Historia Crítica Nº 5
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HISTORIA CRITICA
ES MAS QUE
UNA REVISTA
7]
LA REALIDAD DE NUESTROS DIAS
VISTA SIN TAPUJOS
FRENTE A LA INTOXICACION INSTITUCIONAL,
COMUNICACION SIN MORDAZA
7 7 ñ Pedidos: AREA CRITICA,
La historia de nuestros días A
en cuadernos monográficos 28080 MADRID.
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Vicente Cespedosa — Abelardo Guil — Alfredo Grimaldos
PRESENTACI
Resistentes y asesinos
de noviembre del pasado año sesenta y dos miem-
bros del PCE(r) y de los GRAPO, enfrentados con
el gobierno Socialista, que les niega la posibilidad de man-
tener una villa digna en el interior de las prisiones, ha per-
mitido que ambos bandos decanten con claridad sus posi-
ciones. Mientras unos están dispuestos a resistir hasta la
muerte, otros lo están a permitir un múltiple asesinato. No
es la huelga la que mata a los presos, sino el gobierno con
su política carcelaria.
Para el Ministerio de Justicia, sólo si un preso se arre-
piente puede acogerse a sus derechos penitenciarios e in-
cluso salir en libertad, sea cual sea su condena. Al resto de
los reclusos, que se mantienen fieles a sus criterios políti-
cos —los que les llevaron al interior de las cárceles—, sólo
les queda la muerte, en una lenta agonía, consumidos por
la tuberculosis, la esclerosis múltiple o la hepatitis, perfec-
tamente combinadas con una planificada desatención sani-
taria.
L a huelga de hambre que mantienen desde el día 30
La huelga de hambre de estas personas ha evidenciado,
con meridiana claridad, la falta de credibilidad de este sis-
tema político, carcomido por los escándalos y la corrupción,
y la inmoralidad de un Gobierno que negocia durante el sa-
crosanto período electoral, para no verse perjudicado en las
urnas, y después incumple el pacto,
Su hipocresía humanista consiste en mantener vivos a los
huelguistas, mediante la tortura que supone la alimentación
forzada, para conseguir que abandonen su postura de lucha
y resistencia, y mueran más adelante, de uno en uno, sin
escándalo ni cobertura informativa. Para González, Múgica
y Asunción es más limpio esperar que se agudicen las lesio-
nes irreversibles de los presos, motivadas por las numero-
sas huelgas de hambre que llevan en su cuerpo, la tortura,
el aislamiento y la mala comida.
La prepotencia del gobierno ha negado incluso la media-
ción de la Cruz Roja, de la Asociación de Derechos Huma-
nos y de otras entidades para intentar encontrar una salida
negociada al conflicto.
tán de acuerdo con el exterminio silencioso que no
hace chirriar malas conciencias, pero no con la muer-
te como resultado de una huelga de hambre llevada hasta
sus últimas consecuencias.
El objetivo central de la huelga es la reunificación de to-
dos los presos de ambas organizaciones en una misma cár-
cel y la garantía de que van a poder llevar una existencia
digna en su interior. «No queremos morir, pero tampoco ad-
mitimos una forma de vida indigna e inhumana», han di-
cho. El único privilegio que tienen es precisamente el de
hacer la huelga para denunciar la situación en que se en-
cuentran.
Su actitud ha hecho saltar algunas de las muchas contra-
dicciones que tiene el sistema, y ha generado un importante
movimiento de solidaridad, sensible a las reivindicaciones
de los huelguistas. Su triunfo constituye una garantía para
todos los que discrepan con el Estado y pueden sufrir en
algún momento la agresión de cualquiera de sus numerosos
brazos represivos.
T ambién ha quedado claro el cinismo de quienes es-
entereza de los que resisten en las prisiones cunda
en el exterior, para erradicar la tortura, las cárceles de
exterminio y las leyes represivas, impedir los «suicidios»
anunciados a los detenidos y conseguir la amnistía total. La
libertad y la dignidad no se regalan, se conquistan.
E s importante que el ejemplo de honradez, lucidez y
CAPITULO 1
HISTORIA
CRITICA
N2 5
Marzo 1990
CAPITULO 2
+ La huelga día a día
ISBN: 84-87552-00-5
Imprime: CAPITULO 3
+ «O te arrepientes o te
suicidamos»..........-
*e El GAL carcelario ......
+ »Abajo los muros de las prisiones 11
H A Y, "A editorial * La batalla del hambre
AS » La tortura de la alimentación
A
pág. CAPITULO 4
e El exterminio sanitario ........ 20
+ Una huelga de hambre para
O 28
CAPITULO 5
: e Razón de Estado ...........-.- 30
e Pasta de ministro...........-- 34
e Victoriano Diéguez, once años
de Cártel iconos mm. os». 36
* Una batalla ganada........... 39
OA 18 Depósito legal: M-10730-1987
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- «O te arrepientes o te suicidamos»
I día 30 de noviembre de 1989, los
E miembros del PCE(r) y de los
GRAPO recluidos en la cárcel de
Soria, y un preso anarquista interno en el
mismo establecimiento, inician una huel-
ga de hambre «hasta la muerte», para rei-
vindicar la reunificación de todos los
miembros de ambas organizaciones en un
solo centro. Con esta actitud, los presos
políticos intentan hacer frente a las medi-
das de dispersión puestas en práctica por
el PSOE, siguiendo el ejemplo de sus ad-
mirados socialdemócratas alemanes.
Esta acción de trágicas consecuencias
—la única posible para quienes recurren
a ella— marca un hito importante en la re-
sistencia contra el gobierno socialista, que
con su política carcelaria intenta aniquilar
o disuadir de su actitud a los sectores que
se opongan a él de forma más radical. Por
ello, el resultado de la huelga puede tener
repercusiones importantes en el tratamien-
to que en el futuro sufran, por ejemplo, los
integrantes de un piquete de huelga, los pe-
riodistas que atenten contra los pilares bá-
sicos del sistema, o cualquier elemento que
disienta con el status actual.
No olvidemos que las cárceles españo-
Las cárceles españolas se
han convertido en un
gran tanatorio, donde
los reclusos se ven
obligados a sobrevivir en
condiciones
infrahumanas.
A N
las se han convertido en un gran tanato-
rio, donde no sólo los presos políticos, si-
no todos los reclusos, se ven obligados a
sobrevivir en condiciones infrahumanas.
SIDA, tuberculosis, mimelitis paralizante,
esclerosis múltiple y hepatitis son, junto
con los carceleros y la disciplina represi-
va auspiciada por la Dirección General de
Instituciones Penitenciarias (DGIP) y el
Ministerio de Justicia, los grandes enemi-
gos de las treinta y dos mil personas in-
ternas en los centros penitenciarios del Es-
tado español.
Desde la llegada al Ministerio de Enri-
que Múgica Herzog, la situación se ha agu-
dizado considerablemente. El torpe ora-
dor de origen judío ha puesto en marcha
una contrarreforma encaminada a eliminar
las mejoras conseguidas por los presos po-
líticos durante los años posteriores a la
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La presa política Gudrun Ensslin murió en una cárcel de máxima seguridad alemana. Todo
indica que fue asesinada y luego colgada.
muerte de Franco y colocarlos en una si-
tuación de indefensión ante el Estado.
Los pasos más importantes de esta con-
trarreforma han estado precedidos, siste-
máticamente, de campañas intoxicadoras
en la prensa y los demás medios de comu-
nicación. En ellas se han pretendido pre-
sentar a la opinión pública las prisiones co-
mo cuarteles generales desde donde los in-
ternos de ETA y GRAPO fraguan y diri-
gen las acciones armadas realizadas por
sus compañeros en el exterior, mientras vi-
ven rodeados de todo tipo de privilegios,
en relación con el resto de la población re-
clusa.
Estos supuestos privilegios son, en rea-
lidad, derechos fundamentales consegui- ”
dos a costa de numerosas huelgas de ham-
bre. Entre ellos, tener un lugar de estudio
y reunión, para no verse obligados a va-
gar por patios y pasillos, consumiento el
tiempo y la vida, o disfrutar de unas con-
diciones sanitarias elementales. Sin embar-
go, ninguno de los reclusos del PCK(r) o
de los GRAPO se beneficia de una serie
de normas legales, como la redención de
penas, cambios de grado, comunicaciones,
vis a vis, permisos o libertad condicional,
que se aplican al resto de los presos. La
DGIP pretende considerarlos comunes y
no políticos, pero sólo para los aspectos
negativos que se derivan de tener esa cla-
sificación.
Mascarada mensual
Por ejemplo, para ellos no hay «progre-
sión de grado» que pueda suavizar su si-
tuación en la cárcel. Mensualmente, los
funcionarios están obligados a realizar con
los presos que ahora están en huelga de
hambre una mascarada que siempre tiene
el mismo resultado: se mantiene su califi-
cación. El papeleo burocrático desarrolla-
do es absurdo e incomoda a los propios
carceleros, que conocen las Órdenes ema-
nadas «desde arriba».
La coordinación de los ministerios de In-
terior y Justicia para llevar adelante el plan
de traslados, complementado con celdas de
castigo, restricciones a las condiciones de
vida de los internos y trabas al tratamien-
to sanitario correcto, no se deben a pro-
blemas de masificación y seguridad en las
cárceles, se llevan a cabo «para facilitar las
condiciones en las que los presos opten por
la reinserción y el arrepentimiento». An-
toni Asunción, un profesional de la ascen-
sión política fulgurante, ha asumido des-
de su puesto de Director de Instituciones
Penitenciarias, el papel de verduguillo ge-
neral en este conflicto.
Entre las numerosas maniobras que el
Gobierno ha puesto en marcha para aca-
bar con la huelga, resulta especialmente
cruel la alimentación forzosa, que preten-
de prolongar la agonía de los huelguistas
de modo que acaben perdiendo la volun-
tad y la lucidez necesarias para persistir
en su actitud. Los presos se han visto tam-
bién indefensos legalmente por la actitud
obstruccionista practicada por la DGIP,
que ha impedido el paso de los abogados
a los recintos carcelarios.
El derecho a convivir juntos en un solo
centro penitenciario, que reclaman los
huelguistas. no es algo disparatado ni ¡le-
Los presos se han visto
indefensos por la actitud
obstruccionista de
Instituciones
Penitenciarias, que ha
impedido el paso de los
abogados a los recintos
carcelarios.
gal. Durante años, esto ha sido una reali-
dad consentida por la propia Dirección Ge-
neral, y no existe ninguna legislación pe-
nitenciaria o ningún tipo de precepto que
se oponga a ello.
Los presos del PCE(r) y de los GRA-
PO ha demostrado, a lo largo de catorce
años, no ser conflictivos. Sólo han reivin-
dicado la aplicación de la legalidad peni-
tenciaria vigente, cuando los derechos que
ésta les reconoce han sido transgredidos.
Reclaman un encarcelamiento digno, sin
que para ello tengan que renunciar a sus
convicciones. El propio Múgica, en una de
sus pocas intervenciones públicas inteligi-
bles, manifestó en marzo de 1989: «la ca-
rencia de libertad, por sí sola, ya es algo
terrible. Los internos deben disfrutar de to-
dos los demás derechos que les correspon-
den como ciudadanos y como seres huma-
nos que son».
Sin embargo, con el gobierno socialista
aparecen por primera vez en la historia los
«fondos reservados» para Instituciones Pe-
nitenciarias: el gal carcelario.
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Il
El GAL carcelario
espués de 91 días sin comer, el 19
D de junio de 1981, muere en la UVI
del hospital madrileño de La Paz,
Juan José Crespo Galende, militante del
Partido Comunista de España (reconstitui-
do). Se convierte así en el primer preso po-
lítico muerto como consecuencia de una
huelga de hambre en la España postfran-
quista. Sus compañeros Pablo Fernández
Villalabeitia y Casimiro Gil Araújo llevan
en ese momento más de ochenta días de
huelga y se encuentran al borde de la
muerte en la misma unidad médica. En el
Hospital Penitenciario, cerca de veinte pre-
sos provenientes de las cárceles en lucha,
se declaran además, en huelga de sed. En
cuestión de días, si el gobierno no cede,
los muertos se contarán por decenas.
El 25 de junio, la Dirección General de
Instituciones Penitenciarias, al recibir a los
abogados de los huelguistas, reconoce que
quiere terminar la huelga como sea, y que
está dispuesto a aceptar las condiciones de
los presos. El punto principal para éstos
es la garantía pública de que van a aban-
-La huelga día a día
donar la prisión de Herrera de la Mancha.
Las autoridades han de comprometerse,
además, a aplicar un régimen digno en to-
dos los centros y para todos los reclusos.
Enrique Galavis, Director General de
Prisiones, firma el documento por el que
la Administración accede a cumplir estas
reivindicaciones, y la Cruz Roja avala el
pacto. A la vez, por la radio y la prensa,
tal como habían exigido los huelguistas, la
Compromiso incumplido
Dirección de Prisiones asegura que el
tiempo máximo que los miembros del
PCE(r) y de los GRAPO estarán en He-
rrera no excederá de seis meses, y luego
serán agrupados en otra cárcel.
El resultado del dramático envite que
fuerza al gobierno a negociar es la muerte
de Crespo Galende, y veinte huelguistas
más con lesiones irreversibles. Pero cons-
tituye un triunfo político de los internos
frente al gobierno de UCD y la primera
gran batalla librada por la supervivencia
de los presos en el interior de las prisio-
nes, tras la muerte de Franco. Desde en-
tonces, ningún militante de ambas organi-
zaciones ha vuelto a ese siniestro lugar de
la Mancha, concebido como cárcel de ani-
quilamiento.
La lucha de estos presos para mantener
la dignidad durante su reclusión se remonta
a 1976, cuando ingresan en prisión los pri-
meros militantes del PCE(r). Su resisten-
cia, en aquellos momentos, tiene como fin
que se les reconozca como presos políti-
cos. Históricamente, los gobiernos nunca
han querido conceder esa condición a $us
detenidos. Aceptarla oficialmente signifi-
ca para el poder poner en entredicho la cre-
dibilidad del sistema. Así, en poco tiem-
po, quienes con Franco eran denominados
«anarquistas», «comunistas», «antifascistas»
o «nacionalistas», pasan a convertirse en
«terroristas», un nuevo concepto que con
el tiempo se irá cargando también de con-
tenido político, y será nuevamente recicla-
do, para la intoxicación informativa, sim-
Históricamente, los
gobiernos nunca han
querido conceder la
condición de presos
políticos a sus
detenidos.
21/8/89: Huelga de hambre
contra el aislamiento. Los presos
políticos de los Grupos de Resis-
tencia Antifascistas Primero de
Octubre (GRAPO) Fernando Hie-
rro Chomón y Antonio Pedrero
Donoso, recluidos en la cárcel de
El Acebuche, Almería, se decla-
ran en huelga de hambre indefini-
da para «protestar por el año de
aislamiento» que llevan y exigir
unas condiciones dignas de reclu-
sión. El resto de presos políticos
"del Partido Comunista de España
Reconstituido (PCE(r)) y de los
GRAPO encarcelados en esta pri-
sión anuncian su intensión de ir in-
corporándose de dos en dos, sema-
nalmente, a la huelga de hambre
28/8/89: Dos nuevos presos po-
líticos en huelga de hambre en El
Acebuche. Francisco Brotons Be-
neyto y Juan García Martín se in-
corporan a la huelga de hambre in-
definida que la semana pasada ini-
ciaron dos de los siete militantes
del PCE(r) y de los GRAPO que
se encuentran encarcelados en la
prisión almeriense de El Acebu-
che. Almería.
1/9/89: Brutal traslado de pre-
sos políticos. Los presos políticos
de los GRAPO Fernando Hierro y
Antonio Donoso, que permanecen
en huelga de hambre desde el pa-
sado día 21 de agosto en la prisión
de El Acebuche, son objeto de ma-
los tratos por parte de los funcio-
narios al ser trasladados al Hospi-
tal Penitenciario de Madrid. «La
dirección de la cárcel y el Gpbier-
no del PSOE piensan quitarse el
problema de encima, alejándonos
del sitio donde se ha generado el
problema», dice Hierro.
Otros tres presos, Juan Manuel
Pérez Hernández, Ramón Teijelo
y Joaquín Calero Arcones. se sus
man a la huelga de hambre.
5/9/89: Huelga de hambre en
solidaridad. Cuatro militantes del
PCE(r) y de los GRAPO encarce-
lados en la prisión de Soria, Tel-
mo Varela, Antonio Narváez Ter-
nero. Juan José Donoso Pulido Y
Francisco Cela Seoane, se declá-
ran en huelga de hambre en soli-
daridad con sus compañeros pre-
sos en El Acebuche.
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ple y llanamente, por el de «criminales».
»A lo largo de la Reforma, la represión
penitenciaria ha tenido distintas caras, di-
ferentes estilos y variados verdugos. Des-
de Jesús Haddad hasta Antoni Asunción,
pasando por el «progresista» Carlos Gar-
cía Valdés, principal impulsor de Herrera
de la Mancha, los presos de PCK(r) y
GRAPO han seguido más de 120 huelgas
de hambre. Sólo desde 1980 hasta el 83,
hubo veintitrés. Unas de ocho, diez, o
veinte días, otras de más de cuarenta, al-
gunas individuales... Las huelgas de co-
rreo, paquetes o comunicaciones han sido
infinitas. Los distintos responsables de la
política penitenciaria española han conta-
do, en el desempeño de su cargo, con el
Los presos políticos del
PCE(r) y de los GRAPO
han seguido más de 120
huelgas de hambre.
asesoramiento fundamental de alemanes y
suizos, grandes expertos en aniquilamien-
to y exterminio «blanco» en sus sofistica-
das cárceles antiterroristas.
El procedimiento empleado en la actua-
Calero, Francisco Cela y Pedrero, en la cárcel de Soria, antes de iniciar la huelga.
lidad es una combinación de tortura blan-
ca con tortura física y suicidio encubier-
to, a través de la desatención médica. La
tortura blanca se concreta en la utilización
de celdas individuales, en edificios ama-
zacotados y siniestros, con luz artificial to-
do el día y controles constantes, que im-
piden mantener la más mínima intimidad,
incluso en el interior de la celda, median-
te observaciones a través de la ventanilla
de la puerta o por televisión en circuito ce-
rrado.
Dentro de la política antiterrorista del
Gobierno, un aspecto fundamental lo cons-
12/9/89: Se extiende la protes-
ta. Cuatro presos políticos del
PCE(r) y de los GRAPO, Ramón
Foncubierta Ariza, Buenaventura
García Martín, Juan Sánchez Mo-
reno y Jaime Simón Quintela, se
suman a la huelga de hambre con-
tra el aislamiento que sufren sus
compañeros presos en Almería.
14/9/89: Acto de solidaridad
con los presos políticos en huel-
ga. La Asociación de Familiares y
Amigos de los Presos Políticos
(AFAPP) celebra un acto en Ma-
drid para explicar las razones por
las que los presos políticos del
PCE[r) y de los GRAPO encarce-
lados en Almería se han visto obli-
gados a declararse en huelga de
hambre. «Más de un año llevan en
aislamiento, encerrados veintitrés
horas diarias en las celdas, sin po-
der estudiar y trabajar, y siendo
objeto de múltiples provocaciones
y vejaciones por parte de los fun-
cionarios», dice la AFAPP.
16/9/89: Carga policial contra
familiares de presos. Varios fami-
liares de presús políticos son apa-
leados por la policía antidisturbios
cuando realizaban una encartelada
en las proximidades del Ministe-
rio de Justicia en Madrid, en pro-
testa por las medidas que viene
aplicando el Gobierno de PSOE a
los presos políticos. Cuatro de es-
tos presos, que se encuentran en
huelga de hambre por un régimen
de reclusión digno, están graves.
Hasta este momento, a la huel-
ga de hambre indefinida iniciada
el pasado día 21 de agosto en El
Acebuche, se han sumado un total
de veinticinco presos políticos del
PCE(r) y de los GRAPO, en las
cárceles de Madrid, Soria, Basau-
ri, Daroca y Castellón.
19/9/89: Ocupación de la Cruz
Roja de Bilbao en apoyo a los
presos en huelga de hambre. Un
grupo de familiares de los presos
políticos y un miembro de la aso-
ciación Salhaketa se encierran en
la sede de la Cruz Roja en Bilbao
para protestar por la grave situa-
ción de los presos políticos del
PCE(r) y de los GRAPO en la pri-
sión de Almería.
Veintinueve presos políticos de
El procedimiento de
exterminio empleado
por el Gobierno es
una combinación de
tortura blanca,
tortura física y
suicidio encubierto, a
través de la
desatención médica.
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El GAL carcelario
tituye la dispersión de los presos, como
primer paso para su aniquilación, que se
inicia, en julio del 87, con el traslado de
18 presos políticos del PCE(r), dos de los
GRAPO y treinta de ETA. Esta nueva fór-
mula rompe con el anterior criterio de con-
centración en cárceles de máxima seguri-
dad, que fracasó con Herrera. Durante más
de cinco años, los presos que hoy están en
huelga convivieron en la prisión de Soria.
Ahora, can esta nueva ofensiva, el gobier-
no pretende 'despersonalizar a los reclusos
rompiendo su círculo natural. Con ello se
busca el arrepentimiento y la reinserción.
Joaquín -Vieites Santos, militante de los
GRAPO, en tartá dirigida al director del
programa radiofónico «El ciempiés», ex-
plica en qué consiste la política de disper-
sión impulsada por el PSOE: «Veinticua-
tro horas encerradas entre cuatro paredes,
con altavoz y micrófono incorporado en la
celda, para controlar incluso la respiración
y aplicar ruidos o música (por ejemplo, el
himno de la Guardia Civil). Todo ello a
criterio del «profesional» de turno. Puedes
salir a pasear una hora, solo, al patio de
la cárcel, pero hay que desnudarse ante los
funcionarios al salir de la celda y al vol-
ver a ella. Los mismo ocurre para ir a ver
al abogado o a la familia».
