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Revistas y Libros

Historia Crítica Nº 2

Agosto 1987 · Texto leído automáticamente de los escaneos: puede tener errores. Para verlo tal cual, ábrelo en el lector.

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—HISTORIA CRITICA — ES MAS QUE UNA REVISTA LA REALIDAD DE NUESTROS DIAS, VISTA SIN TAPUJOS UNA COLECCION DE TEMAS QUE INTERESAN A TODOS “LA REVOLUCION DE JOMEINT” Si quieres adquirir el primer dosier publicado sobre el Irán titulado «La revolución de Jomeini», puedes pedirlo directamente a AREA S.A., apartado de Correos 18.085. 28080 Madrid, enviando un giro postal o un cheque por su valor, 250 ptas. ejemplar. Lo recibirás enseguida. SUSCRIBETE AHORA Y LOS TENDRAS ANTES Y MAS BARATOS

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PRESENTACION 10 Olivares y A. Bouzas. Este cuaderno ha sido elaborado por un grupo de perso- nas; C. Ferreras, José Toxo, Ratael Piñero, Rafael Gómez Parra, Domeka Labamar, Antón Carballo, E, Castro, Alber- ud UN PERIODICO, UN PAIS Después de la buena acogida dispensada por los lectores al primer dosier de «Historia Críti- ca», dedicado a Irán, «La revolución de Jomeini», un tema, como decíamos, controvertido y di- fícil, hemos escogido un segundo no menos polémico y complicado: «El País». Se trata de una visión crítica del primer periódico español, cuya influencia y alcance va mucho más allá de lo que normalmente se considera un «diario de noticias». Por eso, junto a los datos recogidos para hacer un balance informativo del periódico, lo que el lector va a encontrar en este dosjer es una interpretación del por qué, cómo y para qué se fundó «El País» y a qué intereses sirve. Nunca en la historia de la España actual, un periódico había llegado a acumular tanto poder y tanta influencia sobre sus lectores. Ni siquiera «El Sol», durante la agonía de la monarquía en los años treinta, consiguió esa hegemonía informativa y de opinión. Desde luego ni el «Abc», ni el «Pueblo», durante el franquismo, o el «Informaciones», a pesar de su importancia y del número de sus lectores, pueden compararse al gigantismo de «El País»: Si tuviéramos que hacer un balance de las Instituciones formadas al calor de la reforma del franquismo, que empezó hace ahora doce años, tendríamos que reconocer que ninguna ha sóportado tanto la criis del sistema como el diario «El País». De los partidos organizados al prin- * cipio de la reforma sólo el Psoe se mantiene todavía, pero tambaleándose, Las nuevas Cortes inauguradas tras la muerte de Franco hace tiempo que ya no funcionan como se las prometían, lo mismo que la Iglesia católica reformada u otros elementos que tuvieron gran aceptación en los primeros años. Sólo «El País» resiste y es verdad que se ha convertido en el más firme y casi único baluarte del régimen monárquico español. Ultraconservador en los temas económicos y laborales, anticomunista visceral en las cues- tiones internacionales o de política nacional, «El País» ha estructurado toda su credibilidad, lo que le queda después de sucesivos giros a la derecha, en la crítica contra la policía y la guardia civil por su constante violación de los derechos humanos. El «contrapoder» a que se refiere Ce- brián cuando define la misión del periódico, se ha limitado en estos últimos años ha pedir la dimisión de Barrionuevo por haber sido incapaz de obligar a la policía a someterse al poder civil y judicial. En el sentido contrario, las palabras revolución y revolucionario han desaparecido del libro de estilo del periódico. Para el lector del periódico le debe resultar curioso que haya personas que luchen por «una vuelta al franquismo», o por unas ideas conservadoras, o por el liberalis- mo, incluso abundan los reformistas de todas las clases, y que no haya en cambio nadie que quiera hacer una revolución socialista, o anarquista o simplemente populista. Los terroristas no son más que calaña criminal sin ideología. En los últimos meses las informaciones y editoriales de «El País» sobre los conflictos labo- rales y estudiantiles han merecido una gran protesta por parte de los trabajadores y estudiantes. La credibilidad de «El País», quizás por primera vez de una manera pública, ha quedado en en- tredicho en estos sectores. HISTORIA CRITICA democracia N?22 Agosto 1987 . CAPITULO 4 Septiembre 1987 CAPITULO 1 + «El País», diario independiente de la derecha inteligente + La prensa diaria en la España reformada * Una sociedad poco anónima CAPITULO 2 «El País»: el periodismo al servicio del sistema Los que mandan en el Consejo de Administración «El País Semanal», un periodismo banal para dar color a la publicidad Cartas al Director CAPITULO 3 + «El País» y su cruzada contra los enemigos de la ... Octubre 1987 + El tratamiento de la noticia en «El País» ISBN: 84-404-0195-7 Edita: Area, Apartado 18085 28080 MADRID Depósito Legal: M-28248-1987 * Cebrián y sus muchachos S. A: CAPITULO 5 e La opinión de «El País» e La dimisión de Barrionuevo: un objetivo de izquierdas Pág. Pág. Pág. Pág. Pág. Pág. Pág. Pág. Pág. Pág. Pág. Pág. ES 12 14 22 30 34 44 46 50

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«El País», diario independiente de la «derecha inteligente» ( «El País» nació sobre las cenizas de otro periódico estatal: J «Informaciones». Prácticamente todo el equipo directivo provenía del antiguo diario de la madrileña calle de San E Roque. Los años que tardó «El País» en consolidarse (1976-1979) fueron tres años de agonía del viejo periódico de la gran banca española. Los banqueros apostaban por la reforma política y el «Informaciones» con una rotativa que se caía de puro vieja y una plantilla de 300 personas, con una edad media muy alta, frenaba sus planes de 16 de julio de 1987 EL PAIS PROMOTORA DE INFORMACIONES, SOCIEDAD ANONIMA (PRESA) La vuelta al diálogo La entrevista que el presidente del Gobierno, Felipe González, mantiene hoy con los secretarios generales de UGT, Nicolás Redondo, y CC.OO., Marcelino Camacho, y con el presidente de la CEOE, José María Cuevas, mar- cará, al menos formalmente, el inicio del proceso de con- certación. Lo importante, en la hora actual, es romper el cú- mulo de malentendidos de los últimos meses para que sea posible iniciar un diálogo deseado por más de la mitad de la población española. Tanto la forma de este diálogo como su contenido y alcance es algo que tienen que delimitar juntos los actuales interlocutores. Entre el acuerdo a tres años y la negociación continua para acuerdos limitados existen fórmulas intermedias sa- tisfactorias para todos los interesados. La condición, claro está, es que exista la voluntad de buscarlas. Este es el mandato implícito que millones de españoles han confiado a quienes hoy se sientan alrededor de la mesa de negociaciones, y del que de una manera u otra, deberán rendir cuentas. » Un periódico preocupado siempre en buscar la estabilidad del sistema. UAN Luis Cebrián era el subdirec- J tor ejecutivo de «Informaciones»; Jesús de la Serna, director del viejo periódico es subdirector del nue- vo; José Luis Martín Prieto, «actual co- rresponsal en Argentina y primer sub- director de «El País» había sido redactor jefe del diario «Informaciones». Otros nombres que figuraron desde el primer día en «El País» provenientes del ante- rior fueron Soledad Alvarez Coto, An- gel Luis de la Calle, Julián Martínez, etc. «Informaciones» había nacido en los años veinte, fundado por el financiero- control de la prensa. contrabandista Juan March. También desde el principio sus patrocinadores quisieron darle a este periódico un aire «liberal» e «independiente» e incluso lle- gó a ser el primero que contaba en su redacción con algunas mujeres. La bur- guesía financiera gozaba así de un me- dio de expresión moderno y diferencia- do claramente de los otros periódicos de la derecha, especialmente el monár- quico «ABC». En palabras de uno de los fundadores de «El País», el periódico responde a los intereses de la «derecha inteligente» y, como en el origen de «Informaciones», las palabras «derecha inteligente», «in- dependiente» y «liberal» se complemen- tan hasta formar la verdadera estructura político-financiera sobre la que se sus- tentaba «Informaciones» y se sustenta hoy «El País». Detrás de «Informaciones», hasta su muerte en 1979, estuvo siempre la gran banca. Su Consejo de Administración estaba formado por los representantes del Banco de Santander, la Banca March, el Banesto y el Banco Central. Seguramente otros bancos tendrían participaciones indirectas. En «El País», en cambio, la gran banca no aparece di- rectamente vinculada a la propiedad. La moderna sociedad anónima sustituye a la vieja propiedad. El reparto del capital en miles de acciones permite ocultar la propiedad real mediante una maraña de papeles que hacen bueno aquello de que «los árboles impiden ver el bos- que». La «independencia» y el «liberalismo» del «Informaciones» no fue obstáculo para que en 1940 se convirtiera en el órgano de propaganda del nazismo en España y para que apostara decidida- 4 mente por la victoria de Alemania en la Guerra Mundial. Quizás sea uno de los pocos periódicos del mundo que no dio la noticia de la derrota alemana. Durante el franquismo, «Informacio- nes! no jugó ningún papel importante hasta la llegada del «boom» industrial de los años sesenta. Curiosamente en esa década se producen una serie de cambios en la dirección del periódico, que colocan al frente de él a los perio distas procedentes del diario del Sindi- cato Vertical, «Pueblo»: Jesús de la Serna y el propio Juan Luis Cebrián. «Pueblo», bajo la dirección de Emilio Romero, se había convertido en el pe- riódico más influyente de España, junto con el «ABC», contando con los millo- nes sin fondo aportados por el ministro del Sindicato Vertical, José Solis, para combatir también —dentro de las lu- chas internas del régimen— a la prensa del Opus Dei, «Nuevo Diario», «El Al- cázar», etc. Precisamente fue «Informaciones» el periódico más beneficiado por el cierre del diario del Opus Dei, el «Madrid», clausurado por orden de Carrero Blanco después de publicar una serie de artícu- los donde se abogaba por la dimisión de Franco. Emilio Romero y «Pueblo» hi- cieron una verdadera campaña contra el «Madrid». La gran banca es, pues, quien deci- de convertir a «Informaciones», a par- tir de 1966, en el periódico del franquis- mo liberal. Otros proyectos nacidos al calor de la ley de prensa de Fraga, en esa época, no prosperaron debido pre- cisamente a la falta de apoyo bancario. Sólo los periódicos del Opus Dei seña- lados antes pudieron aguantar un cierto

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¡Drain OA A AA An. El reconocimiento de los partidos políticos, condición esencial para la integración en Europa SS Giardia civil muerto 6n un atentado ¡E mantenga su pi perlectamente con cloro en pastillas H,T.H.- 10% Fraga Iribarne, desde su puesto de embajador en Londres, colaboró en 1975 en el nacimiento de «El País». En la foto, Cebrián y Fraga paseando por la capital británica. tiempo hasta que murieron también por falta de apoyo financiero. La gran banca también dejo bien cla- ro, en el caso del «Madrid», que su apo- yo a la reforma del franquismo no pa- saba por apoyar aventuras políticas que pudieran poner en peligro el régimen es- pañol. La «derecha inteligente» quería controlar, paso a paso, los cambios en la prensa española. Víctor de la Serna, la persona más destacada del Consejo de Administra- ción de «Informaciones», era entonces el más genuino intermediario entre la gran banca y la prensa. No en pocas ocasiones, los banqueros conseguían tener una información más veraz y real de los acontecimientos del país a través de los datos e informes que suministra- ban al periódico los redactores del dia- rio, que la que conseguían a través de sus propios medios. De esta manera, los banqueros, a pesar de la censura, tenían acceso a las mejores informaciones so- bre conflictos laborales, dirigentes sin- dicales, discusiones dentro del aparato franquista, etc. El Servicio de Documentación de «In- formaciones» se convirtió en los últimos años del franquismo en uno de los cen- tros neurálgicos del país para la elabo- ración de informes políticos. Hasta los directivos del «Houston Institute», un centro norteamericano especializado en prever las evoluciones políticas de otros países, aprovechaban el Servicio de Do- cumentación del diario madrileño para elaborar sus perspectivas, que luego eran enviadas a los gobiernos de Espa- ña y de EE.UU., además de a las gran- des empresas multinacionales. cha en los años treinta. La idea, sin em- bargo, no cuajó y la familia Ortega Spottorno fue relegada a mera decora- ción. Quizás uno de los problemas que hi- zo olvidar pronto la idea de toda vincu- lación al «Sol» fuera precisamente el ca- La idea de ligar al diario con «El Sol» republicano fue desechada y la familia Ortega quedó relegada a un segundo plano. Víctor de la Serna jugaba en la pren- sa de entonces un papel muy parecido al que tiene en «El País» Jesús de Po- lanco, el hombre que controla el mayor > paquete de acciones de la empresa que edita el diario: Promotora de Informa- ciones, S. A., PRISA. Un baño de «Sol» La presencia de José Ortega Spottor- no como presidente de honor de PRI- SA sólo tiene una explicación: el deseo de los fundadores del diario de ligar «El País» a otro periódico histórico: «El Sol», el diario que sirvió de portavoz a los intelectuales republicanos de dere- rácter republicano de éste, uno de los principales baluartes de la lucha contra Alfonso XIII. «El País» en cambio nació justo en el momento de la restauración borbónica y como uno de los pilares de la monarquía. La publicidad estatal Escogido el modelo ideológico-perio- dístico, «El País» ha superado con cre- ces a su modelo inicial, gracias sobre todo a la renovación tecnológica perma- nente, a la publicidad y al apoyo del Es- tado. «El País» ha tenido los mejores medios técnicos sin escatimar el dinero convirtiéndose en el periódico mejor do-

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«El País», diario independiente de la «derecha inteligente» tado de toda España, sin problemas de rotativas, distribución o de los otros pro- blemas que ahogan a los diarios espa- ñoles. La banca y especialmente el Es- pesetas por este concepto. «El País» cobró más de 21 millones de Más escandaloso resulta el apoyo de tas en concepto de publicidad institu- la publicidad de los organismos del Es- cional, frente a los 60 millones que En diciembre de 1985, por ejemplo, «El País» recibió 160 millones de pese- El antecesor periodístico fue «Informaciones», un diario de la gran banca que apoyó la la reforma del franquismo. recibió el segundo periódico de Madrid, el «ABC» o los 55 del «Diario 16». En el año 1985 completo, «El País» cobró por este concepto publicitario ofi- cial 1.224 millones de pesetas, es decir más que lo recibieron «ABC», «Diario 16» y el «Ya» juntos. Es evidente que x e tado han dado miles de millones de pesetas, a «El País» para conseguirlo. Todavía en 1986, hecha ya hace mu- chos años los cambios tecnológicos principales que subvencionó el Estado, En los países capitalistas cada día se exige más la colaboración de la prensa en el terreno antisubversivo. tado y de las empresas públicas. En el do en el número de ejemplares vendi- reparto de estas campañas publicitarias dos, ni en otras consideraciones técni- muchos periódicos se juegan su existen- cas, ya que «El País» no vende lo que cia, «El País» se juega Únicamente las los tres periódicos madrileños juntos. ganancias que va a tener ese año. éste es un reparto político y no funda- Para ver hasta que punto la imagen La prensa diaria en | «Los periodistas como tales, con ese oficio o esa profesión, tienen que saber de antemano, y respe- tar, al periódico donde están. Todos los periodistas son naturalmente libres de tener las opiniones que les parezcan. Pero en el periódico deben estar den- tro del marco de orientación y significación de la empresa, que no tiene otro intérprete que el Direc- tor. Una Redacción es un equipo de trabajo y no'un Parlamento.» Emilio Romero dependencia», «neutralidad», «servicio público», «libertad de prensa» que a menudo encontramos en las declaraciones de principios de los grandes diarios que ocupan el mercado y que guiaron a estos medios en su origen primigenio. Hoy más que nunca «la prensa es un parásito que crece y engorda con la clase capitalista. Su función es servir al es- tado de cosas modelando la opinión pública», como dijera Jack London hace casi un siglo. La prensa es la encargada de difundir y pro- palar las ideas y opiniones correspondientes a una determinada ideología; contribuye a la educación política del ciudadano en la direc- ción que le interesa a la clase en el poder, in- formando al público en correspondencia con sus intereses. : EJOS quedaron ya la «objetividad», «in- Describe no el conjunto de las relaciones reales que rigen la existencia de los individuos, sino ld relación imaginaria de esos individuos con las relaciones reales en las que viven. En pocas palabras: desinforma, intoxica, mani- pula, miente y engaña para ocultar la realidad. El periodismo es, en definitiva, la fuerza de choque en el terreno ideológico, propagandís- tico y cultural en general de la burguesía; la avanzadilla de sus aparatos de control y di- rección social, la sección preferente y espe- cializada en la guerra psicológica y en la ma- nipulación de la conciencia colectiva. En los países capitalistas cada día se exige más la colaboración de la prensa en el terre- no antisubversivo. En lo que a la «guerra psi- cológica» y persecución del «terrorismo» se refiere, un ejemplo muy destacado en nues- tro país es el Grupo 16 quien desde el mismo inicio de la transición democrática ha llevado a cabo campañas desinformativas, inventan- do mil infundios y mintiendo todo cuanto ha querido, siguiendo los mandatos de su direc- tor Juan Tomás de Salas. Especial dedicación antisubversiva Dicho personaje no dudaba en declarar ante sus colegas de la prensa internacional: «Ani- quilar la imagen y el prestigio del terrorista, plantándole cara con un tratamiento agresi- vo y de choque para destrozar su coartada ideológica y disminuir la intensidad del men- saje». Por su parte, los sucesivos gobiernos de la Reforma han dedicado «fondos especiales» de subvención a este fin, que con el PSOE han tomado carácter oficial, a la par que amorda= zan y prohíben aquello que desprestigia la «de= mocracia». En concreto, dentro de los planes ZEN estaba prevista la creación de un gabi nete de prensa de la policía con un presupue: to de 60 millones de pesetas, y una campaña de radio y prensa especializada en la perse- cución del «terrorismo» a la que dedicaron 1 millones de pesetas. Dentro de estas medidas, también se tenían destinados 14 millones para gratificar a aque= llos periodistas que participasen de forma ac-: tiva y destacada en dicha campaña. En con: trapartida, aquellos que intentan informar con objetividad, son silenciados; como sucedió, a lo largo del año pasado con una serie de re- portajes anunciados por la revista «Intervíu 7

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España reformada referentes al GAL, sus protectores y financia- dores e identidad de sus componentes. Sólo uno de ellos vio la luz. A nivel internacional, ocurre otro tanto, fa- cilitando el acceso a la prensa y otros medios de comunicación a quienes lanzan ataques contra los países socialistas y las jóvenes de- mocracias. No hace un año podíamos escu- char por la radio las ofertas económicas de un dirigente de la «contra» a todos aquellos pe- riodistas que se prestasen a colaborar en el desprestigio a Nicaragua y el ensalzamiento de las fuerzas contrarrevolucionarias que no cesan de hostigar a este país desde el triunfo de la revolución. Libertad de prensa... para los capitalistas «Al Ejército se le teme. La Iglesia Católica ma- neja descaradamente los hilos de la política y es un formidable poder de veto. Los altos cuerpos de funcionarios son los gerentes de un fisco que protege con generosidad a las empresas periodísticas mediante “líneas es- peciales de créditos”, “bonificaciones” y otras corruptelas. He aquí las cuatro mordazas que siguen silenciando hoy como ayer, a los dia- rios españoles.» Estas palabras del sociólogo Amando de Miguel, en realidad, no hacen sino decirnos quiénes son los verdaderos due? ños de la prensa y, por lo tanto, para quiénes existe la libertad de prensa en España. A pesar del celo con que se ocultan, las co- nexiones y vinculaciones políticas y económi- cas del periodismo y los centros de poder son patentes; algo, por otra parte, muy lógico, pues en unas empresas caracterizadas por un doble objetivo, la búsqueda del máximo be- neficio directo y de la máxima difusión e in- fluencia ideológica, tales lazos con las áreas del poder exterior al diario contribuyen a po- ner su sello en cuanto a los intereses que pe- san sobre la información. El número de directivos de estas empresas periodísticas que ostentaron cargos de procu- radores en las Cortes franquistas o fueron has- ta ministros de Franco, queda superada hoy por la abundancia de diputados, altos cargos de designación política de los ministerios y mi- nistros de la monarquía, a la vez que se da una creciente participación de grandes firmas ban- carias, sociedades financieras, empresas, etc., que son quienes verdaderamente dictan la ideología de cada periódico. Aproximadamente diecisiete sociedades editoras de veinticinco diarios, entre los que se encuentran los más importantes del país, tienen vinculaciones con la oligarquía finan- ciera e industrial. Y los grupos editoriales que mantienen en su seno altos cargos políticos pasados o actuales son veinticinco, con trein- ta y cinco diarios y tres revistas. Entre ellos encontramos dieciséis procuradores de las Cortes franquistas, catorce parlamentarios de partidos de derecha en las Cortes democráti- cas y una decena de ministros o exministros, según datos de 1980 (1). Pero a raíz de la llegada al poder del PSOE, esta cifra sufre un fuerte incremento proce- dente del accionariado de PRISA, editora de «El País». La abundancia de políticos entre los más de un millar de accionistas que posee es considerable y realmente no tiene parangón con ningún otro diario español a pesar de su juventud. Pasó de cinco a cuarenta y dos per- sonas relacionadas de una u otra forma con el mundo de la política. Entre ellos sobresalen, con más de un millón de pesetas de capital nominal, José María de Areilza, Fernando Chueca Goitia, Joaquín Muñoz Peirats, Jor- di Pujol i Soley y Antonio de Senillosa Cros (2). pasa a la pág. 8 q. k hi] »; $ a e" Una de las últimas asambleas de los trabajadores del diario «Madrid», el uno de diciembre de 1971, Diecisiete sociedades editoras de veinticinco diarios tienen vinculaciones con la oligarquía financiera e industrial.

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«El País», diario independiente dela «derecha inteligente» == de la prensa libre y sin compromisos es falsa, incluso en el periódico de mayor tirada y publicidad como es «El País», baste decir que si este periódico se que- dase sin publicidad, perdería dinero. El precio de 60 pesetas el ejemplar no da para pagar más que la mitad de su pre- cio, a pesar de que con una tirada gran- de se abaratan enormemente los gas- tos generales y de imprenta. Si eso es así, ahora que se ha convertido en el pri- mer diario nacional, se puede uno ima- ginar lo que ha costado poner en mar- cha el' periódico durante los cuatro o cinco años en que no tenía tanta publi- cidad ni tanta tirada: miles de millones, yo bancario enorme no hubiera podido salir adelante en esos años. Para hacerse una idea de lo que cues- ta en un país capitalista como España montar una revista o un periódico he- mos recogido algunos datos, muy ge- nerales, de algunas publicaciones: El mantenimiento de la revista «Tiempo», del grupo Zeta, durante los dos prime- ros años costó 1.500 millones de pese- tas; la revista «Actual», financiada por personas cercanas al PSOE y que sólo duró dos años, costó 800 millones de pesetas, además de los gastos de cie- rre que subieron otros 200 millones. con lo que parece claro que sin un apo- La publicidad es un medio de presión sobre la prensa y la resta independencia. Existe una curiosa anécdota que re- La prensa diaria en | viene de la pág. 7 Las vinculaciones entre la prensa y el Estado no son sólo políticas, del tipo de la presencia de cargos de la Administración en los Conse- jos directivos de los periódicos, sino también económicas, concretadas en las cuantiosas ayudas que reciben: tarifas telefónicas, tele- gráficas y postales especiales; compensacio- nes por consumo de papel, primas a la inver- sión, subvenciones directas a fondo perdido, abono de espacios publicitarios, créditos para la adquisición de maquinaria, etc. Un servicio bien pagado por el poder «La Voz de Galicia», en el pasado mes de abril, decía a este respecto: «Casi todos los Estados occidentales ofrecen ayudas econó- micas a la prensa que varían desde la reduc- ción de las tasas de correos y telégrafos, hasta concesiones de créditos para la adquisición de material, descuentos y desgravaciones fisca- les, y fondos de ayudas monetarias en base a determinados criterios preestablecidos. Así se pone de manifiesto en el último número de “Cuadernos para el debate” editado por la ofi- cina del portavoz del gobierno». Por poner un ejemplo, para el año 1985 el Estado aprobó un presupuesto de 1.112.400.000 pesetas para las subvenciones al consumo de papel pren- sa nacional, 1.148.200.000 pesetas para la di- fusión y 500 millones de pesetas para recon- versión tecnológica, según datos aparecidos en «El País» en enero de ese año. Naturalmente, esta ayuda no es desintere- sada. Sebastián Auger, en las páginas del de- saparecido diario «Informaciones», en 1979, sacaba a la luz pública algunas de las servi- dumbres que impone quien paga: «Eso no ocurre con nosotros —decía, refiriéndose a la ayuda estatal— sencillamente porque somos prensa independiente, y no queremos alqui- lar o vender nuestra conciencia pues sería una estafa clara a los lectores (...) esos miles de millones de ayuda a la prensa que aparecen en los presupuestos generales del Estado, no los administran los interesados que sería lo ra- zonable, sino los gobernantes, y así pueden beneficiarse de ellos los cantores excelsos del poder mientra otros nos obligamos a pasar por situaciones difíciles y graves, pero dignas». Por su parte, la publicidad, privada o insti- tucional, también es uno de los medios fun- damentales de financiación de la prensa, ha- biendo superado el 50 % de los ingresos para la mayor parte de los diarios y revistas desde hace años. En 1977, por ejemplo, llegaba a re- presentar entre el setenta y el setenta y cinco por ciento de los ingresos para el «ABC» y el «Ya», mientras que «El País» quedaba en tor- no al cincuenta por ciento. Luego, con el PSOE, las tornas cambiaron. Sólo en el mes de noviembre del año pasado, las Administra- ciones públicas invirtieron 239 millones de pe- setas en publicidad institucional en los perió- dicos madrileños, siendo el más beneficiado «El País» con casi 113 millones, repartiéndo- se el resto entre «ABC», «Diario 16», «Ya» y «El Alcázar». Lejos de suponer una mayor in- dependencia, estos beneficios únicamente atan. «La publicidad utiliza los medios infor- mativos como medios de presión sobre la opi- nión pública y se convierte por su aportación económica, en un factor de presión sobre la información.» (Manuel Vázquez Montalbán). Una minoría de la población lee prensa A pesar de los grandes beneficios que ob- tienen la mayoría de las empresas periodísti- cas, la realidad es que la crisis de la prensa

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'" ELPAIS Sono WOTORA DE INFORMACIONES, SGÍCIEMAD ANONIMA IPIISA LE ones pomo partera a a Polanco, laciona a Fraga con este asunto del cos- te de los periódicos. La cuenta uno de sus biógrafos y dice que cuando Fraga estaba diseñando lo que sería la «Ley de Fraga, sonriendo, le contestó a uno de estos críticos que si bien en el siglo xix era posible que Rosalía de Castro, con la ayuda de un tipógrafo, pudiera gi A ie , aan a A src pra E a tr e O e En 1985, el diario cobró tanto dinero de la E, qee es publicidad estatal como los otros tres eo "ro Rute == periódicos madrileños juntos. Dil A br, a Lo El triunfo de Cavaco Prensa e Imprenta», aparecida en 1966, y que permitió un cierto pluralismo de periódicos franquistas, recibió duras crí- ticas de los falangistas más recalcitran- tes que le acusaban de estar minando al régimen permitiendo que los «rojos» -— pudieran sacar sus periódicos. España reformada escrita es un fenómeno generalizado en Es- paña. El «boom» de los comienzos de la transi- ción, en que la difusión total aumentó más de un veintiuno por ciento, no significó nada más que un espejismo. Según datos de la OJD (Oficina de Justificación de la Difusión), en- tre los diarios más importantes de nuestro país apenas llegaron en 1985 a un promedio de ti- rada diaria de millón y medio de ejemplares. La difusión de los más importantes fue: «El País», 347.512; «La Vanguardia», 194,189; «ABC», 157.205; «El Periódico», 127.775; «Diario 16», 127.514; «El Correo Español», 108.834; «Ya», 96.186; «El Alcázar», 95.012; «La Voz de Galicia», 77.003; «El Diario Vas- co», 72.329; «Las Provincias», 60.506; «ABC de Sevilla», 52.455; «Deia», 52.059. Suman- do los datos y teniendo en cuenta que, en rea- lidad, es admitido que cada periódico vienen a leerlo un promedio de tres o cuatro perso- nas resulta que leen la prensa diaria unos seis millones de personas. Si consideramos que el censo electoral supera los 28 millones, los da- tos hablan por sí solos. En comparación te- nemos, por ejemplo, que en Japón se venden 569 periódicos diariamente por cada mil ha- bitantes; en EE.UU.,, 282; en España, 80. Para algunos este bajo índice de lectores responde al desinterés natural de los españo- les por la información; otros apuntan sobre todo a la «politización» de la prensa. Rero la razón habría que buscarla en la incapacidad de estos medios para hablar al gran público de los temas que directa o indirectamente le afectan, puesto que, en general, lo escrito es promovido desde y hacia las propias clases al- tas y hacia las llamadas clases medias. Según un estudio realizado sobre el diario «El País» —el de mayor tirada, difusión y lectura actual- mente—, de los casi dos millones de lectores diarios «son hombres el 63,3 %, y mujeres el 37,7 % (...) el 57 % de los lectores tienen una edad comprendida entre los 19 y 34 años; el 45 % está constituido por padres de familia; el 21 % por amas de casa; el 27,3 % perte- nece a la clase media-media; el 30,6 % a la clase media-alta y el 15,6 % a la clase alta». «En líneas generales —sigue diciendo el in- forme— el retrato robot del lector de “El País” configuraría una persona joven, en activo, profesional de alto nivel medio y especialmen- te cualificado, soltero o, si es casado, con uno o dos hijos; de situación acomodada, gran equiparamiento familiar, alto consumo con- vencional, universitario o técnico de grado medio, como requiere su actividad profesio- nal, y de ideas progresistas y avanzadas. Este tipo de lector no sólo se interesa por la pren- sa diaria, sino también por las revistas espe- cializadas y además escucha la radio y ve la televisión, sobre todo programas informati- vos» (3). En términos generales este «retrato robot» es admisible para la mayoría de los consumi- dores de prensa informativa. O sea, las capas populares, los obreros y trabajadores son los que menos prensa informativa leen. Lógico, por otra parte, ya que ellos son quienes más claramente advierten el divorcio existente en- tre la realidad que viven y el cómo se la pre- sentan los diarios. (1) Enrique Bustamante, Los amos de la infor- mación en España. Editorial Akal, col. Universita- na. (2) Enrique Bustamante y otros, «El País»: la re- ferencia dominante. Editorial Mitre. (3) Ibídem. sacar un periódico, eso, en 1966 era ya imposible debido a los altos costes de la imprenta y del papel. «Tranquilos —les dijo Fraga a sus correligionarios— sólo los capitalistas pueden sacar perió- dicos hoy en día». Y además los «rojos» son pobres, le faltó decir a Fraga. El retrato robot del lector de «El País» es una persona joven, en activo, profesional de alto nivel medio, y de ideas progresistas y avanzadas.

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48 / ECONOMÍA EL PAÍS, jueves 18 de junio de 1987 La sociedad obtuyo unos beneficios antes de impuestos de 2.391 millones, un 103% más que el ejercicio precedente PRISA, empresa editora del diario EL PAÍS, duplica el capital social con cargo a reservas La junta de accionistas de Promotora de EL PAÍS, Madrid SA a a a del aio EL PATO, apra ayer aña las El presidente de PRISA, Jesús de Polanco, antnció que los beneficios impuestos correspondientes al ejercicio 1986 fueron de 2.391 millones de pesetas, El dividendo repartido a los accionistas será del 4 El dash-flow (beneficios más amortizaciones) del ejercicio fue de 2.806 millones de pesetas, Los accionistas percibirán un divi- ' dendo del 25%. El presidente del consejo de-administración apor- tó algunos datos significativos del año: la cifra de negocio supe- ró los 17.000 millones de pesetas; la difusión diaria de EL PAÍS, certificada por la Oficina de Jus- tificación de la Difusión (OJD), fue de 360,398 ejemplares, con lo que el diario consolida amplia- mente su papel de líder de la Prensa española; y los ingresos de publicidad aumentaron un 30% sobre el ejercicio anterior. Un año más, la sociedad ha sido auditada por la firma Arthur An- dersen, emitiendo “una opinión limpia sobre nuestros estados fi- nancieros, certificando así la rea- lidad de las cifras que se presen- tan”. Éste es el decimoquinto ejercicio de PRISA desde su constitución, en 1972. Televisión privada ESTADO DE PÉRDIDAS Y GAMANCIAS AL 31 DE DICIEMBRE DE 1988 La SER obtuvo un cash-flow” de 944 millones de pesetas EL PAÍS, Madrid La Sociedad Española de Radiodifusión (SER) ha- 1 pri- vada, Jesús de Polanco comentó a los accionistas que el proyecto de ley aprobado por el Gobierno el pasado mes de abril “trunca nuestros proyectos. Es una ley que no vale para hacer televisión + privada. Promotora de Informa- ciones tiene por norma participar en negocios en los que no se pue- da poner en duda nuestra digni- de Administración de PRI- SA, es la siguiente: presiden- te, Jesús de Polanco Gutié- rrez; vocales: Jesús Aguirre y Ortiz de Zárate; Javier Ba- viano Hernández; Juan José ; Ramón Jordán dad como d y que viabilidad empresarial. El pro- yecto del Gobierno no permite ni Jesús de Pi licó asimi mo la situación de las principales sociedades participadas por PRISA: la Sociedad Española de la dignidad ni la viabilidad. Sólo si se ¡almente los aspectos negativos del yecto durante su tramitación parlamentaria participaremos en dalgo J de E de Ga- linsoga; io Marañón y Bertrán de Lis; Ramón Men- doza Fontenla; Álvaro No- guera Giménez; José Ortega González, Fernando Pérez- de; Ramón Tamames Gó- mez; Guillermo Uña y Díaz- Pedregal, y Manuel Varela Uña. El secretario del conse- jo es José María Aranaz Cor- tezo, En cuanto a los accioni: tas que más del 10% del capital social, sólo hay uno: Promotora de Publica- ciones, SA (PROPUSA), em- presa privada al ciento por ciento por el grupo edito- rial Timón. En la junta estuvieron pre- sentes o representados más de 600 accionistas, que ri sentan cerca de un 92% del (EN MILES DE PESETAS) obtenido un cash-flow(be- INGRESOS. z 17.120.568 neficios más amortizacio- sin desembolso alguno para los accio- Ventas BAZT5TS nes) de 944 millones de pe- del valor de Publicidad 9.698.212 setas en el ejercicio de Subvenciones a la explotación 263.165 1986. La SER celebró ayer —ngresos financieras 299.115 junta general ordinaria y otros Ingresos 492.501 extraordinaria de accio- GASTOS DE EXPLOTACIÓN 14.730.820 pistas, on o En la junta ordinaria se ción adjunta); Promotora Gene- ¿Esos de Persona os aprobó la memoria, el ba- ral de Revistas, SA (PROGRE- Gastos de AMO S20 lance de situación y la SA), creada este año con 250 mi a —Á O cuenta de pérdidas y ga- llones de capital social, y que edi- Amortizaciones 415.482 nancias de la entidad, El tará, a partir del otoño, el sema- Trabajos, suministros y servicios 581.368. ficio neto de la SER, nario El Globo; Promotora de Gastos financieros 96.965 Una vez ificadas las Emisoras, SA (PRESA), cuyo A NTEADE VAS 856.019 a a i a De de de )rinci, jucto es Radio El A lones de pesetas. En la Pais, E edo hace es- + Beneficio del ejeroloto 2209% | junta extraordinaria se casos meses al Grupo 16 la so- S aprobó la adhesión por ab- ciedad CORASA (Radio Minu- A % aoós Rad ia to); Distribuciones Aliadas > jura, SA; lo Albacete, DisTASn): Báiionas El Los órganos sociales Soy Rudi Valde PAÍS, y la Sociedad General de SA. Televisión (SOGETEL). ELPAIS, Madrid | Juan Salvat Dalmau; Jesús En ión a la isión pri: La ición del Consejo | dela Serna y Gutiérrez-Répi- Primera empresa de radio Según el Estudio General de Medios —oleada febre- ro-abril de 1987— la cade- ¡ER es la primera em- presa radiofónica española con un total de 6.332.000 oyentes en onda media y frecuencia modulada, aproximadamente el doble del siguiente grupo de emi- SOras. Jesús de Polanco, en la junta de accionistas de PRISA, informó que en el transcurso de 1986 se reali- z6 una ampliación de capi- tal social en la Sociedad Radiodifusión (véase informa- la televisión privada”, Mínguez y Gutiérrez-Solana; | capital desembolsado. Española de Radiodifu- z sión, que pasó de 480 mi- Mones de pesetas a 3.000 BALANCE DE SITUACIÓN AL 31 DE DICIEMBRE DE 1986 millones. “Nuestra empre- (EN MILES DE PESETAS) dijo Polanco, “conven- ACTIVO PASIVO. de que es imposible INMOVILIZADO. 3620330 — CAPITAL SOCIAL Y RESERVAS EL7y77] meter los retos del futu- Material 3.642.890 Capital social 018.750 ro sin una presencia ade- Amortizaciones 1.463.904. Actualización hyes presupuestos de 1981 y 1983 715.245 cuada en los medios de co- Inmaterial y financiero" 148.34 Reserva legal 123.750. icación audiovisual EXISTENCIAS. MSDS Reserva estatutaria - 309.375 acudió a la suscripción de DEUDORES 0.377.074 — — Reserva voluntaria 2.221.604 la ampliación de capital de A A A DEUDAS CON VENCIMIENTO SUPERIOA A 18 MESES meza | desta dl o Préstamos del BG! 137.500 a . Efectos a ETE] del modo: Pro- DEUDAS CON VENOM DEENORA TEMES ssstzaJ | motora de Informaciones, ” Proveedores. 5110 aos el Bla el Electos a pagar 2.024.589 —que acudió a la am- a 2.815.968 pliación— un 25%; y otros JEUSTES POR PENOMFICACÓN a 1.531.094 accionistas pequeños, el BENEFICIO DEL EJERCICIO. 2390914 | 3,74%, Total activo 19.998.070 — Total pasivo 13.999.070 Más de 2.000 millones de beneficios en 1986 Reproducción de la página dedicada a informar de la junta de accionistas de Promotora de Informaciones, S. A., celebrada el 17 de junio de 1987, en la que se comunicó la amplia- ción del capital social de 618 millones de pesetas con cargo a la reserva voluntaria. Eso signi- fica la duplicación del valor nominal de las acciones, sin desembolso alguno para los accionis- tas. La cifra de negocios de la empresa sobrepasó los 17.000 millones de pesetas y los ingre- sos por publicidad aumentaron en un treinta por ciento. Los beneficios del año 1986, antes de pagar los impuestos, fue de 2.391 millones de pesetas, según los datos facilitados a los accionistas por el presidente de «Prisa», Jesús de Polanco. La junta de accionistas transcu- rrió sin los rumores de otros años que anunciaban —sin que nunca se cumplieran luego, al menos públicamente— problemas entre sus principales propietarios. 10

