Área Crítica Nº 31
Marzo-abril 1989 · Texto leído automáticamente de los escaneos: puede tener errores. Para verlo tal cual, ábrelo en el lector.
Página 1 · ver la página
N.?* 31 — Marzo, Abril 1989 — 250 ptas. (IVA incluido)
Caso A. 'ESISTENCIA h
Cuando la religión: - 4
se niega a ser
opio del pueblo
Los rusos
, abandonan
Afganistán
ENTREVISTA EXCLUSIVA:
Página 2 · ver la página
Hd
AA
11144
un currante
echao palante
M
P
[Demanera mi querfdo jovencito que
usted quiere un puesto de trabajo...
bién, bien. Ahora le leeran sus
derechos...
y sus OBLIGACIONES
Tienes derecho a
Erabajar 42 horas
ala as a
Ú . 1 S
Cobraras el mínimo de |
sueldo.No podrás pedir |
laumentos, ni entrar en los
convenios. Cualquier des-
etfecto que Causes se
Jescontara de tusueldo
y bla...bla...
Espero que ho seas re-
valtoso... porque a la
mínima. ke ponemos de pa:
titas en lo. calle y Sin de-
A
¡Papa, acaban de
confratarme!
Estupendo] [4 |
hijo.
Pase mi querido amigo...
creo que ya ha Frabaja-
do usted bastante y...
a siendo hota de Un...
¡Dejese de rollos...
lo que quiere es
despedirme.!;
mera
ranquilice se
hombre.La cosa
no Fiene arreglo.
E De modo que confratan ustedes a
í ho que cobra poco para pe”
Air aLolto que eva y y
40 años!
Chúpate, ésta
zancadilla ,
CONC
LN COCA
Toma, que lo
disfrutes con
Esalud
Página 3 · ver la página
AREA CRITICA N? 31
MARZO-ABRIL 1989
+ ETA en la encrucijada es pag. 5
+ Entrevista con la dirección de
los GRAPO!:. is acia se 0 pág. 8
+ El eurodiputado Abel Matutes
sigue haciendo negocios con el
dinero europeo E CIR GEI pág. 14
+ España, condenada por violar
los derechos humanos ...... pág. 18
» La Reforma jugicial. pág. 20
* El caso Rushdie: Cuando la re-
ligión se niega, a ser opio del
pueblo .........: Mo ds a a pág. 32
+ Los rusos abandonan Afganis-
ON 1% SER Un a pág. 33
+ El Pueblo kurdo resiste. pág. 36
+ Guerra obrera en Francia . pág. 38
+ El motin del «Relor»... pug. 22
Vigo: El alcalde Soto despide a
unos trabajadores eventuales al
iniciar éstos una huelga .....
La Concertación no es solución
pág. 25
pág. 28
e Las inversiones extranjeras en
A O
+ La información en manos del
CABral 06 us as ps se
+ Revista de prensa $
o AA
$ Libros +. seremos o Fes EE HE A E pag. 37
+ TV: (En) Familia unida, jamás
SETÁ Vencida iy sy 03 pá o ai e pág. 48
* ¡Cine: Sorgo Rojo: civac.ocio.. pág. 49
editorial
Un nuevo
panorama
e e A lo largo de los últimos años, en los sucesivos con-
sindical flictos laborales, se ha ido poniendo de manifiesto
que los sindicatos UGT y CCOO han ido perdiendo
influencia social. Y, en consecuencia, a tenor de las movilizaciones del 14
de diciembre, el Gobierno de Felipe González ha decidido sacrificarlos, en
un nuevo intento por hacerse con el control social.
En el transcurso de la ronda de negociaciones entre el Gobierno y los sin-
dicatos UGT y CCOO con la concertación social de fondo, la ministra de Bie-
nestar Social, Matilde Fernández, refiriéndose al tipo de sindicatos que
demanda el Gobierno, dijo que deberían ser «de masas, y no confederacio-
nes».
El Gobierno del PSOE, sin tener en consideración los servicios prestados,
ha abandonado a su suerte a estos sindicatos, y ha decidido afrontar él di-
rectamente el conflicto social. De ahí que durante la negociación hiciera oídos
sordos a las exiguas peticiones sindicales, y ahora anuncie que las irá con-
cediendo.
Difícilmente hubiera podido aplicar el PSOE la política antiobrera que ha
venido practicando desde hace seis años, de no haber contado con la inesti-
mable colaboración de UGT y CCOO. Difícilmente hubiera podido realizar
las salvajes reconversiones que ha realizado en los distintos sectores indus-
triales, con tan elevado coste social, de no haber contado con unos sindica-
tos que le han hecho de agentes de control y desmovilización social.
La «presión sostenida» que van a mantener hasta culminar en un Primero.
de Mayo conjunto y reivindicativo, como respuesta al Gobierno, una vez fra-
casada la concertación, es una de las últimas maniobras de este sindicalis-
mo claudicante, que asegura defender los intereses de la clase obrera.
Realmente, lo que ahora preocupa a las cúpulas de UGT y CCOO es evitar
que se produzca una movilización obrera difícil de controlar, que pondria
en tela de juicio al actual sistema político. Por ello, no han dudado en vaciar
de su auténtico contenido político la huelga general.
En una situación como la española, en la que el aparato político está ple-
namente controlado por la oligarquía financiera, el sindicalismo de gestión
que vienen practicando UGT y CCOO poco o nada ha podido aportar a la
clase obrera en la lucha por sus intereses. Esta es la causa por la que este
sindicalismo entró hace ya tiempo en decadencia, pero ha sido el socialde-
mócrata Felipe González el que ha firmado su certificado de defunción.
Ahora, con el sidicalismo burgués deslegitimado públicamente por los por-
tavoces de la alta burguesía, el movimiento obrero podrá adoptar en mejor
situación los métodos de lucha y modos de organización que considere opor-
tunos en cada' momento. El descalabro de este sindicalismo deja, muy a pe-
sar de la burguesía, vía libre a un sindicalismo de corte revolucionario, que:
desde hace ya cierto tiempo viene dando muestras de cierta vitalidad.
Director:
ALFREDO GRIMALDOS
Correspondencia y
suscripción a:
18,085 - 28080 Madrid
Redacción en Barcelona:
Apartado 2159
08080 Barcclona
APARTADO DE CORREOS
2
Redactores y colaboradores:
EDUARDO ALBALADEJO, AN-
GELINO ALEJANDRE, JIME-
NA ALONSO, JAIME ALVA-
REZ, FERMIN ANGULO, XO-
SE BALLESTEROS, A. BOU-
ZAS, J. BUITRAGO, ANGEL
BUSTOS, IGNACIO CALVO, JO-
SE CANO, CARLOS CASADO,
MIGUEL CASTELLS, E. CAS-
TRO, VICENTE CESPEDOSA,
JESUS VICENTE CHAMO-
RRO, NICOLAS DELGADO,
JOSE D. GONZALEZ, C. FE-
RRERAS, AGUSTIN FLORES,
ABELARDO GUIL, MERCE-
DES HERRANZ, T. LARRAU-
RI, JULIAN MENDEZ, JOA-
QUIN MIGUEL, GUADALUPE
NUNEZ, LUIS NUNEZ, JON
ODRIOZOLA, EUSEBIO PE-
RALES, ANTONIO RAMIREZ,
PEDRO ANTONIO SAMBLAS,
JOSE MARIA SANCHEZ CA-
SAS, CARLOS SILVAR, PACO
SOTO, J.A. TENJJELO, FLOR VA-
LENCIA.
A
Edita:
HAYA, S.A.
Toléf.: 449 21 00
Imprime:
GRAFICAS 82, S.A.
Dep. Legal: M-1
3
Página 4 · ver la página
ALAVA
LIBRERIA HERRIKOJA
Cuchillería, 78
ASTURIAS
AVILES
LIBRERIA TRASGU
La Estación, 31
BARCELONA
CASA DEL LIBRO
Ronda San Pedro, 3
LIBRERIA CATALONIA
Ronda Sant Pere, 5
CADIZ
LIBRERIA JAIME
Corneta Soto Guerrero
LIBRERIA ISABELA
Beato Diego de Cádiz, 2
LIBRERIA CAMINERO
Avda. Ana de Vill, 44
+JEREZ DE LA FRONTERA
LIBRERIA ALTERNATIVA
Armas, 7
PUERTO DE SANTA MARIA
LIBRERIA LAPIZ
Doctor Palau, 4
PAPELERIA CRUCES a
Cruces, 75
ROTA
LIBRERIA ATENEA
Calvario
LIBRERIA TARTESSOS
Plaza San Roque
LIBRERIA VALPARAISO
Maria Auxiliadora, 51
SAN FERNANDO
PAPELERIA MINERVAL
General Varela, 176
PAPELERIA BUTRON.
San Joaquín, 13
PAPELERIA MATABUENA
San Joaquin, 16
GUIPUZCOA
SAN SEBASTIAN
LIBRERIA BILINTX
Esterlines, 10
HONTZA LIBURUDENDA
Oquendo Kalea, 4
ELGOIBAR
LIBRERIA PITXINTXU
San Francisco, 29
LA CORUÑA
LIBERIA NOS
Plaza do Libro, 1
FERROL
LIBRERIA HELIOS
Real, 55
MADRID
LIBRERIA AÑOS LUZ
Francisco de Ricci, 8
LIBRERIA MIRAGUANO
Hermosilla, 104
QUIOSCO ANGEL
Embajadores, 102
QUIOSCO COCOLIN
Alcalá, 236 (esquina Fdez. Lanseros7
Ahora,
cada dos meses
QUIOSCO PEPE
Carretera Vicálvaro (junto canódromo)
FAPELERIA YERBA
Martín de los Heros, 37
QUIOSCO PUERTA SOL
Puerta del Sol, 14
(esquina Espoz y Mina)
QUIOSCO CUATRO CAMINOS
(Santa Engracia-Bravo Murillo)
NAVARRA
TUDELA
LIBRERIA BUSKOMIX
Herreras, 32
PONTEVEDRA
REDONDELA
LIBRERIA RETRINCO
Alfonso XIl, 22
VIGO
LIBROURO
Eduardo Iglesias, 12
QUIOSCO ARAUJO ROMAN
Avda, Castrelos, 14
QUIOSCO MARIA BOSH
López Mora, 83 (junto a ANCA)
LA RIOJA
LOGROÑO
LIBRERIA CONTINENTAL
QUIOSCO del Espolón
0
SALAMANCA
LIBRERIA VICTOR JARA
Meléndez, 21
TOLEDO
SONSECA
LIBRERIA ANDARES
Toledo, 1
más 2 números EXTRAS
VALENCIA
LIBRERIA LLAVORS
Eudit Orellana, 8
LIBRERIA TRES |! QUATRE
Pérez Bayer, 7
PUERTO DE SAGUNTO
LIBRERIA POPULAR
Avda, Nueve de Octubre, 78
LIBRERIA SANDOVAL
Pza, Sta. Cruz, 10
BILBAO
LIBRERIA CAMARA
Euskalduna, 6
BARACALDO
CAFETERIA HOSPITAL CRUCES
GALLARTA
LIBRERIA KOTARRO
Paseo Blasco Ibáñez, s/n.
SANTURCE
LIBRERIA TEMAS
C/. Pagazunturdua, 3
ZARAGOZA
LIBRERIA GERMINAL
Sepulcro, 21
Página 5 · ver la página
Funeral de Domingo Iturbe, «Txomin», en Arrasate,
El Gobierno oculta la marcha de las conversaciones
ETA, en la encrucijada
Con las conversaciones de Argel, el Gobierno pretende la rendición, más
o menos disimulada, de ETA. Este objetivo le va a ser prácticamente im-
posible alcanzarlo a los técnicos del Plan ZEN, pues se esté o no de acuer-
do con todas y cada una de las palabras y acciones de los revolucionarios
nacionalistas vascos, lo que nadie puede negar es que existe en Euskadi
un caudal de resistencia social y naciónal demasiado fuerte, imposible de
apagar o de contener en los estrechos cauces de la monarquía parlamen-
taria.
L Gobierno ha impuesto la ley
del silencio en las conversacio-
nes que mantiene con responsa-
bles de ETA. Salvando las distancias, al-
go parecido ocurrió ya con las famosas
cintas del cambalacheo sindical; esto de-
muestra que, cuando se trata de discu-
siones que le interesa conocer a todo el
mundo, lo justo y democrático es que no
se entere nadie.
No se puede decir que ETA o HB es-
tén ocultando propósitos inconfesables
con el silencio informativo; en primer
lugar, ese silencio está impuesto por el
Gobierno; además, ni en HB ni mucho
menos en ETA se habló en ningún mo-
mento de rendición, de entregar las ar-
mas, así por obra y gracia del «espíritu
de la Moncloa».
«Diálogo» en Argel: un chantaje
en plan ZEN
Las únicas informaciones que apare-
cen sobre los contactos en Argel son
muy fragmentarias y jamás hacen refe-
rencia directa a la marcha de las conver-
saciones. Eso sí, las declaraciones de los
políticos expresando diferentes posicio-
nes en torno al tema, se han prodigado.
Rosa Conde, la portavoz del Gobierno
decía a principios de febrero: «es un mo-
mento adecuado para el diálogo y es po-
sible hablar con la dirección de ETA con
la única finalidad de que dejen de ma-
5
Página 6 · ver la página
tar y con la única contrapartida de la
reinserción de los etarras que no tengan
delitos de sangre. Esas son las condicio-
nes del diálogo».
Otros miembros del Gobierno del
PSOE expresaron aún con mayor clari-
dad los objetivos que se han marcado.
Entre otras, hubo declaraciones de que,
como poco, lo que proponía el gobierno
era la escisión en ETA y HB, dentro del
más «sano» espíritu ZEN. Como dijo Ca-
sinello hace ya tiempo, se trata de con-
fundir y dividir para luego llevar
adelante la represión e imponer más fá-
cilmehte las pretensiones del Estado so-
bre tódo el pueblo.
Por el contrario, no aparecen muy cla-
ros losobjetivos que persigue el movi-
miento de liberación nacional vasco.
Se dijo,'en un principio, que el objeti-
vo de ETA era negociar la alternativa
KAS, y que sus representantes en Argel
se negaban a las propuestas de Rafael
Vera de «reinserción a la baja» por res-
trictivas y policiales. Ya a finales de ene-
ro, se decía que ETA cedía en el tema de
la independencia, pero consideraba irre-
nunciables el derecho a la autodetermi-
nación, la convocatoria de referéndum
en Navarra (para su inclusión o no en la
C.A. Vasca), la reducción de las fuerzas
militares y policiales en Euskadi y la
amnistía para los presos de la organiza-
ción.
Si se consideran esos puntos uno tras
otro, se puede ver que el gobierno no ten-
dría demasiadas dificultades para acep-
tarlos. El derecho de autodetermina-
ción, aunque no esté previsto en la Cons-
titución (donde sí está previsto que el
ejército se haga cargo del gobierno), se
puede fraccionar en promesas a largo
plazo y «desarrollo del Estatuto de
Autonomía». En realidad, el derecho a
la autodeterminación quedaría soslaya-
do, a la esperade que el «desarrollo de-
mocrático» lo hiciese olvidar.
z
Eugenio Etxebeste, «Antxon», portavoz
de ETA en Argel.
La convocatoria de referéndum en Na-
varra puede aceptarla el PSOE con la se-
guridad de que «ganará el no a la
integración»; no se olvide que en estas co-
sas tienen mucha experiencia, en parti-
cular desde el referéndum para la
entrada de España en la OTAN. Y en
cuanto a la «retirada» de fuerzas mili-
tares y policiales de la Administración
del Estado, de hecho lo están realizan-
do ya con parte de las FOP, en virtud de
acuerdos anteriores puramente «autonó-
micos». También los «beltzas» saben
manejar la porra, como comprueban a
diario los ciudadanos vascos.
Total, que en realidad el gobierno es-
tá utilizando a los presos como mone-
da de cambio, ya que posiblemente sea
éste el único punto efectivo, que daría
como resultado medidas concretas o in-
mediatas. Esta táctica chantajista del
gobierno psoísta fue ya denunciada en
numerosas ocasiones.
Las condiciones de la
negociación
Todas las organizaciones revoluciona-
rias sin excepción afirman que la nego-
ciación es un arma legítima que, en
determinadas condiciones, se puede y se
debe utilizar. En general, esas condicio-
nes se dan, bien cuando el oponente po-
lítico y militar está en una situación de
debilidad que le obligará a ceder (al
tiempo que para el pueblo requerirá me-
nos sacrificios la conquista de sus ob-
jetivos), o bien en una situación en que
conviene a los revolucionarios utilizar
la «negociación» como una denuncia po-
lítica y aclarar a la gente que «quien no
quiere la paz es el enemigo». En ambos
casos, el pueblo sale beneficiado del
proceso. 1
Desde este punto de vista, lo que hay
que preguntarse es si en la actualidad
existen esas condiciones favorables. Es
cierto que el Gobierno del PSOE y todo
el sistema de monarquía parlamentaria
ha entrado de cabeza en una crisis pro-
funda, que amplios sectores sociales re-
chazan su política de palo y miseria —el
14-D es una prueba, pero hay muchas
más—, que necesitan un respiro para
que todo el entramado parlamentario no
se les derrumbe. Pero tampoco se pue-
de olvidar que, en su momento, el siste-
ma burgués y el PSOE eligieron una
estrategia muy clara para enfrentar la
crisis: desprecio absoluto de los intere-
ses obreros y populares, adopción de
medidas policiales cada vez más duras
para mantener a raya a los ciudadanos
que reclaman solución a sus problemas,
atrincheramiento en el poder. Y por el
lado contrario: concesiones de todo ti-
po a la Iglesia (en educación, financia-
miento...) campo abierto para el «libre
comercio», las libres ganancias de la
Banca, la libre inversión extranjera, ce-
sión servil a todos los deseos de los mi-
CONCERTA...
¿QUE?
— Los estibadores eventuales
del puerto gijonés de El Mu-
sel levantan una barricada en
el muelle de La Osa y queman
un vehículo, impidiendo ade-
más el nombramiento de los
dos turnos y paralizando la
total actividad del puerto. Es-
tos trabajadores se han esta-
do movilizando en exigencia
de un aumento de operarios
en plantilla.
— Durante sus continuas movi-
lizaciones contra el cierre de
la empresa, los trabajadores
de Astilleros de Atlántico de
Santander colapsan el tráfi-
co con barricadas incendia-
das y asaltan la sede del
PSOE produciéndose gran-
des destrozos y agresiones
contra varios diputados y al-
tos cargos del partido.
— Los trabajadores del matade-
ro coruñés Mafriesa retienen
durante varias horas al due-
ño de la empresa y otros dos
directivos al mismo tiempo
que cortaban los accesos a la
factoría con barricadas in-
cendiadas para evitar la en-
trada de la policía.
— Los trabajadores de la facto- —
ría que tiene en Viladecans
(Barcelona) la empresa Do-
mar, ante el cierre de la mis-
ma, convocan una huelga
indefinida y paralizan la pro-
ducción de la factoría de
Martorelles. En esta empresa
se firmó un preacuerdo entre
sindicatos y dirección que fue
rechazado por los trabajado-
res.
Continúan los paros de los
técnicos de mantenimiento
de Iberia que reivindican un
convenio específico para no
quedar en situación de peo-
naje. La empresa ya ha despe-
dido a más de 100
trabajadores por no cumplir
los servicios mínimos.
Mientras UGT se muestra es-
candalizada por la huelga de
Iberia, Comisiones Obreras
llama a los trabajadores a no
secundar los paros por con-
siderarlos «inoportunos» y
porque «tras el éxito del 14-D
existe un clima más adecua-
do para la negociación colec-
tiva».
— Nicolás Redondo ve difícil un
giro social mientras el Go-
bierno crea que «los obreros
han desaparecido».
Parece que a gobierno y sindi-
catos se les ha chafado el espec-
táculo. Han perdido el conejo
proleta que, harto de palabras
mágicas y de aparecer cuando lo
dejan, se está montando una fun-
ción independiente negándose a
volver a la chistera.
Mucho nos tenemos que, para
recuperarlo, a estos magos fra-
casados no les funcionan, por
concertados, ni los giros malaba-
res.
Página 7 · ver la página
HB, partidaria de que la tregua de ETA continúe.
litares del 18 de julio... De hecho, el
ejército es quien manda y define los lí-
mites políticos de los «destinos de Es-
paña» y, en particular, de las
conversaciones de Argel.
Por su parte, ETA ha recibido serios
golpes, como la detención, justo antes
del comienzo de las conversaciones, de
Josu «Ternera» y otros dirigentes. En es-
te sentido, llama la atención aquella ex-
presión de Rosa Conde acerca del
«momento adecuado», teniendo en cuen-
ta que la última vez que desde el gobier-
no se hicieron amagos de «negociación»
y diálogo coincidió con la detención en
Francia de Santiago Arróspide y una
parte de la dirección de ETA, además de
la incautación de los «papeles de
Sokoa».
Por todo esto es muy legítimo dudar
de que el marco actual en que se plan-
tean las negociaciones sea el más ade-
cuado para la resolución de los
problemas nacionales de Euskadi. De
sobra sabe todo el mundo que el Esta-
do no cederá por la simple «compren-
sión» de las reivindicaciones.
La vía pacífica es la vía burguesa
Hace un mes poco más o menos, a una
pregunta de un periodista acerca de si
había hablado con Josu «Ternera» sobre
la necesidad de negociar, Txema Monte-
ro respondía: «Es un tema constante
desde que se llega a la conclusión de que
no es posible la insurrección popular, ni
una guerra popular prolongada de des-
gaste del sistema, porque eso nos sitúa
en un punto de difícil recuperación so-
cial, económica y política».
Parece claro que el dirigente de HB
defiende la posibilidad de que un pro-
grama revolucionario se imponga pací-
ficamente, ya que niega las dos únicas
vías «violentas» conocidas.
Este cronista, aún respetando las
ideas al respecto de cada cual, no cree
en esa posibilidad, dado que hasta aho-
ra no hay ningún ejemplo histórico de
«revolución pacífica»: todas han sido
violentas. Pero cabe la posibilidad de
que Montero no pensase en ese momen-
to en un programa revolucionario que
solucione, aunque sea en parte, los pro-
blemas sociales y nacionales; esta idea
se refuerza con la «razón» que da el abo-
gado abertzale para no considerar via-
ble la violencia revolucinaria: los
problemas que ésta crea de «recupera-
ción» social, económica y política. El ca-
so es que sólo necesita recuperarse
quien pierde algo, pero hay mucha gen-
te que está deseando perder de vista la
piedra que la aplasta.
Es seguro que muchos militantes de
HB o de ETA no comparten esta forma
de pensar. Pero nadie corre el riesgo de
equivocarse pensando que en el movi-
miento abertzale, existe al menos algu-
na gente que comparte esta idea y todas
las que van asociadas a ella.
Es probable que las conversaciones de
Argel no conduzcan más que al desa-
cuerdo y a la «ruptura de negociacio-
nes». Se dé éste o cualquier otro
resultado, quedará definitivamente de-
mostrado que ni ETA ni ninguna orga-
nización revolucionaria puede alcanzar
sus objetivos bajo el régimen actual.
Probablemente entonces los revolucio-
narios nacionalistas vascos comiencen
a pensar seriamente que será necesario
acabar con el Estado burgués actual y
no solos desde Euskadi antes de que sea
posible alcanzar los objetivos de libera-
ción nacional.
Carlos Utrera .
DERECHOS
HUMANOS
— Diez mil familias sin recursos
aguardan la concesión de una
vivienda por parte de la Ad-
ministración madrileña. La
lista de espera de pisos socia-
les en Madrid ha aumentado
en cuatro mil solicitudes en
1988.
— El precio medio de las vivien-
das de nueva construcción en
Barcelona se ha incrementa-
do en un 50% en el segundo
semestre de 1988 con respec-
to al mismo período del año
anterior. Este precio se sitúa
entre las 120 y las 160.000 pe-
setas por metro cuadrado.
— La policía municipal de El Fe-
rrol desaloja violentamente a
un grupo de personas, inte-
grantes de la Coordinadora
de Ocupantes de viviendas
municipales, cuando preten-
dían encadenarse en el Ayun-
tamiento para denunciar la
falta de viviendas.
— El Defensor del Pueblo de-
nuncia en el informe la inefi-
cacia sanitaria y la
saturación de las urgencias
hospitalarias. Por otra parte,
y a nivel popular, la situación
de la asistencia sanitaria en
nuestro país es calificada de
«tercermundista».
— Según la comisión de Educa-
ción del Consello de Xuven-
tude de Galicia, la situación
de los centros de enseñanzas
medias en Galicia es deficien-
te en todos los sentidos.
— El alcalde de Brunete (Teruel)
llama a la guardia civil para
que desaloje a unos niños que
jugaban al baloncesto en las
instalaciones del colegio por-
que, según el alcalde, «allí es-
tán de más en época de
vacaciones».
— Cerca de 400.000 españoles se
han beneficiado del reparto
de excedentes alimenticios fa-
cilitados por la CE durante
1988 y destinados a los secto-
res de población más desfa-
vorecidos.
— Trece mil heroinómanos soli-
citaron asistencia médica y
más de 250 perdieron la vida
durante 1988.
— Según un informe de Comi-
siones Obreras, en 1988 se
produjeron 800.000 acciden-
tes de trabajo, unos 100.000
más que en el año anterior e
_ incrementándose los acciden-
tes mortales.
Este es un país desarrollado.
Este es un país de bienestar, Es-
te es un país donde todos tene-
mos las mismas oportunidades.
Tenemos voz y voto, libertad y
democracia... ¡y una leche! ¡No
hay dios que se lo crea! Tal co-
mo están las cosas, algo habrá
que hacer en España para vivir
en una dictadura con discursos
de seis horas como en la Cuba de
Fidel.
Página 8 · ver la página
raaalidca—————— $
Entrevista con la dirección de los GRAPO
«Nos negaremos
siempre a deponer
las armas y a aceptar
instalarnos en la
legalidad del
sistema»
El Gobierno y ETAm vienen manteniendo
una nueva ronda de conversaciones en Argel pa-
ra establecer las bases de una posible negocia-
ción que pondría fin a la actividad armada de
esta organización. Por su parte, los GRAPO sos-
tienen que en estos momentos no se dan las
condiciones precisas para una verdadera nego-
ciación, y afirman que continuarán practican-
do la lucha armada.
En una entrevista concedida a Area Crítica,
el Comando Central de los GRAPO manifiesta
que los objetivos de la organización en estos
momentos se centran en fortalecerse para po-
der impulsar el proceso revolucionario que es-
tá llevando a cabo el Movimiento de Resistencia
Popular.
8
Página 9 · ver la página
L
2 FRA
AS últimas acciones de los GRA-
) PO en Galicia, Asturias y Madrid
pusieron de nuevo en primer pla-
no de actualidad el problema de los
GRAPO que el Gobierno y el Ministerio
del Interior habían presentado reitera-
das veces como algo ya resuelto, Ahora,
incluso, se admite la posibilidad de una
nueva reorganización, afirmardo que
detrás de ésta se encuentra algún oscu-
ro personaje que, entre bambalinas, es-
tá moviendo todos los hilos. ¿Qué hay
de cierto en todo esto?
—Para cualquiera que observa-
do lo nerviosos que se han mostrado los
empresarios y el Gobierno tras nuetras
últimas acciones, resulta claro que la
reorganización de los GRAPO no sólo es
un hecho evidente, sino que, además, el
Ministerio del Interior y la policía se en-
cuentran impotentes para frenar nues-
tra actividad guerrillera. Naturalmente,
ellos presentan las cosas de otra mane-
ra. Hablan de posibilidad de reorgani-
zación cada vez que llevamos a cabo una
acción. Un día estamos desarticulados
y al siguiente nos estamos reorganizan-
do. ¿Cómo se explica esto? La cosa es
muy simple. El Gobierno trata de reba-
jar el mensaje revolucionario de nues-
tro combate, de nuestros progresos
orgánicos y militares.
—No van a negar que la policía ha ob-
tenido notables éxitos con la detención
de numerosos militantes del GRAPO.
—Cierto. Pero es no es otra cosa que
la consecuencia lógica de una guerra
prolongada, en el curso de la cual caen
unos combatientes y otros ocupan sus
puestos. Podemos decir que nuestra ac-
tividad ha sido continua desde que fue
creada la organización en el año 1975.
Lo que ocurre es que no todas las accio-
nes que se han realizado en esta última
etapa han salido a la luz.
—¿A qué acciones se refieren? Preci-
samente, los últimos atentados de los
GRAPO sí han tenido eco en los medios
de comunicación.
—No nos referimos a esas acciones,
no a otras anteriores que respondían a
las necesidades de reorganización, y a
las que los medios de comunicación no
dieron ninguna publicación. Si reciente-
mente, tanto en radio como en televisión
se han dado programas especiales sobre
los GRAPO, y las revistas nos han dedi-
cado amplios reportajes, no ha sido pa-
ra alabarnos. Por el contrario, han
lanzado una rabiosa y planificada cam-
paña desinformativa con el fin de con-
fundir y desorientar a la opinión
pública. Una vez más nos han presenta-
do como fanáticos que hacemos del ase-
sinato nuestro único objetivo político,
elementos sin ideología que realizamos
acciones desesperadas, grupúsculo ais-
lado que tiene que reclutar su militan-
cia entre la delincuencia común, y un
largo etétera de calificativos similares.
En nuestra opinión esto es sólo una cor-
9
Página 10 · ver la página
tina de humo tras la que tratan de ocul-
tar los verdaderos objetivos políticos de
nuestras últimas acciones.
Objetivos políticos
—¿Pueden explicar cuáles son esos
objetivos políticos?
