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Revistas y Libros

Área Crítica Nº 25

Mayo-junio 1988 · Texto leído automáticamente de los escaneos: puede tener errores. Para verlo tal cual, ábrelo en el lector.

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SUMARIO — AREA CRITICA N.* 25 MAYO-JUNIO 1988 co — Política =>] +. Amedo, un trapo sucio del PSOE pág. 5 + CESID, una CIA a la española .. pág. + Con el carnet en la boca ........ pág. 11 + Una huelga tras otra, un conflicto PNASIOLEO: cri rca caros oo a pág. 12 * Movimiento obrero 7 * Los jornaleros murcianos estamos sometidos a un verdadero chantaje A pág. 14 + La huelga de Talbot: convenio sí, en- JUABUESIDO: 2. como rra e pág. 16 +» Trabajadores de Talbot: «Hay que asfixiarles la producción y la venta» pág. 18 +« El CES, un organismo antiobrero pág. 20 + Huelga de la Enseñanza: «Los pro- fesores no queremos ser instrumen- tos del PSOB 5 vio 009 0900 gn pág. 22 + La huelga de la basura en Madrid 23 (Movimiento de resistencia¡ + Rompanfilas: «El Ejército es el bra- zo armado del poder» .......... + Objetores de conciencia: «No que- remos ser carne de cañón» ...... 28 + Niun hombre, ni una mujer, ni una pág. 28 peseta para la guerra ........... pág. 31 e José Serrano un emigrante: «Sufro hoy más que en tiempos del asesino FLACO 00.0 ceooineao RE pág. 32 (—— Internacional] + La Audiencia Nacional «chacha» del Ministerio del Interior francés ... pág. 34 e Los sindicatos europeos en decaden- cia: obreros terroristas y asamblea- TOS puc iisaosto ara Ems Apiaies 159 ES pág. 36 » Palestina: Entrevista a Abu Jalid, subsecretario general de AL- IA pág. 38 * CHINA, una historia crítica . pág. 40 Exp Guallura ri] e Libros pág. 46 a FAnziMes mes cieise ANY pág. 47 + TV: Gurruchaga y su «Viaje con no- SOMO iu Bes pos as Ba pág. 48 * Cine: Vietnam como pretexto .... pág. $0 editorial Romper . la mordaza mesitas: del verano a las cerca de 600 Radios Libres existentes en todo el Estado, Casi nada. Así, en un abrir y cerrar de ojos, quieren eliminar un medio de comunicación alter- nativo que nació como contraposición a las emisoras oficiales. La vocación de las Radios Libres era, y es, la de dar voz a los que no tienen cabida en los medios de comunicación dependientes del Estado, de la Iglesia o de los grandes empresarios. Proliferaron conforme la crisis económica, política, social y cultural se fue agravando. Y se fueron radicalizando en la medida que la represión fue arreciando contra todo el pueblo. Jamás han sido un medio de comunicación marginal, como nos. las han querido presentar. Como medio de comunicación vivo y combativo, el objetivo de estas emisoras no es la simple información, ellas mismas promueven la acción, la protesta, la ma- nifestación, participan directamente en las luchas, difunden la cultura popular y ata- can los valores establecidos por el sistema. Su propuesta son las nuevas ideas, repre- sentativas no sólo de la juventud, sino de todos aquellos que en el día a día y desde nuestros medios nos enfrentamos a los miles de problemas que padecemos en esta sociedad: la represión, el paro, la cultura reaccionaria, la desinformación, la droga... Por eso, desprestigiar las Radios Libres fue el objetivo inmediato que persiguió la Administración desde que aparecieron; pero éstas, lejos de ser aisladas, han ido contando cada vez más con la solidaridad, que se ha hecho patente cuando cual- quiera de estas emisoras ha recabado apoyo a sus oyentes. Conecte la FM y dele vuelta al dial allá donde esté; en Euskadi, Madrid, Cata- luña, Valencia, Galicia... Comprobará por qué el director general de Telecomuni- caciones, Javier Nadal, dice que «hay que limpiar el espectro de todas las emisoras ilegales»; y por qué con la LOT se sanciona con multas de 1 a 10 millones de pesetas las «faltas muy graves» que, hasta enero pasado, se sancionaban con 20 mil pesetas, Pero la LOT no terminará con todas las emisoras de FM ilegales; los del PSOE no son tan tontos. Se legalizarán todas aquellas que adapten sus emisiones a las exi- gencias oficiales. Se concederán licencias de emisión a los Ayuntamientos, para obli- garnos a pagar los impuestos municipales al son de su música; a entidades comer- ciales, que nos sacudirán las orejas con sus anuncios; a instituciones «culturales»... ¡esto ya suena a amenaza! De todas formas, con la LOT en una mano y la policía en la otra, con medio centenar de Radios Libres cerradas y múltiples expedientes abiertos contra las que siguen funcionando, se hace imposible para el PSOE lograr su objetivo de acallar la voz de los «marginados». No obstante, con este panorama que ofrece el PSOE con su LOT y su policia, las Radios Libres que quieran seguir siéndolo, al final, no tendrán más remedio que hacer aquello tan popular en España de «echarse al monte», y desde allí ¡Seguir emitiendo! La Ley de Ordenación de las Tele- Director ALFREDO GRIMALDOS Redactores y colaboradores: RES, ABELARDO GUIL, MER- Correspondencia y suscripción a: APARTADO DE CORREOS 18.085 - 28080 Madrid EDUARDO ALBALADEJO, JAIME ALVAREZ, MARCELO ALVAREZ, FERMIN ANGU- LO, A. BOUZAS, J. BUITRA- GO, ANGEL BUSTOS, MI- GUEL CASTELLS, E. -CAS- TRO, VICENTE CESPEDOSA, JESUS VICENTE CHAMO- RRO, JOSE D. GONZALEZ, C. FERRERAS, AGUSTIN FLO- CES HERRANZ, T. LARRAU- RI, GUADALUPE NUÑEZ, JON ODRIOZOLA, ANTONIO RAMIREZ, PEDRO ANTONIO SAMBLAS, JOSE MARIA SAN- CHEZ CASAS, CARLOS SIL- VAR, PACO SOTO, J. A. TEI- JELO, FLOR VALENCIA, Edita: AREA, S.A. Teléf.: 449 21 00 Imprime: GRAFICAS 82, S.A. Dep. Legal: M-18887-1983

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ALAVA LIBRERIA HERRIKOIA Cuchillería, 78 ASTURIAS AVILES LIBRERIA TRASGU La Estación, 31 BARCELONA LIBRERIA LEVIATAN Santa Ana, 23 LIBROS Y REVISTAS Rambla Cataluña, 72 CASA DEL LIBRO Ronda San Pedro, 3 FRANCESA Paseo de Gracia, 91 XAPS Balmes, 244 COLLECTOR Pau Claris, 168 LIBRERIA ARRELS Fernando, 14 LIBRERIA DOCUMENTA Cardenal Casañas, 4 LIBRERIA ALUM Plaza Berenguer el Gran, 2 QUIOSCO Placa Jaume 1 QUIOSCO Calle Princesa QUIOSCO Passeig del Born, 21 QUIOSCO Plaga Palau QUIOSCO Passeig Colón, 2 QUIOSCO Carrer Aviño, 38 QUIOSCO Carrer Aviño, 18 QUIOSCO Pl. San Jaume QUIOSCO Baja Sant Pere, 4 QUIOSCO Francesco Pl. Cambó, 2 QUIOSCO Pl. Urquinaona QUIOSCO Calle Fontanella, 8 QUIOSCO Comtal, 31 QUIOSCO Rambles del Estudis (frente SEPU) QUIOSCO MARTOS Rambla San Josep DITECNIA 11 Mora de Ebro, 27 trip. LIBRERIA CATALONIA Ronda Sant Pere, 5 COOPERATIVA BERNIA Mora d'Ebre, 29 -baixos CADIZ LIBRERIA JAIME Corneta Soto Guerrero LIBRERIA ISABELA Beato Diego de Cádiz, 2 LIBRERIA CAMINERO Avd. Ana de Villa, 44 JEREZ DE LA FRONTERA LIBRERIA ALTERNATIVA Armas, 7 PUERTO DE SANTA MARIA LIBRERIA LAPIZ Doctor Palau, 4 PAPELERIA CRUCES Cruces, 75 ROTA LIBRERIA ATENEA Calvario LIBRERIA TARTESSOS Plaza San Roque LIBRERIA VALPARAISO María Auxiliadora, 51 SAN FERNANDO PAPELERIA MINERVAL General Varela, 176 PAPELERIA BUTRON San Joaquín, 13 PAPELERIA MATABUENA San Joaquín, 16 GLIPU SAN SEBASTIAN LIBRERIA BILINTX Esterlines, 10 HONTZA LIBURUDENDA Oquendo Kalea, 4 ELGOIBAR LIBRERIA PITXINTXU San Francisco, 29 CORUNA LIBRERIA NOS Plaza do Libro, 1 FERROL LIBRERIA HELIOS Real, 55 Ahora sale cada dos meses la revista de la izquierda MADRID LIBRERIA AÑOS LUZ Francisco-de Ricci, 8 QUIOSCO Marcelo Usera/Manuel Noya LIBRERIA MIRAGUANO Hermosilla, 104 QUIOSCO ANGEL Embajadores, 102 QUIOSCO AMPOSTA (metro Simancas) QUIOSCO COCOLIN Alcalá, 236 (esquina Fdez. Lanseros) QUIOSCO PEPE Carretera Vicálvaro (junto canódromo) PAPELERIA YERBA Martín de los Heros, 37 QUIOSCO PUERTA SOL Puerta del Sol, 14 (esquina Espoz y Mina) QUIOSCO CUATRO CAMINOS (Santa Engracia-Bravo Murillo) MURCIA CARTAGENA LIBRERIA ARCO IRIS Galerías Juan XXIII, bajo 17 NAVARRA TUDELA LIBRERIA BUSKOMIX Herreras, 32 PONTEVEDRA REDONDELA LIBRERIA RETRINCO Alfonso X1I, 22 VIGO LIBROURO Eduardo Iglesias, 12 _ QUIOSCO ARAUJO ROMAN Avd. Castrelos, 14 QUIOSCO MARIA BOSH López Mora, 83 (junto a ANCA) LOGROÑO LIBRERIA CONTINENTAL QUIOSCO del Espolón SALAMANCA LIBRERIA VICTOR JARA Meléndez, 21 TOLEDO LIBRERIA FUENTEOVEJUNA Santa Fe, 4 SONSECA LIBRERIA ANDARES Toledo, 1 VALENCIA LIBRERIA LLAVORS Eudit Orellana, 8 LIBRERIA TRES I QUATRE Pérez Bayer, 7 PUERTO DE SAGUNTO LIBRERIA POPULAR Avda. Nueve de Octubre, 78 /'ALLADOLID' LIBRERIA SANDOVAL Pza, Sta. Cruz, 10 AYA BILBAO LIBRERIA CAMARA Euskalduna, 6 BARACALDO CAFETERIA HOSPITAL CRUCES GALLARTA LIBRERIA KOTARRO Paseo Blasco Ibáñez, s/n. SANTURCE LIBRERIA TEMAS C/. Pagazunturdua, 3 ARAGOZA LIBRERIA GERMINAL Sepulcro, 21 «Area Crítica» ha comenzado a venderse en los principales quioscos de Vigo, Ferrol, A Coruña, Gijón, Sevilla, Cádiz, Zaragoza, Pamplona, Córdoba y Granada.

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política El «superpolicía» era un eslabón entre la cúpula del Estado y los GAL AMEDO, UN TRAPO SUCIO DEL PSOE Tras los «Grupos Antiterroristas de Liberación» (GAL) hay una mano que además de soltar los millones de pesetas los protege. También los jueces colaboran en esta protección: a una joven de la AFAPP de Euskadi, María Carmen Benito Iñigo, le abrieron un proceso, con una petición fiscal que supera los seis años, porque en el 84, en una octavilla de la AFAPP, denunciaban que tras los GAL estaba la policía y el Estado español. Este enjuiciamiento se produce cuando los miembros de los GAL detenidos en Francia, Portugal y España insisten en que ellos trabajan para la policía española, y que el subcomisario Amedo Fouce era quien les contrataba, les pagaba y les ordenaba la ejecución de las acciones. de marzo los mercanarios del GAL Philippe Labbade, Patrick de Carval- ho y Roland Sampietro, por el asesinato de Xavier Pérez de Arenaza, llevado a cabo 'en Biarritz en marzo del 84, y por el atentado con explosivos que costó la vida a Tomás Pérez Revilla. Al juicio asistió para declarar la ex- compañera de Labbade, y en su declaración quedan recogidos varios viajes que ella rea- lizó junto a su ex-compañero Labbade a Es- paña, con el fin de que éste celebrara reu- niones con José Amedo Fouce y otros fun- cionarios españoles. E N Francia han sido juzgados en el mes , Para poder celebrar este juicio, Labbade hubo de ser extraditado temporalmente des- de Portugal, donde cumplía una condena de 4 años por complicidad con un grupo del GAL que él había contratado a petición del subcomisario Amedo. El subcomisario Amedo Fouce fue rela- cionado públicamente por primera vez con los GAL en febrero de 1986, tras la deten- ción de un portugués que le implicó. Pero a pesar de que Amedo aparece en todos los sumarios abiertos en Francia y Portugal con- tra miembros del GAL, en España aún no se le ha procesado «por falta de pruebas», según dicen los jueces. En este asunto de los GAL se han visto involucrados desde Amedo y otros policías, hasta Barrionuevo, que en más de una oca- sión tuvo que salir en defensa de sus mucha- chos, y el mismo presidente del gobierno, quien hubo de afirmar que «se ha querido relacionar a los GAL con actividades pró- ximas al aparato del Estado, nadie lo ha po- dido demostrar, ni se demostrará...» Ni tie- nen la intención de facilitar semejante cosa, como así lo confirma el hecho de que cuan- do un juez de Bilbao, encargado de llevar el caso por el asesinato del dirigente vasco Santi Brouard, pidió al Consejo Superior Bancario que se investigara las cuentas y los créditos de Amedo, este organismo, depen- diente del Ministerio de Economía y Hacien- da, se negó en redondo. Misión oficial El caso es que, a pesar de lo que dijera Felipe González, hay un montón de aconte- cimientos, declaraciones inculpatorias y de- nuncias. Por ejemplo, en octubre de 1983 $

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—política fueron detenidos en Francia tres policías de los GEO y el inspector Gutiérrez Argúelles, tras intentar secuestrar al refugiado vasco Larretxea. Posteriormente, cuando estos po- licías estaban en libertad aquí en España, los jueces franceses condenaron al inspector Gu- tiérrez a cuatro años de prisión por actos de terrorismo y pertenencia a banda armada. Hoy, y a pesar de esta condena, el inspec- tor Gutiérrez es el jefe de la policía judicial de Barcelona. En aquellos días en los que intentaron se- cuestrar a Larretxea, los refugiados vascos Lasay Zabala fueron secuestrados y hechos desaparecer para siempre. Después se ha sa- bido, por las declaraciones del detenido como miembro del GAL, Daniel Fernández Aceña, ante el juez de San Sebastián en el pasado marzo, que Lasa y Zabala permane- cieron en territorio francés hasta que la po- licía de Francia presionó sobre los secues- tradores, lo que les obligó a trasladar a los secuestrados hasta Hondarribia, en Euska- di Sur, en una embarcación de un tal «Car- los» al que Amedo pagó una buena suma de dinero. Plan de Estado También en este año los GAL secuestra- ron al vasco-francés Segundo Marey. Mo- hamed Talbi y Pierre Echalier declararon en el jucio que se sigue contra ellos en Francia, que la policía española les proporcionó los teléfonos del gobierno militar de Vizcaya y el de la comisaría de Bilbao, para que en caso de problemas llamasen, como así hicieron al ser interceptados en la frontera francesa, pu- diendo entrar a España con el secuestrado; dijeron que ya en España se les unió Ame- do y que fueron parados en un control de la Guardia Civil, pero que tras identificarse Amedo como subcomisario adscrito a la co- misaría de Bilbao, la Guardia Civil le dejó marcharse. Amedo sólo ha llegado a reconocer haber- se entrevistado con algunos activistas de los GAL, pero siempre «realizando trabajos ofi- ciales de información». En Portugal, apa- El subcomisario José Amedo se ha convertido en el hilo que puede desmadejar el ovillo de la tramaf Felipe González. rece en los sumarios abiertos contra los mer- cenarios detenidos en ese país. En uno se dice que la firma del policía español aparece en un talón bancario retirado en Estoril en el Ban- co Espíritu Santo, a cargo de una cuenta de la Dirección General de la Policía españo- la. En estos sumarios aparecen además lla- madas telefónicas hechas por Amedo a las viviendas que ocupaban los miembros de los GAL detenidos. Pero todo esto, según Ame- do, no era una cosa personal, sino de su tra- bajo, y siempre dentro de «las tareas y fun- ciones habituales de un miembro de los Gru- pos de Información del Cuerpo Nacional de Policía». No parece casual que la aparición de los GAL, que hasta la fecha ha asesinado a más de 30 personas, coincida con la puesta en marcha por el PSOE del Plan ZEN, que si- túa a Euskadi a caballo del estado de excep- ción y el estado de sitio. Y tampoco es ca- sual que tras los grupos de los GAL deteni- dos siempre aparezcan implicados los miem- bros de las fuerzas de seguridad del Estado. Todo esto aparece enmarcado dentro de lo que indica el manuel de contrainsurgencia detrás de.la. noticia DE PELICULA —Estados Unidos declara como «ac- titud hostil» los votos en contra de su propuesta ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU para que se condenara a Cuba pos no respetarlos. . —Tras utilizar todos los medios pa- ra presionar a Noriega para que se vaya de Panamá, el secretario de Estado norteamericano Georges Shultz declara que «lo mejor es que el general se vaya cuanto an- tes a España». —Fuentes gubernamentales yanquis hablan de la necesidad de que se produzca un nuevo golpe militar contra Noriega, que podría inclu- so acabar con su vida. —La Administración norteamerica- ,ha acusa a Nicaragua de invadir Honduras y envía a más de 3.000 soldados para auxiliar a las tropas hondureñas antes de que lo soli- citaran las autoridades de este país. —El Departamento de Estado cali- fica de «gran victoria de la demo- cracia» el triunfo de la ultradere- chista ARENA en las elecciones salvadoreñas. —Miles de manifestantes salen a la calle en varias ciudades norteame- ricanas para protestar por el en- vío de tropas a Honduras. Se que- maron banderas yanquis y fueron detenidas más de 200 personas. El 7.? de Caballería anda de capa caída. Mucha imagen en pantalla, pero lo indios se resisten y están con- tagiando a los vaqueros. Si no cam- bian de argumento, algún día vere- mos a Rambo actuar en alguna ciu- dad americana. SOLUCIONES RADICALES —Los mineros del pozo Josefita (León) cortan, con barricadas in- cendiadas, el tráfico en la antigua N-VI impidiendo el paso de ca- miones con carbón para la central térmica de Compostilla Il. —ZLos trabajadores de Sidegasa vuel- ven a cortar el tráfico ferroviario y por carretera en Teixeiro (Lugo). —Un grupo de trabajadores de los FPE en La Naval de Sestao inten- tan paralizar la actividad del asti- llero cortando el fluido eléctrico sin conseguirlo, a causa de la opo- sición física de delegados de CC.OO. de la empresa. —Detenidos ocho trabajadores de ASTANO al enfrentarse con la policía después de cortar la vía fé- rrea que une Ferrol con el resto del Estado. —Cuatro trabajadores de la Peugeot-Talbot de Madrid resul-

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política lel GAL y sus relaciones directas con el gobierno de del Estado Mayor del Ejército, en citas como esta, «la lucha contra la subversión en un te- rritorio nacional dado no debe limitarse a la propia acción en el interior de ese territo- rio. Es preciso actuar también fuera de él. Las FFAA no sólo han de participar en ac- tuaciones sicológicas, sino que a menudo son el mejor organismo para ello, en particular si la intervención contrasubversiva se lleva fuera del país propio, aunque las directivas y el personal dirigente del programa proce- dan de otros estamentos» (Clave 0-0-2-5). Así lo denunciaba el ex-guardia civil Veláz- quez Soriano a una revista de gran tirada. Que detrás de los GAL están las fuerzas de la seguridad del Estado'no es algo que sólo lo denuncie Soriano, ni Mari Carmen Benito Iñigo. En el juicio contra los merce- narios Labbade, de Carvalho y Sampietro, el policía francés encargado de hacer las in- vestigaciones de este caso implicó a la poli- cia española en las actividades de los GAL. Y en marzo, ciento cuatro personas en su mayoría miembros de la Asociación Contra la Tortura presentaron una querella contra el policía Amedo y su colega de oficio Mi- chel Domínguez, por sus estrechas relacio- nes con el GAL. Componendas y recompensas Con seguridad el Estado no actuará ni contra Amedo ni contra ningún otro poli- cía. Lo que se suele hacer en estos casos es enviar a embajadas o empresas estatales a los policías «quemados» en actividades re- lacionadas con la guerra sucia. El caso del inspector Jorge de Haro, que fue enviado como jefe de seguridad al consulado espa- ñol en Tánger, es indicativo de la práctica habitual. Este policía era liberado así de la enojosa implicación en la fuga del sicario del GAL Ismael Miguel Gutiérrez, que estaba acusado de ser el responsable del comando que asesinó al súbdito francés Robert Ca- plane. O el caso del comisario jefe Francis- co Alvarez Sánchez, apodado «GAL-varez» por sus muchachos. En la actualidad, éste es el jefe de la seguridad de la Telefónica de Barcelona, con un sueldo superior a los 6 millones anuales. Ante el apabullante número de hechos que demuestran la implicación del subcomisario Amedo, y las peticiones de extradición for- muladas por los magistrados galos, la Audiencia Nacional ha tenido a bien excul- parle «por falta de pruebas». Y como el Es- tado no olvida los buenos servicios presta- dos por sus funcionarios, el año pasado se le ha ofrecido, a elección de Amedo, un puesto en una embajada o en una gran em- presa estatal. Antón Carballo ¡LO QUE HAY QUE OIR! —Carlos Romero, ministro de Agri- cultura: «Las lentejas y garbanzos españoles han obtenido el carné de identidad para entrar en la CE» («El País», 26-1-88). —José María Vizcaíno, presidente de la patronal vasca: «Aquí uno se cree que, por perder su trabajo, tie- ne derecho a poner en riesgo el tra- bajo de todos los demás» («Ya», 31-1-88). —Carlos Solehaga, ministro de Eco- nomía: «España es el país donde se puede ganar más dinero a corto plazo de Europa y quizá del mun- do» («El País», 5-2-88). —William Verity, secretario nortea- mericano de Comercio: «El espa- cio es sólo un lugar más para hacer negocios» («El Pais», 13-2-88), —Alan García, presidente peruano: «No hay que tratar a toda la po- blación como enemiga» («Egin», 14-2-88). — Albin Chalandon, ministro francés de Justicia: «Si alguno de los terro- ristas quiere hacer régimen para adelgazar, es su problema» («Dia- rio de Barcelona», 23-2-88). —Julio Anguita, secretario general del PCE: «Esto no es un club de so- ñadores, estamos aqui para trans- formar la sociedad» («El País», 23-2-88). —Sabino Montanaro, ministro de in- terior paraguayo: «No son dere- chos humanos, sino izquierdos hu= manos los que reclama la Iglesia» («El País», 24-2-88). —José Antonio Cid, secretario gene- ral de la UGT de Zaragoza: «El PSOE ha sido secuestrado por las instituciones» («El Pais», 1-3-88). — Amram Mitzna, general israelí: «El Ejército israelí no será nunca un Ejército de canallas» («Egin», 1-3-88). ¡NO ME LO PUEDO CREER! tan heridos en enfrentamientos con la policía durante una de las movilizaciones llevadas a cabo du- rante la negociación del convenio colectivo. —Detenidos cuatro trabajadores de las empresas coruñesas Mafriesa y Propecsa durante la ocupación del Parlamento gallego. —Diez mineros de HUNOSA son condenados a seis meses de prisión por «alteraciones de orden públi- co» en las movilizaciones del 87. El día del juicio hubo huelgas de solidaridad y protesta en varios pozos. —Piquetes de trabajadores de la EMT madrileña impiden la salida de 280 autobuses a pesar de la des- convocatoria de la huelga y exigen la dimisión del comité de empre- sa por «traidor». —Prosiguen las movilizaciones, cada vez más radicalizadas y espectacu- lares, de los trabajadores de Eus- kalduna, a los que se han unido estudiantes y parados. —El ministro de Industria, Carlos Croissier, anuncia la próxima «li- quidación de los focos de conflic- to de Bilbao y Ferrol». Primero acabarán con los que dan ejemplo, luego con los que lo inten- tan y después con los que lo piensan. ¡Una buena solución! A eso se le lla- ma eliminar la explotación de los cu- rrelas... pasándolos a mejor vida. LA MADEROCRACIA —Dos personas detenidas al cerrar la policía la radio libre de Pamplo- na EGUZKI IRRATIA por su- puestas injurias al rey. —Unos 80 jóvenes ocupan una vi- vienda en Pamplona siendo desa- lojados por la policía. Al volver a intentarlo fueron apaleados por los municipales, siendo detenidos dos de ellos. —Un juez de Donosti encarcela a dos jóvenes por la ocupación de un local en Orereta. —La Asamblea de Okupas de Ma- drid denuncia que la policía vigi- laba el lugar donde se reunían y hacían fotografías de quien entra- ba y salía. En marzo, 15 de ellos fueron detenidos en un bar y apa- leados; tras una manifestación an- te la comisaría fueron liberados. —José Martín López, líder del gru- po de rock almeriense «La Santa Espina», ingresa en prisión por de- dicarle una canción «a los hijos de puta de la policía». —Cinco detenidos y veinte heridos al desalojar la policía autonómi- ca y la nacional a 50 objetores que habían ocupado las oficinas de la dirección general de Servicios So- ciales de la Generalitat. —Cuatro estudiantes vigueses con- denados a seis meses de prisión

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Política Sabe mucho, pero nada puede impedir CESID, UNA CIA A LA ESPAÑOLA Son tantos los escándalos protagonizados por el Centro Superior de Información para la Defensa que, a estas alturas, ya a nadie se le escapa que estamos frente a un poder clandestino y fuera de toda normativa legal «por razones de Estado». Sin embargo, es falso que el CESID sea un grupo «incontrolado», pues todo apunta a que detrás de la organización hay fuerzas poderosas, que están por encima del gobierno y del Rey. Vaya usted a saber, el Ejército de siempre y los financieros más poderosos del país. Que ésos sí que no se fían de nadie, ni tan siquiera de sus representantes constitucionales. por el CESID saltó a la opinión pú- blica el 18 de enero a través de las páginas de los periódicos. Una filtración de Exteriores había descubierto que el Director General de Asuntos Consulares, Rafael Pas- tor Ridruejo, había tenido «pinchado» su te- léfono por agentes de este servicio. El escán- dalo, sumado a otros muchos de este tipo, dio lugar a que se vertieran ríos de tinta sobre las actividades «incontroladas» del CESID. . El hecho de que esta información saliera a la luz irritó a todas las altas instancias de la «seguridad e inteligencia nacional». El mi- nistro de Defensa, Narcís Serra, calificó la información de «difamación intolerable» y fuentes de Interior dijeron que «éste no es el único ni el primer caso de un espionaje del CESID a altos cargos del gobierno. Ex- teriores se ha ido de la lengua al airear que a Pastor se le estaba espiando; estas cosas se arreglan internamente, sin dar lugar a es- cándalos, porque quien sale perdiendo es el Estado». Un gobierno controlado es un gobierno títere Poco después de la llegada al poder de los socialistas, fue descubierto en un edificio E L último caso de espionaje realizado contiguo a la Moncloa un local que el CE- SID usaba en exclusiva para controlar todas las llamadas telefónicas de este edificio. Meses más tarde, en la sede de la vicepresi- dencia se descubría un local blindado con- trolado por agentes de este servicio, sin que nadie supiera los trabajos que allí se reali- zaban, incluido el propio Alfonso Guerra. En los años posteriores, ocurriría otro tan- to con el vicepresidente del Tribunal Cons- titucional, con el presidente del Congreso de los diputados, Gregorio Peces Barba... También se ha sabido por diversas fuen- tes que en estos años de gobierno socialista, todos los partidos políticos, entidades eco- nómicas y asociaciones de todo tipo han si- do espiadas por el intocable CESID, sin que el gobierno del PSOE haya tomado medida alguna al respecto. De hacerlo, según la ma- yor parte de los medios de información, sal- drían a la luz tantos trapos sucios que el pro- pio gobierno tendría los días contados. Según informaciones ampliamente cono- cidas, el CESID dispone de todos los archi- vos de espionaje de la época franquista, que nunca fueron destruidos pese a que Interior diga lo contrario. A este respecto, «ABC» del día 20 de enero informaba: «los Servi- cios de Información guardan testimonios in- cómodos y referencias gravemente compro- metedoras. Hay prohombres de izquierda, predicadores de la progresía que rindieron en tiempos no lejanos servicios impagables ala Brigada Político Social del régimen an- terior». El CESID lo controla todo Este organismo fue creado por Gutiérrez Mellado en 1977 y en su seno se fundieron el desaparecido SECED (Servicio Central de Documentación de la Presidencia) de Carre- ro Blanco y el Servicio del Alto Estado Ma- yor, entre otros de la época franquista. Con este bagaje y las aportaciones «de- mocráticas» de servicios de inteligencia como la CIA y el MOSSAD israelí, ha ido perfec- cionándose hasta el punto que se ha conver- tido en un Estado dentro del Estado. Su es- por «desórdenes públicos» duran- te las movidas del 87. —Encarcelados dos estudiantes de- tenidos ante el edificio de los juz- gados de Vigo cuando participa- ban en las protestas por las con- denas a sus compañeros. Al Estado le preokupa nuestra si- tuación. Por eso al ke se mueve lo sakan en la foto, le ponen un karte- lito y prokuran ingresarlo en un cen- tro «edukativo». Para nosotros, ko- legas, el sistema es de kolorines... según el uniforme de los «demókra- tas» que nos tutelan. SENTENCIAS JUSTAS —ÚLa Audiencia de Madrid condena a penas de 6 a 9 años a los carce- leros que mataron a Agustín Rue- da. —El ultra Alfonso Milán del Bosch condenado a cuatro años por el atentado contra el bar «El Largo Adiós» de Valladolid y en el que resultó gravemente herida una per- sona. —José María González Vallés, ex- presidente de Autopistas, exculpa- do por la Audiencia Nacional de la desaparición de 1.500 millones. —Según una sentencia del Tribunal Constitucional, la privación de li- bertad de quienes no puedan pa- gar una multa es acorde con el principio de igualdad. —El ex-conservador de los Reales Alcázares de Sevilla y la barone- sa de Pinopar, procesados por pe- ritación y venta de cuadros falsos, en libertad bajo fianza de un mi- llón de pesetas. —En libertad provisional tres guar- dias civiles procesados por tráfi- co de drogas y cohecho. —La Audiencia Nacional condena a 17 empresarios barceloneses a pe- nas de tres años de prisión por su participación en una red de eva- sión de capitales. —Tres meses de prisión menor, con- dena a los responsables de la muerte de ocho mineros en una ex- plotación de Fabero (León). —Condenado a 6 meses el guardia civil que mató a un hombre en La- redo (Santander) al que confundió con un terrorista, Se equivocan los que dicen que la justicia no funciona. Se equivocan los que dicen que los delincuentes en- tran por una puerta y salen por la otra (no entran, simplemente). La justicia será ciega, pero ¿quién ha dicho que los jueces también lo sean? ¿Eh?