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Una sociedad poco anónima N 1975, un hecho casi fortuito pone en E contacto a Jesús de Polanco y a Juan Luis Cebrián. El primero era propieta- rio de Alianza Editorial y de la Editorial Santi- llana. El segundo era subdirector de «Informa- ciones». La persona que les presenta, Darío Valcárcel, fue uno de los primeros subdirec- tores del periódico y quizás la baja más dis- cutida de toda la historia de «El País». Jesús de Polanco y Darío Valcárcel lleva- ¿¡«ban bastante tiempo dando vueltas al proyec- * to de «El País», desde 1971 exactamente. La incorporación de Cebrián dio un giro al pro- yecto. Se aceleró el contacto con los gran- .des. bancos que estaban detrás de «Informa- ciones» y con los políticos reformistas del franquismo, especialmente Pío Cabanillas y Fraga Iribarne. Este último ya había mostra- do su interés en el tema y había propuesto a Carlos Mendo, un hombre suyo, para director. La reunión clave para el proyecto tuvo lu- gar en Londres, poco antes de la muerte de * Franco. Allí se encontraba Manuel Fraga Iri- barne de embajador, en una especie de exilio pactado con Franco, a la espera de que su propuesta de reforma fuera aceptada, tras el fracaso de los sucesivos gobiernos de Arias Navarro. A esta reunión asistieron Guillermo Medina, subdirector de «Informaciones», de- mocristiano, posteriormente diputado por la UCD y director del «Ya»; Jesús de Polanco, cabeza del proyecto; Juan Luis Cebrián y el propio Fraga. Allí quedó diseñado el plan para lanzar «El País» en sus líneas fundamentales, incluida la dirección que recaería en Cebrián y no en Carlos Mendo. A partir de ese momento se inició la venta de acciones y la aportación de los avales ban- carios que pusieron en marcha las instalacio- nes nada más morir Franco y ya con Fraga como hombre fuerte del gobierno en el minis- terio de la Gobernación. La redacción empe- zÓ a trabajar en mayo de 1976, poco antes de que se produjera la caída de Arias Navarro y de todo su gobierno y la elección de Adolfo Suárez como jefe del gobierno por el rey Juan Carlos. La decisión de crear una sociedad anónima, PRISA, y no una empresa directamente vincu- lada a la banca, como ocurría en el caso de «Informaciones», tenía coo objetivo diluir la propiedad del diario y hacer creíble así la «in- dependencia» de la mancheta. En 1980, la crisis de la banca española puso al descubierto algunas de las trampas de esta «independencia». Por ejemplo, en el caso de la quiebra del Banco Occidental, cuyo presi- dente tenía amplias ligazones con el banque- ro italiano Calvi, vinculado a su vez con el es- cándalo de la mafia P-2, se descubrió que el banco tenía un número de acciones que su- ponía entre el 8 y el 12 por 100 del capital de «El País», En los últimos años se ha especulado mu- cho sobre luchas internas entre el paquete de accionariado controlado por Jesús de Polan- co y el que se habría sindicado primero en tor- no a Miguel Ortega Spottorno, hermano del presidente de honor, y más tarde en torno al controvertido abogado Antonio Trevijano. Sin embargo, todas estas presentes diferencias han quedado siempre en agua de borrajas frente al dúo Cebrián-Polanco, que hoy por hoy parece inamovible. Según los datos publicados por el propio periódico, el 18 de junio, sólo hay un accio- nista que posee más del 10 por 100 del capi- tal social: Promotora de Publicaciones, S. A. (Propusa), empresa participada al ciento por ciento por el grupo editorial Timón, holding editorial de Jesús de Polanco. Los datos de 1986 N el año 1986, la empresa editora de «El E País», PRISA, ganó 2.391 millohes de pesetas, sin descontar los impuestos correspondientes, lo que suponía duplicar los beneficios del año anterior. En la Junta Ge- neral de accionistas se decidió duplicar el ca- pital social de 618 millones de pesetas, sin car- go al accionista, lo que supone que a partir de este año cada acción de «El País» vale el doble que el año pasado, además del 25 por 100 del dividendo que la empresa paga al ac- cionista por cada acción que posea. Esto hace de «El País» una de las empresas más sanea- das de España. Jesús de Polanco y Juan Luis Cebrián son el baluarte del periódico actual La tirada durante 1986, fue de 360.398 ejemplares diarios, que es la cifra más alta al- canzada en la historia por un diario español. Pero lo que es más importante es que los in- :gresos por publicidad aumentaron en un 30 por 100 más. Después de la última ampliación de capital realizada en la SER, Prisa tiene el 71,20 por 100 de la cadena de radio, el Estado el 25 por 100 y el resto repartido entre pequeños accio- nistas. El capital actual de la SER es de 3.000 millones de pesetas. El beneficio de esta so- ciedad fue sólo de 10 millones de pesetas, a pesar de ser la primera cadena de radio en audiencia, con un total de más de seis millo- nes de oyentes de onda media y frecuencia modulada. 11

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«El País»: el periodismo al servicio del sistema Subido en su plataforma de diario «independiente, pluralista y liberal», «El País» ha venido siendo un apoyo constante al sistema político'puesto en marcha con la Reforma, bien no ahorrando alabanzas en su favor o bien combatiendo con todos los medios a su alcance a quienes dudaban de su legitimidad democrática y veían en él la prolongación del fascismo bajo otras formas. Para eso había sido concebido el nuevo periódico, años antes de que se iniciara la «transición»; así lo recogía J. Ortega Spotorno, en un artículo titulado «Una aventura que mereció la pena» (junio de 1984): «La idea del periódico nació en 1971, cuando recogimos la voluntad nacional de crear un diario independiente que defendiese la libertad y la democracia por venir». 1986, al conmemorar el décimo aniversario de la fundación del periódico, se remarcaba la voluntad de T IEMPO después, el 4 de mayo de 19 de julio de 1987 EL PAIS. La huelga civilizada La posibilidad de regular el derecho sobre el ejercicio de la huelga ha levantado una viva polémica entre los sin- dicatos y el Gobierno. Hasta el momento, las centrales obreras han mostrado un rechazo profundo a una regu- lación que creen puede vaciar de contenido uno de los derechos que más sangre y esfuerzo histórico ha costado a la clase obrera. El Gobierno, por su parte, considera necesario regular y reducir los efectos que determinados conflictos movidos por reivindicaciones sindicales provo- can en el conjunto de la sociedad. Pero no se trataría de regular el derecho mismo a la huelga, que reconoce la Constitución, sino de atender a los modos y proporcio- nes en que se ejerce. Todo ello desde la inspiración de que, sin lesionar el derecho de recurrir a la huelga, se proteja también el derecho de los ciudadanos a disponer de servicios públicos fundamentales. Por si faltaba poco para considerar necesaria esta regulación, la conflictivi- dad social española de los últimos meses ha venido a pro- clamar su urgencia. La idea de autorregulación ha sido la base de las nor- mas que ordenaban el derecho de huelga en diferentes países. Porque que los mismos convocantes de una huel- ga sean capaces de instrumentar los mecanismos que im- pidan el uso abusivo de ese derecho es plenamente exi- gible a organizaciones que presumen de: madurez. El obstáculo, no obstante, para que la autorregulación sea eficaz en España lo ofrece el mismo panorama sindical español. De hecho, la autorregulación no funcionará adecuadamente sin la existencia de unas organizaciones obreras fuertes y con el suficiente peso para impedir que otras organizaciones, opues- tas a la autorregulación, neutralicen su eficacia. e El periódico tiene especial empeño en mantener la paz social del sistema. continuar por la misma línea que inspi- ró su creación. Ese día, bajo el título «Más libres», el editorial hacia hincapié en la estrecha relación existente entre su tarea periodística y el embellecimiento del régimen —o, como ellos dicen, «la consolidación del proceso democrá- tico—. Al final de ese editorial, los dirigen- tes del periódico reiteraban la promesa de seguir trabajando como hasta enton- ces y, para eso, manifestaban que iban a continuar «practicando con rigor y de- cencia con nuestro oficio de periodis- tas», aunque en todo este tiempo sólo se haya notado lo del «rigor» con que han tratado cualquier disidencia con su forma de ver y practicar la democracia; un «rigor» que les ha llevado a calum- niar, mentir, condenar al silencio y aplas- tar bajo toneladas de papel y tinta a más verdaderos demócratas que cualquier otro diario. No en vano, hoy «El País» es el primer periódico de España, en ti- rada, número de lectores y recompen- sas económicas y profesionales de la Administración. Portavoz oficial Durante toda su trayectoria, «El País» ha venido construyendo un tipo de rea- lidad y adelantado un porvenir, «hacien- do democracia» que proclama él, lo que le ha convertido en un órgano de expre- sión oficioso del Estado. Hasta la fecha es difícil encontrar otro diario que haya conseguido interpretar mejor los deseos de la «España oficial». De ahí que, por ejemplo, sea un pro- pagador infatigable de la necesidad de arreglar las cosas siempre por la vía del 12 diálogo y los pactos, destacando igual- mente como un apologista tenaz del consenso, la solidaridad entre todos, la unidad en democracia, etc.; palabras muy bonitas, pero que el mismo «El País» se encarga de airear continuamen- te para que oculten la verdad: los Pac- tos de la Moncloa, los despidos «nego- ciados», los monólogos del Poder, los consensos «antiterroristas», el que fren- te a la crisis económica no hay solidari- dad que valga (siempre pagan los tra- bajadores), etc. En medio del escaparate de opiniones pluralistas que presenta, «El País» dice las suyas, impartiendo lecciones a dies- tro y siniestro, advirtiendo, recriminan- do o bien aconsejando. Amparándose en su denominación de «independien- te», hasta aparentar a veces situarse por encima de la sociedad misma, quiere hacer de árbitro entre las instituciones del Estado y los ciudadanos, pretendien- do salvar «in extremis» los desastres que originan esas mismas instituciones. Sus planteamientos diarios y el em- pleo que da a sus páginas varían de acuerdo con las necesidades que tenga el sistema en cada circunstancia dada. Por eso, en determinados momentos se encarna en nación, calle, pueblo o ciu- dadano de a pie, como gusta de mani- festar su director Cebrián. Siempre quie- re ser voz pública y así lo manifiesta, unas veces atacando, otras defendien- do y, cuando la ocasión lo requiere, ha- blando para todos. Hasta se permite ser agente del «cambio social» o se trans- forma en legislador ideal. Para «El País» su tarea de apoyo al sis- tema, de crear constantemente adhe-, sión al mismo, justifica su línea y que- hacer político e ideológico. Toda su ta-

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L DIRECTOR: JUAN LUIS CESAIAN. Los cargos electos de Marri Batazona, puño en sito, cantan al Euziro gudariok desde los secaños de la Casa de Juntas de Guernica, a escasa dinancia del Rey. > porla izquierda “abertzal DIARIO INDEPENDIENTE DELA MAÑAMA Reducción, Adminiawación y Talleres: Miguel Yusta, 40. Madrid-17 / Talélono 754 38 00 / Precio; 25 pesetas / AñO VI. Númara 1.4 * en Guernica (Vizcaya) y en MADAIO, JUEVES 5 DE FEBRERO DE 1901 Enérgica respuesta al documento episcopal sobre el divorcio La iaquierda española, el cguipo del ministro de Jusicia, Francisco Fernández Ordóñez, y las organi- zaciones feministas han reacciona» do enérgicamente ante el docu- mento «anaiematizadot» que ayer bre por la Comisión de Justicia del Congreso Precisamente en aquellas fechas, «A presidente de la comisión, Oscar llaga. ahora encuadrado en el sector democriaiano de UCD más próximo a la postura episcopal. declaraba a ELPAIS que el Grupo Parlamentario Cent no ¡Da a planens problemas en el tema del ore, y recordaba que, en ral dad. elicuto nal era obra de los democristianos:claborado ca la poca de Landelino Lavill como ula de Justicia, presentado en Congreso por Igo Cavero y smo- dados por Ja Antonio Excara. El documento de la perma: mente episcopal, «cumpliendo eso deber de panore del pue. lod Dio reia una ve másla de Guiy del matri El Rey defieríde en Cuenca la dscrada y las instituciones tradicionales vascas de Castills, prímero, y de España, después, de los fueros y libertades vascas bajo el árbol de Guer- níca. La serena actltud del Rey durante el incl» Freate a «quienes practican la intolerancia», el Rey de proclamó ayer es la histórica villa de Guernica su «fe es la democracia y su confia como «derecho natural» y se muestra especialmente beligerante con el divorcio por mutuo acuerdo, ya que, en su opinión, de lugar al tepudio, e interpreta que los acuerdos juridicos Igleria- Estado han sido quebramtados. Las reacciones no se hicieron del proyecto que posibilitó y esti | ¿Her mara muló la incorporación vascong es al llar E ala propia definición de Esp: el ElRey, xa em el pueblo vasco». Asi Inició don Joan Carlos su clara respuesta n ln actitud de Herri Batasuna. La contestación de los sectores más radicales del independentismo vasco a la visita real a Eusladi tuvo ayer su más en el Intento de boicoteo de una» decenas de electos de dente y su aplauso cus unánime delos representantes de las fuerzas pollticas vascas, cuyos portavoces spre- cluron, en general, la voluntad conciliadora y el 'del mensaje real. Durante el resto del joda, los Reyes recibieron muestras al texto de los obispos: para el PSOE, se trata sencillamente de uo documento «desest dore; parael PCE, «la Iglesia ha dado un Podrian producirse incidentes, adoptó luego una acttud más bie calmosa y hasta iró la coalición aberrcale Herri Batasuna al discurso con el que don Juan Carlos reanudaba la tradición secular del Juramento por parte de los monarcas «Frente a quienes practican la ln- reerancin deprcon lamer. ea, no respetan las insutuciones ni las más elementales normas para una libertad de expre- pe sión, yo quiero proclamar una vez el himno Eusko gs y más mi fe en la democracia y mi. intento de boicotear el acto central confianza cn el pueblo vasco», íni- — de la visita de los Reyes a Euskadi, ció el rey Juan Carlos ayer eo — enelsalóndeseuionesde la Caxa de “Guernica vu mensaje cn respuesta — Juntas dela villa foral, Un cerrado a lhinterrupción de su discurso por — aplauso de la gran mayoria de los de simpatía en varias en distintos una treintena de car la coalición aberizale mento real comenzaron a enlonar, sión del «| aunque la laquierda doll ma incidentes. lagares. representantes de las demás fuero a5 parlamentarias vascas rubricó la frase con la que el Rey zanjado el incidente, inmediata- lo. mente antes de esmas ello de ,u discurso, en el que reconoció el pel de los fueros vascos, «con firmados por los reyes de España hasta el siglo XIX>, como expre- puna, ¡echo diferencial vas- congado» y como «parte esencial ist con dl visible las personas que le od lujendo al endokarí Laca, cuyo romtro rel desconcierto que por espacio de Varios mitos se cstend Eiro radical en lo que venla siendo Vina discreta postura en defensa de hades . dio por del pueblo español y lo partvo- «ces de su equipo argumeotaban juridicamente en contra de todos los puntos enumerados por el do- CUERO pisCopal. paga 167 17 Editora en pág 1 Mempo que se general aplausos de la mayoría. arrestar el gesto de Herri Pasan pág 14 Eaiorialen plglos 8 Recelos europeos Tolsimpresoros alectránicos Ollvatil TEG31 ante la bomba % TA SUS MENSAJES de neutrones POR VE ad A TELEX Los miembros europeos, dela janixación del Tratado del Dllnuco None (OTAN) han tc blas on eel, poro inesperado, el anuncio realizado por el nuevo responsable de la Defensa norte- americana, Weinberger, de que la Administración Reagan se feplanicari la producción y la instalación dela bomba de neviro- pesen territorio europeo. Las primeras reacciones oficio: sas al planteamiento de Washing+ ton han dejado claro que las decla- raciones de Weimberger sólo afec» Los controles posteriores prorocaron grandes atascos Detenidos en Madrid dos presuntos “etarras” tras un tiroteo con la policía Dos presuntos miembros de ETA —se desconoce si dela rama militar mente después de producido el ti- roico. fueron montado: en todas las carreteras de salida dela ciudad produjeron varios y prolongados “átascos circulatonos que la Policia Municipal madrileña apenas pudo resolver, a pesar de la movilización de buena parte de sus efectivos, Según las primeras noticias —a falta de un comunicado oficial que Anoche nose habla producido—, el arresto de los presuntos etarras se Produjo de forma caswal, al sospe- char la dotación de un vehiculo la político-militar— fueron dete- idos ayer por la policía en Ma- de, tra ua reo que tuvo por de Neptuno, en las cercanias del Musco del Prado. A consecuencia de los disparos intercambiados entre los presuntos. etarras y los funcionarios policia- les resultaron heridos un miembro. del presunto comando y wn policia nacional. Otras dos personas que, junto a los detenidos, ocupaban el rea la da por bien empleada, «todo sea por el bien de la democracia»; y frente a la constante conculcación de las liber- tades ciudadanas, frente a torturas, le- yes antiterroristas, GAL, peinados de barrios y pueblos, controles y cacheos vejatorios en carreteras y calles, «El País» no se recata en concluir que «du- rante estos diez años, aunque no pue- da decirse qué seamos mucho más feli- ces, es del todo seguro que somos mu- cho más libres». Así es como se expre- saba el día de su décimo aniversario el periódico que, en círculos de los medios de comunicación en España, ha sido ca- talogado como «diario paradigma de la Reforma». La monarquía ante todo «El País» considera a la institución monárquica como el pilar fundamental sobre el que se asienta el régimen polí- tico español. Para él, la monarquía ac- utilizado a algunos exiliados que retor- naron recién iniciada la transición, ha hecho hablar a personajes como Carri- llo, el ex-presidente de la Generalitat de Cataluña, Tarradellas, a escritores como Madariaga, etc. Estos republicanos reconvertidos han hablado en las páginas del diario para expresar sus respetos y simpatías por el rey, su reconocimiento por el quehacer de la monarquía en la consolidación de la democracia. Así fue como, el 14 de “abril de 1986, en un artículo titulado «Siete años de consenso», declaraba: «Hasta la misma oposición republicana reconoce que hoy la cuestión no se plantea entre monarquía y república, si- no entre democracia y dictadura». Para «El País» la cuestión está clara: o la mo- narquía parlamentaria o el caos. Su tratamiento de la figura del rey es- tá rodeado de un respeto que roza la ve- neración. Considera al monarca como el gran campeón de la transición, el re- presentante más genuino del espíritu es- pañol, un representante que, cuando viaja por el mundo, parece que lo hace vendiendo democracia a diestro y sinies- tro. Los discursos del monarca son re- producidos, comentados y glosados ampliamente, deshaciéndose en elogios hacia su bien decir... o excusando los deslices oratorios que se producen, co- mo ocurrió cuando, en un viaje a Lati- noaméica, se descubrió que un discur- so estaba calcado de otro de Felipe González. Por supuesto, en las páginas de «El País» no aparecerán nunca los chistes o anécdotas que corren de boca en bo- ca entre la gente del pueblo. El rey está muy por encima de esas «bajezas», no es de derechas ni de izquierdas, no per- «El País» considera a la institución monárquica como el pilar fundamental sobre el que se asienta el régimen político español. tual no es la impuesta por Franco, sino el gran recurso que permitió pasar de una dictadura a un Estado de derecho sin traumas violentos. Ha llegado a sos- tener que, mientras tengamos monar- quía parlamentaria, existirá la democra- cia en España. Todo atado y bien atado... Para este diario la monarquía parla- mentaria era la única vía posible que quedaba para emprender el proceso y la estabilidad política y de concordia en- tre los españoles, la única capaz de su- perar la «secular ingobernabilidad de nuestro país». En este sentido se ha ayudado de «republicanos recalcitran- tes», de los «de antes»; por ejemplo ha 13 tenece al mundo del capital ni del tra- bajo, está ajeno a errores de Estado, de- ficiencias institucionales, corrupciones y abusos de poder... Su intención de que la monarquía no sufra deterioro al- guno es tan grande, cuando menos, co- mo la preocupación constante que por esta cuestión muestra la totalidad del mundo político oficial de España. Los demás miembros de la Casa Real son objeto de frecuentes apariciones en las páginas del diario, presentándolos en muchos casos bajo unas circunstancias que pretenden ser reflejo de la paz y la estabilidad que, asegura, dice reinar bajo su mandato. Así, por ejemplo, Don Juan, el padre del rey, es presentado co-

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«El País»: El periodismo al servicio del sistema mo el principal promotor de la vocación democrática de su hijo, situándolo a la vez como una figura a la que los espa- ñoles deben reconocimiento por lo lo- grado y por ser la herencia viviende de la mejor «España monárquica con trans- cendencia europeísta». El principe Felipe adquiere en el pe- riódico, mientras se recoge cada porme- * nor de su educación, la encarnación del futuro de una España que emprende una nueva y sobre todo larga era de su história. La vida de las infantas es na- rrada eliminando el protocolo real para situarlas prácticamente como ciudada- nas que trabajan y conviven como la mayoría; «El País» se ha venido mos- trando cómo un gran hacedor de ima- gen populista, moderna, sobria, reple- ta de matices de campechanía de la vi- da de la Casa Real. Con todo esto, «El País» se ha con- vertido en un duro competidor del dia- rio «ABC». Hoy ya no hace falta recu- rrir a este clásico diario monárquico pa- ra encontrar los pormenores de la vida de la realeza española, la crónica de su vida oficial o personal o la mejor defen- sa y apología de la institución. Aún va más allá, haciendo funciones propias de las revistas calificadas del co- razón; así lo hizo, por ejemplo, al publi- car durante algunos días una serie de trabajos monográficos de las «bodas de plata de los reyes». O cuando se erige en cronista de la realeza europea en el poder, de los regímenes democráticos que disfrutan sus súbditos, de su vida cotidiana... Incluso presenta las preten- siones de poder de algunas casas rea- les destronadas y de personajes exilia- dos de la aristocracia, que aún añoran volver a recuperar sus tronos perdidos, como son los casos del hijo del falleci- do Sha de Persia, príncipes búlgaros, ru- sos, yugoslavos, etc. Un parlamento que no se distancie de los ciudadanos La institución parlamentaria es para «El País» un pilar fundamental como lo pueda ser la monarquía y, al igual que lo declarado con respecto a ésta, sos- tiene que mientras exista vida parlamen- taria, existirá democracia en España. A veces ha llegado a decir que, en última instancia, «la verdadera España se forja y se vive en el hemiciclo». Pero ante el triste y aburrido espec- táculo que se nos ofrece desde los he- miciclos, la tarea de «El País» va más allá de ensalzar o defender esta institución, como hizo durante el 23-F, cuando el diario proclamaba indignado que la pri- mera casa de los españoles había sido mancillada; desde siempre la preocupa- ción que más destaca en sus páginas ha ido dirigida a evitar a toda costa que los ciudadanos den la espalda al parlamen- to. Dicho de otra manera, esto viene a significar tanto azúcar a la «España ofi- cial» para que cambie de imagen y dé apariencia de preocuparse por «los de abajo», como el enmascarar y ocultar tanto las medidas antipopulares que nos preparan los padres de la patria, como la opinión que la «España real» tiene de ellos. La realidad es que este diario nunca ha ignorado que una de las formas de mantener fija la atención de los ciuda- danos por la vida oficial, por mantener- les dentro de los límites de la legalidad, tiene mucho que ver con mantener en- cendida la ilusión por lo que sucede en La revista «Tiempo» se hizo eco de las activi Los que mandan en el Consejo d Jesús de Polanco Gutiérrez, propietario de Alianza Editorial y del holding de editoriales Timón. presa, Prisa, que edita «El País» está compuesto por las siguientes personas: Presidente: Jesús de Polanco Gutiérrez, propietario de Alianza Editorial y del holding de editoriales Timón, formado por Altea, Alfaguara, Taurus, Santillana y Mangold. Fue, hasta 1983, miembro de la Comisión Trilate- ral, un grupo formado por personas pertene- cientes a los países más industrializados del mundo. Vocales: Jesús Aguirre y Ortiz de Zára- te, duque de Alba, exsacerdote católico, miembro de la Comisión Trilateral y uno de los miembros más importantes de la aristocra- cia española y terrateniente. E L Consejo de Administración de la em- Javier Baviano Hernández, director ge- neral de la empresa, uno de sus miembros fundadores. Juan José de Carlos y Aparicio. Juan Luis Cebrián Echarri, director ge- neral de la empresa y director del periódico. Matías Cortés Domínguez, uno de los abogados más controvertidos de la alta socie- dad española. Fue abogado de Ruiz Mateos, compañero de bufete y de negocios mobilia- rios de Oscar Alzaga, que fue presidente del Partido Demócrata Popular y de Coalición Po- pular, y de Gregorio Marañón. Ricardo Díez Hochleiter, fue uno de los principales impulsores de la reforma de la edu cación impulsada por el Opus Dei. 14

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Matías Cortés, consejero de «El País». las Cortes, por sus evoluciones y su tra- yectoria. Es consciente de que la fun- ción principal del parlamento es al de ser un catalizador de base social de apoyo al sistema. Su tarea periodística encaminada a favorecer que el parlamento funcione es una obsesión siempre presente cuando se erige en velador de la pureza de la ins- titución. De ahí que se revuelva en crí- ticas cuando «los parlamentarios no den una imagen de su responsabilidad, pro- piciando con ello un distanciamiento en- tre la vida institucional de la democra- cia y la sociedad civil». A este efecto hu- bo un tiempo, por ejemplo, en el que echaba la culpa al «rodillo socialista» de la apatía y el aburrimiento con que se vivía la vida parlamentaria; más tarde, a la práctica desaparición de la izquier- da o la descomposición de la derecha; incluso clamaba por la potenciación del grupo mixto del Congreso. A este respecto el 4 de mayo de 1986, en un artículo tituldo «Memorial para las elecciones», Cebrián hacía todo un re- paso de los males que aquejaban al sis- tema parlamentario español. En él que- daba constancia del fracaso real del sis- tema del bipartidismo al que, en un tiempo no muy lejano, el periódico ha- bía augurado largos años de vida si- guiendo el ejemplo de las democracias europeas; se hacía mención de la extre- ma dificultad para el nacimiento de nue- vos líderes que atrajesen a los electores y mantuviesen la ilusión sobre la vida parlamentaria; se lamentaba del deterio- ro de los debates y la falta de interés de- bido a que todo «está girando en torno a cadáveres vivientes en nuestra histo- ria política»; remarcaba su impaciencia por el «vacío de representatividad a la izquierda del PSOE», la «inoperancia e inutilidad del senado»; la «desespera- ción de la oposición conservadora», cu- yo espacio político se había quedado re- ducido a meros aspectos marginales al serle arrebatado su espacio por la polí- tica del PSOE y su gobierno. Para remediar la caótica situación par- lamentaria, el diario exponía sus reme- dios: conservar a todo trance las for- mas, ofrecer sobre todo una buena ima- gen, ser incluso más retóricos que nun- ca, más difusores de promesas que en anteriores ocasiones. Recordaba a los parlamentarios el papel que tienen es- tas instituciones en los países de regí- menes como el de España, un papel que, por lo demás, ha guiado la actua- ción de las Cortes españolas desde su inauguración; en este sentido concluía: «Los aspectos de teatralidad drama y comedia me siguen pareciendo consus- tanciales al juego politico de la demo- cracia, pero lo esencial es que estas re- presentaciones sean de calidad y 10 un rollo insufrible para los espectado:es». Ultimamente, «El País» sigue cor: su preocupación parlamentaria, viendo im- potente el progresivo aislamiento de la institución. Asi, el 13 de febrero de 1987 decía que había que: «revitalizar el par- lamento, para detener el desgaste de la legitimidad de la institución más carac- terística del régimen democrático». Un gobierno capaz de gobernar... aunque sea socialista Para «El País», que un gobierno go- bierne significa una cosa más que na- da: que administre con firmeza los in- tereses capitalistas pero salvando la ca- ra del sistema. En eso consiste el secreto- de lo que llama «consolidar la democra- cia». Esta es una exigencia que se ha repetido de un gobierno a otro. Pero cuando se concreta, significa, por ejem- plo: eliminar o «reducir a los aspectos marginales que le corresponde al fenó- Administración Diego Hidalgo Schnur. Ramón Jordán de Urries y Martínez de Galinsoga. Gregorio Marañón y Bertrán de Lis abogado socio de Matías Cortés. tega Spottorno parece que cuenta con una buena cantidad de acciones. Francisco Pérez González. a" Solana. Juan Salvat Dalmau. Fernando Pérez-Mínguez y Gutiérrez- Jesús Aguirre y Ortiz de Zárate Ramón Mendoza Fontenla, presidente del club de fútbol del Real Madrid. Fue el pri- mer empresario que hizo negocios con el pe- tróleo soviético en tiempos del franquismo, aliado con el ministro de Comercio Fernández Cuesta. Propietario de una cuadra de caba- llos. Alvaro Noguera Giménez. José Ortega Spottorno, hermano del pre- sidente de honor, José Ortega. La familia Or- Jesús de la Serna y Gutiérrez-Repide, subdirector del servicio exterior del diario. Ramón Tamames Gómez, fundador de la Federación Progresista Independiente, miembro de Izquierda Unida, antiguo militante del PCE, economista, diputado y concejal en el Ayuntamiento de Madrid. Ñ Guillermo Uña y Díaz-Pedregal. El secretario del Consejo es José María Aranaz Cortezo. 15 duque de Alba, miembro de la Trilateral.

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«El País»: El periodismo al servicio del sistema meno terrorista», domesticar o en su ca- so reprimir «civilizadamente» toda con- testación social, laboral o política, ser un hábil y constante creador de ilusio- nes, solventar la crisis económica lo- grando que los ciudadanos acepten las de la existencia de una crisis de siste- ma; por eso alienta y tranquiliza a los ciudadanos para que mantengan la es- Peranza en el buen hacer de un siguien- te gobierno, en que el próximo hará lo que no cumplió el anterior. ¿Nunca se verá en las páginas de «El País» “el reconocimiento de la existencia de una crisis del sistema. medidas gubernamentales sin rechistar o «solidariamente», según el dicho de moda.” “. En definitiva, hacer un Estado moder- ho y europeo, logrando que la sociedad acepte de buena gana la OTAN, la CEE, los gastos militares o las leyes especia- les. Cuando todo esto y varios capítu- los más de la alta política no funcionan a pleno rendimiento o son rechazados por los ciudadanos y encima el aisla- miento institucional es creciente, para «El País» el gobierno ya no gobierna; en- tonces, como pasó con la UCD en sus tiempos y ahora con el PSOE, empie- zan los consejos y exigencias de Cebrián y las llamadas de alerta e incluso las amenazas o el clamor por el «recam- bio». Pero lo que nunca se verá en las pá- ginas de «El País» es el reconocimiento La extinta UCD conoció bien esta es- trategia de «El País». Primero fue pre- sentada como una coalición tan eficaz que fue capaz de poner en marcha «la difícil e histórica tarea de la transición». El presidente Suárez era todo un person- je en sus páginas, por «su aplomo, efi- cacia y capacidad». Pero a medida que la UCD se iba descomponiendo, y con ella el gobierno. «El País» presentaba la gestión del ejecutivo como superada por la: marcha de los tiempos, por la «reali- dad nacional»; incluso en los últimos meses lo catalogaba como un «freno para la democracia». En las páginas del periódico se asis- tió a todo un bombardeo editorial y de noticias reivindicando el «cambio», por el que «El País» clamaba con inconte- nible impaciencia, convirtiéndose en una especie de mentor cualificado de Pedro J. Ramírez y Juan Luis Cebrián, directores de los dos periódicos más importantes de la reforma franquista: «Diario 16» y «El País». 16 los que cifraban que la suerte de Espa- ña dependía de la llegada de los socia- listas al gobierno. Sus posiciones polí- ticas, siempre inspiradas en lo que se ha llamado la «derecha civilizada», recla- maban en aquel momento un gobierno que gobernara aunque fuese socialista. Con la llegada de Felipe González al ejecutivo se observa un proceso infor- mativo semejante al recibido por sus an- tecesores, al menos se ha calcado la parte de las alabanzas y apoyos abier- tos que tiempo atrás había dedicado a los ucedistas, Fue el tiempo en que el primer gabinete socialista fue reconoci-' do como un conjunto de campeones del cambio con proyección histórica, Así, en 1983, un año después de las elecciones generales de noviembre de 1982, hacía toda una apología ministe- rial con las siguientes palabras conteni- das en el artículo «Año del cambio»: «Los ministros económicos pertenecen a la nueva generación de españoles em- peñados en hacer las cosas bien y no por el reparto del pastel del poder... En Educación, en Sanidad, en Trabajo, en Justicia existen equipos de mujeres y de hombres que aúnan a su tradición de- mocrática su probada historia de lucha por las libertades y con objetivos de transformaciones profundas de la socie- dad». Para «El País» el gobierno socialista tuvo un tiempo de eficacia —mientras duraron las ilusiones que generaron las espectaculares promesas preelectorales que precedieron al primer gobierno—; un tiempo que el diario prolongó hasta fechas muy próximas a las elecciones generales de junio de 1986 y que reco- gía de esta manera: «El gobierno socia- lista presume, con razón, de haber lo- grado un período de estabilidad demo- crática sin precedentes en nuestro país». Pero su actitud empezó a cambiar con la pérdida de un millón largo de votos por el PSOE y la fuerte contestación so- cial y laboral. Así mismo, los males ca- talogados por el diario como clásicos de la sociedad española, como el paro y el «terrorismo», avanzaban y «El País» mostraba su impaciencia o se indigna- ba por la falta de soluciones a los mis- mos; Barrionuevo aparece entonces co- mo un ministro «torpísimo» y su equi- po mostraba una «incompetencia ina- guantable»; Solchaga o Croissier no ha- cen más que «caldear los ánimos» de los trabajadores; los ministros de Sanidad, Justicia, Educación, etc. son presenta- dos como incapaces de resolver siquie- ra los problemas domésticos de sus pro- pios departamentos. La labor de la mayoría socialista en el

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ORGANISMO ABC EL PAIS DIARIO 16 YA EL ALCAZAR . Medida 1P+1 2451 M 7P+1'24+40M 6P+1'24+7M 2P+1:24+42M 4M MINISTERIO DE CULTURA 7 Importe 4.026.460 7.979.300 3.654.400 1.358.500 20.000 Medida 2P+49M 7P+11M 2P+32M 2P+8M MINISTERIO DESANIDAD Importe 902.700 7.050.600 1.677.200 918.000 MINISTERIO DEECONOMiA Medida 15P+35M 15P+21M 12 P+20M 13P+2M FHACIENDA impone | 5.935:980 | 15.957.900 ] 6.820.100 | 5.024.500 A Medida 27P+26M 29P+31M 20P+22M 11P+32M 4M OTROS MINISTERIOS NN Impore | 10.527.910 25.006.100 9.678.700 4.297.000 34,000 ; Medida 62P+1/2+39M 58P+3M 41P+38M 29P+25M 56M EMPRESAS PUBLICAS : Importe | 22.043.730 58.040.700 21.444 200 12.121.000 60.000 Medida 36P+1:24+2M 50P+36M 20P+43M 12P+1:2+2M A COMUNIDADES AUTONOMAS | Y AYUNTAMIENTOS impone | 15.640.270 | 45.807.800 | 10.781.700 5.363.600 sn Medida | 154P+1/2+202M| 166P+1/2+142M | 101P+1/2+162M 70P+111M 14M 5 TOTAL DEL MES... -_ Importe 59.077.050 | 159.842.400 | 54.056.300 29.082.600 114,000 Medida |i372P+1 2+18M]1379P+1 2+79M]803P+1 2+145M 701 P+134M 32 P+81M TOTAL DELANO : importe | 516 236 070]! 224 858 340] 429.809.900 | 262.375.760 Y 15.107:300 | «El País» cobra tanto dinero por publicidad estatal como todos los demás periódicos madrileños juntos. Congreso es situada como causante en grado bastante elevado de la falta de di- námica parlamentaria; el mismo parti- do socialista es considerado como una «gran máquina electoral» pero incapaz de hacer algo más. Manifiesta que los informes del presidente sobre los esta- dos de la nación carecen de novedades y son fríos, incapaces de convencer a nadie, incluso sostiene que el carisma de Felipe González está muy distante del que tenía en sus primeros años de man- dato. De esta manera, personajes que has- ta aquel momento parecían inamovibles en el gobierno, aparecen en sus páginas cayendo en una dinámica de impopula- ridad creciente. Se hace eco de supues- tas crisis gubernamentales y abunda en la existencia de fuertes discrepancias con el sindicato UGT e incluso entre el presidente y su equipo ministerial. Hasta se permite entrevistar al vicepresidente Guerra para que se manifieste sobre"un hipotético relevo de su jefe por él mis- mo. Mientras esto sucede, personajes como Suárez y su CDS aparecen en sus páginas llenos de futuro. En todo caso, para «El País», los ma- les que atraviesa España tienen su base en que el gobierno empieza a no gober- nar, sobre todo su presidente, contra quien empieza a cargar las tintas. Lejos FE quedan los 10 millones de votos y lejos los tiempos en que «El País» proclama- ba alborozado que «España vive ahora, —con el primer gobierno del PSOE— una nueva experiencia socialdemocrá- tica, cuando la socialdemocracia se des- ploma, o se transforma hasta la desfi- guración, en los países de la Europa Oc- cidental». Como un padre para sus lectores La sección de «Cartas al director» en «El País» es algo más que un reclamo utilizado para el afianzamiento del pe- jor periodismo de la Reforma; y va más allá todavía, no dudando en utilizar las propias opiniones de los lectores para apoyar al sistema y «hacer democracia» o como entienden ellos la democracia. Una idea a transmitir, quizás la más destacada, es la de querer dejar cons- tancia en cada ejemplar que nadie que se dirija a «El País» es rechazado, que todo el mundo es atendido sin distinción de clases e ideologías. En otros térmi- nos, que el periódico es fielmente res- petuoso con el principio de libertad de opinión y que defiende la libertad de ex- presión de los ciudadanos con el ejem- plo por delante. El periódico lanza presidentes de gobierno para tirarlos al cabo de seis O siete años. riódico en el mercado o para mantener una atención constante de sus lectores y poder ganar a otros; esta faceta, que es común a todos los diarios, es reba- sada en «El País» para convertirse en un recurso con el que se pretende demos- trar de continuo su talante «pluralista» y de destacada tribuna pública del me- 17 Muestra predilección por aquellas car- tas que tratan temas casi cotidianos, por temas no políticos o ideológicos; eso sí, aquellas cartas que avalan y defienden el estado de cosas imperantes en nues- tro país, los apologistas de la «democra- cia española», tienen vía libre cada día en la sección. A veces también utiliza