Aislamiento familiar
Además, la dispersión dificulta la rela-
ción del recluso con sus familiares. «Un
ejemplo —continúa Vieites—: Telmo Va-
rela, de Vigo, donde vive su familia y su
hijo, de diez años, está en Ceuta. Para co-
Durante varios años, tras ganar la batalla de Herrera de la Mancha, los presos del PCE(r) y de los
cárcel.
-La huelga día a día
estas organizaciones se encuentran
en huelga de hambre.
La dispersión de
presos rompe con el
anterior criterio de
concentración en
cárceles de máxima
seguridad, que
fracasó con Herrera.
21/9/89: Instituciones Peniten-
ciarias cede ante los presos polí-
ticos. La subinspectora de Sanidad
de Instituciones Penitenciarias,
María Angeles Granados, se com-
promete ante el director del Hos-
pital Penitenciario, Jaime Vinuesa,
y la jueza de vigilancia de Madrid,
Manuela Carmena, a trasladar en
breve plazo a una misma prisión y
con un régimen de reclusión dig-
no a los siete presos del PCE(r) y
de los GRAPO que estaban reclui-
dos en la prisión de El Acebuche.
Estos presos, ingresado en la ac-
tualidad en el Hospital Penitencia-
rio de Madrid a causa de la grave-
dad de su estado, aceptan la oferta
y dan por finalizada la protesta.
«Todos los objetivos que nos pro-
pusimos con esta huelga de ham-
bre han sido alcanzados. Los siete
que estábamos en la prisión alme-
riense seremos trasladados desde
el Hospital Penitenciario de Ma-
drid, donde nos encontramos ac-
tualmente, a otra cárcel con unas
condiciones de vida dignas, sin tra-
to o normas vejatorias ni restric-
ciones en nuestras relaciones con
la calle y respetando nuestro dere-
cho a organizarnos colectivamen-
te», afirman los presos en un co-
municado.
10/11/89: Dispersión de presos
políticos. Una vez celebradas las
elecciones generales, el Gobierno
del PSOE dispersa a los siete pre-
sos políticos del PCE (r) y de los
GRAPO que se encontraban encar-
celados en el Hospital Penitencia-
rio, incumpliendo el compromiso
pactado por Instituciones Peniten-
ciarias un mes antes de trasladar=
los en grupo a una misma prisión.
Antonio Pedrero es trasladado a la
prisión de Alicante; Joaquín Cale-
ro, a Puerto II (Cádiz): Fernando
Hierro, a Puerto 1 (Cádiz); Juan
Manuel Pérez Hernández, a Valen-
cia; Francisco Brotrons, a Sevilla;
José Ramón Teijelo, a Ocaña 1 (To-
ledo); y Juan García Martín, 4
Murcia. Esta medida afecta tam-
bién a otros nueve presos de estas
organizaciones.
12/11/89: Malos tratos y veja-
ciones a una presa política. La
—
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GRAPO han estado recluidos juntos en una,misma
municar con él diez o veinte minutos a la
semana, con la presencia física del funcio-
nario, que puede cortar la comunicación
cuando quiera, sus familiares tienen que
hacer muchos miles de kilómetros».
El 3 de diciembre de 1987, José María
Sánchez Casas y Olegario Sánchez Corra-
les, militantes de los GRAPO trasladados
a la cárcel de Daroca, se declaran en huel-
ga de hambre. «Con esta medida —
explican en un comunicado fechado ese
mismo día—, queremos denunciar el ré-
gimen de aislamiento en que nos encon-
tramos desde que, hace cuatro meses, fui-
mos trasladados a esta prisión desde la de
Soria. En Daroca estamos en una minicár-
cel dentro de la propia cárcel. No pode-
mos tener ningún tipo de relación con na-
die que no sean los carceleros. No tene-
mos ninguna posibilidad de trabajar, de ha-
cer algún deporte o tener alguna distrac-
ción. Hasta el estudio personal encuentra
las mayores trabas, por estar limitado el
número de entrada de libros. De nuestras
familias hemos sido alejados centenares de
kilómetros, más de los que ya estábamos.
Estas, para visitarnos, se encuentran obli-
gados, además, a esperar largas horas, ha-
ga el tiempo que haga, en el descampado
exterior de la prisión».
Finalizan su carta afirmando —hace más
de dos años—: «El reconocimiento de unas
condiciones de vida dignas es algo que he-
mos conquistado con una larga historia de
lucha en las prisiones, y al precio de la
muerte, en huelga de hambre, de nuestro
camarada Juan José Crespo Galende.
Aunque llevamos centenares de días de
huelga de hambre a nuestras espaldas, y
presa política gallega Carmen Ca-
yetano Muñóz, militante del PCE
(r), a su llegada a la cárcel de Se-
villa II a donde ha sido traslada-
da, es atada a la cama y desnuda-
da a la fuerza por las funcionarias,
por negarse a hacerlo voluntaria-
mente.
30/11/89: Huelga de hambre
contra el exterminio. Los presos
políticos del PCE (r) y de los
GRAPO responden a las últimas
medidas de dispersión del Minis-
terio de Justicia con una masiva
huelga de hambre hasta sus últimas
consecuencias, y exigen su reagru-
pamiento en un mismo centro
penitenciario.
«En el caso de los presos políti-
cos, el Ministerio de Justicia y el
del Interior —afirman los presos—
han elaborado un plan contra los
prisioneros comunistas y naciona-
listas, que empezó con la disper-
sión de los colectivos de ETA,
PCE (r) y GRAPO a primeros del
año 1987, cuya finalidad es el ex-
terminio físico si es necesario, si-
no te rindes o abandonas tus
ideas».
«La dispersión —subrayan—, prác-
ticamente culminada, es el primer
paso. A continuación, el aisla-
miento o mezclándonos con los
presos comunes; el aislamiento del
exterior, limitándonos las comuni-
caciones y censurándonos la co-
rrespondencia; la tortura blanca,
aislándonos por completo con li-
mitación de enseres y control per-
manente; las normas vejatorias;
para finalizar con el exterminio fí-
sico si es necesario, si no renun-
ciamos a nuestras ideas, emplean-
do cualquier método, el suicidio o
el GAL penitenciario, no hay que
olvidar que Instituciones Peniten-
ciarias tiene fondos reservados».
11/12/89: Sesenta presos políti-
cos en huelga de hambre por su
reunificación. Los presos políti-
cos, de las organizaciones PCE (1),
GRAPO y uno anarquista, Pablo
Serrano Serrano, mantienen una
huelga de hambre indefinida por la
reunificación en un mismo centro
penitenciario «para poder vivir en
la cárcel en condiciones dignas y
hacer vida colectiva». Según ex-
presan en un comunicado, estos
presos políticos exigen las mismas
«En Daroca, estamos
en una mini cárcel
dentro de la cárcel».
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El GAL carcelario
nuestra salud está minada, seguiremos re-
curriendo a ésta y a otros métodos de lu-
cha, una y mil veces, tantas como sea pre-
ciso. Todo antes que aceptar un extermi-
nio lento y silencioso, sepultados en cajo-
nes de hormigón».
El recurso a la huelga de hambre se ge-
neraliza y alcanza a otras prisiones duran-
te los meses posteriores a los traslados. Los
reclusos de Ocaña explican, el día 11 de
diciembre, por qué se han visto obligados
a tomar ésa medida: «Los problemas en las
cárceles se han incrementado durante los
«Todo antes de aceptar
un exterminio lento y
silencioso, sepultado en
cajones de hormigón».
más de cuatro meses transcurridos desde
los traslados. Aislamiento y sanciones en
Castellón y Almería, apaleamientos en
Alcalá-Meco, desatención médica en So-
ria... problemas a los que hemos hecho
frente recurriendo, incluso, a la huelga de
hambre, como en Meco, Soria, Daroca o,
ahora, Ocaña».
«Concebido como lugar de castigo para
presos «peligrosos» —prosiguen—, todo es
inhóspito en el departamento celular del
penal de Ocaña. Instalaciones viejísimas
e inhabitables, disciplina cuartelera, pali-
zas al menor asomo de rebeldía, comida
fría y elaborada descuidadamente, ruidos
La huelga día a día
Reclusas del PCE(r) realizan trabajos manuales en la prisión de Yeserías, antes de iniciarse la
política de dispersión.
Me
y golpes en las puertas, de día y de noche,
tensión constante... Con la llegada del in-
vierno, dos nuevos males, el frío y la hu-
medad, pues aquí carecemos de cualquier
medio de calefacción».
Mediante una estructura carcelaria ba-
sada en la división por módulos, con el ais-
—_
lamiento continuado, el constante segui-
miento y la vigilancia agobiante de cada
preso como normas, además de un régi-
men militarista, provocaciones y palizas,
se pretende vencer la resistencia de los re-
clusos y provocar su muerte o su rendición.
Eva Alonso, Aurora Cayetano y Alicia
«Aunque nuestra
salud esté minada,
recurriremos a la
huelga una y mil
veces, antes que
aceptar un exterminio
lento y silencioso».
10
condiciones de reclusión que lo-
graron tras la huelga de hambre y
la muerte en ella de su compañero
Juan José Crespo Galende, «Ke-
pa», en 1981.
16/12/89: Los GRAPO reivin-
dican dos atentados en apoyo a
la lucha de los presos políticos.
«Nuestra organización —afirma en
el comunicado el Comando Cen-
tral de los GRAPO— no puede
permanecer impasible ante esta po-
lítica verdaderamente terrorista del
Gobierno y ha decidido intensifi-
car su actividad armada hasta tan-
to no cesen la tortura, la dispersión
y el aislamiento de los presos po-
líticos. Los jefes del ejército fas-
cista, Juan Marco Arnau y Ramón
Santeodoro Vicente, han sido los
primeros objetivos de nuestros
grupos de combate».
Por otra parte, unas veinte per-
sonas se concentran frente al Mi-
nisterio de Justicia en Madrid pa-
ra expresar su rechazo a la políti-
ca carcelaria de dispersión que vie-
ne aplicando el citado Ministerio.
La concentración ha sido convoca-
da por la AFAPP.
17/12/89: Concentración de
protesta ante la prisión de Soria.
Más de un centenar de personas se
manifiestan delante de la prisión de
Soria en señal de protesta por la
dispersión que estan siendo obje-
to los presos políticos.
22/12/89: El Grupo de Aboga-
dos Jóvenes de Madrid pide el
reagrupamiento de los presos po-
líticos del PCE (r) y de los GRA-
PO. El Grupo de Abogados Jóve-
nes de Madrid ha denunciado an-
te el Defensor del Pueblo, Alvaro
Gil Robles, y el fiscal general del
Estado, Javier Moscoso, la situa-
ción de los presos políticos del
PCE(r) y de los GRAPO, sesenta
de los cuales mantienen una huel-
ga de hambre indefinida, y piden
su reagrupamiento en una misma
prisión.
La Asociación Jueces para la
Democracia hace público un Co-
municado en el que apoya la deci
sión de la jueza de vigilancia pe-
nitenciaria Manuela Carmena, qué
ha puesto en libertad recientemenl£
a la presa política del PCE(r) Mer-
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Artímez. recluidas en la prisión de Caste-
llón. son apaleadas e introducidas en cel-
das de aislamiento el 18 de abril de 1989,
por protestar tras haber visto reducido ar-
bitrariamente el tiempo de comunicación
con sus visitas. Un grupo de carceleros en-
tra en sus celdas y la emprende con ellas
a patadas y puñetazos en el estómago. Co-
mo consecuencia de la paliza, Alicia Ar-
tímez sufre falta de sensibilidad en el bra-
zo derecho y. falta de movilidad desde los
dedos hasta gl pectoral, fruto del agrava-
miento de una antigua lesión, y una afec-
tación en el nervio cubital a la altura del
codo.
Unos días después, las presas de Cara-
banchel también ven restringidas sus co-
municaciones a veinte minutos no acumu-
lables. Se reproducen las amenazas de
«suicidio», por parte de las funcionarias,
a quienes protestan, y les aplican el pri-
mer grado: 23 horas de celda y una de pa-
tio diarias. Ellas mismas explican su situa-
ción: «Aquí sólo hay 44 celdas individua-
les, y en estos momentos nos encontramos
sesenta y dos mujeres presas. En las salas
comunes el hacinamiento es cada vez más
agobiante. En uno de los comedores, con
capacidad para veinte personas, se ven
obligadas a convivir cerca de cincuenta
mujeres».
Continúan, hablando del aislamiento:
«En relación con lo que supone un méto-
do drástico para cortar nuestras comuni-
caciones, tenemos que señalar las sancio-
nes impuestas por la dirección de la cár-
cel a las personas que nos visitan. A E.H.
se le ha prohibido visitar a su hermana du-
rante tres meses. Motivo: negarse a salir
das en centros de exterminio.
Porque sabemos que la prisión no es solución, que los problemas de muchos
presos tienen una salida política, que se puede realizar, nos unimos a vuestro grito
y decimos: Carceleros Torturadores. Abajo los muros de las prisiones».
Madres Unidas contra la Droga: «Abajo los muros de las prisiones»
La Asociación Madres Unidas contra la Droga se solidariza con los familiares |
de los presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO en huelga de hambre por el
reagrupamiento en una misma prisión en condiciones dignas de reclusión.
«Nosotras, Madres Unidas contra la Droga, también madres de presos, en estos
momentos de dificultad y dolor nos identificamos con vosotros.
Sabemos, que la pena de privación de libertad en este país se convierte en tortu-
ras físicas y psíquicas, en hacinamiento, en pisotear los derechos humanos del preso,
convirtiéndole en una pelota a la cual todo el mundo puede patear. Todo esto, po-
tenciado por los alcaides y carceleros que tienen las cárceles tomadas y converti-
de los locutorios antes del tiempo regla-
mentario. El padre de Josefa Alaréon fue
también objeto de sanción por motivos si-
milares. Otro tanto viene sucediendo con
los familares y amigos de las presas de
ETA. Lo que en un principio parecían ser
casos aislados, poco a poco, se van con-
virtiendo en una nueva forma represiva,
que abre camino a la incomunicación ar-
bitraria».
Los familiares y amigos de los presos,
que suponen para ellos un apoyo fuera de
la cárcel, sufren también humillaciones,
agresiones e intimidaciones. La represión
interior, como ejemplo, se traslada al ex-
terior, a todos los sectores incómodos pa-
ra el Gobierno o solidarios con los presos.
Estos se convierten en rehenes, para pre-
sionar a las organizaciones que actúan fue-
ra y romper la acción conjunta del movi-
miento de solidaridad.
La dispersión pretende quebrar la uni-
dad de los reclusos y buscar su desmora-
lización. Constituye un chantaje para for-
zarlos ai arrepentimiento. Para enmasca-
rar esa coacción, se ofrece el eufemismo
de la «progresión de grados»: «si cedes has-
ta aquí, llegas hasta aquí». Los presos han
sufrido represalias por no consentir ca-
cheos en los que se les pretendía introdu-
cir los dedos en la boca y el ano. Eso for-
ma parte de una estrategia meditada de
arrepentimiento por cesión de los derechos
propios, de la integridad personal.
En este contexto, los presos no hacen la
huelga de hambre para mantener ningún
tipo de privilegio, sino una serie de con-
quistas alcanzadas con esfuerzo y muerte,
eleméntales para vivir con dignidad en el
interior de las cárceles. La huelga deja se-
cuelas muy graves en quienes la realizan,
no es ningún juego —como la ha querido
presentar, con una frivolidad sangrienta,
Antoni Asunción. Pablo Fernández Villa-
labeitia perdió la vista en la de 1981, y des-
pués sólo la ha recuperado parcialmente.
Otros de los que participaron en aquélla
tuvieron problemas nerviosos de distinta
índole o esclerosis múltiple. Y muchos de
ellos están realizando también ésta. Como
consecuencia, las posibilidades de un de-
senlace fatal están multiplicadas.
cedes Herranz Arcones por moti-
vos humanitarios.
Por su parte, el Partido Comu-
nista de Hungría/Marxista-Lenini-
sta se solidariza con los presos en
huelga de hambre. «La dictadura
de la burguesía del Estado español
os quiere condenas a través de pre-
siones y sanciones. Saludamos
vuestra lucha», dice el comunica-
do de los comunistas turcos envia-
do a los presos en huelga de ham-
bre.
Concentración frente al consu-
lado español en Zurich en protes-
ta por la dispersión política de los
presos políticos del PCK(r) y de
los GRAPO.
23/12/89: Se agrava el estado
de salud de varias presos en
huelga de hambre. Varios de los
militares del PCE(r) y de los GRA-
PO presos en huelga de hambre
han precisado asistencia médica
hospitalaria a consecuencia del
agravamiento de su salud. Las pre-
sas encarceladas en Basauri, Jose-
fina García Aramburu, Teresa
Gónzalez y Carmen López Angui-
ta, fueron tráasladas días atrtas al
hospital de Basurto, Fernando Hie-
rro, Manuel Quesada, José Bal-
món y. Juan García Martín, entre
otros, también han precisado ya
asistencia médica hospitalaria.
26/12/89: En estado crítico cin-
co de los presos en huelga de
hambre. Alfonso Rodríguez Cam-
beiro, José Francisco Tapia, Joa-
quín Veite Santos, Iñaki Cuadra Et-
xeandia y Enrique Alvarez Abal-
de, éste en libertad condicional
desde el pasado día 19 por moti-
vos humanitarios, presentan un
cuadro clínico calificado por los
médicos de crítico.
27/12/89: Ocho presos políticos
en huelga de hambre, hospitali-
zados. Josefina García Aramburu,
Carmen López Anguita, Teresa
González. José Antonio Ramón
Teijelo, Milagros Caballero Carbo-
nell, Javier Ros Díaz y Pablo Fer-
nández Villalabeitia se encuentran
hospitalizados. Los familiares de
los presos protestan porque se les
está alimentando contra su volun-
tad.
Sesenta y tres presos de las or-
ganizaciones PCE(r) y GRAPO
Los familiares y
amigos de los presos
sufren también
humillaciones,
agresiones e
intimidaciones.
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100
La batalla del hambre
Ez plena campaña electoral de octu-
bre de 1990, mientras el PSOE se jue-
la mayoría absoluta que le ha permitido go-
bernar con comodidad durante siete años,
la subdirectora de Sanidad de la Dirección
General de Instituciones Penitenciarias
suscribe un acuerdo por el que se com-
promete, en nombre de este organismo, a
finalizar la política de dispersión de los
presos del PCK(r) y los GRAPO, si los sie-
te militantes de estas organizaciones que
están ingresados en el Hospital Penitencia-
rio ponen fin a la huelga de hambre que
iniciaron el 22 de agosto y que dura ya 42
días. Estos reclusos son Antonio Pedrero
Donoso, Joaquín Calero Arcones, Fernan-
do Hierro Chomón, Juan Manuel Pérez,
Francisco Brotons Beneyto, José Ramón
Teijelo y Juan García Martín. El acuerdo
se hace en presencia del director del Hos-
pital Penitenciario, Jaime Vinuesa, y de la
propia jueza de vigilancia penitenciaria de
Madrid, Manuela Carmena.
Pasadas las elecciones, el Gobierno in-
cumple su compromiso de trasladar a los
La huelga día a día
Entierro de Crespo Galende.
siete huelguistas a una misma prisión, en
condiciones dignas, y los vuelve a disper-
sar por otros tantos establecimientos pe-
nitenciarios, y con ellos a todos sus com-
pañeros que les secundaron en la huelga.
Los traslados comienzan el día 10 de no-
viembre. Tres semanas después, en la Pri-
sión de Soria, todos los miembros de la
comuna integrada por militantes del
PCE(r) y de los GRAPO —excepto los
cuatro reclusos más enfermos—, y un pre-
so libertario, Pablo Serrano Serrano, se de-
«Frente a la política
de liquidación y
exterminio, basada en
la tortura y la
dispersión, sólo nos
dejan una salida: la
huelga de hambre».
12
mantienen la huelga de hambre que
se inició el pasado día 30 de no-
viembre.
28/12/89: Francisco Villalba es
objeto de persecución por parte
de Instituciones Penitenciarias.
Antonio Asunción, director gene-
ral de Instituciones Penitenciarias,
envía un escrito al fiscal general
del Estado, Javier Moscoso, en el
que acusa a la abogada Francisca
Villalba Merino, defensora de al-
gunos de los presos en huelga, de
ser la coordinadora de la huelga de
hambre que mantienen los presos
políticos del PCE(r) y de los
GRAPO.
29/12/89: El Gobierno dice
desconocer el estado de los pre-
sos en huelga de hambre, Rosa
Conde, ministra portavoz del Go-
bierno, manifiesta en rueda de
prensa desconocer el estado de sa-
lud de los presos del PCE(r) y de
los GRAPO en huelga de hambre.
Dos de ellos, José Jiménez Fernán-
dez y Joaquín Garrido, hospitali-
zados en Logroño, se encuentra en
estado grave. Otros cuatro, hospi-
talizados en Guadalajara, han si-
do esposados a la cama por orden
judicial. Al abogado defensor, Juan
Manuel Ruiz, se le ha impedido vi-
sitarlos.
31/2/89: Concentración en Va-
lencia en apoyo a los presos. Los
concentrados ante la cárcel de Va-
lencia, convocados por los parti-
dos LCR, MC, PCOE y PCV y
grupo libertario, piden el reagru-
pamiento de los presos políticos
del PCK(r) y de los GRAPO.
2/1/90: Las Gestoras pro-
amnistía de Euskadi se solidari-
zan con los presos del PCE(r) y
de los GRAPO. «Con esta huelga
de hambre y la reivindicación de
unas condiciones mínimas de vi-
da en las prisiones españolas Se
vuelve a poner de manifiesto cual
es la situación que se vive en las
mismas», afirma el comunicado de
las Gestoras.