—Estas acciones hay que encuadrar-
las en nuestros planes generales de reor-
ganización. Concretamente, los
atentados contra los empresarios coru-
ñeses respondieron a la negativa de los
mismos a pagar el impuesto revolucio-
nario, y el asalto a la Central de Expedi-
ción *del Documento Nacional de
Identidad en Madrid a la necesidad de
conseguir documentos en blanco. En es-
te sentido, los objetivos de los GRAPO
en la actual etapa son los de dotarse de
una fuente de financiación suficiente,
así como de infraestructura y armamen-
to, que les permita en el futuro poder
cumplir con el papel que tienen asigna-
do en el proceso revolucionario que es-
tá desarrollando el Movimiento de
Resistencia Popular,
La transición
democrática no ha
sido otra cosa que
una maniobra para
perpetuar el
franquismo sin
Franco
—Volviendo al principio. Siempre han
existido suspicacias sobre la actividad
de los GRAPO. ¿Quién dirige esta orga-
nización?
—Esta cuestión ha sido respondida ya
en mil ocasiones. Nuestra organización
es militar, pero no significa que manten-
gamos una concepción militarista. En
este sentido, vemos clara la necesidad de
una dirección política. Para nosotros, la
política manda al fusil. Somos conscien-
tes de que para derrotar al Estado capi-
talista y crear una nueva sociedad es
necesaria la existencia, junto a la orga-
nización política de las masas, de un
ejército popular y de una dirección pro-
letaria de todo el proceso revoluciona-
rio. Por eso, como parte del Movimiento
de Resistencia Popular, aceptamos los
consejos y las orientaciones justas del
partido revolucionario, del Partido Co-
munista de España Reconstituido
(PCE[:]). Asumimos su política. Adernás,
una parte de nuestra organización son
militantes del PCE(r), y están con noso-
tros partiéndose el pecho como el que
más. ¿Cómo podríamos oponernos a la
dirección del Partido? Otra cosa sería si
10
el PCE(r) rechazara la lucha armada o
tratara de utilizarla para realizar enjua-
gues o cambalaches políticos con los
enemigos del pueblo. Por lo demás, to-
dos nuestros planes son elaborados por
el Comando Central y ejecutados por los
militantes o comandos de nuestra orga-
nización.
—¿No piensan que con la democracia
la actividad armada de los GRAPO no
tiene justificación alguna? ¿No es posi-
ble solucionar los problemas que tiene
nuestra sociedad a través de medios pa-
cíficos?
—Hasta ahora esa supuesta democra-
cia sólo ha sido un instrumento de las
clases dominantes españolas para repri-
mir al movimiento obrero y popular. Los
distintos gobiernos de la monarquía han
tenido más de una oportunidad para de-
mostrar que realmente había una volun-
tad de solucionar los problemas y dar
paso a un sistema de verdaderas liber-
tades. Sin embargo, la primera medida
del Gobierno de UCD fue mantener en
la cárcel a todos aquellos que más se ha-
bían destacado en la lucha contra el ré-
gimen de Franco. Y del Gobierno de
Felipe González, para qué hablar. Todo
el mundo sabe que se estrenó asesina-
do a Juan Martín Luna, dirigente de
nuestra organización, cuando éste había
ordenado una tregua unilateral para fa-
cilitar a los socialistas la realización de
sus promesas electorales. Curiosamen-
te, por aquel entonces, nadie se dio gol-
pes de pecho lamentándose por la
violencia, por los anhelos de paz y todas
esas elucubraciones que se hacen aho-
ra cuando perpetramos alguna acción,
Para nosotros, la transición democráti-
ca no ha sido otra cosa que una manio-
bra para perpetuar el franquismo sin
Franco, intensificar la explotación y la
represión terrorista del régimen que hoy
se extiende a todo el país.
—¿Creen realmente que van a acabar
con el sistema a base de acciones arma-
das aisladas, que más bien parecen en-
caminadas a provocar la reacción o a
facilitar el endurecimiento de la repre-
sión?
—Por supuesto que con nuestras ac-
ciones, que en ningún caso son aisladas,
no vamos a acabar con el capitalismo.
Lo que pretendemos es debilitar al ene-
migo y acumular fuerzas. Ese es ahora
el objetivo de nuestra lucha. Esto no sig-
nifica que seamos responsables de nin-
guna escalada represiva o cosa que se
Página 11 · ver la página
no
—= política
E
>= de: AP,
le parezca. La represión no depende de
nosotros, es inherente al carácter fascis-
ta del Estado español. Vivimos en una
sociedad en crisis, y en esta situación se
agudizan todas las contradicciones de
manera inevitable. La represión surge
para obligar a las masas a marchar por
los derroteros del sistema capitalista.
En estas condiciones el que exista una
organización armada sirve de estimulo
alos trabajadores para proseguir su lu-
cha, al tiempo que allana el camino que
conduce al enfrentamiento directo con
el Estado. En definitiva, donde hay opre-
w
a
sión hay resistencia, y ésta es la que es-
tá aislando y poniendo contra la pared
al Gobierno.
—¿No es mucho suponer que la resis-
tencia está aislando y poniendo contra
la pared al Gobierno?
—Puede parecer paradójico, pero-es
así. Nosotros afirmamos que el Gobier-
no está perdiendo la guerra que libra
contra el pueblo y sus organizaciones re-
volucionarias. Los cuatro gatos, como di-
cen, le estamos ganando, le estamos
derrotando. Y quede claro que al decir
esto no nos referimos exclusivamente a
los GRAPO, aunque también, y desde la
perspectiva de los más de trece años que
llevamos luchando, podemos decir que
nuestra contribución es muy importan-
te. Los hechos hablan por sí solos. Que
el escándalo de la guerra sucia, de los
Amedos y compañía, haya salido a la
luz no se explica sino por los contunden-
tes golpes recibidos de manos de la gue-
rrilla. Desde la izquierda domesticada
a la derecha salvaje, todos están de
acuerdo en que el Estado debe hacer la
guerra al movimiento revolucionario,
empleando para ello si es preciso los mé-
todos más sucios, como la tortura y las
desapariciones; pero todos quieren que
lo haga bien, que no se note, que no les
salpique y, sobre todo, que obtenga re-
sultados. Para facilitar la guerra sucia
ha habido un pacto de silencio entre to-
das las fuerzas polticas que ya se ha ro-
to, como consecuencia de que el Estado
está perdiendo la guerra. Mientras que
nosotros crecemos y golpeamos cuando
y donde lo consideramos necesario, ellos
se encuentran cada vez más solos y ais-
laos, sin más argumentos que la repre-
sión pura y simple.
Correlación de fuerzas
—¿Qué significa eso de que golpean
cuando y donde lo consideran necesa-
rio?
—Explicar esto en detalle resulta un
poco complejo. Este problema está re-
lacionado con la actual correlación de
fuerzas, e influye de manera decisiva en
el modo de conducir la guerra de gue-
rrillas. Habrá quien piense que no esta-
mos haciendo nada serio mientras no
libremos una batalla todos los días, una
batalla visible, se entiende, en la que se
puedan contabilizar las bajas o las ar-
mas recuperadas. Eso es una estupidez.
Para cuando eso suceda resulta eviden-
te que no sólo estaremos reorganizados
sino que estaremos en la fase final de la
guerra. Entretanto, ¿qué ocurre? ¿Va-
mos eliminando uno a uno a nuestros
enemigos hasta acabar con todos? Evi-
dentemente, así no iríamos a ninguna
parte. Nuestras acciones se correspon-
den con una estrategia de guerra popu-
lar prolongada y una táctica que en todo
momento se va ajustando a esa estrate-
gia, por eso tienen un carácter selecti-
vo y muy político. Ejecutamos aquéllas
que según las condiciones, el momento
y nuestra situación nos sirven para cre-
cer, avanzar y, por otro lado, desgastan
y hacen retroceder al enemigo.
—Según fuentes gubernamentales, el
número de militantes de los GRAPO en
activo no llega a la docena. El ministro
del Interior, José Luis Corcuera, ha di-
cho que esta organización cuenta tan só-
lo con un comando que se desplaza de
un lugar a otro. ¿Cuál es la fuerza real
con que cuentan los GRAPO?
—El 4 de octubre pasado, un coman-
do de nuestra organización asaltó la
Central de Expedición del Documento
Nacional de Identidad de Madrid. En es-
ta acción resultó muerto un policía y
nuestros combatientes se llevaron más
de ochocientos documentos en blanco,
necesarios para dar identidades seguras
a los que luchan en la clandestinidad.
¿Se puede pensar que una operación de
esa envergadura puede realizarla un co-
mando que, supuestamente, según se ha
dicho, días antes se encontraba a cente-
nares de kilómetros de Madrid? ¿Quié-
nes hicieron entonces la infor: 2ación?
¿Quiénes preparaon la infraestructura?
¿Quiénes proporcionaron las armas? En
fin, hasta para mentir hace falta un po-
co de imaginación. Con esto no quere-
mos decir que seamos fuertes. por el
contrario, aún somos débiles, y lo deci-
mos a sabiendas de la utilización dema-
gógica que hará de esto la prensa
institucional. Pero eso no nos preocupa.
Nuestra debilidad es relativa. Hoy con-
tamos con las fuerzas suficientes para
hacerles la guerra. Contamos con el nú-
mero de militantes necesario que exigen
las condiciones actuales de nuestro país.
Pueden estar seguros de que cuando
Vemos clara la
necesidad de una
dirección política.
Para nosotros, la
política manda al
fusil
sean necesarios más, seremos más; y
cuando sean necesarios cientos de mi-
les, seremos cientos de miles y, para en-
tonces, estaremos haciendo la
revolución. Este no es sino el viejo pro-
blema de la acumulación de fuerzas que
se le plantea a cualquier ejército revo-
lucionario.
El impuesto revolucionario
—La exigencia del impuesto revolu-
cionario por la organización está crean-
do un clima de inquietud entre muchos
empresarios. Teniendo en considera-
ción, como asegura la policía, que los
GRAPO hasta hace poco tiempo se fi-
nanciaban con atracos a bancos, ¿a qué
circunstancias responde este cambio en
el modo de recabar recursos económi-
cos?
—Aunque la exigencia del impuesto
revolucionario no es tan nueva, cierta-
mente supone un cambio muy importan-
te respecto a la época ¡en que nos
veíamos obligados a financiarnos me-
diante expropiaciones a bancos. Hemos
dejado esa fuente para¿ecurrir a los ca-
pitalistas privados porque tiene un con-
tenido más político y resulta menos
11
Página 12 · ver la página
arriesgado. Las clases explotadoras de-
ben pagar las consecuencias del régi-
men que mantienen, y no sólo políticas,
sino también en este aspecto concreto,
La exigencia del impuesto revoluciona-
rio se enmarca en la labor de organiza-
ción y financiación del Movimiento de
Resistencia.
—¿Pero eso justifica los secuestros o
los atentados contra personas, aunque
se trate de grandes capitalistas?
—Perfectamente. Contra el capitalis-
mo como persona individual no tenemos
nada, Es contra el capitalismo como re-
presentante de una clase que oprime a
las masas trabajadoras y las explota
contra quien dirigimos nuestras armas.
Por eso, no sólo está justificado cual-
quier ataque personal, sino, incluso, su
eliminación fsica si se niega a contribuir
o, para expresarlo más exactamente, a
devolver una parte de las enormes ga-
nancias que ha robado a los trabajado-
res, imponiéndoles unas condiciones de
explotación y de vida que raya en la es-
clavitud. Ahora bien, también queremos
dejar bien sentado que nunca se atenta-
rá contra aquéllos que cumplan las exi-
gencias de nuestra organización.
—Los trabajadores, preocupados sin
duda por problemas mucho más concre-
tos y cotidianos, no se muestran muy fa-
vorables a los planteamientos de su
organización. ¿Cuentan los GRAPO con
algún tipo de apoyo obrero?
—Es natural que los trabajadores no
quieran la guerra, pero el propio siste-
ma les está obligando a tomar posición.
Pocos de ellos creen ya en la efectividad
de los mecanismos parlamentarios pa-
ra solucionar sus problemas y, mucho
menos, en las promesas del político de
turno. Por el contrario, cada vez son más
ÉS
La represión surge
para obligar a las
masas a marchar por
los derroteros del
sistema capitalista
los que toman una posición clara y
abierta en favor de la lucha armada y de
las organizaciones revolucionarias. No
hace falta más que ver la oleada de huel-
gas y manifestaciones contra el Gobier-
no y la patronal para comprobar el
cambio que se ha producido en la con-
ciencia política de la gente. Es ese cam-
bio el que ha obligado al Gobierno a
hacer extensiva la aplicación de la Ley
Antiterrorista a toda la población, cuan-
do en principio estaba destinada a un re-
ducido número de personas.
Respecto a los apoyos con que conta-
mos, una buena medida de ello, aunque
de forma indirecta y un poco especial,
viene expresada en la gran campaña que
el Ministerio del Interior está desarro-
llando a través de los medios de comu-
nicación insistiendo en nuestro
supuesto aislamiento de los obreros y
otros sectores populares. ¿Por qué insis-
te tanto ahí, precisamente? Sencillamen-
te, porque son muchos los que nos
apoyan y, sobre todo, porque miles, cien-
tos de miles de ojos, están pendientes de
nosotros. Muchas conciencias se están
planteando ya la vía que nosotros pro-
pugnamos para solución de sus proble-
mas. ¿Cabe mayor apoyo?
AAA AN
—En su discurso ustedes acusan:
constantemente al Gobierno de practi-
car sistemáticamente la tortura y la gue-
rra sucia contra el movimiento
revolucionario. Sin embargo, parece que
olvidan las medidas que éste está apli-
cando para erradicar los posibles abu-
sos policiales.
—El Gobierno no va a renunciar a la
tortura. Esta no se aplica porque sí, no
son casos aislados, como pretenden pre-
sentarlo, sino que es algo instituciona-
lizado. Para erradicar la tortura tendría
que darse una reforma en profundidad
de las instituciones estatales, y eso ni se
ha hecho ni se va a hacer. En realidad,
se está haciendo lo contrario, se está
produciendo una militarización de las
instituciones y un aumento de las pre-
rrogativas policiales.
—La vía de reinserción abierta a los
presos condenados por delitos de terro-
rismo es otra medida gubernamental
que, al menos, da la impresión que us-
tedes ignoran deliberadamente. ¿No se-
rá porque está en contradicción con sus
opiniones?
—La reinserción no es sino la opción:
del arrepentimiento y la traición. El Go-
bierno no va a abrir las puertas de las
cárceles gratuitamente. La única medi-
da real que ha tomado ha sido aislar a
los presos políticos y recluirlos de por
vida en cajones de cemento. Nosotros te-
nemos muy claro que a los presos los va-
mos a sacar de las cárceles con la lucha
y por la fuerza.
—¿Los GRAPO mantienen actualmen-
te alguna relación con otras organizacio-
nes armadas del Estado español?
—No. No mantenemos relaciones con
ninguna organización armada.
—Y en Europa, ¿qué relación tienen
con el denominado euroterrorismo?
—Ultimamente se ha hecho mucha
propaganda encasillándonos en el lla-
mado Frente de la Guerrilla de Europa
Occidental y, la verdad, eso no tiene nin-
gún sentido, Es cierto que hay una par-
te del movimiento revolucionario
europeo que defiende una estrategia de
lucha antiimperialista con unos objeti-
vos un tanto abstractos e imprecisos.
Nosotros nos sentimos solidarios con
los revolucionarios de todos los países
que se enfrentan al imperialismo, al es-
tado, a la opresión, a la explotación de
las masas trabajadoras, y sufren por ello
persecución, tortura y cárcel. Nos iden-
tificamos también con aquéllos que se
hallan en proceso de definición de una
línea verdaderamente revolucionaria y
trabajan para crear la organización. Pe-
ro rechazamos rotundamente los plan-
teamientos de los que propugnan un
frente supranacional ajeno a las condi-
ciones de vida de las masas y del movi-
miento de resistencia de cada país.
Página 13 · ver la página
¡ VENCEREMOS
La Perestroika
—En el marco internacional, ¿cuál es
su posición respecto a la URSS? En su
opinión, ¿la Perestroika va a suponer el
restablecimiento del capitalismo en la
Unión Soviética?
—Los países del campo socialista atra-
viesan una situación compleja y delica-
da, que podríamos calificar de
estancamiento, tanto político como eco-
nómico y social. En nuestra opinión, és-
ta es la consecuencia de la línea política
e ideológica que han venido aplicando
los partidos comunistas de estos países,
que no dudamos en calificar de revisio-
nista. La agudización de las contradic-
ciones entre los países socialistas y el
imperialismo, y los propios problemas
internos a que tienen que hacer frente,
les han llevado a éstos a replantearse su
política anterior y a rectificar alguno de
los viejos errores. Confiamos en que la
Perestroika sea un avance en esa direc-
ción, pero no nos prece que sea suficien-
te, En cualquier caso, se tendrá que dar
una rectificación mucho más profunda,
siguiendo los principios de la lucha de
clases. No obstante, no creemos que pue-
da darse una restauración del capitalis-
mo.
—Por último, ¿contemplan los GRA-
PO en este momento la posibilidad de
una negociación con el Gobierno?
—En absoluto. Nosotros mantenemos
que jamás se ha dado ni se puede dar
una negociación en la forma y con el
contenido que algunos vienen propug-
nando, y decimos esto ateniéndonos no
sólo a las declaraciones del Gobierno y
demás voceros del régimen. Creemos
que lo más importante a tener en cuen-
ta es que el Estado capitalista no se va
Al socialismo o a la
interdependencia
sólo se podrá
acceder a través de
la lucha armada y
nunca a través de
una negociación que
ponga fin a esta
lucha
a entregar y que para restablecer la de-
mocracia en España el pueblo tendrá
que destruirlo y crear uno nuevo. Por
tanto, nos parecen falsas, engañosas y
encubridoras todas las propuestas que
vienen haciendo para conseguir la paz
y un cambio institucional, sin haber de-
rrotado antes al Estado capitalista y a
su pilar fundamental: el ejército. No de-
be haber ninguna duda ni ambigúedad
a este respecto. Al socialismo o a la in-
dependencia sólo se podrá acceder a tra-
vés de la lucha armada y nunca a través
de una negociación que ponga fin a es-
ta lucha. Ahora bien, todo esto no des-
carta que en la lucha prolongada se
abran períodos en los que, por las razo-
nes que sean, las fuerzas revoluciona-
rias vean conveniente utilizar las
negociaciones para ganar el apoyo de las
masas, arrancando algunas mejoras, o
para desenmascarar los planes de la oli-
garquía. Pero, en cualquier caso, esto no
debe suponer un abandono de las posi-
ciones políticas revolucionarias ni un re-
lajamiento en el esfuerzo y la
preparación para proseguir la lucha. Por
esta razón, nos negaremos siempre a de-
poner las armas y a aceptar instalarnos
en la legalidad del sistema.
Area Crítica
13
Página 14 · ver la página
Felipe González le mantiene en su puesto a pesar de todo
el escándalo de las piscifactorías
El eurocomisario Abel Matutes
: sigue haciendo negocios
-. con el dinero europeo
Ahora ha ampliado sus actividades a la República Dominicana
Los negocios del eurocomisario español,
Abel Matutes Juan, van estrechamente ligados
a su puesto político en Bruselas, hasta el punto
de que diversos parlamentarios del grupo «Ar-
co Iris» han iniciado una investigación sobre
la relación entre el dinero que se concede a Es-
paña para ayuda al desarrollo y el que va des-
tinado a empresas de Matutes.
Hace dos años estalló el escándalo de las re-
laciones amistosas del secretario general del
PSOE, Txiki Benegas, con Abel Matutes, vice-
presidente de Alianza Popular, lo que provocó
finalmente la salida del PSOE de Pablo Caste-
llano. Luego se descubrió que las empresas
piscícolas de Matutes en Cádiz habían recibi-
do 505 millones del FEOGA (Fondo Europeo
de Orientación y Garantá Agrícola) y de las
ZUR (Zonas de Urgente Reindustrialización).
Ahora aumentan las sospechas con el descu-
brimiento de que Matutes amplía sus negocios
polieconómicos a la República Dominicana.
Area Crítica ya publicó un amplio reportaje
de los negocios piscícolas de Matutes en Cá-
diz en enero de 1988 (ver número 23). Ahora
la periodista Pilar Urbano, antigua confiden-
te de Abel Matutes, con el que luego se enfren-
14
tó por estos temas, cuenta en el «Ya» del 22
de noviembre de 1988, que el 20 de agosto el
eurocomisario Matutes se reunió con el pre-
sidente dominicano, Joaquín Balaguer, para in-
cluir a la República Dominicana en el llamado
«Convenio de Lomé» para ayuda al desarrollo.
«Al día siguiente, 21, el gerente de la cadena
hotelera Doliga, S.A., propiedad de la familia
Matutes, Daniel Pons, que estaba “también” en
Santo Domingo y “también” se había entrevis-
tado con el presidente Balaguer, anunciaban
que iban a invertir inicialmente 50 millones de
dólares (unos 6.000 millones de pesetas) en ho-
«teles y campos de golf, en la zona Playa Báva-
rO, al este de la isla caribeña. No entro en
conjeturas. Me limito a dar la noticia y estaré
al tanto en adelante», dice la periodista.
Durante el período de seis meses en que Fe-
lipe González asume la presidencia de la Co-
munidad Económica Europea, de enero a
mayo de 1989, Abel Matutes no sólo no ha vis-
to disminuir sus facultades como eurocomi-
sario sino que ha sido nombrado responsable
directo para las relaciones con Latinoaméri-
ca, donde también ha puesto sus ojos de ne-
gociante, como en el caso de la República
Dominicana.
Página 15 · ver la página
El Diario de
Cádiz publicó la
foto del
escándalo.
Matutes, Benegas
y M2 Jiménez en
la Venta Vargas
de San Fernando,
en agosto de 1985
pole
ES y medio antes de que el co-
M mité de Pesca de Estructuras
de la Comunidad Económica
Europea (CEE) aprobara, el 9 de diciem-
bre de 1986, las subvenciones para las
piscifactorías gaditanas del comisario
español Abel Matutes, éste cedió a una
sociedad financiera panameña 144.375
acciones de la «Agrupación Hotelera Do-
liga, Sociedad Anónima», que poco an-
tes se había convertido en el socio
mayoritario de Cupimar, la principal
piscifactoría de Cádiz y una de las que
recibió mayores subvenciones de la
CEE, del Estado y de la Junta de Anda-
lucía. De esta manera Abel Matutes pu-
do aparecer como socio minoritario
cuando en realidad su familia, herma-
nos e hijos, conservaban la mayoría de
la empresa.
En la Bahía de Cádiz todo el mundo
te señala hacia las salinas y te dice: «Mi-
ra las piscifactorías de Matutes. Todo lo
que ves desde aquí es de Matutes». Los
ecologistas, que fueron los que prime-
ro denunciaron los 500 millones de sub-
venciones recibidas por estas empresas
en 1986, los pequeños cooperativistas
que se quejan de la poca ayuda de la ad-
ministración «y lo mucho que tarda en
llegar», como afirma el presidente de la
Unión de Acuicultores gaditanos, Fran-
cisco Pleguezuelos, los propios trabaja-
dores de las piscifactorías que te
confirman que «aquí el jefe es Matutes
y Lázaro Rosa su hombre de confianza»
y que hasta hace poco podían disfrutar
casi gratis de los hoteles de Matutes en
Ibiza. También lo confirman los anti-
guos propietarios de las salinas, como
Manuel Ruiz Coto, que vendió directa-
mente a Eduardo Bueno y a Abel Matu-
tes su salina por 10 millones de pesetas:
«las letras iban firmadas por los dos».
Subvenciones de más de 500 millones
La familia del financiero Abel Matu-
tes, comisario europeo y vicepresiden-
te de Alianza Popular, controla la mayor
parte de las empresas piscícolas gadita-
nas que recibieron, en 1986, más de 500
millones de ayudas del FEOGA (Fondo
Europeo de Orientación y Garantía Agrí-
cola), de la ZUR de Cádiz (Zona de Ur-
gente Reindustrialización), del FROM
(Fondo de Desarrollo de la Junta de An-
dalucía) y del GAEIA (Gran Area de Ex-
pansión Industrial de Andalucía).
En el momento de estallar el escánda-
lo, debido a la denuncia pública hecha
en la feria «Acuasur 87» por la Federa-
ción Ecologista-Pacifista de Cádiz, el
propio Abel Matutes llegó a afirmar que
sólo era un accionista minoritario de las
piscifactorías que cobraron, casualmen-
te, las ayudas europeas. Se da la circuns-
tancia de que justo en el momento en
que «Cultivos Piscícolas Marinos, S.A.»
(CUPIMAR) recibía la subvención euro-
pea, Abel Matutes Juan hacía una serie
Las almejas de Maiutes.
de cambios en el accionariado de la em-
presa que le hacían aparecer como so-
cio minoritario. El 13 de septiembre de
1986 se ampliaba el capital de CUPIMAR
en 105 millones de pesetas, pasando a
ser socios mayoritarios dos empresas
sociedades anónima: «Agrupación Ho-
telera Doliga» y el «Fondo de Inversio-
nes Internacional». Esta última es una
sociedad panameña.
El socio mayoritario —según los da-
tos del registro de Palma de Mallorca—
es la «Agrupación Hotelera Doliga, S.A.»,
una empresa que comenzó curiosamen-
te sus actividades en 1975, en la finca
«Fuente Larga» de La Guardia (Toledo)
y que pertenece en un 75 por 100 a la fa-
milia Matutes, el otro 25 por 100 es de
otra empresa panameña «International
Touristic Company Establissement» que
tiene 144,375 acciones «que le han sido
adjudicadas en virtud de cesión de tal
derecho efectuado por el accionista don
Abel Matutes Juan, en virtud de escri-
tura otorgada el 27 de octubre de 1986
ante el notario de San Antonio Abad, don
Agustín Pérez-Bustamante». Una vez rea-
lizadas estas operaciones, la empresa de
Matutes puede recibir tranquilamente
las subvenciones oficiales.
El administrador único de CUPIMAR
y las demás empresas piscícolas donde
está metido Abel Matutes, insiste en que
el comisario europeo «sólo tiene un 8,73
por 100 de Cupimar, un 8,29 por 100 en
Extracciones Salineras, un 9,64 por 100
en Gaditana de Desarrollo y entre un 12
y un 15 por 100 en Copropesa». Sin em-
bargo reconoce que «cuando me hice
cargo de las piscifactorías también me
dijeron que eran de Matutes, pero en su-
cesivas ampliaciones de capital ha ido
reduciendo su proporción como accio-
nista».
«Cuando yo me incorporo al grupo, en
febrero de 1983, el paquete de acciones
estaba dividido en dos partes: un 50 por
100 pertenecía al “Grupo Ibicenco”, li-
derado por Abel Matutes, y la otra mi-
15
Página 16 · ver la página
tad al grupo catalán ''General
“Investment”, que llevaba Eduardo Bue-
no». Bueno fue el candidato de Alianza
Popular a la Generalitat de Cataluña en
esa época. Sin embargo, las salinas, don-
de están las piscifactorías, fueron com-
pradas a la Unión Salinera Española por
el «Grupo Ibicenco» a principios de
1981. El «Grupo Ibicenco» no son más
que la familia Matutes, hermanos e hi-
jos, y pocas personas más, como Juan
'erucas y José Bonet.
En la actualidad, además de las em-
presas citadas, existe otra más, «Comer-
cial +de Productos Pesqueros»
(Coprepesa), donde las acciones están re-
partidas entre el «Grupo Ibicenco», «Ge-
neral Investment» y el propio Lázaro
Rosa Jordán. Posteriormente el grupo
catalán de Eduardo Bueno vendió sus
acciones al Banco Español de Crédito
que puede tener ahora entre el 18 y el
26 por 100 de las acciones.
Tráfico de Influencias
Lázaro Rosa Jordán ha reconocido an-
te los periodistas que Abel Matutes le re-
comendó, cuando pidieron las
subvenciones millonarias, que no pre-
sentara la de «Copropesa» porque en
ella el comisario europeo figuraba con
un porcentaje de acciones superior al 13
por 100.
El escándalo saltó cuando, a finales de
agosto de 1985, aparecen en las piscifac-
torías el propio Abel Matutes acompa-
ñado por el secretario general del PSOE,
Txiki Benegas, que son amigos íntimos,
junto a ocho o nueve personas más, lle-
gadas directamente desde Ibiza en un
avión particular. «Bueno, supongo que
después de una noche de cachondeo en
Ibiza dijeron: “Vamos a ver las piscifac-
torías de Cádiz”, y aquí se presentaron
sin avisar. Tampoco era una cosa fuera
de lo normal, porque antes de que Ma-
tutes fuera nombrado comisario euro-
peo, por aquí ha venido acompañado de
muchas personas, ministros y más que
ministros, que estaban interesados en
ver una actividad industrial nueva y mo-
derna», declaró en su momento Lázaro
Rosa Jordán.
«El tema no hubiera tenido más tras-
cendencia —manifestó el administrador
de las piscifactorías— si no nos hubié-
ramos encontrado con María Jiménez en
La Venta de Vargas donde fuimos a cc-
mer. María Jiménez conocía a Abel Ma-
tutes y se sentó con nosotros. Recuerdo
que le hacía bromas a Benegas: “¿Y tú,
picha, de qué partido eres?”. Todo fue
muy desenfadado y la prensa de Cádiz
le hizo una foto a todos juntos. En el pie
de foto se decía, erróneamente, que Ma-
tutes era el dueño de las piscifactorías,
pero no le dimos más importancia a la
cosa.»
«Recuerdo —ha contado Lázaro Rosa
a los periodistas— que a Benegas le pre-
guntaron: “¿Qué hace usted en la empre-
sa de un enemigo poltico?”. Y él
contestó: “El que no estemos de acuer-
do en lo poltico no quiere decir que no
seamos amigos y que yo no apoye todo
lo que sea creación de empresas, pues-
tos de trabajo, etc”. Cuando un año des-
pués el exmilitante del PSOE y miembro
del Consejo del Poder Judicial, Pablo
Castellano, hablaba en «El Independien-
te» de los «negocios conjuntos» de Abel
Matutes y Txiki Benegas, todo el mun-
do volvió a recordar la foto de Cádiz.
