Historia Crítica Nº 3
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N.* 3 - Febrero 1988 - 250 pts.
Andrés Sánchez Díaz
CAMINO POR LA
«ETAPA PRIMARIA
DE UN SOCIALISMO
CON PECULIARIDADES
CHINAS».. HACIA EL
DESARROLLO
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Distancia, prisa,
escuadra y cartabón,
cuatro enemigos para
entender China
UE cada cual piense cuanto
(0) quiera pero, es digno de te-
ner en cuenta al tratar de
analizar la realidad de China que, no
ha surgido de unas tinieblas histó-
ricas saltando «al socialismo», sino
que le preceden cinco milenios de
historia y cultura definitivos para
“entender el equipaje que portan al
llegar a «su proceso en la etapa so-
cialista»: Este equipaje son diferen-
tes patronos y escalas de valores de
la memoria cultural popular; dife-
rentes conceptos sobre qué es vivir,
el contenido de la vida y los roles so-
ciales. Esto imposibilita echar ma-
no de la escuadra y el cartabón pa-
ra enmarcar una inmensidad de
contenidos nacionales intraducibles
a otros lenguajes cultural-naciona-
les. Y tiene un peso definitivo en la
realización cotidiana de la historia
y del encaramiento de las contradi-
ciones sociales.
Distanciarse quedándose en los
propios patrones culturales, o ana-
lizar con ópticas prefijadas (usual-
mente las de las agencias de pren-
sa occidentales) será un camino de
chascos, esperanzas y desencantos
innecesarios. No por ello debe per-
derse la oportunidad de acertar o
equivocarse en ese difícil camino
del acercamiento a una realidad
fundamentalmente lejana e igno-
rada.
Si se tiene prisa los errores sobre
previsiones abundarán. Y si no se
aceptan, el error se constituirá en
una trinchera de oposición, de pa-
rada en el camino, de abandonar el
principio de acercarse para enten-
der los vectores que influyen en la
transformación de la República Po-
pular China.
Finalmente, China es como es y
seguirá su camino guste o no guste.
SUMARIO
Pág.
China, el hermano mayor en la tierra «quiere el siglo XXl». ooo rocorroror res 4
1) RUMBO ESTE
Pangu crea el/un mundo sin prisas 6
Historia de dos ríos 11
2) EN BUSCA DEL TAO DE LA UNIDAD
Vía entre la mutación y la gran armonía para una China gigante, dispar y en desarrollo.
Un volcán para un hormiguero .. % 15
Ultramarinos, la guerra secreta ..... 17
1997 Hong Kong... .....-.-.. 18
1999 Macao e 18
¿ ? Taiwan, made in USA 18
3) JUSTO ANTES DEL FUTURO
El PCCh, mis enemigos me hacen fuerte, mis errores me debilitan ........omommo.... 21
La República Popular China a 22
Memoria histórica para unos líderes. 24
Mao 25
4) EL QOMOLANGMA DEL'PCCH
Estructura del poder en la R.P.China . 26
EPI oa pos ess 28
La cuestión del poder . 28
XIII Congreso del PCCh .. 29
Tres Generaciones para el PCCh.. 30
«Ayancemos por el camino de un socialismo con peculiaridades chinas» 30
LAO LIB ovillo ar Ea SEE EROS Da RN eo pee AE 32
ECEPED Sa ra 32
«Revolución Cultural». 34
Lucha contra la «Liber 36
Lideres actuales 36
Pibebas aisla minas uta era Edad aa, tel ento Ire LN qero eel ia 38
5) ASI QUE PASE MEDIO SIGLO
Ela de SO DreVivir da leas Tuta talla a alcalde Ena io db al lid» joio 40
Cuatro modernizaciones . 42
«Con sus propias palabras» . 43
Zonas económicas especiales 44
Estadísticas 46
6) CLAVES PARA EL IDEOGRAMA INTERNACIONAL CHINO
Tres:mundos' y. cinco prnAcipiOS sona olas $e ico ja atea ajedao cdi [e coa a S 47
URSS. «El viejo que removió los obstáculos» . 48
Japón, el gran enemigo amigo....... 49
Apunte de VietNam y Kampuchca . 49
EE.UU., «De tigre A CONEJO» ...ocorip cono ra ea a ie s0
2 z
Abreviaturas más
HISTORIA CRITICA utilizadas
N.? 3
FEBRERO 1988 APN — Asamblea Popular Nacional
cc — Comité Central
Edita: Area, S. A.
Apartado 18085
28080 MADRID
ISSN: 0213-8395
Imprime: Gráficas 82, S.A.
Depósito legal: M-28248-1987
CCPPCh — Conferencia Consultiva Política
del Pueblo Chino
EPL — Ejército Popular de Liberación
KMT — Kuomintang
Pcch — Partido Comunista de China
RC — Revolución Cultural
RPCH — República Popular China
ZEE — Zonas Económicas Especiales
Estado español ................
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«O(in Hua», nueva China
HINA es en la actualidad, fundamentalmente: cambio, distanciamiento generacional y
redefinición de los papeles en el concierto internacional. Cambio en su mejor interpre-
tación previsible, la de progreso económico. En Asia continental, a China se le podría otorgar
el don del futuro, ese sutil bien que quieren materializar después de siglo y medio de invasiones, gue-
rras y revoluciones. Los cambios múltiples y vertiginosos operados en la sociedad china han dejado
una resaca en los viejos y tienden a frenar todo cambio. Las nuevas generaciones, sin memoria experi-
mental, ven como evidente una realidad que ha costado mucha sangre, y quieren acelerar el avance.
Este distanciamiento de concepciones de la sociedad china en sus generaciones se corresponde con
la distancia existente entre una sociedad de mentalidad feudal y otra de concepciones socialistas. La
tercera característica la están resaltando, tanto EE.UU. como la URSS, en sus carreras de acercamien-
to amistoso a la República Popular China.
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CHINA, el hermano mayor en la í
¡vimos las décadas de los blo-
V ques, entre la «guerra fría» y el
«desarme nuclear», con una
perspectiva de grandes dudas en el Me-
dio Oriente aterrorizado por «otra Viet-
Nam» que enterraría su protagonismo
prepotente, y vive de las rentas de su
lena necrológico en Hiroshima y
lagasaki, Por su parte, la URSS ha cor-
tado su geftontocrática cabeza de aves-
truz con la«glasnost» y la «perestroika»
y ha iniciado un camino en busca del
tiempo perdido que aún no se sabe dón-
de irá pero que,cuando menos, trata de
salir del estancamiento burocrático.
China, el gigante dormido en milenios
de feudalismo, que parece como si por
su lejana vecindad de Estado español
fuera un mero personaje de exóticas
fantasías y antiguas misiones de evan-
gelización, despierta, tras una revolu-
ción socialista apoyada en el campesi-
nado, en el sobresalto de llegar tarde a
la cita. Finalmente, fija el desarrollo en
primer término, y se emplaza para el si-
glo XXI.
En estos días de crisis de principios
motores económico-políticos es inelu-
dible pararse a pensar si la República
Popular China (RPCh) hubiera acerta-
do en su reforma económica y el próxi-
mo siglo fuera cierto que este país, la
cuarta parte de la Humanidad, se hubie-
ra convertido en un inmenso «japón»
socialista.
Por lo que ya ningún economista es-
trictamente científico apuesta es por la
ley de la oferta y la demanda con el me-
ro sentido de la «escuela de Chicago».
Cabe preguntar: ¿podrán apostar por la
escuela de Chicago, por el capitalismo
puro, simple y salvaje, apenas dentro de
medio siglo, o cuando la robotización
desplace al sector servicios a la masa de
la población, o cuando la publicidad
agote sus posibilidades de incrementar
el consumo?; o ¿dónde limita el papel
histórico de la economía monetarista?;
o ¿dónde la dimensión del mercado?...
O si ¿se pueden tomar las experiencias
de otros países socialistas como esque-
mas transplantables?; o si ¿se puede tra-
zar un camino socialista de absoluta pu-
reza ideológica cuyas tesis y progra-
mas coincidan con la realidad
exactamente, sin errores?...
(... ¿«Sabe mejor le hierba so-
cialista que el arroz capitalis-
ta»? como se llegó a afirmar
durante la Revolución Cultu-
ral).
La cuestión de antítesis entre la con-
cepción de sociedad socialista y de só-
ciedad capitalista se mantiene, eviden-
temente, como la fundamental. Pero es-
to no excluye a ningún país de su pro-
pio proceso de desarrollo, de la necesi-
dad de incremento del nivel de vida de
las masas como una cuestión clave de
su política interna cualquiera que sea la
ideología en el poder. El paro crecien-
te, las bolsas de miseria metropolitana,
los «paraísos ideológicos preservados»
por policía política, el privilegio burocrá-
tico o las «geniales ideas» de un dirigen-
te que se encuentra a miles de kilóme-
tros de donde se va a poner en prácti-
ca, son un buen argumento para pen-
sar que las cosas van a cambiar guste
o no guste al dirigente de turno en el
país de turno.
La moderna política china toma en
consideración diversos vectores que in-
fluyen de manera determinante, en la
esfera nacional y en su relación con la
internacional, para analizar el futuro.
Aspectos tales como la revolución tec-
nológica; el mercado como concepto in-
ternacional de economía, e incluso co-
mo ingerencia política, o como simple
campo de batalla de la dialéctica del ex-
cedente y el monopolio; los países del
«tercer mundo» llevados a extremos de
supervivencia y empujados a dar una
respuesta armada por el derecho de
existir; y esto, junto a una «deuda ex-
terior» que hipoteca cualquier indepen-
dencia y que juega a final feliz para los
intereses del Banco Mundial y el Fon-
do Monetario Internacional en el cuen-
to de la lechera de los siete grandes.
De otra parte está la experiencia de
la intrahistoria del socialismo chino co-
mo banco de pruebas de su pragmatis-
mo («desbrozar mediante la práctica»)
que ha de materializar la «construcción
de un socialismo con peculiaridades chi-
nas».
En el recientemente clausurado XII!
Congreso del PCCh se ha reafirmado la
línea iniciada en la 1Il Sesión Plenaria del
XI Comité Central del PCCh de 1978 y
mantenida en el XI! Congreso del PCCh
de 1982. La reforma ha alcanzado al
4
proyecto de separación de las gestiones
del Partido y el Gobierno, y la separa-
ción de este de la gestión de las empre-
sas; y en las empresas de propiedad de
todo el pueblo separar el derecho de
propiedad del derecho de ges-
tión. No por ello han perdido
vigencia los «cuatro principios
fundamentales» (camino so-
cialista, dirección del Partido
Comunista, la dictadura de-
mocrática popular y el
marxismo-leninismo y el pen-
samiento Mao Zedong) sino
que constituyen la base ideo-
lógica del poder en China. Es-
tas nuevas medidas generalizan también
la transferencia de más poderes de las
instancias superiores a las inferiores en
un proceso de ampliar la participación
de las masas en las organizaciones de
base, y de perfeccionamiento de los sis-
temas de democracia política socialista.
Los viejos dirigentes han entrado en
proceso de jubilación para dar paso a
nuevas generaciones con una visión
menos lastrada del pasado. Y los erro-
res, en otro tiempo materia de dramas,
si pertenecen al pasado se han defini-
do como experiencias de las que hay
que sacar aprendizaje, mientras que los
que potencialmente se van a cometer
en el futuro se aceptan como los ries-
gos de todo proceso.
La «apertura al exterior», las «cuatro
modernizaciones», «un país, dos siste-
mas» o «acelerar y profundizar la refor-
ma» son términos cargados de conte-
nido real que están enfocados a situar
a la RPCh en su puesto, en el concierto
internacional, para el siglo XXI. Para ello
han de pasar por una «revolución
de desarrollo económico» en
el camino de la «etapa prima-
ria del socialismo» en la que
se encuentra desde la década
de los cincuenta. Esta etapa,
según sus cálculos, podría cu-
brir un siglo desde su inicio,
por lo que a mediados del pró-
ximo, China, por su dimen-
sión geográfica y demográfi-
ca, tendría un desarrollo que
daría un giro a la definición de
las fuerzas internacionales.
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ierra, «quiere el siglo XXI» PA)
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+) 1 RUMBO ESTE
Pangu crea el/un mundo
» UANDO Yahvé creo el mundo se
( olvidó de crear CHINA, o ya es-
taba creada, o se había reparti-
do el trabajo con Pangú. Pero Pangú hi-
zo de China el centro de la creación del
Universo que, tenía por aquel entonces
forma de huevo. Este ser cosmogónico
dormía la eternidad. En un momento en
que se despertó, pudo ver el terrible de-
sorden que existía. Así pues, tomando
un hacha, comenzó la tarea. Al golpear,
los elementos más ligeros flotaron y se
formó el Cielo, los más pesados se jun-
taron para dar la Tierra. Pangú, con su
inmensa fuerza, empujo al Cielo sepa-
rándolo de la Tierra. Al fin, se puso a
descansar nuevamente. Cuando le lle-
gó la muerte, entre sueños, su ser pa-
só a formar parte del Cosmos. Su ojo
izquierdo se convirtió en el Sol, el de-
recho en la Luna, su cuerpo en cade-
nas montañosas, su sangre en ríos, su
aliento en los vientos, su voz en true-
no, su pelo en árboles y su sudor en ro-
cío. La creación de Pangú dejo más es-
pacio a Darwin y él mismo se quedó in-
tegrado en la Naturaleza en una bella
entrega en la que todos estamos inmer-
sos, volver a la tierra para servir de ba-
se a una nueva vida.
Pasaron decenas de milenios desde
que Pangú interrumpiera su sueño pa-
ra propiciar la venida del hombre. El
grande, pero limitado mundo, estaba
habitado por divinidades. Nuwa era la
diosa del orden. Su cuerpo tenía la mi-
tad de mujer y la mitad de dragón. Un
día sintió la necesidad de crear aquello
que evitase la soledad en que se encon-
traban ella y su compañero Fushi. Se
acercó al río Amarillo y tomó barro. Con
la masa modeló muñecos que, si bien
eran a su semejanza, tenían piernas en
lugar de cola de dragón. Luego les dio
un soplo de vida y comenzaron a bailar
a su alrededor llamándola madre. Fus-
hi, su compañero, se ocupó de enseñar
a los hombre el conocimiento del fue-
go, las redes de pesca, los ocho hexa-
gramas (cielo, tierra, agua, fuego, mon-
taña, trueno, viento y río) útiles para el
oráculo que serviría de origen al Libro
de los Cambios (1 CHING). Nuwa y Fus-
hi, de esta manera, se convirtieron en
" ”
los padres de los hombres; o al menos
de los chinos. Cuentan las memorias le-
gendarias que Nuwa y Fushi se salva-
ron de un diluvio universal flotando den-
tro de una calabaza gigante.
El mito cosmogónico chino quedó
fundido en una memoria útil para su so-
ciedad agrícola, con claves de la Natu-
raleza: el fuego, el agua, la tierra... lue-
go las plantas... y el metal, cuya máxi-
ma expresión era el oro («CHIN-MU-
SHUEI-HOU-TI). El oro (chin) como ri-
queza, o su equivalencia en dinero, se
transformaron en «la garantía» en una
sociedad azotada de emperadores insa-
ciables y funcionarios corruptos. La tie-
rra generadora de cuanto satisface las
necesidades. Agua, plantas y fuego
constituían el resto de los elementos de
una economía natural campesina. La di-
mensión gigantesca de China suponía
una intercomunicación comercial y con
ella el desarrollo de un espíritu mercan-
til.
Uno de sus incalculables proverbios
dice: «Tres son las religiones y una so-
la la razón» atendiendo a la conexión de
la mentalidad china, en lo unitario, con
el taoísmo, el confucionismo y el budis-
mo; brújulas de la filosofía de «lo chi-
no», complementada con una sabidu-
ría por experiencia.
La fe occidental es sustituida por la
disciplina y el gregarismo. Los chinos se
imitan a sí mismos, fundamentalmente
por la tremenda rigidez histórica de un
feudalismo milenario. Confucio y Lao
Tse, arquitectos fundamentales del es-
quema mental chino, vinieron a confluir
en el crucial momento del paso de la so-
ciedad esclavista a la feudal. Dotaron de
unas normas de filosofía-conducta que,
aún siendo diferentes, se complemen-
taron en particulares modelos del cami-
no de la bondad y el amor, u otras vir-
tudes de su escala de valores.
La institución donde mejor se ha pre-
servado la filosofía china es sin duda la
familia, traslación en diminutivo de la
estructura piramidal y patriarcal del im-
perio feudal. La «familia conjunta»,
6
compuesta por varias familias nuclea-
res, multigeneracional, ha sido el me-
jor ejecutor de la herencia cultural, Aún
hoy conviven tres generaciones (lo que
en el pasado llegaron a ser hasta cinco).
Los criterios para preservar de adversi-
dades a los nuevos campesinos de pro-
greso y poder. Están basados en la fuer-
za de trabajo generada en razón del nú-
mero de manos útiles en los surcos. Es-
tas ideas quedaban refrendadas por los
luctuosos sucesos que podían suceder-
se tras el nacimiento de una hembra.
Las mujeres, además de no aportar el
mismo potencial de trabajo, terminaban
por formar parte de la familia del futuro
esposo. Aún hoy más del ochenta por
ciento de la población conforman la
fuerza agrícola; y con ellos el sustrato
de las rancias tradiciones, feudales en
algunos casos. No es extraño encontrar
en el interior de China carteles con le-
yendas similares a esta: «ESTA
TERMINANTEMENTE PROHI-
BIDO VENDER MUJERES Y
NIÑAS».
Para proteger a la familia (el primer
bien de los chinos) habrá aún más me-
dios. Cada Año Nuevo chino aparecen
a las puertas de las casas (indicativo y
simbolo del hogar) dos imágenes de
guardianes pintadas sobre tablas de al-
mendro. Estas imágenes eran espíritus
tan aguerridos como feos y servían de
espanto para los espíritus atacantes.
Hoy, naturalmente, se producen por de-
cenas de millones a imprenta, y siguen
alimentando la imaginación de los ca-
da vez menos crédulos trescientos mi-
llones de niños chinos.
Sintetizar China en unas líneas es más
que una utopía, una necedad. Podemos
únicamente alertarnos con algunos in-
dicadores. «Peregrinación al Oeste» es
una novela de máxima popularidad en-
tre los chinos de cualquier edad porque
sus protagonistas han saltado integrán-
dose al teatro, a la ópera, a los cuentos
infantiles y modernamente a los dibu-
jos animados del cine. Se base en un
hecho real del siglo VII, durante la di-
nastía Tang: el viaje del monje Xuan
Zhuang a la India en busca de sutras,
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a
escrituras búdicas, periplo que se trans-
formó en tres tomos de narraciones
donde se suceden toda clase de aven-
turas con la participación de dioses, de-
monios y valientes luchadores. Nuestro
viaje «rumbo este» debería tomarse co-
mo lo hiciera el literato Wu Chengen,
una aventura, un viaje a otro mundo
cultural en el que los espíritus confucia-
nos aparecerán por todas partes, los
ríos recordarán milenarias carreteras,
habrá palacios de dragones y supremos
poderes para dar y quitar la vida, la dis-
ciplina será oración religiosa, o la cere-
monia el idioma sublime. Pero más aún
debemos sorprendernos con la China
actual, con la que está haciendo futu-
ro, si tomamos la perspectiva del salto
histórico.
Pablo Neruda recoge la afrenta del tó-
pico pintado especialmente para occi-
dentales:
eras una viejecilla arrugada, infinitamente
pobre
con un cuenco vacío de arroz
en la puerta de un templo.
Entraban y salían los soldados
de todos los países,
la sangre salpicaba las paredes,
te saqueaban como a una casa sin dueño,
y tu dabas al mundo un aroma extraño,
mezcla de te y ceniza,
mientras a la puerta del templo con tu plato
vacío, nos mirabas con tu mirada antigua.
NA
Más tarde, Neruda se acerca hasta el
primer peldaño de la identidad más pro-
funda:
No eras misterio, ni jade celeste.
Eras como nosotros, pueblo puro,
7
IZDA. LAO TSE, BUDA y CONFUCIO.
Una trilogía hecha moral.
SUN YAT SEN, el padre de la República de
1911.
China se levantó
de la postración
histórica
Hoy es un pueblo esencialmente des-
conocido para quienes le recuerdan con
clichés del colonialismo. Aunque la mo-
derna «apertura al exterior» y el peligro
a la «contaminación espiritual» recuer-
dan nuevamente al Yin y al Yang, el ca-
mino intermedio invisible en el que lo
más fácil es esconderse en la masa,
Las grandes cifras tienen un atracti-
vo para la identidad de los chinos. For-
man parte del soporte cultural más allá
de lo geográfico, de lo histórico milena-
rio o de lo demográfico. El idioma chi-
no estaba compuesto por dos mil carac-
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+8) RUMBO ESTE
teres hace tres mil quinientos años. En
el siglos XVIII ya tenía cuarenta mil. Chi-
na está habitada por mil cien millones
de personas de cincuenta y seis nacio-
nalidades distintas en una extensión si-
milar a Europa. Se hablan cincuenta y
tres lenguas y su población conforma
'% la cuarta parte de la Humanidad. Son
descendientes de las comunidades tri-
bales matfiarcales y patriarcales (6.000-
7.000 años, Banpo, Xian, Shaanxi) y de
la «Cultura de Longshan», de comuni-
dades neolíticas patriarcales, agrícola y
ganadera (caballo, vaca, oveja, gallina)
de hace cinco milenios. La memoria his-
tórica aparece en ellos hace cuarenta y
un siglos con la dinastía Xia.
Quitad las montañas
si os estorban
Perfeccionaos hasta
haceros eternos
Vivid en aromonía con
la naturaleza
Los límites terrestres y marítimos de
China se aproximan a la circunferencia
terrestre. Tienen fronteras con Corea
del Norte, la República Popular de Mon-
golia Exterior, URSS, Afganistán, Pa-
kistán, India, Népal, Sikkin, Bután, Bir-
mania, Laos y Viet Nam. Las capitales
Harbin y Kunming están separadas por
4.567 kilómetros de ferrocarril, pero aún
podríamos seguir viaje por otros dos mil
kilómetros antes de terminar el territo-
rio chino. En cifras podemos decir que
los chinos consumen en un año el arroz
que los españoles en un siglo; que ca-
da año aparecen en la calle treinta mi-
llones de nuevos ciclistas, o que sólo en
Shanghai hay más bicicletas que la
suma de habitantes de Madrid y Barce-
lona.
El tiempo, otra dimensión gigante pa-
ra los chinos, es un concepto-herra-
mienta. La existencia de los durazneros
en la montaña Yushan que florecían ca-
da tres mil años y daban fruto cada
otros tres mil tales que, el que los co-
mía se volvía inmortal, apuntan a la qui-
mera del tiempo en las leyendas de los
chinos. Pangú, «hacedor del Universo»,
durmió dieciocho mil años y luego tra-
bajó otros dieciocho mil para poner en
MAPA DE CHINA
China es el tercer país en extensión
sobre el planeta, 9.600.000
kilómetros cuadrados, veinte veces
España y aproximadamente la
extensión de toda Europa (oriental y
occidental). Las fronteras se
componen de 20.000 kilómetros
terrestres y 18.000 marítimos. En su
interior hay veintidós provincias,
cinco regiones autónomas y tres
municipios directamente
subordinados al Poder central. Mil
cien millones de chinos de cincuenta
y seis minorías étnicas forman la
cuarta parte de la humanidad. Allí se
encuentra la cordillera más alta del
mundo y dos de los más grandes
ríos.
orden cielos y tierra. Utilizar el término
«antes de Cristo» (apenas 4.963 años a
partir de la creación del mundo hasta la
«llegada del Mesias» según la Historia
Sagrada de Ediciones Bruño del fran-
quismo) resultaría una agresión cultu-
ral y, para los que tengan una fe, una
agresión religiosa sin el más mínimo
aporte científico. Cuando menos habrá
que plantearse si la «Creación» realiza- .
da en seis días no es una chapuza fren-
te a los dieciocho mil años de Pangú.
Allá por aquellos años de la baratura
8
INDIA
del tiempo vivía un viejo en Peishan, Jiz-
hou, al que apodaban «El Tonto». Fren-
te a la casa del viejo había dos monta-
ñas, una era la Taishang y la otra la
Vangwu. Un día, reuniendo a su fami-
lia les dijo: «Estas montañas nos estor-
ban para dirigirnos hacia el sur, al río
Hansui. Debemos removerlas y echar
sus rocas al mar de Bohai». Comenza-
ron a trabajar todos los de la familia: el
viejo, los hijos, los nietos y los biznie-
tos. Los vecinos les ayudaban en Jo po-
sible. Pasado un tiempo vino por el
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Guangzhou
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lugar uno que apodaban «El Sabio». Al
ver lo que estaban haciendo le dijo al
viejo: «¡Qué tonteríal Nunca terminarás
tu obra. No conseguirás ni que se nó-
te». El viejo le respondió: «No sé cómo
te llaman “El Sabio”. Después que yo
muera seguirán mis hijos y mis nietos
y después los hijos de ellos. Y así inde-
finidamente. Estas montañas aunque
sean muy grandes no crecen. ¿Por qué
no vamos a poder moverlas?»...
En tiempos de la dinastía Shan (ss.