Veinticuatro de los presos polí-
ticos en huelga de hambre se en-
cuentran hospitalizados.
4/1/90; Instituciones Peniten-
ciarias pretende censurar la €0-
rrespondencia y las comunica-
A
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claran en huelga de hambre «para hacer
frente a los propósitos del gobierno social-
fascista del PSOE de liquidar físicamente
alos presos políticos y, en particular, a los
compañeros dispersados por veinte cárce-
les del Estado». «Después de tres años de
lutha —afirman, en un escrito fechado el
30 de noviembre—, de resistencia y de de-
nunciar los incumplimientos de acuerdos
por parte del Gobierno, ante las nuevas me-
didas para exterminarnos, vemos que no
hay soluciones intermedias y que ha lle-
gado la hora de librar la batalla por la reu-
nificación. Frente a la política de liquida-
ción y exterminio de los presos políticos,
basada en la tortura y la dispersión, sólo
nos dejan una salida: la huelga de hambre
indefinida por la reunificación de todos, en
unas condiciones de vida dignas y huma-
nas».
Traslados y secuestros
A medida que avanza la huelga y el es-
tado físico de los reclusos empeora, éstos
van siendo trasladados a distintos hospita-
les y prisiones, algunos de ellos sin que
esa circunstancia se comunique a sus abo-
gados o familiares. Durante varios días se
desconoce el estado de salud y la localiza-
ción de varios, como es el caso de Hierro,
que resulta literalmente secuestrado. Tan-
to en las cárceles respectivas, como en la
propia Dirección General de Instituciones
Olegario Sánchez es tre
Penitenciarias se niegan a dar información.
Joaquín Calero Arcones, preso en la cár-
cel de El Puerto de Santa María 1, es tras-
ladado al hospital de Mora (Cádiz) cuan-
do su estado físico llega a una situación crí-
tica, e ingresa en la Unidad de Cuidados
ladado a la residencia sanitaria de Zaragoza.
Intensivos. Allí le esposan los dos pies a
la cama y le atan los brazos con vendas,
para ponerle, en contra de su voluntad, ali-
mentación forzosa. Le administran sedan-
tes para acallar sus protestas.
Ana García Rueda es trasladada al hos-
ciones de los presos en huelga. La
junta de régimen del Hospital Pe-
nitenciario de Madrid solicita el
juez de vigilancia penitenciaria
permiso para intervenir la corres-
pondencia y las comunicaciones de
los presos políticos del PCE(r) y
de los GRAPO en huelga de ham-
bre que se encuentran internados
en el centro. Del mismo modo, pi-
de autorización para realizarles
cualquier tipo de pruebas médicas
que considere necesarias.
Varios presos en huelga son tras-
ladados de centro. Seis de ellos,
encarcelados en Soria, son trasla-
dados a las prisiones de Alcalá-
Meco (Madrid) y Ocaña (Toledo).
El preso José María Sánchez Ca-
sas, hospitalizado en Badajoz, es
conducido a la cárcel de Sevilla.
El Grupo de Abogados Jóvenes
de Madrid manifiesta su repulsa
por estas medidas de Instituciones
Penitenciarias.
Concentraciones en Bilbao y San
Sebastián en apoyo a los presos.
Estas han sido convocadas conjun-
tamente por la AFAPP, LKI,
EMK, CNT, Kemen e IT.
2
5/1/90: Instituciones Peniten-
ciarias pretende alimentar a la
fuerza a los presos en huelga de
hambre. Según la circular de Ins-
tituciones Penitenciarias, los tras-
lados de los presos en huelga a los
hospitales se acompañaran de una
autorización del juez de vigilancia
para que puedan ser alimentados
contra su voluntad.
Tres presos hospitalizados en
Guadalajara piden al juez que no
se les obligue a alimentarse. Los
abogados de estos presos estudian
la posibilidad de querellarse por la
alimentación a la fuerza que se les
ha suministrado a éstos.
La AFAPP solicita la mediación
de Amnistía Internacional y del
Colegio de Médicos de Madrid,
para impedir que se siga alimen-
tando a los presos contra su volun-
tad por estimar que esta práctica
supone una tortura que no hace
más que incrementar el sufrimien-
to de los presos.
A este respecto, la Federación de
Asociaciones para la Defensa de la
Sanidad Pública mantiene una pos-
tura de máximo respeto a la liber-
tad del individuo que decide decla-
rarse en huelga de hambre, y sos-
Los presos son
trasladados sin que
sus abogados y
familiares sepan
donde están.
13
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La batalla del hambre
pital de Huelva, donde la atan a la cama
y comienzan a alimentarle a la fuerza.
Mercedes Padrós, en el hospital de Cuen-
Ca, se encuentra en las mismas circunstan-
cias y con la policía dentro de la habita-
ción, por lo que se niega a ser aseada. Ana
Belén San Miguel también es esposada a
la cama en el hospital de Zamora.
Al hospital de Guadalajara son traslada-
dos, desde la cárcel de Soria, Javier Ros,
Pablo Villalabeitia, Carlos Comesaña y
Manuel Gil Araújo. Allí se le aísla por
completo, y*a los familiares se les niega
cualquier posibilidad de visitarles y todo
tipo de información médica. La policía to-
ma la planta donde se encuentran. El 31
de diciembre, los policías que les custo-
dian se pasan la noche bebiendo, y gritán-
doles insultos y amenazas. En un momen-
to determinado, uno de ellos entra en la
habitación de Manuel Gil, le pone la pis-
tola en la sien, y le dice que le va a volar
la tapa de los sesos, mientras el preso se
encuentra esposado a la cama, de tal for-
ma que no puede realizar prácticamente
ningún movimiento.
Transcurridos casi cuarenta días de huel-
ga de hambre, se produce otro traslado ma-
Miembros de la Coordinadora Pro-Derechos Humanos en las Cárceles se encadenan, en
Almería, pidiendo el reagrupamiento de los presos en huelga.
La huelga día a día
——
sivo de presos, cuando ya se encuentran
muy debilitados, de Soria a Alcalá-Meco
y Ocaña, y de Almería y Badajoz a Sevi-
lla, lo que supone una tortura adicional pa-
ra personas que ya tienen dolores por to-
do el cuerpo.
El deterioro físico de los presos avanza
de modo alarmante, pero conservan intacta
su moral. Desde la prisión de Badajoz, Jo-
sé María Sánchez Casas escribe: «Tengo
grandes molestias en los ojos, por dentro,
dolores bastante fuertes que me impiden
leer o fijar la vista. Los oídos se me tapo-
nan. Sufro taquicardias por cualquier mo-
vimiento mínimamente brusco. Las extre-
medidades se me duermen y las piernas me
estorban con una especie de dolores reu-
máticos, aunque no debe ser reuma. Em-
piezo a devolver el agua, ya que me asquea
(nunca me gustó mucho, ¡el agua para las
ranas!). Han hablado ya para trasladarme
al hospital de aquí en cuanto vean algo ra-
ro. Yo les he dado por escrito mi voluntad
de no injerir alimentos de ninguna forma».
Contra la alimentación forzosa
Los médicos de Instituciones Penitencia-
rias, la Asociación para la Defensa de la
Sanidad Pública, y numerosos colectivos
se oponen a la alimentación forzosa, pero
el Gobierno decide adoptar esa medida, y
Asunción, mediante una circular interna,
ordena enviar funcionarios de las distin-
tas cárceles a los centros hospitalarios don-
de están ingresados los huelguistas, para
garantizar su aplicación: «El director del
establecimiento más próximo al mismo
Mientras Manuel Gil
está esposado a la
cama, un policía le
pone la pistola en la
sien, y le dice que le
va a volar la tapa de
los sesos.
14
tiene que sólo se podrá intervenir
en el caso en que éste pierda su ca-
pacidad de decisión.
Por otra parte, el Grupo de Mu-
jeres Marxistas-leninistas de Zu-
rich manifiestan su solidaridad con
los presos en huelga: «Dentro del
espíritu del internacionalismo pro-
letario, os enviamos un saludo fra-
ternal, combativo y solidario, os
enviamos también fuerza y coraje
en la lucha heroica por la reunifi-
cación. Vuestra lucha en las cár-
celes es nuestra lucha, podéis con-
tar con todo nuestro apoyo solida-
rio, porque con vuestro ejemplo
transformáis las oscuras mazmo-
rras de la burguesía en trincheras
de combate».
Las Gestoras Pro-Amnistía de
Euskadi han manifestado pública
su solidaridad con los presos po-
líticos del PCE(r) y de los GRA-
PO en huelga de hambre por su
reagrupamiento, y han convocado
multitud de actos de protesta en
Euskadi. Las Gestoras responsabi-
lizan al PSOE y, en concreto, a el
ministro de Justicia, Enrique Mú-
gica Herzog, de los que pueda ocu-
rrir a la vida de estos presos.
«Todas estas reivindicaciones
—afirman las Gestoras— constitu-
yen unos derechos mínimos que
corresponden a toda persona pre-
sa y que incluso vienen reconoci-
dos como tales en la legislación es-
pañola vigente. Sólo la obsesión
represiva del PSOE, que intenta
ahogar mediante la represión la co-
herencia y la voluntad política de
los presos, ha llevado a que el co-
lectivo de presos se vea obligado
a iniciar una dinámica de lucha pa-
ra conseguir su reconocimiento y
aplicación».
«Es desde esta perspectiva, co-
nocedores de la justeza de las rei-
vindicaciones de los militantes del
GRAPO, presos conscientes de la
grave situación por la que atravie-
san, del peligro real de que lleguen
incluso a perder la vida, por lo que
las Gestoras manifestamos nuestra
solidaridad para con los presos po-
líticos y sus familias y responsa-
bilizamos al PSOE y concretamen-
te a Múgica Herzog de lo que pue-
da ocurrir con la vida de los pre=
sos», señala este organismo popu-
lar.
8/1/90: Impedimentos para
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dispondrá que funcionarios penitenciarios
se responsabilicen, mediante el control de
presencia física que estime necesario, pa- *
ra que pueda aplicarse medios de sujeción
mecánica que permitan la alimentación
asistida».
Los jueces de vigilancia penitenciaria de
Zaragoza, Madrid y Sevilla se niegan a
autorizar la alimentación forzosa, salvo
cuando el huelguista entre en coma o pier-
da el sentido, y el Fiscal General del Es-
tado, Javier Moscoso, ordena a todos los
fiscales que recurran estas decisiones ju-
diciales. A Moscoso, sustituido en plena
huelga, le sucede, siguiendo su misma lí-
nea de actuación, Leopoldo Torres, un can-
didato a la presidencia del Senado que en-
tra por la puerta de atrás en la fiscalía, para
gozar de algún puesto oficial y dispuesto
a ser la voz de su amo, tras negarle las mi-
tificadas urnas incluso la condición de se-
nador de a pie.
La alimentación forzosa acrecienta el su-
frimiento de los huelguistas, algunos de los
cuales han protagonizado protestas simi-
lares en los pasados meses, y les debilita
en su lucha, por cuanto tiende a quebran-
tar su libre decisión de morir dignamente,
antes que someterse a unas condiciones de
vida inhumanas, que les conducen al ex-
terminio físico y psíquico. La huelga es el
último recurso de lucha que les queda, y
están dispuestos a llegar hasta el final si
es preciso, pero no buscan la muerte.
Contra el argumento beato y ramplón del
derecho al suicidio, que también oculta la
auténtica esencia de la protesta, Aurora
Cayetano y Eva Alonso se manifiestan con
claridad: «La huelga de hambre es siem-
pre un recurso al que, en todos los paí-
ses, los presos políticos nos vemos obli-
gados a recurrir, cuando queremos con-
quistar unas condiciones de vida dignas y
los más elementales derechos como per-
sonas. No pedimos más, pero cuando se
nos niega, no dudamos en luchar de la úni-
ca forma que nos es posible. ¿Quién pue-
de afirmar que Bobby Sands y sus compa>
ñeros del IRA, muertos en las cárceles bri-
tánicas en 1981, se suicidaron? ¿Y Holger
Meins, en las cárceles alemanas, en 1974,
o su compañero Sigus Debus, varios años
después? ¿Es que fue un suicidio la muer-
José Balmón y José María Sánchez Casas.
te de nuestro compañero Juan José Cres-
po Galende, tras 91 días de agonía, en lu-
cha contra el régimen de exterminio de He-
rrera de la Mancha? Por supuesto que no.
Fueron asesinados por sus respectivos go-
biernos, que prefirieron dejar morir de
hambre a unas personas, antes que ceder
a sus justas reivindicaciones».
El día 12 de enero, los ministros Múgi-
ca y Conde realizan unas declaraciones pú-
blicas en las que se desentienden del pro-
blema, como forma de presionar a los jue-
ces que no autorizan la alimentación for-
asistir jurídicamente a los presos
en huelga de hambre. Los abo-
gados Juan Manuel Ruiz, Juan Ma-
nuel Olarrieta y Francisca Villal-
ba han interpuesto denuncias con-
tra Instituciones Penitenciarias por
impedirles visitar a sus defendidos
en huelga de hambre.
9/1/90: Manuela Carmena re-
prueba la alimentación forzosa.
La jueza de vigilancia de Madrid
Manuela Carmena afirma que ali-
mentar a la fuerza a los presos en
huelga de hambre es atentar con-
tra la dignidad humana.
Por su parte, la sección sindical
de CC.OO. de Prisiones considera
ilegal la orden reciente de Antonio
Asunción en la que expresa que los
funcionarios de prisiones deben
prestar servicio fuera de las insta-
laciones penitenciarias. Asunción,
según la orden, manda a los fun-
cionarios que vigilen a los presos
en huelga de hambre en las habi-
taciones de los hospitales para obli-
gar a que se les alimente contra su
voluntad.
11/1/90: Manifestaciones en so-
lidaridad con los presos del
PCE(r) y de los GRAPO en huel-
ga de hambre. En la tarde de hoy
se han celebrado manifestaciones
de apoyo a los presos en huelga en
Vitoria, Bilbao, San Sebastián y
Pamplona, que han sido convoca-
das por la AFAPP, LKI, EMK,
CNT, ESK-CUIS, CGT y la aso-
ciación Salhaketa.
Unas quinientas personas se han
manifestado por el casco viejo de
Bilbao sin que se produjeran inci-
dentes.
Por otro lado, siete de los pre-
sos en huelga de hambre se en-
cuentran en estado precomatoso.
Olegario Sánchez Corrales, inter-
nado en el hospital provincial de
Zaragoza, presenta vómitos conti-
nuos, deshidratación severa, acido-
sis y bracardia.
12/1/90: Tres jueces contra la
alimentación a la fuerza a los
presos en huelga de hambre. Los
jueces de vigilancia penitenciaria
de Madrid, Zaragoza y Valladolid
dictan autos contra la alimentación
forzosa que pretende imponer el
Ministerio de Justicia a los presos
en huelga de hambre por estimar
La jueza de Vigilancia
Penitenciaria de
Madrid, Manuela
Carmena, afirma que
alimentar a los presos
en huelga de hambre
es atentar contra la
dignidad humana.
15
Página 16 · ver la página
La batalla del hambre
'
zosa. «El final de estas personas no está
en manos del Gobierno», sentencian.
Los reclusos se oponen, dentro de sus
posibilidades, a ser alimentados. Josefina
García Aramburu cuenta su caso, en una
carta fechada en enero de 1990, cuando ya
llevaba alrededor de cincuenta días de
huelga de hambre: «A los 45 días decidie-
ron alimentarnos a la fuerza. A mí me da-
ban 48 horas de vida, como máximo, y a
Cafimen,.poco más. Total, que hemos es-
tado nueve díascon la alimentación, aun-
que boicoteánllola como hemos podido.
Carmen no bebió una gota de agua en to-
«Me violaron por todas
partes: vena yugular,
sondas por la nariz,
alimentación
parenteral...»
do el tiempo, aparte de que inventó una se-
rie de técnicas para impedir la entrada de
la alimentación. En cuanto a mí, durante
los cinco días que estuve en la UCI, me
violaron por todas partes: vena yugular,
sondas por la nariz y por todas partes. Du-
rante los días que me tuvieron atada, mi
sonda se negó a funcionar y no entraba lí-
quido, así que no me hizo falta boicotear-
la. Después vino la jueza, en plan chanta-
je y bruto, con la intención clara de dejar-
nos la sonda por tiempo indefinido, y de-
cidimos quitárnosla, sin más. Yo os pue-
do decir que pasé media hora terrible, pen-
sando que podía hacerme alguna avería;
cLa huelga día a día
Jos:
¡a García Aramburu, Carmen López Anguita y Teresa González, en la cárcel de
Basauri, poco antes de iniciar la huelga, en noviembre de 1989.
después me tranquilicé, y me la saqué sin
problemas. Sólo me dio una ligera arcada».
El Gobierno demuestra de nuevo su par-
ticular sentido de la «humanidad», y en
cuanto están fuera de peligro inmediato,
Josefina y sus compañeras vuelven a las
celdas de aislamiento de Basauri, en con-
diciones infrahumanas. Desde allí la reclu-
sa madrileña explica con mayor deteni-
miento en qué consiste la alimentación for-
zosa: «Te aplican una sonda que garantiza
un alimento con todo tipo de vitaminas,
«El gobierno del
PSOE, brazo político
del GAL, dispuesto a
hacer desaparecer,
como sea, a los presos
políticos».
16
que puede constituir un delito de
tortura. Según estos autos, sólo se
podrá alimentar a éstos en el caso
de que pierdan la consciencia, po-
sición que también sostiene la Fe-
deración de Asociaciones para la
Defensa de la Sanidad Pública. En-
rique Múgica, ministro de Justicia
califica estas posturas de «colabo-
ración al suicidio».
Encartelada ante el hospital ci-
vil de Basurto en solidaridad con
las presas del PCE(r) y de los
GRAPO, Josefina García Arambu-
ru, Teresa González y Carmen Ló-
pez Anguita, que se encuentran in-
gresadas en el centro. La encarte-
lada ha sido convocada por las
Gestoras pro-Amnistía de Euskadi.
Igualmente, los participantes en
una mesa redonda sobre el aisla-
miento de los presos, celebrada en
la ciudad suiza de Zurich, hacen
llegar su solidaridad a los presos
políticos españoles en huelga de
hambre. La mesa redonda se ce-
lebró el pasado día 9 y había sido
convocada por el Comité contra el
Aislamiento.
Por otro lado, los GRAPO rei-
vindican dos atentados realizados
en apoyo a la causa de los presos
en huelga de hambre, en un comu-
nicado fechado el día 30 de di-
ciembre.
«El Gobierno del PSOE, que no
es otra cosa que el brazo político
del GAL, ha asumido el sucio pa-
pel de verdugo dispuesto a hacer
desaparecer, como sea, a los pre-
Sos políticos», dice en su comuni-
cado el Comando Central de los
GRAPO.
Más adelante, en su comunica-
do, reivindica los atentados del pa-
sado día 18 en Barcelona y el 28
en Gijón, contra un policía nacio-
nal y dos guardias civiles, respec-
tivamente, que resultaron muertos.
15/1/90: Jueces para la Demo-
cracia y el obispo Setién critican
la dureza de trato a los presos y
la Asociación Pro-Derechos Hu-
manos se ofrece como mediado-
ra. La Asociación Jueces para la
Democracia califica de dislate las
advertencias vertidas por Múgica
y se solidariza con aquellos magis-
trados que se han negado a dictar
órdenes de alimentación a la fuer-
za a los presos políticos del PCE(r)
Página 17 · ver la página
Aumento de la
plgmentación con
manchas en la plel.
Ojos hundidos Acumulación de líquido en el
tejido celular. Son
Disminución de característicos los producidos
la frecuencia y en los músculos de las
dl Trastornos extremidades inferiores,
E digestivos.
Nauseas y
vómitos.
TEMPERATURA
Hígado
uriartado La temperatura corporal
ys Piel reseca disminuye en algunos
grados.
Ascitis
Diarreas
ASCITIS
Pi, h:
Edemas en las
extremidades
Los efectos de una huelga de IS
HAMBRE
Alteraciones
neurológicas
cuerpo.
Decalimiento TRASTORNOS
muscular NEUROLOGICOS
Días en huelga de hambre de los GRAPO (61)
SANGRE
Anemia: disminución de
número de glóbulos rojos.
Mayor propensión a las
hemorragias
EDEMAS
Acumulación de liquidos en la
cavidad abdominal. Aumenta
el volumen en esla parte del
Se producen diversos electos
a nivel del sistema nervioso
central, con fenómenos de
obnubilación y visión doble.
CORAZON
Disminuye la
frecuencia cardiáca
asi como la tensión
arterial.
Resistencia de un cuerpo normal al hambre (67 días)
hierro, potasio, calcio... (se llama Preci-
tene). Si te llevan a la UCI, te empiezan
por suero en vena y el Precitene. Luego
te abren la yugular y te meten otro suero
distinto. Un poco más tarde, te quitan suero
de la yugular y te meten lo que llaman ali-
mentación parenteral (una bolsa con una
pasta blanca, con todos los ingredientes de
una comida, 3 kg. en 24 horas). El suero
que te desconectan de la yugular, te lo
añaden con el otro por la vena. A las 48
horas, te quitan la alimentación de la yu-
gular y te vuelven a meter suero, Y ya, pa-
ra rizar el rizo, aparte de la medicación que
consideran necesaria, albúmina por yugu-
lar y hierro por la boca. Toda yo era un
complejo de sondas y cables, porque tam-
bién está lo de los electrolitos, o como se
llame, conectados a una pantalla que te
controla el corazón. Y para colmo, las son-
das y los sueros, conectados a bombas que
pitan cada vez que hay una anomalía o se
acaba la comida o el suero. Y lo peor del
caso es que en la UCI, atada o no, no tie-
nes opción de quitarte nada. Para cuando
has logrado quitarte el primer engendro,
ya tienes a todo el personal encima».
