiendo al sis- tema en una nueva crisis de legalidad y le- gitimidad. Su intransigencia ante las reivindicacio- nes de los presos políticos del Partido Co- munista de España reconstituido PCE(r) y de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO) en huelga de hambre, le ha supuesto al Gobienro ya un innegable coste político, que hubiera si- do, sin duda, mucho mayor de no contar con el apoyo de la mayor parte de las fuer- zas polticas parlamentarias, cómplices de su política. Pese a estos apoyos, no ha ce- sado de intoxicar a la opinión pública con falaces argumentos sobre los objetivos de los presos, sin otro objeto que tratar de ocultar las razones de la huelga y descar- gar su responsabilidad ante un desenlace fatal de la misma, llegando incluso a ali- mentar a la fuerza a los presos para blo- quear su protesta, ocasionándoles mayores, sufrimientos. A raíz de la huelga de hambre, el Go- bierno ha visto como su política peniten- ciaria de cara a los presos políticos y sus 30 medidas represivas, entre ellas, la alimen- tación forzosa, se han convertido en el blanco de numerosas críticas desde dife- rentes sectores sociales, incluso desde ins- tituciones del propio aparato del estado, que, demostrando una profunda miopía po- lítica, ha sido incapaz de considerar, de- Sin duda, el Gobierno no esperaba que su decisión de dispersar a los presos polí- ticos del PCE(r) y de los GRAPO, una vez superado el trámite electoral, fuera a con- vertirse en un juicio popular sobre la po- lítica represiva que viene aplicando a los presos políticos desde 1987. Como se ha puesto de manifiesto, una política dictada desde el Ministerio del Interior para eli- minar política o físicamente a los presos políticos, que tiene en la dispersión y el aislamiento sus fases iniciales. Una polí- tica, que el ministro de Justicia, Enrique Múgica, gusta denominar política de rein- serción, que forma parte de un ambicioso plan represivo para aniquilar cualquier fo- co de resistencia al poder, de acuerdo con los intereses de oligarcas y otros poderes fácticos, en la que el preso político juega el papel de rehén. Tanto desde posiciones políticas supues- El Gobierno pretende intoxicar a la opinión pública con falsos argumentos. jando en pésimo lugar a otros poderes del estado. Mientras, el colectivo de presos que está protagonizando la protesta se ha convertido ya en un símbolo de resisten- cia y ha favorecido la creación de nuevos cauces de colaboración política para luchar contra la prepotencia del PSOE. Justicia y Sociedad: «No existe precepto legal La asociación aragonesa Justicia y Sociedad en un comunicado, el pasado día 22 de enero en Zaragoza, rechaza las argumentaciones del Gobierno para negarse a reagrupar a los presos en huelga de hambre, y critica la «desmedida» respuesta que éste viene dando a ciertos miembros del Poder Judicial que no acatan sus de- cisiones. Ante el riesgo inminente de que en los próximos días pueda producirse un de- senlace fatal en la vida de los presos en Huelga de Hambre, dado el transcurso de más de 52 días desde su inicio, la Asociación «Justicia y Sociedad» quiere ma- nifestar a la opinión pública aragonesa, lo siguiente: 12 La reivindicación de Reunificación en un solo Centro Penitenciario de tales presos, al objeto de llevar una actividad organizada de trabajo y estudio, ha sido una situación tolerada y consentida durante años por la propia Dirección General de Instituciones Penitenciarias, sin que exista en la Legislación Penitenciaria nin- gún tipo de precepto que se oponga a ello, 2. La adopción por ese colectivo de presos de una medida tan drástica que les está conduciendo por momentos a su propia muerte, está relacionada con el in- cumplimiento de un pacto entre éstos y responsables de la Dirección General en el que se accedía parcialmente a dicha reunificación.

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Presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO, en Herrera de la Mancha, en 1983. tamente afines como opuestas, se ha coin- cidido en calificar de ilegal la medida de dispersión que está aplicando el gobierno a los presos políticos. El miembro de las Gestoras Pro-Amnistía de Euskadi Gari Arriaga, refiriéndose a esta medida, ha se- ñalado que «atenta contra los más mínimos derechos humanos y vulnera la propia le- galidad». Esta misma opinión la sustentan sectores de la judicatura, la Fiscalía del Es- tado y la Iglesia, entre otros. La Asociación Jueces para la Democra- cia y el obispo de San Sebastián, José Ma- ría Setién, han calificado de «innecesaria» dureza con que el Ministerio de Justicia viene tratando a los presos políticos. En este sentido, el fiscal de la Audiencia Pro- vincial de Barcelona, Antoni Gilbert, ex juez de vigilancia penitenciaria, ha subra- yado que, según la ley, el juez de vigilan- cia penitenciaria está obligado a vigilar que el Reglamento no se aplique al preso con un rigor innecesario. Medidas ilegales (El Reglamento de Instituciones Peniten- ciarias establece en el artículo 5. que «nin- que impida la reunificación de los presos» 32 Consideramos plenamente ajustadas a derecho las resoluciones de los Jue- gún interno será sometido a tortura, a ma- los tratos de palabra o de hecho, ni será objeto de un rigor innecesario en la apli- cación de la norma»). Al parecer, no sólo en este aspecto está actuando ilegalmente el Gobierno. De con- firmarse que la orden de dispersión de pre- sos políticos, en concreto, la que dio ori- gen a la actual huelga de hambre, provie- ne de Instituciones Penitenciarias, orden que por su rango no le compete dictar, los tribunales se verían obligados a