Área Crítica Nº 45
Noviembre 1992-febrero 1993 · Texto leído automáticamente de los escaneos: puede tener errores. Para verlo tal cual, ábrelo en el lector.
Página 1 · ver la página
mm. > A ME
N? 45, nov.-dic. 1992, enero-febrero 1993, 350 pts. o
Fr
Página 2 · ver la página
Liberado nuestro director,
¿seguirá saliendo el AREA?
Antes de las pasadas fiestas navideñas
este número del Area estaba ultimado, sin
embargo acontecimientos de última hora
aconsejaron un nuevo retraso en su salida.
Parte del material secuestrado por la
policía, de nuestra redacción y del domicilio
de Victorino Diéguez, nuestro director, ha
sido devuelto. El 23 de diciembre, el propio
Bittor Diéguez era puesto en libertad bajo
fianza de 150.000 pts. y vuelve a estar
entre nosotros, aunque de milagro. El día
31cuando regresaba de Madrid de “fichar”
en la Audiencia Nacional, donde debe
hacerlo cada 15 días, perdió el control del
coche sobre una capa de hielo en la autopis-
ta y fue dando volteretas más de 500 metros
antes de estrellarse. El coche quedo reducido
a un amasijo de hierros retorcidos, pero
nuestro dire, pudo salir de entre la chatarra
por su propio pie con sólo varios cortes en la
cabeza y brazo izquierdo, así como
magulladuras por todo el cuerpo. Poco en
comparación con lo que podría haber sido.
Parece como si todo se nos pusiera en
contra y sin embargo no nos vamos a rendir.
El Area va a seguir saliendo cada cierto
tiempo. Decimos cada cierto tiempo no por
casualidad. Esta experiencia de los últimos
meses nos ha servido para poner de mani-
fiesto algunos de los puntos más débiles de
nuestro-vuestro proyecto informativo. El más
acuciante es el económico -para variar-. De
él depende la profesionalización de una
parte de la redacción y el poder seguir
creciendo y mejorando. Con el trabajo
voluntario, desinteresado.hemos llegado al
tope, a lo más que podíamos llegar; hay que
dar un salto y si es posible con red. Hasta
ahora la mayor parte del trabajo ha venido
recayendo sobre los compañeros de la
redacción en Bilbao, y de entre estos, sobre
un par de ellos que, aparte de ganarse “las
2
habichuelas” para sobrevivir, debían meter
muchas horas para poder mantener y sacar
la revista adelante. Las jornadas de 10-12
horas y los fines de semana en la redacción
de la revista han sido lo más habitual durante
los dos últimos años. Y como algo coyuntural
está bien, se puede sobrellevar. Pero como
algo indefinido es una carga demasiado
pesada que no podemos exigir a nadie por
buena que sea la causa. Además, como
hemos podido comprobar, al menor tropiezo,
todo el proyecto se podría venir abajo.
Es evidente que una revista como la nues-
tra nunca va a ser lo suficientemente “renta-
ble” económicamente como para permitir
ue un pequeño número de personas vivan
de su trabajo en ella. Necesitamos buscar la
rentabilidad económica en otro tipo de traba-
jos -por ejemplo la autoedición, etc.-, de
inedo que con los beneficios se pueda soste-
ner no sólo la revista sino también un equipo
profesionalizado que la confeccione, sin
descartar nunca como algo elemental y
básico la ayuda de todos los colaboradores
y simpatizantes del AREA. Es más, sin esa
ayuda nunca podríamos salir adelante.
Para profesionalizar el AREA necesitamos
capitalizarla y para capitalizarla necesitamos
solidaridad económica. En total algo más de
quince millones de pts. Mientras que no lo
consigamos nuestro empeño va a estar cen-
trado en su consecución mediante todas
aquellas maneras en que podamos, y el
AREA lo iremos sacando de forma irregular,
cuando nos sea posible.
Tú puedes seguir ayudándonos, primero
haciendo realidad la consigna de que por
cada lector del Area, dos suscriptores
y además haciendo tus aportaciones en el n?
de cuenta que aparece en la pág. 7 ó ha-
ciéndonos logar tus ideas, sugerencias o
ánimos al apartado de correos. En cualquier
caso seguiréis teniendo noticias nuestras. Un
abrazo y recuerda que sin tí el Area dejaría
de existir.
Area
Crítica
Página 3 · ver la página
N? 45, especial 92 EDITORIAL
1 III BEE 27% YY
AQUI SEGUIMOS
«Sin ti, la revista no sale», le vino a decir la Policía a
nuestro Director Bittor Diéguez estando apresado. Con
ello se pone nítidamente de manifiesto la deliberada inten-
ción político-policíaca de acabar con esta revista de 1z-
quierda consecuente y no claudicante. No hay centro de
imputación alguno que se sostenga jurídicamente; al con-
trario: es nuestro derecho el vulnerado en la persona de
nuestro Dtor. y en la incautación de materiales que sufrió
esta Redacción. Pero bien sabemos que en este país y bajo
esta «democracia blindada» hablar de derechos y de liber-
tad de expresión o es una burla o chiste amargo. No
creemos en la libertad de expresión bajo un régimen de
monopolios. Senos antoja pueril invocar ese derecho y esa
libertad -lo que existe, en realidad, es la libertad de prensa,
es decir, «libertad» de poder comprar y concentrar los
medios de comunicación en pocas manos- en un sistema
corrupto y decadente que quita de facto con una mano lo
que, teóricamente, dice dar con la otra. Resulta ilusorio
exigir el ejercicio de un derecho o unas libertades a un
régimen que se arroga en exclusividad el supremo derecho
absoluto de conculcar y anular el uso (democrático) de los
mismos mediante el arma de la crítica o la crítica de las
armas. No es un trabalenguas: el Poder decide quién puede
y quién no hacer uso del papel mojado que representa su ya
de por sí reaccionaria Constitución. Robespierre, máximo
exponente y ariete de una burguesía históricamente
antifeudal y revolucionaria, proclamaba que no hay liber-
tad para los enemigos de la libertad en referencia a la
aristocracia, monarquía y clarigalla. Hoy la oligarquía,
ante el avance arrítmico pero ascensional de las masas,
avisa claramente que «no hay libertad para los amigos de
la libertad». No es tanto que se «ataquen» o socaven
determinadas libertades como que simplemente se niegan
o se hacen impracticables lo mismo por vía de asfixia
económica que sumariamente.
Todo ello, inevitablemente, nos coloca a nosotros en
una difícil situación. Por un lado, comprobamos que la
«legalidad» no soporta el soplo de aire fresco que supone
un espacio de «área crítica» y, en consecuencia, sólo cabe
concluir que, bajo estas condiciones, la verdadera libertad
de expresión únicamente puede ser la clandestina. Y no
porque se elija sino porque se es forzosamente empu jado a
ella. De otra parte, y con los pies en el suelo, no estamos en
condiciones de asegurar la continuidad de la revista. No
queremos autoengañarnos y menos aún engañar a los lecto-
res. No se vea pesimismo o derrotismo donde, sencillamen-
te, lo que hay es realismo. Nos gustaría poder decir,
numantinamente, «aquí seguimos», y, de hecho, lo decimos
porque lo deseamos, pero no sabemos por cuánto tiempo.
Bittor es mucho Bittor y su concurso muy importante
porque, a diferencia de las revistas burguesas, aquí el
Director cuenta, y mucho, y no se soluciona el problema
«fichando» a un «profesional» cualquiera. Claro que...
... por de pronto, aquí tenéis este número que sale
«delgado» y con retraso porque tuvimos que rehacerlo
practicando una dolorosa y estricta selección quirúrgica de
textos por lo que, ya mismo, ofrecemos disculpas a nuestros
lectores y suscriptores y confiamos sabrán comprender
nuestros colaboradores. De todos modos, esto no quiere
decir que los trabajos recibidos y no publicados sean en
absoluto descartados y bien pueden salir en el siguiente
número así como animamos a que nos sigáis enviando
nuevos trabajos y denuncias. Sólo así podremos continuar.
Entendemos que la salida de este ejemplar es muy importan-
te tanto o más que por su contenido temático por la novedad
y «noticia» de su misma salida a los kioskos en circunstan-
cias de excepción y urgencia. Sin ponernos épicos, pero
tampoco llorones, de momento, aquí seguimos.
ULTIMA HORA: El mismo día en que se redactó esta
editorial -el martes 22 de diciembre, exactamente- tuvimos,
pocas horas después, feliz casualidad, conocimiento de la
puesta en libertad provisional de nuestro director Bittor. Lo
lógico hubiera sidorevisar la editorial y eliminar, eufóricos,
el tono de abatimiento que transpira, pero consideramos -ya
con Bittor en la «oficina»- que no podíamos hurtar a los
lectores nuestros sentimientos, así como que su sentido no
variaba en lo fundamental. Lo que, desde luego, cualitativa-
mente, sí varía es su inmediato destino con la vuelta de su
Director. Nos felicitamos por ello y os hacemos partícipes
de ello. Brindemos. Y
// DIRECTOR Victorino Diéguez * SUBDIRECTOR Marcelo Alvarez * CONSEJO DE REDACCION Alfredo
Grimaldos, Marcelo Alvarez, Rafael Gómez Parra, Jon Odriozola, Juan Manuel Olarieta, Victorino
Diéguez, Esther Domínguez, Joseba Izaga * CORRESPONSAL EN CUBA Graciela Fandiño * CORRES-
PONSAL EN CHILE Jaime Muñoz Aguilar * CORRESPONDENCIA Y SUSCRIPCIONES Esther Domínguez *
FOTOGRAFIA Redacción y corresponsales * DIBUJOS Sánchez Casas, Fernando Rodríguez Blanco,
egueta, Edorta * MAQUETACION Y DISEÑO Area Comunicación * FILMACION Cuadratín * FOTOME-
CANICA Bilbo Scan * IMPRIME Gráficas Rontegui
* EDITA A.P.1.O.D. * Dep. Legal: M-18887-1983 SI
AREA CRITICA
Apdo. de correos 7.031
48004 - Bilbao
Tlfno. y Fax: (94) 4169471
AREA CRITICA
(Valencia)
Apdo. de correos 196
PATERNA
A.P.L.O.D. Es una asociación para la
promoción de la información objetiva y
su finalidad no es lucrativa. Area Crítica
se elabora con el trabajo voluntario de
todos sus colaboradores y ninguna de
las personas que hacemos AC,
percibimos ninguna cantidad económica
por nuestra labor.
Colaboranenesten?:
Jon Odriozola, Rafael Gómez
Parra, Marcelo Alvarez, V.
Diéguez, J. D. González, J. M.
Olarieta, Jorge Gómez, Angel
Betancourt
N?* 45
Página 4 · ver la página
—ims — SUMArio
2 ).M. OlQrrietO ............occcoccccanocciooccornoss 18 A
2 Jon Odriozola Le .
Area Crítica n* 45
2 Morcelo Alvarez .
noviembre-diciembre, 91 — enero-febrero,92
2 Don Telele
represión contra Area Crítica
Q El Ministerio del Interior contra Area Crítica
Q Carta desde la cárcel, de nuestro director ....
A Al habla con la abogada Francisca Villalba . E
Q libertad para Bittor, libertad de expresión .....coonnoionncionornonnonconnnocnonroronorcoororancranaranrraa
movimiento popular
O Tiapeidel Galiza da Bilbo: sino aro aa 14
A De la crisis a la quiebra a
A SNIACE, la lucha sigue
internacional
A Venezuela, entre el golpismo y la insurrección ....ooococonocononacacnnncncononnoncoranonrnonnocorcrnonorennarerrannnns 26
Este es el sumario de un Area Crítica
censurado y reprimido.
El Area que tienes en tus manos no es el que debiera estar, ni los textos del sumario
son los que inicialmente habíamos preparado para tí. Los hemos tenido que improvi-
sar tras haber sido secuestrado el n2 45, que inicialmente debía tener 112 págs. y
los siguientes temas entre otros:
e Rebelión en el imperio, de Paul Wright, corresponsal en los EEUU.
e Entrevista con Dhoruba Bin Wahad, ex-preso de los Panteras Negras.
» Barcelona 92, la olimpiada de las multinacionales. Javier Peña.
e Juicios rápidos, un desastre, una vergijenza. Francesc Arnau.
e Entrevista con Antoni Infante, dirigente del MDT. J.A.Roca.
e Perú: fracasa el golpe, avanza el PCP. Marcelo Alvarez.
e Entrevista con Manuel Pérez Martínez, “camarada Arenas”. V. Diéguez.
e La guerra de la patata. Mercedes Herranz.
e Quinientas mil españolas maltratadas por sus hombres cada año. Informe de Agueda López.
e 15 años de lucha sindical en España. Jorge Gómez Ríos.
e y muchas cartas, comunicados, etc., etc.
4 Area Crítica
Página 5 · ver la página
A E_Ezmee
TRABAJADOR DE ALUPINSA
GOLPEADO POR LOS JEFES
Larepresión y el terrorismo patronal en auge
El día 29 de Junio un trabajador de la
empresa ALUPINSA S.L. en el Polígono
Fuente del Jarro fue agredido por el empre-
sario Francisco Jarque y sus dos hijos, pro-
duciéndole diversas lesiones de las que tuvo
que ser atendido de urgencia en el Hospital
«LA FE» de Valencia. Nada más entrar a
trabajar los tres «matones» le llamaron a la
oficina lanzándose a golpes contra él en
cuanto cruzó la puerta.
El motivo de esta brutal acción fue el
reivindicar los más elementales derechos y
el no pasar por el aro de la represión,sistemá-
tica a la que estamos sometidos, cada vez
más, los trabajadores. Que llega hasta el
asesinato como en el caso del minero Manuel
Isaac Alvarez muerto de un disparo por un
guarda jurado.
El caso del compañero de ALUPINSA
es un eslabón más de la cadena con la que
todo el aparato de Estado pretende inmovili-
zarnos. Este eslabón es consecuencia directa
de otras formas de represión que crean el
ambiente de inseguridad y miedo que se vive
en el trabajo; por un lado intentan atenazar-
nos con el despido libre, los contratos, los
salarios de miseria que obligan a hacer horas
para llegar a fin de mes, las leyes, etc.
Por otro lado, nos imponen legalmente
la forma en que tenemos que organizarnos
los trabajadores (sindicatos, comités de em-
presa y delegados de personal), para que no
podamos escapar a su contro! y para intentar
impedirnos que elijamos a nuestros repre-
sentantes cuándo y cómo queramos,
Como con todo esto no pueden parar las
luchas nos sacan la Ley de Huelga que se
carga en la práctica una conquista histórica
de la clase obrera, y extienden la represión
fuera de la fábrica o el tajo, hasta nuestros
domicilios, la propia intimidad, las manifes-
taciones y a todas partes, ahí está la Ley
Corcuera para demostrarlo.
Los trabajadores sabemos que tragando
y humillándonos no solucionamos el proble-
ma como tampoco lo resolvemos luchando
cada uno por nuestra cuenta. Sabemos tam-
bién que en la unidad, solidaridad y organi-
zación obrera está nuestra fuerza, la única
manera de pararle los pies al terrorismo
patronal auspiciado por el Gobierno y de
evitar, por tanto, hechos como la agresión a
este compañero.
Colectivo de trabajadores de Paterna
e... ..0..0..0.......
MANIFIESTO DE LA A.O.B.
(Asamblea de Okupas de Burgos)
Ante la grave situación en la que se
encuentra la inmensa mayoría de la pobla-
ción a la hora de acceder a una vivienda
digna debido a la política especulativa,
mafiosa y antipopular desarrollada por las
DENUNCIAS
s inmobiliarias, que lo úni-
grandes emp
co que pretenden es el enriquecimiento pro-
pio a costa del ahorro, el esfuerzo y el trabajo
delos ciudadanos, nosotros, (la A.O.B.) MA-
NIFESTAMOS nuestro rechazo a dicha po-
lítica especulativa.
Denunciamos la gran cantidad de vi-
viendas abandonadas que existen en nuestra
ciudad que, sin tener ningún tipo de utilidad
social, terminan convirtiéndose en focos de
infección e insalubridad, con el consiguiente
perjuicio para edificios colindantes y sus
inquilinos.
Consideramos que okupar dichas casas
abandonadas, desinfectarlas y hacerlas habi-
tables no solo no es un delito, sino que es un
derecho legitimado por la imposibilidad de
conseguir una vivienda para la mayoría de
los trabajadores, especialmente para los jó-
venes.
De la misma manera, la falta de locales
alternativos para el desarrollo de actividades
socio-culturales dirigidas por y para jóve-
nes, empuja a éstos a tener que «buscarnos la
vida» para llenar su tiempo libre, con el
riesgo de caer en la marginación, la delin-
cuencia y las drogas.
Cuando se cumple UN AÑO DE OKU-
PACION enla casa sita en el n*4 de la Llana
de Afuera, estamos en condiciones de poder
afirmar que el movimiento okupa no solo es
ya una realidad, sino que es una NECESI
DAD SOCIAL. Y que, trabajando organiza-
da y coherentemente, se pueden solucionar
los problemas de viviendas y locales en
nuestra ciudad.
¡DERECHO A TECHO!
VIVIR NO ES UN LUJO.
cooo..n.e..nr...o
ABOGADOS EN HUELGA
Los abogados/as de los presos/as políti-
cos/as se han puesto en huelga en la Audien-
cia Nacional, no celebrando juicios, porque
están «dolorosamente hartos» de que cada
día la Dirección General de Instituciones
Penitenciarias, se invente un nuevo impedi-
mento para no dejarles comunicar con sus
defendidos.