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RETRATO ROBOT DE LOS PRESUNTOS IMPLICADOS EN UNA DE LAS PRINCIPALES SECCIONES DEL CESID, IWOLUC ONSTA 6% AREA TERRORÍST tructura orgánica es tan completa que abarca todas las esferas de la vida política, econó- mica y social del país. De él, fuentes muy cualificadas del espio- naje español han llegado a decir que su or- ganigrama es un calco del «todopoderoso» MOSSAD. Para su mayor operatividad, tie- ne dividido el país en trece zonas que fun- cionan autónomamente y sólo rinden cuen- tas al Director General, Emilio Alonso Man- glano. Este, a su vez, dispone de una Ase- soría Jurídica, un Gabinete Técnico y una Jefatura de Apoyo Operativo, que es la en- cargada de realizar los trabajos sucios y dar cobertura a toda la organización. De Man- glano dependen también directamente las «cuatro Divisiones»: División de Inteligen- cia Exterior, que dispone de cinco Areas de- dicadas a diferentes regiones del mundo y más de una docena de delegaciones en paí- ses extranjeros; la División de Contrainteli- gencia, con las mismas Areas que la ante- rior y dirigida por el coronel Manuel Gue- rrero; la División de Economía y Tecnolo- gía, que controla la industria básica del país, y la tecnología punta y el tráfico de armas; y la División de Inteligencia Interior, cuya “ misión consiste en controlar todas las ame- nazas al poder en este país. Inteligencia Interior está compuesta por cuatro grupos de trabajo, todos ellos dirigi- dos por un teniente coronel de infantería, Santiago Bastos. Los grupos son: Area de Involución, Area de Revolución, Area de Terrorismo y Area de Relaciones Ejéréito- Pueblo. Aunque teóricamente el CESID fue crea- do para cuestiones relacionadas con la de- fensa militar, poco a poco se ha ido convir- tiendo en un estamento supremo que lo con- trola todo y no rinde cuentas a ninguna ins- titución «democrática». Por ejemplo, pue- de hacer con su dinero todo lo que quiera sin necesidad de dar explicaciones a nadie. Cuando lo necesita, lo toma de las arcas del Estado y los miles de millones son cargados en los gastos de Defensa, sin que nunca se sepa en qué fueron empleados. Pueden de- tener, interrogar, ... sin que ningún juez o es- tamento jurídico esté al corriente de ello; de esto dan testimonio las declaraciones publi- cadas en prensa de varios de sus agentes, que fueron detenidos e interrogados en cárceles clandestinas del «centro», como se le deno- mina al CESID en la jerga del espionaje. Uno de estos casos fue el del militar José María Santos Rodríguez, un comandante que fue detenido por el «centro» e interro- gado durante siete días tras haber vendido información a la revista «Interviu». En su día, la misma revista denunció la persecu- ción a que fue sometido, a raíz de un artí- culo publicado sobre este caso, nuestro com- pañero Rafael Gómez Parra. En un documento interno que tienen que firmar todos los agentes al ingresar en el CESID, se comprometen bajo amenaza ve- lada de muerte a «negarse a facilitar infor- mación solicitada en interrogatorio, por cualquier autoridad, ya sea ésta parlamen- taria, gubernativa o judicial». Todos los medios a su alcance Aunque el Ministerio de Defensa jamás re- vela datos sobre sus efectivos, algunas fuen- , Nes cifran el número de sus hombres entre los dos mil y los tres mil; de ellos, el 47% provienen de las Fuerzas Armadas, un 30% de la Guardia Civil y otros cuerpos de la Se- guridad del Estado y el 23% restante corres- ponde a personal civil —casi todos son hijos de militares—. Según el Ministerio de De- fensa, sólo un 20% de sus efectivos provie- nen de los servicios de inteligencia del régi- men franquista. En octubre del pasado año, la prensa dia- ria informaba que el CESID dispondría para este año de un presupuesto de 12.000 millo- nes de pesetas, al margen de los salarios que percibirán sus agentes, y que tendría acceso a tres importantes satélites —Intelset, Arab- sat y Eutelsat— para sus comunicaciones se- cretas. Otro medio de incalculable valor para sus actividades es que dispone de una termi- nal propia conectada con el superordenador BERTA, situado en el Escorial, en el que se encuentran fichados todos los españoles y del que pueden obtener millones de datos en cuestión de segundos. El BERTA dispone en la actualidad de los datos de trescientos mil ciudadanos fichados como terroristas y 600 mil que lo están por haber cometido «algún delito». Directamente, el CESID dispone de toda la información controlada por la poli- cía y la Guardia Civil, incluso de los archi- vos informatizados del Ministerio de Hacien- da, cosa que en ningún caso ocurre en el sen- tido inverso. También cuenta con la información que le reportan sus agentes «infiltrados» en los restantes servicios de información del país, como son las cuatro Divisiones de Inteligen- cia de los Estados Mayores de los Ejércitos de Tierra, Mar, Aire y de la Defensa. ¡Qué nadie se mueva! Para el CESID, tanto las organizaciones armadas como los partidos clandestinos, asociaciones populares, obreros y jóvenes que practican métodos de lucha «violen- tos»... todos «son la peor amenaza para la seguridad del Estado y su sistema». Contra este conjunto de «rebeldes», según sus ra- zonamientos, «no se deben de escatimar es- fuerzos represivos, ya que una mayor cohe- sión y organización de este movimiento, que actúa al margen de los controles legales, po- drían arrastrar consigo a amplios sectores de la población, ya muy descontenta, y condu- cirles a un proceso revolucionario abierto». De ahí que también destacados miembros del Servicio tomen parte en las reuniones del Grupo de TREVI, en las del Mando Unico de la Lucha Contra el Terrorismo, Espacio Judicial Europeo, etc. A. Bouzas 9

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MONOLOGOS EN FASCISTOCRACIA «DIVAGACIONES DE UN FUNCIONARIO DEL ESTADO» La escena puede desarrollarse en cualquier comisaría espa- ñola, Palacio de Justicia o despacho gubernamental. Dejamos la elección del lugar a la imaginación del lector. O que más gracia me hace de estos pesoístas es el cinismo que «« | derrochan, ¡qué jeta tienen los tíos, joder! Y cuidado, que yo no les critico por eso, ¡faltaría plus!, pero es que no hay quien les gane a morro y mira que he conocido a gente. Que cuando comencé allá por los años sesenta en Barcelona, con el compadre Car- ballo —ése que era comisario jefe de Santander cuando acochinamos a Manzanares, el traficante— pues por aquellos entonces no se anda- ban con paños calientes. Claro que hay que reconocer que aquellos eran más brutos que un arado y estos de ahora les echan más imaginación, marrullería y malicia. Lo único malo que tienen es que te venden cuan- do menos te lo esperas y en cuanto no les sirves o necesitan un chivo expiatorio, pues ¡hala! tiran del que mejor les viene a mano y ahí te las den todas. Porque mira que la que tienen montada con la jodida corrupción y el GAL es gorda, ¡qué forma de quererse sacudir la tostá! Esa es una de las cosas puñeteras que tienen las democracias parlamentarias, que hay que guardar las formas lo mejor posible —que si no no tiene gracia— y que no se note demasié la jodienda de la trastienda —y disculpen el ripio. Antes le dabas matarile a un gachó y ni nadie se escandalizaba, ni había que disimular, pero ahora parece que el personal está más albo- rotao y hay que andar dando razones de todo y tapando lo intapable. Qué hay que ver el viacrucis que están pasando mis colegas Alonso Gon- zález, Ignacio Pérez, Antón, Amedo y los que cuelgan. ¡Y todo por cum- plir a conciencia con las órdenes de los mismos que ahora se hacen los longuis! ¡Venga hombre, pues claro que le hemos dado cuchichi a un mon- tón de tipejo!, eso mejor que nadie lo saben ellos, los de la Moncloa. Pero, coño, ¿quién era el que cogía el teléfono y te decía: «fulano, mi- ra, a ese tipo que habéis detenido nada de cuartel, le sacáis lo que po- dáis y luego al hoyo, aquí nadie sabe nada de él». O: «cogerme a ese periodista y decirle que se está metiendo en terreno pantanoso y al gu- rripato ese de abogaducho colocarle una bombita en el coche y que le sirva de aviso, pero sobre todo no dejéis de hacer entrar en razón a ese currante que se ha creído Lenin y anda jodiéndonos la marrana» Eso por no mentar la de aparatitos para espiar conversaciones y demás lin- dezas que he tenido que poner una pipa en la mano de uno al que aca- bábamos de madrugar, para simular que el gachó nos había hecho fren- te y no habíamos tenido más remedio que apiolarlo. Y, digo yo, si hacías y haces esto por ellos, que menos que aprove- char la ocasión y si viene a pelo el poderte embolsillar unas perrillas ex- tras, lo hagas. Además, que no se me hagan los tontos que ellos bien que conocen todo el tinglado y si hacen la vista gorda es porque eso en- tra en el contrato. Nosotros les hacemos todo el trabajo sucio, pero al- guna ganancia tenemos que tener, ¿no? Ahora, hay que reconocer que astútos son un rato largo, porque si bien es verdad que algunos las están pasando canutas y no se fían ni un pelo de las seguridades que les dan sobre que no les pasará nada y que todo es una cortina de humo para tapar la boca de cuatro gilipuer- tas que se han tomado en serio*y creído eso de que hay democracia, la verdad es que están jugando bien sus cartas, porque si de verdad saliera a l luz lo que hay —¡qué risa mamaluisa!— la que se iba a liar. Y es que en este puto país está pringao desde el preboste mayor del reino hasta el último guardia municipal. Y no puede ser de otra manera, ¿no?, es la esencia del sistema que tenemos. Ya dijo aquél que la corrupción es la señal infalible de que hay democracia parlamentaria. ¡Anda, que si yo dijera todo lo que sé ni iba a quedar títere con ca- beza! Porque la de apaños que he tenido que hacer desde aquellos años de la político-social hasta ahora, no caben en cien mil folios. Ahora, eso sí, con los psoístas la cosa ha ido a mejor, porque en aquellos años de mis comienzos estabas muy mal mirado y hasta el más pendejo podía llamarte fascista. Ahora, con eso del cambio de imagen, resulta que eres todo un demócrata por hacer el mismo trabajo y esta- mos homologados a nivel europeo, con lo que mola eso. Y aquí es donde se demuestra que los policias somos los más apolíti- cos de todo el cotarro y que servimos lo mismo al del yugo y las flechas que al del puño y la rosa, si la cuestión estriba en que hay que tener achantado al personal y que no levante cabeza. Yo estoy tranquilo porque tengo confianza en estos del pesoe y sé que saben proteger a su gente, además que les conviene, porque a la hora de sacar trapitos sucios ellos iban a ser los más perjudicados, que mu- chas llamaditas desde presidencia del gobierno han quedado grabadas. Pero bueno, estamos entre caballeros y además demócratas de toda la vida y estas cosas no hace falta ni decirlas. Así que mientras sólo se hable de lo del Nani o de un aislado juez, policía o político que se ha pringado con algún asuntejo más o menos turbio, la cosa va bien y bajo control. La cuestión está en tener entretenido al personal y que no se descubra el pastel. Eso sí, yo desde hace algún tiempo tengo el carnet del pesoe en el bolsillo, eso es una garantía de inmunidad. Pero si mañana cam- biamos de gobierno, pues a cambiar la chapa, que tampoco es trabajo y a seguir con la faena, que seguro que será la misma y con iguales be- neficios para el que sepa nadar y guardar la ropa. ¡Os lo digo yo —el más convencido demócrata que tiene el régimen— esto de la democracia parlamentaria es un chollo! Fermín Angulo

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Política El Gobierno prepara la guerra contra el pueblo (IV) CON EL CARNET EN LA BOCA... «GRAVES DISTURBIOS EN ALCORCON. Vecinos del pueblo madrileño levantan barricadas y hacen frente a fuerzas antidisturbios. Varios policías resultan heridos, uno de ellos de extrema gravedad al ser alcanzado por un cóctel molotov lanzado por unos encapuchados. La subida de los transportes públicos y el mal servicio de éstos ha sido la causa...» «DETENIDOS LOS AUTORES DE LA MUERTE DE UN POLICIA. En una amplia redada efectuada la pasada madrugada en Alcorcón fueron detenidas veintidós personas; entre ellas se encuentran los causantes hace dos días de la muerte de un policía nacional. La brillante y rápida acción policial ha sido posible gracias a los informes que sobre los detenidos obraban en los archivos de la policía.» ocurrido... todavía, pero ¿a que es fácil imaginarlas tras hechos como la «Operación Bosque» que el pasado mes de marzo «peinó» las calles y casas de Alcar- cón? Controles por sorpresa, registros indis- criminados de viviendas, operaciones anti- droga, escuchas telefónicas... todo con el pretexto de buscar «terroristas» o camellos alos que, luego, no se encuentra. ¿Trabajo en balde para la policía? No, cada uno de estos encuentros «democráticos» entre las Fuerzas de Seguridad y el ciudadano se con- vierte en una fuente inestimable para la bús- queda de posibles «enemigos del Estado». Mucho pedir permiso, mucho perdonen las molestias, mucho enseñar fotos, pero es fácil imaginarse a uno de los maderos, sí, a ese que siempre se quedaba atrás, tomando buena nota de quién tardaba en abrir la puerta, quién pedía la orden de registro, quién les miraba atravesado... Ahora, todos estos datos estarán en la barriga de «Berta», el ordenador made in Alemania que la poli- cía tiene en El Escorial, esperando... a que usted que pidió la orden de registro pida un trabajo en la Administración, a que usted que les miró atravesado sea nuevamente de- tenido en un control o a que suceda lo de nuestros titulares de política-ficción. P OR supuesto, estas noticias no han Según la Doctrina de la Seguridad Nacio- nal, el nuevo Catecismo de la reacción mun- dial, la lucha contrainsurgencia —o sea, con- tra todos nosotros— tiene varias fases an- tes de alcanzar el enfrentamiento abierto contra el pueblo —por ejemplo, como están en El Salvador—. Precisamente la acumu- lación de información sobre el enemigo —o sea, sobre todos nosotros, sobre el pueblo de Alcorcón, pongamos por caso— es uno de los medios fundamentales del Poder —es decir, de ellos— para localizar y aislar —para intentar volver al redil o, por el con- trario, aplastar— a los potenciales insurrec- tos. ¿Qué número del total que componen las Fuerzas de Seguridad puede estar dedicado a las labores de información? Es imposible de calcular; en la práctica, cada policía, mi- litar o guardia civil forma parte de estos ser- vicios. Como ejemplo, las patrullas de ba- 8 18 rrio de la Policía Nacional teóricamente creadas para prevenir los asaltos callejeros, se dedican más a conocer qué vecinos del ba- rrio son más rebeldes o conflictivos, cuán- tos pisos de alquiler hay, etc. A todos ellos hay que unir la red de chi- vatos más o menos profesionales que hay en cada barrio o pueblo. Tampoco faltan los «espontáneos», lo que hacen de policías o chivatos por pura vocación de servir al Po- der. Los más solicitados últimamente son determinados miembros de los sindicatos o comités de empresa, que ya se sabe que hay mucho rojo infiltrado en las fábricas. Información más terror Y, mientras, «Berta» prosigue su emba- razo, hasta que llegue la hora de dar a luz » los tanques. Tanto engorda, que le van a po- ner un hermanito que archive todos los da- tos del nuevo DNI que nos van a dar, una papela, también regalo de los alemanes, don- de irá registrando magnéticamente tu histo- rial «terrorista» o «presunto», y que servi- rá incluso para que Hacienda esté más cer- ca de ti. No en vano dinero y seguridad son los dos ejes de la política del PSOE. Y ya que hablamos de los psoístas, no ol- videmos su otro gran invento, el llamado «Gabinete de Análisis» que centraliza todo el torrente de información que recogen los que hacen la calle, y donde están represen- tados el CESID, la Guardia Civil y la poli- cía... Sí, por supuesto, con mayoría de mi- litares. Pero... esto es España y no Alemania, Y si por algo nos caracterizamos es por una bendita falta de respeto y desconfianza ha- cia todo lo que venga de «arriba» (y tene- mos motivos, que conste). Y da la casuali- dad de que, para que todo este tinglado del espionaje y control funcione, hace falta que los ciudadanos colaboren mínimamente. Pe- ro aquí, por desconfiar, hasta los censos los rellenamos mal... y el DNI nos lo hacemos porque si no, te forran a hostias en el pri- mer control que te pille. De ahí las llama- das constantes e infructuosas de los medios de comunicación para que nos convirtamos en chiv... para la colaboración ciudadana. Como, según la lógica del Poder, en tiem- pos de guerra quien no colabora es un ene- migo, pues nada, que todos somos terroris- tas. Y nos meten policías hasta en la sopa para asegurarse de que colaboramos; por ejemplo, en Euskadi el índice de agentes por cada mil habitantes llega a 10 (en la R.F.A. es del 3,11, en Francia del 3,48, en Suecia del 2,45...); o nos fichan a toda una gene- ración o nos enseñan cada dos o tres el enoooorme arsenal de que disponen para ca- zar «terroristas». No en vano, el mejor y úni- co medio para sacarnos información del que sigue disponiendo la policía es la tortura: una buena sesión de «barra», según ellos , vale mucho más que mil llamadas a lo de la co- laboración ciudadana. Y así están las cosas, que en España trae- mos loca a la Doctrina esa de la Seguridad Nacional, que ya no sabe si estamos en una fase u otra de la guerra; porque aquí a los espías y chivatos les pasa como al Anacleto ese de los tebeos, que siempre parecen que están en un desierto, aunque en realidad se encuentren en el mismo centro de Alcorcón. Jaime Alvarez 11

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política ] La primavera en que Alfonso Guerra cogió el «Mystere» para evitar la bronca de los españolitos UNA HUELGA TRAS OTRA, UN CONFLICTO TRAS OTRO El gobierno del PSOE se encuentra incapaz de frenar las huelgas laborales y los conflictos sociales que se desatan uno tras otro a todo lo largo y ancho de la geografía española. Ni siquiera la guardia civil es capaz ya de controlar la rebelión de los ciudadanos de pequeños pueblos como Trillo, Brihuega, Villanueva de la Fuente, etc,, donde aparecen todas las semanas nuevos Reinosas. El chungo suceso del vicepresidente del gobierno Alfonso Guerra, abucheado por los españoles que hacían cola de vuelta de vacaciones en la frontera fluvial de Vila de Santo Antonio (Portugal) da la medida del «respeto» con que se mira a los dirigentes psoístas en los ambientes más populares. Coger un avión militar «Mystere» para volver de vacaciones, a cuenta del dinero de todos los españoles, es un acción que raya con el caciquismo de los señoritos andaluces. cluso bastaría con hablar sólo del 1 de marzo, cuando el cantante de un grupo rock de Almería ingresó en prisión por ejercitar su libertad de expresión dedicando una canción a «los hijos de puta de la poli- cía». El mismo día, la guardia civil tirotea- ba y apaleaba después a unos jóvenes que jugaban con la nieve en Alsasua; un guar- dia manifestó: «Si pillamos al del tirachinas, le rompemos los brazos igual que hacen en Palestina» —«egalitéy—. Y los obreros de Euskalduna volvían a demostrar la «frater- nitad» expresándose por las calles de Bilbao con tirachinas, barricadas incendiadas... P ARA una demostración completa, in- En las cárceles del Estado se ha llegado a la cifra récord de 30 mil presos, algo que no ocurría desde los años más negros de la época de Franco. El hacinamiento, los es- tragos de las drogas y las bandas mafiosas, todo ello tolerado con benevolencia por Ins- tituciones Penitenciarias, convierten ese in- fierno en un paraiso terrenal. Libertad Pinochetera Al tiempo que se conocía la cifra de pre- sos, mogollón de policías daban una batida por Alcorcón pidiendo permiso con amabi- lidad a la gente mediante una carta de Ba- rrionuevo —ante lo cual, los vecinos acce- La marcha contra la base yanqui de ROTA reunió a más personas que nunca. 12 dían muy contentos— para que les dejasen cachear sus pisos, en busca de pistas que les condujesen al gran jefe de los chorizos, Re- villa, apresado por ETA. Los pisos cachea- dos fueron unos 2.700 mientras duró se pei- nado que algunos tildaron de anticonstitu- cional, demostrando así su ignorancia. En cuanto a la libertad de expresión, los grandes esfuerzos de los poderes públicos son dignos de las mayores alabanzas. La Ley de Ordenación de las Telecomunicaciones (LOT) dejará «el espectro limpio», en cuan- to se cierren unas 540 emisoras ¡legales an- tes del verano (a primeros de marzo, ya ha- bían cerrado 24 Radios Libres, y había 58 expedientes en distintas fases de resolución). Haciendo gala de su talante antidemocráti- co y totalitario, los afectados andan reunién- dose por ahí y organizando movidas, como la manifestación de 1.000 personas en Pam- plona, por la devolución del material incau- tado a Eguzki Irratia —cerrada por la visi- ta del Rey—, el 5 de marzo, o la del 19 si- guiente en Vitoria por la libertad de emi- sión... Antonio Tovar, alcalde de Castaño de Robledo (Huelva), ha tomado buena nota de estas actuaciones del gobierno y, con acer- tado espíritu de emulación, sacó un bando prohibiendo que los vecinos le critiquen. Igualdad a la peruana Para hablar de igualdad, hay que empe- zar por la justicia que aquí se disfruta. Po- co antes de su dimisión, al portavoz del Con- sejo General del Poder Judicial, Martínez Zato, le dolía la cabeza, pero no por el «rui- do de togas», sino de tan alta como la lle- vaba. A causa de ese dolor, decidió renun- ciar al cargo. Los jueces, que fueron a la huelga para conseguir los medios que les faciliten distri- buir sus sentencias con más rapidez, están acostumbrados a juzgar sin perder nunca de vista el intocable principio de la «igualdad ante la ley»; los hechos lo demuestran: a me- diados de marzo condenaron al policía que mató a una prostituta de un tiro en la vagi- na a un año de prisión menor, y pidieron dos años de cárcel para unos jóvenes violentos cuyo delito fue ser brutalmente apaleados por la policía tras una manifestación en Bar- celona; los carceleros que asesinaron por tor- turas a Agustín Rueda fueron condenados de 7 a 9 años de prisión, pero no van a la cárcel porque los jueces creen que no hui- rán, al tiempo que al preso de ETA José An- tonio Etxeberri le piden 6 años más de cár- cel por «agredir a un funcionario» en He-