anularla. Otras directrices de este organismo de pendiente del Ministerio de Justicia han si- do motivo de fuerte polémica. La sección sindical de CC.OO. de Prisiones denunció el auto del director de Instituciones Peni- tenciarias, Antonio Asunción, en el que or- denaba a los funcionarios de prisiones a prestar servicio fuera de los recintos pe- nitenciarios, en los hospitales civiles para vigilar que los presos políticos en huelga de hambre a ellos trasladados fueran ali- | ces de Vigilancia Penitenciaria de Madrid, Valladolid y Zaragoza de impedir la meñtados aún en contra desu voluntad. alimentación forzosa de estas personas, ya que tal medida atenta a la libre capaci- dad de autodeterminación del sujeto, bien supremo de nuestro ordenamiento jurí- I dico. Alimentación forzosa 4.2 Observamos con preocupación la desmedida respuesta del Gobierno para con estos miembros del poder judicial, al hacerles responsables de lo que pueda ocurrirles a estas personas, lo cual supone un nuevo intento del Poder Ejecutivo en someter a sus dictados al Poder Judicial, pretendiendo anular lo que es una de sus notas caracterizadoras: su independencia de criterio a lahora de dictar resoluciones. 5/2 El respeto de la vida humana en un Estado de Derecho debe primar sobre cualquier otro tipo de consideraciones, por lo que instamos al Gobierno de la Na- ción a que modifique su actitud intransigente y cerrada al diálogo, y acepte la in- termediación en el conflicto de entidades que como la «Asociación Pro Derechos Humanos» se ha ofrecido a ello sin haber obtenido ningún tipo de respuesta. La alimentación forzosa de los presos en huelga de hambre ha sido el motivo de un importante conflicto entre sectores de la Judicatura y el Ministerio del Interior. El l Gobierno recurrió a la Fiscalía del Estado y a las Audiencias Provinciales para im- poner su criterio a este respecto. La jueza de vigilancia penitenciaria de Madrid, Manuela Carmena, que fue utili- zada como garante del compromiso entre los presos del PCE(r) y de los GRAPO e Instituciones Penitenciarias en septiembre pasado que luego el gobierno incumplió l dispersando a los presos, fue la primera Justicia y Sociedad 31

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Razón de Estado en rechazar el auto de Asunción en el que ordenaba que se alimentara a los presos en huelga contra su voluntad. Carmena esti- mó que esta acción es contraria a los de- rechos de los presos y puede constituir un delito de tortura, Esta misma posición la adoptaron posteriormente los jueces de vi- gilancia penitenciaria de Valladolid, Zamo- ra, Sevilla, Bilbao, Cuenca y Zaragoza, ad- nyitiendo la alimentación forzosa sólo en el caso en que, el preso haya perdido la con- ciencia. A Ante está actitud, el Fiscal General del Estado, a instancia del Gobierno, ordenó a los fiscales de las diferentes audiencias provinciales que recurrieran las decisiones de los jueces de vigilancia que fueran con- trarias a la alimentación forzosa. Esta or- den de Moscoso la ratificó posteriormen- te su sucesor, Leopoldo Torres. No con- forme con esto, Múgica advirtió a los jue- ces de vigilancia que esa postura era «co- laboración al suicidio». En fuentes del Consejo General del Po- der Judicial se calificaron estas adverten- cias del ministro como una «intromisión en la competencia de estos jueces, que con- culcan su independencia». La Asociación Jueces para la Democracia, por su parte, calificó de «dislate» esta advertencia de Múgica, y mostró públicamente su solida- ridad con los jueces a los que iba dirigi- da. No paró aquí el Gobierno de tratar de imponer la alimentación forzosa. Al II Congreso de Gentes del Derecho envió un fuerte contingente de sus abogados con tal de argumentar la legalidad de su decisión. Pero, paradójicamente, los congresistas por unanimidad se manifestaron «contrarios a De izquierda a derecha, los jueces de vigilancia penitenciaria Heriberto Asensio y Manuela Carmena. su política de alimentación forzosa que coaccione la libre voluntad de la persona, reconocida por la Constitución». A este respecto, las audiencias provin- ciales ya se han posicionado favorablemen- te a la alimentación forzosa, salvo la de Bil- bao que está pendiente de hacerlo. Recien- temente, la Audiencia Provincial de Ma- drid aceptó el recurso del fiscal contra la decisión de la jueza Carmena, permitien- do alimentar a los presos en huelga de hambre. Una tesis semejante a la defendida por los jueces de vigilancia penitenciaria es la que sostiene la Federación de Asociacio- nes para la Defensa de la Sanidad Públi- ca. Otras asociaciones, colectivo y perso- nas, entre ellos la Asociación contra la Tor- tura de Madrid, el Grupo de Abogados Jó- II Congreso de Gentes del Derecho del Estado Español No a la dispersión, no a la alimentación forzosa «Ante la grave situación de los presos del PCE(r) y GRAPO que mantienen una huelga de hambre desde el día 1 de diciembre de 1989, en reivindicación de la reunificación con sus compañeros,en una misma cárcel y en condiciones de vida en común dignas, pedimos que se inste al Director General de Institucio- nes Penitenciarias y al Ministro de Justicia que reconsideren su postura de dis- persión, ya que puede acarrear la muerte de estos presos así como producirles lesiones irreversibles, lo que es contrario a la Ley General Penitenciaria que de- be velar por la salud e integridad de los internos. Asimismo manifestarnos contrarios a su política de alimentación forzosa que coacciona la libre voluntad de la persona, reconocida por la Cosntitución». Esta comunicación, que fue presentada por la Comisión de Penal del Grupo de Abogados