El Secretario General de Instituciones
Penitenciarias, Antonio Asunción, ha orde-
nado a todas las cárceles del Estado que no
permitan comunicar a estos abogados con
sus defendidos, si no llevan una Certifica-
ción expedida por la Audiencia Nacional
cada día que van a visitarles, además de la
autorización del Colegio de Abogados, sin
que este requisito sea necesario para poder
visitar a los presos sociales.
Esta nueva medida es ya la gota que ha
colmadoel vaso, pues llevan años limitándo-
les el derecho de defensa y del libre ejercicio
de la profesión de mil maneras distintas, por |
ten denunci
etc., ante di
is
lo que € ere ecursos
y un larg; tintos Organismos
públicos, sin que hasta la fecha se les haya
resuelto favorablemente.
A pesar de ello la Audiencia Nacional,
ha comunicado a los abogados huelguistas
que es incompetente para resolver este con-
flicto, lo que supone una declaración política
de que junto con el Ministerio del Interior
pretenden el aislamiento de los presos polí-
ticos.
eoo ne nfo..enecec e...
15;
LLAMAMIENTO: LIBERTAD PARA
EL ANTIFASCISTA ERICH
HONECKER
Alarmados ante el renacimiento del fas-
cismo en Europa y particularmente en Ale-
mania, protestamos contra la extradición de
Erich Honecker por Rusia hacia Alemania.
mediante este acto que infringe las conven-
ciones internacionales sobre los derechos de
los refugiados políticos, Kohl se tomó su
revancha política contra las tradiciones anti-
fascistas, encarnadas en la República Demo-
crática Alemana.
La R.D.A. era un Estado reconocido y
sus fronteras habían sido garantizadas por
acuerdos internacionales. La acusación del
antiguo presidente delaR.D.A. porlos «ven-
cedores» que vienen a colonizar este país
independiente, está privada de toda base
jurídica y es política y moralmente injustifi-
cable. Lanzamos un llamamiento para que
Erich Honecker sea liberado inmediata e
incondicionalmente.
Mediante la acusación contra Erich
Honecker, el régimen alemán busca denigrar
toda la historia de la lucha antifascista conse-
cuente de los trabajadores alemanes. El régi-
men alemán busca, al mismo tiempo, «crimi-
nalizar» a todos losque han defendido la
indeoendencia y el sistema socialista de la
R.D.A. Busca también legitimar la persecu-
ción, las prohibiciones profesionales y las
discriminaciones hacia centenares de miles
de habitantes de la antigua República Demo-
crática Alemana que defienden lo que fue su
patria.
El proceso que el régimen de Bonn quie-
re intentar contra Honecker es una última
revancha política de todas las fuerzas neo-
fascistas alemanas. Este proceso quiere se-
llar la victoria de los herederos del nazismo
sobre los antifascistas alemanes
Apoyamos todas las fuerzas alemanas
que defienden la tradición antifascista y la
experiencia socialista de la R.D.A. Denun-
ciamos todas las represiones, las prohibicio-
nes profesionales y las discriminaciones de
las que son víctimas.
Apoyamos todo lo que ha sido válido en
la experiencia de la R.D.A. y afirmamos que
corresponde a las fuerzas antifascistas y sO-
cialistas de Alemania extraer las lecciones
de sus errores.
Comité “Liberté pour E. Honecker”
N*45
5
Página 6 · ver la página
EL MINISTERIO DEL INTERIOR
CONTRA AREA CRÍTICA
ARMAS ENEMIGAS
El pasado día 3 de Noviembre era de-
tenido en la frontera de Irun Bittor Diéguez
Guerra, Director de la revista bimensual de
opinión y de marcado carácter de izquier-
da consecuente «AREA CRITICA». La de-
tención, llevada a cabo por miembros del
Cuerpo Nacional de Policía, se dió en el
momento en que éste regresaba de París
tras mantener una entrevista con el dirigen-
te del PCE(N) Manuel Pérez Martínez, «Ca-
marada Arenas», con vistas a ser publicada
en el nuevo número de esta revista cuya
salida estaba prevista para mediados del
mes de Noviembre. En el momento de su
detención y junto a la mencionada entre-
vista le fueron incautadas diversas cartas
personales que miembros del PCE(r) exilia-
6
dosen Francia enviaban a sus familiares, así
como dinero destinado a la reedición de
dos libros «Historia del PCE(H y de los GRA-
PO» y «Crónicas de Herrera de LaMancho»-
ya editados anterior y legalmente en el
Estado español por la Editorial Contracan-
to, Posteriormente Diéguez Guerra sería lle-
vado a Madrid mientras funcionarios poli-
ciales registraban tanto su casa como la
Redacción de la revista en Bilbo, so pretex-
to de buscar diversos documentos y ma-
2 Jteriales relacionados con el PCE(N, Du-
rante el registro los funcionarios policia-
les se llevaron agendas, facturas, ma-
terial gráfico, dinero... y un «removi-
ble» en el que se encontraba la
práctica totalidad de los materia-
les destinados a ser publicados en
el nuevo número del AREA CRITI-
CA.
o Los motivos para el registro de
nuestra revista y para la sustrac-
ción de los materiales del próxi-
mo número no son otros más que
lasuposición policial de que AREA
CRÍTICA se financia con dinero de «oscura
procedencia» hecho que negamos de pla-
no al afirmar que la revista se mantiene
exclusivamente en base a la venta de la
revista, las suscripciones, aportaciones le-
gales y trabajos de maquetación y diseño
que también se realizan en nuestra redac-
ción, hechos fáciles de comprobar en base
a las facturas existentes. Tras la detención
de Bittor y el secuestro de los materiales de
nuestro próximo número el Consejo de Re-
dacción de A.C. vemos un claro ataque ya
no sólo hacia nuestra revista sino hacia la
libertad de expresión y afirmamos que la
mano que se mueve tras todo esto es la
mano del PSOE, la mano del Estado que
ataca de una u otra forma a todo medio
Area Crítica
Página 7 · ver la página
... y afirmamos que
la mano que se mue-
ve tras todo esto es
la mano del PSOE, la
mano del Estado. >»
de información independiente que no co-
mulgue con las ruedas de molino que se
tragan sin rechistar los medios informativos
oficiales.
Dicho esto también queremos informar
del lanzamiento de una campaña para la
que recabamos el máximo apoyo popular
con objeto de conseguirla libertad de nues-
tro director y lograr la continuidad de la
revista. En el marco de esta campaña se
contempla la realización de un bono soli-
dario, el envío de telegramas, la celebra-
ción de diversos f vales y una campaña
masiva de suscripciones al AREA para lo
grar asegurar la continuidad de la revista y
como mejor manera de pararles el golpe a
los que hablan de nuestra «oscura financia-
ción» mientras están enmierdados hasta el
cuello en asuntos como el de FILESA, las
máquinas tragaperras y tantos otros,
Por ello llamamos atodos nuestros lec-
tores a participar de forma activa en la
defensa de nuestra/vuestra publicación
consiguiendo suscripciones, creando co-
mités de apoyo a la revista, organizando
charlas, festivales o cualquier otro tipo de
acto que contribuya a difundir tanto la re-
vista como el acoso a que desde las instan-
cias oficiales sele somete. No dejemos que
ganen esta pelea. No dejemos que nos
pongan un nuevo cerrojo.
REDACCION DE AREA CRITICA
ASFIXIAR AREA CRITICA
Todos sabéis las dificultades que supone económicamente sacar cada nuevo n* del
AREA. El Estado, la policía, los jueces, etc., también lo saben y no es casual que
aparte de los registros de nuestra redacción y del domicilio de nuestro director, de las
amenazas contra los colaboradores y del procesamiento de Victorino y de la propia
revista, la policía se llevara todo el dinero que encontró durante los registros.
Tanto a la revista, como a la familia de nuestro dire, esta actuación nos ha situado en
una posición muy delicada, precisamente, porque no tenemos ninguna financiación
ajena a nuestro propio trabajo, y cuando el fruto de éste nos es robado no tenemos
E otra opción para poder subsistir que el recurrir a la solidaridad.
Piensa que sacar AREA CRITICA nos cuesta 350.000 pts. mensuales, que del domici-
lio de Victorino la policía se llevó otras 350.000 pts., y que los viajes, abogados y
campaña de solidaridad requieren también mucho dinero. Sería triste que lo que no
pueden lograr mediante su propia legalidad lo consiguieran asfixiandonos económica-
mente.
En tus manos está que esto no sea así enviándonos tu colaboración económica bien
mediante cheque nominativo, bien mediante giro postal, o bien haciendo un ingreso en
alguna de las cuentas que a continuación señalamos:
A.P.1.0.D.: Banco Exterior de España, Oficina 140, n* cuenta: 3021468A
Victorino Diéguez Guerra: Banco Exterior de España, Oficina 140, n* cuenta: 3021435H
Página 8 · ver la página
CARTA DESDE LA CARCEL
Victor Diéguez
Director de Area Crítica
(actualmente encarcelado)
El Area es ahora mismo la
única revista de su estilo -progre-
sista, democrática, plural y abier-
ta- que subsiste en nuestro país. A
pesar de su corta tirada y difusión
es una plataforma única en su es-
pecie con capacidad suficiente
para llevar a casi todo el Estado
informaciones populares objeti-
vas, opiniones progresistas dife-
rentes y, en definitiva, todo un
cúmulo de ideas y noticias que no
tienen cabida en ningún otro lu-
gar. En el Area llevamos una acti-
vidad desenfrenada. Como sabéis
un equipo de alrededor de 30
personas en todo el Estado espa-
ñol, trabajamos de forma volunta-
ria para que cada número salga a
la calle. Ninguna empresa o insti-
tución nos financia, ni lo espera-
mos. Sólo las aportaciones de dis-
8
Carabanchel, 8 de noviembre de 1992
Hoy tras una larga peripecia que
comenzó hace poco más de una
semana he entrado nuevamente
en la cárcel de Carabanchel.
¿La razón? Es muy sencilla:
mi forma de pensar, mi ideología
comunista y el trabajo que vengo
realizando junto con otros
compañeros en el AREA CRITICA.
tintos colaboradores, las suscrip-
ciones y ventas de la revista, y los
trabajos de edición eimprenta que
hacemos paraotros colectivosnos
permite sacar a la calle cada nú-
mero. Además pensamos que esto
no podría ser de otro modo.
A pesar de las dificultades,
cada dos meses más o menos, un
nuevo número ha estado en la
calle cada vez con más y mejores
contenidos y con más calidad.
Frutotodo ello delestupendo equi-
po que confecciona el Area.
Hasta ahora no hemos sido
«excesivamente» peligrosos, pero
mejorando y creciendo comenzá-
bamosa serlo y alguien a pensado
que era el momento de dar el
cerrojazo.
Mi peripecia comenzó hace
más de dos meses cuando logra-
mos un contacto con militantes
del PCE(r) para poder realizar
una entrevista política con Ma-
nuel Pérez Martínez (Camarada
Arenas) Secretario General del
PCE(n).
El día 30 de octubre, median-
te los contactos establecidos, lo-
gré contactar en París con mili-
tantes clandestinos del PCE(0);
después de 3 días de dar vueltas y
más vueltas, de controles de se-
guridad y más controles, el do-
mingo día 1 por la tarde pude
realizar una entrevista con Are-
nas. Una entrevista que, con una
duración de dos horas y media,
puedo decir -modestia aparte- que
es la mejor que conozco de este
viejo militante comunista. Para
ilustrar la entrevista me fueron
entregadas 9 fotos en color.
Area Crítica
Página 9 · ver la página
Tras celebrar la entrevista, y
por seguridad, aún permanecí un
día más en París, con otra persona
que me pidió la entrega a varios
familiares de militantes del
PCE(p de varias cartas de carác-
ter personal y varios juguetes y
regalos para estas mismas fami-
lias, También se me pidió si podía
reimprimir dos libros completa-
mentelegales escritos porlospre-
sos del PCE(r) y GRAPO que se
encontraban agotados: Historia
del :PCE(r) y los GRAPO y
Crónicas de Herrera de la Man-
cha. Atalefecto seme entregó un
millón de ptas., que es el coste de
estos libros en imprenta.
Con todo ello el lunes inicié el
viaje de regreso cargando ade-
más con varios folletos del PCE (1)
titulados «En defensa del Comu-
nismo», recopilación de artículos
de Arenas sobre la falsamente
denominada «crisis del socialis-
mo».
Por la mañana a las 7,15 pasé
la frontera de Irún en un taxi que
debía llevarme desde la estación
del tren hasta el autobús que sal-
dría poco después hasta Bilbao.
El guardia se debió escamar
con algo y comprobó por teléfono
los datos del pasaporte, aparecien-
do mis antecedentes. Acto segui-
do quedé retenido con el objeto
de hacer un registro de mis perte-
nencias, el cual proceden a hacer-
lo dos Guardias Civiles. Se sor-
prenden con los folletos, se esca-
man con los sobres cerrados de
las cartas, y se les ponen los ojos
como platos cuando leen el cues-
tionario de la entrevista.
Vienen dosfuncionarios depo-
licía de paisano y revisan el mate-
rial. Les resultaron sospechosas
dos revistas francesas que llevo
deinformática con sus correspon-
N245
dientes diskettes. Les pareció sos-
pechosísimo un sobre con fotos y
dibujos recortados de revistas y
cuyo fin era ilustrar el Area Críti-
ca.
Me llevaron a la comisaría de
Irún «retenido» en base a la Ley
Corcuera. Allí se me comunica
poco después mi detención, mis
«derechos» e incomunicación.
El trato de la policía fue co-
rrecto durante los 3 días que estu-
ve incomunicado. Aún así, en los
interrogatorios intentaron por to-
dos los medios saber sobre el pa-
radero de Arenas y detalles sobre
la forma en que tuvo lugar la en-
trevista, a pesar de que, según
reconocían, no existe ninguna
requisitoria contra él. En base al
secreto profesional me negué a
ran.
Como anécdotas, puedo seña-
lar que la misma noche de mi
detención, aparecieron dos poli-
cías «expertos» en estos casos y
que tenían información detallada
sobre mis «actividades de estos
últimos años». Esas actividades
vosotros ya las conocéis y están
ligadas al Area Crítica, Tenían un
especial empeño en que recono-
ciera una inexistente vinculación
orgánica con el PCE(r). Me en-
contraron una agenda de bolsillo
de esas Casio que tienen una cla-
ve de acceso. Me negué a darles
la clave pues en ella sólo existían
los teléfonos de relaciones perso-
nales, de colaboradores de la re-
vista y de distintas empresas con
las que nos relacionamos por
Hasta ahora no hemos sido
«excesivamente» peligrosos, pero
mejorando y creciendo
comenzábamos a serlo y alguien
ha pensado que era el momento de
dar el cerrojazo...
responderles, adoptando además
la postura de no contestar a sus
preguntas ni hacer ninguna de-
claración hasta que estuviera ante
el Juez, como protesta por lainco-
municación, a mi entender arbi-
traria e injusta. Para mi familia, el
día que me detuvieron -que era
cuando me esperaban-, desapare-
cí. Pasaron tres días preocupados
sin saber qué había sido de mí. Y
cualquier cosa podía haberme
sucedido sin que ellos lo supie-
nuestra actividad profesional. No
estaba dispuesto a que molesta-
ran a ninguna de estas personas
simplemente porque tienen algu-
na vinculación conmigo. Llama-
ron a los fabricantes japoneses y
estos les dieron el sistema para
saltarse la clave y acceder a los
teléfonos. ¡Vaya una seguridad la
de las agendas Casio, y que poca
ética profesional la de sus fabri-
cantes!
Tanto en los interrogatorios
g
Página 10 · ver la página
Nuestro director, Victor (a la derecha de la foto), realizando una entrevista en nuestra redacción.
de la policía como en los del fiscal
que me interrogó ante el Juez, el
mayor empeño era tratar de vin-
cularme orgánicamente con el
PCE(o) y la de buscar financiacio-
nes extrañas de la revista.
A mi entender hay dos inten-
cionesentodo este proceso y pien-
so que en ellas se va a centrar la
Audiencia Nacional.
Uno: Quitarme a mí de enme-
dio considerando que sin mi «el
Area Crítica ya no va a poder salir,
seguro», tal como me aseveraron
en la comisaría. Para ello se me va
aintentar «criminalizar» junto con
el PCE(D), tratando de vincular-
me orgánicamente con este parti-
do político cuyo único delito es la
propaganda y organización en
base a su ideario comunista.
Dos: Quitar de enmedio al
Area Crítica. Tratando de demos-
trar que está financiado por el
PCE(r), cosa incierta.
En definitiva, lo que está en
cuestión son la libertad de asocia-
ción y la libertad de expresión.
Dos derechos asumidos por la
Constitución pero siempre que
no estén enfrentados con los inte-
reses y valores del sistema capita-
lista en el que vivimos.