Días después, desde el hospital de la Se-
guridad Social de Guadalajara, Francisco
Javier Ros, Pablo Fernández Villalabeitia
y José Carlos Comesaña Costa dirigen una
carta al Juzgado de Vigilancia Penitencia-
ria de la ciudad, en la que reafirman su
voluntad de seguir la huelga, rechazan la
alimentación forzosa y culpan al Gobier-
no de las muertes que se produzcan durante
la protesta: «Es nuestra firme voluntad no
admitir alimentación forzosa, cuanto que
ésta sólo alargaría nuestra agonía, ya que
vamos a continuar nuestra protesta hasta
que se nos concedan las reivindicaciones
justas que solicitamos. Son tan largas nues-
tras condenas, que preferimos morir a vi-
vir en una cárcel aislados totalmente, sin
nuestros camaradas y sin comunicación
con familiares, amigos y abogados, a quie-
nes se impide las visitas, sin libros para
estudiar, sin espacio para realizar trabajos
manuales, con la correspondencia censu-
rada y limitada, sometidos a cacheos inte-
grales y a un trato vejatorio e indigno».
y de los GRAPO en huelga de
hambre. Esta asociación califica de
innecesaria la dureza con la que el
Ministerio de Justicia viene apli-
cando su política penitenciaria.
En este mismo sentido se posi-
ciona el obispo de San Sebastián,
José María Setién, que en su pas-
toral denuncia los atentados a la in-
tegridad físcia y moral que sufren
los presos en su reclusión.
Por su parte, la Asociación Pro
Derechos Humanos de España re-
clama al Gobierno que «reconside-
re, por motivos humanitarios, la
posibilidad de acceder, al menos
parcialmente, la solicitud de rea-
grupamiento, objetivo de los
huelguistas».
Los ministros Múgica y Conde
manifiestan que «el Gobierno ha-
ce todo lo posible para los presos
en huelga no mueran». Múgica de-
clina cualquier tipo de responsabi-
lidad en el caso de que se produ-
jera un desenlace fatal.
A este respecto, fuentes médicas
informan que al menos siete de los
cincuenta y cinco presos de los
GRAPO y del PCE(r) que están en
huelga de hafnbre indefinida se en-
cuentran en grave peligro de
muerte.
El preso político Victoriano Dié-
guez, que se encontraba hospitali-
zado en Basurto a causa de la huel-
ga de hambre que mantenía desde
hace cuarenta y dos dí»as. ha sido
puesto en libertad tras pasar once
años en la cárcel por su presunta
relación con los GRAPO.
En Vigo se celebra un concierto
musical en solidaridad con los pre-
sos huelguistas. El concierto tiene
lugar en la Asociación de Vecinos
de Val do Fragoso y cuenta con la
participación de tres grupos musi-
cales de Madrid y Pamplona.
Varias organizaciones de Zara-
goza instan al Colegio de Médicos
de esta ciudad a que se posicione
respecto a la alimentación a la
fuerza que practican los médicos
a propuesta de Instituciones Peni-
tenciarias.
15/1/90: Moscoso, a favor de la
alimentación a la fuerza. El Fis-
cal General del Estado, Javier
Moscoso, ha ordenado a los fisca-
les de las audiencias provinciales
que se recurran las decisiones de
los jueces de vigilancia que se nie-
«Son tan largas
nuestras condenas,
que preferimos morir
a vivir en cárcel
aislados totalmente,
sin comunicación con
familiares, amigos,
camaradas y
abogados».
17
Página 18 · ver la página
La batalla del hambre
La tortura de
la alimentación forzosa
Ñ
| PSOE enfrenta toda respuesta que
se le da a su política de prepoten-
cia con saña. Este es el caso de los pre-
sos políticos del PCE(r) y GRAPO que
desde el día 30 de noviembre están en
huelga de hambre contra la dispersión
y las medidas represivas que padece-
mos los presos políticos.
El Ministerio del Interior «aconsejó»
a los medios de comunicación el silen-
cio absoluto sobre esta huelga; querían
así quebrantar el espíritu de los huel-
guistas y acallar la denuncia que pone
de manifiesto esta lucha. El silencio se
ha roto, la denuncia ha salido a la calle
y el movimiento de solidaridad con los
huelguistas crece.
El espíritu de los huelguistas sigue in-
quebrantable y su voluntad de proseguir
la lucha la pone de manifiesto el hecho
de que más de una treintena de ellos ya
han tenido que ser hospitalizados en es-
tado grave.
Ante esta lucha diaria de los huel-
guistas, el PSOE ha respondido con la
alimentación forzosa, a algunos de los
que están siendo alimentados a la fuerza
se les ha sedado para que no se arran-
quen el suero, a otros se les tiene ata-
dos de forma que le sea imposible
arrancárselo. Con esto el PSOE preten-
de dejar al preso sin su única arma de
lucha, la huelga de hambre, para así po-
der hacer de ellos lo que les venga en
El Ministerio del
Interior aconsejó a los
medios de comunicación
silencio absoluto sobre
esta huelga.
gana: meterlos en una celda las 24 ho-
ras del día, cachearlos cuantas veces les
salga de las narices al funcionario, cor-
tarles las comunicaciones con los fami-
liares y amigos. apalearlos, aislarlos,
humillarlos, desesperarlos, arruinarles
la salud, exterminar, en definitiva, al
preso político, a menos que renuncie a
sus ideas. Ese es el chantaje, esencia
de la actual política del PSOE: o te
arrepientes o te destruimos. Yo mismo
tengo úlcera de estómago y alteracio-
nes arteriales como consecuencia de los
ll años que llevo padeciendo la tensión
constante que ya de por sí supone la
cárcel, aún en las mejores condiciones.
por esto no he podido secundar la pos-
tura de mis compañeros, he estado ve-
lando por ellos: los he ido acostando
en las camillas de las ambulancias ca-
mino a los hospitales y a otras cárce-
les. Todos ellos han dicho lo mismo:
«¡Adelante hasta vencer!».
El PSOE se encuentra con esta férrea
resistencia a ser exterminados en silen-
cio y la alimentación forzosa no tiene
más objetivo que el de romper la huel-
ga.
En el 81, la UCD siguió los mismos
métodos y esto solamente sirvió par ha-
cer infernales los últimos días de vida
al camarada Crespo Galende «Kepa»
que a pesar de estar siendo atormenta-
do con la alimentación forzosa hubo de
morir antes de obtener las reivindica-
Jesú
cum
La Asociación contra
la tortura
responsabiliza a
Asunción y Múgica de
cualquier desenlace
fatal.
18
-La huelga día a día
gan a alimentar a los presos po-
líticos en huelga de hambre.
Los jueces de vigilancia peniten-
ciarias de Madrid, Zaragoza, Bil-
bao, Castellón, Sevilla y Vallado-
lid han ordenado que no se alimen-
te a los presos contra su voluntad
si se encuentran conscientes.
El director general de Institucio-
nes Peniténcias, Antonio Asun-
ción, dice que no será cómplice si
se produce alguna muerte de estos
presos.
Por su parte, la Asociación con-
tra la Tortura responsabiliza a
Asunción y a Múgica de cualquier
desenlace fatal. La asociación insta
a estas autoridades a que accedan
a las demandas de los presos.
Por otro lado, Herri Batasuna
expresa públicamente su apoyo a
los presos políticos en huelga de
hambre. «Si algunos de los presos
acusados de pertenecer a los GRA-
PO muere en la huelga de hambre,
el único culpable de este hecho se-
rá el Gobierno español», dice HB.
También la Asociación Madres
Unidas contra la Droga se solida-
riza con los huelguistas, y se lle-
van a cabo diversas encarteladas en
Euskadi.
16/1/90: Moscoso pide el dicta-
men del Tribunal Constitucional
sobre la alimentación forzosa. El
fiscal general del Estado, Javier
Moscoso, ha pedido al Tribunal
Constitucional que se posicione
sobre la alimentación a la fuerza
de los presos en huelga de hambre.
Mientras, esta fiscalía mantiene
el auto en el que se pide a los fis-
cales que recurran órdenes contra-
rias a la alimentación forzosa de
los jueces de vigilancia.
17/1/90: Reiteradas peticiones
de Instituciones Penitenciarias
para que se alimente a los pre-
sos. El director general de Institu-
ciones Penitenciarias insta a los
jueces de vigilancia penitenciaria
de Madrid, Zaragoza y Valladolid
a que modifiquen sus autos para
poder suministrar alimentos a los
presos políticos en huelga de ham-
bre contra su voluntad.
La jueza de vigilancia Manuela
Carmena ratifica que Instituciones
Penitenciarias ha incumplido su
acuerdo con los presos que el pa-
sado mes de agosto y septiembre
real
Hu
bieri
el ci
pon
duc
sión
pres
gadi
Jaimi
dos
del
toria.
tro e:
Página 19 · ver la página
ciones. En aquella huelga, como en és-
ta, las reivindicaciones fueron las mis-
mas, reunificación, en una sola cárcel,
de los presos políticos del PCE(r) y
GRAPO, y en unas condiciones de vi-
da dignas.
En la actualidad, la mayoría de los
médicos de Instituciones Penitenciarias
. se han negado a la alimentación forzo-
sa, incluso algunos médicos de los hos-
pitales civiles. a los que han sido tras-
ladados los huelguistas, también se han
negado a utilizar este método, enten-
diendo el derecho del preso a ponerse
en huelga y respetando su decisión.
La alimentación forzosa fue rechaza-
da por un Congreso médico internacio-
nal, celebrado hace años en Tokio, por
ser considerada como un método de
torturar al preso. Pero el PSOE no ce-
ja en su sadismo y conforme el huel-
guista llega al límite de sus fuerzas fí-
sicas impone la alimentación forzosa.
Esto es lo que hay que denunciar, que
la alimentación forzosa pretende rom-
per la huelga, que supone prolongar la
agonía y atormentar al huelguista. La
mayoría de los médicos se están negan-
do a aplicar el suero, pero los hay que
se prestan a ello, hay que denunciarlos
como meros colaboradores del PSOE
ya que no puede haber supuestas razo-
nes éticas que justifique la participación
de los médicos en la tortura de los
presos.
Franciscco Rodríguez Veloso
(Militante de los GRAPO. Prisi
Soria)
ón de
Jesús Cela Seoane, en el Hospital de Santiago de Compostela, tras salir en libertad después de
cumplir la totalidad de su condena, cuando llevaba casi sesenta días de huelga de hambre.
realizaron otra huelga de hambre.
La Asociación Pro Derechos
Humanos de España reitera al Go-
bierno su disposición a mediar en
el conflicto. El Gobierno no res-
ponde.
Por otro lado, en Eibar se pro-
duce una interrupción de la emi-
sión de TV en solidaridad con los
presos y presas políticas del
PCE(r) y de los GRAPO en huel-
ga de hambre, informa TAS-TAS.
18/1/90: Maniobras de Múgica.
Los presos en huelga de hambre
Jaime Simón Quintela y Benjamín
Grande Serrano han sido traslada-
dos a la sección de traumatología
del Hospital de Txagorritxu, en Vi-
toria. La excusa dada por el minis-
tro es que en este hospital existen
medios para mantener con vida a
los enfermos en caso de extrema
gravedad. Pero lo cierto es que la
causa del traslado reside en que el
juez de vigilancia de Valladolid,
del que dependían estos presos, se
niega a alimentarlos a la fuerza, in-
forma TAS-TAS.
Las Gestoras Pro-Amnistía de
Euskadi responsabilizan al Gobier-
no de la situación en las cárceles,
en el transcurso de un homenaje al
ex-presa político Víctor Diéguez.
Según las Gestoras, la política pe-
nitenciaria se basa «fundamental-
mente en la dispersión, que atenta
contra los mínimos derechos hu-
manos y que vulnera también la
propia legalidad».
19/1/90: Manifestación de apo-
yo en Madrid. Varios centenares
de personas se manifiestan en Ma-
drid, convocadaas por la AFAPP,
LCE y MC, en apoyo de la reivin-
dicación de reagrupamiento de los
presos políticos del PCE(r) y de
los GRAPO en una misma prisión.
Las secciones sindicales de
CC.OO., LB y ESK-CUIS del
Hospital de Txagorritxu, Vitoria,
emiten un comunicado en el que
denuncian la política penitenciaria
de dispersión.
20/1/90: Martín Pallín critica
la intransigencia de Múgica. El
magistrado de la Sala Segunda del
Tribunal Supremo y ex presidente
de la Asociación Pro Derechos
Humanos, José Antonio Martín
Pallín califica de lamentable la ac-
La mayoría de los
médicos se niega a la
aplicación de la
alimentación forzosa.
19
Página 20 · ver la página
- El exterminio sanitario
1 tareas de exterminio en el interior
de las prisiones corren a cargo de car-
celeros, jueces, policías y médicos. Depen-
diendo de las circunstancias, cada uno de
los estamentos se va turnando en la titula-
ridad del papel represivo protagonista. En
Herrera de la Mancha, durante el año 81,
se concentraron los carceleros más peligro-
sos y fascistas, algunos de los cuales fue-
ron incluso condenados por sus actuacio-
nes durante aquella época. Otros de ellos
estaban en el 87 en Alcalá-Meco, la nueva
experiencia-piloto de exterminio. En la
cárcel de Almería, en 1988, fue la Guar-
dia Civil la que se encargó de entrar, para
masacrar a los presos.
Incomunicación, apaleamientos, tortura,
comida envenenada o en malas condicio-
nes, son algunos de sus instrumentos.
Agustín Rueda murió como consecuencia
de la paliza que le propinó un grupo de
funcionarios, en 1981, y cinco años des-
pués la víctima fue Joseba Asensio, en He-
rrera, debido a la desatención médica pro-
longada. «Durante una de las numerosas
-La huelga día a día
intervenciones quirúrgicas que sufrí a lo
largo de mi estancia en prisión —asegura
Manuel Arango, encarcelado nueve años,
por su pertenencia al PCE(r), y actualmen-
te en libertad— me dijo uno de los médi-
cos: cuando te vaya a Operar, voy a pisarte
el tubo de oxígeno sin darme cuenta».
Aniquilar al preso
En los centros penitenciarios no existe
stencia sanitaria seria. Para que el mé-
dico les atienda, los reclusos tienen que re-
clamar su presencia hasta la saciedad, y
como respuesta, en el mejor de los casos,
son sometidos a una medicación reiterati-
va, sin ningún resultado positivo. Los pre-
sos de los GRAPO Ernesto Fernández Por-
tillo y Enrique Alvarez Abalde, ambos ac-
tualmente en libertad, por padecer una en-
fermedad incurable, tuvieron que sopor-
tar, durante años, diagnósticos de los mé-
dicos penitenciarios que relacionaban sus
dolencias con «meros trastornos psíqui-
COS».
Muchos años de cárcel, pésima alimen-
tación y continuas huelgas de hambre han
hecho de los presos del PCE(r) y de los
GRAPO campo abonado para la mala asis-
tencia sanitaria planificada. En los últimos
dos años, tres presos de estas organizacio-
nes se han visto afectados por un virus que
les ha ido dejando progresivamente para-
líticos. Ernesto Fernández Portillo fue el
primero en sentir sus efectos, cuando to-
davía estaba en prisión, en 1985. Además
de la parálisis total de cintura para abajo,
tiene serios problemas en la vista. Se está
quedando ciego, y los médicos no encuen-
tran un tratamiento claro para su enferme-
dad.
Dos nuevos casos se detectaron en 1987,
Uno de ellos fue el de Enrique Alvarez
Abalde, quien, por aquellas fechas, co-
menzó a perder sensibilidad en los dedos
de los pies y las manos. Mercedes He-
rranz, en la cárcel de Carabanchel, tam-
bién sufrió un proceso similar. Ambos han
«Cuando te vaya a
Operar, voy a pisarte
el tubo de oxígeno sin
darme cuenta».
20
titud del ministro de Justicia. En-
rique Múgica, respecto a los presos
en huelga de hambre, y recuerda
que la Asociación Pro Derechos
Humanos de España se ha brinda-
do a mediar por motivos humani-
tarios y no ha recibido respuesta.
En Zaragoza, tiene lugar en la
puerta del hospital provincial una
encartelada»en apoyo a los presos
en huelga de hambre.
21/1/90: Movilizaciones en Eus-
kadi'en solidaridad con los pre-
sos en huelga. Las Gestoras Pro-
Amnistía habían convocado con-
centraciones en las cuatro capita-
les vascas en apoyo de los presos
en huelga de hambre del PCE(r) y
de los GRAPO. En Bilbao, la en-
cartelada se desarrolla delante del
hospital civil de Basurto en el que
se encuentran internadas Josefina
García Aramburu, Teresa Gonzá-
lez y Carmen López Anguita,
mientras que en Donostia la con-
vocatoria se desarrolla en el Bou-
levar. en Gasteiz en la plaza de la
Virgen Blanca, y en Iruña en la
plaza de Castillo.
22/1/90: La Iglesia se compro-
mete a mediar. La Conferencia
Episcopal se compromete a mediar
ante el Ministerio de Justicia para
hallar una solución al conflicto. a
petición de la AFAPP.
Dos presos políticos alemanes.
Rolf Wagner y Helmut Prohl, mi-
litantes de la Fracción del Ejérci-
to Rojo (RAF). se declaran en
huelga de hambre en solidaridad
con los presos en huelga del
PCE(r) y de los GRAPO. «Con
nuestra acción solidaria —dicen—
queremos expresar que hacemos
frente común contra el mismo ad-
versario. La victoria o derrota en
España significa la victoria o de-
rrota en toda Europa occidental».
También se une a la huelga las
presas políticas de la RAF Ingrid
Barabab, Gisela Dutzi, Gabi Han-
Ka. Siggi Happe y Eva Haule.
Asimismo, el colectivo de abo-
gados defensores de los presos po-
líticos de la organización alemana
RAF, en una carta enviada a Mú-
gica, exigen al Gobierno español
que «cumpla con la reivindicación
de los presos de ser recluidos to-
dos juntos en una cárcel en condi-
ciones dignas».
Página 21 · ver la página
Ernesto Fernández Portillo, «Pinín».
sido puestos en libertad en diciembre del
pasado año, durante el transcurso de la
huelga de hambre que realizan sus com-
pañeros
Otro preso, José Rey, salió de la cárcel
después de cumplir toda su condena, y en
la revisión médica que se hizo inmediata-
mente después, le descubrieron una tuber-
culosis que le hubiera causado la muerte
de haber seguido en prisión. Txomin Mui-
ños, de los GRAPO, murió en 1985, al po-
co tiempo de salir de la cárcel, tras cum-
plir totalmente su condena, como conse-
cuencia de un problema renal que no le ha-
bían detectado en el interior de la misma.
Permanentemente ingresado cn el Hospi-
tal Penitenciario de Madrid se encuentra,
en la actualidad, Iñaki Cuadra Echeandia,
detenido en 1985, quien padece un grave
probiema de insuficiencia renal, compli-
cado con ataques epilépticos. Durante es-
tos cinco años, no ha estado en la cárcel,
probablemente, ni seis meses.
En la misma celda del Hospital Peniten-
ciario, sin ninguna medida de profilaxis y
26/1/90: Encadenamiento ante
el Palacio de Justicia en Bilbao.
Alrededor de veinte personas se
encadenan ante la puerta del Pala-
cio de Justicia de Bilbao en soli-
daridad con los presos en huelga
de hambre. La acción ha sido con-
vocada por la AFAPP, LKI, EMK.
Bilbo Zaharreko Gazte Asambla-
da, TRAUN, Coordinadora Ecolo-
gista, Ikasle Abertzaleak. CNT.
Salhaketa. KEMEN, IT. ESK-
CUIS y ANV.
Los jueces de vigilancia peniten-
ciaria, Ramón Vilar y Manuela
Carmena, de Zaragoza y Madrid.
respectivamente, rechazan los re-
cursos de la Fiscalía del Estado pa-
ra que alimenten a los presos en
huelga de hambre contra su volun-
tad.
27/1/90: Solidaridad en Zu-
rich. Unas ciento cincuenta perso-
nas se manifiestan ante el consu-
lado español en Zurich, Suiza, en
solidaridad con los presos políti-
cos españoles en lucha por el rea-
grupamiento. Los manifestantes
portan una pancarta en la que se
pide la Amnistía de los presos po-
líticos. >
En la tarde de hoy. un grupo de
personas ha cortado el tráfico de
la carretera N-| en la entrada y sáa-
lida de* la localidad de Orereta.
prendiendo fuego a varios neumá-
ticos que colocaron junto a una
pancarta de solidaridad con los
presos en huelga de hambre, según
la agencia TAS-TAS.
28/1/90: El II Congreso de Gen-
tes del Derecho pide la reunifi-
cación de los presos en huelga de
hambre. Los congresistas reuni-
dos en Valencia aprueban una co-
municación en la que se pide al di-
rector general de Instituciones Pe-
nitenciarias y al ministro de Justi-
cia, ante la grave situación de los
presos del PCE(r) y de los GRA-
PO que mantienen una huelga de
hambre. que reconsideren su pos-
tura de dispersión.
Los convocantes de una con-
centración en Valencia en apoyo de
los presos en huelga de hambre —
LCR, Jove Germania. MCPV,
PCV, PCOV. Crida a la solidari-
tat, Cataluya Lliure y Assemblea
de Joves Anti-repressió— acusan al
Gobierno de dejar morir a los pre-
sos políticos.
Las Gestoras Pro-
Amnistía convocan
concentraciones en las
cuatro capitales
vascas, en apoyo de
los presos políticos en
huelga de hambre.