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mapattisa Los manifestantes camino de la base norteamericana de Torrejón, pidieron su demolición. rrera de la Mancha... Y para rizar el rizo de la ecuanimidad, el Poder Judicial va y re- pone con todos los honores al juez Varón Cobos, que había sido injustamente aparta- do por su actuación en el caso del mafioso Bardellino. También disfrutan de la igualdad demo- crática ese 63Y0 de los más de 3 millones de ocupados en la economía sumergida, que cobran menos de 25 mil pesetas al mes; son unos privilegiados en comparación con los otros más de 3 millones de parados. Y lás mujeres, que ahora «podrán alcanzar todos los empleos militares», según proclamó el BOE. Ana Moreno está contentísima por- que ahora podrá, al fin, ser piloto de com- bate; en cambio, Alegría Vallejo, que es de Logroño, sigue amenazando: «si no me de- jan entrar en la Academia Militar de Zara- goza, me meto en la policía municipal». Pa- rece ser que sus vecinos se manifiestan fer- vientemente por que entre en la Academia Militar. Fraternidad Salvadoreña Para cariño de hermanos el que se tienen los de la UGT-metal, que el 29 de marzo an- duvieron a hostias, navajazos y patadas en su reunión congresual de Barcelona. Apoli- nar Rodríguez cesó a Antonio Puerta; pero la sangre no llegará al Manzanares, eso se- guro. De todas formas, a más de uno le pu- so las orejas tiesas el hecho de que Felipe González recibiese a Gutiérrez el «Coco» a la primera, mientras que los de la UGT iban ya por las cuatro instancias y el Felipe no se digno ni responderles. Y mientras las «correas de transmisión» patinan, innumerables huelgas elevan la tem- peratura de primavera. En marzo, no sólo abandonaron las aulas los estudiantes de En- señanzas Medias de Euskadi, sino también los profesores de la enseñanza privada y los de la pública —235 mil—; en una concen- tración de 6.000 profesores ante el ministe- rio de Maravall, éstos aprovecharon el mo- mento para quemar con alevosía ejemplares de «El País», periódico independiente y ve- raz. También los trabajadores de los auto- buses fueron a la huelga en Madrid, Valen- cia, Castellón y Asturias. En todos estos lu- gares, la acción de fraternales piquetes im- pidió el cumplimiento de los servicios míni- mos; en Madrid, los de la EMT en sus asam- bleas acusaron al Comité de Empresa de trai- dor y exigieron su dimisión. Al mismo tiempo, los mineros de la an- tracita de Asturias dejaban los picos y ba- rrenos por su convenio, y lo mismo hacían todos los mineros de Palencia, que en Guar- do impidieron la circulación por ferrocarril y por carretera con barricadas. A finales de marzo, seguía la huelga de la construcción en Barcelona, y los vecinos de Villanueva de la Fuente (Ciudad Real) se enfrentaban con la Guardia Civil —12 personas resultaron heridas— e impedían la colocación de las torres de conducción eléctrica que ya el pa- sado año habían derribado, para que un la- tifundista no les siga robando el agua. Ya en abril, los trabajadores de Spantax quie- ren colgar a lo responsables de la quiebra, "sigue la huelga de transportes interurbanos, la de los obreros de Peugeot-Talbot... Es emocionante la fraternidad demostra- da por las fuerzas del orden en todas estas luchas: el 24 de marzo desalojaron, hacien- do uso de sus métodos habituales, a los cie- gos de la ONCE de Bilbao, que llevaban tres días encerrados; pocos días antes, la Ertzant- za había cargado contra minusválidos acam- pados ante el parlamento de Vitoria, que rei- vindicaban la concesión de un cupón. Y por no perder la costumbre, la policía atacó, también este año, durante cerca de dos ho- ras a los concentrados de Torrejón —«¡Mo- rón, Rota y Torrejón, demolición! »— que fueron unos 70 mil el día 12; y cargó contra los 10 mil manifestantes que se juntaron ante Rota, diez días después. Apenas hace falta mencionar la proverbial fraternidad que se aprecia en las relaciones de los obreros de Euskalduna con la policía; allí viene ocurriendo todos los días. Aunque se debe destacar que, a finales del mes de marzo, los estudiantes y los parados se su- maron a los de Euskalduna y, todos juntos, demostraron su especial cariño a los unifor- mados. También en Astano las demostracio- nes están siendo diarias, pero valga con una imagen: la del componente de un piquete con la fraternal hacha en la mano, cerrando un supermercado. Estas fueron algunas de las movidas más importantes, pero hubo —y sigue habiendo— muchas más. En muchos casos, las luchas adquieren una virulencia subver- siva que las lleva fuera del control de los cua- ces legales y democráticos, y los obreros echan mano con descaro de métodos terro- ristas. Pero los poderes públicos pueden estar tranquilos mientras —como hasta ahora— sólo se trate de explosiones espon- táneas. Sin embargo, se empiezan a obser- var entre las turbas de plebeyos ciertas fuer- zas oscuras y terribles que tratan de organi- zar y hacer permanente el caos y la subver- sión. «¡Dios no lo permita; eso acabaría de- finitivamente con la fraternidad...!», razo- na la demorrocracia en pleno, Quizás sea a causa de esta maravillosa si- tuación por lo que Félix Pons advierta: «hay un campaña de desprestigio de las institu- ciones». Por algo el PSOE se ha reunido pa- ra lanzar un «Programa de Actuación» pa- ra que todos sus afiliados se «infiltren en la sociedad» y traten de convencer a los ciu- dadanos de que «el PSOE no se ha derechi- zado ni se ha olvidado de los trabajadores». A nosotros ya nos ha convencido. Carlos Utrera 13

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F==movimiento. obrero Angel Torregrosa, secretario general del IV Campo de CCOO Los jornaleros murcianos estamos sometidos a un verdadero chantaje terrorista Angel Torregrosa Carreño, de 28 años, es secretario general del sindicato del Campo de CC.OO. de la Región Murciana y miembro de la ejecutiva estatal del campo de esta organización. Nacido en Fines, provincia de Almería, llegó a Aguilas, en Murcia, hace más de doce años, y desde entonces trabaja de jornalero. IEMBRO de una corriente sindical M que defiende la «línea de resisten- cia», Torregrosa afirma que el campo murciano está discriminado tanto en la sociedad como en el seno de las propias CC.OO. La Federación del Campo de CC.OO. es la única del sindicato que no está controla- da por los hombres de Antonio Gutiérrez, la autotitulada «nueva mayoría», que salió triunfante en el cuarto congreso, celebrado el pasado año. La Conferencia ha impugna- do el proceso congresual en el que resultó elegido el actual secretario general del Cam- po Andreu Mas y ha convocado un nuevo congreso. «Lo que ocurre —afirma Torre- grosa— es que ésta es la única organización del sindicato que ellos no dominan, y quie- ren controlarla a cualquier precio. Pero sus chanchullos les pueden costar fugas y algo más». «Los trabajadores del campo —con- tinúa— estamos discriminados dentro de CC.0O., no se nos da ningún tipo de ayu- da por parte de la Confederación. Ese es, efectivamente, un método eficaz y de los que menos escandalizan para intentar liquidar- nos. No es lo mismo expulsar a diez o veinte compañeros que estrangularnos económica- mente, Ahora mismo hay compañeros de la Federación del Campo del País Valenciá ahogados económicamente a conciencia, pa- ra obligarlos a dejar la actividad sindical que están desarrollando, pero ellos siguen y no- sotros seguimos». —¿Cómo analizáis la política de la nue- va dirección del sindicato? —En este cuarto congreso algunas veces daba hasta vergúenza ser delegado y estar allí. Yo creo que CC.OO. está girando ca- da vez más a la derecha, separándose de lo que son los intereses de la clase obrera. La nueva dirección gira incluso más a la dere- cha que la anterior. —Cuál es la situación del sindicato del campo de Murcia? — Allí somos mayoría nosotros: de trece miembros de la dirección sólo dos son de la nueva mayoría y los otros once de la línea de resistencia. Allí el sindicato está con no- sotros claramente, y tenemos que aguantar los ataques de la «nueva mayoría», que sí controla la Federación de Murcia del sindi- cato. Un grupo de amigos de José María DIBUJOS de José María Sánchez Casas Preso Político Crítico política Estampos de la represión Luchos contra la OTAN] Resistencia popular| Jiusiraciones de prensa] -Comits Obra realizada en las cárceles de Herrera de la Mancha, Zamora, Soria, Carabanchel, Daroca y El Puerto de Santa María. Sánchez Casas, preso político de los GRAPO, ha montado una exposición de sus mejores dibujos y grabados para exponerlos en toda España. La prime- ra de estas exposiciones ha tenido lugar en la Casa de la Cultura de El Puerto de Santa María. Puedes adquirir el catálogo de estos di- bujos, al precio de 200 ptas., pidiéndo- lo al apartado 15.165 - 28080 Madrid. 14

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obrero apotmiento —¿Por qué crees que los problemas del campo murciano son menos conocidos que los de otras zonas, a pesar de que hay mu- cha mano de obra jornalera? —Hombre, en el encierro de los compa- ñeros de Extremadura en Madrid, el año pa- sado también estuvimos nosotros. Eramos casi la mitad y no se enteró nadie. Yo creo que se debe a que hay cierta parte de la Re- gión murciana que sí produce trabajo, lo cual hace que la otra parte se quede más ca- llada, con esto de los conciertos INEM- ayuntamientos, y no se desarrollan luchas tan importantes como quisiéramos. Pero he- mos tenido encierros en el campo, hemos te- nido tres marchas por la región en los pasa- dos años y se han recorrido más de novecien- tos kilómetros. Hacemos también nuestra lu- cha y poco a poco vamos subiendo. A lo me- jor dentro de unos meses se nos vuelve a es- cuchar y bien. La pasada campaña hubo una negociación de convenio muy dura, yo mis- mo fui agredido por contrapiquetes de em- presarios. En esta agresión que sufrimos ca- torce compañeros se vio claramente la rela- ción de la Guardia Civil con los patronos. Detuvieron nuestros coches y nos condu- jeron a una urbanización turística de cha- lés, entre Mazarrón y Puerto Mazarrón. Ha- bía dos cuarteles de la Guardia Civil, pero no nos llevaron a ninguno a ellos y estuvi- mos dos horas esperando hasta que llegó el contrapiquete. Los que lo formaban venían armados con astiles de azada y trozos de manguera, sólo les faltaban las escopetas. Fue en abril del año pasado, y nos dieron lo que quisieron. Yo tengo secuela de algu- nos golpes, sobre todo de uno que recibí en > Torregrosa pertenece a la «línea de resistencia» dentro de CC.OO. el tobillo. Pusimos una denuncia pero no he tenido notificación en ningún sentido. El cacique Pascual — ¿Cuál es la situación de los jornaleros murcianos? —Es muy parecida a la del País Valenciá, por las huertas, los frutos y también los ca- ciques, los hermanos Pascual y Antonio Mu- ñoz. Este último se lo hemos exportado a los valencianos, y los Pascual, que son de Va- lencia han venido aquí a explotarnos. En Aguilas, concretamente, después de la última huelga, tres delegados de una propie- dad de Pascual fueron despedidos, dos de ellos eran miembros del comité de empresa y continúan en la calle. En otros sitios lo- gramos que los despedidos fueran readmi- tidos. Además, Pascual ha mandado cartas de apercibimiento a cuarenta trabajadores y ha sancionado a otros veinticuatro. Pero si cuando nosotros estamos en lucha actúa la gente de la «nueva mayoría» y dice que se puede negociar con la empresa, cortan los vuelos a los trabajadores y el movimiento queda dividido. —En Murcia hay explotaciones agrícolas que contratan a muchos jornaleros en una sola propiedad. ¿No hace eso más fácil su organización? — Ahora mismo, sólo en el campo mur- ciano Pascual tiene 1.200 trabajadores, y hay otros empresarios, como los Palomas, que también contratan mucha mano de obra, al igual que Hernández Zamora. Tienen plan- tillas de trescientos y cuatrocientos trabaja- dores en algunas fincas. La mano de obra está concentrada en po- cas empresas, en la agricultura intensiva, so- bre todo el tomate y la lechuga. Pero ahora están surgiendo otras empresas más peque- ñas porque se está incentivando la economía sumergida, que cada vez se da más. El Cam- po de Cartagena se está poblando de este ti- po de empresitas que aparecen de la noche a la mañana, nadie sabe cómo. Sus planti- llas son relativamente numerosas en algunos casos, pero absolutamente incontroladas, in- cluso para la misma Inspección de Traba- jo, y no se toman medidas contra ello. El otro día hubo un accidente de tráfico de una furgoneta que trasladaba a varios tra- bajadores, después de la jornada laboral. Murieron tres mujeres y un hombre. Una de ellas tenía catorce años, y la otra quince. —Esta situación la habréis denunciado in- finidad de veces, —Claro. Pero los papeles están todavía dando vueltas. Como el caso de las chicas muertas en el accidente hay a montones, no- sotros hemos conocido ése por la tragedia que se produjo, sino, los familiares no nos hubiésen avisado. Cuando vamos a las em- presas sumergidas, los trabajadores salen co- rriendo, porque saben que si nos dicen algo el día siguiente van a estar en la calle. Están sometidos a un auténtico chantaje terrorista. A los trabajadores no les dan ni nómina, no les justifican nada, y además el gobier- no no concede a los jornaleros murcianos ningún derecho a subsidio. En cambio, les descuentan el dinero que supuestamente se retiene para Hacienda, pero como luego no se ingresa, es evidente que se lo quedan los empresarios. En vez de 382 pesetas la hora, que se debería pagar, se están cobrando al- gunos salarios de 125, 130 y 150 pesetas. —¿De qué forma os planteáis la lucha pa- ra los próximos meses? —Además de los aspectos salariales no- sotros luchamos para acabar con la explo- tación sumergida y con la terrible represión sindical que sufre el campo murciano. Tam- bién reivindicamos la consecució del seguro de desempleo y acabar con la discriminación por el subsidio. No reclamamos el subsidio, sino unas prestaciones dignas, y no vamos a aguantar que encima exista discriminación. Hay un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional de un compañero que consi- guió que le pagasen el subsidio y después el Tribunal Central de Trabajo le retiró ese de- recho. Esperamos que se resuelva en breve, porque muchos casos similares están espe- rando esta sentencia. —-O sea, que se prevé una temporada ca- liente. —Yo creo que sí, y según se desarrolle la lucha podemos terminar con las marchas en un sitio o en otro. Ya hemos hecho tres, y es posible que este año hagamos otras dos, pero no van a ser las marchas típicas alre- dedor de la Región Murciana, porque pare- ce la feria que viene de vez en cuando. Va- mos a plantear otras formas de actuación, otros métodos, no podemos estar simple- mente paseando por la carretera, tenemos que ser más contundentes y radicales ala hora de exponer nuestras alternativas, para que nos las acepten. Alfredo Grimaldos

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—=movimiento. obrero 3 La huelga de Talbot en Madrid «CONVENIO SI, ENJUAGUES NO» La huelga de la plantilla madrileña de la multinacional del automóvil Talbot- Peugeot ha supuesto un revulsivo para la «dormida» clase obrera del cinturón industrial de Madrid, donde se llevaban bastantes años sin tener una huelga importante. Los trabajadores de la antigua «Chrysler» protagonizaron durante los años setenta las huelgas más duras contra la patronal y el gobierno. La última huelga había sido en 1980 por el despido de varios compañeros, momento en que comenzó la decadencia del movimiento obrero madrileño tras la firma de los pactos de la Moncloa y los sucesivos pactos sociales, protagonizados por CC.OO y UGT. plan de reconversión en «Talbot» que supuso el despido —en su ma- yor parte pactado— de cerca de cuatro mil trabajadores de la plantilla y el aumento de los ritmos de producción «para salir de la crisis». Cinco años después de firmarse el «plan de salvación de la empresa», la mul- tinacional ha incrementado colosalmente sus beneficios, mientras mantiene los bajos sa- larios pactados por los sindicatos. Las presiones de la plantilla y el creciente descontento de los trabajadores obligó al co- mité de empresa a romper el «plan de recon- versión» y plantear un convenio de «recu- peración» salarial en la creencia de que Tal- bot estaría dispuesta a repartir parte de esos beneficios acumulados durante los dos últi- mos años. No ha sido así y el comité no tu- vo más remedio que recurrir a la petición formal y legal de huelga (lo que supone que no se cobren esos días) tratando de forzar un pulso con la empresa. A medida que el conflicto fue avanzando, el comité y las cen- trales sindicales, se han ido sintiendo reba- sados, tanto por la postura intransigente de la multinacional francesa como por los tra- bajadores que proclamaban en la asambleas estar «ya muy quemados» y que exigían «Convenio sí, enjuague no», aludiendo a an- teriores procesos negociadores en los que se empieza reivindicando cosas importantes y se acaba pactando cualquier cosa para dar la sensación de que se ha conseguido algo. La «prudencia» sindical fue valorada por los trabajadores en las asambleas como debili- dad. L OS sindicatos acabaron por firmar un Amenazas de despido La empresa, por su parte, ha intentado, por un lado, mantener el principio de auto- ridad, alegando que el «plan de salvación» sigue vigente y, por otro, ha tratado de di- vidir a la plantilla con una estudiada políti- ca de subidas salariales al margen del con- venio, y ascensos de categoría, premiando a los de «buen comportamiento» y castigan- do a los más rebeldes con salarios de ham- bre. 16 das y siempre el comité volvía a asumir la plena dirección despues de cada asamblea. «Tenemos que acostumbrarnos a que todo el mundo hable y nos critiquen», fue toda la conclusión que sacó el secretario del co- mité de empresa cuando se le fue de las ma- nos la asamblea en la puerta de la factoría, ya muy avanzada la huelga. La huelga de la Talbot ha demostrado que los sindicatos mayoriarios —principalmente 7.000 trabajadores de la Talbot en huelga durante dos meses en Madrid El hecho de ser una multinacional, con fá- bricas en varios países, ha permitido a la Tal- bot cubrir parte de la producción española de coches que no han salido por la huelga (unos 20.000 se han dejado de fabricar en estos dos meses de conflicto), con la impor- tación de automóviles de las fábricas fran- cesas. Por este motivo los trabajadores pe- dían en las asambleas que se hicieran accio- nes en los concesionarios de automóviles, pa- ra impedir la venta de coches franceses, y la actuación sobre los trenes y camiones remol- ques que entraban a diario por la frontera francesa. El comité de empresa sólo aceptó ir una vez a un concesionario que vendía ve- hículos franceses y luego se echo atrás ante la amenaza de la empresa de despedir a los dirigentes sindicales por «inducción» al te- rrorismo. Durante una de las asambleas, los traba- jadores se pasaban, unos a otros, una foto- grafía de un trabajador de Euskalduna que estaba soldando un tren a la vía. La mayor parte de los coches importados de Francia entran en trenes de mercancías. Durante los dos meses de huelga, a los concesionarios de Talbot no les ha faltado en ningún momen- to coches para vender, lo que ha supuesto un respiro para la empresa. El control sindical Sin embargo, las protestas sobre la actua- ción del comité y de las grandes centrales sin- dicales, no han tenido ninguna respuesta or- ganizada dentro de las asambleas, salvo in- tervenciones aisladas muy aplaudidas. Los representantes de los sindicatos más amari- llos, como el «independiente» y la USO fue- ron finalmente rechazados en las asambleas, siendo abucheados, impidiéndoles en ocasio- nes que siguieran hablando. Nadie, en cam- bio, proponía acciones concretas organiza- CC.OO— todavía tienen la prerrogativa de convocar o no una movilización, porque no hay nada organizado a su izquierda, pero ya no pueden controlar ni la asamblea, ni el conflicto en su conjunto en cuanto la em- presa endurece un poco su actitud. Al final siempre se encuentran entre la espada y la pared, sin salida posible. Cuando el conflicto se endurece, es el gobierno el que tiene que pasar a resolverlo, mandando a la policía, lo mismo que hacía Franco. En la única ac- ción importante llevada a cabo por los obre- ros de Talbot, la toma de un concesionario, la policía cargó, hiriendo a siete trabajado- res, tras lo cual la delegada del gobierno en

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Madrid, Ana Tutor se ofreció como media- dora en el conflicto. Todo un símbolo. Pedro García Fuentes, que pertenece a la Candidatura Unitaria de Trabajadores de Talbot (C.U.T.), opina que «la huelga ha ve- ña, S.A. le material en la puerta de camiones de la factoría Talbot. PEUGEOT TALBOT -——— FUERZA DINAMICA Las asambleas en la puerta de la factoría madrileña reunían casi a diario a más de cuatro mil trabajadores. nido dada por el creciente descontento de la mayoría de la plantilla con la línea sindical de cesiones constantes, lo que ha supuesto de hecho la congelación salarial y la pérdi- da del poder adquisitivo de los trabajado- res de Talbot en los últimos siete años. Du- rante todo este tiempo, los sindicatos han aceptado todos los planes de reconversión, expedientes, planes de viabilidad, etc., que ha presentado la empresa. Los detonantes han sido los bajos salarios, el aumento de la represión contra los trabajadores y el aumento de los ritmos de la cadena». Descontento obrero En el comité de empresa están represen- ? tados los sindicatos UGT, CC.OO, que es mayoritaria, la USO, la CUT y un sindica- to de mandos. El comité se vio obligado a presentar una plataforma que, aunque no reúna todo lo que pedía la plantilla, ha ser- vido para demostrar las ganas que tenian los trabajadores de Talbot de dar una respues- ta firme a la empresa. Desde el primer mo- mento, los obreros han estado muy por en- cima de la actitud del comité que pretendía llevar a cabo una huelga legal y pacífica, sin salirse de los cauces y sin causar problemas. Su sorpresa ha venido después al ver la fir- meza de los trabajadores. «No se puede mantener una huelga inde- finidamente —dice Pedro García Fuentes— y desde el primer día habría que haber ido a enfrentarse directamente con los verdade- ros enemigos que son la multinacional y el gobierno del PSOE que la apoya. Talbot ha utilizado sus fábricas de Francia y Alema- nia para cubrir la falta de producción de co- ches españoles durante la huelga. Podíamos haberlo impedido, pero los sindicatos no han querido, e incluso nos han llevado a sitios equivocados. Por ejemplo, cuando fuimos a Alicante, los del comité sabían donde es- taban los directivos presentando el nuevo modelo, pero se lo callaron y nos llevaron a otro lado. Tampoco han hecho nada por coordinar nuestra lucha con otras en Madrid o en el propio sector. Ellos prefieren ir de despacho en despacho que salir a la calle con los trabajadores». La empresa Talbot, antes «Chrysler», siempre se ha distinguido por tener en su consejo de administración a distinguidos fas- cistas, incluido a Blas Piñar, y a militares y personas de ultraderecha entre sus directi- vos. Los servicios de seguridad interiores es- tán a cargo de antiguos miembros de la Bri- gada Político Social franquista. En la filial de Talbot-Peugeot, la Renault española, está de jefe de seguridad José Antonio Gonzá- lez Pacheco, alias «Billy el Niño», conoci- do policía de esta brigada. Angel Bustos

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=movimiento obrero El 16 de marzo, los trabajadores de Talbot llevaban 26 días de huelga. La tarde anterior el comité de empresa había permanecido reunido con la empresa, hasta las doce de la noche, para tratar de llegar a un acuerdo en el convenio colectivo. Era la primera vez que Talbot aceptaba sentarse a negociar con los trabajadores durante una huelga. Parte del comité planteaba ya volver al trabajo si la empresa concedía parte de la plataforma reivindicativa. Los sindicatos más derechistas, como el sindicato de técnicos y la USO, defendían ya abiertamente la vuelta al trabajo. Otros sectores de trabajadores más privilegiados no querían seguir perdiendo salarios por cada día de huelga. Sin embargo, la mayoría de la asamblea estaba por continuar la huelga. En esta asamblea se dieron las primeras críticas al comité de empresa por mostrar signos de debilidad y estar dispuestos a acceder a algún tipo de acuerdo con la dirección. > ,, tario del comité, Manuel Martínez Seljas, que habló de la reunión con la empresa, afirmando que no se había lle- gado a ningún acuerdo, aunque había habi- do avances significativos en algunas cuestio- nes, pero «no hubo avances en el tema sala- rial y por eso tendremos que seguir la huel- ga. Ya sé que son muchos días de huelga, pero hemos quedado en que no vamos a re- nunciar a la subida salarial, ni a la reduc- ción de jornada, ni a los otros aspectos so- ciales de la plataforma». «Compañeros, sin embargo, si hubo al- gunos adelantos, como en el tema de la venta de vehículos a los trabajadores y que tendrán una financiación de hasta cinco años, en lu- gar de los cuatro que había hasta ahora. Lo mismo para los coches de segunda mano. En los últimos modelos habrá un descuento para los trabajadores, no así para los familiares». La novedad no levantó mucho entusiasmo entre los asistentes a la asamblea. «Se estu- vo viendo el tema del seguro de accidentes, que pasaría de un millón a dos millones de cobertura. Y sobre los problemas de trans- porte hasta la factoría, se va a ampliar la lí- nea de «Covivar», se hará la de San Igna- cio de Loyola y queda pendiente la del trans- porte de administrativos, que no viven en ba- rrios con línea de transporte». (Una voz de la asamblea: «Arreglado, que vayan andando»). E 1 primero en intervenir fue el secre- La empresa firme en el 4,2 de subida «La baja por enfermedad es una reivin- dicación histórica. Queremos que nos pa- guen el cien por cien desde el primer día, y la empresa está de acuerdo, aunque dice que habrá que hacer una excepción para aque- llos a los que califica de «profesionales de la baja». Y sobre la reducción de jornada, se trataría de tener un día más de vatacio- nes al año». «La subida salarial —sigue el secretario del comité— lo que ofrece la empresa es el 4,2 por ciento de subida y 20.236 pesetas más lineales al año, que se conservarían en los años siguiente. Nosotros buscando fórmu- las habíamos visto una que significaba no subir nada a los que están fuera de conve- nio y repartir,eso linealmente entre todos. Al final un trabajador de la cadena con dos quinquenios, cobraría unas 7.352 pesetas más mensuales. Pero no hubo acuerdo, ya que para conseguir eso hace falta cuarenta millones de pesetas más, que la empresa no 18 está dispuesta a conceder y por eso nos le- vantamos y nos fuimos». Seljas terminó su discurso afirmando que el comité había de- cidido «seguir la huelga la próxima semana, y luego ya se verá. La postura de la empre- sa son las amenazas de despido porque se ha dado cuenta de que no vamos a aceptar cual- quier salida, sino que tiene que haber una verdadera negociación. Si seguimos unidos como el primer día, la empresa tendrá que pensárselo bien y darle una salida al conflic- to. Yo creo que estamos en el buen camino». A continuación intervinieron en la asam- blea varios trabajadores que criticaron a los sindicatos que querían cortar ya la huelga, al mismo tiempo que pedían al comité que fuera más firme en las negociaciones con la empresa y convocara acciones más contun- dentes para impedir la venta de coches Tal- bot en los concesionarios, punto débil de la huelga. Una oferta ridícula «Compañeros, os voy a recordar —co- menzó diciendo un obrero— que hicimos una plataforma de reivindicaciones para re- Miles de obreros apiñados ante las puertas de la P empresa. Historia de una asamblea tras 26 díi «TENEMOS QUE AS LA PRODUCCION Y cuperar los salarios perdidos en años ante- riores. En esta plataforma pedimos un aumento del 6,5 por ciento, que debería ser un 7 por ciento en realidad, pedíamos tam- bién un rebaje de veinticuatro horas, y unos temas de seguridad e higiene que son fun- damentales en un convenio, como es el ca- so de las temperaturas en verano, que se plantea cada año y no se resuelve nunca. Frente a estas peticiones, ¿qué tenemos?, na- da, sólo una oferta ridícula, máxime cuan- do llevamos ya 26 días de huelga y la plata- forma se nos ha quedado pequeña. Máxime cuando vemos que la empresa está cedien- do y que tiene que recurrir a las amenazas de sanciones. ¿Sanciones, por qué?, para asustarnos». «A estos tíos habra que asfixiarles en la producción —continuó el obrero que habla- ba ante el micrófono, recibiendo los prime- ros aplausos—. Hay que conseguir que no «rios e impedir que vendan coches durante la lleguen coches fabricados en Francia y que no se vendan, hay que ir a los concesiona- huelga. Lo que no se puede plantear aquí, compañeros del comité, es que podríamos conformarnos con una subida del 4,2 por ciento y una paga de 26.000 pesetas. Eso es un signo de debilidad. Ya dije en la plaza de Colón que esas propuestas eran una pro- vocación y una señal para que los sindica- tos amarillos se descuelguen y eso es lo que ha pasado. A ver si después de 26 días de huelga es- tos cabrones nos van a hacer entrar por unas migajas. Lo nuestro compañeros es la pla- taforma». Este es el momento de darles fuerte «Ha sido un error también seguir nego- ciando y no convocar nuevos días de huel-

