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Revistas y Libros

Historia Crítica Nº 3

Febrero 1988 · Texto leído automáticamente de los escaneos: puede tener errores. Para verlo tal cual, ábrelo en el lector.

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N.* 3 - Febrero 1988 - 250 pts. Andrés Sánchez Díaz CAMINO POR LA «ETAPA PRIMARIA DE UN SOCIALISMO CON PECULIARIDADES CHINAS».. HACIA EL DESARROLLO

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Distancia, prisa, escuadra y cartabón, cuatro enemigos para entender China UE cada cual piense cuanto (0) quiera pero, es digno de te- ner en cuenta al tratar de analizar la realidad de China que, no ha surgido de unas tinieblas histó- ricas saltando «al socialismo», sino que le preceden cinco milenios de historia y cultura definitivos para “entender el equipaje que portan al llegar a «su proceso en la etapa so- cialista»: Este equipaje son diferen- tes patronos y escalas de valores de la memoria cultural popular; dife- rentes conceptos sobre qué es vivir, el contenido de la vida y los roles so- ciales. Esto imposibilita echar ma- no de la escuadra y el cartabón pa- ra enmarcar una inmensidad de contenidos nacionales intraducibles a otros lenguajes cultural-naciona- les. Y tiene un peso definitivo en la realización cotidiana de la historia y del encaramiento de las contradi- ciones sociales. Distanciarse quedándose en los propios patrones culturales, o ana- lizar con ópticas prefijadas (usual- mente las de las agencias de pren- sa occidentales) será un camino de chascos, esperanzas y desencantos innecesarios. No por ello debe per- derse la oportunidad de acertar o equivocarse en ese difícil camino del acercamiento a una realidad fundamentalmente lejana e igno- rada. Si se tiene prisa los errores sobre previsiones abundarán. Y si no se aceptan, el error se constituirá en una trinchera de oposición, de pa- rada en el camino, de abandonar el principio de acercarse para enten- der los vectores que influyen en la transformación de la República Po- pular China. Finalmente, China es como es y seguirá su camino guste o no guste. SUMARIO Pág. China, el hermano mayor en la tierra «quiere el siglo XXl». ooo rocorroror res 4 1) RUMBO ESTE Pangu crea el/un mundo sin prisas 6 Historia de dos ríos 11 2) EN BUSCA DEL TAO DE LA UNIDAD Vía entre la mutación y la gran armonía para una China gigante, dispar y en desarrollo. Un volcán para un hormiguero .. % 15 Ultramarinos, la guerra secreta ..... 17 1997 Hong Kong... .....-.-.. 18 1999 Macao e 18 ¿ ? Taiwan, made in USA 18 3) JUSTO ANTES DEL FUTURO El PCCh, mis enemigos me hacen fuerte, mis errores me debilitan ........omommo.... 21 La República Popular China a 22 Memoria histórica para unos líderes. 24 Mao 25 4) EL QOMOLANGMA DEL'PCCH Estructura del poder en la R.P.China . 26 EPI oa pos ess 28 La cuestión del poder . 28 XIII Congreso del PCCh .. 29 Tres Generaciones para el PCCh.. 30 «Ayancemos por el camino de un socialismo con peculiaridades chinas» 30 LAO LIB ovillo ar Ea SEE EROS Da RN eo pee AE 32 ECEPED Sa ra 32 «Revolución Cultural». 34 Lucha contra la «Liber 36 Lideres actuales 36 Pibebas aisla minas uta era Edad aa, tel ento Ire LN qero eel ia 38 5) ASI QUE PASE MEDIO SIGLO Ela de SO DreVivir da leas Tuta talla a alcalde Ena io db al lid» joio 40 Cuatro modernizaciones . 42 «Con sus propias palabras» . 43 Zonas económicas especiales 44 Estadísticas 46 6) CLAVES PARA EL IDEOGRAMA INTERNACIONAL CHINO Tres:mundos' y. cinco prnAcipiOS sona olas $e ico ja atea ajedao cdi [e coa a S 47 URSS. «El viejo que removió los obstáculos» . 48 Japón, el gran enemigo amigo....... 49 Apunte de VietNam y Kampuchca . 49 EE.UU., «De tigre A CONEJO» ...ocorip cono ra ea a ie s0 2 z Abreviaturas más HISTORIA CRITICA utilizadas N.? 3 FEBRERO 1988 APN — Asamblea Popular Nacional cc — Comité Central Edita: Area, S. A. Apartado 18085 28080 MADRID ISSN: 0213-8395 Imprime: Gráficas 82, S.A. Depósito legal: M-28248-1987 CCPPCh — Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino EPL — Ejército Popular de Liberación KMT — Kuomintang Pcch — Partido Comunista de China RC — Revolución Cultural RPCH — República Popular China ZEE — Zonas Económicas Especiales Estado español ................ 900 ptas. BOLETIN DE SUSCRIPCION Nombre y apellidos ooo... .. Distrito Postal... Suscripción por un año .. Provincia/País.. Extranjero Envía una fotocopia de este boletín con tus datos completos y un talón nominativo o giro postal a AREA S.A. Apartado de Correos 18.085. 28030 Madrid. e matias aia 2 a Ba a 1.100 ptas.

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«O(in Hua», nueva China HINA es en la actualidad, fundamentalmente: cambio, distanciamiento generacional y redefinición de los papeles en el concierto internacional. Cambio en su mejor interpre- tación previsible, la de progreso económico. En Asia continental, a China se le podría otorgar el don del futuro, ese sutil bien que quieren materializar después de siglo y medio de invasiones, gue- rras y revoluciones. Los cambios múltiples y vertiginosos operados en la sociedad china han dejado una resaca en los viejos y tienden a frenar todo cambio. Las nuevas generaciones, sin memoria experi- mental, ven como evidente una realidad que ha costado mucha sangre, y quieren acelerar el avance. Este distanciamiento de concepciones de la sociedad china en sus generaciones se corresponde con la distancia existente entre una sociedad de mentalidad feudal y otra de concepciones socialistas. La tercera característica la están resaltando, tanto EE.UU. como la URSS, en sus carreras de acercamien- to amistoso a la República Popular China.

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CHINA, el hermano mayor en la í ¡vimos las décadas de los blo- V ques, entre la «guerra fría» y el «desarme nuclear», con una perspectiva de grandes dudas en el Me- dio Oriente aterrorizado por «otra Viet- Nam» que enterraría su protagonismo prepotente, y vive de las rentas de su lena necrológico en Hiroshima y lagasaki, Por su parte, la URSS ha cor- tado su geftontocrática cabeza de aves- truz con la«glasnost» y la «perestroika» y ha iniciado un camino en busca del tiempo perdido que aún no se sabe dón- de irá pero que,cuando menos, trata de salir del estancamiento burocrático. China, el gigante dormido en milenios de feudalismo, que parece como si por su lejana vecindad de Estado español fuera un mero personaje de exóticas fantasías y antiguas misiones de evan- gelización, despierta, tras una revolu- ción socialista apoyada en el campesi- nado, en el sobresalto de llegar tarde a la cita. Finalmente, fija el desarrollo en primer término, y se emplaza para el si- glo XXI. En estos días de crisis de principios motores económico-políticos es inelu- dible pararse a pensar si la República Popular China (RPCh) hubiera acerta- do en su reforma económica y el próxi- mo siglo fuera cierto que este país, la cuarta parte de la Humanidad, se hubie- ra convertido en un inmenso «japón» socialista. Por lo que ya ningún economista es- trictamente científico apuesta es por la ley de la oferta y la demanda con el me- ro sentido de la «escuela de Chicago». Cabe preguntar: ¿podrán apostar por la escuela de Chicago, por el capitalismo puro, simple y salvaje, apenas dentro de medio siglo, o cuando la robotización desplace al sector servicios a la masa de la población, o cuando la publicidad agote sus posibilidades de incrementar el consumo?; o ¿dónde limita el papel histórico de la economía monetarista?; o ¿dónde la dimensión del mercado?... O si ¿se pueden tomar las experiencias de otros países socialistas como esque- mas transplantables?; o si ¿se puede tra- zar un camino socialista de absoluta pu- reza ideológica cuyas tesis y progra- mas coincidan con la realidad exactamente, sin errores?... (... ¿«Sabe mejor le hierba so- cialista que el arroz capitalis- ta»? como se llegó a afirmar durante la Revolución Cultu- ral). La cuestión de antítesis entre la con- cepción de sociedad socialista y de só- ciedad capitalista se mantiene, eviden- temente, como la fundamental. Pero es- to no excluye a ningún país de su pro- pio proceso de desarrollo, de la necesi- dad de incremento del nivel de vida de las masas como una cuestión clave de su política interna cualquiera que sea la ideología en el poder. El paro crecien- te, las bolsas de miseria metropolitana, los «paraísos ideológicos preservados» por policía política, el privilegio burocrá- tico o las «geniales ideas» de un dirigen- te que se encuentra a miles de kilóme- tros de donde se va a poner en prácti- ca, son un buen argumento para pen- sar que las cosas van a cambiar guste o no guste al dirigente de turno en el país de turno. La moderna política china toma en consideración diversos vectores que in- fluyen de manera determinante, en la esfera nacional y en su relación con la internacional, para analizar el futuro. Aspectos tales como la revolución tec- nológica; el mercado como concepto in- ternacional de economía, e incluso co- mo ingerencia política, o como simple campo de batalla de la dialéctica del ex- cedente y el monopolio; los países del «tercer mundo» llevados a extremos de supervivencia y empujados a dar una respuesta armada por el derecho de existir; y esto, junto a una «deuda ex- terior» que hipoteca cualquier indepen- dencia y que juega a final feliz para los intereses del Banco Mundial y el Fon- do Monetario Internacional en el cuen- to de la lechera de los siete grandes. De otra parte está la experiencia de la intrahistoria del socialismo chino co- mo banco de pruebas de su pragmatis- mo («desbrozar mediante la práctica») que ha de materializar la «construcción de un socialismo con peculiaridades chi- nas». En el recientemente clausurado XII! Congreso del PCCh se ha reafirmado la línea iniciada en la 1Il Sesión Plenaria del XI Comité Central del PCCh de 1978 y mantenida en el XI! Congreso del PCCh de 1982. La reforma ha alcanzado al 4 proyecto de separación de las gestiones del Partido y el Gobierno, y la separa- ción de este de la gestión de las empre- sas; y en las empresas de propiedad de todo el pueblo separar el derecho de propiedad del derecho de ges- tión. No por ello han perdido vigencia los «cuatro principios fundamentales» (camino so- cialista, dirección del Partido Comunista, la dictadura de- mocrática popular y el marxismo-leninismo y el pen- samiento Mao Zedong) sino que constituyen la base ideo- lógica del poder en China. Es- tas nuevas medidas generalizan también la transferencia de más poderes de las instancias superiores a las inferiores en un proceso de ampliar la participación de las masas en las organizaciones de base, y de perfeccionamiento de los sis- temas de democracia política socialista. Los viejos dirigentes han entrado en proceso de jubilación para dar paso a nuevas generaciones con una visión menos lastrada del pasado. Y los erro- res, en otro tiempo materia de dramas, si pertenecen al pasado se han defini- do como experiencias de las que hay que sacar aprendizaje, mientras que los que potencialmente se van a cometer en el futuro se aceptan como los ries- gos de todo proceso. La «apertura al exterior», las «cuatro modernizaciones», «un país, dos siste- mas» o «acelerar y profundizar la refor- ma» son términos cargados de conte- nido real que están enfocados a situar a la RPCh en su puesto, en el concierto internacional, para el siglo XXI. Para ello han de pasar por una «revolución de desarrollo económico» en el camino de la «etapa prima- ria del socialismo» en la que se encuentra desde la década de los cincuenta. Esta etapa, según sus cálculos, podría cu- brir un siglo desde su inicio, por lo que a mediados del pró- ximo, China, por su dimen- sión geográfica y demográfi- ca, tendría un desarrollo que daría un giro a la definición de las fuerzas internacionales.

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ierra, «quiere el siglo XXI» PA)

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+) 1 RUMBO ESTE Pangu crea el/un mundo » UANDO Yahvé creo el mundo se ( olvidó de crear CHINA, o ya es- taba creada, o se había reparti- do el trabajo con Pangú. Pero Pangú hi- zo de China el centro de la creación del Universo que, tenía por aquel entonces forma de huevo. Este ser cosmogónico dormía la eternidad. En un momento en que se despertó, pudo ver el terrible de- sorden que existía. Así pues, tomando un hacha, comenzó la tarea. Al golpear, los elementos más ligeros flotaron y se formó el Cielo, los más pesados se jun- taron para dar la Tierra. Pangú, con su inmensa fuerza, empujo al Cielo sepa- rándolo de la Tierra. Al fin, se puso a descansar nuevamente. Cuando le lle- gó la muerte, entre sueños, su ser pa- só a formar parte del Cosmos. Su ojo izquierdo se convirtió en el Sol, el de- recho en la Luna, su cuerpo en cade- nas montañosas, su sangre en ríos, su aliento en los vientos, su voz en true- no, su pelo en árboles y su sudor en ro- cío. La creación de Pangú dejo más es- pacio a Darwin y él mismo se quedó in- tegrado en la Naturaleza en una bella entrega en la que todos estamos inmer- sos, volver a la tierra para servir de ba- se a una nueva vida. Pasaron decenas de milenios desde que Pangú interrumpiera su sueño pa- ra propiciar la venida del hombre. El grande, pero limitado mundo, estaba habitado por divinidades. Nuwa era la diosa del orden. Su cuerpo tenía la mi- tad de mujer y la mitad de dragón. Un día sintió la necesidad de crear aquello que evitase la soledad en que se encon- traban ella y su compañero Fushi. Se acercó al río Amarillo y tomó barro. Con la masa modeló muñecos que, si bien eran a su semejanza, tenían piernas en lugar de cola de dragón. Luego les dio un soplo de vida y comenzaron a bailar a su alrededor llamándola madre. Fus- hi, su compañero, se ocupó de enseñar a los hombre el conocimiento del fue- go, las redes de pesca, los ocho hexa- gramas (cielo, tierra, agua, fuego, mon- taña, trueno, viento y río) útiles para el oráculo que serviría de origen al Libro de los Cambios (1 CHING). Nuwa y Fus- hi, de esta manera, se convirtieron en " ” los padres de los hombres; o al menos de los chinos. Cuentan las memorias le- gendarias que Nuwa y Fushi se salva- ron de un diluvio universal flotando den- tro de una calabaza gigante. El mito cosmogónico chino quedó fundido en una memoria útil para su so- ciedad agrícola, con claves de la Natu- raleza: el fuego, el agua, la tierra... lue- go las plantas... y el metal, cuya máxi- ma expresión era el oro («CHIN-MU- SHUEI-HOU-TI). El oro (chin) como ri- queza, o su equivalencia en dinero, se transformaron en «la garantía» en una sociedad azotada de emperadores insa- ciables y funcionarios corruptos. La tie- rra generadora de cuanto satisface las necesidades. Agua, plantas y fuego constituían el resto de los elementos de una economía natural campesina. La di- mensión gigantesca de China suponía una intercomunicación comercial y con ella el desarrollo de un espíritu mercan- til. Uno de sus incalculables proverbios dice: «Tres son las religiones y una so- la la razón» atendiendo a la conexión de la mentalidad china, en lo unitario, con el taoísmo, el confucionismo y el budis- mo; brújulas de la filosofía de «lo chi- no», complementada con una sabidu- ría por experiencia. La fe occidental es sustituida por la disciplina y el gregarismo. Los chinos se imitan a sí mismos, fundamentalmente por la tremenda rigidez histórica de un feudalismo milenario. Confucio y Lao Tse, arquitectos fundamentales del es- quema mental chino, vinieron a confluir en el crucial momento del paso de la so- ciedad esclavista a la feudal. Dotaron de unas normas de filosofía-conducta que, aún siendo diferentes, se complemen- taron en particulares modelos del cami- no de la bondad y el amor, u otras vir- tudes de su escala de valores. La institución donde mejor se ha pre- servado la filosofía china es sin duda la familia, traslación en diminutivo de la estructura piramidal y patriarcal del im- perio feudal. La «familia conjunta», 6 compuesta por varias familias nuclea- res, multigeneracional, ha sido el me- jor ejecutor de la herencia cultural, Aún hoy conviven tres generaciones (lo que en el pasado llegaron a ser hasta cinco). Los criterios para preservar de adversi- dades a los nuevos campesinos de pro- greso y poder. Están basados en la fuer- za de trabajo generada en razón del nú- mero de manos útiles en los surcos. Es- tas ideas quedaban refrendadas por los luctuosos sucesos que podían suceder- se tras el nacimiento de una hembra. Las mujeres, además de no aportar el mismo potencial de trabajo, terminaban por formar parte de la familia del futuro esposo. Aún hoy más del ochenta por ciento de la población conforman la fuerza agrícola; y con ellos el sustrato de las rancias tradiciones, feudales en algunos casos. No es extraño encontrar en el interior de China carteles con le- yendas similares a esta: «ESTA TERMINANTEMENTE PROHI- BIDO VENDER MUJERES Y NIÑAS». Para proteger a la familia (el primer bien de los chinos) habrá aún más me- dios. Cada Año Nuevo chino aparecen a las puertas de las casas (indicativo y simbolo del hogar) dos imágenes de guardianes pintadas sobre tablas de al- mendro. Estas imágenes eran espíritus tan aguerridos como feos y servían de espanto para los espíritus atacantes. Hoy, naturalmente, se producen por de- cenas de millones a imprenta, y siguen alimentando la imaginación de los ca- da vez menos crédulos trescientos mi- llones de niños chinos. Sintetizar China en unas líneas es más que una utopía, una necedad. Podemos únicamente alertarnos con algunos in- dicadores. «Peregrinación al Oeste» es una novela de máxima popularidad en- tre los chinos de cualquier edad porque sus protagonistas han saltado integrán- dose al teatro, a la ópera, a los cuentos infantiles y modernamente a los dibu- jos animados del cine. Se base en un hecho real del siglo VII, durante la di- nastía Tang: el viaje del monje Xuan Zhuang a la India en busca de sutras,

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a escrituras búdicas, periplo que se trans- formó en tres tomos de narraciones donde se suceden toda clase de aven- turas con la participación de dioses, de- monios y valientes luchadores. Nuestro viaje «rumbo este» debería tomarse co- mo lo hiciera el literato Wu Chengen, una aventura, un viaje a otro mundo cultural en el que los espíritus confucia- nos aparecerán por todas partes, los ríos recordarán milenarias carreteras, habrá palacios de dragones y supremos poderes para dar y quitar la vida, la dis- ciplina será oración religiosa, o la cere- monia el idioma sublime. Pero más aún debemos sorprendernos con la China actual, con la que está haciendo futu- ro, si tomamos la perspectiva del salto histórico. Pablo Neruda recoge la afrenta del tó- pico pintado especialmente para occi- dentales: eras una viejecilla arrugada, infinitamente pobre con un cuenco vacío de arroz en la puerta de un templo. Entraban y salían los soldados de todos los países, la sangre salpicaba las paredes, te saqueaban como a una casa sin dueño, y tu dabas al mundo un aroma extraño, mezcla de te y ceniza, mientras a la puerta del templo con tu plato vacío, nos mirabas con tu mirada antigua. NA Más tarde, Neruda se acerca hasta el primer peldaño de la identidad más pro- funda: No eras misterio, ni jade celeste. Eras como nosotros, pueblo puro, 7 IZDA. LAO TSE, BUDA y CONFUCIO. Una trilogía hecha moral. SUN YAT SEN, el padre de la República de 1911. China se levantó de la postración histórica Hoy es un pueblo esencialmente des- conocido para quienes le recuerdan con clichés del colonialismo. Aunque la mo- derna «apertura al exterior» y el peligro a la «contaminación espiritual» recuer- dan nuevamente al Yin y al Yang, el ca- mino intermedio invisible en el que lo más fácil es esconderse en la masa, Las grandes cifras tienen un atracti- vo para la identidad de los chinos. For- man parte del soporte cultural más allá de lo geográfico, de lo histórico milena- rio o de lo demográfico. El idioma chi- no estaba compuesto por dos mil carac-

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+8) RUMBO ESTE teres hace tres mil quinientos años. En el siglos XVIII ya tenía cuarenta mil. Chi- na está habitada por mil cien millones de personas de cincuenta y seis nacio- nalidades distintas en una extensión si- milar a Europa. Se hablan cincuenta y tres lenguas y su población conforma '% la cuarta parte de la Humanidad. Son descendientes de las comunidades tri- bales matfiarcales y patriarcales (6.000- 7.000 años, Banpo, Xian, Shaanxi) y de la «Cultura de Longshan», de comuni- dades neolíticas patriarcales, agrícola y ganadera (caballo, vaca, oveja, gallina) de hace cinco milenios. La memoria his- tórica aparece en ellos hace cuarenta y un siglos con la dinastía Xia. Quitad las montañas si os estorban Perfeccionaos hasta haceros eternos Vivid en aromonía con la naturaleza Los límites terrestres y marítimos de China se aproximan a la circunferencia terrestre. Tienen fronteras con Corea del Norte, la República Popular de Mon- golia Exterior, URSS, Afganistán, Pa- kistán, India, Népal, Sikkin, Bután, Bir- mania, Laos y Viet Nam. Las capitales Harbin y Kunming están separadas por 4.567 kilómetros de ferrocarril, pero aún podríamos seguir viaje por otros dos mil kilómetros antes de terminar el territo- rio chino. En cifras podemos decir que los chinos consumen en un año el arroz que los españoles en un siglo; que ca- da año aparecen en la calle treinta mi- llones de nuevos ciclistas, o que sólo en Shanghai hay más bicicletas que la suma de habitantes de Madrid y Barce- lona. El tiempo, otra dimensión gigante pa- ra los chinos, es un concepto-herra- mienta. La existencia de los durazneros en la montaña Yushan que florecían ca- da tres mil años y daban fruto cada otros tres mil tales que, el que los co- mía se volvía inmortal, apuntan a la qui- mera del tiempo en las leyendas de los chinos. Pangú, «hacedor del Universo», durmió dieciocho mil años y luego tra- bajó otros dieciocho mil para poner en MAPA DE CHINA China es el tercer país en extensión sobre el planeta, 9.600.000 kilómetros cuadrados, veinte veces España y aproximadamente la extensión de toda Europa (oriental y occidental). Las fronteras se componen de 20.000 kilómetros terrestres y 18.000 marítimos. En su interior hay veintidós provincias, cinco regiones autónomas y tres municipios directamente subordinados al Poder central. Mil cien millones de chinos de cincuenta y seis minorías étnicas forman la cuarta parte de la humanidad. Allí se encuentra la cordillera más alta del mundo y dos de los más grandes ríos. orden cielos y tierra. Utilizar el término «antes de Cristo» (apenas 4.963 años a partir de la creación del mundo hasta la «llegada del Mesias» según la Historia Sagrada de Ediciones Bruño del fran- quismo) resultaría una agresión cultu- ral y, para los que tengan una fe, una agresión religiosa sin el más mínimo aporte científico. Cuando menos habrá que plantearse si la «Creación» realiza- . da en seis días no es una chapuza fren- te a los dieciocho mil años de Pangú. Allá por aquellos años de la baratura 8 INDIA del tiempo vivía un viejo en Peishan, Jiz- hou, al que apodaban «El Tonto». Fren- te a la casa del viejo había dos monta- ñas, una era la Taishang y la otra la Vangwu. Un día, reuniendo a su fami- lia les dijo: «Estas montañas nos estor- ban para dirigirnos hacia el sur, al río Hansui. Debemos removerlas y echar sus rocas al mar de Bohai». Comenza- ron a trabajar todos los de la familia: el viejo, los hijos, los nietos y los biznie- tos. Los vecinos les ayudaban en Jo po- sible. Pasado un tiempo vino por el