21
Página 22 · ver la página
CC.OO., LAB y ESK-CUIS denuncian
la política de dispersión y represión del PSOE
L as secciones sindicales de CC.OO., LAB y ESK-CUIS del Hospital de Txa-
gorritxu (Gazteiz), manifestamos ante la Opinión pública nuestra más enér-
gica denuncia ante la política de dispersión y represión ejercida por el Gobierno
del PSOE con Múgica a la cabeza, al someter a los presos del GRAPO a una
situación de máxima gravedad, al no querer admitir reivindicaciones tan huma-
nas como posibles que están expresando tanto los presos políticos como diversos
sectores de la población y colectivos profesionales, obligados por el Gobierno
a asumir una responsabilidad política, que sólo a él le corresponde ejercer.
Las organizaciones firmantes nos solidarizamos y asumimos la lucha que los
¡presos del GRAPO y sus familiares están llevando, y exigimos el reagrupamien-
to y unas condiciones dignas de vida y sanitarias para todos los presos, tanto
políticos coto sociales.
Asimismo, denunciamos el traslado de los presos Jaime Simón Quintela y Ben-
jamín Grande Serrano a Euskadi, suponiendo una medida más dentro de la polí-
tica de dispersión y represión, que se enmarcan dentro de la intención del Gobier-
no del PSOE de ir llevando a los huelguistas a lugares en los que ejercer con
más comodidad la represión y la alimentación en contra de su voluntad.
Llamamos a toda la población y a los trabajadores de la Sanidad en particular
a sumarse a cuantas movilizaciones de apoyo y solidaridad se realicen, y a de-
nunciar cuantas agresiones se ejerzan contra estos presos.
Secciones sindicales de CC.OO., LAB y ESK-CUIS
en medio de una suciedad escandalosa,
conviven ocho reclusos, cada uno de ellos
con una enfermedad distinta.
Los presos políticos de la prisión de So-
ria denunciaron, en 1988, la desatención
sanitaria de Xoaquin Vieites Santos, mili-
tante de los GRAPO. «Con ll años de cár-
cel a sus espaldas —explicaban en un
comunicado—, está afectado por una do-
lencia posiblemente relacionada con la co-
lumna vertebral. A fin de investigar el ori-
gen, hoy, día 28 de marzo, fue sacado al
Hospital Provincial de Soria para que le
realizasen unas placas de la columna. Una
vez allí, le querían hacer los reconocimien-
La enfermedad ósea de
Rodríguez Veloso le ha
dejado cojo para toda la
vida.
-La huelga día a día
tos en presencia de policías nacionales,
metralletas en ristre. Nuestro camarada se
negó a desnudarse delante de ellos, por ra-
zones de dignidad. Acto seguido, fue de-
vuelto a la prisión sin habérsele realizado
las pruebas».
«Este caso no puede pasar desapercibi-
do —continuaban señalando—, máxime
cuando ya ha habido otros, como el denun-
ciado en su tiempo de Enrique Alvarez
Abalde. Parecidos síntomas padece nues-
tro camarada José Jiménez Fernández,
además de los efectos de una lesión neu-
rológica a la altura de la séptima vértebra,
ocasionada por las torturas que sufrió ha-
ce siete años. También Xoaquín Garrido
González padece una enfermedad, en este
caso mucho más agudizada, que tiene re-
lación con la columna vertebral, cuyos sín-
tomas iniciales eran muy parecidos a los
actuales de Vieites y Jiménez. En este sen-
tido, durante los últimos tiempos, se están
acumulando casos de graves enfermedades
originadas, bien por las torturas, bien por
las huelgas de hambre, bien por los mu-
chos años de prisión y de aislamiento. Así,
tras la huelga de hambre de diciembre pa-
sado, José María Sánchez Casas, preso en
Daroca, padece una neuropatía y pérdida
basal. A Sebastián Rodríguez Veloso, in-
terno aquí en Soria, se la ha diagnostica-
do el síndrome de Shudeek, que consiste
en una descalcificación de los huesos que
le ha afectado a una lesión de tobillo. La
desatención sanitaria, que se repite y ad-
quiere tintes más graves ante el cúmulo de
enfermedades que sufrimos, motivadas por
las malas condiciones de vida, es una de
las formas más eficaces de eliminarnos fí-
sicamente a los presos políticos».
La enfermedad ósea de Rodríguez Ve-
loso a la que se hace referencia en el ante-
rior escrito le ha dejado cojo para toda la
vida. Según reconocieron otros médicos
que le examinaron, el responsable del irre-
versible resultado fue Silvano Arteaga, an-
Una asistencia
sanitaria digna en las
prisiones no supone
ningún privilegio.
22
En extrema gravedad algunos de
los presos en huelga de hambre.
José Balmón Castell, Francisco
Cela Seone y Olegario Sánchez
Corrales, hospitalizados en Zara-
goza, continúan en estado de ex-
tremada gravedad, según los
médicos.
Por otro lado, los trabajadores
del hospital, de Txagorritxu se en-
cerraron ayer en protesta por el
auto de la juez de vigilancia de Bil-
bao, María Pilar Robles, que les
obliga a alimentar a la fuerza a los
presos políticos en huelga de ham-
bre ingresados en el centro. El en-
cierro finaliza hoy.
Manifestación en Orereta en
apoyo a los presos en huelga de
hambre. Esta manifestación ha si-
do convocada por los siguientes co-
lectivos y partidos: Kraxka, HB,
Zintzilik Irratia, ESK-CUIS, Ke-
men, IT, LKI, EMK, Komité Ani-
timilarista, Kenkd, Matxarda, Ko-
mité Internacionalista y Oreretako
Emakumeen Taldea. (Agencia
TAS-TAS).
Izquierda Unida de Aragón, en
una nota de prensa, pide al Gobier-
no que acceda a las reivindicacio-
nes de los presos del PCE(r) y de
los GRAPO en huelga de hambre.
29/1/89: Objeción de concien-
cia de los médicos que atienden
a los presos en huelga. Los mé-
dicos del hospital Miguel Servet de
Zaragoza, que atienden a varios
presos en huelga de hambre, han
planteado recurrir a la objeción de
conciencia para negarse a cumplir
la decisión del juez de vigilancia
de Zaragoza que no permite ali-
mentar a los presos a la fuerza. Los
médicos dicen que no quieren ser
cómplices del posible fallecimiento
de algún preso.
En estado grave los presos Si-
món Quintela y Benjamín Grande,
ingresados en el hospital de Txa-
gorritxu en Vitoria.
La Asociación Pro Derechos
Humanos reitera al Gobierno su
disposición a mediar.
Convocadas por las Gestoras
Pro-Amnistía, unas doscientas per-
sonas se manifiesta en las calle de
Romo y Arceta en solidaridad con
los presos del PCE(r) y de los
GRAPO en huelga de hambre. Los
manifestantes, encartelados, gritan
consignas en favor de la amnistía
ne
ni
ca
SOS
«Cl
cul
Se;
gal
tra
po
rio
ción
mili
ci
ga
Página 23 · ver la página
A la izquierda, concentración frente al consulado español de Zurich, contra la dispersión. A la derecha, Manuel Casimiro Gil Araújo, en la cárcel
desde febrero de 1977.
tiguo médico de la prisión de Soria, por
no tratar al preso a tiempo y de forma con-
veniente.
Otro de los problemas sanitarios más ge-
neralizados entre la población reclusa es
la falta de asistencia odontológica, origen
de numerosas y graves complicaciones fí-
sicas. «A pesar de reclamar hasta la sacie-
dad que nos faciliten un dentista con un mí-
nimo de instrumental —relatan las presas
políticas de Carabanchel, en mayo de
1988—, continuamos con la única posibi-
lidad de acudir al dentista del Hospital Pe-
nitenciario, que se limita a extraer las pie-
zas careadas, aunque éstas puedan ser con-
servadas con un simple empaste. Este úl-
timo remedio no se concibe en dicho hos-
pital. A la resignación de ir perdiendo una
muela o varias, cada vez que acudimos al
dentista del hospital, se une el peligro de
infecciones añadidas, pues resulta eviden-
te la carencia de medidas higiénicas en di-
cho centro»,
Reivindicar una asistencia sanitaria dig-
na en las prisiones, a la vista de semejan-
tes circunstancias, no supone pedir ningún
privilegio, sino exigir algo que debe ser co-
mún para todos los reclusos. Es una lucha
por la supervivencia.
y contra el ministro Múgica y el
PSOE.
30/1/90: Múgica dice que no se
-negociará con los presos. El mi-
nistro de Justicia, Enrique Múgi-
ca, califica la actitud de los pre-
sos en huelga de hambre como un
«chantaje para forzar la forma de
cumplimiento de sus condenas».
Según él, el Gobierno no negociará
y defenderá sin vacilaciones la le-
galidad vigente. Corcuera se mues-
tra totalmente de acuerdo con la
política de dispersión del Ministe-
rio de Justicia; y Antonio Asun-
ción, director de Instituciones Pe-
nitenciarias, dice que existen coac-
ciones por parte de los familiares
a los presos para que éstos prosi-
gan con la huelga.
Por otro lado, el ex-preso polí-
tico Jesús Cela Seoane, puesto en
libertad el pasado día 23, denun-
cia haber sido objeto de un secues-
tro durante varias horas por unos
individuos que decían tener con-
tactos con la Policía.
1/2/90: Movilizaciones en Eus-
kadi en favor de los presos. Las
Gestoras Pro“Amnistía han convo-
cado movilizaciones en Euskadi en
solidaridad con los presos del
PCEfr) y de los GRAPO en huel-
ga de hambre desde hace sesenta
días. Las movilizaciones se desa-
rrollan en Alava, Guipúzcoa, Viz-
caya y Navarra (3). El EMK y la
LCR han convocado también a es-
tas movilizaciones, así como a las
manifestaciones de mañana y pa-
sado mañana.
Para las Gestoras es inaceptable
la política carcelaria del PSOE
contra los presos políticos que rei-
vindican la reunificación en las pri-
siones y unas condiciones de vida
dignas.
2/2/90: Manifestación en soli-
daridad con los presos en Ma-
drid. Más de quinientas personas
se manifiestan en Madrid para exi-
gir al Gobierno que acceda a las
peticiones de los presos políticos
del PCE(r) y de los GRAPO en
huelga de hambre. La manifesta-
ción ha sido convocada por la
AFAPP, MC y LCR, entre otras
organizaciones. .
La Policía disuelve una manifes-
tación de unas trescientas personas
en apoyo a los presos huelguistas,
La desatención
sanitaria es una de las
formas más eficaces
de eliminar
físicamente a los
presos políticos.
Página 24 · ver la página
La abogada Francisca Villalba,
acosada por Instituciones Penitenciarias
«Se nos impide asistir a los presos
para destruirlos más fácilmente» .
a
"
IL; abogada Francisca Villalba, defen-
sora de varios presos de los GRAPO
en huélga de hambre, ha presentado una
querella contra el Director General de Ins-
tituciones Penitenciarias, el día 5 de mar-
zo, y ha pedido que se ordene su ingreso
en prisión. La abogada cnsidera que la Di-
rección General ha estado realizando una
campaña de «acoso y derribo» contra ella,
y ha limitado su ejercicio de la defensa,
a lo largo del desarrollo de la huelga. La
querella ha sido interpuesta por «calum-
nias, violación del derecho a la propia ima-
gen, delito cometido por funcionario pú-
blico contra el ejercicio de los derechos de
la persona y violación del derecho de
defensa».
El 28 de diciembre, Antoni Asunción en-
vió un escrito al Fiscal General del Esta-
do en el que se acusaba a la letrada de ser
la coordinadora de la huelga de hambre.
La denuncia ha sido archivada, sin abrir
siquiera diligencias, por el fiscal jefe de la
Audiencia Nacional.
Francisca Villalba, de cuarenta años, es
miembro activo del Grupo de Abogados
La huelga día a día
Jóvenes de Madrid y de la Coordinadora
de abogados laboralistas de toda España.
Penalista y laboralista, ha dedicado sus tre-
ce años de ejercicio activo de la profesión
a la defensa de los presos políticos, y es
una de las abogadas que mejor conoce el
tribunal especial político, la Audiencia Na-
cional. Ha participado, junto a otros abo-
gados, en numerosas reuniones internacio-
nales para denunciar la creación de la
«Europa de la Policía», y ha realizado múl-
«La situación se ha
deteriorado de tal modo, que
ni en los tiempos más duros
del franquismo, los presos
políticos tenían tan limitados
sus derechos». :
tiples denuncias contra los directores de las
cárceles de máxima seguridad, transgre-
sores de su propia legalidad.
Desde que se inició la huelga de ham-
bre, Francisca Villalba se ha convertido en
y
ll
y
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o
objeto de una persecución, con total im-
punidad, por parte de Antoni Asunción. El
Director General, además de realizar una
campaña de calumnias contra ella, ha im-
pedido la libre asistencia a los reclusos. «El
tres de febrero —recuerda la letrada—, en
Sevilla 1, con volante acreditativo del Co-
legio de Abogados y certificado de la
Audiencia Nacional para ver a mi defen-
dido, me prohibieron la entrada al centro.
Fui a ver al juez de vigilancia penitencia-
ria, y me firmó una autorización expresa
«A Múgica no le
preocupa la vida de los
presos, sino
su política de presión».
24
en Bilbao. La manifestación, con-
vocada por la AFAPP y diversas
organizaciones, tenía previsto lle-
gar hasta la sede del Gobierno
Civil,
3/2/90: Consignas en apoyo a
los presos en huelga en Bilbao,
En el transcurso de la manifesta-
ción convocada por las Gestoras
Pro-Amnistía en Bilbao en favor de
los derechos humanos se corean
gritos en favor de los presos en
huelga de hambre de los GRAPO.
La manifestación, en la que parti-
cipan unas diez mil personas, fi-
naliza con un acto político en El
Arenal.
5/2/90: El nacionalismo de iz-
quierda catalán apoya los presos
en huelga de hambre. Seis gru-
pos nacionalistas y de izquierda de
Cataluña envían una carta al dele-
gado del Gobierno en Cataluña pa-
ra que la haga llegar al ministro de
Justicia en la que critican la acti-
tud del gobierno con los presos po-
líticos y exigen que el Gobierno ac-
ceda a las peticiones de los presos
en huelga de hambre. Las organi-
zaciones firmantes de esta misiva
son Crida a la Solidaritat, Lliga
Comunista de Catalunya, Movi-
ment de Defensa de la Terra, Par-
tit dels Comunistes de Catalunya
y Confederació General del Tra-
ball. La Asociación de Familiares
y Amigos de Presos Políticos de
Catalunya se adhirió más tarde a
esta iniciativa.
El Fiscal de Barcelona Antoni
Gilbert, en el transcurso de un ac-
to convocado por el Colegio de
Abogados de Barcelona, a instan
cia de su Comisión de Defensa de
los Derechos Humanos, critica el
telegrama de la Fiscalía General
del Estado en el que se ordena re-
currir los autos de los jueces de vi-
gilancia en los que se prohíba ali-
mentar a los presos en huelga,
Por otro lado, siete presos polí-
ticos de la FAR de Alemania se ini-
cian una huelga de hambre en so-
lidaridad con los miembros del
PCE(r) y de los GRAPO en
huelga.
6/2/90: La Comisión Interna-
cional de apoyo a los huelguistas
apela a la opinión pública. La
Comisión Internacional de apoyo
a los presos políticos del PCE(r)
Página 25 · ver la página
para poder hacerlo, pero ni así me de-
jaron».
La misma situación se ha venido repi-
tiendo en Madrid. «La jueza de vigilancia
penitenciaria, Manuel Carmena —prosigue
Francisca Villalba— dictó un auto para que
me permitieran ver a los presos interna-
dos en el Hospital Penintenciario, pero el
director del centro, Jaime Vinuesa, me dijo
que tenía orden personal de Antoni Asun-
ción de prohibirme comunicar. Me dije-
ron que podía hacerlo cualquier agobado
Gestoras Pro-Amnistía: «El PSOE necesita
conculcar su propia legalidad y está dispuesto
a hacerlo»
as Gestoras Pro-Amnistía de Euskadi ante la cada vez más grave situación
de los presos y presas del PCE(r) y GRAPO en huelga de hambre hacen
un llamamiento a profundizar en la solidaridad.
La actitud del PSOE, con Múgica Herzog al frente, está demostrando el ca-
rácter criminal de su política penitenciaria. Está quedando claro que son capa-
ces de dejar morir a unos presos que lo que reivindican es su reunificación en
una sola cárcel y unas condiciones de vida dignas. La actitud del PSOE muestra
que para alcanzar su objetivo de anular la conciencia y capacidad de resistencia
de los presos y presas políticos necesita conculcar incluso su propia legalidad
y está dispuesto a hacerlo pasando por encima de sus vidas.
A Múgica Herzog no le preocupa la vida de los presos, sino el mantenimiento
de su política de presión y machaque constante en su intento de domesticarlos
y hacerlos pasar por la vía del arrepentimiento y la claudicación.
Al PSOE lo único que le preocupa es el cuestionamiento y denuncia de su
política.
HB responsabilizará al Gobierno, si muere algún preso
en huelga de hambre
Herri Batasuna (HB) se ha solidarizado con los presos políticos del PCE(r) y
de los GRAPO en huelga de hambre, y ha asegurado que si se produce la muerte
de alguno de ellos «el único culpable de ese hecho será el Gobierno español y,
cómo no, su ministro de Justicia Enrique Múgica Herzog, que ya se ha apresurado
a exculparse de cualquier responsabilidad, para enfangar a otros en ello que sin
duda será, de producirse algún fallecimiento, un crimen de Estado con responsa-
bilidad directa del Gobierno del PSOB».
Respecto a las posturas de otras fuerzas políticas, HB afirma que «con su silen-
cio se convierten en cómplices de esa horrenda actitud del Gobierno del PSOE,
imposible de encajar ni siquiera entre los límites más mínimos de la sensibilidad
humana».
HB denuncia igualmente las presiones que el Gobierno viene ejerciendo sobre
los jueces para que obliguen a los presos a ingerir alimentos, «convirtiéndoles de
esta manera en el brazo ejecutor de sus decisiones. «Sólo el Gobierno y quienes
le respaldan son los culpables del grave estado de salud actual de los huelguistas
y lo serán de las posibles muertes que pudieran ocurrir».
y de los GRAPO en huelga de
hambre pide a todas las fuerzas
progresistas y democráticas que
«apoyen la lucha de los presos con-
tra la tortura física y psíquica y por
su reagrupamiento». Esta comisión
está compuesta por unas cien per-
sonas, abogados y médicos en su
totalidad, de Holanda, República
Federal Alemana, Suiza, Francia,
Italia y España.
El portavoz de Izquierda Unida
en el Congreso de los Diputados,
Nicolás Sartorius, llama a buscar
una solución negociada a la huel-
ga de hambre que mantienen los
presos. Para Sartorius el problema
no es negociar o no («un preso en
una cárcel no es una banda terro-
rista»), el problema es la disper-
sión.
7/2/90: Preso en huelga de
hambre y sed. El preso político
Javier Ros Díaz, hospitalizado en
Guadalajara, y en huelga de ham-
bre desde hace setenta días, se de-
clara también en huelga de sed.
«Tras setenta días de huelga de
hambre —señala Ros en un telegra-
ma enviado +su abogada defenso-
ra Francisca Villalba—, treinta de
ellos con alimentación parenteral
forzosa, situación física muy gra-
ve. Flébitis, repetición dificultad
mantener vía venosa. Ante esta
lenta y agravante agonía mía y de
mis compañeros y compañeras, me
declaro en huelga de sed por la
reunificación. Responsable el Go-
bierno de lo que me ocurra».
La dirección general de Institu-
ciones Penitenciarias ordena al di-
rector de la cárcel de Sevilla que
impida la entrada a la abogada
Francisca Villalba.
8/2/90: Petición al Parlamen-
to Europeo para que interceda.
Los abogados de los presos en
huelga de hambre del PCE(r) y de
los GRAPO envían un escrito a la
Comisión de Peticiones del Parla-
mento Europeo para que interce-
da ante el Gobierno español y ac-
ceda éste a las reivindicaciones de
reagrupamiento de los presos de
estas organizaciones.
El nuevo fiscal general del Es-
tado, Leopoldo Torres ratifica la
orden dada por su antecesor, Javier
Moscoso, para que se recurran las
órdenes de aquellos jueces de vi-
El fiscal de Barcelona,
Antoni Gilbert,
eritica a la
Fiscalía General
por recurrir
los autos
que prohíben
| alimentar a
¡los presos contra
su voluntad.
Página 26 · ver la página
menos yo. Cuando denuncié esta situación ,
a la jueza, se puso en contacto con el Di-
rector General, para averiguar por qué in-
cumplía sus órdenes, y le contestó que yo
había cometido una serie de delitos. Ella
le dijo que justificase lo que afirmaba, y,
como no lo hizo, dio orden de que me de-
jaran pasar, el 23 de febrero, Pero el 2 de
marzo me presenté con el nuevo auto, y
me dijeron que de todas formas no podía
hacerlo, desobedeciendo abiertamente la
decisión judictal».
En Murcia*la situación es aún más in-
creíble. El juez ha pedido al fiscal que se
pronuncie sobre la petición de la abogada
de visitar a los:presos que están en huelga
en aquella localidad. «Le ha dado trasla-
do de mi petición de visita, con lo cual,
se produce una aberración jurídica, por-
que el fiscal, -que es la parte contraria, de-
cide sobre lo que puedo o no hacer. Por
supuesto, el fiscal ha dicho que no».