Jóvenes de Madrid, se aprobó por unanimidad en el II Congreso de Gentes del Derecho Español, celebrado en Valencia los días 26, 27 y 28 de enero de 1990. venes de Madrid y la Asociación de Fa- miliares y Amigos de los Presos Políticos, han expresado al gobierno su rechazo a es- te tipo de alimentación. Colaboración represiva A pesar del «auxilio» de la Justicia, el Gobierno en este caso ha vuelto a mostrar su inexorable tendencia a conculcar sus propias reglas de juego en aras de la ra- zón de Estado, sin importarle lo más mí- nimo la repercusión que esto pueda tener en la imagen del Poder Judicial, al que le ha convertido en un mero convidado de piedra. Pero conviene recordar que en lo tocante a la política de dispersión de los presos políticos, el Gobierno del PSOE contó con el apoyo incondicional de todas las fuerzas políticas que firmaron el «pac- to contra los violentos» cuando la puso en marcha. «Hay muchos presos de ETA en muchas cárceles españolas que van a acabar más pronto o más tarde reivindicando a ETA que pare de una vez para poder salir», de- cía el vicelendakari del Gobierno Autóno- mo vasco, el socialista Ramón Jáuregui, re- firiéndose a los resultados que esperaba obtener de la nueva política penitenciaria. «Hay que situar en este horizonte —sub- rayaba Jáuregui— el optimismo de la so- lución al problema». Nunca hasta ese mo- mento se había puesto tan en evidencia el papel de rehén político que le han asigna- do al preso político. «Si esa gran masa (de presos) se quie- bra, si renuncia a resistir, todo se viene abajo», puntualizaba el ahora líder crítico del PSOE, García Damborenea. Buscando romper esta resistencia, el Go-

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Sr Delegat del Govern Espanyol a Catalunya, Els sotasignants, agrairem que feu arribar a mans Ministre de Justícia del govern Espanyol el segúent escrit: uel El día 30 de gener ha fet dos mesos que més d'una cinquantena de presos politics pertanyents als GRAPO van iniciar una vaga de fam. Aquesta vaga és l'únic recurs que els resta davant la restricció brutal dels seus drets a les presons, Com vosté ja sap, el Ministeri de Justicia j la Direcció General de Presons han dispersat els presos politics per totes les presons de la geografía peninsular 1 els han sotmes a un régim d'empresonament excepcional restricció de visites, incomunicació, cel.les de cástig, prohibició de lectures... Aquesta actitud del Govern es pot qualificar de totalitária; tracta els presos politics com si fossin esclaus, com si romanguessin vius per una concessió graciosa de 1'Estat. Altrament, cal remarcar que aquests presos ja han estat condemnats. El govern no pot afegir-los una altra pena ni menys encara pot intentar forgar-los a abandonar les seves conv1ccions, sense violar-ne greument els drets humans En aquests moments ia causa de la vaga de fam diferents presos són en per111 de mort. Fins ara, l'unica cosa que ha intentat el Govern espanyol és aconseguir 1'alimentació forgosa d'aquests presos, peró en cap cas ha demostrat voluntat de fer- se enrera de la seva politica Si 1'únic cami per a reivindicar els drets humans a les presons és arriscar la vida, el carácter civilitzal de la política penitenciaria del Govern espanyol és totalment en questió. Malauradament, el cinisme amb qué el Ministre de Justicia Enrique Mugica ha comentat la possibilitat que F.Brotons o algun dels seus companys moris, ens fa témer el pitjor Els presos del GRAPO no demanen sortir de la presó Unicament demanen complir condemna en unes condicions mínimament humanes: que se'ls deixi estar junts ¡ tenir accés a llibres 1 a estudis. Que se'ls tracti com a persones ¡ no coma animals. Els partits i organitzacions sotasignants donem suport a aquestes í demandes dels presos en vaga de fam, protestem pel tracte inhuma que estan rebent i esperem que no calgui cap mort per tal que siguin satisfetes. Barcelona, 5 de febrer de 1990 Crida a la Solidaritat Lliga Comunista Revolucionaria Moviment Comunista de Catalunya Moviment de Defensa de lazterra Partit dels Comunistes de Catélunya Confederació General del Treball Henena. de la ancha-1982 Se mego a. in cola cabra. vuelta. a la pared, armo ordena el reglamento. | bierno del PSOE comenzó a aplicar su po- lítica de dispersión de presos políticos en 1987, repartiéndolos por más de sesenta cárceles de todo el Estado, con el falaz ar- gumento de recortar los privilegios que disfrutaban. El mismo Múgica ha recono- cido ya que este argumento era una fala- cia. En declaraciones a la revista Epoca, el ministro de Justicia ha dicho que tales privilegios nunca han existido, «en reali- dad, lo que hacían era aprovechar todas las posibilidades que permiten el Reglamento penitenciario, porque no se les habría to- lerado». Incluso, añade que la dispersión tiene por objeto «impedir que se organi- cen o reciban continuamente visitas de abogados y familiares». Amenazas de «suicidio» Esta misma opinión sobre los objetivos de la dispersión la han sustentado también públicamente el ministro del Interior, Jo- sé Luis Corcuera, y el director de Institu- ciones Penitenciarias, Antonio Asunción. No cabe duda, que con la dispersión, há- bilmente combinada con otras medidas re- presivas (aislamiento, recorte del tiempo de visitas, cacheos, censura de la corres- pondencia, tratos vejatorios, amenazas de muerte y pésimas condiciones sanitarias, entre otras), el Gobierno y sus secuaces han venido pretendiendo hacer realidad lo apuntado por Damborenea y Jáuregui, quebrar la resistencia del preso político y obligarle a pedir clemencia. A juzgar por los hechos, el Gobierno si- gue en sus trece y ha