Se me va a procesar y ajuzgar
10
simbolizando estos dos derechos,
ejercidos desde una óptica popu-
lar y de izquierda, y en mi situa-
ción de prisión tengo pocas posi-
bilidades para la defensa. En pri-
sión lo único que puedo hacer es
opinar, decir lo que pienso y de-
fender la verdad; por lo demás
tengo las manos atadas. Sólo vo-
sotros lectores y colaboradores
podéis dar la batalla real prepa-
rando la defensa para el día del
juicio y denunciando la detención,
el secuestro de la revista y todo lo
que hay detrás. La cuestión de la
financiación, ahora que han limi-
tado nuestras posibilidades de
realizar trabajos comerciales -en
gran medida era yo quien los ha-
cía-, la tendremos que resolver
entre todos. Por descontado que
toda ayuda que se preste serápoca
teniendo en cuenta que la policía
arrasó la redacción de la revista
llevándose entre otras cosas toda
la documentación económica, li-
bros, facturas, recursos, etc, Tam-
bién se llevaron todos los diske-
ttes de ordenador, el poco dinero
que teníamos y secuestraron la
revista que estaba a punto de sa-
lir. Pero todo esto lo contarán los
propios compañeros que vivieron
esa situación, así como el asalto
compañera y S
sin ningún dinero, aparte de lle-
varse también multitud de docu-
mentos personales.
La batalla es vuestra y pensad
que va a ser larga y dura. Hasta el
día del juicio pueden pasar hasta
cuatro años. ¿Estáis dispuestos a
aguantar haciendo un esfuerzo?
Mi propio futuro y sobre todo el
delarevista depende de vosotros.
Desde aquí quiero animaros a
formar Comités de Solidaridad en
cada lugar en el que haya un lec-
tor de la revista. Comités abiertos
y amplios que sean un reflejo del
espíritu de la propia revista, que
den a conocer por los medios en
que sea posible la situación y que
sean capaces de reproducirse, de
ganar más apoyos para esta causa
que, pensamos, no es sólo lanues-
tra.
Repartid la revista, dársela a
conocer a quien aún no la conoce,
hacer charlas con los miembros
de la redacción del Area Crítica,
hacer comunicados, acumular
fuerzas para el día en que el juicio
se celebre.
Recordad que no es sufi-
ciente con lamentarse por las
cosas que nos echan abajo;
hoy como siempre hay que
luchar para que sigan en pie y
hacerlas crecer. Esa es res-
ponsabilidad de cada uno de
nosotros.
Sé que puedo contar con to-
dosvosotros y, sabéis que en cual-
quier circunstancia, siempre po-
dréis contar conmigo.
Un fuerte abrazo para todos y
adelante.
Hasta siempre...
Victorino Diéguez Guerra
Director de Area Crítica
Area Crítica
Página 11 · ver la página
Bittor Diéguez Guerra, Director de AREA CRITI-
CA, fue detenido el día 3 de noviembre (lo que se supo
48 horas después) cuando regresaba de Francia tras
haber realizado una entrevista, con destino a ser publi-
cada en esta revista, al Secretario General del Partido
Comunista de España (reconstituído) que, como se sabe,
está declarado ilegal siendo, por tanto, sus militantes
perseguidos policialmente y condenados judicialmente
por sus actividades clandestinas y difusión de susideales
comunistas.
Como sea que esta revista se declara abiertamente
de izquierda consecuente, creyó oportuno ofrecer a sus
lectores las opiniones de quienes no tienen ninguna
posibilidad de hacerse escuchar por los «canales habi-
tuales». No estamos por la tarea de pelear -como cual-
quier otra revista intercambiable- en el mercado de los
medios de comunicación a tortazo limpio por hacerse
con una gran «exclusiva» o lanzar ese reportaje «inédi-
to» o destapar el último «escándalo». No: sencillamen-
te, el sabernos una excepción fuera de la regla general
del mercado e industria informativos, hace que la mayor
parte de los materiales que hacemos, recibimos y publi-
camos sean, en sí mismos, una exclusiva. Y no tanto por
lo inusual o por su «rareza» como, insistimos, su excep-
cionalidad, es decir, por publicar aquello que la mayoría
que los medios destinan al cesto de los papeles o a la
«papelera» del Macintosh. No queremos entrar en esa
«competencia incompetente»: simplemente tratamos de
dar voz y eco a quienes no pueden expresarse por otros
cauces o, silo hacen, son tergiversados y distorsionados.
A.esoiba Bittor como periodista profesional comprome-
tido con causas progresistas: no a la «caza» de una
exclusiva, sino a dar voz alos proscritos. Que luego ello
se convierta en exclusiva no es tanto asunto nuestro
como del interés de los lectores ávidos de leer y conocer
otras informaciones «fuera de lo normal». Sepa, sin
embargo, el lector que, lo mismo que a nosotros, tam-
bién a él se le ha sustraído policialmente el derecho a la
información, sin contar o, mejor dicho, contando prime-
rísimamente, con la detención del Director de esta
revista, de este área.
AREA CRITICA se puso en contacto con Francisca
Villalba, corajuda mujer y una de los abogados de
nuestro Dr., a quien realizamos una breve entrevista.
AREA CRITICA: En primer lugar, ¿cuál es el moti-
vo de la detención de Bittor?
F. Villalba: Motivo no hay que lo justifique a no ser
que, lo que para cualquier periodista y profesional
podría suponer un logro y un «éxito profesional»
conseguir una entrevista personal con Manuel Pérez
Martínez, secretario general del PCE(r), y de hecho
varias publicaciones andaban detrás de ello, para
Bittor, sin embargo, constituía un delito.
A.C.: Concretamente, ¿de qué ha sido acusado el Dr.
de AREA CRITICA?
F. V.: Buena pregunta. Todavía no sabemos de qué
UA UI Wa al TR ART UE NINA ELIANA SIC AN 37100 1 2 EJ MM!
se le acusa ya que el Fiscal aún no ha formulado
escrito de acusación. De lo que sí tengo conoci-
miento es acerca de que la policía le ha manifestado
que «mientras él esté en la cárcel, la revista no
sale», lo que, evidentemente, no admite otra inter-
pretación que ser el máximo ataque y mayor expo-
nente de la violación del derecho a la libertad de
expresión que ampara -dicen- la Constitución. Y
ello saltándose cualquier barrera de no importa qué
tipo. De este modo, la Policía ha emitido un informe
totalmente subjetivo, arbitrario y tendencioso expo-
niendo que la revista se subvenciona con fondos del
PCE(1) y de los GRAPO, lo cual es absolutamente
falso e incierto puesto que, a la vista de las pruebas
aportadas, su financiación se consigue por medio de
suscripciones de los lectores, venta de la revista, así
como de aportaciones voluntarias de los socios y
trabajos de autoedición y diseño que la propia
revista realiza.
A.C.: ¿La Policía ha encontrado material ilegal en
los registros efectuados, tanto en la Redacción como
en su vivienda particular, como para imputarle
algún delito?
F. V.: En absoluto. En dichos registros, por el
contrario, requisaron diversos materiales como por
ejemplo libros ya editados con depósito legal, vi-
deos, fotografías y diapositivas de reportajes, cintas
de cassette y diskettes con programas de ordenador,
agendas de teléfonos profesionales y personales,
facturas de clientes así como el «removible» del
ordenador en donde se encontraba listo y maqueta-
do el próximo número doble de la revista que estaba
a punto de salir. De todo esto se ha solicitado su
devolución.
A.C.: ¿Y qué os han devuelto?
F. V.: Bien, el juez ha visto y entendido que todos
esos materiales no son de interés «delictivo» por lo
que ha decidido y dictaminado devolverlos a sus
legítimos propietarios, aunque todavía no hemos
visto nada de nada.
A.C.: Nosotros tampoco y por eso andamos reha-
ciendo la revista a ver si sale...
F. V.: Es muy importante que salga el próximo
número. Hay que pensar que todo este montaje
quedaría resuelto cuanto antes desde el momento en
que la revista continúe su publicación y andadura
«normal», apesar de que en el registro del domicilio
particular se han llevado parte del dinero que estaba
destinado al siguiente número de A.C.
A.C.: Para acabar, Paca, ¿qué noticias tienes sobre
muestras de solidaridad?
F. V.: En las diligencias se encuentran cientos de
telegramas de todo el Estado, así como del extran-
jero, manifestando que también son colaboradores
y suscriptores y lectores de AREA CRITICA, ade-
más de mil y pico firmas que hemos aportado
solicitando la libertad de Bittor.
Página 12 · ver la página
YI]
Ia
¡AD FANIA 11 10h!
¡LIBERTAD DE EXPRESION!
No es fácil describir los sentimientos que se
entrecruzan en el interior de cada uno de nosotros
cuando tras abrir la puerta de la redacción no
vemos a Bittor sentado frente al «Macintosh»
como cada mañana y no escuchamos tampoco sus
toses tabáquicas ni su cotidiano «morro» pidiendo
que le invitásemos a un café que al final (para
morro el nuestro, ¿eh Bittor?) siempre acababa
pagando él.
Tristeza, impotencia, rabia... muchas cosas
vinculadas a esa estrecha relación mantenida con
él desde que en 1989 saliera de la cárcel y se
incorporara a la redacción de AREA CRITICA.
Hlusiones ante el número nuevo, ante los nuevos
colaboradores, ante las noticias y denuncias que
cada vez más nos llegan desde los diferentes
puntos dela geografía del Estado, ante los avances
y las mejoras que, producto de una mayor práctica,
van mejorando la calidad de nuestra revista en
todos los sentidos y, sobre todo, orgullo e ilusión
ante el hecho de que atrancas y barrancas venimos
número anúmero respondiendo a nuestro compro-
miso de ofrecer cada dos meses una versión-visión
del mundo, de la sociedad, de la vida, diferente a
la de los medios oficiales de comunicación. Como
bien decía un cartel aparecido hace meses en el
Casco Viejo ellos (el Poder, el Capital, el Sistema)
dando su versión, nosotros -desde una óptica de
izquierdas, de clase- dando lo que ellos consideran
- ¿que duda cabe?- subversión.
Y esa, la subversión que según ellos ofrece-
mos desde AREA CRÍTICA, es la razón última
de la detención de Bittor cuando volvía de hacerle
una entrevista con vistas a ser publicada en el
próximo número del AREA al dirigente del PCE(),
Manuel Pérez Martínez (el «Camarada Arenas»).
Tras la detención de Bittor también fue registrada
porla policía nuestra Redacción en Bilbo de donde
nos fue sustraído el «diskette» o «removible» que
contenía la práctica totalidad de los trabajos que
iban a ser publicados en nuestro N* 45 (que iba a
salir a mediados de este mes de Noviembre), un
número en el que tanto Bittor como todos los que
hacemos esta revista hemos puesto toda nuestra
ilusión y capacidad de trabajo, un número en el
que se ven reflejados los problemas laborales de
los trabajadores de SNIACE de Torrelavega, los
problemas de los trabajadores del campo, un am-
plio reportaje sobre la realidad peruana, un texto
de debate de la organización turca DEV SOL, las
columnas y secciones habituales..., en fin, un
número más de lo que es el AREA CRITICA que
con esta operación policial demorará su salida..,
¿hasta cuando?
Los motivos del registro de nuestra revista y
de la sustracción de estos materiales no son otros
mas que -según nos comunicó la abogada encar-
gada de la defensa de Bittor-la suposición policial
de que el AREA CRÍTICA se financia con dinero
de «oscura procedencia». Tal suposición no hace
sino certificarlafalta de celo profesional de «nues-
tros» guardianes de la ley que si estuviesen más
«al loro»notendríanninguna dificultad para saber
que nuestra revista se financia exclusivamente en
base a suscripciones, aportaciones legales y traba-
jos de maquetación y diseño que también se reali-
zan en nuestra redacción, hechos fáciles de com-
probar, siempre que se desee, en base alas facturas
existentes. Esto rebate de plano la primera acusa”
ción. Realmente, conrespecto ala «oscura» finan-
ciación, este es un tema que desde el AREA
venimos señalando insistentemente desde hace
mucho tiempo, financiación oscura y multimillo-
naria por cierto del P»SO»E, del PP, del PNV... Se
ve que quienes se financian tan claramente de
formatan oscura tratan de quitar de enmedio auna
publicación sin mordaza como el AREA CRITI-
CA.
En cuanto a la segunda, el hecho de haber
mantenido una entrevista con el «Camarada Are-
nas», no hace falta sino decir que medios informa-
tivos tan poco «sospechosos» como ABC, IN-
TERVIU, TELE 5 y otras también han publicado
entrevistas con este hombre sin haberse visto
envueltas en persecución alguna,
Desde el Consejo de Redacción del AREA
terminamos diciendo que el N* 45 de AREA
CRÍTICA sufrirá sin duda una cierta demora y
también algunas variaciones, Á nuestro pesar una
parte importante del protagonismo residirá en la
figura de nuestro Director, Bittor Diéguez, y en
estos hechos que denunciamos. Y declaramos que
pese a quien pese el AREA, como Cuba, va.
Ahí les duele,
CONSEJO DE REDACCION, COLABORA-
DORES Y LECTORES DEL«AREA CRITICA»
Página 13 · ver la página
O erBrgBrE E ———K—K———
SOLIDARIDAD
Han sido multitud las muestras de solidaridad
que, durante estas semanas -posteriores a la
detención de Bittor-, han llegado a nuestra
redacción. Así mismo tenemos constancia de
que a la Audiencia Nacional han llegado
centenares y centenares de telegramas de
multitud de amigos, y en distintos lugares se
han recogido varios miles de firmas pidiendo la
libertad de Bittor y solidarizándose con AC.
Aquí hemos querido publicar una pequeña.
selección de las muestras de solidaridad que
han llegado a nuestra redacción.
PUERTO Il, 6 de noviembre
de 1.992
Ayer por la noche, escuchan-
do la radio, me enteré de que hace
dos días detuvieron al compañe-
ro Victorino.
Entiendo que esta detención,
no es más que uno de los muchos
intentos de este sistema por ce-
rrar Area Critica, concretado en
la persona del Director, ya que
anteriores trabas a la revista no
cosecharon frutos.
Nada pueden ni podrán contra
la dedicación desinteresada de
todos vosotros, pese a esta agre-
sión a la libertad de expresión
Area Critica es necesaria para el
pueblo español trabajador, de ahí
que os mande un caluroso saludo
y Os desee ANIMOS, AMOR y
FUERZA para continuar sacan-
do la revista. Y cuando podáis
darle al compañero un entrañable
abrazo.
ANIMOS Y ADELANTE.
SOIS NECESARIOS
Moreno
Cádiz a 18 de Noviembre de 1.992
Queridos compañeros:
Quisiéramos desde aquí, da-
ros ánimos en momentos difíci-
les como los de ahora, pero sabe-
mos que siempre son difíciles.
Estos «chuflas» como se dice
en mi tierra, saben que es laúnica
alternativa que tiene el pueblo, y
no dejan ni respirar claro...
Bueno ya sabéis ánimos y
pálante que no nos quiten la re-
vista...
Como suscriptor del Area me
solidarizo con Bittor y todos los
que hacéis posible ese espacio de
libertad. Animo y adelante.
Recibid nuestra solidaridad en
estos momentos difíciles, liber-
tad para Victorino Diéguez, Jun-
tos por la libertad de expresión.
Comité de empresa de Ediciones Zeta.
Un saludo a los compañeros
de Area Crítica, por su gran es-
fuerzo y resistencia en sacar ade-
lante la revista, pese a que este
estado se pavonea de tener «li-
bertad de expresión», y mete en
la cárcel a los directores de las
revistas que denuncian los chan-
chullos y mafias estatales. Un
abrazo
F.G.
Murcia, 8-XII-92
¿Qué tal, huerfanitos? La de-
tención de Bittor nos afecta a
todos, a todos nos han robado la
libertad de expresión, y es una
clara muestra de la libertad con-
dicional a que nos somete el régi-
men capitalista, Pero recordad el
mito de la Hidra: le cortaban una
cabeza y otra le salía al instante,
así que ¡que tengamos pronto
en nuestras manos el «Area
Crítica»!
Un abrazo con ¡Amor y fuer-
za!
¡VENCEREMOS!
Juan G. y Fernando F.
Valencia, 18 de noviembre
1992
Ante el conocimiento de la
detención del compañero Bittor
Diéguez y posterior asalto, por
parte de la policía, de vuestra
redacción y el secuestro del ma-
terial para el próximo número de
Area Crítica.
Queremos declarar nuestra
indignación y repulsa por estas
acciones. Acciones que son un
grave atentado a la libertad de
expresión y que evidencian las
verdaderas intenciones de leyes
represivas como la Ley Corcue-
ra.
Os enviamos nuestra solidari-
dad y os animamos a seguir ade-
lante con vuestra Area Crítica.
Demandamos la Libertad del
compañero Bittor Diéguez.
Salut i Endavant
CEDSALA
(Centre de Documentació i
Solidaritat amb América Llatina
i Africa)
N* 45
13
Página 14 · ver la página
JFTXBPE DEL GAZTEBXE”
DE BAP
Fotos: Marcelo y Redacción
CERRADO A CAL Y CANTO
| El pasado día 10 de noviembre el alcalde de Bil-
bao, el peneuvista Josu Ortuondo, daba orden de
cerrar el Gaztetxe (Casa de la Juventud) de esa
capital así como el tapiado de su fachada (una
antigua Caja de Ahorros vacía y en estado
semirruinoso, sita en el Casco Viejo bilbaino, que
los jóvenes okuparon y adecentaron en abril de
1.986). Las medidas del cierre fueron acompaña-
das de un gran despliegue policial integrado por
uniformados municipales especiales, policía na-
cional y ertzainas que mantuvieron ocupado (aho-
ra sin «k») el casco viejo por varios días. Frente a
esto, el domingo 29, se celebró una manifestación
| en Bilbao convocada por la Gazte Asamblada
(Asamblea Juvenil) y otros grupos que congregó a
| miles de jóvenes en su mayoría, denunciando el
cierre y reclamando la devolución de los equipos y Un momento de la masiva manifestación
valiosos materiales, etc. que les fueron incautados.