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24 | SOCIEDAD PRENSA EL PAÍS, jueves 9 de julio de 1987 Subvenciones por difusión, consumo de papel y reconversión tecnológica SUBVENCIONES MÁS SIGNIFICATIVAS DEL ESTADO A LA PRENSA El Estado concedió 2.645 millones de pesetas al Periódico. pl Papel Total en ayudas a la Prensa en el año 1986 pr El Correo Español-El Pueblo Vasco 20.090.718 45:595.608 23.593.539 80.319.865 EL PAÍS, Madrid 0,70 pesetas por ejemplar y de ElDiario de Avisos — 8256.49 1615422 — 987.51 c El Estado concedió 2.645 millones de pesetas en ayudas a la Prensa en — 50.001 en adelante, 030 pesetas AM == 1OJAGNZ 930uzZ00 489060 2056781 Í de difusión mn propia lemplar, Estoganá de. Castellón Diario Independiente 4.721.928 — 1.410.396 6.140.264 concepto ión, consumo de papel prensa y facción por ejemplar. Estos mismos da- Demo de Intormación el Comercio 8.148.908 6.442.016 13.601.852 20.222.578 > gica en 1986. Ni la empresas per ficiaron de las tos se han multiplicado a su vez Diario de Pontevedra 3591660 1.215.980 1807620 » ayudas a la difusión (1.032 millones d de pesetas) fino dentro como fue-— por el número de días que la pu- El Correo de Zamora 4448873 1482528 DAGA 6.100.785 ra de España. Las ayudas al consumo de papel prensa nacional (1.098 — blicación haya sido editada du- El Dia de Cuenca 1.645.170 352.088 1.997.258 ;) afectaron a 83 empresas, y durante el mismo ejercicio el Es- rante el mismo año. Esta ayuda — Diario de Ávila -—— 2.808.352 50.450 2.058.802 tado, concedió ayudas por reconversión tecnológica (515 millones de se complementa con la concedi- — Diario de Burgos 6.676.928 3.64B.016 5.447.205 15.772.230 pesetas) a 61 periódicos y a cuátro agencias informativas. da a la difusión en el extranjero Diario ds Córdoba 6.693.887 2.339.456 1.074.589 10.107.982 que se ve favorecida con 10 pese- Diario de la Costa del Sol 354.353 690.368 4.244.721 Estos datos, distribuidos por me- to un total de 2.696 millones de — tas por ejemplar difundido en el Enea Das A a e 5.107.960 14685223 dios concretos, se encuentran ya pesetas en ayudas que se reparti-. exterior en el caso de un periódi- ¿pio a a! en el Congreso de los Diputados rán en papel prensa (1.032 millo- co que aparezca al menos una Eaicizar 10:520.328 11971516 a disposición de las comisiones nes), difusión (1.098 millones), vez por semana. La Mañana 905.656 3.298.796 correspondientes. Ayuda espe- reconversión tecnológica (456 El capítulo de ayudas al papel Foto-Sport 17.963.743 10.382.248 cial por la edición de nuevos pe- millones), publicaciones no dia- prensa es uno de los que más po- — Región 2.998.470 265.072 riódicos sólo fue concedida a la rias (20 millones) y asociaciones lémicas y críticas suscita entre Punt Diari 5.881.229 2.630.108 empresa editora del diario Meli- sin ánimo de lucro (456 millo- los empresarios de Prensa, quie- El Periódico de Cataluña 28.533.274 40.840.264 lla Hoy. Por otra parte la Admi- nes). La ley de ayudas y los de- nes estiman que esta subvención — ElFaro Astorgano 1.679.720 nistración denegó las ayudas por cretos y reglamentos que la desa- constituye una medida protec- O Amis no reunir las condiciones exigi- -rrollan ayudan más a los periódi-. cionista destinada más al sector — hana da Malatea Nata das por la ley a cuatro empresas cos de menor difusión. De esta papelero español que al de la Área Diario del Campo de Gibrallar 4.707.970 — 771.304 (consumo de papel prensa), a forma en el ejercicio al que co- propia Prensa. Metila Hoy 671.670 96.000. dos por difusión nacional y ex- rresponden estas ayudas se apli- El módulo de porcentaje que — Diario Montañés 740.334 tranjera y a cuatro las ayudas por có el siguiente modulo acumu- se aplica por cada kilogramo de 1.028.489 4.427.704 reconversión tecnológica, según — lativo: de O a 5.000 ejemplares de papel prensa español (8 pesetas/ — Ideal 976.488 9.212.288 Europa Press. difusión, 3 pesetas por ejemplar; kilo) revierte en la compra del La Verdadde Murcia 12974387 13378960 Para 1987 el Estado ha previs- de 5.001 a 50.000 ejemplares, papel nacional. Suar O 52.116.264 El Correo Gallego. 6.015.302 Diario de Extremadura. 76.054 — 1.327.088 E P JAIS Diario de Gerona-Los Silos 4.917.561 2405.92 Deia 19.656.738 16.007.800 SEMANAL Jornada Deportiva 828.558 e Menorca 394.126 996.664 MER A + inormaciór 1.691.965 14.196.128 La Nueva España 10.940.675 10.107.064 Diario de Las Palmas 8.002.774 La Provincia 14.489.935 Levante 10.085.181 —11.138272 El Correo de Andalucia 7354247 461272 Marca ZO TILA1O 22.964.272 El Faco de Vigo — A ADAS2I 12.637.092 Las Provincias de Valencia 15.194.758 17.730.528 Í j El próximo domingo EL PAÍS SEMANAL inicia E Iisbsser 11106280 (9 ns la publicación de los relatos de verano. Escritores Es dl ienei BNTN Sas 214tJH consagrados como Patricia Highsmith, Michael El Merlo e Aragó TASOASAS 23OI OS OJITOS t9s8tOEr de, An uUrg: rre] Información, Diario Indepen- En thony Burgess, Torrente Ballester y cient dela Prodinia 5.500.760 1605.44 5790158 13.085262 Vázquez Montalbán, junto a nuevos autores en Puede iaa ESO EIA, TODOS alza, como Martin Amis, Antonio Tabucci, Jesús Catas z 07309 z The Spanish Economic Nows Servico Ferrero o José María Merino, ofrecen a los Estar Tr E uo E Y 6951 , lectores de este magazine textos, en su mayoria Dia de za De teta TA inéditos, que confirman la recuperación de un iran Daly Sun esta 525124 z Majorca Dally Bulletin 525424 1WTOSO 12.198.907 género, el relato corto. El Mundo Deportivo TED ADTTZGTOG0N 00509 —ATNT59OS Navarra Hoy 6.626.555 4510712 524379 11.01.6486 El Norte de Casi 10.204.563 8539848 4240519 22.970.990 La Voz de Almeria 4.335.962 1.624.560 540.476 6.500.998 Esta semana La Roja 112.698 224344 1.025.714 11.962.696 Egin 16.060.337 8592144 1.717.983 26.370.414 lo misteri. Aval 19.620.874 12.759.472 14260817 43641.183 El cementerio misterioso A] Cuento inédito de Patricia Highsmith, la reina A IOQATATOR: PROUEZEN, MEAZEAM, de la novela negra. Segre —5211.509— 951948 DEE Sur 11.394.473 14.318.728 18.897.009 39590210 El Progreso de Lugo 5.821.426 2.440.206 795260 10.056.982 Mediterráneo 4852405 — 2.964.008 508184 0.424.597 Llegan los nuestros La Críc de ala DAT22 1047272 —Á—— ELPI 255.507 1T.114200 21 ASOATO 258509261 mardo Sciascia siembra el pánico en un EL PAÍS 6711276 aia ii Diarlo de Tarragona 5062331 2292512 1TOTGO7 8142450 casino de Sicilia. El Día, Peredo Aragarda Indoor 5519698 4.669.448 '1:307.324 11.490.470 La Tribuna de Albacete 3.090.756 — 813,632 2.501.900 6406.380 Diario de Lérida 1.545.970 596.588 2.002.658 Diario del Alto Aragón — 3:582.360 1.100.896 3700.627 — 8476.803 El Adelanto 5271.488 216.824 260782 7851.09 El Vigia 1AT.872 117.000 1.208.872 Jaén 3.800.910 809.596 4.700.446 Ta Región de Orense 6.244.309 T657904 12313190 58:644.145 - La Región de Orense (Internacional) 40.438.692 a «El Pgís» se llevó cerca de 260 millones de pesetas del Estado en 1986, el diez por ciento de lo que el gobierno concede a todos los periridi= cos juntos. 18

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viene de la pág. 17 lo contrario, o sea, aquellas cartas que ayudan a criticar determinados aspec- tos del quehacer gubernamental. En es- te orden de cosas ha sido curioso ob- servar cómo en las fechas precedentes a la convocatoria electoral del 10 de ju- nio del presente año. «El País» se ha per- mitido el lujo de sacar cartas cuya cons- tante era el desencanto del PSOE e in- cluso su intención de abstenerse en las ¡elecciones. ,, También le gusta el juego de los con- trarios, el maniqueísmo de aquí hablan los buenos y*los malos, hay que oír las dos partes, etc.; por eso le interesan que aparezcan, por turno o a la par, estu- diantes, y catedráticos, obreros, amas de casa o jubilados y empresarios, poli- cías, la Administración, etc. Hasta se permite publicar alguna carta de militan- tes de organizaciones políticas ilegales que se encuentran en la cárcel, con su correspondiente réplica. Eso sí, la pala- bra final siempre la tienen los «buenos», la Administración. Otro juego favorito de «El País» es pu- blicar aquellas cartas que entran en po- lémica con algunos de sus cronistas, en- viados especiales o articulistas, para de- mostrar que sus publicaciones no dejan indiferentes a sus lectores. Gusta asimis- mo de publicar aquellas otras que par- ten de críticas dirigidas a Cebrián, a cuestionar algunas partes de sus artícu- los; de esta manera ¿quién podría pen- sar que «El País» no es respetuoso con sus lectores y que por encima de todo está la libertad de opinión? Otro aspecto destacado es el califica- tivo de colaboradores que «El País» da a los que escriben a esta sección, sean escritores de una sola carta o de varias, sean escritores indignados con el perió- dico y su tratamiento informativo o de acuerdo con su política. Como si la ela- boración del periódico fuese competen- cía también de sus lectores. Es tan padre de sus lectores que, en mayo pasado, en la sección de NACIO- NAL publicaba un largo trabajo hacién- dose eco de la muerte de un hombre, el cual no pudo hacer llegar una carta que tenía escrita y que fue encontrada ., por la policía al inspeccionar su domici- lio. Existe un techo muy concreto que li- mita esa libertad de expresión de que hace, gala «El País», un techo que sig- nificd, por ejemplo, que toda carta que se salga de la legalidad establecida, que desentrañe el fondo de problemas que el periódico mismo no ha querido de- sentrañar o que ponga en tela de juicio o rechace cualquiera de las instituciones básicas del Estado, no verá la luz en es- Los duques de Alba, representantes de la nobleza terrateniente, son también grandes ac- cionistas de «El País». ta sección. Es la aplicación de la famo- sa autocensura que «El País» en alguna ocasión ha manifestado ejercitar consi- go mismo, con la salvedad de que para esta sección es él el que hace de cen- sor de los propios lectores que le escri- ben. viene recortando una carta comprome- tedora. Con respecto a la sección dominical del Ombusman aparecida en noviembre de 1985 siguiendo el ejemplo de la pren- sa norteamericana, en realidad es una profundización de las Cartas del direc- La sección de opinión es una máquina periodística de hacer política como hay pocas en la prensa española. Cuando algunas partes de las cartas no gustan a los seleccionadores, porque sobrepasan los límites de la libertad de expresión establecida por el diario, la re- corta, publicando extractos tan desilva- nados, a veces tan escuetos, que son una mera caricatura de la carta origina- ria. Claro es que todo esto lo camufla tras aviso previo y continuo de que pue- de extractar o resumir a su voluntad, se- gún el espacio disponible. Se ha dado el caso de que para hacer ese espacio «menos disponible», inserta el famoso Aviso a los lectores allí donde les con- 19 tor, con la salvedad de que también pre- tende dar la idea de que «El País» fun- ciona como nuestra bendita democra- cia, con Defensor del Pueblo incluido. «Opiniones» que confluyen en el mismo fin La sección de opinión de «El País» es una máquina periodística de hacer po- lítica como hay pocas en la prensa es- pañola. En ella los colaboradores son un pilar indispensable. Las mejores plumas, que no son pocas, de todo el mundo

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«El País»: El periodismo al servicio del sistema político, ideológico, cultural o económi- co de la España oficial, han desfilado por esta sección. De esos colaborado- res se vale el periódico para sus fines en favor del sistema. Para cumplir este objetivo parte de la premisa de que los personajes firman- tes han de ser reconocidos en sus ám- bitos concretos o a nivel nacional, que 16 de julio de 1987 JOSÉ'MARÍA MARTÍN PATINO El “cambio sin proyecto Sin partitura no puede haber concierto. Por mucho que afinemos las cuerdas y que el concertino prodigue los so- los no se va a lograr el cambio fino que anunció el porta- voz del Gobierno. Se gobierna para administrar y no al contrario. Si llegamos a administrar podremos hacernos a la idea de que es posible gobernar el cambio o encau- zar la modernidad. Con otras palabras: convertir la mo- dernización en progreso. No hay partitura para este con- cierto. El proyecto político tiene que irse perfilando al administrar, al concertar a las partes contendientes. La información, la transparencia de los verdaderos in- tereses de los grupos o sectores, el diálogo social, el debate público, son necesarios y previos a la ne- gociación propiamente política. No se puede separar la concertación socioeconómica de la concertación auto- nómica. No se pueden utilizar los medios culturales (es- cuela, universidad, medios de comunicación) sin concertar en común los fines o metas pretendidos. No se puede gobernar el cambio sin proyecto político. Pero sí es posible dar mucha más participación a toda la sociedad en la elaboración de ese proyecto. El funcio- namiento de la justicia, de la sanidad, de la enseñanza y del aparato productivo y, por supuesto, el de las auto- nomías se consigue mejorando las relaciones más que em- peñándose en discutir eternamente los contenidos. * Un cualificado representante de la Iglesia Cató- lica española. formen parte de esa llamada «inteligent- sia» con proyección internacional que todo un buen régimen occidental se pre- cia de tener. En base a poner en mar- cha sucesivamente las más diversas opi- niones y sobre temas de gran variedad, algunos de apariencia inocente, se va lo- grando conformar una especie de hemi- ciclo de papel, un remedo de parlamen- to, cuyo reglamento y vigilancia ideoló- gica la imparte la dirección de «El País». De esta manera, puede verse en la sección la mejor política de última hora tratada desde todos los ángulos, de acuerdo con las más urgentes necesida- des, escrupulosamente ceñida a los marcos constitucionales, con matizacio- nes que favorezcan la mejor difusión y sirvan de propaganda; que parezcan co- sas siempre nuevas como quien descu- bre que los valores de la «democracia» son una fuente de innovaciones inago- table. Para esta función concurren per- sonajes de la derecha y de la «izquier- da», centrists o demócratas cristianos, monárquicos de siempre y republicanos fieles a la Reforma, ideólogos del ante- rior régimen reconvertidos a la «demo- cracia» con otros nuevos nacidos a la vi- da oficial después de la «transición». En cultura ocurre lo mismo. Vemos aparecer a novelistas o ensayistas de la última hornada con otros que tienen si- llones en la Real Academia de la Len- gua; filósofos del más puro estilo casti- cista y reaccionario español junto a van- guardistas. La llamada cultura de la postmodernidad y los que tratan sobre ella cuentan con no poca predilección por parte del periódico. El abigarramiento de colaboradores desde que apareció el diario constituye CONTROL DE LAS ACTIVID] Ala izquierda, un detalle de la entrada de la fábrica el dia de li Zubimendi, Azkoíti, en un coche celular carino de la cárcel, EL Pals, Madrid La documentación intervenida a ETA Militar en la fábrica Sokoa de Bebobia (Francia) el pasado noviembre revela que en los últimos años la orga- nización terrorista ha prestado ayuda económica a Herri Batasuna (HB), a algunas de las organiza- ciones integradas en esta formación política y a toda una recopilación de los mejores pensamientos de la sociología que, tan- to por la derecha como por la izquier- da, sustenta al poder. También, para avalar la «democracia», cuenta con colaboradores reconocidos oficalmente en diversos estados de la Europa Occidental. Hasta se permite contar, de vez en cuando, con intelec- 10 magníficas láminas linograbadas, realizadas por los presos políticos. Los principales protagonistas del ingreso y permanencia de España en la OTAN “cocidos en su salsa nuclear” Cada carpeta contiene nueve láminas más la portada en color, y se vende al precio de 600 PTAS. Se trata de una tirada limitada. Pedidos al apartado de AFAPP de Madrid. Aptdo. 15.220 - 28080 Madrid enviando un giro postal o un cheque por su valor. 20

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ESPAÑA EL PAÍS, sábado 14 de marzo de 1987 DE ETA EN EL EXTRANJERO yA] . EFE / JESUS URIARTE ión policial. A la derecha, uno de los detenidos, el presunto etarra José Arrieta rmanece en la actualidad. 00 y 80.000 pesetas las organizaciones vés de la empresa Sokoa ivos considerados afines. El Partido cialista Revolucionario (HASTI), las (Jarrai) y la propia HB figuran como s de una serie de partidas de dinero pequeños recibos escritos a mano y sados con el nombre del etarra que so- trega. - de lo que se define enigmática- mente como grupos afines o cen- tros culturales, a la compra de explosivos y armas, pasando por los gastos de viajes o por el abono de recibos telefónicos a algunas de las familias de los etarras expulsados por Francia Argelia y España mantienen relación "permanente sobre _ la presencia “etarra” EL PAÍs, Madrid Santiago Varela, director general de la oficina del portavoz del Go- bierno, dijo ayer, en la habitual conferencia de prensa tras los consejos de ministros, que los Gobiernos español y argelino mantienen “una relación perma- nente” con respecto a la presen- cia de etarras y que, por los con- ductos oficiales normales, el Eje- cutivo español había solicitado en la última semana al argelino información concreta sobre Ig- nacio Aracama Mendía y María Belén González Peñalba, los dos etarras que acompañaban a Txo- min Iturbe cuando éste falleció en accidente. Según Varela, el Ejecutivo es- pañol dispone de “informaciones no oficiales”, obtenidas “a través de los servicios de información”, sobre la presencia de miembros de ETA en Argelia. Varela, quien no quiso extenderse al respecto, precisó que esos datos no habían llegado a España por la vía de esos servicios de información. Preguntado si el Gobierno te- nía previsto pedir la extradición de alguno de los 11 etarras que ahora están en Argelia, el direc- tor general de la oficina respon- dió: “Me va a permitir que no responda a esa pregunta”. Al in- sistir otro periodista sobre la misma cuestión, Varela precisó que “el Gobierno no tiene ningu- na decisión al resmerto” tuales progresistas de prestigio mundial como Eduardo Galeano o Mario Bene- detti, para que escriban de España, de la literatura, los derechos humanos y la vida de los pueblos oprimidos de Amé- rica Latina; aún así, éstos no abundan porque siempre se corre el riesgo de que le salgan respondones; no son «segu- TOS». Por último, esta sección también es una máquina de crear líderes de opinión en todos los aspectos, posiblemente fu- turos candidatos a puestos de relevan- cia en instituciones, partidos, etc. Qui- zás esto lo haga para ir contrapesando el descrédito que van dejando tras de sí personajes excesivamente vistos de la España oficial. 18 de junio de 1987 EL PAIS PROMOTORA DE INFORMACIONES, DOCIEDAD AMONALA (PERA) El secuestro como protesta El secuestro de empresarios o directivos por par- te de trabajadores es un hecho que sobresale entre todos los que han contribuido a dar una imagen vio- lenta a la ola de conflictos sociales y laborales que ha sacudido España en los últimos meses. Junto a los cortes de carreteras y vías férreas, el incendio de ve- hículos y la colocación de barricadas, entre Otras accio- nes de fuerza, la detención ilegal de empresarios se ha configurado como un instrumento para llamar la atención de los poderes públicos sobre empresas en reconversión o sobre reivindicaciones laborales. Desde que el 11 de marzo pasado fuera retenido por la fuerza el gerente de Forjas y Aceros de Reinosa, Enri- que Antolín, poco después de ser designado consejero del nuevo Gobierno vasco, la misma escena se ha repe- tido con cadencia preocupante en el conflictivo escena- rio laboral de los últimos meses. Y en alguna ocasión, el procedimiento ha sido imitado con éxito fuera del marco laboral, como es el caso de la retención por los vecinos de Aldeadávila (Salamanca) del vicepresidente de la dipu- | tación salmantina, en protesta contra el proyecto de ins- talación de un laboratorio de residuos radiactivos. La pru- dencia política a que sin duda obliga el áspero fondo social en que florecen estos hechos induce a califi- carlos eufemísticamente de retención, cuando, en sí mismos considerados, ofrecen una nítida aparien- cia delictiva, lo mismo que la llamada retención po- ficial encubre casos de detención ilegal, o la reten- ción revolucionaria, de la que sin el menor pudor habla Herri Batasuna refiriéndose a los secuestros de ETA, oculta, ni más ni menos, que la extorsión y el crimen. Pero no solamente el Estado está obligado a ac- tuar. Los sindicatos deben demostrar que están más interesados que nadie en que tales métodos desa- parezcan como instrumentos de lucha social. + En nombre de la estabilidad democrática se exi- ge también a los sindicatos que cooperen en con- trolar a los obreros más radicales. GACETA OBRERA TRABAJADORES LA REVISTA DE LOS 2 SIQUIERES CONOCER LA SITUACION DE LOS PRESOS POLITICOS POR SOLO 100 PTAS. suscríbete Un año: 1.000 ptas. Envía un talón o un giro postal a nombre de «Gaceta Obrera» al Apartado 9.029. 28080 Madrid. LEE AMNISTIA Para suscribirte, envia un talón o un giro postal (del im- porte que tu desees) a nombre de AFAPP al apartado 15.220. 28080 Madrid. 21

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El País dominical: Un preciosísimo banal para dar color a la publicidad sido siempre la gran contradicción del periódico. Los fundadores han abomi- nado —sobre todo al principio — del suplemen- to más que los lectores. La redacción ha hui- do de él como la peste. Sólo el departamento de publicidad lo ha apreciado en su justo tér- mino: un soporte publicitario de gran lujo. Contaba Martín Prieto, subdirector del pe- riódico durante muchos años y hombre de confianza de Cebrian, que «El País Semanal» fue el proyecto que más dolores de cabeza produjo al equipo de dirección. «Cambiába- mos constantemente de jefe del suplemento. A nadie nos gustaba ni el estilo ni la forma que salía. Hasta yo personalmente decidí hacerme cargo del suplemento. Todo fue inútil, cuan- do menos nos gustaba, más éxito tenía. Al fi- nal lo dejamos por imposible», decía Martín Prieto. «El País Semanal» es, sin duda el suplemen- to de publicidad del periódico. Privado de co- lor, en aras de una mayor seriedad y rigor «El País» ofrece el suplemento de los domingos E L suplemento dominical de «El País» ha El estilo rimbombante y panfletario aparece en los momentos más inesperados para ensalzar a un cantante. como una oferta a los productos que necesi- tan este tipo de propaganda de papel «cou- ché» y cuatro colores, al estilo de la televisión y de las revistas de colorines. El resto de las páginas se rellenan como buenamente se pueden. Por lo general con fo- tos estilo postal y un comentario preciosista de algún periodista-novelista. En los últimos años, «El País Semanal» ha ido conjuntando una serie de colaboradores fijos: Antonio Gala,?Juan Cueto, Fernando Fernán-Goméz, Josep Vicent Marques, Augusto M. Torres, Vicent Ventura, Rosa Montero, Sol Alameda, Diego A. Manrique, Feliciano Fidalgo, Maruja Torres, etc. Cada uno tiene, en la práctica, una sección deter- minada, que en los artículos «a página com- pleta» llevan incluso un título de sección per- sonal. «Dedicado a Tobías», un perro, es la sec- ción de Antonio Gala. Juan Cueto en «la cue- va del dinosauro» escribe sobre la programa- ción de TVE. Fernando Fernán-Gómez cuen- 22 ta sus historias muy personales en «Impresio- nes y represiones», lo mismo que Maruja To- rres en «Ordinaria locura». JosepVicent Mar- ques hace un semanal examen de las relacio- nes sexuales en «Relaciones personales» y Augusto M. Torres se dedica a la crítica de las películas de la TVE. Como exponente del estilo de estos artícu- los, situados entre la banalidad, el cinismo po- lítico y el aburrimiento trascendental, baste el párrafo del actor y director más oficial de la socialdemocracia española —antes y después de la muerte de Franco— Fernando Fernán- Gómez: «En 1938, mi amigo el actor Manuel Alexandre me recomendó, en la escuela de ar- te dramático de la CNT, donde nos conocimos que leyera a Nietzche» («Paranoia», 19 de julio-87). Un toque de anarquismo nunca vie- ne mal para añadir un poco de rebeldía al ofi- cialismo, O esta frase de Antonio Gala sobre el femi- nismo, escrita en el artículo «Las madres y los hombres» (12 de julio de 1987): «¿Qué signifi- ca el feminismo de ahora? ¿Va a retornar la mu- jer donde solía? Yo no lo sé. Tobías no lo sé, Fueron las madres, no las mujeres quienes ri- gieron la tribu y acabaron por ser aniquiladas más que sustituidas. Me temo que las muje- res no estén dispuestas todavía para las gran- des generosidades matriarcales, Me temo que su aspiración última sea ocupar el lugar de los hombres, en vez de instaurar una sociedad nueva en que se uniesen armónicamente el or- den y la dicha, los dioses y las diosas, la Na- turaleza y el dominio de la Naturaleza. Me te- mo que lo que les ocurra, de momento, sea cambiarles a los perros los collares... ». Como se ve un dulce canto lleno de poesía en favor de las mujer-madre. O este otro fragmento del artículo «Yo, tu, él» dedicado a profundizar en la importancia actual que se da al «yo» frente a la gran ma- sa. «Desde hace un par de siglos dos ideas se enfrentan. El yo levantado para diferenciar- se, y el yo sacrificado en pro de la colecivi- dad. Tan opuestas se nos presentan como las dos ideologías que guerrean por el mundo (Si te soy sincero, nunca he sabido por qué, Lo encuentro artificial y falso. Acaso tu tengas la ocasión de comprobarlo). De un lado, el libe- ralismo burgués; de otro, la democracia socia- lista. Ya hoy día la contradicción tiende a no ser tajante: si nos fijamos, el capitalismo de- sindividualiza —o lo intenta— a sus súbditos, y el socialismo ha sido consecuencia acusa- do de rendirse al culto de la personalidad». Al

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Patricia Highsmith El cementerio misterioso Leonardo Sciascia Llegan los nuestros final el lector se habrá perdido, sin saber a don- de quiere ir a parar Gala, hasta que remata: «Sin argamasa, lo colectivo produce desen- canto e indigestión las ideologías: Cada-cual se retira, desentendido, a su vida privada». El tono de los reportajes y entrevistas que acompañan a las grandes fotografías en co- lor, es más o menos tel mismo que el de los artículos: preciosismo y naderías. El estilo rim- bombante y panfletario aparece en los mo- mentos más inesperados, por ejemplo para en- salzar a un cantante. Véanse estos memora-" bles párrafos dedicados por Diego A. Manri- que a Bono, el líder del grupo irlandés U-2, el 12 de julio: «Bono recibe constantes llama- das del plató y desaparece, aunque retorna apresuradamente y retoma la conversación co- mo si nada hubiera pasado. Sobre las tablas es una espada flamígera, un poseso que pro- yecta su ardor interior con dinamismo ilimi- tado». O la definición política: «Bono que se defi- ne como “agresivamente pacifista” ha evita- do escrupulosamente alinearse en uno u otro bando en cualquier conflicto político. Así, en la sangrante cuestión del appartheid está con- tra la violencia y con el obispo Tutu. Aunque su «Sunday, boody sunday» hace referencia a una matanza del ejército británico en Irlan- da del Norte, Bono hijo de madre protestante y padre católico manifiesta su más absoluta repulsa hacia acciones del IRA». A los entrevistadores-as de «El País» les re- sulta todo aceptable y comprensible, muy por encima de ideologías. Véase este párrafo de Rosa Montero en la entrevista al tenor Alfre- do Kraus (12 de julio de 1987): «El el principe del canto y, como el príncipe gatopardiano, ha tenido que adaptarse al cambio de los tiem- pos. Kraus, que es, creyente a su manera, aun- que no practicante, es hombre de talante li- beral, admirador de Fraga y desde luego una persona de orden. De un orden antiguo, co- mo un sólido aroma a principios morales. Aquí está, instalado en un mundo tan regulado que, de no mediar la obsesión por el canto, podría resultar hasta tedioso». Todos los personales de «El País Semanal» son irónicos y relativistas en casi todo. Como monseñor Iniesta, presentado como el obis- po de Vallecas que dice «El juego es un he- cho de la vida, y esto es un juego. La vida es un juego, y el juego es algo muy serio. En la vida hay que saber jugas». (19 de julio de 1987). Este preciosismo en el lenguaje hace que Feliciano Fidalgo, vea lógico y normal que la prostitución en las Baleares «el país más rico de España» sea producto del talante «liberal, tolerante y respetuoso...» de los habitantes de las islas. O el retrato que hace del financiero contrabandista Joan March: «es un fenóme- no que no se ha entendido, es un mallorquín que se lanza a tope y consigue algo; aquí, so- bre March, se escucha un discurso distinto al peninsular: fue quien compró los latifundios en los años veinte, los parceló y los vendió de acuerdo con una estructura social moderna; en esta época fue quien regaló a los socialis- tas la casa del pueblo y fue el valedor de Fran- co después». O el éxtasis que le produce a Manuel Vicent este recuerdo en su visita a la «Medina de Fez» (19 de julio de 1987): A la Medina de Fez acu- de la inmigración del campo. Instalan su vi- vienda en la calle con un dulce cabezal de es- tiercol para soñar». O la visión que él mismo La publicidad manda en el suplemento dominical, por encima de articulistas y entrevistadores. da de sí ante los musulmanes: «Yo era un ser extraviado, neurótico y semiindustrial, con la cabeza de huevo y el corazón lleno de escom- bros». Los anuncios más destacados en «El País Semanal» son los de «Winston americano» y los de automóviles: Citroen AX, Mercedes Benz, el «Sprint» de Alfa Romeo o el Lancia Y-10 (que según dice el anuncio justa a la per- sonalidad de Sofía de Habsburgo, una asidua de la jet-set y «a la gente con clase y perso- nalidad que rompe con los moldes estableci- dos»). Los anuncios de mujeres, como en la televisión o en las revistas de colores dan una pobre visión de la sexualidad: «Toca, con evax, tu braguita estará así de seca», aparte de los consabidos anuncios de Martini, Coca Cola, Bacardi, Diamante, Doble V, etc. y los ciga- rrillos, Partagás, Gitane rubio, Malboro. Y las tarjetas de los bancos, 23

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EDITORIAL CONTRACANTO HISTORIA DEL PCE(r) y de los GRAPO 235 páginas 500 ptas. «Crónicas de Herrera de la Mancha» (Agotado) «LA MUJER EN EL CAMINO DE SU EMANCIPACION» 115 páginas 500 ptas. OJNK ontra PROBLEMAS DE LA CONSTRUCCION DEL COMUNISMO 240 páginas 600 ptas. LA FUGA DE LA CARCEL DE ZAMORA 215 páginas 500 ptas. Mii! Mrs «DENTRO Y FUERA: RESISTENCIA» 115 páginas 500 ptas.

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Las dos páginas que normalmente dedica «El País» a las «Cartas al Director» tie- nen una gran importancia en el conjunto del periódico. En su mayor parte se publican aquellas cartas de lectores que denuncian o critican el mal funcionamiento de institu- ciones concretas del Estado, siendo muy pocas las veces que el organismo señalado con- testa a la queja. Sin embargo, en algunas ocasiones, como en los atentados de ETA, la sección se convierte en un exponente fundamental del «rechazo popular al terrorismo» o, en otro orden de cosas, a las huelgas de los transportes públicos, RENFE, IBERIA, AVIACO, etc. En los últimos meses, aunque con cuentagotas, han proliferado las cartas criticando la falta de objetividad informativa del periódico, especialmente sobre la huel- ga sanitaria y las manifestaciones estudiantiles. Hemos escogido algunas de ellas. / _] - 12-3-87 Cicatriz minera Como mujer de un minero de Hunosa quiero decirlo siguiente: Hunosa, empresá.nacional de- dicada a la explotación de car- bón de hulla, da trabajo actual- mente a una plantilla de 21.000 trabajadores, posibilita la vida económica y la continuidad co- mo grupo social de las poblacio- nes afincadas en las cuencas del Nalón y del Caudal y es, junto a la empresa siderometalúrgica Ensidesa, el otro pie que susten- ta el cuerpo industrial de la eco- nomía asturiana. En estos mo- mentos, los mineros, y con ellos toda la población de las cuen- cas, luchan, luchamos, contra un proyecto de extinción de Hu- nosa a medio plazo que ofrece como contrapartida de futuro una Asturias vegetal, ensueño de políticos turistas y turistas apolíticos, recorrida de idílicos pastizales, cotos y reservas, ap- tos para diletantes cinegéticos. La aristocracia obrera (térmi- no usado en más de una ocasión para motejar a los mineros), esta aristocracia de la mugre y el ha- rapo, los mantenidos, proxene- tas de los contribuyentes (dos millones les cuesta a los contri- buyentes cada año y cada traba- jador de Hunosa, según la te- levisión privada del PSOE) han salido a la calle, y con ellos toda Asturias, a responder al plan de futuro-viabilidad-reconversión- liquidación, etc., elaborado por los directivos del INl, aprobado por el Consejo de Ministros bajo los auspicios de la CECA y pre- sentado a los mineros por la di- rección de Hunosa. Al resto de los insultos responden diaria- mente en los tajos subterráneos con un trabajo sin cielo y sin glo- ria, donde los héroes se despi- den con 20 coronas y una borra- chera. Las cuencas mineras del Nalón y del Caudal, en el co- razón de Asturias, son hoy una enorme cicatriz abierta, sangrante, informativa, que CARTAS AL DIRECTOR Los textos destinados a esta sección no deben exceder de 30 líneas mecanografiadas. Es imprescindible que estén firmados, y que en ellos quede constancia del domicilio, teléfono y "número de DNI o pasaporte de sus autores. EL PAÍS se reserva el derecho de abomina del tratamiento pe- riodístico recibido en las pá- ginas de «El País» len el país de los ciegos, rey) por raquí- tico, tacaño, erróneo e irri- tante. Tal vez los negros vapores del odio y el sordo tronar de la dina- mita en los valles representaran para ustedes un más apetecible botín informativo. — Mercedes Pérez. Sama de Langreo, Astu- rias. 20-3-87 Defensa de chinos Enhorabuena al Ayunta- miento de Madrid, a los me- dios informativos, y en espe- cial a «El País», por la cam- paña de desprestigio a los chinos. Convendrá usted con- migo en que la facilidad del blan- co —una minoría étnica silencio- sa cuya única arma de supervi- vencia en esta sociedad es la del trabajo duro y abnegado, de ahí que se ha ganado a un gran nú- mero de público en poco tiem- po— garantizaba un éxito segu- ro. Compruebo con pena que aquel dicho tan caro a los espa- ñoles, el de Spain is different ha perdido su veracidad y encanto para mí. España, al igual que otros países occidentales, al en- contrarse azotada por la crisis económica, opta por la vía de escape más honrosa, la de la xe- nofobia. Habrá algún lector que diría que estoy exagerando; simple- mente, véanse algunos de los tí- tulos de los artículos tan brillan- tes aparecidos en los últimos días en «El País»: «¿Cómo se dice higiene en chino manda- rín?», «hacerse el chino»... Fran- camente, señor director, ¿no cree que un periódico como el suyo, con una etiqueta de serio, debería proceder con más gallar- día? Fui una de las asistentes igno- rantes (ignorantes por haber si- do tratada como tal e ignorante por desconocer que iba a ser ob- jeto de mofa y manipulación por los medios de comunicación) a aquella sesión «informativa», al final de la cual pregunté por la aparición en «El País» de aquel día de un artículo denigrante y que indicaba que un 90 % de los restaurantes tenía anomalías hi- giénicas. La subdirectora del la- boratorio de higiene negó que ese número haya sido revelado por el Ayuntamiento, se discul- pó por el incidente y nos asegu- ró que lo remediaría. En efecto, así ha sido; en los sucesivos días, los medios de informacion, en lugar de corregir sus actitu- des, continuaron en el burdo juego de la prensa amarilla ata- cando al peligro. Pero afortuna- damente España, este país tan querido para todos los chinos que vivimos aquí, ha reacciona- do con nobleza e inteligencia; al 25 menos es así la actitud de los es- pañoles de la calle, todos nos han mostrado la injusticia de este asunto al tiempo que nos brindan su apoyo y ánimo.— Huei-yu Lu. Madrid. . 16-4-87 Aviones Leo con estupor el artículo de Jesús Mosterín /bería «blues» en una España encorsetada. Don Jesús, desde que Espa- ña se desencorsetó, todo traba- jador tiene sus derechos, entre los que se encuentra el derecho a la huelga. Le guste o no le gus- te, esto es así en cualquier Es- tado democrático que se precie. Los trabajadores de Iberia te- nemos muy asumido que siem- pre que hagamos valer este de- recho vamos a ser criticados por parte de la opinión pública, pero, ¿qué podemos hacer cuando las opciones son tan limitadas? O nos contentamos con lo que la Administración tenga a bien ofrecernos o, si esto nos pare- ce injusto, no tendremos otra forma de manifestarlo que el mero ejercicio de nuestro dere- cho. Esto ocurre hasta con los catedráticos. Yo le aseguro que ninguno de nosotros desea lle- gar a este punto, y esto está más que demostrado en los esfuer- zos negociadores de nuestros sindicatos. En cuanto a la parte de su ar- tículo que habla de /o cotidiano, le diré que no resiste un análisis serio. Los aviones, como usted sabe, tienen unas limitaciones de espacio, y, si usted es no fu- mador y no quedan asientos en esa sección, o bien se sienta con aquellos que gustan de fumar o se espera al siguiente vuelo. No pretenderá usted que le den una sillita plegable... Nos habla también de los periódicos que se dan a bor- do. Según usted, en un vue- lo no basta ya con ofrecer un solo diario a cada pasajero, sería interesante poder optar por «El País», La Vanguardia, Avui y el Adelantado de Mur-

