Historia Crítica Nº 2
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—HISTORIA CRITICA —
ES MAS QUE
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PRESENTACION
10 Olivares y A. Bouzas.
Este cuaderno ha sido elaborado por un grupo de perso-
nas; C. Ferreras, José Toxo, Ratael Piñero, Rafael Gómez
Parra, Domeka Labamar, Antón Carballo, E, Castro, Alber-
ud
UN PERIODICO, UN PAIS
Después de la buena acogida dispensada por los lectores al primer dosier de «Historia Críti-
ca», dedicado a Irán, «La revolución de Jomeini», un tema, como decíamos, controvertido y di-
fícil, hemos escogido un segundo no menos polémico y complicado: «El País». Se trata de una
visión crítica del primer periódico español, cuya influencia y alcance va mucho más allá de lo
que normalmente se considera un «diario de noticias». Por eso, junto a los datos recogidos para
hacer un balance informativo del periódico, lo que el lector va a encontrar en este dosjer es una
interpretación del por qué, cómo y para qué se fundó «El País» y a qué intereses sirve.
Nunca en la historia de la España actual, un periódico había llegado a acumular tanto poder
y tanta influencia sobre sus lectores. Ni siquiera «El Sol», durante la agonía de la monarquía
en los años treinta, consiguió esa hegemonía informativa y de opinión. Desde luego ni el «Abc»,
ni el «Pueblo», durante el franquismo, o el «Informaciones», a pesar de su importancia y del
número de sus lectores, pueden compararse al gigantismo de «El País»:
Si tuviéramos que hacer un balance de las Instituciones formadas al calor de la reforma
del franquismo, que empezó hace ahora doce años, tendríamos que reconocer que ninguna ha
sóportado tanto la criis del sistema como el diario «El País». De los partidos organizados al prin-
* cipio de la reforma sólo el Psoe se mantiene todavía, pero tambaleándose, Las nuevas Cortes
inauguradas tras la muerte de Franco hace tiempo que ya no funcionan como se las prometían,
lo mismo que la Iglesia católica reformada u otros elementos que tuvieron gran aceptación en
los primeros años. Sólo «El País» resiste y es verdad que se ha convertido en el más firme y
casi único baluarte del régimen monárquico español.
Ultraconservador en los temas económicos y laborales, anticomunista visceral en las cues-
tiones internacionales o de política nacional, «El País» ha estructurado toda su credibilidad, lo
que le queda después de sucesivos giros a la derecha, en la crítica contra la policía y la guardia
civil por su constante violación de los derechos humanos. El «contrapoder» a que se refiere Ce-
brián cuando define la misión del periódico, se ha limitado en estos últimos años ha pedir la
dimisión de Barrionuevo por haber sido incapaz de obligar a la policía a someterse al poder civil
y judicial.
En el sentido contrario, las palabras revolución y revolucionario han desaparecido del libro
de estilo del periódico. Para el lector del periódico le debe resultar curioso que haya personas
que luchen por «una vuelta al franquismo», o por unas ideas conservadoras, o por el liberalis-
mo, incluso abundan los reformistas de todas las clases, y que no haya en cambio nadie que
quiera hacer una revolución socialista, o anarquista o simplemente populista. Los terroristas no
son más que calaña criminal sin ideología.
En los últimos meses las informaciones y editoriales de «El País» sobre los conflictos labo-
rales y estudiantiles han merecido una gran protesta por parte de los trabajadores y estudiantes.
La credibilidad de «El País», quizás por primera vez de una manera pública, ha quedado en en-
tredicho en estos sectores.
HISTORIA CRITICA democracia
N?22
Agosto 1987 . CAPITULO 4
Septiembre 1987
CAPITULO 1
+ «El País», diario independiente de la derecha inteligente
+ La prensa diaria en la España reformada
* Una sociedad poco anónima
CAPITULO 2
«El País»: el periodismo al servicio del sistema
Los que mandan en el Consejo de Administración
«El País Semanal», un periodismo banal para dar color
a la publicidad
Cartas al Director
CAPITULO 3
+ «El País» y su cruzada contra los enemigos de la
...
Octubre 1987 + El tratamiento de la noticia en «El País»
ISBN: 84-404-0195-7
Edita: Area,
Apartado 18085
28080 MADRID
Depósito Legal: M-28248-1987
* Cebrián y sus muchachos
S. A: CAPITULO 5
e La opinión de «El País»
e La dimisión de Barrionuevo: un objetivo de izquierdas
Pág.
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ES
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«El País», diario independiente
de la «derecha inteligente»
( «El País» nació sobre las cenizas de otro periódico estatal:
J «Informaciones». Prácticamente todo el equipo directivo
provenía del antiguo diario de la madrileña calle de San
E Roque. Los años que tardó «El País» en consolidarse
(1976-1979) fueron tres años de agonía del viejo periódico
de la gran banca española. Los banqueros apostaban por
la reforma política y el «Informaciones» con una rotativa
que se caía de puro vieja y una plantilla de 300 personas,
con una edad media muy alta, frenaba sus planes de
16 de julio de 1987
EL PAIS
PROMOTORA DE INFORMACIONES, SOCIEDAD ANONIMA (PRESA)
La vuelta al diálogo
La entrevista que el presidente del Gobierno, Felipe
González, mantiene hoy con los secretarios generales de
UGT, Nicolás Redondo, y CC.OO., Marcelino Camacho,
y con el presidente de la CEOE, José María Cuevas, mar-
cará, al menos formalmente, el inicio del proceso de con-
certación.
Lo importante, en la hora actual, es romper el cú-
mulo de malentendidos de los últimos meses para
que sea posible iniciar un diálogo deseado por más
de la mitad de la población española. Tanto la forma
de este diálogo como su contenido y alcance es algo que
tienen que delimitar juntos los actuales interlocutores.
Entre el acuerdo a tres años y la negociación continua
para acuerdos limitados existen fórmulas intermedias sa-
tisfactorias para todos los interesados. La condición, claro
está, es que exista la voluntad de buscarlas. Este es el
mandato implícito que millones de españoles han
confiado a quienes hoy se sientan alrededor de la
mesa de negociaciones, y del que de una manera
u otra, deberán rendir cuentas.
» Un periódico preocupado siempre en buscar la
estabilidad del sistema.
UAN Luis Cebrián era el subdirec-
J tor ejecutivo de «Informaciones»;
Jesús de la Serna, director del
viejo periódico es subdirector del nue-
vo; José Luis Martín Prieto, «actual co-
rresponsal en Argentina y primer sub-
director de «El País» había sido redactor
jefe del diario «Informaciones». Otros
nombres que figuraron desde el primer
día en «El País» provenientes del ante-
rior fueron Soledad Alvarez Coto, An-
gel Luis de la Calle, Julián Martínez, etc.
«Informaciones» había nacido en los
años veinte, fundado por el financiero-
control de la prensa.
contrabandista Juan March. También
desde el principio sus patrocinadores
quisieron darle a este periódico un aire
«liberal» e «independiente» e incluso lle-
gó a ser el primero que contaba en su
redacción con algunas mujeres. La bur-
guesía financiera gozaba así de un me-
dio de expresión moderno y diferencia-
do claramente de los otros periódicos
de la derecha, especialmente el monár-
quico «ABC».
En palabras de uno de los fundadores
de «El País», el periódico responde a los
intereses de la «derecha inteligente» y,
como en el origen de «Informaciones»,
las palabras «derecha inteligente», «in-
dependiente» y «liberal» se complemen-
tan hasta formar la verdadera estructura
político-financiera sobre la que se sus-
tentaba «Informaciones» y se sustenta
hoy «El País».
Detrás de «Informaciones», hasta su
muerte en 1979, estuvo siempre la gran
banca. Su Consejo de Administración
estaba formado por los representantes
del Banco de Santander, la Banca
March, el Banesto y el Banco Central.
Seguramente otros bancos tendrían
participaciones indirectas. En «El País»,
en cambio, la gran banca no aparece di-
rectamente vinculada a la propiedad. La
moderna sociedad anónima sustituye a
la vieja propiedad. El reparto del capital
en miles de acciones permite ocultar la
propiedad real mediante una maraña de
papeles que hacen bueno aquello de
que «los árboles impiden ver el bos-
que».
La «independencia» y el «liberalismo»
del «Informaciones» no fue obstáculo
para que en 1940 se convirtiera en el
órgano de propaganda del nazismo en
España y para que apostara decidida-
4
mente por la victoria de Alemania en la
Guerra Mundial. Quizás sea uno de los
pocos periódicos del mundo que no dio
la noticia de la derrota alemana.
Durante el franquismo, «Informacio-
nes! no jugó ningún papel importante
hasta la llegada del «boom» industrial
de los años sesenta. Curiosamente en
esa década se producen una serie de
cambios en la dirección del periódico,
que colocan al frente de él a los perio
distas procedentes del diario del Sindi-
cato Vertical, «Pueblo»: Jesús de la
Serna y el propio Juan Luis Cebrián.
«Pueblo», bajo la dirección de Emilio
Romero, se había convertido en el pe-
riódico más influyente de España, junto
con el «ABC», contando con los millo-
nes sin fondo aportados por el ministro
del Sindicato Vertical, José Solis, para
combatir también —dentro de las lu-
chas internas del régimen— a la prensa
del Opus Dei, «Nuevo Diario», «El Al-
cázar», etc.
Precisamente fue «Informaciones» el
periódico más beneficiado por el cierre
del diario del Opus Dei, el «Madrid»,
clausurado por orden de Carrero Blanco
después de publicar una serie de artícu-
los donde se abogaba por la dimisión de
Franco. Emilio Romero y «Pueblo» hi-
cieron una verdadera campaña contra
el «Madrid».
La gran banca es, pues, quien deci-
de convertir a «Informaciones», a par-
tir de 1966, en el periódico del franquis-
mo liberal. Otros proyectos nacidos al
calor de la ley de prensa de Fraga, en
esa época, no prosperaron debido pre-
cisamente a la falta de apoyo bancario.
Sólo los periódicos del Opus Dei seña-
lados antes pudieron aguantar un cierto
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¡Drain OA A AA An.
El reconocimiento de los partidos
políticos, condición esencial
para la integración en Europa
SS
Giardia
civil
muerto 6n
un atentado
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mantenga su pi
perlectamente con
cloro en pastillas
H,T.H.- 10%
Fraga Iribarne, desde su puesto de embajador en Londres, colaboró en 1975 en el nacimiento de «El País». En la foto, Cebrián y Fraga
paseando por la capital británica.
tiempo hasta que murieron también por
falta de apoyo financiero.
La gran banca también dejo bien cla-
ro, en el caso del «Madrid», que su apo-
yo a la reforma del franquismo no pa-
saba por apoyar aventuras políticas que
pudieran poner en peligro el régimen es-
pañol. La «derecha inteligente» quería
controlar, paso a paso, los cambios en
la prensa española.
Víctor de la Serna, la persona más
destacada del Consejo de Administra-
ción de «Informaciones», era entonces
el más genuino intermediario entre la
gran banca y la prensa. No en pocas
ocasiones, los banqueros conseguían
tener una información más veraz y real
de los acontecimientos del país a través
de los datos e informes que suministra-
ban al periódico los redactores del dia-
rio, que la que conseguían a través de
sus propios medios. De esta manera, los
banqueros, a pesar de la censura, tenían
acceso a las mejores informaciones so-
bre conflictos laborales, dirigentes sin-
dicales, discusiones dentro del aparato
franquista, etc.
El Servicio de Documentación de «In-
formaciones» se convirtió en los últimos
años del franquismo en uno de los cen-
tros neurálgicos del país para la elabo-
ración de informes políticos. Hasta los
directivos del «Houston Institute», un
centro norteamericano especializado en
prever las evoluciones políticas de otros
países, aprovechaban el Servicio de Do-
cumentación del diario madrileño para
elaborar sus perspectivas, que luego
eran enviadas a los gobiernos de Espa-
ña y de EE.UU., además de a las gran-
des empresas multinacionales.
cha en los años treinta. La idea, sin em-
bargo, no cuajó y la familia Ortega
Spottorno fue relegada a mera decora-
ción.
Quizás uno de los problemas que hi-
zo olvidar pronto la idea de toda vincu-
lación al «Sol» fuera precisamente el ca-
La idea de ligar al diario con «El Sol»
republicano fue desechada y la familia
Ortega quedó relegada a un segundo plano.
Víctor de la Serna jugaba en la pren-
sa de entonces un papel muy parecido
al que tiene en «El País» Jesús de Po-
lanco, el hombre que controla el mayor
> paquete de acciones de la empresa que
edita el diario: Promotora de Informa-
ciones, S. A., PRISA.
Un baño de «Sol»
La presencia de José Ortega Spottor-
no como presidente de honor de PRI-
SA sólo tiene una explicación: el deseo
de los fundadores del diario de ligar «El
País» a otro periódico histórico: «El
Sol», el diario que sirvió de portavoz a
los intelectuales republicanos de dere-
rácter republicano de éste, uno de los
principales baluartes de la lucha contra
Alfonso XIII. «El País» en cambio nació
justo en el momento de la restauración
borbónica y como uno de los pilares de
la monarquía.
La publicidad estatal
Escogido el modelo ideológico-perio-
dístico, «El País» ha superado con cre-
ces a su modelo inicial, gracias sobre
todo a la renovación tecnológica perma-
nente, a la publicidad y al apoyo del Es-
tado. «El País» ha tenido los mejores
medios técnicos sin escatimar el dinero
convirtiéndose en el periódico mejor do-
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«El País», diario independiente de la «derecha inteligente»
tado de toda España, sin problemas de
rotativas, distribución o de los otros pro-
blemas que ahogan a los diarios espa-
ñoles. La banca y especialmente el Es-
pesetas por este concepto.
«El País» cobró más de 21 millones de
Más escandaloso resulta el apoyo de tas en concepto de publicidad institu-
la publicidad de los organismos del Es- cional, frente a los 60 millones que
En diciembre de 1985, por ejemplo,
«El País» recibió 160 millones de pese-
El antecesor periodístico fue «Informaciones»,
un diario de la gran banca que apoyó la
la reforma del franquismo.
recibió el segundo periódico de Madrid,
el «ABC» o los 55 del «Diario 16».
En el año 1985 completo, «El País»
cobró por este concepto publicitario ofi-
cial 1.224 millones de pesetas, es decir
más que lo recibieron «ABC», «Diario
16» y el «Ya» juntos. Es evidente que
x
e
tado han dado miles de millones de
pesetas, a «El País» para conseguirlo.
Todavía en 1986, hecha ya hace mu-
chos años los cambios tecnológicos
principales que subvencionó el Estado,
En los países
capitalistas
cada día se
exige más la
colaboración
de la prensa
en el terreno
antisubversivo.
tado y de las empresas públicas. En el do en el número de ejemplares vendi-
reparto de estas campañas publicitarias dos, ni en otras consideraciones técni-
muchos periódicos se juegan su existen- cas, ya que «El País» no vende lo que
cia, «El País» se juega Únicamente las los tres periódicos madrileños juntos.
ganancias que va a tener ese año.
éste es un reparto político y no funda-
Para ver hasta que punto la imagen
La prensa diaria en |
«Los periodistas como tales, con ese oficio o esa
profesión, tienen que saber de antemano, y respe-
tar, al periódico donde están. Todos los periodistas
son naturalmente libres de tener las opiniones que
les parezcan. Pero en el periódico deben estar den-
tro del marco de orientación y significación de la
empresa, que no tiene otro intérprete que el Direc-
tor. Una Redacción es un equipo de trabajo y no'un
Parlamento.»
Emilio Romero
dependencia», «neutralidad», «servicio
público», «libertad de prensa» que a
menudo encontramos en las declaraciones de
principios de los grandes diarios que ocupan
el mercado y que guiaron a estos medios en
su origen primigenio. Hoy más que nunca «la
prensa es un parásito que crece y engorda con
la clase capitalista. Su función es servir al es-
tado de cosas modelando la opinión pública»,
como dijera Jack London hace casi un siglo.
La prensa es la encargada de difundir y pro-
palar las ideas y opiniones correspondientes
a una determinada ideología; contribuye a la
educación política del ciudadano en la direc-
ción que le interesa a la clase en el poder, in-
formando al público en correspondencia con
sus intereses.
: EJOS quedaron ya la «objetividad», «in-
Describe no el conjunto de las relaciones
reales que rigen la existencia de los individuos,
sino ld relación imaginaria de esos individuos
con las relaciones reales en las que viven. En
pocas palabras: desinforma, intoxica, mani-
pula, miente y engaña para ocultar la realidad.
El periodismo es, en definitiva, la fuerza de
choque en el terreno ideológico, propagandís-
tico y cultural en general de la burguesía; la
avanzadilla de sus aparatos de control y di-
rección social, la sección preferente y espe-
cializada en la guerra psicológica y en la ma-
nipulación de la conciencia colectiva.
En los países capitalistas cada día se exige
más la colaboración de la prensa en el terre-
no antisubversivo. En lo que a la «guerra psi-
cológica» y persecución del «terrorismo» se
refiere, un ejemplo muy destacado en nues-
tro país es el Grupo 16 quien desde el mismo
inicio de la transición democrática ha llevado
a cabo campañas desinformativas, inventan-
do mil infundios y mintiendo todo cuanto ha
querido, siguiendo los mandatos de su direc-
tor Juan Tomás de Salas.
Especial dedicación antisubversiva
Dicho personaje no dudaba en declarar ante
sus colegas de la prensa internacional: «Ani-
quilar la imagen y el prestigio del terrorista,
plantándole cara con un tratamiento agresi-
vo y de choque para destrozar su coartada
ideológica y disminuir la intensidad del men-
saje».
Por su parte, los sucesivos gobiernos de la
Reforma han dedicado «fondos especiales» de
subvención a este fin, que con el PSOE han
tomado carácter oficial, a la par que amorda=
zan y prohíben aquello que desprestigia la «de=
mocracia». En concreto, dentro de los planes
ZEN estaba prevista la creación de un gabi
nete de prensa de la policía con un presupue:
to de 60 millones de pesetas, y una campaña
de radio y prensa especializada en la perse-
cución del «terrorismo» a la que dedicaron 1
millones de pesetas.
Dentro de estas medidas, también se tenían
destinados 14 millones para gratificar a aque=
llos periodistas que participasen de forma ac-:
tiva y destacada en dicha campaña. En con:
trapartida, aquellos que intentan informar con
objetividad, son silenciados; como sucedió,
a lo largo del año pasado con una serie de re-
portajes anunciados por la revista «Intervíu
7
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España reformada
referentes al GAL, sus protectores y financia-
dores e identidad de sus componentes. Sólo
uno de ellos vio la luz.
A nivel internacional, ocurre otro tanto, fa-
cilitando el acceso a la prensa y otros medios
de comunicación a quienes lanzan ataques
contra los países socialistas y las jóvenes de-
mocracias. No hace un año podíamos escu-
char por la radio las ofertas económicas de un
dirigente de la «contra» a todos aquellos pe-
riodistas que se prestasen a colaborar en el
desprestigio a Nicaragua y el ensalzamiento
de las fuerzas contrarrevolucionarias que no
cesan de hostigar a este país desde el triunfo
de la revolución.
Libertad de prensa...
para los capitalistas
«Al Ejército se le teme. La Iglesia Católica ma-
neja descaradamente los hilos de la política y
es un formidable poder de veto. Los altos
cuerpos de funcionarios son los gerentes de
un fisco que protege con generosidad a las
empresas periodísticas mediante “líneas es-
peciales de créditos”, “bonificaciones” y otras
corruptelas. He aquí las cuatro mordazas que
siguen silenciando hoy como ayer, a los dia-
rios españoles.» Estas palabras del sociólogo
Amando de Miguel, en realidad, no hacen
sino decirnos quiénes son los verdaderos due?
ños de la prensa y, por lo tanto, para quiénes
existe la libertad de prensa en España.
A pesar del celo con que se ocultan, las co-
nexiones y vinculaciones políticas y económi-
cas del periodismo y los centros de poder son
patentes; algo, por otra parte, muy lógico,
pues en unas empresas caracterizadas por un
doble objetivo, la búsqueda del máximo be-
neficio directo y de la máxima difusión e in-
fluencia ideológica, tales lazos con las áreas
del poder exterior al diario contribuyen a po-
ner su sello en cuanto a los intereses que pe-
san sobre la información.
El número de directivos de estas empresas
periodísticas que ostentaron cargos de procu-
radores en las Cortes franquistas o fueron has-
ta ministros de Franco, queda superada hoy
por la abundancia de diputados, altos cargos
de designación política de los ministerios y mi-
nistros de la monarquía, a la vez que se da una
creciente participación de grandes firmas ban-
carias, sociedades financieras, empresas, etc.,
que son quienes verdaderamente dictan la
ideología de cada periódico.
Aproximadamente diecisiete sociedades
editoras de veinticinco diarios, entre los que
se encuentran los más importantes del país,
tienen vinculaciones con la oligarquía finan-
ciera e industrial. Y los grupos editoriales que
mantienen en su seno altos cargos políticos
pasados o actuales son veinticinco, con trein-
ta y cinco diarios y tres revistas. Entre ellos
encontramos dieciséis procuradores de las
Cortes franquistas, catorce parlamentarios de
partidos de derecha en las Cortes democráti-
cas y una decena de ministros o exministros,
según datos de 1980 (1).
Pero a raíz de la llegada al poder del PSOE,
esta cifra sufre un fuerte incremento proce-
dente del accionariado de PRISA, editora de
«El País». La abundancia de políticos entre los
más de un millar de accionistas que posee es
considerable y realmente no tiene parangón
con ningún otro diario español a pesar de su
juventud. Pasó de cinco a cuarenta y dos per-
sonas relacionadas de una u otra forma con
el mundo de la política. Entre ellos sobresalen,
con más de un millón de pesetas de capital
nominal, José María de Areilza, Fernando
Chueca Goitia, Joaquín Muñoz Peirats, Jor-
di Pujol i Soley y Antonio de Senillosa Cros (2).
pasa a la pág. 8
q.
k
hi]
»;
$
a
e"
Una de las últimas
asambleas de los
trabajadores del
diario «Madrid»,
el uno de
diciembre de 1971,
Diecisiete
sociedades
editoras de
veinticinco
diarios tienen
vinculaciones
con la
oligarquía
financiera e
industrial.
Página 8 · ver la página
«El País», diario independiente dela «derecha inteligente» ==
de la prensa libre y sin compromisos es
falsa, incluso en el periódico de mayor
tirada y publicidad como es «El País»,
baste decir que si este periódico se que-
dase sin publicidad, perdería dinero. El
precio de 60 pesetas el ejemplar no da
para pagar más que la mitad de su pre-
cio, a pesar de que con una tirada gran-
de se abaratan enormemente los gas-
tos generales y de imprenta. Si eso es
así, ahora que se ha convertido en el pri-
mer diario nacional, se puede uno ima-
ginar lo que ha costado poner en mar-
cha el' periódico durante los cuatro o
cinco años en que no tenía tanta publi-
cidad ni tanta tirada: miles de millones,
yo bancario enorme no hubiera podido
salir adelante en esos años.
Para hacerse una idea de lo que cues-
ta en un país capitalista como España
montar una revista o un periódico he-
mos recogido algunos datos, muy ge-
nerales, de algunas publicaciones: El
mantenimiento de la revista «Tiempo»,
del grupo Zeta, durante los dos prime-
ros años costó 1.500 millones de pese-
tas; la revista «Actual», financiada por
personas cercanas al PSOE y que sólo
duró dos años, costó 800 millones de
pesetas, además de los gastos de cie-
rre que subieron otros 200 millones.
con lo que parece claro que sin un apo-
La publicidad
es un medio
de presión
sobre la prensa
y la resta
independencia.
Existe una curiosa anécdota que re-
La prensa diaria en |
viene de la pág. 7
Las vinculaciones entre la prensa y el Estado
no son sólo políticas, del tipo de la presencia
de cargos de la Administración en los Conse-
jos directivos de los periódicos, sino también
económicas, concretadas en las cuantiosas
ayudas que reciben: tarifas telefónicas, tele-
gráficas y postales especiales; compensacio-
nes por consumo de papel, primas a la inver-
sión, subvenciones directas a fondo perdido,
abono de espacios publicitarios, créditos para
la adquisición de maquinaria, etc.
Un servicio bien pagado
por el poder
«La Voz de Galicia», en el pasado mes de
abril, decía a este respecto: «Casi todos los
Estados occidentales ofrecen ayudas econó-
micas a la prensa que varían desde la reduc-
ción de las tasas de correos y telégrafos, hasta
concesiones de créditos para la adquisición de
material, descuentos y desgravaciones fisca-
les, y fondos de ayudas monetarias en base
a determinados criterios preestablecidos. Así
se pone de manifiesto en el último número de
“Cuadernos para el debate” editado por la ofi-
cina del portavoz del gobierno». Por poner un
ejemplo, para el año 1985 el Estado aprobó
un presupuesto de 1.112.400.000 pesetas para
las subvenciones al consumo de papel pren-
sa nacional, 1.148.200.000 pesetas para la di-
fusión y 500 millones de pesetas para recon-
versión tecnológica, según datos aparecidos
en «El País» en enero de ese año.
Naturalmente, esta ayuda no es desintere-
sada. Sebastián Auger, en las páginas del de-
saparecido diario «Informaciones», en 1979,
sacaba a la luz pública algunas de las servi-
dumbres que impone quien paga: «Eso no
ocurre con nosotros —decía, refiriéndose a la
ayuda estatal— sencillamente porque somos
prensa independiente, y no queremos alqui-
lar o vender nuestra conciencia pues sería una
estafa clara a los lectores (...) esos miles de
millones de ayuda a la prensa que aparecen
en los presupuestos generales del Estado, no
los administran los interesados que sería lo ra-
zonable, sino los gobernantes, y así pueden
beneficiarse de ellos los cantores excelsos del
poder mientra otros nos obligamos a pasar por
situaciones difíciles y graves, pero dignas».
Por su parte, la publicidad, privada o insti-
tucional, también es uno de los medios fun-
damentales de financiación de la prensa, ha-
biendo superado el 50 % de los ingresos para
la mayor parte de los diarios y revistas desde
hace años. En 1977, por ejemplo, llegaba a re-
presentar entre el setenta y el setenta y cinco
por ciento de los ingresos para el «ABC» y el
«Ya», mientras que «El País» quedaba en tor-
no al cincuenta por ciento. Luego, con el
PSOE, las tornas cambiaron. Sólo en el mes
de noviembre del año pasado, las Administra-
ciones públicas invirtieron 239 millones de pe-
setas en publicidad institucional en los perió-
dicos madrileños, siendo el más beneficiado
«El País» con casi 113 millones, repartiéndo-
se el resto entre «ABC», «Diario 16», «Ya» y
«El Alcázar». Lejos de suponer una mayor in-
dependencia, estos beneficios únicamente
atan. «La publicidad utiliza los medios infor-
mativos como medios de presión sobre la opi-
nión pública y se convierte por su aportación
económica, en un factor de presión sobre la
información.» (Manuel Vázquez Montalbán).
Una minoría de la
población lee prensa
A pesar de los grandes beneficios que ob-
tienen la mayoría de las empresas periodísti-
cas, la realidad es que la crisis de la prensa
Página 9 · ver la página
'" ELPAIS
Sono WOTORA DE INFORMACIONES, SGÍCIEMAD ANONIMA IPIISA
LE ones pomo
partera
a a Polanco,
laciona a Fraga con este asunto del cos-
te de los periódicos. La cuenta uno de
sus biógrafos y dice que cuando Fraga
estaba diseñando lo que sería la «Ley de
Fraga, sonriendo, le contestó a uno
de estos críticos que si bien en el siglo
xix era posible que Rosalía de Castro,
con la ayuda de un tipógrafo, pudiera
gi
A
ie ,
aan a A src
pra E a tr
e O e
En 1985, el diario cobró tanto dinero de la
E, qee es publicidad estatal como los otros tres
eo
"ro Rute
== periódicos madrileños juntos.
Dil A
br, a
Lo
El triunfo de Cavaco
Prensa e Imprenta», aparecida en 1966,
y que permitió un cierto pluralismo de
periódicos franquistas, recibió duras crí-
ticas de los falangistas más recalcitran-
tes que le acusaban de estar minando
al régimen permitiendo que los «rojos»
-— pudieran sacar sus periódicos.
España reformada
escrita es un fenómeno generalizado en Es-
paña.
El «boom» de los comienzos de la transi-
ción, en que la difusión total aumentó más de
un veintiuno por ciento, no significó nada más
que un espejismo. Según datos de la OJD
(Oficina de Justificación de la Difusión), en-
tre los diarios más importantes de nuestro país
apenas llegaron en 1985 a un promedio de ti-
rada diaria de millón y medio de ejemplares.
La difusión de los más importantes fue: «El
País», 347.512; «La Vanguardia», 194,189;
«ABC», 157.205; «El Periódico», 127.775;
«Diario 16», 127.514; «El Correo Español»,
108.834; «Ya», 96.186; «El Alcázar», 95.012;
«La Voz de Galicia», 77.003; «El Diario Vas-
co», 72.329; «Las Provincias», 60.506; «ABC
de Sevilla», 52.455; «Deia», 52.059. Suman-
do los datos y teniendo en cuenta que, en rea-
lidad, es admitido que cada periódico vienen
a leerlo un promedio de tres o cuatro perso-
nas resulta que leen la prensa diaria unos seis
millones de personas. Si consideramos que el
censo electoral supera los 28 millones, los da-
tos hablan por sí solos. En comparación te-
nemos, por ejemplo, que en Japón se venden
569 periódicos diariamente por cada mil ha-
bitantes; en EE.UU.,, 282; en España, 80.
Para algunos este bajo índice de lectores
responde al desinterés natural de los españo-
les por la información; otros apuntan sobre
todo a la «politización» de la prensa. Rero la
razón habría que buscarla en la incapacidad
de estos medios para hablar al gran público
de los temas que directa o indirectamente le
afectan, puesto que, en general, lo escrito es
promovido desde y hacia las propias clases al-
tas y hacia las llamadas clases medias. Según
un estudio realizado sobre el diario «El País»
—el de mayor tirada, difusión y lectura actual-
mente—, de los casi dos millones de lectores
diarios «son hombres el 63,3 %, y mujeres el
37,7 % (...) el 57 % de los lectores tienen una
edad comprendida entre los 19 y 34 años; el
45 % está constituido por padres de familia;
el 21 % por amas de casa; el 27,3 % perte-
nece a la clase media-media; el 30,6 % a la
clase media-alta y el 15,6 % a la clase alta».
«En líneas generales —sigue diciendo el in-
forme— el retrato robot del lector de “El País”
configuraría una persona joven, en activo,
profesional de alto nivel medio y especialmen-
te cualificado, soltero o, si es casado, con uno
o dos hijos; de situación acomodada, gran
equiparamiento familiar, alto consumo con-
vencional, universitario o técnico de grado
medio, como requiere su actividad profesio-
nal, y de ideas progresistas y avanzadas. Este
tipo de lector no sólo se interesa por la pren-
sa diaria, sino también por las revistas espe-
cializadas y además escucha la radio y ve la
televisión, sobre todo programas informati-
vos» (3).
En términos generales este «retrato robot»
es admisible para la mayoría de los consumi-
dores de prensa informativa. O sea, las capas
populares, los obreros y trabajadores son los
que menos prensa informativa leen. Lógico,
por otra parte, ya que ellos son quienes más
claramente advierten el divorcio existente en-
tre la realidad que viven y el cómo se la pre-
sentan los diarios.
(1) Enrique Bustamante, Los amos de la infor-
mación en España. Editorial Akal, col. Universita-
na.
(2) Enrique Bustamante y otros, «El País»: la re-
ferencia dominante. Editorial Mitre.
(3) Ibídem.
sacar un periódico, eso, en 1966 era ya
imposible debido a los altos costes de
la imprenta y del papel. «Tranquilos
—les dijo Fraga a sus correligionarios—
sólo los capitalistas pueden sacar perió-
dicos hoy en día». Y además los «rojos»
son pobres, le faltó decir a Fraga.
El retrato robot
del lector de
«El País» es
una persona
joven, en
activo,
profesional de
alto nivel
medio, y de
ideas
progresistas
y avanzadas.
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48 / ECONOMÍA
EL PAÍS, jueves 18 de junio de 1987
La sociedad obtuyo unos beneficios antes de impuestos de 2.391 millones, un 103% más que el ejercicio precedente
PRISA, empresa editora del diario EL PAÍS, duplica
el capital social con cargo a reservas
La junta
de accionistas de Promotora de
EL PAÍS, Madrid
SA
a a a del aio EL PATO, apra ayer aña
las
El presidente de PRISA, Jesús de Polanco, antnció que los beneficios
impuestos correspondientes al ejercicio 1986 fueron de 2.391
millones de pesetas, El dividendo repartido a los accionistas será del
4
El dash-flow (beneficios más
amortizaciones) del ejercicio fue
de 2.806 millones de pesetas, Los
accionistas percibirán un divi-
' dendo del 25%. El presidente del
consejo de-administración apor-
tó algunos datos significativos
del año: la cifra de negocio supe-
ró los 17.000 millones de pesetas;
la difusión diaria de EL PAÍS,
certificada por la Oficina de Jus-
tificación de la Difusión (OJD),
fue de 360,398 ejemplares, con lo
que el diario consolida amplia-
mente su papel de líder de la
Prensa española; y los ingresos
de publicidad aumentaron un
30% sobre el ejercicio anterior.
Un año más, la sociedad ha sido
auditada por la firma Arthur An-
dersen, emitiendo “una opinión
limpia sobre nuestros estados fi-
nancieros, certificando así la rea-
lidad de las cifras que se presen-
tan”. Éste es el decimoquinto
ejercicio de PRISA desde su
constitución, en 1972.
Televisión privada
ESTADO DE PÉRDIDAS Y GAMANCIAS AL 31 DE DICIEMBRE DE 1988
La SER obtuvo
un cash-flow”
de 944 millones
de pesetas
EL PAÍS, Madrid
La Sociedad Española de
Radiodifusión (SER) ha-
1 pri-
vada, Jesús de Polanco comentó
a los accionistas que el proyecto
de ley aprobado por el Gobierno
el pasado mes de abril “trunca
nuestros proyectos. Es una ley
que no vale para hacer televisión
+ privada. Promotora de Informa-
ciones tiene por norma participar
en negocios en los que no se pue-
da poner en duda nuestra digni-
de Administración de PRI-
SA, es la siguiente: presiden-
te, Jesús de Polanco Gutié-
rrez; vocales: Jesús Aguirre y
Ortiz de Zárate; Javier Ba-
viano Hernández; Juan José
; Ramón Jordán
dad como d y que
viabilidad empresarial. El pro-
yecto del Gobierno no permite ni
Jesús de Pi licó asimi
mo la situación de las principales
sociedades participadas por
PRISA: la Sociedad Española de
la dignidad ni la viabilidad. Sólo
si se ¡almente
los aspectos negativos del
yecto durante su tramitación
parlamentaria participaremos en
dalgo J
de E de Ga-
linsoga; io Marañón y
Bertrán de Lis; Ramón Men-
doza Fontenla; Álvaro No-
guera Giménez; José Ortega
González, Fernando Pérez-
de; Ramón Tamames Gó-
mez; Guillermo Uña y Díaz-
Pedregal, y Manuel Varela
Uña. El secretario del conse-
jo es José María Aranaz Cor-
tezo,
En cuanto a los accioni:
tas que más del 10%
del capital social, sólo hay
uno: Promotora de Publica-
ciones, SA (PROPUSA), em-
presa privada al ciento
por ciento por el grupo edito-
rial Timón.
En la junta estuvieron pre-
sentes o representados más
de 600 accionistas, que ri
sentan cerca de un 92% del
(EN MILES DE PESETAS) obtenido un cash-flow(be-
INGRESOS. z 17.120.568 neficios más amortizacio-
sin desembolso alguno para los accio- Ventas BAZT5TS nes) de 944 millones de pe-
del valor de Publicidad 9.698.212 setas en el ejercicio de
Subvenciones a la explotación 263.165 1986. La SER celebró ayer
—ngresos financieras 299.115 junta general ordinaria y
otros Ingresos 492.501 extraordinaria de accio-
GASTOS DE EXPLOTACIÓN 14.730.820 pistas,
on o En la junta ordinaria se
ción adjunta); Promotora Gene- ¿Esos de Persona os aprobó la memoria, el ba-
ral de Revistas, SA (PROGRE- Gastos de AMO S20 lance de situación y la
SA), creada este año con 250 mi a —Á O cuenta de pérdidas y ga-
llones de capital social, y que edi- Amortizaciones 415.482 nancias de la entidad, El
tará, a partir del otoño, el sema- Trabajos, suministros y servicios 581.368. ficio neto de la SER,
nario El Globo; Promotora de Gastos financieros 96.965 Una vez ificadas las
Emisoras, SA (PRESA), cuyo A NTEADE VAS 856.019 a a i a De de de
)rinci, jucto es Radio El A lones de pesetas. En la
Pais, E edo hace es- + Beneficio del ejeroloto 2209% | junta extraordinaria se
casos meses al Grupo 16 la so- S aprobó la adhesión por ab-
ciedad CORASA (Radio Minu- A % aoós Rad ia
to); Distribuciones Aliadas > jura, SA; lo Albacete,
DisTASn): Báiionas El Los órganos sociales Soy Rudi Valde
PAÍS, y la Sociedad General de SA.
Televisión (SOGETEL). ELPAIS, Madrid | Juan Salvat Dalmau; Jesús
En ión a la isión pri: La ición del Consejo | dela Serna y Gutiérrez-Répi-
Primera empresa de radio
Según el Estudio General
de Medios —oleada febre-
ro-abril de 1987— la cade-
¡ER es la primera em-
presa radiofónica española
con un total de 6.332.000
oyentes en onda media y
frecuencia modulada,
aproximadamente el doble
del siguiente grupo de emi-
SOras.
Jesús de Polanco, en la
junta de accionistas de
PRISA, informó que en el
transcurso de 1986 se reali-
z6 una ampliación de capi-
tal social en la Sociedad
Radiodifusión (véase informa- la televisión privada”, Mínguez y Gutiérrez-Solana; | capital desembolsado. Española de Radiodifu-
z sión, que pasó de 480 mi-
Mones de pesetas a 3.000
BALANCE DE SITUACIÓN AL 31 DE DICIEMBRE DE 1986 millones. “Nuestra empre-
(EN MILES DE PESETAS) dijo Polanco, “conven-
ACTIVO PASIVO. de que es imposible
INMOVILIZADO. 3620330 — CAPITAL SOCIAL Y RESERVAS EL7y77] meter los retos del futu-
Material 3.642.890 Capital social 018.750 ro sin una presencia ade-
Amortizaciones 1.463.904. Actualización hyes presupuestos de 1981 y 1983 715.245 cuada en los medios de co-
Inmaterial y financiero" 148.34 Reserva legal 123.750. icación audiovisual
EXISTENCIAS. MSDS Reserva estatutaria - 309.375 acudió a la suscripción de
DEUDORES 0.377.074 — — Reserva voluntaria 2.221.604 la ampliación de capital de
A A A
DEUDAS CON VENCIMIENTO SUPERIOA A 18 MESES meza | desta dl o
Préstamos del BG! 137.500 a .
Efectos a ETE] del modo: Pro-
DEUDAS CON VENOM DEENORA TEMES ssstzaJ | motora de Informaciones,
” Proveedores. 5110 aos el Bla el
Electos a pagar 2.024.589 —que acudió a la am-
a 2.815.968 pliación— un 25%; y otros
JEUSTES POR PENOMFICACÓN a 1.531.094 accionistas pequeños, el
BENEFICIO DEL EJERCICIO. 2390914 | 3,74%,
Total activo 19.998.070 — Total pasivo 13.999.070
Más de 2.000 millones de beneficios en 1986
Reproducción de la página dedicada a informar de la junta de accionistas de Promotora
de Informaciones, S. A., celebrada el 17 de junio de 1987, en la que se comunicó la amplia-
ción del capital social de 618 millones de pesetas con cargo a la reserva voluntaria. Eso signi-
fica la duplicación del valor nominal de las acciones, sin desembolso alguno para los accionis-
tas. La cifra de negocios de la empresa sobrepasó los 17.000 millones de pesetas y los ingre-
sos por publicidad aumentaron en un treinta por ciento. Los beneficios del año 1986, antes
de pagar los impuestos, fue de 2.391 millones de pesetas, según los datos facilitados a los
accionistas por el presidente de «Prisa», Jesús de Polanco. La junta de accionistas transcu-
rrió sin los rumores de otros años que anunciaban —sin que nunca se cumplieran luego, al
menos públicamente— problemas entre sus principales propietarios.
10
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Una sociedad poco anónima
N 1975, un hecho casi fortuito pone en
E contacto a Jesús de Polanco y a Juan
Luis Cebrián. El primero era propieta-
rio de Alianza Editorial y de la Editorial Santi-
llana. El segundo era subdirector de «Informa-
ciones». La persona que les presenta, Darío
Valcárcel, fue uno de los primeros subdirec-
tores del periódico y quizás la baja más dis-
cutida de toda la historia de «El País».
