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Revistas y Libros

Área Crítica Nº 45

Noviembre 1992-febrero 1993 · Texto leído automáticamente de los escaneos: puede tener errores. Para verlo tal cual, ábrelo en el lector.

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mm. > A ME N? 45, nov.-dic. 1992, enero-febrero 1993, 350 pts. o Fr

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Liberado nuestro director, ¿seguirá saliendo el AREA? Antes de las pasadas fiestas navideñas este número del Area estaba ultimado, sin embargo acontecimientos de última hora aconsejaron un nuevo retraso en su salida. Parte del material secuestrado por la policía, de nuestra redacción y del domicilio de Victorino Diéguez, nuestro director, ha sido devuelto. El 23 de diciembre, el propio Bittor Diéguez era puesto en libertad bajo fianza de 150.000 pts. y vuelve a estar entre nosotros, aunque de milagro. El día 31cuando regresaba de Madrid de “fichar” en la Audiencia Nacional, donde debe hacerlo cada 15 días, perdió el control del coche sobre una capa de hielo en la autopis- ta y fue dando volteretas más de 500 metros antes de estrellarse. El coche quedo reducido a un amasijo de hierros retorcidos, pero nuestro dire, pudo salir de entre la chatarra por su propio pie con sólo varios cortes en la cabeza y brazo izquierdo, así como magulladuras por todo el cuerpo. Poco en comparación con lo que podría haber sido. Parece como si todo se nos pusiera en contra y sin embargo no nos vamos a rendir. El Area va a seguir saliendo cada cierto tiempo. Decimos cada cierto tiempo no por casualidad. Esta experiencia de los últimos meses nos ha servido para poner de mani- fiesto algunos de los puntos más débiles de nuestro-vuestro proyecto informativo. El más acuciante es el económico -para variar-. De él depende la profesionalización de una parte de la redacción y el poder seguir creciendo y mejorando. Con el trabajo voluntario, desinteresado.hemos llegado al tope, a lo más que podíamos llegar; hay que dar un salto y si es posible con red. Hasta ahora la mayor parte del trabajo ha venido recayendo sobre los compañeros de la redacción en Bilbao, y de entre estos, sobre un par de ellos que, aparte de ganarse “las 2 habichuelas” para sobrevivir, debían meter muchas horas para poder mantener y sacar la revista adelante. Las jornadas de 10-12 horas y los fines de semana en la redacción de la revista han sido lo más habitual durante los dos últimos años. Y como algo coyuntural está bien, se puede sobrellevar. Pero como algo indefinido es una carga demasiado pesada que no podemos exigir a nadie por buena que sea la causa. Además, como hemos podido comprobar, al menor tropiezo, todo el proyecto se podría venir abajo. Es evidente que una revista como la nues- tra nunca va a ser lo suficientemente “renta- ble” económicamente como para permitir ue un pequeño número de personas vivan de su trabajo en ella. Necesitamos buscar la rentabilidad económica en otro tipo de traba- jos -por ejemplo la autoedición, etc.-, de inedo que con los beneficios se pueda soste- ner no sólo la revista sino también un equipo profesionalizado que la confeccione, sin descartar nunca como algo elemental y básico la ayuda de todos los colaboradores y simpatizantes del AREA. Es más, sin esa ayuda nunca podríamos salir adelante. Para profesionalizar el AREA necesitamos capitalizarla y para capitalizarla necesitamos solidaridad económica. En total algo más de quince millones de pts. Mientras que no lo consigamos nuestro empeño va a estar cen- trado en su consecución mediante todas aquellas maneras en que podamos, y el AREA lo iremos sacando de forma irregular, cuando nos sea posible. Tú puedes seguir ayudándonos, primero haciendo realidad la consigna de que por cada lector del Area, dos suscriptores y además haciendo tus aportaciones en el n? de cuenta que aparece en la pág. 7 ó ha- ciéndonos logar tus ideas, sugerencias o ánimos al apartado de correos. En cualquier caso seguiréis teniendo noticias nuestras. Un abrazo y recuerda que sin tí el Area dejaría de existir. Area Crítica

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N? 45, especial 92 EDITORIAL 1 III BEE 27% YY AQUI SEGUIMOS «Sin ti, la revista no sale», le vino a decir la Policía a nuestro Director Bittor Diéguez estando apresado. Con ello se pone nítidamente de manifiesto la deliberada inten- ción político-policíaca de acabar con esta revista de 1z- quierda consecuente y no claudicante. No hay centro de imputación alguno que se sostenga jurídicamente; al con- trario: es nuestro derecho el vulnerado en la persona de nuestro Dtor. y en la incautación de materiales que sufrió esta Redacción. Pero bien sabemos que en este país y bajo esta «democracia blindada» hablar de derechos y de liber- tad de expresión o es una burla o chiste amargo. No creemos en la libertad de expresión bajo un régimen de monopolios. Senos antoja pueril invocar ese derecho y esa libertad -lo que existe, en realidad, es la libertad de prensa, es decir, «libertad» de poder comprar y concentrar los medios de comunicación en pocas manos- en un sistema corrupto y decadente que quita de facto con una mano lo que, teóricamente, dice dar con la otra. Resulta ilusorio exigir el ejercicio de un derecho o unas libertades a un régimen que se arroga en exclusividad el supremo derecho absoluto de conculcar y anular el uso (democrático) de los mismos mediante el arma de la crítica o la crítica de las armas. No es un trabalenguas: el Poder decide quién puede y quién no hacer uso del papel mojado que representa su ya de por sí reaccionaria Constitución. Robespierre, máximo exponente y ariete de una burguesía históricamente antifeudal y revolucionaria, proclamaba que no hay liber- tad para los enemigos de la libertad en referencia a la aristocracia, monarquía y clarigalla. Hoy la oligarquía, ante el avance arrítmico pero ascensional de las masas, avisa claramente que «no hay libertad para los amigos de la libertad». No es tanto que se «ataquen» o socaven determinadas libertades como que simplemente se niegan o se hacen impracticables lo mismo por vía de asfixia económica que sumariamente. Todo ello, inevitablemente, nos coloca a nosotros en una difícil situación. Por un lado, comprobamos que la «legalidad» no soporta el soplo de aire fresco que supone un espacio de «área crítica» y, en consecuencia, sólo cabe concluir que, bajo estas condiciones, la verdadera libertad de expresión únicamente puede ser la clandestina. Y no porque se elija sino porque se es forzosamente empu jado a ella. De otra parte, y con los pies en el suelo, no estamos en condiciones de asegurar la continuidad de la revista. No queremos autoengañarnos y menos aún engañar a los lecto- res. No se vea pesimismo o derrotismo donde, sencillamen- te, lo que hay es realismo. Nos gustaría poder decir, numantinamente, «aquí seguimos», y, de hecho, lo decimos porque lo deseamos, pero no sabemos por cuánto tiempo. Bittor es mucho Bittor y su concurso muy importante porque, a diferencia de las revistas burguesas, aquí el Director cuenta, y mucho, y no se soluciona el problema «fichando» a un «profesional» cualquiera. Claro que... ... por de pronto, aquí tenéis este número que sale «delgado» y con retraso porque tuvimos que rehacerlo practicando una dolorosa y estricta selección quirúrgica de textos por lo que, ya mismo, ofrecemos disculpas a nuestros lectores y suscriptores y confiamos sabrán comprender nuestros colaboradores. De todos modos, esto no quiere decir que los trabajos recibidos y no publicados sean en absoluto descartados y bien pueden salir en el siguiente número así como animamos a que nos sigáis enviando nuevos trabajos y denuncias. Sólo así podremos continuar. Entendemos que la salida de este ejemplar es muy importan- te tanto o más que por su contenido temático por la novedad y «noticia» de su misma salida a los kioskos en circunstan- cias de excepción y urgencia. Sin ponernos épicos, pero tampoco llorones, de momento, aquí seguimos. ULTIMA HORA: El mismo día en que se redactó esta editorial -el martes 22 de diciembre, exactamente- tuvimos, pocas horas después, feliz casualidad, conocimiento de la puesta en libertad provisional de nuestro director Bittor. Lo lógico hubiera sidorevisar la editorial y eliminar, eufóricos, el tono de abatimiento que transpira, pero consideramos -ya con Bittor en la «oficina»- que no podíamos hurtar a los lectores nuestros sentimientos, así como que su sentido no variaba en lo fundamental. Lo que, desde luego, cualitativa- mente, sí varía es su inmediato destino con la vuelta de su Director. Nos felicitamos por ello y os hacemos partícipes de ello. Brindemos. Y // DIRECTOR Victorino Diéguez * SUBDIRECTOR Marcelo Alvarez * CONSEJO DE REDACCION Alfredo Grimaldos, Marcelo Alvarez, Rafael Gómez Parra, Jon Odriozola, Juan Manuel Olarieta, Victorino Diéguez, Esther Domínguez, Joseba Izaga * CORRESPONSAL EN CUBA Graciela Fandiño * CORRES- PONSAL EN CHILE Jaime Muñoz Aguilar * CORRESPONDENCIA Y SUSCRIPCIONES Esther Domínguez * FOTOGRAFIA Redacción y corresponsales * DIBUJOS Sánchez Casas, Fernando Rodríguez Blanco, egueta, Edorta * MAQUETACION Y DISEÑO Area Comunicación * FILMACION Cuadratín * FOTOME- CANICA Bilbo Scan * IMPRIME Gráficas Rontegui * EDITA A.P.1.O.D. * Dep. Legal: M-18887-1983 SI AREA CRITICA Apdo. de correos 7.031 48004 - Bilbao Tlfno. y Fax: (94) 4169471 AREA CRITICA (Valencia) Apdo. de correos 196 PATERNA A.P.L.O.D. Es una asociación para la promoción de la información objetiva y su finalidad no es lucrativa. Area Crítica se elabora con el trabajo voluntario de todos sus colaboradores y ninguna de las personas que hacemos AC, percibimos ninguna cantidad económica por nuestra labor. Colaboranenesten?: Jon Odriozola, Rafael Gómez Parra, Marcelo Alvarez, V. Diéguez, J. D. González, J. M. Olarieta, Jorge Gómez, Angel Betancourt N?* 45

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—ims — SUMArio 2 ).M. OlQrrietO ............occcoccccanocciooccornoss 18 A 2 Jon Odriozola Le . Area Crítica n* 45 2 Morcelo Alvarez . noviembre-diciembre, 91 — enero-febrero,92 2 Don Telele represión contra Area Crítica Q El Ministerio del Interior contra Area Crítica Q Carta desde la cárcel, de nuestro director .... A Al habla con la abogada Francisca Villalba . E Q libertad para Bittor, libertad de expresión .....coonnoionncionornonnonconnnocnonroronorcoororancranaranrraa movimiento popular O Tiapeidel Galiza da Bilbo: sino aro aa 14 A De la crisis a la quiebra a A SNIACE, la lucha sigue internacional A Venezuela, entre el golpismo y la insurrección ....ooococonocononacacnnncncononnoncoranonrnonnocorcrnonorennarerrannnns 26 Este es el sumario de un Area Crítica censurado y reprimido. El Area que tienes en tus manos no es el que debiera estar, ni los textos del sumario son los que inicialmente habíamos preparado para tí. Los hemos tenido que improvi- sar tras haber sido secuestrado el n2 45, que inicialmente debía tener 112 págs. y los siguientes temas entre otros: e Rebelión en el imperio, de Paul Wright, corresponsal en los EEUU. e Entrevista con Dhoruba Bin Wahad, ex-preso de los Panteras Negras. » Barcelona 92, la olimpiada de las multinacionales. Javier Peña. e Juicios rápidos, un desastre, una vergijenza. Francesc Arnau. e Entrevista con Antoni Infante, dirigente del MDT. J.A.Roca. e Perú: fracasa el golpe, avanza el PCP. Marcelo Alvarez. e Entrevista con Manuel Pérez Martínez, “camarada Arenas”. V. Diéguez. e La guerra de la patata. Mercedes Herranz. e Quinientas mil españolas maltratadas por sus hombres cada año. Informe de Agueda López. e 15 años de lucha sindical en España. Jorge Gómez Ríos. e y muchas cartas, comunicados, etc., etc. 4 Area Crítica

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A E_Ezmee TRABAJADOR DE ALUPINSA GOLPEADO POR LOS JEFES Larepresión y el terrorismo patronal en auge El día 29 de Junio un trabajador de la empresa ALUPINSA S.L. en el Polígono Fuente del Jarro fue agredido por el empre- sario Francisco Jarque y sus dos hijos, pro- duciéndole diversas lesiones de las que tuvo que ser atendido de urgencia en el Hospital «LA FE» de Valencia. Nada más entrar a trabajar los tres «matones» le llamaron a la oficina lanzándose a golpes contra él en cuanto cruzó la puerta. El motivo de esta brutal acción fue el reivindicar los más elementales derechos y el no pasar por el aro de la represión,sistemá- tica a la que estamos sometidos, cada vez más, los trabajadores. Que llega hasta el asesinato como en el caso del minero Manuel Isaac Alvarez muerto de un disparo por un guarda jurado. El caso del compañero de ALUPINSA es un eslabón más de la cadena con la que todo el aparato de Estado pretende inmovili- zarnos. Este eslabón es consecuencia directa de otras formas de represión que crean el ambiente de inseguridad y miedo que se vive en el trabajo; por un lado intentan atenazar- nos con el despido libre, los contratos, los salarios de miseria que obligan a hacer horas para llegar a fin de mes, las leyes, etc. Por otro lado, nos imponen legalmente la forma en que tenemos que organizarnos los trabajadores (sindicatos, comités de em- presa y delegados de personal), para que no podamos escapar a su contro! y para intentar impedirnos que elijamos a nuestros repre- sentantes cuándo y cómo queramos, Como con todo esto no pueden parar las luchas nos sacan la Ley de Huelga que se carga en la práctica una conquista histórica de la clase obrera, y extienden la represión fuera de la fábrica o el tajo, hasta nuestros domicilios, la propia intimidad, las manifes- taciones y a todas partes, ahí está la Ley Corcuera para demostrarlo. Los trabajadores sabemos que tragando y humillándonos no solucionamos el proble- ma como tampoco lo resolvemos luchando cada uno por nuestra cuenta. Sabemos tam- bién que en la unidad, solidaridad y organi- zación obrera está nuestra fuerza, la única manera de pararle los pies al terrorismo patronal auspiciado por el Gobierno y de evitar, por tanto, hechos como la agresión a este compañero. Colectivo de trabajadores de Paterna e... ..0..0..0....... MANIFIESTO DE LA A.O.B. (Asamblea de Okupas de Burgos) Ante la grave situación en la que se encuentra la inmensa mayoría de la pobla- ción a la hora de acceder a una vivienda digna debido a la política especulativa, mafiosa y antipopular desarrollada por las DENUNCIAS s inmobiliarias, que lo úni- grandes emp co que pretenden es el enriquecimiento pro- pio a costa del ahorro, el esfuerzo y el trabajo delos ciudadanos, nosotros, (la A.O.B.) MA- NIFESTAMOS nuestro rechazo a dicha po- lítica especulativa. Denunciamos la gran cantidad de vi- viendas abandonadas que existen en nuestra ciudad que, sin tener ningún tipo de utilidad social, terminan convirtiéndose en focos de infección e insalubridad, con el consiguiente perjuicio para edificios colindantes y sus inquilinos. Consideramos que okupar dichas casas abandonadas, desinfectarlas y hacerlas habi- tables no solo no es un delito, sino que es un derecho legitimado por la imposibilidad de conseguir una vivienda para la mayoría de los trabajadores, especialmente para los jó- venes. De la misma manera, la falta de locales alternativos para el desarrollo de actividades socio-culturales dirigidas por y para jóve- nes, empuja a éstos a tener que «buscarnos la vida» para llenar su tiempo libre, con el riesgo de caer en la marginación, la delin- cuencia y las drogas. Cuando se cumple UN AÑO DE OKU- PACION enla casa sita en el n*4 de la Llana de Afuera, estamos en condiciones de poder afirmar que el movimiento okupa no solo es ya una realidad, sino que es una NECESI DAD SOCIAL. Y que, trabajando organiza- da y coherentemente, se pueden solucionar los problemas de viviendas y locales en nuestra ciudad. ¡DERECHO A TECHO! VIVIR NO ES UN LUJO. cooo..n.e..nr...o ABOGADOS EN HUELGA Los abogados/as de los presos/as políti- cos/as se han puesto en huelga en la Audien- cia Nacional, no celebrando juicios, porque están «dolorosamente hartos» de que cada día la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, se invente un nuevo impedi- mento para no dejarles comunicar con sus defendidos. El Secretario General de Instituciones Penitenciarias, Antonio Asunción, ha orde- nado a todas las cárceles del Estado que no permitan comunicar a estos abogados con sus defendidos, si no llevan una Certifica- ción expedida por la Audiencia Nacional cada día que van a visitarles, además de la autorización del Colegio de Abogados, sin que este requisito sea necesario para poder visitar a los presos sociales. Esta nueva medida es ya la gota que ha colmadoel vaso, pues llevan años limitándo- les el derecho de defensa y del libre ejercicio de la profesión de mil maneras distintas, por | ten denunci etc., ante di is lo que € ere ecursos y un larg; tintos Organismos públicos, sin que hasta la fecha se les haya resuelto favorablemente. A pesar de ello la Audiencia Nacional, ha comunicado a los abogados huelguistas que es incompetente para resolver este con- flicto, lo que supone una declaración política de que junto con el Ministerio del Interior pretenden el aislamiento de los presos polí- ticos. eoo ne nfo..enecec e... 15; LLAMAMIENTO: LIBERTAD PARA EL ANTIFASCISTA ERICH HONECKER Alarmados ante el renacimiento del fas- cismo en Europa y particularmente en Ale- mania, protestamos contra la extradición de Erich Honecker por Rusia hacia Alemania. mediante este acto que infringe las conven- ciones internacionales sobre los derechos de los refugiados políticos, Kohl se tomó su revancha política contra las tradiciones anti- fascistas, encarnadas en la República Demo- crática Alemana. La R.D.A. era un Estado reconocido y sus fronteras habían sido garantizadas por acuerdos internacionales. La acusación del antiguo presidente delaR.D.A. porlos «ven- cedores» que vienen a colonizar este país independiente, está privada de toda base jurídica y es política y moralmente injustifi- cable. Lanzamos un llamamiento para que Erich Honecker sea liberado inmediata e incondicionalmente. Mediante la acusación contra Erich Honecker, el régimen alemán busca denigrar toda la historia de la lucha antifascista conse- cuente de los trabajadores alemanes. El régi- men alemán busca, al mismo tiempo, «crimi- nalizar» a todos losque han defendido la indeoendencia y el sistema socialista de la R.D.A. Busca también legitimar la persecu- ción, las prohibiciones profesionales y las discriminaciones hacia centenares de miles de habitantes de la antigua República Demo- crática Alemana que defienden lo que fue su patria. El proceso que el régimen de Bonn quie- re intentar contra Honecker es una última revancha política de todas las fuerzas neo- fascistas alemanas. Este proceso quiere se- llar la victoria de los herederos del nazismo sobre los antifascistas alemanes Apoyamos todas las fuerzas alemanas que defienden la tradición antifascista y la experiencia socialista de la R.D.A. Denun- ciamos todas las represiones, las prohibicio- nes profesionales y las discriminaciones de las que son víctimas. Apoyamos todo lo que ha sido válido en la experiencia de la R.D.A. y afirmamos que corresponde a las fuerzas antifascistas y sO- cialistas de Alemania extraer las lecciones de sus errores. Comité “Liberté pour E. Honecker” N*45 5