XVI-XI a.n.e.) se crea el calendario. Su
única utilidad era facilitar la organización
de las «estaciones agrícolas». El hom-
bre «debe vivir en perfecta armonía con
la Naturaleza» y el «calendario del em-
perador», compilado por los astróno-
mos de la corte organizaba las reglas del
orden. Tiempo propio para celebrar fu-
nerales, para hacer viajes, para construir
una casa, para festejar... La semana, los
períodos de siete días como medida de
tiempo tan evidente a la cutlura occi-
dental llega a China en este siglo, y pa-
ra no ser cumplida.
El tiempo, en su máxima expresión in-
dividual, se viste de longevidad que, no
es otra cosa que el haber acertado en
la vida. Y esta se consigue por medio
de la práctica de la filosofía china en las
costumbres cotidianas; ejercicios de tai-
Jiguan, respiraciones qigong, sopas me-
dicinales...
Siete son las cosas que debe haber
al empezar el día: leña, arroz, aceite, sal,
salsa, vinagre y te. No hay encuentro
sin te, ni conversación sin te, ni inicio
sin te, ni intermedio sin te. Los chinos
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+8 RUMBO ESTE
el te lo inventaron dentro de la corte-
sía, pero hace siglos, muy probable-
mente milenios, tal vez desde «siempre»
que, quedó como un rito.
La infusión, calmante de la sed, diu-
rética y tónico, «tiene trescientos vein-
te compuestos químicos» y actúa como
antibiótico, como digestivo y como ex-
citante. Está emparentado a la medici-
na, medicina tradicional china, recogi-
da en textos como el «Compendio de
asuntos médicos del Divino Labrador»,
obra farmacológica de la dinastía Han'
del Oeste (siglo Il a.n.e.). Muy proba-
blemente el mitológico «Shen Nong que
probó las cien hierbas» ayudado por el
«látigo divino, látigo acre rojizo» (rega-
lo del Soberano del Cielo a Shen Nong)
que tenía la propiedad de distinguir en-
tre las hierbas medicinales inocuas y ve-
nenosas, encontró el te allá por el alba
de las leyendas chinas.
Todo era inútil si no se evitaba cru-
zarse en el camino del emperador, el
dragón, Dragón, emperador, China y
milenario se confunden. Los dragones
ocupan toda la memoria histórica. En
Mesozoico (la época de mayor desarro-
llo de los reptiles) es conocida por los
biólogos chinos como la «era del dra-
gón». En el diccionario más antiguo de
China, el Shuowen (año 100), se le de-
fine así: «El dragón es el jefe de los ani-
males con escamas. Es capaz de apa-
recer y desaparecer en cualquier mo-
mento, de agrandarse, adelgazarse,
acortarse. Se eleva hasta el cielo en el
equinoccio de primavera y se sumerge
en la laguna en el equinocio de otoño».
Hubo un principe llamado Shuan afi-
cionado a disparar con su arco. Su sé-
quito le alababa la fuerza que tenía pa-
ra utilizar el arco. Cuantos eran invita-
dos por el príncipe a intentarlo simula-
ban no poderlo tensar. Al príncipe le lle-
naban de elogios por su extraordinaria
fuerza. Fue siempre así, que el príncipe
lo creyó y murió sin saber la verdad.
Probablemente fue tan feliz por tener
tanta fuerza como por tener tanta igno-
racia. No obstante, sus arqueros eran
capaces de tensar arcos tres veces más
potentes según la narración de Jin Wen
de hace veinticuatro siglos. Es lógico
deducir que el príncipe Shuan aún sigue
sin enterarse. La historia, sin embargo,
después de tanto tiempo es muy pro-
bable que no sea exacta.
Así ocurriera con un pasaje de la vi-
da del señor Ting, en el Estado de Sung.
Ting tenía que ir a por agua muy lejos
y decidió hacer un pozo en el patio de
su casa. Al concluir el pozo calculó el
ahorro de trabajo que le suponía y co-
mento con sus vecinos y amigos: «Con
el pozo me ahorro un hombre». La no-
ticia corrió de boca en boca hasta pala-
cio llenándose en el camino de las su-
cesivas interpretaciones. Un cortesano
se la transmitió así al Soberano: «Alte-
za, el Sr. Ting, al cavar un pozo en su
patio, encontró un hombre». Cuando la
máxima jerarquía, el emperador, repre-
senta asimismo el más increíble de los
mitos, ser hijo de dragón y dragón a su
vez, es posible creerse que un hombre
pueder nacer en un pozo.
Pero cada mañana, muy temprano,
en la primera escapada de la noche, ha-
ya o no haya en el hogar las «siete co-
sas»; las calles, las plazas, los parques,
las paradas de autobús, se llenan de
grupos de gente apostando a la longe-
vidad. Parece un bello ballet, lento, rít-
mico, como un vuelo ralentizado. Prac-
tican el «taijiguan», la variedad más po-
pularizada del «Wushu», una gimnasia
en clave de taoísmo que combina las fi-
nalidades de autodefensa con las de
mantenimiento de la salud.
Cualquier día, en cualquier amanecer,
no importa en qué lugar, cuando encon-
tremos decenas de chinos practicando
taijiquan, habrá dos elementos unidos
imperceptiblemente: hacer gimnasia pa-
ra conquistar la longevidad y hacer de
chinos.
10
La cuarta parte de
la humanidad
Los siguientes datos se refieren al
avance de 1984, si bien ya superan, por
estimaciones, los mil cien millones de
habitantes.
En el año 2000 proyectan no sobre-
pasar los mil doscientos millones.en ba-
se a la política de una familia, un hijo.
Lugar Población
1. Los municipios
Beijing 9.230.687
Tianjin 7.764.141
Shanghai 11.859.748
2. Las provincias
Hebei 53.005.875
Shanxi 25.291.389
Liaoning 35.721.693
Jilin 22.560.053
Heilongjiang 32.665.546
Jiangsu 60.521.114
Zhejiang 38.884.603
Anhui 49.665.724
Fujian 25.931.106
Jiangxi 33.184.827
Shandong 74.419.054
Henan 74.422.739
Hubei 47.804.150
Hunan 54.008.851
Guangdong 59.299.220
Sichuan 99.713.310
Guizhou 28.552.997
Yunnan 32.553.817
Shaanxi 28.904.423
Gansu 19.569.261
Qinghai 3.895.706
Taiwan 18,270.749
3. Las regiones autónomas
Mongolia Interior 19.274.279
Guangxi 36.420.960
Tibert 1.892.393
Ningxia 3.895.578
Xinjiang 13.081.681
4. Hongkong y Macao 5.378.627
5. Militares 4.238.210
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HISTORIA
DE DOS RIOS
C HINA es, si se quiere, la historia
de dos ríos porque, en torno a
ellos, se desarrolló el pueblo de
la etnia han, el 95% de los habitantes
de la actual RPCh.
El Huanghe (5.464 km.) y el Chang-
jiang (6.300 km.) discurren atravesan-
do'China de Oeste a Este, sacudiéndo-
se emfurecidos como dragones captu-
rados, o arrastrándose lentamente co-
mo lagos arrepéntidos que devuelven al
mar cuanto las nubes les habían pres-
tado. A estos dos gigantes les imitan
otros 50.000 ríos menores con más de
200.000 kilómetros.en un paisaje cultu-
ral de agua y arroz vigilado por grandes
sistemas montañosos, de lluvias con ci-
ta (como la «lluvia de ciruela») y trans-
porte en frágiles juncos (shan-pan, bar-
quichuelo artesanal).
OR-34%
Az)
Qin Shi Huang
Los dioses del agua y del fuego,
Gong Gong y Zhu Rong, se enfrenta-
ron en una batalla de la que saldría vic-
torioso el dios del fuego. La vergúenza
del dios del agua fue tan grande que
quiso quitarse la vida arrojándose de ca-
beza contra las montañas que sostenían
el universo. Las cumbres se rompieron
y al caer dejaron aplastado un rincón del
mundo. Aquel declive provocó que los
ríos se dirigieran al oriente, hacia un
enorme golfo del océano que nunca se
llenaba.
La realidad había que explicarla de al-
guna forma próxima al entorno chino y
a sus fantasías complementarias. Se
fueron formando las tradiciones y de
ellas la gran densidad de la esencia chi-
na. Una historia nada casual.
Shaanxi es una de las cunas de Chi-
na, en el curso medio del río Huanghe.
Trece dinastías se establecieron allí.
También en esta zona, en Yan'An, se
instalaría, tras la Larga Marcha, el Co-
mité Central del Partido Comunista de
China, desde octubre de 1935 hasta
1948, en tierras aluviales de la gran Me-
seta de Loess. Meseta esta que sería la
cuna de la filosofía natural del «yin-
yang», procedente de las experiencias
cotidianas de los agricultores que con-
sideraron la armonía como un elemen-
to de supervivencia; ya que el agua po-
día destruir el paisaje con una simple
tormenta. Los principios básicos («Y in-
yang», activo-pasivo, masculino-feme-
nino, claro-oscuro...) de las fuerzas na-
turales debían permanecer en una inter-
dependencia de equilibrio o sobrevenía
la mutación hacia otro equilibrio, el
cambio.
El río Huanghe se desbordaba y cam-
biaba de curso. Esto ha hecho que apa-
rezcan lechos de cauces por la zona co-
mo fantasmas momificados. En sus cer-
canías, capitales repletas de reliquias de
la historia. En esta zona, Qin Shih
Huang Di, el padre real de la
patria china, en el 221 a.n.e.
realizó la unificación política, geográfi-
ca, de la escritura y de las pesas y me-
didas. También hizo la mayor quema de
libros confucianos, fue el gran inquisi-
dor, y dio el primer gran paso para alla-
nar este proceso de la historia, al dicta-
do. Qin Shih Huang Di aprovechó unos
ríos estratégicos, la «alianza longitudi-
nal» con el estado meridional de Chu y
la «alianza transversal», para acabar de-
secando los ríos de guerra que, duran-
te siglos, corrían entre todos los reinos.
El unificaría la China antigua.
Qin solía aliarse con sus futuras víc-
timas. La traición servía de herramien-
ta porque, la realidad bélica superaba
otros criterios. Por entonces se implantó
la teoría legalista de la intimidación, la
estructuración de un estado racionali-
zado que debía destruir el orden prece-
dente. Las familias supervivientes de las
11
casas nobles de sus enemigos fueron
obligados a formar parte de su corte,
desplazándolos a Xiangyang, la nueva
capital, hija del Huanghe, donde se apli-
caba la política de eliminación del tra-
dicionalismo. Se quemaron los libros
que pudieran oponerse al cambio. Se
instituyó la pena de muerte para quie-
nes los poseyeran, fundamentalmente
el «Libro de los Cánticos» (Shih-ching)
y el «Libro de los Escritos» (Shu-ching).
Más aún, se prohibió criticar el presen-
te evocando la antigiiedad (como era la
técnica confuciana), aún hoy vigente
entre los chinos.
Xian, a escasa distancia geográfica,
la antigua capital Changan, perdura por
más de tres mil años a lo largo de la his-
toria. Dinastías como la Zhou del Oes-
Página 12 · ver la página
+2 HISTORIA DE DOS RIOS
te, Qin, Han del Oeste, Sui y Tang die-
ron lo mejor de su cultura apoyados en
el Huanghe.
En las provincias de Shanxi y Henan,
junto a la de Shaanxi, se desarrollo la
cultura de Longshan, la sociedad escla-
vista de la Dinastía Xia y la dinastía
Shang, albores de la historia de China.
En BO, capital de la dinastía esclavista
SHANG (XVI-XI a.n.e.), y primera ca-
pital del preblo chino es donde se diri-
girá el primer ejército como máquina de
guerra, consecuencia sin duda, de que
previamente se había construido y or-
ganizado un aparato administrativo del
poder del Estado. También por primera
vez aparecen armas de bronce y orácu-
los de guerra.
Después de seis siglos, la dinastía
Shang fue vencida por la que se llama-
ría Zhou del Oeste (X1-770 a.n.e.) que,
en su extinción, trescientos años más
tarde, fue sustituida por la Zhou del Es-
te (770-256 a.n.e.). De los setenta y un
reinos feudatarios de la disnastía Zhou
del Oeste se llega a las siete potencias
de la dinastía Zhou del Este (Oi, Han
Zhao, Wei, Chu, Yan, Qin) en el Perío-
do de los Reinos Combatientes. En su
intermedio quedaban los Períodos de
Primavera y Otoño que soportaron una
etapa de desgaste y la degradación de
la sociedad esclavista. El final sería la
unificación del ya mencionado Qin Shi
Huang Di.
En Kaifeng, sobre el Huanghe se
asentó la dinastía Yin en Xiaotun, de la
que se tienen memorias escritas en hue-
sos de animales o caparazones de tor-
«tugas. En toda esta zona del Huanghe
repleta de explotaciones carboníferas y
árboles frutales, atricherada entre mon-
tañas, resistió un milenio una sociedad
que cantaba al pasado como filosofía
única del orden. Pasados algunos si-
glos, también el budismo iría a eterni-
zarse incrustándose en grandes escul-
turas talladas en las rocas de la cuevas
al noroeste de Datong. Y en Luoyang,
vieja capital, en las cuevas de Longmen:;
Más al este, en el curso inferior del
río Huanghe, nacía el individuo más de-
terminante de la mentalidad china,
Kung-Fu-Tse (Confucio), en el reino de
Lu de Zhou del Este, en QUFU, provin-
cia de Shangdong. En estas tierras se
encuentra una de las cinco montañas
sagradas de China, la Taishan. Y tam-
bién pasa el río más largo creado por el
hombre, el Gran Canal, obra pública pa-
ra la navegación entre el norte y el sur
de China que se utilizaba como carre-
analfabetismo.
Caricatura de la subida al trono de Pu Yi que, a los dos años fue el «viejo niño»
emperador, el último emperador chino, despuesto a los cinco años.
La escritura china tiene unos cuatro mil años de antigúedad si bien su forma actual
proviene del siglo II a.n.e. Esto quiere decir que todos los chinos alfabetizados po-
drían leer un mismo texto, aúnque tuviera dos milenios. No obstante, el mismo tex-
to leído en voz alta por un pekinés o un cantonés no sería comprensible ni entre
ellos ni por un oriundo de Shanghai, de Ningbo, de Amoy o de Fuzhou. El «Pú
tong huá» (mandarín) es la lengua común enseñada hoy en día en la RPCh. Es una
lengua monosilábica compuesta por las cuatrocientas nueve combinaciones de los
setenta y dos monosílabos separados en iniciales y finales. El número de caracteres
llega a los setenta mil aunque los de uso ordinario oscilan entre cuatro y nueve mil.
Esto supone que un fonema puede sobrepasar un centenar de significados.
En 1956 se simplificaban 517 caracteres, postura popular opuesta a los antiguos
criterios feudales que mantenían artificialmente una «lengua literaria» sólo mane-
jada por expertos funcionarios cortesanos. La cultura recogida en los textos ha per-
manecido exclusiva de una minoría. El presente siglo lo iniciaron con un 85% de
tera porque en China el transporte flu-
vial era considerado más seguro y eco-
nómico. En esta provincia el Gran Ca-
nal conserva un tramo de 500 kilóme-
tros.
Confucio viviría en el período de tran-
sición de la sociedad esclavista a la feu-
dal, en los Períodos de Primavera y Oto-
ño. Era descendiente de los reyes de
Chang (1523-1027 a.n.e.) en la rama de
Chong-Se, príncipe de Wei, y siguien-
do la línea de Hong duque de Min, lle-
ga hasta él. Es pues lógico imaginar las
razones para que defendiera un orden
de dominación de la nobleza esclavis-
ta. Sus sentencias están basadas en el
método de «lograr una nueva compren-
sión repasando lo antiguo» y quedaron
registradas en las Analectas, doctrina
conocida como la del «justo medio».
Confucio fue un gran admi-
rador de Lao Tse, lo que no
puede decirse a la recíproca.
Ambos se encontraron en la corte de
Cheu donde Lao Tse era bibliotecario,
cargo de tintes sacerdotales. Confucio
era un «YU», letrado, maestro de cere-
monias y experto en etiqueta «li». Lao
Tse había escrito el Tao-Teking, Libro
12
de la Vía y de la Virtud, el principal de
la trilogía taoísta.
El encuentro de los dos grandes
maestros estuvo cargado del mismo la-
conismo que hoy puede encontrarse en
sus herederos espirituales. Un juego de
silencios, de insinuaciones y de senten-
cias en claves eclécticas, con la persua-
sión de la musicalidad del idioma, la
multivalencia de los caracteres chinos,
la imprecisión de este idioma ideográfi-
co que integra o distancia la realidad se-
gún la interpretación.
Al despedirse, Confucio le «regaló»
la vasija que cuando colgaba vacía per-
manecía torcida, cuando estaba llena se
volcaba y sólo se mantenía a plomo
cuando estaba por la mitad. Así predi-
caba la ejemplaridad de la mesura, el
centro gravitatorio del equilibrio en el
actuar, el «Tchung» (el medio), las le-
yes de la convivencia «li». Lao Tse le ob-
sequió a Confucio la fórmula de la bue-
na dirección: «El que habla se pierde fá-
cilmente en disputas, el que oye sufre
con facilidad equivocaciones motivadas
por las palabras. Cuando se conocen es-
tos dos peligros no se puede errar el
buen camino».
Tanto en Confucio como en Lao Tse
encontramos, al mismo tiempo, lo in-
Página 13 · ver la página
telectual y lo místico. Pero ninguno de
ellos se llama a enviado de los cielos.
Esto les diferencia de Cristo y otros me-
sías. Y a nosotros nos diferencia de los
chinos en criterios básicos de las filoso-
fías respectivas. Sus campos son la
práctica de las virtudes hacia la perfec-
ción que, en algunos casos puede lle-
varnos a la inmortalidad, la peremnidad
o al menos la longevidad.
Sin embargo hablar de la historia chi-
na no es hablar de equilibrio, de paz o
de Virtudes sino todo lo contrario. A ca-
da eraperador, funcionario, militar o te-
rrateniente opregor se ha correspondi-
do una respuesta popular. El levanta-
miento de Chen-Sheng y Wu Guang en
Anhui, los levantamientos de los «ce-
jas rojas» (CHIME!) y Lulin en Hubei y
Henan, el levantámiento de los «pañue-
los amarillos» en Hebei. Sólo los empe-
radores tenían posibilidad de escribir la
historia al dictado. El pueblo debía es-
cribirla con su sangre. Los ejércitos po-
pulares, carentes de uniformes, toma-
ban distintivos a su alcance, como te-
firse las cejas o amarrarse un pañuelo
de color.
Al norte del Huanghe se encuentra el
mayor río de piedra del planeta, los cin-
co mil kilómetros de la Gran Muralla.
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sol
luna
luz (sol + luna)
rio (agua + sonido kiang)
montaña (con sus tres picos)
un hombre
seguir, obedecer (dos hombres,
uno detrás del otro)
árbol
bosque (tres árboles)
agua
fuego
calamidad (agua + fuego)
carácter que tiene sentido
de techo
mujer
paz (lecho 1 mujer)
niño
bondad (mujer + niño)
prisionero (hombre dentro
de un cercado)
luminoso (sol encima
de un árbol)
este (sol + árbol)
13
Fue construida para que otro río, el de
las invasiones de los mongoles, no les
inundase. Aunque, finalmente, Gengis
Khan conquistaría China dando origen
a la Dinastía Yuan. Y él, a su vez, sería
conquistado por la cultura china.
La Gran Muralla se inicia en Hebei, en
el mar y termina en Gansú después de
encontrarse con el río Huanghe en las
zonas colindantes de las mesetas de
Loess. También en Hebei, en el distrito
de Tongxian de Beijing nace el Gran Ca-
nal. Luego de atravesar los municipios
de Beijing y Tiajing y las provincias de
Hebei, Shandong y Jiangsu, el Gran Ca-
nal termina en Hanzhou de Zhejiang. Se
comunica con los cinco principales sis-
temas fluviales de China: el Haihe, el
Huanghe, el Huaihe, el Changjiang y el
Qiantang. Su longitud total es de 1.794
km., y su edad de 2.400 años. En el si-
glo V a.n.e. (Períodos de Primavera y
Otoño) se excavó el primer tramo, cer-
ca de Yangzhou de Jiangsu, un canal
para conducir las aguas de Changjiang
al norte. Luego (siglo VII, Dinastía Sui)
el canal fue ampliándose. En el siglo XII
(dinastía Yuan) se concluyó en su di-
mensión más amplia. Durante las dinas-
tías Yuan, Ming, Oing, el Gran Canal era
la arteria de transportes entre el sur y
el norte.
Actualmente, la navegación fluvial ha
descendido notablemente pero se man-
tiene. Relativo al Gran Canal, existe na-
vegación parcial en Shandong. En otros
lugares es navegable estacionalmente.
Entre Jiangsu y Zhejiang hay tramos,
con 900 km. de recorrido, navegables
todo el año. Por su parte, el indomable
Huanghe, ha sido armansado localmen-
te con diques y obras hidráulicas. Tam-
bién su álcali ha sido controlado y sus
suelos colindantes se han mejorado has-
ta conseguir tres cosechas cada dos
años.
Al sur del Huanghe, las montañas
Qinling sirven de frontera a las cuencas
de este río y el Changjian y, cómo no,
a una primera división global que los
chinos usan para denominar a los del
sur y los del norte.
El Changjiang es la principal vía de na-
vegación fluvial de China, por la cual,
barcos de gran tonelaje, pueden nave-
gar todo el año. Shanghai, en su de-
sembocadura, es el puerto más impor-
tante de China, la ciudad industrial por
excelencia, la capital de la clase obrera
y la cuna del Partido Comunista de Chi-
na allá por 1921. Forma parte de la lla-
nura del delta junto a la isla Chongming.
Allí se encuentran establecidas el diez
por ciento de las grandes y medianas in-
dustrias de China.
Subiendo por el Changjiang hasta el
curso medio llegamos a Jiangxi. Es una
llanura con gran cantidad de vías fluvia-
Página 14 · ver la página
les, conocido como el «Granero al Sur
del Changjiang». De la superficie sem-
brada, el arroz ocupa el 80%. Río arri-
ba, Wuhu, es uno de sus puertos im-
portantes. Doblemente lejano, el lago
Dongting, semeja un lugar de descan-
so en el curso medio. Por estas llanu-
ras, las de Jianghan de la provincia de
Hubei, existe una inmensa red fluvial y
numerosos lagos, dándose a conocer
como «Tierra del Pescado y del Arroz».
La provincia de Hunan al paso del
Changjiang cuenta con más de 4.700
ríos afluentes, los principales el Xiang-
jiang, el Zishui, el Yuanjiang y el Lishui.
Estos y algungs de sus afluentes forman
los 240 ríos havegables de la zona con
100.000 kilómetros de extensión.
Cuando el Changjiang atraviesa las
montañas Wushan forma las Tres gar-
gantas, paso de navegación fluvial en-
tre Hubei y Sichuan. Ya en el curso su-
perior del río en Sichuan, en la llamada
«Cuenca Roja» se llega a una de las ma-
yores extensiones de China. Dos ter-
ceras partes del terreno cultivado son
arrozales. Los barcos de mil toneladas
llegan hasta Chongqing en la época de
crecidas, mientras que los de pequeño
tonelaje pueden navegar todo el año en-
tre Chongqing y Yibin. Chongqing es el
centro neurálgico del transporte fluvial
en el curso superior del río. Su anchura
ha exigido un puente de más de un ki-
lómetro, inaugurado en 1980.
Finalmente el río Huanghe y el
Changjiang pierden sus primeros pasos
en las montañas de la provincia de Qing-
hai, tierra de pastores nómadas y desier-
tos de hielo.
La paradoja histórica se encuentra en
que tras cinco milenios de una sociedad
cerrada que miraba hacia dentro, al pa-
sado como fuente inagotable, a «lao»
(lo viejo) como principio de sabiduría,
a los ríos, y en suma a la economía na-
tural en la agricultura y a la familia pa-
triarcal como unidad socioeconómica,
ha girado revolucionariamente sus ojos
al exterior, se ha abierto, considera a
«xiao» (lo joven) como el futuro o al me-
nos como un igual, el mar (la costa) se
ha convertido en el medio de realizar
una revolución industrial acelerada, y la
rígida e inmóvil familia compuesta se va
desgranando en familias nucleares con
proyectos propios.
Un tercer río, el de Las Perlas, hace
historia sirviendo de puerta sur de Chi-
na en Gunagzhou (Cantón). Parece co-
mo si en lugar de desembocar ascendie-
ra para entrar en una provincia diferen-
te, con un dialecto diferente y unas gen-
tes que viven desde siempre, como ex-
cepción, cara al mar, como sus vecinos
de Fukien, por tierras de chinos emi-
grantes, los chinos ultramarinos.
«La verdadera historia
de Pu Yi» o
«de emperador a AO»
que nacieron en los dos extremos de las clases sociales de una deca-
dente sociedad semifeudal en las fronteras de principios del presen-
te siglo. Emperador y bracero, también sirven de frontera entre la vieja y
la nueva sociedad.
AQ vivía de prestado en el Templo de los Dios Tutelares del pueblo de
Weichuang y estaba en la memoria de todos cuando había un trabajo que
nadie quería hacer. Su creador, Lu Xun, le describe inserto en un medio
con lenguaje de cocheros y buhoneros, competidor del haragán Bigotes
Wang en capturar y comerse sus propios piojos al pie de la muralla; y per-
sona sin antepasados notorios a cuyos espíritus venerar, ni descendencia
que se ocupase de su hambrienta alma a la muerte. conducido ante el pelo-
tón de fusilamiento pasó «a través de tantas calles sin cantar ni un solo ver-
so de ópera». La gente se lamentó de haberle seguido «para nada».