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«Talbot para escuchar las explicaciones del comité de le huelga. [XIARLES A VENTA» ga, porque cuando se pidan habrá que es- perar los cinco días legales de plazo. No nos basta con gritar “Así, así, ni un paso atrás”. Compañeros, si hemos dicho que el fondo de la cuestión no es sólo el dinero, sino que lo que está en juego es el movimiento obre- ro del sector, no podemos volver al trabajo con unas migajas. Por eso el problema no es que llevemos 26 días de huelga y hayamos perdido mucho dinero, el problema es estar aquí sin saber si vamos a ir a Madrid a ma- nifestarnos. Lo grave es estar aquí sin saber si vamos a ir a un concesionario a impedir que vendan coches. Lo grave es estar aquí sin saber si vamos a ir a enfrentarnos con la policía que trata de impedir que llevemos la huelga adelante. Lo grave es estar aquí dando la sensación de que pasado mañana vamos a entrar como corderitos en la em- presa, justo en el momento en que esa gen- tuza está cediendo. Este es el momento de darles más fuerte y no de entrar con una ma- la negociación». Fuertes aplausos acompañan las últimas palabras de este obrero mientras se escuchan gritos de «Huel...ga, huel...ga, huel...ga». Hay que ir a los concesionarios Coge el micrófono otro obrero que ha si- do represaliado por la empresa en varias oca- siones, rebajándole incluso de categoría y que cuenta con grandes simpatías entre los trabajadores. «Habría que empezar por pedir que la su- bida fuera lineal sobre las tablas salariales y que las 24 horas de rebaje se haga sobre el calendario laboral. Y es ahora cuando hay que apretar, cuando estamos ganando a la patronal. Hay que recordar, compañeros, que la empresa ha tenido que aceptar nego- ciar después de 26 días de huelga y que por eso tenemos que defender más que nunca la plataforma. Y si tenemos que ir a Legazpi a defenderla, vayamos, y si hay que ir a los concesionarios, vayamos, ¿Y qué pasa con los sindicatos que hablan mucho, pero que luego no están en las acciones de defensa del convenio? Si quieren ir a negociar con la em- presa, que vayan también a las duras, y no sólo a las maduras. No es el momento de ba- jar la guardia, señores del comité, sino de todo lo contrario. Pero hay sindicatos que no quieren luchar, que no tienen verguenza y quieren pactar como sea. En estos momen- tos, si sabemos hacer las cosas, tenemos a la empresa en nuestras manos, podemos ven- cerla». (Fuertes aplausos corroboran la decisión de la mayoría de incrementar la lucha, yen- do alos concesionarios para impedir que siga la venta de coches y ahoguen así la huelga). «Ya dije en la asamblea pasada, y lo de- cía con conocimiento de causa, que había sindicatos que se estaban descolgando, lo mantengo y si no a las pruebas me remito, ¿dónde está ese sindicato ASMI?, ¿dónde es- tá ese sindicato que ha lanzado esas hojas guarrindongas?, ¿dónde está el sindicato de la USO que hace unos días empapeló la fá- brica diciendo: ¡basta ya de huelga! Ya se están descolgando los de la USO». (En ese momento, el representante de la USO en el comité hace ademán de ir hacia el micrófono para responder. Los obreros al reparar en él comienzan a abuchearle y a decirle cosas: «¡Definete ahora!, ¡Fíjate, qué xcerdo es, nos mira como si no pasara nada, con ironía!). Los planes de Talbot «Que no nos engañen compañeros —sigue en el uso de la palabra el mismo trabajador que antes— porque lo importante es que una vez firmado el convenio vigilemos su desa- rrollo. Nos consta que la intención de la em- presa, una vez firmado, es incumplirlo des- de el primer día. ¿Qué va a pasar una vez que acaba le huelga?, ¿va a pagar la empre- sa los días de huelga a ese colectivo de más de 40 administrativos y técnicos?, ¿Y si les PEUGEOT TALBOT ——————_—_______— FUERZA DINAMICA paga, qué vamos a hacer nosotros? Auto- máticamente, si les paga, tenemos que po- nernos de nuevo en huelga». (Estruendosa ovación de la asamblea y gri- tos de «Huel...ga, huel...ga, huel...ga»). «¿Qué control va a tener el comité de em- presa sobre la producción? Tenemos un te- cho establecido en 110.000 coches al año y . ya tenemos que descontar los que no se han hecho durante el período de huelga, que son unos 13.000 menos, pero estoy seguro, com- pañeros, de que la empresa tiene ya planes para recuperar la producción de 1988. ¿Qué control va a tener el comité de empresa so- bre las horas extraordinarias? No va a tener ningún control, porque desgraciadamente te- nemos una plantilla que se meten como ra- tas los sábados y domingos a trabajar. Y esa gente nos está jodiendo soberanamente y no les decimos nada. No bastan las firmas, compañeros del comité, ante la delegación de Trabajo, porque a la empresa le impor- tan un pito las multas. (Aplausos de un buen sector de la asam- blea y comentarios de que eso es verdad, pe- ro que la culpa la tienen los propios traba- jadores por aceptar las horas). Talbot quiere dividir a la plantilla «¿Qué control vamos a tener sobre los as- censos y sobre las subidas fuera de conve- nio, porque ya sabéis que en el mes de julio se subió un 6,5 por ciento a mucha gente y no hemos movido un dedo, y eso es vergon- zoso. Y a los que no se les ha subido nada, se les ha puesto en una categoría superior. Ahora, después del convenio con toda segu- ridad, se subirá el salario, fuera de conve- nio, a otro colectivo importante para tener- los contentos y así dividir más a la planti- lla. No podemos consentirlo porque ese di- nero sale de los mismos fondos que se nos niega en el convenio. Os dais cuenta, com- pañeros, que la empresa no cede por cuaren- ta cochinos millones que es lo que se gasta en un solo día en la fiesta de los leones. ¿Es posible que por 40 millones tengan a 7.000 personas en la calle? Tenemos que enseñar a estos afrancesados que con la plantilla ma- drileña no se juega y que la historia les juz- gará. Hay que decirles que o se ponen al lado de la plantilla o se ponen al lado de los fran- ceses y que, en este caso, que acepten las con- secuencias, porque esta plantilla está muy - quemada. Y voy a terminar diciendo que si hace falta seguir luchando, aunque sea pa- sando por encima del comité de empresa, si- gamos juntos como una piña, pero no fir- maremos un acuerdo vergonzoso». (Una cerrada ovación acompaña las últi- mas palabras de este trabajador, al mismo tiempo que se oyen gritos de «Bravo, bra- vo, bravo» y «Huelga, huelga, huelga»). A continuación coge el micrófono otro trabajador para hablar a favor del comité, diciendo que «aquí estamos luchando por una plataforma que nos marcamos el primer día con nuestro comité. En estos momentos hay que apoyar al comité porque la empre- 19

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¡movimiento obrero —— sa les ha amenazado con expedientes y des- pidos». Se oyen fuertes aplausos en las filas que hay detrás del comité, mientras los que están de frente, la mayoría, reaccionan con indiferencia. Interviene entonces, de nuevo, el secretario del comité de empresa: Comité de empresa: no a los espejismos «Compañeros, vosotros sabéis lo que son los espejismos, cosas que parece que son, pe- ro que no son reales. Y eso les está ocurrien- do a algunos compañeros, y eso es peligro- le ven espejismos. No es verdad que la reunión de anoche haya sido la primera ne- gociación con la empresa sobre el convenio. Ba sido la primera después de 26 días de huelga. Y decir que el comité está débil eso es discutible, porque ayer fue la primera vez en la historia de esta empresa que la direc- ción aceptó discutir estando en huelga. Lo que hay que saber es cuando apretar y cuan- do aflojar, porque si no luego vienen los pro- blemas, las responsabilidades y los fuera borda, porque hay compañeros que embis- ten contra el primer árbol que ven y noso- tros sabemos, en cambio, que detrás de un árbol hay otro y luego otro. No se puede de- cir alegremente que o se consigue toda la pla- taforma o no hay convenio, porque una pla- taforma es para eso, para negociar. Seamos realistas y dejémonos de espejismos. (Gritos de «Comité, comité, comité» del colectivo de trabajadores situado detrás del micrófono, mientras que algunos trabajado- res, a grito pelado, tratan de replicar al se- cretario. Una voz que se oye más claramen- te dice: «Vosotros mismos dijisteis que la plataforma recogía los puntos mínimos pa- ra recuperar lo perdido en estos años y aho- ra estáis hablando de rebajarla. Eso no pue- de ser». Se oyen aplausos de los trabajado- res situados frente al comité). En ese momento coge el micrófono el re- presentante de la USO, pero muchos traba- jadores gritan para que no hable. «Ni eres trabajador, ni los has sido nunca», le grita un obrero. Los miembros del comité piden «calma y democracia» para que hable el de la USO: «Es evidente que la demagogia —dice el de la USO— no sirve, ni tampoco hacer planteamientos triunfalistas. Yo ya daré mi opinión ante el comité cuando lo crea con- veniente. Hasta este momento no nos pue- den decir que hayamos roto la unidad, pero al compañero que está haciendo esas acusa- ciones tan graves, lo primero que habría que hacer es un análisis de su historia política y sindical...». Los abucheos suben de tono hasta volver a cortar la palabra al representante de la USO. Gritos de: «Esto es intolerable», «Vete con el director que es tu amigo», «Que se vaya». Los intentos del comité para que si- ga hablando son inútiles, en vista de lo cual y viendo que la asamblea se les va de las ma- nos, deciden darla por concluida, sin tomar más decisiones que mantener la huelga du- rante la siguiente semana. Los obreros gri- tan antes de acabar la asamblea: «Convenio sí, enjuague no» y «Huelga, huelga, huelga». 20 PAST AwO0 Ñ ALUNIAA pala PIDE 5 Es AS ES Obreros gallegos se manifiestan contra el gobierno del PSOE. CC.OO. y UGT quieren coordinarse mejor con El CES, un organism Todo indica que el Consejo Económico y Social (CES) es, de momento, el organismo más avanzado que han podido proyectar Gobierno, patronal y sindicatos; en esta especie de consejo tripartito, cualquiera de las partes tiene la facultad de presentar informes que afecten al ámbito laboral y socio- económico, a excepción de los presupuestos generales del Estado. mes de marzo, entre sindicatos, CEOB y gobierno, se han centrado, antes de nada, en definir el grado de parti- cipación de los sindicatos en el aparato es- tatal, pues como dice el secretario de acción sindical de CC.OO., Agustín Moreno, «ac- tualmente se da una situación lamentable y los agentes sociales estamos de convidados de piedra, sin capacidad de intervenir en al- gunos casos». Y por otro lado, los sindica- tos persiguen cuidar al máximo su imagen. Así, mientras el CES aparece como un or- ganismo consultivo, CEOE y CC.OO. exi- gieron la presencia del gobierno para que las decisiones que se tomen tengan un carácter más efectivo. L” discrepancias surgidas, el pasado Las tres partes coinciden en señalar que el CES será el mejor lugar para analizar los problemas que impiden la competitividad empresarial, estudiar el impacto de la apli- cación de las nuevas tecnologías, buscar so- luciones al déficit del comercio exterior y lle- gar a soluciones negociadas de los conflic- tos laborales. Incluso han llegado a la con- clusión de que es necesario relanzar una cam- paña de creación de ilusión entre los traba- jadores, que se concreta en los supuestos pla- nes de creación de empleo —mientras el paro aumenta—, lo cual les servirá, en los próxi- mos años, para justificar la congelación sa- larial y el aumento de los ritmos de trabajo, entre otras cosas. Los sindicatos se quedan solos Y mientras UGT y CC.OO. se preocupan de ayudar a resolver los problemas de la pa- tronal, los trabajadores continúan sus en- frentamientos con la policía, los secuestros de empresarios, el sabotaje, la toma de ins- tituciones oficiales, etc. En todas las luchas, estén o no presentes los sindicatos y los co- mités de empresa, el método de la asamblea es el que se ha impuestos, dando la espalda a las pretensiones de dirigismo sindical. Ade- más, este movimiento, al que están más o menos enfrentados gobierno, patronal y sin- dicatos, tiene la característica de que las rei- vindicaciones de tipo económico pasan con frecuencia 'a segundo plano y, como dijera el Sr. Barrionuevo, «se convierten en un

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problema de orden público» y de seguridad nacional. Una muestra de la escasa influencia de los sindicatos entre los trabajadores fue el pe- regrinaje que, durante los tres años prece- dentes a las elecciones sindicales, llevó a CC.00., UGT y demás centrales a realizar una trescientas mil visitas a casi 170 mil em- presas con el fin de organizar los comicios eintentar incrementar su decaída influencia. La frialdad, y en muchos casos hostilidad, que los trabajadores dispensaron a los sin- dicalistas es una muestra de su desprestigio. La valoración de,estos hechos llevó al diri- gente de CC.OO,, Julián Ariza, a manifes- tar tajantemente: «hay que cambiar la or- ganización de los sindicatos». A pesar de ello, la afiliación sindical no ha dejado de ba- jar desde 1980, y en la actualidad se encuen- tra por debajo del 10% de la población activa. Los nuevos gendarmes En este clima de descontrol y aislamiento de los sindicatos, los empresarios no cesan de clamar por la paz laboral para poder re- ducir los costes de producción y aumentar los beneficios, a fin de igualar sus posicio- onuevo y los banqueros nti-obrero nes con las de los empresarios de la CEE. Se trata, pues, de poner freno antes de na- da al movimiento de los «violentos», para poder llevar a buen término sus planes. De ahí que algunos sindicalistas crean encontrar un «remedio» en un tipo de organización sindical, y que los pactos y acuerdos ante- riores, como los de la Moncloa, el ANE, AMI... les sean insuficientes. Hoy, como dice el ministro de Interior, «se trata de coor- dinar la acción de los sindicatos con la poli- cia». Al mismo tiempo, son varias y «cualifi- cadas» las voces que claman por la penali- zación de las asambleas y toda protesta de los trabajadores «fuera de control». En fin, se trata de, como dijera el presidente del Cir- culo de Empresarios, «que la huelga sea al- go excepcional». La «ley de huelga» o la «autorregulación», como prefieren llamarle los sindicatos, y la introducción de la «ley antiterrorista» en el Código Penal son algu- nas de las armas que se están preparando pa- ra que la policía y sus auxiliares sindicales puedan llevar a cabo los acuerdos tomados en el CES. Este es el verdadero sentido que tiene el CES y las peticiones de los sindicatos de pa- sar a tener participación en los beneficios de las empresas, formar parte de la Tesorería General de la Seguridad Social, del INEM y otros organismos estatales. Daniel Miiller . Cuadernos monográficos trimestrales N.* 3: «China: reto al futuro» La prensa occidental juega con los cambios en China a su antojo, ahora a la derecha, ahora a la izquierda. Si por los periodistas occidentales fuera, hace tiempo que China sería tan capitalista como los Estados Unidos o tan economi- cista como el Japón. Sin embarga, la realidad es que China está construyendo el socialismo, un socialismo diferentes en su desarrollo al que se inventó en la Unión Soviética. En China sigue habiendo importantes luchas internas, como en cualquier país, pero la China moderna es socialista, Vea ahora, con noso- tros, como es la realidad. N.* 2: «El País”: Un tigre de papel» Si algún periódico manda tanto o más que un gobierno, ese es «El País», Convertido en el portavoz de la «derecha inteligente», ha conseguido que mu- chos ciudadanos den por bueno lo que dice «El País» mientras cada vez más sectores populares, estudiantes y trabajadores, han quemado los primeros ejem- plares, porque la derecha, aunque sea inteligente, sigue siendo derecha, N.? 1: «La revolución de Jomeini» El chiismo revolucionario amenaza con expulsar del Cercano Oriente a los Estados Unidos y a Israel, Los ayatollas islámicos han lanzado la «guerra santa» contra el capitalismo y el imperialismo. Ya está en tu quiosco Si quieres números atrasados o suscribirte escribe al apartado 18.085 - 28080 Madrid 21

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—=movimiento obrero Huelga general en la enseñanza pública «Los profesores no queremos ser instrumentos del PSOE» Piácticamente la totalidad de los 275.000 profesores de enseñanza pública y gran parte de los de enseñanza privada han ido a la huelga general en varias ocasiones durante los meses de marzo y abril. Aunque los maestros exigen unas mejoras salariales que les equiparen con los funcionarios de su misma categoría, detrás del conflicto hay un profundo malestar contra la política educativa del ministro del PSOE, José María Maravall, al que los profesores acusan de dar un barniz demagógico progresista a sus reformas, tras lo que se esconde el objetivo de controlar y manipular la enseñanza pública en favor del sistema capitalista de injusticia social que reina en España. La mayor parte de los profesores que creyeron en las promesas de un cambio real en la enseñanza española por parte del PSOE declaran hoy que se encuentran «quemados», sin esperanza posible de educar a unos jóvenes a los que no se les promete ningún futuro, más que el paro y la OTAN. Area Crítica ha entrevistado a uno de estos profesores, José Antonio Parra, profesor de Filosofía en el Instituto de Bachillerato Baelo Claudia de Tarifa (Cádiz). —¿Ha mejorado la enseñanza pública bajo el gobierno del PSOE? ¿qué es lo que quiere el ministro José María Maravall cuan- do habla de mejorar o reformar la enseñan- za en España? —Parece que hay datos de la mejoría, en cantidad, de la enseñanza en España desde que el PSOE subió al poder en 1982. Hay mayor población escolarizada, más centros de enseñanza, más profesionales y más di- nero. Esto parece evidente, pero en lo refe- rente a la calidad de la enseñanza, ese es otro cantar. Habría que empezar por definir que es lo que entendemos por enseñanza. Si se entiende como un instrumento de integra- ción ideológica y social en el actual sistema productivo, para que los niños aprendan sin poner en cuestión los valores establecidos, entonces el PSOE ha mejorado la enseñan- za, porque lo que se enseña actualmente es una concepción de la sociedad que coincide con el de la actual estructura capitalista mo- derna: industrializada, desigual, competiti- va y manipuladora de cabezas y de perso- nas. En este sentido se puede decir que el go- bierno del PSOE es el mejor gestor del ca- pitalismo moderno en nuestro país. El mi- nistro Maravall ha mejorado la «gestión» de la enseñanza capitalista. —0 sea una enseñanza de derechas de toda la vida... —Claro, pero si por enseñanza entende- mos un medio básico de concienciación pa- ra que los alumnos analicen las situaciones de explotación, desigualdad, dominación so- lapada, idiotización del pueblo, etc., enton- ces el gobierno de Felipe González no sólo no ha mejorado la calidad de la enseñanza, sino que ha vaciado la Educación Pública de sus mejores valores y funciones. Educar tiene que ser un despertar de los jóvenes a las actitudes críticas de las situaciones injus- 22 tas, alentando la defensa de sus propias li- bertades personales y colectivas, potencian- do su desarrollo y los valores de igualdad, de paz, de amor a la naturaleza y a sus se- mejantes, solidaridad con los explotados y oprimidos, etc. —Y eso no lo hace el ministro Maravall... — ¡Qué va!, todo lo contrario, en todo ca- so el PSOE sólo se preocupa de dar a la en- señanza un falso barniz de esos valores. Pro- pugnan una educación para la paz... metién- donos en la OTAN y manteniendo el servi- cio militar obligatorio; Hablan de conviven- cia pacífica... Con bases militares en nues- grar es la adaptación del sistema escolar a las nuevas exigencias, problemática y desa- fíos industriales, tecnológicos, económicos y sociales que el gran capital y esta sociedad europea y moderna tiene planteados. Y to- do ello para no perder el tren de la «histo- ria»: modernización industrial para poder competir en el mundo capitalista, nueleari- zación, adaptación para superar las crisis su- cesivas y mantener las fuentes económicas basadas en una relaciones ventajosas con el Tercer Mundo. La calidad de la enseñanza quedará así «en agua de borrajas». Se me- jorará la técnica, con unas estructuras cada vez más jerarquizadas y dependientes de la Administración y un mayor peso del poder político en las decisiones sobre la enseñan- za, aislando a los profesionales, a los ense- ñantes, de los centros de decisión. — ¿Cuáles son las principales exigencias de los profesores que estáis de verdad por me- jorar la enseñanza? 7 —En primer lugar queremos que haya una verdadera profesionalidad. No queremos Ser meros gestores de unos «políticos de la Edu- cación» que nos dictan a golpe de decretos y leyes cuanto y cómo tenemos que traba- jar. Cada vez estamos más arrinconados, cada vez contamos menos en la orientación pedagógica e ideológica de nuestro trabajo. Cada vez somos más «funcionarios» de una Administración omnipresente que profesio- «EL MINISTRO MARAVALL HA MEJORADO LA GESTION DE LA ENSEÑANZA CAPITALISTA» tro suelo; dicen que aman a la naturaleza y montan campos de tiro como el de Cabañe- ros; plantean la igualdad de sueldos escan- dalosos para los políticos y los gobernantes; con una mano te enseñan a leer y con la otra dejan a tres millones de trabajadores en paro. —Mal puede enseñar el que no da buen ejemplo, ¿no? — Así es porque el ministro Maravall en lugar de mejorar el papel de la enseñanza co- mo servicio público, lo está «manipulando» como tapadera, aparcamiento, de los gran- dos problemas sociales: paro, droga, delin- cuencia, desigualdades, jenorancia; etc.; es decir, que trata a la enseñanza como si fue- ra un teatro de entretenimiento y distracción delos serios y hondos problemas que tienen amplios sectores de la población, La penúl- tima reforma del sistema educativo, que se nos viene encima, lo único que trata de lo- nales de un educación. Aquí también po aplicarse aquel dicho de «los técnicos pro: ponen, los políticos deciden y el pueblo pro: testa». No queremos perder nuestra originalidal e iniciativa en nuestro trabajo, en los cen tros escolares. Casi todo se nos da hech libros de texto, programa, calendario, h rario, etc. Queremos más autonomía nuestro trabajo. Como profesionales est mos muy «quemados», algunos dicen 4! «achicharrados». Nos faltan las condicion! humanas, técnicas y materiales —sobre t: en el espacio y en el excesivo número de al nos— para trabajar a gusto. Nuestra labo está plagada de «chapuzas» obligadas P' las circunstancias. — ¿Y además de los problemas profesi nales, porque lo que más se oye por ahí las peticiones económicas, y el ministro Mi ravall dice que pedís Ja luna?

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Los profesores han estado más de tres meses en conflicto frontal con el mi —Lo que queremos es homologarnos con el resto de los funcionarios, ni más, ni me- nos. Ya sabemos que como colectivo tene- mos una mala imagen. «Tienes más vaca- ciones que un maestro», se oye a menudo, y aun cosas peores. El gobierno fomenta es- tas cosas para enfrentarnos con el resto de la población y sobre todo con los padres de los alumnos que son trabajadores. Pero lo único que queremos es que nuestro trabajo sea reconocido socialmente y que se nos re- tribuya igual que al resto de los funciona- rios de la misma categoría. Pero yo volvería a los problemas profe- sionales, porque el dinero es importante, pero estamos pidiendo a grito pelado que se nos de la posibilidad también de renovarnos pedagógica, técnica y didácticamente. Que cambien la Universidad para poder prepa- rarnos dignamente. Necesitamos saber, pe- ro sobre todo saber enseñar. Y para los que no volveremos a la Universidad que se nos den medios y facilidades para poder reno- varnos, porque se están quemando estupen- dos profesionales, perdidos de la mano de Dios. Esto es casi un S.O.S. . . —Ahora se habla mucho de elecciones en los colegios y de democracia escolar, ¿es ver- dad que la democracia ha llegado a las es- Cuelas? —La democracia en los centros escolares es, legalmente, un reflejo de la «democra- cia formal» que padecemos y cuyo modelo isterio de Educación. más nítido es el Parlamento. Los represen- tantes de los órganos democráticos, lláme- se parlamento o consejo escolar, no se sien- ten portavoces de los ciudadanos que les eli- gieron, sino que pueden, y de hecho es lo que hacen, decidir al margen o lo contrario de las opiniones de sus electores. Esto es lo que ocurre en los Centros escolares en general, pero no en el caso de los profesores, sino principalmente entre los padres y los alum- nos. No hay conciencia, ni estructura aso- ciativa ágil y viva, con lo que los acuerdos, debates se quedan sólo en los miembros del consejo escolar. Los cauces democráticos es- tán destruidos y los Consejos escolares es- tán tan distantes y olvidados de los alumnos y padres, como puede estarlo el parlamento de los ciudadanos. Tampoco los alumnos se sienten respon- nos y personal no docente en los colegios es necesaria, pero no es fácil desde luego. Es verdad que cada colectivo que forma parte de la comunidad escolar —padres, alumnos, personal no docente y profesorado— tienen intereses, perspectivas, necesidades y respon- sabilidades diferentes, pero todos estamos en el mismo barco y es necesario un órgano, un lugar, un instrumento que sirva para deba- tir los problemas escolares en su conjunto. No creo en cambio, que haga falta un repre- sentante del Ayuntamiento, porque en rea- lidad se trata de un inspector. Todo esto no es más que teoría, la legali- dad, pero la realidad es mucho más comple- ja. Todavía queda mucho camino para con- seguir una real y efectiva participación de estos colectivos en la convivencia de los cen- tros escolares. Donde más se nota una me- «LOS PROFESORES ESTAMOS MUY QUEMADOS» sables de sus aulas o de su educación —porque de hecho no lo son más que for- malmente— y no se preocupan lo suficiente de la convivencia, del respeto a los materia- les, etc. —No pareces muy convencido de la ne- cesidad de los consejos escolares, o por lo menos de los que existen... —La participación de los padres, alum- jora de las relaciones es en la convivencia profesor-alumno, porque no ha venido dada por decreto, sino a costa de muchos proble- mas. Así se ha pasado de una relación casi medieval a una actitud dialogante, franca y abierta, aunque también más crítica por am- bas partes. Se han roto aqui muchas barre- ras. —-¿Cuál es el papel del profesor en los co- 23