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EL MINISTERIO DEL INTERIOR CONTRA AREA CRÍTICA ARMAS ENEMIGAS El pasado día 3 de Noviembre era de- tenido en la frontera de Irun Bittor Diéguez Guerra, Director de la revista bimensual de opinión y de marcado carácter de izquier- da consecuente «AREA CRITICA». La de- tención, llevada a cabo por miembros del Cuerpo Nacional de Policía, se dió en el momento en que éste regresaba de París tras mantener una entrevista con el dirigen- te del PCE(N) Manuel Pérez Martínez, «Ca- marada Arenas», con vistas a ser publicada en el nuevo número de esta revista cuya salida estaba prevista para mediados del mes de Noviembre. En el momento de su detención y junto a la mencionada entre- vista le fueron incautadas diversas cartas personales que miembros del PCE(r) exilia- 6 dosen Francia enviaban a sus familiares, así como dinero destinado a la reedición de dos libros «Historia del PCE(H y de los GRA- PO» y «Crónicas de Herrera de LaMancho»- ya editados anterior y legalmente en el Estado español por la Editorial Contracan- to, Posteriormente Diéguez Guerra sería lle- vado a Madrid mientras funcionarios poli- ciales registraban tanto su casa como la Redacción de la revista en Bilbo, so pretex- to de buscar diversos documentos y ma- 2 Jteriales relacionados con el PCE(N, Du- rante el registro los funcionarios policia- les se llevaron agendas, facturas, ma- terial gráfico, dinero... y un «removi- ble» en el que se encontraba la práctica totalidad de los materia- les destinados a ser publicados en el nuevo número del AREA CRITI- CA. o Los motivos para el registro de nuestra revista y para la sustrac- ción de los materiales del próxi- mo número no son otros más que lasuposición policial de que AREA CRÍTICA se financia con dinero de «oscura procedencia» hecho que negamos de pla- no al afirmar que la revista se mantiene exclusivamente en base a la venta de la revista, las suscripciones, aportaciones le- gales y trabajos de maquetación y diseño que también se realizan en nuestra redac- ción, hechos fáciles de comprobar en base a las facturas existentes. Tras la detención de Bittor y el secuestro de los materiales de nuestro próximo número el Consejo de Re- dacción de A.C. vemos un claro ataque ya no sólo hacia nuestra revista sino hacia la libertad de expresión y afirmamos que la mano que se mueve tras todo esto es la mano del PSOE, la mano del Estado que ataca de una u otra forma a todo medio Area Crítica

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... y afirmamos que la mano que se mue- ve tras todo esto es la mano del PSOE, la mano del Estado. >» de información independiente que no co- mulgue con las ruedas de molino que se tragan sin rechistar los medios informativos oficiales. Dicho esto también queremos informar del lanzamiento de una campaña para la que recabamos el máximo apoyo popular con objeto de conseguirla libertad de nues- tro director y lograr la continuidad de la revista. En el marco de esta campaña se contempla la realización de un bono soli- dario, el envío de telegramas, la celebra- ción de diversos f vales y una campaña masiva de suscripciones al AREA para lo grar asegurar la continuidad de la revista y como mejor manera de pararles el golpe a los que hablan de nuestra «oscura financia- ción» mientras están enmierdados hasta el cuello en asuntos como el de FILESA, las máquinas tragaperras y tantos otros, Por ello llamamos atodos nuestros lec- tores a participar de forma activa en la defensa de nuestra/vuestra publicación consiguiendo suscripciones, creando co- mités de apoyo a la revista, organizando charlas, festivales o cualquier otro tipo de acto que contribuya a difundir tanto la re- vista como el acoso a que desde las instan- cias oficiales sele somete. No dejemos que ganen esta pelea. No dejemos que nos pongan un nuevo cerrojo. REDACCION DE AREA CRITICA ASFIXIAR AREA CRITICA Todos sabéis las dificultades que supone económicamente sacar cada nuevo n* del AREA. El Estado, la policía, los jueces, etc., también lo saben y no es casual que aparte de los registros de nuestra redacción y del domicilio de nuestro director, de las amenazas contra los colaboradores y del procesamiento de Victorino y de la propia revista, la policía se llevara todo el dinero que encontró durante los registros. Tanto a la revista, como a la familia de nuestro dire, esta actuación nos ha situado en una posición muy delicada, precisamente, porque no tenemos ninguna financiación ajena a nuestro propio trabajo, y cuando el fruto de éste nos es robado no tenemos E otra opción para poder subsistir que el recurrir a la solidaridad. Piensa que sacar AREA CRITICA nos cuesta 350.000 pts. mensuales, que del domici- lio de Victorino la policía se llevó otras 350.000 pts., y que los viajes, abogados y campaña de solidaridad requieren también mucho dinero. Sería triste que lo que no pueden lograr mediante su propia legalidad lo consiguieran asfixiandonos económica- mente. En tus manos está que esto no sea así enviándonos tu colaboración económica bien mediante cheque nominativo, bien mediante giro postal, o bien haciendo un ingreso en alguna de las cuentas que a continuación señalamos: A.P.1.0.D.: Banco Exterior de España, Oficina 140, n* cuenta: 3021468A Victorino Diéguez Guerra: Banco Exterior de España, Oficina 140, n* cuenta: 3021435H

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CARTA DESDE LA CARCEL Victor Diéguez Director de Area Crítica (actualmente encarcelado) El Area es ahora mismo la única revista de su estilo -progre- sista, democrática, plural y abier- ta- que subsiste en nuestro país. A pesar de su corta tirada y difusión es una plataforma única en su es- pecie con capacidad suficiente para llevar a casi todo el Estado informaciones populares objeti- vas, opiniones progresistas dife- rentes y, en definitiva, todo un cúmulo de ideas y noticias que no tienen cabida en ningún otro lu- gar. En el Area llevamos una acti- vidad desenfrenada. Como sabéis un equipo de alrededor de 30 personas en todo el Estado espa- ñol, trabajamos de forma volunta- ria para que cada número salga a la calle. Ninguna empresa o insti- tución nos financia, ni lo espera- mos. Sólo las aportaciones de dis- 8 Carabanchel, 8 de noviembre de 1992 Hoy tras una larga peripecia que comenzó hace poco más de una semana he entrado nuevamente en la cárcel de Carabanchel. ¿La razón? Es muy sencilla: mi forma de pensar, mi ideología comunista y el trabajo que vengo realizando junto con otros compañeros en el AREA CRITICA. tintos colaboradores, las suscrip- ciones y ventas de la revista, y los trabajos de edición eimprenta que hacemos paraotros colectivosnos permite sacar a la calle cada nú- mero. Además pensamos que esto no podría ser de otro modo. A pesar de las dificultades, cada dos meses más o menos, un nuevo número ha estado en la calle cada vez con más y mejores contenidos y con más calidad. Frutotodo ello delestupendo equi- po que confecciona el Area. Hasta ahora no hemos sido «excesivamente» peligrosos, pero mejorando y creciendo comenzá- bamosa serlo y alguien a pensado que era el momento de dar el cerrojazo. Mi peripecia comenzó hace más de dos meses cuando logra- mos un contacto con militantes del PCE(r) para poder realizar una entrevista política con Ma- nuel Pérez Martínez (Camarada Arenas) Secretario General del PCE(n). El día 30 de octubre, median- te los contactos establecidos, lo- gré contactar en París con mili- tantes clandestinos del PCE(0); después de 3 días de dar vueltas y más vueltas, de controles de se- guridad y más controles, el do- mingo día 1 por la tarde pude realizar una entrevista con Are- nas. Una entrevista que, con una duración de dos horas y media, puedo decir -modestia aparte- que es la mejor que conozco de este viejo militante comunista. Para ilustrar la entrevista me fueron entregadas 9 fotos en color. Area Crítica

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Tras celebrar la entrevista, y por seguridad, aún permanecí un día más en París, con otra persona que me pidió la entrega a varios familiares de militantes del PCE(p de varias cartas de carác- ter personal y varios juguetes y regalos para estas mismas fami- lias, También se me pidió si podía reimprimir dos libros completa- mentelegales escritos porlospre- sos del PCE(r) y GRAPO que se encontraban agotados: Historia del :PCE(r) y los GRAPO y Crónicas de Herrera de la Man- cha. Atalefecto seme entregó un millón de ptas., que es el coste de estos libros en imprenta. Con todo ello el lunes inicié el viaje de regreso cargando ade- más con varios folletos del PCE (1) titulados «En defensa del Comu- nismo», recopilación de artículos de Arenas sobre la falsamente denominada «crisis del socialis- mo». Por la mañana a las 7,15 pasé la frontera de Irún en un taxi que debía llevarme desde la estación del tren hasta el autobús que sal- dría poco después hasta Bilbao. El guardia se debió escamar con algo y comprobó por teléfono los datos del pasaporte, aparecien- do mis antecedentes. Acto segui- do quedé retenido con el objeto de hacer un registro de mis perte- nencias, el cual proceden a hacer- lo dos Guardias Civiles. Se sor- prenden con los folletos, se esca- man con los sobres cerrados de las cartas, y se les ponen los ojos como platos cuando leen el cues- tionario de la entrevista. Vienen dosfuncionarios depo- licía de paisano y revisan el mate- rial. Les resultaron sospechosas dos revistas francesas que llevo deinformática con sus correspon- N245 dientes diskettes. Les pareció sos- pechosísimo un sobre con fotos y dibujos recortados de revistas y cuyo fin era ilustrar el Area Críti- ca. Me llevaron a la comisaría de Irún «retenido» en base a la Ley Corcuera. Allí se me comunica poco después mi detención, mis «derechos» e incomunicación. El trato de la policía fue co- rrecto durante los 3 días que estu- ve incomunicado. Aún así, en los interrogatorios intentaron por to- dos los medios saber sobre el pa- radero de Arenas y detalles sobre la forma en que tuvo lugar la en- trevista, a pesar de que, según reconocían, no existe ninguna requisitoria contra él. En base al secreto profesional me negué a ran. Como anécdotas, puedo seña- lar que la misma noche de mi detención, aparecieron dos poli- cías «expertos» en estos casos y que tenían información detallada sobre mis «actividades de estos últimos años». Esas actividades vosotros ya las conocéis y están ligadas al Area Crítica, Tenían un especial empeño en que recono- ciera una inexistente vinculación orgánica con el PCE(r). Me en- contraron una agenda de bolsillo de esas Casio que tienen una cla- ve de acceso. Me negué a darles la clave pues en ella sólo existían los teléfonos de relaciones perso- nales, de colaboradores de la re- vista y de distintas empresas con las que nos relacionamos por Hasta ahora no hemos sido «excesivamente» peligrosos, pero mejorando y creciendo comenzábamos a serlo y alguien ha pensado que era el momento de dar el cerrojazo... responderles, adoptando además la postura de no contestar a sus preguntas ni hacer ninguna de- claración hasta que estuviera ante el Juez, como protesta por lainco- municación, a mi entender arbi- traria e injusta. Para mi familia, el día que me detuvieron -que era cuando me esperaban-, desapare- cí. Pasaron tres días preocupados sin saber qué había sido de mí. Y cualquier cosa podía haberme sucedido sin que ellos lo supie- nuestra actividad profesional. No estaba dispuesto a que molesta- ran a ninguna de estas personas simplemente porque tienen algu- na vinculación conmigo. Llama- ron a los fabricantes japoneses y estos les dieron el sistema para saltarse la clave y acceder a los teléfonos. ¡Vaya una seguridad la de las agendas Casio, y que poca ética profesional la de sus fabri- cantes! Tanto en los interrogatorios g

