Área Crítica Nº 32
Julio-agosto 1989 · Texto leído automáticamente de los escaneos: puede tener errores. Para verlo tal cual, ábrelo en el lector.
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Gres
Ramiro Reinaga:
«La celebración del
500 aniversario de la
Elecciones
europeas,
triunfó el
boicot
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¡La pasma echa la puerta.
abajo!...¡ Colegas, me parece que,
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AREA CRITICA N.* 32
JULIO-AGOSTO 1989
Elecciones europeas: triunfó el
MA E pág. 5
Europa, coto privado para doce
IERCAEresS ocur. mo mono».
Izquierda Unida, carnaval es to-
do el año ...........ooooo.. pág. 11
Purificación González de la
Blanca: «Progreso y conserva-
vión de todos los países, uníos» pág. 14
«Proletarios de todos los países,
unÍos»..... Ains pág. 16
S.O.S.: represión en Poble Nou pág. 18
El Estado favorece la droga-
A A pág. 20
pág. 7
Entrevista con dos obreros de
ASCON:
«Los sindicatos en España son
todos amarillos............. pág. 22
» Mineros de MINARSA: «De aquí
NO NOS MOVETÁN» ........... pág. 24
+ Autodefensa popular contra el
terrorismo de Estado........ pág. 29
* Prisión contra la insumisión . pág. 32
* Martirio Romero, más allá de
las barricadas .............. pág. 34
+ China, en el centro del ciclón.
* Ramiro Reinaga: La celebración
del 500 aniversario de la con-
quista servirá para recordar el
genocidio de España ........
pág. 36
+ El 1.2 de Mayo y los «descon-
Certados» ..ooococcccccoo pág. 10
Laciana: Razones de una alarma pág. 28
» Democracia, sí; popular, sí... pág. 38
+ De los derechos humanos al te-
rror burgués pág. 39
DE CMÉ: se ción pág. 49
* Monólogos en Fascistocracia . pág. 50
editorial
La única
»
El 15 de junio se han celebrado elecciones
respuesta:
../ ñ
abstención nome cases
pretenden dar «legitimidad política» a un parlamento que, según el Acta Uni-
da, es de vital importancia para controlar las instituciones que de él depen-
den y, principalmente, los más de 6 billones y medio de pesetas que tiene
la CE de presupuesto para este año.
Para tal fin, los funcionarios españoles han realizado más de 2.000 reu-
niones y multitud de encuestas, con sus socios europeos, para difundir la
«necesidad» de una política europea común. También, cómo no, seguro que
al final del semestre nos colocarán de rondón, en base a los informes de cie-
rre, las «aportaciones favorables» y demás de la presidencia española. To-
do ello para ganar votos y legitimar nuevamente al régimen español en Euro-
pa. Pero ni con esas. Ya en abril, el Centro de Investigaciones Sociológicas
vaticinaba más del 45 por 100 de abstención en España a estas elecciones.
Y ante el grave problema que para el gobierno psoísta y todos los parti-
dos políticos participantes supone el que los españoles no dejemos de lado
los «problemas locales», las campañas tendrán como objetivo el que pense-
mos más en los asuntos que rebasan nuestras fronteras, fomentando el «sen-
timiento europeísta». Sin embargo, esa tan temida abstención ya está de-
mostrando que las intenciones de los españoles son otras. Ese rechazo a las
europeas no sólo será el de la valoración que para ellos tiene el período de
mandato español; también será, de cara a los ciudadanos europeos, el del
aprecio a la gestión socialista en todas las esferas sociales, en los últimos
años. Así, aquellos se enterarán, por si no lo sabían ya, de la impopularidad
y el grado de desprestigio alcanzado por el régimen español.
Las elecciones europeas, como todos los referéndums y montajes seme-
jantes, realizados anteriormente, sólo benefician los intereses políticos y eco-
nómicos de las burguesías españolas y europeas: la opinión popular les im-
porta tres cominos. Al igual que en otras elecciones, éstas se las tendrán
que cocinar solitos, con la única participación de toda su cohorte de defen-
sores a ultranza: politicastros, juristas, académicos, periodistas oficiales,
empresarios, banqueros y militares; para los que esta nueva farsa electoral
es un privilegio como «europeidad de los españoles». Los trabajadores y el
pueblo están hartos ya de votaciones que sólo sirven para legitimar la ex-
plotación, el incremento de los presupuestos militares, el aumento de la re-
presión policial. Por eso, la respuesta organizada y masiva solo pudo ser
abstención, BOICOT.
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el candidato del Partido Popular al Parlamento Europeo.
Marcelino Oreja, que ha sido secretario general del Consejo de Europa durante los últimos cinco años, ha sido en esta ocasión
«No les votes, Bótales» (pintada)
Elecciones europeas: triunfó el boicot
Ni las payasadas de Alfonso Guerra, ni la «seriedad» de Suá-
rez, ni la asepsia de Pérez Royo... nada sirvió para bajar la alta pre-
sión de la resistencia popular a este régimen corrompido y repre-
sor, y arrastrar al público a las urnas. El nuevo descalabro electo-
ral del «Estado del bienestar» en el 15-J no ha sido simplemente
una abstención de 13,5 millones de españoles; el boicot organizado
por diversos sectores del movimiento de resistencia consiguió lle-
nar de contenido político este rechazo masivo al régimen. El boi-
cot triunfó, ahora es preciso afianzar esa actitud colectiva de for-
ma organizada ante las luchas cotidianas y ante la próxima ava-
lancha electoralera de las generales.
firmado que el gobierno psoísta y
todos sus adláteres se quedan más
solos para poder llevar a cabo el progra-
ma económico y político de los empre-
sarios y banqueros, y para profundizar
en las nuevas necesidades policíacas y
militares de su Estado. Se les hace ca-
da vez-más imposible utilizar la falacia
de la famosa «base social», para llevar
a cabo todo tipo de proyectos antipopu-
lares. Además, por el hecho mismo de
ser el encargado actual de ponerlos en
práctica, el PSOE ha salido nuevamen-
te desgastado, obteniendo unos 6,5 mi-
llones de votos, muy lejos ya de aque-
llos 10 millones que le auparon en el po-
der en 1982.
L: resultados electorales han con-
Este descalabro electoral era previsi-
ble, sobre todo porque a estas alturas
sólo hay una política que hacer dentro
del marco institucional: la que le con-
viene a la burguesía monopolista, y esa
ya la cumple a la perfección el PSOE.
Fuera de ella, ninguno de los dinosau-
ríos de la política oficial ha tenido algo
nuevo que ofrecer a los electores, que
los llenara otra vez de ilusiones demo-
crática. Y de nada ha valido la refunda-
ción del PP, con la reaparición del
demócrata-de-toda-la-vida, Fraga; ni el
remozamiento radical del Duque, ni el
ofrecimiento de alternativa de gobierno
del «Califa». Por eso a nadie le resultó
extraño (sólo a los intelectuales y plu-
míferos del régimen) el que los políticos
se metiesen de lleno en el putrefacto he-
dor que despidieron los sobornos, la
compra de votos y otros recursos de la
guerra sucia electoral, con el único fin
de obtener carta de legalidad democrá-
tica para estos métodos mafiosos.
Un juego que ha traído sus riesgos pa-
ra los defensores del «Estado del bienes-
tar» español. Ahora, al circo institucio-
nal le han crecido nuevos enanos (Ruiz
Mateos, entre otros) con los que hay que
repartir la tarta: un nuevo síntoma del
grado de descomposición política y de
la debilidad por la que atraviesa el sis-
tema de la burguesía.
«Vota, todos salimos ganando...
..Tepetían machaconamente a todas
las horas los medios de comunicación
oficiales. Y es que tanto políticos como
periodistas y demás, sabían de sobra lo
que estaba en juego en esta consulta
electora —inclusive algunos trataron de
conferirle a ésta categoría de test para
las generales—; sobre todo cuando en
las calles y fábricas las luchas del pue-
blo trabajador están adquiriendo mayor
contenido político y adoptan métodos
de lucha más radicales. Así lo advertía,
Página 6 · ver la página
días antes de iniciarse la campaña, el
Instituto Demoscopia en una encuesta:
un 72% de ciudadanos del Estado espa-
ñol mantiene posiciones muy críticas
hacia la situación política actual. De ahí
que el principal objetivo de todas las
campañas electorales fuese el que se vo-
tara, dando igual a quién.
Para más inri, los sondeos daban un
aumento considerable de la abstención
con respecto a las últimas elecciones, si-
tuándola en el 50% más o menos, y se
temía que ésta rebasase el marco del
«no sabemos, no votamos» para trans-
formarse en una actitud política activa.
.
Un alarde de «guerra sicológica»
«La credibilidad del propio sistema
será la única perjudicada si se produce
un alto nivel de abstención», decía alar-
mado el candidato de IU, Pérez Royo,
cuando sus compinches estaban enfan-
gados hasta el cuello con los sobornos.
Y como ya de antemano se sentían to-
dos ellos deslegitimados, para hacer
frente a ese enemigo de la «democra-
cia», el Estado se gastó más de dos mil
millones en sus campañas contra la abs-
tención y los grandes medios de comu-
nicación promovieron trenes especiales
que recorrieron España apelando al vo-
to; a ese despliegue de millones se su-
maron los más de cinco mil gastados
por todos los partidos políticos, de los
que tan sólo tres mil se llevaron las cam-
pañas del PSOE y del PP. Incluso CC.OO
y UGT promovieron campañas en pro de
la participación, a la vez que se compro-
metían a garantizar la «paz social»du-
rante toda la semana de elecciones.
Igualmente se puso en marcha todo el
amplio abanico de métodos corriente-
mente utilizados en la «guerra sicológi-
ca»: desde el fantasma del golpe de Es-
tado organizado en las playas de la Cos-
ta del Sol y dirigido por el CESID, a fi-
nales de mayo, hasta la falsa-expecta-
tiva-sembradora-de-ilusiones que es el
hablar de «retomar las frustradas con-
versaciones de Argel».
Acosados por el boicot
del pueblo trabajador
Era tanta la importancia dada a estas
elecciones, y era tal el peligro para to-
do el sistema político de la burguesía
que, en el día de la reflexión, un locu-
tor de TVE animaba a los españoles a
votar diciendo que la abstención sólo
beneficiaba y sería capitalizada por las
organizaciones políticas que a él se opo-
nen violentamente. Por eso, por mucho
que ahora traten de justificar el 46,4%
de abstención diciendo que «es la mues-
tra de que ya somoseuropeos» (50% en
Bélgica, 50% en Holanda, 53,9% en Di-
namarca, 67% en Reino Unido y 45% en
La lista encabezada por José María Ruiz
Mateos ha conseguido dos escaños.
Irlanda), lo cierto es que a diferencia de
aquella, la abstención en España, por su
contenido político, no sólo es revolucio-
naria, sino que comienza a ser la revo-
lución organizada.
Y quienes realmente se han empeña-
do en esta campaña, en poner de mani-
fiesto la deslegitimación que el boicot
masivo supone, han sido solamente el
PCE(r), la CNT, organismos de masas y
colectivos autónomos, que hicieron
campaña por la abstención en toda Es-
paña, llamando al boicot activo. Su in-
tención era la de convertir esta consul-
ta del gobierno y de todos sus socios
electorales en una plataforma de denun-
cia y protesta de la situación política y
económica actual.
A tal fin, desde el PCE(r), por ejemplo,
se fomentó la creación de comités pro-
boicot —conjuntamente con esos
colectivos— para «extender la desobe-
diencia civil y el boicot más activo: la
resistencia popular», en Madrid, Gali-
cia, Cataluña, Andalucía y Euskadi. Se-
gún uno de estos comités «ya no basta
con decir: que voten ellos, que es lo que
desean que se haga, porque si las vota-
ciones no resuelven nada, la indiferen-
cia política y el “dejarles hacer” sin opo-
ner ninguna resistencia, solamente sir-
ve para agravar y aumentar los proble-
mas ya existentes».
Poco a poco el pueblo trabajador es-
pañol mostró su rechazo consciente a
los «descamisados» psoístas y demás so-
cios (hecho que motivó la suspensión de
muchos mítines). Además, grupos nume-
rosos de obreros de ASCON y de MA-
FRIESA boicotearon los actos electora-
les del PSOE enVigo y La Coruña; «per-
sonas desconocidas» saltaban y pren-
dían fuego a la sede provincial del PSOE
en Sevilla, a la de EE en un barrio de
Donosti y apedreaban a los oradores en
el mitin cierre de campaña de IU en Ma-
drid; vecinos de San Roque (Cádiz), de
Erandio (Vizcaya) y de Los Fayos (Zara-
goza) decidieron en asamblea no votar,
como expresión de protesta, debido a
que ni el gobierno central ni los autó-
nomos dan soluciones a los problemas
que padecen; en Barcelona varias per-
sonas llamadas obligatoriamente a for-
mar parte de mesas electorales, parti-
darias de la abstención, se negaron a co-
laborar en la farse; la Unió de Pagessos
de Tarragona, que días atrás defendió
públicamente el boicto, colocó dos pan-
cartas llamando a la abstención en un
colegio de El Morell...
Un avance para continuar
golpeando al sistema
Pese a que están haciendo denodados
esfuerzos por encubrirlo, el golpe polí-
tico recibido por el régimen ha sido ma-
yúsculo. A partir de ahora, muy difícil
lo tiene el PSOE para prepararse el te-
rreno de cara a las próximas elecciones
generales; y después de esta amarga ex-
periencia, tampoco la burguesía estará
muy interesada en adelantarlas.
Después del 15-J, el gobierno psoísta
y su oposición parlamentaria sólo po-
drán contar con los votos de los «inde-
cisos» (cada vez menos), con los de sus
funcionarios y demás parásitos y con
los de la derecha de siempre para «legi-
timar» y llevar adelante toda su políti-
ca antipopular. Es ya el único soporte
social que tienen los psoístas para se-
guir sus incestuosas relaciones con la
banca y los demás poderes fácticos de
dentro y de fuera de nuestras fronteras,
y para poner en práctica el paraíso del
92: Olimpiada, V Centenario y Madrid
capital cultural.
La vida del pueblo, en las calles y fá-
bricas, fluye por derroteros muy dife-
rentes. El triunfo popular del 15-J y la
lucha contra las medidas explotadoras
y represivas del Estado están ahí; pero
es importante advertir que esta es la
ocasión menos propicia para «dormir-
se en los laureles«: si los brotes de or-
ganización alcanzados en esta ocasión
no se afianzan, este gran avance puede
convertirse en «el fruto de un día». Co-
mo dice el poeta, «se hace camino al an-
dar»; pero a nadie se le escapa que es-
tamos en los inicios de la marcha.
C. Ferreras
Página 7 · ver la página
Cumbre de los jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad Europea celebra
da los días 26 y 27 de junio pasado.
El PSOE preside el «consejo de administración» de la burguesía europea
Europa, coto privado
para 12 mercaderes
Son muchos los problemas que tratan de resolver «los 12», aho-
ra con presidencia española, pero todas las propuestas van en una
dirección: Europa para los burgueses europeos. Es por eso que cie-
rran las fronteras exteriores y abren las interiores, para limitar la
entrada de productos yanquis y japoneses, y para explotar sin tra-
bas «nacionales» a los trabajadores del continente. Además, poten-
cian sus relaciones con la «periferia tercermundista», con el afán
de acaparar fuentes de materias primas y pagos de intereses por
deudas externas.
A flamante presidencia española, »
1 al frente de la «troika» comunita-
ria hasta finales de junio, es un re-
flejo en la CE de la política psoista en
España. «La Europa social es uno de los
puntos más importantes durante la pre-
sidencia española», proclaman. Y no se
trata de palabras sin más; ahí está Cor-
cuera todo preocupado por la Europa
Social reuniendo o TREVI para
potenciar la coordinación policial «an-
titerrorista», y cobrándose la vida de
nueve marroquíes como primer logro de
su «impermeabilización de las fronteras
exteriores».
Otro que se luce es el ministro Cha-
ves, que está empeñado en equiparar las
normativas sobre seguridad e higiene en
el trabajo. No queda claro si son los
europeos quienes tienen que equiparar-
se a la seguridad e higiene de las fábri-
cas y tajos españoles (6 obreros muer-
tos cada día), o el revés. En realidad, po-
co importa, pues las diferencias no son
muy grandes.
Por su parte, el presidente Gonzá-
lez se reúne con su colega italiano De
Mita y luego los dos declaran que se de-
be imponer una fiscalidad igual en to-
dos los países de la CE, para avanzar ha-
cia la moneda única y el banco europeo.
Una historia comparable al cuento de la
lechera, porque la señora Thatcher y
otros jefes de gobierno se oponen total-
mente a esta idea. Los feriantes pueden
ponerse de acuerdo para estafar a los
pobres campesinos, jamás para poner
en un fondo común sus dineros, gana-
do y haciendas.
Juntos sí,
pero no «arrebujaos»
Hay quien piensa que la tendencia ca-
pitalista a formar conglomerados finan-
cieros e industriales cada vez mayores
acabará por unir a todos los grupos de
la burguesía europea en un único y gran
«ultraimperialismo», donde mandarían
los capitalistas más fuertes de Alema-
nia, Francia...
E
Página 8 · ver la página
¡LO QUE HAY
QUE OIR!
— Lech Walesa: «Seguimos sintiendo el
aliento de Stalin en nuestras espal-
das» (El País, 7-2-89).
— Enrique Múgica, ministro de Justicia:
«Nosotros no hacemos diferenciación
entre los internos de las cárceles es-
pañolas» (Egin, 3-3-89).
Narciso Serra, «recambio» de Felipe
González: «La política socialista ha si-
do para sacar al país de la pobreza»
(Ya, 6-3-89),
Nicolás Redondo, secretario general
de UGT: «¿Para qué ir a las urnas si
nada cambia a mejor y sí a peor?»
(ABC, 8-3-89).
José.Luls Corcuera, ministro del In-
teridr: «Desde el ministerio nunca se
ha dicho que el GRAPO esté desarti-
culado» (Diario de Barcelona, 11-3-89).
Alan García, presidente del Perú: «Es-
toy aquí como presidente y no tengo
cómo demostrar que la democracia sí
es justicia» (El País, 11-3-89).
El mismo payaso: «Sólo la revolución
va a detener a la subversión» (El País,
11-3-89).
— Javier Solana, ministro de Educación:
«La educación es una cuestión estra-
tégica en la competitividad europea»
(Faro de Vigo, 18-3-89).
¡NO ME LO PUEDO CREER!
Las pruebas de que las cosas no van
por ahí saltan a diario en todos los me-
dios de información: desacuerdos de
principio en la política agraria, entre
Francia, España y otros; límites muy de-
terminados a la integración económica
muy claros para todos los socios... inclu-
so la permanencia de la colonia inglesa
de Gibraltar, ¡en un país que es socio su-
yo en la CE!
Además, en política de defensa, «los
12» están totalmente supeditados al her-
mano mayor americano, y éste no va a
permitir que la CE le quite la suprema-
cía.
La misma impermeabilización de las
fronteras exteriores da una pista sobre
LA COMUNIDAD
EUROPEA
Estados miembros, seginnes y Vnidudes sdminlamvacins.
el verdadero carácter de la CE. En efec-
to, se trata de desarrollar un mercado
exclusivo (sin pretensión de unidad po-
lítica), donde americanos y japoneses no
puedan introducir sus mercancías con
tanta facilidad. La administración Bush
ya ha puesto el grito en el cielo, tachan-
do a los europeos de proteccionistas por
la historia de la carne hormonada, y so-
bre todo porque de cara al 92, algunos
de los privilegios yanquis en «el primer
mercado del mundo, con 320 millones
de consumidores», están amenazados.
Son, pues, los intereses de los gran-
des grupos industriales y bancarios «na-
cionales», también llamados monopo-
lios, los que marcan el peso de la inte-
gración. Y es intentando resolver sus
problemas por lo que amplían cada vez
más el mercado; precisamente, la inte-
gración de España, Portugal y Grecia se
da en un momento de agudización de la
crisis.
En el terreno político, el Parlamento
europeo es, de hecho, el «consejo de ad-
ministración» de que se dotan los 12
grupos de burguesías europeas, en ra-
zón de que se hallen restringidos por la
legislación diferente de cada Estado y
necesitan un aparato legislativo que
adopte las leyes más convenientes para
todos los monopolios.
La «dimensión social
del mercado interior»
No se puede negar que los explotado-
res, cuanto más lo son, de mejores es-
pecialistas en imagen disponen. Así se
explica que a la CE le saquen más epí-
tetos que a la Virgen católica: que si «ca-
sa común», que si «Europa social»,
«Europa sin fronteras»... Uno de estos
calificativos, el de Europa social, es de
reciente invención; viene a sustituir a
otro anterior algo más comprometido:
«dimensión social del mercado inte-
rior».
No es difícil imaginar a qué realidad
concreta se refiere este concepto sabien-
do que en la próspera Europa existen 16
millones de parados oficiales (3 de ellos
fachada con el texto «Aisla-
NO ESTAMOS
TODOS
— Los asistentes a una fiesta de
solidaridad con Latinoaméri-
ca, celebrada en la ciudad de
Oberhausen, se solidarizan
con la lucha de los presos po-
líticos alemanes.
— Dentro de la campaña de apo-
yo a la huelga de hambre de
los presos se celebran actos
políticos y charlas en varias
ciudades alemanas en las que
participan familiares y ex-
presos políticos.
— La VOJ (Asociación de Juris-
tas Democráticos) y la Asocia-
ciónde Médicas-os Democrá-
ticos denuncian el aislamien-
to practicado en la RFA como
una forma de tortura y exigen
la supresión de los sumarios
que se han abierto a los pre-
sos el huelga de hambre.
Los estudiantes de la Univer-
sidad de Frankfurt boicotean
una conferencia y expulsan al
ministro federal de Educa-
e por no querer responder
a las preguntas sobre las rei-
vindicaciones de los presos.
Al mismo tiempo, hicieron un
llamamiento a todas las uni-
versidades para que no se
permita la entrada a ningún
representante del Estado.
Varios simpatizantes de la
RAF escalan una torre de la
catedral de Colonia para ma-
nifestar su solidaridad con
los presos en huelga de ham-
bre y distribuyen octavillas
informando de su situación.
— Cerca de 10.000 personas se
manifiestan en Hamburgo en
apoyo de las reivindicaciones
de los presos. La manifesta-
ción fue convocada conjunta-
mente por unos 50 grupos y
organizaciones, desde los más
radicales hasta sindicalistas
y religiosos.
— Varias personalidades políti-
cas y de la jerarquía católica
apelan a los responsables po-
líticos para que no prolon-
guen por más tiempo el aisla-
miento y reunifiquen en gran-
des grupos a los presos.
— Unas 20 personas con pasa-
montañas atacan con huevos
y bolsas de pintura la casa del
ministro de Justicia de
Nordrhein-Westfalia. Asimis-
mo, realizaron una pintada y
colocaron una pancarta en la
miento es tortura. Aislamien-
to es asesinato. Reunificación
ya».
— Simpatizantes de la RAF lle-
van a cabo sendos atentados
en la ciudad de Gottinga con-
tra la sede de la fiscalía local,
la Facultad de Derecho y la
sede central de la CDU.
En Alemania, como en España,
se producen fenómenos pareci-
dos cuando se ponen a luchar los
presos «terroristas». Ocurre que
desde los respectivos gobiernos
se machaca a la población con
que son cuatro y no tienen razón,
pues el «terrorismo» no tiene lu-
gar en el sistema occidental. Y
aquí viene el fenómeno, porque
si son cuatro y los tienen aisla-
dos, ¿quién coño toca entonces el
solidario tambor?
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oia
en España), o que siguen ejecutándose
las reconversiones salvajes en la indus-
tria, minería, agricultura, pesca, etc., en
todos los países, sobre todo en los me-
diterráneos como España.
Todos estos problemas sociales son
considerados como una cuestión de
mercado por los 12. Por ejemplo, en tor-
no al paro, afirman que es consecuen-
cia de la «rigidez de los mercados de tra-
bajo», de la existencia de coerciones ju-
rídicas que pesan sobre los despidos y
la movilidad en el empleo, y de la «rigi-
dez» de los salarios. Como es lógico, los
responsables psoístas sintonizan a la
perfección con estos puntos de vista.
En consecuencia, imponen por ley la
«flexibilidad» mediante el despido libre,
el empleo eventual y sueldos de miseria.
El resultado es evidente: el paro no dis-
minuye, pero aumenta la pobreza.
Los sindicatós oficiales de toda Euro-
pa colaboran abiertamente con estas
medidas criminales; para ellos, se tra-
ta de mantener a toda costa «la paz so-,
cial». Pero en los últimos años, estas or-
ganizaciones de la burguesía están sien-
do sobrepasadas por los trabajadores en
todos los países, no sólo en España. En
este sentido, son demostrativas las re-
cientes huelgas del transporte ferrovia-
rio o de las enfermeras en Francia, la
huelga de los metalúrgicos alemanes en
la cuenca del Ruhr, o las acciones de los
Comités Obreros de Base (COBA) en Ita-
lia. El rechazo a la política de los sindi-
catos oficiales y la lucha obrera radical
se extienden rápidamente por toda
Europa.
En cuanto a los grupos guerrilleros,
baste decir que, en la reunión del gru-
po TREVI en Sevilla, a primeros de mar-
zo, los responsables policiales europeos
destacaron, por delante de la lucha ar-
mada nacionalista, a las guerrillas revo-
lucionarias con planteamientos
marxistas-leninistas, como los más pe-
ligrosos para los burgueses de la CE.
do y 270 en Irlanda.
España-CE, algunos
datos comparativos
Salarios y precios. Un salario de 100.000 pesetas en España es equiva-
lente, por un empleo similar, a 142.000 en Francia, 172.000 en el Reino Uni-
do y 121.000 en Irlanda; una «cesta de la compra» formada por 39 productos
básicos cuesta 320 dólares en España, 310 en Francia, 280 en el Reino Uni-
Pobreza. 11,5 millones de pobres en España; 50 millones aproximada-
mente en la Europa de los 12. En el Reino Unido 8 millones, 7 en Italia, 7
en Francia... Según algunas fuentes, en las grandes ciudades europeas, un
tercio de la población vive en la pobreza.
Prestaciones sociales. El gobierno español dedica un 16,03 por 100 del
PIB a prestaciones sociales; los demás países europeos no bajan del 22,12
del Reino Unido, y alcanzan el 29,76 por 100 en Bélgica.
Mujeres trabajadoras. En 1987, la proporción de mujeres trabajadoras
con respecto a la Población Activa era en nuestro país del 31 por 100; la me-
dia de la CEE era de un 40 por 100.
Tasa de población campesina. CE: 8,9 por 100 sobre la población activa;
España, 17,9 por 100. En Espaá se está realizando la reconversión del cam-
po, hasta reducir su población a «niveles europeos».
H.E.
Entre estos grupos incluían a las CCC
belgas, los GRAPO y las Brigadas Rojas.
El personaje de la presidencia espa-
ñola que más viaja es, sin duda, el mi-
nistro Fernández Ordóñez. Este hom-
bre, con imagen de negociador flexible
(frente a los yanquis sí que lo es), repre-
senta los intereses del imperialismo
europeo. Con respecto a los países del
tratado de Lomé (ex-colonias africanas
de Francia, Alemania e Italia) y otros de
Asia y América Latina, promueve la po-
lítica neocolonialista de la CE, que tra-
ta de mantener a estos países en su si-
tuación de subdesarrollo y producien-
do materias primas y productos agríco-
las para la metrópoli, a cambio de
precios miserables que no les alcanzan
ni para pagar los intereses de la deuda
externa.
Las últimas maniobras «filantrópi-
cas» del gobierno español y la CE en su
concesión de ayudas, llamamientos a la
condonación parcial de las deudas y de-
más, no son más que una fachada con
la que pretenden encubrir sus intentos
de hacerse con el muy vampiresdo ne-
gocio del cobro de intereses. En éste, co-
mo en los demás negocios, los 12 tratan
de desplazar a los monopolios bancarios
yanquis y japoneses, que entre 1982 y
1988 se llevaron la mayor parte de los
235.000 millones de dólares que Améri-
ca Latina pagó en concepto de intereses
por la deuda externa; una cantidad si-
milar al montante total de sus deudas
por entonces (ahora es superior a los
400.000 millones).
La realidad brutal del sistema bur-
gués europeo no pueden ocultarla sus
representantes ni siquiera con sus lla-
madas a la «democracia y respeto de los
derechos humanos», que siempre hacen,
como es natural, a los países socialistas,
Irán o Nicaragua; nada dicen sobre Tur-
quía, El Salvador, Argentina... o la mis-
ma «Europa social»,
Héctor Expósito
RADICATOS
VERTICALES
— Detenidos tres trabajadores
de la empresa Papelera Espa-
ñola de Orereta, por impedir
la entrada en la fábrica en
exigencia de su admisión co-
mo fijos y no como eventua-
les. El día anterior a la deten-
ción, miembros de la UGT del
comité de empresa se dedica-
ron a amenazar e intimidar a
las familias de los trabajado-
res.
— Los trabajadores de Naval Gi-
jón reinician un nuevo perío-
lo de movilizaciones con la
colocación de barricadas in-
cendiadas frente a las insta-
laciones del astillero, en pro-
testa por el plan de ajuste de
plantilla presentado por la
empresa.
Técnicos de mantenimiento
de Iberia cortan el tráfico en
los accesos a Barajas con ba-
rricadas incendiadas y atacan
con cócteles molotov a los es-
quiroles. Según el sindicato
ASETMA, estas acciones son
protagonizadas por un grupo
de «incontrolados» que bus-
can desprestigiar al sindica-
to.
A pesar de la desconvocatoria
de la huelga, una nave de la
SEAT de Pamplona, así como
las factorías de Martorell y
Zona Franca de Barcelona,
realizan paros intermitentes
decididos en asambleas. Es-
tos paros fueron descalifica-
dos por todos los grupos sin-
dicales de la empresa.
— Los trabajadores de la empre-
sa «Franco Española de Ace-
ros y Cables», en Erandio, se
declaran en huelga al no
aceptar la dirección los pun-
tos planteados por la asam-
blea de trabajadores de cara
a la firma del convenio. Al
mismo tiempo, denuncian a
los sindicatos CCOO, UGT y
ELA por haber negociado y
firmado a sus espaldas.
— Los trabajadores excedentes
de Euskalduna, y que se en-
cuentran en los FPE, denun-
cian a los sindicatos CCOO,
UGT y ELA como responsa-
bles de su situación, aboca-
dos al «destierro» en empre-
sas fuera de Euskadi o al des-
pido.
— Los mineros de la empresa
Victoriano González, en San-
ta Cruz del Sil (León), retie-
nen a un ingeniero durante 14
horas sin contar con los sin-
dicatos, tras una asamblea y
ante la situación límite en la
que se hallan a causa de la
huelga, exigiendo aumento de
salarios y contra los despi-
dos. Esta acción motivó la
ruptura de unas negociacio-
nes de la empresa con UGT y
que desconocían los propios
trabajadores.
— Manuel Chaves, ministro de
Trabajo: «El Gobierno cree
que los sindicatos se pueden
ver desbordados (...), por lo
que debemos regular cuanto
antes el derecho de huelga»
(Interviu, 7-2-89).
Dicen los sindicatos que desde
9
Página 10 · ver la página
OS avatares de la confrontación
| gobierno-sindicatos han sido el
tema de los editoriales apareci-
dos en dos números anteriores (30 y
31) de Area Crítica. Ambos análisis re-
flejan puntos de vista contrapuestos y
ofrecen una visión deformada y, por
lo tanto, errónea de esta confronta-
ción. El presente artículo, aprovechan-
do que las páginas de AC están abier-
“tas al debate de forma permanente,
analiza esta confusión y un aspecto de
la actualidad estrechamente ligado al
tema del 1. de Mayo.