Pu Yi fue también zarandeado en su vida por una historia cambiante,
pero en las alturas. Nace en Beijing en el Palacio Imperial en 1906. Tres mil
concubinas, cientos de eunucos y miles de sirvientes giran en su entorno.
Tiene el imperio más grande del mundo por herencia en clave de la más
antigua cultura viva. A los dos años es ya emperador en el trono y a los
cinco años le vuelven a sentar para que abdique. Sigue viviendo en una
parte del Palacio hasta 1924, en plena República. En 1917 Zhang Xun, que
había sido gobernador militar de Anhui, tramó una operación para restau-
rar a Pu Yi en el trono. Los japoneses le toman como regente de Manchu-
kuo (Manchuria) en 1932 tras su agresión en septiembre de 1931. En 1934
era nombrado emperador con el nombre Kang Teh, por los japoneses, en
plena guerra de resistencia. En 1945 el desarrollo de la guerra le hace prisio-
nero de los soviéticos. Pasa cinco años en la URSS creyéndose aún que
un día volverá a tener un imperio. En 1949 es entregado al Gobierno de la
Nueva China, juzgado y encarcelado durante diez años. Cuando es libera-
do trabaja como jardinero y en el despacho de asuntos culturales del Jardín
Botánico. Escribe su biografía y se reconoce como un simple ciudadano,
todo cuanto hubiera deseado ser AQ.
E u Yi y AQ son, uno en la realidad y otro en la ficción, dos hombres
14
Página 15 · ver la página
2 EN BUSCA DEL
«TAO» DE LA UNIDAD
qe
HINA por su dimensión y diversi-
( dad ha tenido un complicado
diálogo interno; enfermedad
esta de la quesaún hoy no se ha resta-
blecido totalmente, después de cinco
milenios. La búsqueda de la armonía, a
lo largo de la historia dinástica, se ha ba-
sado en un intento de centralización del
poder. El poder se legalizaba a sí mis-
mo y era más rígido en su aplicación-
cuanto más lejano de la capital del im-
perio se ponía en práctica. Así, la ejem-
plaridad sustituía las ideas fracciona-
listas.
Diálogo para la estabilidad es hoy el
camino imperante. Nacionalidades,
idiomas, regiones, áreas de pobreza y
desarrollo, climas, recursos naturales y
procesos políticos diferentes reclaman
un diálogo de justa convivencia para un
desarrollo que tienda a la igualdad.
La aproximación de los diálogos cos-
ta-interior, o campo-ciudad, o... esim-
prescindible en la transición pasado-
futuro. La relación pasado-presente evi-
dencia la necesidad de interpretar in-
gentes cantidades de actitudes sola-
mente comprensibles tomando como
fondo de ojo la perspectiva feudal. El
enfrentamiento entre la «memorable
eternidad del pasado» y «un proyecto
renovador de futuro» (la Nueva China)
ha hecho que también los últimos cua-
renta años hayan constituido un difícil
camino.
Quizás merezca recordar el caso de
algunos grupos de siervos de Qinghai.
Después de ser liberados, atacaban a
los soldados del Ejército Popular en de-
fensa del amo que les había mantenido
en la miseria.
En las dificultades para convivir par-
ticipan componentes muy diversos. To-
mando como referencia las creencias,
las etnias: hui, uigur, kazaka, tártara,
kirguiz, tadzhika, uzbeka, dongxiang,
sala y bao'an son las de influencia islá-
mica. El budismo es su secta lamaísta
tiene influencia fundamental entre los ti-
betanos y mongoles; menos impacto
etnre los tu, quiang y yugu en una de
sus vertientes, y sólo complementaria-
mente sobre los dai, bulang, benglog y
kawa. Los elunchun, ewnk y dawoer
practican el chamanismo.
No hay razón para aferrarse a gran-
des influencias religiosas occidentales si
tenemos en cuenta que aquellos que +
mantienen el esquema de las tres doc-
trinas principales (confucianismo, taois-
mo y budismo) forman el 95% de la po-
blación (93% de la etnia han y 2% de
otras etnias). De acuerdo a las cifras del
obispado católico de Beijing, trescien-
tos nuevos creyentes se incorporan ca-
da año.
Atendiendo a lo geográfico, la diver-
sidad podría iniciarse en el Tibet. Un mi-
llón doscientos mil kilómetros cuadra-
dos, dos veces y media España, para
menos de dos millones de personas. Un
mínimo de cuatro mil metros de altura,
y la cumbre más alta del mundo, el
monte Qomolangma (Everest de 8.848
m) sirviendo de frontera. No hay ferro-
carriles, Dos grados centígrados bajo
cero de media anual en las monta-
ñas norteñas. Lhasa, la capital, tiene
384.000 habitantes. Viven casi del mo-
nocultivo del chingko (una especie de
cebada), y de la ganadería extensiva del
yak, las cabras y las ovejas. Un paraíso
de soledad sembrado de hierbas medi-
cinales silvestres, como: almizcle, friti-
llaria, thunbergii y cordyceps sinensis.
Sólo hoy cuenta con 230 empresas in-
dustriales y mineras, con un total de
30.000 obreros y empleados. Pero no
siempre fue así. Antes del triunfo de la
revolución, una religión color naranja-
amarillo mantenía a la población en un
régimen de servidumbre formando parte
de la propiedd junto a los rebaños.
Xinjiang, la región más norocciden-
tal, tiene 1.600.000 km?, un sexto de la
superficie total de China, más de tres
veces España para doce millones de ha-
bitantes de nacionalidad uigur y las mi-
norías kasajo, mongola, hui, xibo, ker-
gez, uzbek, tajik, rusa, manchu, dawoer
Delegados del Tibet en el Congreso del Partido Comunista de China.
15
Página 16 · ver la página
y tatar. Su religión es el islamismo. Pa
rece ser que Mahoma dijo: «A pesar de
que la sabiduría se encuentra en China,
un país muy lejano, es necesario ir a
buscarla».
En 1949 la región no tenía más de 10
pequeñas fábricas que hoy llegan a
3.965.
La provincia de Oinghai (la «Cuna de
los Rios» porque allí nacen el Huanghe,
el Changjiang y el Lancang) era descri-
ta por los literatos como una región «de-
sierta y pavorosa». La mayoría de los
habitantes se concentran en las tierras
agrícolas de las parte este, que ocupan
sólo un 5%, de la superficie total de la
provincia. Yivir en el resto del territorio
es prácticamente una hazaña sólo apta
para la constitución física de tibetanos,
mongoles y kasajos. La temperatura
promedio anual'en las áreas montaño-
sas es de 8”C bajo cero y en el resto del
territorio 6%C bajo cero a O grados. La
extensión de Qinghai es vez y me-
dia España y su población no
llega a cuatro millones. Cuenta
el Panchen Lama (jefe religioso de una
de las dos sectas budistas tibetanas,
junto al Dalai Lama) que en 1951, cuan-
do partió a caballo desde Qinghai hacia
Lhasa tardó ciento cuarenta días en
llegar.
Los pastores viven bajo toldos de
«fieltro»; beben te con sal y mantequi-
lla de yack y vino de gingke; comen
cuajada, zanba y carne de yack; y utili-
zan boñiga seca como combustible.
Mongolia lleva milenios de nómada.
Camellos para los desiertos. Caballos y
vacas «Sanhe», y ovejas para pastiza-
les a más de mil metros de altitud. Sus
viviendas, las yurtas, son igualmente
nómadas. Y el pueblo tiene mu-
cho de viento en su filosofía,
y de culto a la fuerza como esperanza
de futuro.
Yunnan es la provincia multinacional.
Existen minorías yi, bai, hani, zhuang,
dai, miao, lisu, hui, lahu, wa, naxi, yao,
tibetana, jingpo, bulang, achang, nu,
pumi, jinuo, benglong, mongola y du-
long, que totalizan alrededor de
10.000.000 de habitantes, cifra que re-
presenta un tercio de la población.
>
En Yuanmou se descubrió un fósil de
hombre de hace 1.700.000 años. Pero
son los naxi, un pueblo que ha
llegado al siglo XX en el ma-
triarcado, lo más sorprendente pa-
ra nuestra mentalidad occidental insta-
lada en un patriarcado olvidado de que
la realidad fue de otra manera. Las mu-
jeres de esta etnia tomaban cuatro y cin-
co varones hasta hace un par de déca-
das. Antes del amanecer las montañas
se veían habitadas de hombres que vol-
vían, de la casa de la mujer que les ha-
bía «tomado», hacia la suya.
Yunnan tiene un «clima vertical». El
cambio estacional es pequeño, la dife-
rencia diaria de temperatura grande, y
la diferencia entre la estación seca y la
húmeda, muy notoria. Quince mil espe-
cies de plantas superiores hacen que a
la provincia se la conozca también co-
mo el «Reino de las Plantas». También
conocida por los terremotos y las aguas
termales.
Guizhou es la provincia que tiene más
días nublados en China. Pero el peor de
los nublados es la pobreza. El 87% del
territorio son montañas, el 10% cerros
y sólo hay mil hectáreas de planicie. Hay
un dicho entre chinos: «En Guizhou
el pueblo es muy pobre, el cli-
ma es implacable y la tierra
esteril». De los 26 distritos indigen-
tes de la provincia 24 son de las mino-
rías étnicas miao, buyi, dong, yi, shui,
hui, gelao, zhuang y yao; con una po-
blación de más de 6.000.000.
En cifras oficiales de 1985, el 30% de
la población no tiene garantizado lo ele-
mental del vestido y la alimentación. El
52% son analfabetos o semianalfabe-
tos. Cultivan, crían y tejen para su pro-
pio consumo. La antigua economía
autárquica se mantiene a consecuencia
de las dificultades para realizar la trans-
formación tecnológica y cultural. Pocas
casas están construidas con ladrillos y
16
tejas. Las supersticiones alcanzan a que
cada familia no críe más de un cerdo,
o que para salir de sus «ca-
sas» no existiera mal augurio.
Ningxia está en la meseta loéssica del
sur, en el curso medio del río Huang-
he, con una extensión menor de la oc-
tava parte de España. En la Región
autónoma de la Nacionalidad Hui y po-
see una de las obras claves de control
de crecidas para la producción hidroe-
léctrica y de irrigación.
La Región Autónoma de la Naciona-
lidad Zhuang de Guangxi tiene un cli-
ma protagonista por su largo verano de
aguaceros y tifones que llegan a una
precipitación pluvial de 2.700 mm.
anuales. En esta región se dan dos o
tres cosechas al año y hay numerosas
variedades de frutas tropicales. Las
vías fluviales navegables al-
canzan 5,666 km. Más del doble
densidad de población que España en
siete décimas partes de montañas, dos
de agua y una de tierras labrantías. Jun-
to alos zhuang, las minorías yao, miao,
tong, mulao, maonan, hui, jing, yi, shui
y gelao.
El diálogo es aún hoy un camino es-
pinoso entre diferencias de todo tipo he-
redadas del pasado. Diferencias que se
hacen tanto más notorias cuanto que la
información y los medios de comunica-
ción de masas, con la televisión a la ca-
beza, están testimoniándolas.
Página 17 · ver la página
EN BUSCA DEL «TAO»
DE LA UNIDAD
Ultramarinos,
la guerra secreta
que residen en otros países pero
continúan teniendo u obtienen la
nacionalidad china. Hay treinta millones
emigrados en los cinco continentes; el
90% continúan en Asia, el 7% se ha
desplazado a América, el 2% a Europa,
el 0,7% a Oceanía y el 0,3 a Africa. En
España la comunidad está en torno a los
10.000 En la famosa China Town de San
Francisco viven 40.000 chinos en una
colonia de 27 manzanas.
| Os «ultramarinos» son los chinos
En el siglo XIX, bajo el título de «tra-
bajadores chinos contratados» partieron
para el extranjero varios millones. Tra-
bajaban prácticamente por la comida,
y eran maltratados generalmente.
» Pero, «la hoja caída torna a la raíz»
(dice un proverbio). Las aportaciones
económicas de los chinos de ultramar
a las causas de su patria se transforma-
“ron en una constante. En 1894, el Dr.
Sun fundó en Honolulu la sociedad re-
volucionaria «Xingzhoughui». En 1905
la «Xingzhoughui», la «Guangfuhui» y
la «Huaxinghui» formaron en Tokio la
Liga Revolucionaria de China. Los ultra-
marinos fueron apodados «madre de la
revolución» en 1911. Las huelgas del 25
y 26 de los obreros de Guangzhou y
Hong Kong fueron apoyadas con fon-
17
naron la «Sociedad de Solidaridad con
la Expedición al Norte» y la «Sociedad
de Salvación Nacional de Chinos de Ul-
tramar». Durante el Movimiento de Re-
sistencia Antijaponesa y la Guerra de
Resistencia Antijaponesa, entre el 31 y
el 45 los ultramarinos se solidarizaron
con los compatriotas en combate. Del
37 al 40 pagaron un tercio de los gas-
tos militares antijaponeses («Asociación
Pro fondos Nanquiao», dirigida por Tan
Kahkee). Del 48 al 59, sólo en Guang-
dong y Fujian, se levantaron unas dos
mil escuelas con el aporte de ultrama-
rinos.
La importancia de los ultramarinos es
de tal dimensión cuantitativa y estraté-
gica que sus propias comunidades se
han convertido en el campo de batalla
de la guerra secreta entre Taipei y Bei-
jing.
Página 18 · ver la página
1997
Hong
Kong
HAO Ziyang (30-1X-82) señaló que
Z «en las relaciones bilaterales en-
tre China y Gran Bretaña, exis-
ten todavíá* problemas dejados por la
historia». Se refería a los tratados con-
cernientes a Hong Kong que procedían
de la «política de cañoneras», iniciada
en la Guerra del Opio en 1840. El impe-
rialismo británico contra China había
traído la firma de una serie de tratados
por la decadente Dinastía Oin que, la
RPCh, estimó desiguales.
En 1984 se firmaba un tratado chino-
británico para la transferencia de la so-
beranía de la colonia en 1997, garanti-
zándose por cincuenta años el sistema
capitalista.
Hong Kong, en principio, no era más
que una puerta de entrada a China. Al
cerrarse, con la revolución de 1949, la
burguesía que huyó y la inmigración chi-
na proporcionó una ingente mano de
obra y capital. En aquellos 1.046 km?
se inició una floreciente manufactura de
textiles de algodón para la exportación.
Las facilitades para un desarrollo capi-
talista eran la base de todo: mano de
obra barata, reducidos impuestos y la
vista gorda de unas autoridades en las
que no creía nadie.
Hoy Hong Kong tiene seis millones de
habitantes venidos de todo el mundo
(fundamentalmente chinos) que rezan
al dinero como dios tirano en una igle-
sia de neon. Este centro capitalista sin
precedentes creció a ritmo de vértigo en
medio siglo. Vértigo que se ha transfor-
mado en su esencia de vivir en cuerda
floja entre «hacerse rico» y el terror a
Hongkong Tsai o el Yaumati Typhoon
Shelter de las chabolas flotantes, jun-
cos y sampanes cabeceando unos con-
tra otros formando colonias de decenas
de miles de habitantes, o las colmenas
de Shek Pai Wan, o los nidos de «bus-
cadores de libertad», auténticos basu-
reros vigilados por un miembro familiar
para que otro no les desplace. En me-
dio de todo el Central District, la rique-
za exuberante. Allí hay de todo aunque
uno no pueda comprarlo. Y en el Kow-
loon City, junto al aeropuerto de Kaitak,
las drogas y la prostitución...
En el año 2047... decidirá la genera-
ción que está naciendo.
1999
Macao
N 1987 se firmaba la declaración
E conjunta chino-lusa sobre la
transferencia de la soberanía de
Macao para 1999, justo días antes de
terminar el siglo, como un símbolo de
que el XXI será algo nuevo para China.
Macao se encuentra frente a Hong-
Kongla margen oeste de la desemboca-
dura del río de Las Perlas (Zhujiang), tie-
ne una superficie de 15,51 km? y com-
prende la península de Macao y las is-
las de Dangzai y Luhuan. Su población,
400.000 habitantes, es en un 98% de
chinos, o se consideran chinos a cual-
quier efecto, pese a descender, no po-
cos, del millar de familias portuguesas
que poblaron el lugar y realizaron ma-
trimonios mixtos. Es la primera colonia
europea en el oriente lejano. Santo No-
me de Deus de Macau, la capital, tie-
ne, evidentemente, un Obispado cató-
lico. Pero no de la Iglesia Católica Pa-
triótica China sino de la dependiente del
Vaticano. Otra forma de ingerencia se-
gún lo entienden las autoridades chinas.
El quincenario chino-continental
«Shijie Zhishi» (Conocimiento del Mun-
do) en su número 15 de 1982 se expre-
saba de esta manera: «Cuando las con-
diciones están maduras, el Gobierno
chino ciertamente solucionará las cues-
tiones de Hongkong y Macao en una
forma apropiada, y estas regiones con-
tinuarán desempeñando su debido pa-
pel».
Macao, también conocida como «El
Bingo de Asia», reúne buena parte de
los componentes de la «contaminación
occidental»: juegos de dinero, prostitu-
ción y mercado negro. Con sonrisa re-
primida y expresión de extrañeza, los
chinos suelen sintetizar su idea de Ma-
cao: «¡Tienen carreras de perros!»...
Las carreras de galgos y los deslum-
brantes casinos se encuentran contro-
lados por cuatro familias (dos chinas,
una indochina y una portuguesa) mien-
tras que los judios poseen buena parte
de la banca.
El hecho de poner en práctica «un
país, dos sistemas» no hace suponer
que queda espacio para: «un país, dos
morales».
Taiwa
£5 2 Eume El
ECIR Taiwan y que se asocie
D con un transistor barato, O
con un restaurante, también
barato, es todo uno. Nadie dice que es
un país. Ni los mismos taiwaneses lo di-
cen. Ni el mismo Guomingdang (parti-
do en el poder en la isla) lo dice. Sólo
HUA SING TONG» (Whashingtong)
viene jugando a esta carta desde hace
cuarenta años. Y esto difícilmente se
puede tomar de otra manera que no sea
a risa. Pero si bien Taiwan no es Hawai,
tiene por el contrario mucho de «made
in USA». Aunque sólo sea de imitación
barata.
La isla tiene menos de la mitad de ex-
tensión territorial que Andalucía y apro-
ximadamente la mitad de habitantes
que España. Esto, sin embargo, apenas
significa el 2% de la población china.
No obstante, el gran desarrollo de la in-
dustria ligera es un hecho que inunda
los mercados. Un «milagro económico»
del que se hacen acreedores (edic. in-
ternal. «Noticias de ROC» de Taipei de
6-111-86): «este sistema creado por Tai-
wan (refiriéndose a las zonas de libre
cambio), ha atraído la atención de las
naciones extranjeras (...)». Esto no se
corresponde con la realidad. Las expe-
riencias de zonas de libre cambio como
las de Taiwan ya habían sido puestas en
experimentación anteriormente en el
Puerto Franco Internacional de Shan-
non, Irlanda, en 1958. En ese mismo
año, un estudio de Paul F. Keim de la
universidad de California propuso la
combinación del puerto de Kaohsiung
con la creación de una zona de libre
cambio adjunta. En 1963 la decisión era
firme y en 1965 se inauguraba («made
in USA»). El bajo coste de la mano de
obra china, dispuesta a cuantos esfuer-
zos fueran necesarios para acometer la
supervivencia; el rígido control para que
no se produjera ningún tipo de conflic-
to laboral, incluida la prohibición del de-
recho de huelga (reconocido en la Cons-
titución) atendiendo al estado de gue-
rra permanente; la exención de dere-
chos de aduanas para la importación de
medios de producción y bienes de equi-
po, materias primas y componentes; y
los bajos impuestos sobre el capital y la
renta, consiguieron que el desarrollo
18
Página 19 · ver la página
PRA
, «made in USA»
Mao Zedong y Zhou Enlai con el general norteamericano Marshall en Yan'an en 1946.
económico llegara hasta Taiwan bajo la
paternidad de EE.UU.
La estructura laboral de Taiwan hoy
es la siguiente: industria 50%, servicios
43%, agricultura 6%. Esto le define co-
mo una isla desarrollada que ha toma-
do el tren de la industrialización, pero...
que no puede sobrevivir sin el mercado
exterior. Una crisis del mercado mun-
dial sería mortal para su economía y la
política interna quedaría vacía de
contenido.
Pero este milagro se sostuvo sobre al-
gunos principios de economía planifica-
da: mantener constante el precio de la
moneda taiwanesa frente al USAS y de-
jar abiertas las puertas arancelarias de
una cuota de mercado en EE.UU. que
no era ni equivalente ni recíproca en la
ista. La pretendida identidad
anticomunista de los taiwane-,
ses es, con mayor sentido,
una postura estratégica del
Guomingdang para sostener-
se en el poder de acuerdo con
EE.UU., quien ha compensado en
tráfico de mercaderías y en tolerancia
de dejarse copiar productos y tecnolo-
gía ligera de segundo orden. La defen-
sa por el Guomingdang de los valores
políticos propugnados por «Hua Shing
Tong)» no es sino la defensa del propio
complejo de los intereses políticos-
económicos desarrollados entre ambas
partes. A tal punto que, la moneda tai-
wanesa (NT$), ha permanecido ancla-
da a una relación 40 a 1 USA$ desde
1958 a 1980 constituyéndose Taiwan,
de esta manera, en una «provincia eco-
nómica» de los EE.UU.
En la actualidad con la caída (casi en
un 50%) del valor del USAS, las reser-
vas del Tesoro de Taiwan se han esfu-
mado en semejante porcentaje de su va-
lor. A esto hay que añadir el ascenso de
40 a 30 nuevos dólares taiwaneses por
uno norteamericano, desequilibrando
en un 25% la competitividad de sus ex-
portaciones a EE.UU., el 48% del total
de las exportaciones de la isla. Al redu-
cirse la inversión yanki en Taiwan, al li-
beralizarse la moneda taiwanesa por
abandono del dólar estadounidense, es-
tán empezando a sentir los verdaderos
efectos de la economía capitalista. Aho-
ra es cuando la auténtica filosofía capi-
talista, los verdaderos intereses, empie-
zan a dejar a la amistad en pura duda.
La reunificación de China choca fron-
talmente con los intereses de EE.UU.
por mantener un gigantesco portavio-
nes en Taiwan. La idea de una isla «in-
dependiente» bajo el protectorado de
«Hua Shing Tong» es aún imperante en
el sector más conservador del Congre-
so de los EE.UU.
En octubre de 1986 desaparecía de
Taiwan (después de estar vigente des-
de 1949) la LEY MARCIAL. Esta medi-
da, que deja en suspenso el término de
«estado de guerra permanente» con el
CONTINENTE, da base para pensar que
se ha entrado en un sólido tramo del
«puente» entre una parte y otra de Chi-
na. También las elecciones generales en
un marco político aún muy cerrado y la
autorización para que los taiwaneses
(no militares ni funcionarios) visiten a
sus parientes en el Continente, son
cambios sucesivos del inevitable diálo-
go y acercamiento.
19
Página 20 · ver la página
dl
ASOCIACION ESPAÑOLA
DE CULTURA CHINA
JE JR
Una cultura tan interesan-
te, extensa y milenaria nos
ha llevado a acortar distan-
cias uniendo nuestros es-
fuerzos. Tenemos respuestas
para algunas de las interro-
gantes que se plantean quie-
nes se interesan por aspectos
de esta cultura. El idioma,
la gatronomía, la documen-
tación o los deportes chinos
no son de fácil acceso.
Y están excluidos en nues-
tros estatutos los fines eco-
nómicos, políticos y religio-
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Teléfono 315 07 16.
Pinturas de Jiang Zhaohe sobre observaciones de la reali-
dad en Shanghai durante la Guerra de Resistencia al Japón.
La invasión japonesa constituyó una masacre del pueblo chino
en la historia reciente. Actualmente se han reformado los li-
bros de enseñanza primaria en Japón cambiando la descrip-
ción de la Guerra chino-japonesa. En los actos del cincuenta
aniversario de la matanza de 300.000 personas en Nanning por
los japoneses, realizados tanto en China como en las comuni-
dades de ultramarinos de San Francisco y New York, se reafir-
ma que aún la memoria de la guerra está muy presente en las
generaciones vivas.
20
Página 21 · ver la página
3 JUSTO ANTES DEL FUTURO
El PCCh: Mis enemigos me hacen fuerte, mis errores me debilitan
tinidad, escapando de la policía
que los había localizado, se fun-
da el Partido Comunista de China. De-
cir.que las autoridades del momento, o
ellos,mismos preveían el futuro es bas-
tante temerario porque iban a mediar:
la invasión de lbs japoneses, una gue-
rra mundial y uña guerra civil hasta que,
en 1949, se proclamara en Beijing la Re-
pública Popular China.
Pero inclusive tratar de entender es-
te período sin tomar las coordenadas
previas de la Revolución democrático-
burguesa china en 1911, dirigida por
Sun Yat Sen; sin los intelectuales en-
tusiastas de la Revolución de Octubre
soviética, Li Dazhao y Chen Duxiu, que
iniciaron la difusión del marxismo; o sin
el Movimiento de 4 de mayo de 1919 an-
tiimperialista y antifeudal que generaría
la formación de cuadros y la prepara-
ción ideológica del PCCh, sería un sal-
to en el vacío.