A finales de 1987, en pleno escánda-
lo, la periodista Pilar Urbano y el comi-
sario europeo Abel Matutes mantienen
una agria disputa sobre unas declaracio-
nes anteriores que éste había hecho a la
periodista sobre su invitación a Benegas
para visitar las piscifactorías «para
mostrarle lo que podía ser una empre-
sa empleadora y exportadora... y para re-
cabar su influencia cerca de la Junta de
Andalucía: yo necesitaba determinadas
ayudas, que se agilizasen ciertos trámi-
1
tes...». Sin embargo, en un comunicado.
conjunto posterior Abel Matutes acredi-
ta documentalmente no tener ni haber
tenido nunca ningún puesto en el co;
sejo de administración, ni cargo dir:
tivo alguno, ni poderes de ningún ti
de ninguna de las tres piscifactorías de
Cádiz, y que su participación en las mis-
mas es inferior al 10 por 100 del capital:
social. Pilar Urbano da por buenas es-.
tas manifestaciones.
Abel Matutes contra
la CUPIMAR
Lo que queda ahora claro es que Abel
Matutes tiene en «Cupimar», la piscifac-
toría principal, 8.182 acciones persona-
les, más las 1.400 acciones a nombre de
cada hijo suyo, Carmen, María, Estela y
Abel. Su hermano Antonio está en pose-
sión de 3.938 acciones y sus hermanas,
María Teresa, Estela y Carmen, 2.625 ac-
ciones respectivamente, lo que da un
monto total a la familia matutes de
25.595 acciones, más o menos el 10 por
100 de la empresa, pero —y aquí puede
estar el quid de la cuestión— los mismos.
miembros de la familia, pero ahora sin
Abel Matutes, sustituido por su esposa
María Nieves Prats Prats, controlan el 75
por 100 del capital social de «Agrupa-
ción Hotelera Doliga» que es, a su vez,
el socio mayoritario de Cupimar, con 61
millones de pesetas de los 265 millones
de su capital social. Haciendo números,
al final, sale que la familia Matutes tie-
ne directamente, por lo menos, el 26,41
por 100 de «Cupimar», la empresa que
más dinero recibió en 1986 de la Comu-
nidad Económica Europea, donde se
sienta el comisario Abel Matutes Juan.
El presidente de la «Agrupación Hote-
lera Doliga» es su hermano Antonio Ma-
tutes Juan.
Accionistas de pega
En las empresas piscícolas gaditanas,
donde Matutes admite tener sólo un 10.
Página 17 · ver la página
ig
por 100 de las acciones, es inútil inten-
tar ver un nombre de algún empresario
conocido, ni de Matutes ni de ninguno
de sus socios de verdad. Sólo hombres
y nombres de paja a los que se dice «pa-
sa mañana por el notario y firma unos
papeles». Administrativos, vendedores
de pisos, modestos padres de familia
—<con separación de bienes, por si casi to-
do sale mal y por lo menos que se salve
la familia—, fueron los que fundaron las
piscifacotrías hoy millonarias con las
subvenciones europeas y españolas. Es-
taspersonas, aunque ellas mismas lo ig-
noren, son las que siguen figurando en
los registros mercantiles oficiales.
En enero de 1983 nacía «Cultivos Pis-
cícolas del Sur, Sociedad Anónima», em-
presa dedicada a la explotación de una
piscifactoría en la. comunidad andaluza.
Al igual que su hérmana gemela, «Cul-
tivos Piscícolas Marinos, Sociedad Anó-
nima», se ubicó en Cádiz. Vinculada
económicamente al grupo financiero ca-
talán IBUSA (Inversiones Barcelonesas
Urbanas, S.A.), al frente del cual estuvo
hasta finales de 1984 el exp-presidente
de Alianza Popular en Cataluña y dipu-
tado en la primera legislatura del Par-
lamento catalán, Eduardo Bueno.
«Cultivos Piscícolas del Sur, Sociedad
Anónima», fue una más entre la cincuen-
tena de empresas que formaban parte
del «holding» propiedad del dirigente
aliancista y que fueron vendidas o tras-
pasadas cuando Eduardo Bueno, por
«razones de salud», abandonó la políti-
ca activa a finales de 1984. Tras la sali-
da de IBUSA de su fundador, dos
administradores únicos quedaron al
frente del grupo: Rafael Tomás Royo y
Ricardo García Clemente. Este último
abandonó el consejo de administración
de IBUSA a principios de 1985, pero en
la actualidad sigue como consejero de
«Cultivos Piscícolas Marinos, S.A.», en
cuyo consejo de administración figuran,
entre otros, Juan Díaz de Budalles y Ja-
LAS ACCIONES DE CUPIMAR
QUE CONTROLA MATUTES
Capital social en 1986: 265.000.000 depesetas
8.182.000 pesetas ....
1.400.000 pesetas ....
1.400.000 pesetas ....
1.400.000 pesetas ....
1.400.000 pesetas ....
3.938.000 pesetas ...
2.625.000 pesetas ....
2.625.000 pesetas ...
2.625.000 pesetas .
Agrupación Hotelera Doliga, S.A. 61.000.000 de pesetas.
Abel Matutes Juan
Carmen Matutes Prats ..
María Matutes Prats ....
Estela Matutes Prats...
Abel Matutes Prats .....
Antonio Matutes Juan
María Teresa Matutes Juan ....
Estela Matutes Juan .
Carmen Matutes Juan.........
Fondo de Inversiones Internacio-
nal (Panamá)... ..o..m.o.o.oo.
José Bonet Rivas .. ER
Juan Pericas Vila ............
Total de la familia Matutes en CUPIMAR:
25.595.000 pesetas
Directamente ....
A través de la Agrupación Hotele-
ra Doliga (en la que tienen el 74,47
por 100) ..45.432.291 pesetas
17.000.000 de pesetas
3,08 por ciento
0,52 por ciento
0,52 por ciento
0,52 por ciento
0,52 por ciento
1,48 por ciento
0,99 por ciento
0,99 por ciento
0,99 por ciento
23,01 por ciento
6,41 por ciento
328.000 pesetas
328.000 pesetas
9,65 por ciento
17,14 por ciento
26,79 por ciento
F.O.
vier de Cruylles de Peratallada y Vento-
sa, ambos vinculados a diversas
empresas del grupo IBUSA como las
pertenecientes al sector alimenticio
DIEPE, S.A,, en Alicante, y la madrileña
DIEGO PERAL, S.A., o las aseguradoras
«EL PORVENIR» y «LA CONSTANCIA».
Como sucedía con otras empresas vin-
culadas al grupo inmobiliario IBUSA,
«Cultivos Piscícolas del Sur, S.A.», con-
taba en su Consejo de Administración
con auténticos hombres de paja que en
muchas ocasiones desaparecieron cuan-
do, por uno u otro motivo, abandonaban
el grupo inmobiliario. Ese fue el caso de
Manuel Retanero Ortega, director co-
mercial de IBUSA, actualmente al fren-
te de su propia inmobiliaria, José M.?
Pelegrí Galvís, que fue vendedor de pi-
sos del grupo de Eduardo Bueno hasta
finales del 84 y José Obradó Ribas, el
único que en la actualidad está trabajan-
do en IBUSA como administrativo. Es-
tas tres personas formaron parte del
consejo de administración de «Cultivos
Piscícolas del Sur, Sociedad Anónima»
cuando se fundó, aunque ahora, estas
personas no recuerdan nada de su vin-
culación a la empresa ya que, según
ellos mismos declaran: «formábamos
parte de tantas sociedades del grupo
IBUSA que no lo recordamos».
Fernando Ordejón
Cultivos Piscicolas Marinos, S.A..
Pt
Joaquin y
+ En el término de Puerto Real:
Nuevo, San Miguel de la Rosa,
Española de Piscifactorías, S.A.
Extensión
“Salina de San Francisco de Asís.
| Extensión de las tierras: 9.458.315 metros cuadrados.
an Fernando:
Salinas San ap da ¿San Miguel y San José, San
nta Ana, San Juan Nepomuceno, Sagrado Corazón.
Salinas de Santiago, San Juan Horcajo, Perla, Barbanera, San
Pedro y San José, Santa Emilia, San Rafael del Monte, San Pas-
cual Bailón, San Carlos y San Jaime, Nuestra Señora del Carmen
Señora de Belén de Le-
vante y Poniente, San Rafael, Nuestra, Señora Concepción, Refla
yes. Nuestra Señora del Rosario, Santo Domingo, Santa Isa-
el de Fuera, Nuestra Señora de la Aurora.
las tierras: 980.000 metros
+ En el término municipal de San Fernando:
- Empresas y salinas ligadas
* En el término de Puerto Real:
Salina de Regla y Concha y San Felipe.
Extracciones Salineras Andaluzas, S.A,
X de las tierras: 651.138 metros cuadrados.
> municipal de San Fernando:
Salinas de San Pedro y San Judas.
Gaditana de Desarrollo, S.A.
Extensión de las tierras: 6. de metros cuadrados.
* En el termino municipal de San Fernando;
Salinas de San Cayetano, Los Santos y San Nicolás.
término municipal de Chiclana de la
Salinas de San Federico, Santa Beatriz, Matilde
+ En el término municipal del Puerto de San:
Salinas de San León, La ese Talanque
cisco Javier, Santa Rita, San Jose San:
Carmen, el Carmen de San Lorenzo,
ñora de la O., Nuestra Señora de
* Enel
adrados.
a Matutes
17
Página 18 · ver la página
El «caso Bultó» ante el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos de Estrasburg
España, condenada por violar
los derechos humanos
El Estado español ha sido condenado por vez primera por el Tribunal
Europeo de los Derechos Humanos. La sentencia, hecha pública el pasa-
do6 de diciembre, considera que no se respetó el derecho «a un juicio equi-
tabivo y público» a tres de los acusados por el «caso Bultó».
L conocer la sentencia, el minis-
A tro de Justicia, Enrique Múgica,
trató de minimizar la importan-
cia del veredicto afirmando que «no se
trata de una condena por violación de
los derechos humanos en el sentido que
nosotros y la opinión pública damos a
los mismos (...) sino por vicio de forma
de procedimiento». Más sorprendente
fue la reacción del vicepresidente del
Consejo General del Poder Judicial, Ma-
nuel Peris, para quien, en adelante, los
tribunales españoles «deberán ser ex-
quisitos en la adopción de las garantías
necesarias para asegurar un «juicio
equitativo y público», reconociendo im-
plícitamente que ello no sucede en la ac-
tualidad. August Gil Matamala, abogado
de los inculpados por el «caso Bultó»,
considera que el hecho de que se conde-
ne por vez primera al Estado español no
significa que éste sea especialmente res-
petuoso con los derechos humanos re-
conocidos por el Convenio Europeo de
Derechos Humanos, del que España es
signataria: «lo que sucede es que es tan
difícil llegar al Tribunal Europeo, obte-
ner una sentencia, que hay poquísimas
condenas. Lo que nos debería sorpren-
der no es que haya condenas, sino el que
haya tan pocas».
Un largo camino
La sentencia emitida por el Tribunal
Europeo constituye la culminación del
largo periplo jurídico que ha debido re-
correr la defensa de tres independentis-
tas catalanes acusados de la muerte de
Josep M.* Bultó. Francesc Xavier Bar-
berá, Antoni Messegué y FerrámJabar-
do fueron condenados por la Audiencia
Nacional a penas de 36 años de prisión
para los dos primeros y de seis para el
tercero. Los inculpados recurrieron an-
te todas las instancias jurídicas superio-
res hasta demandar al Estado español
ante la Comisión Europea, encargada de
estudiar los casos presentados y llevar-
los, si lo cree procedente, al Tribunal
Europeo, con sede en Estrasburgo (Fran-
cia). Tras cinco largos años de espera (la
demanda fue presentada en julio de
18
1983), la sentencia del Tribunal Europeo
ha aceptado algunas de sus alegaciones.
Los demandantes consideraban con-
culcados los derechos que les reconocen
los artículos 3, 6 y 14 del Convenio Euro-
peo de los Derechos Humanos y las Li-
bertades Públicas.
El Tribunal Europeo tiene como mi-
sión velar por el respeto del Convenio,
aceptando el Estado español su jurisdic-
ción desde el 1 de julio de 1981.
de la sentencia, donde se considera «la-
mentable» el trato recibido por los con-
denados, lo que «debilitó su posición en
el momento crucial en que ellos tenían
necesidad (...) de todos sus medios para
defenderse y afrontar su interrogato-
rio».
«Trato lamentable»
Tampoco superó el trámite de la Co-
misión la demanda por violación del
punto 14 del Convenio, que prohíbe la
discriminación por razones de sexo, ra-
za, nacionalidad u otros motivos. Los de-
mandantes estiman como tal el que no
se les aplicara la Ley de Amnistía de:
1977, que afectaba a todos los delitos
con motivaciones políticas «de restable-
cimiento de la democracia y las autono-
August Gil Matamalo, abogado defensor de los inculpados en el «caso Bultó».
El artículo 3 del Convenio prohíbe la
práctica de las torturas y los tratos in-
humanos, La demanda de los tres pena-
dos catalanes fue rechazada por la
Comisión por ser los hechos denuncia-
dos anteriores a la ratificación por Es-
paña del Convenio, lo que los sustrae de
la competencia del Tribunal. Sin embar-
go, la amplia documentación sobre el te-
ma aportada por la defensa de Barbera,
Messegué y Jabardo influyó en el texto
mías de los pueblos del Estado español»
cometidos con anterioridad al 15 de ju-
nio de 1977. Según el abogado Gil Ma-
tamala, esta amnistía «se aplicó a todos
los militantes vascos de ETA, sin excep-
ción, pero no a los independentistas ca-
talanes acusados en el caso Bultó». La
Comisión Europea desestimó la deman-
da por considerar que la amnistía no es
un derecho reconocido por el Convenio,
siendo sus criterios de aplicación com-
Página 19 · ver la página
petencia exclusiva de la legislación in-
terna de cada Estado.
Así pues, la única demanda que llegó
al Tribunal Europeo fue la que conside-
raba infringido el artículo 6 del Conve-
nio. El punto 1 de dicho artículo afirma
que «toda persona tiene derecho a que
su causa sea oída equitativa y pública-
mente, y dentro de un plazo razonable,
por un tribunal independiente e impar-
cial». Por su parte, el punto 2 reconoce
el derecho inalienable a la presunción
de inocencia.
En cuanto al punto 1, la realización de
la vista en la Audiencia Nacional en un
solo día, la sustitución de miembros del
tribunal sin previo aviso, la sustracción
al control público de buena parte de las
pruebas y las condiciones del traslado
de los acusados'hasta Madrid (por ca-
rretera, la nóche anterior a la vista),
constituyeron, a juicio de 10 de los 18
magistrados del Tribunal Europeo, vio-
lación del derecho a un juicio justo, por
lo que se condenó al Estado español.
Por lo que respecta a la presunción de
inocencia, los 18 magistrados fueron
unánimes al considerar que ninguno de
los miembros de la Audiencia Nacional
adoptó «decisiones o actitudes» que con-
culcasen este derecho, lo que para
August Gil Matamala demuestra que el
concepto de presunción de inocencia del
Tribunal Europeo es mucho más «limi-
tativo y restrictivo» que el de los tribu-
nales españoles.
Reparación
La sentencia concede al Gobierno es-
pañol un plazo de tres meses para alcan-
zar un acuerdo con los demandantes
sobre la reparación que corresponde a
éstos. En el momento de redactar estas
líneas, transcurridos dos meses de dicho
plazo, los abogados de los tres inculpa-
dos todavía no han recibido ninguna in-
vitación para acudir al Ministerio de
Justicia a negociar. Una carta enviada
por August Gil Matamala al represen-
tante español ante el Tribunal Europeo
fue contestada con una misiva de carác-
ter formal, en la que se acusaba recibo
de la comunicación del abogado y se le
expresaba la disponibilidad del Gobier-
no para el diálogo. Aunque es de espe-
rar que el gobierno solicite una prórroga
del período previsto para la negociación, >
en caso de agotarse el plazo sin acuer-
do, el artículo 50 del Convenio prevé la
intervención del Tribunal Europeo pa-
ra fijar, por vía ejecutiva, la indemniza-
ción que corresponde a los integrantes
de «la parte lesionada».
La defensa de Barberá, Messegué y Ja-
bardo no ha querido desvelar a «Area
Crítica» cuáles van a ser los siguientes
pasos a dar en las negociaciones con el
gobierno español. Gil Matamala se ex-
clusa explicando que «aquí hay toda una
El caso Bultó
El 9 de mayo de 1977, el industrial catalán Josep María Bultó murió a causa
de la explosión de un artefacto que le había sido adherido al pecho. Cinco
individuos, simulando ser empleados de la compañía del gas, lograron in-
troducirse en el domicilio barcelonés de una hermana del empresario, colo-
caron el explosivo a éste y le dieron instrucciones para el pago del rescate
que le exigieron para liberarle del artefacto sin peligro. Poco después de que
los agresores abandonaran el lugar, la bomba estalló, matando al industrial.
En enero de 1978, el ex-alcalde de Barcelona, Joaquim Viola, y su esposa
corrieron idéntica suerte.
en régimen abierto,
ya en libertad.
— Jaume Martínez
y su precario estado de salud.
— Lluís Montserrat, absuelto.
prisión.
ses.
Audiencia Nacional el 12 de enero
nos.
La policía realizó durante 1979 numerosas detenciones de independentis-
tas catalanes, miembros del Exercit Popular Catala, en relación al caso. En
tres diferentes juicios, celebrados en la Audiencia Nacional, han sido conde-
nados por su presunta implicación en 3 .
— Francesc Xavier Barberá, condenado a 36 años de cárcel, que cumple
— Ferrán Jabardo, condenado a 6 años, que ha cumplido. Se encuentra
Vendrell, absuelto en un principio por la Audiencia
Nacional, fue condenado, tras recurso ante el Tribunal Supremo, a 12 años
de cárcel. Huido a Andorra, se entregó a la policía el pasado mes de octubre,
esperando acogerse a un trato especial en razón de su avanzada edad (73 años)
Antoni Messegué, que cumple condena de 36 años. En régimen abierto.
Abel Rebollo, condenado a 2 años y tres meses, ya en libertad.
Carles Sastre, que cumple condena de 30 años.
Montserrat Tarragó, compañera
— Dolors Tubau, que ya ha cumplido su condena de dos años y tres me-
Barberá, Messegué y Jabardo elevaron su caso al €
Derechos Humanos, por considerar injusto el proceso a que les sometió la
de 1982. Los abogados Simeó Miquel y
August Gil Matamala han conseguido que el Tribunal de Estrasburgo les dé
la razón y condene al Estado español por violación de los derechos huma-
el «caso Bultó»:
del anterior, condenada a 14 años de
Tribunal Europeo de los
J.M.
estrategia, y no tendría sentido que yo
explicara ahora qué es lo que nos inte-
resa a nosotros», aunque reitera que «lo
que está muy claro, desde el punto de
vista jurídico, es que si la sentencia di-
ce que el juicio no fue correcto, eso de-
be ser causa de nulidad de dicho juicio».
El Convenio Europeo de los
Derechos Humanos y
las libertades públicas
El Estado español se comprometió, el
1 de julio de 1981, a respetar los siguien-
tes derechos y libertades, y a aceptar la
jurisdicción del Tribunal Europeo caso
de no hacerlo. Los ciudadanos españo-
les pueden desde entonces presentar re-
cursos individuales por violaciones
cometidas, con posterioridad a dicha fe-
cha, sobre alguno de dichos derechos.
— Derecho a la vida.
— Prohibición de torturas y tratos in-
humanos.
— Prohibición de la esclavitud, servi-
dumbre y trabajos forzados y obligato-
rios.
— Derecho a la libertad.
— Derecho a un juicio equitativo y
público ante un tribunal imparcial.
— Prohibición de la retroactividad de
los delitos y penas.
— Derecho a la vida privada y fami-
liar, y a la inviolabilidad del domicilio
y la correspondencia.
— Libertad de pensamiento, concien-
cia y religión.
— Libertad de expresión.
— Libertades de reunión y asocia-
ción.
— Derecho al matrimonio y a la fun-
dación de una familia.
— Derecho al respeto de los bienes.
— Derecho a la educación.
— Derecho a la celebración de elec-
ciones libres.
— Prohibición de prisión por deudas.
— Libertades de residencia y movi-
mientos.
— Prohibición de exilios y de expul-
siones colectivas de extranjeros.
Hasta 1987, el Tribunal Europeo de
los Derechos Humanos había emitido 76
condenas a diferentes países miembros
del Consejo de Europa.
Joaquín Miguel
19
Página 20 · ver la página
El PSOE quiere un aparato judicial adecuado para el Estado de Sitio
La Reforma Judicial
A pesar de la respuesta negativa que está suscritando la Reforma de
la Justicia, el ministro del ramo no destierra la idea de que en la próxima
y completa reforma de las leyes procesales, prevista para dentro de dos
años, pueda volverse a las teorías promulgadas por el ejecutivo socialis-
ta. «El futuro modelo de proceso penal incluirá un mayor protagonismo
del fiscal en la investigación», así lo manifestaba a mediados de noviem-
bre en el Congreso de los Diputados. con estas premisas y con un aparato
judicial que consideran obsoleto e ineficaz, el partido en el poder preten-
de adaptarlo, ponerlo a la altura que necesita para llevar a buen término
la guerra contra el pueblo.
ASTA la fecha, el único proyec-
H to parcial de reforma de la jus-
ticia que el PSOE ha podido lle-
var a cabo, ¿on el beneplácito de todos
los medios jurídicos, ha sido la «Ley de
Planta y Demarcación Judicial». Este
proyecto viene a paliar en gran medida,
según estos sectores, el enorme retraso
procesal que existe actualmente en los
juzgados y tribunales de toda España:
más de 36.000 asuntos pendientes tenía
el Tribunal Supremo (TS) a finales de ju-
nio, y más de 100.000 estaban pendien-
tes en los juzgados de instrucción en
septiembre, mes en que el Consejo Ge-
neral del Poder Judicial (CGPJ) dio aper-
tura al nuevo año judicial.
Esta ley, aprobada en octubre, ha
puesto en marcha la inversión de 152.329
millones de pesetas para construcción
y mejora de edificios, mobiliario y equi-
pamientos, nuevo personal, etc., en el
plazo de cuatro años (1988-92). Así se
prevé que, de las 2.100 plazas de jueces
cubiertas actualmente, se pasa al 92 con
una plantilla judicial total de 3.550, equi-
parando la media española de jueces
por habitantes a la europea.
La justicia: el bocado más
apetecible para el gobierno
socialista
Desde que se inició la Reforma Políti-
ca en España, han tenido que pasar más
de diez años para emprender la Refor-
ma de la Justicia. Esta desde un princi-
pio hubiese sido irrealizable, por
aquello de que «no teníamos una demo-
cracia consolidada», como gusta decir
últimamente a los gobernantes. Pero al
igual que las demás reformas empren-
didas en otros instrumentos coercitivos
del Estado, sólo se ha podido llevar a ca-
bo con el PSOE en el poder. Para hacer-
la realidad, se aprovechó de los diez
millones de españoles que ilusionados
votaron por el «cambio». También a su
disposición se puso todo el arco parla-
2U
mentario y contó con el apoyo total de
los medios de comunicación más pode-
rosos (oficiales y privados).
«Si tenemos el poder ejecutivo, por la
mayoría absoluta; si tenemos el poder
legislativo, porque somos el grupo par-
lamentario decisivo, también podemos
tener influencia sobre el poder judicial»,
manifestaban destacados dirigentes del
PSOE por aquellas fechas. Con estas in-
tenciones, el PSOE comienza a dar los
primeros pasos, y rápidamente empren-
de la reforma partial, con la elección a
miembros de los máximos órganos de
poder judicial: TS y CGPJ, en este últi-
mo, que se compone de 20 miembros, 12
son elegidos por los jueces y los ocho
restantes a propuesta del Congreso y el
Senado.
Ya con sus «peones» introducidos en
estos dos órganos y con el supuesto con-
trol sobre todo el aparato judicial, el eje-
cutivo socialista inicia todo un proceso
de cambio de leyes vigentes por otras
más restrictivas de los derechos y liber-
tades del ciudadano. Así, durante 1987
incluye la Ley Antiterrorista en el Códi-
go Penal ordinario, eliminando de esta
ed el carácter excepcional de esta
ey.
Este hecho provocó las protestas de to-
do el movimiento ciudadano y también
el malestar de jueces, magistrados y fis-
cales. Estos consideraban que el Gobier-
no nuevamente reducía sus privilegios
como poder de decisión independiente.
En noviembre de 1987, el profesor titu-
lar de Derecho Constitucional, Diego Ló-
pez Garrido, manifestaba que se ha
desarrollado «lo que cabe denominar es-
trategia jurídica represiva no tanto con-
tra el terrorismo como en el contexto del
terrorismo, ya que la reacción ha des-
bordado los márgenes de este hecho pa-
ra llegar a afectar a tipos delictivos no
propiamente terroristas, e incluso al an-
cho espacio del orden público... España
ha producido una legislación de emer-
gencia en la que cabe observar cambios
en la propia estructura del sistema ju-
Enrique Múgica.
rídico (...). Es lo que podemos constatar
como auténtica institucionalización ju-
rídica de la emergencia».
Otro punto de ajuste para la tan desea-
da reforma era la coordinación entre los
ministerios de Interior y Justicia que, en
la etapa de los ministros Barrionuevo y
Ledesma (1982-88), no se había logrado
más que en lo concerniente a las condi-
ciones de vida y traslados de los presos
políticos, por medio de la Dirección Ge-
neral de Prisiones.
Además, otro asunto que ha traído
continuamente en jaque al gobierno son
los jueces que destapan los abusos que
cometen las administraciones públicas
y los cuerpos y fuerzas de seguridad del
Estado. Este problema anteriormente lo
resolvían con la mediación del CGPJ,
con expedientes disciplinarios y con
traslados. Sin embargo, la gota que col-
mó el vaso fue el «celo profesional» de-
mostrado por el juez Baltasar Garzón
que implicó, durante el segundo trimes-
tre del pasado año, a los inspectores de
policía Amedo y Domínguez, a altos car-
gos de la Seguridad del Estado e inclu-
so al propio ejecutivo socialista en la
creación de los GAL y en sus atentados
terroristas.
Confusión en los fines,
perfección en los medios
Al poco de estrenar cartera, el minis-
tro de Justicia Enrique Múgica estable-
ce mecanismos más estrechos de
Página 21 · ver la página
Nueva sede.de los Juzgados de Primera Instancia en Madrid.
colaboración' entre Justicia e Interior,
con el nuevo ministro José Luis Corcue-
ra. Desde entonces, ya se han produci-
do varias reuniones entre ellos y entre
altos cargos de la Seguridad del Estado,
con jueces y fiscales de la Audiencia Na-
cional, para estudiar la posibilidad de
que este órgano asuma más competen-
cias judiciales, e incluso para «ajustar»
criterios en casos concretos como el pro-
ceso a los GAL.
Paralelamente la cambio de ministros,
sucedió lo del juez Baltasar Garzón, y
semanas más tarde el Tribunal Consti-
tucional (TC) declaró nula la «Ley Orgá-
nica 10/1980», para que el ejecutivo
socialista y el Parlamento delimitasen la
función de los jueces en los procesos su-
. mariales y penales. En julio, el TC decla-
raba parcialmente inconstitucional esa
Ley Orgánica, dictaminando que «un
juez no puede ser instructor de un su-
mario y juzgarlo posteriormente, toda
vez que su imparcialidad quede compro-
metida». En medios jurídicos se llegó a
considerar que esta sentencia podría pa-
ralizar en un 70 por 100 los Juzgados pe-
nales. El malestar ya existente en jueces
y magistrados vino a ahondarse aún
más, al considerar que de esta forma el
gobierno interfiere y pone coto a su la-
bor.
Para evitar males mayores, se pone in-
mediatamente en marcha la «Comisión
General de Codificación» desde el minis-
terio de Justicia. De ella sale la propo-
sición de una ley que delimite las
funciones de los Juzgados de instruc-
ción y los de penal; además, propone re-
cuperar «viejos usos caídos en desuso»,
que se den más competencias al minis- *
terio fiscal, para que pueda legalmente
realizar actuaciones durante la fase de
investigación de los procesos y archivar
denuncias, siempre con una relación
más estrecha y directa con la Policía Ju-
dicial.
Ante esta interferencia, en la segunda
quincena de agosto, destacados miem-
bros de «Jueces para la Democracia»
manifestaban su temor por tal medida.
Estos jueces sospechaban que existía un
interés por parte del gobierno para con-
trolar las investigaciones de ciertos de-
litos, ya que «el fiscal, a diferencia del
juez, está sujeto al principio de jerar-
quía, por lo que podría quedar someti-
do a dictámenes superiores que
comprometerían la propia independen-
cia de la instrucción».
A raíz de estos enfrentamientos, el go-
bierno comienza a enviar al parlamen-
to un paquete de anteproyectos de
reforma de la justicia para su aproba-
ción. A finales de septiembre y princi-
pios de octubre, el Congreso aprueba,
nada más ser presentada, la «Ley de
Planta y Demarcación Judicial»; y que-
dan para una aprobación posterior el
anteproyecto de ley de creación de los
juzgados de lo penal y de modificación
de la Ley Orgánica del Poder Judicial y
de la Ley de Enjuiciamiento Criminal,
y otro de reforma del Código Penal. An-
te los problemas suscitados con la opo-
sición parlamentaria, motivados porque
no pueden ejercer como tal por ser ma-
yoría decisiva el grupo parlamentario
socialista, días más tarde se opta por la
paralización del primero hasta resolver
los problemas con los jueces, por medio
de la aprobación de los otros dos.