Desde un principio su Asamblea -órgano supremo
de decisión- se planteó organizar y programar una
serie de actividades culturales -o, mejor dicho,
contraculturales- y marcarse unos objetivos en
base al trabajo diario. Todo ello autogestionado y
autofinanciado. Justamente porque esta alternati-
vaiba cuajando y escapando del control municipal,
el Hay-Untamiento decide txapar el Gaztetxe a
cal y canto y condenar a los jóvenes a eso que
| hipócritamente dicen lamentar: a estar otra vez
| todo el puto día de pringao en la calle y, apoder ser,
arruinarse con picos y drogas duras (taxativamente
prohibidas en el Gaztetxe).
| Quienes parecen estorbar son la peña con alterna-
tivas diferentes que no sólo no se integran en el
sistema sino que le hacen ascos.
Sentada junto al Arenal bilbaino
14 Area Crítica
Página 15 · ver la página
ria
is monet:
DE LA
laastric
A
CRISIS
LA QUIEBRA
Aún cuando el
cataclismo econó:
sólo ha dado su
primera sacudida, ya
nos aseguran que se |
ata de la peor
desde aquella otra
famosa de 1929, la
que dio lugar a la
«gran depresión». Si
en pleno auge
económico en la
etapa 1986-1991 el
gobierno procedió a
Una reconversión
despiadada y
salvaje, es
imprevisible lo que
pueda planear
ahora, cuando las
perspectivas internas
e internacionales son |
de lo más sombrías.
Desde 1986 no firmaban pactos
socialeslos sindicatos y ha bastado el
asomo de la quiebra para que se olvi-
den de la huelga general que habían
anunciado. Les hafaltado tiempo para
crear una «mesa de negociación per-
manente» con la patronal. Durante
los años de vacas gordas tanto la
CEOE como el gobierno les dieron la
espalda porque no los necesitaban;
ahora no ha hecho falta que los lla-
men: se han presentado voluntarios,
como los legionarios, para sacar el
capital de la bancarrota y echar nue-
vas cargas sobre las espaldas de la
clase trabajadora: elevación de los
impuestos, congelación de salarios y
N* 45
Jorge Gómez
otro medio millón más de parados.
De modo que ya sabemos lo que
los sindicatos ofrecen: lo que llaman
«sacrificios», es decir, más miseria
de la que soportamos; pero es impo-
sible de justificar para los sindicatos
qué es lo que pueden recibir a cam-
bio. Si no ofrecieron nada en la etapa
de «auge», ni siquiera querían nego-
ciar, ¿qué van a regalar ahora, cuan-
do no tienen nada que ofrecer? A los
sindicatos sólo les queda el triste
papel de demagogos profesionales,
el mismo que vienen desempeñando
desde siempre en apoyo del capital,
de la explotación y del paro.
No hay nada que negociar por-
que lo que está en juego es el ser o no
ser del capitalismo. No se trata de
una simple crisis; tampoco ha co-
menzado ahora y no afecta única-
mente a las monedas y al sistema
financiero, sino a todo el capitalismo
internacional. La quiebra seremonta
a finales de los años sesenta y se
agudizó con la crisis del petróleo en
1973; tuvo un respiro a finales de los
ochenta porque aún entonces pudie-
ron ponerse de acuerdo las grandes
potencias y repartirse las esferas de
influencia y los mercados. Aún se
hablaba de aquellos años de Alema-
nia y Japón como «locomotoras» del
capitalismo internacional. Hoy esa
palabra ya no aparece: no hay loco-
motoras y, lo que es peor, no hay
3
Página 16 · ver la página
acuerdo sobre el p:
potencia debe desempeñar.
Si hay que señalar un punto de
inflexión en la ruptura de las hostili-
dades económicas, debe indicarse el
19 de octubre de 1987, cuando se
produjo el hundimiento de la bolsa
de Nueva York por el enfrentamiento
-verbal- entre el entonces secretario
del Tesoro norteamericano, James
Baker, y su homólogo alemán
Gerhard Stoltemberg.
Los síntomas son de desintegra-
ción. Ya nadie se acuerda de la famo-
sa Trilateral; ya nadie habla del G7,
el grupo de las siete mayores poten-
cias, que hace tiempo que no se re-
úne porqueno tienen nada en común
para hablar. Por contra, la «ronda
Uruguay» del GATT está completa-
mente paralizada desde hace muchos
meses y sin perspectiva de solución a
medio plazo. Sólo cabe esperar, en
consecuencia, un regreso a la época
de los años treinta: «dumping», subi-
das arancelarias, acuerdos preferen-
ciales, etc., lo que hace verosímil una
cruda guerra comercial y una fuerte
restricción del comercio internacio-
nal, de manera que la superproduc-
ción y el estrangulamiento delos mer-
cados promete resultar verdadera-
mente brutal.
La situación es, en consecuen-
cia, muy distinta a la de hace sólo
unos meses. El mundo ha cambiado
radicalmente en menos de tres años
y, pese a la desaparición del campo
o hay aquí
ningún país
que pueda
hacer sombra a Ale-
mania, pero eso es
precisamente lo que
da rienda suelta a
todas las desconfian- .
zas. Dinamarca votó
que no a Maastricht
por temor a la omni-
potencia alemana y el
mismo argumento ha
sido utilizado en el
referéndum francés.
16
socialista, la agudización de las con-
tradicciones interimperialistas no
solamente impide convenir una sali-
da de este atolladero sino que presa-
gia un enfrentamiento bélico entre
las grandes potencias imperialistas.
No solamente no hay recetas para
sobreponerse a la quiebra: la mera
posibilidad de ralentizarla o retardar-
la está lejos ahora mismo.
Hoy sigue imperando la ley del
desarrollo desigual de los países ca-
pitalistas. Las potencias capitalistas
se desarrollaron de forma muy dis-
tinta alo largo de toda la posguerra y
ahora la quiebra les ha sorprendido
en posiciones y niveles muy diferen-
tes. Así Gran Bretaña (y también paí-
ses menores como Italia o España)
se han gastado en septiembre más de
un billón de pesetas de sus reservas
para mantener su moneda y no sola-
mente no lo han conseguido, sino
que ha tenido que huir y alejarse -
todavía más- del sistema monetario
europeo.
Por contra Alemania ha salido
reforzada: sus reservas han crecido
espectacularmente y se ha permitido
el lujo de salir en apoyo del franco
francés. Mientras Estados Unidos
baja los tipos de interés para forzar
una reactivación imposible a costa
del dólar -que por momentos presen-
ta síntomas de hundimiento- Alema-
nia los sube para recaudar fondos
con los que sufragar los 130.000 mi-
llones de dólares anuales quele cues-
ta engullirse la RDA. Hemos pasado
de la «biltzkrieg» de 1939 a la
«geldkrieg» de 1992 pero ¿cuanto tar-
darán en volver de la guerra moneta-
ria a la guerra pura y dura?
No solamente queda claro que se
han dibujado tres áreas de influencia
dominadas por Estados Unidos, Ale-
mania y Japón sino que esas tres
áreas no forman bloques compactos
y sumisos al dictado de las grandes
potencias. En Extremo Oriente no
parece que Japón esté en condicio-
nes de dominar el auge de los «nue-
vos dragones» como Malasia, Corea
del sur, Indonesia, Tailandia, Taiwan,
Singapur y Hong Kong. En Japón se
viene experimentando una prolonga-
da crisis delos mercados bursátiles e
inmobiliarios, mientras el de Hong
Kong (que en 1997 pasará a formar
parte de China) creció el pasado año
un 55,5%; Malasia lleva cinco años
creciendo al 8% acumulativo anual y
es el principal exportador mundial de
microprocesadores y el tercero en
semiconductores. No son ya países
exportadores de materias primas,
textiles o baratijas a occidente: la
mitad de su comercio exterior se
encamina a otros países de la misma
zona y sus exportaciones se compo-
nen principalmente de productos ma-
nufacturados. Japón ve alzarse a im-
portantes competidores, se rearma
ya abiertamente y no ha dudado en
criticar públicamente la reciente visi-
ta del primer ministro surcoreano
Roo Tae Wo a China que presume
una próxima reunificación de las dos
Coreas, con la aparición de una nue-
va potencia a muy pocos kilómetros
de sus costas que el pasado año cre-
ció un 7,5%, bastante por encima de
Japón.
Lo mismo puede decirse de la
otra área de influencia, Europa, que
está también lejos de ser un oasis de
tranquilidad. No hay aquí ningún país
que pueda hacer sombra a Alemania,
pero eso es precisamente lo que da
rienda suelta a todas las desconfian-
zas. Dinamarca votó que no a Maas-
tricht en buena parte por temor a la
Area Crítica
Página 17 · ver la página
del famoso Tratado. Para unos había
que votar no porque dentro de la
Comunidad Europea se pierde sobe-
ranía en favor de Alemania; para los
otros había que votar sí porque era la
única forma de pararle los pies a Ale-
mania. El debate se reproduce ahora
en Gran Bretaña con las mismas divi-
siones pero agudizadas por el hundi-
miento de la libra, que achacan a la
política económica alemana de eleva-
dos tipos de interés. Las camarillas
gobernantes europeas vieron hace
poco cómo Alemania engullía a la
RDA sin ningún tipo de consulta
previa y yen ahora cómo, ade-
más, tienen que pagar la
factura por ello.
Cuando Maas-
tricht prometía la
desaparición defi-
nitiva de las vie-
jassoberaníasen
beneficio de la
Unión Europea,
cuando parecía
que se acababan
aquellos nacio-
nalismos que
habían costado
dos guerras
mundiales, re-
sulta que re-
gresan y, ade-
más, por la
puerta grande.
Europa -no hay
que olvidarlo- no
es sólo Maas-
tricht no la Comunidad que lleva su
nombre: Europa es también la EFTA
(Austria, Suecia, Finlandia, Suiza) y
por supuesto, la vieja Yugoeslavia
que se divide, la vieja Checoslova-
quia que se divide y la vieja URSS que
se divide una y otra vez. Y esas divi-
siones conllevan guerras y «limpie-
zas étnicas» que no se van a circuns-
cribir sólo a los rincones donde han
aparecido, sino que se extenderán -
sin duda alguna-como un reguero de
pólvora por todo el viejo continente.
De hecho se puede calificar de «lim-
pieza étnica» las agresiones de Ale-
mania contra los refugiados, los hun-
dimientos de las pateras en el Estre-
cho de Gibraltar y ¿cómo no? la rei-
vindicación de Major de una política
monetaria estrictamente británica. Al
N* 45
est d
nominación de origen», el «made
in...»
La clave está justamente en que
lo que se reparte y divide no son -
como antaño- los territorios colonia-
les. Hoy día Africa entera sólo aporta
un 2% de todo el comercio mundial.
Las antiguas áreas coloniales han
perdido todo el interés estratégico y
econó-
mico que tuvieron antaño, de modo
que lo que interesa repartir son pre-
cisamente los grandes bocados y,
sobre todo, la propia Europa, el cen-
tro político, económico y cultural más
importante del mundo.
Las contradicciones, pues, han
estallado en la misma Europa y los
proyectosideados en Maastrichtpara
superarlas (Unión Europea, sistema
monetario) han fracasado a pesar del
precario éxito obtenido en el referén-
dum francés. Que Delors plantee
como recambio la «Europa de dos
velocidades» no es más que una con-
firmación de la ley del desarrollo des-
igual bajo el capitalismo. Un sistema
monetario europeo limitado a Alema-
nia, Francia y los países del Benelux
no es mas que el reconocimiento de
YT y S
los demás países de la Comunidad
En una situación así no sólo carecen
de sentido los famosos «fondos de
cohesión» mendigados por Felipe
González para reducir distancias con
los países europeos más avanzados,
sino que se engendrará todo un Ter-
cer Mundo dentro de la misma Co-
munidad Europea. No solamente la
Comisión Europea -los «eurócratas»
de Delors- no tiene nada que decir
sino que también el Consejo intergu-
bernamental en el que participan to-
dos los Estados miembros de la Co-
munidad, veráreducida su importan-
cia en beneficio del método imperia-
lista de las consultas bilaterales, que
reaparecen (entrevistas Kohl-Mitte-
rrand, Mitterrand-Major) con un
Delors en el papel de convidado
de piedra.
El «miércoles negro»
delasfinanzas europeas
ha devuelto las cosas
a su sitio. Lenin ha-
bía escrito que las
uniones supranacio-
nales eran tempora-
les pornaturalezay,
más en concreto,
quelos Estados Uni-
dos de Europa eran
unaidea «reacciona-
ria o imposible». El
Mercado Común na-
ció de la Comunidad
Europea del Carbón
y del Acero como una
plataforma de sostén
económico de la OTAN cuando los
Estados Unidos dictaban la política
imperialista e impusieron a Europa
olvidar las rencillas para unirse en
contra delenemigo socialista del este.
Su objetivo fue también prevenir una
revolución que parecía inminente a
comienzos de los años cincuenta en
todo el mundo capitalista, pero sobre
todo en Europa occidental. Bajo el
paraguas de un mercado único, Ale-
mania consiguió lo que antes no ha-
bíalogrado conla «Wehrmacht»: con-
seguirla supremacía en Europa. Aho-
ra la conquista se ha vuelto contra
sus propios patrocinadores. Alema-
nia no tiene rival en el viejo continen-
te y es eso precisamente lo que siem-
bra la desconfianza entre los demás
«socios».
17
Página 18 · ver la página
PROSCRITOS
CORRUPCION Y
CRIMEN ORGANIZADO
Juan Manuel Obarieta
Antiguamente el Derecho consistía en un conjunto de
normas que regulaban las relaciones sociales, la vida y la
muerte, la propiedad, etc. De forma que se puede recons-
truir la historia de un pueblo partiendo de las normas por
las que se regía, Las leyes formaban parte de la «superes-
tructura» política de un Estado. Un cambio en la corre-
lación de fuerzas ocasionaba cambios legislativos inme-
diatos. Incluso, bajo el capitalismo premonopolista, en
Francia y España se modificaban las constituciones cada
diez años, y con ellas toda una serie de disposiciones
fundamentales.
Hoy la legislación no forma parte de la «superes-
tructura» política, sino de la ideología. Todo el Derecho
burgués aparece en una forma fetichista, o sea falsa; destila
hipocresía por todos sus poros; nos habla de «indepen-
dencia» de los jueces, de prohibición de la tortura, de la
tarea de «rehabilitación» de las cárceles, etc. Nada de
esto existe ni ha existido nunca, pero ¿qué otra cosa puede
afirmar? ¿Acaso podría decir que los jueces condenan al
dictado de una clase, de «su» clase? ¿Que los trabajadores
carecen de derechos? ¿O que las cárceles son centros de
exterminio? El Derecho burgués no puede decir otra cosa
que lo que dice, o sea falsedades.
Pero la legalidad no sólo se distancia de la realidad,
sino que procede a su ocultación. La verdad y la realidad
son también objeto de expropiación por las clases domi-
nantes, que sitúan en su lugar a los símbolos que ellos
mismos han creado, dominan y controlan.
En el ámbito criminal el principio de «igualdad
ante la ley» significa que todos pueden ser delincuentes
y víctimas del delito. Sin embargo, la corrupción proviene
precisamente de la inexistencia de igualdad y del funcio-
namiento de un conjunto de instituciones penales que
aseguran la represión contra la clase trabajadora, por un
lado, y la impunidad de la clase dominante, por el otro. La
corrupción, en consecuencia, no es un caso aislado de
disfuncionalidad, sino el modo de ser y funcionar del
sistema penal burgués. Como ha escrito el criminólogo
británico Frank Pearce, «la corrupción y la parcialidad
existentes dentro de la policía, los prejuicios de clase de los
Jueces y el empleo del hostigamiento, el terror y la violen-
cia, tanto de tipo legal como implícita contra los socialis-
tas, constituye una manifestación más exacta del funcio-
namiento del derecho en estas sociedades».
No obstante, es algo obvio y conocido hasta la
saciedad, que no explica determinados fenómenos recien-
tes de corrupción «de cuello blanco». Puede decirse,
sintéticamente, que si antes la corrupción estaba ligada a
la acumulación originaria de capital y a los problemas de
18
la revolución burguesa, actualmente la corrupción está
ligada al capitalismo monopolista de Estado bajo el que
vivimos.
El intervencionismo del Estado marca el fin del
capitalismo competitivo y autorregulado, que no necesi-
taba de injerencias extrañas al mercado para funcionar
automáticamente y expandirse de modo ilimitado y cre-
ciente. Un mercado autorregulado significa una sociedad
plural y abierta que resuelve de manera autónoma sus
propias fricciones a través de la competencia. Un mercado
intervenido por el Estado le confunde con la misma
sociedad y requiere de otros instrumentos: necesita adhe-
sión, legitimidad, consenso, pacto y acuerdo de «todos»
para funcionar.
El mercado capitalista, al que se califica míticamen-
te de «libre», está dominado por los sectores financieros
más fuertes y minuciosamente regulado por normas ad-
ministrativas, de modo que los capitalistas más débiles se
ven desplazados progresivamente y se refugian en el
mercado «negro» en el que escapan del control de los más
fuertes. «El capital -decía Marx- tan pronto como se ve
sujeto al control del estado en unos cuantos puntos de la
periferia social, se venga en los demás de un modo mucho
más desenfrenado». Pero finalmente uno y otro no com-
piten, sino que ambos se combinan y se prestan mutuo
apoyo, en tanto en cuanto el mercado «negro» se manten-
ga, a su vez, controlado, ilegalmente controlado podría
decirse. De este modo, unos y otros obtienen pingiies
beneficios y plusvalías.