Tampoco pudo ver, el día 2 de diciem-
bre, recién iniciada la huelga, a Ana Be-
lén San Miguel, en la prisión de Zamora,
a pesar de llevar un volante del Colegio de
Abogados de Madrid, de «expresamente
llamada», porque la reclusa había enviado
un telegrama a sus familiares, denuncian-
do la censura y la limitación de correspon-
dencia. Esta ha sido otra de las técnicas
empleadas por Asunción para aislar e in-
comunicar a los huelguistas. «Sin posibi-
lidad de asistencia letrada —afirma
Villalba—, e incomunicados con el exte-
rior, los presos quedan a merced de Insti-
tuciones Penitenciarias»,
La abogada ha presentado un escrito ante
La huelga día a día
Solidaridad internacional. Unas cincuenta personas se concentraron ante la Embajada de
España en la ciudad suiza de Berna, el pasado 29 de enero, en apoyo a la lucha de los presos
políticos españoles en huelga de hambre.
el Juzgado de Instrucción de Valencia, en
el que denuncia la violación de la corres-
Ppondencia que ella mantenía con el reclu-
so Juan Manuel Pérez, interno en la pri-
sión de esa localidad levantina.
En compañía de otros miembros del
Grupo de Abogados Jóvenes de Madrid,
realizó un encierro, el pasado 27 de febre-
ro, para protestar por las dificultades que
encuentran para visitar a sus clientes en las
cárceles. «Aunque la Constitución prevé el
secreto profesional —asegura—, intervie-
nen las comunicaciones entre nosotros y
nuestros clientes. La situación se ha dete-
riorado de tal modo, que ni en los tiem-
pos más duros del franquismo, los presos
políticos tenían tan limitados sus de-
rechos».
También ha presentado un escrito ante
el Consejo General de la Abogacía, denun-
ciado todos los atropellos que ha sufrido
por parte de la Dirección General de Ins-
tituciones Penitenciarias. «El Colegio de
Abogados de Madrid se ha inhibido ante
mis numerosos requerimientos. No se con-
sidera competente a la hora de apoyar a uno
de sus miembros, frente a los ataques del
Gobierno. Pero es el estilo de Pedrol que
ha flotado siempre, con Franco, con Suá-
rez y el PSOE, y no se ha enfrentado nun-
ca con el poder».
Cuarenta abogados madrileños presen-
taron un documento en el Colegio, solida-
rizándose con su compañera Francisca Vi-
llaba, y pidiendo para ella el apoyo de la
institución: «La denuncia interpuesta por
el Director General de Instituciones Peni-
tenciarias —se firma en el escrito—, ante
la Fiscalía General del Estado, está fun-
damentada única y exclusivamente en una
campaña de «acoso y derribo» de la citada
compañera, por parte de la institución de-
nunciante, que a modo de venganza, inten-
ta contrarrestar la impecable actuación de
«El PSOE,
para alcanzar su
objetivo de anular la
resistencia de
los presos, conculca su
propia legalidad».
26
gilancia penitenciaria que se han
opuesto a la alimentación forzosa
de los presos en huelga de hambre.
La Confederación General de
Trabajadores (CGT), en una nota
de prensa, señala que la postura de
recurrir las órdenes de los jueces
«aclara la voluntad del Gobierno de
no atender a otras más que a las
llamadas razones de Estado».
Por otro lado, miembros de la
Coordinadora Pro-Derechos Hu-
manos en las Cárceles se encierran
en Almería pidiendo el reagrupa-
miento de los presos del PCE(r) y
de los GRAPO.
9/2/90: Situación sin retorno.
La casi totalidad de los presos po-
líticos que se encuentran en huel-
ga de hambre se encuentran en una
situación sin retorno, y tarde o
temprano se producirán los desen-
laces fatales, según fuentes médi-
cas.
La AFAPP ha convocado una
concentración en la puerta del
Hospital Gregorio Marañón de
Madrid para exigir el reagrupa-
miento de los presos. La concen-
tración se desarrolla sin inciden-
tes.
11/2/90: Concentración en Se-
villa en apoyo a los presos en
huelga de hambre. Varias dece-
nas de personas se concentran a las
Puertas del Hospital Virgen del Ro-
cío de Sevilla, en el que permane-
ce ingresado el preso político en
huelga de hambre Francisco Bro-
tons Beneyto, en apoyo del reagru-
pamiento de los presos del PCE(r)
y GRAPO. La concentración ha si-
do convocada por la Comisión Pro-
Derechos Humanos de Sevilla, que
se ha creado recientemente para
«evitar que mueran los presos po-
líticos en esta huelga de hambre».
13/2/90: Los abogados de los
presos en huelga de hambre pre-
sentan una querella criminal
contra Asunción. Nueve abogados
defensores de los presos políticos
del PCE(r) y de los GRAPO se
querellan contra el director gene-
ral de Instituciones Penitenciarias,
Antonio Asunción, por presuntos
delitos de torturas, lesiones graves
Página 27 · ver la página
Francisca Villalba, quien, orientada por
una gran profesionalidad, ha denunciado
en reiteradas ocasiones, ante distintos Or-
ganismos e instancias, actuaciones concre-
tas de algún funcionario, y situaciones que
limitaban, cuando no impedían, el libre
ejercicio de la abogacía en el ámbito pe-
nitenciario, degradando el papel del abo-
gado hasta límites intolerables».
sA lo largo de su trayectoria profesional,
Francisca Villalba ha sufrido numerosas
represalias ifstitucionales, por su decidi-
«Sin posibilidad de asistencia
letrada, e incomunicados con
el exterior, los presos quedan
a merced de Instituciones
Penitenciarias»
da defensa de los presos políticos y de la
dignidad de éstos en el interior de las cár-
celes. «La prisión es el brazo ejecutor de
la justicia —opina—, no tiene por qué ser
un instrumento político, para premiar bue-
nos comportamientos y chivateos. A los
presos que reivindican sus derechos se les
considera peligrosos, y se les aísla, para
destruirlos, La sentencia condena a los pre-
sos sólo a la pérdida de su libertad, pero
la realidad es que están sometidos a la ar-
bitrariedad de cualquier funcionario loco
o fascista. Se encuentran absolutamente de-
sasistidos. Muchos de ellos, incluso, han
sido condenados sin ninguna prueba, ba-
sándose en declaraciones que les han he-
cho firmar tras someterlos a tortura, o en
informes de la policía».
Familiares de presos en huelga encerrados en la Cruz Roja de Bilbao.
Solidaridad con los
presos y presas
políticos en huelga de
hambre por la
reunificación
nte la política de represión y ex-
terminio en las cárceles que está
llevando a cabo el Gobierno del PSOE;
y en solidaridad con la huelga de ham-
bre del PCE (r) y de los GRAPO des-
de el día 30 de Noviembre, lucha que
realizan por unas condiciones mínimas
de vida en las prisiones; como la de es-
tar los presos políticos juntos.
Asimismo denunciamos y exigimos
el cese inmediato de esta política, que
viola los más elementales derechos de
la persona. El Gobierno muestra un tal-
so humanitarismo con medidas como la
alimentación forzosa que alarga la ago-
nía de los presos antifascistas, mientras:
niega toda solución real al problema.
Encontrándose en la actualidad varios
presos/as en un estado irreversible.
Por todo ello, los abajo firmantes exi-
gimos el cumplimiento de los acuerdos
adoptados anteriormente, la reunifica-
ción, rotos por el Ministerio de Justi-
cia.
LCR, MC, PCPE, PORE
AFAPP, Amigos de la Tierra, JUGA,
Madrid Resiste CJC, FJR, JCR
¡SOLIDARIDAD CON LOS PRE-
SOS Y PRESAS EN HUELGA DE
HAMBRE!
¡ELLOS TIENEN DERECHO A ES-
TAR JUNTOS! ¡GOBIERNO RES-
PONSABLE!
y privación de derechos cívicos,
entre otros. La querella criminal la
hacen también extensible a los mé-
dicos y funcionarios que puedan
ser responsables de los hechos de-
nunciados.
14/2/90: La Audiencia de Za-
ragoza a favor de alimentar a
Olegario Sánchez contra su vo-
luntad. La Audiencia de Zarago-
za se pronuncia a favor de las tesis
del fiscal que sostiene que se de-
be alimentar a Olegario Sánchez
Corrales, preso político en huelga
de hambre, y desestima el auto del
juez de vigilancia Ramón Vilar Ba-
día, contrario a esta práctica.
Fernando Hierro Chomón, que
se encontraba hospitalizado en Cá-
diz, es reingresado en la Prisión de
Puerto de Santa María, tras negar-
se a recibir alimentación forzosa.
Asimismo, Joaquín Calero Ar-
cones, que se encontraba ingresa-
do en la UVI del Hospital Mora de
Cádiz, es trasladado a una sala de
este mismo hospital.
15/2/90: El abogado José Este-
ban Armentía lleva la huelga de
hambre al Parlamento Europeo.
Armentia se entrevista en Estras-
burgo con el eurodiputado laborista
Kent Coates, responsable de la
subcomisión de derechos humanos
de este parlamento. También se en-
trevistó con los eurodiputados es-
pañoles Fernando Morán, Carmen
Díez Rivera, Antoni Gutiérrez,
carlos Garaikoetxea, Juan María
Bandrés y Txema Montero.
17/2/90: La Audiencia de Ma-
drid ordena que se alimente a los
presos en huelga de hambre. La
Audiencia Provincial de Madrid ha
estimado el recurso del fiscal con-
tra la decisión de la jueza de vigi-
lancia penitenciaria de Madrid
Manuela Carmena, que había pro-
hibido la alimentación forzosa de
los presos en huelga de hambre. La
alimentación, según el tribunal no
podrá hacerse por vía bucal. Esta
sentencia decisión está en la línea
de las de los tribunales de Zarago-
za, Guadalajara y Valladolid. So-
lamente se mantiene vigente, en el
sentido de no alimentar a los pre-
sos contra su voluntad, la orden del
juez de vigilancia penitenciaria de
Bilbao.
«Ante esta lenta
agonía, me
declaro en huelga
| de sed por
la reunificación.
21
Página 28 · ver la página
Una huelga de hambre
para sobrevivir
s
artículo del día 20 de los Sres,
E Bajo Fernández y Suárez Gonzá-
lez en relación con la huelga de
hambre de los presos que reivindican su
reagrupamiento, pese a sus pretensiones
científico-jurídicas, avaladas por su per-
tenencia a una Cátedra de Derecho Pe-
nal, adolece de numerosos errores y
omisiones, incurriendo en un lenguaje
que deja mucho que desear.
Imputan, en efecto, a los presos una
supuesta «locura colectiva», una «volun-
tad suicida» y califican a la Rothe Arme
Fraktion de «banda Baader-Meinhof» en
el más puro estilo de desinformación y
guerra psicológica. Se aprovechan de
que los presos no tienen las mismas po-
sibilidades de defenderse que ellos de in-
sultarles. Por otro lado, a nadie se le ha-
El aislamiento
penitenciario es también
una fórmula de tortura,
internacionalmente
reconocida.
bía ocurrido aducir una eximente por
«locura» en un proceso contra grupos y
organizaciones armadas, pero tomo no-
ta de ello, por si la Audiencia Nacional
estuviera receptiva a dictar una senten-
cia absolutoria sustentada en tales razo-
nes.
Por contra, nos hablan del «afán pa-,
ternalista», de la «buena intención» y de
la «política de transparencia» de la Ad-
ministración, haciendo gala de un alar-
de de parcialidad que pasa por eñcima
de escándalos tan notorios de la políti-
ca antiterrorista como el de los fondos
reservados.
La alimentación forzada (que yo con-
sidero una forma de tortura sin paliati-
vos) no soluciona el problema plantea-
Familiares de los huelguistas, encerrados en los locales de la Asamblea General de la Cruz
Roja, en Madrid.
do por los presos en huelga. ¿Hasta
cuándo van a estar alimentándoles
amarrrados al lecho de su agonía y cus-
todiados por la policía día y noche?
La alternativa no es alimentarles a la
fuerza o dejarles morir, porque ellos no
quieren morir, y han emprendido esta
protesta precisamente para poder sobre-
vivir. La alimentación forzada, por otra
parte, no salva su vida: es una prolon-
gación de su agonía. Holger Meins en
1974 y Sigurd Debus en 1981 murieron
precisamente al ser alimentados a la
fuerza, y el Parlamento germano apro-
bó una ley a raíz de ello prohibiendo la
alimentación forzosa. El Código deon-
tológico aprobado en el Congreso Mé-
dico Mundial celebrado en Tokio en
1975 también prohíbe la alimentación
forzosa.
La actitud de la Administración está
dejando mucho que desear; no hay me-
dida, legal o ilegal, que no haya toma-
do para romper la huelga: traslados,
hospitalizaciones, aislamiento, presiones
psicológicas, amenazas a las familias,
prohibiciones de visitas a nosotros, los
abogados, etc. Han acabado, pura y sim-
plemente, con el derecho de defensa,
impidiéndonos comunicar con nuestro
defendidos. Yo no he podido comunicar
todavía con las presas hospitalizadas en
Castellón: el 10 de diciembre, antes de
la huelga, se me impidió entrar en la
cárcel; el 19 de los corrientes en el hos-
pital; el 4 de enero me sucedió otro tanto
en Bilbao. Y no son las únicas; nume-
rosas denuncias se han formulado a cau-
sa de ello; los presos están privados de
asistencia y de derechos, pero nadie al-
za la voz ante la eliminación de un de-
recho constitucional básico, ni siquiera
el Consejo General de la Abogacía.
Quienes aplauden la alimentación for-
zada no defienden el derecho a la vida,
sino el boicot y el silenciamiento de una
protesta justa y legítima, porque una lar-
ga estancia carcelaria, en las condicio-
28
Página 29 · ver la página
PP
nes de las prisiones españolas, no es más
que una pena de muerte diferida. Han
aparecido misteriosas enfermedades (la
esclerosis múltiple es una de ellas) a
causa de la degradación de las condicio-
nes de reclusión, de la pésima alimen-
tación y de la ausencia de asistencia mé-
dica. Los que ahora demandan atención
médica a los huelguistas, no lo hicieron
LM 290 . .
cuando fallegió Félix Atienza en la pri-
sión de Ocaña; tampoco cuando murie-
ron Alberdi y Asensio «por causas na-
turales»; tampoco les he visto alarmar-
se por los numerosos suicidios y auto-
lesiones.
Presos como los que ahora están en
huelga de hambre, no van a permane-
cer encarcelados unos pocos meses, si-
no muchos años: su única posibilidad de
supervivencia, no nos engañemos, es
permanecer juntos; su única defensa es
la autodefensa; lo otro es diferir su
muerte, es imponer la pena de muerte
a largo plazo, bien por apuñalamientos,
por palizas, por enfermedades o por
«causas naturales». Porque lo cierto es
que lo más natural en una prisión espa-
ñola es morirse. Estos presos, no ascien-
den nunca de grado, carecen de permi-
sos y comunicaciones íntimas, y están
sujetos a unas sanciones en las que los
funcionarios son al tiempo «juez y par-
La alimentación forzada
no salva su vida, es una
prolongación de su
agonía.
te» para imponerlas. El aislamiento pe-
nitenciario (art. 10 de nuestra ley) es
también una forma de tortura interna-
cionalmente reconocida: Gran Bretaña
ha sido condenada por imponer este ti-
po de prácticas a los presos del IRA.
Los presos de este país (los que están
en huelga y los demás) carecen de de-
rechos: pueden demandar, solicitar, pe-
dir y hasta mendigar; pero nada más. No
hace mucho que un compañero suyo, el
profesor Serrano Gómez, escribía en el
«Anuario de Derecho Penal», que la ley
penitenciaria jamás se aplicaría en este
siglo. Si los presos se autolesionan, mal;
si se suben al tejado, peor; si se amoti-
nan, los aislan; si se ponen en huelga
Li. gados que fue
darse y
JE]
E 0%
>. Qui e opue a este alaq
con a la cárcel les exigieron desu.
ve a gu. dignidad
¡90 ordenó que los persuadieran.
de hambre, los alimentan atados de pies
y manos a la cama. Nadie parece que-
rer ir a las razones de por qué un preso
se autolesiona, sube al tejado o se de-
clara en huelga de hambre: simplemen-
te lo castigan con inusitada dureza. No
quiero relatar aquí el calvario que están
padeciendo los jóvenes que en febrero
del pasado año se subieron al tejado de
la cárcel de jóvenes de Madrid. Están
pagando con creces su protesta sin que
¿Nadie haya hecho nada por acabar con
las vejaciones que les empujaron a al-
zarse unánimemente.
La vida de un preso no importa a na-
die; como es un delincuente no puede
tener razón en su protesta y, además, no
tienen derecho a protestar. Que se alcen
ahora voces en defensa del derecho a la
vida me resulta hipócrita si antes no se
denuncian las pésimas condiciones de
«vida» en las prisiones. El destino de los
presos es morirse en silencio, sin mo-
lestar y sin rebelarse, silenciosamente,
de manera que no alteren las constantes
del sistema penitenciario. Si la protesta
contra el régimen penitenciario, aunque
sea una protesta típicamente pacífica, e
incluso pacifista, como la huelga de
hambre, se impide ¿qué les queda a los
presos? ¿Qué sucede cuando se cierra
cualquier posibilidad de salida? ¿Qué
ocurre cuando un medio cerrado se cie-
rra todavía más? ¿No han leído Vds.,
Sres. profesores, la circular de la Direc-
ción General de Instituciones Peniten-
ciarias de 2 de noviembre pasado?
JUAN MANUEL OLARIETA ALBERDI
(Abogado)
(Nota: Este artículo de réplica fue enviado en mano
a «El País» el día 22 de enero; este periódico no
lo publicó ni dio explicación alguna al respecto).
Y —
29
Página 30 · ver la página
: Razón de Estado
on su actitud ante los presos polí-
C ticos y'sus reivindicaciones en la
huelga de hambre, el Gobierno del
Partido Socialista Obrero Español (PSOE)
ha puesto de manifiesto una vez más hasta
donde está dispuesto a llegar con tal de im-
poner su política de razón de estado, re-
vasando si es preciso el propio marco le-
yal o entrando en colisión con otros pode-
res del estado. Invocando a esa razón, el
Gobierno que preside Felipe González ha
preferido hacer de verdugo de los presos
políticos en huelga de hambre por su rea-
grupamiento que acceder a su reivindica-
ción, perfectamente viable en el actual
marco jurdico, dando sobradas muestras
de cuál es su auténtico talante ético y po-
lítico. Con su obstinación e insensibilidad
ante las demandas sociales, el Gobierno no
sólo ha dejado patente el carácter represi-
vo y antipopular de su política, sino que
también le ha hecho entrar en conflicto con
otros poderes del estado, sumiendo al sis-
tema en una nueva crisis de legalidad y le-
gitimidad.
Su intransigencia ante las reivindicacio-
nes de los presos políticos del Partido Co-
munista de España reconstituido PCE(r) y
de los Grupos de Resistencia Antifascista
Primero de Octubre (GRAPO) en huelga
de hambre, le ha supuesto al Gobienro ya
un innegable coste político, que hubiera si-
do, sin duda, mucho mayor de no contar
con el apoyo de la mayor parte de las fuer-
zas polticas parlamentarias, cómplices de
su política. Pese a estos apoyos, no ha ce-
sado de intoxicar a la opinión pública con
falaces argumentos sobre los objetivos de
los presos, sin otro objeto que tratar de
ocultar las razones de la huelga y descar-
gar su responsabilidad ante un desenlace
fatal de la misma, llegando incluso a ali-
mentar a la fuerza a los presos para blo-
quear su protesta, ocasionándoles mayores,
sufrimientos.
A raíz de la huelga de hambre, el Go-
bierno ha visto como su política peniten-
ciaria de cara a los presos políticos y sus
30
medidas represivas, entre ellas, la alimen-
tación forzosa, se han convertido en el
blanco de numerosas críticas desde dife-
rentes sectores sociales, incluso desde ins-
tituciones del propio aparato del estado,
que, demostrando una profunda miopía po-
lítica, ha sido incapaz de considerar, de-
Sin duda, el Gobierno no esperaba que
su decisión de dispersar a los presos polí-
ticos del PCE(r) y de los GRAPO, una vez
superado el trámite electoral, fuera a con-
vertirse en un juicio popular sobre la po-
lítica represiva que viene aplicando a los
presos políticos desde 1987. Como se ha
puesto de manifiesto, una política dictada
desde el Ministerio del Interior para eli-
minar política o físicamente a los presos
políticos, que tiene en la dispersión y el
aislamiento sus fases iniciales. Una polí-
tica, que el ministro de Justicia, Enrique
Múgica, gusta denominar política de rein-
serción, que forma parte de un ambicioso
plan represivo para aniquilar cualquier fo-
co de resistencia al poder, de acuerdo con
los intereses de oligarcas y otros poderes
fácticos, en la que el preso político juega
el papel de rehén.
Tanto desde posiciones políticas supues-
El Gobierno pretende
intoxicar a la opinión
pública con falsos
argumentos.
jando en pésimo lugar a otros poderes del
estado. Mientras, el colectivo de presos
que está protagonizando la protesta se ha
convertido ya en un símbolo de resisten-
cia y ha favorecido la creación de nuevos
cauces de colaboración política para luchar
contra la prepotencia del PSOE.
Justicia y Sociedad: «No existe precepto legal
La asociación aragonesa Justicia y Sociedad en un comunicado, el pasado día
22 de enero en Zaragoza, rechaza las argumentaciones del Gobierno para negarse
a reagrupar a los presos en huelga de hambre, y critica la «desmedida» respuesta
que éste viene dando a ciertos miembros del Poder Judicial que no acatan sus de-
cisiones.