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cía, amén del Herald Tribune, pero, eso sí, éste que no sea atrasado, sino del mismo día, para tener las noticias fres- quitas (difícil, ¿no?). O sea, cinco diarios por pasajero a una media de 200 pasajeros por vuelo, 1.000 diarios para contentar a míster Mosterín y a los que piensan como él. Mire, yo también vuelo mu- cho, seguramente más que us- ted, y ya que pone de ejemplo a Estados Unidos, le diré que allí, en sus vuelos, se ofrecen muy pocos diarios, a veces ninguno, puéa la gente interesada en es- tar al día suele comprarse el pe- riódico al salir de casa. También hay retrasos en su mundo feliz. Sin ir más lejos, el pasado día 4, en el aeropuerto de La Guardia, de Nueva York, el vuelo de la American Airline 148, con destino a Toronto, se retrasó indefinidamente, según nos dijeron en un principio, por condiciones meteorológicas que impedían aterrizar y despegar, motivo que, obviamente, no era cierto, porque desde donde es- tábamos se veía cómo los avio- CARTAS AL DIRECTOR nes operaban normalmente. A las dos horas, el vuelo se can- celó, reconociendo la compañía que no tenía avión para hacer esa línea. Si eso hubiese pasa- do aquí, tendríamos que haber llamado a la fuerza pública. Allí no pasó nada; el pasajero que quiso se apuntó al vuelo de la tarde, y el que no, se arregló como pudo, pero no se armó ningún follón, a pesar de que al que más y al que menos le hicie- se polvo. Esto también pasa en su país modelo, pero, claro, us- ted no lo cuenta.—Santiago Pardo. Madrid. 21-2-87 Palestinos y judíos En su columna a propósito del hambre en los campos de refu- EL PAIS ALCALA DE HENARES Macri Distinguido amigo: Muchas gracias por su carta. dle realizar el periódico. 1 dialmente, goal Vane a 097 Madrad - Telélono 7533 00 No obstante, lamento decirle que el Consejo de Dirección de EL PAIS ha decidido no publicarla. Espero comprenda que son muchas las misivas recibidas e inevi- tablemente tenemos que hacer una selección de ellas. En cualquier caso tendremos en cuenta sus opiniones a la hora agradozco mucho su colaboración. PROMO 10m DE INFORMACIONES. S. A. IPRISA) 15 de diciembre de 19% ) Ye JÚAN LUIS CEBRIAN / Director Modelo de contestación cuando no se publica una carta enviada por un lector. 26 giados palestinos, publicada el pasado 14 de febrero, Rosa Montero insulta igualmente a palestinos y judíos, Si ella hubie- ra mostrado verdaderamente su preocupación por la tragedia, debería haber urgido a sus lec- tores a canalizar su preocupa- ción mediante una protesta pragmática por el bloqueo. Por el contrario, ella ha explotado esta situación trágica mediante un pronunciamiento antisemita a propósito de la visita a Espa- ña del ministro de Cultura de ls- rael, Isaac 'Navon. La señorita Montero parece ignorar que la situación de ham- bre en los campos palestinos ha tenido una cobertura aún más amplia internacionalmente que en España. La Prensa internacio- nal, incluso en Marruecos, no ha tratado esta situación como un enfrentamiento entre grupos musulmanes e Israel. Unicamen- te en el superrealista reportaje político de la señorita Montero el pan ázimo se convierte en la raíz del mal. Ella escribe: «En su reciente viaje a España, Isaac Navon ironizó sobre Líbano, qui- zá mientras se atiborraba de pan ázimo. Ha vuelto a mencionar Navon el holocausto nazi, pero no ha dicho ni una palabra de los hambrientos palestinos». Vamos a desmitificar el pan ázimo: durante la Pascua judía este pan de harina y agua sin le- vadura es comido con hierbas amargas para recordar la marcha de Moisés con los judíos para es- capar de la esclavitud de Egipto y la falta real de pan durante la fuga. El pan ázimo lo comen al mismo tiempo con hierbas amar- gas y con manzanas para recor- dar a los judíos que la vida es una mezcla de tristeza y alegría. El pan ázimo es un símbolo de la religión judía y no tiene nada que ver con Israel. La señorita Montero ha criti- cado a Navon por su mención del holocausto como una de las dos grandes tragedias judías. ¿Y por qué no se puede hablar del holocausto? La señorita Monte- ro debe saber que además de judíos, gitanos, polacos, fran- ceses, rusos, etc., un número enorme de refugiados españoles de la guerra civil también ha muerto en los campos de exter- minio nazis. Ella concluye que el hambre de los palestinos quiere decir que «Caín ha triunfado». ¿Quién es Caín: Siria, Amal o los judíos con su pan ázimo? El ar- tículo de Rosa Montero, co- mo periodismo político, es fantasmagórico; como hu- manismo, hipócrita. 5-3-87 Doctorado para Brandt Haciendo uso de nuestro de- recho/deber de aclarar la tergi- versada información que apare- ce en «El País» el pasado 26 de febrero acerca de las protestas de los estudiantes de Filosofía y Letras de la universidad de Gra- nada, nos sentimos obligados a manifestar que: 1, Se trataba de una pacífica manifestación de protesta en contra de la política del Ministe- rio de Educación y Ciencia, y en ningún caso en contra de la in- vestidura como doctor honoris causa de Willy Brandt. 2. El riguroso cordón policial que rodeaba el recinto del rec- torado fue el provocador de los lamentables incidentes, que sólo perjudicaron a los estudiantes agredidos. 3. Resulta paradójico que mientras Brandt abogaba por un «proceso de disminución de la violencia», con el aplauso del equipo rectoral, este último per- mitía la violenta dispersión de los estudiantes. — María Dolores Molina y 440 firmas más. Gra- nada. 2-3-87 Pésame a Julieta Cuando el 23 de febrero de 1981 se me «helaba el corazón» por lo que estaba sucediendo en España, mis compañeros de tra- bajo británicos cruzaban comen- ; tarios irónicos sobre lo típico del tricornio de charol y los mosta- chos de Tejero. Justo seis años después, y mientras se me vuelve a helar el corazón, un pueblo español, Miajadas, se echa a la calle en defensa de un padre que actuó en «defensa del honor» matan- do a palos al novel amante de 15 años de su hija de 15 años. E imagino a esos mismos compa- ñeros de entonces comentando divertidos el tipismo de nuestra tierra. Para más ínri, su periódico no escatima en datos mor- bosos sobre la situación del crimen y se ahorra, en cam- “bio, la posibilidad de salir en defensa del tristemente ajus- ticiado Romeo, aunque sólo le hubiese ocupado un par más de renglones. Mi más profundo pésame a Julieta, la cual vio convertida la

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— más bella noche de su vida, don- de despertó al amor, en la más trágica, al ver con sus propios ojos adolescentes la muerte de Isidro, y ve ahora cómo los lla- mados adultos del pueblo gritan, desvengonzados, que ellos hu- biesen acudido a rematar a Isi- dro, en «defensa del honor» del padre. y ¿Ha preguntado'alguien a Pa- qui qué opina ella sobre su pro- pio honor?—Rosario Peláez López, psicóloga. León. 6-4-87 Acto alemán En la primera edición de «El País» del viernes 27 de marzo, página 29, se dice que grupos de estudiantes «interrumpieron un acto en el Instituto Alemán». Las 200 personas que asistieron al acto (la clausura de un semina- rio en torno a Habermas) pue- den testificar que no hubo tal in- terrupción. El acto fue grabado integramente desde el comien- zo hasta su clausura y cualquie- ra lo puede comprobar. La se- gunda edición del periódico del mismo día omite ya esta infor- mación. Pero le agradecería que la publicación de esta carta pu- diera servir de rectificación ex- plícita para los lectores de la pri- mera.— Manuel Garrido. Ma- drid. 10-4-81 Los gallegos «El País» tiene, cuando la tie- ne, una pintoresca imagen de lo que es Galicia. Sus noticias lo ilustran claramente: «Los galle- gos comen comida de gato», «Cura ataca a un grupo de nu- distas», «Cura persigue a tiros a una comitiva fúnebre», «Hijo subnormal mata a su madre a hachazos». Sin embargo, es cu- rioso que no recojan: «Quince mil estudiantes en manifestación de enseñanzas medias convoca- da por la Plataforma Aberta de Estudantes», «Manifestaciones, tractoradas y reivindicaciones de la Plataforma para a Defensa do Sector Leiteiro apoyadas masi- vamente», «Universidad de San- tiago en huelgas, manifestacio- nes ante el rectorado». Pero, como todos sabemos, Galicia es «el último feudo de la derecha», aunque las fuerzas y partidos progresistas (incluso nacionalistas, que existen, a pe- sar de muchos) tengan mayor respaldo, Por favor, concédannos la in- dependencia y a ver sien las pá- ginas internacionales la informa- ción es más diversa. ¿Quién es más pintoresco, Galicia o «El País»?—Alba Nogueira. Santiago de Com- postela, Galicia. 24-4-87 Huelgas en Renfe Si se tratara de un proble- ma psicoanalítico diríamos que el equipo editorial de «El País» sufre de síndrome fe- rroviario y aéreo. Cada vez que el transporte público convoca jornadas de huelga, se descuelgan ustedes con un editorial tendencioso, ma- nipulador y, lo que es más grave, reflejando desconoci- miento de la materia. Como trabajador de Renfe, estoy harto de que sólo se ha- ble de molestias al usuario, sin hacer referencia al perjuicio que la propuesta de la empresa pue- da representar para el colectivo de los ferroviarios, algo que no parece importar a sus sesudas cabezas. Las huelgas no son gratuitas ni cómodas. La direc- ción nos va a descontar ilegal- mente, por encima de lo estable- cido, parte del salario. Además, son el instrumento constitucio- nal (palabra que tanto les gusta) que en última instancia utiliza- mos para presionar en la plata- forma reivindicativa. Para que esta presión sea más eficaz es de perogrullo que se escojan fechas donde el alcance de la moviliza- ción sea mayor (Semana Santa, Navidades) porque ya me dirán qué hacemos convocando una huelga en febrero, cuando la in- cidencia es mínima.— Miguel Angel Guerrero Madrid. Ta- rragona. 8-4-87 Defensa de humanidades Somos unos estudiantes de letras que deseamos ma- nifestar nuestra protesta contra »el editorial de «El Párs» del día 23 de marzo de 1987. Aparte del encabezamiento del editorial, La «fronda» univer- sitaria, nos ha llamado la aten- ción la acusación que se nos hace a los estudiantes de inte- rés corporativo. El corporativis- mo, señor director, que defen- demos los estudiantes de letras, CARTAS AL DIRECTOR es, entre otras cosas, la parali- zación de unos planes de estu- dio en el bachillerato que su- ponen no sólo la supresión de horas lectivas de determinadas materias, como señala su perió- dico, sino también la práctica desaparición de algunas asigna- turas de humanidades. Consideramos ineludible en toda persona culta la defensa del cultivo de las humanidades, que es en esencia el cultivo y la preo- cupación por el hombre. ¿Qué sería del hombre sin la filosofía, que contribuye a enriquecer su pensamiento y a ensanchar sus horizontes intelectuales? ¿Qué sería sin la historia, que le re- cuerda al hombre sus propios errores y recoge la tradición de nuestros antepasados? ¿Qué se- ría sin el arte, la literatura, la len- gua, que muestran el sentimien- to, la reflexión del hombre y le enseñan a expresarse adecuada- mente y a ordenar sus ideas? ¿Qué sería sin las lenguas clási- cas, verdadera alma mater del pensamiento y de la civilización occidentales? —Mikel Lare Mu- ñoz y 24 firmas más. Salaman- ca. 19-3-87 Huelga de médicos Es verdaderamente lamen- table ver publicado en el edi- torial del 11 de marzo un aná- lisis de la huelga de médicos tan falaz, demagógico y lle- no de verdades a medias que, como todo el mundo sabe, es la mejor forma de ocultar la verdad. En la nuestra, como en todas las profesiones, pero no en ma- yor medida, se dan casos de de- fensa de privilegios y desinterés profesional, pero pretender ocul- tar tras estos casos aislados, aunque sean unos cientos, el in- terés de todo un colectivo por la defensa de una mejor sanidad pública no es sino una vileza: se- gún datos del propio Insalud, la mayoría de los médicos hospita- EL PAIS MADRID 28004- Distinguida. amiga: al Director". blicación. + saluda cordialmente, Miguel Yuste, 30 -28037 Madrid - Toleono 154380 Le agradezco el envio de su carta que fue, en su momento seleccionada para su inclusión en nuestra sección de "Cartas Sin embargo, los acontecimientos que conti- nuamente se producen han pospuesto una y Otra vez su pu- A estas alturas y debido al riempo transcurrido no nos es posible darle cabida en las páginas de nuestro diatio. mentando no haber podido complacerle en esta ocasión y rándole mi agradecimiento por la atención que nos presta. JUAN LUIS CEBRIAN PROMOTORA DF INFORMACIONES:S: A PRISA! 10 de febrero de 1987 J / 1/48) Y) Director Otro de los modelos enviados al lector cuando se rechaza la publicación de su carta. 2

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larios tienen una medía de edad inferior a los 40 años, están mo- tivados profesionalmente y ejer- cen su actividad profesional ex- clusivamente en el ámbito hos- pitalario. Estos somos los que ahora estamos en huelga. Curio- so, ¿no? Del bienhacer de estos profe- sionales se ha derivado una me- dicina científica y de calidad, para cuyo mantenimiento duran- te años, y de modo progresivo, sólo nuestro interés ha suplido las deficiencias materiales a las que nos ha conducido una polí- tica miope basada en criterios exclusivamente de ahorro, lle- vándonds a la actual situación insostenible. Responsabilizar de ello a los médicos es simplemen- te absurdo: nosotros somos los primeros en padecer las conse- cuencias que el usuario aprecia en una mínima parte de la que es su realidad. Dicho sea de paso, la inversión en sanidad fue del 3,2 % del PIB en 1986. Por otro lado, también se afir- ma que la opción por gestores no médicos está más que justi- ficada. No cabe la menor duda. Ahora bien, por lo que se protes- ta es porque al mismo tiempo desaparecen los únicos órganos de cogestión de cariz democrá- tico que existían, en lugar de profundizar en su democratiza- ción. Es fácil entender que in- cluso el mejor gerente debe atender a criterios médicos y científicos, y no sólo a criterios económicos, a la hora de tomar ciertas decisiones, para lo cual los médicos y el resto del per- sonal no médico deben estar presentes en los órganos de di- rección y no sentirse exclusiva- mente peones de un tablero, lo cual conduce a una situación de anomia y alienación profesional, en la cual no estamos dispues- tos a caer.— José Angel Rive- ra Bautista. Madrid. 19-5-87 Desilusión y denuncia Soy una chica de 24 años en busca del primer empleo. Des- pués de cuatro años apuntada como parada en el Inem, se me ofrece un curso de formación ocupacional, y, pensando me podría servir de algo, lo comien- zo. Pero he aquí mi desilusión y mi denuncia: — Me encuentro con que los profesores no son igualmente parados como yo, sino pluriem- pleados. Pienso que titulados en paro los hay, y muchos. — En clase, por boca de un profesor, he oído que el curso no sirve para encontrar un em- CARTAS AL DIRECTOR Los textos destinados a esta sección no deben exceder de 30 líneas pleo, o sea, que no sirve para nada. — Se me incentiva con la re- muneración de 10.000 pesetas al mes (aunque no me las pagan desde hace cinco meses); sin embargo, a los mayores de 25 años (yo tengo 24) les pagan 32.000 pesetas. La edad en este caso es tajante, no así la situa- ción familiar, que no cuenta. — Comenzamos las prácticas del curso (auxiliar de clínica) en una clínica privada, concertada a través del Inem. He aquí ya mi estupefacción; en la clínica te to- man como mano de obra gratis y con urgencia. De prácticas na- da, vas a trabajar y de lleno. Cuando pase este mes yo termi- no, pero allí espera otra tanda de parados que les solucione la es- casez de personal para servir la cena a señoras bien. Para qué contratar a más personal, ya nos tienen a nosotras gratis. Se acer- can las próximas elecciones, se- ñores del Gobierno, mi voto: “abstención activa. Sencillamente, no creo en na- da.— María José Pastor, Ma- drid. 13-3-87 Sida Leo con asombro la columna («El País», 6 de marzo) en la que Juan Cueto ironiza, con su maestría acostumbrada, sobre las consecuencias del fenómeno del SIDA. Sería interesante que el señor Cueto nos explicara eso de que le tiene «más pavor a la disua- sión atómica que a la explosión atómica». ¿Tiene algo que ver ese originalísimo pensamiento de Cueto con aquel tardío con- sejo que nos dio desde estas mismas páginas de «El País» para que votáramos sí a la +OTAN? Haciendo un paralelismo con la frase citada, Cueto expli- ca: «Le tengo más miedo al pá- nico al contagio que al contagio propiamente dicho». Ah, no, con eso no se juega. Usted pue- de contagiarse de SIDA, inclu- so puede estar ya contagiado. ¿No tiene miedo a morir de SIDA, de verdad? No bromee con esas cosas. Hay mucha 28 gente que está muriendo de SIDA. Estamos muy hartos de com- probar cómo” personas que aconsejan a los demás no hacer caso a las medidas de preven- ción, no efectuarse el análisis se- rológico, no preocuparse por ese «invento de Reagan y el Vatica- no», a la hora de la verdad usan condón, se analizan la sangre —eso sí, en una clínica privada y con médico de su confianza, no vaya a ser que les fichen— y les aterra la idea de mantener un contacto sexual de riesgo. Pero lo que no desean para sí, lo quieren, por lo visto, para los demás.— Alberto Ciaurriz. Ma- drid. 14-6-87 La huelga insana Los conceptos vertidos en su editorial La huelga insana, publicado en «El País» del 16 de mayo, que descalifican de un plumazo a los médicos hospitalarios en huelga, me- recen la repulsa de todo el colectivo por su parcialidad y poco rigor periodístico, Quie- ro recordarle que los actuales hospitales de la Seguridad So- cial están integrados en un 80%, por facultativos que en los años 71-72 apostamos y luchamos por la estructuración y raclona- lización orgánica de la medicina hospitalaria. En aquella época, mediante huelgas, conseguimos potenciar y jerarquizar especia- lidades médicas que hasta ese momento eran practicadas con .criterios individuales y alquimis- tas. Desde entonces, para mu- chos facultativos que estamos inmersos en esta huelga, la de- dicación a este tipo de medici- na ha sido absoluta y total, con la creencia equivocada de que las sucesivas Administraciones garantizarían la continuidad de la medicina que habíamos pro- pugnado. Es triste y desalentador que un periódico maneje actuaciones criticables e individuales de algu- nos médicos para mentalizar a la opinión pública de que esta huelga persigue un interés cor- porativo y egoísta. Todos los lo- gros y avances científicos de la medicina en este país han pro- cedido de los esfuerzos de este colectivo que he citado, que a base de dedicación al hospital, con horas económicamente no evaluadas, ha permitido que se beneficie la población en gene- ral. El probable corporativismo que señala el editorial podría ser desenmascarado fácilmente por la Administración con unas me- didas claras y precisas: a) po- tenciación de los recursos hos- pitalarios en un grado cuantifi- cable y no de meras intenciones; b) participación en la gestión hospitalaria de personas con co- nocimientos sanitarios adecua- dos, que, mientras no se de- muestre lo contrario, somos los” médicos y personal de enferme- ría; Cc) incentivación imaginativa de la dedicación exclusiva, con programas que eviten el deterio- ro de la sanidad pública en be- neficio de la privada, Para que se cumplan estos puntos, muchos de nosotros ha- cemos huelga y no para hacer «fortuna por las tardes...» O «sustraer dedicación a los enfer- mos del Seguro». Es indudable, a mi entender, que «La huelga insana» se convierte en «La opi- nión insana» si desde las pági- nas de un periódico no se abren debates muy concienzudos y matizados sobre los problemas sociales que existen en este país. Esta carta la firma un médico en huelga, que ha dedicado los 18 años de su vida profesional ex- clusivamente a la actividad hos- pitalaria pública. —M.A. Nava- rro. Médico del hospital de Bell- vitge. Barcelona. 20-4-87 «Money» Señor director, contesto a su atenta carta de fecha 31 de mar- zo. ¿Valen disculpas... padre cu- ra? Si mi artículo sobre El bluff de la guerra civil española no fue publicado en su periódico fue porque podía ser perjudicial para los intereses económicos de la empresa. En este hemisferio capitalista no rige más que un dios: money, money, money. Y a eso hay que supeditarlo todo, aun siendo verdades como templos. Como era mi artículo. Original y único. Aceptamos, como borregos, lo que nos manda nuestra querida Europa, que siempre nos aban- dona en momentos decisivos. Por lo demás, he dejado de leer su diario.— Francisco Etcha- berry Amelivia. Laguardia, Alava.

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«El País» y su cruzada contra los enemigos de la «democracia» Para:defender la «democracia», «El País» no escatima recursos periodísticos. Pone en juegó lo mejor y más experimentado por la prensa española y la del mundo occidental. Al tiempo que destaca como un hábil desinformador y sembrador de confusión, practica un periodismo comprometido de lleno en la llamada guerra psicológica contrasubversiva. Sus funciones abarcan variados aspectos como los dedicados al sabotaje y descrédito de cualquier movimiento social de protesta, huelga violenta o manifestación que altere el orden público, así como orientaciones y llamamientos a la represión de aquello que ponga en peligro o altere el orden legal de cosas establecido. Tan sólo pone un techo a salvar la imagen democrática del sistema. EL esta labor: L País» ha manifestado en « E no pocas ocasiones tener un compromiso que cumplir frente al «fenómeno terrorista», al que a veces ha calificado de principal ene- migo de la «democracia». Para ello ha venido apoyando la política que en este terreno han desplegado los diversos go- biernos. A la vez ha venido haciendo la suya propia, sobre la base de esforzar- se continuamente por imprimir un sello particular a sus informaciones y opinio- nes, un sello «más razonado e intelec- tual», «inteligente, lejos de viscerali- dades», como alguna vez ha dicho su director. En esencia, la trayectoria de «El País» en este terreno no ha sufrido modifica- ciones sustanciales desde la fundación del periódico. En sus páginas se siguen tergiversando los hechos, intoxicando, desprestigiando, arrojando cortinas de humo o preparando el terreno para la actuación de las fuerzas de orden pú- blico y sus medidas represoras. En nin- gún momento el periódico ha dejado de ceñirse exactamente a las normas y acuerdos de la prensa sobre este tema, siendo por lo demás cualificado ponente en las conferencias y seminarios que se vienen celebrando sobre el papel de la prensa con respecto al «terrorismo». Como ha venido sucediendo, sus análisis continúan siendo minuciosos y trabajados, sus opiniones terminan en orientaciones múltiples, que justifica con una supuesta representación del conjunto de los ciudadanos y avala con la opinión del jurista especializado, el policía de élite, el estratega de gabine- te o el familiar de una de las víctimas. — DIRECTOR: JUAN LUIS CEBRIÁN Redacción, Administración y Talleres: Miguel Yuste, 40 / 28037 Madrid / (91) 7: El edificio no fue desalojado, aunque DIARIO INDEPEND Una bomba de ETA ca en unos grandes a Quince personas murieron —entre ellas dos niños— y 35 resultaron heridas, algu nas de extrema gravedad, en el atentado perpetrado ayer por la organización terro- rista ETA en unos grandes almacenes de la firma Hipercor, situados en la avenida 44 | la Meridiana, de Barcelona. La bomba, que estalló a las 16.12, estaba compuesta, | gún fuentes de la Guardia Urbana, por U gran cantidad de amonal. El explosivo f Es posiblemente a partir del primer gobierno socialista cuando, dentro de toda esta labor, se decanta hacia la ta- rea de lograr la máxima colaboración ciudadana contra el «terrorismo», favo- recer la reinserción social e instigar sin tregua al gobierno, y en concreto a los 30 responsables de seguridad, a que lle- guen a hacer realidad lo que tanto de- sea y a veces ha manifestado: que «el terrorismo quede arrinconado hasta los espacios estrictamente marginales que le corresponden» (Del editorial del 6 de enero de 1987).

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A este respecto, las llamadas a la co- laboración ciudadana han experimenta- do un salto espectacular. Porque «En cualquier caso —declaraba en un edi- torial del 25 de mayo de 1985— ante la ofensiva terrorista es ineludible la cola- boración ciudadana»; y para eso hace propaganda tendente a animar a los ciu- dadanos para que hagan de policías y chivatos de sus comunidades de veci- nos, sus centros de trabajo o sus luga- res de estudio, a que respeten escrupu- losamente las medidas de control de la población y soporten estoicamente los registros masivos o los bloqueos de las vías públicas: *Por ello, «El País» recu- rre a argumentos morales, de «sentido común» e incluso filosóficos para que los ciudadanos colaboren y los «terro- ristas» se reinserten en la sociedad. De- claraba con insistencia que un colabo- rador de la policía o de la magistratura no es un chivato; simplemente es al- guien que cumple con su deber. De ahí que «La colaboración necesaria con los agentes de seguridad y la victoria mis- rrespondencia o teléfonos, incluso, «sospechosa de connivencia con los GAL», que perder la «democracia». Por otra parte, el apoyo a la política gubernamental ha llegado siempre pun- tual, sobre todo cuando «los resultados se ven», aunque siempre haga llama- mientos a «no embriagarse con los éxi- tos». De ahí que haya valorado positi- vamente como el que más, temas tales como los acuerdos conseguidos con Francia en materia de extradiciones o la promulgación de la política de reinser- ción social. A este efecto declaraba: «Felipe González ha alcanzado el obje- tivo que ninguno de los anteriores go- biernos, pese a sus esfuerzos, había llegado a conseguir» (Del editorial del día 16 de junio de 1984 a propósito de unas extradiciones realizadas por el go- bierno socialista francés). O cuando proclama en otro editorial de agosto de ese mismo año: «La iniciativa del presi- dente y del ministro Barrionuevo se ins- cribe verdaderamente en lo que se lla- 'AIS E DE LA MAÑANA / Precio: 60 pesetas. Con suplemento semanal: 100 pesetas / Año XII. Número 3.724 ada anónima avisó antes de la explosión MADRID, SÁBADO 20 DE JUNIO DE 1987 15 muertos y 35 heridos cenes de Barcelona locado en un coche, un Ford Sierra, roba- , en San Sebastián el pasado 16 de febre- , estacionado en el segundo sótano del ificio, dedicado a aparcamiento de clien- sión, a las 15.15, un comunicante anónimo que dijo hablar en nombre de ETA llamó a la Policía Municipal avisando de la coloca- ción del artefacto, aunque sin precisar el lu- s y vecinos. Una hora antes de la explo- gar concreto. ma sobre el bandidaje político no pasa por ningún desarme moral de la demo- cracia» (25-5-85). Es preferible, por tan- to, una policía o guardia civil reiterati- vamente denunciada por prácticas de torturas, por intimidaciones o allana- mientos de viviendas, violaciones de co- ma la política del cambio» (esto referido a las medidas de reinserción social). Se asiste también a llamamientos fre- cuentes para que se desechen prejuicios a la hora de enfrentarse al «terrorismo». En este sentido decía en el editorial del día 18 de septiembre de 1986, titulado 31 20 de junio de 1987 EL PAIS PROMOTORA DE INFORMACIONES, DOCIEDAD AMÓNELA (PPRLA) ETA contra todos: todos contra ETA El mensaje de estos pirómanos a sueldo, jaleados desde algunas tribunas y desde la cobardía intelec- tual de frustrados escritores y desamparados cléri- gos, es claro: la amenaza no se refiere ya sólo:a deter- minados cuerpos de seguridad, a las Fuerzas Armadas del Estado, a empresarios que se resisten a pagar pro- tección a la mafia etarra o a quienes abandonan las pro- pias filas de la organización ETA. Toda la población, sin distinción de creencias o edad, parece haberse con- vertido ya en un objetivo que estos indeseables han colocado en el centro de sus proyectos macabros. Y por lo mismo toda la población, a través de sus órga- nos de soberanía, debe saber responder con contunden- cia y serenidad a la amenaza. Pero para eso se necesita un liderazgo político que atienda más a las inquietudes y preocupaciones de la calle y menos a sus propias en- soñaciones. De hecho, si se comprueban indolencias o ineptitudes por parte de la policía en esta materia el responsable de ellas no puede ser únicamente, por más tiempo, un co- mandante despistado y un delegado del Gobierno poco activo. El responsable político directo es el señor Ba- rrionuevo, y si la testarudez de otros lleva a no cesarle es su propia dignidad moral la que le debe obligar a irse. Que no se diga que no debe hacerlo en los momentos difíciles. No estamos ante un concurso para saber qué político es más resistente sino ante una situación que me- rece mayor sangre fría, más inteligencia y otra imagina- ción política. No resulta posible seguir ignorando el sentido de la cobertura ideológica y política que HB viene pres- tando a ETA en su desesperada huida hacia adelante. Lo de menos es saber si realmente todos o sólo una pe- queña parte de los votantes de Herri Batasuna apoyan subjetivamente barbaridades como la de ayer. Lo indu- dable es que ETA interpreta esos votos como una auto- rización para seguir cometiéndolas. Y aunque hubieran sido no ya 300.000 sino tres millones los votos obtenidos por HB, no variaría la consideración moral que merecen los autores de la acción de ayer; del mismo modo que los votos obtenidos por el Partido Nacional Socia- lista alemán en 1933 no modifican en nada la cata- dura moral de Hitler, la Gestapo y todos sus cóm- plices. «De la ley y el orden»: «El problema del terrorismo plantea a los Estados demo- cráticos dificultades enormes y, por lo tanto, ninguna ingenuidad o falsa bue- na conciencia es permisible para actuar ante él». Los dos gobiernos socialistas habidos hasta ahora, como los anteriores de UCD, saben muy fin de la función de crítico contumaz a sus gestiones cuan- do las cosas no van como «El País» de- sea. Barrionuevo ha sido blanco de al- gunas de sus reprimendas editoriales más sonadas. Así, por ejemplo, le re- cuerda en un editorial de julio de 1986: «difícilmente podrá encontrar ahora dis- culpas porque tiene en sus manos los resortes que tantas veces pidió»; des- pués le hace todo un repaso de esos re- sortes: «El pacto entre nacionalistas y

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«El País» y su cruzada socialistas vascos. El compromiso del Gobierno Vasco y del PNV por la lucha antiterrorista. El endurecimiento de la ley antiterrorista por parte del gobierno actual. La estrecha colaboración de Francia (...)»; al final concluye soste- niendo que «se acabaron los pretextos, el Ministro del Interior tiene ya todas las cartas en la mano». 7 En otras ocasiones es al gobierno en- A tero al que censura. Por ejemplo, el 22 de junio de 1986, a raíz del atentado que costó lá vida al exgeneral de la guardia civil Atarés Peña, declaraba: «Es exas- perante que el gobierno proclame su profunda preocupación por el fenómeno terrorista y; sin embargo, se asiste a la reiterada incompetencia de su sistema de seguridad». «Los frentes del conflicto social», éste fue el titular de cabecera de la nue- 8 de julio de 1987 EL PAIS PROMOTORA DE INFORMACIONES, SOCIEDAD ANÓMIMA (PRISA) . ., *Balkanización” peruana Alan García preside un país que sufre desde hace unos años un virtual estado de guerra, tanto social como mili- tar, que produce un comienzo de ba/kanización en la vida del país y, eventualmente, en el Estado peruano. La democracia aprista libra una guerra visible contra los terroristas de Sendero Luminoso, en la que los pode- res públicos se hallan estancados en la lucha contra la disidencia; una guerra no declarada que se expresa en la desagregación primero de la sociedad, visible en el ha- cinamiento de pobladores en la periferia limeña, donde las tensiones sociales, la acción del terrorismo y la repre- sión militar, incontrolada en ocasiones, convierten a la capital peruana en una réplica de Beirut en el Pacífico la- tinoamericano. En este contexto se produjo el triunfo de Alan García, el líder renovador del movimiento aprista, una izquierda histórica que se alzaba con la imaginación de los perua- nos como un intento de tercera vía. Entre el marxismo caribeño de Fidel Castro y los regímenes de demo- cracia nominal sometidos a Washington, surgía un nuevo líder que prometía desarrollo, democracia y progresismo, manteniendo al Fondo Monetario In- ternacional a raya, y a Moscú y a Washington, en su sitio, A los dos años de ese esperanzador comienzo, el Ejér- cito ha obtenido importantes parcelas de decisión para llevar el combate contra el terror; los presuntos respon- sables de las matanzas de los penales están pendientes de juicio en algún lugar secreto, y Sendero Luminoso pro- clama descaradamente su objetivo de las 40.000 muer- tes necesarias para el establecimiento de un marxismo. indigenista en el país. En el lado del haber cuenta, sin embargo, la lucha contra la inflación, en la que se han obtenido los primeros resultados; un esfuerzo honrado y visible por mejorar las condiciones de vida de los mar- ginados, sobre todo en el campo de la sanidad y la esco- larización, y la indudable capacidad e instinto político del presidente. En medio de ese peligro de ba/kanización de la socie- _dad y la vida política del país, Alan García goza de una considerable estimación, no sólo ante su opinión nacio- nal, sino en el gran marco latinoamericano. El fracaso de esta experiencia, por otra parte, cerraría un ciclo de de- recha e izquierda más o menos tradicionales, que pro- yectaría una conmoción a todo el continente. El único beneficiario sería Sendero Luminoso. va sección que inauguró «El País» para tratar toda la avalancha de luchas y pro- testas sucedidas en el último año, tan- to las de carácter laboral como social. En esta especie de sección de urgencia ha venido dando su particular visión so- bre los conflictos, haciendo su política de enemigo declarado de la ¡legalidad en favor de «recurrir a los cauces lega- les para resolver los conflictos entre el mundo del trabajo y el capital». Hacer frente a la conflictividad social En sus editoriales aparece como un notable sindicalista amarillo, llama cons- tantemente al diálogo y a la solidaridad entre todos para hacer frente a la crisis económica y las desigualdades sociales. Quizás haya sido por eso por lo que le parece «completamente lógico que el gobierno socialista apoye a los banque- ros o que éstos apoyen al gobierno so- cialista» (marzo de 1987, a propósito de una conferencia de Cebrián en el Club Siglo XXI), dando, así, ejemplo de «diá- logo y solidaridad». Naturalmente, los resultados negativos en cuanto a baja de salarios, aumento del paro, etc., nunca se relacionarán en sus páginas con esos pactos propiciados por los sin- dicatos desde el mismo comienzo de la transición o con esa supuesta solidari- dad que carga el peso de la crisis eco- nómica sobre los trabajadores. Aunque generalmente no oculta su inquietud por lo que sucede, no tolera que el ejecutivo pierda los estribos en- tre los acontecimientos que le desbor- dan. Por eso el 12 de enero del presente año le quiere dar una lección al gobier- no de cómo debe conducirse en unos momentos en los que «no hay sector que no esté en huelga». A continuación declara: «El gobierno ha reaccionado con desconcierto, Pero Felipe González no debería maravillarse por lo que está pasando. Ningún gobierno puede igno- rar, si quiere sobrevivir, las demandas crecientes (...) Gobernar es elegir, en un marco de recursos limitados, entre op- ciones alternativas y debe saber que la distancia entre unas demandas en pro- gresión geométrica y una capacidad li- mitada para responder a ellas es hoy en todo el mundo, el principal problema de las democracias (...) Pero lo que no pro- cede en ningún momento es la rabieta de los gobernantes». El empleo prolongado del recurso a la huelga por parte de los obreros u otros trabajadores, hace que «El País» se lan- ce a decir cuándo éstas son necesarias y cuándo no lo son; de ahí que mani- fieste, por ejemplo, «la huelga es cierto 32 que es un derecho incuestionable, pero cuando se ejerce, como ahora, para arrancar subidas salariales por encima del 5 % acordado por el gobierno, pa- rece de dudosa oportunidad el recurso a un arma tan contundente» (28-3-87), En algunos casos llama a reprimirlas, como sucedió con respecto a las huel- gas de los trabajadores de Avicaco en el editorial del 29 de abril de 1987; en él, dice: «Nos encontramos, pues, ante un caso de manifiesta ¡legalidad que permitiría a la Administración adoptar medidas excepcionales para atajar el conflicto». Con respecto a los aconte- cimientos de Reinosa, critica a los obre- ros por salirse de la legalidad y dice que sus luchas «no quedarán como ejemplo de sindicalismo maduro y responsable» (17 de abril de 1987). En algunos momentos trata de asfi- xiar la resistencia obrera y sembrar la desmoralización mintiendo descarada- mente. Esto se vio en el editorial del día 2 de diciembre del pasado año que tra- ta del sector de los astilleros, posible- mente uno de los más afectados por las reconversiones y el que durante años viene ofreciendo la resistencia más en- conada. Aquel editorial fue concluido de la si- guiente manera: «La mayoría de los es- pañoles, especialmente los jóvenes, considera que el plan llevado a cabo en los astilleros ha sido una medida inevi- table y necesaria y una decisión benefi- ciosa a escala nacional». La mentira y la calumnia son moneda corriente en las páginas de «El País» para tratar informativamente los conflic- tos sociales y laborales; mineros borra- chos, médicos corporativistas y privile- giados, campesinos manejados por la derecha, estudiantes azuzados por los «ultras» de uno u otro signo...: ésos son los que provocan los conflictos, según Cebrían y sus «plumitas». Especial atención ha dedicado al pa- sado conflicto estudiantil ante la exten- sión y radicalidad de sus protestas. Así fue cómo en un editorial de marzo de este año, mostraba su desacuerdo con esas luchas y llamaba a «acatar la lega- lidad académica, ya que otra cosa es pretender ignorar todo el complejo pro- ceso político que dio lugar a la Reforma Universitaria o que se cuestione desde un asambleísmo más propio de épocas en las que se carecía de los derechos bá- sicos más elementales, la legitimidad de una ley, que ha pasado además por el Tribunal Constitucional». También se permite decir a los estu- diantes dónde deben realizar las luchas: «El marco de los estudiantes en la Re- forma es el de cada universidad, allí ey