preferido dejar mo- rir a los presos políticos en huelga de ham- bre que aceptar uno de los tantos ofreci- mientos de mediación que le han brinda- do para buscar una solución. Asociación Médica Mundial: para su salud». Artículo 5 de la declaración de la Aso: «No a a alimentación artificial» «Cuando un preso rechace toda alimentación y el médico estime que es capaz de formular un juicio consciente y racional sobre las consecuencias que supondría su rechazo de alimentarse, no deberá ser alimentado artificialmente. La decisión, en lo que concierne a la capacidad del preso para expresar tal juicio, deberá ser confirmada por al menos un segundo médico independiente. El médico deberá explicar al preso las consecuencias que su decisión de no alimentarse podría tener ión Médica Mundial, adoptada por la 29* Asamblea que se celebró en Tokio, Japón, el 10 de octubre de 1975. 33

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Enrique Múgica y Antoni Asunción. Pasta de ministro e usted hablo, don Enrique Mú- D gica. De usted, que permite pa- sivamente, y no sé hasta qué punto complacidamente, la agonía de los presos de la organización GRAPO, que inexorablemente se acercan a la muertes, con la exasperante lentitud con que el cuerpo humano soporta la ina- nición antes de acabar consigo mismo. Usted, señor ministro, tiene hoy el poder suficiente para devolverles en parte la salud y la vida —la salud, en parte sólo, porque, tras tan larga falta de alimento, esos cuerpos nunca se re- cuperarán del todo, y únicamente par- te de la vida, porque vivir en la cárcel es casi no vivir—, y no piensa hacerlo. No está dispuesto a concederles el mí- sero derecho de permanecer juntos, aunque sólo sea por grupos, a lo que ya modestamente han accedido, ence- «Usted, señor Ministro, en realidad, tiene alma de torturador». rrados en el siniestro «in pace» de las prisiones españolas, ni siquiera por el egoísta objetivo de no padecer las mo- lestias que ocasionan los remordimien- tos. Porque usted no tiene remordimien- tos, señor ministro. Usted, que presu- mirá de generoso y progresista, que con toda seguridad se manifestaría en con- tra del restablecimiento de la pena de muerte, que sería incapaz de firmar una sentencia en tal sentido y que nunca po- dría empuñar un arma para matar a un semejante, está decidido hoy a dejar morir de hambre a cualquiera de esos desdichados, porque... sí. Seguramen- te, usted dirá que grandes razones de Estado lo aconsejan, que usted no les está matando sino que ellos ejercen su voluntad de no comer, incluso que us- ted prefiriría que los alimentaran for- zadamente antes de permitir que mue- ran. Pero usted sabe que todos esos argu- mentos no valen nada cuando se trata de sobrevivir en una cárcel. Y usted lo sabe porque usted pasó varios años en una de ellas, en el siniestramente céle- bre penal de Burgos, y en él sufrió aquel condenado frío que alteraba los cuer- Pos, y comió el rancho inmundo de las cocinas negras, y reclamó y pidió un trato más humano, e incluso usted tam-

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€£íK$Kgg4+4+ bién hizo alguna huelga de hambre pa- ra obtener lo que necesitaba. Por tan- to, usted sabe muy bien lo que signifi- ca vivir en prisión con sus compañe- ros de ideales, o sentirse solo, disper- so entre presos comunes que, aunque penando el mismo triste destino, no pueden comprenderle. ¿Por qué, enton- ces, hoy que usted tiene en su mano la posibilidad de dictar decisiones funda- mentales para eliminar algunos sufri- mientos del triste sino de unos presos, sé niega tan despiadadamente? Quizá considera que los delitos que los han llevado a la cárcel son «peores» que los que usted cometió en su tiempo, pero usted no tiene derecho a juzgarlos, se- ñor ministro, porque para eso están los tribunales de Justicia, y ya han actua- do como les corresponde, y ya los han condenado, y, en consecuencia, «na- die» puede volver a juzgarlos y tampo- co «nadie» puede agravarles la conde- na, ya de por sí suficiente inhumada- mente grande, como usted, señor mi- nistro, que para eso es jurista, sabe muy bien. Usted, señor ministro, la única.res- ponsabilidad que tiene, y ése es su de- ber, es la de garantizar su estancia en prisión en las mejores condiciones po- sibles. Recuerde, señor ministro, la de- claración de los Derechos Humanos de Naciones Unidas, que usted tanto es- grimió cuando le convenía: «Nadie po- drá someter a otros a tratos vejatorios. MC: «Presos en huelga de hambre, un crimen de estado» o que está haciendo el Gobierno del PSOE con los presos y presas del GRA- PO y PCE(r) en huelga de hambre no tiene nombre. O quizás sí: es una ca- nallada llena de cinismo. Primero decide que mejor es dispersarles e ir eliminando las ya escasas condi- ciones de dignidad que los presos políticos tienen en las cárceles. Para justificarlo nada mejor que decir dos cosas: una, que hay que acabar con su resistencia; y, otra, que deben estar con los presos comunes, sin privilegios. La primera suena a exterminio físico y sobre todo síquico, a usarles como rehenes (¡y eso que no son «políticos», según el Gobierno!): encerrados por un montón de años, no pue- dan estar ni siquiera con gente afín, alejados de sus sitios de origen, para que a sus propios familiares les sea difícil verles. La segunda —dejando al margen sus mentiras— incita a preguntar qué entienden por privilegios, y, entonces, ¿cómo estará el resto? Segundo, les engaña después de la huelga de hambre de agosto-septiembre pa- sado. Antoni Asunción se compromete a cortar la dispersión y a volver a agrupar- les. amén de otras promesas para mejorar su situación. Hoy tiene