Ante el riesgo inminente de que en los próximos días pueda producirse un de-
senlace fatal en la vida de los presos en Huelga de Hambre, dado el transcurso
de más de 52 días desde su inicio, la Asociación «Justicia y Sociedad» quiere ma-
nifestar a la opinión pública aragonesa, lo siguiente:
12 La reivindicación de Reunificación en un solo Centro Penitenciario de tales
presos, al objeto de llevar una actividad organizada de trabajo y estudio, ha sido
una situación tolerada y consentida durante años por la propia Dirección General
de Instituciones Penitenciarias, sin que exista en la Legislación Penitenciaria nin-
gún tipo de precepto que se oponga a ello,
2. La adopción por ese colectivo de presos de una medida tan drástica que les
está conduciendo por momentos a su propia muerte, está relacionada con el in-
cumplimiento de un pacto entre éstos y responsables de la Dirección General en
el que se accedía parcialmente a dicha reunificación.
Página 31 · ver la página
Presos políticos del PCE(r) y de los GRAPO, en Herrera de la Mancha, en 1983.
tamente afines como opuestas, se ha coin-
cidido en calificar de ilegal la medida de
dispersión que está aplicando el gobierno
a los presos políticos. El miembro de las
Gestoras Pro-Amnistía de Euskadi Gari
Arriaga, refiriéndose a esta medida, ha se-
ñalado que «atenta contra los más mínimos
derechos humanos y vulnera la propia le-
galidad». Esta misma opinión la sustentan
sectores de la judicatura, la Fiscalía del Es-
tado y la Iglesia, entre otros.
La Asociación Jueces para la Democra-
cia y el obispo de San Sebastián, José Ma-
ría Setién, han calificado de «innecesaria»
dureza con que el Ministerio de Justicia
viene tratando a los presos políticos. En
este sentido, el fiscal de la Audiencia Pro-
vincial de Barcelona, Antoni Gilbert, ex
juez de vigilancia penitenciaria, ha subra-
yado que, según la ley, el juez de vigilan-
cia penitenciaria está obligado a vigilar que
el Reglamento no se aplique al preso con
un rigor innecesario.
Medidas ilegales
(El Reglamento de Instituciones Peniten-
ciarias establece en el artículo 5. que «nin-
que impida la reunificación de los presos»
32 Consideramos plenamente ajustadas a derecho las resoluciones de los Jue-
gún interno será sometido a tortura, a ma-
los tratos de palabra o de hecho, ni será
objeto de un rigor innecesario en la apli-
cación de la norma»).
Al parecer, no sólo en este aspecto está
actuando ilegalmente el Gobierno. De con-
firmarse que la orden de dispersión de pre-
sos políticos, en concreto, la que dio ori-
gen a la actual huelga de hambre, provie-
ne de Instituciones Penitenciarias, orden
que por su rango no le compete dictar, los
tribunales se verían obligados a anularla.
Otras directrices de este organismo de
pendiente del Ministerio de Justicia han si-
do motivo de fuerte polémica. La sección
sindical de CC.OO. de Prisiones denunció
el auto del director de Instituciones Peni-
tenciarias, Antonio Asunción, en el que or-
denaba a los funcionarios de prisiones a
prestar servicio fuera de los recintos pe-
nitenciarios, en los hospitales civiles para
vigilar que los presos políticos en huelga
de hambre a ellos trasladados fueran ali- |
ces de Vigilancia Penitenciaria de Madrid, Valladolid y Zaragoza de impedir la meñtados aún en contra desu voluntad.
alimentación forzosa de estas personas, ya que tal medida atenta a la libre capaci-
dad de autodeterminación del sujeto, bien supremo de nuestro ordenamiento jurí- I
dico. Alimentación forzosa
4.2 Observamos con preocupación la desmedida respuesta del Gobierno para
con estos miembros del poder judicial, al hacerles responsables de lo que pueda
ocurrirles a estas personas, lo cual supone un nuevo intento del Poder Ejecutivo
en someter a sus dictados al Poder Judicial, pretendiendo anular lo que es una
de sus notas caracterizadoras: su independencia de criterio a lahora de dictar
resoluciones.
5/2 El respeto de la vida humana en un Estado de Derecho debe primar sobre
cualquier otro tipo de consideraciones, por lo que instamos al Gobierno de la Na-
ción a que modifique su actitud intransigente y cerrada al diálogo, y acepte la in-
termediación en el conflicto de entidades que como la «Asociación Pro Derechos
Humanos» se ha ofrecido a ello sin haber obtenido ningún tipo de respuesta.
La alimentación forzosa de los presos en
huelga de hambre ha sido el motivo de un
importante conflicto entre sectores de la
Judicatura y el Ministerio del Interior. El l
Gobierno recurrió a la Fiscalía del Estado
y a las Audiencias Provinciales para im-
poner su criterio a este respecto.
La jueza de vigilancia penitenciaria de
Madrid, Manuela Carmena, que fue utili-
zada como garante del compromiso entre
los presos del PCE(r) y de los GRAPO e
Instituciones Penitenciarias en septiembre
pasado que luego el gobierno incumplió
l dispersando a los presos, fue la primera
Justicia y Sociedad
31
Página 32 · ver la página
Razón de Estado
en rechazar el auto de Asunción en el que
ordenaba que se alimentara a los presos en
huelga contra su voluntad. Carmena esti-
mó que esta acción es contraria a los de-
rechos de los presos y puede constituir un
delito de tortura, Esta misma posición la
adoptaron posteriormente los jueces de vi-
gilancia penitenciaria de Valladolid, Zamo-
ra, Sevilla, Bilbao, Cuenca y Zaragoza, ad-
nyitiendo la alimentación forzosa sólo en
el caso en que, el preso haya perdido la con-
ciencia. A
Ante está actitud, el Fiscal General del
Estado, a instancia del Gobierno, ordenó
a los fiscales de las diferentes audiencias
provinciales que recurrieran las decisiones
de los jueces de vigilancia que fueran con-
trarias a la alimentación forzosa. Esta or-
den de Moscoso la ratificó posteriormen-
te su sucesor, Leopoldo Torres. No con-
forme con esto, Múgica advirtió a los jue-
ces de vigilancia que esa postura era «co-
laboración al suicidio».
En fuentes del Consejo General del Po-
der Judicial se calificaron estas adverten-
cias del ministro como una «intromisión
en la competencia de estos jueces, que con-
culcan su independencia». La Asociación
Jueces para la Democracia, por su parte,
calificó de «dislate» esta advertencia de
Múgica, y mostró públicamente su solida-
ridad con los jueces a los que iba dirigi-
da.
No paró aquí el Gobierno de tratar de
imponer la alimentación forzosa. Al II
Congreso de Gentes del Derecho envió un
fuerte contingente de sus abogados con tal
de argumentar la legalidad de su decisión.
Pero, paradójicamente, los congresistas por
unanimidad se manifestaron «contrarios a
De izquierda a derecha, los jueces de vigilancia penitenciaria Heriberto Asensio y Manuela
Carmena.
su política de alimentación forzosa que
coaccione la libre voluntad de la persona,
reconocida por la Constitución».
A este respecto, las audiencias provin-
ciales ya se han posicionado favorablemen-
te a la alimentación forzosa, salvo la de Bil-
bao que está pendiente de hacerlo. Recien-
temente, la Audiencia Provincial de Ma-
drid aceptó el recurso del fiscal contra la
decisión de la jueza Carmena, permitien-
do alimentar a los presos en huelga de
hambre.
Una tesis semejante a la defendida por
los jueces de vigilancia penitenciaria es la
que sostiene la Federación de Asociacio-
nes para la Defensa de la Sanidad Públi-
ca. Otras asociaciones, colectivo y perso-
nas, entre ellos la Asociación contra la Tor-
tura de Madrid, el Grupo de Abogados Jó-
II Congreso de Gentes del Derecho del Estado Español
No a la dispersión, no a la alimentación forzosa
«Ante la grave situación de los presos del PCE(r) y GRAPO que mantienen
una huelga de hambre desde el día 1 de diciembre de 1989, en reivindicación
de la reunificación con sus compañeros,en una misma cárcel y en condiciones
de vida en común dignas, pedimos que se inste al Director General de Institucio-
nes Penitenciarias y al Ministro de Justicia que reconsideren su postura de dis-
persión, ya que puede acarrear la muerte de estos presos así como producirles
lesiones irreversibles, lo que es contrario a la Ley General Penitenciaria que de-
be velar por la salud e integridad de los internos.
Asimismo manifestarnos contrarios a su política de alimentación forzosa que
coacciona la libre voluntad de la persona, reconocida por la Cosntitución».
Esta comunicación, que fue presentada por la Comisión de Penal del Grupo de Abogados Jóvenes
de Madrid, se aprobó por unanimidad en el II Congreso de Gentes del Derecho Español, celebrado
en Valencia los días 26, 27 y 28 de enero de 1990.
venes de Madrid y la Asociación de Fa-
miliares y Amigos de los Presos Políticos,
han expresado al gobierno su rechazo a es-
te tipo de alimentación.
Colaboración represiva
A pesar del «auxilio» de la Justicia, el
Gobierno en este caso ha vuelto a mostrar
su inexorable tendencia a conculcar sus
propias reglas de juego en aras de la ra-
zón de Estado, sin importarle lo más mí-
nimo la repercusión que esto pueda tener
en la imagen del Poder Judicial, al que le
ha convertido en un mero convidado de
piedra. Pero conviene recordar que en lo
tocante a la política de dispersión de los
presos políticos, el Gobierno del PSOE
contó con el apoyo incondicional de todas
las fuerzas políticas que firmaron el «pac-
to contra los violentos» cuando la puso en
marcha.
«Hay muchos presos de ETA en muchas
cárceles españolas que van a acabar más
pronto o más tarde reivindicando a ETA
que pare de una vez para poder salir», de-
cía el vicelendakari del Gobierno Autóno-
mo vasco, el socialista Ramón Jáuregui, re-
firiéndose a los resultados que esperaba
obtener de la nueva política penitenciaria.
«Hay que situar en este horizonte —sub-
rayaba Jáuregui— el optimismo de la so-
lución al problema». Nunca hasta ese mo-
mento se había puesto tan en evidencia el
papel de rehén político que le han asigna-
do al preso político.
«Si esa gran masa (de presos) se quie-
bra, si renuncia a resistir, todo se viene
abajo», puntualizaba el ahora líder crítico
del PSOE, García Damborenea.
Buscando romper esta resistencia, el Go-
Página 33 · ver la página
Sr Delegat del Govern Espanyol a Catalunya,
Els sotasignants, agrairem que feu arribar a mans
Ministre de Justícia del govern Espanyol el segúent escrit:
uel
El día 30 de gener ha fet dos mesos que més d'una
cinquantena de presos politics pertanyents als GRAPO van iniciar
una vaga de fam. Aquesta vaga és l'únic recurs que els resta
davant la restricció brutal dels seus drets a les presons, Com
vosté ja sap, el Ministeri de Justicia j la Direcció General de
Presons han dispersat els presos politics per totes les presons
de la geografía peninsular 1 els han sotmes a un régim
d'empresonament excepcional restricció de visites,
incomunicació, cel.les de cástig, prohibició de lectures...
Aquesta actitud del Govern es pot qualificar de totalitária;
tracta els presos politics com si fossin esclaus, com si
romanguessin vius per una concessió graciosa de 1'Estat.
Altrament, cal remarcar que aquests presos ja han estat
condemnats. El govern no pot afegir-los una altra pena ni menys
encara pot intentar forgar-los a abandonar les seves conv1ccions,
sense violar-ne greument els drets humans
En aquests moments ia causa de la vaga de fam diferents
presos són en per111 de mort. Fins ara, l'unica cosa que ha
intentat el Govern espanyol és aconseguir 1'alimentació forgosa
d'aquests presos, peró en cap cas ha demostrat voluntat de fer-
se enrera de la seva politica Si 1'únic cami per a reivindicar
els drets humans a les presons és arriscar la vida, el carácter
civilitzal de la política penitenciaria del Govern espanyol és
totalment en questió. Malauradament, el cinisme amb qué el
Ministre de Justicia Enrique Mugica ha comentat la possibilitat
que F.Brotons o algun dels seus companys moris, ens fa témer el
pitjor
Els presos del GRAPO no demanen sortir de la presó
Unicament demanen complir condemna en unes condicions mínimament
humanes: que se'ls deixi estar junts ¡ tenir accés a llibres 1
a estudis. Que se'ls tracti com a persones ¡ no coma animals.
Els partits i organitzacions sotasignants donem suport a aquestes í
demandes dels presos en vaga de fam, protestem pel tracte inhuma
que estan rebent i esperem que no calgui cap mort per tal que
siguin satisfetes.
Barcelona, 5 de febrer de 1990
Crida a la Solidaritat
Lliga Comunista Revolucionaria
Moviment Comunista de Catalunya
Moviment de Defensa de lazterra
Partit dels Comunistes de Catélunya
Confederació General del Treball
Henena. de la ancha-1982
Se mego a. in cola cabra. vuelta. a la pared, armo ordena el reglamento. |
bierno del PSOE comenzó a aplicar su po-
lítica de dispersión de presos políticos en
1987, repartiéndolos por más de sesenta
cárceles de todo el Estado, con el falaz ar-
gumento de recortar los privilegios que
disfrutaban. El mismo Múgica ha recono-
cido ya que este argumento era una fala-
cia. En declaraciones a la revista Epoca,
el ministro de Justicia ha dicho que tales
privilegios nunca han existido, «en reali-
dad, lo que hacían era aprovechar todas las
posibilidades que permiten el Reglamento
penitenciario, porque no se les habría to-
lerado». Incluso, añade que la dispersión
tiene por objeto «impedir que se organi-
cen o reciban continuamente visitas de
abogados y familiares».
Amenazas de «suicidio»
Esta misma opinión sobre los objetivos
de la dispersión la han sustentado también
públicamente el ministro del Interior, Jo-
sé Luis Corcuera, y el director de Institu-
ciones Penitenciarias, Antonio Asunción.
No cabe duda, que con la dispersión, há-
bilmente combinada con otras medidas re-
presivas (aislamiento, recorte del tiempo
de visitas, cacheos, censura de la corres-
pondencia, tratos vejatorios, amenazas de
muerte y pésimas condiciones sanitarias,
entre otras), el Gobierno y sus secuaces
han venido pretendiendo hacer realidad lo
apuntado por Damborenea y Jáuregui,
quebrar la resistencia del preso político y
obligarle a pedir clemencia.
A juzgar por los hechos, el Gobierno si-
gue en sus trece y ha preferido dejar mo-
rir a los presos políticos en huelga de ham-
bre que aceptar uno de los tantos ofreci-
mientos de mediación que le han brinda-
do para buscar una solución.
Asociación Médica Mundial:
para su salud».
Artículo 5 de la declaración de la Aso:
«No a a alimentación artificial»
«Cuando un preso rechace toda alimentación y el médico estime que es capaz
de formular un juicio consciente y racional sobre las consecuencias que supondría
su rechazo de alimentarse, no deberá ser alimentado artificialmente. La decisión,
en lo que concierne a la capacidad del preso para expresar tal juicio, deberá ser
confirmada por al menos un segundo médico independiente. El médico deberá
explicar al preso las consecuencias que su decisión de no alimentarse podría tener
ión Médica Mundial, adoptada por la 29* Asamblea que
se celebró en Tokio, Japón, el 10 de octubre de 1975.
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Enrique Múgica y Antoni Asunción.
Pasta de ministro
e usted hablo, don Enrique Mú-
D gica. De usted, que permite pa-
sivamente, y no sé hasta qué
punto complacidamente, la agonía de
los presos de la organización GRAPO,
que inexorablemente se acercan a la
muertes, con la exasperante lentitud con
que el cuerpo humano soporta la ina-
nición antes de acabar consigo mismo.
Usted, señor ministro, tiene hoy el
poder suficiente para devolverles en
parte la salud y la vida —la salud, en
parte sólo, porque, tras tan larga falta
de alimento, esos cuerpos nunca se re-
cuperarán del todo, y únicamente par-
te de la vida, porque vivir en la cárcel
es casi no vivir—, y no piensa hacerlo.
No está dispuesto a concederles el mí-
sero derecho de permanecer juntos,
aunque sólo sea por grupos, a lo que
ya modestamente han accedido, ence-
«Usted, señor Ministro,
en realidad, tiene alma
de torturador».
rrados en el siniestro «in pace» de las
prisiones españolas, ni siquiera por el
egoísta objetivo de no padecer las mo-
lestias que ocasionan los remordimien-
tos.
Porque usted no tiene remordimien-
tos, señor ministro. Usted, que presu-
mirá de generoso y progresista, que con
toda seguridad se manifestaría en con-
tra del restablecimiento de la pena de
muerte, que sería incapaz de firmar una
sentencia en tal sentido y que nunca po-
dría empuñar un arma para matar a un
semejante, está decidido hoy a dejar
morir de hambre a cualquiera de esos
desdichados, porque... sí. Seguramen-
te, usted dirá que grandes razones de
Estado lo aconsejan, que usted no les
está matando sino que ellos ejercen su
voluntad de no comer, incluso que us-
ted prefiriría que los alimentaran for-
zadamente antes de permitir que mue-
ran.
Pero usted sabe que todos esos argu-
mentos no valen nada cuando se trata
de sobrevivir en una cárcel. Y usted lo
sabe porque usted pasó varios años en
una de ellas, en el siniestramente céle-
bre penal de Burgos, y en él sufrió aquel
condenado frío que alteraba los cuer-
Pos, y comió el rancho inmundo de las
cocinas negras, y reclamó y pidió un
trato más humano, e incluso usted tam-
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€£íK$Kgg4+4+
bién hizo alguna huelga de hambre pa-
ra obtener lo que necesitaba. Por tan-
to, usted sabe muy bien lo que signifi-
ca vivir en prisión con sus compañe-
ros de ideales, o sentirse solo, disper-
so entre presos comunes que, aunque
penando el mismo triste destino, no
pueden comprenderle. ¿Por qué, enton-
ces, hoy que usted tiene en su mano la
posibilidad de dictar decisiones funda-
mentales para eliminar algunos sufri-
mientos del triste sino de unos presos,
sé niega tan despiadadamente? Quizá
considera que los delitos que los han
llevado a la cárcel son «peores» que los
que usted cometió en su tiempo, pero
usted no tiene derecho a juzgarlos, se-
ñor ministro, porque para eso están los
tribunales de Justicia, y ya han actua-
do como les corresponde, y ya los han
condenado, y, en consecuencia, «na-
die» puede volver a juzgarlos y tampo-
co «nadie» puede agravarles la conde-
na, ya de por sí suficiente inhumada-
mente grande, como usted, señor mi-
nistro, que para eso es jurista, sabe muy
bien.
Usted, señor ministro, la única.res-
ponsabilidad que tiene, y ése es su de-
ber, es la de garantizar su estancia en
prisión en las mejores condiciones po-
sibles. Recuerde, señor ministro, la de-
claración de los Derechos Humanos de
Naciones Unidas, que usted tanto es-
grimió cuando le convenía: «Nadie po-
drá someter a otros a tratos vejatorios.
MC: «Presos en huelga de hambre,
un crimen de estado»
o que está haciendo el Gobierno del PSOE con los presos y presas del GRA-
PO y PCE(r) en huelga de hambre no tiene nombre. O quizás sí: es una ca-
nallada llena de cinismo.
Primero decide que mejor es dispersarles e ir eliminando las ya escasas condi-
ciones de dignidad que los presos políticos tienen en las cárceles. Para justificarlo
nada mejor que decir dos cosas: una, que hay que acabar con su resistencia; y,
otra, que deben estar con los presos comunes, sin privilegios. La primera suena
a exterminio físico y sobre todo síquico, a usarles como rehenes (¡y eso que no
son «políticos», según el Gobierno!): encerrados por un montón de años, no pue-
dan estar ni siquiera con gente afín, alejados de sus sitios de origen, para que a
sus propios familiares les sea difícil verles. La segunda —dejando al margen sus
mentiras— incita a preguntar qué entienden por privilegios, y, entonces, ¿cómo
estará el resto?
Segundo, les engaña después de la huelga de hambre de agosto-septiembre pa-
sado. Antoni Asunción se compromete a cortar la dispersión y a volver a agrupar-
les. amén de otras promesas para mejorar su situación. Hoy tiene la cara de decir
que lo hizo para que dejasen la huelga de hambre.
Tercero, cuando se encuentran de nuevo con la firmeza de estos presos y presas
que en número superior a cincuenta inician una huelga de hambre hasta la muerte
si es preciso, deciden saltarse todos los principios de derechos humanos y por la
fuerza, atándoles a la cama incluso, les inyectan alimentos para que no se mueran.
¡Para que no se les mueran, que es lo que les preocupa de verdad! Porque lo
que les importa no es su vida, como dicen, sino el escándalo de que se mueran
por su obstinación. Y están dispuestos a ir en contra, incluso, de los jueces que
tratan de impedir esta acción aberrante, contraria a la libertad de las personas.
Ya no les queda ninguna libertad ni derecho que anular. No defienden la vida de
esta gente, sino sus intereses políticos.
Cuarto, es la forma de actuar del Gobierno «socialista»: nada dispuesto a atgen-
der las mínimas reivindicaciones de la gente, sólo cede ante la Banca, o la jerar-
quía de la Iglesia, o ante los militares, a los dictados yanquis, o a la corrupción
de sus familiares o amigos.
¿Cuántos muertos necesita el Gobierno para ceder?
Movimiento Comunista (MC)
«Señor ministro, usted es el que mantiene ahora la
misma situación en las cárceles que bajo el
fascismo».
cen habitualmente. Con la misma im-
pavidez con que Margaret Thatcher
permitió que uno tras otro varios pre-
sos irlandeses se inmolasen por la causa
que defienden desde hace ocho siglos.
Pero ya sabíamos todos la pasta de que
está hecha la primera ministra británi-
ca.
humillantes o degradantes»: y usted sa-
be, señor ministro, por experiencia pro-
pia, que mantener aislados a los pre-
sos de la misma ideología es darles un
trato vejatorio, humillante y degradan-
te. ¿Qué le habría parecido a usted si
en vez de vivir con quinientos o seis-
cientos presos políticos de su mismo
partido, le hubiesen envaido solo al pe-
nal del Puerto de Santa María, a pelear-
se cada día con matones y asesinos?