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L PAIS DIARIO INDEPENDIENTE DE LA MAÑANA Redacción: Administración y Talleres: Higuol Yusto, 40 / 28037 Masia /:0%:31 734 30 00 / Precio. 60 pesetas / Año XIL Mor ARECTOR: AAN LL CEBPAN mM Madrid rechaza el trat previsto al aeropuerto del Peñón | | España condiciona los acuerdos aéreos de la CE al problema de Gibraltar España su aprobación de la de la Comuni Europes (CE) sobre liberalización del tráfico néreo, que hoy dísevteo enL los de Ti de los doce. al so con el Reino Unido sobre Gibraltar. El Ministerio de Asuntos Exte- riores español pretende que el aeropuerto del Peñón, considerado por el Reino Unido como un neropuerto regional de tercera categoría, quede excluldo de ta directiva de la CF —que ulebe ser aprobada por unanimb- dnd—, pues aceptar su Inclusión eq paca Madrid a un recuno- cimiento implícito de la soberanía británica sobre el Peñón. La liberalización de la aviación comercial en la CE aupondrá, de ser aprobada, la posibilidad de estableceMvuelos regulares imte- europeos entre neropuertos de primera categoría y aeródromos Fegionales can aparalos cuya cay% — La posición española se basa pacidad no exceda de los 10 pa, en que el terreno en el que está aleros $ construida la pista de aterrizaje La negocinción para someter de Gibraltar no fue cedido por al transporte aérco a la libre ix al Reino Llnido enel Tra competencia empezó hace casi ccht, de 1815 (por el he paso soberania | HOY, EN EL PAIS a fuclusión del aero. El Gobierno uo amplía puerto del Per mumtaria significa: el período de Lres años para los contratos | ub año, pero la diplomacia espa: Mola parese que sólo se ha pan cado una semana ames de la cha prevista para la conclusión del acuerdo el problema de Gi braltar, +lo copsidera un acty laborales temporales Manuel Chaves. ministro de Trabajo, afirmó ayur ante la Comision de Empleo del Con. risa ipulados que al Gobierno no ampliará el pe: rivdo de vigencia de Jos cow pliación de esue lu Eamizaciones sind Página 15 Gobierno peru pues en pleno al anune ro, que aband 1 la primera la Añuaza Popular 1 (APRA), en el poder Págima 2 reuniro eo jullo cn Washington para preparar el acuerdo sobre los curumisiles Los funcionarios de la El director del INF hace: llei] alos ciudadanos le la Adminis delos fallos del censo elccroral Página 19 Administración de justicia inician dos días de huelga vales El siguióla convoc su “adamente — segín la Asocir 11.000 funcionarios Inu» «ue — de Inspectores de Finanzas del El presidente peruano Alán García recibe un tratamiento preferente en el periódico. Alán Las indemnizaciones por cada | fallecido en Hipercor serán de unos 10 millones de pesetas lebe particular por los fallecidos Mientras empezaban a tra: |. atentado en el hipermercado de Rareelana Sean el García, para «El País», es el modelo ideal de dirigente latinoamericano, situado entre el marxista Fidel Castro y el dictador fascista Pinochet. donde debe darse la batalla» (23-3-87), porque «El País» no podía consentir que se adueñaran de la calle como lo hicie- ron. No faltaron tampoco gran cantidad de alusiones para poner a los ciudada- nos en contra de las protestas, por eso manifestaba el 28 de enero de 1987: «Los ciudadanos, que en un porcentaje muy alto manifestaban su apoyo gené- rico a las posiciones que han expresa- do los estudiantes, tendrán dificultades para entender cómo se sigue cortando el tráfico, destruyendo escaparates y mobiliario urbano, dificultando, en su- ma, la vida cotidiana de la ciudadanía». Reprimir, pero salvando la imagen de las instituciones Las llamadas a la represión del «te- rrorismo», a sofocar las luchas de los obreros, estudiantes o de cualquier otro sector que perturbe el orden y la convi- vencia, han ido acompañadas de adver- tencias constantes a hacerlo siempre sin que comprometa la credibilidad del sis- tema, su imagen y las formas de que se rodea. En muchas ocasiones ha critica- do a los responsables de los cuerpos de seguridad por su torpeza y en otros ca- sos ha intentado justificar las actuacio- nes represivas y lavar la cara de las ins- tituciones encargadas de practicarla. De este modo, cuando trata el tema de la tortura, lo hace de tal manera que nunca quede en entredicho la honora- bilidad de los cuerpos de seguridad. Ma- nifiesta, en todo caso, que los culpables sólo son determinados individuos o res- ponsables muy concretos, «residuos an- tidemocráticos del anterior régimen». La generalización de esta práctica queda descartada por «El País», porque «Hoy [as leyes de la democracia protegen por igual a los demócratas que a los que no lo son» (editorial del 4 de abril de 1987). Sostiene que la sección especial de la Audiencia Nacional, dedicada al «te- rrorismo», imparte juicios justos, con el habeas corpus por delante y todas las garantías procesales de un «Estado de derecho». Ante las frecuentes protes- tas de los abogados defensores y las de- nuncias de los encausados por la forma de realizarse los juicios, ya que no ha- cen falta pruebas para condenar y se ig- 33 noran las torturas habidas en el tiempo de detención declara que «ya no esta- mos en el tiempo en que una declara- ción arrancada o inventada en comisa- ría fue suficiente para enviar a miles de españoles a la cárcel, el exilio o incluso al paredón». Con respecto a la cuestión de los GAL, el diario se fue limitando durante mucho tiempo a ir informando de sus asesinatos pero sin entrar en valoracio- nes o análisis. En algunos casos rema- taba sus trabajos condenando la violen- Cia venga de donde venga. Solamente a toro pasado, cuando los GAL habían consumado más de veinte asesinatos y su actuación había cumplido los objeti- vos y ya estaba complicando de lleno al gobierno francés y, sobre todo, a los servicios policiales españoles, cuando todo el mundo los equiparaba a los cuerpos parapoliciales semejantes a los escuadrones de la muerte que operan en algunos regímenes de América Lati- na, decide cambiar de táctica. Había lle- gado la hora de dar carpetazo y prote- ger la imagen del Estado a toda costa; para ello proclama que el gobierno tiene que ser el primer interesado en demos- trar lo injustificado de las sospechas que recaen sobre él. En el editorial del 11 de abril de 1986, llama sobre los peligros que encierra la actuación de los GAL con estas pala- bras: «El Estado de derecho se debilita cuando en aras de la eficacia, se des- viste de la condición moral y utiliza no importa qué medios para combatir la violencia». ¿Por qué no decía eso cuan- do, uno o dos años antes, azuzaba al gobierno para combatir como fuese al «terrorismo»? Posiblemente los acontecimientos re- presivos que vivió la población de Rei- nosa, sean los que más tinta han obli- gado a verter a «El País» en los últimos meses para salvar la imagen de los cuer- pos de seguridad, en concreto de la guardia civil. En todo caso, informaba, la culpa de que haya habido centena-, res de personas maltratadas o la del mis- mo obrero asesinado se debe a la «in- competencia» de determinados núme- ros de ese cuerpo y de alguno de sus jefes locales. La responsabilidad por lo ocurrido en aquella población, según el periódico, no tiene nada que ver con lo que exige la ley; por eso declara: «el comporta- miento de la guardia civil fue incompa- tible con la misión que la ley atribuye a las fuerzas de seguridad». Más adelan- te llamaba la atención al director gene- ral de la guardia civil para que no de- morará más sus explicaciones sobre lo sucedido, ya que eso «daña la imagen de algunas instituciones democráticas» (editorial de mayo de 1987).

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4 El tratamiento de la noticia en «El País» Hojeemos cualquier número de «El País»; tras la sección de «Internacional», y nada más encontrarnos con la . sección titulada «Opinión», las noticias relativas a cuestiones políticas generales —o conflictos sociales que rozán lo político— dominan claramente el conjunto del periódico. Después, el nivel del periódico comienza a descender: noticias locales, el batiburrillo de «Sociedad», ENTRO de este apartado de noti- D ciario político (que, repetimos, viene encuadrado dentro de las secciones de OPINION y ESPAÑA) las - ELPAIS. Morir en Riaño En la historia de Riaño no ha faltado un escrupu- loso respeto jurídico, pero se ha carecido de la ha- bilidad política para hacer menos inaceptable a los vecinos el abandono de su arraigo y más compren- sible a la sociedad la conveniencia de una decisión siempre cruel. En el proceso de expropiación, los veci- nos han podido alegar ante los tribunales, han recibido las indemnizaciones correspondientes —cifradas oficial- mente en 14,000 millones de pesetas— y sus viviendas han sido sustituidas por otras que, si no emocionalmen- te equivalentes, lo han sido en valor material. Muy pro- bablemente, una parte de las protestas vecinales serían de todos modos imposibles de aliviar; pero no es desca- bellado pensar que si las indemnizaciones, en casos de graves daños materiales y morales como éstos, fueran más altas, los enfrentamientos no habrían revestido la di- mensión, a veces patética, que ahora alcanzan. Poco sentido tiene seguir discutiendo sobre el acierto O no de construir el embalse. Los Gobiernos que se han sucedido desde 1965 no han enmendado la decisión de llevarlo adelante. Se arguye un beneficio para 83.000 hec- táreas de terreno que podrán ser regadas con sus aguas, aparte de la eliminación de los peligros de catástrofe con que todo río peninsular amenaza. Quienes están en con- tra replican que, al margen de los daños que la obra pro- duce en el entorno natural, los posibles beneficios eco- nómicos podrían obtenerse con obras alternativas. La falta de un verdadero debate técnico ha fomentado la demagogía revestida de invocaciones ecológicas y. al fin, una mayor dureza en las posiciones. Si los vecinos no tenían bastante ya con la expropiación, les ha caído también una utilización política y has- ta naturista encima. ¡ deportes, etc. noticias dedicadas a lo que podría de- nominarse «Política institucional» tienen una preponderancia casi absoluta: infor- mación parlamentaria, actividades del Gobierno, declaraciones de políticos y personalidades, etc. Baste como ejem- plo el ver que en período electoral (co- mo el que antecedió a las pasadas elec- ciones municipales, autonómicas y al Parlamento europeo) «El País» viene a dedicar entre cuatro a seis páginas (un 7% del total de páginas del periódico) a «animar» en lo que le toca el cotarro electoral. Esto también nos sirve como punto de referencia de qué clase de no- ticias políticas interesan a «El País», fun- damentalmente, aquellas en las que, de una u otra forma, siempre sale prestigia- do el sistema parlamentario de que dis- frutamos. Naturalmente, también va- mos a observar en sus páginas el fenó- meno contrario: aquellas noticias de ca- rácter político que, de una u otra forma, atentan o disminuyen el valor de nues- tras instituciones democráticas también van a recibir un tratamiento «especial» —desventajoso siempre— desde sus páginas. La noticia política o el sutil juego de presentar una cara ocultando la otra Para Juan Luis Cebrián y su equipo, lo que pasa en nuestro país es, exclusi- vamente, lo que nos cuentan en su «País»; dicho de otra manera, lo que de todo ello opinan el gobierno, el rey, el Parlamento, la oposición «leal», los em- presarios, sindicatos, personalidades «El País», encargado de dar la versión oficial de la realidad. 34 «de reconocido prestigio», etc. Por el contrario, toda aquella información que no emane de estas fuentes «democrá- ticas» —y, por lo tanto, fiables— es con- denada al silencio o, en su defecto, aho- gada por el cúmulo de argumentos en contra. En definitiva, las noticias ema- nadas de la «España oficial» silencian lo que piensa u opina la «España real». Así, por ejemplo, la integración en la CEE o la OTAN, la crisis económica, el paro o la conflictividad laboral, entre otros, son temas donde se recoge ma- yoritariamente la opinión de estos sec- tores «oficialistas», convirtiendo las pá- ginas del periódico en un reflejo del jue- go parlamentario. El señor Presidente del Gobierno dice que... («Hemos ba- jado la inflacción a la mitad. Hemos ini- ciado la reconversión y la modernización del tejido industrial del país» «El País», 17-X1-85), mientras Adolfo Suárez sugie- re que... («el Gobierno, no debería olvi- dar la posibilidad de renegociación de las condiciones de incorporación de nuestro país a la Comunidad Euro- pea...» «El País», 25-11-87), a la vez que Oscar Alzaga critica.. («la falta de aus- teridad en el gasto público. Reprochó al Gobierno que se lave las manos en la búsqueda de una posible concertación social, ya que puede influir en la conse- cución de un acuerdo entre los empre- sarios y los trabajadores...» «El País», 27-11-87), todo lo cual da como resulta- do que «González pretende un pacto so- cial para toda la legislatura» (titular de «El País» el 29 de mayo de 1987). Fren- te a toda esta «realidad», la conflictivi- dad social y laboral aparece como algo marginal, excepcional, de crónica de su- cesos. A la vez, la otra «realidad», que significan causas sociales o económicas de los conflictos o cambios en las deci- siones gubernamentales, no aparece por ningún lado o aparece desligada de esos afectos. En general, el lector de «El País» siem- pre estará en desventaja para poder for- Jjarse sus propias opiniones (siempre que éstas sean divergentes con las del pro- pio periódico). Si quiere enterarse, por ejemplo, de cómo nos va desde que en- tramos en la CEE, nunca encontrará en las páginas de «El País», junto a las opi- niones «institucionales» (véase del Go- bierno o la oposición, de los banqueros

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ECONOMÍA E] ¡ PAIS TRABAJO Felipe González cierra hoy con José María Cuevas la serie de entrevistas preparatorias del acuerdo Dimisiones en la cúspide de Toshiba ROBOLFO SERRANO, Madrid La entrevigta que hoy mantiene el presiden: te del Gobierno, Felipe Gonxález, con José María Cuevas, presidente de la CÉOE, mar- cari el final de los escuentros que el jete del José María Cuevas, presidente de la patronal CEOÉ, será reci bido hoy por el presidente del al Reticencias de los interlocutores sociales sobre el pacto social propuesto por el Gobierno Ejecutivo la celebrado con los Interlocnto- res sociales para conseguir un pacto en el ue sólo parece confiar el propio González. Si ea UGT la propuesta de acuerdo ba sido recibida con escepticiamo, en CC OO — ise por la venta de tecnología a la URSS aEncias, Madri E presideme y el director gene vale la mulunacional japonesa dela clectrónica Toxhiba Corpo rason presentaron ayer 3u dim Sión trs el escándalo provocado En Estad por la venta Se tcenologín militar avaniada a la Unión So La dimisión de los dor alos directivos de Toshiba se precip (8 tras la deciión del Senado mecaa co eno dura batalla por el cootrel del sindicato— nadie lo cree poxíble. Y la CEOF está dispuesta a cobras caro por res- paldar la política ecosómica y social ea los próximos tres años. 10, Felipe Ge entrevista se incluye dentro del proceso preparatorio de las ne- gociaciones de un próximo pac- 1 social, Loz interlocutorez so- ciales no creen posible el acuer- do. Los llamamiento de Gonzá- lez han chocado con la indie- fencia o el especticirmo. % El presidente del Gobierno se ha reunido ya con Nicolás Redondo, secretario general de UG'h y Marcelino Camacho, máximo dirigente de CC 00. En ambos encuentros Felipe Gonuilez se ha ofecido ah: gociar las grandes cuentad de los Presupuestos Generalesiicl tica de solidaridad con una po- lítica industrial competitiva. En el esquema de Felipe González, la falta de acuerdo social ha sido contraproducen: le en 1987. Y posiblemente en Moncloa se ha lo a la conclusión, sultados del comportamiento del IPC, que la batalla salarial ha sido un tanto inútil presarial. Nadie zabe cómo conseguirlo. Y por lo que diri- co .. El prosidente del Goblerno, Felipa González (ala derecha) an una de sus entrevistas con José Mería Cuevas. pecial hincapié co el abarata- miento del despido, el manteni- norteamericano de prohibir du- rante un período de 2 a 5 años las ventas de productos Torhiba —copladoras, videos y televiso- res— en los Estados Unidos, prohibición que aupondrá para la moltinacional pérdidas estima» das entre los 3.000 y los 4.000 mi- llones de dólares. Toshiba efec- tún en EE UU el 107 de su factu- ración mundial. La firma estatal "noruega Kongaberg Vapeafabrik ha recibido el mismo canigo y por idénticos motivos. La decisión de los senadores norteamericanos ha desenterra- do el papel del COCOM (comité de vigilancia para la exportación e A orerente dé» viltica maquinaria de control mu- Américo y sus programas informá- ticos capaz de fabricar hélices para submarinos prácticamente Los empresarios tienen en- re sus caciones algunas nor llegaban gran vent: deseos de lleg gn que ver con lo que persiguen cial. Sobre el contenido ha sido los empresarios. más cauto, aunque por lo que él Cuevas leva una larga lista mismo ha dicho públicamente — dercivindicaciones a la reunión habría que intentar una mejora — de hoy. Perdida la batalla del despido libre, la CEOE hará es- del reparto del excedente em- £. 5, Muérid | duras incluso los sectores CEOE no hará llegar hoy a sus virtudes, la paciencia. Y puede esperar a las negociacio- "nes con los responsables direc- se tos de cada área. El difícil camino de la concertación ahora, no parecen conjugar de- ganen d la CEOE han dejado. miento de la comatacón en. que quisican vs plasmadas | Aunque no 1ctemos respon Easlucie hasía ahora, lo más precario y la rebaja delas uo: Sormativamente: la reducción hd directa, como compañía Felipe quiere pacta bable es que la iden dela so- las de la Seguridad Social delas S mais Tos Corporation le Felipe Gonzállr, hasta ahora, Hdaridad que anima el lama — Pero son lemas que proba- les y la Nlenblización del mer ha mostrado miento de González, nada len. blemente el presidente de la. cado de trabajo. En los dos car sos, se trata de peticiones ya viejas, La primera está. camente garantizado, y entre las varias lecturas que tiene la americano de Defensa, Gaspar Weimberger, ha manifestado que esas ventas han causado un daño importante a -gunda, puede encajar. con los deseos de la patronal. EEUU y Japón. E Gobierno japonés ha impuesto ya su castigo a Tos- hiba Machine, prol ] muchas dudas. Tampoco los Las dificultados para un pacto | másradicalizados masiado con lo que quiere el | corilistas se distinguen por su lizado todas las social son distintas y variadas | xocialista. Gobierno. La CÉOE se pre- | inclinación al pacto. según cada uno de los interlo- | — El pacto social es impensa- | punta cuál es el fondo de la | Asi, as da por seguro que doptada porel Sena: colores sociales, y van desdela. | blesin UGT. Y es impensable | propuesta de González, y | CCOO participará en las ne: | do debe ser aprobada por la Cá. desconfianza y el escepticismo | sin CEOF. Ambos saben que | cómo exacta- | gociaci inares —si y porel con que UGT se enfrenta a las negociaciones, hasta las razo- nes políticas que impide a CCOO firmar ua acuerdo como el que propone el presi dente del Gobierno, La CE úienen, cada uno por separado, “ambos juntos, la llave de cual: bajo, decia hace unos dias que la falta de un pacto tampoco mente la idea expresada por el presidente del Gobierno de destinar parte :á ñ empresarial a la inversión en | en empleo o la participación en la gestión empresarial. Puestos 2 llega a haberlas— pero termi- mark abandonando el acuerdo. Su fuerza real está más clara pes ur id | excedente matara El Tesoro emitirá Senso. Y eso, políticamente, puede incluso ser más rea: | pagarés en Tratamiento del diario de las conversaciones entre Felipe González, la patronal y los sindi- catos, el 2 de julio de 1987. Otro ejemplo acabado de cómo «El País» cuida la imagen y el buen nombre de las instituciones, dando por buena la «realidad» (y las «explicaciones») que ellas crean, lo encontramos en el trato «exquisito» que da al ejército. Así, el 2 de.marzo del presente año, «El País» in- formaba que «Serra afirma en el Con- greso que los soldados se han suicida- do en los últimos años (...) Comentó en otro momento que ha dado instruccio- nes para que, prácticamente en exclu- siva, el Servicio de Psicología del Ejér- cito, se dedique a estudiar las conse- o los sindicatos), datos como el des- mantelamiento de AESA, la Siderurgia, etc.; en definitiva, los 20.000 nuevos despidos que trae consigo la llamada «segunda reconversión», ligada clara- mente a esa integración. Tampoco en- contraremos que la entrada a la CEE es- tá afectando a quinientas mil pequeñas haciendas campesinas, reduciendo la producción de leche, fresas, etc.; que el sector pesquero está teniendo que re- ducir su flota y las capturas, que en 1989 estaremos por los cinco millones de pa- rados, etc. cuencias del consumo de alcohol y las drogas en los ejércitos». ¿Aparecía a continuación la opinión de los propios soldados sobre estos suicidios, sobre el trato que reciben en los cuarteles, so- bre la tensión sicológica que producen las guardias y la frustración de tantos meses inútiles pasados en el cuartel? Sólo existe una sola versión, la ofreci- da por el Ministerio de la Defensa; esa es la única verdad. Para terminar, resaltar también que, en ocasiones, el propio «País» se siente en la obligación de remachar esta mis- ma realidad «oficial», ofreciendo sin am- bages —Y para que nadie pueda tener la téntación de sacar otras conclusio- nes— su propia interpretación, que Siempre irá en la dirección de dejar in- cólume la imagen del Estado «democrá- tico». Así, el día 27 de marzo de 1984, «El País» informaba que: «De acuerdo con una encuesta realizada este mes por el Centro de Investigaciones Psicológi- cas, un 75% de los españoles no asiste jamás a un mitin político, y un 87% no participa nunca, como militante o sim- patizante, en las actividades de algún partido, algo menos de 440.000 españo- les tienen un carnet político». Para evi- tar la tentación de que alguien puede pensar que la gente está harta de esta «democracia» y que la Reforma está en bancarrota, «El País» apostillaba que la causa de estos datos hay que encontrar- la en «El tradicional desinterés de los es- pañoles por la militancia política»... Co- “mo en los tiempos de Franco. La noticia sobre conflictividad social como crónica de sucesos En lo que se refiere a las noticias so- bre conflictividad laboral o social, que en ocasiones trasciende como noticas políticas, rara vez aparecen tratadas en todos sus aspectos y casi nunca se ex- plican sus causas. «El País» se limita a recoger de forma escueta los hechos y 18 de julio de 1987 EL PAIS PROMOTORA DE INFORMACIONES, SOCIEDAD ANÓMIMA (PRESA) Contra la impunidad Diversas resoluciones de los tribunales sobre actos de- lictivos de miembros de las fuerzas de seguridad —tortu- ras, lesiones, escuchas ilegales y homicidio frustrado— han coincidido en unas fechas en que se asiste a una formidable presión, avalada o auspiciada por sectores del propio Gobierno, sobre los jueces que actúan en este tipo de casos. La tutela requerida por el presidente de la Audiencia de San Sebastián al Consejo General del Poder Judicial, a fin de que dos de sus miembros estuvieran pre- sentes en un juicio por torturas contra cinco guardias ci- viles, es una prueba de las dificultades que encuentran los jueces en el pleno ejercicio de sus funciones jurisdic- cionales. La minimización que desde sectores del Gobier- no se ha pretendido de las acciones abusivas de las fuerzas de seguridad, reduciéndolas a la categoría de bofetadas cuando, en ocasiones, han llegado a arrebatar la vida de ciudadanos inocentes, renueva la tendencia, en ese sector del aparato del Estado, hacia el privilegio de la impunidad. Ahora es la em- bestida del terrorismo lo que se alega para exigir un trato privilegiado. Pero otras veces es el carácter de una ma- nifestación o la inseguridad ciudadana. Argumentacio- nes que tratan de disolver las irregularidades e incluso las actuaciones delictivas como vinculadas a la exigible efi- cacia de la actuación policial. En un Estado de derecho no puede admitirse, bajo ningún pretexto, la existencia de áreas de impuni- dad, y quienes más obligados están a que esto sea así son quienes están al servicio directo del Estado. e Los derechos humanos son una de las áreas más progresistas del diario, como forma de dar cre- dibilidad a un Estado salido del franquismo. El periódico intenta despolitizar las huelgas y los conflictos sociales contra el sistema capitalista. 35

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El tratamiento de la noticia en «El País» 15 de junio de 1987 Las manifestaciones juveniles en Berlín Este han sido sin lugar a dudas los hechos más significativos que en torno al muro se han producido en los últimos días. Se repitiergn tres veces y llegaron a sumar varios millares de jóvenes que querían escuchar unos conciertos de rock que se desarrollaban. 8n Berlín Oeste. La policía quiso ce- rrar el paso a los grupos que iban hacia las zonas en las que se oía el concierto, se produjeron choques, y de los jóvenes surgió el grito: «¡El muro debe caer!» Así, el deseo de escuchar un concierto de rock ha dado lugar a gritos y manifestaciones que ponen en causa una cuestión ¿omo el muro de Berlín, que se suele enfocar dentro de los grandes problemas de la política mundial. Es una manera mucho más directa de abordar el tema del muro, ligándolo a un interés inme- diato. Los jóvenes están hartos del muro, no ya en nombres de grandes principios, sino porque es algo absurdo, y que además les obstaculiza el escuchar la música que les apetece. En el mismo período, y esta vez en Berlín Occi- dental, han tenido lugar nutridas manifestaciones juveniles y choques con la policía, motivados por unas disposiciones oficiales que pretenden obligar alos ciudadanos a registrarse en unas condiciones que muchos consideran atentatorias a los derechos humanos. En este caso, la reacción juvenil se produce contra una intromisión abusiva del Estado en la vida indi- vidual, tendencia muy fuerte en la RFA y en otros países occidentales. Poco después, el 11 de junio, numero- sos jóvenes de Berlín Oeste se manifestaban contra la visita de Reagan. En las manifestaciones de los jóvenes de las dos par- tes de Berlín —con diferencias obvias y una repre- sión mucho más dura en el Este— se refleja una ten- dencia de amplios sectores de la juventud a rechazar la mitificación de la política exterior, que hace de ésta un dominio reservado de políticos, militares o diplomáticos. Una voluntad de colocar los problemas internacionales a niveles más próximos y humanos. El piloto que aterri- zó en la plaza Roja de Moscú ha trivializado los mitos de la sofisticación militar. Otros jóvenes piden que se derri- be el muro en nombre del rock. Son aires sanos que piden una Europa en la que el rock se pueda escu- char sin muros ni fronteras, * Lo importante es el rock. para a las puertas del bunker exigiendo el linchamiento del presidente. (...) Ni- ños del pueblo pasearon con un tricor- nio en la cabeza y un subfusil en la ma- no. Mujeres incrustaron agudos tacones en los lomos de los guardias civiles caí- dos en el suelo (...) Miembros activos del motín se declaran sorprendidos por su propio comportamiento tan sólo do- ce horas después: Si pillo a un guardia lo mato, fíjese que barbaridad. Yo no'sa- bía que podía ponerme así de histérico». Las causas que originan el conflicto, como el desmantelamiento industrial que se está llevando a cabo en toda la comarca, la reconversión ya iniciada que se ha comido dos mil puestos de traba- jo y que se prevé se coma otros tantos, no cuentan para «El País», que por el contrario tergiversa las causas reales y explica lo ocurrido por «Un error del Co- mité y la difusa conciencia popular». Otro ejemplo de cómo «El País» da una visión parcial de determinados he- chos, lo ofrece la notica sobre los suce- sos de Aldeadávila: «La operación fue fulminante y se saldó con la liberación del secuestrado, algunos contusionados y dos miembros del orden heridos leves (...) El secuestro, con todo, se prolon- gó demasiado, una buena parte de los miembros de la Coordinadora Antinu- clear del Bajo Duero y de los alcaldes de la comarca que la noche del viernes parecían completamente desbordados por la iniciativa popular caldeada por al- guna copa de más» (5-1V-87). Los controles que los campesinos efectuaron sobre todos los coches que pasaban por el pueblo y que todo el mundo pudo ver por TV, la llegada de los antidisturbios, las campanas tocan- do para avisar a los habitantes del lugar y las numerosas barricadas que surgie- ron por las calles, son hechos que para «El País» simplemente no existieron por- Según el diario, los campesinos de Aldeadávila son unos borrachos y los obreros de Reinosa se descontrolan. en todos momento trata de minimizar lo ocurrido. Un ejemplo se encuentra en cómo «El País» ha informado de lo ocurrido en Reinosa; el día 15 de marzo decía: «Los más críticos con respecto a los aconte- cimientos del jueves dicen que fue un error terrible del Comité anunciar que el presidente había sido retenido, dejar que una difusa conciencia popular se agol- que lo allí ocurrido para el periódico fue la consecuencia de ese ambiente «cal- deado por unas copas de más» que no tuvo mayores consecuencias. El tratamiento desinformativo del terrorismo La manipulación abierta, la tergiver- sación estudiada hasta el mínimo deta- lle, los rumores sin confirmar, la menti- 36 ra y la calumnia, los desmentidos ver- gonzantes... son algunas de las herra- mientas con que «El País» aporta su gra- nito de arena a la lucha contra el «te- rrorismo». El día 8 de abril de 1987, «El País» en portada dada la siguiente noticia: «Dos presuntos miembros de las BR, deteni- dos en Barcelona (...) Fuentes de la Se- guridad del Estado no descartan que su presencia en Barcelona esté relaciona- da con los últimos atentados». La noti- cia se da basándose únicamente en las fuentes de la Seguridad del Estado, fuentes, por otra parte, que han dado muestras de su parcialidad en temas co- mo el de la tortura (España Vivas, Arre- gui, caso Almería) desaparecidos (Za- balza o el Nani), el Gal y un largo etcé- tera. Sin afirmar rotundamente «El País» ya apunta a que los atentados de ETA podrían estar relacionados con una su- puesta trama internacional. Efectiva- mente, en el interior, en la sección ES- PAÑA se sigue diciendo: «Fuentes po- liciales consideran que los brigadistas podrían formar parte de la red eurote- rrorista cuya existencia han detectado diversas policías europeas que han com- probado la conexión entre la organiza- ción francesa Acción Directa, los GRA- PO españoles, la Fracción del Ejército Rojo alemana, y las Brigadas Rojas ¡ta- lianas». S< trata de dar cuerpo a la no- ticia señalando con nombres propios quiénes son las organizaciones que componen esa «trama internacional». De nuevo a las únicas fuentes que se re- curre son a las de las Fuerzas de Segu- ridad del Estado. Que éstas no hayan si- do comprobadas, ni existan pruebas ni indicios, no es obstáculo para que en las páginas de «El País» aparezcan mezcla- dos organizaciones como Acción Direc- ta y los GRAPO, con planteamientos ideológicos distintos y aún opuestos, conociendo esta realidad la policía y «El País». Días después, el propio «País» tendría que desmentir la noticia (P-11-1V-87): «El supremo italiano absolvió en 1985 a Bur- tet y Planceti de colaborar con BR». Pe- ro, curiosamente, la noticia es dada en columna, a un extremo de la página y en caracteres pequeños. Para «El País», la realidad es una es- pecie de chicle que se moldea a gusto del Poder (especialmente, del militar y policial). Así, por ejemplo, si la policía impide el homenaje del pueblo vasco a un miembro de ETA asesinado, la cró- nica de «El País» observa: «El desplie- gue policial impidió que se produjesen incidentes en el traslado de los cadáve- res de los etarras asesinados» («El País», 29 del IX del 85).

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E SOCIEDAD EL PAÍS, viernes 10 de abril de 1987 SANIDAD La huelga de la sanidad pública alcanzó ayer su jornada de mayor incidencia Federación Estatal de Sanidad de CC OO, Los estudiantes de Me- lcina mantuvieron el paro académico y se manifestaran por la mar ana ea Madrid, con intervención de la policía. El Insalud reconoció ayer que la incidencia del conflicio había fuente oficiosa, sido hoy superior a la que ss La Administración, por su produjo el miércoles; ya que en parte, intentó ayer clarificar su los hospitales afectó al 35% de — oferta a los médicos en huelga, tanto la realizada a las centra: les el 25 de marzo pasado como la realizada a la CESM en la madrugada del miércoles, El Insalud aseguró que garantiza la subida de un 5% a todos los trabajadores sobre las retribu- ciones de 1986, una retribución mínima anval de 3.343.656 pe- setas para el médico adjunto y CESM,Iphuciga tuvo una inci- — homólogos, siempre que opten dencia similar a la del miérco- por un sistema de dedicación les, con un 907 de los médicos, exclusiva, que, con los distintos de hospitales en conflicto y un A conceptos, podría elevarse a 185%, de los de ambulmorio, LY. 4.093.650 pesas al año. Entre CESM indicó que, salvo Soria, estos conceptos está el de dedi- Ceuta y Melilla, todas las pro- — cación específica, por el que los vincias habían participado cola profesionales” percibirán huelga. 900.000 pesetas más al año. Porlo que respecta alabuel- Además, el Insalud ofrece ya del personal no facultativo, — un fondo de 4.000 millones de José Marin Fidalgo, accretario. pesetas nl año para retira pencral de Sanidad de CCOO, los facultativos que participen Afirmó que el conflicto se exten- | gn las Juntas facultativas o co- conocimiento a través de una miércoles, y en los ambulato- ios alcanzó el 15% frente a un 10%, del día anterior. En cuanto al personal no facultativo, siempre según la valoración de la Alminisicación, la incidencia media de la huelga no alcanzó el 10%, de los trabajadores, Sin jembargo, para la Acoplamiento parcial de la estación “Mir y el módulo astrofisico EFE Mosci El módulo astrofísica Quom se <nsambló ayer parcialmente con la estación orbital en el segundo intento realizado en los últimos difundida por los mauivos soviéticos. el segundo intento de ensamblaje se efectuó en la madrugada de ayer, y aun que se logró que el Quam y se unieran, el acoplamiento “no es completo”. El primer intento de ensam- blaje se realizó el pasado domin- 30.y no llegó a efectuarse al deci- «ir los responsables de la misión aboriarlo cuando el módulo, a 200 metros de la Mir, se desvió de la misma. Según la agencia soviética Tass, el acoplamiento del módu- lo astrofísico se realizó sobre la z0n2 del compartimiento del mo- tory fue controlado por los siste- mas automáticos instalados a bordo del Quant, con la ayuda del centro de control em la Tierra y de los tripulantes de la estación "Mir, Yuri Romanenko y Alexan- der Laveikin En la actualidad, en el centro de seguimiento de vuelos, los ex- penas analizan los datos recibi- dos para adoptar una decisión sObre posteriores operaciones a realizar con el módulo, cuyas re- servas de combustible permiten dió entre más del 70% de los — misionez y programas de mejo- realizar varios intentos de en trabajadores de la sanidad pú- ra de calidad. El Insalud se blica, con mayor incidencia en — compromete a incrementar la Galíci di, Cataluña y masa salarial destinada a este Andalucia. Fidalgo mostró os= concepto en la medida que se pecial interés en clarificar los — establezcsn sistemas eficaces de control de rendimiento de los servicios y de la calidad, como que se reduzcan las listas de espera, Las guardias médicas, según la propuesta, se integrarán en un sistema de atención conti- invada que garantice la disponi- motivos por los que este sindi- cato convoca la huelga: no aceptar la oferta salarial del In- salud, ida en el acuerdo firmado por UGT y ELA-STV, y oponerke al nueva modelo de Estatuto presentado por la Ad- ministración, del que dijo tener ¡da Medicina as do de aye ent el nia de Sanidad: bilidad de los facultativos due rante las 24 horas del día, me- diente el establecimic ¡ turnos, Este muevo sistema es- tari retribuido con 650.000 pe- setas al año y supondrá la pres- tación de servicios de presencia fisica de 34 horas mensuales. Los estudiantes de las facul- tades de Medicina mantuvieron — persó. pora policía en la samblaje, añadió. El Quant es el primer módulo astrofísico lanzado al espacio y equipado con telescopios y esipos científicos de invest ayer el paro académico en pro- testa por la futura aplicación de de — la directiva de la CÉ sobre mé- | gación dicos generalistas, que les obli- ga a dos años de prácticas re- | Los periodistas Nativel Preciado muneradas antes de poder ejer- y Luis Carandell han sido cer su profesión. En Madrid | elegidos vocales de la juma di- provocaron cortes de tráfico | rectiva del Club Internacional de hasta que la policía lo: Prensa en representación de los periodistas españoles miembros del club. OFICIALES MARINA MERCANTE INGENIEROS NAVALES El Instituo de Estuoz Superiores de Seguros —INESE- convoca, en Madri y Barcelona, /o. para la obtención del siguiente tulo = COMISARIO DE AVERIAS (CA) Rover 216 SE 1.688.000 * Rover 216 Vitesse 1.960.000 * MN _—r— Con alguna excepción, el conflicto de Sanidad, «El País» lo ha dado en la sección de Sociedad. Tampoco se tienen en «El País» ma- yores reparos a la hora de falsear la in- formación cuando ésta contribuye a crear dudas y confusión acerca de los motivos y objetivos de las organizacio- nes que el periódico denomina «grupos terroristas». Muestras las hay infinitas (cambiar el nombre a las organizaciones, mezclar a sus miembros con el tráfico de drogas, etc.), pero podemos elegir una, aparentemente menos importante, la que el 4 de abril de 1986 decía: «El proceso de reinserción avanzó notable- mente a pesar de que ETA llevó a cabo el asesinato del senador socialista Enri- que Casas». Información falsa al afirmar que la reinserción avanzó notablemen- te y no dar cifras, ya que si las diesen se vería que ésta no ha alcanzado tan siquiera el 10% del colectivo de presos políticos. Falsa así mismo la afirmación de que fue ETA la autora de la ejecución del senador socialista Enrique Casas, cuando «El País» tiene conocimiento de que fueron los Comandos Autónomos Anticapitalistas; y, por último, falso de- jar entrever que el atentado respondía a un intento de entorpecer el proceso de reinserción, cuando «El Pais» tenia conocimiento de que era una respues- Mi evidente que su importancia será menor, Y si, por último, es relegada a la sección de ECONOMIA, en las últimas páginas del periódico, resulta asimismo eviden- te que su importancia mermará consi- derablemente. El día 7 de abril de 1987, «El País» in- formaba: «Comienza una semana ca- liente de huelgas y protestas en los cen- tros de Sanidad Pública». Al lado de es- ta noticia, se habla de: «Europa contra el cáncer, un programa para hacer fren- te a la enfermedad» y de «Antón Ma- ya, condenado a 32 años por el asesi- nato del dueño de un bar». Mientras que el 2 de marzo del mismo año, a la vez que seguía informando sobre el con- flicto en la Sanidad, se podían leer al la- do dos crónicas sobre: «La fragilidad de las vitaminas» y «El cáncer ocupacional, un riesgo muy poco controlado». Pare- ce ilógico mezclar un conflicto político como es el de Sanidad, con noticias o crónicas sobre el cáncer, las vitaminas o los tribunales. Lo mismo que no resul- taría normal mezclar una noticia sobre crónica taurina con otra sobre los dere- chos humanos en Chile. Manipular la noticia resaltando unos aspectos y minimizando otros Cuando surge una noticia conflictiva de importante repercusión pública que no interesa que destaque en sus aspec- tos políticos, lo que se hace es relegar- El cajón de sastre de la sección de sociedad sirve para ocultar los conflictos populares más destacados. ta a la guerra sucia que el Estado venía desarrollando por medio del GAL. La sección de sociedad: un saco sin fondo «El País», como la mayoría de los me- dios de comunicación, no sólo se mar- ca como objetivo informar sino que también educa a sus lectores para que gaprendan» a leer sus informaciones. En este sentido, la estructura del periódico tiene un valor estratégico de primer or- den en el tratamiento de la información. Una prueba de ello es que en «El País» una misma noticia puede tener un valor u otro, dependiendo en qué pági- na del periódico vaya situada. De estar colocada en la sección ESPAÑA, al la- do de noticias de notable relevancia, su importancia aumentará, mientras que si es situada en SOCIEDAD, al lado de no- ticias de sucesos, cotilleos o crónicas sobre avances científicos, también es 37 la a la sección de SOCIEDAD. Pero no queda ahí la cosa, sino que además se le da un tratamiento por el cual se re- saltan determinados aspectos de lo ocu- rrido ocultando aquellos otros en los que no interesa que el lector fije su aten- ción. Un conflicto, que fue un enfrenta- miento político entre el Ministerio de Sanidad y los habitantes del pueblo gra- nadino de Guadix, y que por su impor- tancia debería haber ocupado las pági- nas de relevancia, fue noticia en la sec- ción de SOCIEDAD, tergiversando y ma- nipulando no sólo las causas sino los mismos hechos. Así, los «sufridos» guardias civiles, que se lucieron de lo lindo apaleando a todo el pueblo sin. distinguir entre mu- jeres, viejos o niños, son convertidos en víctimas de la defensa del orden y los intereses generales de todos los ciuda- danos: «Tras el desalojo, la guardia civil