la cara de decir que lo hizo para que dejasen la huelga de hambre. Tercero, cuando se encuentran de nuevo con la firmeza de estos presos y presas que en número superior a cincuenta inician una huelga de hambre hasta la muerte si es preciso, deciden saltarse todos los principios de derechos humanos y por la fuerza, atándoles a la cama incluso, les inyectan alimentos para que no se mueran. ¡Para que no se les mueran, que es lo que les preocupa de verdad! Porque lo que les importa no es su vida, como dicen, sino el escándalo de que se mueran por su obstinación. Y están dispuestos a ir en contra, incluso, de los jueces que tratan de impedir esta acción aberrante, contraria a la libertad de las personas. Ya no les queda ninguna libertad ni derecho que anular. No defienden la vida de esta gente, sino sus intereses políticos. Cuarto, es la forma de actuar del Gobierno «socialista»: nada dispuesto a atgen- der las mínimas reivindicaciones de la gente, sólo cede ante la Banca, o la jerar- quía de la Iglesia, o ante los militares, a los dictados yanquis, o a la corrupción de sus familiares o amigos. ¿Cuántos muertos necesita el Gobierno para ceder? Movimiento Comunista (MC) «Señor ministro, usted es el que mantiene ahora la misma situación en las cárceles que bajo el fascismo». cen habitualmente. Con la misma im- pavidez con que Margaret Thatcher permitió que uno tras otro varios pre- sos irlandeses se inmolasen por la causa que defienden desde hace ocho siglos. Pero ya sabíamos todos la pasta de que está hecha la primera ministra británi- ca. humillantes o degradantes»: y usted sa- be, señor ministro, por experiencia pro- pia, que mantener aislados a los pre- sos de la misma ideología es darles un trato vejatorio, humillante y degradan- te. ¿Qué le habría parecido a usted si en vez de vivir con quinientos o seis- cientos presos políticos de su mismo partido, le hubiesen envaido solo al pe- nal del Puerto de Santa María, a pelear- se cada día con matones y asesinos? ¿No habría acudido inmediatamente a solicitar la solidaridad ciudadana y el amparo de Naciones Unidas y del Tri- bunal de Derechos Humanos de Estras- burgo y de la Asamblea de Obispos, y de otros y tantos organismos y particu- Pues bien, usted, señor ministro, en lares como acudíamos solicitando ayu- da, cuando a los presos polticos se les trasladaba de prisión o se les aislaba en los penales de la dictadura? Pues usted, ahora, señor ministro, es el poder que mantiene la misma situa- ción en las cárceles que bajo el fascis- mo —y muchas voces aseguran que aún peor—, y no sólo no ha realizado me- jora alguna en ellas desde que ocupa el sillón del Ministerio de Justicia, sino que ahora está dispuesto a dejar morir, en la terrible agonía del hambre, a esos presos políticos, que usted debe odiar, con la misma impavidez con que luce su alegre sonrisa en las imágenes que los medios de comunicación nos ofre- realidad tiene alma de torturador. Uni- camente los torturadores que yo he co- nocido, y usted también, que no sólo no sufren con el dolor ajeno, sino que disfrutan contemplándolo, podrían hoy asistir impasibles y sonrientes a la len- ta y destructora agonía de los presos de los GRAPO, sin inmutarse, por no mo- dificar una «resolución ministerial». Su ejemplo, señor ministro, demues- tra una vez más que, sean cuales hayan sido sus antecedentes, todos los que al final detentan el poder están hechos de la misma pasta. Lidia Falcón (publicado en «El Independiente», el 31-1-90) 35

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Victoriano Diéguez, once años de resistencia en la cárcel «Si muere algún preso, el Gobierno en pleno será responsable del asesinato» ictoriano Diéguez Guerra lleva- Y ba cuarenta días en huelga de hambre cuando el pasado día 13 de enero fue puesto en libertad, después de cumplir una condena de más de on- ce años de cárcel por su supuesta vin- culación a los GRAPO. Durante el tiempo que ha permanecido encarcela- do ha participado en más de cuarenta huelgas de este tipo entre ellas, la que se realizó contra el exterminio en la cár- cel de máxima seguridad de Herrera de> la Mancha (Ciudad Real) en 1981. En aquella ocasión lograron sus reivindi- caciones, y fueron trasladados a la pri- sión de Soria. Ahora, afirma Diéguez, la voluntad de los presos políticos en huelga por la reunificación es, igual- mente, aguantar hasta el final. — ¿Qué motivos han sido los que han empujado a los presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO a dar una respuesta tan contundente y unánime? — La política de reclusión que está aplicando el PSOE a los presos políti- cos, que pretende someter a éstos a unas condiciones de vida en las que no puede defenderse, dispersándolos y ais- lándolos, cada uno en una cárcel, sin posibilidad de contacto con los familia- res y amigos, incluso, con los aboga- dos. Los compañeros presos en Alme- ría ya los han experimentado: aisla- miento total, veintitrés horas de celda, una hora de patio, correspondencia cen- surada, cartas abiertas, dos libros na- da más en la celda. Es decir, un grado de indefensión tal que es imposible que puedas responder con fuerza a cual- quier tipo de arbitrariedad. Se trata de que el preso renuncie a sus ideas, que se arrepienta, que se so- meta a los dictados del Estado. Y en es- ta dinámica, con la dispersión, puede ocurrir cualquier cosa. Puede ocurrir que aparezca un compañero muerto, asesinado o suicidado, como ya ha ocu- rrido en otras cárceles europeas. Se ha llegado a una situación tan du- ra que la huelga de hambre es la única solución para reclamar los derechos que les han quitado, Derechos, no pri- vilegios como dice Múgica. Derecho a poder estar juntos, poder estudiar, po- der desarrollar una actividad útil, po- der realizar trabajos manuales, poder tener contacto con los familiares y ami- gos, con los abogados. Poder en defi- nitiva autoprotegerse. — ¿Qué fue lo que provocó que la huelga la iniciaran en ese momento, y no antes o después? — Desde que en 1987 el Gobierno inició la dispersión de los presos polí- ticos, para nosotros estaba muy claros 36