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Nuestro director, Victor (a la derecha de la foto), realizando una entrevista en nuestra redacción. de la policía como en los del fiscal que me interrogó ante el Juez, el mayor empeño era tratar de vin- cularme orgánicamente con el PCE(o) y la de buscar financiacio- nes extrañas de la revista. A mi entender hay dos inten- cionesentodo este proceso y pien- so que en ellas se va a centrar la Audiencia Nacional. Uno: Quitarme a mí de enme- dio considerando que sin mi «el Area Crítica ya no va a poder salir, seguro», tal como me aseveraron en la comisaría. Para ello se me va aintentar «criminalizar» junto con el PCE(D), tratando de vincular- me orgánicamente con este parti- do político cuyo único delito es la propaganda y organización en base a su ideario comunista. Dos: Quitar de enmedio al Area Crítica. Tratando de demos- trar que está financiado por el PCE(r), cosa incierta. En definitiva, lo que está en cuestión son la libertad de asocia- ción y la libertad de expresión. Dos derechos asumidos por la Constitución pero siempre que no estén enfrentados con los inte- reses y valores del sistema capita- lista en el que vivimos. Se me va a procesar y ajuzgar 10 simbolizando estos dos derechos, ejercidos desde una óptica popu- lar y de izquierda, y en mi situa- ción de prisión tengo pocas posi- bilidades para la defensa. En pri- sión lo único que puedo hacer es opinar, decir lo que pienso y de- fender la verdad; por lo demás tengo las manos atadas. Sólo vo- sotros lectores y colaboradores podéis dar la batalla real prepa- rando la defensa para el día del juicio y denunciando la detención, el secuestro de la revista y todo lo que hay detrás. La cuestión de la financiación, ahora que han limi- tado nuestras posibilidades de realizar trabajos comerciales -en gran medida era yo quien los ha- cía-, la tendremos que resolver entre todos. Por descontado que toda ayuda que se preste serápoca teniendo en cuenta que la policía arrasó la redacción de la revista llevándose entre otras cosas toda la documentación económica, li- bros, facturas, recursos, etc, Tam- bién se llevaron todos los diske- ttes de ordenador, el poco dinero que teníamos y secuestraron la revista que estaba a punto de sa- lir. Pero todo esto lo contarán los propios compañeros que vivieron esa situación, así como el asalto compañera y S sin ningún dinero, aparte de lle- varse también multitud de docu- mentos personales. La batalla es vuestra y pensad que va a ser larga y dura. Hasta el día del juicio pueden pasar hasta cuatro años. ¿Estáis dispuestos a aguantar haciendo un esfuerzo? Mi propio futuro y sobre todo el delarevista depende de vosotros. Desde aquí quiero animaros a formar Comités de Solidaridad en cada lugar en el que haya un lec- tor de la revista. Comités abiertos y amplios que sean un reflejo del espíritu de la propia revista, que den a conocer por los medios en que sea posible la situación y que sean capaces de reproducirse, de ganar más apoyos para esta causa que, pensamos, no es sólo lanues- tra. Repartid la revista, dársela a conocer a quien aún no la conoce, hacer charlas con los miembros de la redacción del Area Crítica, hacer comunicados, acumular fuerzas para el día en que el juicio se celebre. Recordad que no es sufi- ciente con lamentarse por las cosas que nos echan abajo; hoy como siempre hay que luchar para que sigan en pie y hacerlas crecer. Esa es res- ponsabilidad de cada uno de nosotros. Sé que puedo contar con to- dosvosotros y, sabéis que en cual- quier circunstancia, siempre po- dréis contar conmigo. Un fuerte abrazo para todos y adelante. Hasta siempre... Victorino Diéguez Guerra Director de Area Crítica Area Crítica

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Bittor Diéguez Guerra, Director de AREA CRITI- CA, fue detenido el día 3 de noviembre (lo que se supo 48 horas después) cuando regresaba de Francia tras haber realizado una entrevista, con destino a ser publi- cada en esta revista, al Secretario General del Partido Comunista de España (reconstituído) que, como se sabe, está declarado ilegal siendo, por tanto, sus militantes perseguidos policialmente y condenados judicialmente por sus actividades clandestinas y difusión de susideales comunistas. Como sea que esta revista se declara abiertamente de izquierda consecuente, creyó oportuno ofrecer a sus lectores las opiniones de quienes no tienen ninguna posibilidad de hacerse escuchar por los «canales habi- tuales». No estamos por la tarea de pelear -como cual- quier otra revista intercambiable- en el mercado de los medios de comunicación a tortazo limpio por hacerse con una gran «exclusiva» o lanzar ese reportaje «inédi- to» o destapar el último «escándalo». No: sencillamen- te, el sabernos una excepción fuera de la regla general del mercado e industria informativos, hace que la mayor parte de los materiales que hacemos, recibimos y publi- camos sean, en sí mismos, una exclusiva. Y no tanto por lo inusual o por su «rareza» como, insistimos, su excep- cionalidad, es decir, por publicar aquello que la mayoría que los medios destinan al cesto de los papeles o a la «papelera» del Macintosh. No queremos entrar en esa «competencia incompetente»: simplemente tratamos de dar voz y eco a quienes no pueden expresarse por otros cauces o, silo hacen, son tergiversados y distorsionados. A.esoiba Bittor como periodista profesional comprome- tido con causas progresistas: no a la «caza» de una exclusiva, sino a dar voz alos proscritos. Que luego ello se convierta en exclusiva no es tanto asunto nuestro como del interés de los lectores ávidos de leer y conocer otras informaciones «fuera de lo normal». Sepa, sin embargo, el lector que, lo mismo que a nosotros, tam- bién a él se le ha sustraído policialmente el derecho a la información, sin contar o, mejor dicho, contando prime- rísimamente, con la detención del Director de esta revista, de este área. AREA CRITICA se puso en contacto con Francisca Villalba, corajuda mujer y una de los abogados de nuestro Dr., a quien realizamos una breve entrevista. AREA CRITICA: En primer lugar, ¿cuál es el moti- vo de la detención de Bittor? F. Villalba: Motivo no hay que lo justifique a no ser que, lo que para cualquier periodista y profesional podría suponer un logro y un «éxito profesional» conseguir una entrevista personal con Manuel Pérez Martínez, secretario general del PCE(r), y de hecho varias publicaciones andaban detrás de ello, para Bittor, sin embargo, constituía un delito. A.C.: Concretamente, ¿de qué ha sido acusado el Dr. de AREA CRITICA? F. V.: Buena pregunta. Todavía no sabemos de qué UA UI Wa al TR ART UE NINA ELIANA SIC AN 37100 1 2 EJ MM! se le acusa ya que el Fiscal aún no ha formulado escrito de acusación. De lo que sí tengo conoci- miento es acerca de que la policía le ha manifestado que «mientras él esté en la cárcel, la revista no sale», lo que, evidentemente, no admite otra inter- pretación que ser el máximo ataque y mayor expo- nente de la violación del derecho a la libertad de expresión que ampara -dicen- la Constitución. Y ello saltándose cualquier barrera de no importa qué tipo. De este modo, la Policía ha emitido un informe totalmente subjetivo, arbitrario y tendencioso expo- niendo que la revista se subvenciona con fondos del PCE(1) y de los GRAPO, lo cual es absolutamente falso e incierto puesto que, a la vista de las pruebas aportadas, su financiación se consigue por medio de suscripciones de los lectores, venta de la revista, así como de aportaciones voluntarias de los socios y trabajos de autoedición y diseño que la propia revista realiza. A.C.: ¿La Policía ha encontrado material ilegal en los registros efectuados, tanto en la Redacción como en su vivienda particular, como para imputarle algún delito? F. V.: En absoluto. En dichos registros, por el contrario, requisaron diversos materiales como por ejemplo libros ya editados con depósito legal, vi- deos, fotografías y diapositivas de reportajes, cintas de cassette y diskettes con programas de ordenador, agendas de teléfonos profesionales y personales, facturas de clientes así como el «removible» del ordenador en donde se encontraba listo y maqueta- do el próximo número doble de la revista que estaba a punto de salir. De todo esto se ha solicitado su devolución. A.C.: ¿Y qué os han devuelto? F. V.: Bien, el juez ha visto y entendido que todos esos materiales no son de interés «delictivo» por lo que ha decidido y dictaminado devolverlos a sus legítimos propietarios, aunque todavía no hemos visto nada de nada. A.C.: Nosotros tampoco y por eso andamos reha- ciendo la revista a ver si sale... F. V.: Es muy importante que salga el próximo número. Hay que pensar que todo este montaje quedaría resuelto cuanto antes desde el momento en que la revista continúe su publicación y andadura «normal», apesar de que en el registro del domicilio particular se han llevado parte del dinero que estaba destinado al siguiente número de A.C. A.C.: Para acabar, Paca, ¿qué noticias tienes sobre muestras de solidaridad? F. V.: En las diligencias se encuentran cientos de telegramas de todo el Estado, así como del extran- jero, manifestando que también son colaboradores y suscriptores y lectores de AREA CRITICA, ade- más de mil y pico firmas que hemos aportado solicitando la libertad de Bittor.

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YI] Ia ¡AD FANIA 11 10h! ¡LIBERTAD DE EXPRESION! No es fácil describir los sentimientos que se entrecruzan en el interior de cada uno de nosotros cuando tras abrir la puerta de la redacción no vemos a Bittor sentado frente al «Macintosh» como cada mañana y no escuchamos tampoco sus toses tabáquicas ni su cotidiano «morro» pidiendo que le invitásemos a un café que al final (para morro el nuestro, ¿eh Bittor?) siempre acababa pagando él. Tristeza, impotencia, rabia... muchas cosas vinculadas a esa estrecha relación mantenida con él desde que en 1989 saliera de la cárcel y se incorporara a la redacción de AREA CRITICA. Hlusiones ante el número nuevo, ante los nuevos colaboradores, ante las noticias y denuncias que cada vez más nos llegan desde los diferentes puntos dela geografía del Estado, ante los avances y las mejoras que, producto de una mayor práctica, van mejorando la calidad de nuestra revista en todos los sentidos y, sobre todo, orgullo e ilusión ante el hecho de que atrancas y barrancas venimos número anúmero respondiendo a nuestro compro- miso de ofrecer cada dos meses una versión-visión del mundo, de la sociedad, de la vida, diferente a la de los medios oficiales de comunicación. Como bien decía un cartel aparecido hace meses en el Casco Viejo ellos (el Poder, el Capital, el Sistema) dando su versión, nosotros -desde una óptica de izquierdas, de clase- dando lo que ellos consideran - ¿que duda cabe?- subversión. Y esa, la subversión que según ellos ofrece- mos desde AREA CRÍTICA, es la razón última de la detención de Bittor cuando volvía de hacerle una entrevista con vistas a ser publicada en el próximo número del AREA al dirigente del PCE(), Manuel Pérez Martínez (el «Camarada Arenas»). Tras la detención de Bittor también fue registrada porla policía nuestra Redacción en Bilbo de donde nos fue sustraído el «diskette» o «removible» que contenía la práctica totalidad de los trabajos que iban a ser publicados en nuestro N* 45 (que iba a salir a mediados de este mes de Noviembre), un número en el que tanto Bittor como todos los que hacemos esta revista hemos puesto toda nuestra ilusión y capacidad de trabajo, un número en el que se ven reflejados los problemas laborales de los trabajadores de SNIACE de Torrelavega, los problemas de los trabajadores del campo, un am- plio reportaje sobre la realidad peruana, un texto de debate de la organización turca DEV SOL, las columnas y secciones habituales..., en fin, un número más de lo que es el AREA CRITICA que con esta operación policial demorará su salida.., ¿hasta cuando? Los motivos del registro de nuestra revista y de la sustracción de estos materiales no son otros mas que -según nos comunicó la abogada encar- gada de la defensa de Bittor-la suposición policial de que el AREA CRÍTICA se financia con dinero de «oscura procedencia». Tal suposición no hace sino certificarlafalta de celo profesional de «nues- tros» guardianes de la ley que si estuviesen más «al loro»notendríanninguna dificultad para saber que nuestra revista se financia exclusivamente en base a suscripciones, aportaciones legales y traba- jos de maquetación y diseño que también se reali- zan en nuestra redacción, hechos fáciles de com- probar, siempre que se desee, en base alas facturas existentes. Esto rebate de plano la primera acusa” ción. Realmente, conrespecto ala «oscura» finan- ciación, este es un tema que desde el AREA venimos señalando insistentemente desde hace mucho tiempo, financiación oscura y multimillo- naria por cierto del P»SO»E, del PP, del PNV... Se ve que quienes se financian tan claramente de formatan oscura tratan de quitar de enmedio auna publicación sin mordaza como el AREA CRITI- CA. En cuanto a la segunda, el hecho de haber mantenido una entrevista con el «Camarada Are- nas», no hace falta sino decir que medios informa- tivos tan poco «sospechosos» como ABC, IN- TERVIU, TELE 5 y otras también han publicado entrevistas con este hombre sin haberse visto envueltas en persecución alguna, Desde el Consejo de Redacción del AREA terminamos diciendo que el N* 45 de AREA CRÍTICA sufrirá sin duda una cierta demora y también algunas variaciones, Á nuestro pesar una parte importante del protagonismo residirá en la figura de nuestro Director, Bittor Diéguez, y en estos hechos que denunciamos. Y declaramos que pese a quien pese el AREA, como Cuba, va. Ahí les duele, CONSEJO DE REDACCION, COLABORA- DORES Y LECTORES DEL«AREA CRITICA»

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O erBrgBrE E ———K—K——— SOLIDARIDAD Han sido multitud las muestras de solidaridad que, durante estas semanas -posteriores a la detención de Bittor-, han llegado a nuestra redacción. Así mismo tenemos constancia de que a la Audiencia Nacional han llegado centenares y centenares de telegramas de multitud de amigos, y en distintos lugares se han recogido varios miles de firmas pidiendo la libertad de Bittor y solidarizándose con AC. Aquí hemos querido publicar una pequeña. selección de las muestras de solidaridad que han llegado a nuestra redacción. PUERTO Il, 6 de noviembre de 1.992 Ayer por la noche, escuchan- do la radio, me enteré de que hace dos días detuvieron al compañe- ro Victorino. Entiendo que esta detención, no es más que uno de los muchos intentos de este sistema por ce- rrar Area Critica, concretado en la persona del Director, ya que anteriores trabas a la revista no cosecharon frutos. Nada pueden ni podrán contra la dedicación desinteresada de todos vosotros, pese a esta agre- sión a la libertad de expresión Area Critica es necesaria para el pueblo español trabajador, de ahí que os mande un caluroso saludo y Os desee ANIMOS, AMOR y FUERZA para continuar sacan- do la revista. Y cuando podáis darle al compañero un entrañable abrazo. ANIMOS Y ADELANTE. SOIS NECESARIOS Moreno Cádiz a 18 de Noviembre de 1.992 Queridos compañeros: Quisiéramos desde aquí, da- ros ánimos en momentos difíci- les como los de ahora, pero sabe- mos que siempre son difíciles. Estos «chuflas» como se dice en mi tierra, saben que es laúnica alternativa que tiene el pueblo, y no dejan ni respirar claro... Bueno ya sabéis ánimos y pálante que no nos quiten la re- vista... Como suscriptor del Area me solidarizo con Bittor y todos los que hacéis posible ese espacio de libertad. Animo y adelante. Recibid nuestra solidaridad en estos momentos difíciles, liber- tad para Victorino Diéguez, Jun- tos por la libertad de expresión. Comité de empresa de Ediciones Zeta. Un saludo a los compañeros de Area Crítica, por su gran es- fuerzo y resistencia en sacar ade- lante la revista, pese a que este estado se pavonea de tener «li- bertad de expresión», y mete en la cárcel a los directores de las revistas que denuncian los chan- chullos y mafias estatales. Un abrazo F.G. Murcia, 8-XII-92 ¿Qué tal, huerfanitos? La de- tención de Bittor nos afecta a todos, a todos nos han robado la libertad de expresión, y es una clara muestra de la libertad con- dicional a que nos somete el régi- men capitalista, Pero recordad el mito de la Hidra: le cortaban una cabeza y otra le salía al instante, así que ¡que tengamos pronto en nuestras manos el «Area Crítica»! Un abrazo con ¡Amor y fuer- za! ¡VENCEREMOS! Juan G. y Fernando F. Valencia, 18 de noviembre 1992 Ante el conocimiento de la detención del compañero Bittor Diéguez y posterior asalto, por parte de la policía, de vuestra redacción y el secuestro del ma- terial para el próximo número de Area Crítica. Queremos declarar nuestra indignación y repulsa por estas acciones. Acciones que son un grave atentado a la libertad de expresión y que evidencian las verdaderas intenciones de leyes represivas como la Ley Corcue- ra. Os enviamos nuestra solidari- dad y os animamos a seguir ade- lante con vuestra Area Crítica. Demandamos la Libertad del compañero Bittor Diéguez. Salut i Endavant CEDSALA (Centre de Documentació i Solidaritat amb América Llatina i Africa) N* 45 13