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ay La MANIA ha 397 pr! A col 7d te “7 ; 1 E a a lr 7 La, LAOS . > ¿ 1 S S, THAILANDIAS EN MONGOLIA Se poa Ed HUNAN Si o ) y) 1 Cubano $ IP $ Ñ y NE an Kignino) $, Aa Ñ A 4, ¿2 , , REG. AUT. Ñ l_ HA A A 7. NACIONALIDAD ZHUANG 7 GUANGDONG Ñ o Juv i Pp DE LA ad LL, Guangzhou CY MAR DEL SUR DE CHINA lugar uno que apodaban «El Sabio». Al ver lo que estaban haciendo le dijo al viejo: «¡Qué tonteríal Nunca terminarás tu obra. No conseguirás ni que se nó- te». El viejo le respondió: «No sé cómo te llaman “El Sabio”. Después que yo muera seguirán mis hijos y mis nietos y después los hijos de ellos. Y así inde- finidamente. Estas montañas aunque sean muy grandes no crecen. ¿Por qué no vamos a poder moverlas?»... En tiempos de la dinastía Shan (ss. XVI-XI a.n.e.) se crea el calendario. Su única utilidad era facilitar la organización de las «estaciones agrícolas». El hom- bre «debe vivir en perfecta armonía con la Naturaleza» y el «calendario del em- perador», compilado por los astróno- mos de la corte organizaba las reglas del orden. Tiempo propio para celebrar fu- nerales, para hacer viajes, para construir una casa, para festejar... La semana, los períodos de siete días como medida de tiempo tan evidente a la cutlura occi- dental llega a China en este siglo, y pa- ra no ser cumplida. El tiempo, en su máxima expresión in- dividual, se viste de longevidad que, no es otra cosa que el haber acertado en la vida. Y esta se consigue por medio de la práctica de la filosofía china en las costumbres cotidianas; ejercicios de tai- Jiguan, respiraciones qigong, sopas me- dicinales... Siete son las cosas que debe haber al empezar el día: leña, arroz, aceite, sal, salsa, vinagre y te. No hay encuentro sin te, ni conversación sin te, ni inicio sin te, ni intermedio sin te. Los chinos

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+8 RUMBO ESTE el te lo inventaron dentro de la corte- sía, pero hace siglos, muy probable- mente milenios, tal vez desde «siempre» que, quedó como un rito. La infusión, calmante de la sed, diu- rética y tónico, «tiene trescientos vein- te compuestos químicos» y actúa como antibiótico, como digestivo y como ex- citante. Está emparentado a la medici- na, medicina tradicional china, recogi- da en textos como el «Compendio de asuntos médicos del Divino Labrador», obra farmacológica de la dinastía Han' del Oeste (siglo Il a.n.e.). Muy proba- blemente el mitológico «Shen Nong que probó las cien hierbas» ayudado por el «látigo divino, látigo acre rojizo» (rega- lo del Soberano del Cielo a Shen Nong) que tenía la propiedad de distinguir en- tre las hierbas medicinales inocuas y ve- nenosas, encontró el te allá por el alba de las leyendas chinas. Todo era inútil si no se evitaba cru- zarse en el camino del emperador, el dragón, Dragón, emperador, China y milenario se confunden. Los dragones ocupan toda la memoria histórica. En Mesozoico (la época de mayor desarro- llo de los reptiles) es conocida por los biólogos chinos como la «era del dra- gón». En el diccionario más antiguo de China, el Shuowen (año 100), se le de- fine así: «El dragón es el jefe de los ani- males con escamas. Es capaz de apa- recer y desaparecer en cualquier mo- mento, de agrandarse, adelgazarse, acortarse. Se eleva hasta el cielo en el equinoccio de primavera y se sumerge en la laguna en el equinocio de otoño». Hubo un principe llamado Shuan afi- cionado a disparar con su arco. Su sé- quito le alababa la fuerza que tenía pa- ra utilizar el arco. Cuantos eran invita- dos por el príncipe a intentarlo simula- ban no poderlo tensar. Al príncipe le lle- naban de elogios por su extraordinaria fuerza. Fue siempre así, que el príncipe lo creyó y murió sin saber la verdad. Probablemente fue tan feliz por tener tanta fuerza como por tener tanta igno- racia. No obstante, sus arqueros eran capaces de tensar arcos tres veces más potentes según la narración de Jin Wen de hace veinticuatro siglos. Es lógico deducir que el príncipe Shuan aún sigue sin enterarse. La historia, sin embargo, después de tanto tiempo es muy pro- bable que no sea exacta. Así ocurriera con un pasaje de la vi- da del señor Ting, en el Estado de Sung. Ting tenía que ir a por agua muy lejos y decidió hacer un pozo en el patio de su casa. Al concluir el pozo calculó el ahorro de trabajo que le suponía y co- mento con sus vecinos y amigos: «Con el pozo me ahorro un hombre». La no- ticia corrió de boca en boca hasta pala- cio llenándose en el camino de las su- cesivas interpretaciones. Un cortesano se la transmitió así al Soberano: «Alte- za, el Sr. Ting, al cavar un pozo en su patio, encontró un hombre». Cuando la máxima jerarquía, el emperador, repre- senta asimismo el más increíble de los mitos, ser hijo de dragón y dragón a su vez, es posible creerse que un hombre pueder nacer en un pozo. Pero cada mañana, muy temprano, en la primera escapada de la noche, ha- ya o no haya en el hogar las «siete co- sas»; las calles, las plazas, los parques, las paradas de autobús, se llenan de grupos de gente apostando a la longe- vidad. Parece un bello ballet, lento, rít- mico, como un vuelo ralentizado. Prac- tican el «taijiguan», la variedad más po- pularizada del «Wushu», una gimnasia en clave de taoísmo que combina las fi- nalidades de autodefensa con las de mantenimiento de la salud. Cualquier día, en cualquier amanecer, no importa en qué lugar, cuando encon- tremos decenas de chinos practicando taijiquan, habrá dos elementos unidos imperceptiblemente: hacer gimnasia pa- ra conquistar la longevidad y hacer de chinos. 10 La cuarta parte de la humanidad Los siguientes datos se refieren al avance de 1984, si bien ya superan, por estimaciones, los mil cien millones de habitantes. En el año 2000 proyectan no sobre- pasar los mil doscientos millones.en ba- se a la política de una familia, un hijo. Lugar Población 1. Los municipios Beijing 9.230.687 Tianjin 7.764.141 Shanghai 11.859.748 2. Las provincias Hebei 53.005.875 Shanxi 25.291.389 Liaoning 35.721.693 Jilin 22.560.053 Heilongjiang 32.665.546 Jiangsu 60.521.114 Zhejiang 38.884.603 Anhui 49.665.724 Fujian 25.931.106 Jiangxi 33.184.827 Shandong 74.419.054 Henan 74.422.739 Hubei 47.804.150 Hunan 54.008.851 Guangdong 59.299.220 Sichuan 99.713.310 Guizhou 28.552.997 Yunnan 32.553.817 Shaanxi 28.904.423 Gansu 19.569.261 Qinghai 3.895.706 Taiwan 18,270.749 3. Las regiones autónomas Mongolia Interior 19.274.279 Guangxi 36.420.960 Tibert 1.892.393 Ningxia 3.895.578 Xinjiang 13.081.681 4. Hongkong y Macao 5.378.627 5. Militares 4.238.210

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HISTORIA DE DOS RIOS C HINA es, si se quiere, la historia de dos ríos porque, en torno a ellos, se desarrolló el pueblo de la etnia han, el 95% de los habitantes de la actual RPCh. El Huanghe (5.464 km.) y el Chang- jiang (6.300 km.) discurren atravesan- do'China de Oeste a Este, sacudiéndo- se emfurecidos como dragones captu- rados, o arrastrándose lentamente co- mo lagos arrepéntidos que devuelven al mar cuanto las nubes les habían pres- tado. A estos dos gigantes les imitan otros 50.000 ríos menores con más de 200.000 kilómetros.en un paisaje cultu- ral de agua y arroz vigilado por grandes sistemas montañosos, de lluvias con ci- ta (como la «lluvia de ciruela») y trans- porte en frágiles juncos (shan-pan, bar- quichuelo artesanal). OR-34% Az) Qin Shi Huang Los dioses del agua y del fuego, Gong Gong y Zhu Rong, se enfrenta- ron en una batalla de la que saldría vic- torioso el dios del fuego. La vergúenza del dios del agua fue tan grande que quiso quitarse la vida arrojándose de ca- beza contra las montañas que sostenían el universo. Las cumbres se rompieron y al caer dejaron aplastado un rincón del mundo. Aquel declive provocó que los ríos se dirigieran al oriente, hacia un enorme golfo del océano que nunca se llenaba. La realidad había que explicarla de al- guna forma próxima al entorno chino y a sus fantasías complementarias. Se fueron formando las tradiciones y de ellas la gran densidad de la esencia chi- na. Una historia nada casual. Shaanxi es una de las cunas de Chi- na, en el curso medio del río Huanghe. Trece dinastías se establecieron allí. También en esta zona, en Yan'An, se instalaría, tras la Larga Marcha, el Co- mité Central del Partido Comunista de China, desde octubre de 1935 hasta 1948, en tierras aluviales de la gran Me- seta de Loess. Meseta esta que sería la cuna de la filosofía natural del «yin- yang», procedente de las experiencias cotidianas de los agricultores que con- sideraron la armonía como un elemen- to de supervivencia; ya que el agua po- día destruir el paisaje con una simple tormenta. Los principios básicos («Y in- yang», activo-pasivo, masculino-feme- nino, claro-oscuro...) de las fuerzas na- turales debían permanecer en una inter- dependencia de equilibrio o sobrevenía la mutación hacia otro equilibrio, el cambio. El río Huanghe se desbordaba y cam- biaba de curso. Esto ha hecho que apa- rezcan lechos de cauces por la zona co- mo fantasmas momificados. En sus cer- canías, capitales repletas de reliquias de la historia. En esta zona, Qin Shih Huang Di, el padre real de la patria china, en el 221 a.n.e. realizó la unificación política, geográfi- ca, de la escritura y de las pesas y me- didas. También hizo la mayor quema de libros confucianos, fue el gran inquisi- dor, y dio el primer gran paso para alla- nar este proceso de la historia, al dicta- do. Qin Shih Huang Di aprovechó unos ríos estratégicos, la «alianza longitudi- nal» con el estado meridional de Chu y la «alianza transversal», para acabar de- secando los ríos de guerra que, duran- te siglos, corrían entre todos los reinos. El unificaría la China antigua. Qin solía aliarse con sus futuras víc- timas. La traición servía de herramien- ta porque, la realidad bélica superaba otros criterios. Por entonces se implantó la teoría legalista de la intimidación, la estructuración de un estado racionali- zado que debía destruir el orden prece- dente. Las familias supervivientes de las 11 casas nobles de sus enemigos fueron obligados a formar parte de su corte, desplazándolos a Xiangyang, la nueva capital, hija del Huanghe, donde se apli- caba la política de eliminación del tra- dicionalismo. Se quemaron los libros que pudieran oponerse al cambio. Se instituyó la pena de muerte para quie- nes los poseyeran, fundamentalmente el «Libro de los Cánticos» (Shih-ching) y el «Libro de los Escritos» (Shu-ching). Más aún, se prohibió criticar el presen- te evocando la antigiiedad (como era la técnica confuciana), aún hoy vigente entre los chinos. Xian, a escasa distancia geográfica, la antigua capital Changan, perdura por más de tres mil años a lo largo de la his- toria. Dinastías como la Zhou del Oes-

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+2 HISTORIA DE DOS RIOS te, Qin, Han del Oeste, Sui y Tang die- ron lo mejor de su cultura apoyados en el Huanghe. En las provincias de Shanxi y Henan, junto a la de Shaanxi, se desarrollo la cultura de Longshan, la sociedad escla- vista de la Dinastía Xia y la dinastía Shang, albores de la historia de China. En BO, capital de la dinastía esclavista SHANG (XVI-XI a.n.e.), y primera ca- pital del preblo chino es donde se diri- girá el primer ejército como máquina de guerra, consecuencia sin duda, de que previamente se había construido y or- ganizado un aparato administrativo del poder del Estado. También por primera vez aparecen armas de bronce y orácu- los de guerra. Después de seis siglos, la dinastía Shang fue vencida por la que se llama- ría Zhou del Oeste (X1-770 a.n.e.) que, en su extinción, trescientos años más tarde, fue sustituida por la Zhou del Es- te (770-256 a.n.e.). De los setenta y un reinos feudatarios de la disnastía Zhou del Oeste se llega a las siete potencias de la dinastía Zhou del Este (Oi, Han Zhao, Wei, Chu, Yan, Qin) en el Perío- do de los Reinos Combatientes. En su intermedio quedaban los Períodos de Primavera y Otoño que soportaron una etapa de desgaste y la degradación de la sociedad esclavista. El final sería la unificación del ya mencionado Qin Shi Huang Di. En Kaifeng, sobre el Huanghe se asentó la dinastía Yin en Xiaotun, de la que se tienen memorias escritas en hue- sos de animales o caparazones de tor- «tugas. En toda esta zona del Huanghe repleta de explotaciones carboníferas y árboles frutales, atricherada entre mon- tañas, resistió un milenio una sociedad que cantaba al pasado como filosofía única del orden. Pasados algunos si- glos, también el budismo iría a eterni- zarse incrustándose en grandes escul- turas talladas en las rocas de la cuevas al noroeste de Datong. Y en Luoyang, vieja capital, en las cuevas de Longmen:; Más al este, en el curso inferior del río Huanghe, nacía el individuo más de- terminante de la mentalidad china, Kung-Fu-Tse (Confucio), en el reino de Lu de Zhou del Este, en QUFU, provin- cia de Shangdong. En estas tierras se encuentra una de las cinco montañas sagradas de China, la Taishan. Y tam- bién pasa el río más largo creado por el hombre, el Gran Canal, obra pública pa- ra la navegación entre el norte y el sur de China que se utilizaba como carre- analfabetismo. Caricatura de la subida al trono de Pu Yi que, a los dos años fue el «viejo niño» emperador, el último emperador chino, despuesto a los cinco años. La escritura china tiene unos cuatro mil años de antigúedad si bien su forma actual proviene del siglo II a.n.e. Esto quiere decir que todos los chinos alfabetizados po- drían leer un mismo texto, aúnque tuviera dos milenios. No obstante, el mismo tex- to leído en voz alta por un pekinés o un cantonés no sería comprensible ni entre ellos ni por un oriundo de Shanghai, de Ningbo, de Amoy o de Fuzhou. El «Pú tong huá» (mandarín) es la lengua común enseñada hoy en día en la RPCh. Es una lengua monosilábica compuesta por las cuatrocientas nueve combinaciones de los setenta y dos monosílabos separados en iniciales y finales. El número de caracteres llega a los setenta mil aunque los de uso ordinario oscilan entre cuatro y nueve mil. Esto supone que un fonema puede sobrepasar un centenar de significados. En 1956 se simplificaban 517 caracteres, postura popular opuesta a los antiguos criterios feudales que mantenían artificialmente una «lengua literaria» sólo mane- jada por expertos funcionarios cortesanos. La cultura recogida en los textos ha per- manecido exclusiva de una minoría. El presente siglo lo iniciaron con un 85% de tera porque en China el transporte flu- vial era considerado más seguro y eco- nómico. En esta provincia el Gran Ca- nal conserva un tramo de 500 kilóme- tros. Confucio viviría en el período de tran- sición de la sociedad esclavista a la feu- dal, en los Períodos de Primavera y Oto- ño. Era descendiente de los reyes de Chang (1523-1027 a.n.e.) en la rama de Chong-Se, príncipe de Wei, y siguien- do la línea de Hong duque de Min, lle- ga hasta él. Es pues lógico imaginar las razones para que defendiera un orden de dominación de la nobleza esclavis- ta. Sus sentencias están basadas en el método de «lograr una nueva compren- sión repasando lo antiguo» y quedaron registradas en las Analectas, doctrina conocida como la del «justo medio». Confucio fue un gran admi- rador de Lao Tse, lo que no puede decirse a la recíproca. Ambos se encontraron en la corte de Cheu donde Lao Tse era bibliotecario, cargo de tintes sacerdotales. Confucio era un «YU», letrado, maestro de cere- monias y experto en etiqueta «li». Lao Tse había escrito el Tao-Teking, Libro 12 de la Vía y de la Virtud, el principal de la trilogía taoísta. El encuentro de los dos grandes maestros estuvo cargado del mismo la- conismo que hoy puede encontrarse en sus herederos espirituales. Un juego de silencios, de insinuaciones y de senten- cias en claves eclécticas, con la persua- sión de la musicalidad del idioma, la multivalencia de los caracteres chinos, la imprecisión de este idioma ideográfi- co que integra o distancia la realidad se- gún la interpretación. Al despedirse, Confucio le «regaló» la vasija que cuando colgaba vacía per- manecía torcida, cuando estaba llena se volcaba y sólo se mantenía a plomo cuando estaba por la mitad. Así predi- caba la ejemplaridad de la mesura, el centro gravitatorio del equilibrio en el actuar, el «Tchung» (el medio), las le- yes de la convivencia «li». Lao Tse le ob- sequió a Confucio la fórmula de la bue- na dirección: «El que habla se pierde fá- cilmente en disputas, el que oye sufre con facilidad equivocaciones motivadas por las palabras. Cuando se conocen es- tos dos peligros no se puede errar el buen camino». Tanto en Confucio como en Lao Tse encontramos, al mismo tiempo, lo in-

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telectual y lo místico. Pero ninguno de ellos se llama a enviado de los cielos. Esto les diferencia de Cristo y otros me- sías. Y a nosotros nos diferencia de los chinos en criterios básicos de las filoso- fías respectivas. Sus campos son la práctica de las virtudes hacia la perfec- ción que, en algunos casos puede lle- varnos a la inmortalidad, la peremnidad o al menos la longevidad. Sin embargo hablar de la historia chi- na no es hablar de equilibrio, de paz o de Virtudes sino todo lo contrario. A ca- da eraperador, funcionario, militar o te- rrateniente opregor se ha correspondi- do una respuesta popular. El levanta- miento de Chen-Sheng y Wu Guang en Anhui, los levantamientos de los «ce- jas rojas» (CHIME!) y Lulin en Hubei y Henan, el levantámiento de los «pañue- los amarillos» en Hebei. Sólo los empe- radores tenían posibilidad de escribir la historia al dictado. El pueblo debía es- cribirla con su sangre. Los ejércitos po- pulares, carentes de uniformes, toma- ban distintivos a su alcance, como te- firse las cejas o amarrarse un pañuelo de color. Al norte del Huanghe se encuentra el mayor río de piedra del planeta, los cin- co mil kilómetros de la Gran Muralla. A 15138 (+ ys ME! ES 25 . Yir E F do AA! BS ¿h 2 era DIS . | a hi Hén no man Ny MAS ye Apple 9 pee [las de ES sol luna luz (sol + luna) rio (agua + sonido kiang) montaña (con sus tres picos) un hombre seguir, obedecer (dos hombres, uno detrás del otro) árbol bosque (tres árboles) agua fuego calamidad (agua + fuego) carácter que tiene sentido de techo mujer paz (lecho 1 mujer) niño bondad (mujer + niño) prisionero (hombre dentro de un cercado) luminoso (sol encima de un árbol) este (sol + árbol) 13 Fue construida para que otro río, el de las invasiones de los mongoles, no les inundase. Aunque, finalmente, Gengis Khan conquistaría China dando origen a la Dinastía Yuan. Y él, a su vez, sería conquistado por la cultura china. La Gran Muralla se inicia en Hebei, en el mar y termina en Gansú después de encontrarse con el río Huanghe en las zonas colindantes de las mesetas de Loess. También en Hebei, en el distrito de Tongxian de Beijing nace el Gran Ca- nal. Luego de atravesar los municipios de Beijing y Tiajing y las provincias de Hebei, Shandong y Jiangsu, el Gran Ca- nal termina en Hanzhou de Zhejiang. Se comunica con los cinco principales sis- temas fluviales de China: el Haihe, el Huanghe, el Huaihe, el Changjiang y el Qiantang. Su longitud total es de 1.794 km., y su edad de 2.400 años. En el si- glo V a.n.e. (Períodos de Primavera y Otoño) se excavó el primer tramo, cer- ca de Yangzhou de Jiangsu, un canal para conducir las aguas de Changjiang al norte. Luego (siglo VII, Dinastía Sui) el canal fue ampliándose. En el siglo XII (dinastía Yuan) se concluyó en su di- mensión más amplia. Durante las dinas- tías Yuan, Ming, Oing, el Gran Canal era la arteria de transportes entre el sur y el norte. Actualmente, la navegación fluvial ha descendido notablemente pero se man- tiene. Relativo al Gran Canal, existe na- vegación parcial en Shandong. En otros lugares es navegable estacionalmente. Entre Jiangsu y Zhejiang hay tramos, con 900 km. de recorrido, navegables todo el año. Por su parte, el indomable Huanghe, ha sido armansado localmen- te con diques y obras hidráulicas. Tam- bién su álcali ha sido controlado y sus suelos colindantes se han mejorado has- ta conseguir tres cosechas cada dos años. Al sur del Huanghe, las montañas Qinling sirven de frontera a las cuencas de este río y el Changjian y, cómo no, a una primera división global que los chinos usan para denominar a los del sur y los del norte. El Changjiang es la principal vía de na- vegación fluvial de China, por la cual, barcos de gran tonelaje, pueden nave- gar todo el año. Shanghai, en su de- sembocadura, es el puerto más impor- tante de China, la ciudad industrial por excelencia, la capital de la clase obrera y la cuna del Partido Comunista de Chi- na allá por 1921. Forma parte de la lla- nura del delta junto a la isla Chongming. Allí se encuentran establecidas el diez por ciento de las grandes y medianas in- dustrias de China. Subiendo por el Changjiang hasta el curso medio llegamos a Jiangxi. Es una llanura con gran cantidad de vías fluvia-