Por otro lado, el CGPJ aprueba, el 14
de octubre, un paquete de medidas pa-
ra evitar el riesgo del colapso en los Juz-
gados. Al día siguiente, en la apertura
del año judicial, Hernández Gil decía
que para solucionar los problemas de la
justicia no basta con el aumento de las
plantillas, ni con la tecnificación y el
perfeccionamiento informático de la ofi-
cina judicial; señalaba, y de paso llama-
ba al orden a los jueces y magistrados
progresistas, que para ello «hay que ac-
tuar en el plano de la ley».
Y para que estos jueces y magistrados
tengan leyes que aplicar, actualmente se
encuentran en fase de aprobación par-
lamentaria la nueva «Ley Penal del Me-
nor», la nueva «Reforma del Código
Penal» y, próximamante el gobierno pre-
sentará la que regulará el derecho de
huelga y manifestación, entre otras.
Carlos R. Alonso
AFAPP:ACPG
Apartado de Correos 589
11080 Cádiz
AFAPP de San Fernando
Puerto Real
Apartado de Correos 248
San Fernando
(Cádiz)
AFAPP de Sevilla
Apartado de Correos 20
El Viso del Alcor
(Sevilla)
AFAPP de Madrid
Apartado de Correos 15.220
28080 Madrid
Asamblea AFAPP de Catalunya
Apartado de Correos 1997
08080 Barcelona
AFAPP de Euskadi
Apartado de Correos 21 .
48920 Portugalete (Vizcaya)
ACPG de Vigo
Apartado de Correos 5.168
Vigo (Pontevedra)
ACPG de Cambados
Apartado de Correos 77
Cambados (Pontevedra)
AFAPP de Córdoba
Comp. Gómez Navarro, 30
14005 Córdoba
ASPPA de Asturias
Apartado de Correos 426
33400 Avilés (Oviedo)
amnistía
21
Página 22 · ver la página
El 14 de enero, los presos del «Refor» subieron al tejado del centro penitenciario para reivindicar sus derechos.
Los presos de la Cárcel de Jóvenes de Carabanchel han protagonizado
dos motines en poco más de un mes
El motín del «Refor»
Dos motines sucesivos en una misma cárcel da lugar a muchas refle-
xiones, sobre todo cuando la protesta es masiva y unánime, como ha sido
el caso. En 1979 todos los parlamentarios puestos en pie y aplaudiendo,
aprobaban por unanimidad la Ley General de Prisiones de García Valdés.
Sólo unas semanas después se inauguraba la cárcel de Herrera de la Man-
cha con una brutal paliza a los primeros presos que la ocuparon. Se re-
formaron las leyes; las cárceles siguieron igual.
finales de diciembre los educa-
A dores y asistentes de la Coordina-
dora de Barrios comienzan a de-
tectar mucha agitación entre los presos
de la 3.? Galería de la Cárcel de Jóvenes
de Carabanchel, donde se recluyen los
más «peligrosos», según la terminología
oficial. Poco después, al preso Jesús Ra-
mírez Lubián le dan una paliza en el lo-
cutorio delante de sus padres. Al día
siguiente los funcionarios le dan otra pa-
liza a otro preso por llamar a la puerta
pidiendo una bombilla.
La situación se va haciendo insosteni-
ble. Los presos de la 3.2 Galería carecen
de toda clase de actividad: ni talleres, ni
escuela, ni deporte. Se pasan el día
deambulando por los corredores o por
el patio, mano sobre mano. Los funcio-
narios lo saben perfectamente; es una
estrategia calculada: les prometen todo
y no les dan nada. Los funcionarios eli-
gen el «Refor» como cárcel para provo-
car contra el Director General, porque
son jóvenes sin experiencia, fácilmente
manipulables.
22
El 14 de enero estaba prevista una re-
presentación de teatro en la 3.2 Galería
que ya habían visto todos los presos de
las demás Galerías. A las 12 del medio-
día, Rodolfo, el jefe de servicios, les di-
ce que no hay función de teatro. Todo
estalla, y la Galería en bloque se sube
a los tejados de la cárcel.
[Rodolfo es un viejo conocido de mu-
chos presos que aún conservarán en su
piel las huellas de su trato. Muchas ve-
ces expedientado por la propia Direc-
ción de Prisiones, ahora está en el
«Refor», ascendido a jefe de servicios,
para «reeducar» a los jóvenes presos. Ha
sido el número dos en las elecciones al
Comité de Empresa por el sindicato
UGT. Su última hazaña: jugar al «póker»
con los presos extranjeros, a dólar la
partida: siempre ganaba y nadie podía
protestar. Hay muchos como él en las
cárceles españolas.]
El motín sorprende a varios educado-
res de la Coordinadora de Barrios comu-
nicando en los locutorios, que son
. encerrados inmediatamente durante va-
rias horas. Cuando se les pone en liber-
tad dan la voz de alerta y se organiza una
concentración inmediatamente a las
puertas de la cárcel. Cuando la guardia
civil bloque la entrada a las seis de la
tarde, hay ya unas 40 personas a la puer-
ta: el resto se va concentrando por fue-
ra de la verja para pasar allí la noche
«en guardia» en torno a una hoguera.
Quejas contra los funcionarios
La Coordinadora venía manteniendo
una serie de entrevistas con el nuevo Di-
rector General de Prisiones para cono-
cer sus proyectos. Este siempre les había
recibido atentamente, y les había ex-
puesto un ambicioso proyecto de refor-
mas en las cárceles. El 3 de enero los
presos sacaban clandestinamente un co-
municado dirigido al Director General,
con sus quejas y reclamaciones, Al día
siguiente el Director General se presen-
tó en la cárcel a hablar con los presos
de la 3.2 Galería. Esto irritó sobremane-
ra a los funcionarios, que siguieron pro-
vocando a los presos hasta que éstos no
pudieron ya aguantar más. De hecho el
motín había sido tan impremeditado
que se habían dejado los presos las pren-
das de abrigo en el patio.
Una vez arriba pidieron la presencia
del Director General para exigirle cuen-
tas de las demandas que le habían he-
cho durante su visita. Estaban también
atemorizados por la presencia de los
Página 23 · ver la página
GEO en la cárcel; pedían también que
se marcharan y que no hubiera palizas
ni malos tratos cuando bajaran y, para
garantizarlo, la presencia de dos miem-
bros de la Coordinadora. Se presentaron
Maribel Llorente, educadora, y Francis-
co Febles, abogado, quienes comenzaron
a hablar con los presos para que baja-
ran. Poco después llegó el Director Ge-
neral, quien ordenó la marcha de los
GEO, dada la presencia de gran cantidad
de gente en la puerta de la cárcel, y por-
que estaba en juego su credibilidad. Los
presos dicen que no bajarán hasta la ma-
ñana siguiente.
E] Directór General abandona el re-
cinto, pero'los miembros de la Coordi-
nadora y el Colectivo de Madres Unidas
contra la Dróga permanecen haciendo
guardia a la. puérta, para evitar agresio-
nes o una intervención de los GEO que,
camufladamente, seguían por los alre-
dedores. De hecho, durante toda la no-
che hubo continuas provocaciones de
funcionarios y guardia civil, que trata-
ban de forzar una intervención de los
GEO que bajara violentamente a los pre-
SOS.
Al amanecer comenzaron a bajar los
primeros presos. Los funcionarios pidie-
ron una reunión previa con el Director
General para plantearle su protesta por-
la intervención de la Coordinadora co-
mo mediadores, así como la del propio
Director, que les marginaba a ellos, que
no podían seguir hasta el final el juego
que se habían planteado. A pesar de ese
modo de ello, se celebra una asamblea
con todos los presos en la que exponen
sus quejas y reivindicaciones. Los pre-
sos aceptan, por su parte, arreglar el pa-
tio y los destrozos que se habían
causado, y además, aceptan una sanción,
consistente en permanecer dos fines de
semana en celdas. El Director General
se compromete a llevar adelante su plan
de reformas, posibilitar las actividades
laborales y culturales de los presos, etc.
Como garantes de estos acuerdos esta-
ban el representante del Defensor del
Pueblo, y Maribel Llorente y Juan Ma-
nuel Olarieta por la Coordinadora de
Barrios.
Los acuerdos no se respetan
La política de la Coordinadora fue en
todo momento de dar un voto de con-
fianza al Director General, avalado por
su intervención en el motín, la postura
de firmeza frente a los funcionarios, la”
actitud abierta y dialogante y su empe-
ño en llevar adelante las reformas.
Pero sólo una semana después, los
acuerdos se vienen abajo: la sanción es
de catorce días de aislamiento. Se evita
el art. 10 (aislamiento indefinido en cel-
das) pero no se respetan los acuerdos.
De hecho se reprodujeron los motines en
otras cárceles como Burgos y Basauri.
Los funcionarios estaban poniendo en
práctica una política de «acoso y derri-
bo» contra el Director General.
¿Otra reforma
penitenciaria?
LPSOE, que llegó al gobierno con el engaño de! cambio, parece que-
E rer ahora, seis años después, «cambiar» las cárceles. Es difícil des-
pués de tantos y tan graves desengaños caer en la trampa. Pero ¡ray
áreas tan abandonadas que están pidiendo a gritos algo, aunque no sepa muy
bien qué exactamente.
Una de estas áreas es la cárcel. Incluso el Defensor del Pueblo se vio obli-
gado a hacer público un informe en el que se denunciaban algunas de las
lamentables deficiencias carcelarias. Eso significa que la situación en las
prisiones es insostenible,
Y en las cárceles es muy sencillo ser reformista: no hay nada, todo está
por hacer, El reformismo siempre ha encontrado un campo abonado en las
prisiones, aunque sólo sea para reforzarlas, como es el caso.
Pero en España no cabe reforma alguna. Nadie se puede creer que ahora
vayan a reformar algo que supuestamente ya se había reformado en 1979
con la ley de García Valdés. Por otro lado, el motín de la prisión de jóvenes
de Carabanchel pone de manifiesto que sin una depuración de funcionarios
(que no se ha dado en ninguna Administración pública durante la «transi-
ción») no hay posibilidad alguna de reforma. Es imprescindible una depu-
ración de los cuerpos represivos heredados del franquismo. Sin eso nada es
posible cambiar.
La reforma de Antonio Asunción, por otra parte, es en realidad un proyec-
to represivo de largo alcance. Se preveen de aquí a cinco años otros 14.000
presos más, y eso requiere una fuerte infraestructura, no ya solamente más
cárceles, sino toda otra serie de servicios de apoyo. Como ninguno de estos
servicios existe, tienen que crearlos, y en eso consiste la «reforma»: en re-
forzar una infraestructura penitenciaria para que pueda albergar a 40.000
presos en 1993. La asistencia sanitaria es uno de los puntos fundamentales
de esa «reforma»: se pretende que sean médicos del INSALUD quienes to-
men a su cargo el Hospital Penitenciario, con lo cual mejoraría la asisten-
cia, y sería más barata. Esos mismos médicos, externos a la cárcel, prestarían
el servicio en cada prisión. Así se evitarían las críticas y continuas denun-
cias por la falta de asistencia médica a los presos.
El otro punto crucial de la «reforma» son los presos jóvenes, que hasta
los 18 años no dependerían de la Dirección General de Prisiones, sino del
Ministerio de Asuntos Sociales (Dirección General del Menor), y de los 18
a lo 21 estarían en centros con un régimen distinto a los demás presos. La
clave de este proyecto es reducir el índice de reincidencia, de manera que
las previsiones en cuanto a número de presos no se disparen.
Todos los demás puntos de esa «reforma» se reconducen a lo mismo: crear
las cárceles suficientes para «albergar» a 40.000 presos y dotarlas de las in-
fraestructuras suficientes como para mantenerlas, de manera que se eviten
las continuas denuncias y críticas, como sucede ahora repetidamente.
Juan Manuel Olarieta
(Abogado de la Coordinadora de Barrios de Madrid)
Como el Director del «Refor» Francis-
co Guerra se opuso a la sanción de la
Junta de Régimen, la última palabra la
tenía el Director General, y éste optó por
confirmarla. Las provocaciones hacia
los presos en el interior de la Galería no
habían remitido ni un solo instante. El
fino hilo se había tensado al máximo.
Ante esta situación, la Coordinadora
de Barrios organiza una asamblea den-
tro de la cárcel con los presos de la 3.2
Galería. Asisten por la Coordinadora,
Enrique de Castro, Enrique Martínez
Reguera, Juan Manuel Olarieta y Mari-
bel Llorente. Ahora lo que se trata, a la
vista de la situación creada, es de man-
tener la situación lo más tranquila po-
sible, evitar caer en la provocación que
justifique una represión brutal: no so-
lamente hay que admitir las sanciones
y el incumplimiento de los acuerdos, si-
no además, convencer a los presos de
que es el único camino. Se consigue que
esos 14 días de celdas de castigo se cum-
plan yendo a talleres y a la escuela, sin
interrumpir las comunicaciones y con
la posibilidad por parte de educadores
y madres, de hacer asambleas en el in-
terior del centro. Se consiguen unas san-
ciones muy atenuadas, pero hay que
cumplirlas. Los presos las aceptan, y. las
dos semanas transcurren sin novedad,
23
Página 24 · ver la página
sobre todo a causa de la continua pre-
sencia de miembros de la Coordinado-
ra dentro de la prisión.
Pero los problemas continuarcn una
vez transcurridas las sanciones, ya que
llovieron los partes. Para evitar tensio-
nes, el Director de la prisión, Francisco
Guerra, dimitido pocos días después el
motín, se llevó en el momento de dimi-
tir un saco entero lleno de partes a los
que no dio trámite para evitar una pro-
vocación en masa por parte de los fun-
cionarios. Estos mismos funcionarios
pusieron una querella contra él por esa
causa.
Se Hábían evitado las sanciones más
duras y el art. 10, pero sólo de momen-
to. Llegaron después y, con ellas, los
traslados. Uno de estos traslados da lu-
gar al segundo motín el día 20 de febre-
ro. ,
Ahora ya no es la 3.* Galería, diezma-
da ya por los traslados, es toda la cár-
cel, son 167 presos de todas las Galerías
los que se van subiendo al tejado poco
a poco ante la pasividad de los funcio-
narios, que hacen la vista gorda.
De nuevo la Coordinadora de Barrios
y las Madres Unidas contra la Droga se
concentran ante la prisión, pero ya na-
die puede entrar dentro. Los funciona-
rios se niegan a que entre nadie, ni
siquiera el Director General, que no apa-
rece en toda la noche; tampoco el dele-
gado del Defensor del Pueblo. Sólo
consigue entrar una delegación de cin-
co representantes del Colegio de Aboga-
dos, que son autorizados como tales, si
bien en realidad, tres de ellos son abo-
gados de la Coordinadora.
La Guardia Civil dispara a matar
La situación es mucho peor. La guar-
dia civil ha disparado a matar durante
la subida al tejado, que aparece lleno de
impactos de bala. El nuevo director de
la cárcel, Francisco Alonso, es un ex-
progre que se ha plegado completamen-
te a los deseos de los funcionarios. No
habla más que de orden, lo primero, y
luego ya veremos. Cuando los presos
manifiestan que quieren bajar esa mis-
ma noche, primero no aparece ninguna
escalera, luego los funcionarios no la
quieren colocar porque dicen que les ti-
ran piedras; se ofrecen los abogados pa-
ra colocarla, pero el director no les deja
alegando que no garantiza su integridad
física; cuando llegan los bomberos a co-
locar una escalera mecánica, quiere lle-
nar aquello de policía; se le advierte de
que si lo hace los presos no bajarán. Na-
die allí tenía otro interés que no fuera
una intervención de la policía, que hu-
biera sido dramática porque los presos
amenazaban con saltar al vacío.
Mientras el Director no podía hablar
con los presos porque no tenía ni siquie-
ra megáfono, la Coordinadora lo hace
continuamente desde fuera del recinto
24
penitenciario, consiguiendo que bajen.
Por el diálogo con los presos, se compro-
meten a luchar desde fuera y apoyar sus
reivindicaciones. Se plantea hacer allí
mismo una concentración permanente
y seis personas, que luego subirán a do-
ce, se ponen en huelga de hambre, entre
ellos Enrique de Castro. Se instala un
campamento, se enciende una hoguera
para combatir el frío por la noche, y se
colocan pancartas por toda la verja:
«Derogación del art. 10», «Aquí se vio-
lan los derechos humanos», «Depura-
ción de los carceleros», son algunos de
los lemas.
Una pancarta contra los sindicatos ha-
ce que CCOO solicite una entrevista con
la Coordinadora. En esta entrevista los
miembros del colectivo denuncian ante
la ejecutiva la actitud de una de sus sec-
ciones sindicales, la integrada por los
funcionarios de prisiones, que se había
caracterizado por una política reaccio-
naria a ultranza y por actividades sinies-
tras, como la del propio sub-director del
reformatorio, que incluso había sido
destituido por el Director General a con-
secuencia del motín.
puestos a los funcionarios trasladados
por la presión que la Coordinadora ha-
bía logrado en la calle, es decir, Rodo]:
fo (de UGT), Alfredo (de CCOO) y «el
Borracho». Pero consiguen hipotecar y
condicionar la cacareada reforma del
Director General: esta reforma se lleva-
rá a cabo con el funcionariado existen-
te, lo cual va a resultar bastante difícil,
sobre todo si se tiene en cuenta que tam-
bién obligan a tragar con más sanciones
por el nuevo motín y con más traslados,
hasta el punto de que la cárcel se ha que-
dado a la mitad de su capacidad. Los
funcionarios en rueda de prensa poste-
rior al acuerdo, cantan victoria, están
eufóricos; hasta se permiten alabar la
reforma que viene, quizá porque ya no
será tal reforma, será «su» reforma.
Por otro lado, la entrevista de la Coor-
dinadora con CCOO y el Defensor del
Pueblo, trata de hacer que la Coordina-
dora levante el campamento en «gesto
de buena voluntad» y concordia, ya
cambio Gil-Robles se compromete a pe-
dir al Director General que suspenda las
sanciones impuestas a los presos. La
Coordinadora se reúne en asamblea y no
Madres Unidas contra la droga y la Coordinadora de Barrios organizaron en febre-
ro del año pasado un ciclo de conferencias sobre la incidencia de las drogas en el
ámbito penitenciario.
En esta reunión se llegan a una serie
de acuerdos, entre ellos que CCOO no se
opondría a ninguna reforma en las cár-
celes que significara una mejora en las
condiciones de vida de los presos, y a
que sus acciones, en el futuro, no se ha-
rían a costa de los presos. Además se
comprometen a organizar una reunión
conjunta con el Defensor del Pueblo pa-
ra buscar una salida al conflicto.
Por otra parte, el Director General ha-
bía llegado a un acuerdo con los sindi-
catos de funcionarios de prisiones, el día
25 de febrero. Estos consiguieron todo
lo que pedían, salvo reintegrar en sus
acepta la propuesta ni las buenas pala-
bras y las intenciones: hacen falta he-
chos. Por primera vez, Coordinadora se
ve en la necesidad de votar, por la inten-
sa discusión que se entabla. Sigue la
protesta y sigue la huelga de hambre. El
domingo 26 de febrero se celebró una
concentración masiva, con presencia
gente llegada desde Pamplona, Bilbao,
Mallorca, Las Palmas, y de muchos rin-
cones en apoyo de la acción. El día 10.
de marzo está prevista una manifesta-
ción convocada por el Comité Anti-
Cárceles. q
Javier Peña
Página 25 · ver la página
En Vigo, la
privatización del servicio de recogida de basuras
deja en la calle a setenta y cuatro trabajadores
El alcalde Soto despide
a trabajadores eventuales
* al iniciar éstos una huelga
Los setenta y cuatro trabajadores despedidos, que prestaban servicio
como eventuales en la recogida de basura del Consello de Vigo, han inter-
puesto una.demanda contra el ayuntamiento por despido improcedente.
El alcalde, Mánuel Soto, les rescindió el contrato al convocar éstos una
huelga indefinida. Los trabajadores reivindicaban su continuidad en el
puesto de trabajo y el pago de atrasos de pluses de nocturnidad, festivi-
dad y toxicidad. El contrato laboral de estos trabajadores finalizaba el 22
de febrero, al adjudicar el ayuntamiento este servicio a una empresa pri-
vada, según acuerdo tomado en un pleno municipal.
N el trasfondo de esta resolución
E de contrato se encuentra el con-
tencioso que el alcalde Soto
mantiene con este colectivo de trabaja-
dores, que en su mayoría prestan servi-
cio en el ayuntamiento desde 1987, a raíz
de los acuerdos entre el Instituto Nacio-
nal de Empleo y el ayuntamiento. La re-
suelta actitud de estos trabajadores ante
lo que muchos llaman «cacicadas» de
Soto, nunca ha sido bien vista por el al-
calde. En septiembre de 1987, aprove-
chando la finalización de los contratos,
Soto intentó poner en la calle a noventa
de estos trabajadores alegando que en
ningún momento había existido relación
laboral entre el ayuntamiento y ellos.
En más de una ocasión distintos tra-
bajadores de la corporación municipal
han acusado a este alcalde de practicar
una política «propia del nazi-fascismo»,
y de impedir el acceso a puestos de tra-
bajo a aspirantes que no tuvieran el car-
né del PSOE.
Con fecha 28 de enero, los setenta y
cuatro trabajadores eventuales del ser-
vicio de recogida de basura recibieron
del ayuntamiento la notificación de la
rescisión del contrato de trabajo el 22 de
febrero, en que el servicio sería adjudi-
cado a una empresa privada, según cláu-
sula del propio contrato.
Los trabajadores afectados presenta-
ron el 29 de enero ante la Consellería de
Trabajo un expediente de huelga indefi-
nida a partir del 10 de febrero. «La»con-
vocatoria de huelga tenía por objeto
reivindicar la continuidad en el puesto
de trabajo, el abono de atrasos por plu-
ses de nocturnidad y trabajo de días fes-
tivos, y mejores condiciones de higiene
y seguridad en el trabajo, así como el pa-
go del plus de toxicidad», afirma uno de
los trabajadores.
Días después, el 3 de febrero, estos tra-
bajadores eventuales presentaron una
demanda ante la inspección de Trabajo
denunciando la falta de condiciones de
seguridad e higiene en su trabajo, res-
ponsabilizando de ello al ayuntamiento,
«que no proporciona a los trabajadores
las prendas de protección adecuadas de
desempeñar adecuadamente su labor».
En la demanda los trabajadores expo-
nían que en los dos años que llevaban
prestando servicio en la recogida de ba-
suras no habían sido vacunados como
estipula la ley en este tipo de trabajos.
Según ésta, los trabajadores que reali-
zan estas funciones deberán ser vacuna-
dos, con cargo a la empresa, contra el
tétano, gripe y otras enfermedades con-
tagiosas.
Igualmente, éstos denunciaban que
tampoco habían sido objeto de segui-
miento médico durante ese tiempo, con-
forme a lo que marca la ley, al estar
expuestos a alto riesgo de contagio de-
bido a la manipulación y contacto con
desperdicios de material clínico, monó-
xido de carbono y considerable nivel de
ruidos.
El acto de conciliación previo a la
huelga entre los trabajadores y los re-
presentantes del ayuntamiento no tuvo
ningún resultado. «La continuidad en el
puesto de trabajo, no fue atendida por
los representantes del ayuntamiento»,
-afirma Miguel Hernández, portavoz de
los trabajadores.
Soto boicotea la huelga
El mismo día del comienzo de la huel-
ga, el alcalde Soto publicó un bando
anunciando que desde ese mismo día la
empresa Construcciones y Contratas,
S.A. se hacía cargo de la recogida de ba-
suras en la ciudad. Con esta medida, el
alcalde intentaba restar incidencia a la
postura de los trabajadores, y adelanta-
ba la entrada en vigor del acuerdo mu-
nicipal, que privatizaba el servicio de
recogida de basuras. Previamente, con
fecha 9 de febrero, había rescindido el
contrato a los trabajadores, sin previo
aviso.
Los incidentes más graves se produje-
ron cuando un piquete de trabajadores
despedidos trataba de impedir que se
iniciara el servicio de recogida de basu-
ras, la noche del día 10.
Un capataz llamado Lojo, enviado por
el propio alcalde, amparado por la pre-
sencia de una patrulla de la policía mu-
nicipal, amenazó a los periodistas que
en ese momento cubrían la información.
Los trabajadores despedidos, saliendo
al paso de las alusiones expresadas por
Soto en el bando, dirigieron a éste una
carta en la que ratificaron también su
intención de seguir «luchando por su de-
recho a un puesto de trabajo digno».
Soto afirmaba en el bando que la huel-
ga de los trabajadores eventuales era
«sin razón», y que planteaban reivindi-
caciones imposibles de asumir, como la
de mantener en el puesto de trabajo a
unas personas que habían sido contra-
tadas expresamente hasta que la empre-
sa adjudicataria empezara a prestar
servicio. Además, el alcalde sostenía que
de darse ésta, se produciría una notoria
y arbitraria discriminación del resto de
trabajaores parados de la ciudad.
Según Miguel Hernández, «las alega-
ciones de Soto no tienen sentido, ya que
el mismo día en que dio comienzo la
huelga quince trabajadores fueron con-
tratados para entrar a trabajar en las
mismas condiciones que los trabajado-
res despedidos».
Los trabajadores han presentado una
demanda contra el ayuntamiento por
despido improcedente. La abogada Tere-
sa Conde, representante de los trabaja-
dores despedidos, afirma que «en este
caso se debe producir una subrrogación
de puestos de trabajo. La empresa adju-
dicataria se tiene que hacer cargo de los
trabajadores que anteriormente cubrían
el servicio», a OPE
25
Página 28 · ver la página
0
J
CCOO, UGT y el PSOE no pudieron culminar su maniobra
La concertación no es solución
El Gobierno y los sindicatos UGT y CCOO se han mostrado incapaces
dé culminar un conflicto que había sido ideado para desembocar en una
concertación social. La respuesta de los trabajadores en el paro general
del pasado diciembre ha sido, sin duda, un factor determinante.
¿€
"
HORA, en un clima de acusacio-
nes mutuas, el uno trata de justi-
ficar su política antisocial, y los
otros, su sihdicalismo burgués. Pero am-
bos se muestran preocupados por el ca-
riz que pueda tomar la nueva situación.
El secretario de organización del
PSOE, Txiki Benegas, culpa a los sindi-
catos de la falta de acuerdo, y reconoce
que esto les puede hacer perder la ma-
yoría absoluta en las próximas eleccio-
nes. Los sindicatos UGT y CCOO
achacan la falta de acuerdo a la «irra-
cionalidad, despotismo y obcecación po-
lítica» mantenida por el Gobierno a lo
largo de la negociación, y han anuncia-
do que mantendrán una presión a me-
dio gas, «presión sostenida», que
culminará en un Primero de Mayo
unitario.
De haberse llegado a un acuerdo, tam-
poco hubiera tenido demasiada impor-
tancia, ya que en ningún momento se
han tenido en cuenta los verdaderos in-
tereses de los trabajadores que el 14-D
salieron a la calle.
A poco que se analice el trasfondo de
las negociaciones entre CCOO, UGT y el
Gobierno, se descubre que detrás de tan-
to toma y daca, cifras de cientos de mi-
les de millones puestas «encima de la
mesa», declaraciones de principios, etc.,
con que bombardean a través de los me-
dios de comunicación se intenta vaciar
de contenido el verdadero significado
que los huelguistas dieron al 14-D, y lle-
var a la senda constitucional, como tan-
tas otras veces, el movimiento obrero.
Los sindicatos reclamaron en un prin-
cipio —que luego incluso se fueron «ol-
vidando» de algunas exigencias— cuatro
puntos básicos: equiparación de las pen-
siones más bajas al salario mínimo,
aumento al 48 por 100 de los parados de
la cobertura por desempleo, recupera-
ción de los dos puntos perdidos el pa-
sado año por pensionistas y
funcionarios —tras el aumento del
IPC—, y la negociación colectiva de las
reivindicaciones de los funcionarios.
Nada nuevo teniendo en cuenta que to-
dos estos puntos habían sido ya firma-
dos o comprometidos por el gobierno, la
CEOE y UGT firmaron el 48 por 100 de
cobertura al paro, que todavía está sin
cumplir.
28
El 14 de diciembre nadie
pidió limosna
El Gobierno siempre ha respetado los
acuerdos con los sindicatos, ha dicho
González. Siempre, claro está, que aqué-
llos han sido favorables a los intereses
de la burguesía; y si no, ahí está el AES,
de consecuencias tan infames para las
condiciones laborales de los trabajado-
res como el despido libre, las reconver-
siones, la precariedad en el empleo.
Precisamente contra todos estos pro-
blemas, creados, entre otros factores,
por la actividad de CCOO y UGT, fue
contra los que se movilizaron los traba-
jadores y otros sectores populares apro-
vechando la convocatoria del 14-D. Ese
día, los obreros exigieron acabar con el
paro, con los accidentes laborales —en
aumento desde hace años—, con los 14
tipos de contratos temporales y la inse-
guridad permanente en el empleo; los
pequeños comerciantes protestaron con-
tra las facilidades que da el gobierno a
los grandes comercios; los estudiantes
apoyaron a los obreros y también recla-
maron solución para sus problemas; los
campesinos se levantaron contra su rui-
na cada vez mayor, provocada por el ca-
pitalismo salvaje de los grandes
acaparadores de las tierras y el co-
mercio.