Jesús de Polanco y Darío Valcárcel lleva-
¿¡«ban bastante tiempo dando vueltas al proyec-
* to de «El País», desde 1971 exactamente. La
incorporación de Cebrián dio un giro al pro-
yecto. Se aceleró el contacto con los gran-
.des. bancos que estaban detrás de «Informa-
ciones» y con los políticos reformistas del
franquismo, especialmente Pío Cabanillas y
Fraga Iribarne. Este último ya había mostra-
do su interés en el tema y había propuesto a
Carlos Mendo, un hombre suyo, para director.
La reunión clave para el proyecto tuvo lu-
gar en Londres, poco antes de la muerte de *
Franco. Allí se encontraba Manuel Fraga Iri-
barne de embajador, en una especie de exilio
pactado con Franco, a la espera de que su
propuesta de reforma fuera aceptada, tras el
fracaso de los sucesivos gobiernos de Arias
Navarro. A esta reunión asistieron Guillermo
Medina, subdirector de «Informaciones», de-
mocristiano, posteriormente diputado por la
UCD y director del «Ya»; Jesús de Polanco,
cabeza del proyecto; Juan Luis Cebrián y el
propio Fraga. Allí quedó diseñado el plan para
lanzar «El País» en sus líneas fundamentales,
incluida la dirección que recaería en Cebrián
y no en Carlos Mendo.
A partir de ese momento se inició la venta
de acciones y la aportación de los avales ban-
carios que pusieron en marcha las instalacio-
nes nada más morir Franco y ya con Fraga
como hombre fuerte del gobierno en el minis-
terio de la Gobernación. La redacción empe-
zÓ a trabajar en mayo de 1976, poco antes de
que se produjera la caída de Arias Navarro y
de todo su gobierno y la elección de Adolfo
Suárez como jefe del gobierno por el rey Juan
Carlos.
La decisión de crear una sociedad anónima,
PRISA, y no una empresa directamente vincu-
lada a la banca, como ocurría en el caso de
«Informaciones», tenía coo objetivo diluir la
propiedad del diario y hacer creíble así la «in-
dependencia» de la mancheta.
En 1980, la crisis de la banca española puso
al descubierto algunas de las trampas de esta
«independencia». Por ejemplo, en el caso de
la quiebra del Banco Occidental, cuyo presi-
dente tenía amplias ligazones con el banque-
ro italiano Calvi, vinculado a su vez con el es-
cándalo de la mafia P-2, se descubrió que el
banco tenía un número de acciones que su-
ponía entre el 8 y el 12 por 100 del capital de
«El País»,
En los últimos años se ha especulado mu-
cho sobre luchas internas entre el paquete de
accionariado controlado por Jesús de Polan-
co y el que se habría sindicado primero en tor-
no a Miguel Ortega Spottorno, hermano del
presidente de honor, y más tarde en torno al
controvertido abogado Antonio Trevijano. Sin
embargo, todas estas presentes diferencias
han quedado siempre en agua de borrajas
frente al dúo Cebrián-Polanco, que hoy por
hoy parece inamovible.
Según los datos publicados por el propio
periódico, el 18 de junio, sólo hay un accio-
nista que posee más del 10 por 100 del capi-
tal social: Promotora de Publicaciones, S. A.
(Propusa), empresa participada al ciento por
ciento por el grupo editorial Timón, holding
editorial de Jesús de Polanco.
Los datos de 1986
N el año 1986, la empresa editora de «El
E País», PRISA, ganó 2.391 millohes de
pesetas, sin descontar los impuestos
correspondientes, lo que suponía duplicar los
beneficios del año anterior. En la Junta Ge-
neral de accionistas se decidió duplicar el ca-
pital social de 618 millones de pesetas, sin car-
go al accionista, lo que supone que a partir
de este año cada acción de «El País» vale el
doble que el año pasado, además del 25 por
100 del dividendo que la empresa paga al ac-
cionista por cada acción que posea. Esto hace
de «El País» una de las empresas más sanea-
das de España.
Jesús de Polanco y Juan Luis
Cebrián son el baluarte del
periódico actual
La tirada durante 1986, fue de 360.398
ejemplares diarios, que es la cifra más alta al-
canzada en la historia por un diario español.
Pero lo que es más importante es que los in-
:gresos por publicidad aumentaron en un 30
por 100 más.
Después de la última ampliación de capital
realizada en la SER, Prisa tiene el 71,20 por
100 de la cadena de radio, el Estado el 25 por
100 y el resto repartido entre pequeños accio-
nistas. El capital actual de la SER es de 3.000
millones de pesetas. El beneficio de esta so-
ciedad fue sólo de 10 millones de pesetas, a
pesar de ser la primera cadena de radio en
audiencia, con un total de más de seis millo-
nes de oyentes de onda media y frecuencia
modulada.
11
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«El País»: el periodismo
al servicio del sistema
Subido en su plataforma de diario «independiente, pluralista y liberal», «El País» ha
venido siendo un apoyo constante al sistema político'puesto en marcha con la Reforma,
bien no ahorrando alabanzas en su favor o bien combatiendo con todos los medios a su
alcance a quienes dudaban de su legitimidad democrática y veían en él la prolongación
del fascismo bajo otras formas. Para eso había sido concebido el nuevo periódico, años
antes de que se iniciara la «transición»; así lo recogía J. Ortega Spotorno, en un artículo
titulado «Una aventura que mereció la pena» (junio de 1984): «La idea del periódico nació
en 1971, cuando recogimos la voluntad nacional de crear un diario independiente que
defendiese la libertad y la democracia por venir».
1986, al conmemorar el décimo
aniversario de la fundación del
periódico, se remarcaba la voluntad de
T IEMPO después, el 4 de mayo de
19 de julio de 1987
EL PAIS.
La huelga civilizada
La posibilidad de regular el derecho sobre el ejercicio
de la huelga ha levantado una viva polémica entre los sin-
dicatos y el Gobierno. Hasta el momento, las centrales
obreras han mostrado un rechazo profundo a una regu-
lación que creen puede vaciar de contenido uno de los
derechos que más sangre y esfuerzo histórico ha costado
a la clase obrera. El Gobierno, por su parte, considera
necesario regular y reducir los efectos que determinados
conflictos movidos por reivindicaciones sindicales provo-
can en el conjunto de la sociedad. Pero no se trataría de
regular el derecho mismo a la huelga, que reconoce la
Constitución, sino de atender a los modos y proporcio-
nes en que se ejerce. Todo ello desde la inspiración de
que, sin lesionar el derecho de recurrir a la huelga, se
proteja también el derecho de los ciudadanos a disponer
de servicios públicos fundamentales. Por si faltaba poco
para considerar necesaria esta regulación, la conflictivi-
dad social española de los últimos meses ha venido a pro-
clamar su urgencia.
La idea de autorregulación ha sido la base de las nor-
mas que ordenaban el derecho de huelga en diferentes
países. Porque que los mismos convocantes de una huel-
ga sean capaces de instrumentar los mecanismos que im-
pidan el uso abusivo de ese derecho es plenamente exi-
gible a organizaciones que presumen de: madurez. El
obstáculo, no obstante, para que la autorregulación
sea eficaz en España lo ofrece el mismo panorama
sindical español. De hecho, la autorregulación no
funcionará adecuadamente sin la existencia de unas
organizaciones obreras fuertes y con el suficiente
peso para impedir que otras organizaciones, opues-
tas a la autorregulación, neutralicen su eficacia.
e El periódico tiene especial empeño en mantener
la paz social del sistema.
continuar por la misma línea que inspi-
ró su creación. Ese día, bajo el título
«Más libres», el editorial hacia hincapié
en la estrecha relación existente entre su
tarea periodística y el embellecimiento
del régimen —o, como ellos dicen, «la
consolidación del proceso democrá-
tico—.
Al final de ese editorial, los dirigen-
tes del periódico reiteraban la promesa
de seguir trabajando como hasta enton-
ces y, para eso, manifestaban que iban
a continuar «practicando con rigor y de-
cencia con nuestro oficio de periodis-
tas», aunque en todo este tiempo sólo
se haya notado lo del «rigor» con que
han tratado cualquier disidencia con su
forma de ver y practicar la democracia;
un «rigor» que les ha llevado a calum-
niar, mentir, condenar al silencio y aplas-
tar bajo toneladas de papel y tinta a más
verdaderos demócratas que cualquier
otro diario. No en vano, hoy «El País»
es el primer periódico de España, en ti-
rada, número de lectores y recompen-
sas económicas y profesionales de la
Administración.
Portavoz oficial
Durante toda su trayectoria, «El País»
ha venido construyendo un tipo de rea-
lidad y adelantado un porvenir, «hacien-
do democracia» que proclama él, lo que
le ha convertido en un órgano de expre-
sión oficioso del Estado. Hasta la fecha
es difícil encontrar otro diario que haya
conseguido interpretar mejor los deseos
de la «España oficial».
De ahí que, por ejemplo, sea un pro-
pagador infatigable de la necesidad de
arreglar las cosas siempre por la vía del
12
diálogo y los pactos, destacando igual-
mente como un apologista tenaz del
consenso, la solidaridad entre todos, la
unidad en democracia, etc.; palabras
muy bonitas, pero que el mismo «El
País» se encarga de airear continuamen-
te para que oculten la verdad: los Pac-
tos de la Moncloa, los despidos «nego-
ciados», los monólogos del Poder, los
consensos «antiterroristas», el que fren-
te a la crisis económica no hay solidari-
dad que valga (siempre pagan los tra-
bajadores), etc.
En medio del escaparate de opiniones
pluralistas que presenta, «El País» dice
las suyas, impartiendo lecciones a dies-
tro y siniestro, advirtiendo, recriminan-
do o bien aconsejando. Amparándose
en su denominación de «independien-
te», hasta aparentar a veces situarse por
encima de la sociedad misma, quiere
hacer de árbitro entre las instituciones
del Estado y los ciudadanos, pretendien-
do salvar «in extremis» los desastres que
originan esas mismas instituciones.
Sus planteamientos diarios y el em-
pleo que da a sus páginas varían de
acuerdo con las necesidades que tenga
el sistema en cada circunstancia dada.
Por eso, en determinados momentos se
encarna en nación, calle, pueblo o ciu-
dadano de a pie, como gusta de mani-
festar su director Cebrián. Siempre quie-
re ser voz pública y así lo manifiesta,
unas veces atacando, otras defendien-
do y, cuando la ocasión lo requiere, ha-
blando para todos. Hasta se permite ser
agente del «cambio social» o se trans-
forma en legislador ideal.
Para «El País» su tarea de apoyo al sis-
tema, de crear constantemente adhe-,
sión al mismo, justifica su línea y que-
hacer político e ideológico. Toda su ta-
Página 13 · ver la página
L
DIRECTOR: JUAN LUIS CESAIAN.
Los cargos electos de Marri Batazona, puño en sito, cantan al Euziro gudariok desde los secaños de la Casa de Juntas de Guernica, a escasa dinancia del Rey. >
porla izquierda “abertzal
DIARIO INDEPENDIENTE DELA MAÑAMA
Reducción, Adminiawación y Talleres: Miguel Yusta, 40. Madrid-17 / Talélono 754 38 00 / Precio; 25 pesetas / AñO VI. Númara 1.4
* en Guernica (Vizcaya) y en
MADAIO, JUEVES 5 DE FEBRERO DE 1901
Enérgica respuesta
al documento
episcopal
sobre el divorcio
La iaquierda española, el cguipo
del ministro de Jusicia, Francisco
Fernández Ordóñez, y las organi-
zaciones feministas han reacciona»
do enérgicamente ante el docu-
mento «anaiematizadot» que ayer
bre por la Comisión de Justicia del
Congreso
Precisamente en aquellas fechas,
«A presidente de la comisión, Oscar
llaga. ahora encuadrado en el
sector democriaiano de UCD más
próximo a la postura episcopal.
declaraba a ELPAIS que el Grupo
Parlamentario Cent no ¡Da a
planens problemas en el tema del
ore, y recordaba que, en ral
dad. elicuto nal era obra de los
democristianos:claborado ca la
poca de Landelino Lavill como
ula de Justicia, presentado en
Congreso por Igo Cavero y smo-
dados por Ja Antonio Excara.
El documento de la perma:
mente episcopal, «cumpliendo
eso deber de panore del pue.
lod Dio reia una ve másla
de Guiy del matri
El Rey defieríde en Cuenca la dscrada
y las instituciones tradicionales vascas
de Castills, prímero, y de España, después, de los
fueros y libertades vascas bajo el árbol de Guer-
níca. La serena actltud del Rey durante el incl»
Freate a «quienes practican la intolerancia», el
Rey de proclamó ayer es la histórica villa
de Guernica su «fe es la democracia y su confia
como «derecho natural» y se
muestra especialmente beligerante
con el divorcio por mutuo acuerdo,
ya que, en su opinión, de lugar al
tepudio, e interpreta que los
acuerdos juridicos Igleria- Estado
han sido quebramtados.
Las reacciones no se hicieron
del proyecto que posibilitó y esti | ¿Her mara
muló la incorporación vascong es al llar E
ala propia definición de Esp:
el ElRey,
xa em el pueblo vasco». Asi Inició don Joan Carlos
su clara respuesta n ln actitud de Herri Batasuna.
La contestación de los sectores más radicales del
independentismo vasco a la visita real a Eusladi
tuvo ayer su más en el
Intento de boicoteo de una» decenas de electos de
dente y su
aplauso cus unánime delos representantes de las
fuerzas pollticas vascas, cuyos portavoces spre-
cluron, en general, la voluntad conciliadora y el
'del mensaje real. Durante el
resto del joda, los Reyes recibieron muestras
al texto de los obispos: para el
PSOE, se trata sencillamente de uo
documento «desest dore;
parael PCE, «la Iglesia ha dado un
Podrian producirse incidentes,
adoptó luego una acttud más bie
calmosa y hasta iró
la coalición aberrcale Herri Batasuna al discurso
con el que don Juan Carlos reanudaba la tradición
secular del Juramento por parte de los monarcas
«Frente a quienes practican la ln-
reerancin deprcon lamer.
ea, no respetan las insutuciones ni
las más elementales normas para
una libertad de expre- pe
sión, yo quiero proclamar una vez el himno Eusko gs y
más mi fe en la democracia y mi. intento de boicotear el acto central
confianza cn el pueblo vasco», íni- — de la visita de los Reyes a Euskadi,
ció el rey Juan Carlos ayer eo — enelsalóndeseuionesde la Caxa de
“Guernica vu mensaje cn respuesta — Juntas dela villa foral, Un cerrado
a lhinterrupción de su discurso por — aplauso de la gran mayoria de los
de simpatía en varias
en distintos
una treintena de car
la coalición aberizale
mento real comenzaron a enlonar,
sión del «|
aunque la laquierda doll ma incidentes.
lagares.
representantes de las demás fuero
a5 parlamentarias vascas rubricó
la frase con la que el Rey
zanjado el incidente, inmediata-
lo. mente antes de esmas ello de
,u discurso, en el que reconoció el
pel de los fueros vascos, «con
firmados por los reyes de España
hasta el siglo XIX>, como expre- puna,
¡echo diferencial vas-
congado» y como «parte esencial
ist con dl visible
las personas que le od
lujendo al endokarí
Laca, cuyo romtro rel
desconcierto que por espacio de
Varios mitos se cstend
Eiro radical en lo que venla siendo
Vina discreta postura en defensa de
hades .
dio por
del pueblo español y lo partvo-
«ces de su equipo argumeotaban
juridicamente en contra de todos
los puntos enumerados por el do-
CUERO pisCopal. paga 167 17
Editora en pág 1
Mempo que se general
aplausos de la mayoría.
arrestar el gesto de Herri
Pasan pág 14
Eaiorialen plglos 8
Recelos europeos Tolsimpresoros alectránicos Ollvatil TEG31
ante la bomba %
TA SUS MENSAJES
de neutrones POR VE ad A TELEX
Los miembros europeos, dela
janixación del Tratado del
Dllnuco None (OTAN) han tc
blas on eel, poro inesperado,
el anuncio realizado por el nuevo
responsable de la Defensa norte-
americana, Weinberger, de
que la Administración Reagan se
feplanicari la producción y la
instalación dela bomba de neviro-
pesen territorio europeo.
Las primeras reacciones oficio:
sas al planteamiento de Washing+
ton han dejado claro que las decla-
raciones de Weimberger sólo afec»
Los controles posteriores prorocaron grandes atascos
Detenidos en Madrid dos presuntos
“etarras” tras un tiroteo con la policía
Dos presuntos miembros de ETA
—se desconoce si dela rama militar
mente después de producido el ti-
roico. fueron montado: en todas
las carreteras de salida dela ciudad
produjeron varios y prolongados
“átascos circulatonos que la Policia
Municipal madrileña apenas pudo
resolver, a pesar de la movilización
de buena parte de sus efectivos,
Según las primeras noticias —a
falta de un comunicado oficial que
Anoche nose habla producido—, el
arresto de los presuntos etarras se
Produjo de forma caswal, al sospe-
char la dotación de un vehiculo
la político-militar— fueron dete-
idos ayer por la policía en Ma-
de, tra ua reo que tuvo por
de Neptuno, en
las cercanias del Musco del Prado.
A consecuencia de los disparos
intercambiados entre los presuntos.
etarras y los funcionarios policia-
les resultaron heridos un miembro.
del presunto comando y wn policia
nacional. Otras dos personas que,
junto a los detenidos, ocupaban el
rea la da por bien empleada, «todo sea
por el bien de la democracia»; y frente
a la constante conculcación de las liber-
tades ciudadanas, frente a torturas, le-
yes antiterroristas, GAL, peinados de
barrios y pueblos, controles y cacheos
vejatorios en carreteras y calles, «El
País» no se recata en concluir que «du-
rante estos diez años, aunque no pue-
da decirse qué seamos mucho más feli-
ces, es del todo seguro que somos mu-
cho más libres». Así es como se expre-
saba el día de su décimo aniversario el
periódico que, en círculos de los medios
de comunicación en España, ha sido ca-
talogado como «diario paradigma de la
Reforma».
La monarquía ante todo
«El País» considera a la institución
monárquica como el pilar fundamental
sobre el que se asienta el régimen polí-
tico español. Para él, la monarquía ac-
utilizado a algunos exiliados que retor-
naron recién iniciada la transición, ha
hecho hablar a personajes como Carri-
llo, el ex-presidente de la Generalitat de
Cataluña, Tarradellas, a escritores como
Madariaga, etc.
Estos republicanos reconvertidos han
hablado en las páginas del diario para
expresar sus respetos y simpatías por el
rey, su reconocimiento por el quehacer
de la monarquía en la consolidación de
la democracia. Así fue como, el 14 de
“abril de 1986, en un artículo titulado
«Siete años de consenso», declaraba:
«Hasta la misma oposición republicana
reconoce que hoy la cuestión no se
plantea entre monarquía y república, si-
no entre democracia y dictadura». Para
«El País» la cuestión está clara: o la mo-
narquía parlamentaria o el caos.
Su tratamiento de la figura del rey es-
tá rodeado de un respeto que roza la ve-
neración. Considera al monarca como
el gran campeón de la transición, el re-
presentante más genuino del espíritu es-
pañol, un representante que, cuando
viaja por el mundo, parece que lo hace
vendiendo democracia a diestro y sinies-
tro. Los discursos del monarca son re-
producidos, comentados y glosados
ampliamente, deshaciéndose en elogios
hacia su bien decir... o excusando los
deslices oratorios que se producen, co-
mo ocurrió cuando, en un viaje a Lati-
noaméica, se descubrió que un discur-
so estaba calcado de otro de Felipe
González.
Por supuesto, en las páginas de «El
País» no aparecerán nunca los chistes
o anécdotas que corren de boca en bo-
ca entre la gente del pueblo. El rey está
muy por encima de esas «bajezas», no
es de derechas ni de izquierdas, no per-
«El País» considera a la institución
monárquica como el pilar fundamental sobre
el que se asienta el régimen político español.
tual no es la impuesta por Franco, sino
el gran recurso que permitió pasar de
una dictadura a un Estado de derecho
sin traumas violentos. Ha llegado a sos-
tener que, mientras tengamos monar-
quía parlamentaria, existirá la democra-
cia en España. Todo atado y bien
atado...
Para este diario la monarquía parla-
mentaria era la única vía posible que
quedaba para emprender el proceso y
la estabilidad política y de concordia en-
tre los españoles, la única capaz de su-
perar la «secular ingobernabilidad de
nuestro país». En este sentido se ha
ayudado de «republicanos recalcitran-
tes», de los «de antes»; por ejemplo ha
13
tenece al mundo del capital ni del tra-
bajo, está ajeno a errores de Estado, de-
ficiencias institucionales, corrupciones
y abusos de poder... Su intención de
que la monarquía no sufra deterioro al-
guno es tan grande, cuando menos, co-
mo la preocupación constante que por
esta cuestión muestra la totalidad del
mundo político oficial de España.
Los demás miembros de la Casa Real
son objeto de frecuentes apariciones en
las páginas del diario, presentándolos en
muchos casos bajo unas circunstancias
que pretenden ser reflejo de la paz y la
estabilidad que, asegura, dice reinar bajo
su mandato. Así, por ejemplo, Don
Juan, el padre del rey, es presentado co-
Página 14 · ver la página
«El País»: El periodismo al servicio del sistema
mo el principal promotor de la vocación
democrática de su hijo, situándolo a la
vez como una figura a la que los espa-
ñoles deben reconocimiento por lo lo-
grado y por ser la herencia viviende de
la mejor «España monárquica con trans-
cendencia europeísta».
El principe Felipe adquiere en el pe-
riódico, mientras se recoge cada porme-
* nor de su educación, la encarnación del
futuro de una España que emprende
una nueva y sobre todo larga era de su
história. La vida de las infantas es na-
rrada eliminando el protocolo real para
situarlas prácticamente como ciudada-
nas que trabajan y conviven como la
mayoría; «El País» se ha venido mos-
trando cómo un gran hacedor de ima-
gen populista, moderna, sobria, reple-
ta de matices de campechanía de la vi-
da de la Casa Real.
Con todo esto, «El País» se ha con-
vertido en un duro competidor del dia-
rio «ABC». Hoy ya no hace falta recu-
rrir a este clásico diario monárquico pa-
ra encontrar los pormenores de la vida
de la realeza española, la crónica de su
vida oficial o personal o la mejor defen-
sa y apología de la institución.
Aún va más allá, haciendo funciones
propias de las revistas calificadas del co-
razón; así lo hizo, por ejemplo, al publi-
car durante algunos días una serie de
trabajos monográficos de las «bodas de
plata de los reyes». O cuando se erige
en cronista de la realeza europea en el
poder, de los regímenes democráticos
que disfrutan sus súbditos, de su vida
cotidiana... Incluso presenta las preten-
siones de poder de algunas casas rea-
les destronadas y de personajes exilia-
dos de la aristocracia, que aún añoran
volver a recuperar sus tronos perdidos,
como son los casos del hijo del falleci-
do Sha de Persia, príncipes búlgaros, ru-
sos, yugoslavos, etc.
Un parlamento que no se
distancie de los ciudadanos
La institución parlamentaria es para
«El País» un pilar fundamental como lo
pueda ser la monarquía y, al igual que
lo declarado con respecto a ésta, sos-
tiene que mientras exista vida parlamen-
taria, existirá democracia en España. A
veces ha llegado a decir que, en última
instancia, «la verdadera España se forja
y se vive en el hemiciclo».
Pero ante el triste y aburrido espec-
táculo que se nos ofrece desde los he-
miciclos, la tarea de «El País» va más allá
de ensalzar o defender esta institución,
como hizo durante el 23-F, cuando el
diario proclamaba indignado que la pri-
mera casa de los españoles había sido
mancillada; desde siempre la preocupa-
ción que más destaca en sus páginas ha
ido dirigida a evitar a toda costa que los
ciudadanos den la espalda al parlamen-
to. Dicho de otra manera, esto viene a
significar tanto azúcar a la «España ofi-
cial» para que cambie de imagen y dé
apariencia de preocuparse por «los de
abajo», como el enmascarar y ocultar
tanto las medidas antipopulares que nos
preparan los padres de la patria, como
la opinión que la «España real» tiene de
ellos.
La realidad es que este diario nunca
ha ignorado que una de las formas de
mantener fija la atención de los ciuda-
danos por la vida oficial, por mantener-
les dentro de los límites de la legalidad,
tiene mucho que ver con mantener en-
cendida la ilusión por lo que sucede en
La revista «Tiempo» se hizo eco de las activi
Los que mandan en el Consejo d
Jesús de
Polanco
Gutiérrez,
propietario
de Alianza
Editorial y
del holding
de
editoriales
Timón.
presa, Prisa, que edita «El País» está
compuesto por las siguientes personas:
Presidente: Jesús de Polanco Gutiérrez,
propietario de Alianza Editorial y del holding
de editoriales Timón, formado por Altea,
Alfaguara, Taurus, Santillana y Mangold. Fue,
hasta 1983, miembro de la Comisión Trilate-
ral, un grupo formado por personas pertene-
cientes a los países más industrializados del
mundo.
Vocales: Jesús Aguirre y Ortiz de Zára-
te, duque de Alba, exsacerdote católico,
miembro de la Comisión Trilateral y uno de
los miembros más importantes de la aristocra-
cia española y terrateniente.
E L Consejo de Administración de la em-
Javier Baviano Hernández, director ge-
neral de la empresa, uno de sus miembros
fundadores.
Juan José de Carlos y Aparicio.
Juan Luis Cebrián Echarri, director ge-
neral de la empresa y director del periódico.
Matías Cortés Domínguez, uno de los
abogados más controvertidos de la alta socie-
dad española. Fue abogado de Ruiz Mateos,
compañero de bufete y de negocios mobilia-
rios de Oscar Alzaga, que fue presidente del
Partido Demócrata Popular y de Coalición Po-
pular, y de Gregorio Marañón.
Ricardo Díez Hochleiter, fue uno de los
principales impulsores de la reforma de la edu
cación impulsada por el Opus Dei.
14
Página 15 · ver la página
Matías Cortés, consejero de «El País».
las Cortes, por sus evoluciones y su tra-
yectoria. Es consciente de que la fun-
ción principal del parlamento es al de ser
un catalizador de base social de apoyo
al sistema.
Su tarea periodística encaminada a
favorecer que el parlamento funcione es
una obsesión siempre presente cuando
se erige en velador de la pureza de la ins-
titución. De ahí que se revuelva en crí-
ticas cuando «los parlamentarios no den
una imagen de su responsabilidad, pro-
piciando con ello un distanciamiento en-
tre la vida institucional de la democra-
cia y la sociedad civil». A este efecto hu-
bo un tiempo, por ejemplo, en el que
echaba la culpa al «rodillo socialista» de
la apatía y el aburrimiento con que se
vivía la vida parlamentaria; más tarde,
a la práctica desaparición de la izquier-
da o la descomposición de la derecha;
incluso clamaba por la potenciación del
grupo mixto del Congreso.
A este respecto el 4 de mayo de 1986,
en un artículo tituldo «Memorial para las
elecciones», Cebrián hacía todo un re-
paso de los males que aquejaban al sis-
tema parlamentario español. En él que-
daba constancia del fracaso real del sis-
tema del bipartidismo al que, en un
tiempo no muy lejano, el periódico ha-
bía augurado largos años de vida si-
guiendo el ejemplo de las democracias
europeas; se hacía mención de la extre-
ma dificultad para el nacimiento de nue-
vos líderes que atrajesen a los electores
y mantuviesen la ilusión sobre la vida
parlamentaria; se lamentaba del deterio-
ro de los debates y la falta de interés de-
bido a que todo «está girando en torno
a cadáveres vivientes en nuestra histo-
ria política»; remarcaba su impaciencia
por el «vacío de representatividad a la
izquierda del PSOE», la «inoperancia e
inutilidad del senado»; la «desespera-
ción de la oposición conservadora», cu-
yo espacio político se había quedado re-
ducido a meros aspectos marginales al
serle arrebatado su espacio por la polí-
tica del PSOE y su gobierno.
Para remediar la caótica situación par-
lamentaria, el diario exponía sus reme-
dios: conservar a todo trance las for-
mas, ofrecer sobre todo una buena ima-
gen, ser incluso más retóricos que nun-
ca, más difusores de promesas que en
anteriores ocasiones. Recordaba a los
parlamentarios el papel que tienen es-
tas instituciones en los países de regí-
menes como el de España, un papel
que, por lo demás, ha guiado la actua-
ción de las Cortes españolas desde su
inauguración; en este sentido concluía:
«Los aspectos de teatralidad drama y
comedia me siguen pareciendo consus-
tanciales al juego politico de la demo-
cracia, pero lo esencial es que estas re-
presentaciones sean de calidad y 10 un
rollo insufrible para los espectado:es».
Ultimamente, «El País» sigue cor: su
preocupación parlamentaria, viendo im-
potente el progresivo aislamiento de la
institución. Asi, el 13 de febrero de 1987
decía que había que: «revitalizar el par-
lamento, para detener el desgaste de la
legitimidad de la institución más carac-
terística del régimen democrático».
Un gobierno capaz de
gobernar... aunque sea
socialista
Para «El País», que un gobierno go-
bierne significa una cosa más que na-
da: que administre con firmeza los in-
tereses capitalistas pero salvando la ca-
ra del sistema. En eso consiste el secreto-
de lo que llama «consolidar la democra-
cia». Esta es una exigencia que se ha
repetido de un gobierno a otro. Pero
cuando se concreta, significa, por ejem-
plo: eliminar o «reducir a los aspectos
marginales que le corresponde al fenó-
Administración
Diego Hidalgo Schnur.
Ramón Jordán de Urries y Martínez de
Galinsoga.
Gregorio Marañón y Bertrán de Lis
abogado socio de Matías Cortés.
tega Spottorno parece que cuenta con una
buena cantidad de acciones.
Francisco Pérez González.
a" Solana.
Juan Salvat Dalmau.
Fernando Pérez-Mínguez y Gutiérrez-
Jesús
Aguirre y
Ortiz de
Zárate
Ramón Mendoza Fontenla, presidente
del club de fútbol del Real Madrid. Fue el pri-
mer empresario que hizo negocios con el pe-
tróleo soviético en tiempos del franquismo,
aliado con el ministro de Comercio Fernández
Cuesta. Propietario de una cuadra de caba-
llos.
Alvaro Noguera Giménez.
José Ortega Spottorno, hermano del pre-
sidente de honor, José Ortega. La familia Or-
Jesús de la Serna y Gutiérrez-Repide,
subdirector del servicio exterior del diario.
Ramón Tamames Gómez, fundador de
la Federación Progresista Independiente,
miembro de Izquierda Unida, antiguo militante
del PCE, economista, diputado y concejal en
el Ayuntamiento de Madrid. Ñ
Guillermo Uña y Díaz-Pedregal.
El secretario del Consejo es José María
Aranaz Cortezo.
15
duque de
Alba,
miembro de
la Trilateral.
Página 16 · ver la página
«El País»: El periodismo al
servicio del sistema
meno terrorista», domesticar o en su ca-
so reprimir «civilizadamente» toda con-
testación social, laboral o política, ser
un hábil y constante creador de ilusio-
nes, solventar la crisis económica lo-
grando que los ciudadanos acepten las
de la existencia de una crisis de siste-
ma; por eso alienta y tranquiliza a los
ciudadanos para que mantengan la es-
Peranza en el buen hacer de un siguien-
te gobierno, en que el próximo hará lo
que no cumplió el anterior.
¿Nunca se verá en las páginas de «El País»
“el reconocimiento de la existencia de una
crisis del sistema.
medidas gubernamentales sin rechistar
o «solidariamente», según el dicho de
moda.” “.
En definitiva, hacer un Estado moder-
ho y europeo, logrando que la sociedad
acepte de buena gana la OTAN, la CEE,
los gastos militares o las leyes especia-
les. Cuando todo esto y varios capítu-
los más de la alta política no funcionan
a pleno rendimiento o son rechazados
por los ciudadanos y encima el aisla-
miento institucional es creciente, para
«El País» el gobierno ya no gobierna; en-
tonces, como pasó con la UCD en sus
tiempos y ahora con el PSOE, empie-
zan los consejos y exigencias de Cebrián
y las llamadas de alerta e incluso las
amenazas o el clamor por el «recam-
bio».
Pero lo que nunca se verá en las pá-
ginas de «El País» es el reconocimiento
La extinta UCD conoció bien esta es-
trategia de «El País». Primero fue pre-
sentada como una coalición tan eficaz
que fue capaz de poner en marcha «la
difícil e histórica tarea de la transición».
El presidente Suárez era todo un person-
je en sus páginas, por «su aplomo, efi-
cacia y capacidad». Pero a medida que
la UCD se iba descomponiendo, y con
ella el gobierno. «El País» presentaba la
gestión del ejecutivo como superada por
la: marcha de los tiempos, por la «reali-
dad nacional»; incluso en los últimos
meses lo catalogaba como un «freno
para la democracia».
En las páginas del periódico se asis-
tió a todo un bombardeo editorial y de
noticias reivindicando el «cambio», por
el que «El País» clamaba con inconte-
nible impaciencia, convirtiéndose en
una especie de mentor cualificado de
Pedro J. Ramírez y Juan Luis Cebrián, directores de los dos periódicos más importantes
de la reforma franquista: «Diario 16» y «El País».
16
los que cifraban que la suerte de Espa-
ña dependía de la llegada de los socia-
listas al gobierno. Sus posiciones polí-
ticas, siempre inspiradas en lo que se ha
llamado la «derecha civilizada», recla-
maban en aquel momento un gobierno
que gobernara aunque fuese socialista.
Con la llegada de Felipe González al
ejecutivo se observa un proceso infor-
mativo semejante al recibido por sus an-
tecesores, al menos se ha calcado la
parte de las alabanzas y apoyos abier-
tos que tiempo atrás había dedicado a
los ucedistas, Fue el tiempo en que el
primer gabinete socialista fue reconoci-'
do como un conjunto de campeones del
cambio con proyección histórica,
Así, en 1983, un año después de las
elecciones generales de noviembre de
1982, hacía toda una apología ministe-
rial con las siguientes palabras conteni-
das en el artículo «Año del cambio»:
«Los ministros económicos pertenecen
a la nueva generación de españoles em-
peñados en hacer las cosas bien y no
por el reparto del pastel del poder... En
Educación, en Sanidad, en Trabajo, en
Justicia existen equipos de mujeres y de
hombres que aúnan a su tradición de-
mocrática su probada historia de lucha
por las libertades y con objetivos de
transformaciones profundas de la socie-
dad».
Para «El País» el gobierno socialista
tuvo un tiempo de eficacia —mientras
duraron las ilusiones que generaron las
espectaculares promesas preelectorales
que precedieron al primer gobierno—;
un tiempo que el diario prolongó hasta
fechas muy próximas a las elecciones
generales de junio de 1986 y que reco-
gía de esta manera: «El gobierno socia-
lista presume, con razón, de haber lo-
grado un período de estabilidad demo-
crática sin precedentes en nuestro país».
Pero su actitud empezó a cambiar con
la pérdida de un millón largo de votos
por el PSOE y la fuerte contestación so-
cial y laboral. Así mismo, los males ca-
talogados por el diario como clásicos de
la sociedad española, como el paro y el
«terrorismo», avanzaban y «El País»
mostraba su impaciencia o se indigna-
ba por la falta de soluciones a los mis-
mos; Barrionuevo aparece entonces co-
mo un ministro «torpísimo» y su equi-
po mostraba una «incompetencia ina-
guantable»; Solchaga o Croissier no ha-
cen más que «caldear los ánimos» de los
trabajadores; los ministros de Sanidad,
Justicia, Educación, etc. son presenta-
dos como incapaces de resolver siquie-
ra los problemas domésticos de sus pro-
pios departamentos.
La labor de la mayoría socialista en el
Página 17 · ver la página
ORGANISMO ABC EL PAIS DIARIO 16 YA EL ALCAZAR
. Medida 1P+1 2451 M 7P+1'24+40M 6P+1'24+7M 2P+1:24+42M 4M
MINISTERIO DE CULTURA 7
Importe 4.026.460 7.979.300 3.654.400 1.358.500 20.000
Medida 2P+49M 7P+11M 2P+32M 2P+8M
MINISTERIO DESANIDAD
Importe 902.700 7.050.600 1.677.200 918.000
MINISTERIO DEECONOMiA Medida 15P+35M 15P+21M 12 P+20M 13P+2M
FHACIENDA impone | 5.935:980 | 15.957.900 ] 6.820.100 | 5.024.500
A Medida 27P+26M 29P+31M 20P+22M 11P+32M 4M
OTROS MINISTERIOS
NN Impore | 10.527.910 25.006.100 9.678.700 4.297.000 34,000
; Medida 62P+1/2+39M 58P+3M 41P+38M 29P+25M 56M
EMPRESAS PUBLICAS
: Importe | 22.043.730 58.040.700 21.444 200 12.121.000 60.000
Medida 36P+1:24+2M 50P+36M 20P+43M 12P+1:2+2M A
COMUNIDADES AUTONOMAS
| Y AYUNTAMIENTOS impone | 15.640.270 | 45.807.800 | 10.781.700 5.363.600
sn
Medida | 154P+1/2+202M| 166P+1/2+142M | 101P+1/2+162M 70P+111M 14M 5
TOTAL DEL MES... -_
Importe 59.077.050 | 159.842.400 | 54.056.300 29.082.600 114,000
Medida |i372P+1 2+18M]1379P+1 2+79M]803P+1 2+145M 701 P+134M 32 P+81M
TOTAL DELANO :
importe | 516 236 070]! 224 858 340] 429.809.900 | 262.375.760 Y 15.107:300 |
«El País» cobra tanto dinero por publicidad estatal como todos los demás periódicos madrileños juntos.
Congreso es situada como causante en
grado bastante elevado de la falta de di-
námica parlamentaria; el mismo parti-
do socialista es considerado como una
«gran máquina electoral» pero incapaz
de hacer algo más. Manifiesta que los
informes del presidente sobre los esta-
dos de la nación carecen de novedades
y son fríos, incapaces de convencer a
nadie, incluso sostiene que el carisma
de Felipe González está muy distante del
que tenía en sus primeros años de man-
dato.
De esta manera, personajes que has-
ta aquel momento parecían inamovibles
en el gobierno, aparecen en sus páginas
cayendo en una dinámica de impopula-
ridad creciente. Se hace eco de supues-
tas crisis gubernamentales y abunda en
la existencia de fuertes discrepancias
con el sindicato UGT e incluso entre el
presidente y su equipo ministerial. Hasta
se permite entrevistar al vicepresidente
Guerra para que se manifieste sobre"un
hipotético relevo de su jefe por él mis-
mo. Mientras esto sucede, personajes
como Suárez y su CDS aparecen en sus
páginas llenos de futuro.
En todo caso, para «El País», los ma-
les que atraviesa España tienen su base
en que el gobierno empieza a no gober-
nar, sobre todo su presidente, contra
quien empieza a cargar las tintas. Lejos
FE
quedan los 10 millones de votos y lejos
los tiempos en que «El País» proclama-
ba alborozado que «España vive ahora,
—con el primer gobierno del PSOE—
una nueva experiencia socialdemocrá-
tica, cuando la socialdemocracia se des-
ploma, o se transforma hasta la desfi-
guración, en los países de la Europa Oc-
cidental».
Como un padre para
sus lectores
La sección de «Cartas al director» en
«El País» es algo más que un reclamo
utilizado para el afianzamiento del pe-
jor periodismo de la Reforma; y va más
allá todavía, no dudando en utilizar las
propias opiniones de los lectores para
apoyar al sistema y «hacer democracia»
o como entienden ellos la democracia.
Una idea a transmitir, quizás la más
destacada, es la de querer dejar cons-
tancia en cada ejemplar que nadie que
se dirija a «El País» es rechazado, que
todo el mundo es atendido sin distinción
de clases e ideologías. En otros térmi-
nos, que el periódico es fielmente res-
petuoso con el principio de libertad de
opinión y que defiende la libertad de ex-
presión de los ciudadanos con el ejem-
plo por delante.