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legios?, ¿tiene autonomía para enseñar lo que considere más conveniente? —En muchos casos, el profesor funciona como un técnico-pedagogo que reproduce la educación que le viene dada por el sistema. Estos profesores son los más apreciados por el gobierno. Se da así el caso que el ministe- rio está ofreciendo puestos interesantes a los profesores más «críticos» para «limarles los dientes» y domesticarlos. Cada profesor goza de una cierta autono- mía, derítro de su aula, siempre y cuando no intentes'contagiar a otros compañeros. Si to- do te lo haces tú puedes hasta realizar algu- na experiencia «revolucionaria». Recuerdo un caso muy elocuente. En Zaragoza, unos compañeros de Filosofía aportaron una ex- periencia de método activo, serio y profun- do de autogestión dentro del aula, que fue premiado por el ministerio en 1984. Pues bien, estos compañeros han sido engullidos por el sistema con él viejo procedimiento de encargarlos de la dirección política de la «re- novación pedagógica», desde la propia di- rección provincial. En el caso de que el «pre- mio» no sirva, siempre queda la censura des- carada, como en el caso del «texto de filo- sofía» de tres profesores de Oviedo, recien- temente ocurrido. De todas formas se nota, se palpa, mu- cho cansancio, desánimo y frustración en- tre el profesorado, cuyas causas requerirían una reflexión más detenida. Nuestro traba- jo es cada vez menos gratificante. Si a esto se añade el material humano con el que tra- cía han realizado jornadas de huelga y con: sistemas de acceso al funcionariado medi ción libre, 100 por cien del sueldo"(ahora profesor), eliminación de las sanciones im; golpeado a un policía nacional. El juicio de marzo en Sevilla y el fiscal pedía que LA LUCHA DE LOS INTERINOS ANDALUCES Todos los miércoles, los profesores interinos de enseñanza pública de Andalu- cación de todas las capitales de provincia para tratar de forzar una negociación so- bre la estabilidad de sus empleos. Los interinos solicitan estabilidad en el trabajo, tenido en una concentración de interinos el 17 de febrero de 1987 y acusado de haber centraciones ante las Consejerías de Edu- ante algún sistema diferente al de oposi- sólo cobran el 80 por cien del sueldo de puestas al profesor Alfonso Peinado, de- contra Alfonso Peinado se celebró el 24 se le castigara a dos años de cárcel. En el juicio los testigos aseguraron que Alfonso Peinado sólo se dirigió a la policía pa- ra preguntarles por qué detenían a dos compañeros y les metían en un furgón poli- cial, momento en que le detuvieron. Hasta el momento, la Junta de Andalucía sólo ha concedido a los interinos una estabilidad de tres cursos a todos los que hayan trabajado un período de seis meses o más y tendrán preferencia a la hora de elegir destinos. Los sustitutos serán los primeros que se contraten tración no contempla otras mas, ciones contra algunos interinos por los 1 al curso siguiente. Según una interina granadina «todo esto es muy relativo ya que si la adminis- formas de acceso y saca todas las plazas a oposición li- bre, a los sustitutos no les quedará otra salida que encabezar las listas de parados. Además al limitar el nuevo baremo a 18 puntos, tres años, se limitan los derechos de los más antiguos». estabilidad, sueldo y accesos, siguen pendientes, con el agravante de las san- seis por año, con un máximo de Todos los demás proble- 0 días de huelga de febrero. bajamos y convivimos jóvenes y adolescen- tes, sin perspectivas personales y laborales, condenados, en muchos casos, a depender durante años de sus padres, o a engrosar las filas de parados, o a la droga, sin ilusión, sin interés, con apatía, puede deducirse lo difícil que es abrir caminos, emprender ex- periencias, intentar cambiar este sistema. Aún quedan «quijotes» estupendos, pero es difícil luchar siendo niñeros de niños «gran- des», sin los encantos de la niñez ni la vita- lidad de la juventud. La huelga de basuras en Madrid L os 1.600 trabajadores de la limpieza pública de Madrid fue- to de aumento real, tres días más de vacaciones al año y cobrar la baja por enfermedad a partir del tercer día, en lugar del sexto. «Desde hacía ocho años no habíamos conseguido ninguna mejora práctica —comentaba uno de los huelguistas— pero podría- mos haber conseguido mucho más si los sindicatos no estuvieran más pendientes de su política que de los intereses de los trabajado- res. Hasta llegaron a tacharnos de salvajes a los que estuvimos en seguido nada». Los trabajadores de la limpieza:solicitaban una subida salarial del 7,4 por ciento, 22 días libres al año (siete más de los que tenían hasta ahora) y poder cobrar el cien por cien del salario en caso de baja por enfermedad. El salario medio de un trabajador de la lim- pieza madrileña era de unas*63.000 pesetas. Piquetes de trabajadores recorrieron las calles de Madrid du- rante toda la noche del 13 de marzo para desparramar las basuras y obligar al Ayuntamiento y a las empresas a negociar más rápida- mente. Los trabajadores bloquearon con silicona las puertas de las oficinas y de los vestuarios, saboteando los vehículos de basuras en algunas zonas y rompiendo la herramienta que utilizaban los ser- vicios mínimos decretados por la delegada del gobierno. Esa mis- ma noche la policía detuvo a siete trabajadores a los que tuvo que poner enseguida en libertad, no sin antes amenazarles con proce- sarles por gamberros. ron a la huelga el 14 de marzo consiguiendo un 5,5 por cien- - tor, ahora los trabajadores cobramos menos y hemos perdido la ca- los piquetes sin reconocer que sin esos piquetes no habríamos con-. «El servicio de limpieza y recogida de basuras del Ayuntamien- to de Madrid depende de varias empresas privadas que se rifaron los distintos barrios de Madrid después de que se decidiera privati- zar el servicio, lo que supuso una verdadera reconversión del sec- tegoría de funcionarios», afirma un empleado. Los trabajadores siguen considerando al Ayuntamiento como una parte más de la patronal y por eso intentaron entrevistarse el día de la huelga con el alcalde Barranco, cosa que no consiguieron, a pesar de lo cual los sindicatos llegaron enseguida a un preacuerdo con la patronal y cortaron la huelga esa misma noche. La asamblea de los trabajadores acabó aprobando la propuesta de la patronal y los sindicatos, después de varias horas de discusión en la que los representantes sindicales, especialmente uno llamado Palomo, no dejaron de amenazar a los trabajadores con que iban a empezar los despidos, con que si la huelga iba a ser declarada ile- gal, y cosas así. Ante esto, un sector de la asamblea abandonó la reunión después de abuchear a los sindicalistas. «Lo que muchos compañeros han sacado en claro —dice uno de los huelguistas— es que la mesa negociadora se ha bajado los pantalones y no ha atendido a los intereses de los trabajadores. Y que cuesta mucho movilizar a la gente para un huelga y luego lle- gan los sindicatos frenando el movimiento, rompiéndolo y queman- do las ganas de lucha de la gente». 24

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El aborto nuevamente en el banquillo A conocemos la resolución de la Audiencia Territorial de Y Pamplona sobre el auto de procesamiento incoado por un presunto delito de aborto, promovido por la asocia- *ción «Acción Familiar», cuya ideología e intenciones es a todas luces clara,¿por lo que obvia el definirla en este escrito, lo que sí analizaremos es si han obtenido, o están obteniendo los obje- tivos que les movieron a poner en movimiento este proceso. Tra- taremos de analizar la actuación de la Judicatura, sobre todo cuando se define sobre aspectos estrictamente médicos. También veremos el papel que la Administración ha jugado en esta histo- ria, concretamente el PSOE, gestor de esta ley, que no ha satis- fecho a nadie, que ha dado pie a esta situación, así como tam- bién analizaremos el comportamiento concreto de la Adminis- tración en el caso que nos ocupa. 1) «ACCION FAMILIAR», tiene como objetivo el boico- tear de cualquier forma la instauración racional de la IVE en este país, en esta ocasión asumen el principio de «el fin justifica los medios». Perdida la batalla de los votos salió a la calle, uti- lizó todo tipo de recursos formales para retrasar su promulga- ción y puesta en marcha. Realizó campañas de prensa dirigidas a lo más íntimo, utilizando una propaganda que el propio Goeb- bels envidiaría, véase la historia de «Ferminico», con el objeti- vo de provocar fuertes sentimientos de culpa en toda aquella mujer que se viera obligada a optar por la IVE. Mientra no do podían hacer en el estado lo tenían que hacer, y lo hacían, en Londres, en Amsterdam, etc., los objetivos que expresaban en sus campañas no disminuían el número de abortos, si incremen- taban las consecuencias psicológicas sobre las que habían teni- do que abortar. Otro objetivo era trabajar a la clase médica, no lo tenían muy difícil. Apelaron a la ética profesinal, al Juramento Hipocrático (más bien Hipócrita...tico), se configura el boico- teo por vía de la Objeción de Conciencia, englobando el tema en una oposición frontal a la política sanitaria del Gobierno. Por último quedaba el trabajo de presión sobre los médicos que estuvieran dispuestos a desarrollar la ley, bien fuera reali- zándolos o emitiendo los informes preceptivos, para lo cual nada mejor que llevarlos a los tribunales, acusándoles de mala indi- cación..., bastaba con encontrar otros médicos que realizasen los contra-informes pertinentes, ciertos juzgados que admitie- sen y dinamizasen los procesos..., y así los médicos (anti-médicos que les llama un informe interno de AP) se amedrentarían y se bloquearía definitivamente el desarrollo de la ley. Esto es lo que pensamos sobre los objetivos de Acción Familiar. 2) El segundo eslabón en esta historia es el de la Judicatura, cuyo papel lo hemos podido conocer a través de los medios de comunicación en estas últimas fechas. Durante todo el proceso se han venido dando un número de circunstancias que han ma- tizado el tema como «quemante», la actuación del Juez García Pérez, Cristina Almeida, etc. > Se ha escuchado y atendido con distinta actitud a unos y a otros. Una ley que permite este proceso ha sido aprovechada al máximo por las altas instancias de la judicatura en detrimento de los que se limitaron a cumplir coñ un deber, es absurdo dis- cutir que un juez opine, sobre el número de «rads» que hagan que sea probable, presumible, o lo que quieran el riesgo de mal- formaciones. El único objetivo es amedrentar al personal, tan- to posibles mujeres que lo soliciten como profesionales dispues- tos, para que no se lleven adelante IVEs. Se han apreciado los informes según interesaba al anterior objetivo. El tono general de la resolución es insultante, y ya con- denatorio, impropio de una si PRESUMIBLE imparcialidad. Se de acusados sobreseen las partes que podían dar otro sentido al Juicio, la parte social y la Administración, para que sea un proceso simplemen- te médico. Pero esto'no es así, no debemos dejarnos engañar por las apariencias o las intenciones de ciertos sectores harto co- nocidos. Es un proceso político sobre el aborto, no si el aborto estaba indicado o no. Se juzga al aborto mismo. 3) En relación con la actuación de la Administración que hoy en día se concreta en el PSOE tanto a nivel estatal como foral. Comenzamos por valorar la ley por ellos elaborada. Por los hechos demostrada como insuficiente e inoperante además de ambigua, con las suficientes lagunas que han dado pie a situa- ciones como la que nos atañe, y que estas circunstancias debie- ron ser previstas por los legisladores a la hora de su redacción. Hay que considerar que en principio en este país el aborto es un delito, que debes demostrar cuándo no lo es. Esto es un error de base, el aborto no es ningún delito. Aquí es donde el PSOE ha sido timorato, con su ley no ha agregado, ni conven- cido a nadie. Quizás ha hecho la mejor ley para que la derecha más intransigente se encuentre a sus anchas procesando a quien le parezca. Mención especial merece el Ilustre Colegio Oficial de Médi- cos de Navarra; colectivo al que se ven obligados a inscribirse todos los profesionales médicos que trabajan en Navarra. Di- cho Colegio siempre ha pregonado el mirar por TODOS sus co- legiados y en esta ocasión se ha inhibido de una forma vergon- zante, ni un comunicado en la prensa apoyándoles por ser cum- plidores de la polémica ley vigente, negando los apoyos econó- micos que deberían cumplir las compañías Aseguradoras que ellos mismos contrataron para todos los colegiados con el fin de cu- brir estas necesidades cuando viniera el caso. La indefensión ha sido total. No sólo no es el Colegio de todos, sino que no es el Colegio de los Colegiados que cumplen la Ley vigente, que ad- mite el enfrentamiento entre colegiados, cuando en otras circuns- tancias que se han dado discrepancias se ha esmerado al máxi- mo por la reconciliación, «el corporativismo médico» ¿Por qué se habrá inhibido en esta ocasión? ¿Es imparcial? Todo esto nos puede llevar a realizar las siguientes valora- ciones a modo de conclusión: — Denunciar el intento de desvirtuar el juicio de su carác- ter político, intentando que sea un «enfrentamiento mé- dico» sobre dictámenes profesionales. Expresar que es vano su intento ya que está claro el matiz político del pro- ceso, a pesar de que la administración (PSOE, Insalud) judicatura, Acción familiar, etc. se empeñen en lo con- trario. — Denunciar el objetivo de acción familiar y organizacio- nes afines de amedrentar a los profesionales que cumplen con la ley. De Hechos en Navarra ya no se practican abor- tos legales. — Denunciamos que estas situaciones se están dando esen- cialmente sobre la Sanidad Pública. Hecho que debería preocupar al Partido en el poder, que parece más preo- cupada últimamente por la privatización de la Sanidad. — Exigimos la remodelación de la Ley urgentemente. — Sobreseimiento del proceso y compensación ética y pro- fesional de estos médicos acosados por la derecha de siem- pre con la inhibición, cuando no beneplácito, de los res- ponsables políticos actuales y los estamentos judiciales implicados. Trabajadores de Andraize Centro Municipal de Planificación Familiar y Educación Sexual. (Txantrea-Pamplona)

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La cuestion ES BIEN SENCILLA: A MENOS HORAS DE TRABAJO, MENOS SvELDO, PERO IGUAL RENDIMIENTO, Para EL QUE NO LO HAYA EN- Tennipo Lo REMITO ALA, VIÑETA SIGUIENTE. ' LN A ú n 8 La dirección del PSOE pretende % que los militantes del partido abandonen la vida exclusivamen- te orgánica y se introduzcan en todos los sectores sociales y pro- fesionales del país , VE COMO LA CAPUCHA NO HACE MAS QUE ESTORBAR. GComo LE HACE AHORA EL NumERiTO ESTE, EH? ARS - ARA

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NSE DELTSOE! Que CómáTE QUE PUEDE USTED NEGARSE, PERO CLARO, ENTONCES TENDREMOS QUE PENSAR QUÉ OCULTA ALGO Y... GME EN- TIENDE... ?

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n= movimiento. de resistencia Entrevista a Francisco Souto, miembro del colectivo antimilitarista ROMPANFILAS, de Compostela «EL EJERCITO ES EL BRAZO ARMADO DEL PODER» El 15 de enero pasado, el gobierno hace público un real decreto por el que se aprueba el Reglamento de la prestación social sustitutoria de los Objetores de Condiencia. A partir de ese momento, la lucha contra la Ley de Objeción entra en una nueva fase. ROMPANFILAS es un colectivo que nació en octubre del año pasado «sobre las cenizas del Movimiento de Objeción, aquí en Santiago, después de que el MOC se dispersara», dice Paco Souto. —Para empezar, nos gustaría que resu- mieses un poco la situación actual, tal co- mo la véis en ROMPANFILAS. —La situación actual está dominada por la «espera», en tanto que una vez decreta- do el Reglamento, su aplicación empezaría a partir de los tres meses que contempla la disposición transitoria para que los objeto- res legalmente reconocidos puedan formu- lar solicitudes de exclusión, aplazamiento o exención. Pero se trata de una espera «te- rriblemente activa», porque nuestro traba- jo ahora es a contrarreloj; principalmente, se multiplican las charlas en Institutos, Facul- tades, etc. para informar a todos aquellos que quieran declararse objetores. Además, tenemos que aprovechar la pequeña fisura que se nos ha abierto en los medios de co- municación, sobre todo para que no la uti- licen gente como las Juventudes Socialistas, que lo único que pretenden es rentabilizar políticamente su falsa oposición a la Ley de Objeción. El hecho de que las JJ.SS. recla- men la amnistía para los objetores ante-Ley sólo demuestra su beneplácito encubierto a la Ley, y no podemos olvidar que toda su campaña se mueve alrededor de este eje. —¿Y qué tendría de malo la concesión de esa amnistía? —Entendemos que la supuesta amnistía es un as que el gobierno se guarda en la man- ga, porque sino, no se entiende su actuación. ¿Por qué llamar a filas a sólo 2.500, 3.000, 3.500, 4.000 en estos cuatro años? Que les falta infraestructura para meternos a todos es un hecho, pero no lo es menos el que pre- tendan abrir la mano con los «viejos» para luego golpear con el puño a los que vengan. También es un intento de desmembración del Movimiento de Objeción. Hay que re- cordar que a nivel estatal somos más de 25.000 objetores, con toda la fuerza que eso puede suponer en caso de una oposición frontal a sus planes; de ahí que reduciendo el número pretenden reducir la oposición. —Es una táctica de división difícil de en- frentar... ¿Cuáles son vuestros criterios a la hora de promover la oposición a la Ley y al Reglamento? —La alternativa del MOC, y también de nuestro colectivo, se concreta en la insumi- sión a la Ley, en la re-objeción que llevamos a cabo los objetores ante-Ley; es decir, re- nunciamos a nuestra condición de objetores legalmente admitidos (¡no a la objeción, cla- ro!), de modo que seremos llamados a filas y, una vez alli, nos negaremos a hacer cual- quier servicio, De esta forma, pretendemos romper los efectos de la amnistía. También se concreta nuestra alternativa en la insumi- sión que los «nuevos» objetores realizarán. —Una alternativa que conlleva costes per- sonales, ¿o no? —Claro, y además bastante duros: de uno a seis años de prisión militar. Pero mayores serian los costes políticos de aceptar la am- nistía y, de paso, la puesta en marcha de una Ley tan antidemocrática como la propuesta por el gobierno. —En torno a los objetores de conciencia siempre hubo una serie de mi que si no queríais usar las armas, que si sólo los Tes- tigos de Jehová, que si no-volencia... ¿Qué hay de todo eso? —Es cierto que un importante colectivo de objetores se declaran no-violentos; sin embargo, muchos de nosotros no descarta- mos el uso de la violencia como respuesta válida a las agresiones cada vez más violen- tas del Estado. Lo que cuestionamos, con- cretamente en ROMPANFILAS, es ese bra- zo armado del poder que es el Ejército, no las respuestas que a él se dan; nos valen todos. —Desde hace un tiempo se habla de pro- fesionalización del Ejército, de que los sol- dados serían profesionales y voluntarios... ¿Creéis que el Ejército profesional sería un salida a esta situación? Los objetores rechazan «NO QUEREMOS SER CA El Estado se está encontrando con un hueso duro de roer: los «mozos en edad militar» dicen que la mili no mola y no hay fuerza, ley o engaño que les convenza de que «deben de cumplir con su deber patriótico». El Movimiento de Objeción de Conciencia, y las múltiples organizaciones que surgieron de él con posturas más radicales, se enfrentan hoy a una serie de Leyes y Decretos con los cuáles el gobierno pretende integrarles gradualmente y acabar con su resistencia al sistema, cada día mayor. declarados objetores de conciencia, reconocidos como tales por el Con- sejo Nacional de Objeción de Conciencia. De éstos, serán 13.000 los declarados para ha- cer la Prestación Social Sustitutoria. Los acuerdos a que el gobierno ha llega- do con la Cruz Roja, RENFE y Protección 28 CTUALMENTE son 25.000 los jóvenes Civil prevén 3.200 plazas en las que serán obligadas a prestar su servicio los objetores. Aún quedan por acordar los puestos que «concederán» el INSERSO, ICONA, Cári- tas y otras instituciones. Los 12 mil restan- tes, según el ministro de Justicia, Ledesma, serán amnistiados, con lo que se quitarán de encima a los objetores más «veteranos», acu- mulados desde 1977. Pero estos objetores ante-Ley (es decir, objetores desde antes que la Ley de Objeción fuese promulgada) van a reobjetar; piensan que la represión se cen- traría en los más jóvenes y en los que se va- yan declarando objetores, si ellos aceptan esa amnistía. Ante esta situación, se han propuesto rea- gruparse para organizar la insumisión colec- tiva como respuesta a esta política del PSOE. Además, están llevando a cabo acciones de todo tipo, que van desde la concentración frente a los gobiernos militares y otras ins- tituciones hasta el corte de tráfico y coloca- ción de pancartas denunciando su situación, la organización de charlas en los centros de

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le Sinda pensa Que con ná “mili? ¿OVA Vol Tar Lexto.. un home”. «Este todavía piensa que con ir a la ““mili”' ya va a volver hecho... un hombre». —Creemos que la profesionalización del Ejército no es salida de nada. Al contrario, es una propuesta que se nos viene metiendo últimamente de forma encubierta, para apa- ciguar los ánimos, pero su puesta a punto va para largo. Y, en definitiva, sería la ci- mentación de los ideales belicistas que ya de- mostró el gobierno con la entrada en la OTAN, el tratado con los yanquis, etc. y que seguiría mostrando sin pudor. Si lo que pre- tendemos es cambiar la sociedad, un Ejér- cito profesional es realmente peligroso... y no es que éste sea de rositas. A.H. «amnistía» y se reorganizan NE DE CAÑON» enseñanza, etc. Un ejemplo concreto de la actividad de estos colectivos de objetores es la apertura de emisoras de Radios Libres que en Barcelona piensan instalar junto a los cuarteles, para informar a los soldados de cuáles son sus razones para objetar y dar al- ternativas a su situación. «¿Para qué nos quieren en la mili?» Esta pregunta aparecía en una revista edi- tada por el colectivo Anti-mili de Euskadi, y a ella respondían: «Nos quieren para que seamos carne de cañón que mantenga este ejército al servicio del sistema. Esto signifi- ca que estamos a disposición de sus propó- sitos OTANIcos, de articular lo que llaman "la «Defensa de Occidente», o dicho de otra manera, que hemos de estar dispuestos a ju- garnos la piel para defender su dinero». Para estos jóvenes las funciones del ejército «son las de mantener el Estado y su montaje... al mismo tiempo que asegura la represión di- recta de los de siempre: del pueblo y de las naciones oprimidas». Para otro grupo, el Colectivo Autónomo Anti-mili, estar contra el Ejército, ser anti- militaristas consecuentes, supone «estar tam- bién en contra del capitalismo y del Estado». La gran mayoría de los jóvenes están con- vencidos de que el período de mili «es una J pérdida de tiempo que corta el desarrollo normal de la vida, durante el cual sólo se aprenden vicios y a hacer el vago». Además, la cifra de accidentes mortales, en crecimien- to en los últimos años —en 1986, hubo 202 muertos, de los que 29 fueron «suicidios»— aumenta la repulsión hacia el servicio mili- tar. Y toda esta simpatía de los jóvenes al Ejér- cito no ha aumentado a pesar de la campa- ña institucional lanzada «para que los jóve- nes aprendan una profesión cobrando un sueldo», una ganga que ofrecía a los jóve- nes un puesto en el ejército o de auxiliar en la Guardia Civil. Esta campaña fue un fra- caso, según los objetores, ya que el Estado no ha llegado a cubrir ni la mitad de las pla- zas. Por su parte, las organizaciones y co- lectivos anti-mili lanzaron una contra-cam- paña con carteles antimilitaristas. También dan respuesta a la ley que aprue- ba la incorporación de la mujer al ejército. Un grupo de mujeres del Colectivo Anti-mili de Euskadi dicen en la citada revista: «Esta ley se plantea en un momento en el que se está produciendo un proceso de militariza- ción creciente... Lo que se plantea con nues- tra incorporación es la búsqueda por parte del Gobierno de una reconversión de ima- gen para el ejército y una coordinación le- gislativa con los países de la OTAN». En Valladolid, el 20 de marzo, un colec- tivo de mujeres feministas se manifestó junto con unos 500 objetores y, aparte de corear las consignas de éstos, —«militares, policías, la misma porquería», etc.— gritaron la suya propia: «Con nosotras no contéis». ¿Pacifismo o violencia contra el Estado? Durante los años en que el MOC actuó prácticamente en solitario, aportó al movi- miento de objeción de conciencia razones co- mo «El no reconocimiento del Estado en su pretensión de limitar el derecho a la Obje- ción de Conciencia, ni de imponer ningún tipo de reclutamiento —sea civil o militar— a los ciudadanos», así como su oposición total «Al establecimiento de Tribunales que enjuician la conciencia del Objetor», o a la «Prohibición expresa de objetar en filas y que no se permita expresamente realizar una objeción política». Sin embargo, esta orga- nización dedicada exclusivamente a la pro- blemática de la objeción de conciencia, no podía aglutinar a todos los sectores de jó- venes que tenían motivaciones más diversas que la simple objeción. De esta forma y como fruto de un debate interno en el MOC, surgen colectivos y coordinadoras como Mili KK, Kakitzat, Anti-mili, ROMPANFILAS y muchas más que se extienden por todo el Estado. Uno de los fundadores del MOC, Xavier Rius, decía en agosto del 87 que con la apa- rición de estas coodinadoras y colectivos 29

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comenzaron a surgir problemas dentro del MOC porque «en estas coordinadoras y co- lectivos no sólo eran partidarios de la vio- lencia, sino también de la utilización de la lucha armada» y, según él, esto contrade- cía el mismo principio por el que había nacido el MOC; o sea, el pacifismo. Rius abandonó el MOC y argumentaba su salida diciendo: «...me fui, porque no quería par- ticipar en ello y porque estaba harto de en- frentamientos todos los días». % Sin uniformes, pero igual] que en la mili El problema inmediato con el que se en- cuentran los objetores es la famosa Presta- ción Social Sustitutoria (PSS), a la que con- sideran «una mili pero con escobas». El re- glamento de la PSS, al que los objetores de- ben de obedecer, se resume así: Art. 33.3 «Los colaboradores sociales realizarán su prestación del modo y en las condiciones que exijan las necesidades del servicio y centro de destino», Art. 33.4 «Los colaboradores sociales quedan sujetos a las normas de ré- gimen interior y de organización del traba- jo del centro de destino», Art. 34.7 «La rea- lización de las tareas que se encomiendan a los colaboradores sociales no supondrá, en ningún caso, asistencia jurídica laboral». De esta forma, el objetor puede ser víctima de las mayores arbitrariedades por parte del ser- vicio o empresa en la que le toque destino y, por si se muestra rebelde e insumiso, se les castigará con el artículo 52.a: «La mani- festa insubordinación individual o colectiva a quienes dirijan los servicios en los que pres- tan su actividad los objetores o a'las autori- dades, funcionarios y órganos competentes, supondrá el cese inmediato en el destino que ocupa el infractor, y el director de la Ofici- na para la Prestación Social tendrá plenos poderes para juzgar y condenar las faltas del objetor, así como dar o denegar permiso». Los objetores dicen no estar dispuestos a pasar por el tubo de la Prestación Social Sus- titutoria y así lo hacen constar en las instan- cias que están obligados a presentar en los gobierno civiles. Sólo que ellos presentan una instancia a la que llaman «Declaración Colectiva», porque usan el mismo modelo; en ella critican la ley de objeción, descalifi- can al Tribunal (que es quien se encarga de enjuiciar al objetor) y advierten no estar dis- puestos a aceptar la PSS. Pero si aún así la objeción o reobjeción de alguno no es aprobada y el llamamiento a filas es un hecho irrevocable, entonces pro- ponen algunas alternativas: declararse en huelga de hambre hasta que sea atendida su objeción, convertirse en prófugo O, una vez en el cuartel, desertar y huir a otro país, o pasar a la clandestinidad, alternativas que al parecer ya han seguido algunos jóvenes. Daniel Huertas 30 Maniobras del ejército español en el campo de tiro de San Gregorio (Zaragoza). De nuevo este año el Gobierno ha elaborado sus Presupuestos Generales de los que una parte sustancial va destinada a los gastos militares, concretamente un 8,7%, al Ministerio de ¿DEFENSA? según la terminología oficial. El dinero de estos presupuestos sale de una u otra forma de nuestros bolsillos, bien sea de los impuestos indirectos (IVA esencialmente), bien de la llamada Deuda Pública, loterías, juego, etc., y de otra parte de lo que directamente recaudan las distintas Oficinas de Hacienda a través del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, bien a la hora de realizar la declaración o durante el año con las retenciones. Por tanto nosotros así también colaboramos en la militarización progresiva de la sociedad contribuyendo a los gastos militares. ACE ya algunos años que en el Esta- do español se viene organizando un movimiento que se planta la reor- ganización de los impuestos. Ante unos pre- supuestos injustos en los que lo militar se queda con un porcentaje importante, nos planteamos la desobediencia civil como for- ma de lucha contra la política militarista del Gobierno. Conscientes de todo ello, proponemos que en el momento de hacer la declaración de la renta se haga OBJECION FISCAL a los im- puestos de Guerra. Los gastos militares En los Presupuestos Generales del Esta- do no aparece ningún apartado bajo el nom- bre «Presupuesto Militar» o «Presupuesto para la Guerra». Hay mucho dinero para ello, pero aparece, la mayor parte, en el apartado «Ministerio de Defensa». Dicen que defenderse, que defender a la sociedad, es armarse hasta lo dientes, participar en blo- ques militares y cosas por el estilo. A ello presupuestaron nuestros gobernantes para el año 87 nada menos que 704.077 millones de pesetas, esto supuso el 8,7% del total de los gastos del Estado, sólo superado por lo pre- supuestado para el pago de la Deuda Públi- ca, para el M.* de Trabajo y para Entes Te- rritoriales. Todos los demás Departamentos, entre ellos el de Sanidad, el de Educación... recibieron menos. Además, el Gasto Militar del Estado no es únicamente el del M.? de Defensa: la Guardia Civil pese a su carácter de cuerpo militar está incluida en los presu- puestos del M.? de Interior y'hay más gas- tos por otros departamentos como los de las clases pasivas militares, el apoyo a la indus- tria militar y su comercio, la OTAN (parte corre a cargo de Asuntos Exteriores). Estu- dios no gubernamentales que han analiza- do los Presupuestos Generales del Estado utilizando los parámetros habituales en los países occidentales para valorar el gasto mi- litar han obtenido que el Estado español de-