En aquel | Congreso del PCCh clan-
destino de 1921 (I-VII) estaban como
delegados Dong Biwu, Chen Tanqiu,
He Shuheng, Wang jinmei, Deng En-
ming... y Mao Zedong, el personaje más
definitivo para la historia china del siglo
XxX.
En 1923 el PCCh decidió apoyar a
Sun Yat Sen a la reorganización del
Guomindang para combatir a los cau-
dillos militares. El Dr. Sun moría en
1925. En 1927 Chiang Kai-Shek daba el
primer ataque contra el PCCh. Chen
Duxiu, Secretario general del PCCh en
aquellos momentos, apostó por la uni-
dad contra los militares caudillos a cos-
“ta de lo que fuera. El distanciamiento
del movimiento popular le hizo perder
el control de la realidad. En agosto se
procedía al Levantamiento de Nan-
chang dirigido por Zhou Enlai, Zhou De
y He Long. En septiembre Mao Zedong
dirige el Levantamiento de la Cosecha
de Otoño en la montañas Jinggang y se
forma el primer destacamento del Ejér-
cito Rojo de Obreros y Campesinos
(EROC). Ambos grupos se unen en
1928 en las montañas estableciendo la
primera base de apoyo revolucionaria.
Con estas fuerzas resistieron tres cam-
pañas de «cerco y aniquilamiento» lan-
zadas por Chiang Kaishek. Las guerras
de guerrillas se desarrollaron en las pro-
vincias de Jiangxi, Hunan, Hubei, Fu-
kien, Henan, Guangdong, Shaanxi, Si-
chuan, Anhui y Guangxi. Mao Zedong
E N 1921 en Shanghai, en clandes-
ÍA
:B0.
144
FB AN
je
Zhou De, de quien se decía que no había aprendido a perder bata-
llas, escribió (ésta es su propia caligrafía):
«Llevar hasta el fin la Revolución».
estructura en aquellos momentos su te-
sis, de acuerdo a las experiencias, que
el poder se tomaría mediante la lucha
armada cercando a la ciudad desde el
campo para su conquista final. Así ocu-
rrió.
China se encontraba dividida entre los
nuevos caudillos militares, el Guomin-
dang y las bases de apoyo al PCCh. LOs
japoneses, entonces, invadieron el nor-
deste (1931) bajo la fórmula del empe-
rador títere del Manchukuo, Pu Yi.
Se llevaron a cabo nuevas campañas
de «cerco y aniquilamiento» contra el
PCCh. Wang Ming toma la dirección del
Comité Central del Partido y elige una
línea que cuesta el aniquilamiento de las
fuerzas revolucionarias en la «zona blan-
ca» (las del enemigo) y la mayoría de las
fuerzar de la «zona roja». Como conse-
cuencia de los desastres, en Octubre de
1934, el Ejército Rojo inicia lo que se lla-
maría la Larga Marcha de 25.000 li
(12.500 kilómetros).
En enero de 1935, en Zunyi, provin-
_cia de Guizhou, a mitad de camino de
la Larga Marcha, se celebraría una reu-
nión ampliada del Buró Político del Co-
21
mité Central del PCCh. En ella se depo-
sitaría la dirección del Partido en manos
de Mao Zedong que perduraría hasta su
muerte en 1976. En octubre de 1935 la
Larga Marcha concluía en la zona fron-
teriza de las provincias de Shaanxi,
Gansu y Ningxia, en plena Meseta de
Loess, Yan'An.
En 1937, bajo la autoprovocación del
«Incidente de Luguogiao», Japón inicia
un ataque general contra China. Co-
mienza la Guerra de Resistencia contra
Japón que duraría hasta 1945. Bajo es-
ta lucha, el pueblo chino se incorpora
masivamente en las filas del ejército po-
pular hasta alcanzar más de dos millo-
nes de milicianos, un millón de integran-
tes del Ejército Rojo y cien millones de
habitantes de las zonas liberadas.
Un año más tarde Chiang Kai-shek,
apoyado por los yankis, atacó las zonas
ocupadas por el PCCh y desató una
guerra civil con un ejército de ocho mi-
llones de soldados bien pertrechados.
La guerra, que se prolongaría durante
tres años, acabaría con el Guomindang
en la Isla de Taiwan y la proclamación
de la República Popular China.
Página 22 · ver la página
se celebraba en Beijing la | Se-
sión Plenaria de la Conferencia
Consultiva Política del Pueblo Chino.
Esta Conferencia tomó las facultades de
la Asamblea Popular Nacional (aún ine-
xistente). Elaboró el Programa Común
a todas las fuerzas sociales, especie de
constitución provisional, y eligió el Co-
mité del Gobierno Popular Central de la
RPCh. Igualmente eligió a Mao Zedong
como Presidente del Comité y a Beijing
como capital de la República.
D EL 21 al 30 de septiembre de 1949
» El día primero de octubre se procla-
mó la República Popular en la Plaza
Tian'An Men. Zhou Enlai fue nombra-
do Primer Ministro y ministro de Rela-'
ciones Exteriores, Mao Zedong Presi-
dente del Consejo Militar de la revolu-
ción popular y Zhu De como Coman-
dante en Jefe del Ejército Popular de Li-
“beración (EPL).
Las primeras medidas fueron dirigidas
a la confiscación del capital burocráti-
co y a la creación del sector estatal so-
cialista. Se firmó con Stalin el «Trata-
do chino-soviético de amistad, alianza
y ayuda mutua», acuerdos sobre el fe-
rrocarril de Changchun, los puertos de
Dalian y Lushun y los créditos para la
reconstrucción nacional.
De las primeras disposiciones fue la
«Ley del matrimonio» que igualaba los
derechos del hombre y la mujer. Se im-
puso el «tazón de hierro», medida de ca-
rácter populista por la cual «todos de-
berían comer de una olla común», un
igualitarismo que sirvió para paliar la ca-
tastrófica situación inicial. Se promul-
9ó la «Ley de reforma agraria» con la
que en un período de tres años 300 mi-
llones de campesinos pobres tuvieron
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La República Popu
si
$
AS)
acceso a 700 millones de mu de tierra
(1 mu equivalente a 0,6 ha).
A partir de esos momentos, una se-
rie de progresos y bandazos se sucede-
rán en la corta historia de la RPCh. Las
campañas se suceden; contra los «tres
males» (corrupción, despilfarro y buro-
cratismo), contra los «cinco males» (so-
borno, evasión de impuestos, robos de
bienes del Estado, estafa en los contra-
tos con el Estado y hurto de informa-
ción económica), sobre la «eliminación
de los contrarrevolucionarios clandesti-
nos» (1957), con la «directiva sobre la
campaña de rectificación» (contra el bu-
rocratismo), por la «construcción del
Los comunistas chinos apoyaron a la revolución popular en España durante la guerra civil.
22
socialismo según la norma de cantidad,
rapidez, calidad y economía, poniendo
en tensión todas las fuerzas y pugnan-
do por marchar siempre adelante», la fa-
mosísima de «las cien flores»...
Los progresos en la RPCh son indis-
cutibles y forman el basamento de la ac-
tual situación.
Los bandazos y zigzags, trajeron la
inevitable calificación y descalificación
de períodos que se acercaban o distan-
ciaban de las líneas con unos u otros
partidos comunistas y países del área
socialista. Esto era un elemento más en
la complicada compostura del movi-
miento comunista internacional. Parti-
dos comunistas y países socialistas se
quedaban boquiabiertos o apoyaban
fervorosamente el nuevo zigzag inter-
pretado como una genialidad del pro-
ceso que, caía con la misma rotundidad
con la que se había iniciado.
A estos tramos del desarrollo políti-
co de la RPCh habría que llamarlos con-
vulsiones de un proceso muy corto con
pretensiones de salto histórico gigante.
Calificar o descalificar globalmente es-
tos procesos porque no se han adapta-
do alas previsiones, o a las esperanzas
depositadas por una u otra corriente del
PCCH, por uno u otro partido comunis-
ta, próximo o lejano al PCCh, no con-
duce a ninguna parte, ni impide que la
realidad siga su curso. Tampoco porque
se alavaran procesos que ahora son sim-
ple ceniza, y previsiblemente pura his-
toria, se puede eludir el reconocimien-
to de una nueva realidad; ni gastar las
fuerzas en condena perpétua apuntán-
Página 23 · ver la página
= 4 113
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r China
dose al inmovilismo. Para llegar a asen-
tadas conclusiones histórico-políticas
aún falta tiempo, enfriamiento y un pro-
fundo estudio.
Nombrando ahora a los innombra-
bles, los períodos de la «amistad chino-
soviética» a los de la «enemistad chino-
soviética», el «Gran Salto Adelante» o
la «Gran Revolución Cultural Proleta-
ria»,... O, en término de personas, la
«camarilla contrarrevolucionaria de Hu
Feng», la llamada «camarilla antiparti-
do de Peng Dehuai, Huang Kecheng,
Zhang Wentian y Zhou Xiaozhou», la
famosa «banda de los cuatro», o la muy
diferente y nada famosa «banda de
Shanxi», ... debería apostarse por dis-
tanciarse de críticas o beneplácitos ya
devengados, e incluso dilapidados, pa-
ra empezar nuevamente a analizar co-
mo si áun no se hubiera llegado a nin-
guna conclusión, determinación o pos-
tura. Es de preveer que así se verá más
claro, por encima de lo que se recuer-
da haber visto, porque la República Po-
pular China va a seguir su camino, aun
y a pesar de todo. Probablemente la
mejor excusa para nuestras equivoca-
ciones sobre la RPCh sea haber espe-
rado tanto de ella, haber querido tanto
de ella, haberlo querido con el prejuicio
de lo que pensábamos que era mejor
para ella; sin aceptar que tiene tanto de-
recho a sus aciertos como a sus erro-
res. Aquella pobre cenicienta que du-
rante un siglo fuera pisoteada por el im-
perialismo occidental es ya otra reali-
dad, y va a jugar su papel en su mundo
y no el nuestro.
23
Página 24 · ver la página
MEMORIA HISTORICA PARA UN
1976, el año del luto
El 8 de enero de 1976 moría Zhou En-
lai. Sus cenizas fueron esparcidas por
toda China. La plaza Tian'Anmen se
constituyó en un funeral permanente de
coronas y poemas caligrafiados en su
memoria. En abril los visitantes de
Tian'Anmen alcanzaban cifras millona-
ias. Coronas y poemas cubrían el Mo-
numento a los Héroes del Pueblo.
El 6 de julio moría Zhu De. Nadie po-
día creerlo. Había sobrevivido a todas
las batallas del siglo y... sus cenizas
quedaban en el cementerio de Ba'Baos-
han, en un pequeño recinto de milita-
res ilustres,
El 9 de septiembre moría Mao Ze-
dong. El último de los «cinco grandes»
desaparecía dejando tras de sí un vérti-
go del futuro (los otros dos eran Sun
Yat Sen y Liu Shaoqi). Se abría una pá-
gina impredecible.
Zhou Enlai
(Huaian, Jiangsu, 1898-1976)
Estudió en China, en Japón y en
Francia, donde fundó una célula china
de juventudes comunistas. También en
Gran Bretaña y en Alemania.
De vuelta a China (1924) fue instruc-
tor político de la Academia Militar de
Huan-pu, en Guangzhou. Participó en
la organización del ejército de Kianxi y
en la Larga Marcha (1934). Fue Vicepre-
sidente del Consejo Militar Revolucio-
nario. Representó a los comunistas en
las negociaciones con Chang Kaishek
en 1936. De 1938 a 1941 ocupó el car-
go de Vicedirector de la Sección Políti-
ca del Consejo Militar Nacional.
En 1945 era miembro del Consejo Po-
lítico del PCCh. En 1949, una vez pro-
clamada la República de China, se le
nombró Primer Ministro y Ministro de
Asuntos Exteriores. Con este cargo di-
rigió las delegaciones chinas en la Con-
ferencia de Ginebra (1954) y en la de
Bandung (1955). Al producirse la «re-
volución cultural» permaneció al lado de
Mao Tse Tung sin enemistarse con el
presidente Liu Shaoqi, actuando como
un elemento moderador. Después per-
maneció al margen de la corriente diri-
gida por Lin Piao y Chen Po Ta (1968-
1970). Se dice en China que, durante la
«revolución cultural», Mao impidió per-
sonalmente que se atacase a la figura
de Zhou Enlai. Se dice igualmente que
si esto hubiera ocurrido, el pueblo en
general se hubiera levantado porque go-
zaba de una reputación a prueba de to-
Mao Zedong con Zhu De en el aeropuerto de Yan'an en 1946.
da crítica. Derrotada esta, Zhou quedó
como líder hegemónico del aparato es-
tatal.
Zhu De
(Yilong, Sichuan 1886 -
Peking 1976)
Ingresó en la Tongmenghui (Liga Re-
volucionaria de China) cuando era un
muchacho. Inició su carrera militar en
1909 y participó en la Revolución de
1911 en el partido de Sun Yat-Sen.
También en el levantamiento de Yun-
nan contra Yuan Shikai (1915).
La Revolución de 1917 dirigió sus pa-
24
sos hacia el marxismo-leninismo. En
1922 ingresó en el PCCh en Berlín. En
1927 formó parte en la sublevación de
Nanchang y fundó, como Mao, un ejér-
cito rojo. Ambos se unieron en las mon-
tañas Jinggang. Colaboró en la organi-
zación de los soviets de Fukien y Kiang-
si. Comandante del primer ejército de
línea de la Larga Marcha. Más tarde fue
comandante de la VII División. En la
Conferencia de Zunyi apoyó la línea de
Mao. Se mantuvo fiel e intransigente
contra las actividades de Zhang Guotao
por escindir al PCCh y al Ejército Rojo.
En la Guerra de Resistencia a Japón y
en la de Liberación demostró ser el gran
estratega militar chino. Dirigió operacio-
Página 25 · ver la página
> LIDERES.
nes militares en el frente de batalla del
Norte, estudiando y desarrollando la es-
trategia y las tácticas de la guerra de
guerrillas antijaponesa, el establecimien-
to y la ampliación de las bases de apo-
yo en la retaguardia enemiga y el reclu-
tamiento de las fuerzas armadas popu-
lares. El VIl Congreso del PCCh le rati-
ficó en el politburó donde había ingre-
sado en 1934. Comandante en Jefe del
E.P.L. (1946-1954). Vicepresidente de la
RPCh (1954-1959). Mariscal en 1955, En
1956 Vicepresidente del CC del PCCh.
Durante la RC fue uno de los dirigentes
históricos contestados por los guardias
rojos. No obstante, en el IX Congreso
del PCCh (1969), fue elegido miembro
permanente del buró político como Pre-
sidente del Comité Permanente de la
APN. En el X Congreso del PCCh (1973)
fue reelegido.
Tumba abierta por
una memoria rota
Liu Xahoqi
(Ningxiang, Hunan 1898-1969)
Compañero de Mao Zedong desde la
juventud. Ingresó en el PCCh en 1921.
A partir de 1927 se dedicó al trabajo
clandestino del Partido en las «zonas
blancas». En el Comité Central en 1927
y el Politburó en 1931. En 1930 estuvo
en Moscú y formó parte del buró eje-
cutivo del Congreso Internacional de
Trabajadores. Participó en la Larga Mar-
cha apoyando la línea de Mao en la
Conferencia de Zunyi en 1935. Durante
la guerra contra el Japón fue comisario
político del IV Ejército (1941). En 1943
fue Secretario General del PCCh y Vi-
cepresidente del Politburó en 1945 y Vi-
cepresidente de la República en 1949.
En 1959 sustituyó a Mao como Presi-
dente de la República. Liu era partida-
rio de una evolución económica que ga-
rantizase en primer lugar el aumento de
la producción y propuso pausas en el
proceso de socialización de China. De
este modo se convirtió en el principal
obstáculo para el proceso revoluciona-
rio dirigido por Mao. Fue acusado de re-
visionista, de boicotear la prosecución
de la lucha de clases una vez el proleta-
riado ha tomado el poder y de supedi-
tar los intereses políticos a los econó-
micos. Es autor de entre otros de: «Co-
mo ser un buen comunista» (1939) y
«Sobre la lucha dentro del Partido»
(1941), Acosado por la «Revolución Cul-
tural» fue expulsado del Comité Central
a finales de 1968. El 12 de noviembre de
1969 moría en la prisión de Zhengzhou.
A »
El joven Mao hablando en una asamblea de
Yenan en 1944.
HINA es Mao y Mao es China en
( tanto en cuanto se hable del si-
glo XX. Nace en Hunan, en una
aldea llamada «Montaña de la Música».
A los ocho años aborreció a Confucio
por aquello de que un hijo debe ser res-
petuoso de su padre aunque sea un
monstruo. Su padre no era tal pero se
esmeraba en doblegar a un niño que se
mantuvo indomable hasta la muerte.
Mao Zedong se apuntaba del lado de los
campesinos que explotaba su padre y
terminó por distanciarse de él, de su
pueblo natal y del mundo decadente
que vivía. A los 17 años se cortó la co-
leta. Con la caída de la Dinastía Qin
manchú y bajo el peso ideológico mar-
cado por el nacionalismo de los «San
Min Chu l» (Los «Tres Principios del
Pueblo») del Dr. Sun Yat Sen, se alista
en su ejército. Conoce a Li Ta-chao en
Beijing, el introductor del marxismo en
China. Participa en el Movimiento del
4 de mayo de 1919. En 1921 es uno de
los doce asistentes al | Congreso del
25
Mao
Zedong
PCCh, en Shanghai. En 1924 es elegi-
do miembro del Comité Central ejecu-
tivo del Frente Nacionalista en el que
participaban integrados los comunistas.
En 1926 dirige el movimiento campesi-
no de Hunan. En 1927 es elegido miem-
bro suplente del Politburó Central del
PCCh. Monta la insurrección de la «Co-
secha de Otoño» y es excluido del Po-
litburó del PCCh. En 1931 es elegido
Presidente del Gobierno nacional de la
República Soviética china de obreros y
campesinos en Juichin. En 1934 parti-
cipa en la Larga Marcha con el Primer
Ejército. En la Conferencia de Zunyi en
1935 es elegido Presidente del PCCh
que, toma a su vez, la resolución de ha-
cer suya la idea de tomar el poder me-
diante la lucha armada con el cerco a
las ciudades desde las zonas rurales.
En 1941, en Yan'An, lanza la «cam-
paña de rectificación del espíritu del par-
tido». En 1945 es reelegido Presidente
del PCCh en el VII Congreso. En 1949
es nombrado Presidente de la Repúbli-
ca Popular China que se acaba de pro-
clamar. Es reelegido en 1954. En 1960
prepara las tesis del «gran Salto Ade-
lante» y de las «comunas del pueblo».
Con la retirada de los técnicos sovié-
ticos en tiempos de Jruschov (1960) la
economía china entra en un caos. En
mayo de 1964 se editan cerca de mil mi-
llones de ejemplares del «libro Rojo» (ci-
tas de Mao) que servirán de enseñanza
fundamental en el período de la «Gran
Revolución Cultural Proletaria». El retra-
to de Mao se hace presente en todos
los lugares y en todos los actos sobre-
pasando toda medida formal y llegan-
do al culto de la personalidad. En 1969
se desarrolla el IX Congreso con nom-
bramiento de Lin Piao como sucesor de
Mao y sancionando el fin de la «Revo-
lución Cultural». En 1972 Mao se entre-
vista con Richard Nixon, Presidente e
los Estados Unidos. En 1976 moría Mao
a los ochenta y dos años.
En los últimos años se cae en polari-
zar los análisis políticos, necesariamen-
te, con Mao o contra Mao. Sin embar-
go todos los sectores chinos coinciden
en reconocer a Mao como la figura in-
discutible que dirigió la revolución ha-
cia la toma del poder, a la instauración
de la Nueva China. Nadie discute que
su figura fue definitiva y que sin él, muy
probablemente, aún podrían estar en la
«oscuridad del túnel».
Página 26 · ver la página
Estructura del poder ]
l
Cclich
WA A Comité central del phdo
APN F 1
Congreso nacional popular | ---=—========== === o
ó | Presidencia del estado
O 1
bl | Presidente: Vicepresidente: Politbi ce
| Li Hsien-nien Ulanfv
L
OA [SS]. ri] ai ed [ |
[ Suprema Sopronia.coná Consejo de estado Comisión Miembrosirman
aga la popular Primer ministro: militar:
popular Li Peng nacional Miembrobrdin;
Viceprimeros ministros:
Wan Li, Yao |-lin,
Wen Chi-yun, Chiao Shih
[ Congreso popular provincial (municipal) P_
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Aa Secret) cen
| Gobierno popular provincial (municipal) | Secretih gen
a Zhaolyang
Congreso popular departamental (municipal) | Se |
ÑN Gobierno local Si tl
A Nx S
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Ñk SS 5] Comité provincial ( cipal;
[o Congreso popular de Hsien (Chen) k Y Gobierno popular departamental (municipal) L So l municipalidles e:
o Sn E
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>, | Gobierno popular de Hsien (depar- > $ ÑÁ e o Corilé local
[ Congresos populares primarios h tamento) y chen (municipio chino) P=. > SE
a a No
EN na [Comité depañinenta
y Comités de residentes de pueblos (aldeas) | = o, os Ss
A == o Ss
o “==3] Organizaciónfimari
El PARTIDO COMUNISTA DE CHINA (PCCh), su Comité Central (CC), el Buró
Político (BP) la Comisión Permanente del B.P. y el Secretario General represen- Línea continua = conexión administrativa y legislalW Lin
tan en este orden el control de todo poder en la República Popular China.
La Asamblea Nacional Popular (APN), conocida tmabién como Congreso Na-
cional Popular, es el organismo supremo del poder del Estado para el nombra-
miento de Presidente, primer Ministro y resto de los miembros del Consejo de
Estado. Es también el organismo que ejerce el poder legislativo. Hasta el XIII Con-
greso, Peng Zhen, su presidente y principal opositor a Deng Xiaoping ejercía la
lucha por el poder desde esta institución. Hoy el futuro de Peng Zhen puede cali-
ficarse de jubilación.
Presidencia del Estado y Congreso de Estado representan la administración
por medio de los diferentes Ministerios, Comisiones Nacionales, el Banco Popu-
lar de China, las Academias de Ciencias, la Agencia Xin Hua y la Oficina de
Contaduría.
La Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino recoge la pluralidad de la so-
ciedad china en lo político. Funciona bajo la idea patrón de «frente único» y se
compone de representantes de partidos democráticos, personalidades patrióti-
Cas, y representantes de chinos ultramarinos, de Taiwan, Hong Kong y Macao.
Como órgano de consulta y propuesta carecía de poderes reales y no era tomado
como un organismo a contar, pero, tras el XIII Congreso, parece apuntarse que
el contenido va a variar para poner el marcha el proceso final de reunificación
con Taiwan y de participación de las grandes masas populares. Para la presiden-
cia de este organismo está pronosticado Hu Yaoban y, en ese caso, podría apos-
tarse que el cambio es innegable.
26
Zhou Enla, Zhu De y Mao en la plaza de Tianalmen ó
Página 27 · ver la página
PCCH
en la República Popular China
h
ecomunista china | —---====-- A A A A A AAA AA 7
v CCPPCh
[ Conferencia consultiva política del pueblo si
:entral » Asamblea
Presidente:
Den YingChao
nanentes: Comisión Comisión
consultiva militar
dinarios: central central
Presidente: Presidente: ,
Chen Yun Deng Xiaoping,
Den Xiaoping en un discurso
=== E
central
yjeneral:
ng
ipal; en este nivel son
5 especiales)
local
2ntal (municipal)
naria del partido
Línea discontinua = control del PCCh
el actual equilibrio del poder en la RPCH. Su resistencia a los huracanes
de la historia le han hecho volver a ascender en diversas ocasiones tras
cada caída. Esto han tardado en aprenderlo algunos otros dirigentes como Peng
Zhen o Po | Po; inclusive Chen Yun o Yang Shangkun. La línea de Deng es el
«testamento político» de Zhou Enlai y, por ampliación, de Liu Shaoqí. Emplean-
do como palanca «la práctica constituye la única norma para discernir la verdad»
ha dado al trate con no pocos dogmáticos. Y bajo el principio «un país, dos siste-
mas» ha conseguido pacíficamente la recuperación de la soberanía (1997 y 1999)
de Hong Kond y Macao; y plantea con ello una alternativa para resolver la reunifi-
cación de la patria, incluso Taiwan.
Finalmente, y por iniciativa de Deng Xiaoping; este, Li Xiannian y Chen Yun
tomaron la delantera en su retiro del CC del PCCh. La decisión de rejuvenecer
el CC del PCCh en su «primera columna» estaba en marcha. No obstante, Deng
se mantendría (desde 1981) en la presidencia de la Comisión Militar Central.
D ENG Xiaoping, sichuanés de 83 años, es el dirigente del PCCh que marca
nen en 1954.
27
Página 28 · ver la página
La cuestión del poder
N el XIII Congreso del Partido Co-
E munista de China se han dirimi-
do cuestiones de reformas políti-
cas y económicas pero, fundamental-
EPL
L hablar del poder que ostenta el
A Ejército Popular de Liberación
como institución no puede ol-
vidarse su origen, ni su corta pero in-
tensa historia. Y la doble militancia de
miembros del PCCh no puede generali-
zar la idea de superposición de ambas
instituciones.