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les, conocido como el «Granero al Sur del Changjiang». De la superficie sem- brada, el arroz ocupa el 80%. Río arri- ba, Wuhu, es uno de sus puertos im- portantes. Doblemente lejano, el lago Dongting, semeja un lugar de descan- so en el curso medio. Por estas llanu- ras, las de Jianghan de la provincia de Hubei, existe una inmensa red fluvial y numerosos lagos, dándose a conocer como «Tierra del Pescado y del Arroz». La provincia de Hunan al paso del Changjiang cuenta con más de 4.700 ríos afluentes, los principales el Xiang- jiang, el Zishui, el Yuanjiang y el Lishui. Estos y algungs de sus afluentes forman los 240 ríos havegables de la zona con 100.000 kilómetros de extensión. Cuando el Changjiang atraviesa las montañas Wushan forma las Tres gar- gantas, paso de navegación fluvial en- tre Hubei y Sichuan. Ya en el curso su- perior del río en Sichuan, en la llamada «Cuenca Roja» se llega a una de las ma- yores extensiones de China. Dos ter- ceras partes del terreno cultivado son arrozales. Los barcos de mil toneladas llegan hasta Chongqing en la época de crecidas, mientras que los de pequeño tonelaje pueden navegar todo el año en- tre Chongqing y Yibin. Chongqing es el centro neurálgico del transporte fluvial en el curso superior del río. Su anchura ha exigido un puente de más de un ki- lómetro, inaugurado en 1980. Finalmente el río Huanghe y el Changjiang pierden sus primeros pasos en las montañas de la provincia de Qing- hai, tierra de pastores nómadas y desier- tos de hielo. La paradoja histórica se encuentra en que tras cinco milenios de una sociedad cerrada que miraba hacia dentro, al pa- sado como fuente inagotable, a «lao» (lo viejo) como principio de sabiduría, a los ríos, y en suma a la economía na- tural en la agricultura y a la familia pa- triarcal como unidad socioeconómica, ha girado revolucionariamente sus ojos al exterior, se ha abierto, considera a «xiao» (lo joven) como el futuro o al me- nos como un igual, el mar (la costa) se ha convertido en el medio de realizar una revolución industrial acelerada, y la rígida e inmóvil familia compuesta se va desgranando en familias nucleares con proyectos propios. Un tercer río, el de Las Perlas, hace historia sirviendo de puerta sur de Chi- na en Gunagzhou (Cantón). Parece co- mo si en lugar de desembocar ascendie- ra para entrar en una provincia diferen- te, con un dialecto diferente y unas gen- tes que viven desde siempre, como ex- cepción, cara al mar, como sus vecinos de Fukien, por tierras de chinos emi- grantes, los chinos ultramarinos. «La verdadera historia de Pu Yi» o «de emperador a AO» que nacieron en los dos extremos de las clases sociales de una deca- dente sociedad semifeudal en las fronteras de principios del presen- te siglo. Emperador y bracero, también sirven de frontera entre la vieja y la nueva sociedad. AQ vivía de prestado en el Templo de los Dios Tutelares del pueblo de Weichuang y estaba en la memoria de todos cuando había un trabajo que nadie quería hacer. Su creador, Lu Xun, le describe inserto en un medio con lenguaje de cocheros y buhoneros, competidor del haragán Bigotes Wang en capturar y comerse sus propios piojos al pie de la muralla; y per- sona sin antepasados notorios a cuyos espíritus venerar, ni descendencia que se ocupase de su hambrienta alma a la muerte. conducido ante el pelo- tón de fusilamiento pasó «a través de tantas calles sin cantar ni un solo ver- so de ópera». La gente se lamentó de haberle seguido «para nada». Pu Yi fue también zarandeado en su vida por una historia cambiante, pero en las alturas. Nace en Beijing en el Palacio Imperial en 1906. Tres mil concubinas, cientos de eunucos y miles de sirvientes giran en su entorno. Tiene el imperio más grande del mundo por herencia en clave de la más antigua cultura viva. A los dos años es ya emperador en el trono y a los cinco años le vuelven a sentar para que abdique. Sigue viviendo en una parte del Palacio hasta 1924, en plena República. En 1917 Zhang Xun, que había sido gobernador militar de Anhui, tramó una operación para restau- rar a Pu Yi en el trono. Los japoneses le toman como regente de Manchu- kuo (Manchuria) en 1932 tras su agresión en septiembre de 1931. En 1934 era nombrado emperador con el nombre Kang Teh, por los japoneses, en plena guerra de resistencia. En 1945 el desarrollo de la guerra le hace prisio- nero de los soviéticos. Pasa cinco años en la URSS creyéndose aún que un día volverá a tener un imperio. En 1949 es entregado al Gobierno de la Nueva China, juzgado y encarcelado durante diez años. Cuando es libera- do trabaja como jardinero y en el despacho de asuntos culturales del Jardín Botánico. Escribe su biografía y se reconoce como un simple ciudadano, todo cuanto hubiera deseado ser AQ. E u Yi y AQ son, uno en la realidad y otro en la ficción, dos hombres 14

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2 EN BUSCA DEL «TAO» DE LA UNIDAD qe HINA por su dimensión y diversi- ( dad ha tenido un complicado diálogo interno; enfermedad esta de la quesaún hoy no se ha resta- blecido totalmente, después de cinco milenios. La búsqueda de la armonía, a lo largo de la historia dinástica, se ha ba- sado en un intento de centralización del poder. El poder se legalizaba a sí mis- mo y era más rígido en su aplicación- cuanto más lejano de la capital del im- perio se ponía en práctica. Así, la ejem- plaridad sustituía las ideas fracciona- listas. Diálogo para la estabilidad es hoy el camino imperante. Nacionalidades, idiomas, regiones, áreas de pobreza y desarrollo, climas, recursos naturales y procesos políticos diferentes reclaman un diálogo de justa convivencia para un desarrollo que tienda a la igualdad. La aproximación de los diálogos cos- ta-interior, o campo-ciudad, o... esim- prescindible en la transición pasado- futuro. La relación pasado-presente evi- dencia la necesidad de interpretar in- gentes cantidades de actitudes sola- mente comprensibles tomando como fondo de ojo la perspectiva feudal. El enfrentamiento entre la «memorable eternidad del pasado» y «un proyecto renovador de futuro» (la Nueva China) ha hecho que también los últimos cua- renta años hayan constituido un difícil camino. Quizás merezca recordar el caso de algunos grupos de siervos de Qinghai. Después de ser liberados, atacaban a los soldados del Ejército Popular en de- fensa del amo que les había mantenido en la miseria. En las dificultades para convivir par- ticipan componentes muy diversos. To- mando como referencia las creencias, las etnias: hui, uigur, kazaka, tártara, kirguiz, tadzhika, uzbeka, dongxiang, sala y bao'an son las de influencia islá- mica. El budismo es su secta lamaísta tiene influencia fundamental entre los ti- betanos y mongoles; menos impacto etnre los tu, quiang y yugu en una de sus vertientes, y sólo complementaria- mente sobre los dai, bulang, benglog y kawa. Los elunchun, ewnk y dawoer practican el chamanismo. No hay razón para aferrarse a gran- des influencias religiosas occidentales si tenemos en cuenta que aquellos que + mantienen el esquema de las tres doc- trinas principales (confucianismo, taois- mo y budismo) forman el 95% de la po- blación (93% de la etnia han y 2% de otras etnias). De acuerdo a las cifras del obispado católico de Beijing, trescien- tos nuevos creyentes se incorporan ca- da año. Atendiendo a lo geográfico, la diver- sidad podría iniciarse en el Tibet. Un mi- llón doscientos mil kilómetros cuadra- dos, dos veces y media España, para menos de dos millones de personas. Un mínimo de cuatro mil metros de altura, y la cumbre más alta del mundo, el monte Qomolangma (Everest de 8.848 m) sirviendo de frontera. No hay ferro- carriles, Dos grados centígrados bajo cero de media anual en las monta- ñas norteñas. Lhasa, la capital, tiene 384.000 habitantes. Viven casi del mo- nocultivo del chingko (una especie de cebada), y de la ganadería extensiva del yak, las cabras y las ovejas. Un paraíso de soledad sembrado de hierbas medi- cinales silvestres, como: almizcle, friti- llaria, thunbergii y cordyceps sinensis. Sólo hoy cuenta con 230 empresas in- dustriales y mineras, con un total de 30.000 obreros y empleados. Pero no siempre fue así. Antes del triunfo de la revolución, una religión color naranja- amarillo mantenía a la población en un régimen de servidumbre formando parte de la propiedd junto a los rebaños. Xinjiang, la región más norocciden- tal, tiene 1.600.000 km?, un sexto de la superficie total de China, más de tres veces España para doce millones de ha- bitantes de nacionalidad uigur y las mi- norías kasajo, mongola, hui, xibo, ker- gez, uzbek, tajik, rusa, manchu, dawoer Delegados del Tibet en el Congreso del Partido Comunista de China. 15

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y tatar. Su religión es el islamismo. Pa rece ser que Mahoma dijo: «A pesar de que la sabiduría se encuentra en China, un país muy lejano, es necesario ir a buscarla». En 1949 la región no tenía más de 10 pequeñas fábricas que hoy llegan a 3.965. La provincia de Oinghai (la «Cuna de los Rios» porque allí nacen el Huanghe, el Changjiang y el Lancang) era descri- ta por los literatos como una región «de- sierta y pavorosa». La mayoría de los habitantes se concentran en las tierras agrícolas de las parte este, que ocupan sólo un 5%, de la superficie total de la provincia. Yivir en el resto del territorio es prácticamente una hazaña sólo apta para la constitución física de tibetanos, mongoles y kasajos. La temperatura promedio anual'en las áreas montaño- sas es de 8”C bajo cero y en el resto del territorio 6%C bajo cero a O grados. La extensión de Qinghai es vez y me- dia España y su población no llega a cuatro millones. Cuenta el Panchen Lama (jefe religioso de una de las dos sectas budistas tibetanas, junto al Dalai Lama) que en 1951, cuan- do partió a caballo desde Qinghai hacia Lhasa tardó ciento cuarenta días en llegar. Los pastores viven bajo toldos de «fieltro»; beben te con sal y mantequi- lla de yack y vino de gingke; comen cuajada, zanba y carne de yack; y utili- zan boñiga seca como combustible. Mongolia lleva milenios de nómada. Camellos para los desiertos. Caballos y vacas «Sanhe», y ovejas para pastiza- les a más de mil metros de altitud. Sus viviendas, las yurtas, son igualmente nómadas. Y el pueblo tiene mu- cho de viento en su filosofía, y de culto a la fuerza como esperanza de futuro. Yunnan es la provincia multinacional. Existen minorías yi, bai, hani, zhuang, dai, miao, lisu, hui, lahu, wa, naxi, yao, tibetana, jingpo, bulang, achang, nu, pumi, jinuo, benglong, mongola y du- long, que totalizan alrededor de 10.000.000 de habitantes, cifra que re- presenta un tercio de la población. > En Yuanmou se descubrió un fósil de hombre de hace 1.700.000 años. Pero son los naxi, un pueblo que ha llegado al siglo XX en el ma- triarcado, lo más sorprendente pa- ra nuestra mentalidad occidental insta- lada en un patriarcado olvidado de que la realidad fue de otra manera. Las mu- jeres de esta etnia tomaban cuatro y cin- co varones hasta hace un par de déca- das. Antes del amanecer las montañas se veían habitadas de hombres que vol- vían, de la casa de la mujer que les ha- bía «tomado», hacia la suya. Yunnan tiene un «clima vertical». El cambio estacional es pequeño, la dife- rencia diaria de temperatura grande, y la diferencia entre la estación seca y la húmeda, muy notoria. Quince mil espe- cies de plantas superiores hacen que a la provincia se la conozca también co- mo el «Reino de las Plantas». También conocida por los terremotos y las aguas termales. Guizhou es la provincia que tiene más días nublados en China. Pero el peor de los nublados es la pobreza. El 87% del territorio son montañas, el 10% cerros y sólo hay mil hectáreas de planicie. Hay un dicho entre chinos: «En Guizhou el pueblo es muy pobre, el cli- ma es implacable y la tierra esteril». De los 26 distritos indigen- tes de la provincia 24 son de las mino- rías étnicas miao, buyi, dong, yi, shui, hui, gelao, zhuang y yao; con una po- blación de más de 6.000.000. En cifras oficiales de 1985, el 30% de la población no tiene garantizado lo ele- mental del vestido y la alimentación. El 52% son analfabetos o semianalfabe- tos. Cultivan, crían y tejen para su pro- pio consumo. La antigua economía autárquica se mantiene a consecuencia de las dificultades para realizar la trans- formación tecnológica y cultural. Pocas casas están construidas con ladrillos y 16 tejas. Las supersticiones alcanzan a que cada familia no críe más de un cerdo, o que para salir de sus «ca- sas» no existiera mal augurio. Ningxia está en la meseta loéssica del sur, en el curso medio del río Huang- he, con una extensión menor de la oc- tava parte de España. En la Región autónoma de la Nacionalidad Hui y po- see una de las obras claves de control de crecidas para la producción hidroe- léctrica y de irrigación. La Región Autónoma de la Naciona- lidad Zhuang de Guangxi tiene un cli- ma protagonista por su largo verano de aguaceros y tifones que llegan a una precipitación pluvial de 2.700 mm. anuales. En esta región se dan dos o tres cosechas al año y hay numerosas variedades de frutas tropicales. Las vías fluviales navegables al- canzan 5,666 km. Más del doble densidad de población que España en siete décimas partes de montañas, dos de agua y una de tierras labrantías. Jun- to alos zhuang, las minorías yao, miao, tong, mulao, maonan, hui, jing, yi, shui y gelao. El diálogo es aún hoy un camino es- pinoso entre diferencias de todo tipo he- redadas del pasado. Diferencias que se hacen tanto más notorias cuanto que la información y los medios de comunica- ción de masas, con la televisión a la ca- beza, están testimoniándolas.

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EN BUSCA DEL «TAO» DE LA UNIDAD Ultramarinos, la guerra secreta que residen en otros países pero continúan teniendo u obtienen la nacionalidad china. Hay treinta millones emigrados en los cinco continentes; el 90% continúan en Asia, el 7% se ha desplazado a América, el 2% a Europa, el 0,7% a Oceanía y el 0,3 a Africa. En España la comunidad está en torno a los 10.000 En la famosa China Town de San Francisco viven 40.000 chinos en una colonia de 27 manzanas. | Os «ultramarinos» son los chinos En el siglo XIX, bajo el título de «tra- bajadores chinos contratados» partieron para el extranjero varios millones. Tra- bajaban prácticamente por la comida, y eran maltratados generalmente. » Pero, «la hoja caída torna a la raíz» (dice un proverbio). Las aportaciones económicas de los chinos de ultramar a las causas de su patria se transforma- “ron en una constante. En 1894, el Dr. Sun fundó en Honolulu la sociedad re- volucionaria «Xingzhoughui». En 1905 la «Xingzhoughui», la «Guangfuhui» y la «Huaxinghui» formaron en Tokio la Liga Revolucionaria de China. Los ultra- marinos fueron apodados «madre de la revolución» en 1911. Las huelgas del 25 y 26 de los obreros de Guangzhou y Hong Kong fueron apoyadas con fon- 17 naron la «Sociedad de Solidaridad con la Expedición al Norte» y la «Sociedad de Salvación Nacional de Chinos de Ul- tramar». Durante el Movimiento de Re- sistencia Antijaponesa y la Guerra de Resistencia Antijaponesa, entre el 31 y el 45 los ultramarinos se solidarizaron con los compatriotas en combate. Del 37 al 40 pagaron un tercio de los gas- tos militares antijaponeses («Asociación Pro fondos Nanquiao», dirigida por Tan Kahkee). Del 48 al 59, sólo en Guang- dong y Fujian, se levantaron unas dos mil escuelas con el aporte de ultrama- rinos. La importancia de los ultramarinos es de tal dimensión cuantitativa y estraté- gica que sus propias comunidades se han convertido en el campo de batalla de la guerra secreta entre Taipei y Bei- jing.

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1997 Hong Kong HAO Ziyang (30-1X-82) señaló que Z «en las relaciones bilaterales en- tre China y Gran Bretaña, exis- ten todavíá* problemas dejados por la historia». Se refería a los tratados con- cernientes a Hong Kong que procedían de la «política de cañoneras», iniciada en la Guerra del Opio en 1840. El impe- rialismo británico contra China había traído la firma de una serie de tratados por la decadente Dinastía Oin que, la RPCh, estimó desiguales. En 1984 se firmaba un tratado chino- británico para la transferencia de la so- beranía de la colonia en 1997, garanti- zándose por cincuenta años el sistema capitalista. Hong Kong, en principio, no era más que una puerta de entrada a China. Al cerrarse, con la revolución de 1949, la burguesía que huyó y la inmigración chi- na proporcionó una ingente mano de obra y capital. En aquellos 1.046 km? se inició una floreciente manufactura de textiles de algodón para la exportación. Las facilitades para un desarrollo capi- talista eran la base de todo: mano de obra barata, reducidos impuestos y la vista gorda de unas autoridades en las que no creía nadie. Hoy Hong Kong tiene seis millones de habitantes venidos de todo el mundo (fundamentalmente chinos) que rezan al dinero como dios tirano en una igle- sia de neon. Este centro capitalista sin precedentes creció a ritmo de vértigo en medio siglo. Vértigo que se ha transfor- mado en su esencia de vivir en cuerda floja entre «hacerse rico» y el terror a Hongkong Tsai o el Yaumati Typhoon Shelter de las chabolas flotantes, jun- cos y sampanes cabeceando unos con- tra otros formando colonias de decenas de miles de habitantes, o las colmenas de Shek Pai Wan, o los nidos de «bus- cadores de libertad», auténticos basu- reros vigilados por un miembro familiar para que otro no les desplace. En me- dio de todo el Central District, la rique- za exuberante. Allí hay de todo aunque uno no pueda comprarlo. Y en el Kow- loon City, junto al aeropuerto de Kaitak, las drogas y la prostitución... En el año 2047... decidirá la genera- ción que está naciendo. 1999 Macao N 1987 se firmaba la declaración E conjunta chino-lusa sobre la transferencia de la soberanía de Macao para 1999, justo días antes de terminar el siglo, como un símbolo de que el XXI será algo nuevo para China. Macao se encuentra frente a Hong- Kongla margen oeste de la desemboca- dura del río de Las Perlas (Zhujiang), tie- ne una superficie de 15,51 km? y com- prende la península de Macao y las is- las de Dangzai y Luhuan. Su población, 400.000 habitantes, es en un 98% de chinos, o se consideran chinos a cual- quier efecto, pese a descender, no po- cos, del millar de familias portuguesas que poblaron el lugar y realizaron ma- trimonios mixtos. Es la primera colonia europea en el oriente lejano. Santo No- me de Deus de Macau, la capital, tie- ne, evidentemente, un Obispado cató- lico. Pero no de la Iglesia Católica Pa- triótica China sino de la dependiente del Vaticano. Otra forma de ingerencia se- gún lo entienden las autoridades chinas. El quincenario chino-continental «Shijie Zhishi» (Conocimiento del Mun- do) en su número 15 de 1982 se expre- saba de esta manera: «Cuando las con- diciones están maduras, el Gobierno chino ciertamente solucionará las cues- tiones de Hongkong y Macao en una forma apropiada, y estas regiones con- tinuarán desempeñando su debido pa- pel». Macao, también conocida como «El Bingo de Asia», reúne buena parte de los componentes de la «contaminación occidental»: juegos de dinero, prostitu- ción y mercado negro. Con sonrisa re- primida y expresión de extrañeza, los chinos suelen sintetizar su idea de Ma- cao: «¡Tienen carreras de perros!»... Las carreras de galgos y los deslum- brantes casinos se encuentran contro- lados por cuatro familias (dos chinas, una indochina y una portuguesa) mien- tras que los judios poseen buena parte de la banca. El hecho de poner en práctica «un país, dos sistemas» no hace suponer que queda espacio para: «un país, dos morales». Taiwa £5 2 Eume El ECIR Taiwan y que se asocie D con un transistor barato, O con un restaurante, también barato, es todo uno. Nadie dice que es un país. Ni los mismos taiwaneses lo di- cen. Ni el mismo Guomingdang (parti- do en el poder en la isla) lo dice. Sólo HUA SING TONG» (Whashingtong) viene jugando a esta carta desde hace cuarenta años. Y esto difícilmente se puede tomar de otra manera que no sea a risa. Pero si bien Taiwan no es Hawai, tiene por el contrario mucho de «made in USA». Aunque sólo sea de imitación barata. La isla tiene menos de la mitad de ex- tensión territorial que Andalucía y apro- ximadamente la mitad de habitantes que España. Esto, sin embargo, apenas significa el 2% de la población china. No obstante, el gran desarrollo de la in- dustria ligera es un hecho que inunda los mercados. Un «milagro económico» del que se hacen acreedores (edic. in- ternal. «Noticias de ROC» de Taipei de 6-111-86): «este sistema creado por Tai- wan (refiriéndose a las zonas de libre cambio), ha atraído la atención de las naciones extranjeras (...)». Esto no se corresponde con la realidad. Las expe- riencias de zonas de libre cambio como las de Taiwan ya habían sido puestas en experimentación anteriormente en el Puerto Franco Internacional de Shan- non, Irlanda, en 1958. En ese mismo año, un estudio de Paul F. Keim de la universidad de California propuso la combinación del puerto de Kaohsiung con la creación de una zona de libre cambio adjunta. En 1963 la decisión era firme y en 1965 se inauguraba («made in USA»). El bajo coste de la mano de obra china, dispuesta a cuantos esfuer- zos fueran necesarios para acometer la supervivencia; el rígido control para que no se produjera ningún tipo de conflic- to laboral, incluida la prohibición del de- recho de huelga (reconocido en la Cons- titución) atendiendo al estado de gue- rra permanente; la exención de dere- chos de aduanas para la importación de medios de producción y bienes de equi- po, materias primas y componentes; y los bajos impuestos sobre el capital y la renta, consiguieron que el desarrollo 18

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PRA , «made in USA» Mao Zedong y Zhou Enlai con el general norteamericano Marshall en Yan'an en 1946. económico llegara hasta Taiwan bajo la paternidad de EE.UU. La estructura laboral de Taiwan hoy es la siguiente: industria 50%, servicios 43%, agricultura 6%. Esto le define co- mo una isla desarrollada que ha toma- do el tren de la industrialización, pero... que no puede sobrevivir sin el mercado exterior. Una crisis del mercado mun- dial sería mortal para su economía y la política interna quedaría vacía de contenido. Pero este milagro se sostuvo sobre al- gunos principios de economía planifica- da: mantener constante el precio de la moneda taiwanesa frente al USAS y de- jar abiertas las puertas arancelarias de una cuota de mercado en EE.UU. que no era ni equivalente ni recíproca en la ista. La pretendida identidad anticomunista de los taiwane-, ses es, con mayor sentido, una postura estratégica del Guomingdang para sostener- se en el poder de acuerdo con EE.UU., quien ha compensado en tráfico de mercaderías y en tolerancia de dejarse copiar productos y tecnolo- gía ligera de segundo orden. La defen- sa por el Guomingdang de los valores políticos propugnados por «Hua Shing Tong)» no es sino la defensa del propio complejo de los intereses políticos- económicos desarrollados entre ambas partes. A tal punto que, la moneda tai- wanesa (NT$), ha permanecido ancla- da a una relación 40 a 1 USA$ desde 1958 a 1980 constituyéndose Taiwan, de esta manera, en una «provincia eco- nómica» de los EE.UU. En la actualidad con la caída (casi en un 50%) del valor del USAS, las reser- vas del Tesoro de Taiwan se han esfu- mado en semejante porcentaje de su va- lor. A esto hay que añadir el ascenso de 40 a 30 nuevos dólares taiwaneses por uno norteamericano, desequilibrando en un 25% la competitividad de sus ex- portaciones a EE.UU., el 48% del total de las exportaciones de la isla. Al redu- cirse la inversión yanki en Taiwan, al li- beralizarse la moneda taiwanesa por abandono del dólar estadounidense, es- tán empezando a sentir los verdaderos efectos de la economía capitalista. Aho- ra es cuando la auténtica filosofía capi- talista, los verdaderos intereses, empie- zan a dejar a la amistad en pura duda. La reunificación de China choca fron- talmente con los intereses de EE.UU. por mantener un gigantesco portavio- nes en Taiwan. La idea de una isla «in- dependiente» bajo el protectorado de «Hua Shing Tong» es aún imperante en el sector más conservador del Congre- so de los EE.UU. En octubre de 1986 desaparecía de Taiwan (después de estar vigente des- de 1949) la LEY MARCIAL. Esta medi- da, que deja en suspenso el término de «estado de guerra permanente» con el CONTINENTE, da base para pensar que se ha entrado en un sólido tramo del «puente» entre una parte y otra de Chi- na. También las elecciones generales en un marco político aún muy cerrado y la autorización para que los taiwaneses (no militares ni funcionarios) visiten a sus parientes en el Continente, son cambios sucesivos del inevitable diálo- go y acercamiento. 19