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sus objetivos y la necesidad de luchar contra ella; pero no lo considerábamos una tarea urgente. Se trataba entonces de conseguir condiciones mínimas de vida en cada una de las cárceles a don- de se nos enviaba, con huelgas de ham- bre parciales si era preciso. En este contexto se encuadra la huel- ga de hambre que los compañeros re- cluidos en la prisión de Almería, en agosto del año pasado, que llegaron a conseguir el compromiso de trasladar- los a otra cárcel elegida por ellos. Pe- ro después de las elecciones no sólo no lo cumplierón sino que los dispersaron. A la vista de esto, decidimos que no de- bíamos transigir y optamos por la huel- «Se trata de que el preso renuncie a sus ideas, que se arrepienta, que se someta a los dictados del Estado». ga de hambre indefinida. La lucha por el reagrupamiento y por unas condicio- nes dignas de vida es ya un objetivo vi- tal, no sólo de subsistencia política, si- no también física. — El director general de Institucio- nes Penitenciarias, Antonio Asun- ción, les ha calificado a ustedes de fa- náticos que buscan un mártir que ex- hibir. ¿Qué opinión le merecen estas declaraciones? — Nuestra decisión de ponernos en huelga de hambre indefinida no es fru- to de una cabezonada, ni mucho me- nos que pretendamos suicidarnos, co- mo se ha dicho malintencionadamen- te. Los presos políticos no nos vamos a suicidar, no lo hemos hecho en el pa- sado ni lo vamos a hacer en el futuro. Tenemos verdadero deseo de vivir, lo damos todo precisamente por la vida e incluso arriesgamos la nuestra para que podamos todos vivir un poco mejor. Nosotros no iniciamos la huelga de hambre para morir, sino para reclamar nuestros derechos. No teníamos otra opción, o dejábamos que nos macháca- ran, que nos eliminaran sin que en la calle nadie se enterara o planteábamos la lucha, en base a unos objetivos que pudiéramos conseguir: la reunificación y condiciones dignas de reclusión. Lo que tratan de hacer Múgica y Asunción es desviar la atención, en vez Hasta la reunificación oy día 30 de noviembre, en la prisión de Soria, todos los miembros de la Comuna militantes del PCE(r), de los GRAPO y un libertario, excepto los cuatro más enfermos, nos declaramos en huelga de hambre para hacer frente a los propósitos del Gobierno socialfascista del PSOE de liquidar físicamente a los presos políticos y, en particular, a los compañeros dispersados a primeros de noviembre por veinte cárceles del Estado, donde están siendo golpeados, hu- millados, torturados e incluso envenenados a través de los alimentos, tal como amenazaron hacer los carceleros de la prisión de Almería en el último verano. A todos los camaradas les violan la correspondencia; los carceleros se introdu- cen en los locutorios mientras comunican; pasan 24 horas del día aislados en las celdas sin poder hablar ni ver más que al carcelero... Ya en 1987, cuando el Gobierno psocísta inició la política represiva y las dis- persiones de los presos políticos, rompió un acuerdo firmado por el Gobierno de la UCD en 1981 ante la Cruz Roja en el que se garantizaba el reagrupamiento y el derecho a una vida colectiva y digna. Este acuerdo lo logramos tras duras huelgas de hambre en las que murió el camarada Juan José Crespo Galende. Haciendo suyos los métodos y las formas más genuinas de los fascistas, el PSOE trata ahora de escarmentar a quienes resistimos en la cárcel y al mismo movi- miento revolucionario, en nosotros, los presos políticos: sus rehenes. Del mismo modo que este Gobierno de señoritos miente al pueblo prometién- dole el fin de la crisis y de sus miserias, para afirmar con toda la cara dura dos días después de las elecciones que aún no se empezó a «apretar el cinturón», también mienten e «ignoran» con el cinismo y la prepotencia que les caracteriza el compromiso de juntar en una prisión en condiciones dignas a los camaradas de la prisión de Almería, como habían acordado con éstos tras un mes de huelga de hambre. Después de tres años de luchas, de resistencia y de denunciar los incumpli- mientos de aucerdos por parte del Gobierno, ante las nuevas medidas para exter- minarnos, vemos que no hay soluciones intermedias y que ha llegado la horar de librar la batalla por la reunificación. Frente a la política de liquidación y ex- terminio de los presos políticos basada en la tortura y la dispersión, sólo nos dejan una sa la huelga de hambre indefinida por la reunificación de todos en unas condiciones de vida dignas y humanas. Presos políticos del PCE(r), los GRAPO y un libertario Prisión de Soria, 30 de noviembre de 1989 seguir luchando, no van «Los compañeros van a hambre, hasta que consigan su a dejar la huelga de reagrupamiento». de resolver la contradicción principal, que no es otra que la situación concre- ta en las cárceles. — ¿Cómo valora la evolución de la huelga de hambre? — La evolución que ha tenido ha si- do la previsible. El Estado no acepta ningún tipo de oposición, y ha tratado por todos los medios de desarmarnos. En este sentido, la batalla la planteó desde las primeras semanas. Trató de imponer la alimentación forzosa para limitarnos el único medio de defensa que disponemos los presos en la cár- cel, la huelga de hambre. Al principio, el Gobierno procuró que la huelga no trascendiera a la ca- lle. Corcuera dio instrucciones a los medios de comunicación para que no se hicieran eco de ella. Según él, por- que hacerlo supondría hacer apología del terrorismo y fomentaría las accio- nes armadas de los GRAPO. Pero una vez que trascendió, su preocupación ha sido tratar en todo momento de prolon- gar la situación para evitar un desenla- ce y quebrantar la resistencia de los pre- sos en huelga, mediante la alimentación forzosa que no hace más que incremen- tar su sufrimiento. — En la huelga de hambre que protagonizaron los presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO en 1981, has- ta que no murió Crespo Galende, el Gobierno, presidido entonces por el ucedista Leopoldo Calvo Sotelo, no