En las montañas Jinggang se unían
dos contingentes de fuerzas provenien-
tes de los levantamientos de Nanchang
y de la Cosecha de Otoño. Sus jefes
Zhu De y Mao Zedong. A aquellas tro-
pas desiguales de pertrechos y arma-
mento se las denominó Ejército Rojo
(1928). Diez mil hombres: dos regimien-
tos con fusiles y cuatro con lanzas de
bambú. La creación de bases de apoyo
campesinas para cercar las ciudades hi-
cieron que estas fuerzas populares cre-
cieran y sobreviviesen aún a las campa-
ñas de «cerco y aniquilamiento» lanza-
das por Chang Kaishek.
Mao dijo: «Nuestro principio es que
el Partido manda los cañones, y nunca
se ha de permitir a los cañones que
manden al Partido». El «mejor ratio en-
tre miembros y no miembros del Parti-
do en el EPL es de uno a tres».
La fuerza del EPL como institución no
es desdeñable. Deng Xiaoping a la ho-
ra de jubilarse ha mantenido la Presiden-
cia de la Comisión Militar. También
Yang Shangkun era capitán cuando
' Deng Xiaoping era un simple soldado.
O Zhu De, el Comandante en Jefe del
EPL, había sido a los treinta años ge-
neral de brigada y comandante supre-
mo de las fuerzas del Kuomingtan en |
provincia de Sichuan. O Lin Piao, cuan-
do era Ministro de Defensa creyó poder
controlar el PCCh desde el EPL porque
controlaba a sus comisarios políticos.
La idea de un ejército al estilo occi-
dental debe desdeñarse porque sus fun-
ciones no son únicamente de defensa
sino de obras públicas, lucha contra la
desertización, industriales, enseñanza,
protección civil y culturales, aún con sus
propios estudios cinematográficos.
mente, se ha tratado la cuestión del
control del poder como unidad de ac-
ción en este proceso reformista en un
rejuvenecimiento generalizado de los
nuevos miembros del Comité Central.
Se han jubilado quienes por edad o fal-
ta de otros conocimientos se estaban
quedando en mera historia viva. Este
era el caso del general Wang Zhen, el
legendario 359, del que se decía que no
le tenía miedo a nadie porque en la «re-
volución cultural» se había mantenido
leal a sus compañeros de siempre aun-
que hubieran caído en desgracia. O el
caso del presidente Li Xiennien al que
la edad no le permite otra alternativa
que el retiro. Pero también se trataba de
la lucha interna por el control del PCCh.
La máxima figura de oposición a Deng
Xiaoping era Peng Zhen, antiguo alcal-
de de Beijing, y Presidente de la Asam-
blea Nacional Popular, organismo que
en la próxima primavera nombrará y ju-
bilará a buena parte de los miembros del
gobierno. Probablemente Peng Zhen
creyó ser el único que tensara el arco
del poder como le pasara al príncipe
Shuan. Quizás no leyó con suficiente
Someter a los opositores
sin combate, acabar con los
planes del contrario
atención el «arte de la Guerra» de Sun
Tsu, o los «Chan-kuo tse» (libro que re-
coge las intrigas de la época de los Rei-
nos Combatientes); aquello de que, «el
supremo refinamiento en el arte de la
guerra es emprenderla con los planes
del enemigo» o «someter al ejército ene-
migo sin combate, tomar las ciudades
sin asalto y derrocar un estado sin ope-
raciones prolongadas», La información
previa sobre el «enemigo» tiene más efi-
cacia que un campo de batalla teñido
de sangre. La primera batalla lanzada
por Peng Zhen fue la que le costó el car-
go de Secretario General a Hu Yaoban
el pasado invierno tras las manifestacio-
nes estudiantiles. Con posterioridad lan-
zó otra contra Zhao Ziyang, el otro bra-
zo de Deng. En ese momento quedó en
toda su dimensión descubierto el obje-
tivo de Peng Zhen: sustituir a Deng
Xiaoping. La batalla la ganaba o la per-
día. Sus propios seguidores se dividie-
ron y hubo quien calificó de «traición al
Partido» tratar de sustituir a Deng. A
partir de ese momento Hu Yaoban apa-
recería públicamente en los momentos
28
claves: un discurso en la ANP, una fo-
to con Zhao Ziyan en la primera página
del Renmin Ribao, en la mesa presiden-
cial del XlIl Congreso, entre Zhao Zi-
yang y Deng Yingchao, viuda de Zhou
Enlai y Presidenta de la Conferencia
Consultiva Política del Pueblo chino. En
la misma mesa se encontraba Chen
Yun, un gran teórico, opositor a Deng
Xiaoping, y segundo hombre de Peng
Zhen. Este y Chen Yun desaparecían del
Buró Político y del Comité Permanente
del mismo órgano mientras Hu Yaoban
era elegido finalmente como uno de los
diecisiete miembros del Buró Político del
Comité Central. Se apunta que será
nombrado Presidente de la Conferencia
Consultiva Política del Pueblo chino
sustituyendo a Deng Yingchao. Hu, el
que fuera hombre fuerte de la Liga Co-
munista de la Juventud y Secretario ge-
neral del PCCh tiene aún muchas tareas
que cumplir en la cúpula del poder, a
diferencia de otro gran destituido, Hua
Guofeng, hombre puente entre Mao Ze-
dong y Deng Xiaoping que se ha man-
tenido en una segund fila del Comite
Central.
La batalla por el poder ha terminado,
Deng Xiaoping se ha retirado de la ma-
yoría de sus cargos manteniendo el de
Presidente de la Comisión Militar Cen-
tral, puesto que desde el que el retiro
es un ascenso a un nivel de poder arbi-
tral para caso de emergencia. Zhao Zi-
yan se ha definido como el nuevo hom-
bre fuerte de China como Secretario ge-
neral electo y como motor de la refor-
ma. Li Peng, 59 años, hijo adoptivo de
Zhou Enlai y candidato de los intelec-
tuales ha llegado a su meta como miem-
bro del Comité Permanente del Buró y
como Primer Ministro interino hasta la
Próxima Asamblea Nacional Popular.
Ausente de las luchas internas y tacha-
do de prosoviético es un caso excepcio-
nal del rejuvenecimiento del Partido con
tecnócratas. Oiao Chi, 63 años, es un
experto en temas legales y científicos,
miembro también del C. Permanente.
Hu Qili, 58 años, reformista del equipo
de Hu Yaoban. Y el quinto miembro,
Yao Yilin, 69 años, segundo economis-
ta más importante de China, hombre
para el que las decisiones se toman con
números, un buen censor para no caer
en triunfalismos desarrollistas.
Chen Yun sustituía a Deng Xiaoping
en el cargo de Presidente de la Comi-
sión de Asesoramiento, fórmula de se-
gunda línea que dejaba a Peng Zhen ais-
lado y sin futuro previsible, muy posi-
blemente en un lugar en las tinieblas.
Página 29 · ver la página
67
"OUyD EISIUMWOo Opueg Jep 0seJBuo) 111X 18 ¡e1guab oJ99dsy
Página 30 · ver la página
N PCCh de las «tres generacio-
U nes» es decir una representa-
ción del poder acorde con la
situación actual de la RPCh. Es decir
jubilación para grandes luchadores y
revolucionarios que ya cumplieron su
papel en la historia china. Las tres co-
lumnas del PCCh se corresponden
igualmente a nivel provincial. En 1982
se jubilaron dos millones de cuadros de
avanzada edad. Se trata de rejuvenecer
con cuadros, profesional y culturalmen-
te, más preparados. El 20% de los mili-
tantes del PCCh ha pasado por cursillos
de capacitación para que superen un
mínimo de estudios.
Ñ
TRES
GENERACIONES
PARA EL
PCCh
La primera generación está compues-
ta por los veteranos, cuya máxima re-
presentación se encuentra en Deng
Xiaoping. Esta generación estaría en
vías de ser reemplazada a corto plazo
no sólo de sus cargos en el Buró Políti-
co sino de todos. La segunda genera-
ción les viene sustituyendo desde el XIII
Congreso, de la que Zhao Ziyang es ex-
ponente fundamental. La tercera gene-
ración, que tenía a miembros como Hu
Oili, ya va avanzando. Es la formada por
miembros en torno a los cincuenta
años. tras ella, la generación de los
cuarenta y tantos. La definición de los
líderes de esta generación es una tarea
Urgente porque han de constituirse bre-
vemente en la tercera. Generación que
empieza a coincidir con los primeros jó-
venes que participaron en la Revolución
Cultural.
La idea es, parece ser, que no haya
«crisis de herencia». Y en este trazado
de consolidación del PCCh, a partir de
la línea de la IIl Sesión Plenaria del XI
CC, se dice que se eliminan «personas
de tres tipos»: a) los seguidores de Lin
Piao, Jiang Qing, etc. b) las personas
con ideas «fraccionalistas fuertes», y c)
aquellos que aún hoy en el PÓCh se
descubra que se significaron por la agre-
sión, destrucción y pillaje durante la RC.
Todos estos tendrían derechos de ciu-
dadanos, pero no podrían ser promovi-
dos a representantes del colectivo. La
estabilidad de China —dicen— está ga-
rantizada en esta y la próxima genera-
ción.
«Avancemos por
el camino
de un socialismo
con peculiaridades
chinas»
(Sinópsis del informe de Zhao Ziyang
ante el Xlll Congreso del PCCh)
ECOGE el informe un conjunto de
E avances y errores acontecidos
en la «modernización socialista»
desde la histórica III Sesión Plenaria del
XI Comité Central del PCCh de 1978. Si-
túa la construcción económica como
eslabón central afirmando que se han
alcanzado los medios que garantizan la
satisfacción de las necesidades de ali-
mentación y vestimenta de los más de
mil millones de chinos.
La estructura social se ha desplaza-
do en sesenta millones de personas del
campo a la ciudad por generación de
puestos de trabajo; y otros ochenta mi-
llones de campesinos han envoluciona-
do de actividad agrícola a tareas no agrí-
colas, mejorándose el abastecimiento
general de los mercados en el campo y
en la ciudad en un desarrollo más o me-
nos armónico. No obstante existe un
desequilibrio entre la demanda global y
la oferta global de la sociedad. Se ha ex-
tendido la educación obligatoria de nue-
ve años de duración. Y denuncia la per-
sistencia del burocratismo y la corrup-
ción de algunas personas dentro de las
filas del Partido.
Se define el presente como «etapa
primaria del socialismo» y se califica de
utópica la idea de que se pueda salir de
esta etapa primaria sin que medie un
gran desarrollo de las fuerzas producti-
vas. Retoma la perspectiva histórica del
siglo y medio anterior encajonado en
Una situación semicolonial y semifeudal
para ubicarse en el presente sistema
económico socialista basado en la pro-
piedad social de los medios de produc-
ción. Se dan setecientos millors de
personas viviendo en el medio rural pro-
duciendo, esencialmente, alimentos
con aperos manuales. Se generaliza el
bajo nivel científico y tecnológico de las
30
empresas, si bien en determinadas ra-
mas puntuales se está a los más altos
niveles mundiales,
Las «ideas decadentes del feudalis-
mo» y «la fuerza de la costumbre pro-
pia de los pequeños productores» per-
manece incluyendo como freno en el
desarrollo. Alertan también so-
bre la «búsqueda a ciegas de
lo absolutamente puro», o de
situaciones del pasado en las
que entre otras la «moderni-
zación de la producción, eran
tildadas de restauración del
capitalismo». En la «etapa prima-
ria del socialismo» en la que se encuen-
tran deben ir «librándose de la pobreza
y del atraso» transformando al país de
actividad agrícola manual en un «país
industrial moderno». Se afirma que
«ningún país puede desarrollarse en ais-
lamiento» porque debe «asimilar los fru-
tos de la civilización mundial». Deberá,
en la etapa primaria, mantener el prin-
cipio «a cada uno según su trabajo» co-
locando en «primer plano el desarrollo
de la ciencia, la tecnología y la educa-
ción y reacomodar la construcción eco-
nómica de tal modo que tenga como
base de sustentación el progreso cientí-
fico-tecnológico y la elevación de pre-
paración de los trabajadores». Mante-
ner en «equilibrio aproximado la oferta
y la demanda globales» y racionalizar la
correlación entre las ramas económicas
para conseguir buenos resultados ma-
croeconómicos. «Ampliar y profundizar
la apertura al exterior y fomentar sin ce-
sar el intercambio y la cooperación eco-
nómicos y técnicos con el exterior» fun-
damentalmente en las zonas económi-
cas especiales.
Página 31 · ver la página
La reforma económica tiene como
primer punto «agilizar las empresas de
propiedad de todo el pueblo conforme
al principio de separar el derecho de
propiedad del derecho de gestión». Para
ello se pone en práctica el «sistema de
responsabilidad de director de fábrica»
compaginando la «condición de dueños
de las masas trabajadoras». «Promover
un mayor desarrollo de la asociación
económica horizontal». Avanzar en el
«sistema de regulación macroeconómi-
ca poniendo énfasis en la administra-
ción indirecta», «Diversificar las formas
de distribución con predominio de la
distribución según el trabajo».
En la reforma política se señala como
un objetivo primordial la separación del
«Partido de la administración guberna-
mental», si bien «al Comité Central del
Partido le corresponde tomar decisiones
sobre los problemas más importantes
relativos a los asuntos interiores, exte-
riores, económicos, de defensa nacio-
nal y otros». Se evidencia la transferen-
cia de «más poderes a las instancias in-
feriores» con una «reforma del aparato
de trabajo del gobierno», «del sistema
de cuadros y de personal», implantan-
do «un sistema de consulta y diálogo
sociales» y perfeccionando «algunos
sistemas de democracia política socia-
lista». A este efecto será la «Conferen-
cia Consultiva Política del Pueblo Chi-
no, como organización de frente único
patriótico» la que recoja la pluralidad
social.
La reforma y apertura se define, en
la «construcción del Partido», con sus
elementos específicos «perfeccionando
el sistema de dirección colectiva del Par-
tido y de su sistema de centralismo de-
mocrático», practicando e incrementan-
do el número de sesiones de las instan-
cias superiores del Partido a fin de «im-
plantar un sistema de periódica rendi-
31
ción de cuentas del trabajo por el Co-
mité Permanente del Buró Político de
CC ante el Buró Político y por éste ante
la sesión plenaria del CC». Llama la
atención de la «posición de nuestro Par-
tido como partido gobernante le trae fá-
cilmente aparejada la tendencia a divor-
ciarse de las masas» por lo que dentro
del estilo de trabajo se integra «la teo-
ría con la práctica, mantener estrechos
vínculos con las masas y practicar la
autocrítica». Se hace hincapié en la civi-
lización socialista en lo espiritual con
«perseverancia en los cuatro principios
fundamentales», apoyándose en la ju-
ventud como «símbolo de futuro». Ter-
Mina la cuestión de la reunificación pa-
cífica de la patria bajo la idea de «un
país, dos sistemas». Y se centra en «po-
ner freno a la carrera armamentista, a
la agresión y a la expansión» una tarea
de todos los pueblos del mundo en de-
fensa de la paz.
Página 32 · ver la página
EN EL COMOLANGMA DE
Zhao
Ziyang
fue' elegido Secretario General
del PCCH en el XIII Congreso,
cargo que desempeñaba de forma inte-
rina desde la destitución de Hu Yaoban.
Anteriormente había ostentado el car-
go de Primer Ministro del Consejo de
Estado. Zhao lleva trabajando siete
años en el núcleo dirigente central, y es
firme continuador de la línea formula-
da en la 111 Sesión Plenaria del XI] CC
en la que se inicia la reforma de la es-
tructura económica y la apertura al ex-
terior. Junto a su antecesor en el cargo
era la locomotora del actual proceso,
uno de los dos puntales de Deng.
Zhao inició la actividad política a los
18 años, de estudiante, en las luchas del
PCCh en Henan, su provincia. Ingresó
en 1938 en el PCCh. Fue dirigente dis-
trital durante los años de la guerra de
Resistencia contra el Japón y de la Gue-
rra de Liberación.
Durante la «revolución cultural» su-
. frió persecución. No obstante fue ele-
gido miembro del CC del PCCh en el
X Congreso (1973). En la 1 Sesión Ple-
naria del XI CC del PCCh (1977) fue
miembro suplente del Buró Político del
CC; y miembro del Buró Político del
CC en la IV Sesión Plenaria del XI CC
PCCh (1979). Igualmente miembro del
Comité Permanente del Buró Político
en la V Sesión Plenaria del XI CC del
PCCh (1980). Llegó a Vicepresidente
del Comité Central del PCCh en la VI
Sesión Plenaria del XI CC del PCCh en
1981. En la I Sesión Plenaria del XII CC
del PCCh (1982) fue elegido miembro
del Buró Político y miembro de su Co-
mité Permanente. A partir de 1980 ocu-
pa el cargo de Primer Ministro del Con-
sejo de Estado en el que ha sido susti-
tuido de forma interina por Li Peng has-
ta la próxima APN de Marzo. Fue mi-
nistro encargado de la Comisión Esta-
tal de Reforma del Sistema de la Estruc-
tura Económica y jefe del Grupo Diri-
gente de Fianzas y Economía del CC.
Hoy Zhao Ziyang debe ser conside-
rado el hombre fuerte de China y el im-
pulsor de la reforma, dado que Deng
Xiaoping sólo comparecerá en los mo-
mentos clave.
VA Ziyang, de 68 años de edad,
Chiang y Mao se entrevistaron en 1945 para negociar un alto el fuego, pero fue imposible.
nas esparcidas por el mundo
donde van a mezclarse las aguas
de la emigración de compatriotas del
Continente y de Taiwan. En algunas
ciudades forman los conocidos «china-
town». Sus transferencias constituyen
una fuente normal de divisas. Esto vie-
ne a significar un doble apoyo por par-
te de quienes las realizan: de un lado en
la construcción económica de la tierra
natal, y de la otra por la adscripción a
unas estructuras de poder existentes.
Beijing y Taipei, a este respecto, man-
tienen una competición por la definición
de postura de estos colectivos de chinos
ultramarinos. Pero si bien Taiwan dis-
L os chinos ultramarinos son lagu-
Política de «reto
pone de más medios económicos y di
más antigiledad en esta tarea, tambiél
es cierto que Beijing tiene más oferta di
futuro.
Los chinos, finalmente, quieren vol
ver a su ancestral tierra. Buscan
puesto en su patria. Quieren desarrollá
cuanto aprendieron en el extranjero.)
mientras que estos «retornados» tropl
zan en Taiwan con una competición
roz, técnicos locales reticentes a las
novaciones de los «recién llegados», !
excedentes de mano de obra cualific2'
da; en el Continente ven posibilida:
en las nuevas industrias y en las ál
dedicadas a zonas económicas espe
les. El plan para la recepción de los Ul
32
Página 33 · ver la página
PCCH
El Kuomintang entre el «frente
unico» y los «cuatro principios
( fundamentales»
¿A
N 1949, vísperas de la fundación
E de la RPCh, tuvo lugar la I Se-
sión de la Conferencia Consul-
tiva Política del Pueblo Chino
(CCPPCh). Esta 1 Sesión desempeñó de
forma interina la función de la Asam-
blea Popular. Se redactó el Programa
Común, que hizo las veces de constitu-
ción provisional, y se eligió el Comité
del Gobierno Popular Central. Ya en
1954, con la constitución de la Asam-
blea Nacional Popular, la CCPPCh pa-
sa a desempeñar tareas consultivas del
«frente único patriótico», institución
evolucionada hacia la pluralidad de la
sociedad. Fueron sus presidentes Mao
Zedong, Zhou Enlai, Deng Xiaoping y
Deng Yingchao. Se especula con Hu
Yaoban como próximo Presidente e im-
pulsor para dar contenido a la institu-
ción al nivel necesario para reunificar
Taiwan.
En esta institución se supone que ha
de integrarse el Kuomintang (KMT) jun-
to ala Liga Democrática de China, Aso-
ciación de la Construcción Democráti-
ca de China, Asociación China por la
1ados»
tramarinos de Beijing contempla las
«zonas residenciales especiales», barrios
de construcción más moderna, y medios
para el nivel de consumo al que pueden
estar acostumbrados. Dicen que los an-
cianos pueden instalarse en el Continen-
te viviendo una «dorada jubilación» en
su propio país. Esta autonomía para
procurarse un nivel de vida paralelo a
los ingresos de divisas han impactado en *
los emigrantes «retornados».
En la baza de los «retornados» Bei-
Jing le lleva ventaja a Taipei. Se dice que
han regresado millones y se han ubica-
do principalmente en las provincias de
Guangdong, Fujian, Guangxi, Yunnan,
Shandong, Zhejiang y Jiangsu.
Democracia, Partido Democrático de
Campesinos y Obreros de China, Zhi-
gongdang de China, Sociedad «3 de
Septiembre» y Liga para la Democra-
cia y la Autonomía de Taiwan. Intervie-
nen además, demócratas sin partido,
seis organizaciones populares, círculos
de literatura y arte, ciencia y técnica,
prensa y publicidad, medicina y sani-
dad; y bienestar sociales; minorías ét-
nicas, chinos de ultramar que han vuel-
to a la patria; compatriotas de Taiwan,
Hongkong y Macao, personalidades re-
ligiosas, residentes extranjeros naciona-
lizados que han trabajado y vivido lar-
gos años en China y representantes del
PCCh hasta un 40% de la CCPPCh.
Deng Xiaoping señaló en la etapa his-
tórica actual «las tareas de la CCPPCh
consisten en hacer todos los esfuerzos
para fortalecer y desarrollar el frente
único patriótico (...) con miras para que
Taiwan retorne lo más pronto posible
a la patria, consumándose así la gran
obra de reunificación de nuestro país».
La idea de «un país, dos sistemas»
fue concebida para reunificar pacífica-
mente la patria china. Bajo esta políti-
ca se ha llegado a los acuerdos con Gran
Bretaña y Portugal para el traspaso de
la soberanía sobre HongKong y Macao,
ejemplos de «un país, dos sistemas» en
los que quieren que se mire Taiwan.
Zhao Ziyang, en un encuentro con
chinos ultramarinos en EE.UU. asegu-
ró que ellos «se hallan en una posición
especialmente favorable para facilitar la
reunificación pacífica de la patria», y
que «serán igualmente bien acogidos
aquellos cuyos puntos de vista difieran
mucho de los nuestros». Generalizó la
bienvenida para quienes quisieran retor-
nar.
El KMT no ha conseguido solucionar
la nostalgia del Continente que padecen
los taiwaneses; aunque para ello ha en-
trado en temas de identidad tan curio-
sos como el «Primo LEE», una carica-
33
tura de chino moderno, realizada por el
judio-norteamericano Renan Lurie, que
debería contraponerse a sus compatrio-
tas del Continente como modelos de chi-
no antiguo.
En dos ocasiones el PCCh y el KMT
colaboraron en un «frente unido» para
solucionar cuestiones tales como la Gue-
rra contra la agresión japonesa. Final-
mente, y una vez aislado en Taiwan, el
KMT se inclinó por la política de los
«tres noes»: no compromiso, no nego-
ciación y no contacto. Durante las dé-
cadas de los cincuenta, sesenta y seten-
ta, existía una cantinela creada por
Chiang Kaishek, y repetida hasta la ob-
sesión: «Dentro de tres años entramos
en Peking». Nadie se lo creía pero ha-
bía que repetirlo.
Desde hace años existen unas relacio-
nes «folklóricas» entre ambas partes.
Los intercambios comerciales y de co-
rrespondencia son realizados por pesca-
dores en medio del mar, bajo la vista
gorda de las autoridades. En Taipei se
puede comprar tabaco continental y en
Fujien aparatos eléctricos de la isla,
La retirada de la Ley Marcial de Tai-
wan, y el permiso para visitar a los pa-
rientes en el Continente hace ver que los
«tres noes» se van desmoronando por
una política de hechos iniciada por
Chiang Chin Kuo, el Presidente recien-
temente fallecido, hijo de Chiang Kai-
shek. No obstante, los taiwaneses que
con anterioridad querían residir en el
Continente, pasaban primero por otro
país. Y si querían encontrarse con sus
familiares, lo hacían en HongKong.
La encrucijada para el KMT es que
quiere competir por el poder en el Con-
tinente y, los «cuatro principios funda-
mentales» (pág. 4) son ya el fundamen-
to del poder existente en Beijing. La
reacción del KMT, entonces, se vuelve
sobre los taiwaneses cerrando filas por
el estricto control ideológico y desple-
gando campañas de propaganda antico-
munista en una indigerible mezcla de
realidad y fantasía.
Página 34 · ver la página
«Revolución Cultural»
una incógnita histórica
la sociedad china si no hubiera
habido Revolución Cultural
(RC). Esta consideración es válida tan-
* to para quienes hayan llegado a conclu-
siones a favor como en contra, de este
período político. Probablemente la más
importante aportación que se pueda ha-
cer desde ambas concepciones (a esta
distancia geográfica, histórica y filosó-
fica de los chinos) sea reinicializar el es-
tudio y el debate de la RC. Los datos
sobre los acontecimientos de la RC es-
tán empezando a enfriarse, están per-
diendo su carga propagandística de
cualquiera de ambas posturas. Están
empezando a ser historia.