Las mafias sindicales, CCOO y UGT,
proclamaron hacer del 1.2 de Mayo
una repetición del 14-D, como si eso
dependiese de ellos y no de los millo-
nes de obreros que aprovecharán ese
día para ¿onvertirlo en una jornada de
lucha contra el Estado de la monar-
quía parlamentaria que propicia la
máxima explotación y les niega cual-
quier mínimo derecho.
A los trabajadores no les dice nada
el «Porque, ¡ya está bien!», tan ridícu-
lo como timorato de los sindicatos;
una consigna que si algo refleja es la
desesperación de los Gutiérrez y Re-
dondo ante su cada vez mayor aisla-
miento y desprestigio frente a los
obreros y, a la vez, frente a un PSOE-
Estado que no cede ante ninguna de
sus minúsculas reivindicaciones. Así
es como la concertación se ha conver-
tido en el «desconcierto».
En relación con esto, el primer edi-
torial a que aludíamos, de título «14-D,
una maniobra constitucional», nos vie-
ne a decir que el 14-D fue fruto poco
menos que de una confabulación
gobierno-sindicatos para reconducir al
movimiento obrero al redil «democrá-
tico»; cuando lo que llevó a CCOO y
El 1.? de Mayo y los «desconcertados»
CARLOS UTRERA
UGT a convocar la huelga fueron las
diferencias y peleas que bullen en el
sistema, y el temor a perder su influen-
cia en el movimiento obrero totalmen-
te. Precisamente, los hechos produci-
dos desde entonces lo confirman.
El gobierno es imposible que hubie-
ra podido ponerse de acuerdo con los
sindicatos en consentir la huelga. Los
avances del movimiento obrero en los
últimos años han llevado a las mafias
sindicales a «radicalizarse», adoptan-
do poses izquierdistas para intentar
que los trabajadores abandonen el ca-
mino, de resistencia emprendido y ca-
nalizar el creciente descontento por la
vía de la concertación y la claudica-
ción, siempre favorable para el capital.
Y esta misma razón de fondo es la que
ha provocado la agudización de las
contradicciones entre gobierno-
sindicatos-patronal, y el fracaso de ca-
da intento de concertación.
Unos a otros se acusan de haber lle-
gado a esta situación de desconcierto
total. A los sindicatos se les reprocha
que no controlan a los obreros y sus
luchas independientes; se les amena-
za con cerrarles el grifo de las subven-
ciones institucionales, incluso algún
dirigente de la patronal aireó que uno
de los motivos del malestar de los sin-
dicatos es su ambición por controlar
el billón de pesetas que hay de presu-
puesto para pagar a los parados. A la
jar, el gobierno les llegó a desligitimar
irmando acuerdos como los de fun-
cionarios y pensionistas con otros sin-
dicatos. Por su parte, CCOO y UGT res-
ponsabilizan a la patronal y al gobier-
no del clima de guerra social existen-
te por su prepotencia y cerrazón en la
política dictada por la banca y los
grandes empresarios. Se quejan de ha-
ber sido exprimidos al máximo en es-
tos años de colaboración en reconver-
siones salvajes, topes salariales, etc.;
y de que, ahora que se encuentran dé-
biles y desprestigiados, no sólo no se
les tienen en cuenta sus ruegos, sino
que se pretende que apoyen medidas
tan abiertamente reaccionarias como
el PEJ y otras.
El segundo editorial, «Un nuevo pa-
norama sindical», del n.? anterior, si-
túa su análisis en el extremo contra-
rio y da por hecho que los psoístas
«han decidido sacrificar» a los sindi-
catos. Es cierto que se han escuchado
voces en este sentido, pero no menos
cierto es que otros han calificado esas
propuestas como «irresponsables». En
las últimas semanas, incluso en el
PSOE se ha creado una comisión pa-
ra hacer las paces con la UGT.
Tarde o temprano, llegarán a acuer-
dos; de hecho, algunos ya han tomado
en varias autonomías, a la par que
UGT propone la moderación salarial
bajo el argumento de la patronal de
crear empleo. El problema que tienen
es que no pueden o no saben cómo lle-
gar a esos acuerdos sin quedar más
desprestigiados y deslegitimados de lo
que están, tanto unos como otros, en-
tre el movimiento obrero y popular.
Sin duda esta confrontación es favo-
rable para el desarrollo del movimien-
to obrero revolucionario, como lo es
cualquier pelea que se desarrolle en
las filas de sus enemigos. Sin embar-
go, lo que muchos obreros están ur-
giendo, de cara a este 1.9 de Mayo, es
la necesidad de oganizarse y extender
la resistencia, avanzando en la lucha
por el socialismo, y no dejándose em-
baucar por la demagogia «radical» de
CCOO y UGT.
— Los vecinos de Anchuras se — Los yccinos de Calahorra (La
el 14-D van en aumento sus afi-
liados. Cosa que no es de extra-
ñar, pues sólo hay que ver más
arriba cómo antes de dar un pa-
so, los obreros piden permiso a
la ejecutiva del lugar.
Hasta el Gobierno va a tomar
medidas, preocupado como está
por el desbordamiento que pro-
duzca tal aumento. ¡Y es que van
de un radical...!
ECOS DE
SOCIEDAD
— Vecinos del barrio madrileño
de Orcasitas, reunidos en
asamblea, deciden impedir la
entrada de técnicos del MO-
PU y de la empresa construc-
tora de sus viviendas para,
10
que evalúen los desperfectos
y grietas aparecidos en los pi-
sos.
Los vecinos de Leganés (Ma-
drid) cortan el tráfico en las
carreteras de acceso al ba-
rrio, cruzan autobuses en las .
calzadas y se niegan a pagar
el billete, en protesta por la
subida del transporte y su
mal funcionamiento.
Vecinos de un pueblo de Al-
mería impiden a la Guardia
Civil recoger un bebé adopta-
do por un matrimonio de la
localidad y al que el juez le
quiere retirar su custodia.
Los vecinos del pueblo valli-
soletano de Bocigas deciden
en asamblea rechazar la po-
sible instalación de un alma-
cén de pararrayos radioacti-
vos en su término municipal.
concentran ante las casas de
los concejales socialistas du-
rante sus movilizaciones con-
tra el campo de tiro. Dichos
concejales han presentado
una denuncia ante la guardia
civil por «insultos y amena-
zas» a sus familias.
Tres mil personas, vecinos
del pueblo onubense de Gi-
braleón y que se oponen a la
instalación de un vertedero
industrial, anuncian durante
una manifestación en Sevilla
su rechazo al PSOE en las
próximas elecciones. Por otra
parte, y después de los últi-
mos enfrentamientos con la
guardia civil, fuerzas de este
cuerpo tienen tomadas las ca-
lles del pueblo, día y noche.
Rioja) se unen para erradicar
el tráfico de droga e inician
una campaña contra la pre-
sencia de «camellos» en el
casco antiguo de la ciudad.
Esta no es la España que sale
en las revistas. La del PAIS de
clase media, a la que le va bien
LA ECONOMIA, que tiene TRI-
BUNA para explayarse y TIEM-
PO para disfrutar del CAMBIO,
Esta no es la España que vigila
al PANORAMA con métodos de
otra EPOCA.
Esta es la otra España, la que
conforma el AREA CRITICA que
con su RESISTENCIA descubre
la verdadera cara de esta demo-
cracia: la de papel con grandes
titulares en portada,
Página 11 · ver la página
Una alternativa fantasmal
Con Izquierda Unida, carnaval
es todo el año
Como buenos feriantes, los de IU pretenden erigirse en los
salvadores de la democracia y, para tal fin, están ofreciendo.
aos poderes fácticos la «muñeca chochona»: la del «soporte
social» de las instituciones, poder que se atribuyen tras la
huelga del 14-D y que no poseen. Pero este enésimo intento
de imponer la paz social y el consenso, mediante un nuevo
fraude, traerá como consecuencia que caven su tumba. Ade-
más, el espectáculo que están montando para poder ser al-
ternativa al PSOE muestra claramente la crisis agónica por
la que atraviesa todo el sistema democrático y, con él, la «iz-
quierda» conciliadora. Nadie da ya un céntimo mohoso. por
ellos, y menos los trabajadores.
pesar de que el gobierno psoísta
Az: dispuesto a agotar la legisla-
tura, los de IU siguen empeñados
en que se convoquen elecciones no más
allá de junio de este año. De lo contra-
rio, advertía el aristócrata Sartorius,
portavoz de esta coalición, «se podría
entrar en una fase de pudrimiento de
esas contradicciones, de confictividad
social, con un Gobierno desautorizado».
Que con la profundización de la crisis
económica, descargada sobre los traba-
jadores y demás sectores populares, la
democracia se está pudriendo, es un he-
cho que no escapa a nadie y menos a es-
tos nuevos sembradores de ilusiones.
Pero tal insistencia electoral por su par-
te, sobre todo a partir del 14-D, no deja
de ser más que un nuevo intento de re-
clamar la recompensa por el sacrificio
derrochado en imponer el consenso y la
paz social a los trabajadores.
La alternativa de 1U:
Oo nosotros o el caos
Y es que a estas alturas a nadie ya
puede resultar extraño oír en boca de
los dirigentes de la coalición frases co-
mo: «ahora nos toca a nosotros ser más
responsables que el gobierno», porque
si no, Felipe y el PSOE nos joden el ne-
gocio, parecen querer decir. Frases que
expresan con claridad los objetivos que
se han marcado los de IU: devolver la
cridibilidad perdida al Parlamento y a
la democracia, bien por medio de pac-
tos con el PSOE o bien desde el gobier-
no, y si no escuchen a Anguita que des-
de el 14-D se siente psíquicamente pre-
sidente del gobierno.
Sin embargo, el que una vez más re-
conozcan el profundo abismo existente
entre los poderes institucionales y los
sectores populares —máxime cuando
ellos se autoproclaman «cuarto poder»:
el social— y se ofrecen al régimen co-
mo recambio al PSOE, «en caso contra-
rio esto será el caos», pone sobre el ta-
pete no sólo que la crisis política actual
no es un fenómeno nuevo; sino que evi-
dencia que en los últimos años de la his-
toria de nuestro país ni parlamento ni
partidos y sindictos institucionales han
marcado las pautas de la vida diaria en
España ni de los españoles. De ahí que
actualmente estén echando toda la car-
ne en el asador para ser «alternativa de
gobierno, de-Estado y de modelo de so-
ciedad... incluyendo las aspiraciones de
Julio Anguita.
los ciudadanos en nuestro programa
electoral», todo ello en el más puro es-
tilo psoísta 82, de cara a las futuras elec-
ciones.
Pero, ¿puede un gobierno de IU igno-
rar el papel del Estado, su función y al
servicio de quién está, como pretendía
decir afirmativamente el electoralista
califa, el 13 de febrero, en la 1 Asamblea
Nacional de la coalición? La respuesta
a esta pregunta la daba claramente, en
el debate sobre el «estado de la nación»,
el portavoz de la coalición: «IU no se ha
vuelto social a partir del 14-D, porque
siempre ha hecho suyas las reivindica-
ciones de los sindicatos». Y en esto hay
que reconocerles sinceridad.
Se hundieron con
las botas puestas
Además de dar su aprobación a los
«Pactos de la Moncloa», al «Estatuto del
Trabajador» y consentir las leyes repre-
sivas dictadas por el parlamento contra
el pueblo trabajador durante la reforma
y el cambio, los del PCE e IU han esta-
do detrás de CCOO para que firmara
«negociaciones constructivas» como el
ANE, concertaciones...
Por todo ello, la crisis de los partidos
y sindicatos institucionales, de la que
son máximos exponentes el PCE y
CC.OO., se puede afirmar que tiene su
origen en el inicio mismo de la «aper-
tura» franquista; aunque se la disputa-
ban desde comienzos de los 60, pues tan-
to unos como otros proclamaron a los
cuatro vientos su política de «reconci-
liación nacional» y de «colaboración en-
tre clases». Ya con la reforma, el régi-
men fascista español dejó bien claro que
no iba a ir más allá de su propia legiti-
mación y para ello echó mano del PCE
de Carrillo. Sin embargo, éstos, que se
las prometían muy felices saliendo a la
luz, de aquella no sospecharon que de
esa manera quedarían atrapados en su
propia trampa, ligando su destino polí-
tico a la suerte del régimen.
Y en efecto, el PCE de Carrillo inició
la transición con una militancia que no
superaba los 210.000 afiliados; pocos
años más tarde, en el 84, el número des-
cendió a 84.500 y un año después baja-
ron a 60.000; desde entonces ya no re-
flejó más descensos. Con CCOO pasó
otro tanto de lo mismo: de los 1.831.000
afiliados de 1978 pasó a los menos de
300.000 de 1988. Por otra parte, la de-
11
Página 12 · ver la página
bacle del comunismo oficial no sirvió
para remediar la situación de los gru-
púsculos que desde la transición se es-
cindieron del PCE: PTE-UC de Carri-
llo y PCPE de Gallego, que se hallaban
en cifras meramente testimoniales; lo
mismo le ocurría al PCDE de Líster.
Lances muy carnavalescos
Años más tarde, y con el fin de apro-
vecharse políticamente de los votos de
los 7 millones de españoles que dijeron
NO ALA OTAN, dando el visto bueno al
pucherazo en el referéndum, el PCE for-
ma la:toalición IU, que nacía como una
plataforma amplia y recogía todos los
retales del espectro político. En ella en-
traron hasta los monárquicos del Par-
tido Carlista y una secta llamada Parti-
do Humanista. Paralelamente, para he-
gemonizar el papel del PCE dentro de
ella, se inicia un proceso de fusión con
los grupos escindidos, el cual obtiene un
rotundo fracaso y, como único fruto del
mismo, los carlistas y humanistas aban-
donan IU.
Así fue como los primeros intentos de
erigirse en alternativa no impiden que
el PCE e IU se muevan en un mar de con-
tradicciones que van profundizando,
aún más, su desgaste. En Cataluña, en
las municipales del 86, el PSUC pactó
con su homónimo PSC un acuerdo de
colaboración para definir a CIU como
máximo adversario común y hacer fren-
te a la tan temida abstención. Además,
siguen actuando abiertamente de amor-
tiguadores de las luchas de los estudian-
tes, pequeños campesinos, pequeños co-
merciantes... y de colchón del descon-
tento de los trabajadores hacia el Esta-
do, tratando de conciliar al pueblo con
el poder. «Si CCOO y el PCE no hubie-
ran sido cauce responsable para tantos
desaguisados como han hecho los diri-
gentes del PSOE, España sería ahora un
polvorín, habría cien Reinosas», decía
por aquellas fechas Gerardo Iglesias.
A partir de aquí comienzan a clamar
contra los «violentos» que ponen en pe-
ligro la democracia, y son de los princi-
pales impulsores del «Pacto de Estado
contra el terrorismo y los violentos». A
finales de 1987, el vicesecretario gene-
ral del PCE, Curiel, forma una comi-
sión en Bilbao para combatir al terro-
rismo desde una postura beligerante,
con miembros de la judicatura y de las
fuerzas de seguridad del Estado entre
otros, que traerá como consecueñcia el
«Pacto para la Normalización de Euska-
di» (PNE). A la par, empiezan tímida-
mente a presentarse ante los sectores
populares con poses izquierdistas, ya
que la lucha de aquellos los aísla cada
vez más y los pone al descubierto en su
papel de colaboradores del capital, pe-
ro que no les saca del atolladero en que
se hallan sumidos desde años atrás.
No sólo eso. Para estar más acorde
con la farsa democrática, al PCE no le
12
Ya en las
municipales del
83, los impulsores
de 1.U.,
prometieron el oro
y el moro a los
españoles... pero, a
los que ostenten
en sus manos el
poder económico y
político E
llegó con darle la patada al cadáver po-
lítico que era Santiago Carrillo. Tampo-
co la pinta de borrachín del Iglesias pa-
recía que beneficiaba en nada la imagen
electoral del PCE ni de IU; a Camacho,
desgastado por tantos años de «dura lu-
cha sindical», se le ofrece la presiden-
cia honorífica del Sindicato y a Antoni
Gutiérrez —del PSUC e Iniciativa por
Catalunya (IC)— una poltrona para las
europeas. Así nace la «nueva» coalición
IU-IC: una alternativa de poder con los
pies de barro; y como la espuma surgen
los nuevos líderes sonrisa profident-
dientes blancos, burda copia del PSOE
y la socialdemocracia alemana: Angui-
ta, Ribó y Gutiérrez. Otros, en cam-
bio, no resistieron aguantar tanto tiem-
po el «asalto» al poder y se pasaron con
su experiencia al PSOE, al CDS, o están
a la espera de ofertas: Pilar Bravo, Mo-
hedano, Tamames, Curiel...
La suerte está echada
Por otro lado, en esas techas a los del
PCE no les quedó más remedio que re-
conocer que existían «energías sociales
de izquierda que desbordan las fronte-
ras orgánicas de los partidos y sindica-
tos... por lo que debemos de hallar la
manera de trabajar conjuntamente los
comunistas, socialistas, socialdemócra-
tas y movimientos alternativos»; y nue-
vamente emprenden el proceso de uni-
ficación con los escindidos y de relan-
zamiento de IU para las elecciones euro-
peas y las generales que vienen
reclamando al gobierno que adelante;
todo ello con una radicalidad que asom-
bró a propios y extraños. En noviembre,
en Bilbao, el PCE-EPK y el PCPE en su
documento conjunto de unidad propug-
nan una «salida política» a la situación
de Euskadi en la que están implicados,
inclusive, «aquellos que legitiman el de-
recho a la lucha armada».
A principios de diciembre, en una
marcha contra la base yanqui de Rota,
el califa sorprendió a los participantes
con la proclama del empleo de la violen-
cia, en «último extremo», para defender
el sistema democrático de la intransi-
gencia de los militares y oligarcas cerri-
les a hacer concesiones sociales y eco-
nómicas al pueblo trabajador, para se-
guir garantizando la paz social. La huel-
ga del 14-D, pese a que las intenciones
de los trabajadores eran otras, y las ne-
gociaciones con el gobierno para hallar
una salida a la concertación han demos-
trado que ese «empleo de la violencia»
era un recurso para sembrar ilusiones
sobre la viabilidad del «tránsito pacífi-
co a la democracia» entre el pueblo tra-
bajador. Anguita no sólo negó que su
partido se hubiera asociado a los violen-
tos, sino que incluso afirmó: «¡Eviden-
temente que si intentan acabar con la
democracia, los comunistas la defende-
Página 13 · ver la página
al Parlamento Europeo.
remos y, si es necesario, por la fuerza! ».
Ya para muchos quedó claro que ese
«trabajar conjuntamente» se circunscri-
bía dentro del espíritu del Plan ZEN y
del PNE.
Ese rechazo a firmar la concertación
y ese radicalismo con que se han enfren-
tado al gobierno han demostrado en la
práctica que la alternativa de IU no es
otra que colaborar para tratar-de impo-
ner la política expoliadora del régimen;
de canalizar el descontento de millones
de españoles, de desvirtuar y desorientar
la lucha de los más decididos que día a
día, en la calle y en las fábricas, se en-
frentan al régimen porque no da solu-
ción real a los graves problemas que pa-
decen.
El Partido Comunista de España (re-
constituido), cuya actividad es prohibi-
da y reprimida por el aparato policial
del régimen, exponía así esta idea: _ bierno. Y aprovechaba la ocasión para
Fernando Pérez Royo, número uno de Izquierda Unida en las pasadas elecciones
«¿Cuál es la diferencia real entre Feli-
pe, Suárez o Anguita? Todos obedecen:
a una misma batuta, representan inte-
reses burgueses, se atienen y defienden
las mismas reglas dictadas por el gran
capital y el ejército. La “izquierda” no
puede ofrecer ya un “cambio” en la fa-
chada del régimen, porque las esperan-
zas reales de amplios sectores de la po-
blación han sido defraudadas por las
promesas demagógicas del PSOE y las
masas se hallan de nuevo enfrentadas
E manera abierta al aparato del Esta-
O».
La total identidad de intereses entre
todos los grupos parlamentarios fue lo
que, por ejemplo, expresó Ribó en ene-
ro: «Podemos aproximarnos al PSOE»;
pero «sólo lo apoyaremos si pactamos
un programa común», decía días más
tarde el psíquicamente presidente de go-
dar la receta llamada a solucionar las
enormes contradicciones político-
sociales: «muy fácil: crear el Consejo
Económico y Social... El gobierno ten-
dría en ese consejo a todos los interlo-
cutores... Y a partir de ahí aplicar el mo-
delo económico diseñado por la Consti-
tución». Pero en el mes de febrero me-
ten de rondón la concertación con otra
letra: CCOO, UGT, CEIM y gobierno re-
gional de Madrid sellan el «abrazo so-
cial» con el Plan Regional de Empleo de
1989.
Por otro lado, el fortalecimiento del
proyecto social IU e IC sufre grandes re-
veses. La fusión PCE-PCPE en Cataluña
y el resto de España se salda, en medio
de peleas y acusaciones, con un estre-
pitoso fracaso y Gallego «sólo se lleva
a 1U 400 militantes de los 17.000 que tie-
ne el PCPE», según los no integrados.
Mayor es el de su tan deseada unidad
orgánica de CCOO y UGT, y se tiene que
conformar con el refuerzo de antiguos
militantes expulsados del PSOE y de
ugetistas apartados por voluntad propia
y algunos socialcristianos: Castellano,
Saavedra, Miret Magdalena, Puente
Ojea..., que se han ofrecido a apuntalar
la barraca y darle mayores señas de
«identidad social-lista» al espectáculo
de IU. á
Pero tan grande es el interés que tie-
ne Anguita de que Felipe acceda a pac-
tar con él, que no ha dudado, incluso,
en echar la culpa de su fracaso a los tra-
bajadores: «Imaginemos que ahora hu-
biera elecciones: si se produjera un
triunfo resonante del PSOE e IU no
avanzase, sería una contradicción tre-
menda. Y en ello tendría responsabili-
dad el propio movimiento obrero, por-
que tendría que luchar contra aquello
que con su voto permitió que siguiera
adelante».
En las palabras del «califa» hay una
gran verdad, aunque no desarrollada.
Porque si el movimiento obrero le vota
a él, también en este caso tendría luego
que luchar contra aquello que impulsó
con su voto. Por eso la mayor parte de
los obreros (siempre habrá una minoría
adicta a estos carnavales) van a boico-
tear tanto a los Anguitas, como a los Fe-
lipes, los Fragas... Entonces, ¿de qué se
queja Anguita? Mejor haría conformán-
dose con los votos de los pocos burgue-
ses que lo apoyen.
Carlos R. Alonso
APARTADO DE CORREOS 2192
Comité Catala de Solidaritat
Internacionalista +
08080 BARCELONA
Página 14 · ver la página
Purificación González de la Blanca, cabeza de la Lista Verde para Europa
«Progreso y conservación
de la naturaleza van unidos»
Es granadina y se considera ecologista de nacimiento. Pu-
rificación González de la Blanca es la única mujer española
que va cabeza de una candidatura para las elecciones euro-
peas: la Lista Verde. Entre sus méritos está el haber sido una
de las personas que más han defendido las marismas de la
bahía de Cádiz.
N,1987 denunció públicamente
E:: gran parte del dinero que el
Mercado Común Europeo da pa-
ra ayuda a la agricultura y a la pesca ha-
bía ido a parar a manos de empresas li-
gadas al comisario europeo Abel Matu-
tes, vicepresidente de AP, precisamen-
te para fomentar la cría abusiva de pe-
ces y moluscos en la bahía (ver AREA
CRITICA, números 23 y 31). Su última
batalla fue conseguir que el alcalde so-
cialista de Tarifa no quitase el agua a
los campesinos de Puertollano, un pe-
queño enclave agrícola que hay en las
cercanías de esta ciudad gaditana abso-
lutamente volcada en los último años al
turismo y cuyo ayuntamiento había de-
cidido quitarles el agua a los agriculto-
res y ganaderos para llevársela a los
campings de surfistas.
Su filosofía se resume en la idea de
que «el ser humano no es el ombligo del
mundo, ya que la vida es un tejido in-
terdependiente, de modo que nuestra vi-
da depende de la conservación de la na-
turaleza y de los otros animales. El hom-
bre no es dueño y señor del mundo y
cualquier agresión a ese tejido se volve-
rá contra nosotros».
Purificación González de la Blanca
considera «desarrollo todo lo que cola-
bora con la naturaleza y progreso todo
N septiembre del año 1982, una
E: de representantes del mo-
'vimiento ecologista de diferen-
tes pueblos del Estado, con muchos
años de militancia encima, fuimos in-
vitados por el PSOE a unas jornadas
sobre el medio ambiente en un cono-
cido hotel de Madrid. Allí nos prome-
tieron, entre otras cosas, la Ley Gene-
ral del Medio Ambiente y la salida de
la OTAN. Ni que decir tiene que los
«proyectos franquistas», como el de
Riaño, no entraban en los planes de
quienes iban a realizar el cambio tam-
bién en política medioambiental.
Al mes siguiente el PSOE barrió en
las elecciones. Entre sus votos se ha-
bía llevado masivamente los de ecolo-
gistas y pacifistas, pero al poco tiem-
po quedaba claro para nosotros que
ese partido había perdido la memoria.
En 1983 elaboré un pequeño traba-
jo en el que tras recoger una serie de
titulares de prensa que no requerían
comentarios, hacía unas reflexiones
sobre la necesidad de un movimiento
internacional de «Los Verdes» a fin de
abrir un nuevo camino en las relacio-
nes del hombre con la biosfera, contra
la que se encuentra en permanente es-
tado de guerra y a la que ataca con to-
do tipo de armas letales (hoy sabemos
que esos ataques alcanzan también a
la ozonosfera).
Siempre nos pareció erróneo el con-
cepto antropocéntrico de paz/no vio-
lencia y de guerra/violencia que se
mantiene en el lenguaje cotidiano, por-
:-que se olvida la extrema violencia que
se está ejerciendo contra el planeta (y
por tanto también contra el hombre):
mares contaminados, ríos pestilentes,
montes deforestados y erosionados,
aire envenenado, pueblos y culturas
degradados, especies vegetales y ani-
males condenadas a la extinción... En-
tre medio millón y dos millones de es-
pecies animales van a desaparecer an-
tes del año 2.000, según el informe
«Global 2000», a las que había que su-
mar al menos 80 pueblos aborígenes
que siguen el mismo camino.
Es preciso tener las ideas claras so-
bre dos aspectos. Primero: la vida es
como un tejido en el que no podemos
separar al hombre de su entorno ni del
resto de los seres que lo conforman.
Amenazar cualquier hebra de ese teji-
do es hacer peligrar el contexto total.
Segundo: los sistemas político-
económicos que degradan el medio
ambiente son los mismos que degra-
dan la condición humana, los que con-
taminan (atmósfera, mares, ríos, pue-
blos, culturas...) necesitan de la gue-
rra y ejercen la violencia contra todos
y contra todo.
Esta mafia económica, que alcanza
su máxima libertad de movimiento a
través de la política de la CEE, ha ido
elaborando una red planetaria, crean-
do una serie de áreas de interdepen-
dencia (energía, desarrollo económico,
agricultura, educación, sanidad, dis-
ponibilidad de agua, alimentación,
transporte, etc.) que todo lo ha envuel-
to, a fin de que nada se les escape de
las manos. En consecuencia, la proble-
mática se va haciendo cada vez más
compleja porque cualquier actuación
en un área concreta repercute en
otras, enmarañando aún más la situa-
ción, degradando el estado general y
Por qué no p:
PURIFICACION G
ocasionando desequilibrios de riesgos
imprevisibles.
¿Catastrofismo?
A estas alturas no se nos puede con-
tinuar tachando a los ecologistas de
catastrofistas. Precisamente hoy
—31-3-89— la editorial de Diario 16 se
titula «Futuro negro, solución verde»,
en clara alusión al tema que trata, so-
bre el que escribo, y durante estos días
en distintas columnas y artículos de
prensa se evocan las profecías de Ca-
sandra refiriéndose a los ecologistas.
Pero no se trata de lo que digan los
ecologistas. Basta leer la prensa:
«Industriales italianos participaron
en cacerías de indios en el Amazonas».
«La CEE destruyó 200.000 toneladas
de alimentos, para mantener los pre-
Clos».
«Laboratorios suizos experimenta-
ron con niños egipcios los efectos can-
cerígenos de un pesticida». *
«Indignación en la RFA por unas
maniobras norteamericanas sobre en-
terramientos masivos».
«Un plaguicida fabricado por Bayer
es la posible causa del síndrome tóxi-
co».
«Arranque de un millón de hectá-
reas de olivar, tributo español a la
CEE».
«Un millón de árboles son talados
18
Página 15 · ver la página
Purificación
González
de la Blanca.
no es tomar el poder, sabemos que así
es imposible, sino utilizar el Parlamen-
to europeo como foro de denuncia», di-
ce la cabeza de lista de la candidatura
de la Lista Verde.
Purificación González de la Blanca no
” tiene al PSOE en muy buen concepto, ya
que ella misma fue cesada en su puesto
de secretaria general de la Delegación
Provincial de Cultura de Cádiz después
de su enfrentamiento con el alcalde del
PSOE de Tarifa y por el asunto Matu-
tes. «El PSOE está tratando desde hace
mucho tiempo de infiltrarse en los mo-
vimientos verdes y no hace más que pro-
meter cosas, pero luego no cumple na-
da, entre ellas la de sacarnos de la
OTAN, que planteaba cuando estaba en
la oposición»
Í a dl
te. Estos políticos se mueven dentro del
sistema cuadriculado y no ven otras op-
ciones político-económicas que las que
ya existen y que llevan al mundo a la rui-
na, a su destrucción. Nuestra intención
lo que se hace ayudando a la naturale-
za».
«Estamos contra los políticos que
consideran que la política es como un
botín por el que luchar denodadamen- Angel Bustos
lemos esperar
ALEZ DE LA BLANCA
diariamente en la Amazonia» (hoy son
dos millones), etcétera.
Bophal, Chernobyl, la muerte de las
focas del Mar del Norte, mareas ne-
gras en Alaska, la Antártida, islas Ca-
narias... la destrucción de la capa de
ozono. Todo es una tremenda locura.
¿A dónde vamos?, o mejor, ¿a dónde
nos llevan?
El saqueo del Tercer Mundo
Cuando la política del crecimiento
ilimitado perfecciona su infraestruc-
tura para saquear a fondo a los países
menos desarrollados (preferimos esta
denominación): carreteras transama-
zónicas, oleoductos siberianos, revi-
sión del Convenio de la Antártida, pro-
yectos de túnel del estrecho de Gibral-
tar, etc., son «Los Verdes» (Alianza
Verde Europea) junto con organizacio-
nes tan prestigiosas como Gren-Peace,
quienes pueden levantar la voz para
denunciar públicamente y tratar de
frenar la tremenda depredación de
Unas políticas internacionales que tie-
nen en el lucro su objetivo, sin dete-
Nerse en ningún tipo de consideracio-
Nes éticas. Tal es el caso de esas parti-
das de leche en polvo en mal estado
que se intentaron introducir en el mer-
cado venezolano y que, rechazadas
también por sus autoridades sanita-
Tias, se desviaron hacia mercados afri-
[——_—_
canos; o el del peligroso pesticida que,
tras una larga sesión del Parlamento
alemán, se acordó prohibir en Alema-
nia... y subvencionar su exportación al
Tercer Mundo. Propuesta que levantó
las iras y la voz del diputado verde:
«Señores, ustedes no tienen ni ética ni
vergiienza»... por citar dos ejemplos.