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Victoriano Diéguez, tras salir de la cárcel. dio su brazo a torcer. ¿Piensa que en esta ocasión va a ser también preciso que muera un preso para que Gon- zález ceda? — No sabría qué decir. ¿Qué es ne- cesario que ocurra para que el Gobier- no acceda a unas reivindicaciones tan elementales? De momento ya han ha- bido multitud de pronunciamientos, de formas de presión, de manifestaciones y actos unitarios en todo el estado en favor de la lucha de los presos en huel- ga. Sin embargo, el Gobierno sigue,en sus trece, sin renunciar a su política re- presiva en las cárceles. Pero estoy con- . vencido de que antes o después se va a ver obligado a ceder. La situación no la puede mantener indefinidamente. La alimentación intravenosa a la fuerza no va a impedir que mueran los presos. Pe- El Govern deixa morir als presos polítics UN_NOU CRIM D'ESTAT Des de primers de condicions carceraries La seua situació altra vaga de fam en Se ¡Asunció, director aquestes no sols no política de dispersió, pres polític 1 seus companys, l'exterior. Llibres, lestat retirats. presons s'ha reforgat Tmpunitat d'aquesta. noticia diaria. Davant 1'anterior 1 per cridar 1'atenció troven, aquests presos sobre les condicions privació de llibertat dignitat ¡ drets human: ld' aquests empresonats iva ocurrir a l'any 81, Tantmateix el Gov: lreconeixer el la la forga. [Exigim la fi de la poli discriminatories i d'a LOR- politiques del GRAPO-PCEr es troven en vaga de fam demandant Unos general prometre públicament accedir a L'objectiu d'aquesta politica penitenciara és matxacar al destruir dispersat als empresonats politics catalans, membres GRAPO...) aillant-10s de la seua terra 1 els S'ha reduit el papers, Sota l'excusa d'augmentar Les seues demandes no 'erroniament s'ha argumentat. Responsabilitzem al Govern del PSOE del deteriorament fisic minat a deixar morir a aquests empresonats, al seu estatut de presos |s'augmenta la seua agonia esposant-1los al No podem restar impassibles davant aquest nou crim d'Estat. ¡seus nacions dels presos politics ¡ Jove Germania - Crida a la Solidaritat - Catalunya Lliure - Assemblea de Joves Anti-repressió Desembre més de cinquanta presos ¡ preses dignes ¡ el seu reagrupament. és critica. Varis d'ells ja realitzaren tembre passat, que abandonaren quan Antoni d'Institucions Penitenciaries, va les seus peticions. Poc després satisfetes sinó que augmentá la foren la seua voluntat 1 convicció. S'han (independentistes bascs 1 régim de visites i contactes amb elements de convivencia han la seguretat de 1'acció repressiva dels funcionaris 1 la Vejacions 1 mals tractes tornen a ser engany d'Institucions Penitenciaries sobre les condicions inhumanes en que es tornen a jugar-se la vida. representen cap priv1ilegi especia] d'internament dels presos socials, com Simplement demanen que la seua no comporte 1'anul.lació dels minims de Ss. 1 de la possibilitat de la seua mort com ern es mostra inflexible ¡ sembla deter- objecte de no Mentrestant, 115t 1 alimentant-15s politics. tica de dispersió, el reagrupament en les la suspensió de les mesures 1lament. M.C.P.V. - P.CV. - PC,O.V, ro también estoy convencido de que en estos momentos el Gobierno está dis- puesto a asumir la muerte de algún compañero. Es más, parece que preten- den cobrarse algunas vidas. — ¿Es, pues, inevitable la muerte de alguno o algunos de los presos pa- ra que el Gobierno cambie de crite- rios? — Va a estar también en función de la presión que seamos capaces de ha- cer todos en la calle. Los compañeros van a seguir luchando, no van a dejar la huelga de hambre hasta que consi- gan su reagrupamiento. Pero si algún preso llega a morir será por la intran- sigencia del Ministerio de Justicia'y del Gobierno, y serían ellos los responsa- bles del asesinato. — A pesar del bloqueo que ha im- puesto el Gobierno, tres meses de huelga de hambre de los presos polí- ticos ha debido producir ya ciertos re- sultados políticos. ¿Qué balance po- lítico cabe establecer? — La huelga de hambre es muy du- ra, deja secuelas irreversibles, y pue- den incluso morir muchos compañeros. Pero, por contra, ya ha tenido resulta- dos muy positivos. Con los presos y con las personas que tienen alguna re- lación con ellos se han volcado muchos sectores sociales. Con motivo de aunar fuerzas en apoyo a los presos en huel- ga de hambre, distintos grupos políti- cos y sociales de todo el Estado, con planteamientos distintos, han empeza- do a unir criterios y a trabajar juntos. Eso es muy importante de cara al futu- ro. 38