La contraposición económica entre un mercado
«libre» y legalizado, y otro «negro» pude trasladarse al
plano político, al Estado mismo que, por un lado desplie-
ga una actividad legal y sometida a reglas, mientras por el
otro desarrolla el crimen organizado, el terrorismo de
Estado, lo que Felipe González llamó «desagiies» y otros
«cloacas». Ambas esferas tampoco se contraponen sino
que se complementan perfectamente: por un lado los
presupuestos generales del Estado y por el otro los fondos
reservados; por un lado la portavoz del gobierno y por el
otro los secretos oficiales y las materias reservadas. Si en
Estados Unidos se calcula que un 15% del presupuesto de
los partidos políticos para las campañas electorales lo
pagan las distintas organizaciones criminales, en España
vamos sabiendo cómo se financian ilegalmente a través del
juego, la especulación inmobiliaria y los contratos fraudu-
lentos con el Estado.
Por tanto, hablar de crimen organizado es no decir
nada si al mismo tiempo no queda claro que se organiza
precisamente desde el Estado, que el «Estado de Derecho»
Area
Crítica
Página 19 · ver la página
_—
22 a
A OREPARADOS PARA HACER ELREA
y el crimen organizado son las dos caras de la misma
moneda. El capitalismo monopolista de Estado supone
una creciente regulación del mercado y es casi un princi-
pio universal que a mayor legislación mayor infracción de
la misma: cuanto más se legisla, más se aparta la realidad
de la legalidad, mayor es el volumen de capital que se
desplaza hacia el mercado «negro».
Identificar al Estado capitalista con el crimen orga-
nizado no puede, sin embargo, conducir a un simplismo,
a una ecuación que reduce uno a otro. Por el contrario,
significa que entre ambos existen contradicciones y coli-
siones de intereses, que pueden conducir a verdaderos
enfrentamientos bélicos, pero que tales contradicciones
no son antagónicas, sino que se desenvuelven en un
mismo marco de referencia. Para el Estado, dice Catanza-
ro, «los mafiosos son enemigos en su calidad de represen-
tantes de un poder rival, y aliados en la medida en que
contribuyen a mantener el orden».
No obstante también aquí la imagen que se ha
creado y la que más se utiliza es la inversa. La opinión más
difundida es la que se cree, por ejemplo, que Al Capone
tenía «comprados» y «sobornados» a los policías, jueces,
fiscales y políticos de Chicago en los años veinte, cuando
en realidad sucedía todo lo contrario: Al Capone, como
todo el hampa norteamericano, fue un instrumento de los
grandes capitalistas para transformar un sistema de mer-
cado competitivo en otro monopolista. No es en absoluto
casualidad que la mafia y el «New Deal» coincidan en el
tiempo y se planifiquen desde las mismas oficinas. Como
tampoco es coincidencia que la mafia actúe precisamente
en aquellos sectores económicos más competitivos y más
reacios a la monopolización (lavanderías, confección,
N%45
pa,
5 ECONÓMICO?
estibadores de Nueva York, etc.) por no entrar en la
otra faceta más conocida de los mafiosos: el asesina-
to de los dirigentes obreros, la disolución de mani-
festantes y reuniones sindicales, la organización del
esquirolaje, etc. La mafia no actuaba contra «todos»
los ciudadanos en general, ni en todos los sectores
económicos, de manera que no se conocen actua-
ciones suyas en la siderurgia o la química, por
ejemplo.
Desde sus mismos orígenes, en Italia el
hampa aparece vinculada con el Estado y los propie-
tarios rurales. Luego la mafia siciliana fue reorgani-
zada y reorganizada por el Ejército norteamericano
en la Segunda Guerra Mundial, cuando se preparó
el desembarco en aquella isla. Su objetivo era impe-
dir que los comunistas tomaran el poder tras la
liberación y situar como cargos públicos a los mafio-
sos. En esta función colabora Vito Genovese, gáns-
ter conocido y fascista apenas disimulado, de modo
que tras la guerra pudo regresar a Estados Unidos,
donde se le exculparon asesinatos que había come-
tido, reconociendo expresamente el Ejército en el
juicio «los servicios prestados a la nación». Lo
mismo puede decirse de Lucky Luciano, a quien el
gobierno agradeció también el esfuerzo bélico de la
Segunda Guerra Mundial en pleno juicio en 1954,
pese a haber sido el principal organizador de la importa-
ción de heroína a los Estados Unidos entre 1946 y 1957,
cuando fue relevado por el clan de los Greco. Hoy, según
Catanzaro, «la mafia se define con arreglo a varios
objetivos, que consisten esencialmente en la obtención de
posiciones de monopolio en el mercado económico y en el
plano político».
La mafia marsellesa tiene el mismo origen y el
mismo objetivo. Marsella era en los años cuarenta la
segunda ciudad, después de París, de Francia y tenía el
núcleo obrero más importante. La organización de la
mafia en la postguerra corrió a cargo también de los
Estados Unidos con vistas a las elecciones generales, en la
que el Partido Comunista aparecía como la primera fuerza
política. En Marsella se instalaron con total impunidad los
antiguos contrabandistas corsos, entre ellos los hermanos
Guerini, que comenzaron a organizar el transporte de
heroína a Estados Unidos a través de Cuba, la famosa
«French connection» .
El tráfico de drogas se inició en China en el siglo
pasado, costó una guerra que duró bastantes años, ya que
las autoridades locales querían mantener la prohibición,
mientras que los británicos pretendían legalizarla para
financiar la administración colonial. Lo mismo hicieron
los franceses en Indochina: sufragaban los gastos de su
aparato colonial con el dinero del narcotráfico, y de ahí
este método pasó al gobierno de Viet Nam del sur, que
hizo lo mismo. Cuando los norteamericanos sustituyeron
a los franceses en esa región difundieron la heroína por
todo el mundo. iS
19
Página 20 · ver la página
E ER
ENTRE EL GOLPISMO Y LA INSURRECCION
TEXTO: Angel Betancourt (Caracas)
FOTOS: Redacción
El mito de la Venezuela opulenta, enriquecida
por las décadas de «buenos negocios» con
el petróleo, se ha derrumbado y ha salido a
la luz que este «paraíso» no se diferencia en
nada esencial de las otras naciones
latinoamericanas, con sus millones de
hambrientos, hacinados, enfermos,
condenados a la ignorancia y marginados
de la cultura, sin sueños y con las ilusiones
quebradas.
Hubo ciertamente décadas de
buenos negocios que le sirvieron a la
burguesía venezolana para estabili-
zar su economía y sus instituciones, y
de paso atenuar las peores lacras de la
explotación capitalista cubriendo la
20
miseria con un manto piadoso de «mo-
dernismo», de «servicios sociales».
Pero terminado el «boom» petrolero
se desnudaría la fragilidad de su eco-
nomía, la dolarización de la misma, la
disparada inflación y las graves des-
igualdades sociales engendradas du-
rante décadas de despilfarro que con-
virtieron a la burguesía venezolana
en una de las más ricas del continente
y ala mayoría de la población en una
masa de indigentes.
La caída de los precios petrolí-
feros aparece en el vértice de la crisis,
pero noes menos cierto que la miseria
social generalizada tiene su causa más
inmediata en el empeño de los sucesi-
vos gobiernos de pagar puntualmente
la colosal deuda externa del país. Para
pagar esa enorme factura de la banca
imperialista se aniquiló el nivel de
vida más alto entre los países latinoa-
mericanos hasta llevarle a competir
con los de más bajo índice. Esto en
referencia por supuesto a las masas
Area Crítica
Página 21 · ver la página
populares y no a los estrechos círcu-
los donde sigue abundando la riqueza
como si nada hubiera pasado.
LA INSURRECCION DEL 89
Esa situación es la que produce
la gigantesca explosión social que se
da en Febrero del 89, que se salda con
varios miles de muertos y detenidos,
y que en su conjunto muestra como
falsa la idea de que este país no esta
maduro para la revolución, que aún el
capitalismo puede cumplir una mi-
sión progresiva. El levantamiento del
89 fue una insurrección directamente
anticapitalista pues se dió contra un
régimen democrático burgués y no
contra una dictadura: Venezuela dice
ya en esas fechas que es necesaria,
urgente, lá lucha en la perspectiva de
la destrucción del capitalismo y la
construcción del socialismo. Esa in-
surrección da un golpe demoledor -
incluso apesar de suespontaneísmo y
de su clara falta de dirección y pers-
pectivas de continuidad revoluciona-
ria- a la trampa burguesa de entregar
libertades formales y controladas a
cambio de que las masas se dejen
explotar sin poner en peligro lo esen-
cial del sistema de dominación.
A partir de la revuelta popular
del 27 de Febrero de 1989, el Estado
recurre a las armas para poder impo-
ner su política económica y su discur-
so. La represión llega hasta la tortura
y parece ser el único medio capaz de
sostener al gobierno ante la crítica
generalizada. En Venezuela se violan
los derechos humanos no solamente
porque no se proporciona a la mayo-
ría las posibilidades para que pueda
resolver sus necesidades básicas, sino
porque se castiga a inocentes, se mata
a adversarios y críticos del régimen,
se dispara a grupos de estudiantes,
maestros y trabajadores que se mani-
fiestan pacíficamente contra las im-
populares medidas económicas, se
reduce cada vez más la libertad de
prensa y por la vía de la aceptación o
de la complicidad se toleran hechos
de corrupción que obstaculizan cada
vez más el futuro de los miembros de
la comunidad. Las manifestaciones
se hacen cotidianas. Hay más de una
movilización por día en desaprobaci-
Ón a la política del gobierno. Como
consecuencia, en el último trimestre
de 1990 son asesinados más de quin-
N*45
ce estudiantes. Mueren diariamente
muchas personas, víctimas de la vio-
lencia propia de las grandes ciudades
en crisis, pero, peor aún, víctimas de
la acción de los Cuerpos de Seguri-
dad del Estado a quienes tiene que
recurrir el gobierno para mantenerse
en el poder.
LASINTENTONAS MILITARES
Tres años después de aquel Fe-
brero insurreccional -tiempo en el
que la galopante crisis social y políti-
ca existente en el país lejos de atenu-
arse continúo profundizándose- Ve-
nezuela se vería de nuevo sorprendi-
da por acontecimientos que la lleva-
rían de nuevo a ser objeto de la aten-
ción mundial: en Febrero de este año
el comandante Hugo Chávez y un
grupo de oficiales y suboficiales del
ejercito venezolano integrados en el
«Movimiento Bolivariano Revolu-
cionario» protagonizan un intento de
golpe de estado que fracasa en pocas
horas. Como consecuencia más di-
recta de éste se da la suspensión de las
garantías constitucionales. Esto sig-
nifica en Venezuela «sálvese quien
pueda». Quedan legalizados los
allanamientos, los interrogatorios y
en casos la muerte. Ahora el Gobier-
no puede atacar a sus adversarios sin
cortapisa ninguna. Como siempre
ciertas personalidades serán respeta-
das para guardar las apariencias, pero
sólo algunas. Entre otras acciones el
gobierno comienza porel allanamien-
to de la Universidad de Carabobo
(Valencia) para detener a estudiantes
y destruir las instalaciones. Las líneas
de comunicación estánintervenidas y
no se sabe cuantas personas han sido
detenidas, maltratadas o aisladas. A
partir de ese 4 de Febrero pasado el
país esta bajo los efectos de la inten-
tona del golpe de estado. El cuestio-
namiento de una política cuyo mode-
lo se agota plantea el fin de la farsa de
ese proyecto de democracia. La co-
lectividad comienza a actuar contra
un gobierno que no refleja sus intere-
ses, ideales y necesidades.
Sin embargo con la derrota de
éste primer intento no se cierra la
crisis venezolana: el pasado mes de
Octubre se da un nuevo intento gol-
pista, más amplio aún que el primero,
que llega a tomar varios centros neu-
rálgicos del país y a bombardear la
residencia presidencial. Esta nueva
intentona es también derrotada pero
sin embargo, al igual que ocurriera
con la anterior, eso no significa el
amainamiento de la crisis política en
Venezuela.
Las valoraciones habidas desde
la izquierda, aparte de escasas y cier-
tamente tímidas, no reflejan sino la
nada novedosa incapacidad de ésta,
tanto analítica como práctica. Sinem-
bargo hay algunos elementos intere-
santes que pueden ofrecer un punto
de partida para comenzar aanalizar el
embrollado «panorama golpista» ve-
nezolano:
-Los sublevados no dieron a
conocer un programa claro ni en
Zl
Página 22 · ver la página
Febrero ni ahora. Hablaban de ge-
neralidades como «moralizar el
país», «luchar contra la corrup-
ción», etc... -discurso que, por otra
parte, es habitual en muchos de
los golpes latinoamericanos sin
que ello implique nada progresis-
ta en una práctica posterior, una
vez conseguido el poder- pero sus
planteamientos, las líneas de go-
bierno, al igual que las alusiones a
la implicación de sectores de ¡z-
quierda, aparecen sin concreción
alguna.
-Entre los de Febrero y los
de ahora parece haber serias dife-
rencias políticas e ideológicas.
Aquellos -Chávez y el «Movi-
miento Bolivariano Revoluciona-
rio»- irían del centro a la izquier-
da, estos del centro a la derecha.
APUNTES PARA UN FUTURO
Ciertamente la situación es con-
fusa. Pero si atendemos a que ningu-
na de las dos intentonas fueron, como
se suele decir, un rayo en día sereno -
dada la explosiva situación en Vene-
zuela que bien podría caracterizarse
depreinsurreccional- podríamos pen-
sar que la táctica golpista no consiste
sino en ocupar anticipadamente el
lugar de esa más que posible subleva-
ción popular -otro «caracazo» o algo
peor- fruto de la crisis; es decir, un
22
golpe preventivo que cambie algunas
cosas pero que dejeintacto la esencial
del sistema de dominación porque en
ningún momento serán las masas quie-
nes asuman el poder político real y
efectivo. Si considerásemos este aná-
lisis estos «nuevos» golpes militares -
en Febrero pasado también tuvo lugar
el de Perú- no serían sino la nueva
estrategia yanqui para solventar las
crisis en América Latina. Según esto
en los años 50 y 60 los USA contem-
plaron la intervención directa, en los
80 las guerras de bajaintensidad (caso
centroamericano) y ahora contempla-
rían una tercera etapa conformada en
base a la intervención de militares
«populistas», «nacionalistas»... en-
mascarados bajo ciertas poses y sím-
bolos «de izquierda», pero cuyo ob-
jetivo no diferiría en lo esencial de las
otras dos tácticas: contrarrestar la po-
sibilidad de un estallido realmente
revolucionario.
En estos términos esta plantea-
da hoy por hoy la realidad venezola-
na. Si atendemos a que el levanta-
miento de las masas de Caracas y de
otra multitud de puntos del país tuvo
un carácter abiertamente anticapita-
lista desde el primer momento... ¿qué
engaño democrático puede ensayarse
en Venezuela? ¿Elecciones y Parla-
mento? Vienen funcionando regular-
mente desde hace treinta años y vean
a donde han llevado al país ¿Partidos
burgueses y reformistas? También son
viejos conocidos de las masas y desde
luego su ayuda únicamente ha sido
inapreciable no para dirigir a las masas
en su proceso de liberación, sino para
el mantenimiento del orden burgués.
Como uno de los máximos digna-
tarios de laiglesia venezolana, Monse-
ñor Mario Moronta, advierte: «En Ve-
nezuela se van dando paulatinamente
las condiciones objetivas para una ex-
plosión social de alcances incalcula-
bles e insospechables». Es obvio pues
que las luchas no han de detenerse sino
que seguirán creciendo y se incubarán
-qué duda cabe- nuevas insurreccio-
nes. En Venezuela esta situación revo-
lucionaria en curso abre también nue-
vas posibilidades de construir una nue-
va dirección revolucionaria de la clase
trabajadora y las masas oprimidas que
garantice el triunfo de la revolución
socialista en el país. Esa es en el fondo
-a pesar de la renuncia bastante global
de la izquierda venezolana a verla y
lógicamente a asumirla y organizarla-
la única salida para las masas pobres
venezolanas y no el apoyo a unos u
otros «caudillos» militares. Y la intui-
ción de la gente, que salvo de manera
muy parcial y desarticulada no selanzó
a la calle a apoyar ninguno de los dos
intentos golpistas, parece ser clara en
ese sentido. Xy
Area Crítica
Página 23 · ver la página
Madrid, 14 de Diciembre de 1.992
Sy militante de los GRAPO y asumo mi militancia
porque creo en la necesidad de la violencia Revo-
lucionaria como forma de luchar contra el Estado capita-
lista imperante. En nuestro país existe la lucha de clases y
asumo esa realidad. Por ello no pido, ni pienso en la piedad
de la lucha del enemigo contra los hombres y mujeres que
formamos parte de la organización militar los GRAPO.
Esta es la segunda vez que paso por comisaría. En la
anterior y debido a las torturas de que fuí objeto perdí la
audición de un oído. 15 años después el dolor físico ha sido
superado con creces por el daño moral.
Me detienen el sábado 5 de Diciembre, la Guardia Civil de
Santander. La detención se produce sobre las 2 del mediodía.