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dl ASOCIACION ESPAÑOLA DE CULTURA CHINA JE JR Una cultura tan interesan- te, extensa y milenaria nos ha llevado a acortar distan- cias uniendo nuestros es- fuerzos. Tenemos respuestas para algunas de las interro- gantes que se plantean quie- nes se interesan por aspectos de esta cultura. El idioma, la gatronomía, la documen- tación o los deportes chinos no son de fácil acceso. Y están excluidos en nues- tros estatutos los fines eco- nómicos, políticos y religio- SOS. Para contactar dirigirse al Apartado de Correos 14.285, 28080 Madrid. ROCARTI, $. L. Decoración y reformas en escayola de restaurantes chinos. Molduras, techos y paredes? Dragones y otros motivos. Diseños originales, copias y de encargo. Adaptación a los gustos españoles. C/. Carlos Merino, 8 y 10. 28029 Madrid. Teléfono 315 07 16. Pinturas de Jiang Zhaohe sobre observaciones de la reali- dad en Shanghai durante la Guerra de Resistencia al Japón. La invasión japonesa constituyó una masacre del pueblo chino en la historia reciente. Actualmente se han reformado los li- bros de enseñanza primaria en Japón cambiando la descrip- ción de la Guerra chino-japonesa. En los actos del cincuenta aniversario de la matanza de 300.000 personas en Nanning por los japoneses, realizados tanto en China como en las comuni- dades de ultramarinos de San Francisco y New York, se reafir- ma que aún la memoria de la guerra está muy presente en las generaciones vivas. 20

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3 JUSTO ANTES DEL FUTURO El PCCh: Mis enemigos me hacen fuerte, mis errores me debilitan tinidad, escapando de la policía que los había localizado, se fun- da el Partido Comunista de China. De- cir.que las autoridades del momento, o ellos,mismos preveían el futuro es bas- tante temerario porque iban a mediar: la invasión de lbs japoneses, una gue- rra mundial y uña guerra civil hasta que, en 1949, se proclamara en Beijing la Re- pública Popular China. Pero inclusive tratar de entender es- te período sin tomar las coordenadas previas de la Revolución democrático- burguesa china en 1911, dirigida por Sun Yat Sen; sin los intelectuales en- tusiastas de la Revolución de Octubre soviética, Li Dazhao y Chen Duxiu, que iniciaron la difusión del marxismo; o sin el Movimiento de 4 de mayo de 1919 an- tiimperialista y antifeudal que generaría la formación de cuadros y la prepara- ción ideológica del PCCh, sería un sal- to en el vacío. En aquel | Congreso del PCCh clan- destino de 1921 (I-VII) estaban como delegados Dong Biwu, Chen Tanqiu, He Shuheng, Wang jinmei, Deng En- ming... y Mao Zedong, el personaje más definitivo para la historia china del siglo XxX. En 1923 el PCCh decidió apoyar a Sun Yat Sen a la reorganización del Guomindang para combatir a los cau- dillos militares. El Dr. Sun moría en 1925. En 1927 Chiang Kai-Shek daba el primer ataque contra el PCCh. Chen Duxiu, Secretario general del PCCh en aquellos momentos, apostó por la uni- dad contra los militares caudillos a cos- “ta de lo que fuera. El distanciamiento del movimiento popular le hizo perder el control de la realidad. En agosto se procedía al Levantamiento de Nan- chang dirigido por Zhou Enlai, Zhou De y He Long. En septiembre Mao Zedong dirige el Levantamiento de la Cosecha de Otoño en la montañas Jinggang y se forma el primer destacamento del Ejér- cito Rojo de Obreros y Campesinos (EROC). Ambos grupos se unen en 1928 en las montañas estableciendo la primera base de apoyo revolucionaria. Con estas fuerzas resistieron tres cam- pañas de «cerco y aniquilamiento» lan- zadas por Chiang Kaishek. Las guerras de guerrillas se desarrollaron en las pro- vincias de Jiangxi, Hunan, Hubei, Fu- kien, Henan, Guangdong, Shaanxi, Si- chuan, Anhui y Guangxi. Mao Zedong E N 1921 en Shanghai, en clandes- ÍA :B0. 144 FB AN je Zhou De, de quien se decía que no había aprendido a perder bata- llas, escribió (ésta es su propia caligrafía): «Llevar hasta el fin la Revolución». estructura en aquellos momentos su te- sis, de acuerdo a las experiencias, que el poder se tomaría mediante la lucha armada cercando a la ciudad desde el campo para su conquista final. Así ocu- rrió. China se encontraba dividida entre los nuevos caudillos militares, el Guomin- dang y las bases de apoyo al PCCh. LOs japoneses, entonces, invadieron el nor- deste (1931) bajo la fórmula del empe- rador títere del Manchukuo, Pu Yi. Se llevaron a cabo nuevas campañas de «cerco y aniquilamiento» contra el PCCh. Wang Ming toma la dirección del Comité Central del Partido y elige una línea que cuesta el aniquilamiento de las fuerzas revolucionarias en la «zona blan- ca» (las del enemigo) y la mayoría de las fuerzar de la «zona roja». Como conse- cuencia de los desastres, en Octubre de 1934, el Ejército Rojo inicia lo que se lla- maría la Larga Marcha de 25.000 li (12.500 kilómetros). En enero de 1935, en Zunyi, provin- _cia de Guizhou, a mitad de camino de la Larga Marcha, se celebraría una reu- nión ampliada del Buró Político del Co- 21 mité Central del PCCh. En ella se depo- sitaría la dirección del Partido en manos de Mao Zedong que perduraría hasta su muerte en 1976. En octubre de 1935 la Larga Marcha concluía en la zona fron- teriza de las provincias de Shaanxi, Gansu y Ningxia, en plena Meseta de Loess, Yan'An. En 1937, bajo la autoprovocación del «Incidente de Luguogiao», Japón inicia un ataque general contra China. Co- mienza la Guerra de Resistencia contra Japón que duraría hasta 1945. Bajo es- ta lucha, el pueblo chino se incorpora masivamente en las filas del ejército po- pular hasta alcanzar más de dos millo- nes de milicianos, un millón de integran- tes del Ejército Rojo y cien millones de habitantes de las zonas liberadas. Un año más tarde Chiang Kai-shek, apoyado por los yankis, atacó las zonas ocupadas por el PCCh y desató una guerra civil con un ejército de ocho mi- llones de soldados bien pertrechados. La guerra, que se prolongaría durante tres años, acabaría con el Guomindang en la Isla de Taiwan y la proclamación de la República Popular China.

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se celebraba en Beijing la | Se- sión Plenaria de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino. Esta Conferencia tomó las facultades de la Asamblea Popular Nacional (aún ine- xistente). Elaboró el Programa Común a todas las fuerzas sociales, especie de constitución provisional, y eligió el Co- mité del Gobierno Popular Central de la RPCh. Igualmente eligió a Mao Zedong como Presidente del Comité y a Beijing como capital de la República. D EL 21 al 30 de septiembre de 1949 » El día primero de octubre se procla- mó la República Popular en la Plaza Tian'An Men. Zhou Enlai fue nombra- do Primer Ministro y ministro de Rela-' ciones Exteriores, Mao Zedong Presi- dente del Consejo Militar de la revolu- ción popular y Zhu De como Coman- dante en Jefe del Ejército Popular de Li- “beración (EPL). Las primeras medidas fueron dirigidas a la confiscación del capital burocráti- co y a la creación del sector estatal so- cialista. Se firmó con Stalin el «Trata- do chino-soviético de amistad, alianza y ayuda mutua», acuerdos sobre el fe- rrocarril de Changchun, los puertos de Dalian y Lushun y los créditos para la reconstrucción nacional. De las primeras disposiciones fue la «Ley del matrimonio» que igualaba los derechos del hombre y la mujer. Se im- puso el «tazón de hierro», medida de ca- rácter populista por la cual «todos de- berían comer de una olla común», un igualitarismo que sirvió para paliar la ca- tastrófica situación inicial. Se promul- 9ó la «Ley de reforma agraria» con la que en un período de tres años 300 mi- llones de campesinos pobres tuvieron ER Par] =p E Pue] fa 3 Ll $ HERRERA fp 4 Ji — Edo e AN - l5 EA ES FE dE AI o RRE + e NR NES PE S> > FRLDEIA 1] ONE READ) ROA BERE > M0 DL 0 MEA bill JU > Jato pm ARIES o (MSN ZE mm + RSS am ? > > ma UR A - UA IN > 1890 . Pd En pr = Me % Ju de A . = La República Popu si $ AS) acceso a 700 millones de mu de tierra (1 mu equivalente a 0,6 ha). A partir de esos momentos, una se- rie de progresos y bandazos se sucede- rán en la corta historia de la RPCh. Las campañas se suceden; contra los «tres males» (corrupción, despilfarro y buro- cratismo), contra los «cinco males» (so- borno, evasión de impuestos, robos de bienes del Estado, estafa en los contra- tos con el Estado y hurto de informa- ción económica), sobre la «eliminación de los contrarrevolucionarios clandesti- nos» (1957), con la «directiva sobre la campaña de rectificación» (contra el bu- rocratismo), por la «construcción del Los comunistas chinos apoyaron a la revolución popular en España durante la guerra civil. 22 socialismo según la norma de cantidad, rapidez, calidad y economía, poniendo en tensión todas las fuerzas y pugnan- do por marchar siempre adelante», la fa- mosísima de «las cien flores»... Los progresos en la RPCh son indis- cutibles y forman el basamento de la ac- tual situación. Los bandazos y zigzags, trajeron la inevitable calificación y descalificación de períodos que se acercaban o distan- ciaban de las líneas con unos u otros partidos comunistas y países del área socialista. Esto era un elemento más en la complicada compostura del movi- miento comunista internacional. Parti- dos comunistas y países socialistas se quedaban boquiabiertos o apoyaban fervorosamente el nuevo zigzag inter- pretado como una genialidad del pro- ceso que, caía con la misma rotundidad con la que se había iniciado. A estos tramos del desarrollo políti- co de la RPCh habría que llamarlos con- vulsiones de un proceso muy corto con pretensiones de salto histórico gigante. Calificar o descalificar globalmente es- tos procesos porque no se han adapta- do alas previsiones, o a las esperanzas depositadas por una u otra corriente del PCCH, por uno u otro partido comunis- ta, próximo o lejano al PCCh, no con- duce a ninguna parte, ni impide que la realidad siga su curso. Tampoco porque se alavaran procesos que ahora son sim- ple ceniza, y previsiblemente pura his- toria, se puede eludir el reconocimien- to de una nueva realidad; ni gastar las fuerzas en condena perpétua apuntán-

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= 4 113 > PERS FEA JAI A RX ER>SERAMA E > IN LA E LS LENTE DO Nes BRE LAMBR A n— AAMERROAR RE: E EEES EURASIA So ERGLAIMUIERANE TEOoGPMAÍL> At Ad E FE REALES 2% SREERNRAAR BE ERA -47-2 ER HERDER ZÉ HARERNA—e SARA INR ARANA r China dose al inmovilismo. Para llegar a asen- tadas conclusiones histórico-políticas aún falta tiempo, enfriamiento y un pro- fundo estudio. Nombrando ahora a los innombra- bles, los períodos de la «amistad chino- soviética» a los de la «enemistad chino- soviética», el «Gran Salto Adelante» o la «Gran Revolución Cultural Proleta- ria»,... O, en término de personas, la «camarilla contrarrevolucionaria de Hu Feng», la llamada «camarilla antiparti- do de Peng Dehuai, Huang Kecheng, Zhang Wentian y Zhou Xiaozhou», la famosa «banda de los cuatro», o la muy diferente y nada famosa «banda de Shanxi», ... debería apostarse por dis- tanciarse de críticas o beneplácitos ya devengados, e incluso dilapidados, pa- ra empezar nuevamente a analizar co- mo si áun no se hubiera llegado a nin- guna conclusión, determinación o pos- tura. Es de preveer que así se verá más claro, por encima de lo que se recuer- da haber visto, porque la República Po- pular China va a seguir su camino, aun y a pesar de todo. Probablemente la mejor excusa para nuestras equivoca- ciones sobre la RPCh sea haber espe- rado tanto de ella, haber querido tanto de ella, haberlo querido con el prejuicio de lo que pensábamos que era mejor para ella; sin aceptar que tiene tanto de- recho a sus aciertos como a sus erro- res. Aquella pobre cenicienta que du- rante un siglo fuera pisoteada por el im- perialismo occidental es ya otra reali- dad, y va a jugar su papel en su mundo y no el nuestro. 23

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MEMORIA HISTORICA PARA UN 1976, el año del luto El 8 de enero de 1976 moría Zhou En- lai. Sus cenizas fueron esparcidas por toda China. La plaza Tian'Anmen se constituyó en un funeral permanente de coronas y poemas caligrafiados en su memoria. En abril los visitantes de Tian'Anmen alcanzaban cifras millona- ias. Coronas y poemas cubrían el Mo- numento a los Héroes del Pueblo. El 6 de julio moría Zhu De. Nadie po- día creerlo. Había sobrevivido a todas las batallas del siglo y... sus cenizas quedaban en el cementerio de Ba'Baos- han, en un pequeño recinto de milita- res ilustres, El 9 de septiembre moría Mao Ze- dong. El último de los «cinco grandes» desaparecía dejando tras de sí un vérti- go del futuro (los otros dos eran Sun Yat Sen y Liu Shaoqi). Se abría una pá- gina impredecible. Zhou Enlai (Huaian, Jiangsu, 1898-1976) Estudió en China, en Japón y en Francia, donde fundó una célula china de juventudes comunistas. También en Gran Bretaña y en Alemania. De vuelta a China (1924) fue instruc- tor político de la Academia Militar de Huan-pu, en Guangzhou. Participó en la organización del ejército de Kianxi y en la Larga Marcha (1934). Fue Vicepre- sidente del Consejo Militar Revolucio- nario. Representó a los comunistas en las negociaciones con Chang Kaishek en 1936. De 1938 a 1941 ocupó el car- go de Vicedirector de la Sección Políti- ca del Consejo Militar Nacional. En 1945 era miembro del Consejo Po- lítico del PCCh. En 1949, una vez pro- clamada la República de China, se le nombró Primer Ministro y Ministro de Asuntos Exteriores. Con este cargo di- rigió las delegaciones chinas en la Con- ferencia de Ginebra (1954) y en la de Bandung (1955). Al producirse la «re- volución cultural» permaneció al lado de Mao Tse Tung sin enemistarse con el presidente Liu Shaoqi, actuando como un elemento moderador. Después per- maneció al margen de la corriente diri- gida por Lin Piao y Chen Po Ta (1968- 1970). Se dice en China que, durante la «revolución cultural», Mao impidió per- sonalmente que se atacase a la figura de Zhou Enlai. Se dice igualmente que si esto hubiera ocurrido, el pueblo en general se hubiera levantado porque go- zaba de una reputación a prueba de to- Mao Zedong con Zhu De en el aeropuerto de Yan'an en 1946. da crítica. Derrotada esta, Zhou quedó como líder hegemónico del aparato es- tatal. Zhu De (Yilong, Sichuan 1886 - Peking 1976) Ingresó en la Tongmenghui (Liga Re- volucionaria de China) cuando era un muchacho. Inició su carrera militar en 1909 y participó en la Revolución de 1911 en el partido de Sun Yat-Sen. También en el levantamiento de Yun- nan contra Yuan Shikai (1915). La Revolución de 1917 dirigió sus pa- 24 sos hacia el marxismo-leninismo. En 1922 ingresó en el PCCh en Berlín. En 1927 formó parte en la sublevación de Nanchang y fundó, como Mao, un ejér- cito rojo. Ambos se unieron en las mon- tañas Jinggang. Colaboró en la organi- zación de los soviets de Fukien y Kiang- si. Comandante del primer ejército de línea de la Larga Marcha. Más tarde fue comandante de la VII División. En la Conferencia de Zunyi apoyó la línea de Mao. Se mantuvo fiel e intransigente contra las actividades de Zhang Guotao por escindir al PCCh y al Ejército Rojo. En la Guerra de Resistencia a Japón y en la de Liberación demostró ser el gran estratega militar chino. Dirigió operacio-

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> LIDERES. nes militares en el frente de batalla del Norte, estudiando y desarrollando la es- trategia y las tácticas de la guerra de guerrillas antijaponesa, el establecimien- to y la ampliación de las bases de apo- yo en la retaguardia enemiga y el reclu- tamiento de las fuerzas armadas popu- lares. El VIl Congreso del PCCh le rati- ficó en el politburó donde había ingre- sado en 1934. Comandante en Jefe del E.P.L. (1946-1954). Vicepresidente de la RPCh (1954-1959). Mariscal en 1955, En 1956 Vicepresidente del CC del PCCh. Durante la RC fue uno de los dirigentes históricos contestados por los guardias rojos. No obstante, en el IX Congreso del PCCh (1969), fue elegido miembro permanente del buró político como Pre- sidente del Comité Permanente de la APN. En el X Congreso del PCCh (1973) fue reelegido. Tumba abierta por una memoria rota Liu Xahoqi (Ningxiang, Hunan 1898-1969) Compañero de Mao Zedong desde la juventud. Ingresó en el PCCh en 1921. A partir de 1927 se dedicó al trabajo clandestino del Partido en las «zonas blancas». En el Comité Central en 1927 y el Politburó en 1931. En 1930 estuvo en Moscú y formó parte del buró eje- cutivo del Congreso Internacional de Trabajadores. Participó en la Larga Mar- cha apoyando la línea de Mao en la Conferencia de Zunyi en 1935. Durante la guerra contra el Japón fue comisario político del IV Ejército (1941). En 1943 fue Secretario General del PCCh y Vi- cepresidente del Politburó en 1945 y Vi- cepresidente de la República en 1949. En 1959 sustituyó a Mao como Presi- dente de la República. Liu era partida- rio de una evolución económica que ga- rantizase en primer lugar el aumento de la producción y propuso pausas en el proceso de socialización de China. De este modo se convirtió en el principal obstáculo para el proceso revoluciona- rio dirigido por Mao. Fue acusado de re- visionista, de boicotear la prosecución de la lucha de clases una vez el proleta- riado ha tomado el poder y de supedi- tar los intereses políticos a los econó- micos. Es autor de entre otros de: «Co- mo ser un buen comunista» (1939) y «Sobre la lucha dentro del Partido» (1941), Acosado por la «Revolución Cul- tural» fue expulsado del Comité Central a finales de 1968. El 12 de noviembre de 1969 moría en la prisión de Zhengzhou. A » El joven Mao hablando en una asamblea de Yenan en 1944. HINA es Mao y Mao es China en ( tanto en cuanto se hable del si- glo XX. Nace en Hunan, en una aldea llamada «Montaña de la Música». A los ocho años aborreció a Confucio por aquello de que un hijo debe ser res- petuoso de su padre aunque sea un monstruo. Su padre no era tal pero se esmeraba en doblegar a un niño que se mantuvo indomable hasta la muerte. Mao Zedong se apuntaba del lado de los campesinos que explotaba su padre y terminó por distanciarse de él, de su pueblo natal y del mundo decadente que vivía. A los 17 años se cortó la co- leta. Con la caída de la Dinastía Qin manchú y bajo el peso ideológico mar- cado por el nacionalismo de los «San Min Chu l» (Los «Tres Principios del Pueblo») del Dr. Sun Yat Sen, se alista en su ejército. Conoce a Li Ta-chao en Beijing, el introductor del marxismo en China. Participa en el Movimiento del 4 de mayo de 1919. En 1921 es uno de los doce asistentes al | Congreso del 25 Mao Zedong PCCh, en Shanghai. En 1924 es elegi- do miembro del Comité Central ejecu- tivo del Frente Nacionalista en el que participaban integrados los comunistas. En 1926 dirige el movimiento campesi- no de Hunan. En 1927 es elegido miem- bro suplente del Politburó Central del PCCh. Monta la insurrección de la «Co- secha de Otoño» y es excluido del Po- litburó del PCCh. En 1931 es elegido Presidente del Gobierno nacional de la República Soviética china de obreros y campesinos en Juichin. En 1934 parti- cipa en la Larga Marcha con el Primer Ejército. En la Conferencia de Zunyi en 1935 es elegido Presidente del PCCh que, toma a su vez, la resolución de ha- cer suya la idea de tomar el poder me- diante la lucha armada con el cerco a las ciudades desde las zonas rurales. En 1941, en Yan'An, lanza la «cam- paña de rectificación del espíritu del par- tido». En 1945 es reelegido Presidente del PCCh en el VII Congreso. En 1949 es nombrado Presidente de la Repúbli- ca Popular China que se acaba de pro- clamar. Es reelegido en 1954. En 1960 prepara las tesis del «gran Salto Ade- lante» y de las «comunas del pueblo». Con la retirada de los técnicos sovié- ticos en tiempos de Jruschov (1960) la economía china entra en un caos. En mayo de 1964 se editan cerca de mil mi- llones de ejemplares del «libro Rojo» (ci- tas de Mao) que servirán de enseñanza fundamental en el período de la «Gran Revolución Cultural Proletaria». El retra- to de Mao se hace presente en todos los lugares y en todos los actos sobre- pasando toda medida formal y llegan- do al culto de la personalidad. En 1969 se desarrolla el IX Congreso con nom- bramiento de Lin Piao como sucesor de Mao y sancionando el fin de la «Revo- lución Cultural». En 1972 Mao se entre- vista con Richard Nixon, Presidente e los Estados Unidos. En 1976 moría Mao a los ochenta y dos años. En los últimos años se cae en polari- zar los análisis políticos, necesariamen- te, con Mao o contra Mao. Sin embar- go todos los sectores chinos coinciden en reconocer a Mao como la figura in- discutible que dirigió la revolución ha- cia la toma del poder, a la instauración de la Nueva China. Nadie discute que su figura fue definitiva y que sin él, muy probablemente, aún podrían estar en la «oscuridad del túnel».