Las movilizaciones de mediados de di-
ciembre asustaron tanto a los sindica-
tos como al Gobierno, pues no
esperaban que los diversos sectores so-
ciales mostrasen de una forma tan ma-
siva y contundente su descontento; ésta
es la razón de que, por ejemplo, CCOO
y UGT hayan renunciado a convocar
nuevas movilizaciones, cuando eso sería
lo más lógico en una situación de nega-
tiva por el gobierno a aceptar sus men-
guadas peticiones. Pero es que los
sindicatos temen, y sus motivos tendrán,
que «las masas se desmanden otra vez»,
Por eso, frente al rechazo global de la
política del gobierno, con exigencias tan
radicales por parte de los trabajadores
que ponen en cuestión el mismo siste-
ma, CCOO y UGT se apresuraron a lan-
zar la cortina de humo —muy bien
aprovechada a nivel de propaganda, eso
sí hay que reconocerlo— de los cuatro
puntos, con el fin de que todo el mundo
pierda de vista sus verdaderos intereses
reclamados en el paro general. Incluso
se puede afirmar que la aceptación de
los puntos sindicales por parte del Go-
bierno no representaría ninguna venta-
ja para los trabajadores, ya que con la
zanahoria del acuerdo pasarían de ma-
Nicolás Redondo y Antonio Gutiérrez, secretarios generales de UGT y CCOO, res-
pectivamente.
Página 29 · ver la página
——moyimiento obrero
=
Aspecto de una concentración en Madrid el día de la huelga general.
tute la idea de «lo buena y eficaz que es
la concertación social». La paz social a
cambio de una limosna.
Mayor miseria y explotación
para parchear la crisis
Si algo hay en la base de la llamada
confrontación Gobierno-sindicatos es
que tanto unos como otros se mueven en
márgenes muy estrechos de actuación.
Para el PSOE, fiel representante del sis-
tema, el problema principal es la crisis
económica, que sigue su desarrollo a pe-
sar de toda la propaganda optimista
acerca del «crecimiento». Precisamente,
en fechas recientes ha tenido que adop-
tar medidas drásticas para «enfriar un
recalentamiento de la crisis», mediante
un encarecimieto del crédito bancario.
El asunto que ahora les preocupa a los
economistas del capitalismo español es
el crecimiento «desmesurado» del con-
sumo, lo que llevaría a un aumento de
la inflación y el peligro de una recesión
anunciada, de todas formas, para den-
tro de un año o dos desde diversos la-
dos. Por eso el Gobierno va a tratar de
reducir aún más todo tipo de prestacio-
nes sociales, aunque quiera aparentar lo
contrario con «giros sociales» y Progra-
mas 2.000.
En este sentido, la aceptación de los
cuatro puntos sindicales no sería una
medida demasiado perturbadora para la
política económica del gobierno, ya que
la incidencia de esa limosna en el con-
sumo sería realmente ridícula. Lo que
sí representa un problema mayor para
el sistema es la aceptación de las reivin-
dicaciones, realmente planteadas por la
mayor parte de los trabajadores. Por es-
to todos los partidos y sindicatos «demo-
cráticos» tratan de desviar la atención
hacia esa verdadera riña de comadres en
torno a la «concertación social».
Extender la solidaridad
Para todo aquel que no sea un desme-
moriado y sepa sacar conclusiones de lo
que ocurre en este país, está claro a
quién representan de verdad los sindi-
catos. Mientras que el PSOE defiende
sin medias tintas los intereses de la bur-
guesía, CCOO y UGT tienen más dificul-
tades, ya que han de representar la
comedia de defender los intereses de los
obreros, siendo en realidad un instru-
mento del sistema burgués que los uti-
liza para mantener la «paz social» a
costa hasta de los derechos más irrenun-
ciables de los trabajadores. Un oficio
realmente difícil, el de sindicalista-
burgués,
Y más difícil lo van a tener, ya que los
trabajadores sí que tienen memoria y,
además, su propia vida los recuerda a
diario que los problemas planteados en
las calles el 14 de diciembre siguen sin
resolverse
También está claro que los sindicatos
no pueden ni quieren —ni lo harán nun-
ca— ayudar, con la fuerza organizativa
y la presión, a conquistar soluciones. De
hecho, en estos meses están firmando
acuerdos como el despido de 6.000 obre-
ros de FASA-Renault, aun con la oposi-
ción de todos los trabajadores afectados;
y en los convenios está ocurriendo otro
tanto de lo mismo.
El Gobierno ya no puede ni podrá im-
poner la «paz social» con concertacio-
nes; en todo caso, impondrá sus medidas
con ayuda de la represión pura y simple.
Por su parte, a los trabajadores no les
queda más salida que resistir, pero no
sólo como hasta ahora, sino dotándose
de una mayor organización y de objeti-
vos políticos precisos.
No será fácil, ni se dará de la noche
a la mañana, pero es el único camino si
no se quiere acabar en unas condiciones
de trabajo «a la japonesa» y con el aña-
dido del mayor paro de Europa.
De momento, este camino ya está ini-
ciado en muchas luchas, tanto obreras
como de otros trabajadores donde los
sindicatos tradicionales no se atreven a
aparecer, debido a la experiencia de
aquéllos, que durante años han apren-
dido la lección y ya no confían en esos
amortiguadores del conflicto social. Tal
es el caso, por ejemplo, de las huelgas
en los astilleros gijoneses contra la re-
conversión, o las que también se están
dando en los astilleros de Santander.
La tendencia, aún incipiente, de todas
estas luchas y sectores sociales a unir-
se, a desarrollar una resistencia cada vez
más amplia y solidaria, es lo que desper-
tó los temores de los dirigentes del
PSOE ante el paro de diciembre. «Si la
huelga es un éxito, no ganará nadie, si-
no que perderemos todos», dijeron mu-
chos de ellos. Y tenían toda la razón: lo
que hay de éxito en el 14-D es que el sis-
tema «democrático» basado en la con-
certación social ha salido perdiendo.
Quienes han ganado han sido los traba-
jadores; se trata, pues, de explotar al má-
ximo ese éxito y lograr que el sistema '
no consiga enterrarlo en el olvido.
Fausto Ruiz
29
Página 30 · ver la página
Sólo sobreviven los más fuertes, el gran capital
Inversiones extranjeras:
la ley de la selva
Po
Durante los últimos años, es creciente la afluencia de capitales forá-
neos que acuden a nuestro país atraídos por las facilidades y alta rentabi-
lidad ofrecida por la política económica del PSOE. Esta especulación del
capital extranjero provoca malestar en algunos medios ligados a la me-
diana' y pequeña empresa cada vez más arruinados, que protestan por la
_ «colonización económica y política» de España. Mientras, los banqueros
y grandes industriales de nuestro país sacan enormes beneficios a esta
situación, basada en el paro y la sobreexplotación de los trabajadores.
lux invertirá 220.000 millones
más para instalar su nueva fábri-
ca de plásticos y siliconas en Cartage-
na. Los japoneses doblarán en los pró-
ximos años sus inversiones en España,
que son actualmente de 77.000 millones
de pesetas. El grupo financiero Cofir, del
empresario italiano Carlo De Benedet-
ti, compra el 40 por 100-de la mayor em-
presa sanitaria de seguros españoles,
SANITAS. Y así se podría seguir citan-
do, ya que no pasa un día sin que una
empresa o banco extranjero compre par-
te de otro español, se instale un nuevo
grupo en España, etcétera.
Solamente en los ocho primeros me-
ses de 1988, la inversión extranjera en
empresas españolas superó ampliamen-
te el medio billón de pesetas, lo que re-
presenta un crecimiento del 31,5 por 100
respecto al mismo periodo del año an-
terior. De estas inversiones, más de un
tercio fue a parar a los sectores finan-
cieros y a las inmobiliarias.
L A multinacional yanqui Electro-
Jaffar, vicepresidente del grupo kuattr KIO
30
Las inversiones procedentes del ex-
tranjero se cifran en 1987 en 750.000 mi-
llones de pesetas, el doble que el año
anterior y el triple de 1985; el 95 por 100
procedieron de países de la OCDE, inclu-
yendo en este porcentaje el 65 por 100
que invirtieron los países de la Comu-
nidad Europea.
Madrid y Cataluña absorbieron el 45
por 100 del total, con miles de millones
invertidos en el mercado inmobiliario.
En los últimos dos años, sumas muy im-
portantes de dinero se dirigieron hacia
los seguros y a la industria; sector este
último donde las grandes multinaciona-
les y agrupaciones financieras operan a
través de la Bolsa.
¿Está España en venta?
A la burguesía española le interesa re-
convertir la industria, y adquirir tecno-
logia punta —como en el caso del
proyectado tren de alta velocidad— pa-
ra colocarse en una posición competiti-
va en los mercados capitalistas y abrirse
paso en los del Tercer Mundo. Por ese
motivo, las facilidades legales que da a
las inversiones extranjeras son las ma-
yores de todos los países, y convierten
a España en un «paraiso de las inversio-
nes» donde la ley de la selva es las más
respetada. La alta rentabilidad que ofre-
ce la política económica del PSOE a los
inversores llevó al periódico británico
«Financial Times» a decir que «España
se ha convertido en el país en que es po-
sible hacer más dinero en menos
tiempo».
Además, al capital foráneo le intere-
sa tomar posiciones en el mercado es-
pañol por distintos motivos. En el caso
de las multinacionales europeas y de los
países de la OCDE, su interés principal
está en tomar posiciones de cara a la fu-
tura liberalización del mercado europeo
de capitales, etc. Otros países o multina-
cionales que están fuera de las grandes
organizaciones del mercado capitalista
como son la CEE o la OCDE —caso de
KIO, por ejemplo— se introducen en Es-
paña con el fin de que les sirva como
«cabeza de puente» en el momento de
las futuras liberalizaciones antes seña-
ladas.
Pese a ello, todos los estudios de las
organizaciones internacionales demues-
tran bien a las claras que España es por
el momento uno de los países capitalis-
tas menos penetrados por el capital fo-
ráneo. De hecho, durante 1987, la
inversión extranjera tan sólo supuso un
10 por 100 del total de las realizadas por
las empresas en nuestro país. De lo cual
se desprende lo ficticio de la polémica
levantada por ciertos sectores que ha-
blan de colonización y pérdida de poder
político del capital español. Pierden de
vista que precisamente las inversiones
extranjeras vienen a fortalecer el domi-
nio del gran capital y que la exportación
de los capitales llamados «sobrantes» es
una de las características principales
del capitalismo de nuestros días. Las
empresas se compran, se venden, se fun-
den, se asocian, se disocian y de este pro-
ceso de internacionalización de la
economía no se libra ningún país. Así,
por ejemplo, las máquinas de afeitar ale-
manas Braun son de los yanquis, las la-
vadoras italianas Zanussi son de los
suecos de Electrolux, los electrodomés-
ticos alemanes AEG son de capital ho-
Página 31 · ver la página
A AA
landés, etc. Y dentro de estas grandes
firmas hay participaciones de éstos y de
aquéllos en distintas proporciones.
En el caso concreto de España, aun-
que en menor medida, ocurre otro tan-
to. La empresa Pascual Hermanos
vende un 15 por 100 de su capital a Pa-
rretti y consigue dos objetivos: fortale-
cerse de cara al mercado interior y
disponer de la red de ventas de Parretti
en Europa; a su vez, el «tiburón» italia-
no también sale beneficiado. El grupo
bancario March compra el 5 por 100 de
la firma francesa Carrefour, lo que le
convierte en consejero de la multinacio-
nal —una de las más importantes de
Europa en alimentación y bricolage— y
todos salen ganando: Carrefour amplía
de forma segura su mercado a España
y el grupo March mete su zarpa en Euro-
pa. Similares a estos dos casos son to-
dos los que están ocurriendo ahora
mismo en cuanto a compras y ventas de
participación en empresas.
Por otro lado, cuando la introducción
de algún inversor extranjero amenaza
realmente convertirse en un «peligro»
para los grandes detentadores del poder
político y económico en España, éstos
ya ponen suficiente cuidado en salva-
guardar sus intereses. Un ejemplo es lo
ocurrido con las inversiones de la mul-
tinacional KIO en Cartera Central
—donde posee el 48 por 100—; hace
unos meses, el Banco de España «sugi-
rió» a KIO que redujera su participación
en esta firma, a través de la cual contro-
laba parte del capital de otros bancos;
la sugerencia iba acompañada de un pla-
zo de unos meses para la retirada de
KIO.
ARES
España comprardá a la empresa francesa Alsthom veinticuatro unidades del Tren de Alta Velocidad (1AV).
No se puede perder de vista el aspec-
to político que en muchos casos conlle-
van las inversiones económicas. El
Estado se preocupa por obtener contra-
partidas en el terreno de la lucha «anti-
terrorista», por ejemplo, en sus tratos
económicos con Francia.
Las inversiones políticas
En este sentido destaca el contrato pa-
ra la construcción en España de 24 uni-
dades del Tren de Alta Velocidad (TAV).
Es significativo que tras las declaracio-
nes de responsables del gobierno recha-
zando la oferta japonesa —mucho más
barata que la de Francia— y aceptando
la francesa para el famoso «contrato del
siglo», Pierre Joxe —ministro del inte-
rior galo— afirmó ante los medios de co-
municación que «siendo España un país
democrático, ya no hay mtivo alguno pa-
ra conceder a ningún español la carta de
refugiado político». Por su lado, Corcue-
ra llegó a afirmar que firmaban por el
TAV si le «mandaban el tren cargado con
militantes de ETA».
Por otra parte, las contrapartidas me-
ramente económicas son muy importan-
tes en este caso. En primer lugar,
Francia comprará a España aviones CN
235 de la empresa CASA, destinados al
ejército francés; además, Alsthom —que
posiblemente se encargará del
proyecto— ofrece «reflotar» a las empre-
sas del INI Ateínsa y Maquinista Terres-
tre y Marítima (MTM) y la transferencia
de tecnologías. En el caso de ser Als-
thom finalmente la empresa que se hi-
ciera cargo del proyecto, la empresa
española de capital privado Macosa par-
ticiparía con un 30 ó 40 por 100 del ca-
pital invertido.
Pese a todos los cantos de sirena en
torno a la «inminente salida de la crisis»
—gracias, entre otras cosas, a las inver-
siones extranjeras—, lo cierto es que Es-
paña ha llegado con retraso al reparto
de un mercado que además ya está en
plena bancarrota. En los primeros nue-
ve meses del año pasado, el déficit co-
mercial de España con la CEE se
elevaba ya a 627.149 millones de pese-
tas; y este es un «valor» que sigue cre-
ciendo.
La especial incidencia de la crisis en
este país «obliga» a las autoridades eco-
nómicas a seguir haciendo concesiones
a los países más desarrollados —en el
terreno de las inversiones, tratos comer-
ciales...—, lo cual, si bien es cierto que
beneficia a los grandes empresarios y
banqueros, empeora enormemente las
condiciones de los pequeños y medianos
empresarios y sobre todo las de los tra-
bajadores (ver «La economía sumergida:
un negocio de billones», Area Crítica,
número 24).
También directamente las inversiones
extranjeras sirven para echar a la calle
a los trabajadores de las grandes empre-
sas. La Standard-ITT ha cerrado en los
últimos años dos fábricas, arrojando al
paro a 3.500 obreros; Río Tinto, empre-
participada por el capital árabe, ce-
rró seis centros de trabajo, con un saldo
de 2.200 despidos; la Alsthom francesa
exige, para su participación en sacar a
flote Ateínsa y MTM, que estas empre-
sa del INI reduzcan sus plantillas en 500
personas.
Daniel Miiller
31
Página 32 · ver la página
Cuando la religión se niega
a ser el opio del pueblo
Nunca una novela había producido tanto revuelo y tanta
conmoción política internacional como el libro del exmu-
sulmán hindú Salman Rushdie, «Versos Satánicos». En una
primera y muy ligera impresión podría parecer que esta-
mos, de nuevo, ante la clásica lucha entre el liberalismo oc-
cidental (cristiano) y el fanatismo oriental (islámico). Nada
más lejos de la realidad. La lucha desatada en torno a la no-
vela de Rushdie ha sido el comienzo de una nueva y pro-
metedora lucha de algunos países del Tercer Mundo contra
el imperialismo cultural capitalista. Se trata de la prime-
ra guerra de resistencia cultural del mundo moderno. Ver-
lo de otro modo es equivocarse o
tratar de engañar a los
demás, que es lo que está tratando de hacer la prensa occi-
dental con sus llamadas en favor de «su» libertad de ex-
presión.
I A revolución iniciada en 1979 en
Irán tiene dos componentes esen-
ciales: la independencia total
frente a cualquier superpotencia y la
propia revolución interna. Por primera
vez en la historia moderna, un país del
Tercer Mundo intenta hacer su propia
revolución, partiendo de sus tradiciones.
Es importante hacer notar que en los
países de tradición islámica habían ve-
nido fracasando aquellas revoluciones
que se inspiraban en modelos occiden-
tales, ya fuera el caso de Nasser en Egip-
to (el socialismo a través del golpe de
estado militar), como la de Ben Bella-
Bumedian en Argelia (socialismo a tra-
vés de una revolución popular), por no
señalar los casos de las dictaduras mi-
litares, tituladas como «progresistas»,
de Irak y Siria. La característica princi-
pal de todos estos intentos revoluciona-
rios es que copiaban modelos
occidentales y despreciaban creencias
populares muy arraigadas, como es el
caso del Islam en el Cercano Oriente o
de las tradiciones indígenas en Latinoa-
mérica. >
No ver este problema ha producido
fracasos revolucionarios comunistas tan
estrepitosos como el de Afganistán, en
el mundo musulmán; Etiopía, en Africa;
o el caso del «Che» Guevara en Bolivia.
Seguramente también el desprecio total
y ciego a las creencias cristianas en Es-
paña provocó, en parte, que muchos es-
pañoles se negaran a aceptar la
revolución socialista y se alinearan con
el fascismo. Muchos revolucionarios, lle-
vados de su lógido odio a los religiosos
32
capitalistas, han aplicado de una mane-
ra mecánica la frase de Marx: «la reli-
gión es el opio del pueblo», sin pararse
a pensar qué es lo que ocurre cuando
hombres y mujeres honradas y trabaja-
doras siguen creyendo en dios a pesar
de todos sus argumentos en contra.
Han tenido que aparecer casos como
los de Nicaragua o Irán para que nos de-
mos cuenta que —en la evolución de la
historia— siguen prevaleciendo el pen-
samiento y los sentimientos populares,
por encima de los argumentos economi-
cistas y ramplones que muchos revolu-
cionarios intentan imponer como si
fueran artículos de fe materialista.
Ideologías como la Teología de la Li-
beración Cristiana o el Islam Revolucio-
nario del Imán Jomeini tienen mucho
que enseñar a los revolucionarios comu-
nistas abocados a un callejón sin salida
entre el fracaso de los modelos soviéti-
co y chino y la resistencia de las masas
populares de abandonar sus creencias
y tradiciones. Es curioso, en este senti-
do, el renacimiento religioso, cristiano
e islámico, que existe en la Unión Sovié-
tica y que no puede deberse única y ex-
clusivamente a los «errores» de la
dirección del partido, sino que se trata
de algo más profundo, que habrá que in-
vestigar.
“Un hindú britanizado
Viene todo esto a cuento de la novela
de Salman Rushdie, un escritor hindú
«britanizado», que rechaza precisamen-
te las creencias y tradiciones de su pue-
blo para poner su pluma al servicio del
imperialismo occidental. El Imperio bri-
tánico en la India fracasó en parte en
sus intentos de occidentalizar ese in-
menso país, pero no por ello han cejado
los dirigentes británicos de seguir ata-
cando, en profundidad, a sus fundamen-
tos culturales. Incapaces, por su
carácter imperialista cristiano, de asimi-
lar a los religiosos musulmanes, el Im-
perio británico optó por intentar hacer
desaparecer el Islam, lo que provocó
fuertes matanzas en la India que termi-
naron con una victoria a medias de la
resistencia islámica que consiguió fun-
dar el actual Pakistán. Salman Rushdie
y su novela forman parte todavía de esa
guerra a muerte entre el Imperio britá-
nico y los resistentes antiimperialistas
islámicos.
Enfocando el problema desde el pun-
to de vista de la «libertad de expresión»,
Gran Bretaña pretende presentar sólo
una cara de la cuestión, precisamente la
cara falsa, la de los resistentes islámi-
cos como unos seres fanáticos que pre-
tenden quemar libros y asesinar a los
escritores. En cambio callan que si Sal-
man Rushdie se dedicara a escribir con-
tra los aspectos más feroces del
imperialismo norteamericano o británi-
co, ni siquiera habría podido publicar
porque hubiera sido sencillamente re-
chazado por las grandes editoriales que
están en su totalidad en manos occi-
dentales.
Rechazando la novela de Salman
Rushdie, los musulmanes de todo el
mundo han encontrado un modelo de re-
sistencia cultural que les va a permitir
empezar a despojarse de los falsos ro-
pajes del imperialismo occidental.
La lección que debemos aprender los
españoles, los europeos es que si no se
consigue, en España, en Europa, un mo-
delo de resistencia cultural, que recha-
ce los valores individualistas, las modas
de consumo, la insolidaridad, las formas
de vida, los valores inmorales, el des-
arte, la incultura, occidentales, no habrá
ninguna posibilidad de que los pueblos
reaccionen y se abran nuevas posibili-
dades revolucionarias. Esta es la lección
que nos brinda el escándalo por la no-
vela de Salman Rushdie. Si la izquierda
española sigue defendiendo el rock nor-
teamericano, la hamburguesa, la porno-
grafía y el «triunfo» individualista, es
mejor que nos olvidemos de la revolu-
ción.
Rafael Gómez Parra
Página 33 · ver la página
Una columna de carros de combate soviéticos cruza el Puente de la Amistad sobre el río Amu Daria, que hace frontera
entre Afganistán y la URSS.
Dejan tras de sí 1.300.000 muertos afganos y 15.000 soviéticos
Los rusos abandonan Afganistán
Después de nueve años de intervención militar directa, la Unión Sovié-
tica abandonó Afganistán el pasado 15 de febrero. El dirigente socialista
Najibulá intenta ahora mantener el control sobre las principales ciuda-
des, mientras que los 15 grupos guerrilleros musulmanes, con bases en
Pakistán e Irán, se unen para formar un régimen y un gobieno islámicos.
La derrota soviética en Afganistán ha significado un duro golpe al futuro
del socialismo en los países musulmanes y ha dado nuevas alas a las doc-
trinas revolucionarias islámicas propagadas desde el Irán del Imán Jo-
meini.
L ingeniero Mohhammad Amin
E «Munsif», jefe del comité políti-
co del Ittehad-e Islami-
Muyaheddin de Afganistán (Luchadores
por la Unidad Islámica de Afganistán),
sonríe abiertamente cuando comenta in-
formalmente las dificultades que los 15
grupos afganos que luchan contra el go-
bierno de Kabul y contra los rusos es-
tán encontrando para formar un
gobierno islámico.
«Todavía hay muchas diferencias tri-
bales y personales entre los dirigentes
>afganos. Los afganos somos así. El peli-
gro de una guerra tribal sigue existien-
do, pero la lección de la guerra contra
los soviéticos nos ha enseñado que si
queremos ser independientes de las su-
perpotencias tenemos que unirnos por
encima de nuestras diferencias», afirma.
Ocho grupos chiitas, con base en Irán,
y siete grupos sunnitas, con base en Pa-
kistán, conforman el amplio mosaico po-
lítico de la oposición musulmana al
gobierno socialista de Kabul, que ha es-
tado rigiendo el país con ayuda de los
soviéticos desde hace casi diez años. Sin
embargo la presencia política de la
URSS en Afganistán se remonta hasta la
segunda guerra mundial. El rey de Af-
ganistán, Muhammad Zaher Shah, man-
tuvo ya unas estrechas relaciones con el
poderoso país vecino hasta que en el año
1973 fuera derrocado por Sardar Mu-
hammad Daud Jan.
La implantación del socialismo en es-
te país de poco más de 600.000 kilóme-
tros cuadrados (100.000 metros
cuadrados más que España) encontró
serias dificultades tanto por sus tradi-
ciones y religión musulmanas, como por
las tensiones creadas por los Estados
Unidos en su «guerra fría» contra la
URSS justo en el momento en que los
norteamericanos tenían que salir derro-
tados del Vietnam y crecían los conflic-
tos en los países controlados por el
imperialismo occidental, el Irán del Sha
y el Pakistán del general Zia.
38)
Página 34 · ver la página
internacional
e
Un producto de la
colonización occidental
Afganistán es, como ocurre en gran
parte de los países asiáticos y africanos,
un producto de la colonización occiden-
tal. Sus fronteras han sido determinadas
en gran parte por los conflictos que si-
guieron al derrumbamiento del Imperio
británico en la india y que terminó con
la separación de Pakistán y posterior-
mente de otros países tapón como Ban-
gladesh. Incapaces de dominar a las
rebeldes tribus afganas, los ingleses
abaridonaron Kabul y las zoñas monta-
ñosas hacia 1921, pero conservaron en
su poder las regiones más cercanas al
valle del'indo, especialmente la zona de
Peshawat;, hoy en Pakistán y reivindica-
da durante muchos años por los afganos
que han hecho de esta ciudad pakistaní
su cuartel general en la guerra contra el
gobierno de Kabul y contra los rusos.
Cada valle afgano es en realidad una
pequeña república tribal que se ha ve-
nido negando históricamente a se regi-
da por ningún gobierno central, y donde
sólo la religión islámica ha conseguido
uniformar leyes y costumbres.
El fracaso de la Unión Soviética en lle-
var el socialismo a Afganistán con la
ayuda de un ejército de 150.000 hom-
bres, 15.000 de los cuales han encontra-
do la muerte allí, puede compararse
—salvando las distancias históricas—
con la ocupación militar de España por
Napoleón en 1802. En aquella ocasión,
los guerrilleros españoles (los muyaidi-
q 7
41 1
q.”
sm ES
Balghi, dirigiente afgana, en una
rueda de prensa en Teherán, junto a
otros dirigentes muyaidines
nes de entonces) consiguieron sangrar
al ejército imperial burgués hasta que
acabó marchándose con el rabo entre las
piernas. También en aquella ocasión los
guerrilleros españoles tuvieron la ayu-
da de potencias extranjeras como Gran
Bretaña.
Unidos ante el enemigo invasor, gue-
rrilleros liberales como Martín «El Em-
pecinado» coincidieron con los
guerrilleros ultraconservadores, como
Un dirigente afgano se dispone a rezar en la mezquita iraní de Isfahan.
34
el cura Merino. Cuando Napoleón aban-
donó España, se reanudaron las luchas
internas entre liberales y conservadores,
cosa que también parece ahora inevita-
ble en Afganistán.
Guerra civil y de liberación
nacional
En la guerra de Afganistán han muer-
to cerca de un millón y medio de afga-
nos, lo que da una idea de la dureza de
la contienda donde se han entremezcla-
do circunstancias propias de una guerra
civil y acciones precisas de una guerra
de liberación nacional.
Para Zahra Balgi, una dirigente chii-
ta de Afganistán, la guerra ha supuesto
un avance importante para la mujer af-
gana «que ha tenido que realizar una
gran actividad política y militar en el in-
terio. Cuando su hermano luchaba, la
mujer estaba a su lado para ayudarle a
cargar las armas, y cuando el hombre
caía, ella misma recogía su fusil y seguía
disparando. En los campamentos de los
muyaidines la mujer se ha encargado de
todas las labores de infraestructura y de
suministro de alimentos, ropas, etc., pa-
ra que no les faltase de nada a los gue-
rrilleros.
«En la emigración —dice Balghi—, el
papel de la mujer ha sido fundamental:
en los campamentos de Irán, donde hay
dos millones de afganos, en su mayoría
mujeres y niños, las mujeres han comen-
zado a estudiar y algunas de ellas han
conseguido entrar incluso en la escue-
la teológica de Mashad».
Página 35 · ver la página
Todos los dirigentes afganos, sunnitas
o chiitas, coinciden en realzar el papel
que ha tenido en la resistencia el Islam,
hasta tal punto de que ninguno de ellos
defiende ninguna otra salida política
que no sea una República Islámica, co-
mo ocurre en Irán, El temor de que gran
parte de los tres millones de afganos
emigrados a Pakistán pudieran estar in-
fluenciados or la cultura norteamerica-
na o por la CIA, es descartado
categóricamente por los 15 grupos que
se disputan ahora los 539 puestos de la
Shura o Consejo islámico, donde desta-
can sobre todo nombres como Ahmad
Shah, probable primer ministro islámi-
co de Afganistán; Gulbudin Heckmatiar,
un religioso, descendiente de la familia
del yerno de Mahoma (Muhammad), Alí
—que dirige el Partido Islámico (Hezbi
Islawi), de mayoría sunnita; Sebgatullah
Moyaddadi, hasta hace poco portavoz de
los afganos sunnitas, destituido poco
después de que llegara a un acuerdo con
los chiitas para darles 80 escaños de los
539 de la Shura; Mowlavi Muhammad
nabi Muhammad, recién nombrado je-
fe de la coalición sunnita en Pakistán;
Abdorrasvi Sayyaf, portavoz de esta coa-
lición; Seyyed Yassin Alemí, portavoz de
la Coalición Islámica chiita con base en
Irán; y Burhanudin Rabamni, jefe del
Consejo Islámico y uno de los más des-
tacados dirigentes sunnita.
De la misma manera todos estos jefes
afganos rechazan cualquier posibilidad
de vuelta del rey Muhammad Zaher
Shah, exiliado en Italia y al que culpan
Caca dd
Dos comandantes afganos con un religioso islámico al pie de una mezquita en
Isfahan (Irán).
de la mayoría de los males que provoca-
ron la entrada de las tropas rusas en Af-
ganistán.
No a EEUU
Uno de los aspectos más controverti-
dos de la guerrilla afgana es el apoyo
prestado, en armas y dinero, por los Es-
tados Unidos en estos nueve años de
guerra. Moalavi Abdul-Vajid, represen-
tante del Movimiento Revolucionario, re-
chaza que esto sea así: «¿Cómo es
posible que aceptemos la ayuda de los
EEUU en la guerra contra Rusia? Si hi-
ciéramos tal cosa nos salvaríamos de los
rusos para caer en las manos de los ame-
ricanos, dejaríamos de ser revoluciona-
rios y no podríamos ser considerados
como luchadores de la Yihad Islámica
(Guerra Santa). Los musulmanes no
aceptamos ser manipulados por los nor-
teamericanos, lo mismo que no hemos
querido ser manejados por los rusos.»