Como dice Schumacher en su impor-
tante libro «Lo pequeño es hermoso»,
nunca un país desarrollado se acercó
a otro menos desarrollado para ayu-
darle, sino para explotarle, casi siem-
pre ofreciéndole falsas ayudas que le
crean dependencia exterior.
En el programa de «Los Verdes» al
Parlamento Europeo se recoge muy
bien esta idea. Dejémonos de paterna-
lismos. Las ayudas a estos países de-
ben enfocarse en el apoyo a la creación
de economías autosuficientes basadas
en sus recursos propios. Esta es la cla-
E De todo lo demás hay que descon-
ar.
Hacia la esperanza
Hemos sido hasta ahora el grito de-
sesperado de una biosfera agredida, la
conciencia de una sociedad enloqueci-
, La, pero esto no basta. Hay que hacer
oír nuestras voces en todos los foros
en donde nos sea permitido. Ahora
más que nunca. Y digo ahora, cuando
el PSOE ha puesto en marcha un plan
de desactivación del movimiento eco-
logista, siguiendo a pie juntillas ese fa-
moso documento suyo que diseñaba
una estrategia para impedir que apa-
rezcan «Los Verdes». Infitración, sub-
venciones y «colocación» de dirigentes
dan la clave. Pero olvidan que el eco-
logismo o es reivindicativo o no es eco-
logismo.
Compañeros de otros países hace
tiempo que se están organizando en un
movimiento internacional de «Los
Verdes» que, como punta de lanza, y
por encima de fronteras, abra un nue-
vo camino en las relaciones del hom-
bre con el resto de los seres vivos y con
su entorno. Hay que entregarse a esta
causa, antes que sea demasiado tarde,
sin dejarse engañar por las escasas
«soluciones» de parcheo que nos ofre-
cen, precisamente en estos momentos
en que el cinismo de los gobernantes
mundiales se pierde en conferencias
internacionales: Montreal, Londres, La
Haya, en las que reconociendo la ex-
trema gravedad de la destrucción de
la capa de ozono, lejos de adoptar me-
didas tajantes, como la prohibición de
la fabricación de clorofluorocarbonos
(CFC), concluyen en concesiones a la
industria (¡cómo no!), a riesgo del in-
cremento del cáncer, enfermedades
oculares, cambios climáticos y de cul-
tivos, sobre los que los científicos nos
han alertado como males menores.
Romper fronteras, viejos moldes,
hacer posible la lógica, la solidaridad
para con todos los seres vivos, la es-
peranza, la paz, es nuestro objetivo.
Somos conscientes de la dificultad de
esta tarea, pero hay que intentarlo.
«La Utopía no es la de quienes pre-
conizan el decrecimiento y la subver-
sión del actual modo de vida hacia una
sociedad más austera, sino la de quie-
nes creen que es posible continuar con
un crecimiento ilimitado, de la pobla-
ción, de la industria, delconsumo, en
un planeta limitado.» (M. Bosquet).
15
Página 16 · ver la página
Homenaje a los brigadistas soviéticos caídos
en la guerra civil
«Proletarios de todos
los países, uníos»
El pasado día 9 de mayo —aniversario de la liberación de la URSS
tras la invasión nazi— se inauguró en el madrileño cementerio de
Fuencarral el monumento de homenaje a los voluntarios soviéti-
cos que vinieron a España en 1936, para defender el Frente Popu-
lar y la República, y quedaron aquí para siempre. Todos sus nom-
bres figuran en un lateral del monumento.
ON motivo del acto, se desplaza-
h ron hasta Madrid treinta y cinco
excombatientes de la guerra es-
pañola y familiares de los caídos en ella.
En el grupo destacaba de modo especial,
por su altura física e histórica, el gene-
ral Liaschenko.
El camarada Nicolás
A sus ochenta años, con casi dos me-
tros de altura, una boina negra ladea-
da sobre la cabeza, y saludando con el
puño derecho cerrado pegado a ella,
Liaschenko parece un heróe sacado de
cualquier película soviética de las que
estuvieron en cartel en los cines madri-
leños durante los tres años de resisten-
cia contra el fascismo, como «Tchpaieff
el soldado rojo», o «Los marinos del
Cronstad».
General tanquista agregado al 18
Cuerpo de Ejército republicano como
asesor militar, o más propiamente co-
mo «consejero» —auténtica definición
de su trabajo—, Liaschenko era conoci-
do como el «Camarada Nicolás». Com-
batió en los frentes de Toledo, el Ebro,
Almería, Granada y Málaga. En un ru-
so indescifrable para nosotros, interca-
lando algunas palabras chapurreadas
en castellano, el «Camarada Nicolás» re-
cordó el heroísmo de los soldados espa-
ñoles que combatieron a su lado.
Uno de ellos, Diego Tomás, no le ha-
bía visto desde hace cincuenta años, y
se reencontró con él junto al monumen-
to recién inaugurado. «Desde el primer
momento que le vi —comentó Tomás—,
supe que era el ruso que había estado
con nosotros en la 27 División de cho-
que, por su estatura y por la forma de
mirar y sonreír».
Diego Tomás estuvo en la URSS des-
pués del año 39, y luchó contra los na-
zis, primero en el ejército regular sovié-
16
tico, y después en el maquis. Allí oyó ha-
blar del General Liaschenko, defensor
de Leningrado y organizador de la con-
traofensiva cuando se rompió el cerco
de la ciudad, pero hasta ahora no había
sabido que él y el «Camarada Nicolás»
eran la misma persona.
En tierras españolas, combatieron al
lado de la república 50.000 hombres de
54 países; entre ellos, más de 2.000 eran
soviéticos: 772 aviadores, 351 tanquis-
tas, 222 consejeros e instructores, 100
artilleros, 77 marinos de guerra, 130
obreros e ingenieros de las fábricas de
aviación, 156 radiotelegrafistas y varios
centenares de intérpretes y asesores.
Cerca de nuestras costas fueron hundi-
dos por los intervencionistas nazis los
barcos Komsomol, Timiriázev y Bla-
góev.
Madrid, qué bien resistes
Todos los que vivieron el Madrid ro-
deado por las tropas fascistas en el 36,
con los moros ya en la Casa de Campo
y en la Ciudad Universitaria, recuerdan
emocionados la llegada, el día 6 de no-
viembre, de las Brigadas Internaciona-
les, y su desfile por la Gran Vía. Los
aviones soviéticos J-15 y J-16, los popu-
lares «Chatos», sobrevolaron el cielo
madrileño, hasta entonces a merced de
la aviación fascista, y comenzaron la ba-
talla aérea para defender la capital,
mientras sus habitantes, dando un ejem-
plo histórico de resistencia, fortificaban
las calles y levantaban trincheras. 21 pi-
lotos soviéticos murieron aquellos días.
El general de aviación comunista Hi-
dalgo de Cisneros lo relata emocionado.
«El 6 de noviembre por la mañana hi-
cieron su aparición los Junkers de bom-
bardeo alemanes, acompañados por una
escuadrilla de cazas Fiat italianos... co-
mo tenían por costumbre... En aquel
momento, y antes de que las sirenas ter-
minaran de dar la alarma, un grupo de
aviones surgen en el cielo de Madrid y
Página 17 · ver la página
35 ex combatientes soviéticos y familiares de brigadistas muertos en España,
estuvieron presentes en la inauguración del monumento.
Los nombres de todos los caídos puedes leerse en uno de sus laterales.
El general Liaschenko y Diego Tomás, que luchó a su lado,
se encontraron después de cincuenta años.
También acudieron al acto jóvenes pioneros soviéticos.
se lanzan rápidos contra los aparatos — del peligro de las bombas, aquel pueblo
fascistas. La gente abandona sus refu- que había estado sufriendo día tras día,
»gios, se lanza a la calle y, sin acordarse sin poderse defender, los terribles bom-
. del 36 al 39 se considera en mi país co-
bardeos enemigos, presencia con emo-
ción inenarrable la primera batalla
aérea en defensa de su ciudad».
En la URSS existe una asociación de
excombatientes de la Guerra Civil espa-
ñola, y la participación de voluntarios
internacionalistas en el conflicto es re-
cordada de forma entrañable por el pue-
blo soviético. «Los viejos se emocionan
cuando hablan de España —nos comen-
taba Matvey Saprykine, nieto de Mate
Zalka, el «General Lukach»—, la guerra
mo el primer asalto de la lucha contra
el fascismo-nazismo, que a nosotros nos
costó veinte millones de muertos. Bel-
chite, Brunete, Jarama, Teruel... son
nombres muy importantes, símbolos de
la lucha por la libertad. Hay muchas de
mis compatriotas rondando los cincuen-
ta años, que se llaman Dolores». Des-
pués de visitar la URSS en 1937, Rafael
Alberti escribió en un artículo titulado
«Mi Moscú», que al entrar en cualquier
casa, lo primero que veía en la pared era
un mapa de España.
General Lukach
Matvey Saprykine, a partir del interés
por reconstruir los pasos de su abuelo
en la Guerra Civil, ha estudiado caste-
llano —lo habla perfectamente— e in-
cluso ha escrito un libro sobre Mate Zal-
ka que aún no ha sido traducido a este
idioma. El «General Lukach», aunque
era húngaro de nacimiento, vino a Es-
paña dentro del contingente de volun-
tarios soviéticos, luchó en el frente de
Madrid durante las jornadas de noviem-
bre, y después de la batalla de Guada-
lajara tomó el mando de la 12 Brigada
Internacional, integrada en la 45 divi-
sión del ejército republicano. Murió en
Aragón, cerca de Huesca.
Los voluntarios internacionalistas es- ¿
cribieron una de las páginas más heroi- h
cas de la historia de los pueblos en la
lucha contra el fascismo. Su actitud so-
lidaria con el pueblo español no preten-
día fama, dinero, ni gloria, sólo el triun-
fo de la libertad. Defendieron con las ar-
mas en la mano la bandera tricolor de
la República frente a la roja y gualda de
la monarquía y el fascismo. Su gesto de
ayer continúa siendo un ejemplo a se-
guir hoy, y demuestra la validez de las
palabras que Carlos Marx escribió ha-
ce 141 años: «Los comunistas conside-
ran indieno ocultar sus ideas y propó-
sitos, y declaran abiertamente que sólo
conseguirán sus objetivos derrocando,
mediante la violencia, todo orden social
existente. Tiemblen, pues, las clases do-
minantes ante la revolución comunista:
los proletarios no tienen nada que per-
der, más que las cadenas; tienen, en
cambio, un mundo que ganar. ¡Proleta-
rios de todos los países, uníos!
Alfredo Grimaldos
17 |
Página 18 · ver la página
a _A
Los jóvenes del barrio denuncian agresiones policiales
«S.O.S.: represión en Poble Nou»
El pasado mes de septiembre, el colectivo de jóvenes «Goma-
nou» organizaba las I Fiestas Alternativas, enmarcadas en la Fies-
ta Mayor del barcelonés barrio de Poble Nou. Una violenta carga
policial, con disparos al aire incluidos, ponía fina la noche de rock
alternativo. Cuatro jóvenes testigos se atrevieron a denunciar la
actuación policial; uno de ellos ha sido brutalmente agredido po-
cas semanas después de celebrarse la rueda de reconocimiento de
los:agentes presuntamente implicados. En el Juzgado de Instruc-
ción número 7 de Barcelona se suceden las irregularidades que di-
ficultan el normal desarrollo del proceso judicial.
q L'concierto de «rock alternativo»
E: organizaba, en la noche del
17 a 18 de septiembre pasado, el
colectivo de jóvenes «Gomanou» termi-
nó bruscamente con la irrupción de la
Policía Nacional, que realizó una violen-
ta carga cuyo saldo fue de un herido y
cuatro detenidos.
Debidamente autorizado por el Ayun-
tamiento de Barcelona, el concierto se
desarrollaba con normalidad en la pla-
za de Sant Bernat Calvó cuando hizo su
aparición un coche patrulla policial, cu-
yos ocupantes intentaron detener a un
asistente a la fiesta acusándole de ha-
ber orinado en la vía pública. La actitud
agresiva y prepotente de los agentes mo-
tivó la protesta de algunos espectadores
del concierto. Según testigos presencia-
les, uno de los policías amenazó a sus
interlocutores con la frase «u os calláis
u os meto cuatro tiros en la cabeza». El
aumento de la tensión culminó con la
aparición de nuevos vehículos policia-
les (matrículas DGP-2014-W, DGP-2216
-Z, DGP-2080-B y DGP-2450-A, según
consta en las denuncias), cuyas dotacio-
nes protagonizaron una contundente ac-
tuación, a resultas de la cual resultó he-
rido por las contusiones recibidas el jo-
ven J.E. Algunos testimonios aseguran
que la policía realizó diversos disparos
al aire con sus pistolas reglamentarias.
Junto con el que resultó lesionado, in-
gresado en un hospital, otros tres jóve-
nes fueron detenidos y trasladados a la
comisaría de Poble Nou, donde asegu-
ran haber recibido insultos y malos tra-
tos. Los agentes de la Policía Nacional
se negaron obstinadamente a identifi-
carse ante un grupo de chicos y chicas
cuya noche de «fiesta alternativa» ter-
minó en tragedia.
Rueda de reconocimiento...
mutuo
O.A.M., J.M.H. y C.R.C. presentaron al
día siguiente sendas denuncias por la
actuación policial ante el Juzgado de
Instrucción número 7 de Barcelona. El
segundo sufriría meses después una
brutal agresión que aconseja mantener
sus nombres en el anonimato. Cuatro
días más tarde, J.E., el detenido herido
HOSPITAL
CLINIC
TPROVINCIAL
DEBARCELONA
SALA DE URGENCIAS
BARCELONA
IARCELO
Asistido D. ia or Heat y
Diagnóstico ¿El S SUC+UFTALGOLOG LA
EMtiderv3s 1009 11:03 MER
Elf: 1YA
Parte médico
io
Pronóstico Grove
de la agresión
sufrida por
J.M.H.
_ Observaciones L Srs a
Expedido a electos de:
00D, 4140677
Momento del acto informativo celebm
en los incidentes de la Fiesta Mayor, in-
terpueso una cuarta denuncia.
El día 25 de febrero estaban previs-
tas dos ruedas de reconocimiento de los
policías presuntamente implicados en
los hechos. A causa de un mal entendi-
do entre el Juzgado y la policía, hasta
la fecha sólo se ha realizado una de
ellas, en la cual los denunciantes creye-
ron reconocer a uno de los agentes. Pe-
ro J.M.H. aseggura que también «reco-
nocimos a un policía de la comisaría de
Poble Nou, vestido de paisano, en la
puerta de los Juzgados». En el exterior
del edificio, los policías participantes en
la rueda esperaban la salida de los de-
nunciantes. El mismo J.M.H. explica
que «la jueza dijo que una vez hubieran
salido del Juzgado ella no podía obligar
alos policías a que se marcharan». Ello
convierte sin duda en inexistente el ano-
nimato y en peligroso el testimonio de
unos ciudadanos que pretenden denun-
ciar un hecho delictivo ante la Adminis-
tración de Justicia.
Angel Sáenz, quien junto a Francesc
Arnau lleva la defensa de los jóvenes de
Poble Nou, observa que «estos chicos es-
tán sorprendidos de que se tarde 4 6 5
meses en nombrar un procurador para
el caso, cuando el Colegio de Procura-
Página 19 · ver la página
dores está en el piso de arriba del Juz-
gado y entre ambos se lo mandan todo
por correo certificado o telegrama. Es-
tán descubriendo ahora cómo funciona
la justicia».
n el Ateneo Popular «La Flor de Maig»
Pero no sólo a la secular y exasperan-
te lentitud de la justicia española se en-
frentan los cuatro denunciantes. Tanto
éstos como su defensa denuncian irre-
gularidades en el proceso de instrucción
del sumario. E,A., portavoz de Goma-
nou: «Cuando nos dieron la copia del
testimonio del caso, faltaban tres hojas.
Una de ellas era el oficio de la Jefatura
Superior de Policía de Barcelona, en el
que se especificaba qué policías ocupa-
ban los coches que intervinieron en la
carga». El abogado Angel Sáenz comple-
ta «los otros dos papeles que faltaban
eran las autorizaciones del Ayuntamien-
to al colectivo para organizar la fiesta».
Ante esta desaparición, sigue explican-
do E.A., «enviamos un escrito al Juzga-
do, del que tenemos copia sellada acre-
ditando su recepción, en el cual se ex-
plicaba la actitud de los policías en la
rueda de reconocimiento y reclamába-
mos el oficio extraviado de la Jefatura
Superior. Nos mandaron una carta en
la que venían el oficio y el original de
nuestro escrito, que debía haberse que-
dado en el Juzgado para que quedase
constancia de lo que alegábamos».
Por otra parte, el artículo VIII de la
Ley Orgánica de Cuerpos y Fuerzas de
Seguridad del Estado dice textualmen-
te: «Iniciadas unas actuaciones por los
jueces de la instrucción, cuando éstos
entiendan que existen indicios raciona-
les de criminalidad por la conducta de
miembros de las Fuerzas y Cuerpos de
Seguridad del Estado, suspenderán sus
actuaciones y las remitirán a la Audien-
cia Provincial correspondiente, que se-
rá la competente para seguir la instruc-
ción, ordenar en su caso el procesamien-
to y dictar el fallo que corresponda». Pa-
ra los abogados del caso de las
agresiones en Poble Nou, existen sufi-
cientes «indicios razonables de crimina-
lidad» para que el Juzgado de Instruc- *
ción remita el tema a la Audiencia, pe-
ro hasta el momento dicha transferen-
cia de jurisdicción no se ha producido,
ni han sido suspendidos los policías im-
plicados en los incidentes de la Fiesta
Mayor de Poble Nou. Más difícil será en-
tonces esperar que la fiscalía o los Juz-
gados de Instrucción que llevan los ca-
sos de la carga policial (número 7) y de
la agresión a J.M.H. (número 24) consi-
deren que puede existir una conexión
entre ambos asuntos y acumulen los su-
marios para realizar una investigación
conjunta de los mismos, como desearían
los denunciantes y su defensa por esti-
mar que existe una evidente relación en-
tre ambos.
El proceso de instrucción seguía su
lenta e irregular andadura cuando una
agresión tan salvaje como cobarde pa-
reció querer alterar el curso de los acon-
tecimientos.
«Casi pierdo la vista»
«El viernes día 18 (de marzo) volvía a
casa sobre las 4 de la madrugada, por
una calle oscura del barrio, cuando me
vinieron por la espalda de 3 a 5 indivi-
duos y comenzaron a pegarme una pa-
liza bestial; me tiraron por el suelo, pe-
gando sobre todo en la cara y, cuando
pude protegérmela, en todo el cuerpo.
Tuve muchos problemas para llegar a
casa. Me caía y no podía levantarme».
J.M.H. muestra una terrible cicatriz en
la frente y su ojo derecho está visible-
mente lastimado. «Me pusieron 5 pun-
tos de sutura en la frente y me dijeron
que podía perder la vista, porque me
dieron una patada en el ojo que me pro-
vocó lesiones graves. He estado 17 días
en casa y más de 20 de baja; los prime-
ros días no podía moverme de la cama».
«Además, se da la circunstancia de
que yo fui uno de los denunciantes de
los hechos de la noche de la fiesta ma-
yor, en septiembre.» J.M.H. recuerda
con angustia la brutal agresión sufrida.
Entre los jóvenes denunciantes planea
ahora la posibilidad de que este ataque
no sea un hecho casual y que puedan su-
cederse otros similares en el futuro. El
agredido afirma que «cuando salgo, lo
hago en coche y nunca andando. Y eso
me da mucha rabia. Por las noches in-
tentamos volver todos juntos y nos lla-
mamos a casa cuando llegamos». C.R.C.
reconoce que «no suelo ir muy tarde so-
la. No lo pienso hacer.
Poco antes de concluir el presente ar-
tículo, J.M.H. fue citado a declarar a co-
misaría de un modo en absoluto ortodo-
xo: «Esta mañana me han telefoneado
a casa y, como no estaba, me han llama-
do a casa de mi abuela. Se han buscado
la vida para encontrar mi teléfono y el
de mi abuela. Le han dicho que me te-
nía que presentar mañana (por 13/4/89)
a las 9,30 h. en comisaría, porque que-
rían hacerme unas preguntas. Mi abue-
la les ha dicho que yo trabajaba, que en
todo caso iría mi madre. Así de extraña
es la citación que he recibido». El abo-
gado Angel Sáenz aclara en relación a
esta irregular citación que «jurídica-
mente es una cosa inexistente. No sabe-
mos qué es lo que pretenden. Lo hacen
así para poder decir que se ha presen-
tado voluntariamente». En cualquier ca-
so, J.M.H. es tajante al afirmar: «Yo so-
lo no iría nunca a comisaría, y mi ma-
dre tampoco».
Personados en la comisaría protago-
nista de todos estos hechos, los autores
del presente artículo fuimos atendidos
con frialdad por el inspector Salguero,
segundo en la escala de mando de di-
chas dependencias policiales. El inspec-
tor rehusó efectuar ninguna declara-
ción, alegando que «el comisario está de
baja». Este último extremo no fue con-
firmado por un agente consultado,
quien nos informó de que el comisario
suele estar en las dependencias por las
mañanas, y en ningún momento hizo
alusión a baja laboral alguna del prin-
cipal responsable del puesto. En cual-
quier caso, no fue posible obtener la ver-
sión policial de los hechos que han mo-
tivado la indignación de la juventud del
Poble Nou, pues el inspector insistió va-
rias veces, con evidente tacto, en que
«yo no os pienso decir nada».
«S.O.S.: represión
en Poble Nou»
Diferentes asociaciones y colectivos
del barrio están organizando una cam-
paña que, bajo el nombre de «S.O.S. Re-
pressió a Poble Nou» (S.O.S. Represión
en Pueblo Nuevo), intentará concienciar
a la opinión pública de la total impuni-
dad con la que se coacciona y se coar-
tan los más elementales derechos y li-
bertades en esta populosa barriada de
Barcelona. El caso que nos ocupa, que
no es el primero de características simi-
lares en Poble Nou, es un nuevo episo-
dio de una situación insostenible que los
jóvenes afrontan con la amargura que,
todavía convaleciente de las graves le-
siones sufridas, sintetiza J.M.H. «más
que el dolor físico, lo que más me afec-
ta es el plantearme cómo pueden pasar
cosas como esta».
Joaquim Miguel
Carlos Casado
19
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Plan Nacional sobre la droga, una máscara del PSOE
El Estado favorece la drogadicción
Como en años anteriores, 1989 ha comenzado con una media
de 7,8 muertos a la semana por drogadicción. Este sangrante pro-
blema, en vez de preocupar a los gobernantes, parece que les satis-
face, sobre todo teniendo en cuenta que la drogadicción está afec-
tando principalmente a los excedentes humanos en el mercado de
trabajo y a los jóvenes denominados «rebeldes». Por eso las actua-
ciones del PSOE contra la extensión de esta plaga (como el famoso
Plan'Nacional sobre la Droga) son totalmente inoperantes, un «gesto
necesario» políticamente, pero sólo simbólico, pues de hecho al sis-
tema le interesa la destrucción y sometimiendo de los jóvenes... con
drogas o sin ellas.
O es de extrañar que donde más
Nro: se extiende la droga sea en
aquellas ciudades o pueblos más
conflictivos del Estado: Madrid, Vigo,
Bilbao... De todos estos lugares, Euska-
di es donde más toxicómanos hay y don-
de menos se reprime a los traficantes.
«Curiosamente —decía el portavoz de
HB en el Ayuntamiento de Elgoibar—
en nuestro pueblo el tema de la droga
resulta ser una epidemia mortal (7 u 8
muertos). Nosotros sabemos quiénes
son los responsables de esto: goberna-
dor civil, la policía... y los partidos po-
líticos que no hacen nada por erradicar-
la; por lo tanto, son encubridores de la
misma, a lo más que llegan es a ofrecer
ayudas paternalistas.»
No es una salida de madre del conce-
jal de HB, El caso de otro pueblo de Eus-
kadi, Lezo, es muy ilustrativo. El ayun-
tamiento declaró personas no gratas a
unos «vecinos» implicados en el narco-
tráfico, aprobando una moción de AZ-
KAGIZAN, asumida por la totalidad de
las 25 asociaciones y colectivos de esa
población. Pocos días más tarde, esos
traficantes, apoyados por miembros de
la «Asociación para la Paz en Euskalhe-
rria» (entre ellos Cristina Cuesta y la hi-
ja de Bandrés) salen al paso de esas acu-
saciones en rueda de prensa, e inmedia-
tamente, PNV, EA, PSOE y EE presen-
tan otra moción para anular la
aprobada, calificando de campaña de
corte fascista tanto la moción anterior
como las movilizaciones de los ciudada-
nos. Por ello, los organismos populares
acusaron a los partidos políticos de dar
cobertura legal a este grupo de trafican-
tes y mafiosos.
Y en el resto de España los partidos
gales que crean igualmente
adicción, elaborada por multi-
nacionales de la farmacología, com-
piten en las calles de España con la
heroína: Rohipnol, Prefin, Bupress,
Centramina, etc.
— Bupress salió, junto con Rohip-
nol, al mercado en 1985. Tan sólo
desde enero a agosto de 1988 había
factuado 524 millones de pesetas co-
rrespondientes a 348 mil envases, ca-
si lo mismo que en todo el añg ante-
rior.
— Prefin, un preparado similar al
Bupress y tan apreciado por los to-
xicómanos, en los ocho primeros me-
ses de 1988 ya había colocado 14.087
envases, reportando a su laboratorio
300 millones de pesetas.
— Metasedín (Metadona o heroína
sintética) se receta con cuentagotas,
debe de ser porque es de las pocas
que no crea adicción. En 1987 se
U: nutrido grupo de drogas le-
La S.S., el gran distribuidor
prescribieron únicamente 16.463 en-
vases de 20 pastillas, y el valor de es-
ta mercancía fue de 3 millones de pe-
setas aproximadamente. La Metado-
na es tan barata y los laboratorios
ganan tan poco, que prefieren poten-
ciar la morfina, doce veces más ca-
ra. Esto ha motivado que no se en-
cuentre ni un solo médico que la re-
cete y que haya ido desapareciendo
de las farmacias.
No existen cifras totales de venta
de todas estas drogas; sólo datos par-
ciales de lo facturado a través de la
S.S. (donde las ventas han aumenta-
do un 1.700% en tres años) y no de
la medicina privada. Exclusivamen-
te el International Marketing Servi-
ce, organismo consultor que colabo-
ra con la Asociación de Fabricantes
Farmacéuticos «Farmaindustria»,
posee, en riguroso secreto, estos da-
tos.
D.H.
20
y grupos que se llaman de «izquierda»
y «humanistas» también están colabo-
rando, ensalzando el uso de la droga co-
mo símbolo de la «liberación de la per-
sona para disponer de su propio cuer-
po», como parte de la democracia impe-
rante. Con esto demuestran claramente
el apoyo a los planes criminales del Es-
tado.
Un negocio muy controlado
Según datos oficiales, son cinco millo-
nes de españoles los que han caído en
la adicción a algún tipo de drogas. Sin
embargo, «este número está muy mer-
mado en comparación con la realidad»,
como manifestaban miembros de «Er-
guete» de Vigo, recogiendo la opinión
general de otros ciudadanos y de orga-
nismos populares. También denuncia-
ban que las antiguas redes de contra-
bando de tabaco de la zona, organizadas
en connivencia con la guardia civil, es-
tán siendo reconvertidas para el tráfi-
co de drogas.
Sólo así puede explicarse el que, cuan-
do se han cogido alijos de importancia
y han estado por medio grandes empre-
sarios o gente de nombre relevante en
nuestro país, ha sido porque éstos han
intentado hacer negocio por libre, pa-
sándose de listos y haciendo la «compe-
tencia» a la policía. Primero fue el her-
mano del alcalde de Barcelona, Pau Ma-
ragall; luego otro miembro de la alta so-
ciedad barcelonesa, emparentado con
los peleteros Balcázar. Hace poco, a es-
ta lista se sumaron Faustino Orbegozo
Gastañala, hijo del industrial vasco Sa-
turnino Orbegozo, y Juan March Cenci-
llo, nieto del banquero Juan March.
Por eso cuando se ven obligados a rea-
lizar redadas u operaciones en los ba-
rrios populares, los camellos de más im-
portancia, en su mayoría confidentes
policiales —que son utilizados para es-
piar a los jóvenes y trabajadores, y de-
tectar entre ellos cualquier movimien-
to de protesta o de lucha—, reciben «ex-
traños avisos» para que se larguen an-
tes de que se realicen. Así, la «Operación
Primavera» del 11 de abril del pasado
año, realizada de forma simultánea en
varias ciudades, sólo sirvió para fichar
a más de 700 jóvenes y meter en la cár-
cel a un buen número de ellos. También
para que las autoridades, en definitiva
el PSOE, pudieran lavarse la cara con
esta operación demagógica.
Por otro lado, la pena máxima para un
traficante de «altos vuelos» en España
es de doce años, y puede salir de vaca-
ciones e incluso reducirse la condena
por buena conducta. Mientras, la inmen-
sa mayoría de los jóvenes detenidos en:
Página 21 · ver la página
esas operaciones se pudren en las cár-
celes. Y es que el Estado, convertido de
hecho en el más poderoso traficante y
distribuidor de estupefacientes legales
(ver cuadro) e ilegales, no puede permi-
tir que el negocio y el control de las dro-
gas se le escape de las manos.
Planes estatales para
fomentar la adicción
Ante las acusaciones por parte de or-
ganismos populares de lo nada efectivo
del,Plan Nacional sobre la Droga, San-
tiago de Torres, jefe del gabinete técni-
co de la Delegación del Gobierno para
el Plan, declaraba: «los resultados están
ahí. En 1983 se contaba con 68 centros
de carácter ambulatorio y 40 comunida-
des terapéuticas, la mayoría privadas,
aunque con financiación pública. En la
actualidad existen 170 centros ambula-
torios y 62 comunidades en las que el
Estado ha invertido 790 millones duran-
te 1986». Sin embargo, el 60% de los
drogadictos que consiguen entrar en sos
centros para ser atentidos, abandonan
el tratamiento antes de «desenganchar-
se», debido a la nula estructura de los
recursos disponibles y, sobre todo, por-
que son tratados como escoria o alima-
ñas.
Ante semejante realidad, el gobierno
sigue con sus palabras de lucha contra
la droga y aprobando créditos millona-
rios para que esos centros se enriquez-
can a cuenta de la miseria de los jóve-
nes necesitados de curación. Así, por
ejemplo, la Consellería de Sanidade de
la Xunta de Galicia, con la colaboración
de la Delegación de Gobierno, concedió
casi 300 millones de pesetas a centros
de rehabilitación y asociaciones públi-
cas y privadas de Galicia. Pero todos es-
tos millones, que no repercuten en be-
neficio de los jóvenes necesitados, nadie
sabe a dónde van a parar. Así, es nor-
mal que sucedan casos verdaderamen-
te trágicos, como el de C.F.G., una joven
de treinta años de La Coruña, que reco-
rrió todos los centros de rehabilitación
en la provincia, y lo máximo que consi-
guió fue que le dieran unos «calmantes»
y que la ingresaran por unos días en el
Hospital Psiquiátrico de Conxo, en
Santiago.