El periódico lanza presidentes de
gobierno para tirarlos al cabo de seis O
siete años.
riódico en el mercado o para mantener
una atención constante de sus lectores
y poder ganar a otros; esta faceta, que
es común a todos los diarios, es reba-
sada en «El País» para convertirse en un
recurso con el que se pretende demos-
trar de continuo su talante «pluralista»
y de destacada tribuna pública del me-
17
Muestra predilección por aquellas car-
tas que tratan temas casi cotidianos, por
temas no políticos o ideológicos; eso sí,
aquellas cartas que avalan y defienden
el estado de cosas imperantes en nues-
tro país, los apologistas de la «democra-
cia española», tienen vía libre cada día
en la sección. A veces también utiliza
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24 | SOCIEDAD PRENSA EL PAÍS, jueves 9 de julio de 1987
Subvenciones por difusión, consumo de papel y reconversión tecnológica
SUBVENCIONES MÁS SIGNIFICATIVAS DEL ESTADO A LA PRENSA
El Estado concedió 2.645 millones de pesetas al
Periódico. pl Papel Total
en ayudas a la Prensa en el año 1986 pr
El Correo Español-El Pueblo Vasco 20.090.718 45:595.608 23.593.539 80.319.865
EL PAÍS, Madrid 0,70 pesetas por ejemplar y de ElDiario de Avisos — 8256.49 1615422 — 987.51
c El Estado concedió 2.645 millones de pesetas en ayudas a la Prensa en — 50.001 en adelante, 030 pesetas AM == 1OJAGNZ 930uzZ00 489060 2056781
Í de difusión mn propia lemplar, Estoganá de. Castellón Diario Independiente 4.721.928 — 1.410.396 6.140.264
concepto ión, consumo de papel prensa y facción por ejemplar. Estos mismos da- Demo de Intormación el Comercio 8.148.908 6.442.016 13.601.852 20.222.578
> gica en 1986. Ni la empresas per ficiaron de las tos se han multiplicado a su vez Diario de Pontevedra 3591660 1.215.980 1807620
» ayudas a la difusión (1.032 millones d de pesetas) fino dentro como fue-— por el número de días que la pu- El Correo de Zamora 4448873 1482528 DAGA 6.100.785
ra de España. Las ayudas al consumo de papel prensa nacional (1.098 — blicación haya sido editada du- El Dia de Cuenca 1.645.170 352.088 1.997.258
;) afectaron a 83 empresas, y durante el mismo ejercicio el Es- rante el mismo año. Esta ayuda — Diario de Ávila -—— 2.808.352 50.450 2.058.802
tado, concedió ayudas por reconversión tecnológica (515 millones de se complementa con la concedi- — Diario de Burgos 6.676.928 3.64B.016 5.447.205 15.772.230
pesetas) a 61 periódicos y a cuátro agencias informativas. da a la difusión en el extranjero Diario ds Córdoba 6.693.887 2.339.456 1.074.589 10.107.982
que se ve favorecida con 10 pese- Diario de la Costa del Sol 354.353 690.368 4.244.721
Estos datos, distribuidos por me- to un total de 2.696 millones de — tas por ejemplar difundido en el Enea Das A a e 5.107.960 14685223
dios concretos, se encuentran ya pesetas en ayudas que se reparti-. exterior en el caso de un periódi- ¿pio a a!
en el Congreso de los Diputados rán en papel prensa (1.032 millo- co que aparezca al menos una Eaicizar 10:520.328 11971516
a disposición de las comisiones nes), difusión (1.098 millones), vez por semana. La Mañana 905.656 3.298.796
correspondientes. Ayuda espe- reconversión tecnológica (456 El capítulo de ayudas al papel Foto-Sport 17.963.743 10.382.248
cial por la edición de nuevos pe- millones), publicaciones no dia- prensa es uno de los que más po- — Región 2.998.470 265.072
riódicos sólo fue concedida a la rias (20 millones) y asociaciones lémicas y críticas suscita entre Punt Diari 5.881.229 2.630.108
empresa editora del diario Meli- sin ánimo de lucro (456 millo- los empresarios de Prensa, quie- El Periódico de Cataluña 28.533.274 40.840.264
lla Hoy. Por otra parte la Admi- nes). La ley de ayudas y los de- nes estiman que esta subvención — ElFaro Astorgano 1.679.720
nistración denegó las ayudas por cretos y reglamentos que la desa- constituye una medida protec- O Amis
no reunir las condiciones exigi- -rrollan ayudan más a los periódi-. cionista destinada más al sector — hana da Malatea Nata
das por la ley a cuatro empresas cos de menor difusión. De esta papelero español que al de la Área Diario del Campo de Gibrallar 4.707.970 — 771.304
(consumo de papel prensa), a forma en el ejercicio al que co- propia Prensa. Metila Hoy 671.670 96.000.
dos por difusión nacional y ex- rresponden estas ayudas se apli- El módulo de porcentaje que — Diario Montañés 740.334
tranjera y a cuatro las ayudas por có el siguiente modulo acumu- se aplica por cada kilogramo de 1.028.489 4.427.704
reconversión tecnológica, según — lativo: de O a 5.000 ejemplares de papel prensa español (8 pesetas/ — Ideal 976.488 9.212.288
Europa Press. difusión, 3 pesetas por ejemplar; kilo) revierte en la compra del La Verdadde Murcia 12974387 13378960
Para 1987 el Estado ha previs- de 5.001 a 50.000 ejemplares, papel nacional. Suar O 52.116.264
El Correo Gallego. 6.015.302
Diario de Extremadura. 76.054 — 1.327.088
E P JAIS Diario de Gerona-Los Silos 4.917.561 2405.92
Deia 19.656.738 16.007.800
SEMANAL Jornada Deportiva 828.558
e Menorca 394.126 996.664
MER A + inormaciór 1.691.965 14.196.128
La Nueva España 10.940.675 10.107.064
Diario de Las Palmas 8.002.774
La Provincia 14.489.935
Levante 10.085.181 —11.138272
El Correo de Andalucia 7354247 461272
Marca ZO TILA1O 22.964.272
El Faco de Vigo — A ADAS2I 12.637.092
Las Provincias de Valencia 15.194.758 17.730.528 Í j
El próximo domingo EL PAÍS SEMANAL inicia E Iisbsser 11106280 (9 ns
la publicación de los relatos de verano. Escritores Es dl ienei BNTN Sas 214tJH
consagrados como Patricia Highsmith, Michael El Merlo e Aragó TASOASAS 23OI OS OJITOS t9s8tOEr
de, An uUrg: rre] Información, Diario Indepen-
En thony Burgess, Torrente Ballester y cient dela Prodinia 5.500.760 1605.44 5790158 13.085262
Vázquez Montalbán, junto a nuevos autores en Puede iaa ESO EIA, TODOS
alza, como Martin Amis, Antonio Tabucci, Jesús Catas z 07309
z The Spanish Economic Nows Servico
Ferrero o José María Merino, ofrecen a los Estar Tr E uo
E Y 6951 ,
lectores de este magazine textos, en su mayoria Dia de za De teta TA
inéditos, que confirman la recuperación de un iran Daly Sun esta 525124
z Majorca Dally Bulletin 525424 1WTOSO 12.198.907
género, el relato corto. El Mundo Deportivo TED ADTTZGTOG0N 00509 —ATNT59OS
Navarra Hoy 6.626.555 4510712 524379 11.01.6486
El Norte de Casi 10.204.563 8539848 4240519 22.970.990
La Voz de Almeria 4.335.962 1.624.560 540.476 6.500.998
Esta semana La Roja 112.698 224344 1.025.714 11.962.696
Egin 16.060.337 8592144 1.717.983 26.370.414
lo misteri. Aval 19.620.874 12.759.472 14260817 43641.183
El cementerio misterioso A]
Cuento inédito de Patricia Highsmith, la reina A IOQATATOR: PROUEZEN, MEAZEAM,
de la novela negra. Segre —5211.509— 951948 DEE
Sur 11.394.473 14.318.728 18.897.009 39590210
El Progreso de Lugo 5.821.426 2.440.206 795260 10.056.982
Mediterráneo 4852405 — 2.964.008 508184 0.424.597
Llegan los nuestros La Críc de ala DAT22 1047272
—Á—— ELPI 255.507 1T.114200 21 ASOATO 258509261
mardo Sciascia siembra el pánico en un EL PAÍS 6711276
aia ii Diarlo de Tarragona 5062331 2292512 1TOTGO7 8142450
casino de Sicilia. El Día, Peredo Aragarda Indoor
5519698 4.669.448 '1:307.324 11.490.470
La Tribuna de Albacete 3.090.756 — 813,632 2.501.900 6406.380
Diario de Lérida 1.545.970 596.588 2.002.658
Diario del Alto Aragón — 3:582.360 1.100.896 3700.627 — 8476.803
El Adelanto 5271.488 216.824 260782 7851.09
El Vigia 1AT.872 117.000 1.208.872
Jaén 3.800.910 809.596 4.700.446
Ta Región de Orense 6.244.309 T657904 12313190 58:644.145
- La Región de Orense (Internacional) 40.438.692 a
«El Pgís» se llevó cerca de 260 millones de pesetas del Estado en 1986, el diez por ciento de lo que el gobierno concede a todos los periridi=
cos juntos.
18
Página 19 · ver la página
viene de la pág. 17
lo contrario, o sea, aquellas cartas que
ayudan a criticar determinados aspec-
tos del quehacer gubernamental. En es-
te orden de cosas ha sido curioso ob-
servar cómo en las fechas precedentes
a la convocatoria electoral del 10 de ju-
nio del presente año. «El País» se ha per-
mitido el lujo de sacar cartas cuya cons-
tante era el desencanto del PSOE e in-
cluso su intención de abstenerse en las
¡elecciones.
,, También le gusta el juego de los con-
trarios, el maniqueísmo de aquí hablan
los buenos y*los malos, hay que oír las
dos partes, etc.; por eso le interesan que
aparezcan, por turno o a la par, estu-
diantes, y catedráticos, obreros, amas
de casa o jubilados y empresarios, poli-
cías, la Administración, etc. Hasta se
permite publicar alguna carta de militan-
tes de organizaciones políticas ilegales
que se encuentran en la cárcel, con su
correspondiente réplica. Eso sí, la pala-
bra final siempre la tienen los «buenos»,
la Administración.
Otro juego favorito de «El País» es pu-
blicar aquellas cartas que entran en po-
lémica con algunos de sus cronistas, en-
viados especiales o articulistas, para de-
mostrar que sus publicaciones no dejan
indiferentes a sus lectores. Gusta asimis-
mo de publicar aquellas otras que par-
ten de críticas dirigidas a Cebrián, a
cuestionar algunas partes de sus artícu-
los; de esta manera ¿quién podría pen-
sar que «El País» no es respetuoso con
sus lectores y que por encima de todo
está la libertad de opinión?
Otro aspecto destacado es el califica-
tivo de colaboradores que «El País» da
a los que escriben a esta sección, sean
escritores de una sola carta o de varias,
sean escritores indignados con el perió-
dico y su tratamiento informativo o de
acuerdo con su política. Como si la ela-
boración del periódico fuese competen-
cía también de sus lectores.
Es tan padre de sus lectores que, en
mayo pasado, en la sección de NACIO-
NAL publicaba un largo trabajo hacién-
dose eco de la muerte de un hombre,
el cual no pudo hacer llegar una carta
que tenía escrita y que fue encontrada .,
por la policía al inspeccionar su domici-
lio.
Existe un techo muy concreto que li-
mita esa libertad de expresión de que
hace, gala «El País», un techo que sig-
nificd, por ejemplo, que toda carta que
se salga de la legalidad establecida, que
desentrañe el fondo de problemas que
el periódico mismo no ha querido de-
sentrañar o que ponga en tela de juicio
o rechace cualquiera de las instituciones
básicas del Estado, no verá la luz en es-
Los duques de Alba, representantes de la nobleza terrateniente, son también grandes ac-
cionistas de «El País».
ta sección. Es la aplicación de la famo-
sa autocensura que «El País» en alguna
ocasión ha manifestado ejercitar consi-
go mismo, con la salvedad de que para
esta sección es él el que hace de cen-
sor de los propios lectores que le escri-
ben.
viene recortando una carta comprome-
tedora.
Con respecto a la sección dominical
del Ombusman aparecida en noviembre
de 1985 siguiendo el ejemplo de la pren-
sa norteamericana, en realidad es una
profundización de las Cartas del direc-
La sección de opinión es una máquina
periodística de hacer política como hay
pocas en la prensa
española.
Cuando algunas partes de las cartas
no gustan a los seleccionadores, porque
sobrepasan los límites de la libertad de
expresión establecida por el diario, la re-
corta, publicando extractos tan desilva-
nados, a veces tan escuetos, que son
una mera caricatura de la carta origina-
ria. Claro es que todo esto lo camufla
tras aviso previo y continuo de que pue-
de extractar o resumir a su voluntad, se-
gún el espacio disponible. Se ha dado
el caso de que para hacer ese espacio
«menos disponible», inserta el famoso
Aviso a los lectores allí donde les con-
19
tor, con la salvedad de que también pre-
tende dar la idea de que «El País» fun-
ciona como nuestra bendita democra-
cia, con Defensor del Pueblo incluido.
«Opiniones» que confluyen
en el mismo fin
La sección de opinión de «El País» es
una máquina periodística de hacer po-
lítica como hay pocas en la prensa es-
pañola. En ella los colaboradores son un
pilar indispensable. Las mejores plumas,
que no son pocas, de todo el mundo
Página 20 · ver la página
«El País»: El periodismo al servicio del sistema
político, ideológico, cultural o económi-
co de la España oficial, han desfilado
por esta sección. De esos colaborado-
res se vale el periódico para sus fines en
favor del sistema.
Para cumplir este objetivo parte de la
premisa de que los personajes firman-
tes han de ser reconocidos en sus ám-
bitos concretos o a nivel nacional, que
16 de julio de 1987
JOSÉ'MARÍA MARTÍN PATINO
El “cambio
sin proyecto
Sin partitura no puede haber concierto. Por mucho que
afinemos las cuerdas y que el concertino prodigue los so-
los no se va a lograr el cambio fino que anunció el porta-
voz del Gobierno. Se gobierna para administrar y no al
contrario. Si llegamos a administrar podremos hacernos
a la idea de que es posible gobernar el cambio o encau-
zar la modernidad. Con otras palabras: convertir la mo-
dernización en progreso. No hay partitura para este con-
cierto. El proyecto político tiene que irse perfilando al
administrar, al concertar a las partes contendientes. La
información, la transparencia de los verdaderos in-
tereses de los grupos o sectores, el diálogo social,
el debate público, son necesarios y previos a la ne-
gociación propiamente política. No se puede separar
la concertación socioeconómica de la concertación auto-
nómica. No se pueden utilizar los medios culturales (es-
cuela, universidad, medios de comunicación) sin concertar
en común los fines o metas pretendidos.
No se puede gobernar el cambio sin proyecto político.
Pero sí es posible dar mucha más participación a toda
la sociedad en la elaboración de ese proyecto. El funcio-
namiento de la justicia, de la sanidad, de la enseñanza
y del aparato productivo y, por supuesto, el de las auto-
nomías se consigue mejorando las relaciones más que em-
peñándose en discutir eternamente los contenidos.
* Un cualificado representante de la Iglesia Cató-
lica española.
formen parte de esa llamada «inteligent-
sia» con proyección internacional que
todo un buen régimen occidental se pre-
cia de tener. En base a poner en mar-
cha sucesivamente las más diversas opi-
niones y sobre temas de gran variedad,
algunos de apariencia inocente, se va lo-
grando conformar una especie de hemi-
ciclo de papel, un remedo de parlamen-
to, cuyo reglamento y vigilancia ideoló-
gica la imparte la dirección de «El País».
De esta manera, puede verse en la
sección la mejor política de última hora
tratada desde todos los ángulos, de
acuerdo con las más urgentes necesida-
des, escrupulosamente ceñida a los
marcos constitucionales, con matizacio-
nes que favorezcan la mejor difusión y
sirvan de propaganda; que parezcan co-
sas siempre nuevas como quien descu-
bre que los valores de la «democracia»
son una fuente de innovaciones inago-
table. Para esta función concurren per-
sonajes de la derecha y de la «izquier-
da», centrists o demócratas cristianos,
monárquicos de siempre y republicanos
fieles a la Reforma, ideólogos del ante-
rior régimen reconvertidos a la «demo-
cracia» con otros nuevos nacidos a la vi-
da oficial después de la «transición».
En cultura ocurre lo mismo. Vemos
aparecer a novelistas o ensayistas de la
última hornada con otros que tienen si-
llones en la Real Academia de la Len-
gua; filósofos del más puro estilo casti-
cista y reaccionario español junto a van-
guardistas. La llamada cultura de la
postmodernidad y los que tratan sobre
ella cuentan con no poca predilección
por parte del periódico.
El abigarramiento de colaboradores
desde que apareció el diario constituye
CONTROL DE LAS ACTIVID]
Ala izquierda, un detalle de la entrada de la fábrica el dia de li
Zubimendi, Azkoíti, en un coche celular carino de la cárcel,
EL Pals, Madrid
La documentación intervenida a ETA Militar en
la fábrica Sokoa de Bebobia (Francia) el pasado
noviembre revela que en los últimos años la orga-
nización terrorista ha prestado ayuda económica
a Herri Batasuna (HB), a algunas de las organiza-
ciones integradas en esta formación política y a
toda una recopilación de los mejores
pensamientos de la sociología que, tan-
to por la derecha como por la izquier-
da, sustenta al poder.
También, para avalar la «democracia»,
cuenta con colaboradores reconocidos
oficalmente en diversos estados de la
Europa Occidental. Hasta se permite
contar, de vez en cuando, con intelec-
10 magníficas láminas linograbadas, realizadas por los presos
políticos.
Los principales protagonistas del ingreso y permanencia de España
en la OTAN “cocidos en su salsa nuclear”
Cada carpeta contiene nueve láminas más la portada en color, y se
vende al precio de 600 PTAS.
Se trata de una tirada limitada.
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Madrid enviando un giro postal o un cheque por su valor.
20
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ESPAÑA
EL PAÍS, sábado 14 de marzo de 1987
DE ETA EN EL EXTRANJERO
yA]
. EFE / JESUS URIARTE
ión policial. A la derecha, uno de los detenidos, el presunto etarra José Arrieta
rmanece en la actualidad.
00 y 80.000 pesetas
las organizaciones
vés de la empresa Sokoa
ivos considerados afines. El Partido
cialista Revolucionario (HASTI), las
(Jarrai) y la propia HB figuran como
s de una serie de partidas de dinero
pequeños recibos escritos a mano y
sados con el nombre del etarra que so-
trega. -
de lo que se define enigmática-
mente como grupos afines o cen-
tros culturales, a la compra de
explosivos y armas, pasando
por los gastos de viajes o por el
abono de recibos telefónicos a
algunas de las familias de los
etarras expulsados por Francia
Argelia y España
mantienen relación
"permanente sobre _
la presencia “etarra”
EL PAÍs, Madrid
Santiago Varela, director general
de la oficina del portavoz del Go-
bierno, dijo ayer, en la habitual
conferencia de prensa tras los
consejos de ministros, que los
Gobiernos español y argelino
mantienen “una relación perma-
nente” con respecto a la presen-
cia de etarras y que, por los con-
ductos oficiales normales, el Eje-
cutivo español había solicitado
en la última semana al argelino
información concreta sobre Ig-
nacio Aracama Mendía y María
Belén González Peñalba, los dos
etarras que acompañaban a Txo-
min Iturbe cuando éste falleció
en accidente.
Según Varela, el Ejecutivo es-
pañol dispone de “informaciones
no oficiales”, obtenidas “a través
de los servicios de información”,
sobre la presencia de miembros
de ETA en Argelia. Varela, quien
no quiso extenderse al respecto,
precisó que esos datos no habían
llegado a España por la vía de
esos servicios de información.
Preguntado si el Gobierno te-
nía previsto pedir la extradición
de alguno de los 11 etarras que
ahora están en Argelia, el direc-
tor general de la oficina respon-
dió: “Me va a permitir que no
responda a esa pregunta”. Al in-
sistir otro periodista sobre la
misma cuestión, Varela precisó
que “el Gobierno no tiene ningu-
na decisión al resmerto”
tuales progresistas de prestigio mundial
como Eduardo Galeano o Mario Bene-
detti, para que escriban de España, de
la literatura, los derechos humanos y la
vida de los pueblos oprimidos de Amé-
rica Latina; aún así, éstos no abundan
porque siempre se corre el riesgo de que
le salgan respondones; no son «segu-
TOS».
Por último, esta sección también es
una máquina de crear líderes de opinión
en todos los aspectos, posiblemente fu-
turos candidatos a puestos de relevan-
cia en instituciones, partidos, etc. Qui-
zás esto lo haga para ir contrapesando
el descrédito que van dejando tras de sí
personajes excesivamente vistos de la
España oficial.
18 de junio de 1987
EL PAIS
PROMOTORA DE INFORMACIONES, DOCIEDAD AMONALA (PERA)
El secuestro
como protesta
El secuestro de empresarios o directivos por par-
te de trabajadores es un hecho que sobresale entre
todos los que han contribuido a dar una imagen vio-
lenta a la ola de conflictos sociales y laborales que
ha sacudido España en los últimos meses. Junto a
los cortes de carreteras y vías férreas, el incendio de ve-
hículos y la colocación de barricadas, entre Otras accio-
nes de fuerza, la detención ilegal de empresarios se ha
configurado como un instrumento para llamar la atención
de los poderes públicos sobre empresas en reconversión
o sobre reivindicaciones laborales.
Desde que el 11 de marzo pasado fuera retenido por
la fuerza el gerente de Forjas y Aceros de Reinosa, Enri-
que Antolín, poco después de ser designado consejero
del nuevo Gobierno vasco, la misma escena se ha repe-
tido con cadencia preocupante en el conflictivo escena-
rio laboral de los últimos meses. Y en alguna ocasión,
el procedimiento ha sido imitado con éxito fuera del marco
laboral, como es el caso de la retención por los vecinos
de Aldeadávila (Salamanca) del vicepresidente de la dipu- |
tación salmantina, en protesta contra el proyecto de ins-
talación de un laboratorio de residuos radiactivos. La pru-
dencia política a que sin duda obliga el áspero fondo
social en que florecen estos hechos induce a califi-
carlos eufemísticamente de retención, cuando, en
sí mismos considerados, ofrecen una nítida aparien-
cia delictiva, lo mismo que la llamada retención po-
ficial encubre casos de detención ilegal, o la reten-
ción revolucionaria, de la que sin el menor pudor
habla Herri Batasuna refiriéndose a los secuestros
de ETA, oculta, ni más ni menos, que la extorsión
y el crimen.
Pero no solamente el Estado está obligado a ac-
tuar. Los sindicatos deben demostrar que están más
interesados que nadie en que tales métodos desa-
parezcan como instrumentos de lucha social.
+ En nombre de la estabilidad democrática se exi-
ge también a los sindicatos que cooperen en con-
trolar a los obreros más radicales.
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21
Página 22 · ver la página
El País dominical:
Un preciosísimo banal
para dar color a la publicidad
sido siempre la gran contradicción del
periódico. Los fundadores han abomi-
nado —sobre todo al principio — del suplemen-
to más que los lectores. La redacción ha hui-
do de él como la peste. Sólo el departamento
de publicidad lo ha apreciado en su justo tér-
mino: un soporte publicitario de gran lujo.
Contaba Martín Prieto, subdirector del pe-
riódico durante muchos años y hombre de
confianza de Cebrian, que «El País Semanal»
fue el proyecto que más dolores de cabeza
produjo al equipo de dirección. «Cambiába-
mos constantemente de jefe del suplemento.
A nadie nos gustaba ni el estilo ni la forma que
salía. Hasta yo personalmente decidí hacerme
cargo del suplemento. Todo fue inútil, cuan-
do menos nos gustaba, más éxito tenía. Al fi-
nal lo dejamos por imposible», decía Martín
Prieto.
«El País Semanal» es, sin duda el suplemen-
to de publicidad del periódico. Privado de co-
lor, en aras de una mayor seriedad y rigor «El
País» ofrece el suplemento de los domingos
E L suplemento dominical de «El País» ha
El estilo rimbombante y
panfletario aparece en los
momentos más inesperados
para ensalzar a un cantante.
como una oferta a los productos que necesi-
tan este tipo de propaganda de papel «cou-
ché» y cuatro colores, al estilo de la televisión
y de las revistas de colorines.
El resto de las páginas se rellenan como
buenamente se pueden. Por lo general con fo-
tos estilo postal y un comentario preciosista
de algún periodista-novelista.
En los últimos años, «El País Semanal» ha
ido conjuntando una serie de colaboradores
fijos: Antonio Gala,?Juan Cueto, Fernando
Fernán-Goméz, Josep Vicent Marques,
Augusto M. Torres, Vicent Ventura, Rosa
Montero, Sol Alameda, Diego A. Manrique,
Feliciano Fidalgo, Maruja Torres, etc. Cada
uno tiene, en la práctica, una sección deter-
minada, que en los artículos «a página com-
pleta» llevan incluso un título de sección per-
sonal.
«Dedicado a Tobías», un perro, es la sec-
ción de Antonio Gala. Juan Cueto en «la cue-
va del dinosauro» escribe sobre la programa-
ción de TVE. Fernando Fernán-Gómez cuen-
22
ta sus historias muy personales en «Impresio-
nes y represiones», lo mismo que Maruja To-
rres en «Ordinaria locura». JosepVicent Mar-
ques hace un semanal examen de las relacio-
nes sexuales en «Relaciones personales» y
Augusto M. Torres se dedica a la crítica de las
películas de la TVE.
Como exponente del estilo de estos artícu-
los, situados entre la banalidad, el cinismo po-
lítico y el aburrimiento trascendental, baste el
párrafo del actor y director más oficial de la
socialdemocracia española —antes y después
de la muerte de Franco— Fernando Fernán-
Gómez: «En 1938, mi amigo el actor Manuel
Alexandre me recomendó, en la escuela de ar-
te dramático de la CNT, donde nos conocimos
que leyera a Nietzche» («Paranoia», 19 de
julio-87). Un toque de anarquismo nunca vie-
ne mal para añadir un poco de rebeldía al ofi-
cialismo,
O esta frase de Antonio Gala sobre el femi-
nismo, escrita en el artículo «Las madres y los
hombres» (12 de julio de 1987): «¿Qué signifi-
ca el feminismo de ahora? ¿Va a retornar la mu-
jer donde solía? Yo no lo sé. Tobías no lo sé,
Fueron las madres, no las mujeres quienes ri-
gieron la tribu y acabaron por ser aniquiladas
más que sustituidas. Me temo que las muje-
res no estén dispuestas todavía para las gran-
des generosidades matriarcales, Me temo que
su aspiración última sea ocupar el lugar de los
hombres, en vez de instaurar una sociedad
nueva en que se uniesen armónicamente el or-
den y la dicha, los dioses y las diosas, la Na-
turaleza y el dominio de la Naturaleza. Me te-
mo que lo que les ocurra, de momento, sea
cambiarles a los perros los collares... ». Como
se ve un dulce canto lleno de poesía en favor
de las mujer-madre.
O este otro fragmento del artículo «Yo, tu,
él» dedicado a profundizar en la importancia
actual que se da al «yo» frente a la gran ma-
sa. «Desde hace un par de siglos dos ideas
se enfrentan. El yo levantado para diferenciar-
se, y el yo sacrificado en pro de la colecivi-
dad. Tan opuestas se nos presentan como las
dos ideologías que guerrean por el mundo (Si
te soy sincero, nunca he sabido por qué, Lo
encuentro artificial y falso. Acaso tu tengas la
ocasión de comprobarlo). De un lado, el libe-
ralismo burgués; de otro, la democracia socia-
lista. Ya hoy día la contradicción tiende a no
ser tajante: si nos fijamos, el capitalismo de-
sindividualiza —o lo intenta— a sus súbditos,
y el socialismo ha sido consecuencia acusa-
do de rendirse al culto de la personalidad». Al
Página 23 · ver la página
Patricia Highsmith
El cementerio misterioso
Leonardo Sciascia
Llegan los nuestros
final el lector se habrá perdido, sin saber a don-
de quiere ir a parar Gala, hasta que remata:
«Sin argamasa, lo colectivo produce desen-
canto e indigestión las ideologías: Cada-cual
se retira, desentendido, a su vida privada».
El tono de los reportajes y entrevistas que
acompañan a las grandes fotografías en co-
lor, es más o menos tel mismo que el de los
artículos: preciosismo y naderías. El estilo rim-
bombante y panfletario aparece en los mo-
mentos más inesperados, por ejemplo para en-
salzar a un cantante. Véanse estos memora-"
bles párrafos dedicados por Diego A. Manri-
que a Bono, el líder del grupo irlandés U-2,
el 12 de julio: «Bono recibe constantes llama-
das del plató y desaparece, aunque retorna
apresuradamente y retoma la conversación co-
mo si nada hubiera pasado. Sobre las tablas
es una espada flamígera, un poseso que pro-
yecta su ardor interior con dinamismo ilimi-
tado».
O la definición política: «Bono que se defi-
ne como “agresivamente pacifista” ha evita-
do escrupulosamente alinearse en uno u otro
bando en cualquier conflicto político. Así, en
la sangrante cuestión del appartheid está con-
tra la violencia y con el obispo Tutu. Aunque
su «Sunday, boody sunday» hace referencia
a una matanza del ejército británico en Irlan-
da del Norte, Bono hijo de madre protestante
y padre católico manifiesta su más absoluta
repulsa hacia acciones del IRA».
A los entrevistadores-as de «El País» les re-
sulta todo aceptable y comprensible, muy por
encima de ideologías. Véase este párrafo de
Rosa Montero en la entrevista al tenor Alfre-
do Kraus (12 de julio de 1987): «El el principe
del canto y, como el príncipe gatopardiano, ha
tenido que adaptarse al cambio de los tiem-
pos. Kraus, que es, creyente a su manera, aun-
que no practicante, es hombre de talante li-
beral, admirador de Fraga y desde luego una
persona de orden. De un orden antiguo, co-
mo un sólido aroma a principios morales. Aquí
está, instalado en un mundo tan regulado que,
de no mediar la obsesión por el canto, podría
resultar hasta tedioso».
Todos los personales de «El País Semanal»
son irónicos y relativistas en casi todo. Como
monseñor Iniesta, presentado como el obis-
po de Vallecas que dice «El juego es un he-
cho de la vida, y esto es un juego. La vida es
un juego, y el juego es algo muy serio. En la
vida hay que saber jugas». (19 de julio de
1987).
Este preciosismo en el lenguaje hace que
Feliciano Fidalgo, vea lógico y normal que la
prostitución en las Baleares «el país más rico
de España» sea producto del talante «liberal,
tolerante y respetuoso...» de los habitantes de
las islas. O el retrato que hace del financiero
contrabandista Joan March: «es un fenóme-
no que no se ha entendido, es un mallorquín
que se lanza a tope y consigue algo; aquí, so-
bre March, se escucha un discurso distinto al
peninsular: fue quien compró los latifundios
en los años veinte, los parceló y los vendió de
acuerdo con una estructura social moderna;
en esta época fue quien regaló a los socialis-
tas la casa del pueblo y fue el valedor de Fran-
co después».
O el éxtasis que le produce a Manuel Vicent
este recuerdo en su visita a la «Medina de Fez»
(19 de julio de 1987): A la Medina de Fez acu-
de la inmigración del campo. Instalan su vi-
vienda en la calle con un dulce cabezal de es-
tiercol para soñar». O la visión que él mismo
La publicidad manda en el
suplemento dominical, por
encima de articulistas y
entrevistadores.
da de sí ante los musulmanes: «Yo era un ser
extraviado, neurótico y semiindustrial, con la
cabeza de huevo y el corazón lleno de escom-
bros».
Los anuncios más destacados en «El País
Semanal» son los de «Winston americano» y
los de automóviles: Citroen AX, Mercedes
Benz, el «Sprint» de Alfa Romeo o el Lancia
Y-10 (que según dice el anuncio justa a la per-
sonalidad de Sofía de Habsburgo, una asidua
de la jet-set y «a la gente con clase y perso-
nalidad que rompe con los moldes estableci-
dos»). Los anuncios de mujeres, como en la
televisión o en las revistas de colores dan una
pobre visión de la sexualidad: «Toca, con evax,
tu braguita estará así de seca», aparte de los
consabidos anuncios de Martini, Coca Cola,
Bacardi, Diamante, Doble V, etc. y los ciga-
rrillos, Partagás, Gitane rubio, Malboro. Y las
tarjetas de los bancos,
23
Página 24 · ver la página
EDITORIAL
CONTRACANTO
HISTORIA DEL
PCE(r) y de
los GRAPO
235 páginas
500 ptas.
«Crónicas de Herrera
de la Mancha»
(Agotado)
«LA MUJER EN EL
CAMINO DE SU
EMANCIPACION»
115 páginas
500 ptas.
OJNK ontra
PROBLEMAS DE
LA CONSTRUCCION
DEL COMUNISMO
240 páginas
600 ptas.
LA FUGA DE
LA CARCEL
DE ZAMORA
215 páginas
500 ptas.
Mii! Mrs
«DENTRO Y
FUERA:
RESISTENCIA»
115 páginas
500 ptas.
Página 25 · ver la página
Las dos páginas que normalmente dedica «El País» a las «Cartas al Director» tie-
nen una gran importancia en el conjunto del periódico. En su mayor parte se publican
aquellas cartas de lectores que denuncian o critican el mal funcionamiento de institu-
ciones concretas del Estado, siendo muy pocas las veces que el organismo señalado con-
testa a la queja. Sin embargo, en algunas ocasiones, como en los atentados de ETA, la
sección se convierte en un exponente fundamental del «rechazo popular al terrorismo»
o, en otro orden de cosas, a las huelgas de los transportes públicos, RENFE, IBERIA,
AVIACO, etc. En los últimos meses, aunque con cuentagotas, han proliferado las cartas
criticando la falta de objetividad informativa del periódico, especialmente sobre la huel-
ga sanitaria y las manifestaciones estudiantiles. Hemos escogido algunas de ellas.
/
_]
- 12-3-87
Cicatriz minera
Como mujer de un minero de
Hunosa quiero decirlo siguiente:
Hunosa, empresá.nacional de-
dicada a la explotación de car-
bón de hulla, da trabajo actual-
mente a una plantilla de 21.000
trabajadores, posibilita la vida
económica y la continuidad co-
mo grupo social de las poblacio-
nes afincadas en las cuencas del
Nalón y del Caudal y es, junto
a la empresa siderometalúrgica
Ensidesa, el otro pie que susten-
ta el cuerpo industrial de la eco-
nomía asturiana. En estos mo-
mentos, los mineros, y con ellos
toda la población de las cuen-
cas, luchan, luchamos, contra
un proyecto de extinción de Hu-
nosa a medio plazo que ofrece
como contrapartida de futuro
una Asturias vegetal, ensueño
de políticos turistas y turistas
apolíticos, recorrida de idílicos
pastizales, cotos y reservas, ap-
tos para diletantes cinegéticos.
La aristocracia obrera (térmi-
no usado en más de una ocasión
para motejar a los mineros), esta
aristocracia de la mugre y el ha-
rapo, los mantenidos, proxene-
tas de los contribuyentes (dos
millones les cuesta a los contri-
buyentes cada año y cada traba-
jador de Hunosa, según la te-
levisión privada del PSOE) han
salido a la calle, y con ellos toda
Asturias, a responder al plan de
futuro-viabilidad-reconversión-
liquidación, etc., elaborado por
los directivos del INl, aprobado
por el Consejo de Ministros bajo
los auspicios de la CECA y pre-
sentado a los mineros por la di-
rección de Hunosa. Al resto de
los insultos responden diaria-
mente en los tajos subterráneos
con un trabajo sin cielo y sin glo-
ria, donde los héroes se despi-
den con 20 coronas y una borra-
chera.
Las cuencas mineras del
Nalón y del Caudal, en el co-
razón de Asturias, son hoy
una enorme cicatriz abierta,
sangrante, informativa, que
CARTAS
AL DIRECTOR
Los textos destinados a esta sección
no deben exceder de 30 líneas
mecanografiadas.
Es imprescindible que estén
firmados,
y que en ellos quede constancia del
domicilio, teléfono y "número de DNI
o pasaporte de sus autores.
EL PAÍS se reserva el derecho de
abomina del tratamiento pe-
riodístico recibido en las pá-
ginas de «El País» len el país
de los ciegos, rey) por raquí-
tico, tacaño, erróneo e irri-
tante.
Tal vez los negros vapores del
odio y el sordo tronar de la dina-
mita en los valles representaran
para ustedes un más apetecible
botín informativo. — Mercedes
Pérez. Sama de Langreo, Astu-
rias.
20-3-87
Defensa de chinos
Enhorabuena al Ayunta-
miento de Madrid, a los me-
dios informativos, y en espe-
cial a «El País», por la cam-
paña de desprestigio a los
chinos. Convendrá usted con-
migo en que la facilidad del blan-
co —una minoría étnica silencio-
sa cuya única arma de supervi-
vencia en esta sociedad es la del
trabajo duro y abnegado, de ahí
que se ha ganado a un gran nú-
mero de público en poco tiem-
po— garantizaba un éxito segu-
ro. Compruebo con pena que
aquel dicho tan caro a los espa-
ñoles, el de Spain is different ha
perdido su veracidad y encanto
para mí. España, al igual que
otros países occidentales, al en-
contrarse azotada por la crisis
económica, opta por la vía de
escape más honrosa, la de la xe-
nofobia.
Habrá algún lector que diría
que estoy exagerando; simple-
mente, véanse algunos de los tí-
tulos de los artículos tan brillan-
tes aparecidos en los últimos
días en «El País»: «¿Cómo se
dice higiene en chino manda-
rín?», «hacerse el chino»... Fran-
camente, señor director, ¿no
cree que un periódico como el
suyo, con una etiqueta de serio,
debería proceder con más gallar-
día?
Fui una de las asistentes igno-
rantes (ignorantes por haber si-
do tratada como tal e ignorante
por desconocer que iba a ser ob-
jeto de mofa y manipulación por
los medios de comunicación) a
aquella sesión «informativa», al
final de la cual pregunté por la
aparición en «El País» de aquel
día de un artículo denigrante y
que indicaba que un 90 % de los
restaurantes tenía anomalías hi-
giénicas. La subdirectora del la-
boratorio de higiene negó que
ese número haya sido revelado
por el Ayuntamiento, se discul-
pó por el incidente y nos asegu-
ró que lo remediaría. En efecto,
así ha sido; en los sucesivos
días, los medios de informacion,
en lugar de corregir sus actitu-
des, continuaron en el burdo
juego de la prensa amarilla ata-
cando al peligro. Pero afortuna-
damente España, este país tan
querido para todos los chinos
que vivimos aquí, ha reacciona-
do con nobleza e inteligencia; al
25
menos es así la actitud de los es-
pañoles de la calle, todos nos
han mostrado la injusticia de
este asunto al tiempo que nos
brindan su apoyo y ánimo.—
Huei-yu Lu. Madrid.
. 16-4-87
Aviones
Leo con estupor el artículo de
Jesús Mosterín /bería «blues» en
una España encorsetada.
Don Jesús, desde que Espa-
ña se desencorsetó, todo traba-
jador tiene sus derechos, entre
los que se encuentra el derecho
a la huelga. Le guste o no le gus-
te, esto es así en cualquier Es-
tado democrático que se precie.
Los trabajadores de Iberia te-
nemos muy asumido que siem-
pre que hagamos valer este de-
recho vamos a ser criticados por
parte de la opinión pública, pero,
¿qué podemos hacer cuando las
opciones son tan limitadas? O
nos contentamos con lo que la
Administración tenga a bien
ofrecernos o, si esto nos pare-
ce injusto, no tendremos otra
forma de manifestarlo que el
mero ejercicio de nuestro dere-
cho. Esto ocurre hasta con los
catedráticos. Yo le aseguro que
ninguno de nosotros desea lle-
gar a este punto, y esto está más
que demostrado en los esfuer-
zos negociadores de nuestros
sindicatos.
En cuanto a la parte de su ar-
tículo que habla de /o cotidiano,
le diré que no resiste un análisis
serio. Los aviones, como usted
sabe, tienen unas limitaciones
de espacio, y, si usted es no fu-
mador y no quedan asientos en
esa sección, o bien se sienta con
aquellos que gustan de fumar o
se espera al siguiente vuelo. No
pretenderá usted que le den una
sillita plegable...
Nos habla también de los
periódicos que se dan a bor-
do. Según usted, en un vue-
lo no basta ya con ofrecer un
solo diario a cada pasajero,
sería interesante poder optar
por «El País», La Vanguardia,
Avui y el Adelantado de Mur-
Página 26 · ver la página
cía, amén del Herald Tribune,
pero, eso sí, éste que no sea
atrasado, sino del mismo día,
para tener las noticias fres-
quitas (difícil, ¿no?). O sea,
cinco diarios por pasajero a
una media de 200 pasajeros
por vuelo, 1.000 diarios para
contentar a míster Mosterín
y a los que piensan como él.
Mire, yo también vuelo mu-
cho, seguramente más que us-
ted, y ya que pone de ejemplo
a Estados Unidos, le diré que allí,
en sus vuelos, se ofrecen muy
pocos diarios, a veces ninguno,
puéa la gente interesada en es-
tar al día suele comprarse el pe-
riódico al salir de casa.