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Estructura del poder ] l Cclich WA A Comité central del phdo APN F 1 Congreso nacional popular | ---=—========== === o ó | Presidencia del estado O 1 bl | Presidente: Vicepresidente: Politbi ce | Li Hsien-nien Ulanfv L OA [SS]. ri] ai ed [ | [ Suprema Sopronia.coná Consejo de estado Comisión Miembrosirman aga la popular Primer ministro: militar: popular Li Peng nacional Miembrobrdin; Viceprimeros ministros: Wan Li, Yao |-lin, Wen Chi-yun, Chiao Shih [ Congreso popular provincial (municipal) P_ s Aa Secret) cen | Gobierno popular provincial (municipal) | Secretih gen a Zhaolyang Congreso popular departamental (municipal) | Se | ÑN Gobierno local Si tl A Nx S NN AS SS J y Nx s Ñk SS 5] Comité provincial ( cipal; [o Congreso popular de Hsien (Chen) k Y Gobierno popular departamental (municipal) L So l municipalidles e: o Sn E Nx Ns, Nx Na dy Si >, | Gobierno popular de Hsien (depar- > $ ÑÁ e o Corilé local [ Congresos populares primarios h tamento) y chen (municipio chino) P=. > SE a a No EN na [Comité depañinenta y Comités de residentes de pueblos (aldeas) | = o, os Ss A == o Ss o “==3] Organizaciónfimari El PARTIDO COMUNISTA DE CHINA (PCCh), su Comité Central (CC), el Buró Político (BP) la Comisión Permanente del B.P. y el Secretario General represen- Línea continua = conexión administrativa y legislalW Lin tan en este orden el control de todo poder en la República Popular China. La Asamblea Nacional Popular (APN), conocida tmabién como Congreso Na- cional Popular, es el organismo supremo del poder del Estado para el nombra- miento de Presidente, primer Ministro y resto de los miembros del Consejo de Estado. Es también el organismo que ejerce el poder legislativo. Hasta el XIII Con- greso, Peng Zhen, su presidente y principal opositor a Deng Xiaoping ejercía la lucha por el poder desde esta institución. Hoy el futuro de Peng Zhen puede cali- ficarse de jubilación. Presidencia del Estado y Congreso de Estado representan la administración por medio de los diferentes Ministerios, Comisiones Nacionales, el Banco Popu- lar de China, las Academias de Ciencias, la Agencia Xin Hua y la Oficina de Contaduría. La Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino recoge la pluralidad de la so- ciedad china en lo político. Funciona bajo la idea patrón de «frente único» y se compone de representantes de partidos democráticos, personalidades patrióti- Cas, y representantes de chinos ultramarinos, de Taiwan, Hong Kong y Macao. Como órgano de consulta y propuesta carecía de poderes reales y no era tomado como un organismo a contar, pero, tras el XIII Congreso, parece apuntarse que el contenido va a variar para poner el marcha el proceso final de reunificación con Taiwan y de participación de las grandes masas populares. Para la presiden- cia de este organismo está pronosticado Hu Yaoban y, en ese caso, podría apos- tarse que el cambio es innegable. 26 Zhou Enla, Zhu De y Mao en la plaza de Tianalmen ó

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PCCH en la República Popular China h ecomunista china | —---====-- A A A A A AAA AA 7 v CCPPCh [ Conferencia consultiva política del pueblo si :entral » Asamblea Presidente: Den YingChao nanentes: Comisión Comisión consultiva militar dinarios: central central Presidente: Presidente: , Chen Yun Deng Xiaoping, Den Xiaoping en un discurso === E central yjeneral: ng ipal; en este nivel son 5 especiales) local 2ntal (municipal) naria del partido Línea discontinua = control del PCCh el actual equilibrio del poder en la RPCH. Su resistencia a los huracanes de la historia le han hecho volver a ascender en diversas ocasiones tras cada caída. Esto han tardado en aprenderlo algunos otros dirigentes como Peng Zhen o Po | Po; inclusive Chen Yun o Yang Shangkun. La línea de Deng es el «testamento político» de Zhou Enlai y, por ampliación, de Liu Shaoqí. Emplean- do como palanca «la práctica constituye la única norma para discernir la verdad» ha dado al trate con no pocos dogmáticos. Y bajo el principio «un país, dos siste- mas» ha conseguido pacíficamente la recuperación de la soberanía (1997 y 1999) de Hong Kond y Macao; y plantea con ello una alternativa para resolver la reunifi- cación de la patria, incluso Taiwan. Finalmente, y por iniciativa de Deng Xiaoping; este, Li Xiannian y Chen Yun tomaron la delantera en su retiro del CC del PCCh. La decisión de rejuvenecer el CC del PCCh en su «primera columna» estaba en marcha. No obstante, Deng se mantendría (desde 1981) en la presidencia de la Comisión Militar Central. D ENG Xiaoping, sichuanés de 83 años, es el dirigente del PCCh que marca nen en 1954. 27

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La cuestión del poder N el XIII Congreso del Partido Co- E munista de China se han dirimi- do cuestiones de reformas políti- cas y económicas pero, fundamental- EPL L hablar del poder que ostenta el A Ejército Popular de Liberación como institución no puede ol- vidarse su origen, ni su corta pero in- tensa historia. Y la doble militancia de miembros del PCCh no puede generali- zar la idea de superposición de ambas instituciones. En las montañas Jinggang se unían dos contingentes de fuerzas provenien- tes de los levantamientos de Nanchang y de la Cosecha de Otoño. Sus jefes Zhu De y Mao Zedong. A aquellas tro- pas desiguales de pertrechos y arma- mento se las denominó Ejército Rojo (1928). Diez mil hombres: dos regimien- tos con fusiles y cuatro con lanzas de bambú. La creación de bases de apoyo campesinas para cercar las ciudades hi- cieron que estas fuerzas populares cre- cieran y sobreviviesen aún a las campa- ñas de «cerco y aniquilamiento» lanza- das por Chang Kaishek. Mao dijo: «Nuestro principio es que el Partido manda los cañones, y nunca se ha de permitir a los cañones que manden al Partido». El «mejor ratio en- tre miembros y no miembros del Parti- do en el EPL es de uno a tres». La fuerza del EPL como institución no es desdeñable. Deng Xiaoping a la ho- ra de jubilarse ha mantenido la Presiden- cia de la Comisión Militar. También Yang Shangkun era capitán cuando ' Deng Xiaoping era un simple soldado. O Zhu De, el Comandante en Jefe del EPL, había sido a los treinta años ge- neral de brigada y comandante supre- mo de las fuerzas del Kuomingtan en | provincia de Sichuan. O Lin Piao, cuan- do era Ministro de Defensa creyó poder controlar el PCCh desde el EPL porque controlaba a sus comisarios políticos. La idea de un ejército al estilo occi- dental debe desdeñarse porque sus fun- ciones no son únicamente de defensa sino de obras públicas, lucha contra la desertización, industriales, enseñanza, protección civil y culturales, aún con sus propios estudios cinematográficos. mente, se ha tratado la cuestión del control del poder como unidad de ac- ción en este proceso reformista en un rejuvenecimiento generalizado de los nuevos miembros del Comité Central. Se han jubilado quienes por edad o fal- ta de otros conocimientos se estaban quedando en mera historia viva. Este era el caso del general Wang Zhen, el legendario 359, del que se decía que no le tenía miedo a nadie porque en la «re- volución cultural» se había mantenido leal a sus compañeros de siempre aun- que hubieran caído en desgracia. O el caso del presidente Li Xiennien al que la edad no le permite otra alternativa que el retiro. Pero también se trataba de la lucha interna por el control del PCCh. La máxima figura de oposición a Deng Xiaoping era Peng Zhen, antiguo alcal- de de Beijing, y Presidente de la Asam- blea Nacional Popular, organismo que en la próxima primavera nombrará y ju- bilará a buena parte de los miembros del gobierno. Probablemente Peng Zhen creyó ser el único que tensara el arco del poder como le pasara al príncipe Shuan. Quizás no leyó con suficiente Someter a los opositores sin combate, acabar con los planes del contrario atención el «arte de la Guerra» de Sun Tsu, o los «Chan-kuo tse» (libro que re- coge las intrigas de la época de los Rei- nos Combatientes); aquello de que, «el supremo refinamiento en el arte de la guerra es emprenderla con los planes del enemigo» o «someter al ejército ene- migo sin combate, tomar las ciudades sin asalto y derrocar un estado sin ope- raciones prolongadas», La información previa sobre el «enemigo» tiene más efi- cacia que un campo de batalla teñido de sangre. La primera batalla lanzada por Peng Zhen fue la que le costó el car- go de Secretario General a Hu Yaoban el pasado invierno tras las manifestacio- nes estudiantiles. Con posterioridad lan- zó otra contra Zhao Ziyang, el otro bra- zo de Deng. En ese momento quedó en toda su dimensión descubierto el obje- tivo de Peng Zhen: sustituir a Deng Xiaoping. La batalla la ganaba o la per- día. Sus propios seguidores se dividie- ron y hubo quien calificó de «traición al Partido» tratar de sustituir a Deng. A partir de ese momento Hu Yaoban apa- recería públicamente en los momentos 28 claves: un discurso en la ANP, una fo- to con Zhao Ziyan en la primera página del Renmin Ribao, en la mesa presiden- cial del XlIl Congreso, entre Zhao Zi- yang y Deng Yingchao, viuda de Zhou Enlai y Presidenta de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo chino. En la misma mesa se encontraba Chen Yun, un gran teórico, opositor a Deng Xiaoping, y segundo hombre de Peng Zhen. Este y Chen Yun desaparecían del Buró Político y del Comité Permanente del mismo órgano mientras Hu Yaoban era elegido finalmente como uno de los diecisiete miembros del Buró Político del Comité Central. Se apunta que será nombrado Presidente de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo chino sustituyendo a Deng Yingchao. Hu, el que fuera hombre fuerte de la Liga Co- munista de la Juventud y Secretario ge- neral del PCCh tiene aún muchas tareas que cumplir en la cúpula del poder, a diferencia de otro gran destituido, Hua Guofeng, hombre puente entre Mao Ze- dong y Deng Xiaoping que se ha man- tenido en una segund fila del Comite Central. La batalla por el poder ha terminado, Deng Xiaoping se ha retirado de la ma- yoría de sus cargos manteniendo el de Presidente de la Comisión Militar Cen- tral, puesto que desde el que el retiro es un ascenso a un nivel de poder arbi- tral para caso de emergencia. Zhao Zi- yan se ha definido como el nuevo hom- bre fuerte de China como Secretario ge- neral electo y como motor de la refor- ma. Li Peng, 59 años, hijo adoptivo de Zhou Enlai y candidato de los intelec- tuales ha llegado a su meta como miem- bro del Comité Permanente del Buró y como Primer Ministro interino hasta la Próxima Asamblea Nacional Popular. Ausente de las luchas internas y tacha- do de prosoviético es un caso excepcio- nal del rejuvenecimiento del Partido con tecnócratas. Oiao Chi, 63 años, es un experto en temas legales y científicos, miembro también del C. Permanente. Hu Qili, 58 años, reformista del equipo de Hu Yaoban. Y el quinto miembro, Yao Yilin, 69 años, segundo economis- ta más importante de China, hombre para el que las decisiones se toman con números, un buen censor para no caer en triunfalismos desarrollistas. Chen Yun sustituía a Deng Xiaoping en el cargo de Presidente de la Comi- sión de Asesoramiento, fórmula de se- gunda línea que dejaba a Peng Zhen ais- lado y sin futuro previsible, muy posi- blemente en un lugar en las tinieblas.

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N PCCh de las «tres generacio- U nes» es decir una representa- ción del poder acorde con la situación actual de la RPCh. Es decir jubilación para grandes luchadores y revolucionarios que ya cumplieron su papel en la historia china. Las tres co- lumnas del PCCh se corresponden igualmente a nivel provincial. En 1982 se jubilaron dos millones de cuadros de avanzada edad. Se trata de rejuvenecer con cuadros, profesional y culturalmen- te, más preparados. El 20% de los mili- tantes del PCCh ha pasado por cursillos de capacitación para que superen un mínimo de estudios. Ñ TRES GENERACIONES PARA EL PCCh La primera generación está compues- ta por los veteranos, cuya máxima re- presentación se encuentra en Deng Xiaoping. Esta generación estaría en vías de ser reemplazada a corto plazo no sólo de sus cargos en el Buró Políti- co sino de todos. La segunda genera- ción les viene sustituyendo desde el XIII Congreso, de la que Zhao Ziyang es ex- ponente fundamental. La tercera gene- ración, que tenía a miembros como Hu Oili, ya va avanzando. Es la formada por miembros en torno a los cincuenta años. tras ella, la generación de los cuarenta y tantos. La definición de los líderes de esta generación es una tarea Urgente porque han de constituirse bre- vemente en la tercera. Generación que empieza a coincidir con los primeros jó- venes que participaron en la Revolución Cultural. La idea es, parece ser, que no haya «crisis de herencia». Y en este trazado de consolidación del PCCh, a partir de la línea de la IIl Sesión Plenaria del XI CC, se dice que se eliminan «personas de tres tipos»: a) los seguidores de Lin Piao, Jiang Qing, etc. b) las personas con ideas «fraccionalistas fuertes», y c) aquellos que aún hoy en el PÓCh se descubra que se significaron por la agre- sión, destrucción y pillaje durante la RC. Todos estos tendrían derechos de ciu- dadanos, pero no podrían ser promovi- dos a representantes del colectivo. La estabilidad de China —dicen— está ga- rantizada en esta y la próxima genera- ción. «Avancemos por el camino de un socialismo con peculiaridades chinas» (Sinópsis del informe de Zhao Ziyang ante el Xlll Congreso del PCCh) ECOGE el informe un conjunto de E avances y errores acontecidos en la «modernización socialista» desde la histórica III Sesión Plenaria del XI Comité Central del PCCh de 1978. Si- túa la construcción económica como eslabón central afirmando que se han alcanzado los medios que garantizan la satisfacción de las necesidades de ali- mentación y vestimenta de los más de mil millones de chinos. La estructura social se ha desplaza- do en sesenta millones de personas del campo a la ciudad por generación de puestos de trabajo; y otros ochenta mi- llones de campesinos han envoluciona- do de actividad agrícola a tareas no agrí- colas, mejorándose el abastecimiento general de los mercados en el campo y en la ciudad en un desarrollo más o me- nos armónico. No obstante existe un desequilibrio entre la demanda global y la oferta global de la sociedad. Se ha ex- tendido la educación obligatoria de nue- ve años de duración. Y denuncia la per- sistencia del burocratismo y la corrup- ción de algunas personas dentro de las filas del Partido. Se define el presente como «etapa primaria del socialismo» y se califica de utópica la idea de que se pueda salir de esta etapa primaria sin que medie un gran desarrollo de las fuerzas producti- vas. Retoma la perspectiva histórica del siglo y medio anterior encajonado en Una situación semicolonial y semifeudal para ubicarse en el presente sistema económico socialista basado en la pro- piedad social de los medios de produc- ción. Se dan setecientos millors de personas viviendo en el medio rural pro- duciendo, esencialmente, alimentos con aperos manuales. Se generaliza el bajo nivel científico y tecnológico de las 30 empresas, si bien en determinadas ra- mas puntuales se está a los más altos niveles mundiales, Las «ideas decadentes del feudalis- mo» y «la fuerza de la costumbre pro- pia de los pequeños productores» per- manece incluyendo como freno en el desarrollo. Alertan también so- bre la «búsqueda a ciegas de lo absolutamente puro», o de situaciones del pasado en las que entre otras la «moderni- zación de la producción, eran tildadas de restauración del capitalismo». En la «etapa prima- ria del socialismo» en la que se encuen- tran deben ir «librándose de la pobreza y del atraso» transformando al país de actividad agrícola manual en un «país industrial moderno». Se afirma que «ningún país puede desarrollarse en ais- lamiento» porque debe «asimilar los fru- tos de la civilización mundial». Deberá, en la etapa primaria, mantener el prin- cipio «a cada uno según su trabajo» co- locando en «primer plano el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la educa- ción y reacomodar la construcción eco- nómica de tal modo que tenga como base de sustentación el progreso cientí- fico-tecnológico y la elevación de pre- paración de los trabajadores». Mante- ner en «equilibrio aproximado la oferta y la demanda globales» y racionalizar la correlación entre las ramas económicas para conseguir buenos resultados ma- croeconómicos. «Ampliar y profundizar la apertura al exterior y fomentar sin ce- sar el intercambio y la cooperación eco- nómicos y técnicos con el exterior» fun- damentalmente en las zonas económi- cas especiales.

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La reforma económica tiene como primer punto «agilizar las empresas de propiedad de todo el pueblo conforme al principio de separar el derecho de propiedad del derecho de gestión». Para ello se pone en práctica el «sistema de responsabilidad de director de fábrica» compaginando la «condición de dueños de las masas trabajadoras». «Promover un mayor desarrollo de la asociación económica horizontal». Avanzar en el «sistema de regulación macroeconómi- ca poniendo énfasis en la administra- ción indirecta», «Diversificar las formas de distribución con predominio de la distribución según el trabajo». En la reforma política se señala como un objetivo primordial la separación del «Partido de la administración guberna- mental», si bien «al Comité Central del Partido le corresponde tomar decisiones sobre los problemas más importantes relativos a los asuntos interiores, exte- riores, económicos, de defensa nacio- nal y otros». Se evidencia la transferen- cia de «más poderes a las instancias in- feriores» con una «reforma del aparato de trabajo del gobierno», «del sistema de cuadros y de personal», implantan- do «un sistema de consulta y diálogo sociales» y perfeccionando «algunos sistemas de democracia política socia- lista». A este efecto será la «Conferen- cia Consultiva Política del Pueblo Chi- no, como organización de frente único patriótico» la que recoja la pluralidad social. La reforma y apertura se define, en la «construcción del Partido», con sus elementos específicos «perfeccionando el sistema de dirección colectiva del Par- tido y de su sistema de centralismo de- mocrático», practicando e incrementan- do el número de sesiones de las instan- cias superiores del Partido a fin de «im- plantar un sistema de periódica rendi- 31 ción de cuentas del trabajo por el Co- mité Permanente del Buró Político de CC ante el Buró Político y por éste ante la sesión plenaria del CC». Llama la atención de la «posición de nuestro Par- tido como partido gobernante le trae fá- cilmente aparejada la tendencia a divor- ciarse de las masas» por lo que dentro del estilo de trabajo se integra «la teo- ría con la práctica, mantener estrechos vínculos con las masas y practicar la autocrítica». Se hace hincapié en la civi- lización socialista en lo espiritual con «perseverancia en los cuatro principios fundamentales», apoyándose en la ju- ventud como «símbolo de futuro». Ter- Mina la cuestión de la reunificación pa- cífica de la patria bajo la idea de «un país, dos sistemas». Y se centra en «po- ner freno a la carrera armamentista, a la agresión y a la expansión» una tarea de todos los pueblos del mundo en de- fensa de la paz.

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EN EL COMOLANGMA DE Zhao Ziyang fue' elegido Secretario General del PCCH en el XIII Congreso, cargo que desempeñaba de forma inte- rina desde la destitución de Hu Yaoban. Anteriormente había ostentado el car- go de Primer Ministro del Consejo de Estado. Zhao lleva trabajando siete años en el núcleo dirigente central, y es firme continuador de la línea formula- da en la 111 Sesión Plenaria del XI] CC en la que se inicia la reforma de la es- tructura económica y la apertura al ex- terior. Junto a su antecesor en el cargo era la locomotora del actual proceso, uno de los dos puntales de Deng. Zhao inició la actividad política a los 18 años, de estudiante, en las luchas del PCCh en Henan, su provincia. Ingresó en 1938 en el PCCh. Fue dirigente dis- trital durante los años de la guerra de Resistencia contra el Japón y de la Gue- rra de Liberación. Durante la «revolución cultural» su- . frió persecución. No obstante fue ele- gido miembro del CC del PCCh en el X Congreso (1973). En la 1 Sesión Ple- naria del XI CC del PCCh (1977) fue miembro suplente del Buró Político del CC; y miembro del Buró Político del CC en la IV Sesión Plenaria del XI CC PCCh (1979). Igualmente miembro del Comité Permanente del Buró Político en la V Sesión Plenaria del XI CC del PCCh (1980). Llegó a Vicepresidente del Comité Central del PCCh en la VI Sesión Plenaria del XI CC del PCCh en 1981. En la I Sesión Plenaria del XII CC del PCCh (1982) fue elegido miembro del Buró Político y miembro de su Co- mité Permanente. A partir de 1980 ocu- pa el cargo de Primer Ministro del Con- sejo de Estado en el que ha sido susti- tuido de forma interina por Li Peng has- ta la próxima APN de Marzo. Fue mi- nistro encargado de la Comisión Esta- tal de Reforma del Sistema de la Estruc- tura Económica y jefe del Grupo Diri- gente de Fianzas y Economía del CC. Hoy Zhao Ziyang debe ser conside- rado el hombre fuerte de China y el im- pulsor de la reforma, dado que Deng Xiaoping sólo comparecerá en los mo- mentos clave. VA Ziyang, de 68 años de edad, Chiang y Mao se entrevistaron en 1945 para negociar un alto el fuego, pero fue imposible. nas esparcidas por el mundo donde van a mezclarse las aguas de la emigración de compatriotas del Continente y de Taiwan. En algunas ciudades forman los conocidos «china- town». Sus transferencias constituyen una fuente normal de divisas. Esto vie- ne a significar un doble apoyo por par- te de quienes las realizan: de un lado en la construcción económica de la tierra natal, y de la otra por la adscripción a unas estructuras de poder existentes. Beijing y Taipei, a este respecto, man- tienen una competición por la definición de postura de estos colectivos de chinos ultramarinos. Pero si bien Taiwan dis- L os chinos ultramarinos son lagu- Política de «reto pone de más medios económicos y di más antigiledad en esta tarea, tambiél es cierto que Beijing tiene más oferta di futuro. Los chinos, finalmente, quieren vol ver a su ancestral tierra. Buscan puesto en su patria. Quieren desarrollá cuanto aprendieron en el extranjero.) mientras que estos «retornados» tropl zan en Taiwan con una competición roz, técnicos locales reticentes a las novaciones de los «recién llegados», ! excedentes de mano de obra cualific2' da; en el Continente ven posibilida: en las nuevas industrias y en las ál dedicadas a zonas económicas espe les. El plan para la recepción de los Ul 32

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PCCH El Kuomintang entre el «frente unico» y los «cuatro principios ( fundamentales» ¿A N 1949, vísperas de la fundación E de la RPCh, tuvo lugar la I Se- sión de la Conferencia Consul- tiva Política del Pueblo Chino (CCPPCh). Esta 1 Sesión desempeñó de forma interina la función de la Asam- blea Popular. Se redactó el Programa Común, que hizo las veces de constitu- ción provisional, y se eligió el Comité del Gobierno Popular Central. Ya en 1954, con la constitución de la Asam- blea Nacional Popular, la CCPPCh pa- sa a desempeñar tareas consultivas del «frente único patriótico», institución evolucionada hacia la pluralidad de la sociedad. Fueron sus presidentes Mao Zedong, Zhou Enlai, Deng Xiaoping y Deng Yingchao. Se especula con Hu Yaoban como próximo Presidente e im- pulsor para dar contenido a la institu- ción al nivel necesario para reunificar Taiwan. En esta institución se supone que ha de integrarse el Kuomintang (KMT) jun- to ala Liga Democrática de China, Aso- ciación de la Construcción Democráti- ca de China, Asociación China por la 1ados» tramarinos de Beijing contempla las «zonas residenciales especiales», barrios de construcción más moderna, y medios para el nivel de consumo al que pueden estar acostumbrados. Dicen que los an- cianos pueden instalarse en el Continen- te viviendo una «dorada jubilación» en su propio país. Esta autonomía para procurarse un nivel de vida paralelo a los ingresos de divisas han impactado en * los emigrantes «retornados». En la baza de los «retornados» Bei- Jing le lleva ventaja a Taipei. Se dice que han regresado millones y se han ubica- do principalmente en las provincias de Guangdong, Fujian, Guangxi, Yunnan, Shandong, Zhejiang y Jiangsu. Democracia, Partido Democrático de Campesinos y Obreros de China, Zhi- gongdang de China, Sociedad «3 de Septiembre» y Liga para la Democra- cia y la Autonomía de Taiwan. Intervie- nen además, demócratas sin partido, seis organizaciones populares, círculos de literatura y arte, ciencia y técnica, prensa y publicidad, medicina y sani- dad; y bienestar sociales; minorías ét- nicas, chinos de ultramar que han vuel- to a la patria; compatriotas de Taiwan, Hongkong y Macao, personalidades re- ligiosas, residentes extranjeros naciona- lizados que han trabajado y vivido lar- gos años en China y representantes del PCCh hasta un 40% de la CCPPCh. Deng Xiaoping señaló en la etapa his- tórica actual «las tareas de la CCPPCh consisten en hacer todos los esfuerzos para fortalecer y desarrollar el frente único patriótico (...) con miras para que Taiwan retorne lo más pronto posible a la patria, consumándose así la gran obra de reunificación de nuestro país». La idea de «un país, dos sistemas» fue concebida para reunificar pacífica- mente la patria china. Bajo esta políti- ca se ha llegado a los acuerdos con Gran Bretaña y Portugal para el traspaso de la soberanía sobre HongKong y Macao, ejemplos de «un país, dos sistemas» en los que quieren que se mire Taiwan. Zhao Ziyang, en un encuentro con chinos ultramarinos en EE.UU. asegu- ró que ellos «se hallan en una posición especialmente favorable para facilitar la reunificación pacífica de la patria», y que «serán igualmente bien acogidos aquellos cuyos puntos de vista difieran mucho de los nuestros». Generalizó la bienvenida para quienes quisieran retor- nar. El KMT no ha conseguido solucionar la nostalgia del Continente que padecen los taiwaneses; aunque para ello ha en- trado en temas de identidad tan curio- sos como el «Primo LEE», una carica- 33 tura de chino moderno, realizada por el judio-norteamericano Renan Lurie, que debería contraponerse a sus compatrio- tas del Continente como modelos de chi- no antiguo. En dos ocasiones el PCCh y el KMT colaboraron en un «frente unido» para solucionar cuestiones tales como la Gue- rra contra la agresión japonesa. Final- mente, y una vez aislado en Taiwan, el KMT se inclinó por la política de los «tres noes»: no compromiso, no nego- ciación y no contacto. Durante las dé- cadas de los cincuenta, sesenta y seten- ta, existía una cantinela creada por Chiang Kaishek, y repetida hasta la ob- sesión: «Dentro de tres años entramos en Peking». Nadie se lo creía pero ha- bía que repetirlo. Desde hace años existen unas relacio- nes «folklóricas» entre ambas partes. Los intercambios comerciales y de co- rrespondencia son realizados por pesca- dores en medio del mar, bajo la vista gorda de las autoridades. En Taipei se puede comprar tabaco continental y en Fujien aparatos eléctricos de la isla, La retirada de la Ley Marcial de Tai- wan, y el permiso para visitar a los pa- rientes en el Continente hace ver que los «tres noes» se van desmoronando por una política de hechos iniciada por Chiang Chin Kuo, el Presidente recien- temente fallecido, hijo de Chiang Kai- shek. No obstante, los taiwaneses que con anterioridad querían residir en el Continente, pasaban primero por otro país. Y si querían encontrarse con sus familiares, lo hacían en HongKong. La encrucijada para el KMT es que quiere competir por el poder en el Con- tinente y, los «cuatro principios funda- mentales» (pág. 4) son ya el fundamen- to del poder existente en Beijing. La reacción del KMT, entonces, se vuelve sobre los taiwaneses cerrando filas por el estricto control ideológico y desple- gando campañas de propaganda antico- munista en una indigerible mezcla de realidad y fantasía.