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¿—=movimiento de resistencia «Desarma tus impuestos, haz objeción fiscal» Ni un hombre, ni una mujer, ni una peseta para la guerra dicó a lo militar en el año 87 más de un bi- llón de pesetas (concretamente 1.007.385 mi- llones), el 13,3% de los gastos del estado. ¿Qué es la objeción de fiscal? La Objección Fiscal consiste, técnicamen- te, en descontarle al Ministerio de Hacien- da en el momento de realizar la declaración la proporción correspondiente a lo que ellos van a dedicar a gastos militares, este año un 8,7%, y dedicarlo a un fin SOCIALMEN- TE UTIL. La Objección Fiscal va más allá de negarle al Estado una parte del dinero que quiere, supone el convencimiento individual de que para combatir las injusticias hay que empezar!por la negativa a colaborar con ellas, que no es sino nuestra actitud lo que permitirá o dejará de permitir al Gobierno cumplir con sus propósitos. Cuando se ha- ce Objección Fiscal se está desobedeciendo públicamente al Gobierno en contra de sus intenciones de lograr el poder total sobre los individuos y, encima, se les está desobede- ciendo en uno de.los temas que le son más irrenunciables: la defensa y la militarización. ¿Defensa de quién?, ¿Defensa de qué?, ¿De- fensa ante quién?, ¿Defensa por quién? Los objetores fiscales, dinamizadores en el estado de esta acción de desobediencia ci- vil, cada año proponen un destino alterna- tivo, socialmente útil, al dinero desviado. Concretamente el presente año el dinero di- rectamente recogido y el que las distintas ad- ministraciones adeuden de lo retenido a los objetores cuya declaración sea A DEVOL- VER irá a: 1) Coordinadora de barrios. 2) Ayuda al pueblo saharaui. 3) Proyecto edu- cativo en Nicaragua. Estos son los destinos unitarios por nosotros propuestos, existe la posibilidad de que el objetor decida otro des- tino para el 8,7% de la CUOTA LIQUIDA de su declaración de la renta. Como dato orientativo sobre la situación de la Objeción Fiscal en el estado podemos dar las cantidades correspondientes al últi- mo ejercicio. Se desviaron directamente, re- cogido de las declaraciones A PAGAR, po- sitivas = 7.948.348 de las declaraciones A DEVOLVER, negativas, es decir que Ha- cienda debe a los proyectos, deuda de lo re- tenido en las nóminas de los objetores = 5.887.226. Haciendo un total de 13.825.650 pts. Cantidades que fueron desviadas a es- tos dos proyectos alternativos: 1) Acondicio- namiento de una casa por la paz en Quinta- nilla del Somoza (León), dentro del Polígo- no de tiro del Teleno, y 2) Apoyo a las Bri- gadas Internacionales por la paz. 17 as CApEzas.. a) vas, SEAS. «Los cascos son los condones que preservan las cabezas... de las ideas». otras y ceses Sen 9 condón; Que Pegenan Técnicamente la realización de la Objeción Fiscal a los gastos militares es muy sencilla. Tras rellenar la declaración y llegar al apar- tado CUOTA LIQUIDA (que es la cantidad que Hacienda considera que debe ser nues- tra aportación impositiva), calculamos de ella el porcentaje correspondiente, este año 8,7%, lo descontamos bien de lo que nos co- rrespondería pagar, o de lo que nos han re- tenido (si nos toca devolver). Incluimos una carta al Delegado, o Consejero, de Hacien- da en la que hacemos constar nuestra con- dición de objetores fiscales. Añadimos, si es el caso, recibos justificativos de que hemos realizado el pago al proyecto alternativo. Por último recomendamos rellenar una encues- ta a remitir a las Comisiones de Objetores Fiscales para canalizar de forma unitaria to- das las acciones que se estimen. Consecuencias económicas y jurídicas de la objeción fiscal La objeción fiscal es un acto de desobe- diencia civil al margen de las leyes, que no de la razón, que regulan el impuesto sobre la renta. Por ello los objetores han de saber que su decisión les puede llevar a tener una serie de dificultades frente a Hacienda que, como mucho, le supondrá el embargo de la cuenta corriente, la nómina u otros bienes por el importe de lo que ellos consideran deuda de un impuesto no pagado y los re- cargos, sanciones e intereses acumulados du- rante el proceso. En el año 87 se han lleva- do a cabo algunos embargos, en Alava, y apercibimientos, en Navarra. Pero nosotros estamos llevando a cabo no un lucha jurídi- ca sino una lucha en nuestros objetivos. Pre- tendemos demostrar que somos muchos los que no aceptamos esta política demencial mi- litarista y armamentística, somos por lo me- nos todos aquellos que dijimos no a la OTAN, que la desobediencia civil es un ac- to lícito e irrenunciable ante la prepotencia de un poder que no suele dar respuesta a las inquietudes sociales. Como punto final animaros a llevar a ca- bo esta forma de lucha si estáis interesados os podéis poner en contacto con los distin- tos grupos de objetores más próximos a vuestro lugar de residencia. Os damos la di- rección de la Comisión de Objeción Fiscal de Navarra. C/ Navarreira 6-1." 31001 IRU- ÑA (NAFARROA). (Apdo. 1126-31080). Comisión de Objeción Fiscal. Navarra 31

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movimiento de resistencia José Serrano Vibora, un emigrante «Sufro hoy más las consecuencias de esta sociedad que en vida M ” La mayoría de aquellos jóvenes —y no tan jóvenes— que hace poco más de una década se «comían el mundo» y soñaban con la nueva toma del palacio . de invierno se han instalado en el poder. Pactaron la transición con el franquismo «light», vendieron a la clase obrera, nos han metido en la OTAN y en la CE y se codean gustosamente con reyes, banqueros y altos mandos de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil. Son ministros, directores generales o ejecutivos de Multinacionales. Están de vuelta de todo, son seres «responsables» y «posibilistas». No lo olvidemos, estamos en la era de lo post: postmoderno, postmarxismo, postindustrial... La revolución (o sea el conflicto y el cambio permanentes) no es si no un mito o una reliquia del pasado —dicen ellos—; el marxismo y el anarquismo curiosidades del siglo XIX. «Vivamos la vida» y, vivir la vida es... mirarse el ombligo, la raya de coca, el traje Adolfo Domínguez, la vuelta al matrimonio monogámico, el afán obsesivo por el redondeo de la cuenta corriente. Ibamos a olvidar algo: acudir a la procesión del primero de Mayo para saludar a amigos y conocidos y vo RISTE panorama no hay duda. Pero T no todos viven ni piensan de esa ma- * nera. Aún quedan personas que no han claudicado, o no se han vendido. Sí sí como suena, que no se han vendido por un miserable plato de lentejas. Así de clarito se- ñores(as) yuppies, postmodernos y cínicos de mierda. Tal es el caso de José Serrano Ví- bora y de su mujer Luisa Martínez. Con ellos nos reunimos una tarde en su casa, un piso más bien pequeño y en malas condiciones si- tuado en el barcelonés barrio de Sants. Nos interesa saber como ha sido su vida: que nos cuenten sus problemas y vicisitudes; su tra- yectoria política... Porque de una cosa es- tamos seguros, José y Luisa no son noticia, tar al PSOE. nunca saldrán en la primera plana de un dia- rio o en TV. No interesa. —¿Cómo ha sido tu vida José? —«Nací el 9 de marzo de 1933 en Gua- dalcázar, en la provincia de Córdoba. Soy hijo de obreros del campo; estoy casado y tengo 10 hijos. He sufrido las consecuencias del fascismo desde la niñez. Me casé de ma- yor y trabajé en el campo, allí en Andalu- cía, para un burgués, durante 22 años. Vi- víamos en un chozo. Esto era en la Vega de Palma del Río. Del año 46 al 64 fui obrero agrícola eventual para dos hermanos, Fran- cisco García Machuca y Baldomero García Machuca, los más ladrones y los más feu- dales que había.. Hoy viven los hijos que son e Lunes a vier- “nes de 18'30 . a 2 horas. e Sábado y do- mingo, maña- nas y tardes. ro PS O Ap. 690112 28080 MADRID tr Fterto 9 poner AMIA as 32 del asesino Franco» de Alianza Popular. En el 64, por mediación de inmigración, me voy a Francia y trabajo en la SNCF (ferrocarriles franceses) duran- te cuatro años. Allí me pongo en contacto con el PCE, bueno con los guerrilleros.» — ¿No te parece qué se ha ensalzado de- masiado lo de las guerrillas? —«Algo debe haber de cierto en lo que dices». —Sigue contándonos José. — «Hasta el año 68 estoy en Francia. Lue- go vuelvo a Andalucía. Me dejé a mi mujer y a los siete hijos con el feudal. En Francia yo pertenecía al PCE; militaba en el radio sur de la federación sur de Paris. Me enteré de que el chozo donde vivían mi mujer y mis siete hijos había ardido. En el partido pen- samos que podía ser un atentado del fascis- mo. Me fui a Palma del Río, pero me dene- garon el certificado como cual había ardi- do el chozo. Finalmente me lo dieron y me volví a Francia. Ya te he dicho que en el 68 vuelvo definitivamente a Andalucía. En el 69 me detuvieron. Me metieron 8 años de cárcel y me desterraron de Córdoba y de su provincia por cinco años. En el 71, cuando salí de la cárcel me marché a Barcelona. Es- tuve preso en Carabanchel y en Nanclares de la Oca. En Carabanchel conocí a com- pañeros del FRAP, de la ETA, a Camacho, Sánchez Montero, Zapico, Salve... los que hoy nos han vendido». «Ellos han hecho ca- rrera» dice Luisa; «sí, vendiéndonos al pue- blo», remata José. —Háblanos de tu trayectoria política y sindical en Catalunya. —«He trabajado en 33 empresas de la construcción. Yo difundía las octavillas hechas por el Comité del Partido. En varias empresas me quisieron hacer encargado —de la CNS—, pero, yo les decía que no quería servir al fascismo. La última fue la Compa- ñía Ibérica de Construcciones, S.A., donde me despidieron. En el año 81-82 trabajé en el paro comunitario. Anteriormente, en al- gunas empresas intentaron comprarme. En el año 77 fue cuando compramos una vivien- da al Patronato Municipal de la Vivienda, dando 10.000 pesetas de entrada.» —¿Qué pasa contigo a la muerte de Franco? —«Sufro hoy más las consecuencias de es- ta sociedad que en vida del asesino Franco, porque Franco nos metia en la cárcel o nos echaba a Francia, a Madrid, a Bilbao o a Barcelona. Pero hoy, con el nombre de la democracia, estamos más discriminados.

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José Serrano, la historia de un emigrante en Catalunya. Llevo cinco años de baja y sin cobrar ni un duro.» —¿Cuéntanos lo qué te pasa del año 77 a esta parte? —<«En el 77 compramos el piso al Patro- nato Municipal de la Vivienda; entonces era alcalde Narcis Serra. El gobierno de Madrid establece relaciones diplomáticas con la URSS y yo me suscribo a varias revistas so- viéticas. El entonces Presidente de la Aso- ciación de Vecinos del barrio de la Ribera, un tal Prudencio Sánchez, me acusa de per- tenecer a una organización armada y empie- za a recoger firmas para expulsarnos del barrio. Presenta las firmas a un notario, Ma- nuel Cañas Campos. Esto era mentira, aun- que yo tengo mis ideas, soy marxista-leni- nista-estalinista. Quisieron desahuciarnos, sufrimos chantaje y coacciones. También me ofrecieron otras viviendas, auténticas pocil- gas, pero las rechacé. Al cabo de varios me- ses, nos desahuciaron. Perdimos los mue- bles, los enseres personales y las 10,000 pe- setas que dimos de entrada». «Mis hijas se quedaron sin bragas» nos cuenta Luisa, vi- siblemente irritada, quien también nos dice que dos policías municipales intentaron abu- sar de sus hijas. Sigue hablando José: «En el 77, la empresa donde estaba trabajando me despide. Me dan 15.000 pesetas de de- sempleo, en lugar de las 33.000 legales. Con 15.000 pesetas no nos alcanzaba para nada. Cuando el desahucio se llevaron todos mis libros, más de 200». «La gente se reía de no- sotros; con nosotros han hecho perrerías» dice Luisa. —¿Qué os pasa después del desahucio? —«Estuvimos en varios pisos. Hasta en un pensión más de un año. Con el subsidio del 81-82 alquilamos un piso-en la calle Ca- sall i Martorell, en el número 35. Por falta del pago también nos echaron. Esta vez im- pedimos que se nos llevaran los muebles». «José estuvo durmiendo durante ocho día en las calle —cuenta Luisa— y mis nenes fue- ¿ron presa de la delincuencia». Tras una pe- queña pausa, José sigue hablando: «Después de no pocas vicisitudes, entregamos firmas de un grupo de vecinos al regidor del Ayun- tamiento de la plaza de Buen Suceso para solicitar un piso en condiciones. Hablaron con uno de mis hijos, consiguieron engañar- le, y así nos dieron este piso de la calle Fin- landia. Todo está a nombre de mi hijo, Ra- fael Serrano. Nosotros no tenemos nada y en aquel momento no vimos una gorda. Es- te piso es un porquería. Las instalaciones están rotas; mi hijo tuvo que dar 100.000 pe- setas para una ducha que ni es ducha ni es nada, y 8.000 pesetas por el teléfono. Ade- más de las 300.000 pesetas de entrada. En el 83 me di de baja. No cobro ni un duro. He tenido tres o cuatro juicios. Mi denun- cia está en Madrid, en el Supremo, y mien- tras que no firmen en Madrid pues, hambre que te crió.» «Yo —dice Luisa— cobro 17.200 pesetas de Pujol, después de 40 años de trabajo». José nos explica que fue a va- rios periódicos a denunciar el caso, pero le dijeron que no podían publicar nada: por miedo a un atentado (sic). En La Vanguar- “dia, el director le dijo que no podían publi- car su historia porque se trataba de un asun- to privado. Acaba contándonos que en aque- llos tiempos militaba en el PCOR de Enri- que Lister. — ¿Ideológicamente te consideras comu- nista? —«Hasta la médula y no hay duda. Es- toy convencido. Pero un comunista dispues- to a todas las vicisitudes.» — ¿Qué pasa con el PCE en ese caso? —«Que Carrillo y su estado mayor nos traicionaron.» — ¿Te parece que en los países socialistas todo funciona bien? —«Hay una diferencia como de la noche a la mañana con esto, aunque reconozco que también hay problemas.» (José nos habla de la URSS con cariño). —-¿Qué ha pasado en ese caso en el Mo- vimiento Comunista?, ¿Por qué tantas di- ferencias y divisiones? — «Desde la muerte de Lenin y Stalin, el ala revisionista, el ala traidora a los intere- ses del pueblo soviético ha ido minando y ha ido cogiendo el poder.» —¿Cómo ves el panorama sociopolítico español? —«No hay democracia; para haber demo- cracia, hay que expropiar al especulador, hay que nacionalizar la banca, hacer la re- forma agraria y... darle el poder al pueblo, a las masas trabajadoras.» — ¿Qué pasa con los socialistas? —«¿Socialistas? Yo no les llamo socialis- tas, les llamo traidores», José sonrie. — ¿Bueno entonces, qué pasa con los co- munistas? —«Hace falta planificación y decisión, porque perspectivas tenemos.» —Pero hay comunistas, dirigentes, que di- cen que hablar de revolución no tiene hoy en día sentido. —«Al capital hay que combatirlo con las mismas armas que él emplea.» Nos despedimos de José y de Luisa tras varias horas de charla distendida e informal. Pueden no haber nunca pisado una escue- la. Sin embargo, tienen más cultura y sabi- duría que esos insulsos intelectualillos de tres al cuarto que viven encerrados en su torre de marfil, o esos universitarios pijos y pe- dantes que viven en un mundo ridículo y acartonado de apuntes, exámenes y compe- titividad rastrera. «Dogmáticos», «fanáti- cos», «locos», dirán los enterados de turno. Les contestamos con estas palabras de Fer- nando Pessoa: «El Mañana es de los locos de hoy». PACO SOTO Fotos: María del Mar Roldán 33

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—=internacional Francesco Tolino: «El Estado Español es cómplice de nuestro secuestro» La Audiencia Nacional, «chacha» del Ministerio del Interior francés El Estado francés, haciendo valer los acuerdos mutuos de colaboración antiterrorista con España, entregó a la policía española el pasado año a cuatro comunistas italianos para que la Audiencia Nacional se encargara de su extradición a Italia. El tribunal de excepción español no ha podido consumar la extradición de Umberto Passigatti, al no garantizar la justicia italiana que volvería de nuevo a ser juzgado por el mismo delito. Mientras, las otras tres extradiciones, se encuentran a la espera de que se dicte sentencia, en el caso de Francesco Tolino, y pendientes de que se fije la fecha del juicio, en los de Alessandra Di Pace y Gianfranca Lupi. tro súbditos italianos se realizo por el procedimiento de urgencia abso- luta y la entrega a España, se hizo sin tener en consideración el que sobre ellos pesaban órdenes de busca y captura de la Interpol, a petición de la justicia italiana. La Magistratura francesa había dado a en- tender a las autoridades italianas que los de- litos en los que se fundamentaban las órde- nes de busca y captura y las oficiosas peti- ciones de extradición contra Umberto Pas- sigatti, Francesco Tolino, Alessandra Di Pa- ce y Gianfranca Lupi eran de carácter polí- tico y no podía legalmente proceder contra ellos, según la legislación francesa. Sin em- bargo, entre Italia y España si existe un mar- co legal adecuado para realizar extradicio- L A expulsión de Francia de estos cua- Cuatro militantes de «Acción Directa» francesa nes por delitos políticos. Italia y España tie- nen firmado el Convenio Europeo de Extra- dición y un convenio bilateral, de 22 de ma- yo de 1973, sobre extradición. Umberto Passigatti fue entregado a la po- licía española el 2 de julio de 1987 en el aero- puerto madrileño de Barajas. El Tribunal de Turín (Italia) le acusó de pertenecer a la or- ganización italiana Brigadas Rojas, y le con- denó en rebeldía a seis años de prisión en ju- lio de 1985. El hecho de que la justicia fran- cesa y la Interpol se inhibieran de intervenir ante su expulsión de Francia, conociendo que sobre él pesaban dos órdenes de busca y captura, y permitieran su expulsión a Es- paña, no llamó la atención del magistrado de la Audiencia Nacional Roberto Hernán- dez. Cuatro días después de celebrarse el jui- cio, el 15 de febrero, el magistrado hizo pú- blica la sentencia en la que accedía a la ex- tradición, si los tribunales italianos garan- tizaban que Passigatti sería de nuevo juz- gado. Colaboración antiterrorista Carlos Bueren, magistrado titular del Juz- gado Central número 1 de la Audiencia Na- cional, que entiende del caso de las peticio- nes de extradición de Francesco Tolino, Alessandra Di Pace y Giangranca Lupi, sí se interesó por las circunstancias que rodea- ron a la expulsión a España de estos tres ita- lianos. El propio secretario de Estado para la Seguridad, Rafael Vera, le comunicó que la entrada en territorio español de estos tres súbditos italianos «se efectuó desde el terri- torio francés, y dentro del marco general y bilateral de cooperación en materia de segu- ridad establecido entre los Gobiernos del Reino de España y la República Francesa». Francesco Tolino, Alessandra Di Pace y Gianfranca Lupi, fueron detenidos en Pa- rís en junio de 1987 por la policía antiterro- rista gala, a instancias de una orden inter- nacional de busca y captura dictada por el juez italiano Rosario Priore, en la que los 116 días de huelga de hambre Marc Rouillan, Nathalie Meningon, Jóele Aubron y Geor- ges Cipriani, han permanecido durante 116 días en huelga de hambre para protestar por los departamentos de aislamiento y seguridad reforzada. En estos departamentos, una cárcel den- tro de otra, los presos no pueden ver a nadie, ni convivir con los otros presos. Los huelguistas de hambre han sido alimenta- dos —contra su voluntad— con suero, sin que el gobierno con- siguiera que depusieran su actitud hasta que el ministerio del Interior reconoció públicamente que más de 400 presos están sometidos en Francia a este tipo de tratamiento, una verdadera tortura psicológica. «El gobierno francés alegaba que el aislamiento en las pri- siones superpobladas era en realidad un privilegio —dice un miembro del «Comité de Información sobre la huelga»— y no un castigo. Sin embargo ha quedado claro que el aislamiento es un medio que el poder utiliza para desembarazarse de los de- tenidos más rebeldes y de los presos revolucionarios». Diversas personalidades francesas han venido apoyando la labor del comité de información. «Esta huelga —dice uno de sus componentes— ha estropeado los proyectos de seguridad in- terior planeados conjuntamente por la derecha y la izquierda francesa, desde Joxe a Pasqua, pasando por Rocard y Malhu- C UATRO militantes de «Acción Directa» francesa, Jean- ret. Preocupados por las prácticas que el gobierno impone en nombre de la «seguridad interior», muchas fuerzas políticas, co- rrientes y personas han mostrado su desacuerdo con el gobier- no y su apoyo a la huelga, entendiendo que detrás del intento de acabar con los presos de Acción Directa» lo que está en jue- go es la voluntad del poder de acabar con toda oposición revo- lucionaria». Los cuatro militantes de «Acción Directa en el comunicado en que daban por terminada la huelga de hambre dicen que «el desarrollo y la ampliación de esta lucha indispensable para rom- per la política de la burguesía imperialista contra los prisione- ros revolucionarios, ha llegado a una nueva fase que debe ba- sarse en la concienciación, la comunicación y el empuje nacido de nuestro combate y del movimiento de lucha de los proleta- rios detenidos. Esta nueva fase pasa también por la solidaridad concreta y viva fuera de la cárcel». «Ahora el hecho de que nuestras vidas no están amenazadas por las consecuencias de la huelga de hambre no debe hacer ol- vidar la realidad cotidiana de las torturas y el exterminio de de- cenas de presos en los módulos de aislamiento, así como el chan- taje permanente ejercido sobre otros miles de presos», dice el comunicado. Valentín Gil 34

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€c— T internacional rd Umberto Passigatti en la puerta de la Audiencia Provincial de Madrid. acusaba de pertenecer a la Unión de Comu- nistas Combatientes, organización surgida de las Brigadas Rojas en 1984. La justicia francesa les condenó a cinco meses de pri- sión por documentación falsa, e Italia pre- sentó una demanda de extradición de Toli- no por unos delitos diferentes a los que aho- ra le imputa. El 7 de noviembre fueron ex- pulsados de Francia por el procedimiento de urgencia absoluta y entregados a la policía española en el aeropuerto de Barajas. El 25 de marzo pasado, finalizado el pla- zo de treinta días concedido y sin que la jus- ticia italiana presentara los requisitos para que se realizara la extradición, la Audién- cia Nacional tuvo que poner en libertad a Umberto Passigatti, que se encontraba en- carcelado en la prisión madrileña de Alcalá- Meco. «El juicio y la sentencia han sido una co- media —afirmó Passigatti, poco después de ser puesto en libertad—. En la petición de extradición, la Magistratura italiana ya ha- blaba de la imposibilidad de volverme a juz- gar por el mismo delito. La Audiencia Na- cional lo sabía, pero celebró el jucio para ne- gar el carácter político de la expulsión de Francia y la petición de extradición». Passigatti fue detenido en París, en octu- bre de 1986, junto con su compatriota Ro- berto Peli. Ambos fueron condenados a nue- ve meses de prisión por documentación fal- sa. Italia solicitó la extradición de Peli y la Magistratura la denegó por considerar que la petición se basaba en delitos de carácter político. Peli quedó en libertad en noviem- bre del pasado año. Secuestro policial Respecto a Passigatti, poco antes de que terminara su condena, la Gendarmería le in- formó extraoficialmente en la cárcel parisi- na de Fleury-Merogis que sería expulsado del territorio francés y entregado a Italia. Re- chazada esta expulsión y otra con dirección a España, que calificó de «auténtica extra- dición», Passigatti, después de ser excarce- lado y de comparecer ante el juez que debia decretar su libertad, fue conducido esposa- do por la policía francesa al aeropuerto de Orly y, en presencia de su abogado, embar- cado en un avión con destino a Madrid. «El día 30 de junio, en el interior de la cár- cel un gendarme me comunicó que sería ex- pulsado a Italia. Al día siguiente, ya en la comisaria, un oficial de la Dirección de Se- guridad Territorial me habló de un telegra- ma de las autoridades españolas en el que me garantizaba libertad y seguridad si acep- taba la expulsión a España. Posteriormen- te, el juez, delante de mi abogado, Jean Louis Chalancet, y el fiscal, me habló de nuevo del telegrama de las autoridades es- pañolas», dice Passigatti. A su llegada a Barajas, el supuesto briga- dista fue entregado a la policía española, en presencia de dos agentes de la policía anti- terrorista italiana, la DIGOS. En las depen- dencias de la Brigada de Exterior, Passigat- ti recibió la notificación por escrito de que estaba detenido por dos órdenes de busca y captura de la Interpol. Según Passigatti, el motivo de su expul- sión a España y no directamente a Italia fue que el Ministerio del Interior francés deci- dió no agravar su enfrentamiento con la Ma- gistratura francesa. «El mismo día en que la Gendarmería me sacó de la cárcel —di- ce—, mi abogado, Chalancet, se enteró que la Magistratura había avisado al Ministerio del Interior de que no estaba dispuesta a en- cubrirle si se producía mi expulsión a Italia, por ser claramente ilegal». El proceso de expulsión y entrega segui- do con Francesco Tolino, Alessandra Di Pa- ce y Gianfranca Lupi es, salvo pequeñas di- ferencias, una copia por triplicado del segui- do con Umberto Passigatti. Franceso Toli- no, que ha sido juzgado el pasado 25 de abril, no duda en calificar de «secuestro de personas» los hechos cometidos con ellos por el Ministerio del Interior francés, y respon- sabiliza de cómplice al estado español. To- lino permanece encarcelado en la prisión de Alcalá-Meco, en espera de la sentencia so- bre su extradición. «La mala intención del gobierno español se puso de manifiesto al ofrecer garantías de libertad y seguridad, sabiendo que había ór- denes de busca y captura», afirma Alessan- dra Di Pace, que se encuentra encarcelada en la prisión de Albacete, junto con Gian- franca Lupi. Los cuatro comunistas italianos coinciden en señalar que el procedimiento ha sido un acuerdo entre los tres estados, Francia, Ita- lia y España, para buscar una salida a un obstáculo legal, «el código francés no per- mite extradiciones por causas políticas». «Era preciso buscar una solución en el marco de la colaboración antiterrorista —afirma Gianfranca—, y España, además de la deu- da pendiente con Francia por la entrega de más de 200 refugiados vascos, lleva tiempo intentando fraguarse un prestigio internacio- nal y no duda en aprovechar cualquier opor- tunidad, aunque sea turbia. Abelardo Guil 35