Igualmente sucede en Madrid. La
Consejería de Integración Social firmó
- Un convenio con seis ayuntamientos y
Cuatro instituciones privadas para sub-
vencionar programas incluidos en el
Plan Regional sobre la Droga con 120
millones de pesetas. El Centro Español
de Solidaridad «Proyecto Hombre» se-
rá la institución privada más beneficia-
da por el programa; recibirá 25 millo-
nes para incrementar en 40 plazas su
red de atención.
Pero los centros privados y fundacio-
nes contra la droga —dirigidas por ex
policías y prohombres del régimen co-
mediados del siglo pasado,
« Ax: la 'guerra del opio',
China tuvo que firmar un
tratado que abrió las puertas de par
en par al comercio de esta sustancia,
que los ingleses cultivaban en India
y Birmania. En 1860 se introducían
en China 6.500 toneladas al año de es-
ta mercancía, que se convirtió en una
epidemia mortal. Así fue como Chi-
na se transformó en un país plagado
de droga de punta a punta, produc-
to de siglos de opresión feudal y de
dominación extranjera. Antes de la
revolución los chinos probaron todas
las soluciones que se proponen hoy
en EE.UU.: buscaron una droga sus-
tituto, la Metadona; promovieron la
religión y las sectas, apelaron al or-
gullo nacional, aprobaron la legali-
zación... Sin embargo, fue con la lle-
gada del Partido Comunista al poder
como se abordó la cuestión...
«Para acabar con los opiómanos se
usaron métodos de educación, per-
suasión y movilización popular (...)
Para empezar, se prohibía tildar de
criminales a los adictos, porque ellos
eran víctimas de los imperialistas y,
como tales, se debían tratar. Se les
ofreció asistencia médica y empleo
para que superaran la abstinencia...
«Por todo el país se discutió el pro-
blema: en las escuelas, por radio y en
la prensa, se hicieron mítines (...) Con
la ayuda de la comunidad y miem-
bros de la familia, la gran mayoría
de los adictos superó el problema en
su propia casa y muy pocos tuvieron
que ser hospitalizados. La fuerza y
las leyes no fueron la solución fun-
damental, sino el ansia de liberarse
del yugo opresor de la droga, que en-
riquecía a los imperialistas, y como
los drogadictos eran víctimas de los
La guerra del opio
%
traficantes, se les perdonaron todas
las fechorías que cometieron por es-
te motivo.
«Con los vendedores, el Gobierno
y el Partido Comunista adoptaron la
misma política de apoyarse cuidado-
samente en las masas, para distin-
guir entre la víctima y el enemigo (los
grandes traficantes). Por ejemplo,
muchos vendedores eran gente muy
pobre que vendía opio para sobrevi-
vir y, obviamente, declararlos crimi-
nales los hundiría más en el mundo
del hampa y dificultaría erradicar el
problema. Así que el Gobierno deci-
dió que éstos no quedaran en la rui-
na y, a cambio, les ofreció dinero y
trabajo para que comenzaran una
nueva vida. Por otra parte, un fuer-
te castigo esperaba a quienes opusie-
ran resistencia. El pueblo se encar-
gó de denunciar a los vendedores y
su castigo dependía del tamaño de su
crimen y de su actitud.
«De barrio en barrio se pudo aca-
bar con el sistema de distribución de
drogas, porque el pueblo había hecho
suyo el problema. En cuanto a los
grandes narcotraficantes, como ene-
migos que eran, recibieron el trata-
miento merecido.
«En China sólo pudieron aplicar
estos estos métodos porque habían
hecho una revolución. Sin el poder
político hubiera sido imposible de-
sencadenar la creatividad transfor-
madora del pueblo o reprimir a los
enemigos de clase que manejaban el
narcotráfico internacional.»
(Extractos de un artículo de C.
Clark Kissinger publicado en «Obre-
ro Revolucionario» el 10 de octubre
de 1988).
D. H.
mo Gutierrez Mellado— cobran un pre-
cio muy elevado, el cual sólo pueden pa-
gar los drogadictos de las clases medias
o altas, que son los que interesa al go-
bierno que consigan desengancharse.
Por ello no es de extrañar que la gente
de procedencia social más humilde va-
ya cayendo en esa trampa que es la dro-
ga. Así, los gobernante justifican el se-
guir incrementando el número de poli-
cías, guardias civiles, controles y, en de-
finitiva, el abuso y la represión sobre
estos ciudadanos.
? Para presentarse como abanderados
en la lucha contra la droga y para ga-
narse el apoyo de los ciudadanos, el go-
bierno sigue haciendo cínicas y engaño-
sas llamadas a la «colaboración ciuda-
dana». Así, las tres veces que HB inten-
tó manifestarse contra la droga, el
ayuntamiento de Elgoibar y el Gobier-
no Civil le denegaron los permisos co-
rrespondientes. Las denuncias de la.
Coordinadora de Barrios de Madrid y de
las Madres Unidas contra la Droga, de-
mostrando con pelos y señales que la
droga que circula en los barrios popu-
lares está controlada por las comisarías,
fueron desoídas por el Senado. Además,
la delegada del gobierno en Madrid, Ana
Tutor, amenazó a los vecinos de Aurre-
rá (Argúelles) con una multa de medio
millón de pesetas si siguen manifestán-
dose contra la droga y la delincuencia,
lo que ha llevado a los afectados a pre-
guntarse qué hace el gobierno ante es-
te problemas y a quiénes protege real-
mente.
Como decían vecinos de Lezo, «ade-
más de soportar estos males, el Estado
quiere que “colaboremos” y aplauda-
mos a la policía y la guardia civil que
se mete en nuestros barrios, nopara des-
mantelar las redes de drogas, sino pa-
ra utilizarlas contra los jóvenes, para
controlar más eficazmente a la pobla-
ción y vigilar no a los hampones, sino
a los que nos estamos defendiendo por
nuestros propios medios de estos ma-
les». Daniel Huertas
21
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Entrevista a dos obreros de ASCON
«Los sindicatos en España
son todos amarillos»
El 28 de febrero la vinculación de los obreros reconverti-
dos de ASCON con los Fondos de Promoción de Empleoque-
daba rota. Desde entonces, los 300 obreros que permanecen
en plantilla se vienen reuniendo en asamblea cada viernes,
en la explanada del Náutico de Vigo. Fue allí donde Area Crí-
tica entrevistó a dos de estos trabajadores, uno independien-
te y el otro afiliado a la UGT, los cuales han insistido en que
no se diéran a conocer sus identidades reales: en las Rías Ba-
jas, además de mafias del tabaco y la droga también existen
mafias sindicales de las que conviene guardarse.
contra de la opinión mayoritaria,
que 110 trabajadores entren en
una contrata del astillero Vulcano en ré-
gimen de regulación temporal de em-
pleo; que otros ciento y pico hagan un
cursillo de unos meses (tras el cual no
se les garantiza absolutamente ninguna
salida), y 70 se queden en la calle de for-
ma definitiva.
A pesar del lógico cansancio que una
lucha tan prolongada trae consigo, y de
lo relativamente reducida que ha que-
dado la plantilla, la resistencia de los
trabajadores a este acuerdo pactado en-
tre los sindicatos, la patronal y las ins-
tituciones es generalizada; con mucha
frecuencia se oye en las asambleas: «¡O
todos o ninguno!» El asalto a las ofici-
nas de los FPE en Vigo el 17 de marzo,
por los obreros de ASCON, que arran-
caron los teléfonos y prendieron fuego
a documentos, es un indicador de que
este colectivo de trabajadores aún no ha
dicho la última palabra.
—Después de un tiempo de receso,
parece que el conflicto de ASCON vuel-*
ve a radicalizarse. ¿Cuáles son vuestros
principales problemas y qué objetivos
os proponéis con estas movilizaciones?
Obrero Independiente.—Los trabaja-
dores de ASCON tenemos muchos pro-
blemas, pero los más importantes qui-
zá sean la incertidumbre y la impoten-
cia por no saber qué va a pasar con no-
sotros. Hace muchos años que nos
prometieron una solución y eso nunca
llega. Las concentraciones que venimos
haciendo todos los viernes aquí, en la ex-
planada, son más bien informativas. Ha-
ce ya tiempo que no confiamos en el co-
mité ni en los sindicatos; incluso ellos
no se fían unos de otros.
Obrero afiliado a UGT.—Este gobier-
no no es socialista, sino fascista, y lo de-
mostró con el tipo de reconversión na-
Le sindicatos han aceptado, en
22
val que hizo. Con las concentraciones
buscamos tres objetivos: primero, que
Vigo nos escuche; segundo, conservar a
toda costa nuestro puesto de trabajo, y
en tercer lugar, que no podemos aguan-
tar esta situación de estar al bordes de
la miseria por culpa de este capitalismo
rastrero.
—Lleváis más de diez años en lucha
a causa de la reconversión, con movili-
zaciones de todo tipo que, sin duda, os
han servido como experiencia para vo-
sotros y para otros colectivos de traba-
jadores. ¿Cuál es el estado actual de
vuestras fuerzas y cómo os planteáis
continuar?
Obrero afiliado.—Algunos de noso-
tros tenemos un buen nivel de lucha, pe-
ro nuestro sindicato, la UGT, parece el
sindicato vertical de los tiempos fran-
quistas, mandado por el capitalismo de
los poderosos. La culpa de que llevemos
diez años así la tiene éstos, la Xunta, el
alcalde Soto... que sólo ven los intere-
ses de su bolsillo. No tenemos muy con-
cretado aún cuáles serán los pasos si-
guientes en la lucha, pero ahora lo de
los fondos se ha acabado y si no nos dan:
una salida, trabajo en uma empresa de
Galicia, habrá lucha en la calle. Si no-
sotros, desde un principio, hubiéramos
llevado una lucha armada, esto ya esta-
ría arreglado.
O.1.—Actualmente en ASCON queda-
mos unos 340 obreros, o sea, que esta-
mos muy lejos de los 1.600 que éramos
al principio. Es cierto que nuestra ex-
periencia de luchas es relativamente
buen, pero creo que lo principal es no
cometer los mismos fallos. De los erro-
res es de donde más se aprende. Esto te
lo digo porque, por desgracia, siguen
siendo los sindicatos los que deciden, y
éstos no hacen nada para buscar una so-
lución.
—Los obreros de ASCON habéis sa-
cado desde el principio vuestra lucha a
la calle, haciendo a todo el pueblo de Vi-
go partícipe de ella. ¿Hasta qué punto
se han solidarizado u os apoyan en la ac-
tualidad otros trabajadores, organiza-
ciones...?
0.1.—No hemos recibido mucho apo-
yo físico, siento tener que decirlo, tal vez
algún apoyo moral, sobre todo de com-
pañeros del País Vasco.
O.A.—Yo creo que el pueblo de Vigo
nos apoyó, aunque no mucho. Si cuan-
do empezamos la lucha hubieran salido
a la calle para ayudarnos, no tendrían
que cerrar más, tarde muchos estable-
cimientos, muchos trabajadores no ha-
brían ido al paro, ni habría tantos con-
tratos míseros firmados.
za a notarse en las factorías de
'ASCON en abril de 1978. Al prin-
cipio, la empresa intenta «reconvertir»
personal con un expediente de regula-
ción para 240 obreros, y el despido de
otros 121; pero la movilización de los
trabajadores evitó que se llevaran a ca-
bo estos planes. Tras el enfrentamien-
to de un encargado con un obrero y el
posterior despido de éste, comienzan
una serie de reacciones en cadena en
solidaridad con el despedido, y cuan-
do los trabajadores intentan negociar
L: crisis del sector naval comien-
ASCON, once años €
con un representante de la empresa,
éste se considera secuestrado y pide
la intervención de la policía. Más tar-
de presentará una denuncia contra va-
rios obreros por coacción; en conse-
cuencia, 46 trabajadores más serán
despedidos.
De esta forma se inicia la reconver-
sión en ASCON, que, en años sucesi-
vos, irá dejando sin empleo a la mayo-
ría de los 1850 empleados que había
en un principio. Desde entonces se su-
cederán los enfrentamientos con la pa-
tronal y la policía de forma ininte-
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-_ ANA
Manifestación de los obreros gallegos contra la reconversión naval.
—Después del 14 de diciembre, los
sindicatos aparentan estar en una posi-
ción más enfrentada con el gobierno.
¿Cómo repercutió el paro general en
vuestra lucha, y cómo véis la labor de
CC.00. y UGT desde entonces?
O.A.—Los sindicatos en España son
todos amarillos. En la UGT hemos no-
tado algunos actos de bandidaje; lo cier-
to es que engañaron a los militantes del
sindicato y se pasaron al gobierno.
O.I.—Creo que la huelga del 14-D fue
una maniobra política que no nos bene-
fició mucho. Más bien benefició a los
sindicatos, que habían perdido protago-
nismo. La respuesta de los trabajadores
ese día fue muy importante, por eso los
1) »
sindicatos aparentan mayor raicalismo
para intentar dirigir las luchas y así
mostrar a sus amos que aún pueden
controlar a la clase obrera. Por aquí hay
una opinión bastante extendida, con la
que estoy de acuerdo, según la cual los
sindicatos han hecho ese viraje para de-
fender al régimen capitalista del peligro
revolucionario que lo amenaza; que lo
hacen para desmovilizarnos y que cun-
da el pesimismo y la impotencia entre
los trabajaores, ya que los sindicatos no
pretenden ninguna revolución. En con-
creto, con nosotros los de ASCON,
CC.OO. y UGT siempre han llevado a ca-
bo maniobras traidoras, la más grave
Fondos de Promoción de Empleo. Ade-
ntra la reconversión
rrumpida; se retrasará en numerosas
ocasiones la salida de los trenes po-
niendo barricadas en las vías, se ocu-
parán las oficinas del INI, de ASCON,
etc, y se llevará a cabo el secuestro de
un barco.
Los GRAPO apoyaron esta lucha con
diversas acciones armadas (como la
voladura de las oficinas de ASCON en
Madrid en el 84) desde un principio.
Los sindicatos y el comité de empre-
sa actuaron en todo momento como
verdaderos agentes de la patronal, e
incluso como chivatos de la policía,
forzando, entre otras cosas, la entra-
da de los reconvertidos en los FPE y
ropiciando detenciones de obreros
por alguna acción radical. La entrevis-
ta que publicamos es una muestra del
desprecio que UGT y CC.OO. inspiran
a los trabajadores de ASCON.
La revista CRASH n.* 3 dedicó un
extenso artículo a las primeras luchas
en ASCON; posteriormente, Area Crí-
tica informó sobre el desarrollo de es-
te conflicto en los número 1, 7 y 11.
Cc. U.
más, según el artículo 3.”, todos los tra-
bajadores percibirían un salario mien-
tras noencontrasen trabajo, pero eso
pasó a la historia y aquí estamos, sin
trabajo, sin salario y con una indemni-
zación ridícula. Los sindicatos, con to-
da la cara, dicen que no se puede con-
seguir más.
—En esta situación, ¿cómo creéis que
se debe desarrollar la lucha a partir de
ahora?
O.I.—El enemigo de la clase obrera es
fuerte e inteligente, por eso creo que, pa-
ra luchar contra él hay que organizar-
se bien y unirse; la unidad es la fuerza,
y eso es lo que más temen los capitalis-
tas. También tenemos que elegir muy
bien a quienes nos representan. En
cuanto a los sindicatos, siempre me pre-
gunté qué hacen con el dinero; en otros
países, en caso de huelga, pagan un sa-
lario a los trabajadores y así se puede
aguantar más tiempo. Esto aquí no ocu-
rre. Por lo demás, los trabajadores de
ASCON sabemos que no nos van a dar
nada sin luchar; por eso cuando por
aquí se empieza a escuchar que «hay
que armarla» es que tenemos que vol-
ver a luchar físicamente. :
O.A.—Nos prometían que la reconver-
sión se haría, sí, pero empleando a to-
da la gente afectada; el resultado es que
sólo se creó más paro. Si el gobierno y
los empresarios se unen, nosotros los re-
convertidos tendremos que ir a una lu-
cha armada para que de una vez por to-
das haya justicia para los obreros.
Carlos Utrera
23
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[— "PQuIpiaaso ebrgro "===>
Mineros de la antracita contra la reconversión
«De aquí no nos moverán»
Las primeras movilizaciones contra la reconversión en el
sector antracitero asturiano las han protagonizado los obre-
ros de Minas del Narcea, S.A. (Minarsa). Desde principios de
febrero se han sucedido las manifestaciones en Oviedo y Can-
gas del Narcea, el encierro de sus mujeres en las oficinas de
la empresa, y en fecha reciente, el de siete mineros en el fon-
do de una galería —a los que A.C. entrevistó a principios de
marzo—, para defender su puesto de trabajo; movilizaciones
que han contado con el apoyo de la casi totalidad del pueblo
de Cangas.
A comarca minera del Narcea, una
de las zonas más productivas en
cuanto a la extracción de antraci-
ta se refiere, puede verse abocada a la
miseria. Y todo ello porque a los patro-
nes —apoyados por serviles técnicos e
ingenieros— les ha dado por decir que
en las explotaciones se está agotando el
carbón. Pero la realidad es otra: debe de
ser que los «excedentes» de antracita es-
pañoles ponen en peligro la estabilidad
económica del «Mercado Interior» car-
bonero de la CE, porque a nadie se le
escapa que las 16 empresas de la zona
lograron, en 1988, una cifra bruta de ne-
gocio superior a los 23 mil millones de
pesetas.
Ante estos hechos los trabajadores de
Minarsa «estamos pletóricos de moral
y con ganas de armarla... De momento,
7 compañeros están encerrados en el
fondo de la mina», decían dos mineros,
cuya misión es conseguir el apoyo y la
solidaridad del pueblo de Cangas. Y
agregaban: «Acercaros con nosotros por
allí, veréis qué ambiente se respira y al
mismo tiempo comprobáis cómo se en-
cuentran los encerrados.»
Las explotaciones de la empresa se en-
cuentran a unos 16 kilómetros de Can-
gas del Narcea, en lo alto de una impre-
sionante montaña. Nada más llegar allí
los dos mineros anteriores consultaron
a los encerrados por teléfono si se po-
día entrar para hacerles unas pregun-
tas, a lo que accedieron.
Estaban encerrados en un lugar muy
peligroso, a unos 1.200 metros de la bo-
camina. Por el camino, los dos mineros
no paraban de señalar las enormes ve-
tas de carbón que iban apareciendo:
«Mira, mira que carbón; esto es de lo
mejorcito, y ahora se les ocurre decir a
estos cabrones que es de mala calidad.»
Transcurridos otros cincuenta metros,
volvieron a pararse de nuevo para indi-
car: «Mira que vetas, y estas no son de
las más anchas; más adentro hay mu-
El cierre de la minería, principal fuente de ingresos, supondría
la más absoluta ruina para Cangas del Narcea.
2%
chas más. La otra disculpa que ponen
para cerrar la mina, que no hay carbón,
también es falsa». A medida que se
avanzaba por.la mina se hacía más difí-
cil la respiración, y la luz de los cascos
de los mineros trazaba una línea en el
ambiente, como cortando el aire, al
tiempo que de sus bocas salía un vaho
espeso.
«Ya llegamos, ahí están». Estaban
sentados alrededor de una mesa jugan-
do a las cartas y al dominó. Todos tenían
un aspecto bastante cansado: estaban
ojerosos y con la garganta afectada de
respirar el polvillo de carbón. Después
de los saludos, sentenciaron: «De aquí
no nos moverán hasta que la empresa
retire el plan y nos prometa, por escri-
to y bajo firma, que no despide a nadie.»
—¿Cuándo comenzó la lucha?
—Empezó a primeros de febrero, con
dos días de huelga a la semana. En un
primer momento, miércoles y jueves;
después, martes y miércoles. Desde el
día 28 de febrero, que fue cuando inicia-
mos el encierro, la huelga es continua.
—¿Habéis realizado, además, otras
movilizaciones? ¿Qué apoyo estáis reci-
biendo?
—Sí. Aparte de los paros, hemos he-
cho varias manifestaciones en Cangas
que han sido apoyadas por todo el pue-
blo, lo que es de agradecer, y que con-
trasta con la actitud de vigilantes, inge-
nieros, etc., que ni siquiera secundan las
huelgas. Hemos hecho también una ma-
nifestación en Oviedo, donde entrega-
mos un escrito a la empresa y a la Di-
rección General de Minas, etc.
—Algunas de esas manifestaciones
han terminado en enfrentamientos con
la policía...
—De enfrentamientos, nada. Lo que sí
hubo fue una represión brutal por par-
te de la policía, sin ningún motivo. En
este sentido hay que señalar que el otro
día, cuando estábamos encadenados y
en actitud pacífica, la policía se abalan-
zó con los coches contra nosotros y, pos-
teriormente, con todo tipo de material
antidisturbios. Fue ya extraño que no
dejaran a alguno debajo de las ruedas.
Más tarde le dieron con una pelota a un
compañero de Antracitas Guillón, que
pasaba casualmente por el lugar; tiene
rotura de tabique nasal y nos han dicho
los médicos que puede perder la vista
de un ojo. No creemos que nos hagan
mucho caso, pero sí queremos aprove-
char para pedir responsabilidades.
—-0 sea, que no sois vosotros los vio-
lentos.
—Lo realmente violento es que nos
echen a la calle a más de 100 trabajado-
Página 25 · ver la página
res de un plumazo y que condenen a
nuestras familias a la miseria y que
cuando tratemos de movilizarnos, nos
manden a la policía para reprimirnos.
Nosotros lo único que hacemos es de-
fender el puesto de trabajo y como no
nos dejan otra opción, hemos tenido que
«Nosotros lo único
que hacemos es
defender el puesto
de trabajo y, como
no nos dejan otra
opción, hemos
tenido que recurir,
en ocasiones, a las
barricadas...»
recurrir, en ocasiones, a las barricadas,
como las que hicimos en el «Reguerón»
y en alguna otra zona. Pero lo que no va-
mos a hacer es renunciar a ningún mé-
todo de lucha para defender estos pues-
tos de trabajo.
—¿Qué acciones tenéis previstas?
—Vamos a seguir con el encierro, las
movilizaciones, la huelga... Ya se ha con-
vocado para el próximo día 7 de marzo
una huelga general en toda la minería
de antracita en Cangas.
—Pero los patrones alegan que las ex-
plotaciones están agotadas, que no hay
futuro para la minería asturiana. Segu-
ro que vosotros tendréis algo que decir
a esto.
A las ejecutivas regionales
de CC.00. y UGT
se les vio el plumero
L 15 de marzo finalizó el encierro de los mineros de Minarsa, después
Es* los sindicatos llegaran a un acuerdo con la empresa. Ahora todo
son euforias, por lo menos para la patronal, que ha visto como la ayu-
da de los Hevia y Fernández Villa de turno, no sólo les facilita llevar a cabo
a corto plazo en plan de reestructuración, sino que, además, y de forma in-
mediata, les ofrece el camino más corto para someter a regulación de em-
pleo rotativo a la mitad de la plantilla; o lo que es lo mismo, la cobertura
legal para despedir a 80 trabajadores. Y debía parecerles poco el daño he-
cho con esta jugada, porque, para redondearla, han firmado un acuerdo con
la Dirección General de Minas a fin de estudiar la situación de Minarsa con-
juntamente con otras empresas del sector de la antracita. Esto significa que,
a partir de ahora, en la minería asturiana nadie tiene el puesto de trabajo
seguro.
Tampoco parece importarles mucho a estos «representantes» que un mi-
nero pueda perder la vista de un ojo debido a la represión policial, ya que
constantemente aplauden a estos «trabajadores» del orden público ; ni el
haber boicoteado la huelga general de toda la comarca antracitera, convo-
cada para el día 7 de marzo. «Hemos cumplido con nuestro deber», dicen
ellos. Debían referirse a la «dura lucha» que supone el estar presentes en
todos los actos públicos, a la de recibir con ramos de flores a las mujeres
de los mineros que se habían encerrado en las oficinas de la empresa; pero,
sobre todo, y lo que es más importante, a la que les exige su papel de ven-
deobreros, que, eso sí, lo único que les reportará es ganar muchos puntos
de cara al patrón; si es que son cumplidores y sudan el dinero que les paga
el Estado y el capital.
Pero ¿se va a cerrar Minarsa? De momento parece que no. Lo que sí está
claro es que la Administración está pensando la forma de colocar esta nue-
va reconversión, en la que pondrá todo su empeño. Pero también es eviden-
te que los mineros se van a oponer a ella con todas sus fuerzas y, en la lu-
cha, se descubrirán con mayor claridad los amigos y los enemigos. Por sí
solo esto ya será un triunfo importante. Cu
los de carbón por persona y día, ya la-
vado y limpio, que es una cuota de las
primeras de la zona.
—Sólo recalcar que las disculpas que
ponen la empresa y la Administración,
de que es malo el carbón y que no hay
yacimientos, son falsas. Y señalar, ade-
más, que se están arrancando 2.200 ki- Carlos Utrera
Más de un centenar de personas recibieron a los 7 mineros que permanecían encerrados.
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Morros ces
GOBI
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pozos mineros del valle de Lacia-
ma ha venido siendo una realidad
desde hace tiempo. Y ahora todo indi-
a la existencia de unos planes de ma-
yor alcance y gravedad, capaces, en el
caso de consumarse, de ocasionar una
destrucción de puestos de trabajo muy
superior a la sucedida hasta la fecha.
No óbstante, la dirección de la Mine-
ró Siderúrgica de Ponferrada (MSP),
los organismos oficiales del carbón y
los sindicatos y partidos locales, si-
guen empeñados en encubrir y falsifi-
car esta amenaza que llegaría a dejar
reducida la comarca en una caricatu-
ra industrial en medio de un profun-
do retroceso económico y social.
Desde hace algún tiempo se preten-
de engañar a la población, calmar los
ánimos y en todo caso distraer la aten-
ción con el propósito de efectuar esta
reconversión a gran escala. Esto fue lo
que intentaron realizar recientemen-
te en Villablino un grupo de autocali-
ficados «expertos» de la problemática
minera, entre otros algunos economis-
tas, técnicos y burócratas de las insti-
tuciones autonómicas. En la conferen-
cia pública que realizaron, nadie de los
ponentes tuvo la honradez de manifes-
tar que las reconversiones, según la ex-
periencia acumulada, sólo sirven al ca-
pital y a los empresarios para aumen-
tar sus beneficios y «sanear» sus ne-
gocios en aras de un supuesto «bien
para todos», mientras que para los
afectados, para los reconvertidos y sus
familias, como ha quedado patente en
muchas partes del país, queda el de-
sempleo y el abandono a su suerte.
L> reconversión industrial en los
Demagogia empresarial
Los mineros no habrán de ganar na-
da con la «modernización de las ins-
talaciones», con el «relanzamiento de
la producción con avances tecnológi-
cos», ni con hacer más competitivo el
carbón español de cara al mercado co-
munitario europeo. Es demagogia que
no puede ocultar que lo que se persi-
gue es vender a los mintros un produc-
to envenenado, tal y como se hizo en
otros lugares y en años anteriores con
los obreros de Sagunto, de los astille-
ros, de Euskalduna, de la siderurgia e
incluso con algunos sectores del car-
bón. Se trata de justificar las arbitra-
riedades empresariales y del Estado
ESPERANZA LLANO
que coordina y legisla a su favor, ar-
gumentando la existencia de fantas-
males pérdidas de la MSP, esgrimien-
to razones de superviviencia, airean-
do cifras que ellos se han venido fabri-
cando a su conveniencia.
Hasta el presente han ensayado la
llamada «reconversión no traumáti-
ca», mediante la cual la MSP se ha de-
sembarazado de mal de mil puestos de
trabajo. De ellos son varios centenares
los que corresponden al valle de Lacia-
na. Este tipo de reconversión en nues-
tra comarca se ha llevado a rabo me-
diante el cierre de instalaciones de di-
verso tipo, por la venta o imposición
de jubilaciones anticipadas que salvo
en rarísimos casos no han sido acom-
pañadas por la admisión de nuevos
trabajadores. En tanto esto sucedía se
ha disparado la producción, lo que ha
significado un aumento de la explota-
ción de los mineros, de su nivel de pro-
ductividad, destacando en estos años
la utilización de mano de obra extran-
jera como carne de tajo barata a la que
exprimir sin piedad; la regulación de
convenios colectivos a su conveniencia
y la permanencia de unos medios de
seguridad tan obsoletos como siem-
pre, donde los muertos y los acciden-
tados alcanzan el grado de auténtica
sangría. Naturalmente, la dirección de
la empresa no hubiera podido hacer
esto, al menos con las manos tan li-
bres, si no hubiese contado con la co-
laboración de los partidos y sindica-
tos pretendidamente obreros, con su
política de mantenedores del orden la-
boral a toda costa, aún socavando la
unidad de los mineros, fomentando en-
tre ellos la división, el desánimo y la
sumisión a situaciones tan opresivas.
En relación a los planes en marcha,
se sabe que en un plazo corto la plan-
tilla minera en Laciana no habrá de so-
brepasar los 1.200 trabajadores (re-
cuérdese que en 1981 existían 2.894
mineros); tienen planificado jubilar en
apenas un año (de buen grado o por la
fuerza) a 400 personas. A medida que
el proceso reconversor avance irán de-
sapareciendo decenas de categorías
profesionales. Las relaciones labora-
les y las normas de contratación ten-
derán a empeorar, ya que la empresa
chantajeará continuamente a los que
tengan la fortuna de conservar su
puesto de trabajo, amenazándoles con
el despido ante la presencia de cente-
nares de personas deseosas de conse-
guir empleo a cualquier precio. La tra-
Laciana: Razones de
una alarma
dición de esta zona de que los hijos de |
los mineros siempre tenían la posibi-
lidad de entrar a trabajar es historia
pasada que todo parece indicar no se
va a volver a repetir. Por la misma si-
tuación que se está creando es muy de
suponer que el control laboral y los rit-
mos de producción, los destajos, etc.,
se tornen mucho más avasalladores de
la dignidad, integridad física y segu-
ridad de los mineros.
Incierto futuro
Si estas son las previsiones que sé
presentan para la población minera,
no son menos preocupantes para el
resto de los habitantes del valle. En la
actualidad existen en Laciana más de
1.000 jóvenes en edad de trabajar, de
los que salvo una ínfima minoría, de-
dicada a sucedáneos laborales a falta
de otra cosa, nadie tiene empleo ni
perspectivas de encontrarlo; ¿qué pa-
sará con ellos y con los que cada año,
descartada toda salida de encontrar
empleo en otras zonas, tengan necesi- |
dad de ganarse tm sustento para incor-
porarse a la vida social? Igualmente
no es menos incierto el futuro que fru-
to de la reconversión minera se le pre-
senta a la infraestructura industrial,
comercial y de servicios de Laciana: la
quiebra de los menos poderosos eco-
nómicamente —que son la mayoría—
aparece amenazadora por el horizon-
te, lo que, de rebote, habrá de privar
a la comarca de otro número de em-
pleos.
Este es el panorama, que no podrá
ser ocultado por toda la demagogia y
falsificaciones orquestadas contra los
mineros; imposible de ser nublado por
la plaga de las drogas que asolan la co-
marca (donde la heroina y demás es-
tupefacientes campan por sus respe-
tos con una permisividad harto sospe-
chosa e indignante); incapaz, asimis-
mo, de poder ahogarse en los vapores
del alcoholismo (declarado o anónimo)
que hace estragos en busca de mitigar
la penosa situación descrita.
La «modernización minera» está
servida. Para unos pocos, los de siem-
pre, los de arriba, será la acumulación
en vertical de mayores y más escanda-
losas ganancias y dividendos. Para la
mayoría trabajadora, popular, será el
paro en ascenso con todas las lacras
y miserias que arrastra tras de sí.