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«Revolución Cultural» una incógnita histórica la sociedad china si no hubiera habido Revolución Cultural (RC). Esta consideración es válida tan- * to para quienes hayan llegado a conclu- siones a favor como en contra, de este período político. Probablemente la más importante aportación que se pueda ha- cer desde ambas concepciones (a esta distancia geográfica, histórica y filosó- fica de los chinos) sea reinicializar el es- tudio y el debate de la RC. Los datos sobre los acontecimientos de la RC es- tán empezando a enfriarse, están per- diendo su carga propagandística de cualquiera de ambas posturas. Están empezando a ser historia. La RC fue una ola política gigante en la ya convulsionada sociedad china. Es- ta ola, de muy variados componentes, lanzada a lo desconocido, contra el «mal de los representantes de la burgue- sía, los contrarrevolucionarios infiltra- dos, los vendeobreros y el capitalismo enquistado», en el seno de la sociedad, en sectores del campo cultural, y en N UNCA se sabrá cómo estaría hoy ALGUNAS CIFRAS DE LA «RC» HABLAN EDUCACION año n.” estudiantes universitarios 1965 131 millones 674.000 1966 116 millones 539.000 1967 115 millones 409.000 1968 114 millones 259.000 1969 121 millones 109.000 1970 131 millones 48.000 EDICIONES periódicos año títulos tirada millones) 1965 343 4.741 1966 49 3.671 1980 188 14.042 * revistas 1957 634 315 1965 79% 440 1966 191 234 1969 20 45 libros 1957 27.000 1965 20.000 1966 11.000 1970 5.000 1980 22.000 áreas del Gobierno y del Partido, no ve- nía con un folleto para las contraindica- ciones. Y pasaron muchas cosas de las que es hora saquemos enseñanzas. En este trabajo se pretende impulsar a desglobalizar la RC y tratar de estu- diar algunos de los vectores que influ- yeron en ella, situándola en el seno de la realidad de su propia sociedad. En ca- pítulos precedentes ya se aportaron no- ciones históricas y culturales que, en sí mismas, forman un indicativo a no ol- vidar en cualquier análisis. Descom- puesta y estudiadas algunas de sus par- tes, la RC en su idea global, es más que probable, que haya evolucionado. En este camino de acercamiento a un cri- terio más actualizado podrían hacer al- gunos planteamientos, algunas pregun- tas y algunas afirmaciones. Bien es cier- to que la crítica a la RC, a sus excesos, tiene unos objetivos no tan analizables hasta que pasen algunos años más y se despejen las incógnitas de la lucha por el poder que ha marcado el período que comenzó tras la muerte de Mao Ze- dong, e incluso unos años antes de que esta ocurriera. ¿Qué fue de los Guardias Rojos? De los actuales líderes podría gene- ralizarse que todos sufrieron represión en la RC. Tanto los que se han dado en llamar «ortodoxos», como aquellos a los que se les dice reformistas. Errónea- mente se suele entender que los orto- doxos son maoístas y los reformistas no. Esto es de una gran simpleza. Peng Zheng, máximo «ortodoxo», alcalde de Beijing en Mayo de 1966, fue el primer represaliado de la RC por los llamados «errores antipartido». Al igual que él, Luo Ruiqing, Jefe del Estado Mayor del Epl, Lu Dingyi, Jefe del Departamento de Propaganda y Yang Shangkun Se- cretario Suplente del CC (otro «ortodo- xo» actual). También Liu Shaogi y su brazo derechos, Deng Xiaoping. En 1973 Deng volvió a trabajar en el PCCh. En 1976 fue perseguido nuevamente. Y en 1977 rehabilitado. La RC está delimitada entre 1966 y 1976, pero tampoco puede considerar- se un período uniforme. En su inicio, las masas se mivilizaron por la confianza en 34 cualquier orden que emanase de Mao Zedong. Es una etapa en la que casi na- die puede decirse exento de participa- ción porque era suficiente la palabra de Mao. Más tarde, las actitudes se hicie- ron expectantes, e incluso de resisten- cia a la RC. En otro caso, no estaría de mas preguntarse qué fue del aprendizaje político de aquellas masas, qué fue de los guardias rojos,... a qué clase social pertenecían los guardias rojos y a cuál eliminaron. Durante aquellos diez años, las nuevas generaciones incorporadas a la acción política conformaron doscien- tos millones de chinos que hoy rondan los 30 y 40 años. ¿Traicionaron a Mao estas generaciones completas? Por otro lado, el «Libro Rojo» era el libro por excelencia de la RC. Nadie, hoy en China, lo descalifica globalmen- te, ni discute que es una antología del pensamiento de Mao Zedong con trein- ta y tres temas claves. Tampoco se dis- cute el liderazgo de Mao hasta su muer- te, O la herencia de su pensamiento guía. Las actuales autoridades dicen que se equivocó en el hacer de la RC, que sus análisis de este período no fue- ron correctos. En la parte correspondiente a la RC de la Resolución sobre algunos proble- mas de la historia del PCCh de la VI Se- sión Plenaria del XI CC (1981) se dice: «ciertos factores negativos que efecti- vamente existen en el organismo del Partido y del Estado, indudablemente es necesario darse cuenta de ellos y sub- sanarlos a través de métodos correc- tos». Con ello consideran que Mao erró en el método. Contra los arribistas El período previo a la RC es la base de sustentación para que ésta se reali- zara. No es desdeñable el cambio de la situación de las relaciones chino-sovié- ticas, los reveses del desarrollo y la lu- cha por el poder dentro del PCCh. No en vano Mao escribe en 1964: «Para asegurar que nuestro Partido no cam- bie de color, debemos no sólo tener una línea y una política correctas, sino tam- bién preparar y forjar decenas de millo- nes de continuadores (...) así podremos precavernos con éxito contra la apari-

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ción del revisionismo jruschovista en China. En una palabra, se trata de un problema importantísimo que afecta al destino, a la misma existencia de nues- tro Partido y nuestro Estado. (...) estar especialmente vigilantes contra los arri- bistas y conspiradores como Jruschov, y evitar que tales malvados usurpen, sea el nivel que fuere, la dirección del Par- tido y del Estado». También los indica- dores económicos del lustro previo ha- bían sufrido altibajos; y algunos miem- bros del PCCh tenían aspiraciones des- medidas, como le pasara a Lin Piao. Lo que se discute hoy en China son los acontecimientos, las persecuciones, lo que realmente ocurrió... y sus con- secuencias. De 1967 a 1970, extrañamente, no hay estadística de nacimientos o defuncio- nes. Entre el 66 y el 69 no existen esta- dísticas de producción de frutas, ni de ovejas, ni de animales de trabajo de granjas (búfalos, caballos, camellos...). Pero atros indicadores son explícitos: ECONOMIA AÑO OBJETO VALOR EN YUANES 1966 Prod. agric. e indust. 2.534 mill. 1967 « 2.306 mil. 1968 « 2.213 mil. AÑO MANO DE OBRA NUEVA CANTIDAD 64-65 obreros 3,6 millones idem campesinos 6.2 millones 66-67 obreros 10 millones idem campesinos 9.2 millones 11-72 obreros 3.5 millones" idem campesinos —1.0 millones Incremento producc. % sobre año ant. AÑO AGRICUL— IND. PESADA IND. LIGERA 56 86 2.5 14.5 67 10 -20.0 1,1 68 25 51 5.0 59 11 43.9 25.2 AÑO 1966 197 1968 AÑO 56 B7 68 56 67 68 56 67 68 66 67 68 66 67 68 66 67 68 SUPERFICIE SEMBRADA DE ARROZ 45.5millones de «mu» 45.6 millones de «mw 44.8 millones de «mu» PRODUCTO CANTIDAD electricidad 825 (100 mill. Kuwh) « 774 (100 mill. Kvvh) « 716 (100 mill. Kwh) acero 1.5 (10.000 ton.) « 1.0 (10.000 ton.) « 0.9 (10.000 ton.) cemento 2.0 (10.000 ton.) « 1.4 (10.000 ton.) « 1.2 (10.000 «ton.) plásticos 13.9 (10.000 ton.) « 11.0 (10.000 ton.) « 10.5 (10.000 ton.) pesticidas 26.2 (10.000 ton.) « 22.4 (10.000 ton.) « 17.1 (10.000 ton.) tractores 18 (10 mi) « 0,85 (10 mil « 0.89 (10 mil) 35

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Li Peng UÉRFANO y adoptado por Zhou Enlai (1928, Chengdu, Si- chuan), es hoy el Primer Minis- tro interino hasta la próxima APN en la que, sin duda, será ratificado. Es miembro del Comité Permanente del Buró Político del CC del PCCh. Había ingresado al PCCh a los 17 años. En 1948 fue enviado a estudiar a Moscú donde ejerció de presidente de la federación de estudiantes chinos en la URSS. Parece ser que este período le ha hecho ganarse el apodo de «proso- viético». Durante el período de la «revolución cultural» trabajó para garantizar el su- ministro normal de electricidad a Bei- jing y Tiajing. Fue Ministro de Industria Eléctrica y primer Viceministro de Obras Hidráu- licas y Energía Eléctrica. Llegó a miem- bro en el XII CC del PCCh (1982) y miembro del Buró Político del CC y miembro del Secretariado del CC en la V Sesión Plenaria del XII CC de 1985. Ha sido Viceprimer Ministro del Con- sejo de Estado desde 1983, y miembro del Grupo Dirigente de Finanzas y Eco- nomía del CC, responsabilizándose principalmente de los sectores industria- les de energía, transporte, materias pri- mas y materiales. Wan Li EFORMISTA colaborador de R Deng Xiaoping que tiene buena candidatura para dirigir la Asam- blea Popular Nacional (A.P.N.). Antes de la «revolución cultural» es- taba a cargo de la Vicealcaldía Beijing. Y ha sido Ministro de Comunicaciones. Yang Shangkun N las filas del Ejército desde E siempre, es oriundo de la misma provincia que Deng Xiaoping. Yang (1907, Tungnan, Sichuan) ingre- só en 1925 en la Liga de la Juventud Co- munista de Chinay y en 1926 en el PCCh. Participó en la Larga Marcha. Fue Jefe del Departamento Político del Ejército Rojo de la Primera Ruta. En 1945 fue Secretario General de la Co- misión Militar del partido. Es el primer candidato para Presiden- te de la República Popular China. Zhao Ziyang, Wan Li y el exsecretario del PCCh, Hu Yaobang. LIDERES Chen Yun HEN Yun (1905, Qingpu, Jiang- é su, huérfano a los cuatro años de familia campesina) es consi- derado el gran teórico de la generación de los históricos. En el pasado Congre- so relevó a Deng Xiaoping del cargo de Presidente de la Comisión Central de Asesoramiento del PCCh. Desde la fundación de la República Popular fue por muchos años Presiden- te de la Federación Nacional de Sindi- catos. Fue miembro del CC del PCCh desde 1931. Y miembro del Buró Polí- tico del CC del PCCh desde 1934 hasta el pasado Congreso en 1987. Participó en la Larga Marcha del Ejército Rojo. Apoyó las tesis de Mao en Zunyi. Y se especializó en problemas teóricos, sobre todo los relacionados con la economía. En la «revolución cul- tural» fue destituido de sus cargos di- rectivos: y restituido en la III Sesión Ple- - naria del X1 CC del PCCh (1978). Fue uno de los promotores de: «no actuar meramente de acuerdo con la voluntad de los superiores ni guiarse sólo por los libros, sino obrar a la luz de la verdad de los hechos». 36 Qiao Shi SPECIALISTA en asuntos judicia- E les. Fue elegido miembro del Co- mité Permanente del Buró Polí- tico del CC del PCCh en la 1 Sesión Plenaria del pasado XIII Congreso. Ingresó en 1940 al PCCh en Shang- hai, a los dieciséis años. Entre 1954-62 trabajó en la industria. Fue jefe de la sección técnica de la Empresa siderúr- gica de Anshan. Entre 1963-82 trabajó en el Departamento de Enlace Interna- cional del CC del PCCh. Después fue miembro suplente y miembro titular del Secretariado del CC del PCCh, jefe de la Oficina General del CC del Partido, director del Departamento de Organi- zación del CC del PCCh y secretario del Comité de Asuntos Políticos y Legales subordinado al CC del PCCh. Ha sido uno de los cinco ayudantes del Primer Ministro Zhao Ziyang en el Consejo de Estado. En 1985 fue elegi- do miembro del Buró Político del CC del PCCh. En 1986 fue nombrado Vi- ceprimer Ministro del Consejo de Esta- do. Durante los tres últimos años Qiao Shi ha dirigido el grupo dirigente subor- dinado al CC del PCCh, encargado de la ratificación del estilo de trabajo del Partido.

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eq A; á(TP $22 Fuego cruzado para los intelectuales en la lucha contra la «liberalización burguesa» N la campaña contra el «liberalis- mo burgués» pesa la memoria de los excesos de la «revolución cul- tural». Los intelectuales se sienten en un fuego cruzadq porque aún no se ha asentado la práctica de la liberdad de ex- presión. El Departamento de Propagan- da de CC del PCCh dictó en 1986 orde- nes como: «En las publicaciones no pue- den incluirse los discursos de Liu Bin- yang, ni de Fang Lichi, ni de Chang Sheng Jia,...» Con el sisterna de responsabilidad en el campo, un número limitado de fami- lias se han «enriquecido» (han construi- do una casa con sus propias manos, se han comprado todos los electrodomés- ticos del mercado, una camioneta y van a un restaurante de «lujo» una vez al año). En la ciudad otro tipo de «nue- vos ricos» está surgiendo con similares limitaciones. ¿Dónde empieza y dónde termina la frontera del «liberalismo bur- gués»? La «contaminación occidental» tenía una clara frontera amurallada: la prostitución y las drogas. La «liberali- zación burguesa» tiene aún una fronte- ra por trazar porque la apertura al ex- terior no se sabe hasta dónde penetrará con su «contaminación añadida» fren- “te a la formación de la sociedad socia- lista en lo espiritual. El discurso de Zhao Ziyan del Año Nuevo chino de 1986: «El núcleo para la perseverancia de los cuatro principios fundamentales consiste en persistir en la dirección del Partido. La realización de la lucha contra el liberalismo burgués no será considerada como un movimiento político», definía de alguna manera dónde no se extendería la lucha contra el «liberalismo burgués». «Este traba- ACTUALES Hu Yaoban RAS los disturbios estudiantiles de 1986, Hu Yaoban era relevado de su cargo de Secretario Gene- ral del PCCh. Algunos creyeron que su caída daba espectativas a una variación en la actual línea reformista. Incluso que los llamados ortodoxos coparían el poder. No sólo no fue así sino que Hu seguiría en el Politburó tras el XII Con- greso. Se le criticó de ser permisivo ante la liberalización burguesa, que había pro- piciado el «consumismo de cuchillo y te- nedor» (filetes), o que había tomado de- cisiones personales en materia de RR.EE. como el caso de la invitación a los 3.000 estudiantes japoneses que había sido correspondida por 300 estu- diantes chinos invitados a Japón. Tam- bién que había propiciado el ascenso de sus aliados proveniente de la Liga Co- munista de la Juventud (Wang Jaoguo, Hu Jingtao, Chao Shu, Cao ChaXian, Jia Chung Wha...). Presumiblemente Hu seguirá siendo uno de los pilares de las estructuras Yao Yilin EFORMISTA (1917, Guichi, An- R Hui), de origen intelectual, espe- cialista en asuntos económicos, investigación tecnológica y científica. Hoy es Miembro del Comité Permanen- te del Buró Político del último CC del PCCh. En 1935 se incorporó al PCCh. Fue dirigente del movimiento estudiantil. Durante la guerra de la resistencia con- tra el Japón (1937-45) trabajó clandes- tinamente como secretario del Comité Municipal de Tianjin del PCCh. A prin- cipios de la década del 50, fue uno de los ministros más jóvenes del gobierno. En los inicios de la «revolución cul- tural» en 1966, Yao, fue removido de su cargo y no desempeñó ninguno du- rante siete años. Más tarde fue Minis- tro de Comercio, Ministro encargado de la Comisión Estatal de Planificación, Jefe del grupo dirigente central de ha- cienda y economía. Desde 1978 ocupa el cargo de Viceprimer Ministro. Llegó al CC en el XI Congreso de 1977 y a miembro del Secretariado del CC del PCCh en la II Sesión Plenaria del XI CC en 1978. En la I Sesión Plenaria del XII CC, convocada en 1982, fue elegi- do miembro suplente del Buró Político 37 Hu Qili s el más joven miembro del Co- E mité Permanente del Buró Polí- tico del CC del PCCh (58 años, Yulin, Shaanxi). Había sido elegido miembro del CC en el XII Congreso Na- cional del PCCh de 1982. En 1985 tra- bajó como miembro del Buró Político, Hu ingresó al Partido Comunista de China en 1948, presidente de la Federa- ción Nacional de Estudiantes de China y miembro suplente del Secretariado del Comité Central de la Liga de la Juven- tud Comunista de China (LJCCHh). Durante la «revolución cultural» fue perseguido. Al término de ésta fue vi- cerrector de la Universidad Qinghua en 1977-78, miembro del Secretariado del Comité Central de la Liga de la Juven- tud Comunista de China. Presidente de la Federación Nacional de la Juventud de China (1978-80) y Alcalde de Tiajin en 1980-82. Hu es un gran colaborador de Zhao Zhiyang. Experto en trabajo ideológi- co, teórico y de propaganda probable- mente sustituya en su momento al his- tórico Chen Yun. En las reuniones na- cionales de jefes de departamento de propaganda, Hu Qili expresa la necesi- dad de establecer el sistema de diálogo y consulta sociales, buscar caminos para que las masas populares participen real- mente en la discusión de asuntos esta- tales. Hu señala la necesidad de comuni- carse en lo ideológico con intelectuales, estudiantes jóvenes, obreros y campe- sinos.

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NTE la polémica sobre el Tibet, A suscitada desde sectores muy concretos de EE.UU. y Gran Bretaña, no queda más remedio que hacer una relación de datos para re- compongr las ideas maltratadas por las campañas pretendidamente liberadoras. Estos sectores parece que se han que- dado ciegos ante la situación de los pa- lestinos, o de la intervención en Cen- troamérica y se interesan por liberar el «techo del mundo», del que apenas se sabe. En 1904 los ingleses visitaron el Ti- bet para ver qué ayuda podían prestar. Con este motivo se hicieron acompañar' de tropas que tenían destacadas en la In- dia (otro país al que ya estaban ayudan- do). Llegaron a Lhasa, la capital, don- de se aliaron con las castas dominantes para no intervenir en las cuestiones in- ternas del Tibet. Cuando los EE.UU, no existían ni en sueños, ni su emigración blanca había exterminado a los indios; cuando Gran Bretaña no existía, ni los ingleses habían conquistado Cynru (hoy País de Gales), ni mucho menos Irlanda (hoy dividida en Norte y Sur); cuando tampoco el car- denal Cisneros había ordenado quemar las bibliotecas de la culta Granada ára- be, ni tan siquiera Colón había llegado Tibet: del poder celestial al poder popular a América; ya los han y los tibetanos mantenían relaciones históricas. En el año 641, la princesa Wencheng viajaba al Tibet por orden de su padre, el emperador Tai Zong, para casarse con Sumzang Ganbu, jefe de una tribu local y héroe nacional tibetano que uni- ficó el territorio y fundó el reino de Tufan con su capital en Luosha (Lha- sa). El régimen esclavista de Tufan se fortaleció. No obstante adoptó las líneas maestras de la estructura política china e introdujo técnicas de producción de la dinastía Tang. En estos tiempos se inicia la penetración del budismo en el Tibet, en pugna con los sacerdotes bon que progresivamente, irían desapare- ciendo. Artesanos de la corte Tang fueron en- viados al Tibet durante los más de dos siglos de relaciones con Tufan. Rela- ciones políticas de diferente género e in- tercambios culturales complementaron este período. Las disputas religiosas del siglo IX hi- cieron que el poder se fragmentara pa- sando a los nobles y a los monasterios de las diferentes sectas. El budismo que- daría integrado definitivamente en el Ti- bet en los siglos X y XI, eliminando el resto de las creencias. En el siglo xa, los mongoles establecieron la dinastía Yuan. Llevaron a cabo una unificación territorial donde se ejercía soberanía so- bre el Tibet, dotándole de un aparato administrativo integrado en el imperio chino. Kublai Kan nombró preceptor imperial a Phags-Pa, de la secta Sakya- pa que debía ostentar la soberanía po- lítica y religiosa entre los tibetanos. A los Sakyapa les sucedieron los Sitya, los Rinpung y los Tangpa. Con estos últi- mos llegaría el budismo tibetano como hoy se entiende: la reforma de la «secta amarilla», que sería apoyada por la di- nastía Ming. El Baiquen Lama IX, de la secta Amarilla del lamaísmo, había muerto en 1937 y fue a reencarnarse en Gumbu Ci- dan (a partir de esos momentos Baiquen Lama X, hoy llamado Panchen Lama), máxima jefatura oficial política y reli- giosa del Tibet en la rama Baiquen. La otra rama sería la del Dalai. En el mo- nasterio Taer, en el siglo xv, el lama Zongkaba llevó a cabo las reformas re- ligiosas de las que surgiría la «secta de los Amarillos». Sus discípulos fueron los antecesores de los referidos dos grandes budas vivientes: el Dalai y el Baiquen. En el siglo xv11 el quinto da- lai lama se hizo fuerte en Lhasa mien- tras que el baiquen lama controlaba Tsang. La disputa fue atenuada por la Fuego cruzado para los intelectuales en la lucha contra la «liberalización burguesa» jo se realiza estrictamente en el seno del Partido Comunista de China y afecta solamente a la esfera político- ideológica. De ningún modo se librará dicha lucha en las zonas rurales —di- ce—; y sólo se aplicará el lado positivo de la educación en las empresas e insti- tuciones». «Durante el proceso de la re- forma —continúa— es inevitable el fre- cuente surgimiento de la variación de ciertos intereses y eso requiere emplear un reajute adecuado y oportuno acerca de las relaciones existentes en diversos aspectos del proceso, una resolución acertada en cuanto a las diferentes con- tradicciones y una eliminación de toda clase de obstáculos y estorbos. Si hubie- ra sido proyectado en el campo políti- co y turbado en el orden público, ¿có- mo podría llevarse a cabo la reforma?». «La actual lucha contra el liberalismo burgués —añade— tiene el objetivo de resolver aquellos problemas esenciales relacionados con el principio y la orien- tación políticos». Habla sobre la «per- severancia de los cuatro principios fun- damentales» y de la invariable política de reforma, apertura al exterior y «ro- bustecimiento de la democracia» que llevará, como para con la «lucha con- tra el liberalismo burgués», una tarea prolongada de largo plazo. Los intelectuales chinos, no obstan- te, se muestran cautos en espera de la realidad en su propio trabajo. Y los es- tudiantes, como en todo el mundo, quieren tirar con vigor del futuro. 38