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JFTXBPE DEL GAZTEBXE” DE BAP Fotos: Marcelo y Redacción CERRADO A CAL Y CANTO | El pasado día 10 de noviembre el alcalde de Bil- bao, el peneuvista Josu Ortuondo, daba orden de cerrar el Gaztetxe (Casa de la Juventud) de esa capital así como el tapiado de su fachada (una antigua Caja de Ahorros vacía y en estado semirruinoso, sita en el Casco Viejo bilbaino, que los jóvenes okuparon y adecentaron en abril de 1.986). Las medidas del cierre fueron acompaña- das de un gran despliegue policial integrado por uniformados municipales especiales, policía na- cional y ertzainas que mantuvieron ocupado (aho- ra sin «k») el casco viejo por varios días. Frente a esto, el domingo 29, se celebró una manifestación | en Bilbao convocada por la Gazte Asamblada (Asamblea Juvenil) y otros grupos que congregó a | miles de jóvenes en su mayoría, denunciando el cierre y reclamando la devolución de los equipos y Un momento de la masiva manifestación valiosos materiales, etc. que les fueron incautados. Desde un principio su Asamblea -órgano supremo de decisión- se planteó organizar y programar una serie de actividades culturales -o, mejor dicho, contraculturales- y marcarse unos objetivos en base al trabajo diario. Todo ello autogestionado y autofinanciado. Justamente porque esta alternati- vaiba cuajando y escapando del control municipal, el Hay-Untamiento decide txapar el Gaztetxe a cal y canto y condenar a los jóvenes a eso que | hipócritamente dicen lamentar: a estar otra vez | todo el puto día de pringao en la calle y, apoder ser, arruinarse con picos y drogas duras (taxativamente prohibidas en el Gaztetxe). | Quienes parecen estorbar son la peña con alterna- tivas diferentes que no sólo no se integran en el sistema sino que le hacen ascos. Sentada junto al Arenal bilbaino 14 Area Crítica

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ria is monet: DE LA laastric A CRISIS LA QUIEBRA Aún cuando el cataclismo econó: sólo ha dado su primera sacudida, ya nos aseguran que se | ata de la peor desde aquella otra famosa de 1929, la que dio lugar a la «gran depresión». Si en pleno auge económico en la etapa 1986-1991 el gobierno procedió a Una reconversión despiadada y salvaje, es imprevisible lo que pueda planear ahora, cuando las perspectivas internas e internacionales son | de lo más sombrías. Desde 1986 no firmaban pactos socialeslos sindicatos y ha bastado el asomo de la quiebra para que se olvi- den de la huelga general que habían anunciado. Les hafaltado tiempo para crear una «mesa de negociación per- manente» con la patronal. Durante los años de vacas gordas tanto la CEOE como el gobierno les dieron la espalda porque no los necesitaban; ahora no ha hecho falta que los lla- men: se han presentado voluntarios, como los legionarios, para sacar el capital de la bancarrota y echar nue- vas cargas sobre las espaldas de la clase trabajadora: elevación de los impuestos, congelación de salarios y N* 45 Jorge Gómez otro medio millón más de parados. De modo que ya sabemos lo que los sindicatos ofrecen: lo que llaman «sacrificios», es decir, más miseria de la que soportamos; pero es impo- sible de justificar para los sindicatos qué es lo que pueden recibir a cam- bio. Si no ofrecieron nada en la etapa de «auge», ni siquiera querían nego- ciar, ¿qué van a regalar ahora, cuan- do no tienen nada que ofrecer? A los sindicatos sólo les queda el triste papel de demagogos profesionales, el mismo que vienen desempeñando desde siempre en apoyo del capital, de la explotación y del paro. No hay nada que negociar por- que lo que está en juego es el ser o no ser del capitalismo. No se trata de una simple crisis; tampoco ha co- menzado ahora y no afecta única- mente a las monedas y al sistema financiero, sino a todo el capitalismo internacional. La quiebra seremonta a finales de los años sesenta y se agudizó con la crisis del petróleo en 1973; tuvo un respiro a finales de los ochenta porque aún entonces pudie- ron ponerse de acuerdo las grandes potencias y repartirse las esferas de influencia y los mercados. Aún se hablaba de aquellos años de Alema- nia y Japón como «locomotoras» del capitalismo internacional. Hoy esa palabra ya no aparece: no hay loco- motoras y, lo que es peor, no hay 3

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acuerdo sobre el p: potencia debe desempeñar. Si hay que señalar un punto de inflexión en la ruptura de las hostili- dades económicas, debe indicarse el 19 de octubre de 1987, cuando se produjo el hundimiento de la bolsa de Nueva York por el enfrentamiento -verbal- entre el entonces secretario del Tesoro norteamericano, James Baker, y su homólogo alemán Gerhard Stoltemberg. Los síntomas son de desintegra- ción. Ya nadie se acuerda de la famo- sa Trilateral; ya nadie habla del G7, el grupo de las siete mayores poten- cias, que hace tiempo que no se re- úne porqueno tienen nada en común para hablar. Por contra, la «ronda Uruguay» del GATT está completa- mente paralizada desde hace muchos meses y sin perspectiva de solución a medio plazo. Sólo cabe esperar, en consecuencia, un regreso a la época de los años treinta: «dumping», subi- das arancelarias, acuerdos preferen- ciales, etc., lo que hace verosímil una cruda guerra comercial y una fuerte restricción del comercio internacio- nal, de manera que la superproduc- ción y el estrangulamiento delos mer- cados promete resultar verdadera- mente brutal. La situación es, en consecuen- cia, muy distinta a la de hace sólo unos meses. El mundo ha cambiado radicalmente en menos de tres años y, pese a la desaparición del campo o hay aquí ningún país que pueda hacer sombra a Ale- mania, pero eso es precisamente lo que da rienda suelta a todas las desconfian- . zas. Dinamarca votó que no a Maastricht por temor a la omni- potencia alemana y el mismo argumento ha sido utilizado en el referéndum francés. 16 socialista, la agudización de las con- tradicciones interimperialistas no solamente impide convenir una sali- da de este atolladero sino que presa- gia un enfrentamiento bélico entre las grandes potencias imperialistas. No solamente no hay recetas para sobreponerse a la quiebra: la mera posibilidad de ralentizarla o retardar- la está lejos ahora mismo. Hoy sigue imperando la ley del desarrollo desigual de los países ca- pitalistas. Las potencias capitalistas se desarrollaron de forma muy dis- tinta alo largo de toda la posguerra y ahora la quiebra les ha sorprendido en posiciones y niveles muy diferen- tes. Así Gran Bretaña (y también paí- ses menores como Italia o España) se han gastado en septiembre más de un billón de pesetas de sus reservas para mantener su moneda y no sola- mente no lo han conseguido, sino que ha tenido que huir y alejarse - todavía más- del sistema monetario europeo. Por contra Alemania ha salido reforzada: sus reservas han crecido espectacularmente y se ha permitido el lujo de salir en apoyo del franco francés. Mientras Estados Unidos baja los tipos de interés para forzar una reactivación imposible a costa del dólar -que por momentos presen- ta síntomas de hundimiento- Alema- nia los sube para recaudar fondos con los que sufragar los 130.000 mi- llones de dólares anuales quele cues- ta engullirse la RDA. Hemos pasado de la «biltzkrieg» de 1939 a la «geldkrieg» de 1992 pero ¿cuanto tar- darán en volver de la guerra moneta- ria a la guerra pura y dura? No solamente queda claro que se han dibujado tres áreas de influencia dominadas por Estados Unidos, Ale- mania y Japón sino que esas tres áreas no forman bloques compactos y sumisos al dictado de las grandes potencias. En Extremo Oriente no parece que Japón esté en condicio- nes de dominar el auge de los «nue- vos dragones» como Malasia, Corea del sur, Indonesia, Tailandia, Taiwan, Singapur y Hong Kong. En Japón se viene experimentando una prolonga- da crisis delos mercados bursátiles e inmobiliarios, mientras el de Hong Kong (que en 1997 pasará a formar parte de China) creció el pasado año un 55,5%; Malasia lleva cinco años creciendo al 8% acumulativo anual y es el principal exportador mundial de microprocesadores y el tercero en semiconductores. No son ya países exportadores de materias primas, textiles o baratijas a occidente: la mitad de su comercio exterior se encamina a otros países de la misma zona y sus exportaciones se compo- nen principalmente de productos ma- nufacturados. Japón ve alzarse a im- portantes competidores, se rearma ya abiertamente y no ha dudado en criticar públicamente la reciente visi- ta del primer ministro surcoreano Roo Tae Wo a China que presume una próxima reunificación de las dos Coreas, con la aparición de una nue- va potencia a muy pocos kilómetros de sus costas que el pasado año cre- ció un 7,5%, bastante por encima de Japón. Lo mismo puede decirse de la otra área de influencia, Europa, que está también lejos de ser un oasis de tranquilidad. No hay aquí ningún país que pueda hacer sombra a Alemania, pero eso es precisamente lo que da rienda suelta a todas las desconfian- zas. Dinamarca votó que no a Maas- tricht en buena parte por temor a la Area Crítica

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del famoso Tratado. Para unos había que votar no porque dentro de la Comunidad Europea se pierde sobe- ranía en favor de Alemania; para los otros había que votar sí porque era la única forma de pararle los pies a Ale- mania. El debate se reproduce ahora en Gran Bretaña con las mismas divi- siones pero agudizadas por el hundi- miento de la libra, que achacan a la política económica alemana de eleva- dos tipos de interés. Las camarillas gobernantes europeas vieron hace poco cómo Alemania engullía a la RDA sin ningún tipo de consulta previa y yen ahora cómo, ade- más, tienen que pagar la factura por ello. Cuando Maas- tricht prometía la desaparición defi- nitiva de las vie- jassoberaníasen beneficio de la Unión Europea, cuando parecía que se acababan aquellos nacio- nalismos que habían costado dos guerras mundiales, re- sulta que re- gresan y, ade- más, por la puerta grande. Europa -no hay que olvidarlo- no es sólo Maas- tricht no la Comunidad que lleva su nombre: Europa es también la EFTA (Austria, Suecia, Finlandia, Suiza) y por supuesto, la vieja Yugoeslavia que se divide, la vieja Checoslova- quia que se divide y la vieja URSS que se divide una y otra vez. Y esas divi- siones conllevan guerras y «limpie- zas étnicas» que no se van a circuns- cribir sólo a los rincones donde han aparecido, sino que se extenderán - sin duda alguna-como un reguero de pólvora por todo el viejo continente. De hecho se puede calificar de «lim- pieza étnica» las agresiones de Ale- mania contra los refugiados, los hun- dimientos de las pateras en el Estre- cho de Gibraltar y ¿cómo no? la rei- vindicación de Major de una política monetaria estrictamente británica. Al N* 45 est d nominación de origen», el «made in...» La clave está justamente en que lo que se reparte y divide no son - como antaño- los territorios colonia- les. Hoy día Africa entera sólo aporta un 2% de todo el comercio mundial. Las antiguas áreas coloniales han perdido todo el interés estratégico y econó- mico que tuvieron antaño, de modo que lo que interesa repartir son pre- cisamente los grandes bocados y, sobre todo, la propia Europa, el cen- tro político, económico y cultural más importante del mundo. Las contradicciones, pues, han estallado en la misma Europa y los proyectosideados en Maastrichtpara superarlas (Unión Europea, sistema monetario) han fracasado a pesar del precario éxito obtenido en el referén- dum francés. Que Delors plantee como recambio la «Europa de dos velocidades» no es más que una con- firmación de la ley del desarrollo des- igual bajo el capitalismo. Un sistema monetario europeo limitado a Alema- nia, Francia y los países del Benelux no es mas que el reconocimiento de YT y S los demás países de la Comunidad En una situación así no sólo carecen de sentido los famosos «fondos de cohesión» mendigados por Felipe González para reducir distancias con los países europeos más avanzados, sino que se engendrará todo un Ter- cer Mundo dentro de la misma Co- munidad Europea. No solamente la Comisión Europea -los «eurócratas» de Delors- no tiene nada que decir sino que también el Consejo intergu- bernamental en el que participan to- dos los Estados miembros de la Co- munidad, veráreducida su importan- cia en beneficio del método imperia- lista de las consultas bilaterales, que reaparecen (entrevistas Kohl-Mitte- rrand, Mitterrand-Major) con un Delors en el papel de convidado de piedra. El «miércoles negro» delasfinanzas europeas ha devuelto las cosas a su sitio. Lenin ha- bía escrito que las uniones supranacio- nales eran tempora- les pornaturalezay, más en concreto, quelos Estados Uni- dos de Europa eran unaidea «reacciona- ria o imposible». El Mercado Común na- ció de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero como una plataforma de sostén económico de la OTAN cuando los Estados Unidos dictaban la política imperialista e impusieron a Europa olvidar las rencillas para unirse en contra delenemigo socialista del este. Su objetivo fue también prevenir una revolución que parecía inminente a comienzos de los años cincuenta en todo el mundo capitalista, pero sobre todo en Europa occidental. Bajo el paraguas de un mercado único, Ale- mania consiguió lo que antes no ha- bíalogrado conla «Wehrmacht»: con- seguirla supremacía en Europa. Aho- ra la conquista se ha vuelto contra sus propios patrocinadores. Alema- nia no tiene rival en el viejo continen- te y es eso precisamente lo que siem- bra la desconfianza entre los demás «socios». 17

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PROSCRITOS CORRUPCION Y CRIMEN ORGANIZADO Juan Manuel Obarieta Antiguamente el Derecho consistía en un conjunto de normas que regulaban las relaciones sociales, la vida y la muerte, la propiedad, etc. De forma que se puede recons- truir la historia de un pueblo partiendo de las normas por las que se regía, Las leyes formaban parte de la «superes- tructura» política de un Estado. Un cambio en la corre- lación de fuerzas ocasionaba cambios legislativos inme- diatos. Incluso, bajo el capitalismo premonopolista, en Francia y España se modificaban las constituciones cada diez años, y con ellas toda una serie de disposiciones fundamentales. Hoy la legislación no forma parte de la «superes- tructura» política, sino de la ideología. Todo el Derecho burgués aparece en una forma fetichista, o sea falsa; destila hipocresía por todos sus poros; nos habla de «indepen- dencia» de los jueces, de prohibición de la tortura, de la tarea de «rehabilitación» de las cárceles, etc. Nada de esto existe ni ha existido nunca, pero ¿qué otra cosa puede afirmar? ¿Acaso podría decir que los jueces condenan al dictado de una clase, de «su» clase? ¿Que los trabajadores carecen de derechos? ¿O que las cárceles son centros de exterminio? El Derecho burgués no puede decir otra cosa que lo que dice, o sea falsedades. Pero la legalidad no sólo se distancia de la realidad, sino que procede a su ocultación. La verdad y la realidad son también objeto de expropiación por las clases domi- nantes, que sitúan en su lugar a los símbolos que ellos mismos han creado, dominan y controlan. En el ámbito criminal el principio de «igualdad ante la ley» significa que todos pueden ser delincuentes y víctimas del delito. Sin embargo, la corrupción proviene precisamente de la inexistencia de igualdad y del funcio- namiento de un conjunto de instituciones penales que aseguran la represión contra la clase trabajadora, por un lado, y la impunidad de la clase dominante, por el otro. La corrupción, en consecuencia, no es un caso aislado de disfuncionalidad, sino el modo de ser y funcionar del sistema penal burgués. Como ha escrito el criminólogo británico Frank Pearce, «la corrupción y la parcialidad existentes dentro de la policía, los prejuicios de clase de los Jueces y el empleo del hostigamiento, el terror y la violen- cia, tanto de tipo legal como implícita contra los socialis- tas, constituye una manifestación más exacta del funcio- namiento del derecho en estas sociedades». No obstante, es algo obvio y conocido hasta la saciedad, que no explica determinados fenómenos recien- tes de corrupción «de cuello blanco». Puede decirse, sintéticamente, que si antes la corrupción estaba ligada a la acumulación originaria de capital y a los problemas de 18 la revolución burguesa, actualmente la corrupción está ligada al capitalismo monopolista de Estado bajo el que vivimos. El intervencionismo del Estado marca el fin del capitalismo competitivo y autorregulado, que no necesi- taba de injerencias extrañas al mercado para funcionar automáticamente y expandirse de modo ilimitado y cre- ciente. Un mercado autorregulado significa una sociedad plural y abierta que resuelve de manera autónoma sus propias fricciones a través de la competencia. Un mercado intervenido por el Estado le confunde con la misma sociedad y requiere de otros instrumentos: necesita adhe- sión, legitimidad, consenso, pacto y acuerdo de «todos» para funcionar. El mercado capitalista, al que se califica míticamen- te de «libre», está dominado por los sectores financieros más fuertes y minuciosamente regulado por normas ad- ministrativas, de modo que los capitalistas más débiles se ven desplazados progresivamente y se refugian en el mercado «negro» en el que escapan del control de los más fuertes. «El capital -decía Marx- tan pronto como se ve sujeto al control del estado en unos cuantos puntos de la periferia social, se venga en los demás de un modo mucho más desenfrenado». Pero finalmente uno y otro no com- piten, sino que ambos se combinan y se prestan mutuo apoyo, en tanto en cuanto el mercado «negro» se manten- ga, a su vez, controlado, ilegalmente controlado podría decirse. De este modo, unos y otros obtienen pingiies beneficios y plusvalías. La contraposición económica entre un mercado «libre» y legalizado, y otro «negro» pude trasladarse al plano político, al Estado mismo que, por un lado desplie- ga una actividad legal y sometida a reglas, mientras por el otro desarrolla el crimen organizado, el terrorismo de Estado, lo que Felipe González llamó «desagiies» y otros «cloacas». Ambas esferas tampoco se contraponen sino que se complementan perfectamente: por un lado los presupuestos generales del Estado y por el otro los fondos reservados; por un lado la portavoz del gobierno y por el otro los secretos oficiales y las materias reservadas. Si en Estados Unidos se calcula que un 15% del presupuesto de los partidos políticos para las campañas electorales lo pagan las distintas organizaciones criminales, en España vamos sabiendo cómo se financian ilegalmente a través del juego, la especulación inmobiliaria y los contratos fraudu- lentos con el Estado. Por tanto, hablar de crimen organizado es no decir nada si al mismo tiempo no queda claro que se organiza precisamente desde el Estado, que el «Estado de Derecho» Area Crítica