28
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movimiento. de. resistencia
ES
A h y L 14 e
Barricada contra la agresión de los fachas el 20-N de 1988 en la plaza de Tirso de Molina.
Para «dar una respuesta global a la represión»
Autodefensa popular contra
el terrorismo de Estado
La autodefensa surgió como una necesidad de los sectores po-
pulares para hacer frente a la represión del aparato estatal. Pero
ante el peligro que supone que el pueblo se tome «la justicia por
su mano», últimamente han sido muchos los intentos instituciona-
les de controlarla o deslegitimarla, ya que escapa a los cauces le-
gales. Sin embargo, «es posible darle una LEGITIMIDAD, puesto
que cualquier AUTODEFENSA propia es legítima, sobre todo si sur-
ge espontáneamente contra el ataque de gentes A SUELDO, en es-
te caso del Estado», como se decía desde el fanzine «LA RABIA»,
de Cornellá.
«incontrolados», así como las ame-
nazas de muerte bajo firma del
GAL realizadas contra ciudadanos de
Santutxu, Portugalete y Otxandio (Viz-
caya), son una palpable muestra de la
total impunidad con la que actúan es-
tos grupos para sembrar el terror y ase-
sinar a cualquier «indeseable» para
ellos y el Estado que representan. Así se
lo dieron a entender a Inantzu Mugeta
que, con la agresión sufrida el 13 de
marzo, lleva cinco desde noviembre del
87. En una rueda de prensa posterior,
esta joven decía que las agresiones «no
son contra mí como persona concreto,
esto hay que enmarcarlo en el contexto
de la situación de Euskal Herria, don-
de estamos luchando por ejercer nues-
tros derechos, y por ello nos machacan
a todos lo niveles... no es más que un ti-
L: últimas 'agresiones de grupos
po de tortura muy concreta, que se es-
tá trasladando desde las comisarías a la
calle».
Dos días más tarde, por todo Euska-
di, se sucedían las manifestaciones en
solidaridad con Irantzu y otra joven
agredida un día después. En Bilbao y Na-
varra la policía nacional reprimió bru-
talmente a los manifestantes. Estos he-
achos vinieron a «aumentar la sospecha
de que los poderes del Estado tienen al-
go que ver con las agresiones», como así
lo denunciaba el organismo universita-
rio Ikasle Abertzaleak.
Sucesos semejantes ocurren también
en otros lugares de la geografía españo-
la. Meses antes en Madrid, tras el tér-
mino del acto fascista del 20-N, grupos
de «incontrolados» protegidos por la po-
licía municial destrozaron varios pues-
tos de organismos de izquierda en el
Rastro (AFAPP, CNT...). Tan sólo un na-
zi fue detenido y trasladado a una comi-
saría; entró por una puerta y salió por
la otra. Y en Barcelona, en un juicio ce-
lebrado a principios de noviembre con-
tra unos fascistas que atacaron un pues-
to de Crida de la Solidaritat, la guardia
civil recibió cariñosamente a los fascis-
tas que habían acudido al juicio; la pe-
tición fiscal consistía en una multa in-
significante y en penas de arresto me-
nor.
Para defender la sacrosanta
propiedad privada
En las actuaciones de estos grupos
fascistas de «incontrolados», como en
las de sus hermanos mayores —los pa-
rapoliciales del GAL—, se ve con clari-
dad que forman parte de la estrategia
gubernamental de «guerra sucia» con-
tra todos aquellos que se oponen a su
política económica y represiva, militen
en organizaciones revolucionarias, en
organismos reivindicativos de carácter
popular o ciudadanos que simplemen-
te luchen por su superviviencia al ser-
les negados el derecho a un puesto de
trabajo y a una vida digna. Más aún, se-
gún los modernos manuales de con-
trainsurgencia —de donde parte toda la
política represiva actual— de lo que se
trata es de sofocar mediante una repre-
29
Página 30 · ver la página
sión «controlada» —en la que entra la
exacerbación de la «guerra sucia» en
sus múltiples formas— las huelgas, ma-
nifestaciones y todo tipo de acciones de
enfrentamiento de los ciudadanos con
el régimen. El objetivo es que, bajo la
coacción de ese terror más absoluto, los
ciudadanos vean al sistema y sus males
como un «mal menor».
Las iniciativas populares
deslegitiman al régimen
A principios de los 80, y debido a la
total impunidad con la que actúan
camellos y delincuentes, grupos de ciu-
dadahos de numerosos barrios en dis-
tintas ciudades de España se organizan
independientemente para dar una solu-
ción a esas lacras que padecen, y for-
man comités de vigilancia de barriadas.
que se les avecina con la intransigencia
del gobierno a acceder a ni una sola de
sus justas demandas, y 1987 pasó a ser
un año negro para la historia de Espa-
ña, en cuanto se refiere a represión po-
licial y de grupos fachas contra el mo-
vimiento obrero, estudiantil, etc.
Los sucesos del 87 motivaron que en-
tre estos sectores sociales y entre la ju-
ventud principalmente, aparecieran y se
impulsaran organismos populares de
carácter alternativo y progresista, al
tiempo que rechazaban el tutelaje de los
partidos institucionalizados. De entre
todas las iniciativas que despliegan son
las coordinadoras antirrepresivas, los
comités de autodefensa y comités anti-
fascistas los más temidos por el régi-
men, debido a la función con la que se
crearon: «no sólo la denuncia de la re-
presión, sino la autodefensa activa fren-
te a los ataques del Estado y el capital
» LIGA
po a ASE q, Ñ
Mural de autodefensa antifascista derribado.
Así, por ejemplo, vecinos de Txurdina-
ga (Bilbao) organizan patrullas para ale-
jar de su barrio a los delincuentes, chi-
vatos y camellos callejeros que introdu-
cían la droga amparados por la policía.
Toda la prensa del momento reprodu-
cía en sus páginas el malestar existen-
te en medios policíales y judiciales, por-
que el que la población se tomara la
«justicia por su mano» desprestigiaba
la propia autoridad del régimen. Joa-
quín Navarro, juez de Instrucción de
Madrid, decía en febrero de 1986: «Es-
tos comités nos colocan en el umbral del
caos social, en el límite del estallido de
todo el sistema democrático», pero el
verdadero peligro para el sistema lo se-
ñalaba el consejero del Poder Judicial
Pablo Castellano: «Su simple constitu-
ción supone caer en un auto-Estado... a
todas luces inadmisible», por cuanto su-
ponía un mini-poder paralelo de los ciu-
dadanos que negaba el establecido. Pe-
ro esta iniciativa popular no tardó mu-
cho tiempo en ser conducida a los cau-
ces legales por la labor de los partidos
reformistas en ellas.
Sin embargo, será desde finales del 86
en adelante cuando los sectores popu-
lares comiencen a darse cuenta de lo
30
contra sectores muy específicos del mo-
vimiento (jóvenes, objetores, mujeres,
luchas obreras, presos...)», como decía
la Coordinadora Antirrepresiva de Cor-
nellá. Con idénticos planteamientos sur-
gen coordinadoras antirrepresivas, Or-
ganismos antidroga y comités antifas-
cistas por toda España.
La autodefensa antifascista,
una necesidad vital
«Son auténticos rebeldes sin causa
—decía en mayo de 1988 Manuel García
Ferrando, catedrático de Sociología de
la Universidad de Valencia—. Saben que
no quieren esta sociedad, pero descono-
cen cualquier otra alternativa posible a
la misma; las utopías están agotadas y
sólo les queda como arma la protesta,
a ser posible la protesta violenta. La úni-
ca forma para luchar contra sus accio-
nes es utilizar el palo y el orden.» Y nue-
vamente policías, partidos políticos y
periodistas toman medidas represivas
al tiempo que lanzan sus campañas de-
sinformativas, para desvirtuar la auto-
defensa y tratar de controlarla o neutra-
lizarla.
Así, la entrada de CC.OO. sección ju-
venil, el PCC y el PSUC en el Comité An-
tifascista de Santa Coloma, hace que,
meses más tarde, éste se autodisuelva.
Igualmente, desde al aparato estatal se
fomenta la proliferación de grupos fa-
chas con «mensajes alternativos» en Ma-
drid, Barcelona, Valencia, etc., que van
sometiendo al terror a la población pa-
ra luego ser achacado, por todos los de-
fensores del régimen, a los grupos de jó-
venes alternativos y progresistas. Unos
sucesos que provocaron que este movi-
miento entrase en un parón en su lucha,
Para romper este estancamiento —del
que se hicieron conscientes muchos de
esos colectivos— y en la búsqueda de la
manera de hacer más efectivas las for-
mas de lucha radiales, se promovieron -
durante 1988 encuentros antirrepresi-
vos en varios puntos, entre ellos, Gra-
nada y Barcelona. El objetivo era darle
continuidad a la lucha, ya que «el hecho:
de vernos reducidos a espacios muy es-
trechos con el solo derecho al pataleo,
nos impulsa a potenciar la coordinación
con vistas a dar una respuesta global al
terrorismo del Estado. Y, a la vez, ha-
cer un llamamiento de cara a
coordinarse-organizarse, potenciando al
máximo este tipo de experiencias, las
cuales son, en definitiva, las que pueden
conducirnos a salir del aislamiento al
que nos hemos visto sometidos», decía
uno de los asistentes a los encuentros
de Barcelona.
Fruto de todo ese debate en la izquier-
da, en el seno de los colectivos alterna-
tivos y en el movimiento popular fue el
que, poco a poco la autodefensa comen-
zase a superar el marco de los proble-
mas concretos de cada sector, rompien-
do con el reformismo y situando al Es-
tado como enemigo a combatir y des-
truir; y en Madrid, por ejemplo, se
forma el Comité de Autodefensa Antifas-
cista. Además, por toda España, traba-
jadores, okupas, organizaciones de lu-
cha contra la droga... se solidarizan y
apoyan entre sí, dando un mayor con-
tenido antifascista a la lucha y a la auto-
defensa. Debido a ello se empiezan a
promover acciones organizadamente
contra la represión policial, los chiva-
tos y el esquirolaje en las fábricas y cen-
tros de trabajo en lucha —como ya su-
cedió con anterioridad en
Euskalduna—; contra la droga, las ban-
das fascistas, la represión y presencia
policial en los barrios, manifestacio-
nes...; contra los medios de comunica-
ción por sus desinformaciones e intoxi-
caciones, etc.
Ahora el objetivo de esta autodefen-
sa parece ser el dejar los barrios, fábri-
cas y centros de enseñanza limpios de
todo indeseable, y que tanto policías co-
mo «incontrolados» parapoliciales,
hampones, chivatos y demás tengan
miedo a entrar en ellos.
Antón Carballo
Página 31 · ver la página
Nazis
en Madrid
«Relacionados con la burguesía,
con la policía, con el ejército, etc., su
autonomía es totalmente inexistente.
Por otro lado, su enfrentamiento con
el poder y el capital se reduce sólo
sus pintadas: es normal pues estos
grupos son consecuencia de la exis-
tencia del Estado y del capital; ade-
más a éstos les interesa de cara a des-
prestigiar los métodos de las luchas
sociales revolucionarias y siempre
las han utilizado como fuera de cho-
que y represión 'contra el movimien-
to de izquierda cuando pone en peli-
gro su posición económica privilegia-
da... Lógicamente si nuestros enemi-
gos son el Estado y el capital,
también lo son los nazis y los fascis-
tas (...).
Por todos estos hechos y motivos
y por los de siempre (racismo, bru-
talidad..., en definitiva por estar en
contra del pueblo) son nuestros ene-
migos y nuestro distanciamiento en-
E ellos ha sido, es y será total y bru-
tal.
¡¡DESTRUYE AL FASCISMO!!
¡¡¡NAZIS A AUSCHWITZ!!!
«Sabotaje», diciembre 88
Apdo. 17140
28080 Madrid
(...)... los fascistas tratan de apro-
vechar las reivindicaciones y símbo-
los de la gente más radical y lucha-
dora para ganar prestigio, ganar gen-
te y parecer lo que no son. Por eso,
a pesar de sus pintadas, todo el mun-
do tiene que saber que SON NAZIS
y que hay que IR A POR ELLOS cuan-
do aparezcan. o
Hay que evitar la confusión que
ellos pretenden sembrar. Lo mejor
para ello es denunciar, informar y
boicotear pintadas. Hay que autode-
fenderse cuando aparezcan, darle
respuesta. Todos debemos ser cons-
cientes de que los nazis son cosa de
-todos y que no se trata de una sim-
ple pelea entre bandas callejeras, co-
mo se ha pretendido.
Basrbi
MTELAMATES,
les Drives Te
Lrivisay
des Basocas le
ExicavitaW
£y do Lesko Ke
Mo Torneo Lucian]
YSALO
nazi muerto
Lo ocurrido en el rastro el 20-N...
además de tener a los munipas con-
tra nosotros, nos tiene que llevar a
organizarnos mejor y dar más fuer-
tes respuestas...
En la huelga del 14-D y en la mani
del 16-D también aparecieron los fas-
cistas... defendidos por la policía mu-
piel (últimamente se están lucien-
o).
El caso es que se responde a las
agresiones nazi-fascistas. Por ahí van
los tiros.
«Hola», enero de 1989
C/ Mauricio Legendre, 13-8.2
D
28046 Madrid
¡Alerta! Antifascista
...Se considera que el fascismo o ya
no existe o es algo que ha quedado
disminuido y ridiculizado a «niños
de papá» y viejos nostálgicos que el
20-N se manifiestan «democrática-
mente» desempolvando «viejas glo-
rias».
En el mismo seno de la izquierda,
el fascismo se ha quedado peligrosa-
mente esterotipado y reducido a imá-
genes que se remontan a la dictadu-
ra franquista o a las criminales ac-
tuaciones durante la transición de
grupos de ultraderecha, como los
guerrilleros de cristo rey, juventudes
vikingas, fuerza nueva, etc. »
Cuando se habla de un fascista se
asocia típicamente a una paraferna-
lia paramilitar clásica: camisas azu-
les o negras, banderas españolas con
el aguilucho. Esto, actualmente, no
es incorrecto pero sí insuficiente.
Aparte de este fascismo por todos co-
nocido, se están desarrollando gru-
pos neonazis difícilmente clasifica-
bles, pero potenciados y financiados
por los mismos poderes fácticos y es-
trechamente vinculados al fascismo
tradicional. Grupos como Bases
Autónomas (BB AA), los skins heads
(cabezas rapadas), ultra sur, el freh-
te atlético, entre otros que llevan a
sus espaldas asesinatos y graves
agresiones políticas, racistas y sexis-
tas. También se entretienen atacan-
do y reventando manifestaciones...
Al igual que los políticos se han
cuidado mucho de vendernos la far-
sa de la democracia, donde «convi-
ven pacíficamente» las dos Españas
y donde, no quieren admitir que lo
que sucedió en la trasición no fue
una ruptura con el fascismo, sino un
pacto con los poderes fácticos, los
medios de desinformación, presen-
tan al nuevo fascismo como grupos
de gamberros, incontrolados, juven-
tud descontenta que se desfoga vio-
lentamente en el fútbol o camuflan
sus actuaciones bajo la denomina-
ción de: desórdenes públicos, lincha-
mientos, delincuencia, reyertas calle-
jeras, guerra de tribus, etc. Así el
efecto que consigue es vaciar estos
hechos de contenido político, metien-
do en el mismo paquete y sin distin-
ciones cualquier tipo de protesta
(desde la ultraderecha hasta la iz-
quierda radical).
De este modo, entre el olvido y la
confusión se crea el mejor caldo de
cultivo para que el fascismo siga
arrasando con total impunidad.
...Desde estas líneas también que-
remos hacer un llamamiento urgen-
te para que la gente se decida ya a or-
ganizar la autodefensa antifascista.
«Comité Antifascista
de Madrid»
Madrid, marzo de 1989
Página 32 · ver la página
Objeción de conciencia
Prisión contra la insumisión
«Los objetores representamos
ciedad, sino para un sistema que
un peligro, pero no para la so-
tiene en la institución militar y
en sus esquemas su más firme apoyo. A los vecinos de mi barrio
les da igual que yo no quiera hacer la mili y no la haga. A los que
no les da igual es a los que dirigen el «cotarro» y a los miembros
de esa institución que tienen en ella su manera de vida y su nego-
cio. Gontrariamente a esto yo creo que los objetores somos un aire
fresdo, de renovación, para la sociedad.»
Quien así habla es T.C.A. Tiene veintisiete años y es maestro.
Y va vestido de forma muy clásica, por evitar el vocablo de «nor-
mal», lléva el pelo corto y tiene un gran aire de serio y formal. Va-
mos, que rompe ese absurdo estereotipo del objetor pasota, de lar-
gas melenas y medio tránsfuga medio superviviente del movimiento
hippy y del «verano de las flores».
.C.A. es también uno de los obje-
0 tores de conciencia «insumisos»
que aún permanecen en libertad,
aunque ni él ni nadie sepa o pueda su-
poner hasta cuándo. Tal vez esta misma
noche, recién terminada nuestra entre-
vista, o tal vez mañana, reciba la visita
de la Guardia Civil que lo detendrá y se
encargará de conducirlo al acuartela-
miento militar más próximo, tal y como
le ocurrió a su compañero Juan Carlos
Alonso.
Quizá no sea ni esta noche, ni maña-
na, ni pasado... sino la próxima vez que
se presente en el Gobierno Militar de su
provincia, en este caso Bizkaia, para
averiguar en qué situación legal se en-
cuentra, nada clara desde su condición
de «insumiso», tal como les sucedió a
Gorka Lopetegui, Patxi Markoartu o Jo-
xin Etxezarrete en Biskaia; a Josep M.*
Meragriega, Jon Sánchez y Carles Hino-
sa en Catalunya; y a Gonzalo Mateo y
Juan José Armendáriz en Pamplona.
O tal vez no le detengan nunca.
Con él están «Gus», doce años en el
movimiento de objeción de conciencia,
y otros dos objetores más. Los cuatro
son miembros del M.O.C. (Movimiento
de Objetores de Conciencia) y nos encon-
tramos en el local que este grupo tiene
alquilado en el Casco Viejo de la capi-
tal vizcaína, y que popularmente es co-
nocido como «Bakearen Etxea», en cas-
tellano «la casa de la paz».
Enfrentamiento
más consciente
«Los que empezaron, o empezamos,
con la objeción, remontándonos ya a
bastante más atrás, sí que era por mo-
tivos mayormente éticos o personales
—comenta «Gus» cuando le pregunto
sobre las motivaciones actuales y pasa-
das de la objeción de conciencia, sobre
si ha habido un cambio en estas
motivaciones—. Sin embargo nuestra
historia más reciente, de 1985 hasta hoy,
está marcada por unas motivaciones
mucho más claras, más políticas si se
A
Manifestación de objetores de conciencia en Madrid, el pasado año.
32
quiere. De un enfrentamiento muchísi-
mo más consciente ya no con la mili so-
lamente, sino con el mismo ejército y,
por extensión, con un sistema que quie-
re hacernos pasar a todos por esa escue-
la de aborregamiento que es el ejército.
Por otra parte tenemos también mucho
más claro que no debemos darles nin-
guna concesión.»
—O0 sea, que mayormente no creéis
que sea una postura motivada por el
agobio personal ante la mili...
«Está claro que es una motivación pe-
ro no la única. Por supuesto mucha de
la gente que objeta, que viene aquí ain-
teresarse por cómo hacerlo, no tiene na-
da claro, sino que se aclara a medida
que participe, y se va dando cuenta de
que, aparte de ese agobio, van surgien-
do más motivaciones, muchas veces
más profundas que el agobio. Lo que fal-
taba era un poco los parámetros ideo-
lógicos del por qué se objeta, el refuer-
zo racional de ese rechazo.»
—La ley que regula la objeción de
conciencia es relativamente reciente.
¿Qué ocurre cuando es promulgada esa
ley?
«Al principio los primeros objetores
entraban dentro de la prórroga especial,
según la ley de Gutiérrez Mellado. Por
esta ley estábamos en una situación de
incorporación aplazada hasta que salie-
ra o se definiera una ley sobre la obje-
ción como tal, ya que el derecho en sí,
que era lo que recogía la ley de Gutié-
rrez Mellado, estaba reconocido desde
poco después de la muerte de Franco.»
Un tribunal de conciencia
«En el 86 —toma la palabra «Gus»—
ya hay una ley más o menos perfilada
y ya se puede objetar ante un CNOC,
«Consejo Nacional de Objeción de Con-
ciencia», que no es otra cosa que Un tri-
bunal de conciencia. Es entonces cuan-
do sacamos una declaración de objeción
colectiva, por la cual nos negamos a re-
conocer al CNOC como tal y aentrar en
el juego del «Servicio Social», que ya es
plenamente recogido en la ley.»
Según T.C.A. comenta «en esto de la
insumisión, en la toma por nuestra par-
te de esa postura, han tenido más que
ver ellos que nosotros, porque mientras
nuestras declaraciones colectivas iban
siendo admitidas por el CNOC, nuestra
idea era sólo ser insumisos respecto al
«Servicio Social». Lo que pasa es que a
partir de noviembre del 87 el Gobierno
cambia su estrategia y comienza a pe-
dir motivos a la gente que se declaraba
objetora colectiva. Está claro que no po-
díamos reconocer al CNOC como algo
Página 33 · ver la página
movimiento de resistencia
que pudiese valorar tus motivos, así que
no lo hicimos. Al no ampliar motivos te
rechazaban como objetor, así que la úni-
ca alternativa que nos quedaba era la in-
sumisión al servicio militar. En cierta
forma fue ponérnoslo más fácil porque
ya te ves obligado a entrar a saco con
el ejército y todo lo que implica, razón
fundamental de nuestra lucha. Por ello
debimos cambiar también nuestra es-
trategia que ya todo el pasado año 88 y
éste se centra fundamentalmente en la
insumisión al servicio militar.»
¿Por qué esa tajante negativa a reali-
zals cualquier tipo de «Servicio Social»
«En principio porque tal y como está
planteado es'in castigo a los objetores
ya que, según el propio Tribunal Cons-
titucional, lo que intenta esta ley es que
haya pocos objetores y el ejército siga
teniendo gente pára nutrirse. Por otra
parte nosotros nd reconocemos ningún
tipo de deber del individuo para con el
Estado. Y además es idéntico al servi-
cio militar en todo: valores, jerarquía,
disciplina...»
«Es una válvula de escape para “bi-
chos raros” —nos dice otro de los
presentes— y para el descontento que
hay entre la juventud hacia la mili.»
—¿Y cómo empieza la fase actual de
vuestra lucha por la insumisión, en la
cual ya tenéis nueve «insumisos» en la
cárcel?
«Comienza en noviembre del 88, pri-
mer reemplazo en el que ya hubo gente
decidida a declararse insumisa al ser-
vicio militar. En noviembre teníamos
quince personas sólo en Vizcaya, lo que
ocurre es que solamente llaman a dos
a filas, por lo que los otros trece queda-
ban en una especie de vacío legal crea-
do por el mismo Estado, ya que no son
considerados objetores pero tampoco
van a hacer la mili y así lo declaran an-
te los mandos pertinentes. Es el caso de
los que se presentaron el 20 de febrero
se los que sólo algunos fueron deteni-
OS.» e
Represión selectiva
—¿Cuál es la razón de que os presen-
téis declarándoos insumisos en los di-
ferentes Gobiernos Militares?
«En principio para aclarar nuestra si-
tuación, porque a unos los han deteni-
do, incluso les han ido a buscar a casa,
y a otros no, así que, ¿en qué situación
están estos últimos? Por ello nos presen-
tamos, para decirles que no nos escon-
demos, que si estamos perseguidos que
nos detengan, ya que legalmente eso de-
bieran hacer. Es un poco forzar las co-
sas, ponerlos en evidencia, decirles que
o cumplen la ley y llenan las cárceles de
insumisos y se enfrentan a una fuerte
respuesta social o aceptan la insumi-
sión, que no es ningún delito sino, cla-
ramente, un problema de conciencia.»
—(¿Qué crees que motiva a las auto--
ridades a dar el paso de detener a la gen-
te, a alguna gente, de la que se declara
insumisa?
«Creemos que esto se da porque, por
una parte, no pueden detener a todos los
insumisos, ya que no es lo mismo dete-
ner a tres que a cien. Pero tampoco pue-
den dejarlos libres porque eso abriría
una puerta muy grande para rehuir el
servicio militar. Por ello recurren a una
represión selectiva, aunque está muy
claro que no saben muy bien por dónde
tirar ahora.»
—¿Y esas detenciones no han supues-
to que mucha gente se eche atrás en su
insumisión?
«En absoluto. Sólo tienes que ver que
los que se presentaron el 20 de febrero
se han presentado un par de veces más,
aunque ello les pudiese suponer el ir a
la cárcel, y van a volver a presentarse.
En el primer reemplazo se presentaron
unas sesenta personas a nivel estatal y
para todo el año hay unas cuatrocien-
tas, la mayoria de aquí, del País Vasco.
Por ello es por lo que han elegido esta
zona para dar el primer golpe fuerte, el
primer escarmiento, porque es aquí,
concretamente en Vizcaya, donde el mo-
vimiento de insumisión tiene más fuer-
za y es desde donde más se impulsa el
tema, incluso a nivel estatal.»
—Me imagino que todo ello habrá
contribuido a darle una fuerte propa-
ganda al tema de la insumisión. ¿Qué se
opina de ello a nivel de calle?
«Hace un mes la gente no sabía casi
ni lo que era la objeción. En cambio aho-
ra “gracias” a las detenciones y movi-
dillas consiguientes, todo el mundo sa-
be lo que es la insumisión. Y hay que de-
cir que la mayoría de la gente nos ve,
cuando menos, con simpatía, porque la
gente normal piensa que la mili supone
perder un año de tu vida y un montón
de dinero para nada. Aparte de esa cre-
ciente conciencia antimilitarista que,
aunque soterrada, subconsciente, co-
mienza a existir.»
—¿Cómo veis el futuro de vuestra pe-
lea?
«Sabemos que va para largo, que no
será un mes ni un año, porque aunque
se resuelvan algunas situaciones perso-
nales lo que pretendemos es la abolición
del servicio militar, para lo que creemos
que la insumisión es el camino válido.
La cuestión ahora es ir agrupando a la
gente y extendiendo nuestros plantea-
mientos.»
Sobre la libertad y el reconocimien-
to como objetores de todos los insumi-
sos detenidos opinan que «ha sido una
victoria, pues es un claro retroceso por
su parte. Les de miedo que haya una res-
puesta social grande contra la mili y a
favor de la insumisión si siguen dete-
niendo y encarcelando gente. Pero por
otro lado si no aceptan la insumisión y
continúan con los planteamientos del
CNOC algo tendrán que hacer».
Marcelo Alvarez
EE le sa den A
AFAPP:ACPG
AFAPP de Cádiz
Apartado de Correos 589
11080 Cádiz
AFAPP de San Fernando
Puerto Real
Apartado de Correos 248
San Fernando
(Cádiz)
AFAPP de Sevilla
Apartado de Correos 20
El Viso del Alcor
(Sevilla)
AFAPP de Madrid
Apartado de Correos 15.220
28080 Madrid
Asamblea AFAPP de Catalunya
Apartado de Correos 1997
08080 Barcelona
AFAPP de Euskadi
Apartado de Correos 39
Baracaldo (Vizcaya)
ACPG de Vigo
Apartado de Correos 5.168
Vigo (Pontevedra)
ACPG de Cambados
Apartado de Correos 77
Cambados (Pontevedra)
AFAPP de Córdoba
Comp. Gómez Navarro, 30
14005 Córdoba
ASPPA de Asturias
Apartado de Correos 426
33400 Avilés (Oviedo)
amnistía
33
Página 34 · ver la página
"das en tierras andaluzas y forjadas en la fragua humana de hermano que le mataron en Caraban-
F= movimiento obrero == 5 3
aa
Martirio Romero, más allá
de las barricadas
A simple vista no se diferencia demasiado de ninguna mu- ria eta como hs reloj. Camana vaa
¡ i = : acordarse esta todavia mili ante anar-
jer de su edad. Y es que hay muchas mujeres de 73 años naci- cosindicalista (de la CNT histórica) del
la guerra. Ahora, cuando todo el mundo desempolva el cin- chel. De las arts na que
cuentenario de la guerra civil española, hemos querido saber * epelieron la posible revolución anar-
, A > +1. quistaen los Sucesos de Mayo, de que
de:ella algo más de lo que cuentan los libros sobre las mili- Companys era «una persona estupenda,
cianas anarquistas con peto y fusil. Es el momento de hablar no como el cerdo que hay ahora».
iri Las milicianas anarquistas y anóni-
con Martirio sobre el pasado y el presente, sobre lo ausente tn Mararono fueron ministras
y ló añejo, sobre 70 años de anarquismo.
artirio Romero tiene el pelo gris
M; la memoria roja y negra. Des-
de que se afilió a la CNT con 16
años de edad, hasta ahora que ya es más
que septuagenaria, ha llovido mucha po-
lítica sobre su cabeza. Primo de Rivera,
II República, guerra civil, Franco. Y
ahora, democracia burguesa.
Martirió nació con el nombre bien
puesto. Porque en nuestra historia re-
ciente muchos anarquistas han sido
mártires. A ella le tocó sobrevivir. So-
brevivir cavando trincheras en Vallvi-
driera con un batallón de fortificadores
cuando las tropas franquistas ya asedia-
ban Barcelona. Sobrevivir en el frente
de Huesca hasta que la metralla le rom-
pió las tripas. Sobrevivir dando más
sangre de la que tenía en el Hospital Clí-
nico de Barcelona para salvar vidas de
milicianos. Y sobrevivir a las torturas
de los falangistas y de la policía fran-
quista.
«Yo no tengo pezones. Me los quema-
ron cuando estuve presa en la comisa-
ría de la plaza Urquinaona, en el 39. Me
retuvieron 45 días y el final de la gue-
rra me cogió allí. Para celebrar la vic-
toria, nos querían obligar a beber cham-
pán. Como yo no quería, me lo echaban
por encima.»
Fue condenada a muerte por el hijo
del general Godet. Le conmutaron la pe-
na gracias a que la empresa donde tra-
bajaba «sacó cara por mí». Otras no tu-
vieron tanta suerte. Una anciana de 82
años, nos cuenta, fue fusilada porque no
habían podido atrapar a su hijo. «Y una
criada que se quedó embarazada del se-
ñorito de la casa fue acusada de roja pa-
ra deshacerse de ella. La hicieron abor-
tar a fuerza de echarle cubos de agua
fría en pleno invierno».
Martirio habla de todo esto como si
hubiera ocurrido ayer. Y sin embargo
hace medio siglo. Medio siglo de memo-
34
Martirio Romero
«Yo no tengo
pezones. Me los
quemaron cuanto
estuve presa en la
comisariía de la
plaza Urguinaona,
en el 39...»
porque no creen en los políticos. «Fede-
rica Montseny lleva una espina clavada
por haber formado parte del gobierno,
aunque me supo peor lo de García Oli-
ver, que también fue ministro, después
de todo lo que había hecho por el movi-
miento libertario.»
Habla nostálgicamente de un tiempo
en que la filosofía de la acracia caló muy
hondo. «Ahora existen muy pocos anar-
quistas. Los han ido eliminando. Unos
se han aburrido, otros se han desenga-
ñado... pero yo no me rindo. Me duele
mucho la separación de los compañeros,
aunque si ellos han querido rendirse y
Página 35 · ver la página
venderse al gobierno (se refiere a los pa-
ralelos de CNT) qué se le va a hacer»,
Para ella la muerte del dictador no ha
significado nada. Los políticos son po-
líticos y lo serán siempre. «Son basura
y no me fío de ninguno». Hace ocho
años, a pesar de la democracia, Marti-
rio volvió a verse en una comisaría.