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El tratamiento de la noticia en «El País» fue agredida por 500 personas, (...) Ante la insistencia de tales agresiones, los agentes se veían forzados a repelerlas y a protegerse de las amenazas de que eran objeto». (24-1V-86). De la misma manera tendenciosa, se crean dudas con el fin de confundir acerca de las causas reales que origina- ron el conflicto. En un artículo apareci- do el 2 de marzo de 1986, se decía: «Pa- rir.en Guadix... Hay varias cuestiones que han enfrentado a las dos localida- des tradicionalmente... A parte del te- ma de la Virgen de la Piedad, encontra- da en Guadix y actualmente en Baza (...) se les escapa decir que el equipo basteano de fútbol está en tercera divi- sión, mientras que el de Guadix juega en regional». «El País» desvía la atención del lector haciéndole ver un conflicto de rivalidades regionales cuando de lo que se trataba es de un problema político de- rivado de la falta de planificación y la re- ducción de servicios por parte de los servicios de la Administración. Curiosa fue también la forma de tra- tar, el día 24 de febrero de 1986, las Ma- 5 de julio de 1987 EL PAIS PROMOTORA DE INFORMACIONES, SOCIEDAD ANÓNIMA (PRISA) Negociar qué cosas Con la visita del presidente de la patronal, José Maria Cuevas, a la Moncloa se cierra el primer capítulo de la búsqueda de un acuerdo social para los próximos años. Felipe González había recibido con anterioridad a los dirigentes de los sindicatos más representativos y les había expresado su deseo de llegar a un pacto para el resto de la legislatura. (...) existen razones suficientes para pensar que los sindicatos pueden ser una pieza clave en el pro- ceso de modernización de nuestro país. Tal vez haya sido el reconocimiento de esta realidad primaria lo que ha motivado el cambio de opinión del presidente del Gobierno, que ha pasado en pocas semanas de no querer negociar nada a ofrecer negociarlo todo. (...) Pero la paz social no debe comprarse con más déficit, pues ello iría frontalmente contra el princi- pio de solidaridad. A pesar de las apariencias, quienes pagarían la factura final serían los parados y los pensio- nistas: la redistribución debe alcanzar prioritariamente a las categorías más desfavorecidas de la población, que son también las que tienen menos poder de negociación. El punto de partida de la negociación debe, pues, situarse en otro terreno que el del Presupuesto y afectar esencialmente al ámbito de la empresa y de las relaciones industriales. En este jerreno hay mu- cho por hacer antes de homologarnos con los países de la CE, en donde las competencias de nuestro Mi-. nisterio de Trabajo residen en la voluntad soberana de las partes, en donde no existen magistraturas de Trabajo y en donde el terreno de la negociación so- cial es infinitamente más amplio que en España. En cualquier caso, adentrarse por estos caminos sería más razonable y contribuiría más a la modernización de nues- tras estructuras que aventurarse, sin rumbo fijo, por una discusión sobre los Presupuestos. EL PAIS DIARIO INDEPENDIENTE DE LA MAÑANA Telélono 754 38 00 / Precio: 10 pese DIRECTOR: JUAN LUIS CEBRIAN Redacción, Administración y Talleres: Miguel Yuste, 38. Madrid 17 MADRID, JUEVES 15 DE DICIEMBRE 2. Ediciones urgentes; 11 pesetas / Año Número/148) ALA UNA DELA MADRUGADA Un veinte por ciento de abstenciones Masiva afluencia de votantes Una masiva afluencia, superior a la esperada, arrojan los datos É del pr a la una de la e cierre de esta edición. Según los datos disponil abstención oscila en torno a un 20%. Los votos negativos, respecto al total de los escrutados, eran el 2,4%. A dicha hora, estos primeros resultados hacen prever un porcentaje mínimo de noes y una abstención muy moderada. AA las. 0.50 horas, en Madrid iba es- crutado el 8 4 del censo electoral El 92 % de los votos emitidas fue- ron a favor del sl: un 5 %. a favor del no. Han votado el 80% del censo de los colegios electorales escruta- dos hasta esa hora. La abstención, por tanto, ha sido del 20%, En Bar- celona, a las 0.45, había sido escru- tadoel 3.8 % del censo electoral. El 94 % de los votos emitidos ha sido / el 25,01 no, Han | censo delos co- votado el 7. legios electorales escrutados hasta esa hora, El tanto por ciento de abstenciones ha sido hasta esa hora 1274 “Con normalidad ha transcurrido la jornada del referéndum en toda España. Salvo algunas manifesta- ciones reprimidas por las fuerzas del ordea en Madrid, Vizcaya y Pamplona y pequeños incidentes en las mesas electorales por posibles errores en el censo. Tan solo la rotura de una urns en Ori- huela, y ninguna noticia de anula- ción de resultados ni impugnacio- nes. El director general de Política Exterior, quien explicó en el Pala- cio de Exposiciones y Congresos de Madrid, ante más de un millar de periodistas, la mecánica operativa del recuento de votos, señaló, por tra parte, que no se exigirá el cer- , hora de SOBNE EL CENSO, s, 1 esa hora la [5960 22.872.568 VOTANTES Se ASSTENCIONES 20.1% E EA la oficina de prensa del re- [E 94,8% feréndum hao dado los mismos — [no 2.3% porcentajes de sies, noes, absten- — [emananco ciones y votos en blanco. Entre los 28%. se ha cómocido sm». datos anccd que es la localidad toledana de Consuegra la primera en decit no alareforma política, ya que el 52 $ de los votos emitidos fueron nega- tivos. frente a un 42 % de sies. El voto en blanco alcanzó el 5 %: el censo electoral es de 5.988 perso: mas, de las que emitieron su volo 5.544, lo que supone un índice del 92,80 %k de votantes El Rey. a estas horas de la ma- drugada sigue en su despacho de La Zarzucla los resultados del re- feréndum. También el presidente Suárez, éste en su despacho oficial, permanece ujento a los datos fina- les. Curiosamente uno de los últi- mas avances facilitados indicaba que el mayor índice de escrutinios se habla realizado en Avil vincia donde ha nacido el pr dente del Gobierno. donde habian escrutado el 88,5 % sobre el censo total, de esc Lanto por ciento el 96,2 % lo hizo en sentido positi so. Para regular y controlar todo el volumen de información se han establecido cuatro vias que abar- can los municipios de más de 10,000 habitantes. los de más de violencia los enfrentamientos te- gitrados en Algorta entre un cen- ienar de manifestantes. la Policia Armada y la Guardia Civil se pro- dujeron disparos con balas de go- ma, asícomo culatazos. También a lolargo de la jornada se registraron manifestaciones en Sestao, en la que ha resultado herido leve 4n guardia civil, y en Guernica, donde distintos grupos pedian libertad y abstención feréndum 100.000, las capitales de provincia y las provincias en su conjunto. al tiempo que se comprueba te- úificado de voto para poder ejerci tarel derecho de voto en las próxi mas elecciones y no se tomarán La alegría del periódico por el triunfo del referéndum que potenciaba la reforma del $1 revolucionarias de la izquierda. nifestaciones anti-OTAN que precedie- ron al referéndum: «Escasas alusiones críticas al Gobierno en los lemas corea- dos», para a continuación resaltar que: «Fueron muy aplaudidos cincuenta mi- litantes del PSOE de larga trayectoria en el Partido que formaban parte de la Mancha». También la foto que ilustra la noticia es significativa. Entre cientos de pancar- tas de grupos y organizaciones de iz- quierda, el redactor fue a seleccionar la única en que se podía leer: Socialistas del PSOE, Por la paz, No a la OTAN». Informar de manera difusa, dramatizar: Un recurso para desviar la atención No concretar, no traspasar esa prime- ra cortina que oculta la verdadera di- mensión de la realidad, no hacer una la- bor de investigación periodística es una sutil forma de manipular para quedarse en los aspectos superficiales, sin entrar en las causas profundas que han dado origen al hecho noticiado. Un ejemplo al que asistimos diariamente desde ha- ce meses es el tratamiento que «El País» da al proceso por el envenenamiento de la colza, que ha costado la vida a 548 personas y afectado a otras 25.000, se- gún datos oficiales. «El País» se limita a seguir la línea pro- cesal, que viene resaltando los aspec- tos secundarios y más inmediatos, no 38 aclarando nada nuevo sobre el tema e incluso acentuando aún más la confu- sión que ya hay sobre él. Ninguna men- ción a los culpables que hay en la som- bra y que son precisamente los princi- pales responsables del envenenamien- to. En esta línea se dejan sin mencionar, por ejemplo, las responsabilidades del entonces Ministro de Sanidad y del de Industria y, por extensión, las de todo el gobierno, que con su permisibilidad y negligencia permitieron la falta de con- trol y uso de la colza. De lo que sí parece dispuesto a infor- mar «El País» es de los aspectos más dramáticos del síndrome, como ocurrió el día 29 de marzo de 1987: «La vergúen- za de la colza, la humillación de pade- cer una enfermedad que parece haber sido equiparada a la lepra, ha creado un cerco de indiferencia social que rodea a los enfermos, y que en cierta forma ha sido propiciado por los propios enfer- mos». «El País», olvidándose de que esos sufrimientos tienen responsable bien concretos, trata de diluir esas res- ponsabilidades en el conjunto de la so- ciedad, atreviéndose incluso a echar la culpa de esa supuesta «indiferencia» a los propios afectados, ¡cuando son los propios medios de comunicación los: que están creando ese vacío alrededor de los afectados! Sin embargo, también «El País» tie- ne su corazoncito, y, a vuelta de hoja

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EL PAIS DIARIO INDEPENDIENTE DE LA MAÑANA Tetolamo 1 Reyes, en España evo horizonte las relaciones ma-Madrid es don Juan, Caissy/doña pi epa aorepuens de Beti prcendeaiorós donde han permanecido mlrcoles, co visi edo] poa os dla Jords Voy desayualcnal Prtnlto Andreot Mis Nes otnpabi de Reina mba de ono KilIy el se trasladó al colegro de nsé. En el aeropuerto de Ind ¡lero Bargas poe siro jtaliano de ones Ex esencia del señor Forlani A rene des mes viaje oficial a la República 1. Ha trascendido uc tras la. le dieras por la poems e ioriRbyes presion velero delnibao er 1 Juan Carlos y Andreoitt. iciado unu nueva arde lod le frias y dis- :nlas últimas décadas, + ido también que el mi- | de Asuntos Exterio- ja, ha explicado al lizno el propósito por FEBRERO DE 1977 4. Momeo 243 MADRID, SABADO 12 'Ocial ss reunió con sua hijos y ¿mento por todos: Ayer terminó con éxito una vasta operación, tras dos meses de investigaciones spadole de pedir su integra- y el Parlamento Europeo. 1150 previo a su Ingreso cn el do Común, toda vez que las rias negociacionesse prevén Elseñor Oreja habría pedi- Halia apoye la incorpora- paola al Parlamento Euro: os los indiciós apuntan que /2n Carlos ha tratado estos con sus interlocutores y. Juego, habría ofrecido segu s, respecto al proceso demo: dor español que fac 'emtendimient desde dentro, por la libera Antonio Marla de Oriol y el te- [niente general Villaescusa fueron. co los pro 7 Y rescato CAES dice: «Marcados por la colza... La rein- serción social de Ramón Ferrero ha si- do por ahora un fracaso. En medios alle- gados a la familia se asegura que trató de vender su casa e instalarse en otro barrio de Madrid, donde nadie le reco- nociese y donde poder empezar una nueva vida. Pero su piso es uno de los bienes embargados, lo que le impide que pueda desprenderse de él». Aclara- mos que Ramón Ferfero es uno de los empresarios implicados en el envenena- miento... ¡pobrecito! Esconder las noticias incómodas En las luchas contra la reconversión de los obreros de Gijón (1985), resultó muerto un joven estudiante por dispa- ros de un joyero, hecho que levantó la repulsa general en toda Asturias. Este año fue el juicio, del que «El País» in- formó en SOCIEDAD, en columna y al margen izquierdo de la página, escon- dida: «Absuelto el joyero que mató a un estudiante en una manifestación... La sala segunda de lo Penal considera que la actuación no cabe estimarla irreflexi- va, sino consciente y voluntaria, justifi- cada por la situación en que se hallaba de grave riesgo para su persona». No se informa de la indignación que la sentencia produjo en Asturias, ni de que los testigos de la acusación también fueron procesados por el simple hecho como fueron llevados a cabo, que — desaliñado con que se presentaron momentos apa- Oriol y Villaescusa, rescatados por la policía once meses, hijo de la joven citada, los policías-+ que se tratara de sus y dío un beso a ésta, antes de abi ión de Oriol y de Villaescusa, que alejaba las posibilidades de declarar que se encontraban en la manifestación. Tampoco se le ocurrió relacionar la bomba que días después estalló en la Telefónica de Oviedo con el resultado de ese juicio. Cómo fabrica «El País» la realidad que nos cuenta En el conflicto que mantuvieron los estudiantes con el Ministerio de Educa- ción, «El País» ha demostrado estar a la altura que las circunstancias requerían para manipular, desvirtuar y tergiversar la información. Este movimiento, que se organizó de forma independiente y fuera del control de los sindicatos, usando métodos radicales de lucha, podía ser- 15 de junio de 1987 EL PAIS PROMOTORA DE INFORMACIONES, SOCIEDAD AMÓNILA (PASEA) El 4 de julio de 1937 se abrió en Valencia el Congreso Internacional de Escritores. Un movimiento intelectual de amplísimo espectro llevaba dos años trabajando en la lu- cha antifascista; el congreso había sido convocado para Madrid antes de que estallase la sublevación, y Madrid, «entre tanto, estaba cercado a tiro de cañón del enemi- go, y por eso la reunión comenzó en Valencia. Con todo, tres días después los escritores se trasladaron a Madrid y continuaron su sesión en la histórica Residencia de Estudiantes. Malraux, Hemingway, Ehrenburg, Tristan Tzara, Stephen Spender fueron algunos de los escrito- res que se unieron a sus compañeros españoles —Macha- do, Miguel Hernández, Bergamín...— en defensa de lo que se calificó de intento de restituir al hombre sus valo- res básicos. Desde la otra banda se acusó .y todos estos inte- lectuales de haber sido manipul: dos por la Unión Soviética. En efecto, la punta actwva de este movi- miento era comunista. Pero en 19.37 en pleno auge del nazismo y del fascismo en Europa y en la guerra civil española, donde Hitler y Mussolini intervenían abierta- mente, el concepto de comunismo tenía otro valor, como lo tenía el de antifascismo ante una amena- za cierta y la denominación Frente.Popular, que más tarde conduciría a la alianza de guerra entre la primera nación capitalista del mundo —Estados Unidos—, el pri- mer gran imperio —el Reino Unido— y la Unión Soviética, Puede que la Unión Soviética se sirviese de aquel . congreso, pero en gran parte los verdaderos demó- cratas, los espíritus libres y los huevos humanistas, se sirvieron también entonces y después de la van- guardia combativa para defender unas libertades generales. Han proseguido su camino y han podido después denunciar también al comunismo gracias a una siembra de pensamiento y de literatura que permanece viva. Es cierto que no existen ya amenazas concretas como las que supusieron los fascismos; el comunismo, por su parte, como concepto totalitario de la vida y como realidad agobiadora contra el ser humano y su libertad, sigue presionando en países de Europa occidental y del Tercer Mundo. Pero está sometido hoy a una revisión intelectual desde la propia Unión So- viética, que merece algún apoyo, y no una colección de acosos. La lucha del intelectual es la de la libertad de co- municación de ideas, y hoy, como en 1937, la defensa del humanismo, el valor de la paz, la afirmación de lo individual como voluntad y no como obligación de co- lectivo, y la de su capacidad creadora. Una revisión del congreso de 1937 no tendría sentido. Una repetición, tam- poco. Fue lo que fue y sirvió para lo que sirvió. Los estudiantes y los trabajadores de sanidad se han manifestado contra la manipulación informativa del periódico. vir, como así ha sido, de ejemplo y de- tonante para otros sectores que pade- cen la crisis económica. Y precisamen- te «El País» desde sus páginas iba a tra- tar de mitigar este efecto, informando del conflicto mayoritariamente desde la sección de SOCIEDAD, empleando a tal fin todas las armas de la desinformación y la confusión. Cuando empezron los enfrentamien- 39 tos en la calle, «El País» hacía ver qu eran grupos minoritarios de fascists, na- zis e incluso incontrolados de la peña Ultra-Sur los que provocaban la inter- vención de las fuerzas represivas. El día 26 de enero de 1987 se infor- maba: «La pretensión de diversos gru- pos ultraderechistas de sabotear la ma- nifestación que los estudiantes desarro- llaron el viernes en Madrid... Habían

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El tratamiento de la noticia en «El País» 17 de julio de 1987 La sesión secreta La sesión, calificada de secreta, que celebra hoy la Co- misión de Exteriores del Congreso para debatir la nego- ciación con EE.UU. sobre las bases no levanta muchas pasiones. Nadie espera que el ministro Fernández Ordó- fñéez aproveche la ausencia de los medios de comunica- ción para hacer revelaciones. En sus términos fundamentales, la cuestión que está sobre el tapete estriba en si EE.UU. va a aceptar retirar los 72 F-16 actualmente estacionados en Torrejón como forma de dar cumplimiento efectivo, y no simbólico, a una cláusula del referéndum sobre la OTAN, según la cual se procedería a la «reducción progresiva de la presencia militar de EE.UU. en España». Todos los indicios son que, en efecto, de una forma u otra, esto va a ser aceptado. Y no puede decirse que Washington tenga motivo de queja. No se ha planteado nada — por citar el caso más obvio— sobre la base de Rota, que es la que tiene mayor importancia para la estrategia de EE.UU, Y no sólo para las misiones de la OTAN, sino también —no huelga decirlo— para otros objetivos propios que tiene EE.UU. en el Mediterráneo oriental y en Oriente Próximo. Y Rota quedará garantizada por un tratado de rango parlamentario, cosa que no sucede con casi ningu- na otra de las bases norteamericanas en Europa. La opinión pública española apoya al Gobierno en la demanda de que EE.UU. retire sus aviones de Torrejón. Tal retirada no tendría ninguna consecuencia grave en el terreno de la seguridad occidental y España ha insisti- do en que está dispuesta a dar facilidades en plazos y modalidades. La no retirada de los aviones chocaría, en cambio, con exigencias políticas irrenunciables para el Go- bierno español, como es, en este caso, la voluntad po- pular expresada en referéndum. La relación de EE.UU. con la España de hoy es muy diferente a la que existía en el pasado. El franquismo cedió las bases a cam- bio de ayuda política y económica. Pero la subsis- tencia hoy de las bases sólo puede justificarse en función de una mutua conveniencia entre aliados. Estados Unidos, a la vez que España, debe estar in- teresado en dejar claro ese cambio en el carácter de la relación. alertado a los responsables de la Admi- nistración de la intención de los Ultrat- Sur y el Frente Atlético de provocar in- cidentes». El día 5 de diciembre del 86 se volvía a repetir: «Un grupo de jóvenes ultra ca- EL PAIS DIRECTOR: JUAN LUIS CEBRIAN DIARIO INDEPENDIENTE DELA MAÑANA Andneción. Adminisuación y Talres: Migul Yusto 40, Madrid 17 / Telétono 754 38 00 / Precio 15 pesbtas. Ediciones urgentes: 6 pesetas / AñO. Mama MADRID, MIERCOLES, 23 DE NOVIEMBAE DE 1977 EN “Cuademos para el Diálogo” desvela el berrador de la Constitución “La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria” El velo que cubría los trabajos de la al politico, la Entre los temas que la Consti- del Congreso de Di decla- — popular y la pa ria, así. tución no afronta figura el de la borar el proyecto de Ce ha sido le — como: el derecho a la mayoria de edad y el del divorcio, vantado por la revista Ci Ambos son diferidos a la regula- para el las y reg publicará en su número de esta Según su conte- tura Constitución española La novedad del conocimiento de los primeros textos Integros del proyecto —a pesar la libertad religiosa. . no confesional al Estado, garantizará la libertad igiosa. lizará el derecho la propiedad y la economia de mercado y remitirá al Derecho Civilla regulación del divorcio. El Estado español no es confesional. Se garantiza ción que realice una ley civil. La Monarquía configurada por el texto conocido del borra- Alma Dimar de su caráctes no delinitivo— re= side en la revelación de su redac- ción exacta, ya que el contenido dela mayoria delos precepios fue dadoaconocer porlosportavoces q usarlo. K castellano es la lengua oficial. Todos los españoles tienen el deber de conocerlo y el derecho a | Da denercdiaia Asimamoriarto: | OsmanaELPAIS de ieosomies al esublecene | Rabat planteará o peoncarcjaco | la marroquización s la avtonomia de las diferentes | de Ceuta y Melilla nacionalidades termi último cuya inclusión or Iensiones em algunos sectores mi- El Gobierno de Rabat insine en el caráctes marroquí de Ceuta y Me- dela que desde el 22 de agosto hasta el 17 de noviembre criebró numerosas Los partidos politicos, fundamentales para Iitares— y cegiones que integran España». Oro tera novedoso respecto a till, pero sólo planteará el proble- ma «en el momento oportuno, según las circunstancias», declaró 2 sesiones de trabajo, al término de /q participación del pueblo. la legalidad vigente es la aconfe- EL PAIS el primer ro mae diciendo daddolEstadocspañolyla. | rroqul; Ahmed Osman, El jefe del som o Como lo polí arena dela libertad religiosa y — | Ejecutivo de Marruecos añadió, en El próximo martes, dla 29 la el derecho de asilo político. decos. «con la única imación | ¡una larga enrevista concedida a ponencia insctará su segunda lec- (ura en la que pueden ser recon- siderados muchos de los precep- momento de toda de ón. Presencia de los abogados desde el primer nuestro enviado especial Jesús Rouco, que el tema de la venta de armas españolas a 3u pals es un 1 del orden publico protegido por las leyese En el aspecto socio:económi- 1os sí bien sobre los temas más importantes la posición de las fuerzas políticas Esta fijada en un texto mayorita- riamente (no hay que censura previa. Derecho de expresar y difundir la opinión sin so, la Ci a prospera el iexto conocido, la ne- cesidad de que medie indemni- asunto «marginal», perder de vista que UCD cuenta ¿on tres ponentes y con uno solo los socialistas, los. Ís Se prohiben asociaciones secretas o de carácter Alianza Popular y la minoría ca- Ll talana) y en los correspondientes vo pele ven ur cir dla bso hnos La ley reconocerá la objeción de co Los varones están sujetos a los deberes militares. Tación para que un copañol pue- | Parala liberación da ser privado de sus bienes, he- | de los pescadores ip =por causa justificada dewilidad | El Polisario considera pública p de interés soc bién obti precipitado un viaje 'consvucional tos | del PSOE a Argel de trabajadores, las organizaciones profesionales y | EL Frente Polisario informó ayera. EL PAIS que todavia no ha decidi- Por otra parte, algunos temas aparecen pendientes de redac- <lón, al menos en el borrador que se ha filirado ala prensa Enseñanza básica, obligatoria y gratuita. h p os derechos laborales reconoci- | dolla fecha ni la modalidad de en- dos para hacen efectivos con- | trega de los tres pescadores es- unción po lor po- | pañales del Say que al el Oo ro no. ensu primera lectura. De ahí que nuaran su marcha sin responder a las provocaciones». Por eso los estudian- tes en agradecimiento al comportamien- to policial, gritaban en sus manifestacio- nes consignas como: «Un madero mil lapiceros», «Esos de marrón de qué co- legio son», «Matar a un policía es eco- logía»; y también como reconocimien- to a la información de «El País», quema- ban sus diarios en las manifestaciones y concentraciones. El 13 de febrero del 87, «El País», apa- rentemente, matizaba: «Los servicios de información responsabilizaron a partidos de extrema derecha y extrema izquier- da de los incidentes». Hábilmente, se deja caer aquello de que «los extremos se juntan», viendo aparecer por prime- ra vez lo de la «extrema izquierda». A Por primera vez desde su nacimiento manifestantes estudiantiles quemaron ejemplares del periódico en público. lificados como neonazis por el resto de los manifestantes se enzarzaron a gol- pes con éstos blandiendo bastones y es- tacas de madera... los escasos miem- bros de la policía presentes.. a duras pe- nas pudieron contener a los estudian- tes agredidos a lo que trataron de con- vencer de que lo mejor para los objeti- vos de la manifestación era que conti- partir de ahora los que se enfrentan a la policía son, simplemente, «ultras». En esta misma dirección se empieza a mitificar a un curioso personaje, con el fin de hacer de él el prototipo de ese elemento violento e incontrolado, el cé- lebre «Cojo». El 6 de febrero del 87, «El País» daba la siguiente noticia con rela- ción a este personaje: «Cinco detenidos 40 e indir ') deres de la obligación :mo español, ni el PSOE, ni nin- Loscuarenta primeros articu- TOdos tienen derecho a sindicarse lib bi Sa dea | pnctndo pollica o ain- los del borrador de Consutución Politica que asegure el plenoem- | dical hablan aldo contactados por idos en Se. la libertad de empresa dentro pleo. La liveiad de empresa, el movimiento 1aharaul a este res- sistemática r Seniro de una economia de mer: | pecto. tencia. pe. de una economía de mercado. _ cado, es otro de los derechos re- Repo ¡ovirhiento decidida definitivamente conocidos. La. deem- | guerrillero señalaron, presas cooperativas o que hablan en una manifestación en Valencia... Por otra parte Juan Manteca Cabañas, El Cojo —joven minusválido que participó en los alborotos de Madrid — salió ayer en libertad provisional sin fianza de la prisión de Sevilla»; y el 17 del mismo mes: «El Cojo ingresa en la cárcel de Je- rez por presuntos daños a una vivien- da», la noticia aparece en la misma pá- gina donde se trata la lucha de los es- tudiantes. Y el 27 de enero del mismo año se volvía a decir: «Ingresa en pri- sión el inválido alborotador de las ma- nifestaciones del 23 de enero». ¿Puede pretenderse mayor intencionalidad? No fueron pocos también los esfuer- zos de «El País» para convertir en repre- sentante del movimiento estudiantil al Sindicato de Estudiantes, más en la lí- nea de CC.OO. y UGT, frente a la Coor- dinadora Estatal de Estudiantes que re- presentaba la organización independien- te. Para lograr este objetivo, convirtie- ron por el arte de la letra impresa a Juan Ignacio Ramos en el líder estudiantil más destacado (ver «Martillo de here- jes», crónica del 31 de febrero del 87 donde se hace una semblanza de Juan Ignacio Ramos, con alusiones al Mayo del 68, y una fotografía suya). Este trato dado al Sindicato de Estu- diantes choca con el dispensado por «El País a la Coordinadora que para el pe- riódico carecía por completo de líderes a pesar de ser la fuerza más representa- tiva. Las noticas que sobre ella dio «El

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EL PAIS DIARIO INDEPENDIENTE DELA MAÑANA DINECTOR JUAN LUIS CEBRIAM MADRID, SABADO, 2 DE ABRIL OE 19 O Aer la resolución Duelo del Supremo de reproches sobre el PCE entre dla Sal Cuba del Teonal a: Washington [Eras ue Puro Comunas de y Moscú España. La resolución ya está ter- minada y firmada, y aunque no se conoce, »l se han podido saber los términos del fallo de la misma. Se anula el acto de remisión del expe- diente administrativo por parte del Ministerio de Gobernación al Ti» bunal Supremo y se acuerda pu de- volución a dicho Ministerio, Se:confirma, pues. la inbibición por declaración de incompetencia dela Sala Cuarta en el1ema de la Icgalizacjón de los partidos politi- <o— Infomaciónenplg. su gigantesco emblema El Camselo de Minintces suprimió los órgones de Secretaría Genwral, El edi El Consejo de Ministros suprime la Secretaría General Estados Unidos y la Unión So- viéuca intensificaron ayer vu duelo de reproches en torno al fracaso de las negociaciones de Moscú sobre reducción de armas estratégicas. Tras las acusaciones lanzadas an- teanoche contra Washington por Andrei Gromiko, ministro de Re- Iaciones Exteriores de la URSS, no de los principales asesores del presidente Carter, el señor Zbig- niew Braciinska, dijo que los 30- hazas las propuestas ¡o de Estado, Cyrus impedido un paso de el .. ha terminado 1.2 de abril: el Movimiento El Consejo de Ministros aprobó ayer la desaparición de la Setretaría General del Movimiento, cuyos 6 +, | quedan extinguidos, incorporándose los de carácter socíal y Fan acia desarme Erccrnskl indicó lembién que Carts nv abandonará uz alados <uropcos mi modificará so polla En demas delo derechos huma: pe Porsu pare; a agencia oficia soviética Tass SÍfUndiO un Juro Aricalo del comentacitaderadioy ¡cevisión Valentin Zorin, enel que ve sugiere que Estados Unidos pue Armadas, asi como las informa ciones obreenas o pornográfica, <n terminología del texto men- El sonado políticos Consejo aprol ley de Prensa, persect ivién la supresión del artículo segundo de la ismo tlempo que refuerza los mecanismos de inde volver a la guerra fria Mientras tanto, Vance examinó en Londres consu colega británico, Por otro lado, se fortalece la protección penal y los instru= mentos ya previstos por nuestro en esse Josá Lópar Portillo Supremo. social. Asimismo, el Gobierno mantiene el nombramiento del señor Becerril como presidente de ln Sala Cuarta del Tribunal David Owen, un plan común para reafirmar la política occidental en defensa de lus derechos humanos, y poco antes de trasladan a París declaró que la URSS «pretende procesal para de- fender el honor y la fama de los particulares. El texto raxona que la concurrencia democrática sólo. «s posible sel contraste y enfren- trevistado por EL.PAIS | Uno de los más importantes. Consejo—, en que, a cambio de Fo uemo entre opciones politicas | cambiar los fundamentos de las Extrevisiado porEL PAIS || Dee de emana eos | DeL cesa Ornloe Portillo tros fue la desaparición legal del. ley de Prensa, se establece un re- ninguno de los contendientes plnicola lidad de climinar López Pol hobre els e ciacos. | stasesmilires de Estados Un no cree en la el que tantas polémicas se deacutación administrativa Y Gucia ajena, función reservada, | dos en Europa y en el Medi- pl > db lpromiigs: pesalen loque el mismo vaio. Cta s lo ura a. | tenio. integración da ley Orgánica del Estado. El. Eslfica de sintento de equilibrar jos tribunales de justicia, y en lo Misinformacióneapága- 273 , 4 Hecreto-ley aprobado porel Go- las medidas liberalizadoras que pofítico al voto de los ciudada- latinoamericana Berna, preciamenie a los 38. permitan ana plena libertad de El presidente de México, José | años de la victoria bélica que expresión en España con aquellas :creto-ley concede a los e ea siempre se atribuyó el Movi- ovas de carketer preventivo que e ciuiniaisjarios | Inestabilidad Lope o dol A coc como vojeivo la. even cldteiro de determina: “ones y penados enel Cód. t sen invitado ol sente, en la en- ple 20. De a Penal com ep metio política ie 1 mantenido en acio- — Enemesentido, el real decreto. de ¡ón social, latas F e encalcianec: | mnlyelmuevorégimen¿uridicde va de que no queden slo ade. miem de deis semipabicos, | en Colombia tor de EL PAIS. En la conversa | las Y cuada País» estuvieron encaminadas a crear confusión con el ánimo de minimizar su representatividad. Así el 23 de febrero del 87 se informaba: «La Coordinadora Estatal acepta la oferta de Maravall co- mo punto de partida... David Balsa, portavoz de la Coordinadora Estatal, afirmó que los estudiantes permanece- rán integrados en las comisiones de es- tudio previstas por el Ministerio de Edu- cación». Y el 22 del mismo mes «La Coordinadora de Estudiantes se rompe ante la oferta de Maravall... David Bal- sa el nuevo portavoz de la Coordinado- ra Estatal... criticó la actitud de sus compañeros de Madrid que son un gru- po minoritario». Y resultó que David Balsa, chico de las juventudes socialis- tas, tan sólo era portavoz de las inten- ciones de Maravall de confundir y divi- dir a los estudiantes. Noticiar un conflicto desde una sola óptica para diluir su profundidad El conflicto de Sanidad ha sido pre- sentado desde las páginas de «El País» como un conflicto desatado exclusiva- mente por el sector médico, dejando en- trever que gon intereses corporativistas o de ideología de un signo o de otro los que lo han planteado con fines poco cla- ros: «Las tesis que defienden unos y otros ya sean en función de intereses di- rectamente corporativistas o ideológicos los valores éti- simple denuncia son básicamente los mismos» («El País» del día 26 de febrero del 87). Se oculta de esta forma que la políti- ca sanitaria del gobierno incide particu- larmente en el conjunto de los trabaja- dores de la Seguridad Social, los ATS, los MIR, limpiadoras, celadoras, etc., y que en el fondo de esta política lo que late es una reconversión hospitalaria que va a ser tan dura como la del sector na- val o la siderúrgica. Por cierto, que el he- cho de que algunos de estos sectores (especialmente los MIR y ATS) hayan estado también en huelga, lo procuran desvincular de este conflicto de Sani- dad. El déficit público que arrastra la Sa- nidad se está intentando paliar con la re- ducción de las prestaciones sociales. Una política que, de hecho, está supo- niendo una reconversión solapada en el sector y de la que «El País» no dice na- da. ¿Dónde podemos leer, por ejemplo, que en el Hospital General de Cataluña, que fue diseñada para 750 camas, tan sólo estén siendo utilizadas 180 y que el hospital de Vic, que lleva tres años terminado, todavía no haya sido pues- to en funcionamiento y que las 350 ca- mas que tiene estén sin utilizar, siendo muchos los hospitales en estas condi- ciones? En «El País», como en el resto de la prensa, la fotografía es lo primero que llama la atención del lector y es la pri- mera impresión que éste recibe sobre la 41 información que se le proporciona, de ahí su importancia. La fotografía como un elemento más en la información En la realidad que se quiere reflejar a través de la fotografía es el redactor el que elige, entre numerosas secuencias, la que va a ser incluida para ilustrar la noticia, y por tanto es su opinión o la del periódico la que es reflejada. Otro elemento más de la información que compone la noticia, es el pie de foto donde se incluye un comentario que no va a comentar, obviamente, lo que ya estamos viendo sino que interpreta lo que vemos en una dirección determi- nada. Un ejemplo del papel que juega la fo- tografía, lo encontramos en «El País» del día 5 de abril del 87, donde al lado de la noticia: «Se investigan las responsa- bilidades enel secuestro del vicepresi- 25 de junio de 1987 EL PAIS PROMOTORA DE INFORMACIONES, BOCIEDAD ANÓNIMA (PREBA) El Golfo de la guérra La Administración de Reagan sigue adelante con su plan de escoltar con barcos de guerra, en el golfo Pérsi- co, alos 11 petroleros kuwaities que, mediante los trá- mites de un nuevo abanderamiento, pasarán en fecha breve a navegar bajo pabellón norteamericano. El anun- cio, sin carácter oficial, de que el acorazado Missouri saldrá para reforzar a las unidades que patrullan ya las aguas del Golfo, ha provocado el recrudecimiento de las protestas de congresistas y senadores. Se oponen a esas medidas por el peligro que suponen de un conflicto ar- mado con Irán, que podría llevar a una escalada como la del Vietnam. Por otra parte, conducen al abandono de la neutralidad proclamada oficialmente por EE.UU, en la guerra entre Irak e Irán. Y carece de lógica, después de haber violado esa neutralidad en favor de Irán con los en- víos secretos de armas, hacerlo ahora en favor de Irak. Tanto más si se recuerda que lrak «tacó el mes pasado la fragata Stark, causando la muerte de 37 marinos nor- teamericanos. El problema de fondo, en el que están interesa- dos tanto el Este como el Oeste, y sobre todo los países árabes, es impedir que Irán pueda ganar la guerra contra Irak. Han pasado los momentos en que esa victoria parecía muy probable. Pero la continuación de la guerra, además de los sufrimientos y muertes que causa, mantiene suspendida la espada de Damocles de un triunfo del Irán, que podría acarrear desestabilizacio- nes imprevisibles en el mundo árabe, incluso en el Medi- terráneo. Á esa preocupación responde la resolución que los cinco grandes del Consejo de Seguridad de la ONU (EE.UU., URSS, China, Reino Unido y Francia) han pre- parado para imponer un cese de hostilidades. Para que éste sea el punto de partida de una acción efectiva ten- dente a poner fin a la guerra hace falta llegar a un acuerdo de aplicación de presiones, incluidas sanciones coacti- vas, contra el beligerante que rechazase el alto el fuego. Resulta incongruente por lo mismo que EE.UU. se lance ahora a una operación aventurera, con unos fines con- trarios al espíritu de colaboración para que la ONU pue- da realizar una acción de paz.