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_— 22 a A OREPARADOS PARA HACER ELREA y el crimen organizado son las dos caras de la misma moneda. El capitalismo monopolista de Estado supone una creciente regulación del mercado y es casi un princi- pio universal que a mayor legislación mayor infracción de la misma: cuanto más se legisla, más se aparta la realidad de la legalidad, mayor es el volumen de capital que se desplaza hacia el mercado «negro». Identificar al Estado capitalista con el crimen orga- nizado no puede, sin embargo, conducir a un simplismo, a una ecuación que reduce uno a otro. Por el contrario, significa que entre ambos existen contradicciones y coli- siones de intereses, que pueden conducir a verdaderos enfrentamientos bélicos, pero que tales contradicciones no son antagónicas, sino que se desenvuelven en un mismo marco de referencia. Para el Estado, dice Catanza- ro, «los mafiosos son enemigos en su calidad de represen- tantes de un poder rival, y aliados en la medida en que contribuyen a mantener el orden». No obstante también aquí la imagen que se ha creado y la que más se utiliza es la inversa. La opinión más difundida es la que se cree, por ejemplo, que Al Capone tenía «comprados» y «sobornados» a los policías, jueces, fiscales y políticos de Chicago en los años veinte, cuando en realidad sucedía todo lo contrario: Al Capone, como todo el hampa norteamericano, fue un instrumento de los grandes capitalistas para transformar un sistema de mer- cado competitivo en otro monopolista. No es en absoluto casualidad que la mafia y el «New Deal» coincidan en el tiempo y se planifiquen desde las mismas oficinas. Como tampoco es coincidencia que la mafia actúe precisamente en aquellos sectores económicos más competitivos y más reacios a la monopolización (lavanderías, confección, N%45 pa, 5 ECONÓMICO? estibadores de Nueva York, etc.) por no entrar en la otra faceta más conocida de los mafiosos: el asesina- to de los dirigentes obreros, la disolución de mani- festantes y reuniones sindicales, la organización del esquirolaje, etc. La mafia no actuaba contra «todos» los ciudadanos en general, ni en todos los sectores económicos, de manera que no se conocen actua- ciones suyas en la siderurgia o la química, por ejemplo. Desde sus mismos orígenes, en Italia el hampa aparece vinculada con el Estado y los propie- tarios rurales. Luego la mafia siciliana fue reorgani- zada y reorganizada por el Ejército norteamericano en la Segunda Guerra Mundial, cuando se preparó el desembarco en aquella isla. Su objetivo era impe- dir que los comunistas tomaran el poder tras la liberación y situar como cargos públicos a los mafio- sos. En esta función colabora Vito Genovese, gáns- ter conocido y fascista apenas disimulado, de modo que tras la guerra pudo regresar a Estados Unidos, donde se le exculparon asesinatos que había come- tido, reconociendo expresamente el Ejército en el juicio «los servicios prestados a la nación». Lo mismo puede decirse de Lucky Luciano, a quien el gobierno agradeció también el esfuerzo bélico de la Segunda Guerra Mundial en pleno juicio en 1954, pese a haber sido el principal organizador de la importa- ción de heroína a los Estados Unidos entre 1946 y 1957, cuando fue relevado por el clan de los Greco. Hoy, según Catanzaro, «la mafia se define con arreglo a varios objetivos, que consisten esencialmente en la obtención de posiciones de monopolio en el mercado económico y en el plano político». La mafia marsellesa tiene el mismo origen y el mismo objetivo. Marsella era en los años cuarenta la segunda ciudad, después de París, de Francia y tenía el núcleo obrero más importante. La organización de la mafia en la postguerra corrió a cargo también de los Estados Unidos con vistas a las elecciones generales, en la que el Partido Comunista aparecía como la primera fuerza política. En Marsella se instalaron con total impunidad los antiguos contrabandistas corsos, entre ellos los hermanos Guerini, que comenzaron a organizar el transporte de heroína a Estados Unidos a través de Cuba, la famosa «French connection» . El tráfico de drogas se inició en China en el siglo pasado, costó una guerra que duró bastantes años, ya que las autoridades locales querían mantener la prohibición, mientras que los británicos pretendían legalizarla para financiar la administración colonial. Lo mismo hicieron los franceses en Indochina: sufragaban los gastos de su aparato colonial con el dinero del narcotráfico, y de ahí este método pasó al gobierno de Viet Nam del sur, que hizo lo mismo. Cuando los norteamericanos sustituyeron a los franceses en esa región difundieron la heroína por todo el mundo. iS 19

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E ER ENTRE EL GOLPISMO Y LA INSURRECCION TEXTO: Angel Betancourt (Caracas) FOTOS: Redacción El mito de la Venezuela opulenta, enriquecida por las décadas de «buenos negocios» con el petróleo, se ha derrumbado y ha salido a la luz que este «paraíso» no se diferencia en nada esencial de las otras naciones latinoamericanas, con sus millones de hambrientos, hacinados, enfermos, condenados a la ignorancia y marginados de la cultura, sin sueños y con las ilusiones quebradas. Hubo ciertamente décadas de buenos negocios que le sirvieron a la burguesía venezolana para estabili- zar su economía y sus instituciones, y de paso atenuar las peores lacras de la explotación capitalista cubriendo la 20 miseria con un manto piadoso de «mo- dernismo», de «servicios sociales». Pero terminado el «boom» petrolero se desnudaría la fragilidad de su eco- nomía, la dolarización de la misma, la disparada inflación y las graves des- igualdades sociales engendradas du- rante décadas de despilfarro que con- virtieron a la burguesía venezolana en una de las más ricas del continente y ala mayoría de la población en una masa de indigentes. La caída de los precios petrolí- feros aparece en el vértice de la crisis, pero noes menos cierto que la miseria social generalizada tiene su causa más inmediata en el empeño de los sucesi- vos gobiernos de pagar puntualmente la colosal deuda externa del país. Para pagar esa enorme factura de la banca imperialista se aniquiló el nivel de vida más alto entre los países latinoa- mericanos hasta llevarle a competir con los de más bajo índice. Esto en referencia por supuesto a las masas Area Crítica

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populares y no a los estrechos círcu- los donde sigue abundando la riqueza como si nada hubiera pasado. LA INSURRECCION DEL 89 Esa situación es la que produce la gigantesca explosión social que se da en Febrero del 89, que se salda con varios miles de muertos y detenidos, y que en su conjunto muestra como falsa la idea de que este país no esta maduro para la revolución, que aún el capitalismo puede cumplir una mi- sión progresiva. El levantamiento del 89 fue una insurrección directamente anticapitalista pues se dió contra un régimen democrático burgués y no contra una dictadura: Venezuela dice ya en esas fechas que es necesaria, urgente, lá lucha en la perspectiva de la destrucción del capitalismo y la construcción del socialismo. Esa in- surrección da un golpe demoledor - incluso apesar de suespontaneísmo y de su clara falta de dirección y pers- pectivas de continuidad revoluciona- ria- a la trampa burguesa de entregar libertades formales y controladas a cambio de que las masas se dejen explotar sin poner en peligro lo esen- cial del sistema de dominación. A partir de la revuelta popular del 27 de Febrero de 1989, el Estado recurre a las armas para poder impo- ner su política económica y su discur- so. La represión llega hasta la tortura y parece ser el único medio capaz de sostener al gobierno ante la crítica generalizada. En Venezuela se violan los derechos humanos no solamente porque no se proporciona a la mayo- ría las posibilidades para que pueda resolver sus necesidades básicas, sino porque se castiga a inocentes, se mata a adversarios y críticos del régimen, se dispara a grupos de estudiantes, maestros y trabajadores que se mani- fiestan pacíficamente contra las im- populares medidas económicas, se reduce cada vez más la libertad de prensa y por la vía de la aceptación o de la complicidad se toleran hechos de corrupción que obstaculizan cada vez más el futuro de los miembros de la comunidad. Las manifestaciones se hacen cotidianas. Hay más de una movilización por día en desaprobaci- Ón a la política del gobierno. Como consecuencia, en el último trimestre de 1990 son asesinados más de quin- N*45 ce estudiantes. Mueren diariamente muchas personas, víctimas de la vio- lencia propia de las grandes ciudades en crisis, pero, peor aún, víctimas de la acción de los Cuerpos de Seguri- dad del Estado a quienes tiene que recurrir el gobierno para mantenerse en el poder. LASINTENTONAS MILITARES Tres años después de aquel Fe- brero insurreccional -tiempo en el que la galopante crisis social y políti- ca existente en el país lejos de atenu- arse continúo profundizándose- Ve- nezuela se vería de nuevo sorprendi- da por acontecimientos que la lleva- rían de nuevo a ser objeto de la aten- ción mundial: en Febrero de este año el comandante Hugo Chávez y un grupo de oficiales y suboficiales del ejercito venezolano integrados en el «Movimiento Bolivariano Revolu- cionario» protagonizan un intento de golpe de estado que fracasa en pocas horas. Como consecuencia más di- recta de éste se da la suspensión de las garantías constitucionales. Esto sig- nifica en Venezuela «sálvese quien pueda». Quedan legalizados los allanamientos, los interrogatorios y en casos la muerte. Ahora el Gobier- no puede atacar a sus adversarios sin cortapisa ninguna. Como siempre ciertas personalidades serán respeta- das para guardar las apariencias, pero sólo algunas. Entre otras acciones el gobierno comienza porel allanamien- to de la Universidad de Carabobo (Valencia) para detener a estudiantes y destruir las instalaciones. Las líneas de comunicación estánintervenidas y no se sabe cuantas personas han sido detenidas, maltratadas o aisladas. A partir de ese 4 de Febrero pasado el país esta bajo los efectos de la inten- tona del golpe de estado. El cuestio- namiento de una política cuyo mode- lo se agota plantea el fin de la farsa de ese proyecto de democracia. La co- lectividad comienza a actuar contra un gobierno que no refleja sus intere- ses, ideales y necesidades. Sin embargo con la derrota de éste primer intento no se cierra la crisis venezolana: el pasado mes de Octubre se da un nuevo intento gol- pista, más amplio aún que el primero, que llega a tomar varios centros neu- rálgicos del país y a bombardear la residencia presidencial. Esta nueva intentona es también derrotada pero sin embargo, al igual que ocurriera con la anterior, eso no significa el amainamiento de la crisis política en Venezuela. Las valoraciones habidas desde la izquierda, aparte de escasas y cier- tamente tímidas, no reflejan sino la nada novedosa incapacidad de ésta, tanto analítica como práctica. Sinem- bargo hay algunos elementos intere- santes que pueden ofrecer un punto de partida para comenzar aanalizar el embrollado «panorama golpista» ve- nezolano: -Los sublevados no dieron a conocer un programa claro ni en Zl

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Febrero ni ahora. Hablaban de ge- neralidades como «moralizar el país», «luchar contra la corrup- ción», etc... -discurso que, por otra parte, es habitual en muchos de los golpes latinoamericanos sin que ello implique nada progresis- ta en una práctica posterior, una vez conseguido el poder- pero sus planteamientos, las líneas de go- bierno, al igual que las alusiones a la implicación de sectores de ¡z- quierda, aparecen sin concreción alguna. -Entre los de Febrero y los de ahora parece haber serias dife- rencias políticas e ideológicas. Aquellos -Chávez y el «Movi- miento Bolivariano Revoluciona- rio»- irían del centro a la izquier- da, estos del centro a la derecha. APUNTES PARA UN FUTURO Ciertamente la situación es con- fusa. Pero si atendemos a que ningu- na de las dos intentonas fueron, como se suele decir, un rayo en día sereno - dada la explosiva situación en Vene- zuela que bien podría caracterizarse depreinsurreccional- podríamos pen- sar que la táctica golpista no consiste sino en ocupar anticipadamente el lugar de esa más que posible subleva- ción popular -otro «caracazo» o algo peor- fruto de la crisis; es decir, un 22 golpe preventivo que cambie algunas cosas pero que dejeintacto la esencial del sistema de dominación porque en ningún momento serán las masas quie- nes asuman el poder político real y efectivo. Si considerásemos este aná- lisis estos «nuevos» golpes militares - en Febrero pasado también tuvo lugar el de Perú- no serían sino la nueva estrategia yanqui para solventar las crisis en América Latina. Según esto en los años 50 y 60 los USA contem- plaron la intervención directa, en los 80 las guerras de bajaintensidad (caso centroamericano) y ahora contempla- rían una tercera etapa conformada en base a la intervención de militares «populistas», «nacionalistas»... en- mascarados bajo ciertas poses y sím- bolos «de izquierda», pero cuyo ob- jetivo no diferiría en lo esencial de las otras dos tácticas: contrarrestar la po- sibilidad de un estallido realmente revolucionario. En estos términos esta plantea- da hoy por hoy la realidad venezola- na. Si atendemos a que el levanta- miento de las masas de Caracas y de otra multitud de puntos del país tuvo un carácter abiertamente anticapita- lista desde el primer momento... ¿qué engaño democrático puede ensayarse en Venezuela? ¿Elecciones y Parla- mento? Vienen funcionando regular- mente desde hace treinta años y vean a donde han llevado al país ¿Partidos burgueses y reformistas? También son viejos conocidos de las masas y desde luego su ayuda únicamente ha sido inapreciable no para dirigir a las masas en su proceso de liberación, sino para el mantenimiento del orden burgués. Como uno de los máximos digna- tarios de laiglesia venezolana, Monse- ñor Mario Moronta, advierte: «En Ve- nezuela se van dando paulatinamente las condiciones objetivas para una ex- plosión social de alcances incalcula- bles e insospechables». Es obvio pues que las luchas no han de detenerse sino que seguirán creciendo y se incubarán -qué duda cabe- nuevas insurreccio- nes. En Venezuela esta situación revo- lucionaria en curso abre también nue- vas posibilidades de construir una nue- va dirección revolucionaria de la clase trabajadora y las masas oprimidas que garantice el triunfo de la revolución socialista en el país. Esa es en el fondo -a pesar de la renuncia bastante global de la izquierda venezolana a verla y lógicamente a asumirla y organizarla- la única salida para las masas pobres venezolanas y no el apoyo a unos u otros «caudillos» militares. Y la intui- ción de la gente, que salvo de manera muy parcial y desarticulada no selanzó a la calle a apoyar ninguno de los dos intentos golpistas, parece ser clara en ese sentido. Xy Area Crítica