«Era la época del caso Almería, creo. Yo
estaba hablando sobre esto con un gru-
po de gente y resulta que nos escucha-
ba un policía. Se me llevaron y una vez
allí tuvimos una discusión terrible. Uno
A
«Federica
Montseny lleva
una espina
clavada por haber
formado parte del
gobierno, aunque
me supo peor lo
de García Oliver,
que también fue
ministro...»
me dijo que no me iba a matar porque
yo no valía lo que vale una bala. Y yo
le contesto: pues mátame, porque no sir-
ves para otra cosa. Me pusieron la pis-
tola en el pecho con tanta rabia que me
salió una úlcera en el estómago».
No perdona a nadie. Está orgullosa de
haber llamado cabrón a Pasqual Mara-
gall porque intentó abrazarla en la Ram-
bla, en uno de sus paseíllos de imagen.
Se le atragantan los nombres, las cifras,
los cuatro años de cárcel, el destierro
a Valencia. «Cuando salí de la prisión
no me fui a Francia porque no sabía na-
da de mis hijos». A veces le sale la abue-
la que lleva dentro, presume de nietos
y de nieta. Pero casi enseguida vuelve
a la carga, acomete contra la memoria
histórica y jura que incluso sabiendo el
destino que la esperaba volvería a ha-
cer lo mismo.
«No creo que sea ninguna causa per-
dida. Los anarquistas valemos mucho
incluso ahora. Digan lo que digan sube
una juventud maravillosa, que están que
no saben qué hacer conmigo. Chicos y
chicas que creen en lo nuestro, que tam-
bién lucharían por la libertad.»
Nicolás Delgado
Anna Grau
Libertad Presos Independentistas Gallegos
Unas trescientas personas se manifestaron el pasado 21 de mayo en Santiago, para
pedir la libertad de los presos independentistas gallegos. La manifestación, que partió
del paseo de la Alameda,
discurrió por diversas calles de la zona del ensanche de esta
localidad, entre consignas en favor de la amnistía total y la independencia, para finali-
zar en la plaza del Tauroal, con la lectura de varios comunicados.
El acto, que había sido convocado por las Juntas Gallegas por la Amnistía (JUGA),
y al que se sumaron el Movimiento Comunista de Galicia, la Liga Comunista Revolucio-
naria, el Frente Popular Galego, la asociación Mulheres Nacionalistas Galegas, la Aso-
ciación de Vezinhos 1.? de agosto, la Asoci
ación Juvenil Ferradura, el Colectivo Iskreire
e Irmandade Anti-represiva, transcurrió sin que se produjeran incidentes.
Miguel Hernández
de Almería, luego les tocó a nues-
tras compañeras encarceladas en
Castellón y, ahora, somos también no-
sotras, las presas políticas de Caraban-
chel, las que hemos empezado a sufrir
los efectos de la criminal política anun-
ciada en su día por el fascista Múgica.
Desde el día 18, nos han restringido
las comunicaciones a 20 minutos no
acumulables, así como la entrada de pa-
quetes y el horario de vida en común.
También han empezado ya a poner ma-
yores trabas para las comunicaciones y
a intentar imponer toda una serie de
normas vejatorias como los cacheos in-
tegrales, cuando se les antoje a las fun-
cionarias.
Con estas medidas, tal y como nos
anunció la propia dirección de la pri-
sión, se inicia todo un plan represivo de
largo alcance que, entre otras cosas, in-
cluye la aplicación del primer grado (23
horas de celda y una de patio) para to-
dos aquellos que nos neguemos a acep-
tar sus planes, así como una mayor dis-
persión de los presos políticos, por no
hablar ya de las palizas, la utilización
de los sprays o las amenazas de «suici-
dio» que, a partir de ahora, vuelven a
recobrar toda su vigencia.
Ante esta situación, el mismo día 18
decidimos hacer un plante para protes-
tar contra esta política, que ya nos ha
supuesto los primeros 14 días en celdas
de castigo, por lo que de ahora en ade-
lante todo puede suceder. *
pP::*: fueron los presos políticos
Impidamos las represalias
contra los presos políticos
Este nuevo hecho, que ahora nos toca
vivir a nosotros, es una demostración
práctica más de lo que ya venimos de-
nunciando todos estos meses. El Gobier-
no quiere acabar de un plumazo con
nuestras condiciones de vida en las pri-
siones, con nuestra forma de vida orga-
nizada; quiere acabar con nuestra con-
dición de presos políticos. El motivo es
de sobra conocido: les hace daño nues-
tra firmeza y ejemplo de resistencia y
quieren pisotearlo como sea. Somos su
rehenes y, en calidad de tales, van a re-
currir a todos los medios posibles para
acabar con nosotros y minar la resisten-
cia en la calle.
Por nuestra parte, lo repetimos una
vez más, no estamos dispuestos a ceder
ante sus presiones y chantajes, ni ante
su brutal represión. Pero también sabe-
mos que esta lucha va a ser larga y que,
para hacerles-retroceder, necesitamos
también el apoyo en la calle, pues sólo
uniendo esfuerzos lograremos hacer fra-
casar esta ofensiva y alcanzar nuestra
reunificación y, con ella, recuperar las
conquistas que nos van arrebatando día
a día.
¡IMPIDAMOS LAS REPRESALIAS
CONTRA LOS PRESOS POLITICOS!
¡SOLIDARIDAD CON LOS PRESOS
POLITICOS!
¡CONTRA LA DISPERSION, REUNI-
FICACION!
Presas políticas del PCE(r)
y de fos GRAPO
Página 36 · ver la página
nares de muertos.
sd AA Po
Las autoridades de Pekin han reconocido que la intervención del ejército en la plaza de Tiananmem se saldó con varios cente-
Batalla decisiva para el futuro de la revolución socialista
China, en el centro del ciclón
La burguesía china ha salido derrotada de la plaza Tiananmen;
las posiciones revolucionarias se afianzan. Las «cuatro moderni-
zaciones» de Deng Xiaoping abocaron a China a una situación de
crisis y precariedad para las grandes masas trabajadoras, al tiem-
po que la «desmaoización» las privó de su participación directa en
la vida política; de ahí la actual confusión. La normalización de re-
laciones entre China y la URSS es un factor de gran importancia
que afianza aún más a los revolucionarios, pero éstos deberán ha-
cer un gran esfuerzo si quieren ganarle la partida, tanto a los bur-
gueses propios como a unos imperialistas rabiosos al ver cómo se
les escapa de las manos la posibilidad de revertir el socialismo en
el país de la Larga Marcha.
1 4 de junio todos los medios de
prensa daban la noticia en sus
primeras páginas: «Miles de estu-
diantes muertos en la plaza de Tianan-
men»; en los días sucesivos, el mismo
«El País» tuvo que reconocer (con letra
pequeña y perdida en el texto) que en
ese lugar no hubo ni un solo estudiante
muerto, «de lo cual fue testigo TVE». La
prensa imperialista consguió que Deng
Xiaoping se muriera variaseces, para
aparecer más tarde resucitado, que Li
Peng fuese asesinado, y que lo ocurri-
do quedase para siempre como una
«matanza» de estudiantes, aunque todas
las imágenes lo desmientan.
Pero lo decisivo no es el número real
de muertos, estudiantes o soldados, ya
que cuando el antagonismo de clase lle-
36
ga a su punto culminante, sea en China,
en El Salvador o en España, el resulta-
do siempre es cruento. La diferencia
crucial es que en China la represión ha
desbaratado (de momento al menos) los
planes de una burguesía ávida de «quin-
ta modernización», mientras que en El
Salvador, España... el poder lo tiene la
burguesía y quien sufre la carga de la
represión es el pueblo trabajador. Con
razón declaraba James Baker (secreta-
rio de Estado yanqui) que «la represión
de las manifestaciones a favor de la de-
mocracia podría perjudicar los intere-
ses norteamericanos», mientras la Tha-
cher se mostraba «horrorizada», ella
que dirige las matanzas de Irlanda del
Norte y se muestra tan comprensiva con
los fascistas de Sudáfrica.
En cambio, países como Cuba, Alema-
nia Democrática o Checoslovaquia apo-
yaron la actuación del gobierno chino
y se reafirmaron en que es necesaria «la
vigilancia activa contra los intentos de
los capitalistas que, siguiendo sus nocio-
nes de clase tratan de desestabilizar el
sistema socialista».
La burguesía china tiene una larga ex-
periencia en la lucha contrarrevolucio-
naria, por eso su ataque contra el poder
socialista no podía ser frontal; en todo
momento han tratado de «cubrir sus es-
paldas con la bandera roja» y los can-
tos de la Internacional. Es muy signifi-
cativo que las protestas no pusieron en
entredicho la desregulación económica,
causante de los problemas, más que de
forma muy marginal. Y por si a alguien
le quedaba alguna duda, los ocuantes de
Tiananmen se afanaron en dejar las co-
sas clara erigiendo el símbolo de Nue-
va York (y del libre mercado capitalis-
ta) frente al retrato de Mao.
La primera lección de Tiananmen es,
pues, que también en el socialismo exis-
ten las clases y la lucha de clases. La
burguesía aprovechó una ocasión pro-
picia para lanzar una campaña cuyo ob-
jetivo final era conseguir el poder y ha-
cer retroceder a la sociedad hasta el sis-
tema que la revolución derrotó, el capi-
talismo. Pero no cabe duda que las cosas
no habrían llegado tan lejos si los bur-
gueses no se hubieran visto favorecidos
Página 37 · ver la página
por graves errores cometidos por el
PCCh.
El fracaso de la vía revisionista
El revisionismo es un cáncer prepio
de los partidos comunistas; es una de-
formación que se da cuando la concep-
ción económica, social y política propia
de la burguesía hace mella, en mayor o
menor medida, en miembros aislados c
sectores enteros de los aprtidos comu-
nistas. Su virulencia y peligrosidad pa-
ra li causa de la revolución ha sido
puesta de manifiesto por todos los gran-
des dirigentes *comunistas; hasta To-
gliatti en sus bhenos tiempos, reflexio-
nando sobre este problema, llegó a de-
cir que «la lucha final de los comunis-
tas será contra ex comunistas».
La política de las'gcuatro moderniza-
ciones» fue en su origen un proyecto ela-
borado por Mao que Deng Xiaoping y
sus secuaces desfiguraron hasta ade-
cuarlo a sus ideas revisionistas, el cual
impusieron tras la desaparición de Mao,
y después de derrotar y controlar a los
sectores revolucionarios del PCCh. Es-
ta política «modernizadora» sólo ha
conseguido hundir a China en proble-
mas que ya habían sido erradicados en
el período revolucionario anterior. Al-
zas de precios (de un 18,5% el año pa-
sado), inflación superior al 30% en fe-
chas recientes, despidos de obreros de
las fábricas y miles de estudiantes for-
zados a abandonar las Universidades,
especulación, mercado negro, corrup-
ción de «alto nivel», hambre para milo-
nes de campesinos explotados por los
nuevos ricos del campo, delincuencia.
Además, Deng Xiaoping y sus seguido-
res se encargaron de apartar el pueblo
chino de la participación activa en la po-
lítica.
Los analistas burgueses dicen que,
con todo, en China crece la economía y
aumenta el nivel de vida. Esta aprecia-
ción sólo es concebible desde el punto
de vista del capitalismo: ven crecimien-
to de la economía si crece la especula-
ción en Ja Bolsa dz Hong, Kong; ven
aumento del nivel de vid» s: una tofima
minoría de burgueses se enriquece... a
costa del hundimiento en la miseria de
millones de campesinos y obreros.
Todos estos problemas, junto con el
desenlace último, significan el fracaso
rotundo de la política dengxiaopinista
y están en la base del descontento que
la burguesía capitalizó para utilizar a
los estudiantes como «fuerza de cho-
que» en su campaña por la quinta mo-
dernización, la «democracia».
La aparición de carteles por todas
partes que abren una campaña «contra
la liberalización burquesa, y el sistema
capitalista» en apoyo al Partido Comu-
nista, así como la relegación de Zhao Zi-
yang, alumno aventajado de Deng al que
éste califica ahora de traidor y contra-
rrevolucionario, son muestras del em-
puje revolucionario de millones de co-
munistas y trabajadores afectados di-
rectamente por la crisis, que no han ol-
vidado las enseñanzas de la época en
que Mao Zedong dirigía el país.
Si Deng Xiaoping «se niega sistemá-
ticamente a dar los pasos democratiza-
dores que dimanan de su propia refor-
ma», como dicen los impacientes capi-
talistas occidentales, no es por «falta de
buena voluntad» precisamente, sino
porque, sobre todo en la actualidad, sólo
puede sostenerse en el poder haciendo
concesiones a los sectores realmente co-
munistas. Que continúe en escena o de-
saparezca de ella junto con sus refor-
mas, dará en el próximo futuro la me-
dida en que esos sectores revoluciona-
rios se hacen con las riendas.
Punto de encuentro central
entre revolución y
contrarrevolución
No -s casual que esta «movida» de la
burguesía china coincida con el momen-
to en que, tras 30 años de ruptura y dis-
putas, se normalizan las relaciones en-
tre China y la URSS. Este paso, que a
más de uno puede parecerle formalidad
diplomática para entretenimiento de
Gorbachov y Deng Xiaoping, encierra
un significado de enorme trascendencia.
Los dos grandes países socialistas pue-
den, a partir de ahora, transmitirse sus
experiencias y apoyo mutuo para la so-
lución de los problemas, lo cual no sólo
les beneficiará a ellos, sino también a
todo el movimiento revolucionario mun-
dial.
Es lógico que, con estas perspectivas,
la burguesía y el imperialismo se apre-
suren a tratar de forzar que esa trans-
misión de experiencias se de en sentido
negativo: que los chinos adopten lo peor
de la perestroika (lo que favorece a la
burguesía) y que los soviéticos establez-
can en la URSS el liberalismo económi-
co de Deng. Sin duda, ese sería un buen
regalo para ambas burguesías y para los
imperialistas; pero como se está demos-
trando, ni los comunistas ni los pueblos
chino y soviético contemplarían impa-
sibles esa «modernización».
Qué pasará a partir de ahora, es algo
difícil de predecir. Transcurre en Chi-
na uno de esos momentos clave de la
historia en que las fuerzas opuestas se
colocan frente a frente y se libran las
primeras escaramuzas de una batalla
cuyo desenlace puede significar un gran
avance para todos los revolucionarios,
o un retroceso igualmente significativo.
El mismo Curiel, desde el campo enemi-
go, lo veía con claridad: «Sólo caben dos
alternativas: una evolución, cuyo desen-
lace final es un sistema democrático
pluralista (y esto para Curiel es el capi-
talismo), o la involución pura y dura, di-
rigida por los ortodoxos del leninismo».
Todo lo que perjudique al burgués es,
por descontado, pura y dura ortodoxia
roja.
En China la situación de los revolu-
cionarios es muy favorable; el revisio-
nismo ha fracasado en la teoría y en la
práctica, la burguesía ha pedido una im-
portante posición... Todo depende de
que los verdaderos comunistas sepan
aprovechar estas ventajas para recupe-
rar la iniciativa y consigan la participa-
ción activa del pueblo trabajador en la
lucha política, esa verdadera DEMO-
CRACIA defendida e impulsada por Mao
y que los dengxiaopinistas abandonaron
y reprimieron porque era un «caos» pa-
ra los burgueses. La gran batalla no ha
hecho más que empezar.
Rogelio Vázquez Gómez
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China: la burocracia aplastó los cánticos de «La Internacional»
Democracia, sí; popular, sí
A matanza de Tiananmen, las
L muertes indiscriminadas por
las calles de Pekín, representan
el rostro auténtico de una camarilla
de viejos líderes que, en otro tiempo
pudieron ser luchadores, comunistas
e incluso héroes populares, pero que
hoy son simples carniceros tratando
de continuar en la cúpula del poder.
" La República Popular China, en su
andadura de modernización, de que-
mar etapas de tecnología, se ha encon-
trado con la incompetencia de su má-
xime,impulsor, Deng Xiaoping, para
separar el trigo de la paja que llega-
ba desde Occidente. Finalmente, el de-
jarirlas cosas ha servido para que la
institución que debería servir de
ejemplo, el Partido Comunista de Chi-
na, haya caído en la corrupción gene-
ralizada, que el beneficio obtenido por
el comercio tenga un criterio prepon-
derante sobre industrialización, y que.
la picaresca de los mercados negros
de las ciudades sea el atractivo de los
que reniegan del arrozal.
Los estudiantes y el sector intelec-
tual, en general, se movilizaron con la
bandera de la decencia bien ganada,
en el nombre del socialismo, a cánti-
cos de La Internacional, La Marselle-
sa y el Himno Nacional de China, co-
mo verdaderos patriotas de China y
de la Humanidad, porque el PCCh y
sus líderes estaban permitiendo el de-
terioro social después de cuarenta
años de República Popular y de sesen-
ta de guerras y colaboración con el
pueblo del «Ejército Rojo», más tar-
de denominado Ejército Popular de
Liberación (EPL).
Los estudiantes, primero en Tianan-
men, y más tarde todo el pueblo de Pe-
kín, mostraron a su país y al mundo
entero que se puede decir «basta» y
que tiemblan en las alturas. Y no pe-
dían democracia burguesa a la occi-
dental, sino participación popular,
mayor participación, porque las ins-
tituciones se habían enmudecido an-
te la crisis de valores que sufría la so-
ciedad; pedían la salida de los corrup-
tos del Partido, la publicidad de los
bienes de los líderes y sus parientes,
querían eliminar las barreras que les
impedían denunciar los abusos en los
oficializados medios de comunicación
de masas. Querían que cuanto se di-
ce en los pasillos saliera a la luz. Que-
rían poder popular, no democracia
obsoleta que ya está caduca en Occi-
dente y se alimenta de su inercia y re-
presión.
Fueron los obreros de la siderome-
talúrgica de Pekín (200.000), los de la
construcción (uno de los sectores de
mejores ingresos), los de aeronáutica
y astronáutica, la Escuela del Partido,
los periodistas del Renmin Ribao, los
de la Agencia Xin Hua, las juventudes
comunistas e incluso una representa-
ción del colectivo de enfermos hospi-
talizados de Pekín y otro de ancianos
los que salieron a la calle durante se-
manas, para decirle al Gobierno y al
Partido que limpiara de basura el Co-
mité Central, los órganos de poder y
al propio Gobierno. Salió a la calle to-
do Pekín creyendo en sus líderes y en
sus instituciones, Pensaron que una
vez apoyados por las masas, éstos se-
rían capaces de tomar medidas sin
que se disparara un fusil,
Pero los enemigos no guardaron las
normas del discurso. Unos querían re-
tornar a los valores socialistas, doli-
dos de un Partido que parecía ciego,
pero en la cúpula la división y la lu-
cha se desataba a muerte por el con-
trol del poder. Deng Xiaoping, Yang
Shangkung, Presidente de la Repúbli-
ca, y Li Peng, Primer Ministro, consi-
guieron neutralizar a quienes estima-
ban que la participación de las masas
y el diálogo deberían prevalecer (Zhao
Ziyang, Secretario General; Yang
Mingfu, Qin Jiwei, Ministro de Defen-
sa en aquellos momentos; Hu Qili,
miembro del Comité Permanente; Li
Tieying, Ministro de Educación...).
El ejército se dividía, el Partido se
dividía... y el pueblo, una vez más, car-
ga con sus héroes anónimos, con sus
muertos anónimos, con su paciencia
anónima de guerra de resistencia
frente a un 27 Cuerpo de Ejército y
una policía política que en un «esta-
do socialista» sólo representan al «es-
tado», pero no al socialismo.
La lección está aprendida, el pueblo
la próxima vez va con armas.
Juan León
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Bicentenario de la Revolución Francesa
De los derechos humanos al terror burgués
JUAN MANUEL OLARIETA
El 200 Aniversario de la Revolución Francesa está dando lugar a otra
operación de tergiversación histórica de la burguesía, que pretende «re-
escribir» su propia historia con tonos rosas. Pero incluso otros grupos de
izquierda como el Colectivo de Jóvenes Comunistas (véase el «Juventud»
n.* 23) incurre en la misma tergiversación burguesa de la historia. Pare-
ce que la revglución de 1789 en Francia se limitó a redactar la famosa
declaración de los derechos del hombre, y nada más. Parece que allí no
hubo ni clases, ni lucha de clases, ni política de ninguna clase, que todo
era cosa de abogados y de leyes.
que no hubo una; sino varias declara-
ciones de derechos; además, de todos
esos derechos sólo nos cuentan algunos, y se
callan otros, sobre todo el derecho a la re-
sistencia, el número 1 de los derechos de la
persona, «el último recurso legal contra las
violencias del poder», como la calificaba De
Lolme.
Pu: >>: a encubrir, no dicen siquiera
El derecho a la resistencia
El derecho de resistencia contra toda opre-
sión aparece ya en la primera de las decla-
raciones de derechos, la de 1791, cuyo artí-
culo 2 dice: «El objetivo de toda sociedad po-
lítica es la conservación de los derechos na-
turales e imprescindibles del hombre. Esos
derechos son la libertad, la propiedad, la se-
guridad y la resistencia contra la opresión».
Quedan claros aquí los fundamentos ori-
ginarios del régimen burgués, de los cuales,
con el paso del tiempo, una vez que se fue
asentando su dominación, se quedó con los
primeros y se olvidó del último de ellos. Su-
cedió después del «9 termidor», del golpe
contra-revolucionario de 1794: la declaración
de derechos del nuevo régimen ya no men-
ciona para nada el derecho de resistencia.
Pero todavía en 1791 estaba claro que el
derecho de resistencia era algo que se podía
ejercitar siempre y en todo momento o cir-
cunstancia de represión contra el pueblo. Era
un derecho que no podía desaparecer nunca
porque era consustancial a todas las socie-
dades de clase,
Con más claridad se expresó la declaración
de 1793, mucho más avanzada y progresista
que la anterior, redactada por la gran bur-
guesía monárquica, que tenía todavía un pie
en el capitalismo y el otro en el Antiguo Ré-
gimen. La de 1793, por contra, es la de la fac-
ción más radical, más avanzada y más pro-
gresista de la burguesía francesa: es la de-
claración de los jacobinos, de los republica-
nos, cuya 'nminación peligraba por la guerra
abierta G. vlarada por la aristocracia de to-
da Europa contra la revolución. La declara-
ción de 1793, incluso los más allá del dere-
cho de resistencia en el artículo 35, que de-
cía: «Cuando el gobierno viola los derechos
del pueblo, la insurrección es para el pueblo,
y para cada parte de él, el más sagrado de los
derechos y el más indispensable de los debe-
res». Quedaba, pues, claramente expuesto el-
derecho a recurrir a las armas contra el po-
der, el derecho a la rebelión, correspondía
tanto al conjunto del pueblo, como incluso
a una parte de él y, además, que el recurso
a la violencia no solamente era un derecho,
sino un deber, que no solamente se puede, si-
no que se debe acudir a las armas frente a
la injusticia, la opresión y la arbitrariedad.
El derecho de resistencia estaba concebi-
do en términos tan amplios que, según la de-
claración de 1793 (artículo 34), había opre-
sión contra el pueblo cuando uno solo de sus
miembros estuviese oprimido, añadiendo
también que hay opresión contra cada uno
cuando la sociedad en su conjunto está opri-
mida. Y el artículo 33 redondeaba la impor-
tancia de este derecho cívico al manifestar:
«La resistencia a la opresión es la consecuen-
cia de los demás derechos del hombre».
¡Qué lejos queda esto, que originariamen-
te estuvo en la génesis misma del régimen po-
lítico burgués! ¿Quién recuerda ahora en este
aniversario el derecho a la resistencia! No so-
lamente lo silencian, sino que además encar-
celan, detienen y torturan por ejercitar este
derecho humano tan básico.
El terror burgués
Tampoco nadie se refiere en esta conme-
moración al terror. Nadie dice que el régimen
burgués se impuso, consolidó y mantuvo me-
diante el ejercicio del terror. Nadie dice que
toda la legalidad burgucsa, que toda la de-
magogia sobre los derechos humanos quedó
en letra mojada ante el peso de las bayone-
tas, de la guillotina y de la artillería burgue-
sa,
La revolución francesa no la hicieron las
declaraciones de derechos, sino el terror, que
apareció por vez primera en la Historia de
forma consciente, sistemática y metódica pa-
ra mantener a la burguesía en el poder, Y
¿hay algo más contradictorio con los dere-
chos humanos que el terror? La violencia es
la partera de la historia, y el régimen burgués
túvo un parto muy largo, muy duro y muy
difícil. Eso es lo que tratan de encubrir aho-
ra con la demagógica conmemoración del 200
aniversario. La burguesía trata de ocultar ce-
losamente cómo y de qué manera llegó al po-
der y cómo consiguió mantenerse en él. Quie-
ren dar la impresión de que ellos han inven-
tado los derechos humanos y de que siempre
han estado en el poder con esos derechos hu-
manos en la mano.
Pero nosotros debemos estudiar atenta-
mente todas las revoluciones y extraer las
consecuencias apropiadas. Y toda revolución
no es más que el estallido final de las con-
tradicciones de clase. En la revolución fran-
cesa la burguesía desplazó del poder a la aris-
tocracia feudal, y para ello contó con el apo-
yo de los campesinos y de los artesanos y pe-
queños comerciantes de las ciudades. Lo hizo
violentamente porque la aristocracia se afe-
rró hasta el último momento a sus privilegios
y no cedió ni un ápice. Y una vez desbanca-
dos, los aristócratas encendieron las llamas
de la guerra civil. No contentos con ello, lla-
maron en su auxilio a todos los monarcas
europeos para que les ayudaran a derrocar
ala burguesía, y así se desató una guerra in-
ternacional que duró casi 25 años.
A su vez, la burguesía respondió con las
mismas armas: se defendió en el campo de
batalla, para lo que «inventó» nuevos ejérci-
tos, los ejércitos nacionales, integrados por
toda la población, a través del servicio obli-
gatorio en filas, que mostraron su superio-
ridad sobre los viejos ejércitos profesionales
de la aristocracia. Inventaron nuevas estra-
tegias y tácticas militares para desnivelar la
superioridad del enemigo, nuevas armas ba-
sadas en los avances técnicos de la burguesía.
Y en el interior la burguesía recurrió al te-
rror como método político, inventó nuevas
formas de ejecutar la pena de muerte, como
la guillotina, métodos limpios que significa-
ron un avance frente a los azotes y los tor-
mentos medievales. Inventó los tribunales re-
volucionarios que juzgaban sumariamente,
sin concedir ningún derecho a los aristócra-
tas: se los guillotinaba no por ningún delito,
sino por ser aristócratas y enemigos del pue-
blo. Lo dijo muy claramente Robespierre
cuando decidieron cortar la cabeza a Luis
XVI: argumentaban los timoratos que el rey
no había cometido ningún delito, y Robespie-
rre decía que su delito era precisamente ser
el rey.
La demagogia sobre los derechos humanos
fue letra muerta desde un principio. Para de-
mostrarlo nos bastará un ejemplo sencillo.
En el artículo 1 de la ley de 19 de marzo de
1793, que declaraba a la aristocracia «fuera
de la ley; en consecuencia no se pueden apro-
vechar de las disposiciones de las leyes rela-
tivas al procedimiento criminal y a la insti-
tución del jurado». Todos los derechos, por
tanto, para la burguesía; ningún derecho pa-
ra la reacción: he aquí las posiciones de cla-
se bien definidas por los nuevos dueños de
Francia, muy distinto de como lo presentan
ahora, con toda esa parafernalia de la «inde-
pendencia» de los jueces, del «estado de de-
recho», del imperio de la ley, etc.
Ocultando su origen, la burguesía preten-
de ahora que el proletariado no siga su ejem-
plo, que no recurra a todos los medios, in-
cluso a la resistencia y al terror, para cons-
truir una nueva sociedad. Pretende embau-
car al pueblo en las redes de la legalidad, de
las que nunca podrá salir. La burguesía está
haciendo lo mismo que la aristocracia hizo
para mantener su dominación: recurrir a la
violencia de manera sistemática. Y frente a
la violencia hay que recugrir a todo, incluso
a la misma violencia.
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Ramiro Reinaga, representante de los indios queshwas bolivianos
La celebración del 500 aniversario
de la conquista servirá
para recordar el genocidio
Ramiro Reinaga lleva más de treinta años
dedicado a la liberación de los indios ame-
ricanos, ha recorrido todo el mundo estu-
diando y aprendiendo de todas las revolu-
ciones y filosofías, para al final llegar a la
conclusión de que la única ideología que
conseguirá liberar a los indios de la coloni-
zación salvaje de Europa, que cumplirá jus-
tamente en 1992 los quinientos años, es la
que se nutrirá de la vieja savia de las civili-
zaciones maya, inca y azteca, para formar
la comunidad del «Tawa inti suyu» (Cuatro-
sol-región) o de las cuatro regiones del sol.
de España
La primera fase de esta resistencia india
consistirá en borrar de los Andes los efec-
tos de la civilización occidental, que ha lle-
vado a este mundo a la pobreza, a la corrup-
ción, a la deshumanización. Paradójicamen-
te el empeño de la monarquía española y del
gobierno de Felipe González de celebrar el
500 aniversario de la conquista de Améri-
ca servirá a los indios para recordarse a sí
mismos el terrible genocidio que el Impe-
rio español cometió en América y que si-
guen combatiendo sus descendientes, los re-
gímenes criollos.
e uál es tu opinión sobre la si-
G ( tuación actual del indio boli-
viano?
La definición más concreta y más bre-
ve es decir que el indio en Bolivia es co-
mo el negro en Sudáfrica. En Bolivia
existe una pirámide racial, el 85 por 100
de la población es queswa o aymara y
forman la base de la pirámide. Arriba
están los blancos, que son los dueños del
Ejército, de la Universidad, de las igle-
sias, de los cementerios, de los hospita-
les, de las ciudades, de las minas y de
todo. Es un régimen igual que el del
apartheid sudafricano.
—Tú has formado parte de la delega-
ción del Movimiento Indio en las Nacio-
nes Unidas, ¿cuál es tu opinión sobre el
trato que dan las grandes naciones al
problema indio?
Efectivamente, en marzo de 1980 se
creó el Consejo Indio de Sudamérica, en
el primer congreso de los movimientos
indios de Sudamérica. Allí fui elegido
coordinador general, con la misión de
conseguir que las Naciones Unidas
aceptasen al Consejo Indio como orga-
nismo no gubernamental. Lo consegui-
mos, pero enseguida dimití de mi pues-
to porque no estaba de acuerdo con gran
parte de la dirección, donde se habían
infiltrado agentes adventistas y troskis-
40
tas, para tratar de controlar al indio.
Ahora represento a un movimiento in-
dio norteamericano, dentro de las mis-
mas Naciones Unidas, pero también es-
toy muy desencantado. Mira, en las Na-
ciones Unidas hay expertos para todo,
desde las langostas y las ballenas, has-
ta para tratar el problema de los indios.
Y cuando vamos nosotros a exponer
nuestros problemas sólo podemos ha-
bler con estos expertos.
Ellos evalúan lo que decimos y si pien-
san que tenemos razón, traducen nues-
tras palabras a un lenguaje diplomáti-
co y lo pasan a una subcomisión de la
subcomisión, de la comisión de otra co-
misión y de allí al departamento, hasta
perderse en toda una inmensa burocra-
cia.
—Te quejas del intento de control que
hacen algunas ideologías, algunos polí-
ticos, sobre los indios, pero ¿cómo de-
ías entonces la ideología del indio?