También hay retrasos en su
mundo feliz. Sin ir más lejos, el
pasado día 4, en el aeropuerto
de La Guardia, de Nueva York,
el vuelo de la American Airline
148, con destino a Toronto, se
retrasó indefinidamente, según
nos dijeron en un principio, por
condiciones meteorológicas que
impedían aterrizar y despegar,
motivo que, obviamente, no era
cierto, porque desde donde es-
tábamos se veía cómo los avio-
CARTAS
AL DIRECTOR
nes operaban normalmente. A
las dos horas, el vuelo se can-
celó, reconociendo la compañía
que no tenía avión para hacer
esa línea. Si eso hubiese pasa-
do aquí, tendríamos que haber
llamado a la fuerza pública. Allí
no pasó nada; el pasajero que
quiso se apuntó al vuelo de la
tarde, y el que no, se arregló
como pudo, pero no se armó
ningún follón, a pesar de que al
que más y al que menos le hicie-
se polvo. Esto también pasa en
su país modelo, pero, claro, us-
ted no lo cuenta.—Santiago
Pardo. Madrid.
21-2-87
Palestinos y judíos
En su columna a propósito del
hambre en los campos de refu-
EL PAIS
ALCALA DE HENARES
Macri
Distinguido amigo:
Muchas gracias por su carta.
dle realizar el periódico.
1
dialmente,
goal Vane a 097 Madrad - Telélono 7533 00
No obstante, lamento decirle que
el Consejo de Dirección de EL PAIS ha decidido no publicarla.
Espero comprenda que son muchas las misivas recibidas e inevi-
tablemente tenemos que hacer una selección de ellas.
En cualquier caso tendremos en cuenta sus opiniones a la hora
agradozco mucho su colaboración.
PROMO 10m DE INFORMACIONES. S. A. IPRISA)
15 de diciembre de 19%
) Ye
JÚAN LUIS CEBRIAN
/ Director
Modelo de contestación cuando no se publica una carta enviada
por un lector.
26
giados palestinos, publicada el
pasado 14 de febrero, Rosa
Montero insulta igualmente a
palestinos y judíos, Si ella hubie-
ra mostrado verdaderamente su
preocupación por la tragedia,
debería haber urgido a sus lec-
tores a canalizar su preocupa-
ción mediante una protesta
pragmática por el bloqueo. Por
el contrario, ella ha explotado
esta situación trágica mediante
un pronunciamiento antisemita
a propósito de la visita a Espa-
ña del ministro de Cultura de ls-
rael, Isaac 'Navon.
La señorita Montero parece
ignorar que la situación de ham-
bre en los campos palestinos ha
tenido una cobertura aún más
amplia internacionalmente que
en España. La Prensa internacio-
nal, incluso en Marruecos, no ha
tratado esta situación como un
enfrentamiento entre grupos
musulmanes e Israel. Unicamen-
te en el superrealista reportaje
político de la señorita Montero
el pan ázimo se convierte en la
raíz del mal. Ella escribe: «En su
reciente viaje a España, Isaac
Navon ironizó sobre Líbano, qui-
zá mientras se atiborraba de pan
ázimo. Ha vuelto a mencionar
Navon el holocausto nazi, pero
no ha dicho ni una palabra de los
hambrientos palestinos».
Vamos a desmitificar el pan
ázimo: durante la Pascua judía
este pan de harina y agua sin le-
vadura es comido con hierbas
amargas para recordar la marcha
de Moisés con los judíos para es-
capar de la esclavitud de Egipto
y la falta real de pan durante la
fuga. El pan ázimo lo comen al
mismo tiempo con hierbas amar-
gas y con manzanas para recor-
dar a los judíos que la vida es
una mezcla de tristeza y alegría.
El pan ázimo es un símbolo de
la religión judía y no tiene nada
que ver con Israel.
La señorita Montero ha criti-
cado a Navon por su mención
del holocausto como una de las
dos grandes tragedias judías. ¿Y
por qué no se puede hablar del
holocausto? La señorita Monte-
ro debe saber que además de
judíos, gitanos, polacos, fran-
ceses, rusos, etc., un número
enorme de refugiados españoles
de la guerra civil también ha
muerto en los campos de exter-
minio nazis. Ella concluye que el
hambre de los palestinos quiere
decir que «Caín ha triunfado».
¿Quién es Caín: Siria, Amal o los
judíos con su pan ázimo? El ar-
tículo de Rosa Montero, co-
mo periodismo político, es
fantasmagórico; como hu-
manismo, hipócrita.
5-3-87
Doctorado para Brandt
Haciendo uso de nuestro de-
recho/deber de aclarar la tergi-
versada información que apare-
ce en «El País» el pasado 26 de
febrero acerca de las protestas
de los estudiantes de Filosofía y
Letras de la universidad de Gra-
nada, nos sentimos obligados a
manifestar que:
1, Se trataba de una pacífica
manifestación de protesta en
contra de la política del Ministe-
rio de Educación y Ciencia, y en
ningún caso en contra de la in-
vestidura como doctor honoris
causa de Willy Brandt.
2. El riguroso cordón policial
que rodeaba el recinto del rec-
torado fue el provocador de los
lamentables incidentes, que sólo
perjudicaron a los estudiantes
agredidos.
3. Resulta paradójico que
mientras Brandt abogaba por un
«proceso de disminución de la
violencia», con el aplauso del
equipo rectoral, este último per-
mitía la violenta dispersión de los
estudiantes. — María Dolores
Molina y 440 firmas más. Gra-
nada.
2-3-87
Pésame a Julieta
Cuando el 23 de febrero de
1981 se me «helaba el corazón»
por lo que estaba sucediendo en
España, mis compañeros de tra-
bajo británicos cruzaban comen- ;
tarios irónicos sobre lo típico del
tricornio de charol y los mosta-
chos de Tejero.
Justo seis años después, y
mientras se me vuelve a helar el
corazón, un pueblo español,
Miajadas, se echa a la calle en
defensa de un padre que actuó
en «defensa del honor» matan-
do a palos al novel amante de 15
años de su hija de 15 años. E
imagino a esos mismos compa-
ñeros de entonces comentando
divertidos el tipismo de nuestra
tierra.
Para más ínri, su periódico
no escatima en datos mor-
bosos sobre la situación del
crimen y se ahorra, en cam-
“bio, la posibilidad de salir en
defensa del tristemente ajus-
ticiado Romeo, aunque sólo
le hubiese ocupado un par
más de renglones.
Mi más profundo pésame a
Julieta, la cual vio convertida la
Página 27 · ver la página
—
más bella noche de su vida, don-
de despertó al amor, en la más
trágica, al ver con sus propios
ojos adolescentes la muerte de
Isidro, y ve ahora cómo los lla-
mados adultos del pueblo gritan,
desvengonzados, que ellos hu-
biesen acudido a rematar a Isi-
dro, en «defensa del honor» del
padre. y
¿Ha preguntado'alguien a Pa-
qui qué opina ella sobre su pro-
pio honor?—Rosario Peláez
López, psicóloga. León.
6-4-87
Acto alemán
En la primera edición de «El
País» del viernes 27 de marzo,
página 29, se dice que grupos de
estudiantes «interrumpieron un
acto en el Instituto Alemán». Las
200 personas que asistieron al
acto (la clausura de un semina-
rio en torno a Habermas) pue-
den testificar que no hubo tal in-
terrupción. El acto fue grabado
integramente desde el comien-
zo hasta su clausura y cualquie-
ra lo puede comprobar. La se-
gunda edición del periódico del
mismo día omite ya esta infor-
mación. Pero le agradecería que
la publicación de esta carta pu-
diera servir de rectificación ex-
plícita para los lectores de la pri-
mera.— Manuel Garrido. Ma-
drid.
10-4-81
Los gallegos
«El País» tiene, cuando la tie-
ne, una pintoresca imagen de lo
que es Galicia. Sus noticias lo
ilustran claramente: «Los galle-
gos comen comida de gato»,
«Cura ataca a un grupo de nu-
distas», «Cura persigue a tiros a
una comitiva fúnebre», «Hijo
subnormal mata a su madre a
hachazos». Sin embargo, es cu-
rioso que no recojan: «Quince
mil estudiantes en manifestación
de enseñanzas medias convoca-
da por la Plataforma Aberta de
Estudantes», «Manifestaciones,
tractoradas y reivindicaciones de
la Plataforma para a Defensa do
Sector Leiteiro apoyadas masi-
vamente», «Universidad de San-
tiago en huelgas, manifestacio-
nes ante el rectorado».
Pero, como todos sabemos,
Galicia es «el último feudo de la
derecha», aunque las fuerzas y
partidos progresistas (incluso
nacionalistas, que existen, a pe-
sar de muchos) tengan mayor
respaldo,
Por favor, concédannos la in-
dependencia y a ver sien las pá-
ginas internacionales la informa-
ción es más diversa.
¿Quién es más pintoresco,
Galicia o «El País»?—Alba
Nogueira. Santiago de Com-
postela, Galicia.
24-4-87
Huelgas en Renfe
Si se tratara de un proble-
ma psicoanalítico diríamos
que el equipo editorial de «El
País» sufre de síndrome fe-
rroviario y aéreo. Cada vez
que el transporte público
convoca jornadas de huelga,
se descuelgan ustedes con
un editorial tendencioso, ma-
nipulador y, lo que es más
grave, reflejando desconoci-
miento de la materia.
Como trabajador de Renfe,
estoy harto de que sólo se ha-
ble de molestias al usuario, sin
hacer referencia al perjuicio que
la propuesta de la empresa pue-
da representar para el colectivo
de los ferroviarios, algo que no
parece importar a sus sesudas
cabezas. Las huelgas no son
gratuitas ni cómodas. La direc-
ción nos va a descontar ilegal-
mente, por encima de lo estable-
cido, parte del salario. Además,
son el instrumento constitucio-
nal (palabra que tanto les gusta)
que en última instancia utiliza-
mos para presionar en la plata-
forma reivindicativa. Para que
esta presión sea más eficaz es de
perogrullo que se escojan fechas
donde el alcance de la moviliza-
ción sea mayor (Semana Santa,
Navidades) porque ya me dirán
qué hacemos convocando una
huelga en febrero, cuando la in-
cidencia es mínima.— Miguel
Angel Guerrero Madrid. Ta-
rragona.
8-4-87
Defensa de
humanidades
Somos unos estudiantes
de letras que deseamos ma-
nifestar nuestra protesta
contra »el editorial de «El
Párs» del día 23 de marzo de
1987.
Aparte del encabezamiento
del editorial, La «fronda» univer-
sitaria, nos ha llamado la aten-
ción la acusación que se nos
hace a los estudiantes de inte-
rés corporativo. El corporativis-
mo, señor director, que defen-
demos los estudiantes de letras,
CARTAS
AL DIRECTOR
es, entre otras cosas, la parali-
zación de unos planes de estu-
dio en el bachillerato que su-
ponen no sólo la supresión de
horas lectivas de determinadas
materias, como señala su perió-
dico, sino también la práctica
desaparición de algunas asigna-
turas de humanidades.
Consideramos ineludible en
toda persona culta la defensa del
cultivo de las humanidades, que
es en esencia el cultivo y la preo-
cupación por el hombre. ¿Qué
sería del hombre sin la filosofía,
que contribuye a enriquecer su
pensamiento y a ensanchar sus
horizontes intelectuales? ¿Qué
sería sin la historia, que le re-
cuerda al hombre sus propios
errores y recoge la tradición de
nuestros antepasados? ¿Qué se-
ría sin el arte, la literatura, la len-
gua, que muestran el sentimien-
to, la reflexión del hombre y le
enseñan a expresarse adecuada-
mente y a ordenar sus ideas?
¿Qué sería sin las lenguas clási-
cas, verdadera alma mater del
pensamiento y de la civilización
occidentales? —Mikel Lare Mu-
ñoz y 24 firmas más. Salaman-
ca.
19-3-87
Huelga de médicos
Es verdaderamente lamen-
table ver publicado en el edi-
torial del 11 de marzo un aná-
lisis de la huelga de médicos
tan falaz, demagógico y lle-
no de verdades a medias que,
como todo el mundo sabe, es
la mejor forma de ocultar la
verdad.
En la nuestra, como en todas
las profesiones, pero no en ma-
yor medida, se dan casos de de-
fensa de privilegios y desinterés
profesional, pero pretender ocul-
tar tras estos casos aislados,
aunque sean unos cientos, el in-
terés de todo un colectivo por la
defensa de una mejor sanidad
pública no es sino una vileza: se-
gún datos del propio Insalud, la
mayoría de los médicos hospita-
EL PAIS
MADRID 28004-
Distinguida. amiga:
al Director".
blicación.
+ saluda cordialmente,
Miguel Yuste, 30 -28037 Madrid - Toleono 154380
Le agradezco el envio de su carta que fue, en su momento
seleccionada para su inclusión en nuestra sección de "Cartas
Sin embargo, los acontecimientos que conti-
nuamente se producen han pospuesto una y Otra vez su pu-
A estas alturas y debido al riempo transcurrido
no nos es posible darle cabida en las páginas de nuestro diatio.
mentando no haber podido complacerle en esta ocasión y
rándole mi agradecimiento por la atención que nos presta.
JUAN LUIS CEBRIAN
PROMOTORA DF INFORMACIONES:S: A PRISA!
10 de febrero de 1987
J
/
1/48)
Y)
Director
Otro de los modelos enviados al lector cuando se rechaza la
publicación de su carta.
2
Página 28 · ver la página
larios tienen una medía de edad
inferior a los 40 años, están mo-
tivados profesionalmente y ejer-
cen su actividad profesional ex-
clusivamente en el ámbito hos-
pitalario. Estos somos los que
ahora estamos en huelga. Curio-
so, ¿no?
Del bienhacer de estos profe-
sionales se ha derivado una me-
dicina científica y de calidad,
para cuyo mantenimiento duran-
te años, y de modo progresivo,
sólo nuestro interés ha suplido
las deficiencias materiales a las
que nos ha conducido una polí-
tica miope basada en criterios
exclusivamente de ahorro, lle-
vándonds a la actual situación
insostenible. Responsabilizar de
ello a los médicos es simplemen-
te absurdo: nosotros somos los
primeros en padecer las conse-
cuencias que el usuario aprecia
en una mínima parte de la que
es su realidad. Dicho sea de
paso, la inversión en sanidad fue
del 3,2 % del PIB en 1986.
Por otro lado, también se afir-
ma que la opción por gestores
no médicos está más que justi-
ficada. No cabe la menor duda.
Ahora bien, por lo que se protes-
ta es porque al mismo tiempo
desaparecen los únicos órganos
de cogestión de cariz democrá-
tico que existían, en lugar de
profundizar en su democratiza-
ción. Es fácil entender que in-
cluso el mejor gerente debe
atender a criterios médicos y
científicos, y no sólo a criterios
económicos, a la hora de tomar
ciertas decisiones, para lo cual
los médicos y el resto del per-
sonal no médico deben estar
presentes en los órganos de di-
rección y no sentirse exclusiva-
mente peones de un tablero, lo
cual conduce a una situación de
anomia y alienación profesional,
en la cual no estamos dispues-
tos a caer.— José Angel Rive-
ra Bautista. Madrid.
19-5-87
Desilusión y denuncia
Soy una chica de 24 años en
busca del primer empleo. Des-
pués de cuatro años apuntada
como parada en el Inem, se me
ofrece un curso de formación
ocupacional, y, pensando me
podría servir de algo, lo comien-
zo. Pero he aquí mi desilusión y
mi denuncia:
— Me encuentro con que los
profesores no son igualmente
parados como yo, sino pluriem-
pleados. Pienso que titulados en
paro los hay, y muchos.
— En clase, por boca de un
profesor, he oído que el curso
no sirve para encontrar un em-
CARTAS
AL DIRECTOR
Los textos destinados a esta sección
no deben exceder de 30 líneas
pleo, o sea, que no sirve para
nada.
— Se me incentiva con la re-
muneración de 10.000 pesetas al
mes (aunque no me las pagan
desde hace cinco meses); sin
embargo, a los mayores de 25
años (yo tengo 24) les pagan
32.000 pesetas. La edad en este
caso es tajante, no así la situa-
ción familiar, que no cuenta.
— Comenzamos las prácticas
del curso (auxiliar de clínica) en
una clínica privada, concertada
a través del Inem. He aquí ya mi
estupefacción; en la clínica te to-
man como mano de obra gratis
y con urgencia. De prácticas na-
da, vas a trabajar y de lleno.
Cuando pase este mes yo termi-
no, pero allí espera otra tanda de
parados que les solucione la es-
casez de personal para servir la
cena a señoras bien. Para qué
contratar a más personal, ya nos
tienen a nosotras gratis. Se acer-
can las próximas elecciones, se-
ñores del Gobierno, mi voto:
“abstención activa.
Sencillamente, no creo en na-
da.— María José Pastor, Ma-
drid.
13-3-87
Sida
Leo con asombro la columna
(«El País», 6 de marzo) en la que
Juan Cueto ironiza, con su
maestría acostumbrada, sobre
las consecuencias del fenómeno
del SIDA.
Sería interesante que el señor
Cueto nos explicara eso de que
le tiene «más pavor a la disua-
sión atómica que a la explosión
atómica». ¿Tiene algo que ver
ese originalísimo pensamiento
de Cueto con aquel tardío con-
sejo que nos dio desde estas
mismas páginas de «El País»
para que votáramos sí a la
+OTAN? Haciendo un paralelismo
con la frase citada, Cueto expli-
ca: «Le tengo más miedo al pá-
nico al contagio que al contagio
propiamente dicho». Ah, no,
con eso no se juega. Usted pue-
de contagiarse de SIDA, inclu-
so puede estar ya contagiado.
¿No tiene miedo a morir de
SIDA, de verdad? No bromee
con esas cosas. Hay mucha
28
gente que está muriendo de
SIDA.
Estamos muy hartos de com-
probar cómo” personas que
aconsejan a los demás no hacer
caso a las medidas de preven-
ción, no efectuarse el análisis se-
rológico, no preocuparse por ese
«invento de Reagan y el Vatica-
no», a la hora de la verdad usan
condón, se analizan la sangre
—eso sí, en una clínica privada
y con médico de su confianza,
no vaya a ser que les fichen—
y les aterra la idea de mantener
un contacto sexual de riesgo.
Pero lo que no desean para sí,
lo quieren, por lo visto, para los
demás.— Alberto Ciaurriz. Ma-
drid.
14-6-87
La huelga insana
Los conceptos vertidos en
su editorial La huelga insana,
publicado en «El País» del 16
de mayo, que descalifican de
un plumazo a los médicos
hospitalarios en huelga, me-
recen la repulsa de todo el
colectivo por su parcialidad y
poco rigor periodístico, Quie-
ro recordarle que los actuales
hospitales de la Seguridad So-
cial están integrados en un 80%,
por facultativos que en los años
71-72 apostamos y luchamos
por la estructuración y raclona-
lización orgánica de la medicina
hospitalaria. En aquella época,
mediante huelgas, conseguimos
potenciar y jerarquizar especia-
lidades médicas que hasta ese
momento eran practicadas con
.criterios individuales y alquimis-
tas.
Desde entonces, para mu-
chos facultativos que estamos
inmersos en esta huelga, la de-
dicación a este tipo de medici-
na ha sido absoluta y total, con
la creencia equivocada de que
las sucesivas Administraciones
garantizarían la continuidad de
la medicina que habíamos pro-
pugnado.
Es triste y desalentador que
un periódico maneje actuaciones
criticables e individuales de algu-
nos médicos para mentalizar a la
opinión pública de que esta
huelga persigue un interés cor-
porativo y egoísta. Todos los lo-
gros y avances científicos de la
medicina en este país han pro-
cedido de los esfuerzos de este
colectivo que he citado, que a
base de dedicación al hospital,
con horas económicamente no
evaluadas, ha permitido que se
beneficie la población en gene-
ral.
El probable corporativismo
que señala el editorial podría ser
desenmascarado fácilmente por
la Administración con unas me-
didas claras y precisas: a) po-
tenciación de los recursos hos-
pitalarios en un grado cuantifi-
cable y no de meras intenciones;
b) participación en la gestión
hospitalaria de personas con co-
nocimientos sanitarios adecua-
dos, que, mientras no se de-
muestre lo contrario, somos los”
médicos y personal de enferme-
ría; Cc) incentivación imaginativa
de la dedicación exclusiva, con
programas que eviten el deterio-
ro de la sanidad pública en be-
neficio de la privada,
Para que se cumplan estos
puntos, muchos de nosotros ha-
cemos huelga y no para hacer
«fortuna por las tardes...» O
«sustraer dedicación a los enfer-
mos del Seguro». Es indudable,
a mi entender, que «La huelga
insana» se convierte en «La opi-
nión insana» si desde las pági-
nas de un periódico no se abren
debates muy concienzudos y
matizados sobre los problemas
sociales que existen en este país.
Esta carta la firma un médico en
huelga, que ha dedicado los 18
años de su vida profesional ex-
clusivamente a la actividad hos-
pitalaria pública. —M.A. Nava-
rro. Médico del hospital de Bell-
vitge. Barcelona.
20-4-87
«Money»
Señor director, contesto a su
atenta carta de fecha 31 de mar-
zo. ¿Valen disculpas... padre cu-
ra? Si mi artículo sobre El bluff
de la guerra civil española no fue
publicado en su periódico fue
porque podía ser perjudicial para
los intereses económicos de la
empresa.
En este hemisferio capitalista
no rige más que un dios: money,
money, money. Y a eso hay que
supeditarlo todo, aun siendo
verdades como templos. Como
era mi artículo. Original y único.
Aceptamos, como borregos, lo
que nos manda nuestra querida
Europa, que siempre nos aban-
dona en momentos decisivos.
Por lo demás, he dejado de leer
su diario.— Francisco Etcha-
berry Amelivia. Laguardia,
Alava.
Página 29 · ver la página
LA REVISTA DE LA IZQUIERDA
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Página 30 · ver la página
«El País» y su cruzada
contra los enemigos de
la «democracia»
Para:defender la «democracia», «El País» no escatima recursos periodísticos. Pone en
juegó lo mejor y más experimentado por la prensa española y la del mundo occidental.
Al tiempo que destaca como un hábil desinformador y sembrador de confusión, practica
un periodismo comprometido de lleno en la llamada guerra psicológica contrasubversiva.
Sus funciones abarcan variados aspectos como los dedicados al sabotaje y descrédito de
cualquier movimiento social de protesta, huelga violenta o manifestación que altere el
orden público, así como orientaciones y llamamientos a la represión de aquello que
ponga en peligro o altere el orden legal de cosas establecido. Tan sólo pone un techo a
salvar la imagen democrática del sistema.
EL
esta labor:
L País» ha manifestado en
« E no pocas ocasiones tener un
compromiso que cumplir
frente al «fenómeno terrorista», al que
a veces ha calificado de principal ene-
migo de la «democracia». Para ello ha
venido apoyando la política que en este
terreno han desplegado los diversos go-
biernos. A la vez ha venido haciendo la
suya propia, sobre la base de esforzar-
se continuamente por imprimir un sello
particular a sus informaciones y opinio-
nes, un sello «más razonado e intelec-
tual», «inteligente, lejos de viscerali-
dades», como alguna vez ha dicho su
director.
En esencia, la trayectoria de «El País»
en este terreno no ha sufrido modifica-
ciones sustanciales desde la fundación
del periódico. En sus páginas se siguen
tergiversando los hechos, intoxicando,
desprestigiando, arrojando cortinas de
humo o preparando el terreno para la
actuación de las fuerzas de orden pú-
blico y sus medidas represoras. En nin-
gún momento el periódico ha dejado de
ceñirse exactamente a las normas y
acuerdos de la prensa sobre este tema,
siendo por lo demás cualificado ponente
en las conferencias y seminarios que se
vienen celebrando sobre el papel de la
prensa con respecto al «terrorismo».
Como ha venido sucediendo, sus
análisis continúan siendo minuciosos y
trabajados, sus opiniones terminan en
orientaciones múltiples, que justifica
con una supuesta representación del
conjunto de los ciudadanos y avala con
la opinión del jurista especializado, el
policía de élite, el estratega de gabine-
te o el familiar de una de las víctimas.
—
DIRECTOR: JUAN LUIS CEBRIÁN
Redacción, Administración y Talleres: Miguel Yuste, 40 / 28037 Madrid / (91) 7:
El edificio no fue desalojado, aunque
DIARIO INDEPEND
Una bomba de ETA ca
en unos grandes a
Quince personas murieron —entre ellas
dos niños— y 35 resultaron heridas, algu
nas de extrema gravedad, en el atentado
perpetrado ayer por la organización terro-
rista ETA en unos grandes almacenes de la
firma Hipercor, situados en la avenida 44 |
la Meridiana, de Barcelona. La bomba, que
estalló a las 16.12, estaba compuesta, |
gún fuentes de la Guardia Urbana, por U
gran cantidad de amonal. El explosivo f
Es posiblemente a partir del primer
gobierno socialista cuando, dentro de
toda esta labor, se decanta hacia la ta-
rea de lograr la máxima colaboración
ciudadana contra el «terrorismo», favo-
recer la reinserción social e instigar sin
tregua al gobierno, y en concreto a los
30
responsables de seguridad, a que lle-
guen a hacer realidad lo que tanto de-
sea y a veces ha manifestado: que «el
terrorismo quede arrinconado hasta los
espacios estrictamente marginales que
le corresponden» (Del editorial del 6 de
enero de 1987).
Página 31 · ver la página
A este respecto, las llamadas a la co-
laboración ciudadana han experimenta-
do un salto espectacular. Porque «En
cualquier caso —declaraba en un edi-
torial del 25 de mayo de 1985— ante la
ofensiva terrorista es ineludible la cola-
boración ciudadana»; y para eso hace
propaganda tendente a animar a los ciu-
dadanos para que hagan de policías y
chivatos de sus comunidades de veci-
nos, sus centros de trabajo o sus luga-
res de estudio, a que respeten escrupu-
losamente las medidas de control de la
población y soporten estoicamente los
registros masivos o los bloqueos de las
vías públicas: *Por ello, «El País» recu-
rre a argumentos morales, de «sentido
común» e incluso filosóficos para que
los ciudadanos colaboren y los «terro-
ristas» se reinserten en la sociedad. De-
claraba con insistencia que un colabo-
rador de la policía o de la magistratura
no es un chivato; simplemente es al-
guien que cumple con su deber. De ahí
que «La colaboración necesaria con los
agentes de seguridad y la victoria mis-
rrespondencia o teléfonos, incluso,
«sospechosa de connivencia con los
GAL», que perder la «democracia».
Por otra parte, el apoyo a la política
gubernamental ha llegado siempre pun-
tual, sobre todo cuando «los resultados
se ven», aunque siempre haga llama-
mientos a «no embriagarse con los éxi-
tos». De ahí que haya valorado positi-
vamente como el que más, temas tales
como los acuerdos conseguidos con
Francia en materia de extradiciones o la
promulgación de la política de reinser-
ción social. A este efecto declaraba:
«Felipe González ha alcanzado el obje-
tivo que ninguno de los anteriores go-
biernos, pese a sus esfuerzos, había
llegado a conseguir» (Del editorial del
día 16 de junio de 1984 a propósito de
unas extradiciones realizadas por el go-
bierno socialista francés). O cuando
proclama en otro editorial de agosto de
ese mismo año: «La iniciativa del presi-
dente y del ministro Barrionuevo se ins-
cribe verdaderamente en lo que se lla-
'AIS
E DE LA MAÑANA
/ Precio: 60 pesetas. Con suplemento semanal: 100 pesetas / Año XII. Número 3.724
ada anónima avisó antes de la explosión
MADRID, SÁBADO 20 DE JUNIO DE 1987
15 muertos y 35 heridos
cenes de Barcelona
locado en un coche, un Ford Sierra, roba-
, en San Sebastián el pasado 16 de febre-
, estacionado en el segundo sótano del
ificio, dedicado a aparcamiento de clien-
sión, a las 15.15, un comunicante anónimo
que dijo hablar en nombre de ETA llamó a
la Policía Municipal avisando de la coloca-
ción del artefacto, aunque sin precisar el lu-
s y vecinos. Una hora antes de la explo-
gar concreto.
ma sobre el bandidaje político no pasa
por ningún desarme moral de la demo-
cracia» (25-5-85). Es preferible, por tan-
to, una policía o guardia civil reiterati-
vamente denunciada por prácticas de
torturas, por intimidaciones o allana-
mientos de viviendas, violaciones de co-
ma la política del cambio» (esto referido
a las medidas de reinserción social).
Se asiste también a llamamientos fre-
cuentes para que se desechen prejuicios
a la hora de enfrentarse al «terrorismo».
En este sentido decía en el editorial del
día 18 de septiembre de 1986, titulado
31
20 de junio de 1987
EL PAIS
PROMOTORA DE INFORMACIONES, DOCIEDAD AMÓNELA (PPRLA)
ETA contra todos:
todos contra ETA
El mensaje de estos pirómanos a sueldo, jaleados
desde algunas tribunas y desde la cobardía intelec-
tual de frustrados escritores y desamparados cléri-
gos, es claro: la amenaza no se refiere ya sólo:a deter-
minados cuerpos de seguridad, a las Fuerzas Armadas
del Estado, a empresarios que se resisten a pagar pro-
tección a la mafia etarra o a quienes abandonan las pro-
pias filas de la organización ETA. Toda la población,
sin distinción de creencias o edad, parece haberse con-
vertido ya en un objetivo que estos indeseables han
colocado en el centro de sus proyectos macabros.
Y por lo mismo toda la población, a través de sus órga-
nos de soberanía, debe saber responder con contunden-
cia y serenidad a la amenaza. Pero para eso se necesita
un liderazgo político que atienda más a las inquietudes
y preocupaciones de la calle y menos a sus propias en-
soñaciones.
De hecho, si se comprueban indolencias o ineptitudes
por parte de la policía en esta materia el responsable de
ellas no puede ser únicamente, por más tiempo, un co-
mandante despistado y un delegado del Gobierno poco
activo. El responsable político directo es el señor Ba-
rrionuevo, y si la testarudez de otros lleva a no cesarle
es su propia dignidad moral la que le debe obligar a irse.
Que no se diga que no debe hacerlo en los momentos
difíciles. No estamos ante un concurso para saber qué
político es más resistente sino ante una situación que me-
rece mayor sangre fría, más inteligencia y otra imagina-
ción política.
No resulta posible seguir ignorando el sentido de la
cobertura ideológica y política que HB viene pres-
tando a ETA en su desesperada huida hacia adelante.
Lo de menos es saber si realmente todos o sólo una pe-
queña parte de los votantes de Herri Batasuna apoyan
subjetivamente barbaridades como la de ayer. Lo indu-
dable es que ETA interpreta esos votos como una auto-
rización para seguir cometiéndolas. Y aunque hubieran
sido no ya 300.000 sino tres millones los votos obtenidos
por HB, no variaría la consideración moral que merecen
los autores de la acción de ayer; del mismo modo que
los votos obtenidos por el Partido Nacional Socia-
lista alemán en 1933 no modifican en nada la cata-
dura moral de Hitler, la Gestapo y todos sus cóm-
plices.
«De la ley y el orden»: «El problema del
terrorismo plantea a los Estados demo-
cráticos dificultades enormes y, por lo
tanto, ninguna ingenuidad o falsa bue-
na conciencia es permisible para actuar
ante él».
Los dos gobiernos socialistas habidos
hasta ahora, como los anteriores de
UCD, saben muy fin de la función de
crítico contumaz a sus gestiones cuan-
do las cosas no van como «El País» de-
sea. Barrionuevo ha sido blanco de al-
gunas de sus reprimendas editoriales
más sonadas. Así, por ejemplo, le re-
cuerda en un editorial de julio de 1986:
«difícilmente podrá encontrar ahora dis-
culpas porque tiene en sus manos los
resortes que tantas veces pidió»; des-
pués le hace todo un repaso de esos re-
sortes: «El pacto entre nacionalistas y
Página 32 · ver la página
«El País» y su cruzada
socialistas vascos. El compromiso del
Gobierno Vasco y del PNV por la lucha
antiterrorista. El endurecimiento de la
ley antiterrorista por parte del gobierno
actual. La estrecha colaboración de
Francia (...)»; al final concluye soste-
niendo que «se acabaron los pretextos,
el Ministro del Interior tiene ya todas las
cartas en la mano».
7 En otras ocasiones es al gobierno en-
A tero al que censura. Por ejemplo, el 22
de junio de 1986, a raíz del atentado que
costó lá vida al exgeneral de la guardia
civil Atarés Peña, declaraba: «Es exas-
perante que el gobierno proclame su
profunda preocupación por el fenómeno
terrorista y; sin embargo, se asiste a la
reiterada incompetencia de su sistema
de seguridad».
«Los frentes del conflicto social»,
éste fue el titular de cabecera de la nue-
8 de julio de 1987
EL PAIS
PROMOTORA DE INFORMACIONES, SOCIEDAD ANÓMIMA (PRISA)
. .,
*Balkanización” peruana
Alan García preside un país que sufre desde hace unos
años un virtual estado de guerra, tanto social como mili-
tar, que produce un comienzo de ba/kanización en la vida
del país y, eventualmente, en el Estado peruano.
La democracia aprista libra una guerra visible contra
los terroristas de Sendero Luminoso, en la que los pode-
res públicos se hallan estancados en la lucha contra la
disidencia; una guerra no declarada que se expresa en
la desagregación primero de la sociedad, visible en el ha-
cinamiento de pobladores en la periferia limeña, donde
las tensiones sociales, la acción del terrorismo y la repre-
sión militar, incontrolada en ocasiones, convierten a la
capital peruana en una réplica de Beirut en el Pacífico la-
tinoamericano.
En este contexto se produjo el triunfo de Alan García,
el líder renovador del movimiento aprista, una izquierda
histórica que se alzaba con la imaginación de los perua-
nos como un intento de tercera vía. Entre el marxismo
caribeño de Fidel Castro y los regímenes de demo-
cracia nominal sometidos a Washington, surgía un
nuevo líder que prometía desarrollo, democracia y
progresismo, manteniendo al Fondo Monetario In-
ternacional a raya, y a Moscú y a Washington, en
su sitio,
A los dos años de ese esperanzador comienzo, el Ejér-
cito ha obtenido importantes parcelas de decisión para
llevar el combate contra el terror; los presuntos respon-
sables de las matanzas de los penales están pendientes
de juicio en algún lugar secreto, y Sendero Luminoso pro-
clama descaradamente su objetivo de las 40.000 muer-
tes necesarias para el establecimiento de un marxismo.
indigenista en el país. En el lado del haber cuenta, sin
embargo, la lucha contra la inflación, en la que se han
obtenido los primeros resultados; un esfuerzo honrado
y visible por mejorar las condiciones de vida de los mar-
ginados, sobre todo en el campo de la sanidad y la esco-
larización, y la indudable capacidad e instinto político del
presidente.
En medio de ese peligro de ba/kanización de la socie-
_dad y la vida política del país, Alan García goza de una
considerable estimación, no sólo ante su opinión nacio-
nal, sino en el gran marco latinoamericano. El fracaso de
esta experiencia, por otra parte, cerraría un ciclo de de-
recha e izquierda más o menos tradicionales, que pro-
yectaría una conmoción a todo el continente. El único
beneficiario sería Sendero Luminoso.
va sección que inauguró «El País» para
tratar toda la avalancha de luchas y pro-
testas sucedidas en el último año, tan-
to las de carácter laboral como social.
En esta especie de sección de urgencia
ha venido dando su particular visión so-
bre los conflictos, haciendo su política
de enemigo declarado de la ¡legalidad
en favor de «recurrir a los cauces lega-
les para resolver los conflictos entre el
mundo del trabajo y el capital».
Hacer frente a la
conflictividad social
En sus editoriales aparece como un
notable sindicalista amarillo, llama cons-
tantemente al diálogo y a la solidaridad
entre todos para hacer frente a la crisis
económica y las desigualdades sociales.
Quizás haya sido por eso por lo que le
parece «completamente lógico que el
gobierno socialista apoye a los banque-
ros o que éstos apoyen al gobierno so-
cialista» (marzo de 1987, a propósito de
una conferencia de Cebrián en el Club
Siglo XXI), dando, así, ejemplo de «diá-
logo y solidaridad». Naturalmente, los
resultados negativos en cuanto a baja
de salarios, aumento del paro, etc.,
nunca se relacionarán en sus páginas
con esos pactos propiciados por los sin-
dicatos desde el mismo comienzo de la
transición o con esa supuesta solidari-
dad que carga el peso de la crisis eco-
nómica sobre los trabajadores.
Aunque generalmente no oculta su
inquietud por lo que sucede, no tolera
que el ejecutivo pierda los estribos en-
tre los acontecimientos que le desbor-
dan. Por eso el 12 de enero del presente
año le quiere dar una lección al gobier-
no de cómo debe conducirse en unos
momentos en los que «no hay sector
que no esté en huelga». A continuación
declara: «El gobierno ha reaccionado
con desconcierto, Pero Felipe González
no debería maravillarse por lo que está
pasando. Ningún gobierno puede igno-
rar, si quiere sobrevivir, las demandas
crecientes (...) Gobernar es elegir, en un
marco de recursos limitados, entre op-
ciones alternativas y debe saber que la
distancia entre unas demandas en pro-
gresión geométrica y una capacidad li-
mitada para responder a ellas es hoy en
todo el mundo, el principal problema de
las democracias (...) Pero lo que no pro-
cede en ningún momento es la rabieta
de los gobernantes».
El empleo prolongado del recurso a la
huelga por parte de los obreros u otros
trabajadores, hace que «El País» se lan-
ce a decir cuándo éstas son necesarias
y cuándo no lo son; de ahí que mani-
fieste, por ejemplo, «la huelga es cierto
32
que es un derecho incuestionable, pero
cuando se ejerce, como ahora, para
arrancar subidas salariales por encima
del 5 % acordado por el gobierno, pa-
rece de dudosa oportunidad el recurso
a un arma tan contundente» (28-3-87),
En algunos casos llama a reprimirlas,
como sucedió con respecto a las huel-
gas de los trabajadores de Avicaco en
el editorial del 29 de abril de 1987; en
él, dice: «Nos encontramos, pues, ante
un caso de manifiesta ¡legalidad que
permitiría a la Administración adoptar
medidas excepcionales para atajar el
conflicto». Con respecto a los aconte-
cimientos de Reinosa, critica a los obre-
ros por salirse de la legalidad y dice que
sus luchas «no quedarán como ejemplo
de sindicalismo maduro y responsable»
(17 de abril de 1987).
En algunos momentos trata de asfi-
xiar la resistencia obrera y sembrar la
desmoralización mintiendo descarada-
mente. Esto se vio en el editorial del día
2 de diciembre del pasado año que tra-
ta del sector de los astilleros, posible-
mente uno de los más afectados por las
reconversiones y el que durante años
viene ofreciendo la resistencia más en-
conada.
Aquel editorial fue concluido de la si-
guiente manera: «La mayoría de los es-
pañoles, especialmente los jóvenes,
considera que el plan llevado a cabo en
los astilleros ha sido una medida inevi-
table y necesaria y una decisión benefi-
ciosa a escala nacional».
La mentira y la calumnia son moneda
corriente en las páginas de «El País»
para tratar informativamente los conflic-
tos sociales y laborales; mineros borra-
chos, médicos corporativistas y privile-
giados, campesinos manejados por la
derecha, estudiantes azuzados por los
«ultras» de uno u otro signo...: ésos son
los que provocan los conflictos, según
Cebrían y sus «plumitas».
Especial atención ha dedicado al pa-
sado conflicto estudiantil ante la exten-
sión y radicalidad de sus protestas. Así
fue cómo en un editorial de marzo de
este año, mostraba su desacuerdo con
esas luchas y llamaba a «acatar la lega-
lidad académica, ya que otra cosa es
pretender ignorar todo el complejo pro-
ceso político que dio lugar a la Reforma
Universitaria o que se cuestione desde
un asambleísmo más propio de épocas
en las que se carecía de los derechos bá-
sicos más elementales, la legitimidad de
una ley, que ha pasado además por el
Tribunal Constitucional».
También se permite decir a los estu-
diantes dónde deben realizar las luchas:
«El marco de los estudiantes en la Re-
forma es el de cada universidad, allí ey
Página 33 · ver la página
L PAIS
DIARIO INDEPENDIENTE DE LA MAÑANA
Redacción: Administración y Talleres: Higuol Yusto, 40 / 28037 Masia /:0%:31 734 30 00 / Precio. 60 pesetas / Año XIL Mor
ARECTOR: AAN LL CEBPAN
mM
Madrid rechaza el trat previsto al aeropuerto del Peñón |
|
España condiciona los
acuerdos aéreos de la CE
al problema de Gibraltar
España su aprobación de la de la Comuni
Europes (CE) sobre liberalización del tráfico néreo, que hoy dísevteo
enL los de Ti de los doce. al
so con el Reino Unido sobre Gibraltar. El Ministerio de Asuntos Exte-
riores español pretende que el aeropuerto del Peñón, considerado por el
Reino Unido como un neropuerto regional de tercera categoría, quede
excluldo de ta directiva de la CF —que ulebe ser aprobada por unanimb-
dnd—, pues aceptar su Inclusión eq paca Madrid a un recuno-
cimiento implícito de la soberanía británica sobre el Peñón.