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—= internacional Los sindicatos institucionales de la Europa burguesa, en decadencia OBREROS «TERRORISTAS» y ASAMBLEARIOS á Ex las últimas luchas obreras habidas en todos los países europeos se constata una desconfianza y rechazo crecientes de grandes grupos de trabajadores hacia los sindicatos tradicionales. Así, mientras en Italia algunos se lamentan de que «Al sindicato no se apunta nadie, sólo crecen las federaciones de jubilados», en Inglaterra hasta las enfermeras van a la huelga, a pesar de la oposición del Real Colegio de Enfermería, sindicato que agrupaba a más de la mitad de estas trabajadoras en un país donde la sindicación es obligatoria. En Francia, Alemania, etc., las luchas más radicales están siendo dirigidas por grupos de obreros que rechazan cualquier intervención de los grandes sindicatos. los sindicatos negociaban la suspen- sión de empleo indefinido para 6.700 obreros de la empresa Houilleres du Bassin de Lorraine, que estaban en huelga. Un gru- po de 500 obreros atacó la sede de la com- pañía y destrozó sus cristaleras, al tiempo que apaleaban a los antidisturbios enviados “para reprimirles. Veintún policías resultaron heridos, de los cuales 4 tuvieron que ser hos- pitalizados. No se trata de ningún hecho aislado, sino de un nuevo tipo de movimiento sindical que está naciendo, espontáneamente, desde la base, principalmente en los lugares de fuer- te concentración obrera en todos los países de la Europa capitalista. La labor principal de los sindicatos, en estos tiempos de.recon- versión y paro, viene siendo la de firmar pac- tos siempre favorables a la patronal y tra- tar de contener «dentro de los márgenes de- mocráticos» toda lucha laboral. Esta pare- ce ser la causa principal que está en el ori- gen del movimiento. De Benedetti, el gran empresario italiano (y europeo), matizaba no hace mucho esa idea: «Se oye decir que la culpa es de los sindicatos. Es cierto sólo en parte, porque la culpa es también nuestra, de los empresarios». E L 25 de febrero, el gobierno francés y Rebeldes con causa : En Italia, casi no hay sector de trabaja- dores que no tenga sus Comités de Base (Co- ba), «rebeldes a todo sindicato, sea de clase o autónomo, que hacen la guerra por su cuenta». Son los llamados Coba, que en los meses de enero y febrero pasado han pro- pagado una huelga sin precedentes en el sec- tor de los servicios públicos: ferrocarriles, aeropuertos, enseñanza, hospitales, etc. Los primeros en ir a la huelga fueron los maquinistas de los Ferrocarriles del Estado —200.000 trabajadores en la empresa—, los cuales rechazaban así el convenio firmado por los sindicatos y la patronal. Los maqui- nistas organizaron los Coba del sector y se 36 erigieron en locomotora de todo el movi- miento, extendiendo en pocos días el con- flicto a todas las categorías del ferrocarril. Esta huelga fue el detonante de toda la si- tuación de descontento en el mundo labo- ral. Aparte de las luchas en el sector servi- cios, también las industrias afectadas por el proceso de reconversión han iniciado los pri- meros movimientos. Los empresarios expresaron su desespera- ción denominando a este movimiento «sín- drome de Beirut: para demostrar la propia existencia es necesario romper un pacto y crear un nuevo grupo armado». Pero los obreros lo tienen muy claro: «Durante años —dice el maquinista de los Coba— los ma- quinistas (pero también otras categorías de ferroviarios) se han opuesto a las alternati- vas de los sindicatos... empezamos a poner nuestras primeras reivindicaciones como ma- quinistas en abierta confrontación con los sindicatos y su política reivindicativa». En contra de la idea propagada por la pa- tronal y los sindicatos de que «se trata de gru- pos minoritarios que hacen la vida imposi- ble a la mayoría de ciudadanos con sus mé- todos», los obreros responden: «las decisio- nes son tomadas teniendo en cuenta el re- sultado de las asambleas; por lo demás, el éxito de la huelga testimonia que somos la mayoría». Pero este movimiento no es privativo de Italia. Por ejemplo, de las características que está adquiriendo en Inglaterra dan buena no- ta ideas expresadas en los periódicos a raíz de las huelgas de los primeros meses del año: «La Dama de Hierro se enfrenta a una nue- va guerrilla sindical». Los 32.000 obreros de la Ford, que no se movilizaban desde el 78, decidieron, en asamblea, ir a la huelga, a pe- sar de que las Trade Unions eran contrarias. Consiguieron, así, romper los planes de la multinacional, que quería someterles al es- tilo de trabajo «a la japonesa». Los de la Ford coincidieron en la calle con los mineros, que paralizaron 101 de 103 po- zos en funcionamiento en el Reino Unido, con los obreros de la Renault y con otros tra- bajadores de ramas enteras del sector servi- cios. Estas huelgas colocaban a Margaret That- cher ante la situación más difícil de sus 9 años de mandato, ya que, según los sindi- catos, estas luchas «son independientes y no se pueden controlar». Algo semejante había ocurrido ya a lo largo del año pasado, prin- cipalmente con la huelga minera, de cuya vi- rulencia da una idea el hecho de que haya habido 9.750 detenciones y que 4 mineros perdieran la vida en violentos enfrentamien- tos contra las fuerzas policiales y del ejérci- to que ocupaban las cuencas mineras. También en Alemania —como ya se in- formó en el n.* 23 de A.C.— los obreros co- mienzan a moverse al margen de los sindi- catos. Las huelgas y barricadas que, a fina- les del 87 y primeros de este año, convirtie- ron toda la cuenca del Ruhr en campo de ba- talla, colocaron al gobierno y a los sindica- tos en una situación muy incómoda. El asal- to a la sede de Krupp por parte de miles de obreros fue una de las acciones más desta- cadas durante estas huelgas. Según el gobier- no, estas huelgas son ilegales, no sólo por sus métodos asamblearios y radicales, sino también por la sencilla razón de que se rea- lizan al margen de la federación de/sindica- tos (DGB). En Bélgica, la reconversión minera, con la que están de acuerdo la mayor parte de los sindicatos, está agudizando también la protesta de los obreros y su enfrentamiento a la patronal y sus socios sindicales. A lo lar- go de 1987, Minas de Campine, la Única em- presa de minería del carbón en el país, ha arrojado al paro a 5.577 mineros, de un to- tal de 17.600. Cuando los sindicatos hicie- ron un referéndum para poner fin a los con- flictos motivados por la reconversión, los obreros votaron en contra. Por si sólo, es un hecho bastante significativo en este país de poca tradición de lucha obrera, y marca la ruptura con el sindicalismo integrado. Obreros franceses, un gigante que despierta Pero quizás sea en Francia —después de España, por supuesto—, donde los obreros han avanzado más en cuanto a luchas y or- ganización al margen de las organizaciones sindicales institucionales. Entre las acciones - huelguísticas de finales del año pasado, ca- be destacar la huelga de los empleados de Banca. En diciembre, el subgobernador y el director de personal del Banco de Francia fueron secuestrados en sus oficinas de Pa-

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pr niernacienal Asamblea de los mineros británicos en Glasgow. rís por 200 huelguistas, mientras aquellos in- tentaban llegar a un acuerdo con los sindi- catos. En fechas recientes, el gobierno Chi- rac-Mitterrand asistió con impotencia al en- sombrecimiento de la campaña electoral de primavera, a raíz de la radicalización del conflicto minero, que no pudo controlar a pesar de todas sus «correas de transmisión». Ya en el 87, ante la sorpresa de todos, los ferroviarios lanzarían una huelga que para- lizó el sector durante dos semanas, y afectó a otros muchos. La huelga de los ferrovia- rios se extendió a 93 de los 94 centros de tra- bajo; en París, sin trenes de cercanías por los sabotajes y paros, dejaron de funcionar el metro y los autobuses. Los semáforos se quedaron ciegos y los maestros salieron a la calle a tirar octavillas. Los empleados de gas y electricidad cortaban el suministro perió- dicamente y dejaron incluso a la Bolsa sin funcionar. También los trabajadores de fá- bricas de armas y arsenales, encargados de fabricar y mantener el material de los ejér- citos, se sumaron a los paros. La huelga no dio como resultado un éxi- to total, pero muchos trabajadores de diver- Sos sectores demostraron su ruptura con los sindicatos y consiguieron ciertas mejoras. Siempre al margen de los tradicionales CGT y CFDT, etc., que en todo momento inten- taron controlar y neutralizar el movimiento ante el cariz radical e independiente que to- mó, los obreros expusieron sus propuestas en asamblea y dirigieron la lucha. «Dinosaurios» en vías de extinción El ya mencionado hombre de negocios Carlo de Benedetti decía hace unos meses que «un futuro sin sindicatos sería dramá- tico»; otros, como el agregado laboral de la embajada española en Roma, Carlos Peña, reconvienen a los empresarios que conside- ran al sindicato como «una especie de dino- saurio en vías de extinción». Dice Carlos Pe- ña: «el problema es saber si se considera al sindicato pieza esencial del sistema... y mo- tor de vertebración e integración social o, por el contrario, se le considera un dinosau- rio. Porque (en ese caso) apaga y vámonos». En cuanto a los obreros, está claro cuál es su punto de vista, cada vez más claro y generalizado; si el dinosaurio se muere, na- die va a llorar en su entierro. Eduardo Vaz = Amnistía = a huriga de brembre terminé con to consalato de Impaetontes mpjorss en lo edecton "e lesa, Murera, Hacer, Alé, Mero, Clean y Costellds Los presos políticos hacen frente al Gobierno del PSOE AMNISTIA El periódico sin censura La represión en España, día a día En el número de mayo-junio puedes leer los siguientes artículos y reportajes: — Puerto Real: El juicio a los obreros de la reconversión. — El caso del Nani. — Juicio a la Audiencia Nacional. — El asesinato de tres militantes del IRA en Gibraltar. Edita: Asociación de Familiares y Amigos de Presos Políticos (AFAPP). Asamblea pra ceibar Os presos galegos (ACPG). Asamblea de Familiares y Amigos de presos Políticos de Catalunya (Asamblea FAPP). Asamblea para Sofitar a los presos políticos asturianos (A.S.P.P.A.) Pedidos al apartado 15.220 28080 MADRID

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internacional Entrevista a Abu- Jalid, subsecretario del comité central de Al- Fatah «El estado sionista no representa a ningún pueblo ni nación judia Abu-Jalid representa a los grupos palestinos que formaron en 1982 el Frente de Salvación para luchar contra la línea reformista de Arafat. Estos grupos están en contra de la creación de un estado palestino que no ocupe la totalidad de Palestina, lo que supondría la desaparición del estado de Israel, creado por las potencias occidentales en 1949. —En estos días, el pueblo palestino ha ce- lebrado el 23 Aniversario del inicio de la lu- cha armada de Al-Fatah. ¿Qué conclusiones ha sacado Al-Fatah de todo este largo pe- ríodo de lucha armada revolucionaria y qué puntos positivos y negativos habéis anali- zado? —El imperialismo y el sionismo tratan de eliminar a Palestina como pueblo y, a su vez, dominarlo militarmente para impedir su lu- cha; pero con la lucha de liberación, Pales- tina se ha convertido en un frente antiimpe- rialista y ha pasado a formar parte del mo- vimiento antiimperialista internacional, para frenar la ofensiva imperialista y sionista, que dura ya un siglo. En este período se han conseguido gran- des avances, como la protección de la iden- tidad de los palestinos y la idiosincrasia de su pueblo; los sionistas tratan de eliminar por todos los medios la cultura y costumbres de nuestro pueblo. También hemos conse- guido crear un frente de resistencia contra el imperialismo y el sionismo; este frente se extiende desde Palestina hasta cualquier rin- cón del mundo donde se encuentre el ene- migo. Aunque la situación política en los países árabes es muy delicada, el movimiento re- volucionario palestino ha conseguido crear una nueva conciencia contra los planes del sionismo y del imperialismo y que se inicia- ron con la invasión de Palestina como pri- mer paso para dominar el mundo árabe. Es- ta conciencia dentro del pueblo árabe £s un arma muy importante para hacer frente al enemigo principal, formado por el imperia- lismo yanqui en este período histórico, ya que entendemos que el enemigo sionista for- ma parte del imperialismo y es utilizado por éste como un cuartel avanzado para cumplir los objetivos de Washington. Pero no todo es positivo en el movimien- to nacional palestino, también hay puntos negativos y muchos errores. Como los intereses de los reaccionarios árabes y del imperialismo son comunes, los sionistas han conseguido la victoria en dis- tintas batallas hasta afianzar el colonialis- mo sionista en Palestina, haciendo retroce- 38 e Abu-Jalid, miembro del comité central de Al- Fatah, que lidera el Frente de Salvación contra la línea reformista de Arafat. der al movimiento nacionalista árabe, y así conseguir que los reaccionarios árabes ne- gociaran con los sionistas. Es muy doloroso para mí tener que reco- nocer que algunos dirigentes del Movimiento Nacional Palestino (MNP), después de la guerra de octubre de 1973, comenzaron a en- trar dentro de la plataforma de negociación con el sionismo. En 1982, después de la sa- lida de Beirut del Movimiento Nacional Pa- lestino (MNP), algunos dirigentes de la Or- ganización para la Liberación de Palestina (OLP) comenzaron a reforzar la línea reac- cionaria para entrar a negociar directamen- te con los sionistas. Esta política negociadora de los gobiernos reaccionarios árabes y los dirigentes refor- mistas de la OLP les ha llevado a alejarse de los objetivos nacionales del pueblo pales- tino, empezando por negociar sólo una parte del territorio palestino. Los dirigentes reformistas de la OLP co- menzaron a crear nuevas relaciones con los yanquis y los sionistas, sobre la base de que puede negociarse el derecho de que nuestro : y debe desaparecer» enemigo pueda vivir dentro de nuestra pa- tria. Toda esta política negociadora es una trai- ción a los principios del MNP, ya que el pue- blo palestino siempre ha luchado y sigue lu- chando por la liberación de todo su territo- rio, y entendemos que la lucha contra el sio- nismo no es un problema de fronteras, sino el de la existencia de todo el pueblo palesti- no y demás pueblos árabes. Por lo tanto, la única solución para resolver este problema es derrotar por completo al sionismo y libe- rar todo el territorio palestino. En toda lucha pueden utilizarse diferen- tes tácticas, sin que éstas se opongan a los principios estratégicos. Por'eso nosotros no estamos de acuerdo con la táctica que están llevando a cabo los reformistas de la OLP, que quieren cambiar la estrategia y negociar la creación de dos estados en territorio pa- lestino, olvidando cuál es el deseo del pue- blo palestino, que es la liberación de todo su territorio y que jamás podrá aceptar otro estado en su territorio. 2) Esta política reformista de la OLP pro- vocó en 1983 una escisión contraria a esta línea claudicadora y la creación del Frente de Salvación para continuar la lucha revo- lucionaria, rechazando cualquier tipo de contacto con el enemigo sionista e imperia- lista. —Son culpables del problema de dirección que vive el MNP los reformistas de la OLP y otros grupos del MNP? ¿Qué solución le da Al-Fatah a este problema? —Los dirigentes reformistas de la OLP, junto a los aliados reaccionarios árabes, han conseguido controlar la dirección política del MNP y engañar al pueblo palestino y ára- be, haciéndoles creer que tratan de proteger la integridad de Palestina; por esta razón, decimos que los culpables de la división del MNP son Arafat y sus aliados. La única so- lución para resolver este problema es derro- tar la línea claudicadora y reformista de Arafat. Como hemos podido ver, dentro del MNP existen distintas formas de comprender las características del enemigo. Nosotros deci- mos que el enemigo sionista forma parte del imperialismo yanqui y que su objetivo es el de dominar el mundo árabe junto a sus alia- dos, por lo que es imposible negociar con ellos o tener relaciones, y la única solución es la lucha armada revolucionaria y la lucha popular prolongada. Nosotros entendemos

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=internacional que el enemigo sionista no representa a nin- gún pueblo ni nación judia y, para resolver su problema, que cada judio vuelva a su lu- gar de origen. Frente a nuestra opinión está la de los reformistas que ven al enemigo sio- nista como pueblo y nación y que ésta se de- sarrolla democráticamente, por lo que hay posibilidad de vivir juntos y crear dos esta- dos en el territorio palestino. Nosotros comprendemos la democracia, no como la unión de los traidores de la cau- sa palestina; esto no es democracia dentro de la OLP, por ni la OLP ni cualquier orga- nización o partido palestino o árabe tienen derecho a traicionar la causa del pueblo pa- lestino o a negociar un trozo de su territorio. Nuestro movimiento nacional debe saber cuáles son sus aliados y plantear de una for- ma clara quiénes están en el campo enemi- go y quiénes en el campo amigo. Nosotros los revolucionarios, después del 82, lucha- mos para proteger las ideas que defendimos anteriormente; ésta es la forma que vemos para poder resolver los problemas del MNP. Pero hasta ahora no se ha podido conseguir resolver, porque algunas organizaciones han abandonado el Frente de Salvación Nacio- nal y han participado con Arafat en el Con- sejo Nacional celebrado en Argelia. Noso- tros planteamos, en este frente, que todas las organizaciones que no han estado encua- dradas en él puedan entrar si están de acuer- do con su programa. —En nombre de la unidad de la OLP, al- gunas organizaciones salieron del Frente de Salvación de Palestina y participaron en el último Consejo Nacional (CNA); estas or- ganizaciones pretextaron distintas razones, Los jóvenes palestinos, nacidos en la ocupación, se han rebelado contra Israel - la más importante era la de que querían eli- minar la política reformista de Arafat y re- cuperar la línea revolucionaria de la OLP. Después de esta reunión, se complicó aún más el problema del MNP, tanto es así que Arafat sigue con la misma política reformis- ta y, hasta ahora, no se ha logrado celebrar la Conferencia Internacional. ¿Qué piensas sobre estas organizaciones?, ¿crees que se quedarán con Arafat, o volverán de nuevo al MNP? —Siento mucho decir que estas organiza- ciones que participaron en el CNA, desde el primer momento que comenzaron a colabo- rar con la política reformista de Arafat, de- jaron de coincidir con nosotros en los mé- todos de lucha. En aquel tiempo, noso- tros les dijimos que la lucha siempre ha si- do la manifestación de los intereses del pue- blo palestino y que Arafat pasó de la línea revolucionaria a la línea de traición a la re- volución; sin embargo, ellos dicen que por ahora el pueblo no comprende estos plan- teamientos, y que hay que.ver la forma de hacérselos comprender. También dicen que hasta ahiora Arafat no ha tocado ninguna lí- nea roja, pero que si las tocara sería otra cuestión. Sin embargo, en el transcurso del desarrollo de esta política reformista se ha visto que Arafat si ha tocado las líneas ro- jas, cambiando por completo todos los prin- cipios de la línea revolucionaria. Ante esto, estas organizaciones han seguido con sus mismos planteamientos y formaron una alianza democrática con el Frente Democrá- tico y el Frente Popular. La gran sorpresa fue la retirada del Fren- te Popular y el Frente de la Liberación de Palestina del Frente para la Salvación de Pa- lestina, después de haber firmado los acuer- dos del Frente de Salvación; pasando des- pués a apoyar la línea reformista de Arafat, y diciendo que Arafat cambiaría su política reformista después del CNA. Pero la reali- dad y la práctica es que Arafat ha seguido con la misma política reformista. Nosotros decimos que estas organizaciones son nacio- nalistas, pero que lo que están haciendo aho- ra es ayudar a la línea contrarrevoluciona- .ria, ya que, a pesar de querer cambiar la lí- nea reformista de Arafat, en la práctica le están apoyando, Es normal que cada organización utilice una táctica distinta, pero cuando en los do- cumentos se plantea una táctica que dice que es posible la convivencia con los sionistas, esta línea llega a ser la misma que la de Ara- fat; como la que plantea el Partido Comu- nista de que hay posibilidad de vivir con los sionistas y reconocer el Estado de Israel. —En estos días, la resistencia palestina se ha desarrollado con gran violencia en terri- torio ocupado; Arafat trata de aprovechar estas luchas en beneficio de sus intereses. Uno de los dirigentes de Arafat, Jalid-Al- Hasan, ha manifestado que una de las ra- zones de la violencia en territorio ocupado ha sido el fracaso del acuerdo entre Ronald Reagan y Gorbachov sobre la Conferencia Internacional y el tema del Medio Oriente. ¿Qué piensas sobre estas manifestaciones? ¿Y qué piensas sobre lo que está ocurrien- do en territorio ocupado y cómo se puede desarrollar? —Todo lo manifestado por Jalid-Al- Hasan es falso; esta violencia ha sido una respuesta a la política defendida por Arafat y los reaccionarios árabes en la Cumbre de Ammán, cuyos resultados son muy peligro- sos para la causa árabe, pues quieren dar la imagen de que el enemigo principal de los árabes son los iraníes, olvidando que el ene- migo histórico del pueblo árabe son los sio- nistas. Con esta política lo que han hecho es dar permiso a las fuerzas yanquis para uti- lizar a los países árabes como bases milita- res y, a su vez, apoyar la política de Camp- David, tratando de que Egipto vuelva a in- corporarse a la Liga Arabe. Arafat votó a favor de todos estos puntos. Pero la deci- sión de Siria y Libia no ha permitido a Egip- to volver a la Liga Arabe y no aceptan que Irán sea el enemigo principal, planteando que hay que colaborar con la revolución ira- ní para expulsar a los yanquis que están ame- nazando su revolución y al Movimiento Na- cional Arabe (MNA). Los gobiernos árabes reaccionarios desean otro Sha y están en con- tra de la revolución iraní, planteando que hay que liberar Jerusalén. Después de la Cumbre de Ammán, la mayoría de los paí- ses árabes reaccionarios volvieron a tener re- laciones con Egipto. Entonces, ¿dónde es- tán los intereses de Arafat? Nosotros le decimos a Jalid-Al-Hasan que lo sucedido en la Cumbre de Reagan y Gor- bachov es una victoria para los soviéticos y todas las fuerzas revolucionarias del mun- do. La eliminación de parte de las armas nu- cleares es una victoria muy grande del mo- 39

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amnistía AFAPP : ACP AFAPP de Cádiz Apartado de Correos 589 11080 Cádiz AFAPP de San Fernando Puerto Real Apartado de Correos 248 San Fernando (Cádiz) AFAPP de Sevilla Apartado de Correos 20 El Viso del Alcor (Sevilla) AFAPP de Madrid Apartado de Correos 15.220 28080 Madrid Asamblea AFAPP de Catalunya Apartado de Correos 1997 08080 Barcelona AFAPP de Euskadi Apartado de Correos 39 Baracaldo (Vizcaya) ACPG de Vigo Apartado de Correos 5.168 Vigo (Pontevedra) ACPG de Cambados Apartado de Correos 77 Cambados (Pontevedra) AFAPP de Córdoba Comp. Gómez Navarro, 30 14005 Córdoba ASPPA de Asturias Apartado de Correos 426 33400 Avilés (Oviedo) vimiento revolucionario mundial. Lo que ha sucedido en esta Cumbre es una esperanza y no al contrario, como dice Jalid-Al-Hasan y los reaccionarios árabes, ya que es impo- sible hacer un pacto entre el campo impe- rialista y el campo revolucionario; entre es- tos dos campos existe una lucha muy dura y tiene distintas formas. Lo que ha pasado también va en beneficio del pueblo soviéti- co y demás países socialistas y movimientos de liberación nacional; por eso hay muchos países reaccionarios que no están de acuer- do con los resultados de la Cumbre, la prue- ba está en que el imperialismo yanqui siem- pre trató de retrasar este acuerdo. Para no- sotros, lo que ha sucedido abre otro paso para desarrollar la lucha de una forma me- jor, y no al revés. Por otra parte, decimos que lo que está pasando en territorio ocupado es una res- puesta muy clara a los dirigentes que están negociando la causa palestina y ha sido una derrota de la ocupación militar de los sio- nistas, quienes tienen las armas más sofisti- cadas; pero nuestro pueblo jamás aceptará esta ocupación y le hará frente con todos los medios a su alcance. Durante la existencia del Estado de Israel ha fracasado dos veces la política de ocupación sionista; la prime- ra en el 82, cuando el ejército sionista ocu- pó una parte del Sur del Líbano. El Frente de la Resistencia Libanés y Resistencia Pa- lestina no pudieron sostener la resistencia y se retiraron fuera del Sur del Líbano, para impedir así los objetivos de los sionistas. La segunda derrota de la ocupación militar fue en Palestina. Por todo esto se está viendo claro que el ejército sionista nunca consegui- rá sus objetivos, y por eso tienen problemas internos y el rechazo internacional, lo que para nosotros significa el comienzo de la cuenta atrás del sionismo. El desarrollo de la resistencia palestina en territorio ocupado está íntimamente ligado con el desarrollo de la resistencia palestina fuera de los territorios ocupados, y de la re- sistencia árabe. La relación entre el interior de Palestina y el exterior se desarrolla cada día más, para acabar con la ocupación sio- nista. Lo que está sucediendo en territorio ocupado es una escuela de lucha; las piedras de Palestina van a llegar hasta Egipto y aca- barán con la política de Camp-David. La violencia en territorio ocupado va a dar un ejemplo a todo el mundo árabe. Nosotros estamos muy orgullosos porque, en los últimos cinco años, hemos jugado un papel principal en el desarrollo de la.educa- ción revolucionaria en todo el territorio pa- lestino, como el pan diario de cada palesti- no. Por eso la violencia no es cuestión de un momento determinado, producida por una serie de problemas marginales, sino una ma- nifestación clara de los intereses del pueblo palestino, que sabe muy bien quiénes son sus enemigos y lo demuestra. En ninguna ma- nifestación de cualquier campamento o cual- quier ciudad de nuestra patria piden la Con- ferencia Internacional, ni tampoco desean negociar ningún trozo de su territorio; ellos resisten para liberar toda Palestina, y dicen a todos los reaccionarios que ellos no son sus presidentes. Este es el mensaje que han en-

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— ==inmternacional Las torturas físicas y psiquicas de los militares israelíes contra los prisioneros palestinos son una copia de los crímenes de guerra del nazismo alemán. «El pueblo palestino no va a aceptar la creación de dos estados, ni la convivencia con los sionistas» viado desde el territorio ocupado a todo el mundo, por eso tenemos que comprender es- te mensaje como nacionalistas palestinos y pensar cómo desarrollar esta violencia, y apoyar al MNL para solucionar los proble- mas que tienen y reforzar el Frente Nacio- nalista contra el enemigo común, y pedimos a todos los países árabes que están alrede- dor de Palestina que permitan la práctica de la lucha armada desde sus fronteras. +» —Hay algunos gobiernos árabes reaccio- narios que tratan de aprovechar la violen- cia en territorio ocupado para eliminar el pa- pel del MNP. Estos países hablan sobre la violencia en Palestina para aprovecharla en interés propio, como siempre lo han hecho. ¿Qué respuesta dais ante la postura de es- tos países? S —Hubo una etapa en la que el MNP re- A Ags trocedió a causa de la línea negociadora con los sionistas. En estas condiciones, los go- biernos reaccionarios árabes aprovecharon la situación de división del MNP. La matan- za del septiembre negro fue un punto de par- tida principal para retirar al MNP del Israel. En 970, el rey Husseim, junto con los reac- cionarios árabes y el imperialismo, acaba- ron con el MNP en Jordania, expulsaron a todo el MNP y no permitieron realizar nin- guna actividad política, lo que significó la pérdida de una posición estratégica, ya que en Jordania hay muchos palestinos y su po- sición geográfica reúne muy buenas condi- ciones para realizar actividades militares contra el sionismo. De hecho, si el MNP se hubiese quedado en Jordania los sionistas no hubiesen podido construir ninguna colonia en Cisjordania y Gaza, pues las actividades militares lo hubiesen impedido. Después de la salida de Jordania comenzaron los enfren- tamientos entre el MNP y el Movimiento Na- cional Libanés (MNL) contra los falangis- tas para impedir los planes del imperialismo y el sionismo de colonizar el Líbano. Cuan- do Egipto firmó el acuerdo de Camp-David, este país se salió de las filas del mundo ára- be. Todas estas cosas provocaron el que den- tro del MNP algunos dirigentes comenzaran a buscar una salida negociada con los sio- nistas y, a nivel del mundo árabe, los gobier- nos reaccionarios hicieron lo mismo. Hay que desarrollar la relación con Siria, Libia y el MNL para crear un frente contra el imperialismo y el sionismo. Nosotros de- cimos que la violencia que se está librando en territorio ocupado tiene una relación dia- léctica con los revolucionarios que están fue- ra del territorio ocupado; un ejemplo son las últimas acciones contra un campamento mi- litar en el Norte de Palestina. Nosotros de- cimos que los que quieren la revolución tie- nen las cosas claras y saben que el verdade- ro camino para la revolución es liberar a to- do el pueblo palestino. — ¿Qué pensáis sobre la relación entre el MNP y el MNL, qué opinión tenéis sobre la guerra de los campamentos? —La posición geográfica de las fronteras del Líbano con Palestina es para nosotros muy importante y, durante el transcurso de los enfrentamientos contra los falangistas y los sionistas, el MNP y el MNL lucharon unidos, especialmente cuando los sionistas, en el 82, ocuparon una parte del Líbano. Los sionistas trataron de crear otro Camp-David en Líbano, pero con la resistencia pales- tina y libanesa hicimos fracasar todo el plan. Nosotros y el MNL estamos en una ofensi- va contra los planes del enemigo para recu- perar todo el territorio libanés y crear un te- rritorio democrático. Una misión principal para el MNP es que el MNL se convierta en un país libre e inde- pendiente para continuar la lucha juntos y liberar Palestina. Nosotros y el MNL segui- mos unidos en esta lucha para cumplir es- tos objetivos. Durante los dos años de la guerra de los campamentos tuvimos que defender nuestro pueblo y no permitimos que nadie entrase en nuestros campamentos; pero no estamos de acuerdo con que se utilicen los campa- mentos como campo de batalla de unos cuantos reformistas. Nuestra organización, desde el primer día de esta guerra protegió los campamentos y desarrolló la relación con el MNL, rechazan- do la política que trata de llevar Arafat y que algunos grupos palestinos apoyaron cuando intentaron extenderse fuera de los campa- mentos, en Saidún. Nosotros apoyamos el acuerdo de Damasco como plan para resol- ver el problema de los campamentos y el plan de Nabih Berri. En el 23 Aniversario, exigimos la unidad entre el pueblo palestino y libanés, como parte del mundo árabe, ya que nuestros in- tereses son comunes. Tenemos que seguir la lucha junto con el MNL para conseguir los objetivos de nuestro pueblo. Rodrigo Buendía 41