Cuando me detienen toda mi ropa, pantalón, camisa, jersey,
botas..., chorrean agua y todo ello se meirá secando sobre el cuerpo
a lo largo de los 5 días que permanezco en comisaría. Esto me
produce un frío intenso y todo mi cuerpo tirita continuamente lo
que servirá de mofa tanto a la Guardia Civil de uniforme que me
detiene como luego al resto de los y las policías que me interrogan.
Nada más meterme en el coche policial me encapuchan (me
cubren toda la cabeza) con un anorak de plástico lo que me provoca
asfixia y mareos. A partir de aquí y hasta que soy llevada ante el
Juez permanezco con los ojos tapados y no sé nunca dónde estoy,
si es de día o de noche, cuántas horas pasan y jamás llego a ver el
rostro de los hombres y mujeres que me interrogaron y torturaron.
Una vez que llego a las primeras dependencias empiezan los
interrogatorios. Me mantiene siempre de pie. Me llevan de una
habitación a otra a empujones, golpes con los puños y las piernas
por todo el cuerpo y bajo continuas amenazas.
Al cabo de unas horas llegan, según me dicen, los especialistas
en «hacer cantar», Al llegar estos (unos 5 hombres y 1 mujer)
siguen interrogándome. Me ordenan que me desnude. Me niego y
son ellos los que me arrancan toda laropa. Así desnuda me colocan
una bolsa de plástico en la cabeza con la que me aprietan el cuello.
Yo siento como si me estrangularan. Empiezo a respirar profunda-
mente, a querer gritar, a removerme para liberarme de la bolsa.
Esto hace que la bolsa se me introduzca por la boca, por la nariz.
Siento que me asfixio. Intento liberarme, pero no puedo porque
estoy sujeta por varios hombres que, me golpean con los pies, los
puños; me caigo al suelo y ellos me levantan o me siguen golpean-
do en el suelo. ¿Cuántas horas me mantuvieron en esta situación?
Quizás 5 horas, quizás 8. No lo sé. Sólo tengo noción de que esto
cesa después de ordenarme que me vista. Entonces, esposada con
las manos atrás, me introducen en un furgón y me trasladan a
Madrid (de esto tendré conocimiento más tarde).
Una vez en las otras dependencias policiales y sin dejarme
descansar en ningún momento continúan los interrogatorios.
A lo largo de los 5 días que permanezco allí me van a obligar
ahacer flexiones, unas veces desnuda, otras vestida, con los brazos
en cruz, hasta llegar al agotamiento, ano poder moverme, a caerme
desplomada al suelo. Y siempre con insultos obscenos sobre mi
cuerpo; sufro torcimientos por todo el cuerpo, me ponen los pies
en el pubis y presionan. Ante mis temblores de frío hay continuas
risas y mofas y comentarios como «quién me gustaba más que me
la metiera, ellos o los asquerosos de mis compañeros».
Cuando estoy agotada empiezan a ponerme la bolsa de plásti-
co. La asfixia es tan agobiante que aún sin fuerzas mi cuerpo se
revuelve y soy capaz de llegar aromper, una tras otra, las bolsas de
sólo sé que quiero respirar, buscar mis segundos de aire, aunque sé
que ello traerá más golpes, patadas, puñetazos, golpes de la cabeza
contra el suelo, insultos de «hija de puta», «cerda». En un
momento les oigo comentar que ya no tienen más bolsas, que seles
han terminado.
Traen dos mantas y me las hacen tocar, mientras me preguntan
si sé lo que son y lo que hacen con ellas. Desnuda me tumban sobre
ellas, con los brazos pegados al cuerpo me envuelven al estilo
momia. Me colocan la bolsa de plástico en la cabeza y así mientras
dos me sujetan la bolsa el resto me va golpeando todo el cuerpo,
me van haciendo rodar por el suelo. Me asfixio, tengo ganas de
vomitar, deseo gritar como una loca, pero no puedo, siento que
todo se va, que.en cualquier momento rni cuerpo no aguantará más
y todo se terminará.
Sujeta a veces por las mantas y otras agarrada por 4 ó 5
hombres me cubren los pies con un trapo y me golpean con un
objeto duro y flexible sobre las plantas de los pies. El dolor es tan
intenso, recorre mi cuerpo de tal forma que por segundos pierdo el
conocimiento, reaccionó ante los siguientes golpes. Me dejan
«descansar» unos minutos para que los pies se enfríen, entonces
vuelven a golpear y el dolores aún más intenso. No puedo contener
los gritos de dolor. Yo misma me asombro de mi desgarramiento.
En algunas ocasiones me toman el pulso. Es como si estuvieran
controlando mi resistencia.
Cuando intento levantarme, no puedo, tengo como todo el
cuerpo muerto. Hay momentos en los que el agotamiento es tan
grande que me llego a balancear dormida, oigo todo como en la
lejanía. Cuando llego a estos estados físicos me llevan al calabozo.
Algunas veces me dejan allí tirada, sobre la cama para volverme a
sacar de nuevo al cabo de un rato. Otras veces los policías que están
en los calabozos, no me dejan tumbarme, sino que me obligan a
estar de pie, cara a la pared, sin apoyarme.
Tumbados en el suelo, con las piernas dobladas por la rodilla,
en posición de parto, me sujetan entre cuatro hombres, dos por los
brazos y dos por los pies; mientras otro me hace tocar un objeto y
me vuelve a preguntar si sé lo que es. Poco a poco, despacio, me
va pasando ese aparato por todo el cuerpo, hasta por dentro de la
boca. En el momento más inesperado empiezo a recibir descargas
eléctricas por distintas zonas del cuerpo. Especialmente se centran
enel pubis y enlos labios de la vagina. Estas zonas al estar mojadas,
al recibir las descargas eléctricas hacen que todo mi cuerpo se
sacuda hacia arriba y se tense por unos segundos con tal impulso
que los hombres que me agarran no son capaces de sujetarme.
Tumbada en la misma posición de parto, me hacen tocar otro
objeto que ellos me dicen es un palo de una escoba. Durante unos
momentos me tocan con él por el pubis, por los labios de la vagina.
Yo permanezco quieta, apenas soy capaz de respirar. No tengo ya
miedo al dolor físico. Simplemente no me muevo porque ya no me
quedan fuerzas físicas y porque sin yo ser consciente estoy
llorando, estoy llorando en silencio, preguntándome hasta dónde
más pueden llegar con esas humillaciones, con esas vejaciones.
Soy consciente de que estoy desnuda, vejada, sin ver la cara de
quienes se estaban ensañando conmigo. Uno de ellos me dijo que
él a veces se había llegado a correr de placer al ver retorcerse de
dolor a putas como yo. Lo más triste de todo es que comprobé que
eso podía ser cierto.
Hay pruebas de que he sido torturada. ¿Pero qué harán los
jueces? ¿Quién será juzgado con una alta condena de cárcel yo o
quienes con total impunidad pueden vejarte, torturarte y humillarte
sin límite?
Elbira Diéguez Silveira
Nota: El Juez Central de Instrucción 2 ha deducido testimonio por
las torturas ocasionadas a Elbira Diéguez Silveira y Laureano
Ortega Ortega.
SK plástico que me van poniendo. No sé de dónde saco las fuerzas;
N*45
23
Página 24 · ver la página
El camino.
JON
ODRIOZOLA
(periodista)
24
eso es el periodista”
(Karl Kraus)
Despreciativa y desdeñosa frase la
de Kraus sobre la condición del pe-
riodista, y eso que en su época toda-
vía podía hablarse del “reportero
objetivo” a diferencia del periodista
“profesional” hoy al uso. No creo
que haya mejorado mucho la consi-
deración social del periodista en la
actualidad. Sereanimó un tanto cuan-
do el “asunto Watergate” convirtió
al periodista en una especie de héroe
positivo, pero, a qué engañarse (yo,
que estoy intitulado de tal): bajo el
capitalismo, ésta es una profesión
compuesta por seres despreciables o,
en el mejor de los casos, autocompa-
sivos, que se venden al mejor postor
(y los que están “locos” por venderse
pero todavía no encuentran compra-
dor o “cazatalentos”). Por supuesto
que hay (nos ha jodido) excepciones
cuyo papel no es sino el de francoti-
rador—concienciado o nihilista lúci-
do— en medio de esa ficción imposi-
ble que se llama consenso en temas y
problemas candentes y de “rabiosa
actualidad” (el paro, el “terrorismo”,
la droga, etc.). Incluso cabe la posibi-
lidad de pasar por periodista inde-
pendiente, liberal y progresista por-
que critica al Gobierno de turno,
pero, eso sí, sin cuestionar la legitimi-
dad del sistema (yo he trabajado de
pie, pero el sistema se da “por senta-
do”). Porque, en definitiva, ¿qué es
un periodista? Un o una periodista
consiste en estar horas y más horas y
requetehoras dentro de un auto con
unacámara fotográfica para sacar una
instantánea (exclusiva) del momento
en que el empresario Revilla salía de
su casa por la puerta trasera luego de
su prolongado secuestro (o “arres-
to”, porque, señores, aquí todo es
según cómo se mire). La periodista
que lo logró, en paro, encontró tra-
bajo listo y ella misma se convirtió en
“No tener una idea y poder expresarla:
“presa” de los propios periodistas,
esto es, de sus “compañeros”. Esto es
ser periodista o, mejor dicho, la pri-
mera lección de lo que se debe ser (y
se espera) tal.
Se me reprochará, seguro, que mi
visión es bien simplista. Ser simple es
partir de lo sencillo para explicar lo
complejo, oh vamos a dejar esto.
Pero si pasamos al periodismo “se-
rio”, ¿qué nos encontramos? Seres
aún más despreciables por cuanto
son conscientes de su función tergi-
versadora. Karl Kraus, un tanto aris-
tocráticamente, no reparó en esta
clase. Tal vez pensara que el “perio-
distilla” era un sucedáneo del “gran
escritor”, berdin da. Me llamó siem-
pre la atención la analogía que el
escritor socialista norteamericano de
los años 20 y 30 Upton Sinclair (y ya
antes, en 1905, Lenin) establecía
entre periodismo y prostitución. La
puta comercia con su cuerpo de igual
modo que el periodista (o la “firma”,
mejor dicho) lo hace con su pluma o
voz o rostro. Los periodistas famo-
sos, eso que llaman “líderes de opi-
nión”, pasan de un periódico a otro a
de una emisora de radio a la compe-
tencia o de la televisión pública a la
privada (con “facilidad pasmosa”,
pues son “profesionales”) con con-
tratos millonarios como si de fichajes
de estrellas futboleras se tratara. They
said: “I will not loose”, digo, perdón,
no perderé mi independencia de cri-
terio (critery) y ni un gramo (gram)
de mi “frídon”, suelen decir estas
gentecillas como si esa “independen-
cia” y “libertad” suyas nos hicieran a
nosotros más libres; como si uno
creyera que por comprar determina-
do periódico, y no otro, fuese a ser
más libre dentro de la “plural oferta”
informativa. Como si no supiéramos
que les somos absolutamente indife-
Area Crítica
Página 25 · ver la página
DE PRE(N)SA
rente salvo para elevar los índices de
audiencia o aumentar las tiradas que
ofrecerán al altar de la publicidad, al
tiempo, que machacan nuestras men-
tes con sus discursos y mensajes.
Como si desconociéramos que esa
“opulencia comunicacional” de la que
hablara A. Moles, y se supone disfru-
tamos, ni es opulencia (saturación) y
menos comunicativa (no se dan las
“claves” para “descifrar”) por cuanto
la opulencia cuantitativa no se ve
libre de la omnipresente miseria co-
municacional cualitativa. ¿Cómo pue-
de ser que yo me considere libre por
tener la posibilidad de comprar (y
digo “comprar” y me acuerdo de lo
que decía ya en 1.919 el revoluciona-
rio bávaro Ret Marut: “la prensa tie-
ne que estar libre de ganancia empre-
sarial como la escuela”) uno u otro
periódico si ambos se guían por crite-
rios comerciales y de mercado (la
información que no tenga mercado,
no saldrá), son de propiedad privada
y velan (lógicamente) por sus intere-
ses y, por tanto, controlan a sus pe-
riodistas? Los únicamente libres son
los propietarios de las empresas in-
formativas, libres de comprar y ven-
der periodistas y libres de emitir y
circular ideología y mensajes, no así
el lector ni el propio periodista que,
de mejor o peor gana, sabe lo que
esperan de él porque sabe o intuye
donde se mete y conoce los caprichos
y “perversiones” de quien le paga.
Pocos hombres habrá en España con
poder y más libres que el magnate de
los mass media Jesús Polanco pues,
además de representante de las “ver-
dades oficiales”, no encuentra freno
ni cortapisa para emitir “libremente”
ideología dominante y, a la par y no
menos importante, hacer negocio,
pues no se crea que estamos delante
de un Pulitzer o Ciudadano Kane
promotores del “amarillismo” y ama-
sadores de fortunas, sino más bien de
un hombre de negocios como lo
fuera el fundador de The Times,
John Walter I, editor de libros, quien
a cambio de publicar declaraciones
del gobierno (allá en 1.788) recibía
N* 45
pedidos libreros oficiales (chico lis-
to), algo muy parecido a lo que hizo
Polanco quien se hiciera de oro ven-
diendo libros de texto cuyos progra-
mas escolares le eran facilitados AN-
TES que a nadie por ministros de
Educación... franquistas. El es libre
como sólo son cuatro en este país, él
y otros “parvenus” pueden todavía
hablar de libertad de prensa en, por
supuesto, un país democrático, que,
como sabemos por Lenin (ya salió),
no es más que la libertad de comprar
escritores, de sobornar periodistas y
fabricar opinión pública en favor de
la burguesía. La libertad de prensa
será una “feliz realidad” bajo el capi-
talismo y un “derecho” a “conquis-
tar” bajo el socialismo.
Libre es quien tiene los medios
para expresarse, y no es este precisa-
mente el caso de las clases trabajado-
ras que se ven envueltas, o tratan de
ser enzarzadas, en querellas ajenas, a
sus intereses. No existe un periódico
obrero o de partido o de clase (bue-
no, sí), y está hasta feo hablar de ello
ariesgo de parecer Boris Karloff cual
momia rediviva en otro tiempo. A
esto digo que ya sé que es el “signo”
de los tiempos, pero también digo
(porque mi sistema trata de ser válido
y completo) que las significaciones y
“significados” apenas cambiaron en
lo fundamental, como no cambió el
“humus” que genera la “plural ofer-
ta” comunicativa (que se confunde)
o un periódico de partido comunista
(que se funde). La comunicación
auténtica, en una sociedad dividida
en clases, la bidireccional, sólo es
posible entre un órgano de prensa (o
una radio libre) que defiende los
intereses del público al que se dirige.
Lo demás no es comunicación, sino
información (saber qué hizo el Ma-
drid o el Athletic de Bilbao). De un
periódico como el “Granma” cuba-
no, por ejemplo, se podrá decir que
tiene muchos defectos y que el papel
es desastroso (desastrado) y la dia-
gramación pésima y, lo que cumple
decir, es un “periódico monopóli-
co”, órgano de un “partido único” y,
por tanto, no solamente “totalita-
rio”, sino aburrido y sin colorines.
Pero nadie, que no sea un vendido
(periodista-puta o puto), podrá decir
que es un periódico que no responde
a los intereses de la mayoría de los
trabajadores cubanos, que recibe crí-
ticas yrefleja sus preocupaciones, que,
en una palabra, comunica y se retro-
alimenta (feel-back) de lo que le co-
munican porque, a diferencia de cual-
quier periódico burgués, que no le
importa quien lo compre con tal de
que lo compre, al periódico obrero y
de masas “no le el indiferente saber
dónde y cómo se vende su periódi-
co”. La comunicación en un país
capitalista no existe. Cualquier sim-
ple octavilla, o periodiquito de ba-
rrio, fanzine o boletín es más libre y
comunica más (cualitativamente ha-
blando) que todo este basural de
papel.
Marginal es el periodismo libre y el
periodista, vive al margen, pero no
marginado. Pobrecito periodista, a
cambio de vender letras impresas,
pudo pagar la última letra de la lava-
dora. Pobrecito periodista “al mar-
gen”, que no usó metralleta, pero si
la letralleta, y recibió igual. Y no le
importo. Ya sabía... Como que una
vez, cuando entró en una sala de
redacción muy moderna y conven-
cional, los compañeros periodistas se
extrañaron de que su “colega” en vez
de visitar las instalaciones o consultar
la hemeroteca, se lanzó como loco al
cesto de los papeles.
—Loque vosotros publicáis —dijo—
es traducción simultánea del poder; lo
que tiráis a la papelera, porque es
demasiado importante para ser pu-
blicado es lo que a mí me interesa.
—Quien paga, manda.
—Eso, seguro, pero no en el caso de
esta revista, donde no manda nadie
porque nadie se paga.
Varios días después de haber escri-
to este artículo, se ha sabido del
desembarco de Polanco en México
para hacer exactamente la misma
operación.
23
Página 26 · ver la página
a
La lucha sigue...
El día 3 de septiembre saltó a la luz pública el
conflicto que mantiene enfrentados a los trabajadores
Victorino Diéguez
de la empresa papelera SNIACE (Torrelavega) y
la dirección debido a los fuertes enfrentamientos
habidos con la policía. Choques que volvieron a tener
lugar el día 9 del mismo mes con el «peligro» de que
se reproduzca -según afirman dirigentes locales
de UGT y CC.OO.- un «segundo Reinosa». A punto
de cumplirse diez años de «gobierno psoecialista»,
tuvo que correr la sangre obrera para que las
«autoridades» se dieran por enteradas.