La liberalización de la aviación
comercial en la CE aupondrá, de
ser aprobada, la posibilidad de
estableceMvuelos regulares imte-
europeos entre neropuertos de
primera categoría y aeródromos
Fegionales can aparalos cuya cay% — La posición española se basa
pacidad no exceda de los 10 pa, en que el terreno en el que está
aleros $ construida la pista de aterrizaje
La negocinción para someter de Gibraltar no fue cedido por
al transporte aérco a la libre ix al Reino Llnido enel Tra
competencia empezó hace casi ccht, de 1815 (por el
he paso soberania |
HOY, EN EL PAIS a fuclusión del aero.
El Gobierno uo amplía
puerto del Per
mumtaria significa:
el período de Lres
años para los contratos |
ub año, pero la diplomacia espa:
Mola parese que sólo se ha pan
cado una semana ames de la
cha prevista para la conclusión
del acuerdo el problema de Gi
braltar,
+lo copsidera un acty
laborales temporales
Manuel Chaves. ministro de
Trabajo, afirmó ayur ante la
Comision de Empleo del Con.
risa ipulados que al
Gobierno no ampliará el pe:
rivdo de vigencia de Jos cow
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Página 15
Gobierno peru
pues en pleno al anune
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1 (APRA), en el poder
Págima 2
reuniro eo jullo cn
Washington para preparar el
acuerdo sobre los curumisiles
Los funcionarios de la
El director del INF hace:
llei] alos ciudadanos
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delos fallos del censo elccroral
Página 19
Administración de justicia
inician dos días de huelga
vales El siguióla convoc
su “adamente — segín la Asocir
11.000 funcionarios Inu» «ue — de Inspectores de Finanzas del
El presidente peruano Alán García recibe un tratamiento preferente en el periódico. Alán
Las indemnizaciones por cada
| fallecido en Hipercor serán
de unos 10 millones de pesetas
lebe particular por los fallecidos
Mientras empezaban a tra:
|. atentado en el hipermercado de
Rareelana Sean el
García, para «El País», es el modelo ideal de dirigente latinoamericano, situado entre el
marxista Fidel Castro y el dictador fascista Pinochet.
donde debe darse la batalla» (23-3-87),
porque «El País» no podía consentir que
se adueñaran de la calle como lo hicie-
ron. No faltaron tampoco gran cantidad
de alusiones para poner a los ciudada-
nos en contra de las protestas, por eso
manifestaba el 28 de enero de 1987:
«Los ciudadanos, que en un porcentaje
muy alto manifestaban su apoyo gené-
rico a las posiciones que han expresa-
do los estudiantes, tendrán dificultades
para entender cómo se sigue cortando
el tráfico, destruyendo escaparates y
mobiliario urbano, dificultando, en su-
ma, la vida cotidiana de la ciudadanía».
Reprimir, pero salvando la
imagen de las instituciones
Las llamadas a la represión del «te-
rrorismo», a sofocar las luchas de los
obreros, estudiantes o de cualquier otro
sector que perturbe el orden y la convi-
vencia, han ido acompañadas de adver-
tencias constantes a hacerlo siempre sin
que comprometa la credibilidad del sis-
tema, su imagen y las formas de que se
rodea. En muchas ocasiones ha critica-
do a los responsables de los cuerpos de
seguridad por su torpeza y en otros ca-
sos ha intentado justificar las actuacio-
nes represivas y lavar la cara de las ins-
tituciones encargadas de practicarla.
De este modo, cuando trata el tema
de la tortura, lo hace de tal manera que
nunca quede en entredicho la honora-
bilidad de los cuerpos de seguridad. Ma-
nifiesta, en todo caso, que los culpables
sólo son determinados individuos o res-
ponsables muy concretos, «residuos an-
tidemocráticos del anterior régimen». La
generalización de esta práctica queda
descartada por «El País», porque «Hoy
[as leyes de la democracia protegen por
igual a los demócratas que a los que no
lo son» (editorial del 4 de abril de 1987).
Sostiene que la sección especial de
la Audiencia Nacional, dedicada al «te-
rrorismo», imparte juicios justos, con el
habeas corpus por delante y todas las
garantías procesales de un «Estado de
derecho». Ante las frecuentes protes-
tas de los abogados defensores y las de-
nuncias de los encausados por la forma
de realizarse los juicios, ya que no ha-
cen falta pruebas para condenar y se ig-
33
noran las torturas habidas en el tiempo
de detención declara que «ya no esta-
mos en el tiempo en que una declara-
ción arrancada o inventada en comisa-
ría fue suficiente para enviar a miles de
españoles a la cárcel, el exilio o incluso
al paredón».
Con respecto a la cuestión de los
GAL, el diario se fue limitando durante
mucho tiempo a ir informando de sus
asesinatos pero sin entrar en valoracio-
nes o análisis. En algunos casos rema-
taba sus trabajos condenando la violen-
Cia venga de donde venga. Solamente
a toro pasado, cuando los GAL habían
consumado más de veinte asesinatos y
su actuación había cumplido los objeti-
vos y ya estaba complicando de lleno
al gobierno francés y, sobre todo, a los
servicios policiales españoles, cuando
todo el mundo los equiparaba a los
cuerpos parapoliciales semejantes a los
escuadrones de la muerte que operan
en algunos regímenes de América Lati-
na, decide cambiar de táctica. Había lle-
gado la hora de dar carpetazo y prote-
ger la imagen del Estado a toda costa;
para ello proclama que el gobierno tiene
que ser el primer interesado en demos-
trar lo injustificado de las sospechas que
recaen sobre él.
En el editorial del 11 de abril de 1986,
llama sobre los peligros que encierra la
actuación de los GAL con estas pala-
bras: «El Estado de derecho se debilita
cuando en aras de la eficacia, se des-
viste de la condición moral y utiliza no
importa qué medios para combatir la
violencia». ¿Por qué no decía eso cuan-
do, uno o dos años antes, azuzaba al
gobierno para combatir como fuese al
«terrorismo»?
Posiblemente los acontecimientos re-
presivos que vivió la población de Rei-
nosa, sean los que más tinta han obli-
gado a verter a «El País» en los últimos
meses para salvar la imagen de los cuer-
pos de seguridad, en concreto de la
guardia civil. En todo caso, informaba,
la culpa de que haya habido centena-,
res de personas maltratadas o la del mis-
mo obrero asesinado se debe a la «in-
competencia» de determinados núme-
ros de ese cuerpo y de alguno de sus
jefes locales.
La responsabilidad por lo ocurrido en
aquella población, según el periódico,
no tiene nada que ver con lo que exige
la ley; por eso declara: «el comporta-
miento de la guardia civil fue incompa-
tible con la misión que la ley atribuye a
las fuerzas de seguridad». Más adelan-
te llamaba la atención al director gene-
ral de la guardia civil para que no de-
morará más sus explicaciones sobre lo
sucedido, ya que eso «daña la imagen
de algunas instituciones democráticas»
(editorial de mayo de 1987).
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4
El tratamiento de la noticia
en «El País»
Hojeemos cualquier número de «El País»; tras la sección
de «Internacional», y nada más encontrarnos con la
. sección titulada «Opinión», las noticias relativas a
cuestiones políticas generales —o conflictos sociales que
rozán lo político— dominan claramente el conjunto del
periódico. Después, el nivel del periódico comienza a
descender: noticias locales, el batiburrillo de «Sociedad»,
ENTRO de este apartado de noti-
D ciario político (que, repetimos,
viene encuadrado dentro de las
secciones de OPINION y ESPAÑA) las
- ELPAIS.
Morir en Riaño
En la historia de Riaño no ha faltado un escrupu-
loso respeto jurídico, pero se ha carecido de la ha-
bilidad política para hacer menos inaceptable a los
vecinos el abandono de su arraigo y más compren-
sible a la sociedad la conveniencia de una decisión
siempre cruel. En el proceso de expropiación, los veci-
nos han podido alegar ante los tribunales, han recibido
las indemnizaciones correspondientes —cifradas oficial-
mente en 14,000 millones de pesetas— y sus viviendas
han sido sustituidas por otras que, si no emocionalmen-
te equivalentes, lo han sido en valor material. Muy pro-
bablemente, una parte de las protestas vecinales serían
de todos modos imposibles de aliviar; pero no es desca-
bellado pensar que si las indemnizaciones, en casos de
graves daños materiales y morales como éstos, fueran
más altas, los enfrentamientos no habrían revestido la di-
mensión, a veces patética, que ahora alcanzan.
Poco sentido tiene seguir discutiendo sobre el acierto
O no de construir el embalse. Los Gobiernos que se han
sucedido desde 1965 no han enmendado la decisión de
llevarlo adelante. Se arguye un beneficio para 83.000 hec-
táreas de terreno que podrán ser regadas con sus aguas,
aparte de la eliminación de los peligros de catástrofe con
que todo río peninsular amenaza. Quienes están en con-
tra replican que, al margen de los daños que la obra pro-
duce en el entorno natural, los posibles beneficios eco-
nómicos podrían obtenerse con obras alternativas. La
falta de un verdadero debate técnico ha fomentado
la demagogía revestida de invocaciones ecológicas
y. al fin, una mayor dureza en las posiciones. Si los
vecinos no tenían bastante ya con la expropiación,
les ha caído también una utilización política y has-
ta naturista encima. ¡
deportes, etc.
noticias dedicadas a lo que podría de-
nominarse «Política institucional» tienen
una preponderancia casi absoluta: infor-
mación parlamentaria, actividades del
Gobierno, declaraciones de políticos y
personalidades, etc. Baste como ejem-
plo el ver que en período electoral (co-
mo el que antecedió a las pasadas elec-
ciones municipales, autonómicas y al
Parlamento europeo) «El País» viene a
dedicar entre cuatro a seis páginas (un
7% del total de páginas del periódico)
a «animar» en lo que le toca el cotarro
electoral. Esto también nos sirve como
punto de referencia de qué clase de no-
ticias políticas interesan a «El País», fun-
damentalmente, aquellas en las que, de
una u otra forma, siempre sale prestigia-
do el sistema parlamentario de que dis-
frutamos. Naturalmente, también va-
mos a observar en sus páginas el fenó-
meno contrario: aquellas noticias de ca-
rácter político que, de una u otra forma,
atentan o disminuyen el valor de nues-
tras instituciones democráticas también
van a recibir un tratamiento «especial»
—desventajoso siempre— desde sus
páginas.
La noticia política o el sutil
juego de presentar una cara
ocultando la otra
Para Juan Luis Cebrián y su equipo,
lo que pasa en nuestro país es, exclusi-
vamente, lo que nos cuentan en su
«País»; dicho de otra manera, lo que de
todo ello opinan el gobierno, el rey, el
Parlamento, la oposición «leal», los em-
presarios, sindicatos, personalidades
«El País», encargado de dar la versión
oficial de la realidad.
34
«de reconocido prestigio», etc. Por el
contrario, toda aquella información que
no emane de estas fuentes «democrá-
ticas» —y, por lo tanto, fiables— es con-
denada al silencio o, en su defecto, aho-
gada por el cúmulo de argumentos en
contra. En definitiva, las noticias ema-
nadas de la «España oficial» silencian lo
que piensa u opina la «España real».
Así, por ejemplo, la integración en la
CEE o la OTAN, la crisis económica, el
paro o la conflictividad laboral, entre
otros, son temas donde se recoge ma-
yoritariamente la opinión de estos sec-
tores «oficialistas», convirtiendo las pá-
ginas del periódico en un reflejo del jue-
go parlamentario. El señor Presidente
del Gobierno dice que... («Hemos ba-
jado la inflacción a la mitad. Hemos ini-
ciado la reconversión y la modernización
del tejido industrial del país» «El País»,
17-X1-85), mientras Adolfo Suárez sugie-
re que... («el Gobierno, no debería olvi-
dar la posibilidad de renegociación de
las condiciones de incorporación de
nuestro país a la Comunidad Euro-
pea...» «El País», 25-11-87), a la vez que
Oscar Alzaga critica.. («la falta de aus-
teridad en el gasto público. Reprochó al
Gobierno que se lave las manos en la
búsqueda de una posible concertación
social, ya que puede influir en la conse-
cución de un acuerdo entre los empre-
sarios y los trabajadores...» «El País»,
27-11-87), todo lo cual da como resulta-
do que «González pretende un pacto so-
cial para toda la legislatura» (titular de
«El País» el 29 de mayo de 1987). Fren-
te a toda esta «realidad», la conflictivi-
dad social y laboral aparece como algo
marginal, excepcional, de crónica de su-
cesos. A la vez, la otra «realidad», que
significan causas sociales o económicas
de los conflictos o cambios en las deci-
siones gubernamentales, no aparece por
ningún lado o aparece desligada de esos
afectos.
En general, el lector de «El País» siem-
pre estará en desventaja para poder for-
Jjarse sus propias opiniones (siempre que
éstas sean divergentes con las del pro-
pio periódico). Si quiere enterarse, por
ejemplo, de cómo nos va desde que en-
tramos en la CEE, nunca encontrará en
las páginas de «El País», junto a las opi-
niones «institucionales» (véase del Go-
bierno o la oposición, de los banqueros
Página 35 · ver la página
ECONOMÍA E] ¡ PAIS TRABAJO
Felipe González cierra hoy con José María Cuevas la serie de entrevistas preparatorias del acuerdo
Dimisiones en
la cúspide de Toshiba
ROBOLFO SERRANO, Madrid
La entrevigta que hoy mantiene el presiden:
te del Gobierno, Felipe Gonxález, con José
María Cuevas, presidente de la CÉOE, mar-
cari el final de los escuentros que el jete del
José María Cuevas, presidente
de la patronal CEOÉ, será reci
bido hoy por el presidente del
al
Reticencias de los interlocutores sociales
sobre el pacto social propuesto por el Gobierno
Ejecutivo la celebrado con los Interlocnto-
res sociales para conseguir un pacto en el
ue sólo parece confiar el propio González.
Si ea UGT la propuesta de acuerdo ba sido
recibida con escepticiamo, en CC OO — ise
por la venta de
tecnología a la URSS
aEncias, Madri
E presideme y el director gene
vale la mulunacional japonesa
dela clectrónica Toxhiba Corpo
rason presentaron ayer 3u dim
Sión trs el escándalo provocado
En Estad por la venta
Se tcenologín militar avaniada a
la Unión So
La dimisión de los dor alos
directivos de Toshiba se precip
(8 tras la deciión del Senado
mecaa co eno dura batalla por el cootrel del
sindicato— nadie lo cree poxíble. Y la
CEOF está dispuesta a cobras caro por res-
paldar la política ecosómica y social ea los
próximos tres años.
10, Felipe Ge
entrevista se incluye dentro del
proceso preparatorio de las ne-
gociaciones de un próximo pac-
1 social, Loz interlocutorez so-
ciales no creen posible el acuer-
do. Los llamamiento de Gonzá-
lez han chocado con la indie-
fencia o el especticirmo.
% El presidente del Gobierno
se ha reunido ya con Nicolás
Redondo, secretario general de
UG'h y Marcelino Camacho,
máximo dirigente de CC 00.
En ambos encuentros Felipe
Gonuilez se ha ofecido ah:
gociar las grandes cuentad de
los Presupuestos Generalesiicl
tica de solidaridad con una po-
lítica industrial competitiva.
En el esquema de Felipe
González, la falta de acuerdo
social ha sido contraproducen:
le en 1987. Y posiblemente en
Moncloa se ha lo a la
conclusión,
sultados del comportamiento
del IPC, que la batalla salarial
ha sido un tanto inútil
presarial. Nadie zabe cómo
conseguirlo. Y por lo que diri-
co
.. El prosidente del Goblerno, Felipa González (ala derecha) an una de sus entrevistas con José Mería Cuevas.
pecial hincapié co el abarata-
miento del despido, el manteni-
norteamericano de prohibir du-
rante un período de 2 a 5 años las
ventas de productos Torhiba
—copladoras, videos y televiso-
res— en los Estados Unidos,
prohibición que aupondrá para la
moltinacional pérdidas estima»
das entre los 3.000 y los 4.000 mi-
llones de dólares. Toshiba efec-
tún en EE UU el 107 de su factu-
ración mundial. La firma estatal
"noruega Kongaberg Vapeafabrik
ha recibido el mismo canigo y
por idénticos motivos.
La decisión de los senadores
norteamericanos ha desenterra-
do el papel del COCOM (comité
de vigilancia para la exportación
e A
orerente dé»
viltica maquinaria de control mu-
Américo y sus programas informá-
ticos capaz de fabricar hélices
para submarinos prácticamente
Los empresarios tienen en-
re sus caciones algunas
nor llegaban gran vent:
deseos de lleg gn que ver con lo que persiguen
cial. Sobre el contenido ha sido los empresarios.
más cauto, aunque por lo que él Cuevas leva una larga lista
mismo ha dicho públicamente — dercivindicaciones a la reunión
habría que intentar una mejora — de hoy. Perdida la batalla del
despido libre, la CEOE hará es-
del reparto del excedente em-
£. 5, Muérid | duras incluso los sectores
CEOE no hará llegar hoy a
sus virtudes, la paciencia. Y
puede esperar a las negociacio-
"nes con los responsables direc- se
tos de cada área.
El difícil camino de la concertación
ahora, no parecen conjugar de-
ganen d la CEOE han dejado. miento de la comatacón en. que quisican vs plasmadas | Aunque no 1ctemos respon
Easlucie hasía ahora, lo más precario y la rebaja delas uo: Sormativamente: la reducción hd directa, como compañía
Felipe quiere pacta bable es que la iden dela so- las de la Seguridad Social delas S mais Tos Corporation le
Felipe Gonzállr, hasta ahora, Hdaridad que anima el lama — Pero son lemas que proba- les y la Nlenblización del mer
ha mostrado miento de González, nada len. blemente el presidente de la. cado de trabajo. En los dos car
sos, se trata de peticiones ya
viejas, La primera está.
camente garantizado, y entre
las varias lecturas que tiene la
americano de Defensa, Gaspar
Weimberger, ha manifestado que
esas ventas han causado un daño
importante a
-gunda, puede encajar.
con los deseos de la patronal.
EEUU y Japón.
E Gobierno japonés
ha impuesto ya su castigo a Tos-
hiba Machine, prol ]
muchas dudas. Tampoco los
Las dificultados para un pacto | másradicalizados masiado con lo que quiere el | corilistas se distinguen por su lizado todas las
social son distintas y variadas | xocialista. Gobierno. La CÉOE se pre- | inclinación al pacto.
según cada uno de los interlo- | — El pacto social es impensa- | punta cuál es el fondo de la | Asi, as da por seguro que doptada porel Sena:
colores sociales, y van desdela. | blesin UGT. Y es impensable | propuesta de González, y | CCOO participará en las ne: | do debe ser aprobada por la Cá.
desconfianza y el escepticismo | sin CEOF. Ambos saben que | cómo exacta- | gociaci inares —si y porel
con que UGT se enfrenta a las
negociaciones, hasta las razo-
nes políticas que impide a
CCOO firmar ua acuerdo
como el que propone el presi
dente del Gobierno, La CE
úienen, cada uno por separado,
“ambos juntos, la llave de cual:
bajo, decia hace unos dias que
la falta de un pacto tampoco
mente la idea expresada por el
presidente del Gobierno de
destinar parte :á ñ
empresarial a la inversión en | en
empleo o la participación en la
gestión empresarial. Puestos 2
llega a haberlas— pero termi-
mark abandonando el acuerdo.
Su fuerza real está más clara
pes ur id
| excedente
matara El Tesoro emitirá
Senso. Y eso, políticamente,
puede incluso ser más rea: | pagarés en
Tratamiento del diario de las conversaciones entre Felipe González, la patronal y los sindi-
catos, el 2 de julio de 1987.
Otro ejemplo acabado de cómo «El
País» cuida la imagen y el buen nombre
de las instituciones, dando por buena la
«realidad» (y las «explicaciones») que
ellas crean, lo encontramos en el trato
«exquisito» que da al ejército. Así, el 2
de.marzo del presente año, «El País» in-
formaba que «Serra afirma en el Con-
greso que los soldados se han suicida-
do en los últimos años (...) Comentó en
otro momento que ha dado instruccio-
nes para que, prácticamente en exclu-
siva, el Servicio de Psicología del Ejér-
cito, se dedique a estudiar las conse-
o los sindicatos), datos como el des-
mantelamiento de AESA, la Siderurgia,
etc.; en definitiva, los 20.000 nuevos
despidos que trae consigo la llamada
«segunda reconversión», ligada clara-
mente a esa integración. Tampoco en-
contraremos que la entrada a la CEE es-
tá afectando a quinientas mil pequeñas
haciendas campesinas, reduciendo la
producción de leche, fresas, etc.; que
el sector pesquero está teniendo que re-
ducir su flota y las capturas, que en 1989
estaremos por los cinco millones de pa-
rados, etc.
cuencias del consumo de alcohol y las
drogas en los ejércitos». ¿Aparecía a
continuación la opinión de los propios
soldados sobre estos suicidios, sobre el
trato que reciben en los cuarteles, so-
bre la tensión sicológica que producen
las guardias y la frustración de tantos
meses inútiles pasados en el cuartel?
Sólo existe una sola versión, la ofreci-
da por el Ministerio de la Defensa; esa
es la única verdad.
Para terminar, resaltar también que,
en ocasiones, el propio «País» se siente
en la obligación de remachar esta mis-
ma realidad «oficial», ofreciendo sin am-
bages —Y para que nadie pueda tener
la téntación de sacar otras conclusio-
nes— su propia interpretación, que
Siempre irá en la dirección de dejar in-
cólume la imagen del Estado «democrá-
tico». Así, el día 27 de marzo de 1984,
«El País» informaba que: «De acuerdo
con una encuesta realizada este mes por
el Centro de Investigaciones Psicológi-
cas, un 75% de los españoles no asiste
jamás a un mitin político, y un 87% no
participa nunca, como militante o sim-
patizante, en las actividades de algún
partido, algo menos de 440.000 españo-
les tienen un carnet político». Para evi-
tar la tentación de que alguien puede
pensar que la gente está harta de esta
«democracia» y que la Reforma está en
bancarrota, «El País» apostillaba que la
causa de estos datos hay que encontrar-
la en «El tradicional desinterés de los es-
pañoles por la militancia política»... Co-
“mo en los tiempos de Franco.
La noticia sobre conflictividad
social como crónica de
sucesos
En lo que se refiere a las noticias so-
bre conflictividad laboral o social, que
en ocasiones trasciende como noticas
políticas, rara vez aparecen tratadas en
todos sus aspectos y casi nunca se ex-
plican sus causas. «El País» se limita a
recoger de forma escueta los hechos y
18 de julio de 1987
EL PAIS
PROMOTORA DE INFORMACIONES, SOCIEDAD ANÓMIMA (PRESA)
Contra la impunidad
Diversas resoluciones de los tribunales sobre actos de-
lictivos de miembros de las fuerzas de seguridad —tortu-
ras, lesiones, escuchas ilegales y homicidio frustrado—
han coincidido en unas fechas en que se asiste a una
formidable presión, avalada o auspiciada por sectores del
propio Gobierno, sobre los jueces que actúan en este tipo
de casos. La tutela requerida por el presidente de la
Audiencia de San Sebastián al Consejo General del Poder
Judicial, a fin de que dos de sus miembros estuvieran pre-
sentes en un juicio por torturas contra cinco guardias ci-
viles, es una prueba de las dificultades que encuentran
los jueces en el pleno ejercicio de sus funciones jurisdic-
cionales.
La minimización que desde sectores del Gobier-
no se ha pretendido de las acciones abusivas de las
fuerzas de seguridad, reduciéndolas a la categoría
de bofetadas cuando, en ocasiones, han llegado a
arrebatar la vida de ciudadanos inocentes, renueva
la tendencia, en ese sector del aparato del Estado,
hacia el privilegio de la impunidad. Ahora es la em-
bestida del terrorismo lo que se alega para exigir un trato
privilegiado. Pero otras veces es el carácter de una ma-
nifestación o la inseguridad ciudadana. Argumentacio-
nes que tratan de disolver las irregularidades e incluso las
actuaciones delictivas como vinculadas a la exigible efi-
cacia de la actuación policial.
En un Estado de derecho no puede admitirse, bajo
ningún pretexto, la existencia de áreas de impuni-
dad, y quienes más obligados están a que esto sea
así son quienes están al servicio directo del Estado.
e Los derechos humanos son una de las áreas más
progresistas del diario, como forma de dar cre-
dibilidad a un Estado salido del franquismo.
El periódico intenta despolitizar las
huelgas y los conflictos sociales contra el
sistema capitalista.
35
Página 36 · ver la página
El tratamiento de la noticia en «El País»
15 de junio de 1987
Las manifestaciones juveniles en Berlín Este han sido
sin lugar a dudas los hechos más significativos que en
torno al muro se han producido en los últimos días. Se
repitiergn tres veces y llegaron a sumar varios millares de
jóvenes que querían escuchar unos conciertos de rock
que se desarrollaban. 8n Berlín Oeste. La policía quiso ce-
rrar el paso a los grupos que iban hacia las zonas en las
que se oía el concierto, se produjeron choques, y de los
jóvenes surgió el grito: «¡El muro debe caer!»
Así, el deseo de escuchar un concierto de rock
ha dado lugar a gritos y manifestaciones que ponen
en causa una cuestión ¿omo el muro de Berlín, que
se suele enfocar dentro de los grandes problemas de la
política mundial. Es una manera mucho más directa de
abordar el tema del muro, ligándolo a un interés inme-
diato. Los jóvenes están hartos del muro, no ya en
nombres de grandes principios, sino porque es algo
absurdo, y que además les obstaculiza el escuchar
la música que les apetece.
En el mismo período, y esta vez en Berlín Occi-
dental, han tenido lugar nutridas manifestaciones
juveniles y choques con la policía, motivados por
unas disposiciones oficiales que pretenden obligar
alos ciudadanos a registrarse en unas condiciones
que muchos consideran atentatorias a los derechos
humanos. En este caso, la reacción juvenil se produce
contra una intromisión abusiva del Estado en la vida indi-
vidual, tendencia muy fuerte en la RFA y en otros países
occidentales. Poco después, el 11 de junio, numero-
sos jóvenes de Berlín Oeste se manifestaban contra
la visita de Reagan.
En las manifestaciones de los jóvenes de las dos par-
tes de Berlín —con diferencias obvias y una repre-
sión mucho más dura en el Este— se refleja una ten-
dencia de amplios sectores de la juventud a rechazar la
mitificación de la política exterior, que hace de ésta un
dominio reservado de políticos, militares o diplomáticos.
Una voluntad de colocar los problemas internacionales
a niveles más próximos y humanos. El piloto que aterri-
zó en la plaza Roja de Moscú ha trivializado los mitos de
la sofisticación militar. Otros jóvenes piden que se derri-
be el muro en nombre del rock. Son aires sanos que
piden una Europa en la que el rock se pueda escu-
char sin muros ni fronteras,
* Lo importante es el rock.
para a las puertas del bunker exigiendo
el linchamiento del presidente. (...) Ni-
ños del pueblo pasearon con un tricor-
nio en la cabeza y un subfusil en la ma-
no. Mujeres incrustaron agudos tacones
en los lomos de los guardias civiles caí-
dos en el suelo (...) Miembros activos
del motín se declaran sorprendidos por
su propio comportamiento tan sólo do-
ce horas después: Si pillo a un guardia
lo mato, fíjese que barbaridad. Yo no'sa-
bía que podía ponerme así de histérico».
Las causas que originan el conflicto,
como el desmantelamiento industrial
que se está llevando a cabo en toda la
comarca, la reconversión ya iniciada que
se ha comido dos mil puestos de traba-
jo y que se prevé se coma otros tantos,
no cuentan para «El País», que por el
contrario tergiversa las causas reales y
explica lo ocurrido por «Un error del Co-
mité y la difusa conciencia popular».
Otro ejemplo de cómo «El País» da
una visión parcial de determinados he-
chos, lo ofrece la notica sobre los suce-
sos de Aldeadávila: «La operación fue
fulminante y se saldó con la liberación
del secuestrado, algunos contusionados
y dos miembros del orden heridos leves
(...) El secuestro, con todo, se prolon-
gó demasiado, una buena parte de los
miembros de la Coordinadora Antinu-
clear del Bajo Duero y de los alcaldes
de la comarca que la noche del viernes
parecían completamente desbordados
por la iniciativa popular caldeada por al-
guna copa de más» (5-1V-87).
Los controles que los campesinos
efectuaron sobre todos los coches que
pasaban por el pueblo y que todo el
mundo pudo ver por TV, la llegada de
los antidisturbios, las campanas tocan-
do para avisar a los habitantes del lugar
y las numerosas barricadas que surgie-
ron por las calles, son hechos que para
«El País» simplemente no existieron por-
Según el diario, los campesinos de
Aldeadávila son unos borrachos y los
obreros de Reinosa se descontrolan.
en todos momento trata de minimizar
lo ocurrido.
Un ejemplo se encuentra en cómo «El
País» ha informado de lo ocurrido en
Reinosa; el día 15 de marzo decía: «Los
más críticos con respecto a los aconte-
cimientos del jueves dicen que fue un
error terrible del Comité anunciar que el
presidente había sido retenido, dejar que
una difusa conciencia popular se agol-
que lo allí ocurrido para el periódico fue
la consecuencia de ese ambiente «cal-
deado por unas copas de más» que no
tuvo mayores consecuencias.
El tratamiento desinformativo
del terrorismo
La manipulación abierta, la tergiver-
sación estudiada hasta el mínimo deta-
lle, los rumores sin confirmar, la menti-
36
ra y la calumnia, los desmentidos ver-
gonzantes... son algunas de las herra-
mientas con que «El País» aporta su gra-
nito de arena a la lucha contra el «te-
rrorismo».
El día 8 de abril de 1987, «El País» en
portada dada la siguiente noticia: «Dos
presuntos miembros de las BR, deteni-
dos en Barcelona (...) Fuentes de la Se-
guridad del Estado no descartan que su
presencia en Barcelona esté relaciona-
da con los últimos atentados». La noti-
cia se da basándose únicamente en las
fuentes de la Seguridad del Estado,
fuentes, por otra parte, que han dado
muestras de su parcialidad en temas co-
mo el de la tortura (España Vivas, Arre-
gui, caso Almería) desaparecidos (Za-
balza o el Nani), el Gal y un largo etcé-
tera. Sin afirmar rotundamente «El País»
ya apunta a que los atentados de ETA
podrían estar relacionados con una su-
puesta trama internacional. Efectiva-
mente, en el interior, en la sección ES-
PAÑA se sigue diciendo: «Fuentes po-
liciales consideran que los brigadistas
podrían formar parte de la red eurote-
rrorista cuya existencia han detectado
diversas policías europeas que han com-
probado la conexión entre la organiza-
ción francesa Acción Directa, los GRA-
PO españoles, la Fracción del Ejército
Rojo alemana, y las Brigadas Rojas ¡ta-
lianas». S< trata de dar cuerpo a la no-
ticia señalando con nombres propios
quiénes son las organizaciones que
componen esa «trama internacional».
De nuevo a las únicas fuentes que se re-
curre son a las de las Fuerzas de Segu-
ridad del Estado. Que éstas no hayan si-
do comprobadas, ni existan pruebas ni
indicios, no es obstáculo para que en las
páginas de «El País» aparezcan mezcla-
dos organizaciones como Acción Direc-
ta y los GRAPO, con planteamientos
ideológicos distintos y aún opuestos,
conociendo esta realidad la policía y «El
País».
Días después, el propio «País» tendría
que desmentir la noticia (P-11-1V-87): «El
supremo italiano absolvió en 1985 a Bur-
tet y Planceti de colaborar con BR». Pe-
ro, curiosamente, la noticia es dada en
columna, a un extremo de la página y
en caracteres pequeños.
Para «El País», la realidad es una es-
pecie de chicle que se moldea a gusto
del Poder (especialmente, del militar y
policial). Así, por ejemplo, si la policía
impide el homenaje del pueblo vasco a
un miembro de ETA asesinado, la cró-
nica de «El País» observa: «El desplie-
gue policial impidió que se produjesen
incidentes en el traslado de los cadáve-
res de los etarras asesinados» («El País»,
29 del IX del 85).
Página 37 · ver la página
E SOCIEDAD
EL PAÍS, viernes 10 de abril de 1987
SANIDAD
La huelga de la sanidad pública alcanzó
ayer su jornada de mayor incidencia
Federación Estatal de Sanidad de CC OO, Los estudiantes de Me-
lcina mantuvieron el paro académico y se manifestaran por la mar
ana ea Madrid, con intervención de la policía.
El Insalud reconoció ayer que
la incidencia del conflicio había fuente oficiosa,
sido hoy superior a la que ss La Administración, por su
produjo el miércoles; ya que en parte, intentó ayer clarificar su
los hospitales afectó al 35% de — oferta a los médicos en huelga,
tanto la realizada a las centra:
les el 25 de marzo pasado como
la realizada a la CESM en la
madrugada del miércoles, El
Insalud aseguró que garantiza
la subida de un 5% a todos los
trabajadores sobre las retribu-
ciones de 1986, una retribución
mínima anval de 3.343.656 pe-
setas para el médico adjunto y
CESM,Iphuciga tuvo una inci- — homólogos, siempre que opten
dencia similar a la del miérco- por un sistema de dedicación
les, con un 907 de los médicos, exclusiva, que, con los distintos
de hospitales en conflicto y un A conceptos, podría elevarse a
185%, de los de ambulmorio, LY. 4.093.650 pesas al año. Entre
CESM indicó que, salvo Soria, estos conceptos está el de dedi-
Ceuta y Melilla, todas las pro- — cación específica, por el que los
vincias habían participado cola profesionales” percibirán
huelga. 900.000 pesetas más al año.
Porlo que respecta alabuel- Además, el Insalud ofrece
ya del personal no facultativo, — un fondo de 4.000 millones de
José Marin Fidalgo, accretario. pesetas nl año para retira
pencral de Sanidad de CCOO, los facultativos que participen
Afirmó que el conflicto se exten- | gn las Juntas facultativas o co-
conocimiento a través de una
miércoles, y en los ambulato-
ios alcanzó el 15% frente a un
10%, del día anterior. En cuanto
al personal no facultativo,
siempre según la valoración de
la Alminisicación, la incidencia
media de la huelga no alcanzó
el 10%, de los trabajadores,
Sin jembargo, para la
Acoplamiento
parcial de la estación
“Mir y el módulo
astrofisico
EFE Mosci
El módulo astrofísica Quom se
<nsambló ayer parcialmente con
la estación orbital en el segundo
intento realizado en los últimos
difundida por los
mauivos soviéticos. el segundo
intento de ensamblaje se efectuó
en la madrugada de ayer, y aun
que se logró que el Quam y
se unieran, el acoplamiento “no
es completo”.
El primer intento de ensam-
blaje se realizó el pasado domin-
30.y no llegó a efectuarse al deci-
«ir los responsables de la misión
aboriarlo cuando el módulo, a
200 metros de la Mir, se desvió
de la misma.
Según la agencia soviética
Tass, el acoplamiento del módu-
lo astrofísico se realizó sobre la
z0n2 del compartimiento del mo-
tory fue controlado por los siste-
mas automáticos instalados a
bordo del Quant, con la ayuda
del centro de control em la Tierra
y de los tripulantes de la estación
"Mir, Yuri Romanenko y Alexan-
der Laveikin
En la actualidad, en el centro
de seguimiento de vuelos, los ex-
penas analizan los datos recibi-
dos para adoptar una decisión
sObre posteriores operaciones a
realizar con el módulo, cuyas re-
servas de combustible permiten
dió entre más del 70% de los — misionez y programas de mejo-
realizar varios intentos de en
trabajadores de la sanidad pú- ra de calidad. El Insalud se
blica, con mayor incidencia en — compromete a incrementar la
Galíci di, Cataluña y masa salarial destinada a este
Andalucia. Fidalgo mostró os= concepto en la medida que se
pecial interés en clarificar los — establezcsn sistemas eficaces
de control de rendimiento de
los servicios y de la calidad,
como que se reduzcan las listas
de espera,
Las guardias médicas, según
la propuesta, se integrarán en
un sistema de atención conti-
invada que garantice la disponi-
motivos por los que este sindi-
cato convoca la huelga: no
aceptar la oferta salarial del In-
salud, ida en el acuerdo
firmado por UGT y ELA-STV,
y oponerke al nueva modelo de
Estatuto presentado por la Ad-
ministración, del que dijo tener
¡da Medicina as
do de aye ent el nia de Sanidad:
bilidad de los facultativos due
rante las 24 horas del día, me-
diente el establecimic
¡ turnos, Este muevo sistema es-
tari retribuido con 650.000 pe-
setas al año y supondrá la pres-
tación de servicios de presencia
fisica de 34 horas mensuales.
Los estudiantes de las facul-
tades de Medicina mantuvieron — persó.
pora policía en la samblaje, añadió.
El Quant es el primer módulo
astrofísico lanzado al espacio y
equipado con telescopios y
esipos científicos de invest
ayer el paro académico en pro-
testa por la futura aplicación de
de — la directiva de la CÉ sobre mé- | gación
dicos generalistas, que les obli-
ga a dos años de prácticas re- | Los periodistas Nativel Preciado
muneradas antes de poder ejer- y Luis Carandell han sido
cer su profesión. En Madrid | elegidos vocales de la juma di-
provocaron cortes de tráfico | rectiva del Club Internacional de
hasta que la policía lo: Prensa en representación de los
periodistas españoles miembros
del club.
OFICIALES MARINA MERCANTE
INGENIEROS NAVALES
El Instituo de Estuoz Superiores de Seguros —INESE- convoca, en Madri y Barcelona,
/o. para la obtención del siguiente tulo =
COMISARIO DE AVERIAS (CA)
Rover 216 SE
1.688.000 *
Rover 216 Vitesse
1.960.000 *
MN _—r—
Con alguna excepción, el conflicto de Sanidad, «El País» lo ha dado en la sección de
Sociedad.
Tampoco se tienen en «El País» ma-
yores reparos a la hora de falsear la in-
formación cuando ésta contribuye a
crear dudas y confusión acerca de los
motivos y objetivos de las organizacio-
nes que el periódico denomina «grupos
terroristas». Muestras las hay infinitas
(cambiar el nombre a las organizaciones,
mezclar a sus miembros con el tráfico
de drogas, etc.), pero podemos elegir
una, aparentemente menos importante,
la que el 4 de abril de 1986 decía: «El
proceso de reinserción avanzó notable-
mente a pesar de que ETA llevó a cabo
el asesinato del senador socialista Enri-
que Casas». Información falsa al afirmar
que la reinserción avanzó notablemen-
te y no dar cifras, ya que si las diesen
se vería que ésta no ha alcanzado tan
siquiera el 10% del colectivo de presos
políticos. Falsa así mismo la afirmación
de que fue ETA la autora de la ejecución
del senador socialista Enrique Casas,
cuando «El País» tiene conocimiento de
que fueron los Comandos Autónomos
Anticapitalistas; y, por último, falso de-
jar entrever que el atentado respondía
a un intento de entorpecer el proceso
de reinserción, cuando «El Pais» tenia
conocimiento de que era una respues-
Mi
evidente que su importancia será menor,
Y si, por último, es relegada a la sección
de ECONOMIA, en las últimas páginas
del periódico, resulta asimismo eviden-
te que su importancia mermará consi-
derablemente.
El día 7 de abril de 1987, «El País» in-
formaba: «Comienza una semana ca-
liente de huelgas y protestas en los cen-
tros de Sanidad Pública». Al lado de es-
ta noticia, se habla de: «Europa contra
el cáncer, un programa para hacer fren-
te a la enfermedad» y de «Antón Ma-
ya, condenado a 32 años por el asesi-
nato del dueño de un bar». Mientras
que el 2 de marzo del mismo año, a la
vez que seguía informando sobre el con-
flicto en la Sanidad, se podían leer al la-
do dos crónicas sobre: «La fragilidad de
las vitaminas» y «El cáncer ocupacional,
un riesgo muy poco controlado». Pare-
ce ilógico mezclar un conflicto político
como es el de Sanidad, con noticias o
crónicas sobre el cáncer, las vitaminas
o los tribunales. Lo mismo que no resul-
taría normal mezclar una noticia sobre
crónica taurina con otra sobre los dere-
chos humanos en Chile.
Manipular la noticia
resaltando unos aspectos
y minimizando otros
Cuando surge una noticia conflictiva
de importante repercusión pública que
no interesa que destaque en sus aspec-
tos políticos, lo que se hace es relegar-
El cajón de sastre de la sección de
sociedad sirve para ocultar los conflictos
populares más destacados.
ta a la guerra sucia que el Estado venía
desarrollando por medio del GAL.
La sección de sociedad:
un saco sin fondo
«El País», como la mayoría de los me-
dios de comunicación, no sólo se mar-
ca como objetivo informar sino que
también educa a sus lectores para que
gaprendan» a leer sus informaciones. En
este sentido, la estructura del periódico
tiene un valor estratégico de primer or-
den en el tratamiento de la información.