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intervención de la dinastía manchú Qinq en 1720, Panchen Lama, último Baiquen La- ma, buda viviente, tenía tres años cuan- do fue reconocido por el cónclave la- maísta como el reencarnado. A partir de ese momento tomó posesión de sus siervos, pasando a ser uno de los ma- yores dueños de vidas humanas. Prime- ro vivió en el mismo monasterio Taer de la reforma de la «secta amarilla», y más tarde en el monasterio Zhaxihum- bu en Xigaze, residencia de los Baiquen Lama. De siervos a ciudadanos Djgem Cerieg es un tibetano que hoy ostenta un cargo de responsabilidad lo- cal como integrante del PCCh. Pero en 1949 era un esclavo. La sociedad tibetana era una servi- dumbre del noventa y cinco por ciento de la población al cinco por ciento los propietarios que ostentaban el poder político y religioso. Las tierras y los ga- nados estaban en poder de esta mino- ría. El inventario de las propiedades se hacía cuantificando las cabezas de los rebaños de ganado, los siervos y los esclavos, y delimitando las tierras to- mando las montañas como marcas de la propiedad. Los siervos y esclavos no poseían medio alguno de producción y carecían de cualquier libertad de deci- sión de su existencia, Eran obligados a trabajos forzados, arrendados, hipote- cados, cedidos, regalados, vendidos, torturados o matados; dependiendo de la decisión personal de su poseedor. Existe una leyenda tibetana sobre el origen de un bello lago y una grandiosa montaña, Gela y Qoima. Gela era un pastor y Qoima una pastora, ambos es- clavos de un cruel dueño de otros tan- tos esclavos, y de un hato de diversos ganados. Gela y Qoima se enamoraron apasionadamente. Pero el empareja- miento era potestad del amo. Cuando los descubrió, mandó que capturarán a Gela y le dieran muerte. Este huyó a caballo, y fue perseguido hasta que una flecha envenenada le alcanzó. Pero su caballo se echó a volar transfor- mándose en una gigantesca montaña nevada. El amo flageló a Qoima para demostrar sus poderes, Esta, quiso ven- garse. Tomó un puñal en la noche para degollarlo en pleno sueño. El ladrido de los perros la hizo fracasar. Huyó per- seguida como su amado Gela. Cuando iba a ser capturada se transformó en un lago donde fueron a ahogarse el amo y sus esbirros. Y así, Gela, Qoima y su amor, quedaron para la eternidad en ”monumentos de la naturaleza. La escla- vitud, no obstante, sobrevivió siglos; porque una leyenda no era suficiente para acabar con ella. Es innegable que la liberación de los siervos se llevó a cabo después de la instauración de la República Popular China. Igualmente que los trescientos treinta budas vivientes, los santones, las decenas de millares de monjes y mon- jas budistas y sus cortes se vieron bajar de los cielos a la tierra. Y que la «ofer- 39 ta celestial» frente a las mejoras mate- riales de la socialización dejaron la «economía budista» a la defensiva. Los reyezuelos de la fe fueron cercados en sus fortalezas, los monasterios. E inclu- so hubo antiguos siervos y esclavos que defendieron a sus amos porque la liber- tad les daba vértigo. Y también que du- rante la «revolución cultural» las acti- vidades religiosas fueron prohibidas y la mayor parte de los monasterios y tem- plos fueron destruidos. Hoy, cuando se ha retornado a la li- bertad religiosa, cuando se reconoce la propiedad familiar de los rebaños, la administración tomada en base a la fa- milia, dejando las praderas, los bosques . y tierras para la propiedad pública, el más grave problema es la escolarización infantil. Los padres se niegan a enviar a sus hijos a las escuelas bajo el pretexto de que son necesarios para el pastoreo. Todos los centros de enseñanza que existen hoy en el Tibet han sido cons- truidos en tiempos de la República Po- pular: cuatro instituciones de enseñanza superior, quince centros politécnicos, un centenar de escuelas secundarias y tres mil escuelas primarias. Además existen unas decenas de centros de investigación científica, más de un millar de centros culturales y otro millar de centros de salud. El progreso en el Tibet es lento; y el socialismo parece congelarse en aquellas tierras de clima y fe pertinaz... Pero, mientras (he aquí el milagro), los anti- guos dueños y los monjes budistas, es- tán que arden.

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VIEDIO SIGLO comían los demás. Sobrevivir para la mujer china ha sido, prácticamente, su principal y casi única tarea. Los niños eran un tesoro («Hijo va- rón, a la vejez bastón»). Pero este «pre- mio» por haber nacido varón tenía tam- bién unas limitaciones. Si no era «res- petuoso» con los ancianos patriarcas su vida'podía ser tan superflua como la de una niña. Durante siglos, el poder de ejecutar a los propios miembros de la fa- milia estaba depositado en el patriarca. En la última etapa feudal, la simple de- nuncia ante las autoridades que hacía el patriarca era «prueba de culpabilidad» en sí misma. Los funcionarios imperia- les, sin juicio alguno, se encargaban de ejecutar al miembro familiar. La renta- bilidad seguía siendo la razón funda- mental de la relación familiar. Mao (que- dó dicho) se reveló contra el principio de que «hay que se respetuoso aunque el padre sea un monstruo». Pero, más aún, este respeto a los ascendentes lle- gaba a los antepasados por medio de la superstición en sus tradiciones y fe con- cretas. En la casa existe el llamado «al- tar de los antepasados», lugar donde hay que prestarles veneración, ofren- darles alimentos, inciensos y dinero; in- cluso hierba para su caballo porque, de otra manera, los espíritus se disgusta- rían y harían de su vida un infierno. Es- to no es sino un reflejo formal y ritual de lo que se exigía para el patriarca vi- vo, representación en diminutivo del po- der omnimodo del emperador, el pa- triarca de todos los chinos, amo y se- fñor de sus vidas y sus haciendas. Sobrevivir es (debe insistirse) un con- cepto antiguo del inconsciente colecti- vo que representa también la realidad económica de la que se partía en la eta- pa previa a la República Popular China. No es gratuito tomar como referencia la calamitosa realidad anterior porque, sin ella, resultarían ridículos los resulta- dos económicos actuales (máxime si se toma como base de comparación la rea- lidad económica de los países europeos que, casualmente, formaron la base de la expoliación colonialista a China du- rante los cien años previos). Sobrevivir es también un concepto unido a la estrutura familiar agro-feudal multinuclear, y por consiguiente una di- mensión que marca las actitudes del pueblo chino; herencia negativa y de freno para acometer empresas hacia una sociedad de tipo industrial, de con- fianza en la prestación amónima de la fuerza de trabajo en la fábrica, de toma de conciencia obrera, o de saberse re- ceptor de los resultados de un proceso productivo complejo. A tal punto llegan las inercias agro-feudales que en gene- ral los chinos cuando tienen dinero ex- tra lo ahorran comprando algo de oro. Ha de añadirse además su concepto milenario de funcionariado como heren- cia de una realidad peculiarmente chi- na que, ha dado sus peculiares burócra- tas, sus peculiares ideas del servicio pú- blico, de la corrupción y de la impoten- cia frente al aparato. ¿Cómo acceder a una sociedad indus- trial desarrollada con una conciencia co- lectiva a caballo del feudalismo? ¿Ac- túan por idénticas razones, con idénti- ca toma de conciencia, las masas po- pulares y los militantes comunistas del PCCh? ¿No se produce aislamiento de las masas cuando se actúa bajo un mo- delo teórico políticamente ideal? ¿Están libres de toda la carga del pasado los mismos militantes comunistas? ¿Cuáles son los pasos a seguir en el camino so- cialista de la RPCh?... Se podrían aña- dir mil cuestiones pero el objetivo pro- puesto sería el mismo: el desarrollo.

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CUATRO _MODERNIZACIONES N el siglo XIX, entre la | y la Il In- E ternacional, los obreros indus- triales.de China no pasaban de diez mil. En tiempos del gran Movimien- to del 4 de mayo de 1919 China conta- ba condos millones de obreros indus- triales, menos que los obreros afiliados a sindicatos en la Alemania de aquella época. Hoy China cuenta con ciento «veinte millones de obreros, ochenta mi- llones de gllos sindicados. Geográfica- mente, laíclase obrera (y por tanto la in- dustria), se encuentran en las provincias costeras en su porcentaje más alto; mu- cho menor en la llamada región central por los economistas: y menos aún en la conocida como noroccidental. Esto conlleva tres planos de estructura de población en relación a las fuerzas pro- ductivas. Su desarrollo es también dis- par. Y la política gubernamental se diri- ge a la cooperación técnica y económi- ca entre regiones para suavizar los des- niveles. na desplegó un esfuerzo gigantesco pa- ra liberarse de la opresión y de la mise- ria. Y lo consiguió. No obstante, aque- lla fuerza primaria del pueblo chino en lucha por la supervivencia y la dignidad humana llegó a una estación terminal: la toma del poder, la reforma agraria y el «tazón de hierro». Los planes de la industria pesada según el modelo sovié- tico trajeron un desarrollo desequilibra- do y dependiente. Llegó el «gran salto adelante». El desarrollo rural apoyado en una «industria casera» no dieron para mucho. En los años sesenta se preten- dió lanzar una nueva ola gigante de re- volución para salir del callejón de un de- sarrollo estancado y un burocratismo creciente. Era la Revolución Cultural. Desde la III Sesión Plenaria del XI Co- mité Central del PCCh (1978) se inicia una etapa cuyo objetivo fundamental es el desarrollo económico basado en la tecnología avanzada, y entendiendo es- te como el paso prolongado de una es- tructura fundamentalmente agrícola a otra fundamentalmente industrial. Los planteamientos para esta etapa son crí- ticos con los diez años de «caos de la Revolución Cultural». Busca romper con las ideas bucólicas sobre un cam- pesinado motor espiritual de China por otro campesinado que puede «enrique- cerse» por el «sistema de responsabili- dad» (a cada uno según su trabajo, par- celas en usufructo de un mu de tierra, mercados libres para la venta de los pro- pios productos, etc.) e irse desplazan- do, armónicamente con el resto del de- sarrollo, hacia la industria. Aquí, el que «los jóvenes instruidos vayan al campo a recibir la reeducación de los campesi- nos pobres y medios de la capa inferior» se intenta que cambie de sentido: que los jóvenes sin instrucción del campo puedan recibirla. La lucha de clases deja de ser la primera tarea cediendo el pues- to al desarrollo. Aquella se centra en el seno del PCCh y constituye un trabajo prolongado a lo largo de todo el cami- no socialista. Igualmente se distancian Con Mao a la cabeza del PCCh, Chi- N la siguiente selección de ejem- E plos se toman en consideración aspectos de la realidad actual, «en sus propias palabras», extraídas de la prensa china. Las conclusiones glo- bales de este tipo de testimonios es que los trabajadores de las empresas públi- cas no rinden lo suficiente, ni se preo- cupan de mejorar su producción, debi- do a la consideración de que van a ga- nar lo mismo y que aquello no es «su- yo». Se trata de la misma' mentalidad del campesino que rechaza las coope- rativas y la propiedad estatal y prefiere estar más explotado, trabajar más y ex- ponerse a perderlo todo en una mala co- secha, a cambio de saberse dueño de lo «suyo». Esto es una circunstancia de identidad heredada del pasado pero lo suficientemente significativa como pa- ra tomarla en cuenta al poner en juego las fuerzas productivas para el desarrollo. «China —dicen— continuará buscam- do su propio camino, sin copiar los vie- jos «moldes de socialismo» de otros paí- ses, y sin deslizarse hacia el capitalismo. Y desarrollará firme y esmeradamente un sistema democrático y socialista que convenga a sus propias condiciones». Un dirigente comunista local del pue- blo donde nació Mao Zedong, Wu Li- ke, comenta así cómo ve todo lo que se ha logrado después de la muerte del líder chino: «Los líderes encabezados por el Presidente Mao nos dirigieron es- «Con sus pro forzándose por establecer la Nueva Chi- na, por construir obras hidráulicas y otras destinadas a combatir las sequías e inundaciones. Todo esto sentó sóli- das bases para el actual desarrollo de la agricultura. Más tarde cometió ciertos errores. Pero la reforma que estamos llevando a cabo hoy en la agricultura re- fleja precisamente el principio que Mao Zedong recomendaba buscar la verdad en los hechos. Al hacer algo partimos del nivel real que tenemos en la produc- ción, y abandonamos el igualitarismo de comer todos por igual de una misma olla común. El sistema de retribución de las ganancias según el rendimiento ha pro- movido el desarrollo de la agricultura. No hemos olvidado los méritos de Mao Zedong y le añoramos siempre». Zhao Xiyou, Gerente general de la Compañía Industrial de Automóviles de Shenyang, una de las primeras empre- sas en practicar el sistema de alquiler, considera que «las empresas socialisas chinas no han conseguido funcionar con el mismo rendimiento de las capi- talistas, simplemente porque en lo fun- damental no hemos considerado la fá- brica como nuestra». «Para solucionarlo decidió arrendar en 1985 dos de las fá- bricas, mediante un anuncio en los pe- 42 riódicos. Los arrendatarios, según la ley, pueden quedarse con todas las ganan- cias que consigan excepto un tanto por ciento establecido en cada caso y el im- puesto que deben pagar al Estado. Los salarios, claro está, corren de su cuen- ta. El beneficio económico del segun- do semestre de 1985 fue diez veces su- perior al del primer semestre. Entrega- ron 150.000 yuanes al Estado y subie- ron el salario a los obreros». Actualmen- te, en Shenyang, existen 138 empresas alquiladas. La propiedad de la fábrica es del Estado y la administración pertene- ce al arrendatario. «Los hechos de- muestran que la separación de estos de- rechos puede vigorizar y mejorar las em- presas de propiedad estatal» —dice Zhao Xiyou. ¿Qué ocurre cuando una empresa arrandada se va a pique? Está el caso de la Empresa de Productos Antiexplo- sión de Shenyang que se declaró en bancarrota en 1986. «El Departamento de Asuntos Civiles del Estado chino se hizo cargo de los obreros inválidos, se jubiló a los de más edad y a los enfer- mos, y se otorgó a todos los demás una subvención que da la Compañía de Se- guros, más del 75% del salario durante seis meses.

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(se dejan de superponer) las funciones del PCCh, las del Gobierno del Estado y la Dirección de las Empresas. En este último ámbito se entra también a distin- guir entre el derecho de propiedad y el derecho de gestión de las empresas. La concreción política son las «cua- tro modernizaciones» de las reformas Deng Xiaoping que, a su vez, se fun- damentan en el informe de Zhou Enlai de abril de 1975 ante la IV APN. Este informe hacía mención a la necesidad de «modernización de la agricultura, la industria, la defensa nacional, la cien- cia y la tecnología», literalmente las «cuatro modernizaciones». Y a su vez se corresponden con tesis económicas de Liu Shaodi tras el fracaso del «gran salto adelante». En lo económico, el pragmatismo se ha asentado tomando como filosofía la frase de Deng Xiaoping: «la práctica es el único criterio de la realidad». De he- cho, Deng Xiaoping, ha conseguido se- parar en dos frentes la lucha en el PCCh atacando, las actitudes derechistas en política y las posturas izquierdistas en economía. El desarrollo llega con la tec- nología (un buen caballo que no coma hierba), pero llega de la mano de la «apertura al exterior» y esta supone la «contaminación espiritual de occidente» y las tendencias a la «liberalización bur- guesa». Enemigos que hay que com- batir. El principio de autosostenimiento se mantiene vigente y para combatir la contaminación del «liberalismo bur- gués» se trazan unos «lineamientos para forjar la civilización socialista en lo es- piritual». La contradicción fundamental para la modernización (que se fundamenta en el desarrollo tecnológico) se centra en la discriminación salarial de los propios científicos de la RPCh. Los intelectua- les tienen salarios en torno al 30% infe- riores a los de los trabajadores manua- les. La fuga de cerebros, así, es un ries- go que puede «justificarse» bajo dicha discriminación. Li Peng, actual Primer Ministro, puede ser quien resuelva esta cuestión que, Zu Muzhi, portavoz del Comité Central, definía como «un de- sequilibrio heredado de una situación del pasado». as pala «A lo largo de la historia — dicen los dirigentes chinos— la Humanidad ha lu- chado por la propiedad social, y Marx expuso de manera científica la necesi- dad de la socialización de los medios de producción al analizar la relación eco- nómica del capitalismo. Sin embargo, no se sabe de qué manera se realiza la socialización de los medios de produc- ción». Otro método de prueba en Shenyang es un sistema de reparto de las accio- nes de las empresas entre el Estado, los obreros y el empresario (arrendatario de la administración de la empresa). Así se- hace a los obreros partícipes de la em- presa, de manera que los intereses de estos se relacionan estrechamente con la suerte de la empresa. En la actuali- dad hay en Shenyang 130 empresas que siguen este sistema de acciones. El Esa- do se reserva entre el 80% y el 90% de las acciones, manteniendo así el carác- ter de la propiedad pública de la em- presa. Otra experiencia ha sido la de vender alos trabajadores las tiendas pequeñas de verdura, pescados, frutas, etc. En estas tiendas privatizadas «el personal se ha reducido en un tercio, la jornada se ha prolongado tres horas más y el va- ras» lor de la renta mensual se ha incremen- tado un 85%». La opinión sindical Chen Bingquan, 55 años, es vicepre- sidente de la Federación desde 1985. Y dice: «La reforma del sistema económi- co tiene como finalidad acelerar la mo- denización socialista, hacer prosperar el país y al pueblo. En China, son idénti- cos los intereses estatales, empresaria- les y obreros. El sindicato apoya la am- pliación de autonomías y la práctica del sistema de responsabilidades por el di- rector de fábrica. Hemos elaborado le- yes estableciendo el poder que tiene el sindicato y la asamblea obrera en las empresas como dueños de ellas». Según los dirigentes sindicales, «la reforma socialista cambia la administra- ción económica y el sistema de direc- ción de las empresas, no la propiedad pública socialista. La reforma tiende a hacer más estrecha la relación entre la administración empresarial y los intere- ses de los obreros, hace que estos pue- dan tomar parte en la administración de- mocrática. Que sea correcta o no una decisión tomada ejerciendo los dere- chos autónomos estará directamente 43 relacionada con la prosperidad o ban- carrota de la empresa, lo que respon- sabiliza a los directores y gerentes» di- ce Bingquan. «La fábrica de reparación de automo- tores de Xianyang, en Shaaanxi, era una empresa casi en ruina (diez años de pérdidas, tres cambios de líneas de pro- ducción, otros cuatro de nombre de la fábrica) hasta tal punto que no era ca- paz de pagar a sus obreros. Gracias a la reforma, los obreros pusieron en jue- go el espíritu de dueños (...) eligieron unos representantes para encargarse de la explotación, de la renovación técni- ca y de la administración subordinada a la asamblea obrera, y pudieron pro- ducir artículos de gran demanda (...) la fábrica obtuvo en 1985 tantas ganancias que entregó al Estado 210.000 yuanes como pago de impuestos, elevó el 18% las primas para los obreros y construyó nuevas viviendas y guarderías infantiles. Hoy los jefes de esta fábrica promueven el sisterna de contrato, la reforma sala- rial y las reglas de premios y sanciones, hecho que cuenta con el apoyo de los obreros porque ha sido sometido a dis- cusión de la asamblea». En muchas empresas la asamblea de obreros efectúa un chequeo periódico de los cuadros directivos y propone a quién premiar, ascender, separar de su cargo, destituir, proposiciones que lue- go pasan a los departamentos afecta- dos para que les den el visto bueno.