¿No habría acudido inmediatamente a
solicitar la solidaridad ciudadana y el
amparo de Naciones Unidas y del Tri-
bunal de Derechos Humanos de Estras-
burgo y de la Asamblea de Obispos, y
de otros y tantos organismos y particu-
Pues bien, usted, señor ministro, en
lares como acudíamos solicitando ayu-
da, cuando a los presos polticos se les
trasladaba de prisión o se les aislaba en
los penales de la dictadura?
Pues usted, ahora, señor ministro, es
el poder que mantiene la misma situa-
ción en las cárceles que bajo el fascis-
mo —y muchas voces aseguran que aún
peor—, y no sólo no ha realizado me-
jora alguna en ellas desde que ocupa el
sillón del Ministerio de Justicia, sino
que ahora está dispuesto a dejar morir,
en la terrible agonía del hambre, a esos
presos políticos, que usted debe odiar,
con la misma impavidez con que luce
su alegre sonrisa en las imágenes que
los medios de comunicación nos ofre-
realidad tiene alma de torturador. Uni-
camente los torturadores que yo he co-
nocido, y usted también, que no sólo
no sufren con el dolor ajeno, sino que
disfrutan contemplándolo, podrían hoy
asistir impasibles y sonrientes a la len-
ta y destructora agonía de los presos de
los GRAPO, sin inmutarse, por no mo-
dificar una «resolución ministerial».
Su ejemplo, señor ministro, demues-
tra una vez más que, sean cuales hayan
sido sus antecedentes, todos los que al
final detentan el poder están hechos de
la misma pasta.
Lidia Falcón
(publicado en «El Independiente», el 31-1-90)
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Victoriano Diéguez, once años de resistencia en la cárcel
«Si muere algún preso, el Gobierno en pleno
será responsable del asesinato»
ictoriano Diéguez Guerra lleva-
Y ba cuarenta días en huelga de
hambre cuando el pasado día 13
de enero fue puesto en libertad, después
de cumplir una condena de más de on-
ce años de cárcel por su supuesta vin-
culación a los GRAPO. Durante el
tiempo que ha permanecido encarcela-
do ha participado en más de cuarenta
huelgas de este tipo entre ellas, la que
se realizó contra el exterminio en la cár-
cel de máxima seguridad de Herrera de>
la Mancha (Ciudad Real) en 1981. En
aquella ocasión lograron sus reivindi-
caciones, y fueron trasladados a la pri-
sión de Soria. Ahora, afirma Diéguez,
la voluntad de los presos políticos en
huelga por la reunificación es, igual-
mente, aguantar hasta el final.
— ¿Qué motivos han sido los que
han empujado a los presos políticos
del PCE(r) y de los GRAPO a dar
una respuesta tan contundente y
unánime?
— La política de reclusión que está
aplicando el PSOE a los presos políti-
cos, que pretende someter a éstos a
unas condiciones de vida en las que no
puede defenderse, dispersándolos y ais-
lándolos, cada uno en una cárcel, sin
posibilidad de contacto con los familia-
res y amigos, incluso, con los aboga-
dos. Los compañeros presos en Alme-
ría ya los han experimentado: aisla-
miento total, veintitrés horas de celda,
una hora de patio, correspondencia cen-
surada, cartas abiertas, dos libros na-
da más en la celda. Es decir, un grado
de indefensión tal que es imposible que
puedas responder con fuerza a cual-
quier tipo de arbitrariedad.
Se trata de que el preso renuncie a
sus ideas, que se arrepienta, que se so-
meta a los dictados del Estado. Y en es-
ta dinámica, con la dispersión, puede
ocurrir cualquier cosa. Puede ocurrir
que aparezca un compañero muerto,
asesinado o suicidado, como ya ha ocu-
rrido en otras cárceles europeas.
Se ha llegado a una situación tan du-
ra que la huelga de hambre es la única
solución para reclamar los derechos
que les han quitado, Derechos, no pri-
vilegios como dice Múgica. Derecho a
poder estar juntos, poder estudiar, po-
der desarrollar una actividad útil, po-
der realizar trabajos manuales, poder
tener contacto con los familiares y ami-
gos, con los abogados. Poder en defi-
nitiva autoprotegerse.
— ¿Qué fue lo que provocó que la
huelga la iniciaran en ese momento,
y no antes o después?
— Desde que en 1987 el Gobierno
inició la dispersión de los presos polí-
ticos, para nosotros estaba muy claros
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sus objetivos y la necesidad de luchar
contra ella; pero no lo considerábamos
una tarea urgente. Se trataba entonces
de conseguir condiciones mínimas de
vida en cada una de las cárceles a don-
de se nos enviaba, con huelgas de ham-
bre parciales si era preciso.
En este contexto se encuadra la huel-
ga de hambre que los compañeros re-
cluidos en la prisión de Almería, en
agosto del año pasado, que llegaron a
conseguir el compromiso de trasladar-
los a otra cárcel elegida por ellos. Pe-
ro después de las elecciones no sólo no
lo cumplierón sino que los dispersaron.
A la vista de esto, decidimos que no de-
bíamos transigir y optamos por la huel-
«Se trata de que el preso
renuncie a sus ideas,
que se arrepienta, que
se someta a los dictados
del Estado».
ga de hambre indefinida. La lucha por
el reagrupamiento y por unas condicio-
nes dignas de vida es ya un objetivo vi-
tal, no sólo de subsistencia política, si-
no también física.
— El director general de Institucio-
nes Penitenciarias, Antonio Asun-
ción, les ha calificado a ustedes de fa-
náticos que buscan un mártir que ex-
hibir. ¿Qué opinión le merecen estas
declaraciones?
— Nuestra decisión de ponernos en
huelga de hambre indefinida no es fru-
to de una cabezonada, ni mucho me-
nos que pretendamos suicidarnos, co-
mo se ha dicho malintencionadamen-
te. Los presos políticos no nos vamos
a suicidar, no lo hemos hecho en el pa-
sado ni lo vamos a hacer en el futuro.
Tenemos verdadero deseo de vivir, lo
damos todo precisamente por la vida e
incluso arriesgamos la nuestra para que
podamos todos vivir un poco mejor.
Nosotros no iniciamos la huelga de
hambre para morir, sino para reclamar
nuestros derechos. No teníamos otra
opción, o dejábamos que nos macháca-
ran, que nos eliminaran sin que en la
calle nadie se enterara o planteábamos
la lucha, en base a unos objetivos que
pudiéramos conseguir: la reunificación
y condiciones dignas de reclusión.
Lo que tratan de hacer Múgica y
Asunción es desviar la atención, en vez
Hasta la reunificación
oy día 30 de noviembre, en la prisión de Soria, todos los miembros de la
Comuna militantes del PCE(r), de los GRAPO y un libertario, excepto los
cuatro más enfermos, nos declaramos en huelga de hambre para hacer frente a
los propósitos del Gobierno socialfascista del PSOE de liquidar físicamente a
los presos políticos y, en particular, a los compañeros dispersados a primeros
de noviembre por veinte cárceles del Estado, donde están siendo golpeados, hu-
millados, torturados e incluso envenenados a través de los alimentos, tal como
amenazaron hacer los carceleros de la prisión de Almería en el último verano.
A todos los camaradas les violan la correspondencia; los carceleros se introdu-
cen en los locutorios mientras comunican; pasan 24 horas del día aislados en
las celdas sin poder hablar ni ver más que al carcelero...
Ya en 1987, cuando el Gobierno psocísta inició la política represiva y las dis-
persiones de los presos políticos, rompió un acuerdo firmado por el Gobierno
de la UCD en 1981 ante la Cruz Roja en el que se garantizaba el reagrupamiento
y el derecho a una vida colectiva y digna. Este acuerdo lo logramos tras duras
huelgas de hambre en las que murió el camarada Juan José Crespo Galende.
Haciendo suyos los métodos y las formas más genuinas de los fascistas, el PSOE
trata ahora de escarmentar a quienes resistimos en la cárcel y al mismo movi-
miento revolucionario, en nosotros, los presos políticos: sus rehenes.
Del mismo modo que este Gobierno de señoritos miente al pueblo prometién-
dole el fin de la crisis y de sus miserias, para afirmar con toda la cara dura dos
días después de las elecciones que aún no se empezó a «apretar el cinturón»,
también mienten e «ignoran» con el cinismo y la prepotencia que les caracteriza
el compromiso de juntar en una prisión en condiciones dignas a los camaradas
de la prisión de Almería, como habían acordado con éstos tras un mes de huelga
de hambre.
Después de tres años de luchas, de resistencia y de denunciar los incumpli-
mientos de aucerdos por parte del Gobierno, ante las nuevas medidas para exter-
minarnos, vemos que no hay soluciones intermedias y que ha llegado la horar
de librar la batalla por la reunificación. Frente a la política de liquidación y ex-
terminio de los presos políticos basada en la tortura y la dispersión, sólo nos
dejan una sa la huelga de hambre indefinida por la reunificación de todos
en unas condiciones de vida dignas y humanas.
Presos políticos del PCE(r), los GRAPO
y un libertario Prisión de Soria,
30 de noviembre de 1989
seguir luchando, no van
«Los compañeros van a hambre, hasta que
consigan su
a dejar la huelga de reagrupamiento».
de resolver la contradicción principal,
que no es otra que la situación concre-
ta en las cárceles.
— ¿Cómo valora la evolución de la
huelga de hambre?
— La evolución que ha tenido ha si-
do la previsible. El Estado no acepta
ningún tipo de oposición, y ha tratado
por todos los medios de desarmarnos.
En este sentido, la batalla la planteó
desde las primeras semanas. Trató de
imponer la alimentación forzosa para
limitarnos el único medio de defensa
que disponemos los presos en la cár-
cel, la huelga de hambre.
Al principio, el Gobierno procuró
que la huelga no trascendiera a la ca-
lle. Corcuera dio instrucciones a los
medios de comunicación para que no
se hicieran eco de ella. Según él, por-
que hacerlo supondría hacer apología
del terrorismo y fomentaría las accio-
nes armadas de los GRAPO. Pero una
vez que trascendió, su preocupación ha
sido tratar en todo momento de prolon-
gar la situación para evitar un desenla-
ce y quebrantar la resistencia de los pre-
sos en huelga, mediante la alimentación
forzosa que no hace más que incremen-
tar su sufrimiento.
— En la huelga de hambre que
protagonizaron los presos políticos del
PCE(r) y de los GRAPO en 1981, has-
ta que no murió Crespo Galende, el
Gobierno, presidido entonces por el
ucedista Leopoldo Calvo Sotelo, no
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Victoriano Diéguez, tras salir de la cárcel.
dio su brazo a torcer. ¿Piensa que en
esta ocasión va a ser también preciso
que muera un preso para que Gon-
zález ceda?
— No sabría qué decir. ¿Qué es ne-
cesario que ocurra para que el Gobier-
no acceda a unas reivindicaciones tan
elementales? De momento ya han ha-
bido multitud de pronunciamientos, de
formas de presión, de manifestaciones
y actos unitarios en todo el estado en
favor de la lucha de los presos en huel-
ga. Sin embargo, el Gobierno sigue,en
sus trece, sin renunciar a su política re-
presiva en las cárceles. Pero estoy con- .
vencido de que antes o después se va
a ver obligado a ceder. La situación no
la puede mantener indefinidamente. La
alimentación intravenosa a la fuerza no
va a impedir que mueran los presos. Pe-
El Govern deixa morir als presos polítics
UN_NOU CRIM D'ESTAT
Des de primers de
condicions carceraries
La seua situació
altra vaga de fam en Se
¡Asunció, director
aquestes no sols no
política de dispersió,
pres polític 1
seus companys,
l'exterior. Llibres,
lestat retirats.
presons s'ha reforgat
Tmpunitat d'aquesta.
noticia diaria.
Davant 1'anterior
1 per cridar 1'atenció
troven, aquests presos
sobre les condicions
privació de llibertat
dignitat ¡ drets human:
ld' aquests empresonats
iva ocurrir a l'any 81,
Tantmateix el Gov:
lreconeixer el
la la forga.
[Exigim la fi de la poli
discriminatories i d'a
LOR-
politiques del GRAPO-PCEr es troven en vaga de fam demandant Unos
general
prometre públicament accedir a
L'objectiu d'aquesta politica penitenciara és matxacar al
destruir
dispersat als empresonats politics
catalans, membres GRAPO...) aillant-10s de la seua terra 1 els
S'ha reduit el
papers,
Sota l'excusa d'augmentar
Les seues demandes no
'erroniament s'ha argumentat.
Responsabilitzem al Govern del PSOE del deteriorament fisic
minat a deixar morir a aquests empresonats, al
seu estatut de presos
|s'augmenta la seua agonia esposant-1los al
No podem restar impassibles davant aquest nou crim d'Estat.
¡seus nacions dels presos politics ¡
Jove Germania -
Crida a la Solidaritat - Catalunya Lliure - Assemblea de Joves Anti-repressió
Desembre més de cinquanta presos ¡ preses
dignes ¡ el seu reagrupament.
és critica. Varis d'ells ja realitzaren
tembre passat, que abandonaren quan Antoni
d'Institucions Penitenciaries, va
les seus peticions. Poc després
satisfetes sinó que augmentá la
foren
la seua voluntat 1 convicció. S'han
(independentistes bascs 1
régim de visites i contactes amb
elements de convivencia han
la seguretat de
1'acció repressiva dels funcionaris 1 la
Vejacions 1 mals tractes tornen a ser
engany d'Institucions Penitenciaries
sobre les condicions inhumanes en que es
tornen a jugar-se la vida.
representen cap priv1ilegi especia]
d'internament dels presos socials, com
Simplement demanen que la seua
no comporte 1'anul.lació dels minims de
Ss.
1 de la possibilitat de la seua mort com
ern es mostra inflexible ¡ sembla deter-
objecte de no
Mentrestant,
115t 1 alimentant-15s
politics.
tica de dispersió, el reagrupament en les
la suspensió de les mesures
1lament.
M.C.P.V. - P.CV. - PC,O.V,
ro también estoy convencido de que en
estos momentos el Gobierno está dis-
puesto a asumir la muerte de algún
compañero. Es más, parece que preten-
den cobrarse algunas vidas.
— ¿Es, pues, inevitable la muerte
de alguno o algunos de los presos pa-
ra que el Gobierno cambie de crite-
rios?
— Va a estar también en función de
la presión que seamos capaces de ha-
cer todos en la calle. Los compañeros
van a seguir luchando, no van a dejar
la huelga de hambre hasta que consi-
gan su reagrupamiento. Pero si algún
preso llega a morir será por la intran-
sigencia del Ministerio de Justicia'y del
Gobierno, y serían ellos los responsa-
bles del asesinato.
— A pesar del bloqueo que ha im-
puesto el Gobierno, tres meses de
huelga de hambre de los presos polí-
ticos ha debido producir ya ciertos re-
sultados políticos. ¿Qué balance po-
lítico cabe establecer?
— La huelga de hambre es muy du-
ra, deja secuelas irreversibles, y pue-
den incluso morir muchos compañeros.
Pero, por contra, ya ha tenido resulta-
dos muy positivos. Con los presos y
con las personas que tienen alguna re-
lación con ellos se han volcado muchos
sectores sociales. Con motivo de aunar
fuerzas en apoyo a los presos en huel-
ga de hambre, distintos grupos políti-
cos y sociales de todo el Estado, con
planteamientos distintos, han empeza-
do a unir criterios y a trabajar juntos.
Eso es muy importante de cara al futu-
ro.
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Una batalla ganada
w os presos políticos revolucionarios
L siguen ganando batalla tras batalla
al Góbierno, aunque sea a costa de
su salud y de su vida. La huelga de ham-
bre de los 62 presos de los Grupos de Re-
sistencia Antifascista Primero de Octubre
(GRAPO) es ya una victoria moral sobre
los dirigentes corrompidos, moral y polí-
ticamente, del PSOE. No es una casuali-
dad que en los mismos días que los presos
políticos dan testimonio de su entereza mo-
ral y de su espíritu de resistencia, la pren-
sa dé cuenta también de los negocios su-
cios del hermano del vicepresidente del
Gobierno, Alfonso Guerra. Mientras los
presos revolucionarios mueren por no
aceptar rendirse, los dirigentes del PSOE
se enriquecen aprovechando sus cargos pú-
blicos.
El pasado mes de septiembre, siete pre-
sos de los GRAPO encarcelados en la pri-
sión de Almería, finalizaban una huelga de
hambre para solicitar que les dieran unas
condiciones de vida dignas en la prisión.
Pedían una habitación para poder estudiar.
El director de la cárcel de Almería, Ma-
nuel Ruiz, hermano de Arturo Ruiz, muerto
por las fuerzas parapoliciales en enero de
1977 cuando pedía la Amnistía para los
presos políticos, se había negado a darles
la habitación porque «la necesitaban los
funcionarios para guardar sus trastos». To-
da una teoría sobre los derechos humanos
de los presos.
El falso Asunción
El director general de Prisiones, Anto-
ni Asunción, llegó a un acuerdo con los
siete presos políticos, de darles lo que pe-
dían a cambio de dejar la huelga. Testigo
fundamental del acuerdo fue la jueza de vis
gilancia de Madrid, Manuela Carmena.
Pasadas las elecciones generales del 29 de
octubre y restablecida la salud de los huel-
guistas el propio Asunción comunicó a
Manuela Carmena que «no voy a cumplir
lo prometido, ni había pensado nunca en
cumplirlo». Esa es la moral de los dirigen-
tes del PSOE: corrupción y mentira.
El gobierno de Felipe González estaba con-
vencido de que su política de corrupción
y desmoralización de la sociedad españo-
Rafael Gómez Parra
la iba a permitirles acabar de una vez por
todas con una de las pocas resistencias que
se le enfrentan todavía: los presos políti-
cos. Liquidado el movimiento obrero en
manos de los sindicatos domesticados,
UGT y CC.OO., desactivado en gran par-
te el movimiento anti-OTAN tras el refe-
réndum, la única bandera que mantenía la
lucha es la que levantan los presos políti-
cos, cerca de mil, encerrados en las cár-
celes españolas.
Aprovechando el avance de la contrarre-
volución en todo el mundo, la crisis de los
sistemas «socialistas» del Este, etc., el
PSOE estaba convencido de poder acabar
con los revolucionarios españoles toman-
«Preso político», escultura de José Balmón.
do a los presos políticos como rehenes. En
el caso de los presos del PCE(r) y de los
GRAPO, el plan parecía más sencillo que
con los de ETA, «carecen de cualquier
apoyo popular», decían Corcuera y Mú-
gica. Bastaban unas sencillas llamadas a
los directores de los periódicos —amigue-
tes al fin y al cabo— para que la sociedad
ni siquiera se enterara de su aniquilamien-
to.
Dispersados cada uno en una cárcel, so-
metidos a presiones increíbles, prohibición
de visitas de amigos, control de la corres-
pondencia, sólo dos libros en la celda, cen-
surra de las noticias del exterior, sólo ten-
drían dos salidas: rendirse o suicidarse.
Hasta el último momento peridicos progu-
bernamentales, como «El País», han esta-
do destacando noticias como el paso a se-
gundo grado de un preso arrepentido de
los GRAPO, que ahora trabaja de sacris-
tán del cura de la prisión y que ha escrito
un libro contra los revolucionarios, frente
a la huelga de hambre. Lo que no han va-
lorado, ni la prensa ni el Gobierno, es que
a pesar de toda la miseria moral que han
conseguido imponer en la sociedad espa-
ñola, los traidores siguen siendo impopu-
lares en España. Felipe González cree que
los presos políticos son como los arruina-
dos dirigentes del PNV o de Euskadiko Ez-
kerra, que se apresuran a rendir pleitesía,
una vez más a la monarquía española, fir-
mando todos los documentos que a los del
PSOE se les ocurre para humillarlos aún
más y demostrarles quién manda aquí. To-
da la farfullería de los Arzallus y Ardanza
se deshace en mantequilla en cuanto el pe-
queño Benegas les asusta con dejarles so-
los frente al pueblo vasco.
Jueces contra el PSOE
Sin embargo, esta corrupción generali-
zada de la sociedad española que ha inten-
tado imponer el PSOE desde 1982, no ha
logrado tampoco impedir que algunos jue-
ces de vigilancia penitenciaria se hayan ne-
gado a colaborar en esa política de exter-
minio de los presos políticos. Tampoco han
sido totalmente eficaces sus presiones s0-
bre los médicos, muchos de los cuales han
señalado que «alimentar a los presos es
una forma de tortura». Hasta los carcele-
ros han tenido el detalle de pedir la dimi-
sión del director general de Prisiones. El
ejemplo de lucha y de resistencia consigue
hacer vibrar hasta los espíritus más endu-
recidos.
El Gobierno del PSOE sabe además que
un preso político muerto en la huelga de
hambre va a reactivar ese espíritu de re-
sistencia con más eficacia que cien años
en la cárcel. Por eso a los gobiernos reac-
cionarios siempre les sale el tiro por la cu-
lata. Querían acabar con los presos políti-
cos «terroristas» y ahora los que van a que-
dar como los carniceros son ellos, los Fe-
lipe González, los Múgica, los Corcuera
y los Asunción.
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AU M WANAAA 'M, BAC. GA E
NTROL DEL "MUNDO T AMBIEN P
EL CO ROL DEL_MU
O CONIROL DE LA INFORMAC ON
e
Dale. cit den Rugat, le, quo men de mm. we es uno para el
Cuerpo,
ancho amigo, cuando vé e lieneunás arma. quel belga de hambre,2o obli-
gabi vecurcir aella para, Sefendes muela brida wal ¿ue lo qese.