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El tratamiento de la noticia en «El País» dente de la Diputación salmantina», aparecía una fotografía en la que se po- día ver al vicepresidente bajando las es- caleras del ayuntamiento de manera tranquila y observado por dos policías antidisturbios que mantenían una posi- ción pacífica y relajada. Por otra parte, en el pie de foto se podía leer: «El vice- presidente de la Diputación de Salaman- ca tras su liberación». La imagen que se ha elegido viene a decir que lo ocurrido sen Aldeadávila se saldó sin incidentes al crear la fotografía la sensación de que la liberacióñ se realizó con absoluta nor- malidad. ¿Por qué no se recogieron otras fotos que mostraban las calles del pue- blo con las barricadas y los enfrenta- mientos entre sus habitantes y las FOP? fotografía en dos secuencias que resul- tan sumamente elocuentes. En una se puede ver a una estudiante caído aten- dido por sus compañeros y al lado a un policía que lo observa y parece intere- sado por su estado. En la otra se ve a policías y estudiantes en buena cama- radería empujando todos juntos un fur- gón policial. Por otra parte, en el pie de foto se podía leer: «Alumnos de medi- cina sostuvieron ayer un nuevo pulso en las calles de Madrid. Algún estudiante sufrió en carne propia la contundencia policial, pero esto no les impidió arrimar el hombro para empujar un vehículo de las fuerzas de seguridad que se habían metido en los jardines de El Prado». El redactor de «El País», tanto en el Las noticias de economía son tratadas como algo desconectado de la vida social y política. Otro ejemplo es el que aparece el día o de abril del 87, donde se da la noticia de: «5 heridos en nuevos enfrentamien- tos con la guardia civil en Reinosa». En la fotografía que ilustra esta noticia se puede observar la estación de ferroca- rril de Reinosa con el Talgo estaciondo y una fila de antidisturbios protegiéndo- lo en posición distendida y pacífica, lo mismo que a dos pasajeros que apare- cen relajados y sonrientes. En el pie de foto se decía: «Miembros de la Guardia Civil custodian el Talgo a su paso por la estación de Reinosa, durante los inci- dentes del 31 de marzo». El día 9 del mismo mes de abril se ilus- traba el conflicto de Sanidad con una . caso de Reinosa como el de Sanidad, hábilmente desecha todas aquellas se- cuencias donde podrían quedar refleja- das las cargas de la policía y guardia civil, los botes de humo, las pelotas de goma, etc., ayudando a crear con es- tas fotografías un clima de normalidad en la conflictividad social. La noticia económica Siendo la economía la actividad fun- damental del quehacer humano, que ab- sorbe las mayores energías de gobier- nos, empresarios, sindicatos, trabajado- res, campesinos, etc., y que más direc- tamente incide en la vida de millones de L RECONVERSIÓN TORREJÓN OSA A SPAIN > IGUAL A ans MÁS EURFOP ÍS [TR (aue INCLUYE 7 A seRIN) 1 Z El humor del periódico: Máximo, el intelectual; Romeu, el ácrata y Peridis, el arquitecto del PSOE. 42 personas (y, por tanto, la que más noti- cias genera), es natural que en «El País» tengan su propia sección. Pero curiosa- mente esta sección está situada en las últimas páginas del periódico, después de INTERNACIONAL, OPINION, ESPA- NA, SOCIEDAD, DEPORTES y hasta anuncios comerciales. Raramente el lec- tor poco habituado hará acopio suficien- te de fuerzas para llegar a sus páginas; pero aún siendo así, si su desgracia es ho ser economista, banquero o empre- sario, su esfuerzo no se verá recompen- sado por la comprensión de la informa- ción que se le presenta, Las noticias sobre econorría son tra- tadas en «El País» como algo Jesconec- tado de la vida social y política, donde suelen usarse con frecuencia los tecni- cismo que hacen su lectura muy poco atractiva para todos aquellos lectores que no sean entendidos en la materia. Vemos un ejemplo típico: «Lo más lla- mativo de los balances y cuentas de re- sultados que presentan las empresas en los dos próximos meses se refiere a la institucionalización de la denominada partida de costes diferidos, que reflejan aquellos gastos financieros que, debido a la entrada en funcionamiento de algu- na instalación de producción con inver- sión intensiva, las compañías no pueden absorber en el ejercicio y difieren para su pgo, con autorización de los audito- res externos, en próximos ejercicios». Acorde con esta filosofía informativa, en esta sección se encuentra abundan- te información sobre lo que se denomi- na «macropolítica económica» o, por el contrario, sobre datos diarios financie- ros, y que va dirigida principalmente a informar a accionistas, inversionistas, especialistas y, en general, a todos aquellos que tengan relación con las fi- nanzas. Actualmente, la información de este tipo (bolsa, cambios de moneda, inver- siones, intereses bancarios, etc.) ocupa un 50% de la sección a lo que se une otro elevado porcentaje dedicado a ex- plicar los análisis económicos y decla- raciones del Gobierno, la patronal o la Banca, también con un elevado nivel, apto sólo para expertos. El apartado laboral en le sección económica Las noticias sobre la conflictividad la- boral son dadas por «El País» en las úl-. timas páginas del periódico, dentro de la sección de ECONOMIA, a donde muy pocos lectores llegarán y aún los pocos que lo hagan encontrarán dificultades

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- ELPAIS. EIRECTOR. JUAN LUIS CEBRIÁN Pas «ión, Adiminiriración y Tano DIARIO INDEPENDIENTE DE LA MAÑANA igual Yuste, 4Ó / 20097 Madrid /-8> 171) 754 25 00 / Precto: 60 Exigen la creación de una mesa negociadora en cinco días. "——— La tregua de los médicos | normaliza la situación | en los hospitales públicos después de que las dos organizaciones de facultativos que mantenían una huelga indefinida desde hace 15 días —la Coordimadora de Mé | cos de Hospitales y la Federación de Sindicatos Médicos (Fesime)— decidieran hacer un llamamiento para que sos añlisdos volvieran al trabajo, como medida previa pura iniciar conversaciones con los res- ponssbles det Instituto Nacional de la Salud (Tasalvd). de hecho, a lo largo de la miañiana ya se había ap un notable descenso huelga respec días. Tamo el organizaciones convocantes ad» mitieran este hecho. La coordinadora y Fesime, Los meilicos, que mantienen un con la cian Sanitaria sobre retribucio- nes, veforma hospitalaria y esta- E reanudaron 49 pto Moran cinco lo trabajo a partir de las. la tarde de ayer, aunque, ds de la campaña. electoral 143 eltriple atemtudo del pasa y ce Madrid. Élse- recha AM. | Nuevo golpe preelectoral de ETA con el secuestro de un industrial vizcaíno LONA ErxAFAl, Bilbao. ¡viduvs armados ques di $ b | vivicada de Gutiérrez Blanco, situada en e) tercer piro. de este ha efectuado a la que no han desconvocado legal: mente la huelga como medida de “precaución ante el comporta miento de la Admimsiración”, ¿dieron ayee cusco días de plazo al Insalud para que se establezca la mesa negociadora y entregaron, por separado, en el Insalud un esgrito de HOY, EN EL PAIS: contenido en el de la adopción 'a normalizar la ¿fergucia en los hospitales pú- blicas. Cuando fimalicen «stoy cinco las de tregua, los portavoces y directivos de ambas organizacio- nes volverán a evaluar los resul tudoy y decidirán si desconvocan oficialmente la huelga. La condición que sl Insilud, había puesto para inic.ar las con- versuciones sobre lox tres puntos. (reforma hospitalario, estatuto marco y aspectos relributivos) que revindican y ln Fesime era l imalidad en el sector que se respeten los sados com UGT, ELA-STY y la Confederación Estatal de Sindi- catos Médicos (CESM) sobre el sistema retributivo, EE Los precios subieron un 0,2% en abril El tudice de precios al mo IPC) subi un 021 pa ado ¡es de ab a psa de que los productos alimen ¿os bajan un 0.5, El bienn mantiene %u de cerrar el año con La huelga ha producido gra- ves problemas usistenciales, lo que ha motivado durante las dlti- mas semanos protestas por parte de los pacientes y algún enfrenta: miento con los médicos <n paro. Párica 3) Los GAL som una creación de España, según la policia francesa. Conflictividad social. Diferentes confictus la- borales coniluyeron en a jornada de ayer. Piquetes de obreros de Forjas y Aceros de Itcinosa cortaron la circulación por carretera y ferrocarril en la local: dad cántabra y llegaron a emplear como barricada sl vagón que fue incendiudo el pasado día h, según mao se observa cn la fotografía. Los astilleros de Puerto Real (Cádiz) estuvieron pasalizados debido a un cierre patronal, mientras los trabayudores de Huno- sa y de la minería Iconesa secundaron los paros convocados. En Aviaco se mantiene Lambién la huelga prevista para hoy. Páginas 20,66 y 68 Una de las pocas «primeras» donde destacan los temas laborales. para poder divisarlas, ya que su ubica- ción en las páginas —especialmente si son muy conflictivas— lo hacen muy di- fícil. En contraste con este tipo de infor- mación, resulta difícil, por no decir im- posible, encontrar en «El País» todos aquellos datos que podrían configurar un cuadro general de los resultados de esa política económica. Por ejemplo, so- bre política de reconversiones no se en- cuentran casi nunca datos globales del número de empresas que han sido des- manteladas ni de las que lo serán en el futuro, ni del número de puestos de tra- bajo perdidos ni de los que se perderán. Tampoco se dan aquellos otros datos que podrían reflejar las ganancias de los bancos o las multinacionales, con la sal- vedad de que los pocos que se ofrecen se presentan de tal forma que pasan por completo desapercibidos. «FOCSA ob- tuvo un beneficio de 870 millones en 1986... lo que representa un incremen- to anual del 28,5% » (7-87), noticia da- da por «El País» en la página 60 en co- luman y al margen derecho de la hoja, en medio de la información sobre la Bol- sa, lo que no es sino una sutil forma de ocultar un dato. Asimismo, tampoco se dan los datos que pudiesen ofrecer una visión real de las consecuencias de la in- tegración en el Mercado Común ni de qué forma va a afectar, por ejemplo, al campo, la industria, el comercio, etc. El día 24 de marzo de 1987, «El País» informaba de los conflictos en Astille- ros de Puerto Real (Cádiz): «Trabajado- res de AESA dejaron sin teléfono la pro- vincia de Cádiz», y el 26 del mismo mes: «El Goberandor Civil, Mariano Baque- dano, ha calificado los hechos como un acto de terrorismo»; ni una sola men- ción a lo largo del artículo a las causas del conflicto. El día 11 de abril del mis- De vez en cuando, en esta misma sección se ofrecen crónicas sobre algún conflicto importante, sobre todo, si ro- za lo espectacular o ha habido graves alteraciones del orden público. El 30 de marzo de 1987 se volvía a informar so- bre Reinosa: «Los errores de Reinosa... El balance de los enfrentamientos es es- pectacular: cerca de 200 heridos, 7 de gravedad; 73 detenidos por desórdenes públicos durante el Jueves Santo, mu- chos de ellos presuntamente maltrata- dos en el cuartelillo de Reinosa. «(...) Los guardias civiles rompieron lunas de escaparates en calles vacías, dispararon pelotas de goma contra las ventanas de edificios... apalearon a ciu- dadanos totalmente ajenos a los alter- cados e incluso allanaron locales públi- cos y el ambulatorio donde se estaba curando a los heridos de la jornada». También es curioso señalar que cuan- do los apaleados son las fuerzas del or- den, como en Reinosa, se desatan ma- res de tinta para condenar sin paliativos los comportamientos «salvajes» de los trabajadores. El 30 de marzo de 1987 se decía tam- bién desde la sección de ECONOMIA: «Cinco heridos y treinta detenidos tras los enfrentamientos entre mineros y Guardia Civil... Ayer permanecían ingre- sados en la Residencia cuatro personas: José Oliveira de Lima, de 33 años, que sufría traumatismo craneoencefálico; Alberto Quinteiro Riespo, de 34 años, con traumatismo en el ojos izquierdo; Federico Crespo Benítez, con heridas en el cráneo y numerosos cortes en la ca- ra, Y Blanca Nieves Díaz, de 22 años, que se encontraba embarazada de cin- co meses.» Estas son las noticias que para «El País» son tan normales que no merece sacarlas de los rincones de las últimas páginas. Ya se sabe que el he- cho de que un perro muerda a un niño no es noticia, pero que un niño muerda a un perro... Por último, resaltar que desde hace un La información sobre conflictos laborales apenas ocupa el diez o veinte por ciento de la sección. mo año leíamos: «Movilizaciones en la minería leonesa.», pues bien, esta no- ticia, al igual que otras muchas, se da Je forma escueta, al extremo de la pá- yina, de tal manera que pasa desaper- cibida para la mayoría de los lectores. Eso sin contar que el total de esta in- formación sobre conflictos laborales apenas ocupa el 10-20% del total de la sección (una o dos páginas del perió- dico). 43 año o año y medio, justo desde que se disparó cuantitativa y cualitativamente la conflictividad laboral, «El País» dejó de sacar la lista de gacetillas (BREVES) sobre las distintas huelgas que se pro- ducían en toda España. Sería por la mis- ma razón que el Telediario dejó de sa- car imágenes de enfrentamientos de huelguistas con la fuerza pública: para cuidar la imagen del país, o sea, del PSOE.

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Cebrián y sus muchachos maron la primera redacción de «El País» procedían de los partidos de la izquier- da antifranquista. Incluso los que se fueron «incorporando a partir de 1979 y 1980 tenían la misma procedencia: militantes o simpati- zantes del PCE, PTE, ORT, LCR, MC, etc. Sin embargo, nada más incorporarse al periódi- y co quedó claro que iban a tener que escoger entre sus ideas políticas personales y las de ¡* | los propietarios de «El País». La mayoría se * | fue acomodando a la línea del diario, unos con más entusiasmo que otros. Políticamente el director fundador del pe- riódico, Juan Luis Cebrián, nunca ha sido “nada concreto. Un repaso a sus artículos y es- critos —que no son muchos— permite darse cuenta que siempre ha evitado definirse por una opción política concreta, ni siquiera de derechas o de izquierdas en general. Las per- sonas que le han conocido más estrechamen- te no le han oído tampoco definirse en este tema. Eso no le ha impedido llevarse bien con el franquismo, con Fraga, con la UCD o con el PSOE, es decir con todos los que han gober- nado. Ningún político tiene interés para Juan Luis Cebrián sino es gobernante o si no tiene | A mayor parte de los periodistas que for- Juan Luis Cebrián es un periodista al servicio del sistema, no de ningún partido concreto. grandes posibilidades de mandar. Se podría decir que Juan Luis Cebrián es un «periodis- ta de Estado»: siempre con el Estado y con el que gobierne. Al servicio del sistema y no de ningún partido político. Otros le han defi- nido como el «pepito grillo» del gobierno, al leer los artículos que de vez en cuando dedi- ca a los respectivos gobernantes en plan lec- ción al estilo Maquiavelo en su famoso «El Príncipe». De personalidad tímida, Juan Luis Cebrián aspira a hacer del relativismo intelectual una manera de hacer periodismo político. Nadie vale nada si no tiene ur-poder o juega un pa- pel en la vida de los poderosos. Lo demás lo ignora, no le interesa. Esa combinación de ti- midez y de cinismo político es lo que produ- ce en sus subordinados esa sensación de dic- tador imprevisible, donde nadie está seguro de acertar nunca con sus deseos. De su biografía personal, sólo le molesta que le recuerden su paso por la jefatura de los servicios informativos de TVE en el año 1974 coincidiendo con la presencia de Pío Cabani- llas al frente del Ministerio de Información y Turismo. La aventura sólo duró unos meses 44 y acabó muy mal, sin que consiguiera cambiar ni uno solo de los malos hábitos periodísticos de aquella casa. Su vuelta a «Informaciones», donde le guardaron el puesto, cbincidió con el comienzo de sus negociaciones con Fraga y Polanco para sacar «El País». Nadie es imprescindible L Algunas veces se ha hablado de sus aspi- raciones a ser ministro o a ocupar algún car- go político. Es difícil que se deje tentar por ello. Su máxima aspiración, por el contrario, está en culminar la obra de «El País» montan- do una cadena de televisión propia. Para ello lleva más de cinco años haciendo planes con sus colaboradores más cercanos, e incluso ya tenía hablado con los March el plan econó- mico, que suponía unos 20.000 millones de pesetas. El proyecto del PSOE que limita la participación de grupos de prensa en las ca- denas privadas de televisión, ha supuesto un freno en esta ambición. Dentro del periódico, Juan Luis Cebrián ha ido demostrando, con continuos cambios en el staff, de que nadie, excepto él, es impres- cindible. Y su doble función de director del periódico y de director general de la empre- sa, PRISA, podría querer decir que tampoco nadie puede hacerle sombra en este sentido, incluido el presidente Jesús de Polanco. Aquellos periodistas que no entran en los planes de Cebrián, o que pretenuen crear su propia autoridad en una sección determina- da del diario, tienen que irse o aceptar la su- bordinación total, Quizás los cambios más sig- nificativos en el periódico han sido los de José Luis Martín Prieto, que dejó su puesto de sub- director para pasar de corresponsal a la Ar- gentina. Javier Pradera, que fue el editorialista más frecuente y leído del periódico durante muchos años, antiguo militante del PCE, dejó el diario después de tomar postura en favor de la OTAN durante el referéndum de 1986. Su problema no fue tomar postura sino vio- lar la orden de Cebrián de que ningún directi- vo tomase posición pública. Soledad Alvarez-Coto, primera jefa de la sección de España, prefirió marcharse a es- tudiar a las Universidades norteamericanas y ahora ha dejado «El País» para incorporarse a RTVE, como delegada en Nueva York. José Antonio Martínez Soler, primer jefe de Economía, lo dejó enseguida. El director de la sección de Deportes durante muchos años, García Candau también acabó dejándolo y así una lista numerosa como Pablo Sebastián, co- rresponsal diplomático, Ismael Fuente, que fue jefe de Local, etc. La izquierda reformada Sin embargo, puede decirse que el actual staff directivo de la redacción de «El País» si-

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EL PAIS JUAN LS SEGA DIARIO INDEPENDIENTE DELLA MANANA «Traspaso» de periodistas al Gobierno y a las grandes empresas. 220E OIUEAE DE 162 —Fraga será la oposición, con 105 diputados, mientras se hunden vo y el Partido Comunista Partido Socialista, con 201 escaños, consigue mayoría absoluta para gobernar la nación , vuelve al poder eo España, despucs de máx de — dela muene 1995, a cual sal Gobiernos de derechna, cun el rotundo trio derechas Alianza Papular y ¡Partido Socialista Obrero Españos (PSOE. pe asíguló, con 20) escaños, la mayoría abaoluta rar elecciones lgicatins cccbrndas despues diario al cesar José María Calviño como di- . rector general de RTVE. Fernando Jáuregui, redactor político, fue nombrado asesor del alcalde de Madrid, Barranco, poco antes de las elecciones también. Otros muchos periodistas de «El País» han pasado a dirigir amplias zonas ministeriales de prensa, como Julio Fernández, jefe de pren- sa del ministro Barrionuevo; Carlos Díaz Gúell, que de la sección económica pasó primero al INI y luego a Iberia. Otro tanto ocurre con muchos de los co- rresponsables de «El País» en toda España, al- gunos de los cuales incluso compatibilizan el puesto de periodista con trabajos para el 2 Ayuntamiento o para las Comunidades Autó- nomas. En el mes de junio, el «Ombudsman» i se hacía eco de las acusaciones contra el corresponsal de Zaragoza que había sido con- spa lex Márquez, de cuas "de sdad, que será con lidad el nuevo presi: Gobiemo español, af consiguio sdrupada, en su primera — La jor gue contando con periodistas formados en los grupos de la izquierda antifranquista: Anto- nio Verdú, jefe de Opinión, procede de «Cua- dernos para el Diálogo», la revista de la de- mocracia cristiana que murió en 1979. José María Izquierdo, jefe de Información, estuvo ligado al PCE después de la muerte de Fran- co. Joaquín Estefanía, redactor jefe de Eco- nomía, fue militante del PTE. La subdirectora del Dominical, Soledad Gallego Díaz trabajo en Pyresa y en «Cuadernos para el Diálogo», y sus ideas simpatizaban con las anarquistas. A partir de la salida de la edición barcelo- nesa de «El País» se incorporaron al staff ge-' neral de la redacción importantes periodistas catalanes, como Antonio Franco, que es di- rector adjunto; Miguel Angel Bastenier, sub- director, etc., todos ellos procedentes de los periódicos más aperturistas como «Mundo Diario», «El Periódico de Barcelona», «Diario de Barcelona», etc. La circunstancia más destacada en todos estos periodistas es que, en general, ningu- no de ellos ha seguido manteniendo sus ideas políticas, por lo menos públicamente, y que han sustituido estas ideas por las del periódi- co que les cobija. Una característica también importante de las relaciones del poder con «El País» es el in- tercambio continuo de periodistas del diario que son «traspasados» temporalmente a las jefaturas de prensa y asesorías de ministerios, alcaldes o empresas importantes. El caso más reciente ha sido el de Francis- co Gor que dejó el gabinete de prensa del mi- nistro de Justicia, Ledesma, para volver al periódico, a la sección de opinión. Joaquín Prieto que estuvo como redactor jefe de TVE durante el período electoral de 1986, volvió a! tratado por la Universidad Popular, depen- diente del Ayuntamiento. Parón en la TV privada Sin embargo, toda la fuerza de «El País» se ha agotado en la elaboración del periódico. La emisora de frecuencia modulada «Radio El País» fue un fracaso casi desde el principio y el proyecto de televisión privada no tiene un futuro realmente claro. El propio Jesús de Polanco decía en la Jun- ta General de accionistas celebrada el 17 de junio que el proyecto de ley aprobado por el gobierno el pasado mes de abril «trunca nues- tros proyectos. Es una ley que no vale para hacer televisión privada. Promotora de Infor- maciones tiene por norma participar en nego- cios en los que no se pueda poner en duda nuestra dignidad como sociedad y que ten- gan viabilidad empresarial. El proyecto del go- bierno no permite ni la dignidad ni la viabili- dad. Sólo si se cambian sustancialmente los aspectos negativos del proyecto durante su tramitación parlamentaria participaremos en la televisión privada». La aparición de la revista «El Globo», a fi- nales de año, dará la medida de la potencia del equipo de redacción para nuevas opera- ciones periodísticas. El director de «El Globo», bajo la supervisión de Cebrián, será Eduardo San Martín, hasta ahora subdirector del do- minical. También el proyecto de hacer edicio- nes locales de «El País» sufrió un frenazo des- pués de la mala experiencia de la edición de Barcelona, donde la inversión de miles de mi- llones de pesetas no fue suficiente para des- bancar a los periódicos locales, como «La Vanguardia» y «El periódico de Barcelona». 45

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5 La opinión de «El País» Las páginas de «Opinión», suelen ir cubiertas por uno o dos artículos firmados por personas generalmente ajenas a la redacción del diario. Se trata, pues, de opiniones personales, aunque como es natural se supone que cubren el espectro político que el periódico considera interesante y útil difundir entre sus lectores. Siguiendo la terminología clásica podríamos decir que en el amplio cuadro de colaboradores habituales se encuentra desde la «derecha inteligente», que es la que más abunda, hasta la «izquierda inteligente», que sabe dulcificar sus críticas al N el primer apartado podríamos E situar al conde de Motrico, José María de Areilza y a Antonio de Senillosa, como los más asiduos, En el otro bando estarían Manuel Vázquez Montalbán (que también escribe habi- tualmente una columna en la contra- portada del diario), Fernando Savater y Javier Sádaba. Este último es práctica- mente el único «representante» de la iz- quierda extraparlamentaria. Sin embargo, la mayor parte de los artículos de «Opinión» están firmados por escritores españoles y extranjeros, como Francisco Ayala, Eduardo Subi- rats, David Viñas, Jorge Semprún, Ma- rio Benedetti, Fernando Arrabal, Váz- quez Rial, Carlos Seco Serrano, etc., así 18 de junio de 1987 MANUEL VAZQUEZ MONTALBAN Proveedores de ideología Cuando un ministro de la Gobernación o del Interior de izquierda ha de justificar una represión de moviliza- ciones sociales recurre a un patrimonio verbal, y, por tan- to, conceptual, de un ministro del Interior o de la Gober- nación de la derecha más convencional. Por suerte o por desgracia, la izquierda no tiene un lenguaje re- presivo. Lo tiene la izquierda totalitaria que está en el poder, pero es un lenguaje descalificado para ser uti- lizado en el marco de una cultura y una conciencia social democrática. Es lógico, por ejemplo, y sin ánimo de se- falar, que el ministro del Interior no diga nunca jamás que la contestación de Reinosa es obra de los enemigos del cambio movidos por la CIA. Esa sería la nota a publi- car en Pravda. Pero malsuena que se diga que las con- testaciones sociales al Gobierno socialista son causadas por los enemigos de siempre, por los nostálgicos del pa- raíso socialista. Eso lo decía con mayor propiedad Cami- lo Alonso Vega. Y empleo la palabra propiedad con el significado que tenía para Lewis Carroll cuando en Alicia en el País de las Maravillas asegura que las palabras tie- nen dueño. * Es.el «escritor comunista» que escriba en el pe- riódico. Sirve de contrapeso. sistema con destellos de ironía. como por profesores universitarios, es- pecialmente de la Universidad Autóno- ma de Barcelona, como Josep M. Co- lomer, Jesús Neira, Julio Quesada, etc. En una muestra, escogida al azar, du- rante los meses de junio y julio, el so- ciólogo Francisco Ayala, José María de Areilza y Fernando Savater fueron los únicos que repitieron su firma en la mis- ma sección. Curiosamente en esas mis- mas fechas se advierte una buena pro- liferación de escritores y periodistas argentinos e italianos, como Antonio Tabucchi, Jacobo Timerman, David Vi- ñas, Alberto Arbasino, Leonardo Scias- cia y otros. Los periodistas españoles que apare- cen habitualmente en «Opinión» son Luciano Rincón, cercano a posturas de Bandrés en Euskadi así como contrario a ETA; Eduardo Haro Tecglen, primer responsable del suplemento cultural y antiguamente cercano al PCE; Pedro Al- tares, que fue director de «Cuadernos para el Diálogo», militante crítico del PSOE; Miguel Angel Bastenier, subdi- rector del periódico y el propio Vázquez Montalbán. La Iglesia Católica está también repre- sentada habitualmente por dos hom- bres: el jesuíta José María Martín Pa- tino, que fue secretario del cardenal Enrique y Tarancón en los años de la re- forma política de la Iglesia; y el «cristia- no progresista» Enrique Miret Magda- lena, expresidente del Tribunal Tutelar de Menores. Representando a la línea socialista fir- man habitualmente sus artículos en esta sección el «crítico» Pablo Castellano y Mario Trinidad, un alto funcionario del PSOE que ha pasado por diversos mi- nisterios. (A lo largo del dosier hemos ido in- tercalando fragmentos escogidos y su- brayados por nosotros de los artículos 46 escritos por los personajes más signifi- cativos de la sección de «Opinión» con la intención de mostrar algunos detalles de su colaboración con el diario.) Esta red de colaboradores habituales se complementa con otra de «tribunas abiertas» a lo largo de las diferentes'sec- ciones del periódico, donde no hay ya” una mómina fija, aunque muchos de ellos se repitan, como es el caso de los dirigentes patronales o sindicales en las tribunas de las páginas de Economía. Quizás lo más significativo sea la pro- liferación de firmas de los grandes diri- gentes norteamericanos en los artículos de «Internacional» para analizar los grandes problemas geoestratégicos del mundo. En la muestra realizada en ju- nio y julio, aparecen artículos de Willy Brandt, Zbigniew Brzenzinski, Arthur Schlesinger, Gaspar Weinberger y Henry Kissinger. Todos estos personajes han sido o son altos cargos en el gobierno nortea- mericano. Kissinger o Brzenzinski han sido secretarios de Estado. Weinberger es secretario de la Defensa y Schlesin- ger es un conocido historiador y propa- gandista de varios presidentes nortea- mericanos. Editoriales: la lección diaria Entre las leyendas que corren sobre «El País» está la del ministro de la UCD que se leía todos los días, antes de ir a su trabajo, el editorial del periódico para saber lo que tenía que opinar ese día y sobre qué tenía que hablar. Quizás sea una exageración, pero sí es verdad que una opinión editorial del primer diario español puede hacer cambiar el punto de vista de un director general no muy seguro de lo que va a hacer, Lo normal, últimamente, es que va- yan dos editoriales, uno dedicado a la

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Rs EL PAÍS, domingo 5 de julio de 1987 OPINIÓN /15 EL Ouzunsuas Particulares, médicos y colecti- vos sanitarios han decidido no repudrirse y se han consolado al enviar cartas al defensor de los lectores para mostrar su protes- ta sobre el trato que EL PAÍS ha dado al prolongado conflicto médico. La apreciación más suave corresponde, desde Mahón, al doctor Matos: “Que este periódico no está muy pues- to en temas sanitarios es algo más que evidente después de sus desinformaciones (perdón, quería decir informaciones) so- breilos últimos conflictos...”. Otro lector disgustado, Doro- teo Solazábal, feolfa su carta en Granada: “Existella impresión de que la información ha sido sesgada y gratuitamente parti- dista. Supongo que habrá leído los editoriales sobre los brujos, etcétera, y algunas cartas de médicos al director. Da la im- presión de que el periódico ha perdido ecuanimidad y adquiri- do beligerancia en determina- dos temas. Hay mucha gente que se siente decepcionada, en- tre los médicos, de la calidad de la información, El periódico tie- ne muy buenos artículos de fon- do orevisión; algunos temas del extranjero están muy bien trata- El conflicto sanitario CXTG), que, representado por José Agustín Pérez Gómez, desde La Coruña, resalta dos aspectos: “Primero, los análisis que sobre el conflicto (plasma- dos en varios editoriales y en la información mas o menos dia- ria, generalmente escasa y ses- gada) ha elaborado EL PAÍS adolecen, a mi entender, de gra- ves errores en el análisis (...). La causa principal de la génesis del conflicto es el alarmante de- terioro de la red sanitaria públi- ca a todos los niveles (...). Los médicos solicitan normaliza- ción salarial, laboral y partici- pativa, en la idea de mejorar el funcionamiento de los hospita- les públicos, mejorando las con- diciones de trabajo, la democra- tización de los hospitales, con abierta oposición a una recon- versión sanitaria que el Insalud intenta llevar a cabo a través de la imposición de un nuevo esta- tuto marco, de carácter funcio- ISMAEL LÓPEZ MUÑOZ también la línea gubernamental (...). Por otra parte, el papel de las organizaciones sindicales en este conflicto merecería un aná- lisis muy largo (...). EL PAÍS resalta una y otra vez el papel de la Fesime (sindicato de mé- dicos implantado en tres cen- tros de Madrid y no presente en la mesa de negociación centra- les sindicales-Insalud). El olvi- do reiterado del SGS por parte de la línea informativa del pe- riódico es revelador de una falta dle información y de un despre- cio de la dinámica territorial sa- nitaria”. Tratamiento informativo JEl subjefe de la sección de So- ciedad, José María Martí Font, responde ampliamente a las acusaciones y sobre los fallos cometidos en la información: *Recomendaría que se leyeran los números de los últimos me- hemos intentado por todos.mo- dos no caer en el sesgo que pro- ponían los convocantes de la huelga, consistente en sólo pu- blicar sus razones, cosa que, por otra parte, hemos hecho hastala saciedad, sino en expli- car también las razones de las demás partes involucradas, sea la Administración, sean los usuarios, aspecto este último que parece haber molestado es- pecialmente a los convocantes de la huelga indefinida”. “El señor Pérez”, dice por úl- timo Martí Font, “se queja de que no hayamos mencionado al Sindicato Galego da Sanidade (SGS). Ha sido mencionado sistemáticamente siempre que se ha dado información de un tema en que este sindicato in- tervenía. El señor Pérez nos acusa de resaltar el papel de la Fesime. No es cierto, la Fesime fue citada únicamente en las fe- chas en las que tuvo un cierto tor jefe de Opinión, Vicente Verdú, comenta par su parte las imputaciones del doctor Pérez Gómez: “Efectivamente, los editoriales del periódico, como expresiones de una opinión, son beligerantes. En el derecho de los lectores está el disentir de los juicios y análisis de EL PAÍS en este u otros supuestos. Merece, sin embargo, comenta- rio la interpretación del señor Pérez Gómez, en cuanto si el diario se alinea con una deter- minada federación o con algún interés oficial. En el conflicto de los hospitales, los editoriales fueron críticos. con aquellos mé- dicos que recurrían a una huel- ga prolongada y dura, sin que parecieran importarles los gra- ves daños que producían a la población. En esa dirección se aludía a una actitud profesional que, en su extremosidad, acen- tuaba los problemas de la aten- ción sanitaria, por cuya solu- ción, paradójicamente, se decía luchar. Siempre se hizo distin- ción entre el colectivo médico, cuya composición, muy hetero- génea, se destacó repetidamen- te, y el comportamiento de un sector movido por intereses que, a fuerza de corportativis- política española y otro a larexterior. El estatuto de Redacción del diario señala que la línea editorial es de la responsa- bilidad exclusiva del director, pero la realidad es que la sección funciona como las demás del periódico y Juan Luis Cebrián cuando quiere dar una opi- nión más explícita escribe un artículo que suele ir en esta sección de «Opi- nión», pero con un destaque en la pri- mera página. Vicente Verdú, redactor jefe de «Opi- nión» escribía el 5 de julio en la sección de «El Ombudsman», a propósito del conflicto médico: «Efectivamente, los editoriales del periódico, como expresio- nes de una opinión, son beligerantes. En el derecho de los lectores está el di- sentir de los juicios y análisis de “El País'” en este u otros supuestos». En una muestra aleatoria de periódi- cos correspondiente a los meses de ju- nio y julio (en total 57 editoriales), el tema más frecuente fue el relacionado, de una manera u otra, con el Golfo Pér- sico, el lrangate, los problemas de Irán y Francia, etc. El segundo tema en de- dicación editorial fue el de ETA, debido a los dos atentados contra la petroquí- mica de Tarragona y el supermercado Hipercor de Barcelona. Hubo también cuatro editoriales que tocaron, desde di- ferentes ángulos de vista a los ministe- rios del Interior y de Justicia: los poli- cías condenados por torturas, la policía judicial, la huelga de funcionarios de Justicia y el ministro Barrionuevo. También hubo cuatro editoriales de- dicados a los problemas laborales: dos sobre el Pacto Social, uno a favor de la huelga «civilizada» y el control por par- te de sindicatos y gobierno, así como un cuarto condenando el secuestro de empresarios como forma de presión la- boral. Otros cuatro artículos estuvieron mar- cados por el problema económico: el déficit, la OCDE y España, la Bolsa, etc. El análisis del fracaso electoral relati- vo del PSOE fue analizado en cuatro editoriales por esas mismas fechas y hubo dos más que trataron de los mili- tares españoles (uno sobre el cese del gobernador militar de Guipúzcoa y otro sobre la milicia profesional). Hubo otro diedicado a las negociaciones España- URSS y otro más al viaje del Rey a Hun- gría y Checoslovaquia. Hay que añadir, en este apartado de política nacional, dos artículos de análisis de la política de Educación. En el capítulo internacional, los pro- blemas de Panamá marcaron la pauta de la dedicación editorialista, segui- da por el tema de Alemania (3) y el de Corea (2). Hubo también editoriales de- dicados a los problemas de Gibraltar, Perú, Magreb, Mercado Común, Italia, Chile, Australia, Gorbachov y a la polí- tica conservadora de Reagan. Fuera de estos temas hay que seña- lar un editorial dedicado al Congreso de Intelectuales de Valencia, otro a la dro- ga, otro a los transexuales y dos a los problemas demográficos y a la infancia. (Hemos distribuido por todo el dosier algunos retazos de estos editoriales que 47 20 de junio de 1987 JORGE SEMPRÚN: Intelectuales de pasillo y de paseo Lo que me llama la atención podría resumirse, pronto y mal, algo brutalmente, con las siguientes preguntas: ¿Dónde están los intelectuales españoles? ¿Qué piensan, qué tienen que decir? ¿Por qué se callan? Muchos de ellos están en Valencia, asisten al congre- so. Se les ve, pero no se les oye. Mejor dicho, se les oye por los pasillos, en los bares, haciendo comentarios en- tre sarcásticos y de vuelta de lo divino y de lo humano. Contando chismes sobre todo. A diferencia del público que llena las salas de debates, que se apasiona, que in- terviene para interrogar, aprobar o disentir —esto último sobre todo, como es lógico, ya que es una asistencia pre- dominantemente juvenil —, nuestros intelectuales cua- rentones y sesudos, radicales y hasta extremistas en sus puntos de vista, a juzgar por los fragmentos de perorata que pueden escucharse en los pasillos del congreso, no dicen esta idea es mía en las se- siones multitudinarias y movidas. Más importante, sin embargo, mucho más grave que los ataques personales; es la conceptualización que se expone en el epílogo añadido hoy por Manuel Aznar a su ensayo de hace unos años. Se dice allí que «la transí- ción democrática ha sido ejemplar para los intereses del imperio norteamericano como modelo del paso de una dictadura militar fascista a una democracia vigilada y do- mesticada». Frases como éstas tienen un mérito: resumen per- fectamente la ceguera histórica, epigonal y putre- facta de un marxismo de pasillos y de paseos, al me- nos en la intención metafórica, que está convirtiéndose, como en otras ocasiones pasadas de nuestra historia, en uno de los principales enemigos de la reflexión crítica que tanto asusta a los Aznares y tanto necesitamos los de- más. e Este exdirigente del PCE es el único represen- tante de la línea anticomunista feroz que apare-' ce en la sección de «Opinión».