Moslavi Abdul Hayye, representente
de otro grupo chiita, «Ansar Al-Mahdi»
también está en contra de toda relación
con los Estados Unidos: «La nación af-
gana ha estado luchando los nueve últi-
mos años para conseguir su
independencia y no para terminar de
una manera miserable. No podemos es-
perar nada del mundo pagano. Es un
error creer que la ayuda americana se
funda en razones puramente humanita-
rias. Cada ayuda de este tipo sirve a los
norteamericanos para decir al mundo
que los musulmanes están al lado de los
EEUU en su lucha contra Rusia, pero no .
es verdad»,
Angel Bustos
BS
Página 36 · ver la página
HA
Desde marzo de 1988, el régimen iraquí mantiene a la población kurda sumida
en los horrores de la guerra química
El pueblo kurdo resiste
Iraq refuerza su política de genocidio del pueblo kurdo aprovechando el
alto el fuego tras ocho años de guerra irano-iraquí. Desde septiembre pa-
sado, un contingente de 60.000 soldados, encuadrados en tres divisiones
de infantería y dos brigadas de fuerzas especiales, apoyados por carros
de¡combate y aviación, han arrasado con gases venenosos y conforme a
táoticas de «tierra quemada» centenares de aldeas y pueblos del Kurdis-
tán iraquí. Deportar a todos los kurdos y arabizar este territorio para 1990
es el propósito del gobierno de Saddan Hussein.
A actitud de la comunidad inter-
l nacional y en especial de la ONU
es de absoluta pasividad ante las
nuevas hazañas bélicas de las tropas ira-
quíes. Esta actitud, según denuncian de
forma reiterada medios kurdos, respon-
de a que la ONU no quiere poner en pe-
ligro el acuerdo de alto el fuego entre
Irán e Iraq, con sanciones a este último,
y al hecho de que Iraq es el gendarme
del imperialismo USA en la zona y que
numerosos países —Francia, España, la
URSS...— le han apoyado suministrán-
dole armas, y financieramente.
Un genocidio planificado
Tan sólo organizaciones como Amnis-
tía Internacional o la Media Luna Roja
—Cruz Roja— han denunciado esta ma-
tanza de civiles indefensos. Amnistía In-
ternacional, en un informe hecho
público el pasado mes de septiembre en
el que confirmaba la utilización iraquí
de armas químicas, aseguraba que «las
matanzas de kurdos se inscriben en una
política sistemática y deliberada de eli-
minar un gran número de civiles» de di-
cha etnia. Igualmente, la Media Luna
Roja, que desde la ciudad turca de Hak-
kari presta ayuda sanitaria a los miles
de kurdos que huyen de la matanza sal-
vando la frontera turca, ha confirmado
y denunciado el uso de armas químicas
sobre la base de haber encontrado en
análisis practicados a los heridos restos
de cianógeno mostaza y gas enervante.
De la magnitud del magnicidio que es-
tá llevando a cabo el gobierno de Bag-
dad da idea el hecho de que tan sólo el
bombardeo con gas mostaza llevado a
cabo por los Mig de la aviación iraquí
sobre la ciudad de Halabja, al noroeste
de Iraq, acabó con la vida de 5.000 kur-
dos y dejó 7.500 heridos. Y como Halab-
ja han sido bombardeados
sistemáticamente ciudades y pueblos
como Piranshahr, Bazi, Derah, Marivan,
Baneh, Paveh... hasta un total de 65 en
36
los mueve primeros meses del año
pasado.
Por otra parte, más de cien pueblos
kurdos al noroeste de la provincia de
Kirkuk han sido arrasados con bulldo-
saldo de miles de civiles y guerrilleros
muertos.
La nación kurda lucha
por su integridad
Los kurdos, uno de los pueblos más
antiguos del Asia Occidental, habitan te-
rritorios repartidos entre Turquía, Iraq,
Siria e Irán, con comunidades importan-
tes en el Líbano y la Unión Soviética. Te-
rritorios que, según el líder de la
guerrilla kurda Jalad Talabani, «confor-
man una nación dividida a la fuerza», la
nación sin Estado más importante del
mundo y cuya población, en la actuali-
dad, es de más de 25 millones, de los
Decenas de miles de civiles kurdos han muerto a causa de las bombas químicas
lanzadas por la aviación iraquí durante la guerra entre Irak e Irán.
zer y TNT y sus habitantes desplazados
a la fuerza hacia el sur de Iraq o hacia
Irán.
A Turquía han huido entre 60.000 y
100.000 kurdos. Alrededor de 40.000 se
encuentran sitiados por las tropas ira-
quíes en la zona fronteriza, debido a que
el ejército de Bagdad ha reforzado el
control de los 350 kilómetros de fronte-
ra con Turquía y a que, además, este país
muestra poca disposición a recibirlos.
Algo que se comprende fácilmente, da-
do que el ejército de Ankara lleva años
combatiendo a las guerrillas del Parti-
do de los Obreros Kurdos (POK) con un
cuales, seis viven dentro de las fronte-
ras de Iraq y representan el 30% de la
población iraquí. -
Este pueblo, que habla una lengua in-
doeuropea escrita desde el siglo VII y
tiene su propia cultura, ha sufrido his-
tóricamente persecución por parte de
turcos, persas o árabes codiciosos de sus
riquezas: pastos ayer, petróleo hoy. Y en
los últimos 60 años, ora uno ora otro de
los Estados en los que se halla reperti-
do su territorio, les ha sometido a una
política de asimilación forzosa, cuando
no de exterminio, para liquidar sus as-
piraciones de independencia.
Página 37 · ver la página
1)
EX
TURQUIA
Distribución de la población kurda
Sólo el carácter batallador, la férrea
voluntad de resistencia de unos hombres
y mujeres que bautizan a sus hijos con
el nombre de «pesmergas», los comba-
tientes que caminan delante de la muer-
te, han hecho posible su supervivencia
siempre amenazada.
El movimiento nacionalista kurdo-
iraquí nació a principios de 1920, cuan-
do el jefe religioso Sheikh Mahmoud Al-
Hajeed dirigió una insurrección arma-
da contra la ocupación británica y el go-
bierno colonial de Bagdad. A principios
de los 30 hubo otra revuelta en el norte
de Iraq dirigida por Mulla Mustafá Bar-
zani, que continuó la lucha hasta que en
1975 Irán firmó el tratado de Argel con
Iraq, por el cual el Sha dejaba de apo-
yar a los kurdos iraquíes. Sin bases se-
guras desde las que operar, fueron
diezmados por las fuerzas iraquíes y la
mayoría de los combatientes pesmergas
se vieron obligados a refugiarse en Tur-
quía.
La coalición Unión Patriótica del Kur-
distán, que encuadra al Partido Demo-
crático del Kurdistán —heredero directo
del mítico general Barzani— y al Parti-
do Comunista de Iraq, recomienza nue-
vamente la lucha guerrillera en 1980. El
período 1980-1985 se caracteriza por
una gran ampliación de las zonas con- ,
troladas por la guerrilla y la ruptura de
conversaciones de paz entre Bagdad y la
UPK. Esta coalición, según su secreta-
rio general Jalad Talabani, cuenta en la
actualidad con más de 10.000 comba-
tientes que, con las armas en la mano,
luchan para que se reconozca al pueblo
kurdo el derecho a la autodetermina-
ción.
Los actuales pesmergas, que conside-
ran la derrota de 1975 fruto de las acti-
tudes localistas en que se mantenían
dirigentes como Barzani, buscan ahora
una estrategia común y la formación de
un Frente Patriótico para todos los par-
tidos kurdos de los cuatro Estados. «El
Frente —dicen— deberá decidir la estra-
tegia, y las comunidades kurdas de ca-
da Estado, los aspectos de tipo táctico».
Es precisamente a partir del «resur-
gir» de la resistencia armada kurda en
1980 cuando el gobierno de Bagdad, pa-
ra quien ver cumplidas las aspiraciones
históricas de este pueblo supondría per-
der una cuarta parte de su territorio, va
a recrudecer sistemáticamente su polí-
tica genocida. Si en el período que va de
1974 a 1979 ejecutó a 3.500 kurdos, des-
de entonces ha asesinado a decenas de
miles; más de 3.159 pueblos y doce pe-
queñas ciudades han sido devastadas, ha
deportado a más de 1,5 millones de kur-
dos y los presos políticos de esta nacio-
nalidad han ascendido a más de 40.000.
Los «terroristas» de Saddan
Hussein
A lo largo de estos ocho años y en di-
versas ocasiones, ha sido denunciado y
demostrado por medios internacionales
y por la ONU el uso por Iraq de armas
químicas contra la población kurda. En
todas y cada una de estas ocasiones, el
gobierno de Saddan Hussein ha respon-
dido negando la utilización iraquí de ar-
mas químicas, e igualmente niega ahora
su uso en la actual ofensiva desencade-
nada tras la aceptación por Irán de la
resolución 598 de cese el fuego de las
Naciones Unidas. Afirman, además, que
no tienen problemas con los kurdos, a
quienes han «concedido todos sus dere-
chos»; que «el conflicto militar es con
los terroristas kurdos pro-iraníes».
Acompañando a estas declaraciones,
y para reforzarlas, el régimen de Saddan
Hussein ofreció el pasado mes de sep-
tiembre una amnistá a todos los «disi-
dentes» kurdos, «tanto de dentro como
de fuera de Iraq», excluyendo, eso sí, a
los combatientes de la UPK, la gran ma-
yoría de resistentes kurdos encarcela-
dos. El gobierno de Iraq, al igual que la
mayoría de los países que tienen movi-
mientos revolucionarios operando den-
tro de sus fronteras, etiqueta a los
combatientes de la UPK como terrorista.
Por su parte, la UPK instó a la pobla-
ción kurda a rechazar la oferta de Sad-
dan Hussein, calificándola junto a sus
declaraciones de simple artimaña para
acallar las críticas internacionales.
En este sentido, en recientes declara-
ciones, Jalad Talabani afirma que «no
hay ni habrá aniquilación de la resisten-
cia. Los que han huido no son pesmer-
gas, sino civiles indefensos que no
tenían más remedio que buscar refugio
en Turquía para salvar sus vidas» y, por
tanto, que «no habrá una paz duradera
en la zona mientras no se tenga en cuen-
ta al pueblo kurdo». Al mismo tiempo,
instaba a la comunidad internacional a
tomar medidas que supongan la supre-
sión de todo suministro de armas a Iraq,
así como de la exportación de sustancias
químicas o materiales que puedan ser
usados para fabricarlas.
«Creemos —decía Talabani— que la
cuestión kurda ha dejado de ser un
asunto interno de los Estados en los que
se reparte el pueblo del Kurdistán, pa-
ra convertirse en un asunto internacio-
nal... Los bombardeos químicos, que
responden a una política de genocidio,
suponen una violación de los derechos
humanos y todos los países del mundo
y la ONU tienen que responder a esta
violación.»
Jordi Rodamón
37
Página 38 · ver la página
Los trabajadores franceses rechazan la «paz social»
Guerra Obrera en Francia
«Antes, la idea que teníamos era la de agachar la cabeza hasta que pa-
sara la tormenta. Ahora pasamos de una tormenta a otra. Llega un mo-
mento en que se rompe.» Estas palabras, dichas en fechas recientes por
un obrero siderúrgico, reflejan el ambiente cada vez más combativo de
los trabajadores franceses. Las últimas luchas ocurridas en Francia mar-
can el fin de la «paz social», que tantos esfuerzos le había costado conse-
guir, a los sindicatos, patronal, y partidos reformistas años atrás.
ACE cinco años se pidió a los
H trabajadores que hicieran enor-
mes sacrificios en nombre del
empleo... Hoy esos trabajadores consta-
tan que el desempleo sigue ahí y que las
empresas y las clases dirigentes multi-
plican sus beneficios. Y dicen ““basta”»,
decía el 8 de diciembre Lionel Stoleru,
secretario de Estado para la Planifica-
ción; resumiendo así la situación que se
ha ido creando a lo largo de los últimos
meses del año en Francia.
Esos «enormes sacrificios» comenza-
ron en 1983 bajo la «paz social» firma-
da entre sindicatos y gobierno; pero sus
antecedentes se remontan a 1981, cuan-
do el entonces primer ministro socialis-
ta Pierre Mouroy nacionaliza multitud
de empresas, ante la grave crisis econó-
mica que atraviesa el país. En años pos-
teriores, la Asamblea Nacional aprobó
la «Ley Programa Sobre el Desarrollo
Económico-Social DOM», que autoriza-
ba la congelación salarial por decreto y
otras leyes contra las huelgas no auto-
rizadas, la ocupación de fábricas por
trabajadores afectados por las reconver-
siones y a favor del trabajo eventual. De
esta forma, con el apoyo total de parti-
dos de la oposición y sindicatos, era co-
mo el gobierno galo imponía la «paz
social» a los trabajadores.
Así, con el desarrollo del trabajo even-
tual, un promedio de 4 millones de tra-
Los trabajadores del sector público de París se sumaron a la
38
bajadores pasaron al paro cada año.
Solamente entre 1986-87 este número su-
bió un 20% y actualmente uno de cada
cinco trabajadores tiene un empleo even-
tual. Por otro lado, fue tal la impunidad
que la «Ley... DOM» proporcionó a los
empresarios, que hizo aumentar la pre-
cariedad. En 1987, unos 2,5 millones de
personas vivían con menos del 50% del
salario mínimo interprofesional —SMI—
(5.200 francos) y un millón con menos
del 40%. A mediados de 1988, cerca de
500.000 personas no tenían derecho a la
SS y más de 1 millón no percibían sub-
sidio de desempleo.
Esta situación de pobreza y miseria
hizo que surgieran los primeros sínto-
mas de rechazo a las llamadas del go-
bierno de «apretarse el cinturón», Los
parados fueron los primeros que sintie-
ron que tanto esfuerzos como repartos
no se hacían equitativamente, y comen-
zaron a surgir las primeras asociaciones
de parados. En la actualidad, existen
más de 250 en toda Francia, que vienen
manteniendo constantes luchas para ob-
tener derecho a la SS, al transporte gra-
tuito y para que no les corten el agua,
la luz y el teléfono.
Duro golpe a la «paz social»
Sin embargo, fue a raíz de las luchas
desatadas a finales de 1986 por los fe-
rroviarios y estudiantes en estrecha so-
lidaridad, cuando se dan los primeros
E
uelga.
pasos en las nuevas formas de lucha y
organización en Francia: se impulsan las
coordinadoras y las asambleas dirigidas
por éstas, al margen de los sindicatos
tradicionales. De esta forma, se provo-
can muchos quebraderos de cabeza al
gobierno, que no sabe cómo se desarro-
llan las huelgas, al no contar con la in-
formación que les podrían proporcionar
los sindicatos. Así, cuando comienza una
huelga en el sector industrial, la lucha
se extiende por todos los talleres y fá-
bricas; y el gobierno ve, impotente, có-
mo las movilizaciones obreras van en
aumento hasta llegar a la total paraliza-
ción de toda esa rama de la producción
e incluso alcanza a otras.
Las primeras luchas radicales e inde-
pendientes del pasado año las protago-
nizaron los obreros de SNECMA (fábrica
de motores de aviación), que a finales de
1987 vieron impotentes cómo 780 com-
pañeros iban a la calle afectados por la
reconversión. De aquella, no tenían ex-
periencia de lucha, pero tampoco esta-
ban influenciados por los sindicatos y
partidos reformistas. De 3 a 5 años lle-
vaban de antigúedad en la empresa, te-
nían salarios muy bajos y contratos de
duración limitada.
A principios de febrero, fueron a la
huelga exigiendo un aumento salarial de
1.500 francos y para conseguirlos se vie-
ron obligados a extender su lucha, ya
que de aquélla se enfrentaban a la in-
transigencia del gobierno y la patronal,
que estaban empeñados en mantener,
sin aflojarla, la política de bloqueo de
salarios. Se organizaron en coordinado-
ra, y en asamblea decidían las acciones
a realizar.
Durante las 10 semanas que duró el
conflicto paralizaron Peugeot, Dassault
(fábrica de armamento de guerra), So-
chata, Hispano, Citroén..., encontrando
una gran solidaridad entre los trabaja-
dores de estas fábricas. En Citroén (que
estaba considerada como la más difícil
de parar de toda Francia) se tuvieron
que enfrentar a los sindicatos, que inten-
taron boicotear su lucha e hicieron to-
do lo posible para que no parasen. El 28
de abril, conseguido ya el aumento sa-
larial y otras reivindicaciones, publica-
ban una octavilla donde relataban la
entrada en Citroén y decían que «la huel-
ga sirvió para desenmascarar a los sin-
dicatos y la política del PCF».
Los obreros de la siderúrgica «Saint
Etienne», de esa misma localidad, co-
menzaron en abril sus luchas contra la
reconversión que afecta a 370 obreros de
la fábrica. A medida que ha ido trans-
curriendo el tiempo, su lucha ha ido co-
brando mayor radicalidad. El 29 de
Página 39 · ver la página
e “pi
septiembre se manifestaban frente a la
Prefectura de Policía cuando ésta empe-
zó a agredirles. Inmediatamente conta-
ron con la solidaridad de todo el sector
siderúrgico de la zona de Loire, donde
todas las empresas están afectadas de
reconversión, y que acudieron enarbo-
lando barras de hierro. Los enfrenta-
mientos con la policía, ese día, se
convirtieron en una batalla campal, re-
sultando heridos varios policías, entre
ellos el comisario al mando.
Pero la sorpresa para la administra-
ción gala la daba el potente movimien-
to de las enfermeras de la Isla de
Francia. A principios de octubre, enfer-
meras diplomadas del Estado, del sec-
tor privado, de urgencia, de los
psiquiátricos, de las escuelas, etc., se
agruparon en una coordinadora y for-
maron un comité de 20 a 30 personas;
el cual, a finales de octubre, convocó una
manifestación a la que acudieron más de
100.000 personas; los sindicatos también
convocaron otra el mismo día a la que
acudieron 15.000. Ante el fracaso cose-
chado por estos últimos, intentaron po-
nerse a la cabeza de la primera con sus
pancartas y consignas, pero fueron ex-
pulsados, «porque encontramos a los
sindicatos ineficaces. Hace 18 meses, du-
rante la manifestación de las enferme-
ras anestesistas, los sindicatos se
dedicaron a boicotearlas», dice una en-
fermera, miembro de la coordinadora
PANA
¿a
MEA
Mis de cien mil enfermeras salieron a la calle en señal de protesta en París.
ALMA
IOINAURIH r
MOJAYIE
del hospital de San Antoine. Días más
tarde, el gobierno se ve obligado a ceder
en la casi totalidad de las reivindicacio-
nes salariales de las enfermeras.
Contra la política económica
Paralelamente a las movilizaciones de
las enfermeras, todo el sector público sa-
le, durante el último trimestre del pasa-
do año, a la calle; demandaba subida
salarial de 1.000 a 2.000 francos, que es
lo que los obreros consideran que han
perdido de poder adquisitivo en cinco
años, y rechazaba la política económi-
ca de la Administración.
El Gobierno socialista de Rocard es-
tá muy preocupado por lo que llama
«guerrilla» de los trabajadores, los cua-
les no dudan en utilizar la violencia
cuando la patronal y los gendarmes pre-
tenden intimidarlos. Tal fue el caso de
los mineros concentrados en París a fi-
ñales del año pasado, que protagoniza-
ron duros enfrentamientos con la
policía, o los de Didier y Massey, que se
enfrentaron a un matón del empresario
cuando éste realizó disparos de escope-
ta contra ellos.
También hay un creciente rechazo
contra los métodos de explotación más
brutales, que últimamente pretenden
imponer los capitalistas; el ejemplo más
ilustrativo sucedió en la fábrica CIA-
PEM, del grupo Thomson. Esta fábrica
funcionaba según el modelo japonés, lo
que garantizó a la empresa 15 años sin
huelgas. Sin embargo, desde el 18 de oc-
tubre hasta el 16 de noviembre, la fábri-
ca se paralizó totalmente, ya que los
sueldos de su obreros estaban por deba-
jo del SMIL.
Pero la huelga que más quebraderos
de cabeza ha dado al gobierno galo fue
la de los transportes públicos de prin-
cipios de diciembre, la cual obligó a sa-
car a la calle a los militares, ante la
demanda ciudadana del transporte y
con el claro propósito de romper dicha
huelga. Esto finalizó cuando los sindi-
catos CFDT y Force Ouvriére, entre
otros, pactaron con la empresa y a es-
paldas de los trabajadores un aumento
de 400 francos, cuando los obreros soli-
citaban 1.000,
De «charanga e injurias» calificaron
los obreros las palabras de los dirigen-
tes sindicales, cuando éstos pretendie-
ron presentar ante la Asamblea General
el pacto firmado como una gran victo-
ria.
Actualmente nada está decidido, ya
que en numerosos talleres hay obreros
no sindicados que están esperando que
se aclare la confusión para tomar el re-
levo de los sindicatos y juntarse con el
movimiento que se está gestando en la
empresa de los ferrocarriles franceses,
SNCF.
Daniel Huertas
39
Página 40 · ver la página
«La libertad de prensa es la propiedad»:
Louis Mollé, editor del Washington Daily News
La información, en manos
del capital
EnyJos últimos años, han sido muchos los periódicos y revistas peque-
ñas absorbidos por los grandes de la prensa española. Esta concentración
está jalonada de rencillas y puñaladas al más puro estilo capitalista. Ade-
más, el Estado la facilita con medidas económicas, políticas y legislati-
vas que dejan al descubierto la tan constitucional y democrática «libertad
de información». Mientras tanto, grandes grupos extranjeros de la infor-
mación empiezan a invertir en los medios de nuestro país.
N octubre del año pasado, el
E Grupo Bilbao Editorial y el fran-
cés de Robert Hersant mantu-
vieron una pugna por la compra de la
editorial EDICA, que se saldó a favor del
primero, pero con un proceso judicial
iniciado por el grupo galo, al romperse
con éste el contraro realizado hace dos
años por EDICA. Tras la absorción de es-
ta editorial, el Grupo Bilbao Editorial,
que edita entre otros los diarios «El Co-
rreo Español» y «El Diario Vasco», se ha
convertido en el primer editor de la
prensa escrita en España, pasando a su
propiedad los diarios «Ya», «Hoy», etc.,
y la Agencia Logos.
El ajetreado movimiento de capitales
y absorciones, del que lo anterior es só-
lo una muestra, no es nada nuevo. En
realidad, el sector de la comunicación
española hace ya tiempo que inició el
proceso de concentración de todas sus
ramas y, en la actualidad, sus tres cuar-
tas partes son propiedad de 33 grandes
empresas.
Los poderosos al timón
Fue a partir de 1982 cuando el Esta-
do quedó en inmejorable posición para
ejercer el control en el proceso de fusio-
nes y para quitar de enmedio a los pe-
queños y medianos editores, facilitando
la expansión de los más fuertes. Esta po-
lítica fue potenciada al máximo por el
PSOE, en estrecha consonancia con los
deseos de los grandes grupos financie-
ros.
Así, las mayores empresas de la pren-
sa española, como PRISA, ZETA, el Gru-
po 16, Prensa Española, el Grupo:
Montiel, etc., han ido acaparando la ma-
yor parte del mercado, siempre muy es-
trechamente ligados a la gran banca y
al Estado.
El más importante de estos grupos es
PRISA, editor de «El País» y propietario
del grupo editorial Timón, formado por
las editoriales Santillana, Alfaguara,
Taurus... la radio El País y varias revis-
tas semanales. También controla el 71,20
por 100 de la cadena de radios SER, des-
pués de su última ampliación de capi-
tal realizada en 1986. Este grupo es,
además, el más mimado —con
diferencia— con las subvenciones del
Estado.
Sus ambiciones están también dirigi-
das al mercado internaciona, y partici-
pa en el llamado «Proyecto Continental»
para la creación de un diario único euro-
peo escrito en inglés que se vendería, in-
cluso, en los EE.UU. Recientemente se ha
hecho con una tercera parte de las ac-
ciones del grupo «Estructura», donde el
francés «Expansion» es accionista ma-
yoritario.
Otro grupo de los más fuertes es ZE-
TA, que controla cuatro diarios, catorce
revistas, una agencia de prensa y una
editorial de libros. Factura unos 30.000
millones cada año y proyecta meterse en
la TV privada junto al grupo de
Antena-3, en el que tiene un buen paque-
te de acciones.
El alineamiento de todos estos grupos
editoriales con el poder —cada uno a su
manera— es una constante que tiene sus
raíces en los tiempos del franquismo y
sus «pro-hombres». Por esta razón, no es
extraño que el índice de lectura de pren-
sa en España sea uno de los más bajos
del mundo industrializado: 80 lectores
por cada 1.000 habitantes, según estu-
dios realizados por la UNESCO a fina-
les de 1988.
De hecho, aunque a principios de los
80 la casi totalidad de los «Medios de
Comunicación Social del Movimiento»
fueron privatizados, el Estado sigue con-
servando el control absoluto en RTVE y
la Agencia EFE. Precisamente, a través
de esta agencia informativa el gobierno -
distribuye las noticias que le interese
que los medios de comunicación difun-
dan. En cuanto a RTVE —una de las diez
empresas españolas con más beneficios
en 1988, que aumentarán incluso, tras la
fusión de RNE y RCE— basta decir que
el gobierno impone ahí directamente sus
criterios informativos.
El Estado como revisor
El bajo índice de lectura —del que no
existen expectativas de que vaya a cre-
cer significativamente— hace casi impo-
sible de comprender las palabras de
Página 41 · ver la página
algunos expertos comunicólogos, los
cuales a principios de diciembre decían
que existen «datos optimistas respecto
a la supervivencia del periodismo apo-
yado en una buena situación eco-
nómica»,
Como ocurre con otras «bonanzas eco-
nómicas», todo el optimismo está basa-
do en factores que, aunque nada tienen
que ver con un aumento de ventas de
ejemplares, significan sustanciosas in-
yecciones de dinero.
El principal de estos factores es el de
las"subvenciones que todos los años con-
cede el Estade a la prensa y que, entre
otras ventajas, le sirven a aquél para
ejercer el control político de las publi-
caciones favorecidas. Por supuesto, los
diarios y revistas. que no se someten a
este control —caso de «Egin» o «Area
Crítica», por citar dos de los más
conocidos— están excluidos de cual-
quier apoyo económico, En estos casos
también el gobierno se ocupa de que ta-
les publicaciones no consigan ningún ti-
po de crédito bancario; tal fue la causa
de la desaparición del diario «Libera-
ción».
Las subvenciones del Estado se empe-
zaron a regular con una Ley del 2 de
agosto de 1984 y un Real Decreto del 14
de noviembre de ese mismo año. Me-
diante esta legislación se concedían ayu-
das al papel prensa español y
sustanciosas tajadas por la publicidad
institucional. Las ayudas fueron, en los
presupuestos de 1988, de 3 pesetas por
ejemplar para las tiradas que van del 0
a los 5.000 ejemplares, y de 30 céntimos
a los que editan de 50.000 en adelante.
Además, el Estado pagó cada kilo de pa-
pel empleado a 6,10 pesetas, y 10 por ca-
da ejemplar difundido en el extranjero.
Otras importantes ayudas son los
préstamos a bajo interés que ofrece el
Estado para la modernización y amplia-
ción de los centros de trabajo, que en
1987 alcanzaron la suma de 2.500 millo-
nes de pesetas; o los 5.000 millones que
adeudan los diarios al Tesoro Público
Poo
LOS PADRINOS DE LA PRENSA
OCCIDENTAL
4 agencias de prensa (UPI, API —norteamericanas—, REUTER —inglesa—
y FRANCE PRESS) difunden el 90% de la información mundial.
Los grupos de comunicación Gannet Corporation, Expansion, Axel Sprin-
ger, Maxwell Comunication, Hachette, Bertelsman, Fininverst, Socpres-
se y News Corporation controlan la casi totalidad de los medios de
comunicación del mundo capitalista.
Rupert Murdoch posee los estudios de la 20th Centuri Fox, Triangle Pu-
blication, 7 emisoras de TV —una de ellas la 4.2 mayor de los EE.UU.—,
una red de distribución por satélite de la Fox, 9 de las 16 cadenas del
satélite europeo «Astra», la mayor editorial británica, William Collins,
y decenas de publicaciones entre las que están «The Times», «The Sun-
day Times», etc.
El italiano Silvio Berlusconi controla, a través de su grupo Fininverst,
las tres cadenas de TV privadas más importantes de Italia, con el 40 por
100 de la audiencia. También tiene un importante peso en el sector edito-
rial, la prensa diaria, en espectáculos y en el cine. En la RFA participa
en Tele-5; en Canadá posee el 20 por 100 de TV Multilingual, etc.
Hachette, primer grupo francés, es ya el número 3 del mundo editorial
y el 1? de las revistas tras la adquisición de dos grandes empresas de
EE.UU. Edita, entre otras revistas, «Elle», con 3,6 millones de ejemplares
de tirada y distribuida en 13 países.
Gannet Corporation, propiedad de Allen H. Neuharth, es el primer hol-
ding de prensa de EE.UU.: 92 diarios, 10 estaciones de TV y 16 de radio.
Tiene 28.000 empleados y, en 1986, obtuvo unos ingresos de 240.000 mi-
llones de pesetas.
La falta de subvenciones y créditos provocó
sin que la Administración se preocupe
demasiado por ello.
Entrada a saco de las
multinacionales
Para permitir la entrada de capital fo-
ráneo, el Estado flexibilizó la Ley de In-
versiones Extranjeras, con la que se dejó
muy claro que se puede invertir en la
prensa española sin trabas; de todas for-
mas, en los casos en los que la partici-
pación extranjera sobrepasa el 50 por
100, el inversor tendrá que recibir una
autorización de la Administración.