AREA CRITICA entrevis-
tó alos dirigentes del Sindicato
Unitario (SU) y miembros del
Comité de Empresa de
SNIACE, José María Gruber y
Gonzalo Sordo, el primero con
un aparatoso vendaje en la ca-
beza y el segundo con un colla-
rín en el cuello.
AREA CRITICA: Gua-
pos estáis, ¿qué pasó el día 3?
Gonzalo Sordo: Ibamos a
hacer un corte de vía férrea de
cuatro horas que teníamos pro-
gramado como hemos hecho
tantos sin que pasara nada. No
llevaríamos ni diez minutos
26
cuando llegaron los «antidis-
turbios» que a los cinco minu-
tos cargaron salvajemente. Á
mí me apalearon, me esposa-
ron de una mano arrastrándo-
me y ya me llevaban cuando un
grupo de trabajadores desper-
digados se juntaron llamándo-
les de todo y uno de ellos (un
policía), bastante nervioso, me
soltó y yo me piré al hospital
donde me pusieron este colla-
rín.
A. C.: ¿Y tú?
J. M. Gruber: Bueno, no-
sotros estábamos deliberando
entre el propio comité y el gru-
po de trabajadores más clara-
mente dispuesto a hacer frente
cuando nos pilló la carga. Yo lo
único que sé es que la primera
pelota de goma que dispararon
me dió en la cabeza a 566
metros, o sea, que lo tuvieron
muy fácil. No caí pero quedé
conmocionado y entre dos com-
pañeros me llevaron al hospi-
tal. Así que caí en el primer
asalto (risas), como le dije al
alcalde que vino a visitarme
para tirarme de la lengua y po-
nerme de «organizador» y «Ca-
becilla» y no sé qué. Por cierto,
que ya andan diciendo que en-
tre los currelas había elementos
extraños, «incontrolados» y
eso, mentira: son hijos y fami-
liares.
A. C.: Lo mismo salen un
día diciendo que se ha podido
«detectar» a vascos por aquí
enfollonando (el día 10 oímos
a las seis de la madrugada
por Antena-3 Radio que se
Area
Crítica
Página 27 · ver la página
han visto «cabezas rapadas»).
Bueno, ¿qué pasa con Sniace,
cuál es el origen del conflic-
to?
J.M.G..:Elproblema arran-
ca de la presentación de un ex-
pediente de suspensión de pa-
gos del día 2 de marzo. Sniace
es una empresa industrial vícti-
ma de una política bancaria lle-
vada a cabo en la industria, es
decir, trasladan esquemas ban-
carios y financieros y especula-
tivos a una industria con este
resultado.
A.C.: ¿Es sólo un proble-
ma de esquemas o habría que
englobarlo en una política
más general del Gobierno de
desindustrialización? Se co-
menta también que detrás del
tema de Sniace puede haber
una operación especulativa
con los terrenos...
J. M. G.: Eso último lo veo
difícil porque Torrelavega no
es una zona donde el sector
servicios y turístico pueda en-
contrar unas condiciones favo-
rables parasu desarrollo. Sniace
opera en cuatro sectores distin-
tos y ninguno de ellos afectado
expresamente porreconversio-
nes industriales. Es cierto que
Sniace paga las consecuencias
de una política de desindustria-
lización en lo que podía ser la
parte alícuota que letoca a Can-
tabria, reforzada, además, por
el gobierno regional -que no es
el PSOE precisamente- que en
esto coincide plenamente con
el gobierno central.
A. C.: ¿Es cierto el rumor
de que Banesto, dueño de
Sniace, quiere deshacerse de
la empresa?
J. M. G.: En estos momen-
tos Banesto detenta el 1% de
N245
es
31%. Creemos que lo que ha
habido es simplemente un cam-
bio de titularidad, pero, aunque
realmente se hubiese despren-
dido de las acciones, sigue ejer-
ciendotodoel control de Sniace.
El presente de Sniace sigue re-
gido y controlado por Banesto
y, por descontado, si Sniace se
reflota o empieza a dar benefi-
cios, Banesto aparecería con
tu
Gonzalo Sordo, Miembro del comité de empresa
de SNIACE, con un collarín que le fue colocado
tras ser atendido en la Cruz Roja.
las acciones que en su día dice
que vendió y seguro que con
más. Hay un dato curioso: las
acciones que se vienen cotizan-
do en los últimos meses han
bajado sustancialmente perono
aparecen en el mercado, inclu-
so ha habido intentos por nues-
tra parte de comprar el 10% oel
1% y tener con ello derecho a
asistir a la junta de accionistas
y tal, pero no están en el merca-
do, o sea, que están a buen
recaudo.
A. C.: Vaya, vaya. Decías
antes que Sniace abarca dife-
rentes campos de producción,
¿no?
J. M. G.: Sí, el sectorpape-
lero, la celulosa textil, la fibra
artificial y la sintética.
A. C.: Su producción, ¿se
exporta o es para el consumo
estatal?
J. M. G.: Bueno, el sector
papel está especializado en pa-
pel-revista y vende básicamen-
te en el mercado nacional. En
celulosa la mitad de la produc-
ción se consume internamente
para la fabricación de fibra arti-
ficial, de «fibrona», que es un
sucedáneo del algodón, y la otra
mitad va al mercado na-
cional y europeo. La fi-
bra artificial, fruto en su
día de un plan de viabi-
lidad, que hubo enel año
81, se quedó con todo el
mercado estatal pero
ahora lo está perdiendo
y su consumo a descen-
dido porque, aparte de
la crisis del textil, se es-
tán introduciendo fibras
de este tipo procedentes
de Corea y Extremo
Oriente que vienen con
unos precios que resulta
difícil competir con ellos. Lue-
go, el sector nylon es la espe-
cialidad de Sniace y donde hay
mercado asegurado, no se pier-
de dinero, tampoco se gana
mucho, pero se mantiene.
A, C.: Por lo que comen-
tas, se desprende que es una
empresa viable...
J. M. G.: Son cuatro pro-
ductos, no diré de primera ne-
cesidad, que van a seguir de-
mandándose en el mundo. El
consumo de papel está en crisis
en estos momentos porque hay
crisis en los EE.UU., porque la
desmembración dela Unión So-
viética ha reducido muchísimo
el consumo de papel, pero se-
guro que es una crisis pasajera
27
Página 28 · ver la página
porque, de momento, el papel
no va a ser sustituído, ¿no? En
celulosa el problema va a ser
que con el desbloco económico
a Sudáfrica, gran productor de
celulosa, este país va a invadir
el mercado con unos costos di-
fíciles de competir. Es cierto
que otras fábricas de la misma
celulosa en Europa han cerra-
do, pero la de Sniace se mantie-
ne, y, ¿por qué se mantiene?,
pues porque Sniace tiene la
ventaja de tener un proceso pro-
ductivo integrado desde la mis-
ma producción
de lamadera (ma-
teria prima fun-
damental), quees
propia, de mon-
tes propios o en
consorcios con
Ayuntamientos O
juntas vecinales
en condiciones
muy rentables y
muy próximos al
centro transfor-
mador con el consiguiente aho-
rro de transporte, etc. Sniace ha
sobrevivido a todas las crisis,
eso es un dato objetivo.
A.C.: ¿Cuántos sois en la
fábrica?
G. Sordo: Actualmente
unos 1.038.
A. C.: ¿El problema es
suspensión de pagos oregula-
ción de empleo?
G. S.: El tema es suspen-
sión de pagos planteado el 2 de
marzo y un expediente que hay
ya presentado de rescisiones de
contrato de 245 trabajadores.
Desde mediados de julio tene-
mos bloqueada la salida de pro-
ductos terminados porque nos
falta de cobrar todavía el 30%
de la paga de junio, todo el mes
de julio y la gratificación ex-
28
traordinaria, y agosto, lo que
asciende a unos 520 millones
de ptas. Dejamos entrar mate-
ria prima para que siga funcio-
nando la fábrica pero no permi-
timos que se saque nada de
material acabado hasta tanto no
haya por lo menos un compro-
miso de pago, la retirada de ese
expediente y quenos presenten
un plan macroeconómico de la
situación de la empresa y su
futuro. La empresa lo último
que nos ha presentado ha sido
un expediente de suspensión
SS ...no permitimos que
se saque nada de ma-
terial acabado hasta
tanto no haya por lo
menos un compromi-
so de pago,... »
temporal de empleo y tres me-
ses de suspensión para toda la
plantilla y, después de esos tres
meses, un calendario de plazos
de deudas no pagadas, y luego
no se sabe. Nos da miedo ha-
blar de plan de viabilidad por-
que ya tenemos experiencia de
uno que aceptaron los sindica-
tos (menos el nuestro) y no sir-
vió para nada, salió rana. Y eso
que por entonces vinieron por
aquí a «venderlo» José Luis
Corcuera, actual (risas) minis-
tro del Interior, como responsa-
ble de UGT, y Matilde Fernán-
dez, hoy ministra de Asuntos
Sociales (más risas).
A. C.: ¿Ellos cómo expli-
can o justifican esas medi-
das?
G.S.: Laúnica explicación
que le! S
siempre es que la empresa está
muy mal, que no tiene un duro,
que Banesto les ha abandonado
y que para salir adelante hay
que reducir costos.
A. C.: ¿Y cómo os plan-
teáis vosotros hacer frente a
esa situación?
J. M. G.: Nosotros enten-
demos que Banesto no puede
marcharse de rositas pues es el
único responsable de la gestión
de la empresa. Por otra parte,
enlazando con el aspecto polí-
tico, creemos que el Gobierno
tiene que intervenir, aunque,
como dice Jaime Blanco, se-
cretario general del PSC-PSOE,
Sniace sea una empresa priva-
da, sólo que con la particulari-
dad de que Banesto se ha bene-
ficiado al máximo de las exen-
ciones fiscales al constituir la
Corporación Industrial Banes-
to en la cual está integrada
Sniace. Banesto y Solchagahan
negociado más concesiones
para el primero, y entoda nego-
ciación tiene que haber contra-
partidas, las cuales ni vemos ni
aparecen. Entendemos que a
Banesto sele puede meter mano
desde el Gobierno... si hay vo-
luntad política. En los acuer-
dos, al final, los únicos que se
cumplen a rajatabla son los que
atañen a los trabajadores.
A.C.: Parece que no exis-
te esa voluntad política de re-
solver de esa manera el pro-
blema. Entonces, ¿cómo pen-
sáis, de algún modo, forzar a
esa salida?
J. M. G.: Personalmente
pienso que, en este tipo de si-
tuaciones, cuando por las razo-
nes que sean, la Administra-
ción no ve inmediatamente cla-
ro que debe intervenir, o no se
Area
Crítica
Página 29 · ver la página
EICHANGE
MECHSAL
Las oficinas de Banesto quedaron muy dañadas.
sienteresponsable, esperaaque
se pudra el asunto, y una vez
podrido, venirentonces en plan
salvadores planteándose un mal
menor, el rollo de que en vez de
hundirse todo el barco pues,
oye, echando lastre se puede
mantener a flote y tal y no hay
más remedio y no sé qué. Aquí
el «lastre» siempre somos los
mismos. Yo creo que la clave
de este tema es adelantar de
momento, o sea, que la Admi-
nistración se vea forzada a in-
tervenir antes de que las puer-
tas de la fábrica estén cerradas
porque en el momento en que
«chapen» va a ser casi imposi-
ble volver a abrirlas, y entonces
vamos a tener que tomar la vía
«desorden público» o vía lo
que sea,
A.C.: El Delegado del Go-
bierno en Cantabria dice -
qué va a decir- que no consen-
tirá que un problema «estric-
N* 45
-
tamente laboral» se convierta
en un problema de orden pú-
blico, y que no permitirá que
los ciudadanos sean «rehe-
nes» de un conflicto laboral.
J. M. G.: Ese señor desco-
noce la realidad de esta comar-
ca industrial de Torrelavega y
loque Sniace representa en ella.
Noson sólo los mil y pico pues-
tos de trabajo de la plantilla de
Sniace lo que está en juego,
sino todas las empresas auxi-
liares que trabajan para la
Sniace, todo lorelacionado con
la corta de la madera, transpor-
te, proveedores, etc. Que no
nos venga con que si mitad
monje, mitad soldado, mitad
obrero, mitad ciudadano; antes
éramos «lastre» y ahora nos
parten por la mitad. Y si tanto
se preocupa por la ciudadanía,
que sepa que el personal y los
comerciantes cuando nos ven
entrar -porque nos conocen- se
alarmados que qué
va aserdes ]
incluyen en el problema, y es
que esos 520 millones que nos
deben es dinero que no ha cir-
culado.
A. C.: Habéis tenido que
sangrar y recibir de palos
para llamar la atención...
J. M. G. y G. $.: Sí, y no
sólo nosotros.
A.C.: ¿CómosurgeelSin-
dicato Unitario y cual es vues-
tro funcionamiento?
J. M. G.: El SU nace de
una escisión de Comisiones
Obreras. Trata de mantener en
todos los sitios el movimiento
asambleario que era peculiar
de las CC.OO. de tiempos del
franquismo. Ha habido, como
en todo proceso, altos y bajos,
fases de burocratismo que, so
capa de funcionamiento «de-
mocrático», sobre todo UGT
(y Comisiones que se adhieren
siempre: el «pegamento» lella-
mamos), han hecho que las
asambleas prácticamente ni
existan. Nosotros tratamos de
mantener la unidad del Comité,
discutir todo lo discutible y 1le-
var la propuesta a la Asamblea.
Es cierto que si hay diferencias
con otros sindicatos, UGT en
concreto que con nosotros es
aquí mayoritario, hemos trata-
do de limar antes las diferen-
cias, y ellos también, perocomo
modo de llegar a la Asamblea
con todo machacado y contro-
lado en base al famoso consen-
so para que éstano sele vaya de
las manos y todo el pescado
esté vendido. Es verdad que no
seguimos un procedimiento
asambleario puro, que se lle-
van bastante trilladas las pro-
puestas, que el Comité, quizá,
sigue teniendo bastante predi-
29
Página 30 · ver la página
camento entre la gente, pero
nos esforzamos en someter
siempre a debate la propuesta y
que hay opciones y contraste,
lo cual es fundamental porque
si se va a una acción que com-
porte algún tipo de riesgo y no
ha sido asumida por la Asam-
blea, el fracaso es previsible.
A. C.: Hablando de las
primeras CC.0O., una carac-
terística suya era que consti-
tuían de una forma casi si-
multánea al conflicto para
después desaparecer. Las
Asambleas son algo básico y
fundamental, pero, trabajan-
do de manera pública y abier-
ta, ¿no hay riesgo de facilitar
la represión? Tenemos el caso
de la EMT de Madrid donde
en un momento dado la gente
más señalada puede ser des-
pedida, reprim y hasta
encarcelada.
J. M. G.: Pues no sé, por lo
menos en teoría ahora tendría
que haber mayor facilidad para
funcionar de modo asamblea-
rio, claro que tiene la contra-
partida de obligarte a actuar
más al descubierto, pero la ven-
taja de que cuanta más gente
haya convencida y haya asumi-
do una postura, la represión es
más difícil. Nosotros de hecho
funcionamos, con la estructura
de que disponemos, lo que pasa
que por principio cada sección
sindical tiene su autonomía,
pero como sindicato que opera
en otras empresas y sectores
mantenemos nuestra estructu-
ra y funcionamiento interno,
que en todo caso, trata de refor-
zar luego la acción de las sec-
ciones sindicales en las asam-
bleas. Es evidente que a algu-
nos miveles el funcionamiento
hay que ponerlo a buenrecaudo
para ser efectivos, pero cuando
llega, digamos, el momento de
la acción directa y fomentar la
participación y compromiso de
la gente, eso normalmente hay
que hacerlo abiertamente.
A. C.: Bueno, pues
eskerrik asko, y si queréis
añadir algo más...
J. M. G. y G.S.: Hacer una
llamada al futuro, a no arrojar
la toalla y seguir peleando con-
tracorriente para asegurar al
menos algo de resistencia y ver
de espabilar el movimiento sin-
dical que está, desde nuestro
punto de vista, muy adormeci-
do.
Y RR RS
Página 31 · ver la página
PP. —_——
Marcelo Alvarez
N*45
Teniendo por única compañía a las
moscas que parecen eclosionar en sus
bocas, en las tórridas tierras de Soma-
liamiran llegar la lenta y agónica muerte
por hambre los ojos de los niños. En
Liberia, un campesino partidario de X
empuña a modo de maza el fémur que
ha arrancado a otro campesino parti-
dario de Y en medio de una brutal
guerra que no dará ni salud ni educa-
ción, ni vivienda ni trabajo a la pobla-
ción... ni tampoco tierra a los campe-
sinos que hoy se despedazan, engaña-
dos, entre sí. Guerra brutal que sólo
beneficiará a X o a Y y, sobre todo, a
las empresas multinacionales de las
potencias que apoyan a uno o a otro y
que se repartirán el país de los campe-
sinos y de X y de Y.
Más abajo, en Sudáfrica, en el extre-
mo del mapa, y de la injusticia, hom-
bres de la etnia xhosa, ciudadanos de
tercera en su propio país, equivocando
el blanco, atacan a hachazos a hom-
bres de la etnia zulú, ciudadanos de
tercera en su propio país, — valga la
redundancia—mientras las balas dis-
paradas por el ejército del gobierno
blanco, racista y capitalista, descono-
cen la etnia de los pechos que desga-
rran.