La RC fue una ola política gigante en
la ya convulsionada sociedad china. Es-
ta ola, de muy variados componentes,
lanzada a lo desconocido, contra el
«mal de los representantes de la burgue-
sía, los contrarrevolucionarios infiltra-
dos, los vendeobreros y el capitalismo
enquistado», en el seno de la sociedad,
en sectores del campo cultural, y en
N UNCA se sabrá cómo estaría hoy
ALGUNAS CIFRAS DE LA
«RC» HABLAN
EDUCACION
año n.” estudiantes universitarios
1965 131 millones 674.000
1966 116 millones 539.000
1967 115 millones 409.000
1968 114 millones 259.000
1969 121 millones 109.000
1970 131 millones 48.000
EDICIONES
periódicos
año títulos tirada millones)
1965 343 4.741
1966 49 3.671
1980 188 14.042 *
revistas
1957 634 315
1965 79% 440
1966 191 234
1969 20 45
libros
1957 27.000
1965 20.000
1966 11.000
1970 5.000
1980 22.000
áreas del Gobierno y del Partido, no ve-
nía con un folleto para las contraindica-
ciones. Y pasaron muchas cosas de las
que es hora saquemos enseñanzas.
En este trabajo se pretende impulsar
a desglobalizar la RC y tratar de estu-
diar algunos de los vectores que influ-
yeron en ella, situándola en el seno de
la realidad de su propia sociedad. En ca-
pítulos precedentes ya se aportaron no-
ciones históricas y culturales que, en sí
mismas, forman un indicativo a no ol-
vidar en cualquier análisis. Descom-
puesta y estudiadas algunas de sus par-
tes, la RC en su idea global, es más que
probable, que haya evolucionado. En
este camino de acercamiento a un cri-
terio más actualizado podrían hacer al-
gunos planteamientos, algunas pregun-
tas y algunas afirmaciones. Bien es cier-
to que la crítica a la RC, a sus excesos,
tiene unos objetivos no tan analizables
hasta que pasen algunos años más y se
despejen las incógnitas de la lucha por
el poder que ha marcado el período que
comenzó tras la muerte de Mao Ze-
dong, e incluso unos años antes de que
esta ocurriera.
¿Qué fue de los
Guardias Rojos?
De los actuales líderes podría gene-
ralizarse que todos sufrieron represión
en la RC. Tanto los que se han dado en
llamar «ortodoxos», como aquellos a los
que se les dice reformistas. Errónea-
mente se suele entender que los orto-
doxos son maoístas y los reformistas
no. Esto es de una gran simpleza. Peng
Zheng, máximo «ortodoxo», alcalde de
Beijing en Mayo de 1966, fue el primer
represaliado de la RC por los llamados
«errores antipartido». Al igual que él,
Luo Ruiqing, Jefe del Estado Mayor del
Epl, Lu Dingyi, Jefe del Departamento
de Propaganda y Yang Shangkun Se-
cretario Suplente del CC (otro «ortodo-
xo» actual). También Liu Shaogi y su
brazo derechos, Deng Xiaoping. En
1973 Deng volvió a trabajar en el PCCh.
En 1976 fue perseguido nuevamente. Y
en 1977 rehabilitado.
La RC está delimitada entre 1966 y
1976, pero tampoco puede considerar-
se un período uniforme. En su inicio, las
masas se mivilizaron por la confianza en
34
cualquier orden que emanase de Mao
Zedong. Es una etapa en la que casi na-
die puede decirse exento de participa-
ción porque era suficiente la palabra de
Mao. Más tarde, las actitudes se hicie-
ron expectantes, e incluso de resisten-
cia a la RC. En otro caso, no estaría de
mas preguntarse qué fue del aprendizaje
político de aquellas masas, qué fue de
los guardias rojos,... a qué clase social
pertenecían los guardias rojos y a cuál
eliminaron. Durante aquellos diez años,
las nuevas generaciones incorporadas a
la acción política conformaron doscien-
tos millones de chinos que hoy rondan
los 30 y 40 años. ¿Traicionaron a Mao
estas generaciones completas?
Por otro lado, el «Libro Rojo» era el
libro por excelencia de la RC. Nadie,
hoy en China, lo descalifica globalmen-
te, ni discute que es una antología del
pensamiento de Mao Zedong con trein-
ta y tres temas claves. Tampoco se dis-
cute el liderazgo de Mao hasta su muer-
te, O la herencia de su pensamiento
guía. Las actuales autoridades dicen
que se equivocó en el hacer de la RC,
que sus análisis de este período no fue-
ron correctos.
En la parte correspondiente a la RC
de la Resolución sobre algunos proble-
mas de la historia del PCCh de la VI Se-
sión Plenaria del XI CC (1981) se dice:
«ciertos factores negativos que efecti-
vamente existen en el organismo del
Partido y del Estado, indudablemente es
necesario darse cuenta de ellos y sub-
sanarlos a través de métodos correc-
tos». Con ello consideran que Mao erró
en el método.
Contra los arribistas
El período previo a la RC es la base
de sustentación para que ésta se reali-
zara. No es desdeñable el cambio de la
situación de las relaciones chino-sovié-
ticas, los reveses del desarrollo y la lu-
cha por el poder dentro del PCCh. No
en vano Mao escribe en 1964: «Para
asegurar que nuestro Partido no cam-
bie de color, debemos no sólo tener una
línea y una política correctas, sino tam-
bién preparar y forjar decenas de millo-
nes de continuadores (...) así podremos
precavernos con éxito contra la apari-
Página 35 · ver la página
ción del revisionismo jruschovista en
China. En una palabra, se trata de un
problema importantísimo que afecta al
destino, a la misma existencia de nues-
tro Partido y nuestro Estado. (...) estar
especialmente vigilantes contra los arri-
bistas y conspiradores como Jruschov,
y evitar que tales malvados usurpen, sea
el nivel que fuere, la dirección del Par-
tido y del Estado». También los indica-
dores económicos del lustro previo ha-
bían sufrido altibajos; y algunos miem-
bros del PCCh tenían aspiraciones des-
medidas, como le pasara a Lin Piao.
Lo que se discute hoy en China son
los acontecimientos, las persecuciones,
lo que realmente ocurrió... y sus con-
secuencias.
De 1967 a 1970, extrañamente, no hay
estadística de nacimientos o defuncio-
nes. Entre el 66 y el 69 no existen esta-
dísticas de producción de frutas, ni de
ovejas, ni de animales de trabajo de
granjas (búfalos, caballos, camellos...).
Pero atros indicadores son explícitos:
ECONOMIA
AÑO OBJETO VALOR EN YUANES
1966 Prod. agric. e indust. 2.534 mill.
1967 « 2.306 mil.
1968 « 2.213 mil.
AÑO MANO DE OBRA NUEVA CANTIDAD
64-65 obreros 3,6 millones
idem campesinos 6.2 millones
66-67 obreros 10 millones
idem campesinos 9.2 millones
11-72 obreros 3.5 millones"
idem campesinos —1.0 millones
Incremento producc. % sobre año ant.
AÑO AGRICUL— IND. PESADA IND. LIGERA
56 86 2.5 14.5
67 10 -20.0 1,1
68 25 51 5.0
59 11 43.9 25.2
AÑO
1966
197
1968
AÑO
56
B7
68
56
67
68
56
67
68
66
67
68
66
67
68
66
67
68
SUPERFICIE SEMBRADA DE ARROZ
45.5millones de «mu»
45.6 millones de «mw
44.8 millones de «mu»
PRODUCTO CANTIDAD
electricidad 825 (100 mill. Kuwh)
« 774 (100 mill. Kvvh)
« 716 (100 mill. Kwh)
acero 1.5 (10.000 ton.)
« 1.0 (10.000 ton.)
« 0.9 (10.000 ton.)
cemento 2.0 (10.000 ton.)
« 1.4 (10.000 ton.)
« 1.2 (10.000 «ton.)
plásticos 13.9 (10.000 ton.)
« 11.0 (10.000 ton.)
« 10.5 (10.000 ton.)
pesticidas 26.2 (10.000 ton.)
« 22.4 (10.000 ton.)
« 17.1 (10.000 ton.)
tractores 18 (10 mi)
« 0,85 (10 mil
« 0.89 (10 mil)
35
Página 36 · ver la página
Li Peng
UÉRFANO y adoptado por Zhou
Enlai (1928, Chengdu, Si-
chuan), es hoy el Primer Minis-
tro interino hasta la próxima APN en
la que, sin duda, será ratificado. Es
miembro del Comité Permanente del
Buró Político del CC del PCCh. Había
ingresado al PCCh a los 17 años.
En 1948 fue enviado a estudiar a
Moscú donde ejerció de presidente de
la federación de estudiantes chinos en
la URSS. Parece ser que este período le
ha hecho ganarse el apodo de «proso-
viético».
Durante el período de la «revolución
cultural» trabajó para garantizar el su-
ministro normal de electricidad a Bei-
jing y Tiajing.
Fue Ministro de Industria Eléctrica y
primer Viceministro de Obras Hidráu-
licas y Energía Eléctrica. Llegó a miem-
bro en el XII CC del PCCh (1982) y
miembro del Buró Político del CC y
miembro del Secretariado del CC en la
V Sesión Plenaria del XII CC de 1985.
Ha sido Viceprimer Ministro del Con-
sejo de Estado desde 1983, y miembro
del Grupo Dirigente de Finanzas y Eco-
nomía del CC, responsabilizándose
principalmente de los sectores industria-
les de energía, transporte, materias pri-
mas y materiales.
Wan Li
EFORMISTA colaborador de
R Deng Xiaoping que tiene buena
candidatura para dirigir la Asam-
blea Popular Nacional (A.P.N.).
Antes de la «revolución cultural» es-
taba a cargo de la Vicealcaldía Beijing.
Y ha sido Ministro de Comunicaciones.
Yang
Shangkun
N las filas del Ejército desde
E siempre, es oriundo de la misma
provincia que Deng Xiaoping.
Yang (1907, Tungnan, Sichuan) ingre-
só en 1925 en la Liga de la Juventud Co-
munista de Chinay y en 1926 en el
PCCh. Participó en la Larga Marcha.
Fue Jefe del Departamento Político del
Ejército Rojo de la Primera Ruta. En
1945 fue Secretario General de la Co-
misión Militar del partido.
Es el primer candidato para Presiden-
te de la República Popular China.
Zhao Ziyang, Wan Li y el exsecretario del PCCh, Hu Yaobang.
LIDERES
Chen Yun
HEN Yun (1905, Qingpu, Jiang-
é su, huérfano a los cuatro años
de familia campesina) es consi-
derado el gran teórico de la generación
de los históricos. En el pasado Congre-
so relevó a Deng Xiaoping del cargo de
Presidente de la Comisión Central de
Asesoramiento del PCCh.
Desde la fundación de la República
Popular fue por muchos años Presiden-
te de la Federación Nacional de Sindi-
catos. Fue miembro del CC del PCCh
desde 1931. Y miembro del Buró Polí-
tico del CC del PCCh desde 1934 hasta
el pasado Congreso en 1987.
Participó en la Larga Marcha del
Ejército Rojo. Apoyó las tesis de Mao
en Zunyi. Y se especializó en problemas
teóricos, sobre todo los relacionados
con la economía. En la «revolución cul-
tural» fue destituido de sus cargos di-
rectivos: y restituido en la III Sesión Ple- -
naria del X1 CC del PCCh (1978). Fue
uno de los promotores de: «no actuar
meramente de acuerdo con la voluntad
de los superiores ni guiarse sólo por los
libros, sino obrar a la luz de la verdad
de los hechos».
36
Qiao Shi
SPECIALISTA en asuntos judicia-
E les. Fue elegido miembro del Co-
mité Permanente del Buró Polí-
tico del CC del PCCh en la 1 Sesión
Plenaria del pasado XIII Congreso.
Ingresó en 1940 al PCCh en Shang-
hai, a los dieciséis años. Entre 1954-62
trabajó en la industria. Fue jefe de la
sección técnica de la Empresa siderúr-
gica de Anshan. Entre 1963-82 trabajó
en el Departamento de Enlace Interna-
cional del CC del PCCh. Después fue
miembro suplente y miembro titular del
Secretariado del CC del PCCh, jefe de
la Oficina General del CC del Partido,
director del Departamento de Organi-
zación del CC del PCCh y secretario del
Comité de Asuntos Políticos y Legales
subordinado al CC del PCCh.
Ha sido uno de los cinco ayudantes
del Primer Ministro Zhao Ziyang en el
Consejo de Estado. En 1985 fue elegi-
do miembro del Buró Político del CC
del PCCh. En 1986 fue nombrado Vi-
ceprimer Ministro del Consejo de Esta-
do. Durante los tres últimos años Qiao
Shi ha dirigido el grupo dirigente subor-
dinado al CC del PCCh, encargado de
la ratificación del estilo de trabajo del
Partido.
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eq A; á(TP $22
Fuego cruzado para los
intelectuales en la lucha contra
la «liberalización burguesa»
N la campaña contra el «liberalis-
mo burgués» pesa la memoria de
los excesos de la «revolución cul-
tural». Los intelectuales se sienten en un
fuego cruzadq porque aún no se ha
asentado la práctica de la liberdad de ex-
presión. El Departamento de Propagan-
da de CC del PCCh dictó en 1986 orde-
nes como: «En las publicaciones no pue-
den incluirse los discursos de Liu Bin-
yang, ni de Fang Lichi, ni de Chang
Sheng Jia,...»
Con el sisterna de responsabilidad en
el campo, un número limitado de fami-
lias se han «enriquecido» (han construi-
do una casa con sus propias manos, se
han comprado todos los electrodomés-
ticos del mercado, una camioneta y van
a un restaurante de «lujo» una vez al
año). En la ciudad otro tipo de «nue-
vos ricos» está surgiendo con similares
limitaciones. ¿Dónde empieza y dónde
termina la frontera del «liberalismo bur-
gués»? La «contaminación occidental»
tenía una clara frontera amurallada: la
prostitución y las drogas. La «liberali-
zación burguesa» tiene aún una fronte-
ra por trazar porque la apertura al ex-
terior no se sabe hasta dónde penetrará
con su «contaminación añadida» fren-
“te a la formación de la sociedad socia-
lista en lo espiritual.
El discurso de Zhao Ziyan del Año
Nuevo chino de 1986: «El núcleo para
la perseverancia de los cuatro principios
fundamentales consiste en persistir en la
dirección del Partido. La realización de
la lucha contra el liberalismo burgués no
será considerada como un movimiento
político», definía de alguna manera
dónde no se extendería la lucha contra
el «liberalismo burgués». «Este traba-
ACTUALES
Hu
Yaoban
RAS los disturbios estudiantiles de
1986, Hu Yaoban era relevado
de su cargo de Secretario Gene-
ral del PCCh. Algunos creyeron que su
caída daba espectativas a una variación
en la actual línea reformista. Incluso
que los llamados ortodoxos coparían el
poder. No sólo no fue así sino que Hu
seguiría en el Politburó tras el XII Con-
greso.
Se le criticó de ser permisivo ante la
liberalización burguesa, que había pro-
piciado el «consumismo de cuchillo y te-
nedor» (filetes), o que había tomado de-
cisiones personales en materia de
RR.EE. como el caso de la invitación
a los 3.000 estudiantes japoneses que
había sido correspondida por 300 estu-
diantes chinos invitados a Japón. Tam-
bién que había propiciado el ascenso de
sus aliados proveniente de la Liga Co-
munista de la Juventud (Wang Jaoguo,
Hu Jingtao, Chao Shu, Cao ChaXian,
Jia Chung Wha...).
Presumiblemente Hu seguirá siendo
uno de los pilares de las estructuras
Yao Yilin
EFORMISTA (1917, Guichi, An-
R Hui), de origen intelectual, espe-
cialista en asuntos económicos,
investigación tecnológica y científica.
Hoy es Miembro del Comité Permanen-
te del Buró Político del último CC del
PCCh.
En 1935 se incorporó al PCCh. Fue
dirigente del movimiento estudiantil.
Durante la guerra de la resistencia con-
tra el Japón (1937-45) trabajó clandes-
tinamente como secretario del Comité
Municipal de Tianjin del PCCh. A prin-
cipios de la década del 50, fue uno de
los ministros más jóvenes del gobierno.
En los inicios de la «revolución cul-
tural» en 1966, Yao, fue removido de
su cargo y no desempeñó ninguno du-
rante siete años. Más tarde fue Minis-
tro de Comercio, Ministro encargado de
la Comisión Estatal de Planificación,
Jefe del grupo dirigente central de ha-
cienda y economía. Desde 1978 ocupa
el cargo de Viceprimer Ministro. Llegó
al CC en el XI Congreso de 1977 y a
miembro del Secretariado del CC del
PCCh en la II Sesión Plenaria del XI
CC en 1978. En la I Sesión Plenaria del
XII CC, convocada en 1982, fue elegi-
do miembro suplente del Buró Político
37
Hu Qili
s el más joven miembro del Co-
E mité Permanente del Buró Polí-
tico del CC del PCCh (58 años,
Yulin, Shaanxi). Había sido elegido
miembro del CC en el XII Congreso Na-
cional del PCCh de 1982. En 1985 tra-
bajó como miembro del Buró Político,
Hu ingresó al Partido Comunista de
China en 1948, presidente de la Federa-
ción Nacional de Estudiantes de China
y miembro suplente del Secretariado del
Comité Central de la Liga de la Juven-
tud Comunista de China (LJCCHh).
Durante la «revolución cultural» fue
perseguido. Al término de ésta fue vi-
cerrector de la Universidad Qinghua en
1977-78, miembro del Secretariado del
Comité Central de la Liga de la Juven-
tud Comunista de China. Presidente de
la Federación Nacional de la Juventud
de China (1978-80) y Alcalde de Tiajin
en 1980-82.
Hu es un gran colaborador de Zhao
Zhiyang. Experto en trabajo ideológi-
co, teórico y de propaganda probable-
mente sustituya en su momento al his-
tórico Chen Yun. En las reuniones na-
cionales de jefes de departamento de
propaganda, Hu Qili expresa la necesi-
dad de establecer el sistema de diálogo
y consulta sociales, buscar caminos para
que las masas populares participen real-
mente en la discusión de asuntos esta-
tales. Hu señala la necesidad de comuni-
carse en lo ideológico con intelectuales,
estudiantes jóvenes, obreros y campe-
sinos.
Página 38 · ver la página
NTE la polémica sobre el Tibet,
A suscitada desde sectores muy
concretos de EE.UU. y Gran
Bretaña, no queda más remedio que
hacer una relación de datos para re-
compongr las ideas maltratadas por las
campañas pretendidamente liberadoras.
Estos sectores parece que se han que-
dado ciegos ante la situación de los pa-
lestinos, o de la intervención en Cen-
troamérica y se interesan por liberar el
«techo del mundo», del que apenas se
sabe.
En 1904 los ingleses visitaron el Ti-
bet para ver qué ayuda podían prestar.
Con este motivo se hicieron acompañar'
de tropas que tenían destacadas en la In-
dia (otro país al que ya estaban ayudan-
do). Llegaron a Lhasa, la capital, don-
de se aliaron con las castas dominantes
para no intervenir en las cuestiones in-
ternas del Tibet.
Cuando los EE.UU, no existían ni en
sueños, ni su emigración blanca había
exterminado a los indios; cuando Gran
Bretaña no existía, ni los ingleses habían
conquistado Cynru (hoy País de Gales),
ni mucho menos Irlanda (hoy dividida
en Norte y Sur); cuando tampoco el car-
denal Cisneros había ordenado quemar
las bibliotecas de la culta Granada ára-
be, ni tan siquiera Colón había llegado
Tibet: del poder celestial
al poder popular
a América; ya los han y los tibetanos
mantenían relaciones históricas.
En el año 641, la princesa Wencheng
viajaba al Tibet por orden de su padre,
el emperador Tai Zong, para casarse
con Sumzang Ganbu, jefe de una tribu
local y héroe nacional tibetano que uni-
ficó el territorio y fundó el reino de
Tufan con su capital en Luosha (Lha-
sa). El régimen esclavista de Tufan se
fortaleció. No obstante adoptó las líneas
maestras de la estructura política china
e introdujo técnicas de producción de
la dinastía Tang. En estos tiempos se
inicia la penetración del budismo en el
Tibet, en pugna con los sacerdotes bon
que progresivamente, irían desapare-
ciendo.
Artesanos de la corte Tang fueron en-
viados al Tibet durante los más de dos
siglos de relaciones con Tufan. Rela-
ciones políticas de diferente género e in-
tercambios culturales complementaron
este período.
Las disputas religiosas del siglo IX hi-
cieron que el poder se fragmentara pa-
sando a los nobles y a los monasterios
de las diferentes sectas. El budismo que-
daría integrado definitivamente en el Ti-
bet en los siglos X y XI, eliminando el
resto de las creencias. En el siglo xa,
los mongoles establecieron la dinastía
Yuan. Llevaron a cabo una unificación
territorial donde se ejercía soberanía so-
bre el Tibet, dotándole de un aparato
administrativo integrado en el imperio
chino. Kublai Kan nombró preceptor
imperial a Phags-Pa, de la secta Sakya-
pa que debía ostentar la soberanía po-
lítica y religiosa entre los tibetanos. A
los Sakyapa les sucedieron los Sitya, los
Rinpung y los Tangpa. Con estos últi-
mos llegaría el budismo tibetano como
hoy se entiende: la reforma de la «secta
amarilla», que sería apoyada por la di-
nastía Ming.
El Baiquen Lama IX, de la secta
Amarilla del lamaísmo, había muerto en
1937 y fue a reencarnarse en Gumbu Ci-
dan (a partir de esos momentos Baiquen
Lama X, hoy llamado Panchen Lama),
máxima jefatura oficial política y reli-
giosa del Tibet en la rama Baiquen. La
otra rama sería la del Dalai. En el mo-
nasterio Taer, en el siglo xv, el lama
Zongkaba llevó a cabo las reformas re-
ligiosas de las que surgiría la «secta de
los Amarillos». Sus discípulos fueron
los antecesores de los referidos dos
grandes budas vivientes: el Dalai y el
Baiquen. En el siglo xv11 el quinto da-
lai lama se hizo fuerte en Lhasa mien-
tras que el baiquen lama controlaba
Tsang. La disputa fue atenuada por la
Fuego cruzado para los intelectuales
en la lucha contra la «liberalización burguesa»
jo se realiza estrictamente en el seno del
Partido Comunista de China y afecta
solamente a la esfera político-
ideológica. De ningún modo se librará
dicha lucha en las zonas rurales —di-
ce—; y sólo se aplicará el lado positivo
de la educación en las empresas e insti-
tuciones». «Durante el proceso de la re-
forma —continúa— es inevitable el fre-
cuente surgimiento de la variación de
ciertos intereses y eso requiere emplear
un reajute adecuado y oportuno acerca
de las relaciones existentes en diversos
aspectos del proceso, una resolución
acertada en cuanto a las diferentes con-
tradicciones y una eliminación de toda
clase de obstáculos y estorbos. Si hubie-
ra sido proyectado en el campo políti-
co y turbado en el orden público, ¿có-
mo podría llevarse a cabo la reforma?».
«La actual lucha contra el liberalismo
burgués —añade— tiene el objetivo de
resolver aquellos problemas esenciales
relacionados con el principio y la orien-
tación políticos». Habla sobre la «per-
severancia de los cuatro principios fun-
damentales» y de la invariable política
de reforma, apertura al exterior y «ro-
bustecimiento de la democracia» que
llevará, como para con la «lucha con-
tra el liberalismo burgués», una tarea
prolongada de largo plazo.
Los intelectuales chinos, no obstan-
te, se muestran cautos en espera de la
realidad en su propio trabajo. Y los es-
tudiantes, como en todo el mundo,
quieren tirar con vigor del futuro.
38
Página 39 · ver la página
intervención de la dinastía manchú Qinq
en 1720,
Panchen Lama, último Baiquen La-
ma, buda viviente, tenía tres años cuan-
do fue reconocido por el cónclave la-
maísta como el reencarnado. A partir
de ese momento tomó posesión de sus
siervos, pasando a ser uno de los ma-
yores dueños de vidas humanas. Prime-
ro vivió en el mismo monasterio Taer
de la reforma de la «secta amarilla», y
más tarde en el monasterio Zhaxihum-
bu en Xigaze, residencia de los Baiquen
Lama.
De siervos a ciudadanos
Djgem Cerieg es un tibetano que hoy
ostenta un cargo de responsabilidad lo-
cal como integrante del PCCh. Pero en
1949 era un esclavo.
La sociedad tibetana era una servi-
dumbre del noventa y cinco por ciento
de la población al cinco por ciento los
propietarios que ostentaban el poder
político y religioso. Las tierras y los ga-
nados estaban en poder de esta mino-
ría. El inventario de las propiedades se
hacía cuantificando las cabezas de los
rebaños de ganado, los siervos y los
esclavos, y delimitando las tierras to-
mando las montañas como marcas de
la propiedad. Los siervos y esclavos no
poseían medio alguno de producción y
carecían de cualquier libertad de deci-
sión de su existencia, Eran obligados a
trabajos forzados, arrendados, hipote-
cados, cedidos, regalados, vendidos,
torturados o matados; dependiendo de
la decisión personal de su poseedor.