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La opinión de «El País» 3 de julio de 1987 FERNANDO SAVATER Los intelectuales, en el semáforo Dos premisas sólidas e ingenuas se repiten constante- mente a propósito de la función del intelectual, la una proclamada con agreste orgullo y la otra con implícita des- calificación. La primera asegura que los intelectua- les ha de mantenerse independientes respecto al poder y evitar su peligrosa contaminación; la segun- da establece que een! apenas puede ser más que un proveedor de ideología de la clase dominan- te. La inconsistencia de la primera aseveración es tan ob- via que hay que introducir alguna precisión semántica para que no resulte tan ofensivamente insostenible: probable- mente, lo que quiere decirse es que los intelectuales harán bien en no ponerse abiertamente al servicio del Gobier- no establecido o de los aspirantes a establecerlo. Pues, por lo demás, el intelectual tiene ya poder, el poder de sus conocimientos y de su acceso a los medios de co- municación, el poder del peritaje en algún campo en el que la especialización cuesta tiempo y dinero. Por supues- to, nada de malo hay en esto. Tener poder es algo exce- lente —aunque el poder pueda ser socialmente bien o mal empleado—, y todas las personas que estudian, publi- can, componen o investigan aspiran a alcanzar cierto po- der como desarrollo de su fuerza y capacidad propias. El poder se dice de muchas maneras, y desde luego no se concentra sólo en los ministerios o en el despacho di- rectorial de las grandes empresas. La reivindicación de la libertad de expresión, por ejemplo, es una reivindica- ción de libre flujo para el poder de los que hablan y escri- ben; por eso es la más celosamente buscada por todos los intelectuales. ¿Se limita el intelectual a producir ideología para la clase dominante? La cuestión no tiene vuelta de hoja, según los creyentes en lo que con orgullo suele llamarse «teo- ría materialista del poder político», para quienes todavía hoy la obra principal de Marx —no ideológica, sino cien- tífica, o, por decirlo en la jerga heideggeriana que a ve- ces paradójicamente se le superpone, pensamiento puro de la verdad del Ser— es biblia matemáticamente irrefu- table. En el fondo, lo importante no es sólo ser un intelectual como es debido, sino esforzarse por vi- vir lo debido padeciendo sin indignidad, apocamien- to o arrogancia entre confusiones y razones. e Savater es el tipo de intelectual de izquierdas muy apreciado por el periódico. _ ELPAIS DIARIO INDEPENDIENTE DE LA MAÑANA Redacción, Administración y Talleres: Miguel Yuste, 40 / 20037 Madrid / 155 (91) 754 38 00 / Precio: 60 peestas / Año XI. Número 3.742 DIRECTOR: JUAN LUIS CEBRIÁN Inés del Río Prada, en Argelia por la policía el Innes, estaba 4 militares, heridos en un atentado con lanzagranadas en San Sebastián zación terrorista en Andalucía. Cuatro militares —¿os soldados, un sargento y un teniente— resulte- ron heridos en un ateotado con de carga hueca Entre los El Tribunal Constitucional ha — extranjeros durante seña se encuentra | anulado varios preceptos de la Inés del Rio Prada, histórica del antiguo comando Madrid, quien, pa ley de extranjería que otorgar ban a ln Administración facul- didas | tades limit del ejercicio El ataque fus efectuado mediante. hubiera permitido que resultara garon ayer le presencia de la te- En conereto, ha declarado buralos auspender las ra dispositivo de tubos herida cualquier persona que se rrorista en el mencionado país | i ¡cional la exigencia a — ciones vas sob "adas instalado en el maletero de ea olle entre los Magreb. los extranjeros de que soliciten — los extranjeros. El Tribunal un vehiculo Renault $ aparcado — proyectiles y el blanco. Inés del Rio Prada y Ángel del órgano competente sutori- terpreta otros preceptos en batería frente a la entrada princij úificio del Gobier- no Militar. Tres de las granadas erraron su blanco, sin lograr en- trar, como estaba previsto, en el 1 militar Por otra parte, tres supuestos miembros de ETA Militar fueron. detenidos el lunes, acusados por ls policía española de preparar vna ds de la organi- bonne. tras la muerte de Txomin Iturbe, en febrero de este año, se refugió en Argelia. Fuentes oficiales ne- Luis Hermosa Urra fueron dete- nidos cl pasado lunes ea Zarago- za. También fuo detenido eo To- rremolinos Jean-Philippe Casa- de derechos y libertades reco- los extranjeros. zación para ejercer el derecho ley de modo que se ¿de reunión y manifestación, así como la facultad del Consejo de cial frente a las acti- trari MADAID, MIÉRCOLES 8 DE JULIO DE tl Anuladas facultades del Ejecutivo que limitan la: libertad a los extranjero La sentencia del alto nal, que resuelve el recurso, inconstitucionalidad pres do por el Defensor del P contra la ley orgánica de 1 nocidos por la Constitución a — julio de 1983, anula tam! precepto que impedía a los predominio de la decisión Jl de: Phginas 13314 | vidades de las asociaciones de del de Guipúzcoa, el general Ramiro Guerra Gordo. Los otros dos proyectiles penetraron a través de la puerta principal y de una Ventana Isteral de la planta baja, ocasionando destrozos e hirien- do a los cuatro milit 3 Los heridos son los soldados Francisco Fontela Albor y Eduardo Ros Barrenechea, el sargento Eduardo Villas Terra- zas y el teniente Manuel García vi iñas. Según el gobernador civil de ¿auiplecos, José Ramón Ooni Tirapu, el dispositivo lanzagra- nadas fue accionado por medio de un temporizador puesto en e 72 muertos en la India en dos atentados de extremistas sijs Página 5 Los acusados por la catástrofe de bil la achacan a fallos cn la central Página 2 ===: Manifestación de Madres Derribos e incidentes en Riaño. El últi- mo intento de la Administración de desalojar y demoler algunos inmuebles de Riaño para continuar las obras del viaducto que atrave- PICARDO GUN fuertes efectivos antidisturbios para p sará el pueblo antes de ser anegado por las aguas del embalse provocó ayer incidentes y enfrentamientos entre los vecinos y las fuer- zas de la Guardia Civil, que acudieron con los trabajos de derribo, Tres vecinos sistencia a la autoridad. ron heridos y el alcalde fue detenido de los últimos meses en España. embargo, lo que más destaca es la man- cheta de «El País». Lo que se compra es «El País» y no unas noticias u otras; en esto se diferencia claramente de otros diarios más sensacionalistas es- El tema de Riaño, uno de los problemas más candentes de la actualidad, sólo mereció dos noticias de portada. E marcan la línea del periódico en los prin- cipales problemas políticos nacionales e internacionales. ) Las portadas: el espejo del periódico ' Las primeras páginas de «El País» no son espectaculares. Tampoco tienen la «monotonía» de un diario inglés tradi- cional. Es un término medio, donde, sin pañoles como el «Diario 16», donde la portada «vende». Aquí no, solamente destaca la importancia política que se quiera dar a una noticia. En un mundo donde las noticias más importantes son facilitadas en poco tiempo a todos los periódicos por las grandes agencias informativas, «El País» trata de ofrecer en su primera pá- gina siempre algo propio, para distin- guirse aún más de los otros diarios. No 48 Oliver North evita implicar siempre lo consigue y a veces, este afán le ha llevado a «sensacionalizar» rumo- res o comentarios políticos de pasillo, que si los hubiera dado otro diario hu- biera sido motivo de dura crítica, pero al darlo «El País» han adquirido casi car- ta de naturaleza, a pesar de no tener fundamento. En el verano de 1984, la publicación de una inminente crisis de gobierno lle- vó a un duro enfrentamiento entre «El País» y el mismo Felipe González. Al- gunos dijeron entonces que el secreta- rio general del PSOE decidió no llevar a cabo la remodelación del gobierno precisamente para no dar la razón a «El País». Otros aseveran que las noticias publicadas por el periódico en este sen- tido no tenían razón de ser y que fue una «cabezotada» de Juan Luis Cebrián que, convencido de que los rumores pu- blicados eran verdaderos, quiso ver en esta postura de Felipe González un duro ataque a su periódico. En el pequeño examen estadístico realizado en los meses de junio y julio, El Supremo recuerda el derecho di Una de las pocas portadas dedicadas al problema de Riaño, el asunto más popular y grave

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it PAIS, martes 16:de junio de 1987 LA CULTURA / 35 pa DISCURSO DE APERTURA DEL CONGRESO INTERNACIONAL DE INTELECTUALES Y ARTISTAS face 50 años, el 4 de julio: de (91, en esta ciudad de Valencia pura la que parece haber sido serita la línea de Apollinaire bello fruto de la Juz"— inició ys trabajos el TI Congreso Inter- jacional de Escritores Antifas- ¡stas. La guerra civil que desga- taba los campos y las ciudades le España se había convertido y guerra mundial de las con- jencias. En el congreso que hoy ccordamos participaran escrito- es venidos de los cuatro puntos ardinales. Muchos eran nota- les, y algunos verdaderamente randes; dos fueron mis maes- ros en el arte de la poesía; otros jeron mis amigos, y todos, en sos días encendidos, mis cama- adas. Compartí con ellos espe- anzas y convicciones, engaños y pimeras. Estábamos unidos por | sentimiento de la justicia ultra- sda y la adhesión a los oprimi- ps. Fraternidad de la indigna- ión pero también fraternidad de 54 enamorados de la violencia. a mayoria ha muerto. Al evo- arlos, trazo el gesto que aparece n las estatuas de Harpócrates, n el que los antigios veían el sig- p del silencio. Callar ante sus ombres no es olvido sino recogi- momento de concentra- "Octavio Paz, duranta nu discurso de ayar,en Valencia. 'xamen de conciencia 'asi todos los sobrevivientes, ispersos en el mundo, a veces y asi precipitaron la 11 Guerra y “Ganaron la guerra la democracia y y la monarquía constitucional” una idea más clara de los proyec- iban- tos de la oposición y de las distin- las fuerzas que, en su interior, la le y entre auestros semejantes. Vivir con nosotros mismos cs convivir con los otros. Los pode- 1es despóticos mutilan auestro ser cada vez que suprimen nues- ica dimensión política. No somos plenamente sino en los Diros y con los otros: ea la historia. Al xmísmo tiempo, vivir mada más ca y para la historia no es vivir real- mente. Aparte de nuestra vida intima —que es intransferible y, me atrevo a decir, sagrada—, para que la historia se cumpla debe desplegarse en un dominio más allá de clla misma. La histo- sia es sed de totalidad, hambre de más allá. Llamad como que- véis a esc más allá: la historia acepta todos los nombres pero jene mi da es su yor; sus absolutos son cambiantes, sus eternidades duran un leo. No importa: sin ese más allá, el instante no es instante mi la his is Desde el princi dos órdenes pi y separa dos por un precipicio: el aquí y el ipicio: allá, la contingencia y la necesi- dad. O, como decian los escolás- ticos: el accidente y la sustancia. En el pasado los dos órdenes estaban en perpetua comunica- ción. Las decisiones que pedía el jor durante el cual, sin % OCTAVIO PAZ ahora relativo se inspiraban en conversamos cou los los principios y los preceptos de «cidos y comulgamos vn más allá ala cco- memoria sión de la historia. El río del tiem- tos partidos politicos enemigos de — En el caso de la guerra civil espa- po reflejaba la escritura del cielo. Franco, era propicia para tener Bola, la victoria de questros ene» — Una escritura de signos eternos, * migos se volvió ceniza, pero mu- legibles para todos a pesar de la chas de nuestras ideas y proyec- turbulencia de la corriente. La tos se convirtieron en humo. — edad moderna sometió los signos sparados por ideas diferentes, —¿u propia pérdida. ¿Ganaron la emos acudido al llamado que — guerra Franco y sus partidarios? os ha hecho el grupo de escrito- — Aunque triunfaron ea los cam- ni .. que ha organi ¡pos de batalla, conquistaron el le congreso. No se nos ha invi- poder y rigiecos a España duran- ¿do a una celebración; (e muchos años, su victoria se ho erdería su seatido más vivo y transformado en derrota, La Es- ondo si no logramos que sea paña de hoy no se reconoce en la umbién un acto de reflexión y un — que intentaron edificar Franco y xamen de conciencia. La fecha — 3us parti 7 uo nos Convoca es, simltáinca- ;cote, luminosa y sombri íns del verano de 1937 decirse que Frente Popular, por su parte, no sólo perdió la gueera sino que muchas de sus y histórica. Entonces, sé con varios dirigentes pero en alabras —cautas o apasio- inteligentes 0 retóricas— :ontré nada muevo: sus ideas y posiciones eran las que to- dos conocíamos. No así Prieto. Durante dos horas —era prolijo y le gustaba remachar sus idcas— mc expuso sus puntos de vista: el único régimen viable y civiliz para España era us constitucional con un primer mi- místro socialista. Las otras solu- ciones desembocaban, unas, en el caos civil, y otras en la prol ción de la dc Conver- — Nuestra visión de la historia uni- s una operación radical. Los sig- versal, quiero decir: la idea de una — nos revolución de los oprimidos desti- dí nada a instaurar un régimen mun- vi dial de concordia entre los pue- blos y de libertad e igualdad entre los hombres, fue quebrantada gras : La idea revoluciona- ria ha sufrido golpes mortales; los más duros y devastadores no han sido los de sus ños sino los de los jonarios mis- mos: allí donde han conquistado y el sentido se todos temporales. cubrió que la el máscara de la mada, Peso el des- crédito del más allá no anuló su ganó? La respuesta es sor- : los Vence dores fucron otros. En 1937 dos instituciones parecían heridas de /- muerte, aniquiladas primero por la ideológica de unos y otros, después por la fuerza bru- ta; las dos y s0n hoy el fundamento de la vida política y tocial de loa pueblos de Espa- Ba. Me reñero a la democracia y a la monarquía constitucional, >ntestarla del todo, Sin embar-— ¿Quiénes entre nosotros, los ienemos el deber de formu- escritores que nos reunimos en '- Valencia hace medio siglo, ha- y crueldad, luci- ez y obcecación, lealtad y porfi ía, asi " una interrogación, Sería pre- 1otuoso pensar que des pregunta. Es la ¡cen los hombres o de la historia, 1 que nunca nadic haya podido Su solución, en cambio, no sólo el tránsito hacia un ré- finen democrtico estable nino que abría las puertas a la reconci- ación nacional A as ideológicas ñ En aquellos años la “democracia formal”, como se decía entonces, me parecía una trampa; en cuanto ala monarquía: era una reliquia o una ici itánica. Las palabras de Prieto me abrieron tas y nigromantes. En cambio, sí deseo subrayar que el predica- mento del congreso de 1937 no es esencialmente distinto al nuestro. método— inspiraron y justifica- ron toda suerte de actos y decisio- nes temporales como si fuesen rdades s Sobre esto vale la pena detenerse un momento. ves Los dos órdenes ipio testo, periódica Sd des- tronado por un principio rival. Los puentes entre los dos órdenes ojos ante lo que ocurre: la ame- — se han vuelto apenas transitables; 'naza de la llamarada ; las. no sólo son demasiado frágiles devastaciones del ámbito natu- sino que con frecuencia se de- ral, el galope suicida de la demo- — mmumban. Ante la situación con- graña, las de los podríamos '- brian podido adivinar cuál sería el '- régimen constitucional de España en 1987 y cuál sería su Gobierno? los ojos y una respuesta total, defi :camos luces, vislumbr que me habían ocultado las an- tcojeras ideológicas. Hice un re jcblos. como! ire en Réve Parisien: “¡Ferrible novedad!”. Él lo dijo ante un paisaje geométrico en el dicios, sugerencias. Queremos sumén de mi >mprender, y para comprender No debe extrañarnos esta cegue- ra: el porvenir es impenetrable líder socialista, agregué una im con el que se habían todas ie las aquí y allá del despotismo, la las formas vivas, incluso las del Dos páginas enteras dedicó el diario a reproducir integro el discurso de Octavio Paz en el Congreso de Valencia. Así quedará definida la posición del periódico. el tema más tratado en primera página fue el de la «Política nacional» que, de una manera u otra, atañía al gobierno del PSOE. Diecisiete noticias en prime- ra página para informar especialmente de las elecciones municipales y de las consecuencias de los resultados. El tema de ETA salió 12 veces, hablando principalmente de los atentados contra la petroquímica de Tarragona y contra el supermercado «Hipercor» de Barce- lona, donde murieron veinte personas. El tercer tema en importancia, a mucha distancia, fue el deporte, sobre todo el fútbol y el tenis. A Gibraltar se dedica- ron cuatro noticias de primera, en rela- ción con los problemas derivados dela inclusión de su aeropuerto en los de li- bre circulación europeos. Quizás el «plato fuerte» de estas pri- meras páginas, después del PSOE y de ETA fue, sin embargo, todo lo relacio- nado con la Economía y con los Pactos Sociales. Nueve noticias se pueden contabilizar que hablen de estos temas en esas fechas. También hay siete noticias relaciona- das con rán, lrangate y el Golfo Pérsi- co; cuatro de «cultura»; cuatro que pue- den calificarse de «sucesos»; cuatro de problemas entre gobierno y funciona- .rios; tres dedicadas a los Reyes e Infan- tes; tres sobre Panamá; tres sobre pro- blemas de la Defensa europea; tres sobre la Justicia; tres sobre el Ejército; dos sobre Corea, lo mismo que sobre la URSS y Francia y el Papa. El tema de Riaño, uno de los proble- mas candentes de España en esas fe- Chas, sólo mereció dos noticias de por- tada, una de ellas el suicidio de un ve- cino, lo mismo que el recital del conjun- to musical irlandés «U-2» en Madrid. 29 de junio de 1987 JAVIER SÁDABA El silencio electoral _A las últimas elecciones les ha caído encima el silen- cio, la oscuridad o la simulación. La noche del recuento de votos fue más larga que cualquier noche por el silen- cio de unos resultados que, al no favorecer a sus distri- buidores, se ocultaban. Continuó el silencio sobre una abstención más que notable, El silencio sobre los datos en Euskadi permanece. Y se silencia una pregunta tan sencilla como la de por qué una coalición desfigu- rada lo silenciada) llega al Parlamento Europeo mientras que otros grupos más mimados y promo- cionados se quedan en casa. Al silencio, por otra par- te, le ha salido un buen aliado: el ruido de los pactos, los repactos y los repartos. _ Las elecciones, en suma, son la anécdota. Las elec- ciones, obviamente, ni nos liberan de la vida cotidiana ni nos atan a ella de tal forma que no levantemos cabe- za. Sólo que, en cuanto signo de lo que nos ocurre, nos enseñan en qué entorno nos desenvolvemos. Si alguien preguntara, «independientes, ¿de quién?», habría que contestarle que tal pregunta es tan innecesa- ria como «libertad, ¿para qué?», La independencia cultural e intelectual ha de ser tanto respecto a los mismos inte- lectuales en cuanto grupo de presión, como respecto de las normas — ¡éstas sí que se van independizando!— que día a día ganan un terreno que no les pertenece. Una iín- dependencia, en fin, que sirviera como modelo a toda in- dependencia. La conciliación, la sugerencia o la propuesta sólo adquieren sentido si nacen de la radical capacidad para sentirse uno mismo. Y otra nota más: el indepen- diente conectará con naturalidad con las capas de la so- ciedad que le reclaman y que no son otras que las que se ven obligadas a ser dependientes. Es en este senti- do en el que el intelectual es, por definición, de iz- quierda. h Y esto se dice con el mejor espíritu conciliador. Es hora de que las actitudes dispares no atemoricen, sino, más bien, liberen. Que en Euskadi, por ejemplo, se plan- tee una situación distinta puede hacer cambiar, para bien, mucho de lo que está más allá de sus límites. Decía el nada peligroso Habermas que «cuando se hallan en juego únicamente intereses particulares, los conflictos no pueden resolverse, incluso en los casos ideales, por medio de la argumentacion, sino a través de la negocia- ción y el compromiso». Se puede aprender incluso de las elecciones. Pero teniendo en cuenta que el silencio y el ocultamiento deparan, en general, sorpresas desagrada- bles. Entrar en mayoría de edad (a la que tantos nos invi- tan, creyéndoselo o no) es razonar más y personalizar me- nos. En caso de negociar es cuando los argumen- tos y las personas importan. Los argumentos solos no suelen convencer más que al que está ya con- vencido de antemano, pero ayudan, en su ejercicio, al crecimiento de la pluralidad y de la transparen- cia necesarias para que un país sea un poco menos dependiente. Ayudan, sobre todo, a eliminar una cultura muerta y a prescindir de ese intelectual de nombre que, como Dios no lo remedie, amenazan con apoderarse del país. e Los equilibrios de la izquierda extraparlamenta- ría en «El País». Sádaba es el único simpatizan- te de HB que puede escribir en la sección de «Opinión». La crisis del PSOE y ETA fueron los temas más destacados de la primera en el mes de junio. 49

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La dimisión de Barrionuevo: Un objetivo de izquierdas ERECE destacar, por su importancia M en la línea de «El País», la campaña actual que viene haciendo, desde hace dos años aproximadamente, en favor de la dimisión del ministro del Interior, José Ba- rrionuevo. Es aquí donde la redacción del pe- riódico pone en práctica la definición de la prensa «como contrapoder del gobierno». Para la dirección del diario, la credibilidad del sistema español resultaría muy favorecida con la dimisión de Barrionuevo que, en opi- “nión del periódico, habría fallado en su labor de hacer respetar los derechos humanos en 24 de julio de 1987 ELPAIS_ El éxito y la torpeza El importante éxito policial que supone la desarticulación de ayer, en San Sebastián, del denominado comando Donosti de la banda terro- rista ETA, ha ido acompañado, desgraciadamente, de un nuevo episo- dio en la deplorable animosidad existente entre los medios policiales y los jurídicos del País Vasco. Un importante golpe de mano como es la de- tención de un grupo al que en principio se le imputan seis asesinatos queda así empañado ante la opinión pública por la torpeza de una disputa: tras las detenciones, el juez, el fiscal y dos forenses se personaron con extremada ce- leridad en el cuartel de la Guardia Civil donde se hallaban los sospechosos, en un poco ambiguo gesto destinado a evitar que se produjeran malos tratos. In- mediatamente, apelando al argumento policial de que «las primeras horas de los interrogatorios son las más productivas», el gobernador civil de Guipúzcoa lanzó una acusación pública de que eso suponía un obstruccionismo a la ac- ción investigadora. Ni el juez ni el fiscal, al personarse en un centro policial de deten- ción, obstruyen investigación policial alguna, ya que el hecho mismo de su presencia les convierte en directores de esa investigación. Las auto- ridades dependientes del Ministerio del Interior debían ser las primeras en conocerlo y acatarlo. Pero la gravedad de este caso no reside tanto en el mismo como en su sig- nificado dentro del encadenamiento de hechos que parecen responder a una extraña estrategia de dislocación de los poderes del Estado democrático. En el País Vasco, esta ciega estrategia empuja a la suicida condena de represen- tantes del poder judicial bajo el pretexto de que sus titulares no se adaptan a las reglas particulares —no constitucionales— que intentan hacer valer quie- nes definen la lucha policial contra el terrorismo. Esta actuación lleva por fuerza a alimentar la interesada y falaz pretensión de ciertos sectores de las fuerzas de seguridad de presentarse como los únicos sostenedo- res del Estado en aquella zona de España. Este conflicto va a distraer una vez más, como ya haocurrido en otras oca- siones, la atención de la opinión pública de la cuestión más importante, que es la batalla que el Estado español libra contra el terrorismo. La solidaridad social que la lucha antiterrorista necesita no puede seguir siendo em- pañada de esta forma por una pelea de gallos entre poderes del Estado esenciales a su concepción democrática. Y ahora se ven los devastadores efectos que tienen algunas irresponsables declaraciones de miembros del Go- bierno contra el poder judicial y su función en el Estado de derecho. » «El País» tiene claro que la credibilidad del sistema sólo puede venir por la desaparición —aunque sólo sea formal— de la tortura en los cuartelillos de la Guardia Civil y en las comisarías. Sin embargo, el go- bierno del PSOE, como antes la UCD, están convencidos de que sin torturas no pueden luchar eficazmente contra los grupos revoluciona- rios, a S0 comisarías y cuartelillos de la Guardia Civil. Los sucesivos apoyos, públicos y directos, del presidente del gobierno, Felipe González, al buen comportamiento de las Fuerzas del Or- den, así como a la labor de Barrionuevo, no han hecho cambiar a Juan Luis Cebrián de pa- recer sobre la responsabilidad de la policía y de la Guardia Civil. Se trata, además, de un objetivo con el que «El País» conecta muy directamente con la «iz- quierda no violenta», término acuñado en los últimos años para diferenciar a los grupos iz- quierdistas, parlamentarios o no, que recha- zan o no practican la lucha armada, de los gru- pos revolucionarios que apoyan o practican la guerrilla. Barrionuevo, un antiguo requeté fascista, convertido al psoísmo desde su puesto de ins- pector de trabajo y nuevo «descubridor» de *las cualidades de la Guardia Civil, no es más que un fiel —muy fiel — colaborador del pre- sidente del gobierno, Felipe González, pero es- tá claro para el periódico que todavía no ha llegado el momento —como le ocurrió a Suá- rez en 1981— de ser atacado directamente y se busca un objetivo más fácil, Barrionuevo. Es significativo que después de las elecciones, Barrionuevo haya nombrado gobernadora de Castellón a Pilar Brabo, exdirigente carrillista y colaboradora fija de «El País». Ya era escan- daloso que la «experta» en análisis electora- les de «El País», Pilar Brabo, fuera la asesora política del ministro de Educación, José Ma- ría Maravall. Sin embargo, es evidente que esa «lucha» de «El País» en contra de Barrionuevo y en fa- vor de los derechos humanos, constituye el lado progresista del periódico. No ocurre igual con otros aspectos del sistema, como el paro o las relaciones empresarios-obreros. Solcha- ga, ministro de Economía, puede hacerlo me- jor o peor, pero el paro no entra en la catego- ría de los derechos humanos que defiende el diario, cuya opción política: democracia = ca- pitalismo, es clara. En un país en que la lucha contra el fran- quismo y en favor de los derechos humanos ha llenado más de cuarenta años de su histo- ria popular, cualquier periódico o revista que quiera tener un halo de progresismo ha de em- pezar por definirse frente a la actuación de la policía y de la Guardia Civil. «El País», por sus orígenes, no podía ser ni antimonárquico, ni anticapitalista, ni anticlerical, ni antimilitaris- ta, otras cuatro condiciones que se le supo- nen al progresista español. Sin la crítica a la policía y a la Guardia Civil, «El País» no se dis- tinguiría de la «prensa de las cavernas», co- mo el diario define al «ABC» o al «Ya».

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martes 4 de agosto de | Declaraciones de la gobernadora civil de Pilar Brabo: “No conozco casos de policías actuales que torturasen en el franquismo” MANUEL MUÑOZ, Valencia Pilar Brabo Castells, de 44 años de cad, nombrada recientemente gobernadora civil de Castellón, asegura que no conoce casos de po- ficias con cargos actuales de responsabilidad que hubiesen tortura- do durante el franquismo, Señala que los cuerpos y fuerzas de segu- ridad del Estado observan un comportamiento “ejemplar” en cuan- to al acatamiento del orden constitucional, La gobernadora civil de Castellón, militante del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) desde hace un año, lue durante dos legislaturas diputada por Alican- stellón te del Partido Comunista del País Valenciano (PCPV-PCE). Pregunta. Su nombramiento se produce en un momento ca que hay fuertes críticas al ministro del Interior, José Barrionuevo. Respuesta. Si, bueno; yo, so- bre esos temas, no voy a entrar. Desde el puesto institucional en el que estoy no 5e puede entrar en ese tipo de criticas. Lo único que puedo decir es que suscribo Liar las posiciones del presidente del Gobierno, asi como lag que se contienen en el documento del PSOE sobre el te- crorismo. Eso es todo P. Me refiero a que se produ- ce en un momento en que Barrio- nuevo ha hecho unas declaracio- critica a Jueces para la Democracia y tuvo una alusión algo despectiva a los lu- chadores antifranquistas. En parte se interpretó su nombra- miento como una especie de in- tentar lavarse la cara R. (Se ric.] Creo que todo eso tiene muy poco sentido. La figura del gobernador litas en un partido y te ofrecen un puesto de éstos, es un honor y también un reto. Este tipo de si- tuaciones en la vida hay que afrontarlas. P. Creo que usted fue deteni- da 14 veces. R. Sí, muchísimas. P. Ahora, sin embargo, está en una situación en la que manda a la policía. Se ha dicho mucho que la policía es una de las insti- tuciones que ha cambiado poco con la transición « la democra- cia. Hay mucha gente en la pol cia que estuvo en el franquismo, algunos reconocidos como tortu- radores. ¿Cómo ve esa situación? R. Yo crco que la policia de hoy no se puede ni comparar ni es nada parecido a la policía de ayer. La policía está al servicio de un determinado Estado. Ayer había un Estado dictatorial y fal- to de democracia y de libertades. Hoy día hay un Estado democrá- tico y de libertades y la policía es la fuerza de seguridad que de- fiende esa democracia y esas li- bertades. Por tanto, creo que ins- P. Hay quien sostiene que la Ad- ministración provincial choca algo con la autonómica y la orga nización uutonómica del Estado. Tras la crcación de la figura de los delegados del Gobierno, con Ámbito coincidente con el auto- nómico, ¿hasta qué punto piensa que sigue teniendo un contenido. importante la figura del goberna- dor civil? R. Realmente, erco que tiene un contenido de competencias restringido dentro de lo que es la urdenación del Estado autonó- mico español, pero de todas for- mas tiene un contenido de com- petencias importunte y. En fia, los que asumimos stos cargos tenemos que llevarlos a la práct cs con la mayor eficacia posible Po Si le hubiesen dicho hace Slo Cinca años que ¿bir ser po- esnadora cisal, se lo hubies reido? R. [loe cinco años. en el K2, as posible que sy. Has a sido más dificil. No e lo haya pensado nunca mos, hace cinco años. Nunca lo habla comempludo como un puesta que pudicra ocupar, eso. está clarisimo. Na se me había oxurrido. P. ¿Por qué la uecpto! Ro Mi decisión de militar env PSOL es muy elira Cuando mi SU NAVE DENTRO DE MADRID DE LA MEDIDA QUE USTED NECESITE Constiuyo y vendo GREGORIO QUEJIVO, S. A. 200 20.29 y 6542546 Pilar Brabo, la exporta en análisis electoral de «El País», defiende a la policía desde su nuevo puesto de gober- nadora de Castellón. tio de no tiene nada que ver la policía de ayer con la de hoy. Y, por otro lado, el tipo de transición que se ha dado en España también está sbsoluta- mente claro. La policía, como ab- solutamente todos los ciudada- nos, ha cambiado de una situa- « otra y ha pasado de esta- blecer sus funciones en una situa- ción a establecerlas en otra. No Pllar Brabo. aquí, absolutamente ninguno. P. Me refiero más bien a ca- 50s concretos. Hay gente en Va- lencia, y seguramente usted tam- bién la conoce, que fue torturada por personas que siguen tenien- do cargos de responsabilidad en la policía R. No, yo no conozco ningún caso. P. Hablo, por ejemplo, de An- tonio Palomares [ex secretario del PCPV-PCE, que ha denun- ciado que fue torturado por Ma- nuel Ballesteros, actual asesor del Ministerio del Interior, y por Benjamin Solsona, actual jefe su- perior de policía de Baleares]. R. Esta sociedad ha evolucio- nado. Como esta sociedad ha evolucionado, las fuerzas y cuer- dad han evolucionado. Lo que no entiendo es que se prentenda achacar a las fuerzas y cuerpos de seguridad que ayer estuvieron en el franquismo cuando estába- mos todos también ca el fran- quismo. Unos pocos fuimos más activos en la lucha antifranquis- ta, pero esta sociedad ha evolu- cionado toda ella de una manera paralela. No entiendo el deseo de cn- contrar chivos expiatorios en nos sitios y no encontrarlos en otros. Somos todos los que he- mos sufrido un proceso de evolu- ción. Y no le veo yo má proble- mas a la situación. Para mi, los cuerpos y fuerzas de seguridad son ejemplares en el acatamiento del orden constitucional y en el veo yo ningún tipo de p pos de seg: de esta socie- del mismo. «Santiago Carrillo y yo no nos saludamos” i mm. Valencia Pregunta. ¿Qué diferencias hay entre el PCE que dejó usted, o incluso el PCE de ahora, y el PSOE? ¿Los defectos que veia en el PCE no los ha visto des- pués en el partido socialist Respuesta. No, no los he visto en el partido socialista. no. Ya he dicho en alguna oca- | ómquezal final de los años se- venta ya tenia muy claro que el eurocomunismo no podía du- | rar, que ¡ba a una convergencia cada vez más clura con el pro: yecto socialista. El principal problema de los partidos co- | Munistas, lo stgo pensando sun ¡hágase sol unicef es dogma en todo el periodo est Y ese dogmatismo impidió en un determinado momento ha- cer cambios fundamentales. P. Sin embargo. el partido comunista de al está más cn las tes se marcharon que en lax de la dirección que se mantuvo con Santiago Carrillo, Eso es posible, pero real- mente es algo testimonial y marginal. De lo que no cabe duda es de que en este país una gran mayoria del pueblo espa- hol el año 1982 apayó al PSOE pluntea la del PCE actual como ida. ] si quiere que le diga la verdad, no estu- dia mucho los problemas del PCE de hay porque no me inte- resun demasiado, Para mi el es un pasado que no quie- ro repetir. P. ¿Mantiene usted algún tipo de relación personal con Carrillo? R. No, ninguno. Alguna vez nos hemos encontrado y no nos hemos saludado. P. ¿Y con Gerardo Iglesias? R. Tampoco. No he coinci dido con el desde que me fui del PCE IMPORTANTE EMPRESA DE SEGURIDAD PRECISA VIGILANTES JURADOS CON TÍTULO ESTE VERANO! PUEDE SOLUCIONAR EL EMA DE SU DENTADUR: EN GENERAL 1000 El VERANO e Arrokisoo Marcilla escalera Doha Las víctimas del atentado de Hiperco se elevan a 21 tras u: nuevo fallecimiento EL PAIS, Barcel Las victimas mortales del ate do perpetrado por ETA Mi contra el centro comercial Muy cor, de Barcelona, se elevan al fallecer, en la madrugada ayer, una de las siete perso heridas que permanecian in nadas en la residencia del Y de Hebrón. María Paz Diéguez, de años, que había sido intern:i enla Unidad de Vigilancia Inte siva (UVI) de ese centro sanit rio, falleció a consecuencia « una infección muy grave y gen ralizada por todo su cuerpo q. culminó con una hemorragia « gestiva, según informaron fue 1es del hospital. La victima, cv quemaduras en el 80% de + _cuerpo, habia sido sometida una operación de incisión de lo quemaduras y de cobertura cu injertos de piel de otras partes d su cuerpo. En Valle de Hebrón cont núan ingresadas Otras seis pers: nas que resultaron heridas en atentado. Su evolución, seg fuentes médicas, es favorable El atentado contra Hipercs se ha convertido en el más griento de los cometidos en Es paña. El que le sigue por múmer de victimas mortales es el perpc trado el 12 de abril de 1985 con tra el restaurante El Descanso de Madrid, que causó la muerte de 18 personas. HB pedirá en todo el País Vasco la retirad: de las fuerzas de seguridad del Estado EFE, Bilb Herri Batasuna (HB) present en todos los ayuntamientos « Pais Vasco y Navarra una 1. ción en la que solicita la retira de las fuerzas de seguridad Estado (FSE) en ambas comu. dades. HB anunció, en un corr nicado hecho público ayer presentación de esta propues con la que se suma a las inicio vas del PNV y de EA que ya lo anunciado que llevarán e asunto a los plenos de los tamientos vascos. El partido abertzale radica! tima que la retirada “escalon y a plazo fijo" de las FSE cs» necesaria aportación a 1 cación de nuestro pueblo” y de que se muestra partiduni una policía que dependa “exo sivamente de un Gobierno nie nal vasco”. ” El Ministerio del Interior ha ; blicado una guia práctica bre las indemnizaciones que « departamento concede por « versos conceptos cuando el fur cionamiento de la Adeministr ción produce daños en la esfer jurídica de los particulares. ANDORRA LES ESCALDES HOTEL DELFOS 200 habitaciones con baño Garaje en el mismo hotel RESERVAS Telelono 2464? - Telor 242 En su petición de que Barrionuevo dimita conecta con la izquierda. «El País» ha hecho desaparecer | del mapa político la demócratas, socialistas, comunistas y hasta extraparlamentarios, pero no hay revoluciona- rios. Nadie quiere hacer la revolución en Es- paña. Los terroristas sólo quieren matar y ma- | palabra tar, pero para nada. l . Los golpistas, en cambio, son dibujados casi revo uciona- ] siempre como unos «nostálgicos del pasado | PIO. franquista». Sólo se les concede cierta impor- tancia cuando hay que cerrar filas para «de- fender la democracia», pero al final nunca se sabe quienes son ni donde están, ya que pa- ra «El País» la monarquía, el Ejército, la Igle- l sia y la Banca son todos demócratas conven- cidos, incluso de antes de que muriera Franco. l «El País» ha acuñado la idea de que el sis- tema monárquico, siempre en plena «renova- ción democrática», tiene que defenderse de sus dos enemigos fundamentales (que, curio- samente, no son la República y la revolución socialista, como sería lo lógico): el terrorismo y los golpistas nostálgicos del pasado. El terrorismo en «El País» tiene nombres o siglas, ETA y GRAPO, pero nunca tiene ideo- logía. Son criminales de la peor calaña y na- da más. Curiosamente en el mundo político del diario ha desaparecido la categoría de re- volucionario. Hay demócratas de toda la vi- da, centristas, liberales, conservadores, social-

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Pes ss fundaméntal sabér nasta qué pun-. Pantener la política de apertura que ha sido > 108 rasgos básicos de la reforma iniciada por el terano Deng Xiaoping a partir de 1981. La tesis, JN GRAN INTERES >is'-» ARA EMPEZAR — ses los sucesivos estará en función aa lítica económica. Hu representaba, en muchos 'culos extranjeros, una garantía de que el camino formista tenía futuro. Su salida de la secretaría ge- ral fue seguida de una campaña “contra el liberalis- o burgués”, que se tradujo en la marginación de srtos dirigentes e intelectuales conocidos. La refor- scasa brillantez 1 y se hizo sentir la lultraderechista italiana ase- eforma, como el “procuro apertura, y, por Lal. zación, seguirán vigentes. Permariece, uv obstante, La santa ri aue-Deno. con sus £2 años, sigue comisaria franquista so; a la nos acostábamos sobre SÍ suelo, unos lo hacían hacia un Consulte a su médico eala Seguridad lía que, a fuerza tirse en acepta- mémosles clien- AFP, Manila -octor y contarle La presidenta de Filipinas, Cora- rente a que le ex- ón Aanino. anrovechá el día de. - tós. Mu- TE 1 ma e O. perma- antes de perder sus plenos poderes ESTA 5 "yras 111] tes pérdidas i innecesarias de tiempo: EL PAI Un último factor debe ser tenid desinformación general que sufren 1 Los negociadores indios fracasa-” ron en su intentó de conven- cer.al principal grupo de los re- boratorios pueden silenciar, el tipo! de los folletos que se adjuntan a los quier cosa menos claro. ¡ Difícil explicación Delos dos conjuntos colombia- nos en la prueba, Café de Co- lombia y Postobón, el primero logró un éxito parcial al clasifi- carse segundo por equipos y J