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Madrid, 14 de Diciembre de 1.992 Sy militante de los GRAPO y asumo mi militancia porque creo en la necesidad de la violencia Revo- lucionaria como forma de luchar contra el Estado capita- lista imperante. En nuestro país existe la lucha de clases y asumo esa realidad. Por ello no pido, ni pienso en la piedad de la lucha del enemigo contra los hombres y mujeres que formamos parte de la organización militar los GRAPO. Esta es la segunda vez que paso por comisaría. En la anterior y debido a las torturas de que fuí objeto perdí la audición de un oído. 15 años después el dolor físico ha sido superado con creces por el daño moral. Me detienen el sábado 5 de Diciembre, la Guardia Civil de Santander. La detención se produce sobre las 2 del mediodía. Cuando me detienen toda mi ropa, pantalón, camisa, jersey, botas..., chorrean agua y todo ello se meirá secando sobre el cuerpo a lo largo de los 5 días que permanezco en comisaría. Esto me produce un frío intenso y todo mi cuerpo tirita continuamente lo que servirá de mofa tanto a la Guardia Civil de uniforme que me detiene como luego al resto de los y las policías que me interrogan. Nada más meterme en el coche policial me encapuchan (me cubren toda la cabeza) con un anorak de plástico lo que me provoca asfixia y mareos. A partir de aquí y hasta que soy llevada ante el Juez permanezco con los ojos tapados y no sé nunca dónde estoy, si es de día o de noche, cuántas horas pasan y jamás llego a ver el rostro de los hombres y mujeres que me interrogaron y torturaron. Una vez que llego a las primeras dependencias empiezan los interrogatorios. Me mantiene siempre de pie. Me llevan de una habitación a otra a empujones, golpes con los puños y las piernas por todo el cuerpo y bajo continuas amenazas. Al cabo de unas horas llegan, según me dicen, los especialistas en «hacer cantar», Al llegar estos (unos 5 hombres y 1 mujer) siguen interrogándome. Me ordenan que me desnude. Me niego y son ellos los que me arrancan toda laropa. Así desnuda me colocan una bolsa de plástico en la cabeza con la que me aprietan el cuello. Yo siento como si me estrangularan. Empiezo a respirar profunda- mente, a querer gritar, a removerme para liberarme de la bolsa. Esto hace que la bolsa se me introduzca por la boca, por la nariz. Siento que me asfixio. Intento liberarme, pero no puedo porque estoy sujeta por varios hombres que, me golpean con los pies, los puños; me caigo al suelo y ellos me levantan o me siguen golpean- do en el suelo. ¿Cuántas horas me mantuvieron en esta situación? Quizás 5 horas, quizás 8. No lo sé. Sólo tengo noción de que esto cesa después de ordenarme que me vista. Entonces, esposada con las manos atrás, me introducen en un furgón y me trasladan a Madrid (de esto tendré conocimiento más tarde). Una vez en las otras dependencias policiales y sin dejarme descansar en ningún momento continúan los interrogatorios. A lo largo de los 5 días que permanezco allí me van a obligar ahacer flexiones, unas veces desnuda, otras vestida, con los brazos en cruz, hasta llegar al agotamiento, ano poder moverme, a caerme desplomada al suelo. Y siempre con insultos obscenos sobre mi cuerpo; sufro torcimientos por todo el cuerpo, me ponen los pies en el pubis y presionan. Ante mis temblores de frío hay continuas risas y mofas y comentarios como «quién me gustaba más que me la metiera, ellos o los asquerosos de mis compañeros». Cuando estoy agotada empiezan a ponerme la bolsa de plásti- co. La asfixia es tan agobiante que aún sin fuerzas mi cuerpo se revuelve y soy capaz de llegar aromper, una tras otra, las bolsas de sólo sé que quiero respirar, buscar mis segundos de aire, aunque sé que ello traerá más golpes, patadas, puñetazos, golpes de la cabeza contra el suelo, insultos de «hija de puta», «cerda». En un momento les oigo comentar que ya no tienen más bolsas, que seles han terminado. Traen dos mantas y me las hacen tocar, mientras me preguntan si sé lo que son y lo que hacen con ellas. Desnuda me tumban sobre ellas, con los brazos pegados al cuerpo me envuelven al estilo momia. Me colocan la bolsa de plástico en la cabeza y así mientras dos me sujetan la bolsa el resto me va golpeando todo el cuerpo, me van haciendo rodar por el suelo. Me asfixio, tengo ganas de vomitar, deseo gritar como una loca, pero no puedo, siento que todo se va, que.en cualquier momento rni cuerpo no aguantará más y todo se terminará. Sujeta a veces por las mantas y otras agarrada por 4 ó 5 hombres me cubren los pies con un trapo y me golpean con un objeto duro y flexible sobre las plantas de los pies. El dolor es tan intenso, recorre mi cuerpo de tal forma que por segundos pierdo el conocimiento, reaccionó ante los siguientes golpes. Me dejan «descansar» unos minutos para que los pies se enfríen, entonces vuelven a golpear y el dolores aún más intenso. No puedo contener los gritos de dolor. Yo misma me asombro de mi desgarramiento. En algunas ocasiones me toman el pulso. Es como si estuvieran controlando mi resistencia. Cuando intento levantarme, no puedo, tengo como todo el cuerpo muerto. Hay momentos en los que el agotamiento es tan grande que me llego a balancear dormida, oigo todo como en la lejanía. Cuando llego a estos estados físicos me llevan al calabozo. Algunas veces me dejan allí tirada, sobre la cama para volverme a sacar de nuevo al cabo de un rato. Otras veces los policías que están en los calabozos, no me dejan tumbarme, sino que me obligan a estar de pie, cara a la pared, sin apoyarme. Tumbados en el suelo, con las piernas dobladas por la rodilla, en posición de parto, me sujetan entre cuatro hombres, dos por los brazos y dos por los pies; mientras otro me hace tocar un objeto y me vuelve a preguntar si sé lo que es. Poco a poco, despacio, me va pasando ese aparato por todo el cuerpo, hasta por dentro de la boca. En el momento más inesperado empiezo a recibir descargas eléctricas por distintas zonas del cuerpo. Especialmente se centran enel pubis y enlos labios de la vagina. Estas zonas al estar mojadas, al recibir las descargas eléctricas hacen que todo mi cuerpo se sacuda hacia arriba y se tense por unos segundos con tal impulso que los hombres que me agarran no son capaces de sujetarme. Tumbada en la misma posición de parto, me hacen tocar otro objeto que ellos me dicen es un palo de una escoba. Durante unos momentos me tocan con él por el pubis, por los labios de la vagina. Yo permanezco quieta, apenas soy capaz de respirar. No tengo ya miedo al dolor físico. Simplemente no me muevo porque ya no me quedan fuerzas físicas y porque sin yo ser consciente estoy llorando, estoy llorando en silencio, preguntándome hasta dónde más pueden llegar con esas humillaciones, con esas vejaciones. Soy consciente de que estoy desnuda, vejada, sin ver la cara de quienes se estaban ensañando conmigo. Uno de ellos me dijo que él a veces se había llegado a correr de placer al ver retorcerse de dolor a putas como yo. Lo más triste de todo es que comprobé que eso podía ser cierto. Hay pruebas de que he sido torturada. ¿Pero qué harán los jueces? ¿Quién será juzgado con una alta condena de cárcel yo o quienes con total impunidad pueden vejarte, torturarte y humillarte sin límite? Elbira Diéguez Silveira Nota: El Juez Central de Instrucción 2 ha deducido testimonio por las torturas ocasionadas a Elbira Diéguez Silveira y Laureano Ortega Ortega. SK plástico que me van poniendo. No sé de dónde saco las fuerzas; N*45 23

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El camino. JON ODRIOZOLA (periodista) 24 eso es el periodista” (Karl Kraus) Despreciativa y desdeñosa frase la de Kraus sobre la condición del pe- riodista, y eso que en su época toda- vía podía hablarse del “reportero objetivo” a diferencia del periodista “profesional” hoy al uso. No creo que haya mejorado mucho la consi- deración social del periodista en la actualidad. Sereanimó un tanto cuan- do el “asunto Watergate” convirtió al periodista en una especie de héroe positivo, pero, a qué engañarse (yo, que estoy intitulado de tal): bajo el capitalismo, ésta es una profesión compuesta por seres despreciables o, en el mejor de los casos, autocompa- sivos, que se venden al mejor postor (y los que están “locos” por venderse pero todavía no encuentran compra- dor o “cazatalentos”). Por supuesto que hay (nos ha jodido) excepciones cuyo papel no es sino el de francoti- rador—concienciado o nihilista lúci- do— en medio de esa ficción imposi- ble que se llama consenso en temas y problemas candentes y de “rabiosa actualidad” (el paro, el “terrorismo”, la droga, etc.). Incluso cabe la posibi- lidad de pasar por periodista inde- pendiente, liberal y progresista por- que critica al Gobierno de turno, pero, eso sí, sin cuestionar la legitimi- dad del sistema (yo he trabajado de pie, pero el sistema se da “por senta- do”). Porque, en definitiva, ¿qué es un periodista? Un o una periodista consiste en estar horas y más horas y requetehoras dentro de un auto con unacámara fotográfica para sacar una instantánea (exclusiva) del momento en que el empresario Revilla salía de su casa por la puerta trasera luego de su prolongado secuestro (o “arres- to”, porque, señores, aquí todo es según cómo se mire). La periodista que lo logró, en paro, encontró tra- bajo listo y ella misma se convirtió en “No tener una idea y poder expresarla: “presa” de los propios periodistas, esto es, de sus “compañeros”. Esto es ser periodista o, mejor dicho, la pri- mera lección de lo que se debe ser (y se espera) tal. Se me reprochará, seguro, que mi visión es bien simplista. Ser simple es partir de lo sencillo para explicar lo complejo, oh vamos a dejar esto. Pero si pasamos al periodismo “se- rio”, ¿qué nos encontramos? Seres aún más despreciables por cuanto son conscientes de su función tergi- versadora. Karl Kraus, un tanto aris- tocráticamente, no reparó en esta clase. Tal vez pensara que el “perio- distilla” era un sucedáneo del “gran escritor”, berdin da. Me llamó siem- pre la atención la analogía que el escritor socialista norteamericano de los años 20 y 30 Upton Sinclair (y ya antes, en 1905, Lenin) establecía entre periodismo y prostitución. La puta comercia con su cuerpo de igual modo que el periodista (o la “firma”, mejor dicho) lo hace con su pluma o voz o rostro. Los periodistas famo- sos, eso que llaman “líderes de opi- nión”, pasan de un periódico a otro a de una emisora de radio a la compe- tencia o de la televisión pública a la privada (con “facilidad pasmosa”, pues son “profesionales”) con con- tratos millonarios como si de fichajes de estrellas futboleras se tratara. They said: “I will not loose”, digo, perdón, no perderé mi independencia de cri- terio (critery) y ni un gramo (gram) de mi “frídon”, suelen decir estas gentecillas como si esa “independen- cia” y “libertad” suyas nos hicieran a nosotros más libres; como si uno creyera que por comprar determina- do periódico, y no otro, fuese a ser más libre dentro de la “plural oferta” informativa. Como si no supiéramos que les somos absolutamente indife- Area Crítica

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DE PRE(N)SA rente salvo para elevar los índices de audiencia o aumentar las tiradas que ofrecerán al altar de la publicidad, al tiempo, que machacan nuestras men- tes con sus discursos y mensajes. Como si desconociéramos que esa “opulencia comunicacional” de la que hablara A. Moles, y se supone disfru- tamos, ni es opulencia (saturación) y menos comunicativa (no se dan las “claves” para “descifrar”) por cuanto la opulencia cuantitativa no se ve libre de la omnipresente miseria co- municacional cualitativa. ¿Cómo pue- de ser que yo me considere libre por tener la posibilidad de comprar (y digo “comprar” y me acuerdo de lo que decía ya en 1.919 el revoluciona- rio bávaro Ret Marut: “la prensa tie- ne que estar libre de ganancia empre- sarial como la escuela”) uno u otro periódico si ambos se guían por crite- rios comerciales y de mercado (la información que no tenga mercado, no saldrá), son de propiedad privada y velan (lógicamente) por sus intere- ses y, por tanto, controlan a sus pe- riodistas? Los únicamente libres son los propietarios de las empresas in- formativas, libres de comprar y ven- der periodistas y libres de emitir y circular ideología y mensajes, no así el lector ni el propio periodista que, de mejor o peor gana, sabe lo que esperan de él porque sabe o intuye donde se mete y conoce los caprichos y “perversiones” de quien le paga. Pocos hombres habrá en España con poder y más libres que el magnate de los mass media Jesús Polanco pues, además de representante de las “ver- dades oficiales”, no encuentra freno ni cortapisa para emitir “libremente” ideología dominante y, a la par y no menos importante, hacer negocio, pues no se crea que estamos delante de un Pulitzer o Ciudadano Kane promotores del “amarillismo” y ama- sadores de fortunas, sino más bien de un hombre de negocios como lo fuera el fundador de The Times, John Walter I, editor de libros, quien a cambio de publicar declaraciones del gobierno (allá en 1.788) recibía N* 45 pedidos libreros oficiales (chico lis- to), algo muy parecido a lo que hizo Polanco quien se hiciera de oro ven- diendo libros de texto cuyos progra- mas escolares le eran facilitados AN- TES que a nadie por ministros de Educación... franquistas. El es libre como sólo son cuatro en este país, él y otros “parvenus” pueden todavía hablar de libertad de prensa en, por supuesto, un país democrático, que, como sabemos por Lenin (ya salió), no es más que la libertad de comprar escritores, de sobornar periodistas y fabricar opinión pública en favor de la burguesía. La libertad de prensa será una “feliz realidad” bajo el capi- talismo y un “derecho” a “conquis- tar” bajo el socialismo. Libre es quien tiene los medios para expresarse, y no es este precisa- mente el caso de las clases trabajado- ras que se ven envueltas, o tratan de ser enzarzadas, en querellas ajenas, a sus intereses. No existe un periódico obrero o de partido o de clase (bue- no, sí), y está hasta feo hablar de ello ariesgo de parecer Boris Karloff cual momia rediviva en otro tiempo. A esto digo que ya sé que es el “signo” de los tiempos, pero también digo (porque mi sistema trata de ser válido y completo) que las significaciones y “significados” apenas cambiaron en lo fundamental, como no cambió el “humus” que genera la “plural ofer- ta” comunicativa (que se confunde) o un periódico de partido comunista (que se funde). La comunicación auténtica, en una sociedad dividida en clases, la bidireccional, sólo es posible entre un órgano de prensa (o una radio libre) que defiende los intereses del público al que se dirige. Lo demás no es comunicación, sino información (saber qué hizo el Ma- drid o el Athletic de Bilbao). De un periódico como el “Granma” cuba- no, por ejemplo, se podrá decir que tiene muchos defectos y que el papel es desastroso (desastrado) y la dia- gramación pésima y, lo que cumple decir, es un “periódico monopóli- co”, órgano de un “partido único” y, por tanto, no solamente “totalita- rio”, sino aburrido y sin colorines. Pero nadie, que no sea un vendido (periodista-puta o puto), podrá decir que es un periódico que no responde a los intereses de la mayoría de los trabajadores cubanos, que recibe crí- ticas yrefleja sus preocupaciones, que, en una palabra, comunica y se retro- alimenta (feel-back) de lo que le co- munican porque, a diferencia de cual- quier periódico burgués, que no le importa quien lo compre con tal de que lo compre, al periódico obrero y de masas “no le el indiferente saber dónde y cómo se vende su periódi- co”. La comunicación en un país capitalista no existe. Cualquier sim- ple octavilla, o periodiquito de ba- rrio, fanzine o boletín es más libre y comunica más (cualitativamente ha- blando) que todo este basural de papel. Marginal es el periodismo libre y el periodista, vive al margen, pero no marginado. Pobrecito periodista, a cambio de vender letras impresas, pudo pagar la última letra de la lava- dora. Pobrecito periodista “al mar- gen”, que no usó metralleta, pero si la letralleta, y recibió igual. Y no le importo. Ya sabía... Como que una vez, cuando entró en una sala de redacción muy moderna y conven- cional, los compañeros periodistas se extrañaron de que su “colega” en vez de visitar las instalaciones o consultar la hemeroteca, se lanzó como loco al cesto de los papeles. —Loque vosotros publicáis —dijo— es traducción simultánea del poder; lo que tiráis a la papelera, porque es demasiado importante para ser pu- blicado es lo que a mí me interesa. —Quien paga, manda. —Eso, seguro, pero no en el caso de esta revista, donde no manda nadie porque nadie se paga. Varios días después de haber escri- to este artículo, se ha sabido del desembarco de Polanco en México para hacer exactamente la misma operación. 23