Existe una leyenda tibetana sobre el
origen de un bello lago y una grandiosa
montaña, Gela y Qoima. Gela era un
pastor y Qoima una pastora, ambos es-
clavos de un cruel dueño de otros tan-
tos esclavos, y de un hato de diversos
ganados. Gela y Qoima se enamoraron
apasionadamente. Pero el empareja-
miento era potestad del amo. Cuando
los descubrió, mandó que capturarán a
Gela y le dieran muerte. Este huyó a
caballo, y fue perseguido hasta que
una flecha envenenada le alcanzó. Pero
su caballo se echó a volar transfor-
mándose en una gigantesca montaña
nevada. El amo flageló a Qoima para
demostrar sus poderes, Esta, quiso ven-
garse. Tomó un puñal en la noche para
degollarlo en pleno sueño. El ladrido de
los perros la hizo fracasar. Huyó per-
seguida como su amado Gela. Cuando
iba a ser capturada se transformó en un
lago donde fueron a ahogarse el amo y
sus esbirros. Y así, Gela, Qoima y su
amor, quedaron para la eternidad en
”monumentos de la naturaleza. La escla-
vitud, no obstante, sobrevivió siglos;
porque una leyenda no era suficiente
para acabar con ella.
Es innegable que la liberación de los
siervos se llevó a cabo después de la
instauración de la República Popular
China. Igualmente que los trescientos
treinta budas vivientes, los santones, las
decenas de millares de monjes y mon-
jas budistas y sus cortes se vieron bajar
de los cielos a la tierra. Y que la «ofer-
39
ta celestial» frente a las mejoras mate-
riales de la socialización dejaron la
«economía budista» a la defensiva. Los
reyezuelos de la fe fueron cercados en
sus fortalezas, los monasterios. E inclu-
so hubo antiguos siervos y esclavos que
defendieron a sus amos porque la liber-
tad les daba vértigo. Y también que du-
rante la «revolución cultural» las acti-
vidades religiosas fueron prohibidas y
la mayor parte de los monasterios y tem-
plos fueron destruidos.
Hoy, cuando se ha retornado a la li-
bertad religiosa, cuando se reconoce la
propiedad familiar de los rebaños, la
administración tomada en base a la fa-
milia, dejando las praderas, los bosques .
y tierras para la propiedad pública, el
más grave problema es la escolarización
infantil. Los padres se niegan a enviar
a sus hijos a las escuelas bajo el pretexto
de que son necesarios para el pastoreo.
Todos los centros de enseñanza que
existen hoy en el Tibet han sido cons-
truidos en tiempos de la República Po-
pular: cuatro instituciones de enseñanza
superior, quince centros politécnicos, un
centenar de escuelas secundarias y tres
mil escuelas primarias. Además existen
unas decenas de centros de investigación
científica, más de un millar de centros
culturales y otro millar de centros de
salud.
El progreso en el Tibet es lento; y el
socialismo parece congelarse en aquellas
tierras de clima y fe pertinaz... Pero,
mientras (he aquí el milagro), los anti-
guos dueños y los monjes budistas, es-
tán que arden.
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|
El arte de
sobrevivir
L propio concepto, y funda-
E mental, que hay que tener en
cuenta en el pueblo chino re-
lativo a la economía, no son sus propias
formas de la estructura económica (de
lo cual ya se encargaba el sistema feu-
dal con sus terratenientes perpetuando
un 97% de la población como campe-
sinado en la miseria) sino cuál era la res-
puesta popular a esta estructura econó-
mica en el mensaje del inconsciente co-
lectivo y, por consiguiente, la clave pa-
ra accionar el motor productivo (agríco-
la fundamentalmente en aquellos mo-
mentos y aún en estos).
Como un Ying y un Yang insepara-
bles, la supervivencia y el beneficio del
“pequeño comercio, son consustancia-
les. Esto ha llegado a nuestros días en
las generaciones de mayor edad. Ha de
tenerse muy presente porque en las jó-
venes generaciones ha sido sustituido
este criterio de supervivencia por el de
consumo. Consumo bajo unas dimen-
siones aún mínimas si se observa bajo
el nivel de vida occidental, pero consu-
mo hasta constituirse en una filosofía
opuesta a la anterior de la superviven-
cia, la «riqueza» entrecomillada frente
a la «Miseria» con mayúsculas, el aho-
rro por miedo al futuro frente al gasto
por mejora del presente y, en suma, la
idea de una sociedad en transformación
de un sistema productivo de unidad fa-
miliar por otro de producción masiva.
El enfrentamiento generacional no es
violento, no obstante, ha creado un mu-
ro de incomprensión en el que estas ge-
neraciones no se reconocen y tienden
a ignorarse mutuamente.
La mujer, en este proceso, ha visto
cambiar su condición desde ser un ob-
jeto vendible o desechable, a participar
bajo el principio de igualdad con el hom-
bre pero, contracorriente de las viejas
instituciones.
En Shanghai, en la vieja sociedad,
existía un servicio de recogida de cadá-
veres callejeros semejante al de la ba-
sura. El mayor porcentaje, con gran di-
ferencia, era el de cadáveres de niñas
recién nacidas. En las zonas rurales se
veían ahogadas en los ríos, o enterra-
das directamente. Las razones eran de
carácter económico; por difícil que re-
sulte de aceptar. Una hembra siempre
iba a formar parte de la familia del ma-
rido. Una mujer, por otra parte, no apor-
taba la misma fuerza de trabajo al cam-
po. Sería el último personaje de la fa-
milia que la «adquiría»; debería obede-
cer a todo el escalafón, muy particular-
mente a la suegra; y comer lo que no
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VIEDIO SIGLO
comían los demás. Sobrevivir para la
mujer china ha sido, prácticamente, su
principal y casi única tarea.
Los niños eran un tesoro («Hijo va-
rón, a la vejez bastón»). Pero este «pre-
mio» por haber nacido varón tenía tam-
bién unas limitaciones. Si no era «res-
petuoso» con los ancianos patriarcas su
vida'podía ser tan superflua como la de
una niña. Durante siglos, el poder de
ejecutar a los propios miembros de la fa-
milia estaba depositado en el patriarca.
En la última etapa feudal, la simple de-
nuncia ante las autoridades que hacía
el patriarca era «prueba de culpabilidad»
en sí misma. Los funcionarios imperia-
les, sin juicio alguno, se encargaban de
ejecutar al miembro familiar. La renta-
bilidad seguía siendo la razón funda-
mental de la relación familiar. Mao (que-
dó dicho) se reveló contra el principio
de que «hay que se respetuoso aunque
el padre sea un monstruo». Pero, más
aún, este respeto a los ascendentes lle-
gaba a los antepasados por medio de la
superstición en sus tradiciones y fe con-
cretas. En la casa existe el llamado «al-
tar de los antepasados», lugar donde
hay que prestarles veneración, ofren-
darles alimentos, inciensos y dinero; in-
cluso hierba para su caballo porque, de
otra manera, los espíritus se disgusta-
rían y harían de su vida un infierno. Es-
to no es sino un reflejo formal y ritual
de lo que se exigía para el patriarca vi-
vo, representación en diminutivo del po-
der omnimodo del emperador, el pa-
triarca de todos los chinos, amo y se-
fñor de sus vidas y sus haciendas.
Sobrevivir es (debe insistirse) un con-
cepto antiguo del inconsciente colecti-
vo que representa también la realidad
económica de la que se partía en la eta-
pa previa a la República Popular China.
No es gratuito tomar como referencia
la calamitosa realidad anterior porque,
sin ella, resultarían ridículos los resulta-
dos económicos actuales (máxime si se
toma como base de comparación la rea-
lidad económica de los países europeos
que, casualmente, formaron la base de
la expoliación colonialista a China du-
rante los cien años previos).
Sobrevivir es también un concepto
unido a la estrutura familiar agro-feudal
multinuclear, y por consiguiente una di-
mensión que marca las actitudes del
pueblo chino; herencia negativa y de
freno para acometer empresas hacia
una sociedad de tipo industrial, de con-
fianza en la prestación amónima de la
fuerza de trabajo en la fábrica, de toma
de conciencia obrera, o de saberse re-
ceptor de los resultados de un proceso
productivo complejo. A tal punto llegan
las inercias agro-feudales que en gene-
ral los chinos cuando tienen dinero ex-
tra lo ahorran comprando algo de oro.
Ha de añadirse además su concepto
milenario de funcionariado como heren-
cia de una realidad peculiarmente chi-
na que, ha dado sus peculiares burócra-
tas, sus peculiares ideas del servicio pú-
blico, de la corrupción y de la impoten-
cia frente al aparato.
¿Cómo acceder a una sociedad indus-
trial desarrollada con una conciencia co-
lectiva a caballo del feudalismo? ¿Ac-
túan por idénticas razones, con idénti-
ca toma de conciencia, las masas po-
pulares y los militantes comunistas del
PCCh? ¿No se produce aislamiento de
las masas cuando se actúa bajo un mo-
delo teórico políticamente ideal? ¿Están
libres de toda la carga del pasado los
mismos militantes comunistas? ¿Cuáles
son los pasos a seguir en el camino so-
cialista de la RPCh?... Se podrían aña-
dir mil cuestiones pero el objetivo pro-
puesto sería el mismo: el desarrollo.
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CUATRO _MODERNIZACIONES
N el siglo XIX, entre la | y la Il In-
E ternacional, los obreros indus-
triales.de China no pasaban de
diez mil. En tiempos del gran Movimien-
to del 4 de mayo de 1919 China conta-
ba condos millones de obreros indus-
triales, menos que los obreros afiliados
a sindicatos en la Alemania de aquella
época. Hoy China cuenta con ciento
«veinte millones de obreros, ochenta mi-
llones de gllos sindicados. Geográfica-
mente, laíclase obrera (y por tanto la in-
dustria), se encuentran en las provincias
costeras en su porcentaje más alto; mu-
cho menor en la llamada región central
por los economistas: y menos aún en
la conocida como noroccidental. Esto
conlleva tres planos de estructura de
población en relación a las fuerzas pro-
ductivas. Su desarrollo es también dis-
par. Y la política gubernamental se diri-
ge a la cooperación técnica y económi-
ca entre regiones para suavizar los des-
niveles.
na desplegó un esfuerzo gigantesco pa-
ra liberarse de la opresión y de la mise-
ria. Y lo consiguió. No obstante, aque-
lla fuerza primaria del pueblo chino en
lucha por la supervivencia y la dignidad
humana llegó a una estación terminal:
la toma del poder, la reforma agraria y
el «tazón de hierro». Los planes de la
industria pesada según el modelo sovié-
tico trajeron un desarrollo desequilibra-
do y dependiente. Llegó el «gran salto
adelante». El desarrollo rural apoyado
en una «industria casera» no dieron para
mucho. En los años sesenta se preten-
dió lanzar una nueva ola gigante de re-
volución para salir del callejón de un de-
sarrollo estancado y un burocratismo
creciente. Era la Revolución Cultural.
Desde la III Sesión Plenaria del XI Co-
mité Central del PCCh (1978) se inicia
una etapa cuyo objetivo fundamental es
el desarrollo económico basado en la
tecnología avanzada, y entendiendo es-
te como el paso prolongado de una es-
tructura fundamentalmente agrícola a
otra fundamentalmente industrial. Los
planteamientos para esta etapa son crí-
ticos con los diez años de «caos de la
Revolución Cultural». Busca romper
con las ideas bucólicas sobre un cam-
pesinado motor espiritual de China por
otro campesinado que puede «enrique-
cerse» por el «sistema de responsabili-
dad» (a cada uno según su trabajo, par-
celas en usufructo de un mu de tierra,
mercados libres para la venta de los pro-
pios productos, etc.) e irse desplazan-
do, armónicamente con el resto del de-
sarrollo, hacia la industria. Aquí, el que
«los jóvenes instruidos vayan al campo
a recibir la reeducación de los campesi-
nos pobres y medios de la capa inferior»
se intenta que cambie de sentido: que
los jóvenes sin instrucción del campo
puedan recibirla. La lucha de clases deja
de ser la primera tarea cediendo el pues-
to al desarrollo. Aquella se centra en el
seno del PCCh y constituye un trabajo
prolongado a lo largo de todo el cami-
no socialista. Igualmente se distancian
Con Mao a la cabeza del PCCh, Chi-
N la siguiente selección de ejem-
E plos se toman en consideración
aspectos de la realidad actual,
«en sus propias palabras», extraídas de
la prensa china. Las conclusiones glo-
bales de este tipo de testimonios es que
los trabajadores de las empresas públi-
cas no rinden lo suficiente, ni se preo-
cupan de mejorar su producción, debi-
do a la consideración de que van a ga-
nar lo mismo y que aquello no es «su-
yo». Se trata de la misma' mentalidad
del campesino que rechaza las coope-
rativas y la propiedad estatal y prefiere
estar más explotado, trabajar más y ex-
ponerse a perderlo todo en una mala co-
secha, a cambio de saberse dueño de
lo «suyo». Esto es una circunstancia de
identidad heredada del pasado pero lo
suficientemente significativa como pa-
ra tomarla en cuenta al poner en juego
las fuerzas productivas para el
desarrollo.
«China —dicen— continuará buscam-
do su propio camino, sin copiar los vie-
jos «moldes de socialismo» de otros paí-
ses, y sin deslizarse hacia el capitalismo.
Y desarrollará firme y esmeradamente
un sistema democrático y socialista que
convenga a sus propias condiciones».
Un dirigente comunista local del pue-
blo donde nació Mao Zedong, Wu Li-
ke, comenta así cómo ve todo lo que
se ha logrado después de la muerte del
líder chino: «Los líderes encabezados
por el Presidente Mao nos dirigieron es-
«Con sus pro
forzándose por establecer la Nueva Chi-
na, por construir obras hidráulicas y
otras destinadas a combatir las sequías
e inundaciones. Todo esto sentó sóli-
das bases para el actual desarrollo de la
agricultura. Más tarde cometió ciertos
errores. Pero la reforma que estamos
llevando a cabo hoy en la agricultura re-
fleja precisamente el principio que Mao
Zedong recomendaba buscar la verdad
en los hechos. Al hacer algo partimos
del nivel real que tenemos en la produc-
ción, y abandonamos el igualitarismo de
comer todos por igual de una misma olla
común. El sistema de retribución de las
ganancias según el rendimiento ha pro-
movido el desarrollo de la agricultura.
No hemos olvidado los méritos de Mao
Zedong y le añoramos siempre».
Zhao Xiyou, Gerente general de la
Compañía Industrial de Automóviles de
Shenyang, una de las primeras empre-
sas en practicar el sistema de alquiler,
considera que «las empresas socialisas
chinas no han conseguido funcionar
con el mismo rendimiento de las capi-
talistas, simplemente porque en lo fun-
damental no hemos considerado la fá-
brica como nuestra». «Para solucionarlo
decidió arrendar en 1985 dos de las fá-
bricas, mediante un anuncio en los pe-
42
riódicos. Los arrendatarios, según la ley,
pueden quedarse con todas las ganan-
cias que consigan excepto un tanto por
ciento establecido en cada caso y el im-
puesto que deben pagar al Estado. Los
salarios, claro está, corren de su cuen-
ta. El beneficio económico del segun-
do semestre de 1985 fue diez veces su-
perior al del primer semestre. Entrega-
ron 150.000 yuanes al Estado y subie-
ron el salario a los obreros». Actualmen-
te, en Shenyang, existen 138 empresas
alquiladas. La propiedad de la fábrica es
del Estado y la administración pertene-
ce al arrendatario. «Los hechos de-
muestran que la separación de estos de-
rechos puede vigorizar y mejorar las em-
presas de propiedad estatal» —dice
Zhao Xiyou.
¿Qué ocurre cuando una empresa
arrandada se va a pique? Está el caso
de la Empresa de Productos Antiexplo-
sión de Shenyang que se declaró en
bancarrota en 1986. «El Departamento
de Asuntos Civiles del Estado chino se
hizo cargo de los obreros inválidos, se
jubiló a los de más edad y a los enfer-
mos, y se otorgó a todos los demás una
subvención que da la Compañía de Se-
guros, más del 75% del salario durante
seis meses.
Página 43 · ver la página
(se dejan de superponer) las funciones
del PCCh, las del Gobierno del Estado
y la Dirección de las Empresas. En este
último ámbito se entra también a distin-
guir entre el derecho de propiedad y el
derecho de gestión de las empresas.
La concreción política son las «cua-
tro modernizaciones» de las reformas
Deng Xiaoping que, a su vez, se fun-
damentan en el informe de Zhou Enlai
de abril de 1975 ante la IV APN. Este
informe hacía mención a la necesidad
de «modernización de la agricultura, la
industria, la defensa nacional, la cien-
cia y la tecnología», literalmente las
«cuatro modernizaciones». Y a su vez
se corresponden con tesis económicas
de Liu Shaodi tras el fracaso del «gran
salto adelante».
En lo económico, el pragmatismo se
ha asentado tomando como filosofía la
frase de Deng Xiaoping: «la práctica es
el único criterio de la realidad». De he-
cho, Deng Xiaoping, ha conseguido se-
parar en dos frentes la lucha en el PCCh
atacando, las actitudes derechistas en
política y las posturas izquierdistas en
economía. El desarrollo llega con la tec-
nología (un buen caballo que no coma
hierba), pero llega de la mano de la
«apertura al exterior» y esta supone la
«contaminación espiritual de occidente»
y las tendencias a la «liberalización bur-
guesa». Enemigos que hay que com-
batir.
El principio de autosostenimiento se
mantiene vigente y para combatir la
contaminación del «liberalismo bur-
gués» se trazan unos «lineamientos para
forjar la civilización socialista en lo es-
piritual».
La contradicción fundamental para la
modernización (que se fundamenta en
el desarrollo tecnológico) se centra en
la discriminación salarial de los propios
científicos de la RPCh. Los intelectua-
les tienen salarios en torno al 30% infe-
riores a los de los trabajadores manua-
les. La fuga de cerebros, así, es un ries-
go que puede «justificarse» bajo dicha
discriminación. Li Peng, actual Primer
Ministro, puede ser quien resuelva esta
cuestión que, Zu Muzhi, portavoz del
Comité Central, definía como «un de-
sequilibrio heredado de una situación
del pasado».
as pala
«A lo largo de la historia — dicen los
dirigentes chinos— la Humanidad ha lu-
chado por la propiedad social, y Marx
expuso de manera científica la necesi-
dad de la socialización de los medios de
producción al analizar la relación eco-
nómica del capitalismo. Sin embargo,
no se sabe de qué manera se realiza la
socialización de los medios de produc-
ción».
Otro método de prueba en Shenyang
es un sistema de reparto de las accio-
nes de las empresas entre el Estado, los
obreros y el empresario (arrendatario de
la administración de la empresa). Así se-
hace a los obreros partícipes de la em-
presa, de manera que los intereses de
estos se relacionan estrechamente con
la suerte de la empresa. En la actuali-
dad hay en Shenyang 130 empresas que
siguen este sistema de acciones. El Esa-
do se reserva entre el 80% y el 90% de
las acciones, manteniendo así el carác-
ter de la propiedad pública de la em-
presa.
Otra experiencia ha sido la de vender
alos trabajadores las tiendas pequeñas
de verdura, pescados, frutas, etc. En
estas tiendas privatizadas «el personal
se ha reducido en un tercio, la jornada
se ha prolongado tres horas más y el va-
ras»
lor de la renta mensual se ha incremen-
tado un 85%».
La opinión sindical
Chen Bingquan, 55 años, es vicepre-
sidente de la Federación desde 1985. Y
dice: «La reforma del sistema económi-
co tiene como finalidad acelerar la mo-
denización socialista, hacer prosperar el
país y al pueblo. En China, son idénti-
cos los intereses estatales, empresaria-
les y obreros. El sindicato apoya la am-
pliación de autonomías y la práctica del
sistema de responsabilidades por el di-
rector de fábrica. Hemos elaborado le-
yes estableciendo el poder que tiene el
sindicato y la asamblea obrera en las
empresas como dueños de ellas».
Según los dirigentes sindicales, «la
reforma socialista cambia la administra-
ción económica y el sistema de direc-
ción de las empresas, no la propiedad
pública socialista. La reforma tiende a
hacer más estrecha la relación entre la
administración empresarial y los intere-
ses de los obreros, hace que estos pue-
dan tomar parte en la administración de-
mocrática. Que sea correcta o no una
decisión tomada ejerciendo los dere-
chos autónomos estará directamente
43
relacionada con la prosperidad o ban-
carrota de la empresa, lo que respon-
sabiliza a los directores y gerentes» di-
ce Bingquan.
«La fábrica de reparación de automo-
tores de Xianyang, en Shaaanxi, era
una empresa casi en ruina (diez años de
pérdidas, tres cambios de líneas de pro-
ducción, otros cuatro de nombre de la
fábrica) hasta tal punto que no era ca-
paz de pagar a sus obreros. Gracias a
la reforma, los obreros pusieron en jue-
go el espíritu de dueños (...) eligieron
unos representantes para encargarse de
la explotación, de la renovación técni-
ca y de la administración subordinada
a la asamblea obrera, y pudieron pro-
ducir artículos de gran demanda (...) la
fábrica obtuvo en 1985 tantas ganancias
que entregó al Estado 210.000 yuanes
como pago de impuestos, elevó el 18%
las primas para los obreros y construyó
nuevas viviendas y guarderías infantiles.
Hoy los jefes de esta fábrica promueven
el sisterna de contrato, la reforma sala-
rial y las reglas de premios y sanciones,
hecho que cuenta con el apoyo de los
obreros porque ha sido sometido a dis-
cusión de la asamblea».
En muchas empresas la asamblea de
obreros efectúa un chequeo periódico
de los cuadros directivos y propone a
quién premiar, ascender, separar de su
cargo, destituir, proposiciones que lue-
go pasan a los departamentos afecta-
dos para que les den el visto bueno.
Página 44 · ver la página
ZONAS ECONOMICAS ESPECIALES
«Quien nunca camina,
nunca se cae»
$
1
As Zonas Económicas Especiales
L (ZEE) son como ventanas abier-
tas a la tecnología, a los métodos
modernos de administración, al «know-
how» y de la política de apertura al ex-
terior. Desarrollar estos focos de la eco-
nomía de las ZEE tiene el objeto de ab-
sorber y utilizar tecnología y capital del
exterior. Los productos resultantes es-
tán destinados fundamentalmente a la
exportación.
El PCCh sostiene que la economía de
mercado (como instrumento económi-
co) es una palanca auxiliar en el desa-
rrollo, compatible con la economía pla-
nificada en un estado socialista. «Tomar
el autosostenimiento como lo principal
y la ayuda extranjera como lo auxiliar»
es otro de los principios sobre los que
se asienta la existencia de las ZEE. No
obstante, las autoridades chinas son
conscientes de que se meten en la cue-
va del dragón y a oscuras. Y que la pe-
lea de corrección de las tendencias
liberal-burguesas será un hecho. Se
abre una polémica espectativa sobre la
economía mixta, planificada y de mer-
cado (el sistema económico múltiple es-
tá compuesto por empresas mixtas con
inversiones nacionales y extranjeras,
empresas cooperativas chino-extranje-
ras y empresas de inversión exclusiva-
mente exterior), en áreas geográficas
restringidas y bajo control, a modo de
islas económicas inspiradas en las ex-
periencias de «zonas de libre cambio»
llevadas a cabo en Corea del Sur, Fili-
pinas, Malasia, Taiwan o Indonesia, y
cuya primera materialización se corres-
pondió al Puerto Franco Internacional
de Shannon, Irlanda. Pero con una di-
ferencia fundamental: un estado socia-
lista es quien decide qué se hace y qué
no se hace.
En el período actual la cooperación
económica y tecnológica de China con
el exterior es la parte más importante de
sus relaciones con el «primer y segun-
do mundo» (URSS, EE.UU., Japón,
Canadá y Europa). De él devendrán el
desarrollc- industrial y el comercio inter-
pero acaba paralítico
nacional. Con el «tercer mundo» lo fun-
damental son los términos de apoyo y
solidaridad en planes de cooperación,
sin que actúen criterios de economía de
mercado.
Los proyectos extranjeros contrata-
dos en las ZEE siguen incrementándo-
se desde su inicio:
NUMERO DE LOS CONTRATOS
Año Número de
contratos
1979 43
1980 173
1981 362
1982 313
1983 460
Entre 1979 y 1986 China hizo uso de
un total de USAS$ 32.000 millones de in-
versiones extranjeras. La modernidad se
expresa en cifras irrufutables: 74.000 mi-
llones de USA$ de comercio exterior en
1986 con un incremento anual prome-
dio del 17,3% en la última década, más
de 40 países y regiones del mundo tie-
ne inversiones en China y la ampliación
de los vínculos comerciales a 177 paí-
ses y regiones.
En 1980 el Gobierno chino inició el es-
tablecimiento de las ZEE de Shenzhen,
Zhuhai, Shantou y Xiamen. De ellas la
ZEE de Shenzhen es la más desarrolla-
da. Ya en 1979 comenzaron los prepa-
rativos para la apertura de esta zona, y
al año siguiente se iniciaron los traba-
jos de construcción en las localidades
de Luohu, Shangbu, Shekou y Shade.
La primera campañía exclusivamen-
te con inversiones extranjeras en Chi-
na, fue la Compañía Ltda. de Electrici-
dad Sanyo, abierta en Shekou, Shenz-
hen, provincia de Guangdong; homó-
nima de la japonesa. En esta misma ciu-
dad ya se han firmado más de un cen-
tenar de acuerdos con fabricantes de
Noruega, HongKong, Suiza, Singapur,
Japón y EE.UU. En Shenzhen (aquellos
pueblecitos de pescadores) se cuenta ya
con un universidad, creada fundamen-
44
talmente por inversiones de chinos de
ultramar.