De los grupos que más recientemen-
te han penetrado en la prensa española
destacan el alemán Bertelsman, prime-
ra sociedad editora europea; este grupo
IDE e,
la desaparición de Liberación.
controla, a través de G-J España, revis-
tas como «GEO», «DUNIA», «Ser Pa-
dres» y «Muy Interesante», entre otras.
Por otro lado, tiene grandes inversiones
en la editorial Plaza y Janés, que inte-
gra la editorial Urbis (fascículos) y Cír-
culo de Lectores.
El francés Hachette —propietario del
diario «Paris Match»— ha desembolsa-
do en la compra de la editorial SALVAT
7.000 millones de pesetas. Controla, a
través de la sociedad EDUCA, la princi-
pal revista de TV, «Teleprograma», que
vende 800.000 ejemplares, así como va-
rias revistas relacionadas con la temá-
tica de la mujer y el «corazón».
Por su parte, el grupo italiano Monda-
dori —de Carlo Benedetti— ha adquiri-
do algo más de la mitad de las acciones
de la editorial Grijalbo, y sigue en la
pugna con otros potentes grupos espa-
ñoles y extranjeros por el control de
otras empresas editoras pequeñas y me-
dianas. Ñ
Las facilidades para la inversión, jun-
to con la existencia de un mercado po-
tencial de 300 millones de lectores
—contando con la extensión del merca-
do a América Latina— han hecho atrac-
tivo el mundo editorial español para los
inversores extranjeros. En el peor de los
casos, a falta de lectores, conseguirán al
menos parte del dinero de las subvencio-
nes del Estado, que éste a su vez extrae
a través de los impuestos. Tener una
prensa falaz y servil con los poderosos
cuesta bastante a todos los ciudadanos.
Pero, como se ve, no todo el mundo sale
perdiendo.
Antón Carballo
41
Página 42 · ver la página
— revista de
lo l 2
prensa
o a HE E A
Basta ya de llorar,
alcemos la cabeza
La ASTI en Luth eiste desde
1973. En 15 años, miles de per-
sonas han acudido a los servicios
permanente y han luchado con la
asociación.
Y sin embargo, la ASTI no es
un servicio social de la alcaldía
ni de la jefatura. Somos gente del
Pueblo. Como vosotros, somos
víctimas del racismo, del paro,
del aislamiento, de los alquileres
abusivos, de la droga, de la repre-
sión, plotados en el trabajo.
Peró hemos dejado de lamen-
tarnos: para cambiar las cosas,
hemos decidido agruparnos y
luchar.
La asociatión está abierta a to-
das y todos! inmigrantes y fran-
ceses, jóvenes y viejos, hombres
y mujeres, decididos a luchar pa-
ra vivir libres con nuestras dife-
rencias.
Nuestra miseria no nos aver-
gúenza. Nos subleva. son nues-
tros padres, somos nosotros
quienes construimos las vivien-
das, las carreteras, los cohes, las
máquinas. Somos nosotros quie-
nes nos llevamos la basura. No-
sotros, que pagamos al Estado
con nuestros impuestos. Median-
te nuestro trabajo, hemos gana-
do mil veces más el derecho a
vivir libres y en paz aquí, que mi-
les de explotadores y de parási-
tos que conducen al país a la
bancarrota.
Juntos, inmigrantes y france-
ses, en vez de zurrarnos, nos
echamos una mano.
Los inmigrantes ayudan a re-
chazar nuestra sociedad supues-
tamente civilizada que siembra
el terror, destruye las tradiciones
culturales y provoca el hambre
en las antiguas colonias.
Los franceses ayudan a criti
car el supuesto progreso capita-
lista del peligro nuclear, de los
desbarajustes de la sociedad de
consumo, de las masacres de los
jóvenes con la droga, de la des-
trucción del medio ambiente.
Juntos, nos unimos con los
pueblos palestino y azanio. Son
héroes de la lucha contra el ra-
cismo y el fascismo.
Sí, tenemos confianza en los
oprimidos. sabemos que tras las
dificultades hay siempre una se-
milla de dignidad que no pide si-
no brotar.
Desde hace 15 años con la AS-
TI y desde hace 5 años con la AH-
GE (Asociación Humanitaria
Gennevilloise de Educación), he- *
mos llevado a cabo y ganado mu-
chos combates:
—Realojamiento de Familias ex-
pulsadas de sus viviendas.
—Regularización de extranjeros
con resguardos, tarjetas de re-
sidencia y de trabajo, certifica-
do de alojamiento.
—Respeto de los derechos a la vi-
vienda, subsidios familiares,
42
ayuda medica, seguridad su-
cial para numerosas familias.
—Mantenimiento en Francia de
varias personas sometidas a la
expulsión
—Detensa ante la justicia, res-
puesta a los abusos y brutali-
dades policiales, apoyo moral
y material a los presos,
—Prevención y reinserción de los
toxicómanos
—Expulsión de nuestra ciudad
de los fascistas de Le Pen ve-
nidos a insultarnos.
—Respuesta a los asesinatos de
jóvenes en las ciudades.
—Creación del periódico «Jeu-
nes en Luth»; películas, deba-
tes, reuniones abiertas,
fiestas...
Cuando se está solo, la moral
baja. Se hunde uno en la m.... Dis-
cutimos entre nosotros.
Con la ASIT, se actúa. La mo-
ral vuelve a subir. Combatimos
a los verdaderos responsables,
cambiamos nuestra mentalidad
y la esperanza renace. (...)
(«ASTI en Luth». Asociación de
Solidaridad con los Trabajado-
res Inmigrados. 41, Bd. Beau-
marchais. Cité du Luth. 92230
GENNEVILLIERS, Francia).
Aborto: aquí, hoy
Desde la entrada en vigor de la
Ley despenalizadora del aborto,
en julio de 1985, han sido prac-
ticados 33.658 abortos legales,
según un informe que el Gobier-
no ha enviado a las Cortes en el
pasado mes de octubre. En 1985
se realizaron nueve interrupcio-
nes de embarazo; en 1986 cuatro-
cientas once; en 1987, la cifra se
elevó a diecisiete mil y en lo que
va de año asicende a dieciséis
mil abortos. (...)
Otras estimaciones, como las
de los colectivos feministas, al-
gunos diarios como «El País» y
el Hospital de Móstoles, asegu-
ran que se realizan más de
150.000 abortos al año. De ellos
30.000 se practicaron en el ex-
tranjero; más de 60.000 en clíni-
cas privadas; unos 2.000 en la
sanidad pública, de éstos el 17
por 100 por razones de SIDA; y
el resto, unos 50.000, siguen sien-
do abortos clandestinos o case-
ros realizados, en algunos casos,
con métodos tradicionales. (...)
Según los datos oficiales hay
doce centros privados legalmen-
te autorizados para. practicar
abortos en los tres casos recogi-
dos por la Ley —malformación
del feto, violación y peligro para
la salud física y psíquica de la
madre—, pero funcionan algunos
más sin haberse acogido a la le-
galización. (...) Sin embargo, los
que sí se encuentran con nume-
rosas dificultades son los hospi-
tales públicos acreditados para
realizar abortos. Por un lado, rio
poseen recursos materiales ni:
humanos, y por otro, los médicos
que practican abortos son trata-
dos como la peste por el resto de
sus compañeros. Á este respecto,
un ginecólogo del Hospital Gene-
ral de Móstoles —el cual se nie-
ga a revelar su nombre por
miedo a represalias— denuncia
que la Ley. de Objeción de Con-
ciencia es pésima: «No sólo per-
mite objetar al que practica el
aborto, también a enfermeras,
anestesistas, internistas, limpia-
doras, auxiliares... sin relación
alguna con el aborto. Es inadmi-
sible». (...) Bastantes de estos ob-
jetores, en sus clínicas privadas,
efectúan abortos por más de dos-
cientas mil pesetas. (...)
La realidad sigue siendo que
miles de mujeres inician cada
año una peregrinación a otros
pases, con las cargas económicas
y emocionales que supone, don-
de poder ejercer un derecho ve-
tado en España y reconocido en
otros países: derecho de cada
mujer a decidir sobre su cuerpo
y asumir libremente la responsa-
bilidad de su decisión.
(«La Mujer Feminista», n? 26,
diciembre 88)
Construyendo una
nueva Habana
«Por toda la Habana casi no
existe una calle donde no haya
una microbrigada trabajando en
Una construcción, ya sea cons-
truyendo un centro infantil, un
policlínico, una casa-consulta pa-
ra un médico de la familia, un
edificio de apartamentos, o un
nuevo hospital o reparando un
teatro o renovando un hotel», ex-
plicó David Deutschmann deseri-
biendo lo que vio durante su
estadía de dos meses en La Ha-
bana a principios de año. Deuts-
chmann es el editor del libro
«Che Guevara and The Cuban Re-
volution».
(...) Durante su estadía tuvo la
oportunidad de trabajar en va-
rios de los cientos de brigadas de
trabajo voluntario, llamados mi-
crobrigadas, que laboran toda La
Habana.
Las mocrobrigadas están en el
propio centro de un cambio más
amplio que se está realizando
dentro de la revolución. Este pro-
ceso, que los cubanos llaman el
proceso de rectificación, fue ini-
ciado en 1986 por el Partido Co-
munista de Cuba respondiendo
a una creciente convicción de la
dirección del Partido de que es-
taba cometiendo algunos errores
políticos serios,
(..) Una cuestión central para
poner nuevamente a la revolu-
ción en el camino correcto ha si-
do regresara la organización de
las brigadas de trabajo volunta-
rio, que son una forma de acción
revolucionaria de masas. Comen-
zando en La Habana, las micro-
brigadas están trabajando en
cientos de: proyectos de cons-
trucción,
«Las microbrigadas son en
realidad un movimiento de ma-
sas», dijo Deirtschmanmn, «dirigi-
do por el Partido Comunista de
Cuba y la Unión de Jóvenes Co-
munistas. Actualmente, están
trabajando más de 30.000 perso-
nas a tiempo completo en más de
1.500 contrucciones por toda la
capital. Los miembros: de las bril
gadas se ofrecieron como volun-
tarios y han dejado sus empleos
regulares para trabajar en estos
proyectos. (...) »
Además de los 30.000 brigadis-
tas a tiempo completo, también -
hay cientos de miles en La Haba-
na que trabajan en las microbri-
gadas durante: la semana
después de su jornada laboral o
durante el fin de semana y hay
algunos que lo hacen todas las
semánas», agregó.
«El año pasado 400 mil cuba-
. hos recibieron certificados por
completar por los. menos 40 ho-
ras de trabajo voluntario, Esto, a
pesar de que la campaña comen-
zó hacia isales de año».
(..) «Organizar el trabajo vo-
luntario como movimiento de
Masas es una cuestión política,
una cuestión de perspectiva de
clase. Es así como lo plantea la
dirección cubana. Cambia la ac-
titud del pueblo con respecto al
trabajo, especialmente con res-
pecto al trabajo manual que mu-
chos cubanos todavía tienden a
ver con desprecio. Educa al pue-
blo a buscar soluciones colecti-
vas, no individuales, para los
problemas sociales. Es parte del
desarrollo de la conciencia co-
munista«, dijo. (...)
Página 43 · ver la página
rey
pa le MA
ue”
Deutschmann explicó por que
tantos esfuerzos de las microbri-
gadas se dedicaban a la vivien-
da. «Existen dos prioridades de
construcción para el movimien-
to de las microbrigadas. Una de
ellas es resolver la tremenda es-
casez de vivienda que existe en
la Habana y reemplaza las vi-
viendas decrépitas. El presiden-
te Fidel Castro, en un discurso
que dio el año pasado, calculó
que había 70 mil viviendas apun-
taladas en'La Habana, Este pro-
blema ha existido por años. Así
quésestán construyendo edificios
de apartamentos grandes y pe-
queños para cubrir esta necesi-
dad apremiante».
En 1988 se construirán 10.000
unidades de vivienda, o sea, el
doble del número, que se constru-
yeron el año anterior+La meta es
construir 250 mil viviendas nue-
vas y reparar otras 250 mil para
el año 2000.
«La segunda prioridad de las
microbrigadas es su trabajo en
las obras sociales. En 1988, la
meta es de construir otros 50 a
55 centros de cuidado infantil en
La Habana, 20 policlínicos y ter-
minar la construcción de 24 es-
cuelas para niños con
necesidades especiales, 28 pana-
derías y 600 casas-consulta para
el médico de la familia.
El año pasado las microbriga-
das completaron 54 centros in-
fantiles, 613 casas-consulta, 3
salas de video, 3 dormitorios es-
tudiantiles, 2 escuelas secunda-
rias, 4 supermercados, 12
gimnasios, una sala de hospital
de 200 camas, una escuela de en-
fermería, un orfanato, 18 talleres
para emplear a 600 incapacita-
dos, dormitorios para la Escue-
la Nacional de Arte y una planta
para producir maquinaria y al-
macenar materiales para las mi-
crobrigadas
Y aquí no termina la lista de
proyectos de obras sociales. Las
microbrigadas también están
trabajando en un gran centro na-
ciones de exposiciones en las
afueras de La Habana, están ex-
pandiendo varios de los princi-
pales hospitales, instalaciones
deportivas, escuelas, teatros y
tiendas. Y existen planes para
ampliar sus labores aún más. (...)
Una medida que se ha tomado
ha sido establecer lo que llaman
«contingentes», lo que en reali-
dad son microbrigadas a gran es-
cala. Estas encaran proyectos
especiales. Por ejemplo, un con-
tingente —en unos meses— com-
pletó un proyecto de carretera
principal que había estado bajo
construcción durante años.
Otro contingente se inició el 5
de abril y consistía de mil perso-
nas. Esto se vio como algo muy
importante porque estaba con-
formado totalmente por mujeres.
Este contingente en particular,
estará trabajando en fábricas
que producen material de cons-
trucción. Han utilizado el con-
cepto de la microbrigada —ésta
en realidad es una
macrobrigada— para poder su-
perar el problema de la falta de
materiales de construcción. Es el
mismo concepto de que la gente
dependa en su propio esfuerzo
colectivo para resolver un pro-
blema y no en un plan mágico. (...)
No es poco común que la gen-
te trabaje jorandas de 10 horas
en estas construcciones y a veces
hasta 12 ó 14 horas. Este ha sido
el problema en algunas micro-
brigadas. Le han tenido que de-
cir a la gente que deje de trabajar
y se vaya a casa. Esto sucede por-
que el movimiento genera entu-
siasmo y el impulso de
completar algo de utilidad so-
cial. Uno puede ver como esta di-
námica cobra fuerza. (...)
Le pregunté a Deutschmann
cómo describen su experiencia
los hombres y mujeres cubanos
con los que él trabajó. «Ellos
mismos dicen que sus vidas cam-
biaron por completo. Hoy día tie-
nen una perspectiva de la
revolución distinta a la que te-
nían cuando empezaron a traba-
jar en las microbrigadas. (...
Deutschmann describió unas
microbrigadas de la editorial Jo-
sé Martí que acababa de comen-
zar. Están construyendo
edificios de apartamentos de cin-
co pisos. (...
director de la editorial
José Marti, también era parte de
la microbrigada, «laborando co-
mo cualquier otro brigadista».
Esto no es poco común, dijo. Yo
estuve en otra microbrigada en
dos ocasiones. En ambas uno de
los viceministros del ministerio
de gobierno de donde venía la
brigada, estaba trabajando en la
construcción. Nadie le dio mu-
cha importancia. Parecía la cosa
más natural que él estuviera allí
Fidel ha hablado sobre la cons-
trucción de una nueva Habana.
Esto es algo que discuten los par-
ticipantes de las microbrigadas
y que tienen confianza de que lo
llevarán a cabo. Visualizan que
en los próximos 5 ó 10 años, las
microbrigadas y el trabajo vo-
luntario van a transformar La
Habana. Para el desarrollo de La
Habana no están contando con
que lo haga un ministerio o un
plan de 50 años. Ellos lo van a
realizar ahora y por su propia
cuenta. Las microbrigadas de La
Habana son sólo la primera eta-
pa de un esfuerzo nacional. Co-
menzando este año, el
movimiento se extenderá cada
vez más a otras partes del país.
(...)
(«Perspectiva Mundial»,
por Susan La Mont.
Julio-agosto 1988)
La revista
de la izquierda
SUSCRIBETE
Y APOYA A TU REVISTA
Ahora sale
cada dos meses
Nombre y apellidos
Calle
Localidad
Formas de Pago:
BOLETIN DE SUSCRIPCION
Distrito. Postal
Precio de la suscripción (12 números):
Estado español: 2.500 Ptas.
Extranjero: 3.500 Ptas.
num
Provincia Pass
Precio de la suscripción (6 números):
Estado español: 1.500 Ptas.
Teletono
Enviando talón nominativo o giro postal a AREA CRITICA. Apartado de correos 18.085, 28080 Madrid
Página 44 · ver la página
Las
conversaciones
de Argel vistas
desde los países
catalanes
Los contactos que están tenien-
do lugar en Argel entre el Esta-
do español y ETA están creando
en Paises Catalanes posiciones
muy diferentes. Por un lado es-
tán los conformistas «astutos»
que esperan sacar algo en limpio.
Pontotro, un sector que mira con
prevención y desconfianza lo que
allí acaece. No se puede olvidar
que en nuestra nación se han he-
cho públicas críticas, bastante
durás, al,¡programa KAS por su
naturaleza democrático-
burguesa y autonomista (recor-
demos la famosa carta de algu-
nos presos tras el desgraciado
asunto de Hipercor) en diversas
publicaciones comunistas e inde-
pendentistas.
Y está el tema de las-los pre-
sos. Parece que Eta sólo va a tra-
tar de sacar a sus presos
ignorando al resto, lo cual es con-
tradictorio con los esfuerzos he-
chos siempre por los dirigentes
de HB para que en los PPCC se
vote su candidatura. Y lo mismo
debe hacerse extensivo a las-los
presos de las otras naciones.
Para entender el significado
profundo de los de Argel hay que
analizar un aspecto esencial, ol-
vidado siempre pro los «exper-
tos» en esta cuestión. Me
refieron a la crisis parcial en de-
sarrollo de la democracia bur-
guesa española, que afecta a
algunos de sus más importantes
instrumentos, en especial la
constitución, autonomías,
parlamento-elecciones, bandera,
policías y gobierno P”SO”E. Es-
ta ya originó las grandes movili-
zaciones de 1987, que son, hasta
el presente, la más crítica coyun-
tura sufrida por el sistema de
dictadura burguesa instaurado
con la constitución de 1978.
La luz roja de peligro se ha en-
cendido ya en las cabezas de los
más astutos políticos de la bur-
guesía, lo que les ha llevado a
maniobras tan aparatosas y, to-
do hay que decirlo, tan poco efi-
caces como el 14-D.
En una situación así al capital
financiero español le interesa
fortalecer las instituciones, ga-
nar credibilidad e integrar a
aquellos sectores populares sus-
ceptibles de ser integrados por
su posición intermedia y va-
cilante.
Y, curiosamente, mientras en
las cinco naciones del Estado es-
pañol las masas se han ido dis-
tanciando de las instituciones y
pasando a la insurgencia en la
calle, a menudo muy violenta, to-
dos los defensores de la alterna-
tiva KAS se han ido aproximando
más y más a dichas instituciones,
jurando la constitución, adoptan-
do una posición respetuosa an-
te la bandera española, tomando
muy en serio el poco efectivo tin-
glado al que se llama «parlamen-
to europeo», declarándose a
favor de un estatuto de autono-
mía «reformado», poniendo a
punto una interpretación
jurídico-formal del derecho de
autodeterminación que le quita
a este todo el hierro y lo convier-
te en una astuta coartada para
perpetuar la preponderancia es-
pañola, controlando las moviliza-
ciones en la calle, etc.
Así las cosas, la burguesía es-
pañola está politicamente intere-
sada en atraer a la aceptación de
las instituciones a quienes en
Euskadi parecía que se dispo-
nian a existir fuera de ellas y a
no cejar en la lucha hasta la vic-
toria de clase y nacional final.
Pues, además, tras ellos entrarán
en el redíl todos los que han es-
tado estos años reivindicando la
«ruptura democrática», o sea,
otra forma de democracia (bur-
guesa) «verdadera», aunque nun-
ca explicaron para quien debía
ser verdadera, si para los ban-
queros o para los obreros.
A cambio ¿qué está dispuesta
a conceder la burguesía? Alguna
reformilla de las «leyes funda-
mentales», que sólo puede servir
para prestigiar éstas en un mo-
mento en que su credibilidad en-
tre las masas sufre una inquieta
contracción, por ejemplo, pare-
ce que una «aplicación genero-
sa» del estatuo sería más o
menos lo adecuado, a lo que ha-
bría que sumar unas o menos
«generosas» excarcelaciones y,
además, algo de terminología
compleja y leguleya sobre como
en el futuro podrían lograrse me-
jores y más amplias reformas.
O sea, la sombra de Santoña
aparece cada vez más en el ho-
rizonte.
Mientras, Txema Montero pre-
para a la opinión pública decla-
rando en El País su
convencimiento de que «no es po-
sible» la revolución socialista en
las naciones capitalistas desarro-
lladas, curiosa interpretación
que está en contra de la experien-
cia acumulada en los últimos 70
años, pero que en el ambiente de
fideismo previamente creado es
asumida por ciertos sectores sin
muchos problemas,
Pero incluso muchos de los
que no creen posible la revolu-
ción tiene también sus preven-
ciones respecto a lo de Argel.
Intuyen que de allí puede salir
un balón de oxigeno para el Es-
tado español, un reforzamiento
de las instituciones, un afianza-
miento de la denominación espa-
ñola sobre Euskalherria y un
fuerte retroceso del nivel de con-
ciencia, lucha y organización en
todo el conjunto del Estado es-
pañol. Pero eso, al menos, tendrá
un aspecto positivo, que dejará
definitivamente fuera de uso a
ciertas ideas y ciertas teorías
que si bien ya han fracasado aquí
y allí algunos se empeñan en se-
guir utilizando. Porque después
de los de Argel llegará la hora de
quienes pensamos que hay que
continuar la lucha hasta la vic-
toria final y que la tarea ahora
Y EXTENSION
¡(AREA CRITICA» CRECE!
«AREA CRITICA» PUBLICA DOS NUMEROS EXTRAS ANUALES DEDICADOS
A TEMAS DE ACTUALIDAD QUE EXIGEN UNA MAYOR PROFUNDIDAD
Ultimo extra:
MALOS TRATOS
A LA MUJER
Próximo «EXTRA» dedicado
a la PERESTROIKA
PEDIDOS : AREA CRITICA. APARTADO DE CORREOS 18085. 28080 MADRID
44
Página 45 · ver la página
es debilitar al Estado y fortale-
cer al proletariado, pueblos y na-
ciones oprimidas, cueste lo que
cueste. Y que cada palo aguante
su vela... después. Y, mientras, tal
vez si nos liberasemos de la tra-
dición judeo-cristiana respecto
al culto y asentimiento para con
los héroes y los mártires asumié-
ramos la condición de mujeres y
hombres que tienen una cabeza
“para usarla y unas lecciones de
la historia para aprender de
ellas, podríamos recuperar la pa-
labra y preguntar, debatir, exigir.
Porque lo otro,él creer, obedecer,
luchar, ya no rfos sirve. Y la his-
toria ha demostrado multitud de
veces que las ilusiones son sólo
ilusiones.
"3. Compte
¿Qué refugiados?
En el númeo 30 de Area Críti-
ca aparece un artículo, firmado
por Mercedes Fuenzalida, de tí-
tulo «Un buen refugio: la solida-
ridad». Después de leerlo me han
surgido una serie de dudas. ¿Se
refiere a refugiados políticos de
izquierda, a los disidentes —
popularmente conocidos como
«gusanos»>—, fugados de los paí-
ses socialistas; o quizá a los fas-
cistas y nazis, de viejo y nuevo
cuño, que hacen su agosto en Es-
paña?
Para quienes somos de izquier-
da, ya sea por militancia activa
o simplemente por identidad
ideológica, existen dos tipos de
refugiados políticos. Aquéllos
que luchan contra las dictaduras
militares de sus países, contra la
explotación, la tortura, los desa-
parecidos... por la independencia
y el socialismo; éstos merecen to-
do nuestro respeto, apoyo y soli-
daridad. Los otros, quienes
huyen —o les echan— de los paí-
ses en los que el pueblo hizo la
revolución y tomó el poder, los
torturadores y asesinos de la li-
bertad, no merecen sino nuestro
desprecio; en este segundo gru-
po podemos incluir perfecta-
mente a los llamados
«disidentes» que huyen de los
países socialistas. Su ideal de li-
bertad son las «democracias» oc-
cidentales. Unas libertades
democráticas que el pueblo es-
pañol conoce muy bien, no en va-
no estrenamos democracia
después de cuarenta años de
franquismo... y seguimos igual.
Este es otro aspecto del escri-
to; la articulista no duda en uti-
lizar la mayúscula para afirmar
«España, que camina ahora en
democracia...». Me pregunto yo si
opinarán lo mismo los más de
tres millones de parados que
existen en la actualidad, los diez
millones de pobres —
reconocidos incluso por
Cáritas—, los obreros de Euskal-
duna, Sagunto, Gijón, Reinosa...
afectados por la reconversión in-
dustrial. Por no mencionar los
casi mil presos políticos comu-
nistas, nacionalistas, anarquis-
tas, etc., que se encuentran
dispersos por las cárceles de Es-
paña; o los patriotas vascos, los
miembros de las B.R. italianas,
etc., expulsados de Francia y en-
tregados a la policía española
con destino a la cárcel.
No deja de ser significativo
que Mercedes Fuenzalida man-
tenga la ambigúedad a lo largo
de su escrito, sin especificar a
qué refugiados políticos se refie-
re. Sin embargo, los españoles es-
tamos acostumbrados a leer
entre líneas y todos conocemos
bien el carácter de las asociacio-
nes que, protegidas por la Admi-
nistración, se dedican a labores
humanitarias. Organizaciones
que se desviven por brindarles
comodidades y facilidades de to-
do tipo a los refugiados políticos
que proceden de los países socia-
listas, pero se olvidan de aque-
llos que están dando la vida por
la libertad de su pueblo. Tal es el
caso —del que se hizo eco la
prensa— de los refugiados salva-
doreños pertenecientes a la gue-
rrilla. Durante su estancia en
nuestró país, para recuperarse
de las heridas y enfermedades
provocadas por la guerra, estu-
vieron hacinados en la Cruz Ro-
ja de Madrid; tratados poco
menos que como prisioneros y
delincuentes. No puede decir lo
mismo la colonia de polacos «di-
sidentes» existente en Segovia. A
éstos, el gobierno español se
preocupa de facilitarles pisos y
un sueldo, mientras no pueden
colocarlos en algún puesto acor-
de con sus ambiciones.
Seamos serios. Solidaridad in-
ternacionalista y apoyo, sí. Pero
para quienes están luchando por
la libertad de su pueblo. Del res-
to, ya se encarga el gobierno de
procurarlas una vida fácil y có-
moda, como corresponde al «pa-
raíso» de las sociedades de
consumo occidentales.
Juan Jesús Muiños Formoso
Preso político de los GRAPO
Prisión de Soria
Respuesta política
dos
Las dos cartas publicadas en
el n* 30 de Area Crítica han si-
do útiles para que todas y todos
puedan conocer los argumentos
(mejor, la falta de argumentos) de
IPC y sus malos métodos de de-
bate público. Según es costum-
bre de nuestro partido no vamos
a contestar a los muchos insul-
tos y acusaciones (salvo en un ca-
so) y pasamos a lo importante,
los problemas políticos en discu-
sión
Previamente advertimos que,
en nuestra opinión, hoy el MDT
ya no es la organización de la ju-
ventud revolucionaria e
internacionalista-patriota catala-
na. Es poco más que unas siglas
que se disputan diversos grupos
del «independentismo». Por tan-
to, no es el MDT quien firma la
nota, sino uno de esos grupos,
IPC. p
Las causas que han llevado a
la liquidación del MDT como
organización de masas, revolu-
cionaria y antiespañola-anti-
francesa son complejas, pero eso
no sería científico, no resultaría
nada marxista. Lo útil es deter-
minar las causas políticas, teóri-
cas e ideológicas que han
impedido madurar a algo inicial-
mente tan magnífico como fue el
MDT, para extraer lecciones úti-
les en el futuro. La ULML tiene
una importante responsabilidad
en esa liquidación, pues nuestra
línea ha tenido en los últimos
años tanto aciertos como erro-
res. Otra parte de la responsabi-
lidad corresponde al sector
revolucionario del MDT (hoy ca-
si extinguido, en especial a Bar-
na Vella y a un sector de los
presos. Y naturalmente el «inde-
pendentismo» españolista, en
sus dos versiones, ha hecho
cuanto ha podido por aniquilar
al MDT. Su actual «victoria» es
sólo una victoria pírrica.
Consideramos que lo construc-
tivo es ABRIR UN DEBATE, exa-
minar tranquilamente los
motivos por los cuales hemos su-
frido, todas y todos los revolucio-
narios catalanes, una derrota
temporal, para aprender (lo im-
portante, siempre, es saber
aprender) y utilizar a fondo las
enormes posibilidades que la si-
tuación nacional e internacional
ofrece hoy al proletariado. Esta-
mos abiertos a cualquier suge-
rencia, crítica, análisis o
aportación, que podéis enviar a:
Ap. de Correos 32.131-08080 Bar-
celona.
Por lo demás vemos que el IPC
es incapaz de contestar ni a uno
solo de nuestros argumentos. Por
ejemplo sigue sin rebatir nuestra
crítica, por españolismo y bilin-
gúismo implícito, al artículo
«Bases per a una política lingúís-
tica independentista», Lo mismo
sucede con la crítica por demo-
craticismo burgués y defensa de
la república burguesa-española
de 1931. Tampoco es capaz, por
lo que parece, de decir algo co-
herente sobre su toma de posi-
ción a favor de la reac. ionaria y
españolista teoría de JF Mira so-
bre la «societat de cultura nacio-
nal» y los otros despropósitos del
libro «Crítica de la nació pura»
de aquél. Y no es muy oportuno
recordar a Goebbels cuando IPC
practica el anticomunismo más
tradicional, en, por ejemplo,
Lluita 124. Y, ciertamente, tam-
poco conviene citar mucho al mi-
nistro nazi cuando IPC y algunos
intelectuales «catalanistas» co-
mo Mira se inventa ahora una
«nueva» teoría de la nación ba-
sada en la «etnia»... En fin: me-
nos insultos y más argumentos,
amigos de IPC.