Una prueba de ello es que en «El
País» una misma noticia puede tener un
valor u otro, dependiendo en qué pági-
na del periódico vaya situada. De estar
colocada en la sección ESPAÑA, al la-
do de noticias de notable relevancia, su
importancia aumentará, mientras que si
es situada en SOCIEDAD, al lado de no-
ticias de sucesos, cotilleos o crónicas
sobre avances científicos, también es
37
la a la sección de SOCIEDAD. Pero no
queda ahí la cosa, sino que además se
le da un tratamiento por el cual se re-
saltan determinados aspectos de lo ocu-
rrido ocultando aquellos otros en los
que no interesa que el lector fije su aten-
ción.
Un conflicto, que fue un enfrenta-
miento político entre el Ministerio de
Sanidad y los habitantes del pueblo gra-
nadino de Guadix, y que por su impor-
tancia debería haber ocupado las pági-
nas de relevancia, fue noticia en la sec-
ción de SOCIEDAD, tergiversando y ma-
nipulando no sólo las causas sino los
mismos hechos.
Así, los «sufridos» guardias civiles,
que se lucieron de lo lindo apaleando a
todo el pueblo sin. distinguir entre mu-
jeres, viejos o niños, son convertidos en
víctimas de la defensa del orden y los
intereses generales de todos los ciuda-
danos: «Tras el desalojo, la guardia civil
Página 38 · ver la página
El tratamiento de la noticia
en «El País»
fue agredida por 500 personas, (...) Ante
la insistencia de tales agresiones, los
agentes se veían forzados a repelerlas
y a protegerse de las amenazas de que
eran objeto». (24-1V-86).
De la misma manera tendenciosa, se
crean dudas con el fin de confundir
acerca de las causas reales que origina-
ron el conflicto. En un artículo apareci-
do el 2 de marzo de 1986, se decía: «Pa-
rir.en Guadix... Hay varias cuestiones
que han enfrentado a las dos localida-
des tradicionalmente... A parte del te-
ma de la Virgen de la Piedad, encontra-
da en Guadix y actualmente en Baza
(...) se les escapa decir que el equipo
basteano de fútbol está en tercera divi-
sión, mientras que el de Guadix juega
en regional». «El País» desvía la atención
del lector haciéndole ver un conflicto de
rivalidades regionales cuando de lo que
se trataba es de un problema político de-
rivado de la falta de planificación y la re-
ducción de servicios por parte de los
servicios de la Administración.
Curiosa fue también la forma de tra-
tar, el día 24 de febrero de 1986, las Ma-
5 de julio de 1987
EL PAIS
PROMOTORA DE INFORMACIONES, SOCIEDAD ANÓNIMA (PRISA)
Negociar qué cosas
Con la visita del presidente de la patronal, José Maria
Cuevas, a la Moncloa se cierra el primer capítulo de la
búsqueda de un acuerdo social para los próximos
años. Felipe González había recibido con anterioridad a
los dirigentes de los sindicatos más representativos y les
había expresado su deseo de llegar a un pacto para el
resto de la legislatura.
(...) existen razones suficientes para pensar que
los sindicatos pueden ser una pieza clave en el pro-
ceso de modernización de nuestro país. Tal vez haya
sido el reconocimiento de esta realidad primaria lo
que ha motivado el cambio de opinión del presidente
del Gobierno, que ha pasado en pocas semanas de
no querer negociar nada a ofrecer negociarlo todo.
(...) Pero la paz social no debe comprarse con más
déficit, pues ello iría frontalmente contra el princi-
pio de solidaridad. A pesar de las apariencias, quienes
pagarían la factura final serían los parados y los pensio-
nistas: la redistribución debe alcanzar prioritariamente a
las categorías más desfavorecidas de la población, que
son también las que tienen menos poder de negociación.
El punto de partida de la negociación debe, pues,
situarse en otro terreno que el del Presupuesto y
afectar esencialmente al ámbito de la empresa y de
las relaciones industriales. En este jerreno hay mu-
cho por hacer antes de homologarnos con los países
de la CE, en donde las competencias de nuestro Mi-.
nisterio de Trabajo residen en la voluntad soberana
de las partes, en donde no existen magistraturas de
Trabajo y en donde el terreno de la negociación so-
cial es infinitamente más amplio que en España. En
cualquier caso, adentrarse por estos caminos sería más
razonable y contribuiría más a la modernización de nues-
tras estructuras que aventurarse, sin rumbo fijo, por una
discusión sobre los Presupuestos.
EL PAIS
DIARIO INDEPENDIENTE DE LA MAÑANA
Telélono 754 38 00 / Precio: 10 pese
DIRECTOR: JUAN LUIS CEBRIAN
Redacción, Administración y Talleres: Miguel Yuste, 38. Madrid 17
MADRID, JUEVES 15 DE DICIEMBRE
2. Ediciones urgentes; 11 pesetas / Año Número/148)
ALA UNA DELA MADRUGADA
Un veinte por ciento de abstenciones
Masiva afluencia de votantes
Una masiva afluencia, superior a la esperada, arrojan los datos
É del
pr a la una de la e
cierre de esta edición. Según los datos disponil
abstención oscila en torno a un 20%. Los votos negativos, respecto
al total de los escrutados, eran el 2,4%. A dicha hora, estos primeros
resultados hacen prever un porcentaje mínimo de noes y una
abstención muy moderada.
AA las. 0.50 horas, en Madrid iba es-
crutado el 8 4 del censo electoral
El 92 % de los votos emitidas fue-
ron a favor del sl: un 5 %. a favor
del no. Han votado el 80% del censo
de los colegios electorales escruta-
dos hasta esa hora. La abstención,
por tanto, ha sido del 20%, En Bar-
celona, a las 0.45, había sido escru-
tadoel 3.8 % del censo electoral. El
94 % de los votos emitidos ha sido
/ el 25,01 no, Han
| censo delos co-
votado el 7.
legios electorales escrutados hasta
esa hora, El tanto por ciento de
abstenciones ha sido hasta esa hora
1274
“Con normalidad ha transcurrido la
jornada del referéndum en toda
España. Salvo algunas manifesta-
ciones reprimidas por las fuerzas
del ordea en Madrid, Vizcaya y
Pamplona y pequeños incidentes
en las mesas electorales por
posibles errores en el censo. Tan
solo la rotura de una urns en Ori-
huela, y ninguna noticia de anula-
ción de resultados ni impugnacio-
nes.
El director general de Política
Exterior, quien explicó en el Pala-
cio de Exposiciones y Congresos de
Madrid, ante más de un millar de
periodistas, la mecánica operativa
del recuento de votos, señaló, por
tra parte, que no se exigirá el cer-
, hora de SOBNE EL CENSO,
s, 1 esa hora la [5960 22.872.568
VOTANTES Se
ASSTENCIONES 20.1%
E
EA
la oficina de prensa del re- [E 94,8%
feréndum hao dado los mismos — [no 2.3%
porcentajes de sies, noes, absten- — [emananco
ciones y votos en blanco. Entre los 28%.
se ha cómocido sm».
datos anccd
que es la localidad toledana de
Consuegra la primera en decit no
alareforma política, ya que el 52 $
de los votos emitidos fueron nega-
tivos. frente a un 42 % de sies. El
voto en blanco alcanzó el 5 %: el
censo electoral es de 5.988 perso:
mas, de las que emitieron su volo
5.544, lo que supone un índice del
92,80 %k de votantes
El Rey. a estas horas de la ma-
drugada sigue en su despacho de
La Zarzucla los resultados del re-
feréndum. También el presidente
Suárez, éste en su despacho oficial,
permanece ujento a los datos fina-
les. Curiosamente uno de los últi-
mas avances facilitados indicaba
que el mayor índice de escrutinios
se habla realizado en Avil
vincia donde ha nacido el pr
dente del Gobierno. donde
habian escrutado el 88,5 % sobre el
censo total, de esc Lanto por ciento
el 96,2 % lo hizo en sentido positi
so.
Para regular y controlar todo el
volumen de información se han
establecido cuatro vias que abar-
can los municipios de más de
10,000 habitantes. los de más de
violencia los enfrentamientos te-
gitrados en Algorta entre un cen-
ienar de manifestantes. la Policia
Armada y la Guardia Civil se pro-
dujeron disparos con balas de go-
ma, asícomo culatazos. También a
lolargo de la jornada se registraron
manifestaciones en Sestao, en la
que ha resultado herido leve 4n
guardia civil, y en Guernica, donde
distintos grupos pedian
libertad y abstención
feréndum
100.000, las capitales de provincia
y las provincias en su conjunto. al
tiempo que se comprueba te-
úificado de voto para poder ejerci
tarel derecho de voto en las próxi
mas elecciones y no se tomarán
La alegría del periódico por el triunfo del referéndum que potenciaba la reforma del $1
revolucionarias de la izquierda.
nifestaciones anti-OTAN que precedie-
ron al referéndum: «Escasas alusiones
críticas al Gobierno en los lemas corea-
dos», para a continuación resaltar que:
«Fueron muy aplaudidos cincuenta mi-
litantes del PSOE de larga trayectoria en
el Partido que formaban parte de la
Mancha».
También la foto que ilustra la noticia
es significativa. Entre cientos de pancar-
tas de grupos y organizaciones de iz-
quierda, el redactor fue a seleccionar la
única en que se podía leer: Socialistas
del PSOE, Por la paz, No a la OTAN».
Informar de manera difusa,
dramatizar: Un recurso para
desviar la atención
No concretar, no traspasar esa prime-
ra cortina que oculta la verdadera di-
mensión de la realidad, no hacer una la-
bor de investigación periodística es una
sutil forma de manipular para quedarse
en los aspectos superficiales, sin entrar
en las causas profundas que han dado
origen al hecho noticiado. Un ejemplo
al que asistimos diariamente desde ha-
ce meses es el tratamiento que «El País»
da al proceso por el envenenamiento de
la colza, que ha costado la vida a 548
personas y afectado a otras 25.000, se-
gún datos oficiales.
«El País» se limita a seguir la línea pro-
cesal, que viene resaltando los aspec-
tos secundarios y más inmediatos, no
38
aclarando nada nuevo sobre el tema e
incluso acentuando aún más la confu-
sión que ya hay sobre él. Ninguna men-
ción a los culpables que hay en la som-
bra y que son precisamente los princi-
pales responsables del envenenamien-
to. En esta línea se dejan sin mencionar,
por ejemplo, las responsabilidades del
entonces Ministro de Sanidad y del de
Industria y, por extensión, las de todo
el gobierno, que con su permisibilidad
y negligencia permitieron la falta de con-
trol y uso de la colza.
De lo que sí parece dispuesto a infor-
mar «El País» es de los aspectos más
dramáticos del síndrome, como ocurrió
el día 29 de marzo de 1987: «La vergúen-
za de la colza, la humillación de pade-
cer una enfermedad que parece haber
sido equiparada a la lepra, ha creado un
cerco de indiferencia social que rodea a
los enfermos, y que en cierta forma ha
sido propiciado por los propios enfer-
mos». «El País», olvidándose de que
esos sufrimientos tienen responsable
bien concretos, trata de diluir esas res-
ponsabilidades en el conjunto de la so-
ciedad, atreviéndose incluso a echar la
culpa de esa supuesta «indiferencia» a
los propios afectados, ¡cuando son los
propios medios de comunicación los:
que están creando ese vacío alrededor
de los afectados!
Sin embargo, también «El País» tie-
ne su corazoncito, y, a vuelta de hoja
Página 39 · ver la página
EL PAIS
DIARIO INDEPENDIENTE DE LA MAÑANA
Tetolamo 1
Reyes, en España
evo horizonte
las relaciones
ma-Madrid
es don Juan, Caissy/doña
pi
epa aorepuens de
Beti prcendeaiorós
donde han permanecido
mlrcoles, co visi edo]
poa os dla Jords
Voy desayualcnal
Prtnlto Andreot Mis
Nes otnpabi de Reina
mba de ono KilIy el
se trasladó al colegro de
nsé. En el aeropuerto de
Ind ¡lero Bargas poe
siro jtaliano de ones Ex
esencia del señor Forlani
A rene des mes
viaje oficial a la República
1. Ha trascendido uc tras la.
le dieras por la poems
e ioriRbyes presion
velero delnibao er
1 Juan Carlos y Andreoitt.
iciado unu nueva
arde lod
le frias y dis-
:nlas últimas décadas, +
ido también que el mi-
| de Asuntos Exterio-
ja, ha explicado al
lizno el propósito por
FEBRERO DE 1977
4. Momeo 243
MADRID, SABADO 12
'Ocial ss reunió con sua hijos y
¿mento por todos:
Ayer terminó con éxito una vasta operación, tras dos meses de investigaciones
spadole de pedir su integra-
y el Parlamento Europeo.
1150 previo a su Ingreso cn el
do Común, toda vez que las
rias negociacionesse prevén
Elseñor Oreja habría pedi-
Halia apoye la incorpora-
paola al Parlamento Euro:
os los indiciós apuntan que
/2n Carlos ha tratado estos
con sus interlocutores y.
Juego, habría ofrecido segu
s, respecto al proceso demo:
dor español que fac
'emtendimient
desde dentro, por la libera
Antonio Marla de Oriol y el te-
[niente general Villaescusa fueron. co los pro 7
Y rescato CAES
dice: «Marcados por la colza... La rein-
serción social de Ramón Ferrero ha si-
do por ahora un fracaso. En medios alle-
gados a la familia se asegura que trató
de vender su casa e instalarse en otro
barrio de Madrid, donde nadie le reco-
nociese y donde poder empezar una
nueva vida. Pero su piso es uno de los
bienes embargados, lo que le impide
que pueda desprenderse de él». Aclara-
mos que Ramón Ferfero es uno de los
empresarios implicados en el envenena-
miento... ¡pobrecito!
Esconder las noticias
incómodas
En las luchas contra la reconversión
de los obreros de Gijón (1985), resultó
muerto un joven estudiante por dispa-
ros de un joyero, hecho que levantó la
repulsa general en toda Asturias. Este
año fue el juicio, del que «El País» in-
formó en SOCIEDAD, en columna y al
margen izquierdo de la página, escon-
dida: «Absuelto el joyero que mató a un
estudiante en una manifestación... La
sala segunda de lo Penal considera que
la actuación no cabe estimarla irreflexi-
va, sino consciente y voluntaria, justifi-
cada por la situación en que se hallaba
de grave riesgo para su persona».
No se informa de la indignación que
la sentencia produjo en Asturias, ni de
que los testigos de la acusación también
fueron procesados por el simple hecho
como fueron llevados a cabo, que — desaliñado con que se presentaron
momentos apa-
Oriol y Villaescusa,
rescatados por la policía
once meses, hijo de la joven citada,
los policías-+ que se tratara de sus y dío un beso a ésta, antes de abi
ión de Oriol y de Villaescusa, que alejaba las posibilidades
de declarar que se encontraban en la
manifestación. Tampoco se le ocurrió
relacionar la bomba que días después
estalló en la Telefónica de Oviedo con
el resultado de ese juicio.
Cómo fabrica «El País»
la realidad que nos cuenta
En el conflicto que mantuvieron los
estudiantes con el Ministerio de Educa-
ción, «El País» ha demostrado estar a
la altura que las circunstancias requerían
para manipular, desvirtuar y tergiversar
la información. Este movimiento, que se
organizó de forma independiente y fuera
del control de los sindicatos, usando
métodos radicales de lucha, podía ser-
15 de junio de 1987
EL PAIS
PROMOTORA DE INFORMACIONES, SOCIEDAD AMÓNILA (PASEA)
El 4 de julio de 1937 se abrió en Valencia el Congreso
Internacional de Escritores. Un movimiento intelectual de
amplísimo espectro llevaba dos años trabajando en la lu-
cha antifascista; el congreso había sido convocado para
Madrid antes de que estallase la sublevación, y Madrid,
«entre tanto, estaba cercado a tiro de cañón del enemi-
go, y por eso la reunión comenzó en Valencia. Con todo,
tres días después los escritores se trasladaron a Madrid
y continuaron su sesión en la histórica Residencia de
Estudiantes. Malraux, Hemingway, Ehrenburg, Tristan
Tzara, Stephen Spender fueron algunos de los escrito-
res que se unieron a sus compañeros españoles —Macha-
do, Miguel Hernández, Bergamín...— en defensa de lo
que se calificó de intento de restituir al hombre sus valo-
res básicos.
Desde la otra banda se acusó .y todos estos inte-
lectuales de haber sido manipul: dos por la Unión
Soviética. En efecto, la punta actwva de este movi-
miento era comunista. Pero en 19.37 en pleno auge
del nazismo y del fascismo en Europa y en la guerra civil
española, donde Hitler y Mussolini intervenían abierta-
mente, el concepto de comunismo tenía otro valor,
como lo tenía el de antifascismo ante una amena-
za cierta y la denominación Frente.Popular, que más
tarde conduciría a la alianza de guerra entre la primera
nación capitalista del mundo —Estados Unidos—, el pri-
mer gran imperio —el Reino Unido— y la Unión Soviética,
Puede que la Unión Soviética se sirviese de aquel
. congreso, pero en gran parte los verdaderos demó-
cratas, los espíritus libres y los huevos humanistas,
se sirvieron también entonces y después de la van-
guardia combativa para defender unas libertades
generales. Han proseguido su camino y han podido
después denunciar también al comunismo gracias
a una siembra de pensamiento y de literatura que
permanece viva.
Es cierto que no existen ya amenazas concretas como
las que supusieron los fascismos; el comunismo, por
su parte, como concepto totalitario de la vida y
como realidad agobiadora contra el ser humano y
su libertad, sigue presionando en países de Europa
occidental y del Tercer Mundo. Pero está sometido
hoy a una revisión intelectual desde la propia Unión So-
viética, que merece algún apoyo, y no una colección de
acosos. La lucha del intelectual es la de la libertad de co-
municación de ideas, y hoy, como en 1937, la defensa
del humanismo, el valor de la paz, la afirmación de lo
individual como voluntad y no como obligación de co-
lectivo, y la de su capacidad creadora. Una revisión del
congreso de 1937 no tendría sentido. Una repetición, tam-
poco. Fue lo que fue y sirvió para lo que sirvió.
Los estudiantes y los trabajadores de
sanidad se han manifestado contra la
manipulación informativa del periódico.
vir, como así ha sido, de ejemplo y de-
tonante para otros sectores que pade-
cen la crisis económica. Y precisamen-
te «El País» desde sus páginas iba a tra-
tar de mitigar este efecto, informando
del conflicto mayoritariamente desde la
sección de SOCIEDAD, empleando a tal
fin todas las armas de la desinformación
y la confusión.
Cuando empezron los enfrentamien-
39
tos en la calle, «El País» hacía ver qu
eran grupos minoritarios de fascists, na-
zis e incluso incontrolados de la peña
Ultra-Sur los que provocaban la inter-
vención de las fuerzas represivas.
El día 26 de enero de 1987 se infor-
maba: «La pretensión de diversos gru-
pos ultraderechistas de sabotear la ma-
nifestación que los estudiantes desarro-
llaron el viernes en Madrid... Habían
Página 40 · ver la página
El tratamiento de la noticia
en «El País»
17 de julio de 1987
La sesión secreta
La sesión, calificada de secreta, que celebra hoy la Co-
misión de Exteriores del Congreso para debatir la nego-
ciación con EE.UU. sobre las bases no levanta muchas
pasiones. Nadie espera que el ministro Fernández Ordó-
fñéez aproveche la ausencia de los medios de comunica-
ción para hacer revelaciones.
En sus términos fundamentales, la cuestión que está
sobre el tapete estriba en si EE.UU. va a aceptar retirar
los 72 F-16 actualmente estacionados en Torrejón como
forma de dar cumplimiento efectivo, y no simbólico, a
una cláusula del referéndum sobre la OTAN, según la cual
se procedería a la «reducción progresiva de la presencia
militar de EE.UU. en España». Todos los indicios son
que, en efecto, de una forma u otra, esto va a ser
aceptado. Y no puede decirse que Washington tenga
motivo de queja. No se ha planteado nada — por citar el
caso más obvio— sobre la base de Rota, que es la que
tiene mayor importancia para la estrategia de EE.UU, Y
no sólo para las misiones de la OTAN, sino también —no
huelga decirlo— para otros objetivos propios que tiene
EE.UU. en el Mediterráneo oriental y en Oriente Próximo.
Y Rota quedará garantizada por un tratado de rango
parlamentario, cosa que no sucede con casi ningu-
na otra de las bases norteamericanas en Europa.
La opinión pública española apoya al Gobierno en la
demanda de que EE.UU. retire sus aviones de Torrejón.
Tal retirada no tendría ninguna consecuencia grave en
el terreno de la seguridad occidental y España ha insisti-
do en que está dispuesta a dar facilidades en plazos y
modalidades. La no retirada de los aviones chocaría, en
cambio, con exigencias políticas irrenunciables para el Go-
bierno español, como es, en este caso, la voluntad po-
pular expresada en referéndum. La relación de EE.UU.
con la España de hoy es muy diferente a la que existía
en el pasado. El franquismo cedió las bases a cam-
bio de ayuda política y económica. Pero la subsis-
tencia hoy de las bases sólo puede justificarse en
función de una mutua conveniencia entre aliados.
Estados Unidos, a la vez que España, debe estar in-
teresado en dejar claro ese cambio en el carácter
de la relación.
alertado a los responsables de la Admi-
nistración de la intención de los Ultrat-
Sur y el Frente Atlético de provocar in-
cidentes».
El día 5 de diciembre del 86 se volvía
a repetir: «Un grupo de jóvenes ultra ca-
EL PAIS
DIRECTOR: JUAN LUIS CEBRIAN
DIARIO INDEPENDIENTE DELA MAÑANA
Andneción. Adminisuación y Talres: Migul Yusto 40, Madrid 17 / Telétono 754 38 00 / Precio 15 pesbtas. Ediciones urgentes: 6 pesetas / AñO. Mama
MADRID, MIERCOLES, 23 DE NOVIEMBAE DE 1977
EN
“Cuademos para el Diálogo” desvela el berrador de la Constitución
“La forma política del Estado español
es la Monarquía parlamentaria”
El velo que cubría los trabajos de la al politico, la Entre los temas que la Consti-
del Congreso de Di decla- — popular y la pa ria, así. tución no afronta figura el de la
borar el proyecto de Ce ha sido le — como: el derecho a la mayoria de edad y el del divorcio,
vantado por la revista Ci
Ambos son diferidos a la regula-
para el las y reg
publicará en su número de esta
Según su conte-
tura Constitución española
La novedad del conocimiento de
los primeros textos Integros del
proyecto —a pesar
la libertad religiosa. .
no
confesional al Estado, garantizará la libertad
igiosa. lizará el derecho la
propiedad y la economia de mercado y remitirá
al Derecho Civilla regulación del divorcio.
El Estado español no es confesional. Se garantiza
ción que realice una ley civil.
La Monarquía configurada
por el texto conocido del borra-
Alma Dimar
de su caráctes no delinitivo— re=
side en la revelación de su redac-
ción exacta, ya que el contenido
dela mayoria delos precepios fue
dadoaconocer porlosportavoces q usarlo.
K castellano es la lengua oficial. Todos los
españoles tienen el deber de conocerlo y el derecho
a | Da
denercdiaia Asimamoriarto: | OsmanaELPAIS
de ieosomies al esublecene | Rabat planteará
o peoncarcjaco | la marroquización
s la avtonomia de las diferentes | de Ceuta y Melilla
nacionalidades termi
último cuya inclusión or
Iensiones em algunos sectores mi-
El Gobierno de Rabat insine en el
caráctes marroquí de Ceuta y Me-
dela que
desde el 22 de agosto hasta el 17
de noviembre criebró numerosas
Los partidos politicos, fundamentales para
Iitares— y cegiones que integran
España».
Oro tera novedoso respecto a
till, pero sólo planteará el proble-
ma «en el momento oportuno,
según las circunstancias», declaró 2
sesiones de trabajo, al término de /q participación del pueblo. la legalidad vigente es la aconfe- EL PAIS el primer ro mae
diciendo daddolEstadocspañolyla. | rroqul; Ahmed Osman, El jefe del
som o Como lo polí arena dela libertad religiosa y — | Ejecutivo de Marruecos añadió, en
El próximo martes, dla 29 la el derecho de asilo político. decos. «con la única imación | ¡una larga enrevista concedida a
ponencia insctará su segunda lec-
(ura en la que pueden ser recon-
siderados muchos de los precep- momento de toda de ón.
Presencia de los abogados desde el primer
nuestro enviado especial Jesús
Rouco, que el tema de la venta de
armas españolas a 3u pals es un
1
del orden publico protegido por
las leyese
En el aspecto socio:económi-
1os sí bien sobre los
temas más importantes la
posición de las fuerzas políticas
Esta fijada en un texto mayorita-
riamente (no hay que
censura previa.
Derecho de expresar y difundir la opinión sin
so, la Ci a
prospera el iexto conocido, la ne-
cesidad de que medie indemni-
asunto «marginal»,
perder de vista que UCD cuenta
¿on tres ponentes y con uno solo
los socialistas, los. Ís
Se prohiben asociaciones secretas o de carácter
Alianza Popular y la minoría ca- Ll
talana) y en los correspondientes
vo pele ven ur
cir dla bso
hnos La ley reconocerá la objeción de co
Los varones están sujetos a los deberes militares.
Tación para que un copañol pue- | Parala liberación
da ser privado de sus bienes, he- | de los pescadores
ip
=por causa justificada dewilidad | El Polisario considera
pública p de interés soc
bién obti precipitado un viaje
'consvucional tos | del PSOE a Argel
de trabajadores, las
organizaciones profesionales y | EL Frente Polisario informó ayera.
EL PAIS que todavia no ha decidi-
Por otra parte, algunos temas
aparecen pendientes de redac-
<lón, al menos en el borrador que
se ha filirado ala prensa
Enseñanza básica, obligatoria y gratuita.
h p
os derechos laborales reconoci- | dolla fecha ni la modalidad de en-
dos para hacen efectivos con- | trega de los tres pescadores es-
unción po lor po- | pañales del Say que al el Oo
ro no.
ensu primera lectura. De ahí que
nuaran su marcha sin responder a las
provocaciones». Por eso los estudian-
tes en agradecimiento al comportamien-
to policial, gritaban en sus manifestacio-
nes consignas como: «Un madero mil
lapiceros», «Esos de marrón de qué co-
legio son», «Matar a un policía es eco-
logía»; y también como reconocimien-
to a la información de «El País», quema-
ban sus diarios en las manifestaciones
y concentraciones.
El 13 de febrero del 87, «El País», apa-
rentemente, matizaba: «Los servicios de
información responsabilizaron a partidos
de extrema derecha y extrema izquier-
da de los incidentes». Hábilmente, se
deja caer aquello de que «los extremos
se juntan», viendo aparecer por prime-
ra vez lo de la «extrema izquierda». A
Por primera vez desde su nacimiento
manifestantes estudiantiles quemaron
ejemplares del periódico en público.
lificados como neonazis por el resto de
los manifestantes se enzarzaron a gol-
pes con éstos blandiendo bastones y es-
tacas de madera... los escasos miem-
bros de la policía presentes.. a duras pe-
nas pudieron contener a los estudian-
tes agredidos a lo que trataron de con-
vencer de que lo mejor para los objeti-
vos de la manifestación era que conti-
partir de ahora los que se enfrentan a
la policía son, simplemente, «ultras».
En esta misma dirección se empieza
a mitificar a un curioso personaje, con
el fin de hacer de él el prototipo de ese
elemento violento e incontrolado, el cé-
lebre «Cojo». El 6 de febrero del 87, «El
País» daba la siguiente noticia con rela-
ción a este personaje: «Cinco detenidos
40
e indir ') deres de la obligación :mo español, ni el PSOE, ni nin-
Loscuarenta primeros articu- TOdos tienen derecho a sindicarse lib bi Sa dea | pnctndo pollica o ain-
los del borrador de Consutución Politica que asegure el plenoem- | dical hablan aldo contactados por
idos en Se. la libertad de empresa dentro pleo. La liveiad de empresa, el movimiento 1aharaul a este res-
sistemática r Seniro de una economia de mer: | pecto.
tencia. pe. de una economía de mercado. _ cado, es otro de los derechos re- Repo ¡ovirhiento
decidida definitivamente conocidos. La. deem- | guerrillero señalaron,
presas cooperativas o que hablan
en una manifestación en Valencia... Por
otra parte Juan Manteca Cabañas, El
Cojo —joven minusválido que participó
en los alborotos de Madrid — salió ayer
en libertad provisional sin fianza de la
prisión de Sevilla»; y el 17 del mismo
mes: «El Cojo ingresa en la cárcel de Je-
rez por presuntos daños a una vivien-
da», la noticia aparece en la misma pá-
gina donde se trata la lucha de los es-
tudiantes. Y el 27 de enero del mismo
año se volvía a decir: «Ingresa en pri-
sión el inválido alborotador de las ma-
nifestaciones del 23 de enero». ¿Puede
pretenderse mayor intencionalidad?
No fueron pocos también los esfuer-
zos de «El País» para convertir en repre-
sentante del movimiento estudiantil al
Sindicato de Estudiantes, más en la lí-
nea de CC.OO. y UGT, frente a la Coor-
dinadora Estatal de Estudiantes que re-
presentaba la organización independien-
te. Para lograr este objetivo, convirtie-
ron por el arte de la letra impresa a Juan
Ignacio Ramos en el líder estudiantil
más destacado (ver «Martillo de here-
jes», crónica del 31 de febrero del 87
donde se hace una semblanza de Juan
Ignacio Ramos, con alusiones al Mayo
del 68, y una fotografía suya).
Este trato dado al Sindicato de Estu-
diantes choca con el dispensado por «El
País a la Coordinadora que para el pe-
riódico carecía por completo de líderes
a pesar de ser la fuerza más representa-
tiva. Las noticas que sobre ella dio «El
Página 41 · ver la página
EL PAIS
DIARIO INDEPENDIENTE DELA MAÑANA
DINECTOR JUAN LUIS CEBRIAM
MADRID, SABADO, 2 DE ABRIL OE 19
O Aer
la resolución Duelo
del Supremo de reproches
sobre el PCE entre
dla Sal Cuba del Teonal a: Washington
[Eras ue Puro Comunas de y Moscú
España. La resolución ya está ter-
minada y firmada, y aunque no se
conoce, »l se han podido saber los
términos del fallo de la misma. Se
anula el acto de remisión del expe-
diente administrativo por parte del
Ministerio de Gobernación al Ti»
bunal Supremo y se acuerda pu de-
volución a dicho Ministerio,
Se:confirma, pues. la inbibición
por declaración de incompetencia
dela Sala Cuarta en el1ema de la
Icgalizacjón de los partidos politi-
<o— Infomaciónenplg.
su gigantesco emblema
El Camselo de Minintces suprimió los órgones de Secretaría Genwral, El edi
El Consejo de Ministros suprime la Secretaría General
Estados Unidos y la Unión So-
viéuca intensificaron ayer vu duelo
de reproches en torno al fracaso de
las negociaciones de Moscú sobre
reducción de armas estratégicas.
Tras las acusaciones lanzadas an-
teanoche contra Washington por
Andrei Gromiko, ministro de Re-
Iaciones Exteriores de la URSS,
no de los principales asesores del
presidente Carter, el señor Zbig-
niew Braciinska, dijo que los 30-
hazas las propuestas
¡o de Estado, Cyrus
impedido un paso de
el ..
ha terminado
1.2 de abril: el Movimiento
El Consejo de Ministros aprobó ayer la desaparición de la
Setretaría General del Movimiento, cuyos 6
+, | quedan extinguidos, incorporándose los de carácter socíal y
Fan acia desarme
Erccrnskl indicó lembién que
Carts nv abandonará uz alados
<uropcos mi modificará so polla
En demas delo derechos huma:
pe
Porsu pare; a agencia oficia
soviética Tass SÍfUndiO un Juro
Aricalo del comentacitaderadioy
¡cevisión Valentin Zorin, enel que
ve sugiere que Estados Unidos pue
Armadas, asi como las informa
ciones obreenas o pornográfica,
<n terminología del texto men-
El sonado
políticos
Consejo aprol
ley de Prensa,
persect
ivién la supresión del artículo segundo de la
ismo tlempo que refuerza los mecanismos de
inde volver a la guerra fria
Mientras tanto, Vance examinó
en Londres consu colega británico,
Por otro lado, se fortalece la
protección penal y los instru=
mentos ya previstos por nuestro
en
esse
Josá Lópar Portillo
Supremo.
social. Asimismo, el Gobierno mantiene el nombramiento del
señor Becerril como presidente de ln Sala Cuarta del Tribunal
David Owen, un plan común para
reafirmar la política occidental en
defensa de lus derechos humanos,
y poco antes de trasladan a París
declaró que la URSS «pretende
procesal para de-
fender el honor y la fama de los
particulares. El texto raxona que
la concurrencia democrática sólo.
«s posible sel contraste y enfren-
trevistado por EL.PAIS | Uno de los más importantes. Consejo—, en que, a cambio de Fo uemo entre opciones politicas | cambiar los fundamentos de las
Extrevisiado porEL PAIS || Dee de emana eos | DeL cesa Ornloe
Portillo tros fue la desaparición legal del. ley de Prensa, se establece un re- ninguno de los contendientes plnicola lidad de climinar
López Pol hobre els e ciacos. | stasesmilires de Estados Un
no cree en la el que tantas polémicas se deacutación administrativa Y Gucia ajena, función reservada, | dos en Europa y en el Medi-
pl > db lpromiigs: pesalen loque el mismo vaio. Cta s lo ura a. | tenio.
integración da ley Orgánica del Estado. El. Eslfica de sintento de equilibrar jos tribunales de justicia, y en lo Misinformacióneapága- 273
, 4 Hecreto-ley aprobado porel Go- las medidas liberalizadoras que pofítico al voto de los ciudada-
latinoamericana Berna, preciamenie a los 38. permitan ana plena libertad de
El presidente de México, José | años de la victoria bélica que
expresión en España con aquellas
:creto-ley concede a los
e ea siempre se atribuyó el Movi- ovas de carketer preventivo que e ciuiniaisjarios | Inestabilidad
Lope o dol A coc como vojeivo la. even cldteiro de determina: “ones y penados enel Cód. t
sen invitado ol sente, en la en- ple 20. De a Penal com ep metio política
ie 1 mantenido en acio- — Enemesentido, el real decreto. de ¡ón social, latas F
e encalcianec: | mnlyelmuevorégimen¿uridicde va de que no queden slo ade. miem de deis semipabicos, | en Colombia
tor de EL PAIS. En la conversa | las Y cuada
País» estuvieron encaminadas a crear
confusión con el ánimo de minimizar su
representatividad. Así el 23 de febrero
del 87 se informaba: «La Coordinadora
Estatal acepta la oferta de Maravall co-
mo punto de partida... David Balsa,
portavoz de la Coordinadora Estatal,
afirmó que los estudiantes permanece-
rán integrados en las comisiones de es-
tudio previstas por el Ministerio de Edu-
cación». Y el 22 del mismo mes «La
Coordinadora de Estudiantes se rompe
ante la oferta de Maravall... David Bal-
sa el nuevo portavoz de la Coordinado-
ra Estatal... criticó la actitud de sus
compañeros de Madrid que son un gru-
po minoritario». Y resultó que David
Balsa, chico de las juventudes socialis-
tas, tan sólo era portavoz de las inten-
ciones de Maravall de confundir y divi-
dir a los estudiantes.
Noticiar un conflicto desde
una sola óptica para diluir
su profundidad
El conflicto de Sanidad ha sido pre-
sentado desde las páginas de «El País»
como un conflicto desatado exclusiva-
mente por el sector médico, dejando en-
trever que gon intereses corporativistas
o de ideología de un signo o de otro los
que lo han planteado con fines poco cla-
ros: «Las tesis que defienden unos y
otros ya sean en función de intereses di-
rectamente corporativistas o ideológicos
los valores éti- simple denuncia
son básicamente los mismos» («El País»
del día 26 de febrero del 87).
Se oculta de esta forma que la políti-
ca sanitaria del gobierno incide particu-
larmente en el conjunto de los trabaja-
dores de la Seguridad Social, los ATS,
los MIR, limpiadoras, celadoras, etc., y
que en el fondo de esta política lo que
late es una reconversión hospitalaria que
va a ser tan dura como la del sector na-
val o la siderúrgica. Por cierto, que el he-
cho de que algunos de estos sectores
(especialmente los MIR y ATS) hayan
estado también en huelga, lo procuran
desvincular de este conflicto de Sani-
dad.
El déficit público que arrastra la Sa-
nidad se está intentando paliar con la re-
ducción de las prestaciones sociales.
Una política que, de hecho, está supo-
niendo una reconversión solapada en el
sector y de la que «El País» no dice na-
da. ¿Dónde podemos leer, por ejemplo,
que en el Hospital General de Cataluña,
que fue diseñada para 750 camas, tan
sólo estén siendo utilizadas 180 y que
el hospital de Vic, que lleva tres años
terminado, todavía no haya sido pues-
to en funcionamiento y que las 350 ca-
mas que tiene estén sin utilizar, siendo
muchos los hospitales en estas condi-
ciones?
En «El País», como en el resto de la
prensa, la fotografía es lo primero que
llama la atención del lector y es la pri-
mera impresión que éste recibe sobre la
41
información que se le proporciona, de
ahí su importancia.
La fotografía como un
elemento más en la
información
En la realidad que se quiere reflejar a
través de la fotografía es el redactor el
que elige, entre numerosas secuencias,
la que va a ser incluida para ilustrar la
noticia, y por tanto es su opinión o la
del periódico la que es reflejada. Otro
elemento más de la información que
compone la noticia, es el pie de foto
donde se incluye un comentario que no
va a comentar, obviamente, lo que ya
estamos viendo sino que interpreta lo
que vemos en una dirección determi-
nada.
Un ejemplo del papel que juega la fo-
tografía, lo encontramos en «El País» del
día 5 de abril del 87, donde al lado de
la noticia: «Se investigan las responsa-
bilidades enel secuestro del vicepresi-
25 de junio de 1987
EL PAIS
PROMOTORA DE INFORMACIONES, BOCIEDAD ANÓNIMA (PREBA)
El Golfo de la guérra
La Administración de Reagan sigue adelante con su
plan de escoltar con barcos de guerra, en el golfo Pérsi-
co, alos 11 petroleros kuwaities que, mediante los trá-
mites de un nuevo abanderamiento, pasarán en fecha
breve a navegar bajo pabellón norteamericano. El anun-
cio, sin carácter oficial, de que el acorazado Missouri
saldrá para reforzar a las unidades que patrullan ya las
aguas del Golfo, ha provocado el recrudecimiento de las
protestas de congresistas y senadores. Se oponen a esas
medidas por el peligro que suponen de un conflicto ar-
mado con Irán, que podría llevar a una escalada como
la del Vietnam. Por otra parte, conducen al abandono de
la neutralidad proclamada oficialmente por EE.UU, en la
guerra entre Irak e Irán. Y carece de lógica, después de
haber violado esa neutralidad en favor de Irán con los en-
víos secretos de armas, hacerlo ahora en favor de Irak.
Tanto más si se recuerda que lrak «tacó el mes pasado
la fragata Stark, causando la muerte de 37 marinos nor-
teamericanos.
El problema de fondo, en el que están interesa-
dos tanto el Este como el Oeste, y sobre todo los
países árabes, es impedir que Irán pueda ganar la
guerra contra Irak. Han pasado los momentos en que
esa victoria parecía muy probable. Pero la continuación
de la guerra, además de los sufrimientos y muertes que
causa, mantiene suspendida la espada de Damocles de
un triunfo del Irán, que podría acarrear desestabilizacio-
nes imprevisibles en el mundo árabe, incluso en el Medi-
terráneo. Á esa preocupación responde la resolución que
los cinco grandes del Consejo de Seguridad de la ONU
(EE.UU., URSS, China, Reino Unido y Francia) han pre-
parado para imponer un cese de hostilidades. Para que
éste sea el punto de partida de una acción efectiva ten-
dente a poner fin a la guerra hace falta llegar a un acuerdo
de aplicación de presiones, incluidas sanciones coacti-
vas, contra el beligerante que rechazase el alto el fuego.
Resulta incongruente por lo mismo que EE.UU. se lance
ahora a una operación aventurera, con unos fines con-
trarios al espíritu de colaboración para que la ONU pue-
da realizar una acción de paz.