Yo creo que cada pueblo, así como tie-
ne su propia lengua, su propia ropa, su
propia música, su propia religión, tam-
bién tiene su propia forma de organiza-
ción social. Nosotros hemos vivido cer-
ca de 50.000 años sin conocer ni un gol-
pe de estado, ni un partido político, ni
una revolución, ni una guerra. Tenemos
huestras propias formas de organiza-
ción social que ahora pueden parecer un
poco utópicas porque estoy hablando de
una sociedad sin dinero, sin poder; pe-
ro liberación, desde mi punto de vista
es abs a la precolonización occiden-
tal.
—¿Cómo podrían definir y explicar
ese tipo de sociedad india a un lector oc-
cidentalizado que no ve otra posibilidad
de vivir más que esta a la que estamos
acostumbrados y que tiene su modelo
más exacto en la forma de vida nortea-
mericana?
La célula de nuestra organización so-
cial no es la familia, sino la comunidad,
el ayllu, que es un grupo de familias que
habitan en un determinado valle. Nues-
tras formas sociales están talladas por
los Andes, una larga cordillera monta-
ñosa que recorre toda América del Sur
y que deja entre esos altos picos unos
valles, donde se organizó la vida indíge-
na primitiva. En cada valle existe un ay-
llu autosuficiente, que tiene su comida,
sus vestidos, su música propia. En el ay-
llu los cargos de responsabilidad social
son rotativos y no hay posibilidad de
reelección, es decir, el cargo social es un
peso gratuito, nadie lucha por estos car-
gos porque dan mucho trabajo y no hay
posibilidad de corrupción o de enrique-
cimiento.
Página 41 · ver la página
—Filósofos, políticos y estudiosos oc-
cidentales califican a esta forma de or-
ganización social como «primitiva» y
«salvaje». Los antropólogos la estudian
como restos del pasado de la humani-
dad, que se va extinguiendo, sin posibi-
lidad de competir con la sociedad mo-
derna, ¿qué es lo que piensas sobre es-
te tema?
En algo tienen razón, porque actual-
mente la penetración occidental ha ca-
lad> en muchos niveles y tenemos que
empezar por limpiar esa degeneración
colonialista.
—¿Quieres decir que habría que em-
pezar por borrar de América la civiliza-
ción occidental?
Estoy convencido de que es la única
solución: o el indio se libera de la cul-
tura occidental y retoma su propia vía
o no habrá solución.
—¿No puede darse una mezcla de las
dos civilizaciones en un sentido revolu-
cionario?
Si, al final es lo que va a ocurrir, por-
que muchos de los avances técnicos y
científicos de la civilización occidental
van a ser útiles usadas con arreglo a los
límites humanos. El problema es quién
decide dónde está ese límite que divide
la humanización india de la deshuma-
nización occidental. En la actualidad
ese límite lo marcan las grandes multi-
nacionales, que están haciendo del con-
sumo un vicio cada vez más destructivo.
Por el contrario, debe ser la comuni-
dad la que debe decidir qué cosas son
Ramiro Reinaga, indio queshwas boliviano.
útiles a los seres humanos y cómo de-
ben utilizarse para evitar precisamen-
te la deshumanización y la explotación
del hombre. Y esto en la actualidad ya
está pasando.
—¿Quieres decir que ahora mismo
hay ya comunidades indias que se rigen
por sus tormas y que rechazan la cul-
tura occidental?
En cuanto pueden hacerlo, así ocurre,
por ejemplo la radio está sirviendo pa-
ra revitalizar el idioma queswa-aymara.
En Bolivia si pones la radio antes de las
nueve de la mañana no puedes ya escu-
char el idioma castellano, todas las ra-
dios transmiten queswa o aymara. To-
do esto no es, ni siquiera consecuencia
todavía de la lucha de los indios, sino
de su resistencia pasiva, porque son los
comerciantes los que utilizan los idio-
mas indios porque quieren vender así
sus productos.
"«En la conmemoración
del 500 aniversario de
la conquista de América
van a estar justos el
imperialismo español,
las multinacionales
explotadoras y el
sionismo»
—¿Puedes explicar qué es el queswa
y qué es el aymara?
El queswa es el idioma de lo que se
conoce como el imperio inca, aunque no
se trataba de un imperio. En la actuali-
dad somos veinticinco millones de ques-
was en ¿.mérica, repartidos sobre todo
en Ecuador, Perú, Bolivia, norte de Ar-
gentina y Chile. Hay además seis millo-
nes de aymaras, que viven alrededor del
lago Titi Kaka (la Montaña del Tigre).
Son dos pueblos indios diferentes.
—Ahora la Monarquía española va a
celebrar el 500 aniversario de la con-
quista de América. ¿Cómo valorarías tú
el papel de la civilización cristiana que
invadió aquellas tierras?
La civilización cristiana occidental
fue la espada ideológica de la conquis-
ta. Los curas en aquella época hablaban
todavía con bastante claridad, sin ocul-
tar sus verdaderas intenciones, y decían
que cristianizar al indio era la única for-
ma de que no pasara a otras manos. La
cultura es una forma de control espiri-
tual tan grave como la represión mili-
tar, de hecho no hay una sin la otra. Lo
que ha ocurrido posteriormente es que
el indio ha ido indianizando a los inva-
sores y por eso ahora el imperialismo
norteamericano nos ha enviado a las
sectas. En la actualidad hay en Bolivia
más de 1.500 sectas protestantes que só-
lo tienen el objetivo de lograr la occiden-
talización del indio, hacerle cristiano
para que olvide sus tradiciones. Tratan
Página 42 · ver la página
así de paliar la derrota sufrida por los
misioneros católicos españoles.
—¿Para conseguir que los indios
aceptan la cultura occidental?
Claro, pero de una manera mucho
más agresiva que los curas españoles,
porque la religión protestante es mucho
más individualista y mucho menos co-
munitaria que la española.
—¿Y el capitalismo qué ha hecho con
el indio?
Pues nos ha explotado como si fuéra-
mos bosques, como si fuéramos minas.
El capitalismo siempre piensa que el in-
dio es demasiado flojo y que no quiere
trabkajar, porque el indio no acepta en-
cadenarse ocho horas a una máquina,
no lo entiende, le parece una locura. El
indio no necesita atarse a una máquina,
porque conocemos muy bien a la natu-
raleza y-sabemos aprovecharla para vi-
vir sin ser explotados. La naturaleza nos
alimenta, nos cura, nos da todo. La pa-
labra trabajo es ajena a nuestra cultu-
ra, nosotros pescamos, cazamos, sem-
bramos, caminamos, realizamos accio-
nes concretas, pero no trabajamos.
—¿Tú crees que puede darse una so-
ciedad donde no haya que trabajar, en
el sentido de ser explotado, de trabajar
para otro o para el estado?
En una sociedad agrícola es absolu-
tamente factible. Muchos indios en Bo-
livia y en todo el continente americano
siembran, pero no consideran que estén
trabajando, porque la relación con la
tierra no es una relación económica, es
una relación filial, la tierra es nuestra
madre,
—Entonces, ¿quién trabajaría enton-
ces las minas o en las fábricas?
Mira cuánto ha distorsionado esto el
capitalismo. La mayor parte de la pobla-
ción de Bolivia vive en las altas monta-
ñas, en la parte más inhóspita, porque
allí están las minas, que es lo que inte-
resa a los capitalistas. Sin embargo, te-
nemos grandes extensiones de tierra,
muy buenas para la agricultura, que es-
tán desiertas. Cuando el gobierno indio
sea una realidad, poco a poco tendre-
mos que salir de la economía de merca-
do. El indio lo que sabe producir bien
es comida. Si tenemos necesidad de co-
sas más sofisticadas, como productos
electrónicos, podemos intercambiarlos
por alimentos, siempre que no exista
esa economía de mercado capitalista
que hace que las materias primas no val-
gan nada y los productos industriales
cuesten más que el oro.
—El Che Guevara luchó y murió pre-
fue. Cuando el Che cayó muerto, yo es-
cribí una carta a la guerrilla que se ti-
tulaba «Ideología y raza en América La-
tina», en donde insistía que para que la
revolución consiguiera un éxito militar
tenía que haber antes un éxito político,
es decir, tenía que introducirse antes en
el pueblo. El Che Guevarra llegó a Boli-
Ramiro Reinaga, coordinador general del Consejo Indio
cisamente en Bolivia, tratando de hacer
una revolución socialista. ¿Qué es lo
que piensas de ese tipo de solución pa-
ra el problema indio?
Conozco bien el tema del Che Gueva-
ra porque yo formaba parte de la juven-
tud comunista boliviana. Yo estuve en
los preparativos de la llegada del Che.
Ya entonces opinaba que la guerrilla te-
nía que indianizarse para poder resis-
tir y llegar a triunfar en un país indio.
Cuando yo decía estas cosas, los dirigen-
tes me acusaban de hereje porque eso
no lo había dicho munca Marx. Así les
* Lunes a vier-
nes de 1830.
a 2 horas. +
* Sábado y do-
mingo, maña-
nas y tardes.
“Ap, SOMZ2 me
28080 MADRID
4473655
42
via hablando del imperialismo yanqui a
indios que no habían visto nunca un
yanqui. El opresor allá es otro, es el
blanco. Lo malo de los marxistas es que
llegan a América Latina con una receta
europea y cuando la receta no les fun-
ciona el que tiene la culpa es el pacien-
te, el indio. Según esta tesis la medici- |
na es correcta, el que está equivocado
es el enfermo y para que funcione, se-
gún ellos, el enfermo tiene que acomo-
darse a la medicina.
—En Perú, precisamente, ha apareci-
do un Partido Comunista, el PCP, que
intenta superar estos problemas, y que
al parecer tienen fuertes bases entre los
indios de los Andes. ¿Coincides en al-
go con los comunistas de Sendero Lu-
minoso, como se le conoce en Europa a
este partido?
No, porque los líderes de Sendero Lu-
minoso son Marx, Lenin, Engels, Mao,
etc., y sólo en parte Juan Carlos Maria-
tegui. Volvemos así a una situación don-
de la gente que lucha y muere son in-
dios, queswas, básicamente, y los diri-
gentes están europeizados. Prueba de
ello es que en Sendero Luminoso se re-
pite la pirámide racial, los que dirigen
son blancos, los dirigidos son indios.
Eso no tiene nada que ver con un pro-
ceso real de liberación. Creo además
Página 43 · ver la página
que las muertes que están ensangren-
tando los Andes en la actualidad va a
mermar las fuerzas de los indios, por-
que en una guerra india las armas sólo
tienen que apuntar a los blancos, sean
generales, obispos o simples residentes
allí, pero no contra ningún indio, como
ocurre en muchos combates de Sendero.
—¿Cómo te imaginas que puede em-
pezar la lucha por la liberación del in-
dio? ¿Qué va a ocurrir y cuándo?
Hace diez años que creamos el Parti-
do Indio de Bolivia, que se llamaba el
movimiento indio «Tupac Atari», para
eptrar en la política, y en estos momen-
tos hay veinticinco partidos indios. En
vez de entrar nosotros en la política lo
que ha ocurtido es que la política ha en-
trado en el indio. Y la política es una pa-
labra sucia en Bolivia, significa hipocre-
sía, mentira, corrupción... Eso significa
que, una vez más, los caminos europeos
de liberación no nos sirven. Cada civili-
zación tiene sus propias formas de libe-
rarse. La experiencia india, sacada de
cinco siglos de lucha, de resistencia, nos
demuestra, en primer lugar, que somos
una fuerza biológica enorme, somos la
mayoría en Bolivia. Estamos creciendo.
Antes, en la Universidad, había que sa-
ber francés o inglés para tener acceso
aun título. Ahora hay que saber ayma-
ra o queswa. Nuestra civilización está
avanzando y creciendo en todos los ni-
veles. Lo que nos falta es reconstruir
nuestro «cerebro», porque la élite india,
sus dirigentes, fue descabezada por Es-
paña. Todos nuestros sabios fueron ani-
quilados. Ahora esa fuerza biológica es-
tá buscando ese cerebro que lo dirige.
Estamos creando las condiciones para
tener esos dirigentes que nos permitan
acceder a la etapa final de la lucha.
—La Monarquía española está prepa-
rando la celebración del 500 aniversa-
rio de la conquista de América, ¿qué
piensas tú de este acontecimiento y qué
repercusiones va a tener entre los in-
dios?
Yo creo que va a ser muy útil para los
indios, porque en los últimos años esta-
ba calando la idea de que la conquista
española fue una atrocidad, pero come-
tida hace mucho tiempo y que era inú-
til seguir ahondando en la herida. Se
1
3
3
3 Mexico
6 Honduras
7
8
3
1
| | P. TOTAL TOTAL | POBLACIÓN
| P. INDIA LOCALIZACIÓN INDIA
| “Perú 20 11.000.000
05 5.000.000
95 5.500.000
s
45
45
5.5
02
0.09
5.000.000
12.000.900
500.000
300.000
15.000
6.000
1.200.000.
25
280.000
Sa Guayana Fr. |
10 Chile [a
|
235 | 1500.00
150.000
20.000
80.000
1
|
1
|
|
[500.000
Y
1 ,
4
4
A b
433 Uruguay 1 48
24 Caribe 1?
iban olvidando así los crímenes españo-
les y se abría paso a la posibilidad de
una convivencia entre los descendientes
de los españoles y los indios. Ahora al
empeñarse España en celebrar esta
monstruosidad, nos está recordando
«Cada civilización tiene sus propias formas de
liberarse. La experiencia indica, sacada de cinco
siglos de lucha, de resistencia, nos demuestra, en
primer lugar, que somos una fuerza biológica
enorme, somos la mayoría en Bolivia. Estamos
creciendo.»
que esta convivencia es imposible, está
abriendo una brecha de sangre con el
pueblo indio que va a ser para siempre.
Después de esta celebración ni las me-
jores sonrisas de curas y monjas van a
poder convencer a los indios de que se
vuelvan a dejar engañar. En la conme-
moración del 500 aniversario de la con-
quista de América van a estar juntos el
imperialismo español, las multinaciona-
les explotadoras y el sionismo. Tengo
entendido que en 1992, España va a le-
vantar un monumento al judío para pe-
dirle perdón por la expulsión que decre-
taron los Reyes Católicos, pero nadie ha
propuesto que se pida perdón a los in-
dios. Injusticias de esta magnitud no
pueden pasar impunes. Cuanto más bu-
lla hagan con esta celebración, más fá-
cil será aunar conciencias entre los in-
dios para conseguir la liberación total.
Angel Bustos
43
Página 44 · ver la página
Discurso de
Fidel Castro
(...) En un multitudinario acto
realizado en la Plaza de la Revo-
lución, Fidel Castro se refirió ex-
tensamente al tema de la defen-
sa, y tras recordar que Cuba es
el primer país socialista del he-
misferio occidental y específica-
mente en América Latina, alertó
que «el imperio no dejará jamás,
“mientras exista», de intentar des-
truir la Revolución Cubana por
cualquier medio.
Por eso, al hablar de la defen-
sa, no debemos olvidar nunca
que tenemos que saber defender-
nos en los dos terrenos: en el mi-
litar y en el ideológico, puntua-
lizó, y añadió más adelante que
el enemigo invierte todos los re-
cursos posibles en su intento de
«ablandar» al pueblo cubano y
presentar como idílica la imagen
de la sociedad de consumo (...).
El imperialismo, alertó, trata
de presentar hoy día al socialis-
mo como algo fracasado, como
un sistema sin porvenir y trata
de exaltar al máximo las supues-
tas ventajas de su sistema capi-
talista (...).
Apunto más adelante que todo
lo que ha logrado Cuba se lo de-
be al socialismo y al marxismo-
leninismo. «Sin eso no seríamos
nadie, sin eso no se habría pro-
ducido la Revolución de Octubre,
sin eso no se habrían liberado los
países aún colonizados, sin eso
no habría habido revoluciones en
América Latina, sin eso no ha-
bría habido revolución socialis-
ta en Cuba», recalcó. «¡El socia-
lismo es y será la esperanza, la
única esperanza, el único cami-
no de los pueblos, de los oprimi-
dos, de los explotados, de los sa-
queados; el socialismo es la úni-
ca alternativa!» subrayó Fidel
Castro. Y agregó: «Y hoy, cuan-
do lo quieren cuestionar los ene-
migos, debemos defenderlo noso-
tros más que nunca» (...).
Hemos cometido errores y de-
bemos rectificar a partir de nues-
tros errores, afirmó seguidamen-
te, y puntualizó: «No debemos
rectificar a partir de los errores
de otros, sino de nuestros pro-
pios errores, de nuestras propias
experiencias» (...).
En este sentido, señaló como
más importante que nunca forta-
lecer la confianza en el Partido
y la unidad en torno al Partido. Y
recalcó: «Digo la unidad en tor-
no al Partido, a nuestro Partido
y a la interpretación de nuestro
Partido; los partidos pueden co-
meter errores, pueden tener de-
bilidades y lo que nos correspon-
de es corregirlas, superar los
errores, pero aquel que intente
destruir la fe en el Partido está
socavando las bases de nuestra
confianza, las bases de nuestra
fuerza».
44
Consideró en este sentido que
aquel que debilite la autoridad
del Partido estará debilitando la
autoridad de la Revolución (...).
Seguidamente, se refirió a las
manifestaciones de indisciplina,
alas cosas mal hechas, de carác-
ter inmoral o ilegal como «la
quinta columna, los agentes, los
servidores de la ideología del im-
perio, de la ideología del capita-
lismo, de la ideología de la con-
trarrevolución», a los que hay
que combatir enérgicamente.
Dijo Fidel Castro que las difi-
cultades pueden aumentar, y que
la batalla no es fácil. «Todo tipo
de reformas tienen lugar en el
campo socialista, especialmente
en la Unión Soviética, si tienen
éxito será bueno para el socialis-
mo y para todos; si tienen dificul-
tades serias, las consecuencias
serán duras especialmente para
nosotros. De modo que nos pue-
den esperar las dificultades que
vengan del campo enemigo y las
dificultades que puedan venir del
campo de nuestros propios ami-
gos. Pero ni siquiera esto podrá
desalentarnos».
En este sentido, el líder cuba-
no reiteró una vez más su certe-
za en el triunfo, y subrayó: «Hoy,
ue somos millones, no habrá
uerza de ningún tipo, ni exter-
na, ni interna, dificultades obje-
tivas o subjetivas que sean capa-
ces de impedir nuestra marcha
victoriosa y definitiva hacia el fu-
turo».
(...) Fidel Castro informó a to-
do el país y en forma muy deta-
llada acerca de la situación en
Africa Austral y elogió altamen-
te el heroísmo demostrado por
angoleños y cubanos en Cuito
Cuanavale.
Dijo al respecto que en ese
punto de la geografía angoleña se
estrellaron los dientes de la agre-
sividad sudafricana y luego se
crearon las condiciones «que die-
ron oportunidad a las negocia-
ciones que se han ido desarro-
llando y que, incluso, han ido
avanzando en los últimos meses;
un cambio radical en la situación
política, diplomática y militar»
(.).
«Es conocido que Estados Uni-
dos perdió prácticamente el sue-
ño con esa especie de osadía de
que un pequeño país como Cuba,
bloqueado y amenazado, fuera
capaz de cumplir una misión in-
jernacionalista de esta naturale-
za. En la cabeza del imperio, eso
no se concibe. Sólo ellos en el
mundo tienen derecho a tener
tropas en todas partes, armas en
todas partes y bases en todas
partes, pero el hecho de que un
pequeño país del Caribe haya si-
do capaz de apoyar al hermano
pueblo africano, es algo que se
sale de sus parámetros, de sus
concepciones y de sus normas».
Fidel Castro refirió a renglón
seguido que la misión internacio-
nalista de Cuba «ejerció un im-
pacto muy grande en Africa. Los
pueblos de Africa, incluso go-
biernos de Africa que no son re-
volucionarios, que son más bien
de derecha, han visto con admi-
ración la misión desempeñada
por Cuba en Africa. Los pueblos
africanos saben que esas son tro-
pas aliadas; saben que el único
país no africano que ha enviado
tropas a defender un país de Afri-
ca contra la agresión de la Sudá-
frica racista y fascista es Cuba».
>
(«Cuba Internacional», 2-2-89)
Revuelta en
las universidades
alemanas
Cien mil estudiantes de la Uni-
versidad Libre de Berlín están en
huelga, desde principios del pa-
sado mes de diciembre, en un
pulso con la Administración de
la República Federal Alemana
por mejorar las condiciones de
vida y para conseguir un incre-
mento de la participación de la
población estudiantil.
La movilización que afecta al
campus berlinés no tiene prece-
dentes desde mayo del 68, tanto
por el número de participantes
como por la firmeza de los estu-
diantes en su postura, a la que
han respondido con contunden-
cia las autoridades. El resto de
las universidades alemanas se
han unido a la protesta a través
de paros intermitentes y mani-
festaciones (...).
El ambiente de revuelta que se
vive ahora mismo en las diferen-
tes facultades de la Universidad
berlinesa se ha ido calentando a
lo largo de los últimos meses y
es la consecuencia del fracaso de
las negociaciones que se llevaron
a cabo el año pasado entre aso-
ciaciones estudiantiles y admi-
nistración.
El conflicto comenzó hace ca-
si un año, con la decisión de la
Universidad de Berlín de agregar
a partir del próximo curso el Ins-
tituto de Estudios Latinoameri-
canos a la facultad de Filologías
Modernas Extranjeras.
Como respuesta a esta deci-
sión, los estudiantes ocuparon el
Instituto y comenzaron una ron-
da de negociaciones. «Los estu-
dios latinoamericanos siempre
han sido multidisciplinarios» —
afirma Sue, una estudiante de es-
te Instituto—, «mientras que la
facultad a la que se nos quiere
agregar mantiene un plan de es-
tudios eurocentrista y depen-
diente de las inversiones de em-
presas extranjeras».
Las movilizaciones de los ma-
triculados en el Instituto de Es-
tudios Latinoamericanos abrie-
ron un conflicto que rápidamen-
te ha adquirido nuevas connota-
ciones. Con la extensión de-la
huelga a otros Centros, en señal
de solidaridad, los estudiantes
ampliaron su horizonte reivindi-
cativo.
Actualmente, la huelga tiene
como fondo las condiciones so-
ciales en que viven los estudian-
tes alemanes, que se han ido de-
gradando en estos últimos tiem-
pos. Se reclaman medidas contra
la masificación de las aulas que
no supongan laintroducción de
la selectividad y se reclama un
plan de construcción de vivien-
das y la mejora de los servicios
que se ofrecen a los estudiantes
_d
La respuesta de las autorida-
des a las demandas se ha concre-
tado hasta ahora en una oferta de
mejorar la aportación anual a los
sindicatos de estudiantes deno-
minados ASTA, unos organismos
que sobre todo dan servicios
asistenciales a los estudiantes,
gestionan becas y viviendas y tie-
nen un papel consultivo en el go-
bierno de las universidades. La
oferta ha sido rechazada por las
asambleas de estudiantes, que
declaran que no están dispuestos
«a vendernos por algunos miles
de marcos».
La máxima tensión se produjo
el mes de diciembre, cuando el
alcalde de Berlín ofreció al pro-
fesorado de la Universidad Libre
unas instalaciones alternativas
para poder dar clases. Algunos
estudiantes y profesores, sobre
todo en Medicina, aceptaron la
propuesta, pero los huelguistas
impidieron su incorporación a
clases con barricadas. La protes-
ta fue disuelta por la policía, que
hizo acto de presencia por prime-
ra vez desde la fundación de la
Universidad. La mayoría del pro-
fesorado ha optado por no inten-
tar dar clases hasta que el con-
flicto haya acabado, y han exigi-
do la retirada de la policía del
campus.
Desde el mes de diciembre, la
situación se ha radicalizado. En
las principales universidades ale-
manas los estudiantes han reali-
zado paros intermitentes o mani-
festaciones. Según los portavo-
ces de la revuelta, mayoritaria-
mente autónomos, verdes y
alternativos, se han realizado las
manifestaciones estudiantiles
más grandes que se recuerda en
ciudades como Munich y Stutt-
gart, donde han congregado a
30.000 y 15.000 estudiantes, res-
pectivamente.
(«Diario de Barcelona», 2-2-89)
Los negocios
de Dios
Cabe tener presentes los escán-
dalos financieros en los que ha
intervenido el Vaticano, y sus
Página 45 · ver la página
protagonistas, para acabar de
comprender el contexto en que
se mueve el relevo de monseñor
Marcinkus al frente del Institu-
to de Obras de la Religión (IDR).
Los asuntos más importantes en
los que han estado implicadas las
finanzas de la Santa Sede en es-
te siglo son tres: Cippico, Sindo-
na y Calvi. Ha aparecido de todo,
desde conexiones con financieros
de vida dudosa al descubrimien-
to de inversiones en fábricas de
armas y anticonceptivos.
E los años 40, monseñor Cip-
picó provocó un desfalco que no
ha sido nunca cuantificado públi-
camente, a cauga de las inversio-
nes que personalmente hacía con
dineros de benefactores italia-
nos, que evadíah capitales de su
país hacia Latinoamérica.
Cuando los inversores comen-
zaron a protestar por las ganan-
cias que no llegaban, el monse-
ñor fue procesado, condenado y
encarcelado en el Vaticano. Des-
pués consiguió escaparse, fue de-
tenido por las autoridades italia-
nas y reingresado en prisión. Una
vez obtenida la libertad condicio-
nal, vivió hasta su muerte a po-
cos metros del Vaticano.
A finales de los años 60, cuan-
do el «peligro comunista» y la
fuerza de los sindicatos italianos
comenzaron a asustar a las jerar-
quías italianas, el Papa Pablo VI
decidió vender las grandes pro-
piedades que la Santa Sede po-
seía en Italia e invirtió los dine-
ros en el extranjero, sobre todo
en los Estados Unidos.
De esta manera, se descubrió
que el Vaticano poseía en medio
de todo su capital, acciones de
casas de juego, de fábricas de ar-
mas, de industrias farmacéuticas
que fabricaban anticonceptivos
y de grandes bancos multinacio-
nales. La operación de venta de
las propiedades permitió tam-
Juan Pablo 11 en su reciente visita a Copenhague (Dinamarca).
bién el ingreso en el Vaticano de
Michele Sindona, banquero mila-
nés de origen siciliano, directa-
mente vinculado a la mafia ita-
liana y norteamericana, y rela-
cionado también con los servi-
cios secretos de los Estados
Unidos, la administración de Ri-
chard Nixon y la Liga Anticomu-
nista Mundial.
Además de invertir una parte
del dinero en la Santa Sede, Sin-
dona contaba con el IDR y el AP-
SA entre los accionistas de sus
bancos. Cuando en 1974 quizo
quiebra, el Vaticano perdió 400
millones de dólares. Sindona fue
también el instrumento que hizo
entrar a Roberto Calvi en el Va-
ticano. Calvi era presidente del
Banco Ambrosiano de Milán, una
banca de la diócesis cuando el
Estado italiano impedía y obsta-
culizaba la actividad económica
de la Santa Sede.
Una vez liquidado Sindona des-
pués de ser detenido, procesado
y encarcelado en Estados Unidos
con la acusación de 95 delitos
económicos, el IDR y el Ambro-
siano comenzaron a colaborar de
una manera extraordinaria e iné-
dita hasta aquel momento.
Calvi y Marcinkus trabajaron
durante diez años como dos so-
cios de una misma empresa. Por
ello, los magistrados italianos
que han imvestigado la quiebra
del Ambrosiano (1.200 millones
de dólares) en el año 1982 acusan
a Marcinkus de colaboración.
Pero el Tribunal Supremo ita-
liano ha negado a los magistra-
dos la posibilidad de juzgar al
presidente de una banca extran-
jera y quedará para siempre la
duda sobre la real culpabilidad
o inocencia de Paul Marcinkus.
Pero sin duda, los escándalos en
que han estado implicados han
«tocado» la imagen de la Iglesia
católica en todo el mundo.
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Página 46 · ver la página
Juicio de
extradición de
Giorgio Frau y
Annamaría
Salvucci
Es nuestra intención interve-
nir en este juicio para rectificar
algunos datos hechos públicos
sobre nosotros.
Ya en varias ocasiones se ha di-
cho que somos «ex brigadistas»
convertidos a delincuentes. Este
abrigo nos va estrecho porque no
es el nuestro.
Sqmos dos comunistas: nues-
tros principios tienen raíces en
la tradición científica del movi-
mierito obrero. A lo largo de su
dominio, el capitalismo ha desa-
rrollado muchos de los proble-
mas que afectan a la humanidad
y a los que este sistema concre-
tamente no puede dar solución.
Estamos convencidos de que la
única organización económica y
social de la sociedad que los pue-
de solucionar de una vez, resol-
viendo los problernas del ham-
bre, del paro, de la guerra, es la
organización socialista. Los pue-
blos y las clases oprimidas por
las grandes burguesías tienen
una única y verdadera solución
a sus problemas: la derrota y la
superación del capitalismo y la
afirmación del socialismo.
Somos dos comunistas que
siempre han dado su contribu-
ción en la lucha revolucionaria
que, desarrollándose en los últi-
mos veinte años en nuestro país,
ha participado incisivamente en
la vida política modificando el
curso de su historia. Una histo-
ria que por el «Poder» es muy di-
fícil de escribir objetivamente
sin meterse en mala luz y por es-
to, en este caso, prefiere entregar
el papel de «históricos» a los jue-
ces.
Ya hace tiempo que en Italia se
van celebrando juicios contra re-
volucionarios que han participa-
do en la lucha de aquellos años,
y de esta forma se quiere solucio-
nar el problema intentando po-
ner la palabra «fin» a nuestra
historia.
En estos días en Roma se está
desarrollando otro juicio que se-
guramente es el ejemplo más cla-
ro de cómo se prefiere dar solu-
ción a estas clases de problemas.
Se trata de un juicio en el cual
son inculpados varios centenares
de militantes por «haber promo-
vido la insurrección armada con-
tra el poder del Estado italiano
y haber cometido acciones diri-
gidas a levantar la guerra civil en
su territorio» con el fin de «sub-
vertir con la violencia las insti-
tuciones republicanas y estable-
cer un régimen dictatorial». En
este caso no se está haciendo un
juicio contra las acciones arma-
das llevadas a cabo, sino que por
haber intentado derrocar aquel
Estado y sustituirlo por el poder
de la clase obrera y del proleta-
riado. Queda claro que a los in-
culpados en aquel juicio se les
imputa de la forma más sencilla
ser comunistas.
Aunque nosotros no somos in-
culpados en aquel juicio reinvi-
dicamos aquellas finalidades co-
mo el objetivo de nuestra lucha
y nos reconocemos como parte
integrante de aquella historia.
Como era previsible, la forma
con que se ha contestado a nues-
tra lucha ha sido enterrar bajo
varios siglos de cárcel centenas
de militantes con la clara inten-
ción de enviar un mensaje don-
de se afirma que no se tolera que
el sistema de dominio burgués
sea puesto en discusión, así co-
mo no se tolera que haya alguien
que considere sea históricamen-
te transitorio y superable.
Seguramente, en Italia como
en vuestras «democracias», se
considera más fácil y convenien-
te reducir a mera desviación cri-
minal toda manifestación de opo-
sición real, consciente y organi-
zada, y toda manifestación de an-
tagonismo social que no cabe en
los esquemas es que os gustaría
canalizarlo. De esta manera os
podéis ahorrar la difícil tarea de
explicarlos políticamente.
La realidad es una sola y es
bien conocida para todos.