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ZONAS ECONOMICAS ESPECIALES «Quien nunca camina, nunca se cae» $ 1 As Zonas Económicas Especiales L (ZEE) son como ventanas abier- tas a la tecnología, a los métodos modernos de administración, al «know- how» y de la política de apertura al ex- terior. Desarrollar estos focos de la eco- nomía de las ZEE tiene el objeto de ab- sorber y utilizar tecnología y capital del exterior. Los productos resultantes es- tán destinados fundamentalmente a la exportación. El PCCh sostiene que la economía de mercado (como instrumento económi- co) es una palanca auxiliar en el desa- rrollo, compatible con la economía pla- nificada en un estado socialista. «Tomar el autosostenimiento como lo principal y la ayuda extranjera como lo auxiliar» es otro de los principios sobre los que se asienta la existencia de las ZEE. No obstante, las autoridades chinas son conscientes de que se meten en la cue- va del dragón y a oscuras. Y que la pe- lea de corrección de las tendencias liberal-burguesas será un hecho. Se abre una polémica espectativa sobre la economía mixta, planificada y de mer- cado (el sistema económico múltiple es- tá compuesto por empresas mixtas con inversiones nacionales y extranjeras, empresas cooperativas chino-extranje- ras y empresas de inversión exclusiva- mente exterior), en áreas geográficas restringidas y bajo control, a modo de islas económicas inspiradas en las ex- periencias de «zonas de libre cambio» llevadas a cabo en Corea del Sur, Fili- pinas, Malasia, Taiwan o Indonesia, y cuya primera materialización se corres- pondió al Puerto Franco Internacional de Shannon, Irlanda. Pero con una di- ferencia fundamental: un estado socia- lista es quien decide qué se hace y qué no se hace. En el período actual la cooperación económica y tecnológica de China con el exterior es la parte más importante de sus relaciones con el «primer y segun- do mundo» (URSS, EE.UU., Japón, Canadá y Europa). De él devendrán el desarrollc- industrial y el comercio inter- pero acaba paralítico nacional. Con el «tercer mundo» lo fun- damental son los términos de apoyo y solidaridad en planes de cooperación, sin que actúen criterios de economía de mercado. Los proyectos extranjeros contrata- dos en las ZEE siguen incrementándo- se desde su inicio: NUMERO DE LOS CONTRATOS Año Número de contratos 1979 43 1980 173 1981 362 1982 313 1983 460 Entre 1979 y 1986 China hizo uso de un total de USAS$ 32.000 millones de in- versiones extranjeras. La modernidad se expresa en cifras irrufutables: 74.000 mi- llones de USA$ de comercio exterior en 1986 con un incremento anual prome- dio del 17,3% en la última década, más de 40 países y regiones del mundo tie- ne inversiones en China y la ampliación de los vínculos comerciales a 177 paí- ses y regiones. En 1980 el Gobierno chino inició el es- tablecimiento de las ZEE de Shenzhen, Zhuhai, Shantou y Xiamen. De ellas la ZEE de Shenzhen es la más desarrolla- da. Ya en 1979 comenzaron los prepa- rativos para la apertura de esta zona, y al año siguiente se iniciaron los traba- jos de construcción en las localidades de Luohu, Shangbu, Shekou y Shade. La primera campañía exclusivamen- te con inversiones extranjeras en Chi- na, fue la Compañía Ltda. de Electrici- dad Sanyo, abierta en Shekou, Shenz- hen, provincia de Guangdong; homó- nima de la japonesa. En esta misma ciu- dad ya se han firmado más de un cen- tenar de acuerdos con fabricantes de Noruega, HongKong, Suiza, Singapur, Japón y EE.UU. En Shenzhen (aquellos pueblecitos de pescadores) se cuenta ya con un universidad, creada fundamen- 44 talmente por inversiones de chinos de ultramar. Deng Xiaoping en una visita a esta ZEE dijo: «El desarrollo de Shenzhen y sus experiencias demuestran que es co- rrecta nuestra política de establecer ZEE.(...) Acelerar el desarrollo de las ZEE y asegurarles un mayor éxito.(...) Para asimilar las tecnologías nuevas, hay que saber estudiar, y aún más hay que saber crear cosas nuevas». Las otras ZEE, todas zonas costeras con buenos puertos de carga para el co- mercio internacional, se encuentran en: 1) Dalian, península norte del mar de Bohai y capital de la industria ligera. 2) Qinhuangdao, el puerto de exportación productos energéticos. 3) Tianjin, una de las tres ciudades directamente subor- dinadas del Consejo de Estado, una de las cuatro ciudades industriales por ex- celencia y conocida como puerto de Beijing. 4) Yantai, entre las soñadas psi- cifactorías, el turismo y la industria li- gera. 5) Qingdao, cuarto puerto más im- portante de China y buena base para la industria textil. 6) Lianyungang, cuya lí- nea ferroviaria Longhai atraviesa cinco provincias y regiones de Jiangsu, An- hui, Henan, Shaanxi, Gansu y la Región Autónoma Uygur de Xingjiang. 7) Nan- tong, puede utilizar y desarrollar la in- dustria de productos para la exporta- ción. 8) Shanghai, la mayor ciudad in- dustrial y comercial de China. En 1980 el valor de la producción industrial re- presentó el 13% del de toda China. Tie- ne 8.000 empresas industriales y 4.200.000 obreros. Cuenta con 12 ciu- dades satélites industriales y 48 univer- sidades. Además es el primer puerto de China. 9) Ningbo, cuyo muelle forma parte del Complejo siderúrgico de Baos- han. 10) Wenzhou, puerto para la indus- tria pesquerá. 11) Fuzhou, capital de Fu- jian, con su puerto Mawei, antiguos as- tilleros, mira al norte de Taiwan. 12) La ZEE de Xiamen mira al sur de Taiwan mientras respira el mismo aire que Oi- men y Matzu (islas ocupadas por las autoridades de Taiwan) y tiene un nue-

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vo aeropuerto internacional. 13) Zhan- jiang es un puerto de apoyo a la explo- tación petrolífera al igual que 14) Bei- hai, en el mar Meridional con empresas mixtas chino-extranjeras. 15) La Isla de Hainan ha sido declarada en su integri- dad durante el XII! Congreso del PCCh una ZEE que, queda situada al este de Taiwan. La diferencia fundamental de las ZEE con la economía del resto del país es que, en la RPCh, en general, el compo- nente principal es la economía de pro- piedad de todo el pueblo y el plan esta- tal. En las ZEE las actividades económi- cas se regulan principalmente median- te el mercado. En estas ZEE se preten- de aprovechar las ventajas geográficas; y costo de mano de obra, como conse- cuencia de los desequilibrios existentes en relación a los valores de las mone- das en el mercado internacional. La cooperación económica y técnica con el extranjero consigue introducir tecno- logía avanzada para el desarrollo de la producción industrial y agrícola, a la vez que expansiona el comercio de expor- tación. También acompañan a esto la «contaminación occidental» en versión 45 de «liberalización burguesa», el nuevo dragón a combatir. Dicen que «quien nunca camina, nunca se cae», pero aca- ba paralítico. Las ZEE representan unos cohetes propulsores del desarrollo en la «etapa primaria del socialismo» que, así que pa- se medio siglo, converjerán con otros vectores históricos; desde la agudiza- ción de las contradicciones del capita- lismo en la competencia por los merca- dos, hasta el fin del período de garan- tía de mantenimiento del sistema eco- nómico capitalista en HongKong.

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46 AUMENTOS DE LOS INGRESOS DE LOS CIUDADANOS DE LAS ZONAS URBANAS Y RURALES AUMENTO NETO, POR PERSONA, DE LOS HOGARES RURALES (EN YUAN) 424 aumento entre 1978 y 1986 216% un incremento neto de 170% deducido el precio de arroz 134 1978 1986 AUMENTO, POR PERSONA, DEL GASTO DIARIO DE LOS HOGARES URBANOS DE LOS OBREROS (EN YUAN) 828 entre 1978 y 1986 aumento de 162% un incremento neto de 82.5% deducido el precio del arroz 316 1978 1986 NIVEL DE CONSUMIO, POR PERSONA, DE LOS CIUDADANOS URBANOS. Y RURALES O 1978 O 1986 aceite vegetal comestible (kg) cerdo, buey y cordero (kg) aves de corral (kg) huevos frescos (kg) productos pesqueros (kg) sedas y rasos len metros) fibras acrílicas y mezclas len metros) Tela de algodón len metros) ARTICULOS DURADEROS, POR CADA MIL PERSONAS) (LAS CIFRAS DE 1978 VAN ENTRE PARENTESIS) bicicletas 24.3(7.7) máquinas de coser 10.3(3.5) =— ESPACIO HABITABLE PARA LOS CIUDADANOS URBANOS Y RURALES entre 1979 y 1986 Nuevas áreas edificadas en ciudades: Mil millones metros cuadrados 1.1 5.1 Nuevas áreas edificadas en zonas rurales: Mil millones metros cuadrados Pisos por persona en las ciudades metros cuadrados) Pisos por persona en zonas rurales (metros cuadrados) 15.3 8 8.1 4.2 A y L 1978 1986 1978 1986 lavadoras ventilador eléctrico 8.1 (1.0) Q e Z aparatos de televisión aparatos de radio 4.9 (0.2) AUMENTO DE LOS AHORROS 2,238 Ahorro en las áreas urbanas y rurales (en centenas de millones de yuan) 210.6 7 1978 960% aumento E 1986 ==

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INALMENTE, aquel estupor que E provocó la «Teoría de los tres mundos» entre no pocos partidos de izquierdas, se ha ido diluyendo de la versión agria a otra endulzada, en me- dio de los zigzags de la política china y de sus convergencias con la política ex- terior. «Los EE.UU. y la Unión Soviética cónstituyen el primer mundo, fuerzas intermedias como el Japón, Europa y Canadá el segundo mundo, y nosotros formamos parte del tercero —decía Mao— [...] El tercer mundo compren- de una gran población. Toda Asia, ex- cepto el Jaón, pertenece al tercer mun- do; Africa entera pertenece también a éste, e igualmente América Latina.» Claves del ideograma chino para la interpretación internacional «Primero, oponerse al hegemonismo y defender la paz mundial —dice hoy Zhao Ziyang— y segundo, unirse y coo- perar firmemente con los demás países del tercer mundo.» Aquella primera deducción que se tuvo considerando por igual EE.UU. y la URSS, es irreal. Dentro de la concep- ción de los «tres mundos» tiene un peso particular la definición de país socialis- ta o capitalista. Esto da una dimensión de plazo histórico por materialización del contenido político. Según esta teo- ría, una nación puede ser imperialista y hegemonista, como los Estados Uni- dos. Otra nación puede no ser imperia- lista «de viejo cuño», como la URSS y tener en cambio una política hegemo- nista: intentar colocar una región bajo su tutela. Tomando ejemplos del «se- gundo mundo» podemos ver que países como Japón, España y Rumania, tienen también diferencias más que notables. China considera que tanto Estados Unidos como la Unión Soviética son dos superpotencias que se disputan el hege- monismo en el mundo y que esa lucha pone en peligro la paz mundial. De he- cho la firma del acuerdo soviético-nor- teamericano de destrucción de misiles de alcance intermedio ha supuesto una es- peranza a la cuestión de la PAZ, enten- dida con mayúsculas como corresponde a la mundial. Por el contrario, la uni- dad de los países del tercer mundo, lu- chando sin ceder ante las superpoten- cias, es la solución que permitirá el progreso del mundo. Las lineas maestras que mueven la política exterior china, como país «so- cialista y del tercer mundo» son: a) La paz mundial y el progreso de la huma- nidad; b) Apoyar la lucha de las nacio- nes y pueblos oprimidos; c) Oponerse al hegemonismo, al imperialismo, al co- lonialismo y al racismo. Y los cinco principios trazados por Zhou Enlai so- bre la Coexistencia Pacífica (respeto “mutuo a la soberanía e integridad terri- torial, no agresión recíproca, no inter- vención de uno en los asuntos internos de otro, igualdad y beneficio recíproco y coexistencia pacifica) conforman la fi- losofía de esta política exterior. «La principal tarea común que en- frentan los países del tercer mundo —di- cen— es salvaguardar su independencia política y desarrollar su economía na- cional. Con la independencia económi- ca serán capaces de consolidar su inde- 47 pendencia política ya obtenida.» Pero la clave de la independencia económica la encuentran los gobernantes chinos en «el autosostenimiento», que no quiere decir autarquía (encerrarse en sí mis- mo). Complemento de esta fórmula es la «ccoperación sur-sur, o sea el auto- sostenimiento colectivo entre los países del tercer mundo, como forma de redu- cir la dependencia tecnológica y de in- versiones de los países desarrollados. Y en este camino tener como objetivo principal de los países del tercer mun- do el cambiar las actuales estructuras del comercio y crear un «Nuevo orden eco- nómico internacional». Los dirigentes chinos proponen para ello cuatro pun- tos: 1) Los países en desarrollo deben unirse para presionar a los países de- sarrollados a que negocien en las Na- ciones Unidas un cambio en el orden económico internacional. 2) Los países desarrollados deben comprender que la mejora de la situación de los países en desarrollo también les beneficiaría a ellos. 3) La crisis económica de los paí- ses desarrollados no debe recacr sobre el tercer mundo. 4) Los países del ter- cer mundo deben ampliar la coopera- ción mutua para reforzar su capacidad colectiva para el autosostenimiento.

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URSS. «El viejo que removió los obstáculos» ORBACHOV ha cogido por sor- G presa a propios y ajenos, inclui- dos los chinos. Estos no pudie- ron ocultar su alegría por el discurso del líder soviético en Vladivostok sobre la frontera chino-soviética. Los famosos «tres obstáculos» comenzaron a remo- verse: Afganistán era calificado de pro- blemá heredado al tiempo que se anun- ciaba la retirada de tropas y la búsque- da de un acuerdo para la neutralidad in- ternacional; la entrevista de Hun Sen con Norodom Sihanuk en París apun- taba a una salida para Kampuchea; y el inicio de retirada de tropas de la fron- tera chino-soviética y de Mongolia Ex- terior, daban más que esperanzas. Aho- ra queda «esperar acontecimientos», —dicen los chinos, una fórmula para mostrar su acuerdo. También utilizan el término de «asuntos prácticos» para dar a entender que las palabras carecen de valor si no les sigue la acción. La perestroika no sólo no ha sorpren- dido a los chinos sino que la conside- ran tardía. No obstante opinan que Gorbachov está afrontando el camino de dragones entre los burócratas, dere- chistas e izquierdistas dentro del PCUS, para dinamizar una economía que dor- mita desde los cincuenta. Una rancia tradición por mantener la fachada aun- que el edificio se caiga, ha desbordado las posibilidades de trasparencia que proyectaba la apertura de Beijing. Pue- de escucharse tanto «ahora todos quie- ren hacer una reforma» como «tenemos que aprender de la eficacia de la glas- nost». Las relaciones entre Estados (RPCh y URSS) han mejorado, aunque las que existen entre el PCCh y el PCUS estén en observación. Los medios de comu- nicación chinos evitan calificar a la URSS de hegemonista, lo que es ya un síntoma por una directriz emitida des- de la dirección del PCCh como mues- tra de buena voluntad. Hoy China re- conoce a la comunidad de países socia- listas como tales, y a la URSS por con- siguiente, rectificando calificativos del pasado, matizando que existen lógicas divergencias. Dicen que el progreso de relaciones PCCh-PCUS se asienta sobre el avance de cuestiones como que los problemas internos de Kampuchea y la presencia de tropas vietnamitas son dos cosas diferentes. De los problemas históricos de fron- teras, China no demanda recuperar el territorio ocupado por la Rusia zarista. Hace mención a tomar en consideración ciertos intereses de los habitantes loca- les para hacer reajustes «mediante con- sultas en pie de igualdad». El tiempo ha ido aposando las con- secuencias del enfrentamiento con Krus- chev a partir del XX Congreso del PCUS. Stalin sigue siendo considerado por los chinos como uno de los grandes revolucionarios. Y los incidentes fron- terizos han dado paso a no ser su equi- valente entre Gobiernos, sino situacio- nes accidentales. Muy al contrario entre ambos países existen comunicaciones re- gulares ferroviarias, aéreas, postales y telegráficas. Y comienzan a proliferar viajes no oficiales de científicos y espe- cialistas. Desde 1986 se especula con una cum- bre Deng-Gorbachov, deseada por am- bas partes, pero sujeta a las necesida- des de la política internacional. En 1988 la situación ha avanzado hasta ser pú- blico el idéntico interés de Deng Xiao- ping por dicha cumbre. Gorbachov era entrevistado por la Agencia oficial chi- na Xin Hua que es lo mismo que decir que había sido entrevistado por Zhu Muzhi, portavoz del CC del PCCh y an- tiguo presidente de dicha agencia de no- ticias. Y se habla de la avanzada edad de Deng Xiaoping, considerado el me- jor interlocutor posible, por lo que di- cha cumbre no se celebraría más tarde los próximos dos años. Parece deducirse que todo fueron di- vergencias por las «contradicciones» en el seno de los países socialistas», con- tradicciones no antagónicas.

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ONG Wu de la dinastía TANG, H escribía de esta manera al japo- nés Shogun Ashikaga: «Estú- pidos bárbaros del Este que vivís más allá de los mares (...) sois altivos y des- leales; permitís a vuestros súbditos ha- cer el mal». Se refería a los piratas ja- poneses. La contestación era insultan- temente realista: «El cielo y el mar son vastos; no pertenecen a un solo dueño». Pero Japón no iniciaría su política ex- pansionista hasta el siglo XVI cuando ataca Corea con 200.000 hombres. Des- de entonces, el hormiguero nipón mira- ría siempre, por una u otra razón, más allá de los mares. El vecino Japonés participaría en la agresión colonialista a China en los si- glos pasado y presente. Tomaría Taiwan como plataforma expansionista, y más tarde Manchuria donde llegaría a cons- tituir el «Manchukuo» títere bajo la fi- gura de Pu Yi, el último emperador chi- no. La memoria inmediata del pueblo chino pues, está cargada de alimentados recelos. Mao planteó en la Asociación de Estudiantes Unidos de Hunan: «Em- plea productos nacionales, rechaza los artículos japoneses». Y organizó equi- pos de muchachas para que inspeccioan- ran las tiendas de Chansha e intimida- sen a los dueños. Con los años llegaría la guerra contra la invasión japonesa El emperador | Hirohito con Hu Yaobang Japón: El gran enemigo amigo que concluiría en 1945 con la II Guerra Mundial. No obstante China ha vuelto, en pa- labras actuales de Wu Xuegian, Minis- tro de Asuntos Exteriores de la RPCh, al camino para «garantizar el desarro- llo de las relaciones bilaterales amisto- sas de buena vecindad». Estas se fun- damentan en las propuestas planteadas Hu Yaobang en 1985: 7. Tomar la pro- moción de las relaciones amistosas co- mo política estatal fundamental. 2. Los gobiernos y pueblos de ambos países de- Apunte de T hay una patata caliente entre los 6 países socialistas esa es VietNam y Kampuchea. VietNam venció al ejército mejor armado, al de EE.UU. y en palabras de Mao: «En honor a la ver- dad, los pueblos del mundo entero, in- cluyendo al pueblo chino y su Partido debemos estarles agradecidos». Zhou Enlai lo expresaría: «El pueblo, el Par- tido, el Gobierno y el ejército de China expresan su admiración y gratitud a us- ben adoptar una actitud correcta acer- ca de los conflictos pasados. 3. Obser- var estrictamente la Declaración Con- junta del Gobierno de la República Po- pular China y el Gobierno del Japón y el Tratado de Paz y Amistad Chino- Japonés y 4. Llevar adelante la amistad bilateral de generación en generación. Pero no obstante que en las ZEE exis- ten empresas japonesas y mixtas; o que se han cumplido quince años desde que se reanudaron las relaciones entre los dos Estados, las sombras del «caso Ko- kario», que interpreta la separación en- tre el Continente y Taiwan, o el de los libros escolares que tergiversa la histo- ria de la agresión a China, son indicati- vos de que la incertidumbre sigue viva. Más aún, Japón, con su dependencia vi- tal de los mercados exteriores, maneja tecnología punta incluida la de cohetes y satélites espaciales; e incrementa su porcentaje de gastos en defensa progre- sivamente hasta el punto de estar en trá- mite de poseer su primer portaaviones después de la 11 Guerra Mundial. Vietnam y Kampuchea tedes por su indoblegable espíritu para librar una dura lucha contra los enemi- gos en el frente de la guerra, los agre- sores americanos». El espíritu al que se hace referencia en el pueblo vietnamita está encarnado por el Levantamiento de las Dos herma- nas Trung. En el pasado, estas dos her- manas, movilizaron a una cincuentena de poblados para defenderse de la opre- 49 sión. Y, como si se tratara de una leyen- da, lo hicieron a lomos de elefantes. Las relaciones entre chinos y vietna- mitas están salteadas de pasiones de ve- cindad, saltando de la admiración a la disputa. Durante la Guerra de Libera- ción del pueblo chino, los destacamen- tos del EPL de Guangdong-Guangxi y Yunnan-Guangxi fueron acogidos en las zonas fronterizas liberadas de VietNam. El pueblo chino también contribuyó con

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EE.UU. «De tigre ADIE puede ponerse de acuerdo N con el tigre para arrancarle la piel, dice el proverbio chino. En esta cultura, el ratón representa la as- tucia, y el año del ratón de 1972 se en- contraban en Peking Mao y Nixon, el presidente tigre de papel que iniciaba un juego a dos barajas para intentar ganar la «carta China». Hoy EE.UU. acusa a la RPCh de vender,a Irán los cohetes «silkwood» que utiliza en la «guerra del Golfo». Taiwan acusa a EE.UU. del material militar que vende a Peking (sistemas de control electrónico, helicópteros S-70c dela Sicorsky Aircraft Company, filial de la United Technology Corporation, etc.) y la RPCh acusa a Washingtong de que «la sede del movimento por la In- dependencia de Taiwan está en EE.UU.». Asimismo condena la reso- lución sobre el «futuro de Taiwan» aprobada en 1983 por el Comité de Re- laciones Exteriores del Senado de los EE.UU, Y hay que sumar a las diver- gencias, la venta de armamento a Tai- wan que se produce de forma directa en nombre de antiguos compromisos del Gobierno yanki, o clandestinamente por empresas privadas como la «Bishop, Baldwin, Rewald, Dillighjam and Wong» de Hawai que es la que le ha su- ministrado a Taipei los tanques M60 ve- hículos blindados o telémetros láser. La toma de contacto de la historia de los EE.UU. con la de China se inicia con la petición a Gran Bretaña de «igualdad en la participación» de beneficios en la agresión a China tras la Guerra del Opio. Los EE.UU. enviaron entonces su flota a las aguas de China en apoyo a G.B. Y en 1844 EE.UU. coacciona pa- ra firmar el «tratado de Wangxia». Al concluir la II Guerra Mundial, el general Marshall recibió el siguiente co- municado: «En el caso de que los co- munistas o el «generalísimo» (se refie- re a Chiang Kai-shek) rehusaran hacer lo que, en opinión del general Marshall, fueran «concesiones razonables», él es- taba autorizado para «ir adelante y apo- yar al generalísimo en el desplazamien- to de tropas hacia el norte de China» (memorándum de las conversaciones del Presidente Truman, el Secretario de Estado Byrnes y el Almirante Leahy, REEEVU 1945). Apenas habían parti- do de territorio chino el millón de los vencidos soldados japoneses cuando las a conejo» tropas norteamericanas alcanzaban los 90.000. Tras el triunfo de la RPCh, EE.UU. pasa a «esperar hasta que el polvo se asiente» (en palabras del Secretario de Estado Dean Acheson) y «ocultar cui- dadosamente nuestro deseo de separar la isla del control del continente» («Acheson, REEEVU 1949, tomo IX, pág. 295). El mismo Acheson se pregun- taba cuál sería el precio de intervenir di- rectamente en Taiwan apenas trascurri- dos dos meses de la proclamación de la RPCh. El entonces senador McCarthy apuntó a China con su bandera antico- munista e hizo propuestas sobre «un portaviones inhudible» llamado Tai- wan. Al comienzo de la guerra de Corea, EE.UU. envía la VII flota a Taiwan; y en diciembre de 1954 firma el «tratado de seguridad mutua» con Chiang Kai- shek, Después de dos décadas de peremne condena a EE.UU., Peking inicia la «di- plomacia del Ping-Pong» (1971), yen- do el tigre humildemente a pasar por el aro. Hasta allí se desplazan Kissinger, Nixon, Ford y Cyrus Vance. Y en 1979 establecerían relaciones diplomáticas bajo las condiciones de Peking: a) rup- tura de relaciones diplomáticas con Tai- wan, b) retirada del personal militar es- tadounidense de Taiwan y c) extinción del tratado de defensa mutua con Tai- wan. Apunte de Vietnam y Kampuchea la lucha contra el agresor norteameri- cano. Pero también en 1978 mandó re- tornar a los ingenieros chinos. Ya en 1972, en la ofensiva de primavera, cuan- do los norteamericanos se quedaron sin iniciativa, y pedían para proseguir las conversaciones de París que cesase el fuego, los chinos dejaron de ser infor- mados de los planes de guerra. KAMPUCHEA. LLEGA EL CANSANCIO , Norodom Sihanuk se hace viejo y quiere volver a la escena política de su país cuanto antes. Mientras la llamada Alianza de Cambodia es un avispero de contradiciones cuya espina principal es Pol Pot, hombre del que ya no respon- de ni China. El desgaste de todas las partes impli- cadas hace que Beijing y Moscú se en- cuentren más dispuestos a encontrar tra- mos de acercamiento para la solución de esta situación que mantiene a miles de tropas vietnamitas en el territorio de su vecino Kampuchea. Las guerrillas del Frente Unido de Cambodia (Norodom y Pol Pot) llevan ya ocho años y sin sa- lida. Desde 1986 ni tan siquiera lanzan la campaña de la época lluviosa ya que los dos años precedentes había perdido gran número de bases. Se hace difícil entender que el pueblo que venció a los ejércitos francés y nor- teamericano defendiéndose de la agre- sión extranjera, ahora tenga el suyo en Kampuchea. En el famoso discurso de Gorbachov pronunciado en Vladivostok, propuso la resolución del problema de Kampu- chea con la participación de China y VietNam. Este se reafirmó en las con- versaciones tripartitas en las que parti- 50 ciparan los representantes de la Alian- za y los delegados de la República Po- pular de Kampuchea, pero excluyendo a Pol Pot, personaje que China tampo- co protege. El príncipe Norodom sos- tuvo que se debían mantener contactos previos entre VietNam y el Frente Uni- do. El presente año apunta ser muy im- portante en la resolución de este conflic- to. La reunión en Fére en Tardenois (Francia) de Norodom Sihanuk y Hun Sen, ambos opuestos a que los jemeres rojos copen el poder; la búsqueda de la salida escalonada de las tropas por parte de VietNam para dedicarse a la recons- trucción de su propia economía; el to- no de distanciamiento del problema de la URSS y China; y la necesidad de un mínimo de estabilidad en la zona por parte de Tailandia, hacen pensar que el «gran obstáculo» entre el PCCh y el PCUS puede desaparecer.

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