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a La lucha sigue... El día 3 de septiembre saltó a la luz pública el conflicto que mantiene enfrentados a los trabajadores Victorino Diéguez de la empresa papelera SNIACE (Torrelavega) y la dirección debido a los fuertes enfrentamientos habidos con la policía. Choques que volvieron a tener lugar el día 9 del mismo mes con el «peligro» de que se reproduzca -según afirman dirigentes locales de UGT y CC.OO.- un «segundo Reinosa». A punto de cumplirse diez años de «gobierno psoecialista», tuvo que correr la sangre obrera para que las «autoridades» se dieran por enteradas. AREA CRITICA entrevis- tó alos dirigentes del Sindicato Unitario (SU) y miembros del Comité de Empresa de SNIACE, José María Gruber y Gonzalo Sordo, el primero con un aparatoso vendaje en la ca- beza y el segundo con un colla- rín en el cuello. AREA CRITICA: Gua- pos estáis, ¿qué pasó el día 3? Gonzalo Sordo: Ibamos a hacer un corte de vía férrea de cuatro horas que teníamos pro- gramado como hemos hecho tantos sin que pasara nada. No llevaríamos ni diez minutos 26 cuando llegaron los «antidis- turbios» que a los cinco minu- tos cargaron salvajemente. Á mí me apalearon, me esposa- ron de una mano arrastrándo- me y ya me llevaban cuando un grupo de trabajadores desper- digados se juntaron llamándo- les de todo y uno de ellos (un policía), bastante nervioso, me soltó y yo me piré al hospital donde me pusieron este colla- rín. A. C.: ¿Y tú? J. M. Gruber: Bueno, no- sotros estábamos deliberando entre el propio comité y el gru- po de trabajadores más clara- mente dispuesto a hacer frente cuando nos pilló la carga. Yo lo único que sé es que la primera pelota de goma que dispararon me dió en la cabeza a 566 metros, o sea, que lo tuvieron muy fácil. No caí pero quedé conmocionado y entre dos com- pañeros me llevaron al hospi- tal. Así que caí en el primer asalto (risas), como le dije al alcalde que vino a visitarme para tirarme de la lengua y po- nerme de «organizador» y «Ca- becilla» y no sé qué. Por cierto, que ya andan diciendo que en- tre los currelas había elementos extraños, «incontrolados» y eso, mentira: son hijos y fami- liares. A. C.: Lo mismo salen un día diciendo que se ha podido «detectar» a vascos por aquí enfollonando (el día 10 oímos a las seis de la madrugada por Antena-3 Radio que se Area Crítica

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han visto «cabezas rapadas»). Bueno, ¿qué pasa con Sniace, cuál es el origen del conflic- to? J.M.G..:Elproblema arran- ca de la presentación de un ex- pediente de suspensión de pa- gos del día 2 de marzo. Sniace es una empresa industrial vícti- ma de una política bancaria lle- vada a cabo en la industria, es decir, trasladan esquemas ban- carios y financieros y especula- tivos a una industria con este resultado. A.C.: ¿Es sólo un proble- ma de esquemas o habría que englobarlo en una política más general del Gobierno de desindustrialización? Se co- menta también que detrás del tema de Sniace puede haber una operación especulativa con los terrenos... J. M. G.: Eso último lo veo difícil porque Torrelavega no es una zona donde el sector servicios y turístico pueda en- contrar unas condiciones favo- rables parasu desarrollo. Sniace opera en cuatro sectores distin- tos y ninguno de ellos afectado expresamente porreconversio- nes industriales. Es cierto que Sniace paga las consecuencias de una política de desindustria- lización en lo que podía ser la parte alícuota que letoca a Can- tabria, reforzada, además, por el gobierno regional -que no es el PSOE precisamente- que en esto coincide plenamente con el gobierno central. A. C.: ¿Es cierto el rumor de que Banesto, dueño de Sniace, quiere deshacerse de la empresa? J. M. G.: En estos momen- tos Banesto detenta el 1% de N245 es 31%. Creemos que lo que ha habido es simplemente un cam- bio de titularidad, pero, aunque realmente se hubiese despren- dido de las acciones, sigue ejer- ciendotodoel control de Sniace. El presente de Sniace sigue re- gido y controlado por Banesto y, por descontado, si Sniace se reflota o empieza a dar benefi- cios, Banesto aparecería con tu Gonzalo Sordo, Miembro del comité de empresa de SNIACE, con un collarín que le fue colocado tras ser atendido en la Cruz Roja. las acciones que en su día dice que vendió y seguro que con más. Hay un dato curioso: las acciones que se vienen cotizan- do en los últimos meses han bajado sustancialmente perono aparecen en el mercado, inclu- so ha habido intentos por nues- tra parte de comprar el 10% oel 1% y tener con ello derecho a asistir a la junta de accionistas y tal, pero no están en el merca- do, o sea, que están a buen recaudo. A. C.: Vaya, vaya. Decías antes que Sniace abarca dife- rentes campos de producción, ¿no? J. M. G.: Sí, el sectorpape- lero, la celulosa textil, la fibra artificial y la sintética. A. C.: Su producción, ¿se exporta o es para el consumo estatal? J. M. G.: Bueno, el sector papel está especializado en pa- pel-revista y vende básicamen- te en el mercado nacional. En celulosa la mitad de la produc- ción se consume internamente para la fabricación de fibra arti- ficial, de «fibrona», que es un sucedáneo del algodón, y la otra mitad va al mercado na- cional y europeo. La fi- bra artificial, fruto en su día de un plan de viabi- lidad, que hubo enel año 81, se quedó con todo el mercado estatal pero ahora lo está perdiendo y su consumo a descen- dido porque, aparte de la crisis del textil, se es- tán introduciendo fibras de este tipo procedentes de Corea y Extremo Oriente que vienen con unos precios que resulta difícil competir con ellos. Lue- go, el sector nylon es la espe- cialidad de Sniace y donde hay mercado asegurado, no se pier- de dinero, tampoco se gana mucho, pero se mantiene. A, C.: Por lo que comen- tas, se desprende que es una empresa viable... J. M. G.: Son cuatro pro- ductos, no diré de primera ne- cesidad, que van a seguir de- mandándose en el mundo. El consumo de papel está en crisis en estos momentos porque hay crisis en los EE.UU., porque la desmembración dela Unión So- viética ha reducido muchísimo el consumo de papel, pero se- guro que es una crisis pasajera 27

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porque, de momento, el papel no va a ser sustituído, ¿no? En celulosa el problema va a ser que con el desbloco económico a Sudáfrica, gran productor de celulosa, este país va a invadir el mercado con unos costos di- fíciles de competir. Es cierto que otras fábricas de la misma celulosa en Europa han cerra- do, pero la de Sniace se mantie- ne, y, ¿por qué se mantiene?, pues porque Sniace tiene la ventaja de tener un proceso pro- ductivo integrado desde la mis- ma producción de lamadera (ma- teria prima fun- damental), quees propia, de mon- tes propios o en consorcios con Ayuntamientos O juntas vecinales en condiciones muy rentables y muy próximos al centro transfor- mador con el consiguiente aho- rro de transporte, etc. Sniace ha sobrevivido a todas las crisis, eso es un dato objetivo. A.C.: ¿Cuántos sois en la fábrica? G. Sordo: Actualmente unos 1.038. A. C.: ¿El problema es suspensión de pagos oregula- ción de empleo? G. S.: El tema es suspen- sión de pagos planteado el 2 de marzo y un expediente que hay ya presentado de rescisiones de contrato de 245 trabajadores. Desde mediados de julio tene- mos bloqueada la salida de pro- ductos terminados porque nos falta de cobrar todavía el 30% de la paga de junio, todo el mes de julio y la gratificación ex- 28 traordinaria, y agosto, lo que asciende a unos 520 millones de ptas. Dejamos entrar mate- ria prima para que siga funcio- nando la fábrica pero no permi- timos que se saque nada de material acabado hasta tanto no haya por lo menos un compro- miso de pago, la retirada de ese expediente y quenos presenten un plan macroeconómico de la situación de la empresa y su futuro. La empresa lo último que nos ha presentado ha sido un expediente de suspensión SS ...no permitimos que se saque nada de ma- terial acabado hasta tanto no haya por lo menos un compromi- so de pago,... » temporal de empleo y tres me- ses de suspensión para toda la plantilla y, después de esos tres meses, un calendario de plazos de deudas no pagadas, y luego no se sabe. Nos da miedo ha- blar de plan de viabilidad por- que ya tenemos experiencia de uno que aceptaron los sindica- tos (menos el nuestro) y no sir- vió para nada, salió rana. Y eso que por entonces vinieron por aquí a «venderlo» José Luis Corcuera, actual (risas) minis- tro del Interior, como responsa- ble de UGT, y Matilde Fernán- dez, hoy ministra de Asuntos Sociales (más risas). A. C.: ¿Ellos cómo expli- can o justifican esas medi- das? G.S.: Laúnica explicación que le! S siempre es que la empresa está muy mal, que no tiene un duro, que Banesto les ha abandonado y que para salir adelante hay que reducir costos. A. C.: ¿Y cómo os plan- teáis vosotros hacer frente a esa situación? J. M. G.: Nosotros enten- demos que Banesto no puede marcharse de rositas pues es el único responsable de la gestión de la empresa. Por otra parte, enlazando con el aspecto polí- tico, creemos que el Gobierno tiene que intervenir, aunque, como dice Jaime Blanco, se- cretario general del PSC-PSOE, Sniace sea una empresa priva- da, sólo que con la particulari- dad de que Banesto se ha bene- ficiado al máximo de las exen- ciones fiscales al constituir la Corporación Industrial Banes- to en la cual está integrada Sniace. Banesto y Solchagahan negociado más concesiones para el primero, y entoda nego- ciación tiene que haber contra- partidas, las cuales ni vemos ni aparecen. Entendemos que a Banesto sele puede meter mano desde el Gobierno... si hay vo- luntad política. En los acuer- dos, al final, los únicos que se cumplen a rajatabla son los que atañen a los trabajadores. A.C.: Parece que no exis- te esa voluntad política de re- solver de esa manera el pro- blema. Entonces, ¿cómo pen- sáis, de algún modo, forzar a esa salida? J. M. G.: Personalmente pienso que, en este tipo de si- tuaciones, cuando por las razo- nes que sean, la Administra- ción no ve inmediatamente cla- ro que debe intervenir, o no se Area Crítica

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EICHANGE MECHSAL Las oficinas de Banesto quedaron muy dañadas. sienteresponsable, esperaaque se pudra el asunto, y una vez podrido, venirentonces en plan salvadores planteándose un mal menor, el rollo de que en vez de hundirse todo el barco pues, oye, echando lastre se puede mantener a flote y tal y no hay más remedio y no sé qué. Aquí el «lastre» siempre somos los mismos. Yo creo que la clave de este tema es adelantar de momento, o sea, que la Admi- nistración se vea forzada a in- tervenir antes de que las puer- tas de la fábrica estén cerradas porque en el momento en que «chapen» va a ser casi imposi- ble volver a abrirlas, y entonces vamos a tener que tomar la vía «desorden público» o vía lo que sea, A.C.: El Delegado del Go- bierno en Cantabria dice - qué va a decir- que no consen- tirá que un problema «estric- N* 45 - tamente laboral» se convierta en un problema de orden pú- blico, y que no permitirá que los ciudadanos sean «rehe- nes» de un conflicto laboral. J. M. G.: Ese señor desco- noce la realidad de esta comar- ca industrial de Torrelavega y loque Sniace representa en ella. Noson sólo los mil y pico pues- tos de trabajo de la plantilla de Sniace lo que está en juego, sino todas las empresas auxi- liares que trabajan para la Sniace, todo lorelacionado con la corta de la madera, transpor- te, proveedores, etc. Que no nos venga con que si mitad monje, mitad soldado, mitad obrero, mitad ciudadano; antes éramos «lastre» y ahora nos parten por la mitad. Y si tanto se preocupa por la ciudadanía, que sepa que el personal y los comerciantes cuando nos ven entrar -porque nos conocen- se alarmados que qué va aserdes ] incluyen en el problema, y es que esos 520 millones que nos deben es dinero que no ha cir- culado. A. C.: Habéis tenido que sangrar y recibir de palos para llamar la atención... J. M. G. y G. $.: Sí, y no sólo nosotros. A.C.: ¿CómosurgeelSin- dicato Unitario y cual es vues- tro funcionamiento? J. M. G.: El SU nace de una escisión de Comisiones Obreras. Trata de mantener en todos los sitios el movimiento asambleario que era peculiar de las CC.OO. de tiempos del franquismo. Ha habido, como en todo proceso, altos y bajos, fases de burocratismo que, so capa de funcionamiento «de- mocrático», sobre todo UGT (y Comisiones que se adhieren siempre: el «pegamento» lella- mamos), han hecho que las asambleas prácticamente ni existan. Nosotros tratamos de mantener la unidad del Comité, discutir todo lo discutible y 1le- var la propuesta a la Asamblea. Es cierto que si hay diferencias con otros sindicatos, UGT en concreto que con nosotros es aquí mayoritario, hemos trata- do de limar antes las diferen- cias, y ellos también, perocomo modo de llegar a la Asamblea con todo machacado y contro- lado en base al famoso consen- so para que éstano sele vaya de las manos y todo el pescado esté vendido. Es verdad que no seguimos un procedimiento asambleario puro, que se lle- van bastante trilladas las pro- puestas, que el Comité, quizá, sigue teniendo bastante predi- 29

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camento entre la gente, pero nos esforzamos en someter siempre a debate la propuesta y que hay opciones y contraste, lo cual es fundamental porque si se va a una acción que com- porte algún tipo de riesgo y no ha sido asumida por la Asam- blea, el fracaso es previsible. A. C.: Hablando de las primeras CC.0O., una carac- terística suya era que consti- tuían de una forma casi si- multánea al conflicto para después desaparecer. Las Asambleas son algo básico y fundamental, pero, trabajan- do de manera pública y abier- ta, ¿no hay riesgo de facilitar la represión? Tenemos el caso de la EMT de Madrid donde en un momento dado la gente más señalada puede ser des- pedida, reprim y hasta encarcelada. J. M. G.: Pues no sé, por lo menos en teoría ahora tendría que haber mayor facilidad para funcionar de modo asamblea- rio, claro que tiene la contra- partida de obligarte a actuar más al descubierto, pero la ven- taja de que cuanta más gente haya convencida y haya asumi- do una postura, la represión es más difícil. Nosotros de hecho funcionamos, con la estructura de que disponemos, lo que pasa que por principio cada sección sindical tiene su autonomía, pero como sindicato que opera en otras empresas y sectores mantenemos nuestra estructu- ra y funcionamiento interno, que en todo caso, trata de refor- zar luego la acción de las sec- ciones sindicales en las asam- bleas. Es evidente que a algu- nos miveles el funcionamiento hay que ponerlo a buenrecaudo para ser efectivos, pero cuando llega, digamos, el momento de la acción directa y fomentar la participación y compromiso de la gente, eso normalmente hay que hacerlo abiertamente. A. C.: Bueno, pues eskerrik asko, y si queréis añadir algo más... J. M. G. y G.S.: Hacer una llamada al futuro, a no arrojar la toalla y seguir peleando con- tracorriente para asegurar al menos algo de resistencia y ver de espabilar el movimiento sin- dical que está, desde nuestro punto de vista, muy adormeci- do. Y RR RS