Somos comunistas que han
manifestado y siguen manifes-
tando su irreductibilidad a los in-
tereses de la burguesía eligiendo
luchar «con» y «en el» proletaria-
do, por la derrota del capitalis-
mo y por el comunismo. Siempre
hemos luchado por la afirmación
de nuestras convicciones utili-
zando todos los medios que he-
mos considerado idóneos y a
nuestro alcance.
Seguiremos luchando aún si-
guiendo en esta condición de pre-
SOS, siempre, listos para tomar de
nuevo nuestro lugar de lucha
una vez fuera de la cárcel.
Sea cuando sea.
Más allá de nuestra situación
particular hay una apuesta mu-
cho más importante: el futuro de
la lucha de clases.
Por todo esto, el Estado italia-
no pide nuestra extradición, y
por todo esto, a pesar de lo que
digáis, somos presos políticos.
Expresamos toda nuestra soli-
daridad a los militantes revolu-
cionarios de este país, presos o
no, que luchan por el comunis-
mo, y a los pueblos catalán, ga-
llego y vasco en lucha contra el
capitalismo y el imperialismo
por su autodeterminación.
Giorgio Frau
Annamaría Salvucci
El 14-D
Respecto al artículo aparecido
en el «Area Crítica» n.* 30, «To-
dos contra el PSOE». Cierto es
que la jornada del 14-D no fue pa-
cífica, o que el intento de trapi-
cheo de los sindicatos UGT y
CCOO es claro. También creo
que está clara para todos la de-
sintegración paulatina del todo-
poderoso gobierno socialista.
Pero el artículo peca de defec-
tos importantes de forma. Se in-
tentan comunicar tantos datos,
tantas anécdotas, que en lugar de
ser un análisis de antecedentes
y consecuencias del 14-D, más
parece una oda al mismo.
El 14-D fue, como muy bien se
dice en el artículo, importante
para muchos trabajadores, y so-
bre todo fue un aviso a nuestra
burguesía de lo que se le viene
encima, por eso sería bueno ha-
ber hecho un análisis más en pro-
fundidad, haber valorado los
aciertos y también los defectos
de las actuaciones.
El artículo mencionado podría
calificarse de triunfalista, y esto
no ayuda en nada en el avance
del largo camino que nos queda
por recorrer hasta llegar a un
cambio verdadero de sociedad.
Hemos de ejercer la autocrítica
en todos nuestros actos en gene-
ral, pero mucho más en nuestros
actos de lucha, sólo así, viendo y
rectificando los errores, podre-
mos los trabajadores de España
llegar a transformarla.
Un articulista al redactar ha de
tener claro el objetivo del escri-
to. En el artículo mencionado es-
te objetivo aparece difuso, se in-
tenta analizar el 14-D y también
el aislamiento del PSOE, pero no
se analiza ninguna de las dos
cuestiones en profundidad; tan
sólo se enumeran ejemplos (por
otra parte muy buenos), dando la
impresión de que las acciones se
justifican por sí mismas, no po-
niendo el análisis político perti-
nente. Me gustaría por tanto su-
gerir que se dedicase el tiempo
y el espacio necesario para tra-
tar en profundidad y con rigor
los temas, huyendo de odas
triunfalistas, de derrotismos o de
análisis vacíos.
Ramón
Gorbachov
en Cuba
«El líder soviético apuesta por
la desmilitarización».
«Como primer paso, Gorba-
chov propuso que se ponga fin a
los suministros bélicos a Améri-
ca Central de cualquier parte que
éstos provengan.»
En primer lugar, habría que
distinguir entre el armamento
que entra para someter a los pue-
blos, y el que entra para liberar-
los del yugo fascista, capitalista,
imperialista... y mientras las pri-
Un hilo de oro une las existencias de los revolucionarios
de todos los tiempos. La historia del mundo es la historia
de sus revoluciones (...)
Más allá de la memoria
Rafael Gómez Parra
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28080 MADRID
Página 47 · ver la página
meras no cesen en su empeño es-
clavizador, deben existir las ar-
mas del libertador.
Es lógico pensar que todo el
mundo quiere la paz, Ja desmili-
tarización del planeta, la desapa-
rición del fantasma sobre la gue-
rra nuclear. Todo el gasto arma-
mentístico y militarista se utili-
zaría para el desarrollo social de
los pueblos. Pero mientras exis-
ta alguien que hace de las gue-
rras su negocio, que se enrique-
ce a costa de la opresión de los
pueblos, de naciones enteras a su
disposición, mientras el imperia-
lismo se mantenga en pie, no de-
ben bajar la guardia los pueblos
que han luchadopor su libertad,
ni negar su ayuda incondicional
a aquellos que todavía luchan
por conseguirla.
Recordemos el triste ejemplo
de Chile. El presidente Salvador
Allende buscó, por medio de vías
pacíficas, la justicia, el socialis-
mo para su pueblo, sin preven-
ción ante el enemigo. Ahora el
pueblo chileno está pagando con
el hambre, la miseria, la superex-
plotación... el error de un hom-
bre que primero buscó la paz,
El atraso social que vive Chi-
le, su miseria, podría haberse
evitado, si se hubiese armado al
pueblo y acabado con el enemi-
go que ahora lo oprime.
Seamos sensatos, busquemos
las vías pacíficas cuando las con-
diciones lo permitan, cuando no
haya enemigos para el pueblo.
Me causa desconfianza el men-
saje de Gorbachov, y me atrevo
a criticarlo. Hay que seguir con
el internacionalismo proletario,
hay que sacudirse el yugo del im-
perialismo que nos oprime, y ca-
da país debe luchar por su libe-
ración del capitalismo, por la
construcción del socialismo y del
comunismo, y esto no nos lo van
a regalar, hay que ganarlo. Como
dijo Sandino, «la soberanía de un
pueblo no se discute. Se defien-
de con las armas en la mano».
Armando Alcañiz Alvarez
Sobre la situación
en China
La República Popular China y
la Unión Soviética, acaban de po-
ner término a treinta años de
ruptura en sus relaciones. Este
es un hecho de gran trascenden-
cia que celebramos todos los tra-
bajadores del mundo y, especial-
mente, los comunistas.
Los dirigentes soviéticos han
sido recibidos en Pekín por sus
homólogos chinos como repre-
sentantes de un Estado socialis-
ta vecino del que les han separa-
do algunos contenciosos que ya
han sido resueltos, lo que les ha
permitido reanudar sus relacio-
nes. Sin embargo, como es sabi-
do, no fue esa la causa principal
de la ruptura. El alejamiento del
PCUS de las posiciones revolu-
cionarias fue la causa de los pro-
blemas de orden político e ideo-
lógico que actuaron como deter-
minantes de aquella ruptura.
También el PCCH, durante los úl-
timos diez años se ha alejado de
las justas posiciones que enton-
ces defendía, por lo que ahora,
este encuentro hay que atribuir-
lo, en no poca medida, al proce-
so de rectificación iniciado por
ambos partidos. Es cierto que las
antiguas tesis y las ideas revisio-
nistas que han prevalecido en los
programas y en la actividad de
los partidos comunistas de los
dos países, aún se mantienen, pe-
ro hay fundados motivos para su-
poner que no pasará mucho
tiempo antes de que sean revoca-
das. Mientras tanto, nuestro de-
ber consiste en alentar ese pro-
ceso y proseguir la lucha ideoló-
gica contra el revisionismo, a la
vez que resaltamos los lazos fra-
ternales y los intereses comunes
que siempre han unido y segui-
rán uniendo cada día con mayor
fuerza a los pueblos, a estos dos
Estados socialistas *
Coincidiendo con la llegada de
Gorbachov y el resto de la dele-
gación soviética, han tenido lu-
gar en Pekín importantes mani-
festaciones estudiantiles. Estas
manifestaciones han sido la con-
tinuación de las que se produje-
ron en 1986 y tienen como obje-
tivo fundamental desacreditar al
Partido Comunista y desviar a
China del camino socialista.
La burguesía china y el impe-
rialismo internacional no pueden
ver con buenos ojos el restable-
cimiento de las relaciones entre
los dos grandes Estados socialis-
tas, pero lo que desde luego no
están dispuestos a admitir es el
nuevo curso que está tomando el
país, completamente contrario a
sus intereses. Es natural que ra-
bien, que echen baba por la bo-
ca, que jaleen a los estudiantes
y llamen a todos sus partidarios
a salir a la calle. Si pudieran de-
capitar a los comunistas, como
en otra época, es bien seguro que
lo harían.
En estos últimos diez años,
China ha dado un salto atrás en
todos los órdenes de la vida. Es-
te retroceso ha sido propiciado
por el programa dengsiaopinis-
ta de las «cuatro modernizacio-
nes», el cual ha permitido a la
burguesía fortalecer su posición
económica, política y social a
costa de los intereses vitales de
las masas trabajadoras. Sin em-
bargo, la clase burguesa no está
satisfecha con estos resultados y
exige más. Por eso anda force-
jeando a fin de lograr una «quin-
ta modernización» que la afian-
ce en el poder y amplie el cam-
po de la explotación y el desen-
freno capitalista en el que se
halla hundida hasta el cuello.
El precio que han tenido que
agar los trabajadores por esa
iebre «modernista», es bien co-
nocido: según datos oficiales, las
alzas de los precios han sido de
un 18,5 por ciento en 1988, lo que
ha entrañado una emisión exce-
siva de billetes que ha originado
una inflación superior al 30 por
ciento; el nivel de vida de la po-
blación, tanto en el campo como
en las ciudades, ha bajado no
obstante haber aumentado sus
ingresos. Más de 200 millones de
campesinos y un número igual-
mente elevado de obreros indus-
triales se hallan al borde mismo
del abismo. Pero entre todos los
sectores populares, es la mujer
la que está soportando la mayor
parte del peso de la crisis econó-
mica y social. Más del 80 por
ciento de los alumnos que se han
visto obligados a abandonar sus
estudios, son mujeres. Las muje-
res han sido también las más per-
judicadas en la reestructuración
llevada a cabo en la industria, al
ser despedidas en mayor núme-
ro que los varones por el temor
inveterado de los magnates del
capital a que se conviertan en un
«fardo» para las empresas cuan-
do se quedan embarazadas. En
fin, un claro anuncio de la catás-
trofe que les amenaza es la apa-
rición de la hambruna, junto a
otros fenómenos y lacras socia-
les coro la delincuencia, propias
del capitalismo, que en China ha-
bían sido prácticamente erradi-
cadas después del triunfo de la
revolución.
La implantación durante los
pasados diez años de los meca-
nismos de la «economía de mer-
cado» (de la explotación y la
anarquía capitalista) han hecho
de la insolidaridad y el ansia de
lucro personal la única palanca
de desarrollo y la norma moral
dominante. Jamás, en la historia
reciente de China, el enriqueci-
miento de menos ha provocado
mayor miseria en tantos. Los
campesinos ricos no producen si-
no aquellos productos que pue-
den reportarles ingresos más ele-
vados. De aquí, en buena medi-
da, la escasez y la carestía de la
vida, pues los precios que fija el
Gobierno para los cereales (esla-
bón clave en toda la producción
agraria de aquel país) no «esti-
mulan» a producirlos a quienes
han recibido la tierra del Estado.
la casona
—A
AS
Centre d'investigació
Teatral
«La Casona» busca textos teatrales
«La Casona», Centro de Investigación Teatral dirigido por
Fernando Griffell, desea contactar con aquellos escritores
que estén trabajando en el campo del teatro, realizando tex-
tos, guiones o propuestas escénicas, independientemente del
estilo, modalidad, extensión o idioma. Todos los trabajos se-
rán estudiados.
> Esta convocatoria no es un concurso, ni un certamen. No
persigue fines de lucro. Es un llamamiento abierto a todos
los autores que deseen tener la posibilidad de ver sus traba-
jos realizados.
Las obras, mecanografiadas a doble espacio y por dupli-
cado, deben enviarse por correo certificado, junto con los
datos de su autor, a:
«LA CASONA»
C/ Burgos, 55, interior 3.?
08014 BARCELONA
47
Página 48 · ver la página
Los especuladores hacen su agos-
to y el mercado negro se extien-
de por todo el país. A causa de to-
do esto, se estima que para fina-
les de siglo, China carecerá del
mínimo indispensable para ase-
gurar la subsistencia a su nume-
rosísima población. Algo pareci-
do ha estado sucediendo en el
sector industrial, donde el creci-
miento desmesurado de algunas
ramas se ha hecho en detrimen-
to de otras, provocando con ello
el despilfarro de materias pri-
mas y de fondos públicos. A es-
to hay que añadir los efectos de-
sastrosos que ha ocasionado la
política de Zonas Especiales, con
la queademás de acentuar los
desequilibrios que ya existían en-
tre estas zonas costeras y el in-
terior de China, ha situado de he-
cho a esta última en una relación
de dependencia de tipo colonial
(a favor'del capital extranjero,
que domina en estas zonas) muy
semejante, por lo demás, a la re-
lación que se daba en la época
del feudalismo y del capitalismo
burocrático.
Pero si lo que afecta a los asun-
tos económicos —terreno en el
que los dengsiaopinistas se las
prometían muy felices— los re-
sultados no han venido a darles
en ningún sentido la razón (¿no
han estado proclamando la con-
signa de «desbrozar el camino de
la verdad a través de la prácti-
ca»?), en el campo político e ideo-
lógico no se puede decir que las
cosas les hayan salido mejor. Las
manifestaciones estudiantiles y
todo lo que éstas han sacado a la
luz, demuestran bien a las claras
la existencia de una polarización
de clase y un enfrentamiento ya
abierto en el seno de la sociedad
china, cosas que han estado ne-
gando obstinadamente los ele-
mentos revisionistas. Por su par-
te, y como ya es habitual, la in-
teresada propaganda burguesa,
está tratando de arrimar el ascua
a su sardina, presentando las
protestas y exigencias estudian-
tiles y de otras capas de la pobla-
ción como si nada tuvieran que
ver con la situación que hemos
descrito más arriba. Sin embar-
go, por musho que lo intenten, no
podrán encontrar la fórmula ca-
paz de conciliar la denuncia de
la corrupción con la demanda de
un régimen político burgués.
La carencia de libertades, la
dictadura, la corrupción, el pilla-
je y la represión, son todas, co-
mo se sabe, características pro-
pias del sistema capitalista. Pe-
ro para distraer la atención de
las masas y escapar a su justa
ira, la burguesía recurre a diver-
sos trucos, que van, desde «cu-
brirse con la bandera roja» a
identificar su corruptela y su
despotismo con el sistema socia-
lista, atribuyéndole todos los vi-
cios y males que ellos mismos
han ido incorporando al nuevo
sistema. Este es el origen de la
confusión generalizada que han
contribuido a crear también los
revisionistas con sus teorías dis-
paratadas y sus ataques al mar-
xismo-leninismo, confusión que
sólo a éstos y a la propia burgue-
sía interesa mantener. Sólo aho-
ra, después de haber cometido el
daño y ver completamente perdi-
da la partida, algunos revisionis-
tas comienzan a replegarse para
evitar ser arrojados por la bor-
da. Este es el caso, al parecer, de
Deng Siaoping, jefe de las filas de
los «liberales» y verdadero maes-
tro en marrullerías políticas. Por
este motivo, sus compinches le
acusan a él ahora, afeándole la
conducta y sacando a relucir sus
antiguas y nuevas faltas donde
hasta hace poco sólo dejaban ver
virtudes. Pero ni unos ni otros
conseguirán engañar a nadie, de
esto podemos estar seguros.
Las masas populares de China
cuentan con una rica experiencia
en la lucha de clases; además sa-
ben que jamás han disfrutado de
más democracia y libertad que
durante los períodos revolucio-
narios precedentes. Ha sido me-
diante esa libertad y democracia
revolucionarias (las únicas posi-
bles de China) como lograron sa-
cudirse el pesado yugo de la ex-
plotación y del oprobio nacional
y dar los primeros pasos en la
creación de una sociedad más
justa e igualitaria, del tipo más
avanzado. De aquella democracia
popular, la reacción de todos los
países —no sólo la china— no
quiere ni oír hablar. Al contrario,
alerta contra ella calificándola
como «errores del pasado». Pa-
ra la burgueísa y el imperialis-
mo, la libertad y la democracia
popular son el «desorden» y el
«caos», Se comprende que ten-
gan esa opinion, ya que con ellas
no les está permitido explotar a
los obreros y campesinos ni pue-
den oprimirlos, sino que, lejos de
eso, la misma clase burguesa se
ve obligada a contribuir con su
trabajo y sus conocimientos a la
gran obra de la emancipación de
todos.
La sociedad china, su Estado
y su Partido Comunista, al igual
que ocurre en otros países socia-
listas, se hallan en estos momen-
tos en una encrucijada atravesa-
da por dos caminos. Uno de esos
caminos ya se sabe a dónde con-
duce (al estercolero capitalista).
El otro es todavía desconocido
en una buena parte de su reco-
rrido. La burguesía y los Estados
imperialistas presionan y chan-
tajean para que las masas popu-
lares no se adentren por ese ca-
mino inédito por el que, en el
peor de los casos, nada tienen
que perder porque nada poseen
y ya que, de todas formas, el ca-
pitalismo tampoco tiene nada
que ofrecerles.
No creemos necesario insistir
aquí sobre la enorme influencia
que ejerce China en el conjunto
internacional, y eso no sólo por
su extenso territorio, su cultura,
sus grandes recursos y su nume-
rosísima población, sino, princi-
palmente (al menos así lo consi-
deramos nosotros) porque al ser
un país tercermundista, por ha-
ber sido la cuna del maoísmo (M-
L) y haber tenido lugar allí la más
pands y reciente revolución pro-
etaria, reúne mejores condicio-
nes para imprimir un nuevo im-
pulso a las fuerzas y al pensa-
miento revolucionario moder-
nos. China puede influir de
forma decisiva (lo está haciendo
ya) en el curso revolucionario
que habrán de seguir a partir de
ahora numerosos países socialis-
tas y todos, junto a la Unión So-
viética, pueden volver a consti-
tuir sobre una base más amplia,
más justa y, por lo tanto, mucho
más sólida, el firma baluarte de
la paz mundial y la garantía que
se necesita para facilitar el avan:
ce de la humanidad por el cami-
no del progreso, del socialismo
y el comunismo. Esto que deci-
mos es algo más que una aspira-
ción. Creemos que por primera
vez en la historia se dan condicio-
nes favorables para ello.
La burguesía de todos los paí-
ses teme esta posibilidad y por
eso, al tiempo que se aferra a su
arsenal militar, hace todo lo que
está en sus manos para evitarla
o retrasarla, Los imperialistas
estarían encantados con ver apa-
recer una versión china de la «Pe-
restroika» política soviética y
una modernización económica
en la Unión Soviética al estilo «li-
beral» chino. Pero ni la Perestroi-
ka ha dado ni podrá dar jamás
los pasos «liberalizadores» de la
economía sin poner patas arriba
los cimientos mismos sobre los
que se asienta el Estado soviéti-
co, ni la reestructuración políti-
ca en China podría traer otro re-
sultado que una crisis económi-
ca y un caos social aún mayor del
que ya padece. Por esa vía no
existe ninguna salida; esto,es al-
go que lo van comprendiendo ca-
da día mejor los cuadros revolu-
cionarios y las masas populares
de estos países; de modo que a no
tardar serán estas fuezas las que
tomen la iniciativa e impulsen
adelante el desarrollo de la socie-
dad por la vía revolucionaria,
Declaración del Comité
Central del PCE(r)
(1963-1984)
POEMAS
HILARGI
¡ÑAKi OJEDA
IZEN DEITURAK
Nombre y apellidos *
HELBIDEA
Dirección
HERRIA
Población
BIDALI/Envieme
ejemplares
INAKI OJEDA nace en Portugalete. Muy pronto conoce las cárceles del Estado como Cara-
banchel, Alcalá, Puerto de Santa María... donde escribe la mayoría de sus poesías siendo aisla-
do en celdas de castigo. La noche del 16-Il-1984 su juventud es truncada por 19 balazos de
las GEO. En diciembre de 1987 gana el Premio a la mejor letra en el II! Festival de Vídeos Musi-
cales celebrado en Gasteiz. Parte de sus poesías han sido musicadas por el cantante Joseba
Gotzon y traducidas por Xabier Amuriza.
> Aquí hemos recopilado toda su obra, su legado. Al menos, conozcámoslo.
Contrareembolso de 700 ptas.
Apartado 43. ALGORTA (Bizkaia)
48
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Amanece, que no es poco.
Humor sin
historia
AMANECE, QUE
NO ES POCO
L éxito que consiguió José Luis
E cies con su anterior película
«El bosque animado», ha he-
cho posible la producción de un filme
tan atípico como es «Amanece, que no
es poco», al que si habría que buscar
un referente inmediato lo encontraría-
mos en «Total», una película de simi-
lares características que Cuerda rodó
hace unos años para Televisión Espa-
ñola.
Concebida como una película coral,
«Amanece, que no es poco» es una co-
media disparatada, que juega constan-
temente con el absurdo de las situacio-
nes que se les plantean a sus múltiples
protagonistas. La falta de una unidad
narrativa que unifique y de sentido
global a lo que cuenta, provoca que la
historia discurra de forma dispersa,
reduciéndose el grado de su efectivi-
dad.
Precisamente la carencia de un hilo
conductor que recorra las diferentes
historias, para que el resultado final
no sea simplemente la acumulación de
las mismas, se convierte en el mayor
defecto de la película, ya que lo que
era una propuesta interesante y origi-
nal vemos cómo va diluyendo su efi-
cacia transgresora, para quedar al fi-
nal reducida la película a momentos
aislados más o menos afortunados.
A pesar de los reparos expuestos,
«Amanece, que no es poco», tiene los
suficientes alicientes como para que
merezca la pena verse, la ambición con
que se ha planteado, aunque los resul-
DE CINE
JOSE D. GONZALEZ
tados no estén a las alturas de sus in-
tenciones, así lo atestiguan.
España, 1988. Dirección y guión: José
Luls Cuerda. Fotografía: Porfirio Enríquez.
Montaje: Juan Ignacio Sanmateo. Música:
José Nieto. Intérpretes: Antonio Resines
(Teodoro), José Sazatornil (Gutiérrez), Luis
Ciges (Jimmy), Cassen (Don Andrés), Pas-
tora Vega (Elena), Ovidi Montllor (Pascual),
Manuel Aleixandre (Paquito), Miguel Rellán
(Carmelo).
Realidad
esquemática
ANDER ETA YUL
NDER (Miguel Munárriz) y Yul
Ador Fernández) son dos ami-
gos y compañeros de juego des-
de la infancia que ven cómo las vicisi-
tudes de la vida les llevan a desenvol-
verse en situaciones muy diferentes.
El primero, como traficante de drogas;
el segundo, en la militancia de una or-
ganización armada, ETA. Consecuen-
cia directa de opciones tan irreconci-
liables serán su enfrentamiento, lo que
provocará la muerte de Ander y la so-
ledad de Yul.
La película está contada desde el
punto de vista de Ander, lo que le con-
cede a este un mayor protagonismo. A
lo que si añadimos la dispersión que
se plantea al detenerse excesivamen-
te en la historia que amor que vive con
Sara (Carmen Pardo), de escasa perti-
nencia narrativa en la historia, vere-
mos el desequilibrio narrativo en que
«Ander eta Yul» incurre y que no con-
sigue superar.
Esto va a provocar un esquematis-
mo de los temas que aborda, de la mis-
ma forma la descripción de los perso-
najes que apenas son esbozados, se re-
sienten de la falta de un desarrollo na-
rrativo que no los deje reducidos a
meros enunciados.
Como propuesta interesante que es,
«Ander eta Yul» tiene a su favor el
acercarse a una realidad tan conflic-
tiva como es la Euskadi de ahora, pe-
ro tiene en su contra el reducionismo
con que ha operado sobre la misma.
España, 1988. Producción: Angel Amigo-
Igeldo Zine Produkzioak para el Gobierno
Vasco y ETB, con la participación de TVE.
Dirección: Ana Díez. Guión: Angel Fernán-
dez Santos, Angel Amigo, Ana Díez. Foto-
grafía: Gonzalo F. Berridi. Montaje: Iván
Aledo. Música: Amaya Zubiría. Intérpretes:
Miguel Munárriz, Isidoro Fernández, Car-
men Pardo, Joseba Apaolaza, Ramón Ba-
rea, Ramón Aguirre, Altzpea Goenaga,
Miekl Garmendia.
Esquilacha
Imágenes vacías
ESQUILACHE
DAPTACION cinematográfica de
A: obra teatral de Antonio Bue-
ro Vallejo, Un soñador para
el pueblo, «Esquilache» se estructura
a través de un flash-back, que a su vez
da lugar a otros, en el que Leopoldo de
Gregorio, Marqués de Esquilache, pos-
trado en su lecho de muerte, recuer-
da las jornadas que precedieron al mo-
tín popular, que fue la causa principal,
aunque no la única, de su alejamiento
del poder, lo que le condujo al destie-
rro.
El Marqués de Esquilache se acer-
ca a lo que ocurre en la calle, a traves
del tan'iz que le impone la ventana
desde la que agazapado mira el discu-
rrir de los acontecimientos. Un acer-
camiento que se revela tan ilusorio co-
mo epidérmico, que le impedirá cono-
cer lo que realmente está sucediendo.
De la misma forma resulta el trata-
miento que ha dado Josefina Molina a
su película, una mirada que nunca
consigue superar la superficialidad
con la que se acerca a lo que cuenta.
Los graves errores de producción en
que incurre «Esquilache» al no contar
con los medios económicos que permi-
tan afrontar la reconstrucción de los
hechos que narra con un mínimo de
verosimilitud, hacen que estemos an-
te una película vieja, caduca y acade-
micista desde su concepción.
España, 1989. Producción: José Sámano.
Dirección: Josefina Molina. Guión: Joaquín
Oristrell, José Sámano, Josefina Molina.
Montaje: Pablo G. del Amo. Música: José
Nieto, Fotografía: Juan Amorós. Dirección
artística: Ramiro Gómez y Javier Artiñano.
Intérpretes: Fernando Fernán Gómez, Jo-
sé Luis López Vázquez, Concha Velasco, An-
gela Molina, Angel de Andrés, Adolfo Mar-
sillach.
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MONÓLOGOS EN FASCISTOCRACIA
«PACIFÍCATE O MUERES»
Extraña mojinganga, gran carrusel del engaño y disi-
mulo. Negros pajarracos, deformes y patéticos avechu-
cos de afiladas garras y curvos picos han blanqueado
sus retintas plumas y con gran esfuerzo mutan el graz-
nido por histéricos y destemplados cantos que repiten
sin descanso: ¡¡PAZ, PAX, PAFF!! Mal les debe ir la
guerra cuando tienen que acudir a la trápala y el disfraz.
Entre los gobernantes de nuestro planeta se ha desa-
tado de pronto una especie de santa histeria y debe-
mos admitir que si los que dirigen nuestros destinos
piensan así es que se trata de cosa buena, ¿o no? No
existe nadie tan loco o extravagante que se atreva a
afirmar que la paz es cosa mala. Otro asunto es acla-
rar de qué clase de paz hablamos, pero eso son otros
López y nuestros bondadosos y preclaros mandama-
ses dirían con razón que son sólo ganas de jeringar y
joder la marrana. La Paz es una e indivisible —ponti-
fican los padres de la patria— y
la goza el que puede imponerla.
Esto sí que es una verdad como
pañones de aguantar hambrunas, paro y miseria y un
día se tiran a la calle y arrasan lo que pillan, pues se
les da jarabe de palo y plomo, se les aplica sumaria-
mente la paz a balazo limpio y todos los gobiernos de-
mocráticos aplauden hasta partirse las manos, y el
nuestro, que no puede ser menos porque es el más de-
mocrático; les envía sus buenos duros, que son los
nuestros, para que compren balas y pacifiquen bien que
es de lo que se trata. Y que conste que esto de la Paz,
Paz o ¡Paff! no es invento nuevo, que ya el matarife
Franco nos regaló con 36 largos años de paz que go-
zamos a pleno pulmón (y aún seguimos gozándola) y
mucho antes que éste, la humanidad disfruto la Pax
que los romanos aplicaban de forma contundente a
quien se les atravesaba en el camino. Así que puede
decirse que los actuales e histéricos pacificadores no
han descubierto nada y tan sólo han continuado con
una vieja y bonísima tradición,
aunque eso sí, son aplicados y
aventajados alumnos en el arte
un rascacielos aunque lo diga un
.soplagaitas. Pero no divague-
mos, vamos a tratar de demos-
trarlo con ejemplos contunden-
tes: ¿No es cosa santa y buena
el que le apliquen la paz al pue-
blo palestino aunque para ello pi-
soteen sus derechos, trapicheen
y los engañen, les tapen la boca
—con tierra si es posible— y les
impongan una política y unos go-
bernantes que son rechazados
por la casi totalidad de su pueblo?
Eso es bueno, no cabe duda y el
que diga lo contrario es un mal-
vado terrorista de los muchos a los
que hay que darles la paz en este
país. Y si un estado como Nica-
ragua, en donde hay guerra por-
que los unos quieren defenderse
cabezonamente del ataque de
una inventada, mercenaria y per-
trechada «contra», ¿no es bueno,
sabio y saludable que se les obligue a dejar de defen-
derse, traguen a los «contra» por muy indeseables y
facinerosos que sean, se les imponga el convivir con
los torturadores y los que han estado asesinando con
munición yanqui a sus hijos, aunque para ello se ten-
gan que servir de malas mañas, de hipotecas y ame-
hazas por parte de unos y de vergonzosos abandonos
por parte de otros? ¿Quién puede estar en contra de
esto, quién es el mostrenco, si ya hemos dejado sen-
tado y aclarado hasta la saciedad que lo primero y prin-
cipal es la paz y la paz como hemos dicho es cosa bue-
na? Y bonísima diría yo que tiene que ser cuando nues-
tro generoso y sapientísimo gobierno psoísta lo alien-
ta y apoya. Lo que ocurre es que los pueblos son como
niños y no saben lo que es beneficioso para ellos. Así
que si en Venezuela el personal está ya hasta los com-
de darnos la paz. Y es que tienen
que serlo porque sin ir más lejos
ahí tienes a esos violentos del pa-
ro que se resisten a ser pacifica-
dos e incordian sin mesura, impi-
diendo que los señores gobernan-
tes gocen de la paz social que se
merecen. Porque aun siendo la
Paz cosa tan buena y salutífera,
estos cerrados de caletre no quie-
ren admitirla, diciendo que eso
son zarandajas y engañifas y que
se dejen de paz y les den trabajo
con un sueldo suficiente. Así que
es normal que la histeria pacifica-
dora haya infectado también a
nuestros preclaros padres de la
patria, que se han lanzado como
locos para intentar pacificarnos
como sea.
Mas a pesar de las bondades
de la Paz, así, en abastracto, al-
gunos dicen que existen dos cla-
ses de paz y no quiero acabar este monólogo sin ha-
blar de ello; aducen éstos que existe la paz de los ban-
queros, de los mercaderes —que es la misma de. los
militares y gobernantes— y por otro lado —enfrentada
y contraria— la paz de los pueblos. Y así debe ser, pe-
ro desde luego lo que no está en discusión y ninguna
de las dos partes pone en cuestión, es que la paz la
goza sólo aquél que tiene la fuerza para imponerla. Aun-
que aquí hemos dado ejemplos abundantes de la bue-
na que es la paz, esto último que hemos dicho debería
quedar meridianamente claro para todos, en evitación
más adelante de duelos y quebrantos que no sirven pa-
ra nada y sólo pueden ser motivo de escarnio, beta y
vituperio por parte del personal... y el que quiera en-
tender que entienda.
Fermín Angulo
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La mujer en el
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