Al norte, los pueblos aledaños a las
costas marroquíes hormiguean de
hombres y mujeres que pagan hasta la
mitad de su salario anual por un sitio
en la barca que les lleve hasta el sueño
occidental que espera más allá del Es-
trecho. Si la patera no se hunde por el
exceso de peso de los hacinados ma-
rroquíes en las playas españolas les
esperará la detención y deportación, lo
que tal vez —sólo tal vez— sea mejor
que la parte que, de quedarse, se lleva-
rán del escaparate occidental que vie-
nen buscando: el hacinamiento en una
pensión, las catorce horas de trabajo
por poco más que la comida, la caja de
baratijas o las alfombras sobre sus hom-
bros por caminos, mercados y taber-
nas, entre laindiferencia insolidaria —
cuando no la burla o la hostilidad
abierta— de otros hombres, muchos
de los cuales también han sufrido en
carne propia o en la de los suyos la
emigración forzosa.
Pero el Sur también existe... en el
Norte. En este “nuestro” mismo ficticio
Eldorado miles y miles y miles... —así
hasta... ¿3 millones?— de hombres y
mujeres se ven a obligados a cambiar su
dignidad por lo que quieran darles, su
orgullo por “las complementarias”, su
conciencia de clase por el salario de
pobreza, su fuerza de trabajo —que
podría contribuir a levantar una socie-
dad mejor— por nada. En este espejis-
mo que unos viven y otros sufrimos un
hombre pide con los brazos en cruz a la
puerta de una iglesia donde ni siguiera
le dan las treinta monedas, en los ande-
nes del Metro se hacinan los sin casa y
un parado despotricainjuriando a otros
hombres que cortan el tráfico protes-
tando porque el cierre de su empresa les
condenará al mismo paro que él sufre
desde hace años.
Habla ese impresionante escritor
uruguayo que es Eduardo Galeano, en
su libro «Días y noches de amor y de
guerra», de los hombres que en las
madrugadas de la urbe beben sólos en
la barra de un bar, frente al espejo, y
que al terminar estrellan el vaso contra
él en un supremo esfuerzo por negarse
a sí mismos, culpables de reconocerse,
asqueados de aquello en lo que se han
convertido. Bueno sería que también
nosotros rompiéramos el espejo, este
espejo que cada día nos engulle más,
que nos anula la mente, el alma y la
conciencia, para reencontrarnos, para
rehacernos, para liberarnos de imáge-
nes impuestas que quieren hacernos
asumir y que sólo nos muestran de es-
paldas a los otros hombres, a los otros
pueblos, a nuestros hermanos y, lo que
es peor, hasta a nosotros mismos.
504
Página 32 · ver la página
Mercadillo
Los pedidos deben ser hechos a
material solicitado más 350 pts de gastos de envio
La batalla de
CARTAGENA
2 horas, 1.500 pts.
La BATALLA DE
CARTAGENA recoge
imágenes de distintos
canales de TV, de
videoaficcionados, etc.
En total cerca de 2
horas con imágenes de
los enfrentamientos
entre policías y obreros -
verdaderas batallas
campales-, que acabaron
con el incendio del
Parlamento, entrevistas a
distintos personajes
relacionados con el
conflicto que mantuvo
durante varias semanas
en pie de guerra a los
habitantes de esta
población murciana.
Una interesante
experiencia de lucha que
Area Crítica quiere dar a
conocer a sus lectores.
No obstante quere-
mos señalar que Area
Crítica no ha editado
este vídeo. Nos hemos
limitado a reproducirlo,
en base a una primera -
copia que alguien hizo
llegar a nuestra redac-
ción. Por lo tanto el
guión no es nuestro.
Aún así, y teniendo
en cuenta el tono mode-
rado del montaje y de
las declaraciones de
algunos entrevistados,
hemos considerado que
las imágenes son sufi-
cientemente explícitas
para quien quiera enten-
derlas y de suficiente
interés para divulgarlas.
32
]
Cinta 1: “Así canta Puerto Rico”. Cinta 2: “Cantata”.
Cinta 3: “Canto al café”. Cinta 4: “Cien años con Albizu”
1 hora, 2.000 pts.
MUSICA POPULAR PUERTORRIQUEÑA. Salsa,
Bomba, etc., a cargo de Andrés Jiménez “El Jíbaro”
Cada cinta: 600 pts., las 4 juntas: 2.000 pts.
435 DIAS EN HUELGA
DE HAMBRE, con más de
7 ediciones vendidas es
un vídeo sumamente
interesante para toda
aquella persona interesa-
da en los
acontecimientos sociales
y políticos más
relevantesde la lucha
política en nuestro país.
Este vídeo recoge
imágenes de la larga
huelga de hambre
mantenida por militan-
tes presos del PCE(r) y
GRAPO en los años 89-
90. También recoge
intervenciones de Ma-
nuel Pérez Martínez
Revista de análisis. “camarada Arenas” y de
político cultural KOEYU militantes encapuchados
Latinoamericano. de los GRAPO.
Disponemos de los
números 60, 61 y 62.
Está dirigida por Joel
Atilio y colaboran en ella
entre otros Augusto Roa
Bastos, Ricardo Carpani,
Eduardo Galeano, etc. El
precio por unidad es de
600 pts.
JEvÚ
TT
(F 1; ATENCION, VIDEOAFICIONADOS !! »
En Area Comunicación elaboramos
tus vídeos domésticos VHS, dándoles un aspecto profesional.
Editamos tus cintas introduciendo en ellas efectos especiales:
e cámara lenta
e efectos “painting”, “mosaico”, “stroboscopio”,...
+ mezcla de imágenes, sonorización, etc.
¿Qué pasa en Cuba?
es un folleto editado
conjuntamente por el
Rectorado de la Universi-
dad Central de
Venezuela y la revista
KO EYU Latinoamericano.
Su precio: 300 pts.
Y ADEMAS:
hacemos copias, pasamos a vídeo tus películas de 8 mm, tus
fotografías o diapositivas. Todo ello de forma creativa siguien-
do tus instrucciones y a unos precios muy económicos.
GU AREA COMUNICACION: (ver anuncio en pág. 34) y
Area Crítica
Página 33 · ver la página
PERMITHTRE QUE
seo obixioda,
«POR CADA LECTOR, DOS SUSCRIPTORES»
>= BOLETIN DE SUSCRIPCION
Deseo suscribirme: 12 números 6 números
[] Estado español (3600 pts.) [_] Estado español (1800 pts.)
L] Extranjero* (5200 pts. ) [] Extranjero* (2800 pts.)
Es suscripción nueva [_] Envíenme AC a partir del Muacn........ Es renovación [_]
Pago mediante: [_] Giro postal n”.................... Ol Adjunto cheque a nombre de A.P.L.O.D.
UL Domiciliación bancaria
Titular de la cuenta
Banco o Caja N£cuenta
Agencia n* Calle
Población ER
Ruego abonen a A.P.I.O.D., hasta nuevo aviso y con cargo a mi cuenta, el importe de la suscripción de AREA CRÍTICA, a la presentación del
correspondiente recibo.
Firma Fecha
Enviar a: AREA CRITICA (Esther Domínguez) / Apdo.: 7031 / 48080 - BILBAO
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Página 34 · ver la página
¿DISEÑO?
¿MAQUETACION?
Apdo. de correos:
soso | ¿IMPRESION?
Tlíno. y Fax: (94) 416 94 71
HACEMOS TODO TIPO DE TRABAJOS
DE PREIMPRESION: LIBROS,
FOLLETOS, REVISTAS, CARTELES, ETC.,
ela
TAMBIEN IMPRIMIMOS
Te enviamos a cualquier lugar los
] trabajos ya acabados, ,
listos para distribuir
ae
Hacemos trabajos para toda España. Precios especiales para organismos populares.
Nuestra especialidad: LIBROS, REVISTAS Y CARTELES
Y todo ello te saldrá más barato que en ningún otro
sitio y con mejor calidad. Nos vanagloriamos de no
haber de hasta ahora ningún presupuesto.
Disponemos de varios equipos Macintosh para
hacer tus trabajos; scaner color para integrar
las fotografías y varios profesionales familiarizados con
todo el proceso de preimpresión. Nuestra mejor virtud es dar la
solución más idónea a tus necesidades. Puedes confiar en nosotros.
¡ NO TE CORTES ! ¡ LLAMANOS Y PIDE PRESUPUESTO !
¡ji TE SORPRENDERAS 1
Página 35 · ver la página
LA
LLL
MARCHANDO UNA DE CULEBRONES
-Lo que yo le diga, Mr. Bluf:
los llamados «culebrones» son
una puta mierda, pura bosta,
kaka de la vaka con k de biblio-
teka kafkiana. Y eso que yo
jamás he visto ni uno solo en-
tero ni en porciones.
-Entonces, ¿cómo puede
opinar de lo que no ha visto,
DON TELELE?
-Por lo mismo que no po-
demos recibir información so-
bre lo.que ya sabemos, aunque
no lo hayamos visto. Y yo de
esto sé un rato largo, pase la
bota Mr. Bluf, haga el favor,
que no nos ve nadie.
-Pero nos leen.
-Eso sí, mira tú. Aprovecho
para saludar, hola qué tal, amis
hooligans de Paterna y a B.
García, preso político él, que
me felicita, se ve que es un
chico inteligente. El humor, a
veces mordaz, sin mordaza.
-Pues también hay, señoría,
quien lo pone a sopicaldo y de
no me digas dueñas. Se reciben
cartas en la redacción en esa
línea, me consta.
-También a mí me consta.
Esta revista es libre y recibe y
encaja toda clase de opiniones
y críticas de modo que, en lo
que a mí concierne, he tirado
todas las puyas y descabellos a
la papelera, artista que es uno.
-¡Cómo es usted, DON TE-
LELE!
-¡Qué se le va a hacer, Mr.
Bluf!
-Bueno, o sea, que los cule-
brones son una puta mierda,
dice usted...
-En efesto: el grado cero de
la inteligencia.
-¿Está usía llamando tontos
a quienes lo ven?
-Tanto monta, monta ton-
to.
-No sé, no sé... habrá quien
opine lo contrario.
-¡Tres cohone me importa!
Mire, Mr. Bluf, cerca de su
200... lógico, el hombre es lobo
para el lobotomizado, como
bien sabe mi discípulo Julián
Ríos. Cuando usted dice que
hay «división de opiniones», yo
digo que lo que hay es «diver-
sión de opiniones» en su acep-
ción confusa y no divertida. Es
como la libertad de expresión
que si no es li(e)bre, no es.
-Chocarrero le veo, DON
T., y juguetón con las palabras.
N* 45
-No juegues y no serás juga-
do. A lo que vamos (pase, pase
la bota, cohone, ¡pero si la tiene
usted, milord!, ah pues sí, mira
tú que bobada), ¿qué dice el
informe CIRES de agosto de
este año sobre el tema que nos
ocupa, ein?
-Pues que quienes rondan
los 50 y 60 años prefieren los
concursos, y las clases más "ba-
jas" optan por las telenovelas,
incluida su mamá de usted. Lue-
go agrega que los menores va-
rones de 30 tacos se deciden
por los espacios deportivos, y
eso.
-¡Qué escándalo, qué ver-
gúienza, MEKAWEN dios! De
modo que la Tercera Edad cho-
cheando y la Primera Edad en-
golosinada con mariconadas de-
portivas, ah, ahh, ahhh. Menos
1 que yo me libro, jujuju,
i, porque estoy en la 2* Edad
Media. Y, por cierto, no mente
usted a mi madre que es una
santa, como supongo será la
suya, hijoputa.
-Qué horror, qué lenguaje,
pero no oigo bien, hay ruido.
-¡Pues claro que hay ruido,
como que no hay otra cosa que
ruido en lugar de información y
comunicación! Mirusté, Mr.
Bluf, sólo quien tiene los me-
dios puede regular el conoci-
miento y laignorancia, de modo
que no puede uno estar seguro
de si le inyectan "conocimien-
to" (o información) o le admi-
nistran ignorancia, ¿compren-
de usted, caballero de mohatra?
-Creo que sí, Burlador de
Sexville.
-Pues vale, pues bueno, pues
eso.
-Sin embargo, DON TELE-
LE, según directores, actores y
expertos, las telenovelas reali-
zan una gran labor social. Di-
cen que las tortuosas historias
de amor noveladas (duermeve-
la-duermenovela) son un exce-
lente vehículo para incremen-
tar la conciencia popular en
campos específicos como, por
ejemplo, la planificación fami-
liar.
-Ya, algo tendrá la mierda
cuando acuden tantas moscas,
¿no es eso? Vea usted, Brasil,
México y Venezuela, países la-
tinoamericanos a la cabeza de la
industria de la producción de
telenovelas, mueven unos 100
millones de dólares, o sea,
10.000 milliones de ptas. de
antes de la devaluación, al año,
y se preparan para conquistar
los mercados internacionales de
Europa e incluso, virgensanta,
Ásia. La Warner Brothers In-
ternational Television, ahí que-
da eso, ha firmado un conve-
nio con la productora venezo-
lana Marte Televisión para dis-
tribuir sus telemokordos en
Francia, Alemania y los países
escandinavos y Abjasia. Aquí (
y en Italia) no hace falta pues
para esto somos los primeros,
hay que joderse, que si Rubí,
que si Cristal, que si Abigail,
que si (antes) Dallas, que si
suputamadre... ¡Pero qué co-
hone es esto! No le digo más,
Mr. Bluf, que hay revistas que
ya no hablan del mundo real,
sino que su mundo es el de la
televisión, y así pueden encon-
trarse portadas cuyo titular,
agárrese, reza: «Gabriela tiene
un tumor cerebral», o sea, la
realidad desaparece y aparece
otra ficticia, fabricada por y
para la tele. Esto es la metásta-
sis del intelecto, el peor de los
fetiches de la cultura de masas
o, mejor dicho, para las masas.
O contra las masas.
-Tumor cerebral. Tu humor
cerebral.
-Oiga, Mr. Bluf, déjese de
calambures, que eso es cosa
mía, y pase la bota, cohone.
-Y también este choricito
rico segoviano que nos trajo
Aingeru para acompañar. En
fin, para mí tengo que las series
televisivas estas entretienen a
millones de telespectadores (es-
pectáculotariado), les matan el
aburrimiento de unas horas que
no saben emplear en otra cosa
mejor. Y no saben porque no
saben lo que ven.
-Humm, hip, qué rico, hip,
¿decía?
-Decía que...
-Ah, sí, quenoséquéynosé-
cuántos. Está claro, míster, hip,
jodé con el txorissos: el mo-
mento en que las actuaciones
ontogénicas desembocan en las
filogenéticas encuentren siem-
pre su público. Los culebro-
nes, con sus rupturas sindiás-
micas, desgarros generaciona-
les, soledades y putiferios, na-
rran melodramas familiares,
esto es, la historia tribal en la
formación familiar (propiedad
y el Estado) básica arraigada en
las constantes filogenéticas,
¿compri?
-Me temo que no.
-Sí, hombre sí. Apretar el
botón permite la compensación
inmediata de las carencias co-
municativas de origen emocio-
nal y cognitivo, vea usted cómo
me pongo. Y vea también lo
que dice esta señora en carta al
director de un diario vasco 0,
mejor dicho, antivasco: «Más
de cuatro millones de esos siete
quevemos "Cristalparacual" sa-
bemos lo mal interpretada que
está y lo poco que vale artística-
mente, pero sin embargo segui-
mos viéndola. La mayoría de las
mujeres estamos a falta de reci-
bir toda la ternura que reflejan
sus personajes. El marido, hála,
con sus amigoles ( y amiguitas)
y una aquí en casa trabajando
como una mula, no hay derecho,
así que ¿qué otra cosa podemos
hacer que tratar de soñar con
todo lo que nos falta?» (subra-
yado mío). Hasta aquí la cita de
esta pedorra y mala mujer (ma-
lamuhé) que se mete con su
probo esposo.
-Hombre, DON T., algo de
razón ya lleva...
-Nada, ninguna. Que su ma-
rido sea un calzonazos no es
"razón" para refugiarse en la
"sinrazón" de los culebrones.
Que plante cara al macho y
mande a tomar por la popa el
culebrón. Visto uno vistos to-
dos, pero visto un capítulo quie-
res ver el siguiente, engancha.
Esto me recuerda la técnica del
"manípulo".
-Zer da hori-qué es eso,
DON-DON T-T?
- Mealegra que me haga
esa pregunta. Es la insidiosa
técnica del "y continuará...",
El "manípulo" era el manojo
de hierba que mantenía el cam-
pesino romano delante del ho-
cico del burro para hacerlo an-
dar, uséase, el "continuará".
Burros nos quieren. Menos mal
que aquí estoy yo, en plan eman-
cipador.
-Menos mal.
-No estoy de acuerdo.
- Pues yo sí, dice Bittor nues-
tro Director, que lo han meti-
do en la trena por la puta cara.
Por la puta cara fascista.
¡¡Área Crítica vive, CARAJO!!
35
Página 36 · ver la página
> a PA a
¡Apoyar la
sl ES Guerra Popular
O enel Perú!
2 P
LA REDACCION
CASI AL COMPLETO
De izquierda a derecha:
Joseba Izaga, Marcelo Alvarez,
Jon Odriozola, Iñaki Diéguez,
Esther Domínguez con su hijo /
A Sergio, y Carmen Gomez.