Página 42 · ver la página
El tratamiento de la noticia en «El País»
dente de la Diputación salmantina»,
aparecía una fotografía en la que se po-
día ver al vicepresidente bajando las es-
caleras del ayuntamiento de manera
tranquila y observado por dos policías
antidisturbios que mantenían una posi-
ción pacífica y relajada. Por otra parte,
en el pie de foto se podía leer: «El vice-
presidente de la Diputación de Salaman-
ca tras su liberación». La imagen que se
ha elegido viene a decir que lo ocurrido
sen Aldeadávila se saldó sin incidentes
al crear la fotografía la sensación de que
la liberacióñ se realizó con absoluta nor-
malidad. ¿Por qué no se recogieron otras
fotos que mostraban las calles del pue-
blo con las barricadas y los enfrenta-
mientos entre sus habitantes y las FOP?
fotografía en dos secuencias que resul-
tan sumamente elocuentes. En una se
puede ver a una estudiante caído aten-
dido por sus compañeros y al lado a un
policía que lo observa y parece intere-
sado por su estado. En la otra se ve a
policías y estudiantes en buena cama-
radería empujando todos juntos un fur-
gón policial. Por otra parte, en el pie de
foto se podía leer: «Alumnos de medi-
cina sostuvieron ayer un nuevo pulso en
las calles de Madrid. Algún estudiante
sufrió en carne propia la contundencia
policial, pero esto no les impidió arrimar
el hombro para empujar un vehículo de
las fuerzas de seguridad que se habían
metido en los jardines de El Prado».
El redactor de «El País», tanto en el
Las noticias de economía son tratadas
como algo desconectado de la vida social
y política.
Otro ejemplo es el que aparece el día
o de abril del 87, donde se da la noticia
de: «5 heridos en nuevos enfrentamien-
tos con la guardia civil en Reinosa». En
la fotografía que ilustra esta noticia se
puede observar la estación de ferroca-
rril de Reinosa con el Talgo estaciondo
y una fila de antidisturbios protegiéndo-
lo en posición distendida y pacífica, lo
mismo que a dos pasajeros que apare-
cen relajados y sonrientes. En el pie de
foto se decía: «Miembros de la Guardia
Civil custodian el Talgo a su paso por la
estación de Reinosa, durante los inci-
dentes del 31 de marzo».
El día 9 del mismo mes de abril se ilus-
traba el conflicto de Sanidad con una
. caso de Reinosa como el de Sanidad,
hábilmente desecha todas aquellas se-
cuencias donde podrían quedar refleja-
das las cargas de la policía y guardia
civil, los botes de humo, las pelotas de
goma, etc., ayudando a crear con es-
tas fotografías un clima de normalidad
en la conflictividad social.
La noticia económica
Siendo la economía la actividad fun-
damental del quehacer humano, que ab-
sorbe las mayores energías de gobier-
nos, empresarios, sindicatos, trabajado-
res, campesinos, etc., y que más direc-
tamente incide en la vida de millones de
L
RECONVERSIÓN
TORREJÓN
OSA
A
SPAIN >
IGUAL
A
ans
MÁS EURFOP
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(aue
INCLUYE
7 A
seRIN)
1
Z
El humor del periódico: Máximo, el intelectual; Romeu, el ácrata y Peridis, el arquitecto
del PSOE.
42
personas (y, por tanto, la que más noti-
cias genera), es natural que en «El País»
tengan su propia sección. Pero curiosa-
mente esta sección está situada en las
últimas páginas del periódico, después
de INTERNACIONAL, OPINION, ESPA-
NA, SOCIEDAD, DEPORTES y hasta
anuncios comerciales. Raramente el lec-
tor poco habituado hará acopio suficien-
te de fuerzas para llegar a sus páginas;
pero aún siendo así, si su desgracia es
ho ser economista, banquero o empre-
sario, su esfuerzo no se verá recompen-
sado por la comprensión de la informa-
ción que se le presenta,
Las noticias sobre econorría son tra-
tadas en «El País» como algo Jesconec-
tado de la vida social y política, donde
suelen usarse con frecuencia los tecni-
cismo que hacen su lectura muy poco
atractiva para todos aquellos lectores
que no sean entendidos en la materia.
Vemos un ejemplo típico: «Lo más lla-
mativo de los balances y cuentas de re-
sultados que presentan las empresas en
los dos próximos meses se refiere a la
institucionalización de la denominada
partida de costes diferidos, que reflejan
aquellos gastos financieros que, debido
a la entrada en funcionamiento de algu-
na instalación de producción con inver-
sión intensiva, las compañías no pueden
absorber en el ejercicio y difieren para
su pgo, con autorización de los audito-
res externos, en próximos ejercicios».
Acorde con esta filosofía informativa,
en esta sección se encuentra abundan-
te información sobre lo que se denomi-
na «macropolítica económica» o, por el
contrario, sobre datos diarios financie-
ros, y que va dirigida principalmente a
informar a accionistas, inversionistas,
especialistas y, en general, a todos
aquellos que tengan relación con las fi-
nanzas.
Actualmente, la información de este
tipo (bolsa, cambios de moneda, inver-
siones, intereses bancarios, etc.) ocupa
un 50% de la sección a lo que se une
otro elevado porcentaje dedicado a ex-
plicar los análisis económicos y decla-
raciones del Gobierno, la patronal o la
Banca, también con un elevado nivel,
apto sólo para expertos.
El apartado laboral en
le sección económica
Las noticias sobre la conflictividad la-
boral son dadas por «El País» en las úl-.
timas páginas del periódico, dentro de
la sección de ECONOMIA, a donde muy
pocos lectores llegarán y aún los pocos
que lo hagan encontrarán dificultades
Página 43 · ver la página
- ELPAIS.
EIRECTOR. JUAN LUIS CEBRIÁN
Pas
«ión, Adiminiriración y Tano
DIARIO INDEPENDIENTE DE LA MAÑANA
igual Yuste, 4Ó / 20097 Madrid /-8> 171) 754 25 00 / Precto: 60
Exigen la creación de una mesa negociadora en cinco días. "———
La tregua de los médicos |
normaliza la situación |
en los hospitales públicos
después de que las dos organizaciones de facultativos que mantenían
una huelga indefinida desde hace 15 días —la Coordimadora de Mé |
cos de Hospitales y la Federación de Sindicatos Médicos (Fesime)—
decidieran hacer un llamamiento para que sos añlisdos volvieran al
trabajo, como medida previa pura iniciar conversaciones con los res-
ponssbles det Instituto Nacional de la Salud (Tasalvd).
de hecho, a lo largo de la miañiana
ya se había ap un notable
descenso
huelga respec
días. Tamo el
organizaciones convocantes ad»
mitieran este hecho.
La coordinadora y Fesime,
Los meilicos, que mantienen un
con la
cian Sanitaria sobre retribucio-
nes, veforma hospitalaria y esta-
E reanudaron 49 pto
Moran
cinco
lo trabajo a partir de las.
la tarde de ayer, aunque,
ds de la campaña. electoral
143 eltriple atemtudo del pasa
y ce Madrid. Élse- recha AM. |
Nuevo golpe preelectoral de ETA con
el secuestro de un industrial vizcaíno
LONA ErxAFAl, Bilbao.
¡viduvs armados ques di $ b |
vivicada de Gutiérrez Blanco,
situada en e) tercer piro. de
este ha efectuado a la
que no han desconvocado legal:
mente la huelga como medida de
“precaución ante el comporta
miento de la Admimsiración”,
¿dieron ayee cusco días de plazo al
Insalud para que se establezca la
mesa negociadora y entregaron,
por separado, en el Insalud un
esgrito de
HOY, EN EL PAIS:
contenido en el
de la adopción
'a normalizar la
¿fergucia en los hospitales pú-
blicas.
Cuando fimalicen «stoy cinco
las de tregua, los portavoces y
directivos de ambas organizacio-
nes volverán a evaluar los resul
tudoy y decidirán si desconvocan
oficialmente la huelga.
La condición que sl Insilud,
había puesto para inic.ar las con-
versuciones sobre lox tres puntos.
(reforma hospitalario, estatuto
marco y aspectos relributivos)
que revindican
y ln Fesime era l
imalidad en el sector
que se respeten los
sados com UGT, ELA-STY y la
Confederación Estatal de Sindi-
catos Médicos (CESM) sobre el
sistema retributivo,
EE
Los precios subieron
un 0,2% en abril
El tudice de precios al
mo IPC) subi un 021 pa
ado ¡es de ab a psa de
que los productos alimen
¿os bajan un 0.5, El
bienn mantiene %u
de cerrar el año con
La huelga ha producido gra-
ves problemas usistenciales, lo
que ha motivado durante las dlti-
mas semanos protestas por parte
de los pacientes y algún enfrenta:
miento con los médicos <n paro.
Párica 3)
Los GAL som una creación de
España, según la policia francesa.
Conflictividad social. Diferentes confictus la-
borales coniluyeron en a jornada de ayer. Piquetes
de obreros de Forjas y Aceros de Itcinosa cortaron
la circulación por carretera y ferrocarril en la local:
dad cántabra y llegaron a emplear como barricada
sl vagón que fue incendiudo el pasado día h, según
mao
se observa cn la fotografía. Los astilleros de Puerto
Real (Cádiz) estuvieron pasalizados debido a un
cierre patronal, mientras los trabayudores de Huno-
sa y de la minería Iconesa secundaron los paros
convocados. En Aviaco se mantiene Lambién la
huelga prevista para hoy. Páginas 20,66 y 68
Una de las pocas «primeras» donde destacan los temas laborales.
para poder divisarlas, ya que su ubica-
ción en las páginas —especialmente si
son muy conflictivas— lo hacen muy di-
fícil.
En contraste con este tipo de infor-
mación, resulta difícil, por no decir im-
posible, encontrar en «El País» todos
aquellos datos que podrían configurar
un cuadro general de los resultados de
esa política económica. Por ejemplo, so-
bre política de reconversiones no se en-
cuentran casi nunca datos globales del
número de empresas que han sido des-
manteladas ni de las que lo serán en el
futuro, ni del número de puestos de tra-
bajo perdidos ni de los que se perderán.
Tampoco se dan aquellos otros datos
que podrían reflejar las ganancias de los
bancos o las multinacionales, con la sal-
vedad de que los pocos que se ofrecen
se presentan de tal forma que pasan por
completo desapercibidos. «FOCSA ob-
tuvo un beneficio de 870 millones en
1986... lo que representa un incremen-
to anual del 28,5% » (7-87), noticia da-
da por «El País» en la página 60 en co-
luman y al margen derecho de la hoja,
en medio de la información sobre la Bol-
sa, lo que no es sino una sutil forma de
ocultar un dato. Asimismo, tampoco se
dan los datos que pudiesen ofrecer una
visión real de las consecuencias de la in-
tegración en el Mercado Común ni de
qué forma va a afectar, por ejemplo, al
campo, la industria, el comercio, etc.
El día 24 de marzo de 1987, «El País»
informaba de los conflictos en Astille-
ros de Puerto Real (Cádiz): «Trabajado-
res de AESA dejaron sin teléfono la pro-
vincia de Cádiz», y el 26 del mismo mes:
«El Goberandor Civil, Mariano Baque-
dano, ha calificado los hechos como un
acto de terrorismo»; ni una sola men-
ción a lo largo del artículo a las causas
del conflicto. El día 11 de abril del mis-
De vez en cuando, en esta misma
sección se ofrecen crónicas sobre algún
conflicto importante, sobre todo, si ro-
za lo espectacular o ha habido graves
alteraciones del orden público. El 30 de
marzo de 1987 se volvía a informar so-
bre Reinosa: «Los errores de Reinosa...
El balance de los enfrentamientos es es-
pectacular: cerca de 200 heridos, 7 de
gravedad; 73 detenidos por desórdenes
públicos durante el Jueves Santo, mu-
chos de ellos presuntamente maltrata-
dos en el cuartelillo de Reinosa.
«(...) Los guardias civiles rompieron
lunas de escaparates en calles vacías,
dispararon pelotas de goma contra las
ventanas de edificios... apalearon a ciu-
dadanos totalmente ajenos a los alter-
cados e incluso allanaron locales públi-
cos y el ambulatorio donde se estaba
curando a los heridos de la jornada».
También es curioso señalar que cuan-
do los apaleados son las fuerzas del or-
den, como en Reinosa, se desatan ma-
res de tinta para condenar sin paliativos
los comportamientos «salvajes» de los
trabajadores.
El 30 de marzo de 1987 se decía tam-
bién desde la sección de ECONOMIA:
«Cinco heridos y treinta detenidos tras
los enfrentamientos entre mineros y
Guardia Civil... Ayer permanecían ingre-
sados en la Residencia cuatro personas:
José Oliveira de Lima, de 33 años, que
sufría traumatismo craneoencefálico;
Alberto Quinteiro Riespo, de 34 años,
con traumatismo en el ojos izquierdo;
Federico Crespo Benítez, con heridas en
el cráneo y numerosos cortes en la ca-
ra, Y Blanca Nieves Díaz, de 22 años,
que se encontraba embarazada de cin-
co meses.» Estas son las noticias que
para «El País» son tan normales que no
merece sacarlas de los rincones de las
últimas páginas. Ya se sabe que el he-
cho de que un perro muerda a un niño
no es noticia, pero que un niño muerda
a un perro...
Por último, resaltar que desde hace un
La información sobre conflictos laborales
apenas ocupa el diez o veinte por ciento
de la sección.
mo año leíamos: «Movilizaciones en la
minería leonesa.», pues bien, esta no-
ticia, al igual que otras muchas, se da
Je forma escueta, al extremo de la pá-
yina, de tal manera que pasa desaper-
cibida para la mayoría de los lectores.
Eso sin contar que el total de esta in-
formación sobre conflictos laborales
apenas ocupa el 10-20% del total de la
sección (una o dos páginas del perió-
dico).
43
año o año y medio, justo desde que se
disparó cuantitativa y cualitativamente
la conflictividad laboral, «El País» dejó
de sacar la lista de gacetillas (BREVES)
sobre las distintas huelgas que se pro-
ducían en toda España. Sería por la mis-
ma razón que el Telediario dejó de sa-
car imágenes de enfrentamientos de
huelguistas con la fuerza pública: para
cuidar la imagen del país, o sea, del
PSOE.
Página 44 · ver la página
Cebrián y sus muchachos
maron la primera redacción de «El País»
procedían de los partidos de la izquier-
da antifranquista. Incluso los que se fueron
«incorporando a partir de 1979 y 1980 tenían
la misma procedencia: militantes o simpati-
zantes del PCE, PTE, ORT, LCR, MC, etc. Sin
embargo, nada más incorporarse al periódi-
y co quedó claro que iban a tener que escoger
entre sus ideas políticas personales y las de
¡* | los propietarios de «El País». La mayoría se
* | fue acomodando a la línea del diario, unos con
más entusiasmo que otros.
Políticamente el director fundador del pe-
riódico, Juan Luis Cebrián, nunca ha sido
“nada concreto. Un repaso a sus artículos y es-
critos —que no son muchos— permite darse
cuenta que siempre ha evitado definirse por
una opción política concreta, ni siquiera de
derechas o de izquierdas en general. Las per-
sonas que le han conocido más estrechamen-
te no le han oído tampoco definirse en este
tema.
Eso no le ha impedido llevarse bien con el
franquismo, con Fraga, con la UCD o con el
PSOE, es decir con todos los que han gober-
nado. Ningún político tiene interés para Juan
Luis Cebrián sino es gobernante o si no tiene
| A mayor parte de los periodistas que for-
Juan Luis Cebrián es un
periodista al servicio del
sistema, no de ningún partido
concreto.
grandes posibilidades de mandar. Se podría
decir que Juan Luis Cebrián es un «periodis-
ta de Estado»: siempre con el Estado y con
el que gobierne. Al servicio del sistema y no
de ningún partido político. Otros le han defi-
nido como el «pepito grillo» del gobierno, al
leer los artículos que de vez en cuando dedi-
ca a los respectivos gobernantes en plan lec-
ción al estilo Maquiavelo en su famoso «El
Príncipe».
De personalidad tímida, Juan Luis Cebrián
aspira a hacer del relativismo intelectual una
manera de hacer periodismo político. Nadie
vale nada si no tiene ur-poder o juega un pa-
pel en la vida de los poderosos. Lo demás lo
ignora, no le interesa. Esa combinación de ti-
midez y de cinismo político es lo que produ-
ce en sus subordinados esa sensación de dic-
tador imprevisible, donde nadie está seguro
de acertar nunca con sus deseos.
De su biografía personal, sólo le molesta
que le recuerden su paso por la jefatura de los
servicios informativos de TVE en el año 1974
coincidiendo con la presencia de Pío Cabani-
llas al frente del Ministerio de Información y
Turismo. La aventura sólo duró unos meses
44
y acabó muy mal, sin que consiguiera cambiar
ni uno solo de los malos hábitos periodísticos
de aquella casa. Su vuelta a «Informaciones»,
donde le guardaron el puesto, cbincidió con
el comienzo de sus negociaciones con Fraga
y Polanco para sacar «El País».
Nadie es imprescindible
L
Algunas veces se ha hablado de sus aspi-
raciones a ser ministro o a ocupar algún car-
go político. Es difícil que se deje tentar por
ello. Su máxima aspiración, por el contrario,
está en culminar la obra de «El País» montan-
do una cadena de televisión propia. Para ello
lleva más de cinco años haciendo planes con
sus colaboradores más cercanos, e incluso ya
tenía hablado con los March el plan econó-
mico, que suponía unos 20.000 millones de
pesetas. El proyecto del PSOE que limita la
participación de grupos de prensa en las ca-
denas privadas de televisión, ha supuesto un
freno en esta ambición.
Dentro del periódico, Juan Luis Cebrián ha
ido demostrando, con continuos cambios en
el staff, de que nadie, excepto él, es impres-
cindible. Y su doble función de director del
periódico y de director general de la empre-
sa, PRISA, podría querer decir que tampoco
nadie puede hacerle sombra en este sentido,
incluido el presidente Jesús de Polanco.
Aquellos periodistas que no entran en los
planes de Cebrián, o que pretenuen crear su
propia autoridad en una sección determina-
da del diario, tienen que irse o aceptar la su-
bordinación total, Quizás los cambios más sig-
nificativos en el periódico han sido los de José
Luis Martín Prieto, que dejó su puesto de sub-
director para pasar de corresponsal a la Ar-
gentina. Javier Pradera, que fue el editorialista
más frecuente y leído del periódico durante
muchos años, antiguo militante del PCE, dejó
el diario después de tomar postura en favor
de la OTAN durante el referéndum de 1986.
Su problema no fue tomar postura sino vio-
lar la orden de Cebrián de que ningún directi-
vo tomase posición pública.
Soledad Alvarez-Coto, primera jefa de la
sección de España, prefirió marcharse a es-
tudiar a las Universidades norteamericanas y
ahora ha dejado «El País» para incorporarse
a RTVE, como delegada en Nueva York.
José Antonio Martínez Soler, primer jefe de
Economía, lo dejó enseguida. El director de
la sección de Deportes durante muchos años,
García Candau también acabó dejándolo y así
una lista numerosa como Pablo Sebastián, co-
rresponsal diplomático, Ismael Fuente, que
fue jefe de Local, etc.
La izquierda reformada
Sin embargo, puede decirse que el actual
staff directivo de la redacción de «El País» si-
Página 45 · ver la página
EL PAIS
JUAN LS SEGA DIARIO INDEPENDIENTE DELLA MANANA
«Traspaso» de periodistas al
Gobierno y a las grandes
empresas.
220E OIUEAE DE 162
—Fraga será la oposición, con 105 diputados, mientras se hunden
vo y el Partido Comunista
Partido Socialista, con 201 escaños, consigue
mayoría absoluta para gobernar la nación
, vuelve al poder eo España, despucs de máx de — dela muene 1995, a cual sal
Gobiernos de derechna, cun el rotundo trio derechas Alianza Papular y
¡Partido Socialista Obrero Españos (PSOE. pe
asíguló, con 20) escaños, la mayoría abaoluta
rar elecciones lgicatins cccbrndas despues
diario al cesar José María Calviño como di-
. rector general de RTVE. Fernando Jáuregui,
redactor político, fue nombrado asesor del
alcalde de Madrid, Barranco, poco antes de
las elecciones también.
Otros muchos periodistas de «El País» han
pasado a dirigir amplias zonas ministeriales de
prensa, como Julio Fernández, jefe de pren-
sa del ministro Barrionuevo; Carlos Díaz Gúell,
que de la sección económica pasó primero al
INI y luego a Iberia.
Otro tanto ocurre con muchos de los co-
rresponsables de «El País» en toda España, al-
gunos de los cuales incluso compatibilizan el
puesto de periodista con trabajos para el
2 Ayuntamiento o para las Comunidades Autó-
nomas. En el mes de junio, el «Ombudsman»
i se hacía eco de las acusaciones contra el
corresponsal de Zaragoza que había sido con-
spa
lex Márquez, de cuas
"de sdad, que será con
lidad el nuevo presi:
Gobiemo español, af consiguio
sdrupada, en su primera — La jor
gue contando con periodistas formados en los
grupos de la izquierda antifranquista: Anto-
nio Verdú, jefe de Opinión, procede de «Cua-
dernos para el Diálogo», la revista de la de-
mocracia cristiana que murió en 1979. José
María Izquierdo, jefe de Información, estuvo
ligado al PCE después de la muerte de Fran-
co. Joaquín Estefanía, redactor jefe de Eco-
nomía, fue militante del PTE. La subdirectora
del Dominical, Soledad Gallego Díaz trabajo
en Pyresa y en «Cuadernos para el Diálogo»,
y sus ideas simpatizaban con las anarquistas.
A partir de la salida de la edición barcelo-
nesa de «El País» se incorporaron al staff ge-'
neral de la redacción importantes periodistas
catalanes, como Antonio Franco, que es di-
rector adjunto; Miguel Angel Bastenier, sub-
director, etc., todos ellos procedentes de los
periódicos más aperturistas como «Mundo
Diario», «El Periódico de Barcelona», «Diario
de Barcelona», etc.
La circunstancia más destacada en todos
estos periodistas es que, en general, ningu-
no de ellos ha seguido manteniendo sus ideas
políticas, por lo menos públicamente, y que
han sustituido estas ideas por las del periódi-
co que les cobija.
Una característica también importante de
las relaciones del poder con «El País» es el in-
tercambio continuo de periodistas del diario
que son «traspasados» temporalmente a las
jefaturas de prensa y asesorías de ministerios,
alcaldes o empresas importantes.
El caso más reciente ha sido el de Francis-
co Gor que dejó el gabinete de prensa del mi-
nistro de Justicia, Ledesma, para volver al
periódico, a la sección de opinión. Joaquín
Prieto que estuvo como redactor jefe de TVE
durante el período electoral de 1986, volvió a!
tratado por la Universidad Popular, depen-
diente del Ayuntamiento.
Parón en la TV privada
Sin embargo, toda la fuerza de «El País» se
ha agotado en la elaboración del periódico. La
emisora de frecuencia modulada «Radio El
País» fue un fracaso casi desde el principio y
el proyecto de televisión privada no tiene un
futuro realmente claro.
El propio Jesús de Polanco decía en la Jun-
ta General de accionistas celebrada el 17 de
junio que el proyecto de ley aprobado por el
gobierno el pasado mes de abril «trunca nues-
tros proyectos. Es una ley que no vale para
hacer televisión privada. Promotora de Infor-
maciones tiene por norma participar en nego-
cios en los que no se pueda poner en duda
nuestra dignidad como sociedad y que ten-
gan viabilidad empresarial. El proyecto del go-
bierno no permite ni la dignidad ni la viabili-
dad. Sólo si se cambian sustancialmente los
aspectos negativos del proyecto durante su
tramitación parlamentaria participaremos en
la televisión privada».
La aparición de la revista «El Globo», a fi-
nales de año, dará la medida de la potencia
del equipo de redacción para nuevas opera-
ciones periodísticas. El director de «El Globo»,
bajo la supervisión de Cebrián, será Eduardo
San Martín, hasta ahora subdirector del do-
minical. También el proyecto de hacer edicio-
nes locales de «El País» sufrió un frenazo des-
pués de la mala experiencia de la edición de
Barcelona, donde la inversión de miles de mi-
llones de pesetas no fue suficiente para des-
bancar a los periódicos locales, como «La
Vanguardia» y «El periódico de Barcelona».
45
Página 46 · ver la página
5
La opinión de «El País»
Las páginas de «Opinión», suelen ir cubiertas por uno o
dos artículos firmados por personas generalmente ajenas
a la redacción del diario. Se trata, pues, de opiniones
personales, aunque como es natural se supone que cubren
el espectro político que el periódico considera interesante
y útil difundir entre sus lectores. Siguiendo la
terminología clásica podríamos decir que en el amplio
cuadro de colaboradores habituales se encuentra desde la
«derecha inteligente», que es la que más abunda, hasta la
«izquierda inteligente», que sabe dulcificar sus críticas al
N el primer apartado podríamos
E situar al conde de Motrico, José
María de Areilza y a Antonio de
Senillosa, como los más asiduos, En el
otro bando estarían Manuel Vázquez
Montalbán (que también escribe habi-
tualmente una columna en la contra-
portada del diario), Fernando Savater y
Javier Sádaba. Este último es práctica-
mente el único «representante» de la iz-
quierda extraparlamentaria.
Sin embargo, la mayor parte de los
artículos de «Opinión» están firmados
por escritores españoles y extranjeros,
como Francisco Ayala, Eduardo Subi-
rats, David Viñas, Jorge Semprún, Ma-
rio Benedetti, Fernando Arrabal, Váz-
quez Rial, Carlos Seco Serrano, etc., así
18 de junio de 1987
MANUEL VAZQUEZ MONTALBAN
Proveedores
de ideología
Cuando un ministro de la Gobernación o del Interior
de izquierda ha de justificar una represión de moviliza-
ciones sociales recurre a un patrimonio verbal, y, por tan-
to, conceptual, de un ministro del Interior o de la Gober-
nación de la derecha más convencional. Por suerte o
por desgracia, la izquierda no tiene un lenguaje re-
presivo. Lo tiene la izquierda totalitaria que está en
el poder, pero es un lenguaje descalificado para ser uti-
lizado en el marco de una cultura y una conciencia social
democrática. Es lógico, por ejemplo, y sin ánimo de se-
falar, que el ministro del Interior no diga nunca jamás
que la contestación de Reinosa es obra de los enemigos
del cambio movidos por la CIA. Esa sería la nota a publi-
car en Pravda. Pero malsuena que se diga que las con-
testaciones sociales al Gobierno socialista son causadas
por los enemigos de siempre, por los nostálgicos del pa-
raíso socialista. Eso lo decía con mayor propiedad Cami-
lo Alonso Vega. Y empleo la palabra propiedad con el
significado que tenía para Lewis Carroll cuando en Alicia
en el País de las Maravillas asegura que las palabras tie-
nen dueño.
* Es.el «escritor comunista» que escriba en el pe-
riódico. Sirve de contrapeso.
sistema con destellos de ironía.
como por profesores universitarios, es-
pecialmente de la Universidad Autóno-
ma de Barcelona, como Josep M. Co-
lomer, Jesús Neira, Julio Quesada, etc.
En una muestra, escogida al azar, du-
rante los meses de junio y julio, el so-
ciólogo Francisco Ayala, José María de
Areilza y Fernando Savater fueron los
únicos que repitieron su firma en la mis-
ma sección. Curiosamente en esas mis-
mas fechas se advierte una buena pro-
liferación de escritores y periodistas
argentinos e italianos, como Antonio
Tabucchi, Jacobo Timerman, David Vi-
ñas, Alberto Arbasino, Leonardo Scias-
cia y otros.
Los periodistas españoles que apare-
cen habitualmente en «Opinión» son
Luciano Rincón, cercano a posturas de
Bandrés en Euskadi así como contrario
a ETA; Eduardo Haro Tecglen, primer
responsable del suplemento cultural y
antiguamente cercano al PCE; Pedro Al-
tares, que fue director de «Cuadernos
para el Diálogo», militante crítico del
PSOE; Miguel Angel Bastenier, subdi-
rector del periódico y el propio Vázquez
Montalbán.
La Iglesia Católica está también repre-
sentada habitualmente por dos hom-
bres: el jesuíta José María Martín Pa-
tino, que fue secretario del cardenal
Enrique y Tarancón en los años de la re-
forma política de la Iglesia; y el «cristia-
no progresista» Enrique Miret Magda-
lena, expresidente del Tribunal Tutelar
de Menores.
Representando a la línea socialista fir-
man habitualmente sus artículos en esta
sección el «crítico» Pablo Castellano y
Mario Trinidad, un alto funcionario del
PSOE que ha pasado por diversos mi-
nisterios.
(A lo largo del dosier hemos ido in-
tercalando fragmentos escogidos y su-
brayados por nosotros de los artículos
46
escritos por los personajes más signifi-
cativos de la sección de «Opinión» con
la intención de mostrar algunos detalles
de su colaboración con el diario.)
Esta red de colaboradores habituales
se complementa con otra de «tribunas
abiertas» a lo largo de las diferentes'sec-
ciones del periódico, donde no hay ya”
una mómina fija, aunque muchos de
ellos se repitan, como es el caso de los
dirigentes patronales o sindicales en las
tribunas de las páginas de Economía.
Quizás lo más significativo sea la pro-
liferación de firmas de los grandes diri-
gentes norteamericanos en los artículos
de «Internacional» para analizar los
grandes problemas geoestratégicos del
mundo. En la muestra realizada en ju-
nio y julio, aparecen artículos de Willy
Brandt, Zbigniew Brzenzinski, Arthur
Schlesinger, Gaspar Weinberger y
Henry Kissinger.
Todos estos personajes han sido o
son altos cargos en el gobierno nortea-
mericano. Kissinger o Brzenzinski han
sido secretarios de Estado. Weinberger
es secretario de la Defensa y Schlesin-
ger es un conocido historiador y propa-
gandista de varios presidentes nortea-
mericanos.
Editoriales: la lección diaria
Entre las leyendas que corren sobre
«El País» está la del ministro de la UCD
que se leía todos los días, antes de ir a
su trabajo, el editorial del periódico para
saber lo que tenía que opinar ese día y
sobre qué tenía que hablar. Quizás sea
una exageración, pero sí es verdad que
una opinión editorial del primer diario
español puede hacer cambiar el punto
de vista de un director general no muy
seguro de lo que va a hacer,
Lo normal, últimamente, es que va-
yan dos editoriales, uno dedicado a la
Página 47 · ver la página
Rs
EL PAÍS, domingo 5 de julio de 1987
OPINIÓN /15
EL Ouzunsuas
Particulares, médicos y colecti-
vos sanitarios han decidido no
repudrirse y se han consolado al
enviar cartas al defensor de los
lectores para mostrar su protes-
ta sobre el trato que EL PAÍS
ha dado al prolongado conflicto
médico. La apreciación más
suave corresponde, desde
Mahón, al doctor Matos: “Que
este periódico no está muy pues-
to en temas sanitarios es algo
más que evidente después de
sus desinformaciones (perdón,
quería decir informaciones) so-
breilos últimos conflictos...”.
Otro lector disgustado, Doro-
teo Solazábal, feolfa su carta en
Granada: “Existella impresión
de que la información ha sido
sesgada y gratuitamente parti-
dista. Supongo que habrá leído
los editoriales sobre los brujos,
etcétera, y algunas cartas de
médicos al director. Da la im-
presión de que el periódico ha
perdido ecuanimidad y adquiri-
do beligerancia en determina-
dos temas. Hay mucha gente
que se siente decepcionada, en-
tre los médicos, de la calidad de
la información, El periódico tie-
ne muy buenos artículos de fon-
do orevisión; algunos temas del
extranjero están muy bien trata-
El conflicto sanitario
CXTG), que, representado por
José Agustín Pérez Gómez,
desde La Coruña, resalta dos
aspectos: “Primero, los análisis
que sobre el conflicto (plasma-
dos en varios editoriales y en la
información mas o menos dia-
ria, generalmente escasa y ses-
gada) ha elaborado EL PAÍS
adolecen, a mi entender, de gra-
ves errores en el análisis (...).
La causa principal de la génesis
del conflicto es el alarmante de-
terioro de la red sanitaria públi-
ca a todos los niveles (...). Los
médicos solicitan normaliza-
ción salarial, laboral y partici-
pativa, en la idea de mejorar el
funcionamiento de los hospita-
les públicos, mejorando las con-
diciones de trabajo, la democra-
tización de los hospitales, con
abierta oposición a una recon-
versión sanitaria que el Insalud
intenta llevar a cabo a través de
la imposición de un nuevo esta-
tuto marco, de carácter funcio-
ISMAEL LÓPEZ MUÑOZ
también la línea gubernamental
(...). Por otra parte, el papel de
las organizaciones sindicales en
este conflicto merecería un aná-
lisis muy largo (...). EL PAÍS
resalta una y otra vez el papel
de la Fesime (sindicato de mé-
dicos implantado en tres cen-
tros de Madrid y no presente en
la mesa de negociación centra-
les sindicales-Insalud). El olvi-
do reiterado del SGS por parte
de la línea informativa del pe-
riódico es revelador de una falta
dle información y de un despre-
cio de la dinámica territorial sa-
nitaria”.
Tratamiento informativo
JEl subjefe de la sección de So-
ciedad, José María Martí Font,
responde ampliamente a las
acusaciones y sobre los fallos
cometidos en la información:
*Recomendaría que se leyeran
los números de los últimos me-
hemos intentado por todos.mo-
dos no caer en el sesgo que pro-
ponían los convocantes de la
huelga, consistente en sólo pu-
blicar sus razones, cosa que,
por otra parte, hemos hecho
hastala saciedad, sino en expli-
car también las razones de las
demás partes involucradas, sea
la Administración, sean los
usuarios, aspecto este último
que parece haber molestado es-
pecialmente a los convocantes
de la huelga indefinida”.
“El señor Pérez”, dice por úl-
timo Martí Font, “se queja de
que no hayamos mencionado al
Sindicato Galego da Sanidade
(SGS). Ha sido mencionado
sistemáticamente siempre que
se ha dado información de un
tema en que este sindicato in-
tervenía. El señor Pérez nos
acusa de resaltar el papel de la
Fesime. No es cierto, la Fesime
fue citada únicamente en las fe-
chas en las que tuvo un cierto
tor jefe de Opinión, Vicente
Verdú, comenta par su parte las
imputaciones del doctor Pérez
Gómez: “Efectivamente, los
editoriales del periódico, como
expresiones de una opinión, son
beligerantes. En el derecho de
los lectores está el disentir de
los juicios y análisis de EL
PAÍS en este u otros supuestos.
Merece, sin embargo, comenta-
rio la interpretación del señor
Pérez Gómez, en cuanto si el
diario se alinea con una deter-
minada federación o con algún
interés oficial. En el conflicto de
los hospitales, los editoriales
fueron críticos. con aquellos mé-
dicos que recurrían a una huel-
ga prolongada y dura, sin que
parecieran importarles los gra-
ves daños que producían a la
población. En esa dirección se
aludía a una actitud profesional
que, en su extremosidad, acen-
tuaba los problemas de la aten-
ción sanitaria, por cuya solu-
ción, paradójicamente, se decía
luchar. Siempre se hizo distin-
ción entre el colectivo médico,
cuya composición, muy hetero-
génea, se destacó repetidamen-
te, y el comportamiento de un
sector movido por intereses
que, a fuerza de corportativis-
política española y otro a larexterior. El
estatuto de Redacción del diario señala
que la línea editorial es de la responsa-
bilidad exclusiva del director, pero la
realidad es que la sección funciona
como las demás del periódico y Juan
Luis Cebrián cuando quiere dar una opi-
nión más explícita escribe un artículo
que suele ir en esta sección de «Opi-
nión», pero con un destaque en la pri-
mera página.
Vicente Verdú, redactor jefe de «Opi-
nión» escribía el 5 de julio en la sección
de «El Ombudsman», a propósito del
conflicto médico: «Efectivamente, los
editoriales del periódico, como expresio-
nes de una opinión, son beligerantes.
En el derecho de los lectores está el di-
sentir de los juicios y análisis de “El
País'” en este u otros supuestos».
En una muestra aleatoria de periódi-
cos correspondiente a los meses de ju-
nio y julio (en total 57 editoriales), el
tema más frecuente fue el relacionado,
de una manera u otra, con el Golfo Pér-
sico, el lrangate, los problemas de Irán
y Francia, etc. El segundo tema en de-
dicación editorial fue el de ETA, debido
a los dos atentados contra la petroquí-
mica de Tarragona y el supermercado
Hipercor de Barcelona. Hubo también
cuatro editoriales que tocaron, desde di-
ferentes ángulos de vista a los ministe-
rios del Interior y de Justicia: los poli-
cías condenados por torturas, la policía
judicial, la huelga de funcionarios de
Justicia y el ministro Barrionuevo.
También hubo cuatro editoriales de-
dicados a los problemas laborales: dos
sobre el Pacto Social, uno a favor de la
huelga «civilizada» y el control por par-
te de sindicatos y gobierno, así como
un cuarto condenando el secuestro de
empresarios como forma de presión la-
boral.
Otros cuatro artículos estuvieron mar-
cados por el problema económico: el
déficit, la OCDE y España, la Bolsa, etc.
El análisis del fracaso electoral relati-
vo del PSOE fue analizado en cuatro
editoriales por esas mismas fechas y
hubo dos más que trataron de los mili-
tares españoles (uno sobre el cese del
gobernador militar de Guipúzcoa y otro
sobre la milicia profesional). Hubo otro
diedicado a las negociaciones España-
URSS y otro más al viaje del Rey a Hun-
gría y Checoslovaquia. Hay que añadir,
en este apartado de política nacional,
dos artículos de análisis de la política de
Educación.
En el capítulo internacional, los pro-
blemas de Panamá marcaron la pauta
de la dedicación editorialista, segui-
da por el tema de Alemania (3) y el de
Corea (2). Hubo también editoriales de-
dicados a los problemas de Gibraltar,
Perú, Magreb, Mercado Común, Italia,
Chile, Australia, Gorbachov y a la polí-
tica conservadora de Reagan.
Fuera de estos temas hay que seña-
lar un editorial dedicado al Congreso de
Intelectuales de Valencia, otro a la dro-
ga, otro a los transexuales y dos a los
problemas demográficos y a la infancia.
(Hemos distribuido por todo el dosier
algunos retazos de estos editoriales que
47
20 de junio de 1987
JORGE SEMPRÚN:
Intelectuales
de pasillo
y de paseo
Lo que me llama la atención podría resumirse, pronto
y mal, algo brutalmente, con las siguientes preguntas:
¿Dónde están los intelectuales españoles? ¿Qué piensan,
qué tienen que decir? ¿Por qué se callan?
Muchos de ellos están en Valencia, asisten al congre-
so. Se les ve, pero no se les oye. Mejor dicho, se les oye
por los pasillos, en los bares, haciendo comentarios en-
tre sarcásticos y de vuelta de lo divino y de lo humano.
Contando chismes sobre todo. A diferencia del público
que llena las salas de debates, que se apasiona, que in-
terviene para interrogar, aprobar o disentir —esto último
sobre todo, como es lógico, ya que es una asistencia pre-
dominantemente juvenil —, nuestros intelectuales cua-
rentones y sesudos, radicales y hasta extremistas
en sus puntos de vista, a juzgar por los fragmentos
de perorata que pueden escucharse en los pasillos
del congreso, no dicen esta idea es mía en las se-
siones multitudinarias y movidas.
Más importante, sin embargo, mucho más grave que
los ataques personales; es la conceptualización que se
expone en el epílogo añadido hoy por Manuel Aznar a
su ensayo de hace unos años. Se dice allí que «la transí-
ción democrática ha sido ejemplar para los intereses del
imperio norteamericano como modelo del paso de una
dictadura militar fascista a una democracia vigilada y do-
mesticada».
Frases como éstas tienen un mérito: resumen per-
fectamente la ceguera histórica, epigonal y putre-
facta de un marxismo de pasillos y de paseos, al me-
nos en la intención metafórica, que está convirtiéndose,
como en otras ocasiones pasadas de nuestra historia, en
uno de los principales enemigos de la reflexión crítica que
tanto asusta a los Aznares y tanto necesitamos los de-
más.
e Este exdirigente del PCE es el único represen-
tante de la línea anticomunista feroz que apare-'
ce en la sección de «Opinión».
Página 48 · ver la página
La opinión de «El País»
3 de julio de 1987
FERNANDO SAVATER
Los intelectuales,
en el semáforo
Dos premisas sólidas e ingenuas se repiten constante-
mente a propósito de la función del intelectual, la una
proclamada con agreste orgullo y la otra con implícita des-
calificación. La primera asegura que los intelectua-
les ha de mantenerse independientes respecto al
poder y evitar su peligrosa contaminación; la segun-
da establece que een! apenas puede ser más
que un proveedor de ideología de la clase dominan-
te. La inconsistencia de la primera aseveración es tan ob-
via que hay que introducir alguna precisión semántica para
que no resulte tan ofensivamente insostenible: probable-
mente, lo que quiere decirse es que los intelectuales harán
bien en no ponerse abiertamente al servicio del Gobier-
no establecido o de los aspirantes a establecerlo. Pues,
por lo demás, el intelectual tiene ya poder, el poder de
sus conocimientos y de su acceso a los medios de co-
municación, el poder del peritaje en algún campo en el
que la especialización cuesta tiempo y dinero. Por supues-
to, nada de malo hay en esto. Tener poder es algo exce-
lente —aunque el poder pueda ser socialmente bien o mal
empleado—, y todas las personas que estudian, publi-
can, componen o investigan aspiran a alcanzar cierto po-
der como desarrollo de su fuerza y capacidad propias.