Y queda un asunto grave, lo del
CESID. En los Países Catalanes
se sabe muy bien de dónde ha sa-
lido esa historia. Los jefes de HB,
muy molestos por las críticas de
nuestro partido al programa
KAS y a su línea de negociación-
rendición, así como por el eco
que éstas están encontrando en
significativos sectores de dentro
y fuera de Euskadi, fabricó esu
sucia calumnia. Y en el pasado
Aberri Eguna, molestísimos por-
que, según ellos, nuestro partido
había quemado algunas bande-
ras españolas en Iruñea, se lan-
zó a afirmar que la ULML es «un
invento del CESID» y que ellos
«tienen pruebas que darán a co-
nocer en el momento oportuno».
Pues las estamos esperando, aun-
que tal vez ahora los jefes de KAS
estén demasiado ocupados en
acordar su rendición en Argel
(por cierto, en fructíferas conver-
saciones con el CESID y con lol
más florido de la policía españo-
la) y no las den a la luz, o tal vez
sí. En resumen, la pequeña bur-
guesía «independentista» está
perdiendo el monopolio sobre la
lucha de liberación nacional en
los Países Catalanes, el proleta-
riado está logrando importantes
avances teóricos, políticos e ideo-
lógicos. Por eso se queja.
Unión de Lluita Marxista-
Leninista
* Lunes a vier-
nes de 18'30.
2 2 horas.
+ Sábado y do-
mingo, maña-
nas y tardes.
Ansa mo
35050 MASAS 3375855
45
Página 46 · ver la página
La alternativa molesta, inquie-
ta al poder que hace lo imposible
para que va no haya salas para
conciertos u otras actividades al-
ternativas. En resumen, el poder
tiene miedo de nuestra organiza-
ción, miedo a escuchar la verdad
Los fanzines son verdaderos cal-
dos de cultura, lugares de debate
e intercambio, son propicios a la
rebelión v no tienen miedo del lo-
bo feroz.
La alternativa no son sólo los
conciertos o pasotas que chapo
tean en la cerveza. La alternativa
son. también colectivos que se
erean paña hacer algo en concre-
Lo. El colectivo «Contra la galera»
reúne varios lanzines, varios gru-
pos, varios individuos; estuvo en
el origen del carnaval del 1.% de
mayo en el metro de «Couron-
nes». Este carnaval quería ser un
momento de LUCHA, pero tam-
bién un momento de CONTACTO,
contacto con el público, contacto
con la gente del barrio (...).
Se han hecho intervenciones y
se han hecho escuchar; y asi, el co-
lectivo de los que viven en malas
condiciones, la permanente de
okupas Narbe | hermite, el colec-
livo por el salario minimo garan-
tizado, han podido intervenir.
Estas intervenciones han de-
mostrado al público que habia
gente que se organizaba para ac-
tuar. La alternativa no son sólo
conciertos con bueyes hinchados
que chapotean, son también indi-
viduos que se han reagrupado pa-
ra actuar. Hay que organizarse
para hacerse oir, hay que poner
en marcha una comunicación eli-
caz y asi favorecer los contactos
feo)
Los fanzines, los colectivos no
están ahí para volver a construir
el mundo con palabras, represen-
tan una contracultura y una agi-
tación permanentes.
Asi pues, no dudeis en contac-
tar con nosotros, haremos todo lo
que nos sea posible por ayudaros.
«Manifeste Mr. Propre
Molodoi», n.* 6
SP 22 75660 Paris
CEDEX 14
¡Puesta
a puño!
¡Música, música, palabras, mal-
diciones, más palabras! ¿Dónde
está la práctica? A nivel de grupos
parisinos, algunos, en ocasión de
las movilizaciones de apovo a los
huelguistas de hambre de AD, han
recibido invitaciones. Si aún asi
algunos no consideran bueno r
ponder y aún menos útil despla-
zarse (aunque sólo fuera para
informarse) es algo que sólo a
ellos concierne, ¡de acuerdo! Pe-
ro cuando acumula uno a lo lar-
go del tiempo invitaciones,
cuando a lo largo del disco se lle-
na uno de palabras bien combina-
das, de solidaridad, de libertad...
la palabra —la acción= cero.
Entonces, compañeros músi-
cos, cuando unos revolucionarios
arriesgan sus vidas todos los días
por un mundo que ganar, no es-
peréis el último momento para
cribir canciones-protesta sobre
los cadáveres aún calientes de
nuestros compañeros... ¡Reaccio-
nad! ¡Ahora! ¡No tenemos nada
que perder! ¡Muerte a los bribo-
nes! ¡Apoyemos de forma concre-
ta las luchas de los presos, de los
trabajadores, de los parados, de
'
los precarios.
«Rock Army Fraktion»
C/O Centre de
Documentation Rebelle
BP 771 75123 Paris
CEDEX 03
Memorias de excavadora
Es en enero del 88, mi primer
golpe. Me iniciaba en el oficio y no
conocia aún mucho de la vida: Sa-
caba brillo a mis circuitos hidráe
licos y alilaba los dientes de mi
pala. Fue por telefono como en-
contre mi primer trabajillo,
—Un curro facil, bien pagado,
¿te interesa?
Parecia demasiado bonito para
ser cierto, pero cuando se necesi-
tan pelas, no se tienen escrupulos.
—SI; vamos, explicate.
—Nada más simple: desembar-
cas en el muelle 53 del Sena, pa-
sas por el 51, que va está
demolido, v lo rompes todo.
—Pero, ¿eso no es privado?
—¡No te preocupes! La ciudad
de Paris es asunto nuestro. De he-
cho, seguramente tendrás visita,
unos okupas que viven allí; enton-
ces no pienses y tirate a mogollón,
nosotros te cubrimos (
Todo salió bien. Sólo un poco de
retraso, va que la policia, llama-
da por los okupas, nos habra pe-
dido el permiso de demolición
que, por otra parte, no teniamos.
La visita del patron arreglo el
asunto. En menos de dos dias to-
do estaba arreglado... tenta el bra-
zo largo.
Cuando pienso en ello, sin pro-
ceso de expulsión, sin permiso de
demolición al principio, violación
de la lev de invierno, tentativa de
homicilio voluntario, perjuicio
moral; la habiamos hecho gorda
ese dia.
«Contre», n.? 3, marzo 1988
Octobre
BP 781 75124 París
CEDEX 03
Página 47 · ver la página
«COMO. UNA
BRISA
TRISTE»
Eugenio Suárez-
Galbán Guerra
Editorial
Fundamentos, 1986
Habrá lectores que no
podrán evitar una sonrisa,
o reír a grandes carcajadas,
con cualquiera de los nue-
ve relatos, con mucha sal-
sa, que componen este
libro. Sus personajes son
hombres y mujeres vícti-
mas de las condiciones de
vida y que, como pueden o
como saben, tratan de bus-
car salida a su difícil exis-
tencia. A través de
«Canción de cuna, canción
de ciego», «Nana del niño
que se fue a Las Palmas» y
«Del Vietnam y otros acci-
dentes», podremos revivir
la tragedia de los emigran-
tes canarios en el mundo.
«Banderas en el barro»,
«Una vaguada para el Gu-
ru» y «Siguiendo la huella
de William» son tres cuen-
tos irónicos y satíricos so-
bre los heroicos voluntarios
de la División Azul, los
«progres» de los años 60 y
los cubanos que escapan
del socialismo hacia el «pa-
raíso de la libertad yanqui».
Pero quizá sea en «Una bri-
sa triste por los olivos»
donde el autor nos contagia
más el optimismo por la vi-
da con lo sorprendente e
inesperado de su final; re-
construye ficticiamente el
asesinato del gran poeta
español García Lorca, «un
asunto peor que veneno de
alacranes», dice el protago-
nista, un joven campesino,
a su sargento, demostrán-
dole que los del campo tie-
nen creencias de corazón,
aunque las consideren su-
persticiosos, tontos y todo
lo demás.
«CRITICA
DE LA
CIVILI-
ZACION
NUCLEAR»
Carlos París
Ediciones Libertarias,
1984
No se trata únicamente
de una denuncia radical del
armamentismo más sofisti-
cado y demencial, por sus
posibles y reales conse-
cuencias, y del chantaje
por el miedo a que está so-
metida la población de las
sociedades de consumo —
las obras, las del Tercer
Mundo, ya tienen bastante
con el terror diario de la
muerte por hambre o el ge-
nocidio puro y simple—. Es,
Carlos París
fundamentalmente, Un
análisis realizado desde la
izquierda y con la pasión
que de la urgencia sobre el
creciente sometimiento
que las llamadas democra-
cias han impuesto sobre la
población. Todo, desde el
anuncio televisivo, pasan-
do por los esquemas infor-
mático/informativos, hasta
las elecciones «democráti-
cas», está previsto para ob-
tener los efectos deseados,
siempre en aras a incre-
mentar el poder de la clase
dominante. Carlos París lle-
va hasta las últimas conse-
cuencias este análisis y
llega a hablar de las «masas
programadas».
PERIODISMO
Y LUCHA
DE CLASES
Camilo Taufic
Akal Editor, 1976
A través de las páginas
de este libro, el lector podrá
ir comprobando cómo
caen, una a una, viejas con-
cepciones como la «liber-
tad de prensa», la
«independencia», el «apo-
liticismo», etc.; mixtifica-
ciones sobre la información
que hoy día siguen estando
en boga en los países capi-
talistas, y que son esgrimi-
das por los propietarios de
los medios de comunica-
ción y sus periodistas «li-
bres». Sin embargo, ante
estos hechos —ya que a
través de los medios de co-
municación las clases en el
poder ejercen el dominio
ideológico y cultural sobre
la sociedad— Taufic abre
perspectivas de futuro pa-
ra el periodismo: muestra la
formas con las que las fuer-
zas progresistas pueden lle-
gar a una mejor operativi-
dad de los pocos medios
que tienen a su alcance;
porque «el ejercicio de la
información pública no
puede residir sino en re-
,presentantes del pueblo, y
no es los monopolios due-
ños de los medios de co-
municación».
«Periodismo y lucha de
clases» no es una simple
denuncia de los medios de
comunicación al servicio
del poder burgués. Hace ya
más de una década, en
1973, que el autor se pro-
puso abrir paso a un nuevo
periodismo en su país,
Chile.
De venta en librerías
Pedidos: Editorial Contracanto
Apartado de Correos 15.165
28080 MADRID
Un hilo de oro une las existencias de los revolucionarios
, de todos los tiempos. La historia del mundo es la historia
de sus revoluciones (...)
Más allá de la memoria
Rafael Gómez Parra
Editorial Contracanto
Página 48 · ver la página
Don Telele:
»
Me lo podrán discutir, pero a DON TELELE siempre la ha hecho gra-
cía eso que ahora se llama «gran comunicador». Al tontolculo Reagan, que
decía queridos colombianos en Bolivia, o al revés, lo llamaba «Gran Co-
municadof» simplemente por decir cuatro frases cavernícolas leídas, ade-
más, en el teleprinter o «chuleta» ante la cámara de televisiva. Decían que
había sabido recuperar el «orgullo» de la nación americana. Chorradas:
ni el más sofisticado márketing pudo ocultar su política agresiva exterior
4
Y, Oye, automático: ¡brrrggg!»
(En) Familia unida,
Jamás será vencida
«Así que para aliviar el estómago y a modo de emético, enchufo el programa
ni el fascismo interior (que algunos eufemizan «derechización o «revolu-
ción conservadora»). Ahora con Bus,
dirán que la gran mayoría del pueblo n
te de las chocheces del presidente de
Iñaki Gabilondo, por ejemplo, lo
A llaman gran comunicador y DON
T., personalmente, jamás se ha vis-
to más «incomunicado» que viendo su pro-
grama «En familia unida, no le mires el dien-
te». Siempre que lo veo, por razones de oficio
que si no de qué, pongo perdida la moque-
ta con arcadas y vomitonas épicas. Los vier-
nes generalmente me pongo ciego de papeo
y castigo el cuerpo con sobredosis extras de
anís la asturiana porque su presencia siem-
pre agrada, así que para aliviar el estómago
y a modo de emético, enchufo el programa
Y, oye, ¡automático: ¡brrggg! Como sea que
en estos trances suelo siempre acompañar-
me de algunas de mis discípulas más aven-
tajadas para que vean «in situ» mis métodos
* de análisis, no crean que estas buenas mo-
zas se sorprenden de mis incontinencia fi-
siológicas, sino que me meta obsesivamente
y con fruición un programa que amenaza
seriamente con arrebatar el primer puesto
del ranking de audiencia a, tócate los giie-
vos, «El precio justo». Si está ahí en el panel
será por algo maestro, me dicen cándidas.
Y yo ya, fuera de mí, la latigo severamente
(con intención pedagógica) y me pongo a
aullar como chamán poseído, que qué cojo-
nes sabrá la gente de programas buenos ¿n=
formativos, educativos y entretenidos. Por
ejemplo «El río Amarillo» o «La ruta de la
seda» que echaron, y es que en mi sectaris-
mo dogmático ya sólo veo documéntales
donde no pueden meter mano. Al personal
le matan el gusto y lo quieren embobado,
pero no hay que desesperar: siempre que ha-
ya o exista un DON T,, la humanidad audio-
visual quedará redimida. Y tú, Adelita, si no
quieres que te persiga por tierra y por mar,
coge la fregona y limpia el estropicio regur-
gitado en mala hora (tu puta madre, se oye
decir, pero muy débilmente...).
48
inventarán otra cosa y así. Jamás
orteamericano pasa olímpicamen-
turno.
Malo, me pongo malo cuando veo a la Ga-
bilonda. No soporto su jeta de no haber ro-
to un plato en su vida. La tía Eduvigis y la
vía Polly siempre me comparan con él con
claro detrimento de mi imagen. La madre
de mi enésimo escarceo sentimental lo tie-
ne por chico y modelo ideal y siempre so-
ñó con tener un hijo así y no asá. Me
revienta que el tipo aparezca limpito y asea-
do (a diferencia de A. Aberaturi, otro «gran
comunicador», pero otro que tal), oliengo
a gel y recién mudado los pañales (pues es
probable que ni se tire pedos). Ya hay quien
lo llama Iñaki de Calcuta o del Perpetuo So-
corro o Gabilondo del Séptimo Cielo Ora
Pro Nobis haciendo competencia desleal al
estomagante Michael Landon en «Autopis-
ta hacia el Culo del Mundo» (nunca se le
vio a DON T. tan «mal hablado»). Me jode
tanta perfección perfecta, tanto presunto al-
truismo y vocación misionera y alecciona-
dora que parece un televangelista. Y a DON
T. no se la dan con queso. Y me jode por-
que es mentira, es falaz, es trola. Se mani-
Pula esta vez con la mejor de las sonrisas y
sacando la cara amable, tierna, entrañable,
almibarada, de insufrible y hueco humanis-
mo navideño, de qué majos somos aunque
el stress y eso ya se sbe, jejeje. Hay mucha
diferencia entre entre ser un cabrón y estar
«encabronao»; manipulador y manipulado.
No le voy a comparar con Hitler —dirían
que estoy loco, o sea que digo verdad—, pe-
take Gabilondo, director y presentador de En
Familia.
ro el famoso monórquido en «Mi lucha» es-
cribía que no hay que abordar a la masa con
argumentos, pruebas, erudición, sino con
sentimientos y creencias. Trasladado esto al
auditorio televisivo, significa que se ataca di-
rectamente a la parte emocional de ese pú-
blico inerme y desinformado (o no tanto o
cada vez menos). Esta es la clave principal
del programa del señor Gabilondo: apelar
a la emoción y los mejores y más nobles sen-
La tía Eduvigis y la tía Polly
siempre me comparan con él con claro detrimento
de mi imagen
Página 49 · ver la página
timientos de las personas para mejor contra-
bandear su sibilino mensaje y pestilente
ideología. Todo ello, ya digo, con la mejor
de las angelicales caras y eigitndose apa-
rentemente a las «clases medias» de este pas
que, se supone «sociológicamente» son ma-
yoría. Recuerdo hace años, aún con Fran-
co, cómo los obispos y la Editorial Católica
con el «Ya» a la cabeza visible (hoy en quie-
¡bra) financiaba programas de televisión y pe-
lículitas (con Alfredo Landa haciendo de
«fspañolito medio» de clase, pues eso, me-
dia) donde se adoctrinaba «huir de los ex-
tremos» (ya sé preparaba la «transición»)
porque, en el fondo, el ciudadano español
es un hombrecito sensato, trabajador, cabal,
La clave principal del
programa del señor
Gabilondo: apelar a la
emoción y los mejores
y más nobles
sentimientos de las
personas para mejor
contrabandear su
sibilino mensaje y
pestilente ideología»
A A
E de sus amigos y de la juerga y enemi-
go de los «problemas». O sea, un estereoti-
po que venía a decir que cuidado con los
DON TELELES futuros que son unos
broncas y gustan de pasárselo teta jodiendo
la marrana y enredando. Bueno, pues aho-
ra, con la Gabilonda, igual o tres cuertos de
lo mismo, que éstos no son otros sino los
mismos López. La técnica, digo. Que la ab-
negada labor de la Guardia Civil no es pre-
cisamente bien vista en Euskadi (ni en
ninguna parte salvo que se posea un corti-
jo), pues allí que me voy, animoso y feliz,
para elevarles La moral a estos sufridos e in-
comprendidos números de la Benemérita
por culpa del terrorismo. Y, claro, las «cla-
ses medias», la «opinión pública», horrori-
zada por sus «dramáticos testimonios» o
cómo comulgar con ruedas de molino que
es el fin último de Gabilondo. Y ahora pon-
go a unos chavales —«chicos», dice él que
suena más ñoño— como si fueran «mayo-
res» haciendo un telediario infantil, y ¡qué
gracia verlos, tú!, mira ése, sí, el pecosillo,
Jaja, qué bien lo hace, parece de verdad, pa-
rece «mayor», si tuviera barbas como el Ma-
riñas, o sea, el futuro de la información libre
en ese (puto) país asegurado. ¡Hala vete a to-
mar por culo! No escribo más. A ver, Ade-
lita, llena la copa que me cago en tanto
lacayo y turiferario con cara conejo.
DON TELELE
Nuevo cine chino
Sorgo rojo
N una cartelera dominada, en régi-
E men de casi monopolio, por el cine
estadounidense, es un fenómeno cul-
turalmente raro la presencia de películas que
pertenezcan a ámbitos geográficos diferen-
tes a lo que comúnmente denominamos co-
mo cultura occidental. Esta situación se ve
alterada de vez en cuando por algún que otro
título perteneciente a cinematografías «exó-
ticas». Como ya ocurriera la temporada pa-
sada con «Yeelen» (La luz), de Souleymane
Cisse, de Mali, en ésta le ha tocado el turno
a una película china, «Sorgo rojo», de Zhang
Yimou.
Decir que el cine chino nos es totalmente
desconocido, no es descubrir nada nuevo, es
constatar una triste realidad, que se puede
hacer extensible a otras muchas cinemato-
grafías. Esta situación parece que va a cam-
biar en algo, al menos coyunturalmente, en
lo que se refiere al cine chino. La presencia
regular en los festivales internacionales de ci-
ne, el ciclo de doce títulos que el Festival de
Valladolid le dedica durante su última edi-
ción y que Televisión Española anuncie pa-
ra los próximos meses su intención de
proyectar también un ciclo de películas chi-
nas, así lo indican.
Zhang Yimou, que cursó estudios de ci-
nematografía en la Academia de Beijing en-
tre 1978 y 1982, forma parte de la llamada
«quinta generación» del cine chino, que surge
tras el período de la Revolución Cultural.
Después de graduarse, trabajó como direc-
tor de fotografía y actor, para rodar finalmen-
te en 1987 «Sorgo rojo», su «ópera prima»,
único film chino estrenado comercialmen-
te en España hasta la fecha.
«Sorgo rojo» transcurre en el norte de Chi-
na en 1930 durante la guerra contra los ja-
poneses. Nos cuenta una historia de amor
que se verá interrumpida bruscamente con
la llegada de los japoneses a la aldea en que
viven los protagonistas. Lo primero que nos
llama la atención es encontrarnos ante una
película clásica, tanto desde el punto de vis-
ta temático como estilístico. Se configura así
una historia que partiendo del carácter par-
ticular donde la acción transcurre, trascien-
de la pura anécdota local, para erigirse a
través del comportamiento de los persona-
jes en modelo universal.
Esta apertura hacia modelos narrativos
más convencionales parece ser una de las ca-
racterísticas del nuevo cine chino. En «Sor-
go rojo» no hay una ruptura total con el cine
anterior, ahí está la primera escena de la pe-
lícula para confirmarlo, A través de una es-
tructura operística nos introduce en la
historia, a la vez que funciona como resu-
men argumental de lo que va a suceder. Su
importancia viene determinada no sólo por
su duración, sino porque sirve para presen-
tar a los personajes y describir el rol que van
a desempeñar en la historia.
Aceptados los modelos narrativos por los
ue la película transcurre, ésta los recorre de
es, aceptable, estableciendo un desarro-
llo equilibrado de los mismos. A la intro-
ducción que nos sitúa en las coordenadas de
la historia, le sucede el bloque central que
describe la vida en la bodega y la transfor-
mación del sorgo en vino, con escenas de
gran fuerza plástica. Para concluir con la
irrupción de los japoneses que van a alterar
el comportamiento diario de la vida de los
campesinos. Lo que les llevará a enfrentarse
a la agresión japonesa. Como ocurre en el
resto de la película, es de nuevo aquí la pro-
tagonista la que adopta el rol principal y la
que moviliza al resto de los personajes en la
necesidad de oponerse a los japoneses.
«Sorgo rojo», que respira sinceridad y
autenticidad, aunque lo haga por caminos
tradicionales, consigue elevar el tono de lo
narrado al ofrecer unas imágenes llenas de
elementos expresivos. El microcosmos social
que nos presenta tiene el suficiente atracti-
vo para que los personajes y lo que a éstos
les sucede atrape nuestro interés. La pelícu-
la a pesar de formar un todo compacto, no
ha conseguido mantener un ritmo estable,
así ésta sufre en algunos momentos determi-
nadas arritmias, que si no desequilibran el
resultado final, muestran las imperfecciones
narrativas no deltodo resueltas que aquejan
a lo narrado.
A la espera de nuevas películas chinas,
«Sorgo rojo» se erige como una buena mues-
tra del actual cine chino, que sin llegar a ser
una película redonda, queda como una obra
muy digna.
China, 1987. Director: Zhang Yimou.
Guión: Chen Jianyu, Zhu Wei, Mo Yan. Fo-
tografía: Gu Ghangwei. Decorador: Yang
Gang. Música: Zhao Jiping. Intérpretes:
Gong Li, Jian Weng, Ten Rujun, Ji Chun-
hua, Ou Chunchua, Liu JL
José D. González
49
Página 50 · ver la página
MONÓLOGOS EN FASCISTOCRACIA
EL NOVÍSIMO ARTE DE TIRANIZAR
TAMBIEN SE RESFRÍA
Soplan vientos nuevos y se hace imprescindible un cam-
bio de decoración. Al dictado de su canto van siendo arro-
jados al muladar las desechadas marionetas de compuesto
gesto:feroz, mostacho belicoso, con gorra de plato y san-
grientb espadón. Su puesto es ocupado por un nuevo sa-
yón que luce circuitos integrados con pulcro aire de
depurado electrón. La farsa continúa, ¡arriba el telón!
Estamos en la era de la informática y es un hecho demos-
trado que los decrépitos y seniles tiranuelos dan mala ima-
gen y joden —con perdón el negocio. Últimamente le ha
tocado a ese fósil llamado Stroessner al que todos sus
antiguos fans han zarandeado — incluida su mismísima
Santidad Papal— hasta quitarlo de enme-
dio. La lista de los caídos en desgracia es
larga y aclara a gritos que a la Internacio-
nal de Mercaderes le estorban a estas al-
turas sus viejos servidores. Ustedes,
avispados amigos, se habrán percatado de
que en todo ese enjuague hay marrullería
y chanchullo, porque es difícil tragarse la
imagen del yanqui abusón vindicando de-
mocracias y desgañitándose contra dicta-
dores y dictaduras sin sonrojarse tan
siquiera un pelín, Así que no podemos evi-
tar que la imperiosa sospecha nos asalte
y corroa. ¿Qué pasa? ¿Se ha arrepentido
de sus pecados, se nos han vuelto buenos
de repente o se les ha aparecido la Virgen
no se entera de qué va la vaina y se dedican a levantar
polvareda y alterar al personal gritando a los cuatro vien-
tos que nos atemos bien los machos porque van a joder-
nos vivos. Que no otra cosa han hecho esos altísimos
mandos policíacos y justicieros, garantes del orden cons-
tituido y que presididos por señores ministros pro-sionistas
y directores generales metieron la hedionda pezuña y plas-
maron en un libraco sus ladinas y arteras intenciones pa-
ra con los españolitos, sin enterarse estos trasuntos de
chulos verbeneros que estamos a las puertas del maravi-
lloso e informatizado siglo veintiuno y que esos modos
y decires fachendosos de jaques perdonavidas ya no se
llevan. Porque a estas alturas —pásmate y maravillate
querido amigo— basta con la función anó-
nima y etérea del técnico-sabueso-
informático, que comienza alimetnando tu
perforada ficha postmoderna desde que
llegas a este valle de lágrimas, con los in-
formes precisos de quines son tus papás,
que pueden tener antecedentes de todo ti-
po, desde ser pobres —que si bien no es
un delito en sí mismo, es al menos digno
de sospecha— hasta tener concomitancias
contumaces o extrañas amistades con re-
beldes, heterodoxos y endiablados rabu-
dos nati-democráticos. Luego se la sigue
alimentando con tus haceres y decires en
el parvulario, en el antro docente y en la
academia. Figúrate si ya van cosas anota-
de Lourdes como al zancadilleado Man-
das, no digamos lo que luego puede venir:
cha?... Pues no, nada de eso, ni ha habido
prodigio milagrero, ni portentoso arrepen-
timiento. Pasa que en la era de la electró-
nica estos matarifes, de pacotilla dan
mucho el cante y poco beneficio. Pasa que
en estos tiempos de ordenadores y satéli-
tes chivatos esos troglodíticos tiranos a los
que cualquier paria de la tierra hacía saltar
en cachitos cuando harto de aguantar ti-
ranías se arrojaba al paso de su carroza,
bomba Orsini en ristre, son ya un anacro-
nismo y lo peor, un estorbo. Porque lo que
está de moda hoy es la trápala-
democrático-parlamentaria-occidental... y el ordenador.
¿Qué mejor polizonte que una buena «Berta», bien alimen-
tada con los datos de todo el paisanaje y a la que basta
apretarle un botoncito para que te sople, chivatona ella,
cuanto rojo, parado protestón o amigo de un amigo de la
hermana de un «presunto» existen en el país? ¡Eureka!
Esto si que es limpio, aséptico y sobre todo, de-mo-crá-
ti-co. Y ahora, con la coña marinera de la C.E. esto va a
ser la rehostia, porque no sólo caminamos a la «Europa
de los mercaderes» sino también a la de los polizontes,
sabuesos y gorilas, informática en ristre y dispuestos a
empapelarnos a la mínima de cambio. Aunque en esta Es-
paña de nuestras entretelas va a ser difícil que cale el
asunto, porque hay mucho cebollón y mucho zopenco que
búsqueda, infructuosa de trabajo y sus
consiguientes cabreos anticonstituciona-
les a mogollón; amistades que frecuentas;
con quien te casass y la ficha que arrastra
la cónyuge o parienta... y así un largo et-
cétera que te puede llevar sin que te per-
cates a que una buena o mala noche se
pare sigilosamente ante tu casa un furgón
y señores uniformados y pistoleados te lle-
van ante doña justicia para penar tus cul-
pas. Y no vayas a creerte que me estoy
montando una película o cuento de ciencia-
ficción, porque sin ir más lejos ahí tenemos
a la furcia antes nombrada, doña «Berta», la del Escorial
—que vendrá de escoria, digo yo— conectada umbilical-
mente con el monstruo alemán para chivateo y persecu-
ción del ciudadano europeo. Pero tranquilos ynada de
sustos ni terrores estelares que no por mucho chips-
sabueso y polizonte-informático que nos echen van a con-
trolar mejor el cotarro, ni a impedir la hostiada que se les
viene encima; porque hasta ahora, que yo sepa, contra
el rodillazo en las criadillas mo se ha inventado remedio.
Además, que también se resfrían los modernos y sofisti-
cados circuitos integrados... y un mal virus lo tiene cual-
quiera.
seát
Fermín Angulo
Página 51 · ver la página
l'oráculo
Página 52 · ver la página
OAK |
CONTRA
235 páginas
500 pesetas
Agotado
240 páginas
600 pesetas
2.000
115 páginas
ejemplares
500 pesetas (10S h
20
ejempla res
215 páginas 150 páginas
500 pesetas 500 pesetas
3.000
ejemplares
2.500
ejemplares
Antología poética
de la Resistencia
ue vivimos
La fuga la cárce Pora
de Zamora a
- 1
2 Má Rafael Gómez Parra
pesetas de allá Maa :
e la D S ALLA
E LA ME
memoria A MEMORIA — [sc
pesetas
2.000
ejemplares
care JIMENEZ CAST
r en el
mino de Su
¡ón
La muje
ca
emancipac
NOVELA
PEDIDOS:
S: APARTADO 15.165 - 28080 M
ADRID