Deng Xiaoping en una visita a esta
ZEE dijo: «El desarrollo de Shenzhen y
sus experiencias demuestran que es co-
rrecta nuestra política de establecer
ZEE.(...) Acelerar el desarrollo de las
ZEE y asegurarles un mayor éxito.(...)
Para asimilar las tecnologías nuevas,
hay que saber estudiar, y aún más hay
que saber crear cosas nuevas».
Las otras ZEE, todas zonas costeras
con buenos puertos de carga para el co-
mercio internacional, se encuentran en:
1) Dalian, península norte del mar de
Bohai y capital de la industria ligera. 2)
Qinhuangdao, el puerto de exportación
productos energéticos. 3) Tianjin, una
de las tres ciudades directamente subor-
dinadas del Consejo de Estado, una de
las cuatro ciudades industriales por ex-
celencia y conocida como puerto de
Beijing. 4) Yantai, entre las soñadas psi-
cifactorías, el turismo y la industria li-
gera. 5) Qingdao, cuarto puerto más im-
portante de China y buena base para la
industria textil. 6) Lianyungang, cuya lí-
nea ferroviaria Longhai atraviesa cinco
provincias y regiones de Jiangsu, An-
hui, Henan, Shaanxi, Gansu y la Región
Autónoma Uygur de Xingjiang. 7) Nan-
tong, puede utilizar y desarrollar la in-
dustria de productos para la exporta-
ción. 8) Shanghai, la mayor ciudad in-
dustrial y comercial de China. En 1980
el valor de la producción industrial re-
presentó el 13% del de toda China. Tie-
ne 8.000 empresas industriales y
4.200.000 obreros. Cuenta con 12 ciu-
dades satélites industriales y 48 univer-
sidades. Además es el primer puerto de
China. 9) Ningbo, cuyo muelle forma
parte del Complejo siderúrgico de Baos-
han. 10) Wenzhou, puerto para la indus-
tria pesquerá. 11) Fuzhou, capital de Fu-
jian, con su puerto Mawei, antiguos as-
tilleros, mira al norte de Taiwan. 12) La
ZEE de Xiamen mira al sur de Taiwan
mientras respira el mismo aire que Oi-
men y Matzu (islas ocupadas por las
autoridades de Taiwan) y tiene un nue-
Página 45 · ver la página
vo aeropuerto internacional. 13) Zhan-
jiang es un puerto de apoyo a la explo-
tación petrolífera al igual que 14) Bei-
hai, en el mar Meridional con empresas
mixtas chino-extranjeras. 15) La Isla de
Hainan ha sido declarada en su integri-
dad durante el XII! Congreso del PCCh
una ZEE que, queda situada al este de
Taiwan.
La diferencia fundamental de las ZEE
con la economía del resto del país es
que, en la RPCh, en general, el compo-
nente principal es la economía de pro-
piedad de todo el pueblo y el plan esta-
tal. En las ZEE las actividades económi-
cas se regulan principalmente median-
te el mercado. En estas ZEE se preten-
de aprovechar las ventajas geográficas;
y costo de mano de obra, como conse-
cuencia de los desequilibrios existentes
en relación a los valores de las mone-
das en el mercado internacional. La
cooperación económica y técnica con
el extranjero consigue introducir tecno-
logía avanzada para el desarrollo de la
producción industrial y agrícola, a la vez
que expansiona el comercio de expor-
tación. También acompañan a esto la
«contaminación occidental» en versión
45
de «liberalización burguesa», el nuevo
dragón a combatir. Dicen que «quien
nunca camina, nunca se cae», pero aca-
ba paralítico.
Las ZEE representan unos cohetes
propulsores del desarrollo en la «etapa
primaria del socialismo» que, así que pa-
se medio siglo, converjerán con otros
vectores históricos; desde la agudiza-
ción de las contradicciones del capita-
lismo en la competencia por los merca-
dos, hasta el fin del período de garan-
tía de mantenimiento del sistema eco-
nómico capitalista en HongKong.
Página 46 · ver la página
46
AUMENTOS DE LOS INGRESOS
DE LOS CIUDADANOS DE LAS
ZONAS URBANAS Y RURALES
AUMENTO NETO, POR PERSONA,
DE LOS HOGARES RURALES (EN YUAN)
424
aumento entre
1978 y 1986
216%
un incremento
neto de
170%
deducido el
precio de arroz
134
1978 1986
AUMENTO, POR PERSONA, DEL GASTO
DIARIO DE LOS HOGARES URBANOS DE
LOS OBREROS (EN YUAN)
828
entre 1978 y 1986
aumento de
162%
un incremento
neto de
82.5%
deducido el
precio del arroz
316
1978 1986
NIVEL DE CONSUMIO,
POR PERSONA, DE LOS
CIUDADANOS URBANOS.
Y RURALES
O 1978 O 1986
aceite vegetal
comestible (kg)
cerdo, buey y
cordero (kg)
aves de
corral (kg)
huevos frescos
(kg)
productos
pesqueros (kg)
sedas y rasos
len metros)
fibras acrílicas
y mezclas
len metros)
Tela de algodón
len metros)
ARTICULOS
DURADEROS,
POR CADA MIL
PERSONAS)
(LAS CIFRAS DE 1978
VAN ENTRE
PARENTESIS)
bicicletas
24.3(7.7)
máquinas de coser
10.3(3.5)
=—
ESPACIO HABITABLE PARA LOS
CIUDADANOS URBANOS Y RURALES
entre 1979 y 1986
Nuevas áreas edificadas
en ciudades: Mil millones
metros cuadrados
1.1
5.1
Nuevas áreas edificadas
en zonas rurales: Mil millones
metros cuadrados
Pisos por persona
en las ciudades
metros cuadrados)
Pisos por persona
en zonas rurales
(metros cuadrados)
15.3
8 8.1
4.2
A y
L
1978
1986 1978 1986
lavadoras
ventilador eléctrico
8.1 (1.0)
Q
e
Z
aparatos de televisión
aparatos de radio
4.9 (0.2)
AUMENTO DE LOS AHORROS
2,238
Ahorro en las áreas urbanas
y rurales
(en centenas de
millones de yuan)
210.6
7
1978
960%
aumento
E 1986 ==
Página 47 · ver la página
INALMENTE, aquel estupor que
E provocó la «Teoría de los tres
mundos» entre no pocos partidos
de izquierdas, se ha ido diluyendo de la
versión agria a otra endulzada, en me-
dio de los zigzags de la política china
y de sus convergencias con la política ex-
terior.
«Los EE.UU. y la Unión Soviética
cónstituyen el primer mundo, fuerzas
intermedias como el Japón, Europa y
Canadá el segundo mundo, y nosotros
formamos parte del tercero —decía
Mao— [...] El tercer mundo compren-
de una gran población. Toda Asia, ex-
cepto el Jaón, pertenece al tercer mun-
do; Africa entera pertenece también a
éste, e igualmente América Latina.»
Claves del ideograma chino
para la interpretación
internacional
«Primero, oponerse al hegemonismo
y defender la paz mundial —dice hoy
Zhao Ziyang— y segundo, unirse y coo-
perar firmemente con los demás países
del tercer mundo.»
Aquella primera deducción que se
tuvo considerando por igual EE.UU. y
la URSS, es irreal. Dentro de la concep-
ción de los «tres mundos» tiene un peso
particular la definición de país socialis-
ta o capitalista. Esto da una dimensión
de plazo histórico por materialización
del contenido político. Según esta teo-
ría, una nación puede ser imperialista
y hegemonista, como los Estados Uni-
dos. Otra nación puede no ser imperia-
lista «de viejo cuño», como la URSS y
tener en cambio una política hegemo-
nista: intentar colocar una región bajo
su tutela. Tomando ejemplos del «se-
gundo mundo» podemos ver que países
como Japón, España y Rumania, tienen
también diferencias más que notables.
China considera que tanto Estados
Unidos como la Unión Soviética son dos
superpotencias que se disputan el hege-
monismo en el mundo y que esa lucha
pone en peligro la paz mundial. De he-
cho la firma del acuerdo soviético-nor-
teamericano de destrucción de misiles de
alcance intermedio ha supuesto una es-
peranza a la cuestión de la PAZ, enten-
dida con mayúsculas como corresponde
a la mundial. Por el contrario, la uni-
dad de los países del tercer mundo, lu-
chando sin ceder ante las superpoten-
cias, es la solución que permitirá el
progreso del mundo.
Las lineas maestras que mueven la
política exterior china, como país «so-
cialista y del tercer mundo» son: a) La
paz mundial y el progreso de la huma-
nidad; b) Apoyar la lucha de las nacio-
nes y pueblos oprimidos; c) Oponerse
al hegemonismo, al imperialismo, al co-
lonialismo y al racismo. Y los cinco
principios trazados por Zhou Enlai so-
bre la Coexistencia Pacífica (respeto
“mutuo a la soberanía e integridad terri-
torial, no agresión recíproca, no inter-
vención de uno en los asuntos internos
de otro, igualdad y beneficio recíproco
y coexistencia pacifica) conforman la fi-
losofía de esta política exterior.
«La principal tarea común que en-
frentan los países del tercer mundo —di-
cen— es salvaguardar su independencia
política y desarrollar su economía na-
cional. Con la independencia económi-
ca serán capaces de consolidar su inde-
47
pendencia política ya obtenida.» Pero
la clave de la independencia económica
la encuentran los gobernantes chinos en
«el autosostenimiento», que no quiere
decir autarquía (encerrarse en sí mis-
mo). Complemento de esta fórmula es
la «ccoperación sur-sur, o sea el auto-
sostenimiento colectivo entre los países
del tercer mundo, como forma de redu-
cir la dependencia tecnológica y de in-
versiones de los países desarrollados. Y
en este camino tener como objetivo
principal de los países del tercer mun-
do el cambiar las actuales estructuras del
comercio y crear un «Nuevo orden eco-
nómico internacional». Los dirigentes
chinos proponen para ello cuatro pun-
tos: 1) Los países en desarrollo deben
unirse para presionar a los países de-
sarrollados a que negocien en las Na-
ciones Unidas un cambio en el orden
económico internacional. 2) Los países
desarrollados deben comprender que la
mejora de la situación de los países en
desarrollo también les beneficiaría a
ellos. 3) La crisis económica de los paí-
ses desarrollados no debe recacr sobre
el tercer mundo. 4) Los países del ter-
cer mundo deben ampliar la coopera-
ción mutua para reforzar su capacidad
colectiva para el autosostenimiento.
Página 48 · ver la página
URSS. «El viejo que removió
los obstáculos»
ORBACHOV ha cogido por sor-
G presa a propios y ajenos, inclui-
dos los chinos. Estos no pudie-
ron ocultar su alegría por el discurso del
líder soviético en Vladivostok sobre la
frontera chino-soviética. Los famosos
«tres obstáculos» comenzaron a remo-
verse: Afganistán era calificado de pro-
blemá heredado al tiempo que se anun-
ciaba la retirada de tropas y la búsque-
da de un acuerdo para la neutralidad in-
ternacional; la entrevista de Hun Sen
con Norodom Sihanuk en París apun-
taba a una salida para Kampuchea; y el
inicio de retirada de tropas de la fron-
tera chino-soviética y de Mongolia Ex-
terior, daban más que esperanzas. Aho-
ra queda «esperar acontecimientos»,
—dicen los chinos, una fórmula para
mostrar su acuerdo. También utilizan el
término de «asuntos prácticos» para dar
a entender que las palabras carecen de
valor si no les sigue la acción.
La perestroika no sólo no ha sorpren-
dido a los chinos sino que la conside-
ran tardía. No obstante opinan que
Gorbachov está afrontando el camino
de dragones entre los burócratas, dere-
chistas e izquierdistas dentro del PCUS,
para dinamizar una economía que dor-
mita desde los cincuenta. Una rancia
tradición por mantener la fachada aun-
que el edificio se caiga, ha desbordado
las posibilidades de trasparencia que
proyectaba la apertura de Beijing. Pue-
de escucharse tanto «ahora todos quie-
ren hacer una reforma» como «tenemos
que aprender de la eficacia de la glas-
nost».
Las relaciones entre Estados (RPCh
y URSS) han mejorado, aunque las que
existen entre el PCCh y el PCUS estén
en observación. Los medios de comu-
nicación chinos evitan calificar a la
URSS de hegemonista, lo que es ya un
síntoma por una directriz emitida des-
de la dirección del PCCh como mues-
tra de buena voluntad. Hoy China re-
conoce a la comunidad de países socia-
listas como tales, y a la URSS por con-
siguiente, rectificando calificativos del
pasado, matizando que existen lógicas
divergencias. Dicen que el progreso de
relaciones PCCh-PCUS se asienta sobre
el avance de cuestiones como que los
problemas internos de Kampuchea y la
presencia de tropas vietnamitas son dos
cosas diferentes.
De los problemas históricos de fron-
teras, China no demanda recuperar el
territorio ocupado por la Rusia zarista.
Hace mención a tomar en consideración
ciertos intereses de los habitantes loca-
les para hacer reajustes «mediante con-
sultas en pie de igualdad».
El tiempo ha ido aposando las con-
secuencias del enfrentamiento con Krus-
chev a partir del XX Congreso del
PCUS. Stalin sigue siendo considerado
por los chinos como uno de los grandes
revolucionarios. Y los incidentes fron-
terizos han dado paso a no ser su equi-
valente entre Gobiernos, sino situacio-
nes accidentales. Muy al contrario entre
ambos países existen comunicaciones re-
gulares ferroviarias, aéreas, postales y
telegráficas. Y comienzan a proliferar
viajes no oficiales de científicos y espe-
cialistas.
Desde 1986 se especula con una cum-
bre Deng-Gorbachov, deseada por am-
bas partes, pero sujeta a las necesida-
des de la política internacional. En 1988
la situación ha avanzado hasta ser pú-
blico el idéntico interés de Deng Xiao-
ping por dicha cumbre. Gorbachov era
entrevistado por la Agencia oficial chi-
na Xin Hua que es lo mismo que decir
que había sido entrevistado por Zhu
Muzhi, portavoz del CC del PCCh y an-
tiguo presidente de dicha agencia de no-
ticias. Y se habla de la avanzada edad
de Deng Xiaoping, considerado el me-
jor interlocutor posible, por lo que di-
cha cumbre no se celebraría más tarde
los próximos dos años.
Parece deducirse que todo fueron di-
vergencias por las «contradicciones» en
el seno de los países socialistas», con-
tradicciones no antagónicas.
Página 49 · ver la página
ONG Wu de la dinastía TANG,
H escribía de esta manera al japo-
nés Shogun Ashikaga: «Estú-
pidos bárbaros del Este que vivís más
allá de los mares (...) sois altivos y des-
leales; permitís a vuestros súbditos ha-
cer el mal». Se refería a los piratas ja-
poneses. La contestación era insultan-
temente realista: «El cielo y el mar son
vastos; no pertenecen a un solo dueño».
Pero Japón no iniciaría su política ex-
pansionista hasta el siglo XVI cuando
ataca Corea con 200.000 hombres. Des-
de entonces, el hormiguero nipón mira-
ría siempre, por una u otra razón, más
allá de los mares.
El vecino Japonés participaría en la
agresión colonialista a China en los si-
glos pasado y presente. Tomaría Taiwan
como plataforma expansionista, y más
tarde Manchuria donde llegaría a cons-
tituir el «Manchukuo» títere bajo la fi-
gura de Pu Yi, el último emperador chi-
no. La memoria inmediata del pueblo
chino pues, está cargada de alimentados
recelos. Mao planteó en la Asociación
de Estudiantes Unidos de Hunan: «Em-
plea productos nacionales, rechaza los
artículos japoneses». Y organizó equi-
pos de muchachas para que inspeccioan-
ran las tiendas de Chansha e intimida-
sen a los dueños. Con los años llegaría
la guerra contra la invasión japonesa
El
emperador
| Hirohito con
Hu Yaobang
Japón: El gran enemigo amigo
que concluiría en 1945 con la II Guerra
Mundial.
No obstante China ha vuelto, en pa-
labras actuales de Wu Xuegian, Minis-
tro de Asuntos Exteriores de la RPCh,
al camino para «garantizar el desarro-
llo de las relaciones bilaterales amisto-
sas de buena vecindad». Estas se fun-
damentan en las propuestas planteadas
Hu Yaobang en 1985: 7. Tomar la pro-
moción de las relaciones amistosas co-
mo política estatal fundamental. 2. Los
gobiernos y pueblos de ambos países de-
Apunte de
T hay una patata caliente entre los
6 países socialistas esa es VietNam
y Kampuchea. VietNam venció al
ejército mejor armado, al de EE.UU. y
en palabras de Mao: «En honor a la ver-
dad, los pueblos del mundo entero, in-
cluyendo al pueblo chino y su Partido
debemos estarles agradecidos». Zhou
Enlai lo expresaría: «El pueblo, el Par-
tido, el Gobierno y el ejército de China
expresan su admiración y gratitud a us-
ben adoptar una actitud correcta acer-
ca de los conflictos pasados. 3. Obser-
var estrictamente la Declaración Con-
junta del Gobierno de la República Po-
pular China y el Gobierno del Japón y
el Tratado de Paz y Amistad Chino-
Japonés y 4. Llevar adelante la amistad
bilateral de generación en generación.
Pero no obstante que en las ZEE exis-
ten empresas japonesas y mixtas; o que
se han cumplido quince años desde que
se reanudaron las relaciones entre los
dos Estados, las sombras del «caso Ko-
kario», que interpreta la separación en-
tre el Continente y Taiwan, o el de los
libros escolares que tergiversa la histo-
ria de la agresión a China, son indicati-
vos de que la incertidumbre sigue viva.
Más aún, Japón, con su dependencia vi-
tal de los mercados exteriores, maneja
tecnología punta incluida la de cohetes
y satélites espaciales; e incrementa su
porcentaje de gastos en defensa progre-
sivamente hasta el punto de estar en trá-
mite de poseer su primer portaaviones
después de la 11 Guerra Mundial.
Vietnam y Kampuchea
tedes por su indoblegable espíritu para
librar una dura lucha contra los enemi-
gos en el frente de la guerra, los agre-
sores americanos».
El espíritu al que se hace referencia
en el pueblo vietnamita está encarnado
por el Levantamiento de las Dos herma-
nas Trung. En el pasado, estas dos her-
manas, movilizaron a una cincuentena
de poblados para defenderse de la opre-
49
sión. Y, como si se tratara de una leyen-
da, lo hicieron a lomos de elefantes.
Las relaciones entre chinos y vietna-
mitas están salteadas de pasiones de ve-
cindad, saltando de la admiración a la
disputa. Durante la Guerra de Libera-
ción del pueblo chino, los destacamen-
tos del EPL de Guangdong-Guangxi y
Yunnan-Guangxi fueron acogidos en las
zonas fronterizas liberadas de VietNam.
El pueblo chino también contribuyó con
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EE.UU. «De tigre
ADIE puede ponerse de acuerdo
N con el tigre para arrancarle la
piel, dice el proverbio chino. En
esta cultura, el ratón representa la as-
tucia, y el año del ratón de 1972 se en-
contraban en Peking Mao y Nixon, el
presidente tigre de papel que iniciaba un
juego a dos barajas para intentar ganar
la «carta China».
Hoy EE.UU. acusa a la RPCh de
vender,a Irán los cohetes «silkwood»
que utiliza en la «guerra del Golfo».
Taiwan acusa a EE.UU. del material
militar que vende a Peking (sistemas de
control electrónico, helicópteros S-70c
dela Sicorsky Aircraft Company, filial
de la United Technology Corporation,
etc.) y la RPCh acusa a Washingtong de
que «la sede del movimento por la In-
dependencia de Taiwan está en
EE.UU.». Asimismo condena la reso-
lución sobre el «futuro de Taiwan»
aprobada en 1983 por el Comité de Re-
laciones Exteriores del Senado de los
EE.UU, Y hay que sumar a las diver-
gencias, la venta de armamento a Tai-
wan que se produce de forma directa en
nombre de antiguos compromisos del
Gobierno yanki, o clandestinamente por
empresas privadas como la «Bishop,
Baldwin, Rewald, Dillighjam and
Wong» de Hawai que es la que le ha su-
ministrado a Taipei los tanques M60 ve-
hículos blindados o telémetros láser.
La toma de contacto de la historia de
los EE.UU. con la de China se inicia con
la petición a Gran Bretaña de «igualdad
en la participación» de beneficios en la
agresión a China tras la Guerra del
Opio. Los EE.UU. enviaron entonces su
flota a las aguas de China en apoyo a
G.B. Y en 1844 EE.UU. coacciona pa-
ra firmar el «tratado de Wangxia».
Al concluir la II Guerra Mundial, el
general Marshall recibió el siguiente co-
municado: «En el caso de que los co-
munistas o el «generalísimo» (se refie-
re a Chiang Kai-shek) rehusaran hacer
lo que, en opinión del general Marshall,
fueran «concesiones razonables», él es-
taba autorizado para «ir adelante y apo-
yar al generalísimo en el desplazamien-
to de tropas hacia el norte de China»
(memorándum de las conversaciones del
Presidente Truman, el Secretario de
Estado Byrnes y el Almirante Leahy,
REEEVU 1945). Apenas habían parti-
do de territorio chino el millón de los
vencidos soldados japoneses cuando las
a conejo»
tropas norteamericanas alcanzaban los
90.000.
Tras el triunfo de la RPCh, EE.UU.
pasa a «esperar hasta que el polvo se
asiente» (en palabras del Secretario de
Estado Dean Acheson) y «ocultar cui-
dadosamente nuestro deseo de separar
la isla del control del continente»
(«Acheson, REEEVU 1949, tomo IX,
pág. 295). El mismo Acheson se pregun-
taba cuál sería el precio de intervenir di-
rectamente en Taiwan apenas trascurri-
dos dos meses de la proclamación de la
RPCh. El entonces senador McCarthy
apuntó a China con su bandera antico-
munista e hizo propuestas sobre «un
portaviones inhudible» llamado Tai-
wan.
Al comienzo de la guerra de Corea,
EE.UU. envía la VII flota a Taiwan; y
en diciembre de 1954 firma el «tratado
de seguridad mutua» con Chiang Kai-
shek,
Después de dos décadas de peremne
condena a EE.UU., Peking inicia la «di-
plomacia del Ping-Pong» (1971), yen-
do el tigre humildemente a pasar por el
aro. Hasta allí se desplazan Kissinger,
Nixon, Ford y Cyrus Vance. Y en 1979
establecerían relaciones diplomáticas
bajo las condiciones de Peking: a) rup-
tura de relaciones diplomáticas con Tai-
wan, b) retirada del personal militar es-
tadounidense de Taiwan y c) extinción
del tratado de defensa mutua con Tai-
wan.
Apunte de Vietnam y Kampuchea
la lucha contra el agresor norteameri-
cano. Pero también en 1978 mandó re-
tornar a los ingenieros chinos. Ya en
1972, en la ofensiva de primavera, cuan-
do los norteamericanos se quedaron sin
iniciativa, y pedían para proseguir las
conversaciones de París que cesase el
fuego, los chinos dejaron de ser infor-
mados de los planes de guerra.
KAMPUCHEA.
LLEGA EL CANSANCIO ,
Norodom Sihanuk se hace viejo y
quiere volver a la escena política de su
país cuanto antes. Mientras la llamada
Alianza de Cambodia es un avispero de
contradiciones cuya espina principal es
Pol Pot, hombre del que ya no respon-
de ni China.
El desgaste de todas las partes impli-
cadas hace que Beijing y Moscú se en-
cuentren más dispuestos a encontrar tra-
mos de acercamiento para la solución
de esta situación que mantiene a miles
de tropas vietnamitas en el territorio de
su vecino Kampuchea. Las guerrillas del
Frente Unido de Cambodia (Norodom
y Pol Pot) llevan ya ocho años y sin sa-
lida. Desde 1986 ni tan siquiera lanzan
la campaña de la época lluviosa ya que
los dos años precedentes había perdido
gran número de bases.
Se hace difícil entender que el pueblo
que venció a los ejércitos francés y nor-
teamericano defendiéndose de la agre-
sión extranjera, ahora tenga el suyo en
Kampuchea.
En el famoso discurso de Gorbachov
pronunciado en Vladivostok, propuso
la resolución del problema de Kampu-
chea con la participación de China y
VietNam. Este se reafirmó en las con-
versaciones tripartitas en las que parti-
50
ciparan los representantes de la Alian-
za y los delegados de la República Po-
pular de Kampuchea, pero excluyendo
a Pol Pot, personaje que China tampo-
co protege. El príncipe Norodom sos-
tuvo que se debían mantener contactos
previos entre VietNam y el Frente Uni-
do. El presente año apunta ser muy im-
portante en la resolución de este conflic-
to. La reunión en Fére en Tardenois
(Francia) de Norodom Sihanuk y Hun
Sen, ambos opuestos a que los jemeres
rojos copen el poder; la búsqueda de la
salida escalonada de las tropas por parte
de VietNam para dedicarse a la recons-
trucción de su propia economía; el to-
no de distanciamiento del problema de
la URSS y China; y la necesidad de un
mínimo de estabilidad en la zona por
parte de Tailandia, hacen pensar que el
«gran obstáculo» entre el PCCh y el
PCUS puede desaparecer.
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