El poder se dice de muchas maneras, y desde luego no
se concentra sólo en los ministerios o en el despacho di-
rectorial de las grandes empresas. La reivindicación de
la libertad de expresión, por ejemplo, es una reivindica-
ción de libre flujo para el poder de los que hablan y escri-
ben; por eso es la más celosamente buscada por todos
los intelectuales.
¿Se limita el intelectual a producir ideología para la clase
dominante? La cuestión no tiene vuelta de hoja, según
los creyentes en lo que con orgullo suele llamarse «teo-
ría materialista del poder político», para quienes todavía
hoy la obra principal de Marx —no ideológica, sino cien-
tífica, o, por decirlo en la jerga heideggeriana que a ve-
ces paradójicamente se le superpone, pensamiento puro
de la verdad del Ser— es biblia matemáticamente irrefu-
table. En el fondo, lo importante no es sólo ser un
intelectual como es debido, sino esforzarse por vi-
vir lo debido padeciendo sin indignidad, apocamien-
to o arrogancia entre confusiones y razones.
e Savater es el tipo de intelectual de izquierdas
muy apreciado por el periódico.
_ ELPAIS
DIARIO INDEPENDIENTE DE LA MAÑANA
Redacción, Administración y Talleres: Miguel Yuste, 40 / 20037 Madrid / 155 (91) 754 38 00 / Precio: 60 peestas / Año XI. Número 3.742
DIRECTOR: JUAN LUIS CEBRIÁN
Inés del Río Prada,
en Argelia
por la policía el Innes, estaba
4 militares, heridos en un atentado
con lanzagranadas en San Sebastián
zación terrorista en Andalucía.
Cuatro militares —¿os soldados, un sargento y un teniente— resulte-
ron heridos en un ateotado con de carga hueca Entre los
El Tribunal Constitucional ha — extranjeros durante seña
se encuentra | anulado varios preceptos de la
Inés del Rio Prada, histórica del
antiguo comando Madrid, quien,
pa
ley de extranjería que otorgar
ban a ln Administración facul-
didas | tades limit del ejercicio
El ataque fus efectuado mediante. hubiera permitido que resultara garon ayer le presencia de la te- En conereto, ha declarado buralos auspender las ra
dispositivo de tubos herida cualquier persona que se rrorista en el mencionado país | i ¡cional la exigencia a — ciones vas sob
"adas instalado en el maletero de ea olle entre los Magreb. los extranjeros de que soliciten — los extranjeros. El Tribunal
un vehiculo Renault $ aparcado — proyectiles y el blanco. Inés del Rio Prada y Ángel del órgano competente sutori- terpreta otros preceptos
en batería frente a la entrada
princij úificio del Gobier-
no Militar. Tres de las granadas
erraron su blanco, sin lograr en-
trar, como estaba previsto, en el
1 militar
Por otra parte, tres supuestos
miembros de ETA Militar fueron.
detenidos el lunes, acusados por
ls policía española de preparar
vna ds de la organi- bonne.
tras la muerte de Txomin Iturbe,
en febrero de este año, se refugió
en Argelia. Fuentes oficiales ne-
Luis Hermosa Urra fueron dete-
nidos cl pasado lunes ea Zarago-
za. También fuo detenido eo To-
rremolinos Jean-Philippe Casa-
de derechos y libertades reco-
los extranjeros.
zación para ejercer el derecho ley de modo que se
¿de reunión y manifestación, así
como la facultad del Consejo de
cial frente a
las acti- trari
MADAID, MIÉRCOLES 8 DE JULIO DE tl
Anuladas facultades del
Ejecutivo que limitan la:
libertad a los extranjero
La sentencia del alto
nal, que resuelve el recurso,
inconstitucionalidad pres
do por el Defensor del P
contra la ley orgánica de 1
nocidos por la Constitución a — julio de 1983, anula tam!
precepto que impedía a los
predominio de la decisión Jl
de:
Phginas 13314 | vidades de las asociaciones de
del
de Guipúzcoa, el general Ramiro
Guerra Gordo. Los otros dos
proyectiles penetraron a través
de la puerta principal y de una
Ventana Isteral de la planta baja,
ocasionando destrozos e hirien-
do a los cuatro milit 3
Los heridos son los soldados
Francisco Fontela Albor y
Eduardo Ros Barrenechea, el
sargento Eduardo Villas Terra-
zas y el teniente Manuel García
vi
iñas.
Según el gobernador civil de
¿auiplecos, José Ramón Ooni
Tirapu, el dispositivo lanzagra-
nadas fue accionado por medio
de un temporizador puesto en
e
72 muertos en la India
en dos atentados
de extremistas sijs
Página 5
Los acusados por la
catástrofe de bil la
achacan a fallos cn la central
Página 2
===:
Manifestación de Madres Derribos e incidentes en Riaño. El últi-
mo intento de la Administración de desalojar
y demoler algunos inmuebles de Riaño para
continuar las obras del viaducto que atrave-
PICARDO GUN
fuertes efectivos antidisturbios para p
sará el pueblo antes de ser anegado por las
aguas del embalse provocó ayer incidentes y
enfrentamientos entre los vecinos y las fuer-
zas de la Guardia Civil, que acudieron con
los trabajos de derribo, Tres vecinos
sistencia a la autoridad.
ron heridos y el alcalde fue detenido
de los últimos meses en España.
embargo, lo que más destaca es la man-
cheta de «El País». Lo que se compra
es «El País» y no unas noticias u otras;
en esto se diferencia claramente de
otros diarios más sensacionalistas es-
El tema de Riaño, uno de los problemas
más candentes de la actualidad, sólo
mereció dos noticias de portada.
E
marcan la línea del periódico en los prin-
cipales problemas políticos nacionales
e internacionales. )
Las portadas: el espejo del
periódico '
Las primeras páginas de «El País» no
son espectaculares. Tampoco tienen la
«monotonía» de un diario inglés tradi-
cional. Es un término medio, donde, sin
pañoles como el «Diario 16», donde la
portada «vende». Aquí no, solamente
destaca la importancia política que se
quiera dar a una noticia.
En un mundo donde las noticias más
importantes son facilitadas en poco
tiempo a todos los periódicos por las
grandes agencias informativas, «El
País» trata de ofrecer en su primera pá-
gina siempre algo propio, para distin-
guirse aún más de los otros diarios. No
48
Oliver North evita implicar
siempre lo consigue y a veces, este afán
le ha llevado a «sensacionalizar» rumo-
res o comentarios políticos de pasillo,
que si los hubiera dado otro diario hu-
biera sido motivo de dura crítica, pero
al darlo «El País» han adquirido casi car-
ta de naturaleza, a pesar de no tener
fundamento.
En el verano de 1984, la publicación
de una inminente crisis de gobierno lle-
vó a un duro enfrentamiento entre «El
País» y el mismo Felipe González. Al-
gunos dijeron entonces que el secreta-
rio general del PSOE decidió no llevar
a cabo la remodelación del gobierno
precisamente para no dar la razón a «El
País». Otros aseveran que las noticias
publicadas por el periódico en este sen-
tido no tenían razón de ser y que fue
una «cabezotada» de Juan Luis Cebrián
que, convencido de que los rumores pu-
blicados eran verdaderos, quiso ver en
esta postura de Felipe González un duro
ataque a su periódico.
En el pequeño examen estadístico
realizado en los meses de junio y julio,
El Supremo recuerda el derecho di
Una de las pocas portadas dedicadas al problema de Riaño, el asunto más popular y grave
Página 49 · ver la página
it PAIS, martes 16:de junio de 1987
LA CULTURA / 35
pa
DISCURSO DE APERTURA DEL CONGRESO INTERNACIONAL DE INTELECTUALES Y ARTISTAS
face 50 años, el 4 de julio: de
(91, en esta ciudad de Valencia
pura la que parece haber sido
serita la línea de Apollinaire
bello fruto de la Juz"— inició
ys trabajos el TI Congreso Inter-
jacional de Escritores Antifas-
¡stas. La guerra civil que desga-
taba los campos y las ciudades
le España se había convertido
y guerra mundial de las con-
jencias. En el congreso que hoy
ccordamos participaran escrito-
es venidos de los cuatro puntos
ardinales. Muchos eran nota-
les, y algunos verdaderamente
randes; dos fueron mis maes-
ros en el arte de la poesía; otros
jeron mis amigos, y todos, en
sos días encendidos, mis cama-
adas. Compartí con ellos espe-
anzas y convicciones, engaños y
pimeras. Estábamos unidos por
| sentimiento de la justicia ultra-
sda y la adhesión a los oprimi-
ps. Fraternidad de la indigna-
ión pero también fraternidad de
54 enamorados de la violencia.
a mayoria ha muerto. Al evo-
arlos, trazo el gesto que aparece
n las estatuas de Harpócrates,
n el que los antigios veían el sig-
p del silencio. Callar ante sus
ombres no es olvido sino recogi-
momento de concentra-
"Octavio Paz, duranta nu discurso de ayar,en Valencia.
'xamen de conciencia
'asi todos los sobrevivientes,
ispersos en el mundo, a veces y asi precipitaron la 11 Guerra y
“Ganaron la guerra la democracia
y y la monarquía constitucional”
una idea más clara de los proyec-
iban- tos de la oposición y de las distin-
las fuerzas que, en su interior,
la
le y entre auestros semejantes.
Vivir con nosotros mismos cs
convivir con los otros. Los pode-
1es despóticos mutilan auestro
ser cada vez que suprimen nues-
ica dimensión política. No somos
plenamente sino en los Diros y
con los otros: ea la historia. Al
xmísmo tiempo, vivir mada más ca
y para la historia no es vivir real-
mente. Aparte de nuestra vida
intima —que es intransferible y,
me atrevo a decir, sagrada—,
para que la historia se cumpla
debe desplegarse en un dominio
más allá de clla misma. La histo-
sia es sed de totalidad, hambre
de más allá. Llamad como que-
véis a esc más allá: la historia
acepta todos los nombres pero
jene mi da es su
yor; sus absolutos
son cambiantes, sus eternidades
duran un leo. No importa:
sin ese más allá, el instante no es
instante mi la his is
Desde el princi
dos órdenes pi y separa
dos por un precipicio: el aquí y el
ipicio:
allá, la contingencia y la necesi-
dad. O, como decian los escolás-
ticos: el accidente y la sustancia.
En el pasado los dos órdenes
estaban en perpetua comunica-
ción. Las decisiones que pedía el
jor durante el cual, sin % OCTAVIO PAZ ahora relativo se inspiraban en
conversamos cou los los principios y los preceptos de
«cidos y comulgamos vn más allá ala cco-
memoria sión de la historia. El río del tiem-
tos partidos politicos enemigos de — En el caso de la guerra civil espa- po reflejaba la escritura del cielo.
Franco, era propicia para tener Bola, la victoria de questros ene» — Una escritura de signos eternos, *
migos se volvió ceniza, pero mu- legibles para todos a pesar de la
chas de nuestras ideas y proyec- turbulencia de la corriente. La
tos se convirtieron en humo. — edad moderna sometió los signos
sparados por ideas diferentes, —¿u propia pérdida. ¿Ganaron la
emos acudido al llamado que — guerra Franco y sus partidarios?
os ha hecho el grupo de escrito- — Aunque triunfaron ea los cam- ni
.. que ha organi ¡pos de batalla, conquistaron el
le congreso. No se nos ha invi- poder y rigiecos a España duran-
¿do a una celebración; (e muchos años, su victoria se ho
erdería su seatido más vivo y transformado en derrota, La Es-
ondo si no logramos que sea paña de hoy no se reconoce en la
umbién un acto de reflexión y un — que intentaron edificar Franco y
xamen de conciencia. La fecha — 3us parti 7
uo nos Convoca es, simltáinca-
;cote, luminosa y sombri
íns del verano de 1937
decirse que
Frente Popular, por su parte, no
sólo perdió la gueera sino que
muchas de sus y
histórica. Entonces,
sé con varios dirigentes pero en
alabras —cautas o apasio-
inteligentes 0 retóricas—
:ontré nada muevo: sus
ideas y posiciones eran las que to-
dos conocíamos. No así Prieto.
Durante dos horas —era prolijo y
le gustaba remachar sus idcas—
mc expuso sus puntos de vista: el
único régimen viable y civiliz
para España era us
constitucional con un primer mi-
místro socialista. Las otras solu-
ciones desembocaban, unas, en el
caos civil, y otras en la prol
ción de la dc
Conver- — Nuestra visión de la historia uni- s una operación radical. Los sig-
versal, quiero decir: la idea de una — nos
revolución de los oprimidos desti- dí
nada a instaurar un régimen mun- vi
dial de concordia entre los pue-
blos y de libertad e igualdad entre
los hombres, fue quebrantada
gras : La idea revoluciona-
ria ha sufrido golpes mortales; los
más duros y devastadores no han
sido los de sus ños sino
los de los jonarios mis-
mos: allí donde han conquistado
y el sentido se
todos temporales.
cubrió que la el
máscara de la mada, Peso el des-
crédito del más allá no anuló su
ganó? La respuesta es sor-
: los Vence
dores fucron otros. En 1937 dos
instituciones parecían heridas de
/- muerte, aniquiladas primero por
la ideológica de unos y
otros, después por la fuerza bru-
ta; las dos y s0n hoy
el fundamento de la vida política
y tocial de loa pueblos de Espa-
Ba. Me reñero a la democracia y
a la monarquía constitucional,
>ntestarla del todo, Sin embar-— ¿Quiénes entre nosotros, los
ienemos el deber de formu- escritores que nos reunimos en
'- Valencia hace medio siglo, ha-
y crueldad, luci-
ez y obcecación, lealtad y porfi
ía, asi
" una interrogación, Sería pre-
1otuoso pensar que
des pregunta. Es la
¡cen los hombres
o de la historia,
1 que nunca nadic haya podido
Su solución, en cambio, no sólo
el tránsito hacia un ré-
finen democrtico estable nino
que abría las puertas a la reconci-
ación nacional
A as ideológicas ñ
En aquellos años la “democracia
formal”, como se decía entonces,
me parecía una trampa; en cuanto
ala monarquía: era una reliquia o
una ici itánica. Las
palabras de Prieto me abrieron
tas y nigromantes. En cambio, sí
deseo subrayar que el predica-
mento del congreso de 1937 no es
esencialmente distinto al nuestro.
método— inspiraron y justifica-
ron toda suerte de actos y decisio-
nes temporales como si fuesen
rdades
s Sobre esto vale la pena detenerse
un momento.
ves
Los dos órdenes
ipio
testo, periódica Sd des-
tronado por un principio rival.
Los puentes entre los dos órdenes
ojos ante lo que ocurre: la ame- — se han vuelto apenas transitables;
'naza de la llamarada ; las. no sólo son demasiado frágiles
devastaciones del ámbito natu- sino que con frecuencia se de-
ral, el galope suicida de la demo- — mmumban. Ante la situación con-
graña, las de los podríamos
'- brian podido adivinar cuál sería el
'- régimen constitucional de España
en 1987 y cuál sería su Gobierno?
los ojos y
una respuesta total, defi
:camos luces, vislumbr
que me habían ocultado las an-
tcojeras ideológicas. Hice un re
jcblos. como! ire en Réve Parisien:
“¡Ferrible novedad!”. Él lo dijo
ante un paisaje geométrico en el
dicios, sugerencias. Queremos sumén de mi
>mprender, y para comprender
No debe extrañarnos esta cegue-
ra: el porvenir es impenetrable
líder socialista, agregué una im
con el que se habían todas
ie las
aquí y allá del despotismo, la las formas vivas, incluso las del
Dos páginas enteras dedicó el diario a reproducir integro el discurso de Octavio Paz en
el Congreso de Valencia. Así quedará definida la posición del periódico.
el tema más tratado en primera página
fue el de la «Política nacional» que, de
una manera u otra, atañía al gobierno
del PSOE. Diecisiete noticias en prime-
ra página para informar especialmente
de las elecciones municipales y de las
consecuencias de los resultados. El
tema de ETA salió 12 veces, hablando
principalmente de los atentados contra
la petroquímica de Tarragona y contra
el supermercado «Hipercor» de Barce-
lona, donde murieron veinte personas.
El tercer tema en importancia, a mucha
distancia, fue el deporte, sobre todo el
fútbol y el tenis. A Gibraltar se dedica-
ron cuatro noticias de primera, en rela-
ción con los problemas derivados dela
inclusión de su aeropuerto en los de li-
bre circulación europeos.
Quizás el «plato fuerte» de estas pri-
meras páginas, después del PSOE y de
ETA fue, sin embargo, todo lo relacio-
nado con la Economía y con los Pactos
Sociales. Nueve noticias se pueden
contabilizar que hablen de estos temas
en esas fechas.
También hay siete noticias relaciona-
das con rán, lrangate y el Golfo Pérsi-
co; cuatro de «cultura»; cuatro que pue-
den calificarse de «sucesos»; cuatro de
problemas entre gobierno y funciona-
.rios; tres dedicadas a los Reyes e Infan-
tes; tres sobre Panamá; tres sobre pro-
blemas de la Defensa europea; tres
sobre la Justicia; tres sobre el Ejército;
dos sobre Corea, lo mismo que sobre
la URSS y Francia y el Papa.
El tema de Riaño, uno de los proble-
mas candentes de España en esas fe-
Chas, sólo mereció dos noticias de por-
tada, una de ellas el suicidio de un ve-
cino, lo mismo que el recital del conjun-
to musical irlandés «U-2» en Madrid.
29 de junio de 1987
JAVIER SÁDABA
El silencio
electoral
_A las últimas elecciones les ha caído encima el silen-
cio, la oscuridad o la simulación. La noche del recuento
de votos fue más larga que cualquier noche por el silen-
cio de unos resultados que, al no favorecer a sus distri-
buidores, se ocultaban. Continuó el silencio sobre una
abstención más que notable, El silencio sobre los datos
en Euskadi permanece. Y se silencia una pregunta tan
sencilla como la de por qué una coalición desfigu-
rada lo silenciada) llega al Parlamento Europeo
mientras que otros grupos más mimados y promo-
cionados se quedan en casa. Al silencio, por otra par-
te, le ha salido un buen aliado: el ruido de los pactos,
los repactos y los repartos.
_ Las elecciones, en suma, son la anécdota. Las elec-
ciones, obviamente, ni nos liberan de la vida cotidiana
ni nos atan a ella de tal forma que no levantemos cabe-
za. Sólo que, en cuanto signo de lo que nos ocurre, nos
enseñan en qué entorno nos desenvolvemos.
Si alguien preguntara, «independientes, ¿de quién?»,
habría que contestarle que tal pregunta es tan innecesa-
ria como «libertad, ¿para qué?», La independencia cultural
e intelectual ha de ser tanto respecto a los mismos inte-
lectuales en cuanto grupo de presión, como respecto de
las normas — ¡éstas sí que se van independizando!— que
día a día ganan un terreno que no les pertenece. Una iín-
dependencia, en fin, que sirviera como modelo a toda in-
dependencia. La conciliación, la sugerencia o la propuesta
sólo adquieren sentido si nacen de la radical capacidad
para sentirse uno mismo. Y otra nota más: el indepen-
diente conectará con naturalidad con las capas de la so-
ciedad que le reclaman y que no son otras que las que
se ven obligadas a ser dependientes. Es en este senti-
do en el que el intelectual es, por definición, de iz-
quierda. h
Y esto se dice con el mejor espíritu conciliador. Es hora
de que las actitudes dispares no atemoricen, sino, más
bien, liberen. Que en Euskadi, por ejemplo, se plan-
tee una situación distinta puede hacer cambiar, para
bien, mucho de lo que está más allá de sus límites.
Decía el nada peligroso Habermas que «cuando se hallan
en juego únicamente intereses particulares, los conflictos
no pueden resolverse, incluso en los casos ideales, por
medio de la argumentacion, sino a través de la negocia-
ción y el compromiso». Se puede aprender incluso de las
elecciones. Pero teniendo en cuenta que el silencio y el
ocultamiento deparan, en general, sorpresas desagrada-
bles. Entrar en mayoría de edad (a la que tantos nos invi-
tan, creyéndoselo o no) es razonar más y personalizar me-
nos. En caso de negociar es cuando los argumen-
tos y las personas importan. Los argumentos solos
no suelen convencer más que al que está ya con-
vencido de antemano, pero ayudan, en su ejercicio,
al crecimiento de la pluralidad y de la transparen-
cia necesarias para que un país sea un poco menos
dependiente. Ayudan, sobre todo, a eliminar una
cultura muerta y a prescindir de ese intelectual de
nombre que, como Dios no lo remedie, amenazan
con apoderarse del país.
e Los equilibrios de la izquierda extraparlamenta-
ría en «El País». Sádaba es el único simpatizan-
te de HB que puede escribir en la sección de
«Opinión».
La crisis del PSOE y ETA fueron los
temas más destacados de la primera en
el mes de junio.
49
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La dimisión de Barrionuevo:
Un objetivo de izquierdas
ERECE destacar, por su importancia
M en la línea de «El País», la campaña
actual que viene haciendo, desde
hace dos años aproximadamente, en favor de
la dimisión del ministro del Interior, José Ba-
rrionuevo. Es aquí donde la redacción del pe-
riódico pone en práctica la definición de la
prensa «como contrapoder del gobierno».
Para la dirección del diario, la credibilidad
del sistema español resultaría muy favorecida
con la dimisión de Barrionuevo que, en opi-
“nión del periódico, habría fallado en su labor
de hacer respetar los derechos humanos en
24 de julio de 1987
ELPAIS_
El éxito y la torpeza
El importante éxito policial que supone la desarticulación de ayer,
en San Sebastián, del denominado comando Donosti de la banda terro-
rista ETA, ha ido acompañado, desgraciadamente, de un nuevo episo-
dio en la deplorable animosidad existente entre los medios policiales
y los jurídicos del País Vasco. Un importante golpe de mano como es la de-
tención de un grupo al que en principio se le imputan seis asesinatos queda
así empañado ante la opinión pública por la torpeza de una disputa: tras las
detenciones, el juez, el fiscal y dos forenses se personaron con extremada ce-
leridad en el cuartel de la Guardia Civil donde se hallaban los sospechosos, en
un poco ambiguo gesto destinado a evitar que se produjeran malos tratos. In-
mediatamente, apelando al argumento policial de que «las primeras horas de
los interrogatorios son las más productivas», el gobernador civil de Guipúzcoa
lanzó una acusación pública de que eso suponía un obstruccionismo a la ac-
ción investigadora.
Ni el juez ni el fiscal, al personarse en un centro policial de deten-
ción, obstruyen investigación policial alguna, ya que el hecho mismo
de su presencia les convierte en directores de esa investigación. Las auto-
ridades dependientes del Ministerio del Interior debían ser las primeras
en conocerlo y acatarlo.
Pero la gravedad de este caso no reside tanto en el mismo como en su sig-
nificado dentro del encadenamiento de hechos que parecen responder a una
extraña estrategia de dislocación de los poderes del Estado democrático. En
el País Vasco, esta ciega estrategia empuja a la suicida condena de represen-
tantes del poder judicial bajo el pretexto de que sus titulares no se adaptan a
las reglas particulares —no constitucionales— que intentan hacer valer quie-
nes definen la lucha policial contra el terrorismo. Esta actuación lleva por
fuerza a alimentar la interesada y falaz pretensión de ciertos sectores
de las fuerzas de seguridad de presentarse como los únicos sostenedo-
res del Estado en aquella zona de España.
Este conflicto va a distraer una vez más, como ya haocurrido en otras oca-
siones, la atención de la opinión pública de la cuestión más importante, que
es la batalla que el Estado español libra contra el terrorismo. La solidaridad
social que la lucha antiterrorista necesita no puede seguir siendo em-
pañada de esta forma por una pelea de gallos entre poderes del Estado
esenciales a su concepción democrática. Y ahora se ven los devastadores
efectos que tienen algunas irresponsables declaraciones de miembros del Go-
bierno contra el poder judicial y su función en el Estado de derecho.
» «El País» tiene claro que la credibilidad del sistema sólo puede venir
por la desaparición —aunque sólo sea formal— de la tortura en los
cuartelillos de la Guardia Civil y en las comisarías. Sin embargo, el go-
bierno del PSOE, como antes la UCD, están convencidos de que sin
torturas no pueden luchar eficazmente contra los grupos revoluciona-
rios,
a
S0
comisarías y cuartelillos de la Guardia Civil.
Los sucesivos apoyos, públicos y directos, del
presidente del gobierno, Felipe González, al
buen comportamiento de las Fuerzas del Or-
den, así como a la labor de Barrionuevo, no
han hecho cambiar a Juan Luis Cebrián de pa-
recer sobre la responsabilidad de la policía y
de la Guardia Civil.
Se trata, además, de un objetivo con el que
«El País» conecta muy directamente con la «iz-
quierda no violenta», término acuñado en los
últimos años para diferenciar a los grupos iz-
quierdistas, parlamentarios o no, que recha-
zan o no practican la lucha armada, de los gru-
pos revolucionarios que apoyan o practican la
guerrilla.
Barrionuevo, un antiguo requeté fascista,
convertido al psoísmo desde su puesto de ins-
pector de trabajo y nuevo «descubridor» de
*las cualidades de la Guardia Civil, no es más
que un fiel —muy fiel — colaborador del pre-
sidente del gobierno, Felipe González, pero es-
tá claro para el periódico que todavía no ha
llegado el momento —como le ocurrió a Suá-
rez en 1981— de ser atacado directamente y
se busca un objetivo más fácil, Barrionuevo.
Es significativo que después de las elecciones,
Barrionuevo haya nombrado gobernadora de
Castellón a Pilar Brabo, exdirigente carrillista
y colaboradora fija de «El País». Ya era escan-
daloso que la «experta» en análisis electora-
les de «El País», Pilar Brabo, fuera la asesora
política del ministro de Educación, José Ma-
ría Maravall.
Sin embargo, es evidente que esa «lucha»
de «El País» en contra de Barrionuevo y en fa-
vor de los derechos humanos, constituye el
lado progresista del periódico. No ocurre igual
con otros aspectos del sistema, como el paro
o las relaciones empresarios-obreros. Solcha-
ga, ministro de Economía, puede hacerlo me-
jor o peor, pero el paro no entra en la catego-
ría de los derechos humanos que defiende el
diario, cuya opción política: democracia = ca-
pitalismo, es clara.
En un país en que la lucha contra el fran-
quismo y en favor de los derechos humanos
ha llenado más de cuarenta años de su histo-
ria popular, cualquier periódico o revista que
quiera tener un halo de progresismo ha de em-
pezar por definirse frente a la actuación de la
policía y de la Guardia Civil. «El País», por sus
orígenes, no podía ser ni antimonárquico, ni
anticapitalista, ni anticlerical, ni antimilitaris-
ta, otras cuatro condiciones que se le supo-
nen al progresista español. Sin la crítica a la
policía y a la Guardia Civil, «El País» no se dis-
tinguiría de la «prensa de las cavernas», co-
mo el diario define al «ABC» o al «Ya».
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martes 4 de agosto de |
Declaraciones de la gobernadora civil de
Pilar Brabo: “No conozco
casos de policías actuales que
torturasen en el franquismo”
MANUEL MUÑOZ, Valencia
Pilar Brabo Castells, de 44 años de cad, nombrada recientemente
gobernadora civil de Castellón, asegura que no conoce casos de po-
ficias con cargos actuales de responsabilidad que hubiesen tortura-
do durante el franquismo, Señala que los cuerpos y fuerzas de segu-
ridad del Estado observan un comportamiento “ejemplar” en cuan-
to al acatamiento del orden constitucional, La gobernadora civil de
Castellón, militante del Partido Socialista Obrero Español (PSOE)
desde hace un año, lue durante dos legislaturas diputada por Alican-
stellón
te del Partido Comunista del País Valenciano (PCPV-PCE).
Pregunta. Su nombramiento se
produce en un momento ca que
hay fuertes críticas al ministro
del Interior, José Barrionuevo.
Respuesta. Si, bueno; yo, so-
bre esos temas, no voy a entrar.
Desde el puesto institucional en
el que estoy no 5e puede entrar
en ese tipo de criticas. Lo único
que puedo decir es que suscribo
Liar las posiciones del
presidente del Gobierno, asi
como lag que se contienen en el
documento del PSOE sobre el te-
crorismo. Eso es todo
P. Me refiero a que se produ-
ce en un momento en que Barrio-
nuevo ha hecho unas declaracio-
critica a Jueces
para la Democracia y tuvo una
alusión algo despectiva a los lu-
chadores antifranquistas. En
parte se interpretó su nombra-
miento como una especie de in-
tentar lavarse la cara
R. (Se ric.] Creo que todo eso
tiene muy poco sentido.
La figura del gobernador
litas en un partido y te ofrecen un
puesto de éstos, es un honor y
también un reto. Este tipo de si-
tuaciones en la vida hay que
afrontarlas.
P. Creo que usted fue deteni-
da 14 veces.
R. Sí, muchísimas.
P. Ahora, sin embargo, está
en una situación en la que manda
a la policía. Se ha dicho mucho
que la policía es una de las insti-
tuciones que ha cambiado poco
con la transición « la democra-
cia. Hay mucha gente en la pol
cia que estuvo en el franquismo,
algunos reconocidos como tortu-
radores. ¿Cómo ve esa situación?
R. Yo crco que la policia de
hoy no se puede ni comparar ni
es nada parecido a la policía de
ayer. La policía está al servicio
de un determinado Estado. Ayer
había un Estado dictatorial y fal-
to de democracia y de libertades.
Hoy día hay un Estado democrá-
tico y de libertades y la policía es
la fuerza de seguridad que de-
fiende esa democracia y esas li-
bertades. Por tanto, creo que ins-
P. Hay quien sostiene que la Ad-
ministración provincial choca
algo con la autonómica y la orga
nización uutonómica del Estado.
Tras la crcación de la figura de
los delegados del Gobierno, con
Ámbito coincidente con el auto-
nómico, ¿hasta qué punto piensa
que sigue teniendo un contenido.
importante la figura del goberna-
dor civil?
R. Realmente, erco que tiene
un contenido de competencias
restringido dentro de lo que es la
urdenación del Estado autonó-
mico español, pero de todas for-
mas tiene un contenido de com-
petencias importunte y. En fia,
los que asumimos stos cargos
tenemos que llevarlos a la práct
cs con la mayor eficacia posible
Po Si le hubiesen dicho hace
Slo Cinca años que ¿bir ser po-
esnadora cisal, se lo hubies
reido?
R. [loe cinco años. en el K2,
as posible que sy. Has
a sido más dificil. No e
lo haya pensado nunca
mos, hace cinco años. Nunca lo
habla comempludo como un
puesta que pudicra ocupar, eso.
está clarisimo. Na se me había
oxurrido.
P. ¿Por qué la uecpto!
Ro Mi decisión de militar env
PSOL es muy elira Cuando mi
SU NAVE
DENTRO DE MADRID
DE LA MEDIDA
QUE USTED NECESITE
Constiuyo y vendo
GREGORIO QUEJIVO, S. A.
200 20.29 y 6542546
Pilar Brabo, la exporta en análisis electoral de «El País», defiende a la policía desde su nuevo puesto de gober-
nadora de Castellón.
tio de no tiene nada
que ver la policía de ayer con la
de hoy. Y, por otro lado, el tipo
de transición que se ha dado en
España también está sbsoluta-
mente claro. La policía, como ab-
solutamente todos los ciudada-
nos, ha cambiado de una situa-
« otra y ha pasado de esta-
blecer sus funciones en una situa-
ción a establecerlas en otra. No
Pllar Brabo.
aquí, absolutamente ninguno.
P. Me refiero más bien a ca-
50s concretos. Hay gente en Va-
lencia, y seguramente usted tam-
bién la conoce, que fue torturada
por personas que siguen tenien-
do cargos de responsabilidad en
la policía
R. No, yo no conozco ningún
caso.
P. Hablo, por ejemplo, de An-
tonio Palomares [ex secretario
del PCPV-PCE, que ha denun-
ciado que fue torturado por Ma-
nuel Ballesteros, actual asesor
del Ministerio del Interior, y por
Benjamin Solsona, actual jefe su-
perior de policía de Baleares].
R. Esta sociedad ha evolucio-
nado. Como esta sociedad ha
evolucionado, las fuerzas y cuer-
dad han evolucionado. Lo que no
entiendo es que se prentenda
achacar a las fuerzas y cuerpos
de seguridad que ayer estuvieron
en el franquismo cuando estába-
mos todos también ca el fran-
quismo. Unos pocos fuimos más
activos en la lucha antifranquis-
ta, pero esta sociedad ha evolu-
cionado toda ella de una manera
paralela.
No entiendo el deseo de cn-
contrar chivos expiatorios en
nos sitios y no encontrarlos en
otros. Somos todos los que he-
mos sufrido un proceso de evolu-
ción. Y no le veo yo má proble-
mas a la situación. Para mi, los
cuerpos y fuerzas de seguridad
son ejemplares en el acatamiento
del orden constitucional y en el
veo yo ningún tipo de p
pos de seg: de esta socie-
del mismo.
«Santiago Carrillo y yo no nos saludamos” i
mm. Valencia
Pregunta. ¿Qué diferencias hay
entre el PCE que dejó usted, o
incluso el PCE de ahora, y el
PSOE? ¿Los defectos que veia
en el PCE no los ha visto des-
pués en el partido socialist
Respuesta. No, no los he
visto en el partido socialista.
no. Ya he dicho en alguna oca-
| ómquezal final de los años se-
venta ya tenia muy claro que el
eurocomunismo no podía du-
| rar, que ¡ba a una convergencia
cada vez más clura con el pro:
yecto socialista. El principal
problema de los partidos co-
| Munistas, lo stgo pensando
sun
¡hágase sol
unicef
es
dogma
en todo el periodo est
Y ese dogmatismo impidió en
un determinado momento ha-
cer cambios fundamentales.
P. Sin embargo. el partido
comunista de al
está más cn las tes
se marcharon que en lax de la
dirección que se mantuvo con
Santiago Carrillo,
Eso es posible, pero real-
mente es algo testimonial y
marginal. De lo que no cabe
duda es de que en este país una
gran mayoria del pueblo espa-
hol el año 1982 apayó al PSOE
pluntea la del PCE actual como
ida.
] si quiere
que le diga la verdad, no estu-
dia mucho los problemas del
PCE de hay porque no me inte-
resun demasiado, Para mi el
es un pasado que no quie-
ro repetir.
P. ¿Mantiene usted algún
tipo de relación personal con
Carrillo?
R. No, ninguno. Alguna vez
nos hemos encontrado y no
nos hemos saludado.
P. ¿Y con Gerardo Iglesias?
R. Tampoco. No he coinci
dido con el desde que me fui
del PCE
IMPORTANTE EMPRESA
DE SEGURIDAD PRECISA
VIGILANTES JURADOS
CON TÍTULO
ESTE VERANO!
PUEDE SOLUCIONAR EL
EMA DE SU DENTADUR:
EN GENERAL
1000 El VERANO
e Arrokisoo Marcilla escalera Doha
Las víctimas del
atentado de Hiperco
se elevan a 21 tras u:
nuevo fallecimiento
EL PAIS, Barcel
Las victimas mortales del ate
do perpetrado por ETA Mi
contra el centro comercial Muy
cor, de Barcelona, se elevan
al fallecer, en la madrugada
ayer, una de las siete perso
heridas que permanecian in
nadas en la residencia del Y
de Hebrón.
María Paz Diéguez, de
años, que había sido intern:i
enla Unidad de Vigilancia Inte
siva (UVI) de ese centro sanit
rio, falleció a consecuencia «
una infección muy grave y gen
ralizada por todo su cuerpo q.
culminó con una hemorragia «
gestiva, según informaron fue
1es del hospital. La victima, cv
quemaduras en el 80% de +
_cuerpo, habia sido sometida
una operación de incisión de lo
quemaduras y de cobertura cu
injertos de piel de otras partes d
su cuerpo.
En Valle de Hebrón cont
núan ingresadas Otras seis pers:
nas que resultaron heridas en
atentado. Su evolución, seg
fuentes médicas, es favorable
El atentado contra Hipercs
se ha convertido en el más
griento de los cometidos en Es
paña. El que le sigue por múmer
de victimas mortales es el perpc
trado el 12 de abril de 1985 con
tra el restaurante El Descanso
de Madrid, que causó la muerte
de 18 personas.
HB pedirá en todo el
País Vasco la retirad:
de las fuerzas de
seguridad del Estado
EFE, Bilb
Herri Batasuna (HB) present
en todos los ayuntamientos «
Pais Vasco y Navarra una 1.
ción en la que solicita la retira
de las fuerzas de seguridad
Estado (FSE) en ambas comu.
dades. HB anunció, en un corr
nicado hecho público ayer
presentación de esta propues
con la que se suma a las inicio
vas del PNV y de EA que ya lo
anunciado que llevarán e
asunto a los plenos de los
tamientos vascos.
El partido abertzale radica!
tima que la retirada “escalon
y a plazo fijo" de las FSE cs»
necesaria aportación a 1
cación de nuestro pueblo” y
de que se muestra partiduni
una policía que dependa “exo
sivamente de un Gobierno nie
nal vasco”.
”
El Ministerio del Interior ha ;
blicado una guia práctica
bre las indemnizaciones que «
departamento concede por «
versos conceptos cuando el fur
cionamiento de la Adeministr
ción produce daños en la esfer
jurídica de los particulares.
ANDORRA
LES ESCALDES
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En su
petición de
que
Barrionuevo
dimita
conecta
con la
izquierda.
«El País» ha
hecho
desaparecer |
del mapa
político la
demócratas, socialistas, comunistas y hasta
extraparlamentarios, pero no hay revoluciona-
rios. Nadie quiere hacer la revolución en Es-
paña. Los terroristas sólo quieren matar y ma- | palabra
tar, pero para nada. l .
Los golpistas, en cambio, son dibujados casi revo uciona- ]
siempre como unos «nostálgicos del pasado | PIO.
franquista». Sólo se les concede cierta impor-
tancia cuando hay que cerrar filas para «de-
fender la democracia», pero al final nunca se
sabe quienes son ni donde están, ya que pa-
ra «El País» la monarquía, el Ejército, la Igle- l
sia y la Banca son todos demócratas conven-
cidos, incluso de antes de que muriera Franco. l
«El País» ha acuñado la idea de que el sis-
tema monárquico, siempre en plena «renova-
ción democrática», tiene que defenderse de
sus dos enemigos fundamentales (que, curio-
samente, no son la República y la revolución
socialista, como sería lo lógico): el terrorismo
y los golpistas nostálgicos del pasado.
El terrorismo en «El País» tiene nombres o
siglas, ETA y GRAPO, pero nunca tiene ideo-
logía. Son criminales de la peor calaña y na-
da más. Curiosamente en el mundo político
del diario ha desaparecido la categoría de re-
volucionario. Hay demócratas de toda la vi-
da, centristas, liberales, conservadores, social-
Página 52 · ver la página
Pes ss fundaméntal sabér nasta qué pun-.
Pantener la política de apertura que ha sido
> 108 rasgos básicos de la reforma iniciada por el
terano Deng Xiaoping a partir de 1981. La tesis,
JN GRAN INTERES >is'-»
ARA EMPEZAR — ses
los sucesivos estará en función aa
lítica económica. Hu representaba, en muchos
'culos extranjeros, una garantía de que el camino
formista tenía futuro. Su salida de la secretaría ge-
ral fue seguida de una campaña “contra el liberalis-
o burgués”, que se tradujo en la marginación de
srtos dirigentes e intelectuales conocidos. La refor-
scasa brillantez 1 y se hizo sentir la
lultraderechista italiana ase- eforma, como el
“procuro
apertura, y, por Lal.
zación, seguirán vigentes. Permariece, uv obstante, La
santa ri aue-Deno. con sus £2 años, sigue
comisaria franquista so;
a la
nos acostábamos sobre SÍ
suelo, unos lo hacían hacia un
Consulte a su médico
eala Seguridad
lía que, a fuerza
tirse en acepta-
mémosles clien-
AFP, Manila -octor y contarle
La presidenta de Filipinas, Cora- rente a que le ex-
ón Aanino. anrovechá el día de. - tós. Mu-
TE 1 ma e
O. perma-
antes de perder
sus plenos poderes
ESTA 5 "yras 111]
tes pérdidas i innecesarias de tiempo:
EL PAI
Un último factor debe ser tenid
desinformación general que sufren 1
Los negociadores indios fracasa-”
ron en su intentó de conven-
cer.al principal grupo de los re-
boratorios pueden silenciar, el tipo!
de los folletos que se adjuntan a los
quier cosa menos claro.
¡ Difícil explicación
Delos dos conjuntos colombia-
nos en la prueba, Café de Co-
lombia y Postobón, el primero
logró un éxito parcial al clasifi-
carse segundo por equipos y
J