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Una batalla ganada w os presos políticos revolucionarios L siguen ganando batalla tras batalla al Góbierno, aunque sea a costa de su salud y de su vida. La huelga de ham- bre de los 62 presos de los Grupos de Re- sistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO) es ya una victoria moral sobre los dirigentes corrompidos, moral y polí- ticamente, del PSOE. No es una casuali- dad que en los mismos días que los presos políticos dan testimonio de su entereza mo- ral y de su espíritu de resistencia, la pren- sa dé cuenta también de los negocios su- cios del hermano del vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra. Mientras los presos revolucionarios mueren por no aceptar rendirse, los dirigentes del PSOE se enriquecen aprovechando sus cargos pú- blicos. El pasado mes de septiembre, siete pre- sos de los GRAPO encarcelados en la pri- sión de Almería, finalizaban una huelga de hambre para solicitar que les dieran unas condiciones de vida dignas en la prisión. Pedían una habitación para poder estudiar. El director de la cárcel de Almería, Ma- nuel Ruiz, hermano de Arturo Ruiz, muerto por las fuerzas parapoliciales en enero de 1977 cuando pedía la Amnistía para los presos políticos, se había negado a darles la habitación porque «la necesitaban los funcionarios para guardar sus trastos». To- da una teoría sobre los derechos humanos de los presos. El falso Asunción El director general de Prisiones, Anto- ni Asunción, llegó a un acuerdo con los siete presos políticos, de darles lo que pe- dían a cambio de dejar la huelga. Testigo fundamental del acuerdo fue la jueza de vis gilancia de Madrid, Manuela Carmena. Pasadas las elecciones generales del 29 de octubre y restablecida la salud de los huel- guistas el propio Asunción comunicó a Manuela Carmena que «no voy a cumplir lo prometido, ni había pensado nunca en cumplirlo». Esa es la moral de los dirigen- tes del PSOE: corrupción y mentira. El gobierno de Felipe González estaba con- vencido de que su política de corrupción y desmoralización de la sociedad españo- Rafael Gómez Parra la iba a permitirles acabar de una vez por todas con una de las pocas resistencias que se le enfrentan todavía: los presos políti- cos. Liquidado el movimiento obrero en manos de los sindicatos domesticados, UGT y CC.OO., desactivado en gran par- te el movimiento anti-OTAN tras el refe- réndum, la única bandera que mantenía la lucha es la que levantan los presos políti- cos, cerca de mil, encerrados en las cár- celes españolas. Aprovechando el avance de la contrarre- volución en todo el mundo, la crisis de los sistemas «socialistas» del Este, etc., el PSOE estaba convencido de poder acabar con los revolucionarios españoles toman- «Preso político», escultura de José Balmón. do a los presos políticos como rehenes. En el caso de los presos del PCE(r) y de los GRAPO, el plan parecía más sencillo que con los de ETA, «carecen de cualquier apoyo popular», decían Corcuera y Mú- gica. Bastaban unas sencillas llamadas a los directores de los periódicos —amigue- tes al fin y al cabo— para que la sociedad ni siquiera se enterara de su aniquilamien- to. Dispersados cada uno en una cárcel, so- metidos a presiones increíbles, prohibición de visitas de amigos, control de la corres- pondencia, sólo dos libros en la celda, cen- surra de las noticias del exterior, sólo ten- drían dos salidas: rendirse o suicidarse. Hasta el último momento peridicos progu- bernamentales, como «El País», han esta- do destacando noticias como el paso a se- gundo grado de un preso arrepentido de los GRAPO, que ahora trabaja de sacris- tán del cura de la prisión y que ha escrito un libro contra los revolucionarios, frente a la huelga de hambre. Lo que no han va- lorado, ni la prensa ni el Gobierno, es que a pesar de toda la miseria moral que han conseguido imponer en la sociedad espa- ñola, los traidores siguen siendo impopu- lares en España. Felipe González cree que los presos políticos son como los arruina- dos dirigentes del PNV o de Euskadiko Ez- kerra, que se apresuran a rendir pleitesía, una vez más a la monarquía española, fir- mando todos los documentos que a los del PSOE se les ocurre para humillarlos aún más y demostrarles quién manda aquí. To- da la farfullería de los Arzallus y Ardanza se deshace en mantequilla en cuanto el pe- queño Benegas les asusta con dejarles so- los frente al pueblo vasco. Jueces contra el PSOE Sin embargo, esta corrupción generali- zada de la sociedad española que ha inten- tado imponer el PSOE desde 1982, no ha logrado tampoco impedir que algunos jue- ces de vigilancia penitenciaria se hayan ne- gado a colaborar en esa política de exter- minio de los presos políticos. Tampoco han sido totalmente eficaces sus presiones s0- bre los médicos, muchos de los cuales han señalado que «alimentar a los presos es una forma de tortura». Hasta los carcele- ros han tenido el detalle de pedir la dimi- sión del director general de Prisiones. El ejemplo de lucha y de resistencia consigue hacer vibrar hasta los espíritus más endu- recidos. El Gobierno del PSOE sabe además que un preso político muerto en la huelga de hambre va a reactivar ese espíritu de re- sistencia con más eficacia que cien años en la cárcel. Por eso a los gobiernos reac- cionarios siempre les sale el tiro por la cu- lata. Querían acabar con los presos políti- cos «terroristas» y ahora los que van a que- dar como los carniceros son ellos, los Fe- lipe González, los Múgica, los Corcuera y los Asunción.

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AU M WANAAA 'M, BAC. GA E NTROL DEL "MUNDO T AMBIEN P EL CO ROL DEL_MU O CONIROL DE LA INFORMAC ON e Dale. cit den Rugat, le, quo men de mm. we es uno para el Cuerpo, ancho amigo, cuando vé e lieneunás arma. quel belga de hambre,2o obli- gabi vecurcir aella para, Sefendes muela brida wal ¿ue lo qese.