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PP. —_—— Marcelo Alvarez N*45 Teniendo por única compañía a las moscas que parecen eclosionar en sus bocas, en las tórridas tierras de Soma- liamiran llegar la lenta y agónica muerte por hambre los ojos de los niños. En Liberia, un campesino partidario de X empuña a modo de maza el fémur que ha arrancado a otro campesino parti- dario de Y en medio de una brutal guerra que no dará ni salud ni educa- ción, ni vivienda ni trabajo a la pobla- ción... ni tampoco tierra a los campe- sinos que hoy se despedazan, engaña- dos, entre sí. Guerra brutal que sólo beneficiará a X o a Y y, sobre todo, a las empresas multinacionales de las potencias que apoyan a uno o a otro y que se repartirán el país de los campe- sinos y de X y de Y. Más abajo, en Sudáfrica, en el extre- mo del mapa, y de la injusticia, hom- bres de la etnia xhosa, ciudadanos de tercera en su propio país, equivocando el blanco, atacan a hachazos a hom- bres de la etnia zulú, ciudadanos de tercera en su propio país, — valga la redundancia—mientras las balas dis- paradas por el ejército del gobierno blanco, racista y capitalista, descono- cen la etnia de los pechos que desga- rran. Al norte, los pueblos aledaños a las costas marroquíes hormiguean de hombres y mujeres que pagan hasta la mitad de su salario anual por un sitio en la barca que les lleve hasta el sueño occidental que espera más allá del Es- trecho. Si la patera no se hunde por el exceso de peso de los hacinados ma- rroquíes en las playas españolas les esperará la detención y deportación, lo que tal vez —sólo tal vez— sea mejor que la parte que, de quedarse, se lleva- rán del escaparate occidental que vie- nen buscando: el hacinamiento en una pensión, las catorce horas de trabajo por poco más que la comida, la caja de baratijas o las alfombras sobre sus hom- bros por caminos, mercados y taber- nas, entre laindiferencia insolidaria — cuando no la burla o la hostilidad abierta— de otros hombres, muchos de los cuales también han sufrido en carne propia o en la de los suyos la emigración forzosa. Pero el Sur también existe... en el Norte. En este “nuestro” mismo ficticio Eldorado miles y miles y miles... —así hasta... ¿3 millones?— de hombres y mujeres se ven a obligados a cambiar su dignidad por lo que quieran darles, su orgullo por “las complementarias”, su conciencia de clase por el salario de pobreza, su fuerza de trabajo —que podría contribuir a levantar una socie- dad mejor— por nada. En este espejis- mo que unos viven y otros sufrimos un hombre pide con los brazos en cruz a la puerta de una iglesia donde ni siguiera le dan las treinta monedas, en los ande- nes del Metro se hacinan los sin casa y un parado despotricainjuriando a otros hombres que cortan el tráfico protes- tando porque el cierre de su empresa les condenará al mismo paro que él sufre desde hace años. Habla ese impresionante escritor uruguayo que es Eduardo Galeano, en su libro «Días y noches de amor y de guerra», de los hombres que en las madrugadas de la urbe beben sólos en la barra de un bar, frente al espejo, y que al terminar estrellan el vaso contra él en un supremo esfuerzo por negarse a sí mismos, culpables de reconocerse, asqueados de aquello en lo que se han convertido. Bueno sería que también nosotros rompiéramos el espejo, este espejo que cada día nos engulle más, que nos anula la mente, el alma y la conciencia, para reencontrarnos, para rehacernos, para liberarnos de imáge- nes impuestas que quieren hacernos asumir y que sólo nos muestran de es- paldas a los otros hombres, a los otros pueblos, a nuestros hermanos y, lo que es peor, hasta a nosotros mismos. 504

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Mercadillo Los pedidos deben ser hechos a material solicitado más 350 pts de gastos de envio La batalla de CARTAGENA 2 horas, 1.500 pts. La BATALLA DE CARTAGENA recoge imágenes de distintos canales de TV, de videoaficcionados, etc. En total cerca de 2 horas con imágenes de los enfrentamientos entre policías y obreros - verdaderas batallas campales-, que acabaron con el incendio del Parlamento, entrevistas a distintos personajes relacionados con el conflicto que mantuvo durante varias semanas en pie de guerra a los habitantes de esta población murciana. Una interesante experiencia de lucha que Area Crítica quiere dar a conocer a sus lectores. No obstante quere- mos señalar que Area Crítica no ha editado este vídeo. Nos hemos limitado a reproducirlo, en base a una primera - copia que alguien hizo llegar a nuestra redac- ción. Por lo tanto el guión no es nuestro. Aún así, y teniendo en cuenta el tono mode- rado del montaje y de las declaraciones de algunos entrevistados, hemos considerado que las imágenes son sufi- cientemente explícitas para quien quiera enten- derlas y de suficiente interés para divulgarlas. 32 ] Cinta 1: “Así canta Puerto Rico”. Cinta 2: “Cantata”. Cinta 3: “Canto al café”. Cinta 4: “Cien años con Albizu” 1 hora, 2.000 pts. MUSICA POPULAR PUERTORRIQUEÑA. Salsa, Bomba, etc., a cargo de Andrés Jiménez “El Jíbaro” Cada cinta: 600 pts., las 4 juntas: 2.000 pts. 435 DIAS EN HUELGA DE HAMBRE, con más de 7 ediciones vendidas es un vídeo sumamente interesante para toda aquella persona interesa- da en los acontecimientos sociales y políticos más relevantesde la lucha política en nuestro país. Este vídeo recoge imágenes de la larga huelga de hambre mantenida por militan- tes presos del PCE(r) y GRAPO en los años 89- 90. También recoge intervenciones de Ma- nuel Pérez Martínez Revista de análisis. “camarada Arenas” y de político cultural KOEYU militantes encapuchados Latinoamericano. de los GRAPO. Disponemos de los números 60, 61 y 62. Está dirigida por Joel Atilio y colaboran en ella entre otros Augusto Roa Bastos, Ricardo Carpani, Eduardo Galeano, etc. El precio por unidad es de 600 pts. JEvÚ TT (F 1; ATENCION, VIDEOAFICIONADOS !! » En Area Comunicación elaboramos tus vídeos domésticos VHS, dándoles un aspecto profesional. Editamos tus cintas introduciendo en ellas efectos especiales: e cámara lenta e efectos “painting”, “mosaico”, “stroboscopio”,... + mezcla de imágenes, sonorización, etc. ¿Qué pasa en Cuba? es un folleto editado conjuntamente por el Rectorado de la Universi- dad Central de Venezuela y la revista KO EYU Latinoamericano. Su precio: 300 pts. Y ADEMAS: hacemos copias, pasamos a vídeo tus películas de 8 mm, tus fotografías o diapositivas. Todo ello de forma creativa siguien- do tus instrucciones y a unos precios muy económicos. GU AREA COMUNICACION: (ver anuncio en pág. 34) y Area Crítica

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PERMITHTRE QUE seo obixioda, «POR CADA LECTOR, DOS SUSCRIPTORES» >= BOLETIN DE SUSCRIPCION Deseo suscribirme: 12 números 6 números [] Estado español (3600 pts.) [_] Estado español (1800 pts.) L] Extranjero* (5200 pts. ) [] Extranjero* (2800 pts.) Es suscripción nueva [_] Envíenme AC a partir del Muacn........ Es renovación [_] Pago mediante: [_] Giro postal n”.................... Ol Adjunto cheque a nombre de A.P.L.O.D. UL Domiciliación bancaria Titular de la cuenta Banco o Caja N£cuenta Agencia n* Calle Población ER Ruego abonen a A.P.I.O.D., hasta nuevo aviso y con cargo a mi cuenta, el importe de la suscripción de AREA CRÍTICA, a la presentación del correspondiente recibo. Firma Fecha Enviar a: AREA CRITICA (Esther Domínguez) / Apdo.: 7031 / 48080 - BILBAO | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | | |

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¿DISEÑO? ¿MAQUETACION? Apdo. de correos: soso | ¿IMPRESION? Tlíno. y Fax: (94) 416 94 71 HACEMOS TODO TIPO DE TRABAJOS DE PREIMPRESION: LIBROS, FOLLETOS, REVISTAS, CARTELES, ETC., ela TAMBIEN IMPRIMIMOS Te enviamos a cualquier lugar los ] trabajos ya acabados, , listos para distribuir ae Hacemos trabajos para toda España. Precios especiales para organismos populares. Nuestra especialidad: LIBROS, REVISTAS Y CARTELES Y todo ello te saldrá más barato que en ningún otro sitio y con mejor calidad. Nos vanagloriamos de no haber de hasta ahora ningún presupuesto. Disponemos de varios equipos Macintosh para hacer tus trabajos; scaner color para integrar las fotografías y varios profesionales familiarizados con todo el proceso de preimpresión. Nuestra mejor virtud es dar la solución más idónea a tus necesidades. Puedes confiar en nosotros. ¡ NO TE CORTES ! ¡ LLAMANOS Y PIDE PRESUPUESTO ! ¡ji TE SORPRENDERAS 1

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LA LLL MARCHANDO UNA DE CULEBRONES -Lo que yo le diga, Mr. Bluf: los llamados «culebrones» son una puta mierda, pura bosta, kaka de la vaka con k de biblio- teka kafkiana. Y eso que yo jamás he visto ni uno solo en- tero ni en porciones. -Entonces, ¿cómo puede opinar de lo que no ha visto, DON TELELE? -Por lo mismo que no po- demos recibir información so- bre lo.que ya sabemos, aunque no lo hayamos visto. Y yo de esto sé un rato largo, pase la bota Mr. Bluf, haga el favor, que no nos ve nadie. -Pero nos leen. -Eso sí, mira tú. Aprovecho para saludar, hola qué tal, amis hooligans de Paterna y a B. García, preso político él, que me felicita, se ve que es un chico inteligente. El humor, a veces mordaz, sin mordaza. -Pues también hay, señoría, quien lo pone a sopicaldo y de no me digas dueñas. Se reciben cartas en la redacción en esa línea, me consta. -También a mí me consta. Esta revista es libre y recibe y encaja toda clase de opiniones y críticas de modo que, en lo que a mí concierne, he tirado todas las puyas y descabellos a la papelera, artista que es uno. -¡Cómo es usted, DON TE- LELE! -¡Qué se le va a hacer, Mr. Bluf! -Bueno, o sea, que los cule- brones son una puta mierda, dice usted... -En efesto: el grado cero de la inteligencia. -¿Está usía llamando tontos a quienes lo ven? -Tanto monta, monta ton- to. -No sé, no sé... habrá quien opine lo contrario. -¡Tres cohone me importa! Mire, Mr. Bluf, cerca de su 200... lógico, el hombre es lobo para el lobotomizado, como bien sabe mi discípulo Julián Ríos. Cuando usted dice que hay «división de opiniones», yo digo que lo que hay es «diver- sión de opiniones» en su acep- ción confusa y no divertida. Es como la libertad de expresión que si no es li(e)bre, no es. -Chocarrero le veo, DON T., y juguetón con las palabras. N* 45 -No juegues y no serás juga- do. A lo que vamos (pase, pase la bota, cohone, ¡pero si la tiene usted, milord!, ah pues sí, mira tú que bobada), ¿qué dice el informe CIRES de agosto de este año sobre el tema que nos ocupa, ein? -Pues que quienes rondan los 50 y 60 años prefieren los concursos, y las clases más "ba- jas" optan por las telenovelas, incluida su mamá de usted. Lue- go agrega que los menores va- rones de 30 tacos se deciden por los espacios deportivos, y eso. -¡Qué escándalo, qué ver- gúienza, MEKAWEN dios! De modo que la Tercera Edad cho- cheando y la Primera Edad en- golosinada con mariconadas de- portivas, ah, ahh, ahhh. Menos 1 que yo me libro, jujuju, i, porque estoy en la 2* Edad Media. Y, por cierto, no mente usted a mi madre que es una santa, como supongo será la suya, hijoputa. -Qué horror, qué lenguaje, pero no oigo bien, hay ruido. -¡Pues claro que hay ruido, como que no hay otra cosa que ruido en lugar de información y comunicación! Mirusté, Mr. Bluf, sólo quien tiene los me- dios puede regular el conoci- miento y laignorancia, de modo que no puede uno estar seguro de si le inyectan "conocimien- to" (o información) o le admi- nistran ignorancia, ¿compren- de usted, caballero de mohatra? -Creo que sí, Burlador de Sexville. -Pues vale, pues bueno, pues eso. -Sin embargo, DON TELE- LE, según directores, actores y expertos, las telenovelas reali- zan una gran labor social. Di- cen que las tortuosas historias de amor noveladas (duermeve- la-duermenovela) son un exce- lente vehículo para incremen- tar la conciencia popular en campos específicos como, por ejemplo, la planificación fami- liar. -Ya, algo tendrá la mierda cuando acuden tantas moscas, ¿no es eso? Vea usted, Brasil, México y Venezuela, países la- tinoamericanos a la cabeza de la industria de la producción de telenovelas, mueven unos 100 millones de dólares, o sea, 10.000 milliones de ptas. de antes de la devaluación, al año, y se preparan para conquistar los mercados internacionales de Europa e incluso, virgensanta, Ásia. La Warner Brothers In- ternational Television, ahí que- da eso, ha firmado un conve- nio con la productora venezo- lana Marte Televisión para dis- tribuir sus telemokordos en Francia, Alemania y los países escandinavos y Abjasia. Aquí ( y en Italia) no hace falta pues para esto somos los primeros, hay que joderse, que si Rubí, que si Cristal, que si Abigail, que si (antes) Dallas, que si suputamadre... ¡Pero qué co- hone es esto! No le digo más, Mr. Bluf, que hay revistas que ya no hablan del mundo real, sino que su mundo es el de la televisión, y así pueden encon- trarse portadas cuyo titular, agárrese, reza: «Gabriela tiene un tumor cerebral», o sea, la realidad desaparece y aparece otra ficticia, fabricada por y para la tele. Esto es la metásta- sis del intelecto, el peor de los fetiches de la cultura de masas o, mejor dicho, para las masas. O contra las masas. -Tumor cerebral. Tu humor cerebral. -Oiga, Mr. Bluf, déjese de calambures, que eso es cosa mía, y pase la bota, cohone. -Y también este choricito rico segoviano que nos trajo Aingeru para acompañar. En fin, para mí tengo que las series televisivas estas entretienen a millones de telespectadores (es- pectáculotariado), les matan el aburrimiento de unas horas que no saben emplear en otra cosa mejor. Y no saben porque no saben lo que ven. -Humm, hip, qué rico, hip, ¿decía? -Decía que... -Ah, sí, quenoséquéynosé- cuántos. Está claro, míster, hip, jodé con el txorissos: el mo- mento en que las actuaciones ontogénicas desembocan en las filogenéticas encuentren siem- pre su público. Los culebro- nes, con sus rupturas sindiás- micas, desgarros generaciona- les, soledades y putiferios, na- rran melodramas familiares, esto es, la historia tribal en la formación familiar (propiedad y el Estado) básica arraigada en las constantes filogenéticas, ¿compri? -Me temo que no. -Sí, hombre sí. Apretar el botón permite la compensación inmediata de las carencias co- municativas de origen emocio- nal y cognitivo, vea usted cómo me pongo. Y vea también lo que dice esta señora en carta al director de un diario vasco 0, mejor dicho, antivasco: «Más de cuatro millones de esos siete quevemos "Cristalparacual" sa- bemos lo mal interpretada que está y lo poco que vale artística- mente, pero sin embargo segui- mos viéndola. La mayoría de las mujeres estamos a falta de reci- bir toda la ternura que reflejan sus personajes. El marido, hála, con sus amigoles ( y amiguitas) y una aquí en casa trabajando como una mula, no hay derecho, así que ¿qué otra cosa podemos hacer que tratar de soñar con todo lo que nos falta?» (subra- yado mío). Hasta aquí la cita de esta pedorra y mala mujer (ma- lamuhé) que se mete con su probo esposo. -Hombre, DON T., algo de razón ya lleva... -Nada, ninguna. Que su ma- rido sea un calzonazos no es "razón" para refugiarse en la "sinrazón" de los culebrones. Que plante cara al macho y mande a tomar por la popa el culebrón. Visto uno vistos to- dos, pero visto un capítulo quie- res ver el siguiente, engancha. Esto me recuerda la técnica del "manípulo". -Zer da hori-qué es eso, DON-DON T-T? - Mealegra que me haga esa pregunta. Es la insidiosa técnica del "y continuará...", El "manípulo" era el manojo de hierba que mantenía el cam- pesino romano delante del ho- cico del burro para hacerlo an- dar, uséase, el "continuará". Burros nos quieren. Menos mal que aquí estoy yo, en plan eman- cipador. -Menos mal. -No estoy de acuerdo. - Pues yo sí, dice Bittor nues- tro Director, que lo han meti- do en la trena por la puta cara. Por la puta cara fascista. ¡¡Área Crítica vive, CARAJO!! 35

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> a PA a ¡Apoyar la sl ES Guerra Popular O enel Perú! 2 P LA REDACCION CASI AL COMPLETO De izquierda a derecha: Joseba Izaga, Marcelo Alvarez, Jon Odriozola, Iñaki Diéguez, Esther Domínguez con su hijo / A Sergio, y Carmen Gomez.