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El — internacional A propósito del monográfico sobre China CHINA, UNA HISTORIA CRITICA En los últimos años, China ha sido tema de actualidad por las diversas agitaciones sociales, por sus cambios económicos y políticos, por la destitución de Yu Yaobang como secretario general del PCCH, por las luchas internas y por las expectativas que creó la reciente celebración del Congreso del Partido. El monográfico de Historia Crítica sobre China podía haber sido un excelente medio para informar y analizar todos estos acontecimientos, pero ha resultado decepcionante por sus malas historietas milenarias, por sus deformaciones y, sobre todo, por venir a echar un capote a los dengxiaopinistas, como si no tuvieran ya bastante apoyo en la prensa occidental. idílica de la política de Deng Xiao- ping y las valoraciones negativas del aporte de Mao y de la Gran Revolución Cul- tural Proletaria (GRCP). El autor minimi- za las contradicciones en la sociedad china y en el seno del Partido, y nos presenta la política «liberalizadora» como triunfante y rebosante de salud, cuando detrás de toda esta publicidad del tema chino se encuentra la quiebra estrepitosa de esa política y los graves problemas económicos y sociales que ha ocasionado. Hace muy poco, leíamos en la prensa las graves dificultades de los trabajadores chi- nos y sus familias por la congelación sala- rial y la subida de los precios. Problemas que vienen de atrás, de cuando los denxiaopinis- tas paralizaron el proceso de colectivización en el campo, promoviendo en su lugar la ex- plotación privada, incluso con asalariados, que generó la ruina de muchas comunida- des campesinas que optaron por emigrar a las ciudades. Ante la incapacidad de éstas de dar trabajo a todos, ha surgido un ver- dadero ejército ambulante de parados; en otras regiones, las hambrunas han rebrota- do como reconoce la misma prensa china. Por último, las movilizaciones estudiantiles y otras conmociones sociales como las del Tibet colocan en la picota la tesis de los ac- tuales dirigentes chinos sobre la desaparición de las contradicciones y la lucha de clases en el socialismo. . ) Son estos factores los que han terminado de convencer a muchos indecisos y, presu- miblemente, han fortalecido las posiciones de los partidarios de un retorno a las ense- ñanzas y a la línea revolucionaria de Mao. Sólo así se pueden comprender la destitución de Hu Yaobang por ser demasiado toleran- te con la «liberalización burguesa», la últi- ma lucha ideológica contra esta tendencia en el seno del Partido y en la prensa china, la oposiciones en la Asamblea Nacional Popu- lar a leyes que dan rienda suelta al interés y a la propiedad privada, y la lucha que se- guramente ha habido en el Congreso, aun- que públicamente haya sido minimizada. 42 D ESTACAN en el monográfico la visión El mismo Zhao Ziyang, actual secretario general, en su informe al XIII Congreso, re- conoce la fuerte resistencia que encuentra la política «liberalizadora», repitiendo por los demás lo mismo que se dijo en el X11 Con- greso en 1982 y que, lejos de ceder, sigue acrecentándose: «En vista de lo arraigados que están los hábitos ““izquierdistas”” y de que la resistencia a la reforma y a la apertu- ra procede principalmente de dichos hábi- tos, superar las ideas fosilizadas será, mira- das las cosas en su conjunto, nuestra tarea principal para un período bastante largo». «Hábitos» e «ideas fosilizadas» que no son más que las justas aspiraciones de libertad de las masas a ser las reales poseedoras de las fábricas, de los campos, de las universi- dades, tal como aprendieron con las expe- riencias y enseñanzas de la RCP auspiciada por Mao. Ahí está planteada la lucha, o continuar con el pragmatismo exacerbado que, ya ve- mos a dónde conduce, o volver a Mao. En el monográfico de Historia Crítica, la línea maoísta y la GRCP salen malparadas, cuan- do en realidad la GRCP fue la más grande manifestación de libertad de que se tenga memoria y una experiencia con una proyec- ción universal. La línea maoísta Mao combatió el economicismo determi- nista que defendía un importante sector del Partido y de la burocracia, el mismo plan- teamiento actual de los seguidores de Deng Xiaoping. Para éstos la tarea fundamental del socialismo consiste en desarrollar las fuerzas productivas como panacea milagro- sa, enmascarando tras ello sus propósitos de restauración capitalista. Mientras que para Mao, es el hombre, mediante la producción y la lucha político-social, quien transforma la naturaleza y la sociedad, y, a su vez, se transforma a sí mismo. Ya Lenin expuso que: «al comenzar las transformaciones socialistas, debemos plan- tearnos claramente el objetivo hacia el cual tienden, en resumidas cuentas, estas trans- formaciones: el de crear la sociedad comu- nista, que no se limite a expropiar las fábri- cas, la tierra y los medios de producción, que no se limite a establecer una contabilidad y un control riguroso de la producción y la dis- tribución de los productos, sino que va más allá para hacer realidad el principio “de ca- da cual según su capacidad, a cada cual se- gún sus necesidades””». Ese «más allá» al que se refiere Lenin abarca la transforma- ción y el desarrollo integral del hombre. Esta necesidad hizo concebir a Mao la GRCP, que viene a constituir, junto a las transformaciones de los sistemas de propie- dad y el desarrollo de la producción y la cul- tura, una de las condiciones esenciales para el tránsito al comunismo. En el socialismo siguen existiendo las con- tradicciones y la lucha de clases, es el motor de su desarrollo. El proletariado debe com- batir en todos los frentes los residuos bur- gueses que el socialismo hereda del capita- lismo y los que en él mismo se generan. Ta- rea en la que se debe promover la incorpo- ración de las masas a la gestión y dirección en todas las esferas de la producción y la ad- ministración social, desplegando toda su ini- ciativa, y a la vez ir tomando medidas que paulatinamente eliminen las contradicciones entre el trabajo manual y el intelectual, en- tre el campo y la ciudad. Diez años que estremecieron al mundo La GRCP desarrolló en la práctica estos planteamientos, reveló en toda su importan- cia el papel fundamental que juega en el de- sarrollo del socialismo la política, la ideo- logía y las masas: que sólo la formación de un movimiento comunista de masas puede hacer posible el avance del socialismo hacia el comunismo, y los principales factores que cuentan para que este movimiento se desen- cadene y no interrumpa su marcha son los ideológicos y políticos. En toda China surgieron organizaciones revolucionarias desde la base, desplegando la crítica al burocratismo y a los partidarios de la vía capitalista; la juventud formó la Guardia Roja que jugó un importantísimo papel de vanguardia, posteriormente los guardias rojos más destacados pasaron a en- erosar las filas del Partido. En la fábricas se formaron los grupos de triple unión —obreros, técnicos y cuadros comunistas—, respaldados y revocables por las asambleas, que asumieron la dirección y gestión de las empresas, barriendo los organismos impues- tos «desde arriba» y los métodos burgueses del «ordeno y mando». En el campo se re- forzó la colectivización y se sentaron bases

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CAMINO POR LA ETAPA PRIMARIA DE UN SOCIALISMO. CON PECUIÍARIDADE: firmes para su industrialización, eliminan- do todas las trabas burocráticas al centrali- zarse la dirección unitaria en los Comités Re- volucionarios apoyados por las asambleas. En las universidades, los profesores y estu- diantes elaboraban de común acuerdo los planes de estudio y se ligaba éste a la pro- ducción, uniendo la teoría a la práctica. Con la GRCP las masas chinas aprendie- ron a combatir todas las tareas heredadas del anterior régimen y las generadas en el mis- mo socialismo, mediante la crítica abierta y la libertad de expresión y discusión, inclui- do el recurso de la huelga cuando la crítica no servía contra los burócratas. Las masas trabajadoras se hicieron en la práctica los verdaderos dueños de los medios de produc- ción, de su propio destino. En palabras de Mao: «Antes luchábamos en el campo, en las fábricas, en las zonas cultas, y aspirába- mos a la educación socialista. Pero todo eso no podía solucionar nuestro problema, porque no encontrábamos la manera de des- pertar a las amplias masas para que éstas se alzaran abiertamente y descubieran nuestros peores fallos, por todas partes y desde la ba- se. Ahora hemos encontrado la solución en la Gran Revolución Cultural Proletaria». Para los dengxiaopinistas esta experiencia que convulsionó a una sociedad de cientos de millones de personas fue obra de «cua- tro locos», constituyó un «caos» y preten- día objetivos inalcanzables. Toda revolución supone desorden y convulsiones, es imposi- ble desalojar de otra manera a los reaccio- narios de sus puestos. Zhou Enlai, en 1970, decía: «Como resultado de algunas luchas en la fábricas, de la dislocación del tráfico y de las horas perdidas, la producción indus- trial de 1967 y 1968 quedó algo reducida», pero «aún podemos decir que lo que gana- mos —en términos de la depuración de la je- fatura y del desarrollo revolucionario— fue mucho, muchísimo más de lo que perdi- mos». El mismo autor del monográfico no se sonroja al reconocer que «los progresos en la RPCHh son indiscutibles y forman el ba- samento de la actual situación», un «basa- mento» construido desde el atraso más ab- soluto por las masas chinas bajo la dirección revolucionaria de Mao; décadas de «caos» y «cuatro locos» no habría podido realizar esa labor. Por otra parte, Mao y los dirigen- tes comunistas chinos nunca plantearon la GRCP de los años 60 como la solución de- finitiva de la lucha de clases, ni de todos los problemas. Al contrario, Mao dejó claro que serían necesarias no una, sino muchas revo- luciones culturales antes de llegar al comu- nismo. Una vez alcanzados los principales obje- tivos de la GRCP: el inmenso impulso da- do a las fuerzas productivas, en especial en el campo, y el avance también inmenso en la revolucionarización de las masas y su edu- cación para seguir pugnando en la marcha hacia el comunismo, se abrió para la R.P. China la posibilidad de dar nuevos pasos. Así, en la IV Asamblea Nacional Popular, celebrada en enero de 1975, además de asu- mirse la GRCP, en la Constitución también se proclamaba por primera vez a China como un país socialista donde domina la dic- tadura del proletariado, en sustitución de la anterior definición de dictadura democrá- tico-popular; Mao presentó este plan para seguir:avanzando en la construcción socia- lista: 19) estudiar la teoría de la dictadura del proletariado, oponerse y evitar el revi- sionismo; 2%) promover la unidad, y 3?) tra- bajar por el mejoramiento de la economía nacional, lo que se concretaría en el ambi- cioso proyecto de las «cuatro modernizacio- nes»: en la industria, en la agricultura, en el Ejército y en la ciencia y la tecnología. Es evidente que los revisionistas, cuando die- ron el golpe del 4 de octubre de 1976, pusie- ron en primer lugar el tercer punto, para lue- go absolutizarlo. Guardias rojos exterminados En el monográfico se cuestiona la influen- cia en las masas chinas de la GRCP, pregun- tándose dónde están los guardias rojos, ya que supuestamente los dengxiaopinistas lo han tenido tan fácil. Sin embargo, ya antes hemos visto cómo los propios dirigentes chi- nos reconocen la gran resistencia que en- cuentra su política «liberalizadora», a cau- sa de los «hábitos izquierdistas» implanta- dos entre las masas. Los acontecimientos que rodearon al gol- pe contrarrevolucionario, después de la muerte de Mao, transcurrieron en medio de un actitud expectante de gran parte del pue- blo chino, dada la celeridad con que se pro- dujeron los hechos y la extrema compleji- dad que revistió la lucha en el seno del Comité Central del PCCh. Además, a la sor- ¿presa se unió el engaño, pues durante cierto tiempo se siguieron dando vivas a Mao y a la GRCP. Una vez eliminadas las principales resis- tencias en la dirección del Partido y de la Re- pública, se pasó a una cruenta represión sobre los guardias rojos y al sometimiento de los comunistas de base; «desmontando» a renglón seguido la obra de Mao en el te- rreno ideológico. En el mismo octubre de 1976, numerosos guardias rojos fueron eje- cutados en Shanghai. En noviembre, se ex- tendieron los fusilamientos a otras provin- cias. A fines de 1979, fueron fusilados varios dirigentes de la Guardia Roja. En 1980, fue- ron condenados a muerte y luego a cadena perpetua los componentes del llamado «gru- po de Shanghai»: Chiang Ching (viuda de Mao), Chang Chunchiao (teórico marxista), etc. En los años siguientes, continuaron los juicios políticos, recrudeciéndose en la se- gunda mitad de 1982. En noviembre de ese mismo año, se realizó el proceso de cinco ex- prominentes líderes de los guardias rojos en Pekín, detenidos desde 1978. En diciembre de 1982, se suprimió de la Constitución la "libertad de correspondencia, de publicación y de huelga. En agosto de 1983, se inició una campaña de ejecuciones contra la «delin- cuencia», que en pocos meses se cobró diez mil víctimas, entre las que había procesados políticos, tal como el gobierno reconoció posteriormente. Esta campaña coincidió con un movimiento de «rectificación» dentro del PCCh a fin de «erradicar» a personas ofi- cialmente consideradas como extremistas de izquierda. Aunque se desconozcan datos globales, es- tos ejemplos son suficientes para dar una idea de lo que ha pasado con los principales dirigentes de los guardias rojos; algo que no ocurrió con los seguidores de Deng Xiaoping en aquellos «terribles» años de la GRCP, «sometidos» a la «cruel» lucha ideológica y crítica de las masas. La revolución siempre adelante En fin, en mal momento ha salido este monográfico en defensa del revisionismo chino, ya no sólo por su situación tamba- leante, sino también por los acontecimien- tos en los demás países socialistas, que vie- nen a dar la razón a Mao. Nos estamos re- firiendo, por supuesto, a la perestroika en la URSS y a los debates suscitados sobre es- tos problemas en todos los países socialis- tas. Para resolver los graves problemas de la sociedad soviética, para salir del estanca- miento al que se ha visto abocada tras dé- cadas de «pragmatismo» y «economicismo» en su libro «Perestroika», Mijail Gorbachov plantea que «hoy, la política social avanza hasta situarse en primera línea», «vuelve de nuevo al primer plano el sentido original del término “socialismo” como un movimien- to de masas político e ideológico, un movi- miento de base cuya fuerza reside principal- mente en la actividad y la conciencia del ser humano». La experiencia está demostrando que, de- bido a la crisis general del mundo capitalis- ta, al impulso dado a la sociedad por la re- volución, al dinamismo que encierran los países socialistas con sus múltiples contra- dicciones en desarrollo; debido también al arraigo entre las masas de las nuevas formas de vida, de las ideas y costumbres socialis- tas y a su capacidad creadora, la vía revolu- cionaria se abre una y otra vez camino, cons- tituyendo en nuestros días la tendencia prin- cipal. José Toxo (Para más ampliación y conocimiento del tema es recomendable la obra editada por Contracanto: «Problemas de la construcción del comunismo»), 43

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revista de prensa «El Globo» no alza el vuelo (...) El fracaso, de momento, de la revista de «El País», «El Globo», la entrada de banqueros de reciente carrera en otros grupos editoriales, la guerra de rumores como parte de la lucha por desestabilizar a los con- trarios y la aparición de nuevas re- vistas de información promovidas por grupos editoriales dedicados a la prensa del corazón, han revuelto mu- cho el panorama del papel prensa. El*más destacado, del momento actual, de la prensa escrita es el so- nado fracaso de la revista «El Glo- bo», que tantas expectativas había despertado, sobre todo teniendo en cuenta que los directivos del diario «El País» la habían presentado como una amenaza para el resto de sema- narios, a los cuales —prepotente- mente— calificaban de «populares» o de «amarillos». «Bl Globo», a pe- sar de tener la ambición de conver- tirse en la revista seria y rigurosa de la gente guapa, los yuppies y los jó- venes ambiciosos que desde la iz- quierda han llegado a la dirección de las empresas y a los ministerios, no ha vendido más de doce mil ejempla- res la semana de mayor demanda, y se ha convertido, después de la do- lorosa experiencia de Radio El País, en el segundo fracaso personal de J.L Cebrían. La experiencia de «El Globo» se ha convertido, además, en un arma en la lucha por el poder que existe en el grupo PRISA, sociedad edito- ra de «El Pais», propietaria de la SER y de Radio Minuto y, sobre to- do, impulsora de «El Globo». Las antiguas reticencias entre Jesús Po- lanco (accionista mayoritario de la empresa) y el mismo Juan Luis Ce- brián, director de «El País», y que tiene un gran poder fáctico dentro del grupo, han renacido con fuerza y han provocado que, durante los primeros meses de 1988, el rumor de una posible sustitución de J.L Ce- brián al frente del principal diario del Estado español haya recorrido todos los centros de opinión de Madrid. La decisión de Polanco de hacer que Cebrián vaya a la redacción de «El Globo» dos veces a la semana y que se haga responsable de una idea que, al fin y al cabo, es suya, ha si- do interpretada como un intento de preparar la sustitución del director de «El Pais». La crisis del grupo PRISA, sin em- bargo, no sólo es de poder interno, . ni tan sólo de su capacidad para sa- car un producto equiparable en po- pularidad a «El País» en otros ám- bitos de la comunicación. Si «El Glo- bo» no consiguiese alzar el vuelo, el problema comenzará a ser financie- ro. Se ha estimado que la revista pro- duce una pérdida de cien millones se- manales, con tendencia a aumentar- la. Por ahora se habla de que es po- sible que PRISA —una de las empre- sas periodísticas más rentables de España— no reparta beneficios este año y ello caerá como una bomba entre los accionistas, hasta ahora or- 44 gu ne Cala cien, nous avona La dénoceacio! ¡No pasa nada, tenemos democracia! (C'est possible», n.* 0) gullosos de un producto y de una marca. Si a ello añadimos que co- mienza a haber en el hasta ahora todopoderoso grupo, periodistas descontentos que consideran mejor marcharse a otras empresas, obten- dremos un cuadro que no es nada halagúeño para el grupo. (...) Estas arremetidas en el mundo de * la prensa, tan codiciado por banque- ros y políticos, que es más o menos el mismo, hará que cambien algunas cosas, por ejemplo las mismas rela- ciones entre los políticos y la prensa. («EL TEMPS», 29-2-88) El burocratismo, antagonista de la democracia En los últimos meses, la redacción de «Kommunist» ha recibido mu- chos artículos y cartas cuyos auto- res se refieren al burocratismo, la lu- cha contra él, su persistencia en la sociedad socialista moderna y las vías de erradicación de este fenóme- no. (...) El burocratismo es ajeno al socia- lismo. Este es el leitmotiv de todas las cartas. Pero los autores sacan de ello conclusiones diferentes. (. El profesor Kulikoy (de Kovrov, región de Vladimir) fundamenta un criterio clasista del problema, dicien- do que ha elaborado una concepción marxista-leninista del problema del Estado socialista, partiendo del enunciado de Lenin sobre la existen- cia de «un Estado burgués sin la bur- guesía» en la primera fase de la for- mación comunista. El autor escribe que «la revolución socialista destruye al Estado de la burguesía, pero no destruye al Estado burgués como forma de organización de la socie- dad». Al centrar su atención en esta tesis muy general y no desarrollarla concretamente, Kulikov deduce de ella que subsiste en la sociedad «un constante peligro de derecha (corrup- ción, concusión, proteccionismo, violación de normas jurídicas sovié- ticas)». Y estima que se libra y debe sostenerse la lucha clasista contra ese «Estado burgués». (...) Ofrece interés la idea del autor so- bre el sistema de autogestión socia- lista del pueblo. La autogestión, des- taca Kulikov, quita todo sentido a la existencia de un giganlesco aparato administrativo; por eso, según le pa- rece, la resistencia a la perestroika (reestructuración, renovación) crece- rá, pues lo burócratas lucharán por conservar su puesto allí «donde ca- lienta el sob». «El arsenal de sus me- dios es bastante grande; por ejemplo, desacreditan a los iniciadores y par- tidarios de la renovación, llegando hasta a sabotear el proceso y crear nuevos sistemas burocráticos en lu- gar de los liquidados». (...) «No hay por qué cuidarnos de ter- minología política —dice Baboshin, comunista, candidato a Doctor en Ciencias Agrícolas—. Pero hay que dar, al fin, precisa definición al fe- nómeno negativo que nos impide aún vivir una vida pletórica. A no- sotros, criados en socialismo, nos pa- rece extraño que a algunos de noso- tros se les acuse de ser adictos a la ideología pequeño-burguesa. Pero ¿qué quiere decir arribismo, cosis- mo, espíritu pequeñoburgués?». Y diré por agregar: ¿Qué quiere decir la violación de las leyes soviéticas, movida por el afán de lucro? (...) El profesor Sitnik, candidato a Doctor en Filosofía y catedrático de la Universidad de Kiev, estima que hasta la fecha no hay respuesta pa- ra las siguientes preguntas: ¿qué da pie en nuestro país al burocratismo?, ¿quién ha de desarraigar este mal so- cial? (El castigo sólo origina el des- contento), y ¿qué medios, métodos, vías y formas de lucha son los más eficaces?» En su opinión, «es nece- sario un remedio que no sólo desen- mascare al burocratismo y acabe con él, sino que sea una barrera absolu- ta que prevenga la posibilidad de su aparición, difusión y, sobre todo, la de su florecimiento». (...) «Es hoy precisamente cuando nos hace falta —dice Romanov, profe- sor del Instituto de Pedagogía de Magnitoforsk— la militante intran- sigencia leninista, el empuje, la lu- cha contra el burocratismo». La fuerza de la indulgencia se traduce en algo como: «¿Quién no da en error?». El autor propone calificar como proceder antipartido el amor- dazamiento de la crítica y la perse- cución contra los que critiquen. El deseo de calar más hondo en la posición y fisonomía del burócrata incita al autor a hacer una semblan- za sui generis del burócrata. Se propone lo mismo el ya men- cionado Komarov quien destaca ras- gos distintivos del burócrata como la sed de poder (el burócrata «cali- fica la acción de una persona descon- tenta como acción rebelde e ilegal»), el engreimiento («aplomo, ambición de honores, afán de conseguir privi- legios a toda costa, falta de respeto hacia le gente, falta de formalidad y de sinceridad»), insuficiente nivel cultural (inculto, arbitrario, no in- teriorizado de la organización cien- tífica del trabajo), incompetencia profesional (sus juicios son superfi- ciales, no propende a elevar su nivel profesional), la falta de autocritica (no se impone ninguna restricción, sino que aspira a la hartura; es de- salmado y condescendiente como se- ñor), la tacañería, la cobardía y el servilismo. El burócrata busca y en- cuentra similares, y se forman cla- nes y grupos unidos en torno a inte- reses creados. El profesor Zagrubski de Lenin» grado, candidato a Doctor en Filo- sofía, propone cambiar la consigna (que considera vaga) de lucha con- tra el burocratismo por otra que, en lugar de los métodos administrativos «de fuerza», implante por todas par- tes métodos «científicos», Acierta di- ciendo que las masas deben asumir el proceso de democratización de la vida de la sociedad, o sea, participar activamente en el mismo. (...) «Actualmente —dice Luzán, del Instituto de Pedagogía de Slavians- ki— en nuestro país existe un siste- ma de normas jurídicas, más otras normas que permitirían elevar el ni- vel de nuestra democracia, si se rea- lizaran, pero, desgraciadamente, só- lo se cubren las apariencias. (...) Para que la democracia y la autoges- tión sean una realidad, dichos prin- cipios y formas deben llenarse de vida, plasmarse en la práctica, Y no- sotros mismos, todos los trabajado- res, debemos decir nuestra palabra, debemos demostrarlo en la prácti- ca». (...) («Kommunist», órgano teórico y po- lítico del CC del PCUS, n.* 11, 1987) El rompimiento PC/FPMR Como es sabido, una apreciable sector de FPMR se escindió del PC en agosto de 1987. Según el boletín Quincenal de Tribuna Marxista- Leninista-Internacionalista n.* 7 del 1.2 de octubre, editado en el interior de Chile: «no se niega en el PC que los rupturistas arrastraron tras de sí a la casi totalidad de los efectivos; pero, agregan esas mismas fuentes que la conciencia y disciplina permi- tió al Comité Central recuperar más de la mitad de esos cuadros. Son és- tos los que conforman ahora el Fren- te Político Militar, lo otros serían el Frente-Frente». Este sector escindido emitió una declaración el 7 de septiembre, con ocasión del primer aniversario del atentado a Pinochet, reivindicándolo como «el único camino serio y res- ponsable, el del enfrentamiento ge- neralizado para derrocar al régimen y terminar con la dictadura». En esta declaración se critica a los partidos, tanto de derecha, centro como de izquierda, que han llama- do a participar en el proceso electo- ral, comenzando por inscribirse en los registros electorales. La declara- ción del FPMR dice: «En el actual contexto, elección equivale a capitu- lación pues apunta hacia la legitima-

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prevista de prensa ción del plebiscito, es decir, a la per- petuación del régimen. Aquellos que piensan que pueden disputar el poder a la tiranía sin tomar en cuenta los intereses del pueblo, se equivocan. Los dirigentes políticos no pueden seguir ignorando que la mayoría del pueblo no se inscribe». En una abierta crítica a los parti- dos de izquierda, la declaración del FPMR afirma: «Las cúpulas le te- men más al pueblo movilizado que a los fusiles de las FF.AA. mancha- dos:con sangre. Es lamentable cons- tatar, además, cómo las dirigencias de partidos que ef'pueblo considera- ba suyos, se han Sumado al juego de Pinochet, olvidando al parecer por amnesia la historia reciente». Esta crítica alcanzaría ahora al PC, que a principios de noviembre de este año resolvió hacer un llamado a inscri- birse en los registros electorales, su- mándose al criterio de la Izquierda Unida, de la DC, el P. Radical y otros miembros de la Alianza Demo- crática. (...) Unos de los hechos más destaca- dos de esta declaración es la formu- lación de un programa político, sin- tetizado en 7 puntos: «1, Desmontar todo el aparato le- gal de la dictadura, convocando a una Asamblea Constituyente. 2, Reestructurar el Poder Judicial. 3. Disolver los organismos repre- sivos, capturar a los asesinos y juz- garlos públicamente. 4. Crear FF.AA. transparentes ante el pueblo, eliminando la Doc- trina de la Seguridad Nacional. 5. Desarrollar una política de no- alineación, que privilegie las relacio- nes con los países de América Latina. 6. Derecho al pan, a la justicia, y a la libertad, al estudio, la vivienda, el trabajo digno y la tierra para los Mapuches y los campesinos. 7. La Deuda Externa no debe ser pagada por ser inmoral». Aunque este programa no se de- fine claramente por el socialismo y mantiene la consigna de un Gobier- no Patriótico de carácter provisional, que sería el encargado de adoptar las medidas señaladas, no se puede de- jar de señalar que los puntos progra- máticos planteados significan un pa- so progresivo del FPMR que la di- námica de la lucha puede enriquecer- lo más. (...) La declaración termina sostenien- do que «sólo la lucha y el enfrenta- miento planificado en forma resuelta e inteligente, hará temblar los ci- mientos del tirano y nos abrirán la senda de la victoria. Se avecinan jor- nadas de protestas y de combate en las que el FPMR aportará con accio- nes destinadas a desestabilizar el ré- gimen y a sus fuerzas. «No podemos truncar a nuestra juventud haciéndonos cómplices de la perpetuación del régimen. Que no se nos juzgue por no luchar ni por haber entregado toda nuestra fuer- za y decisión. El pueblo sabe que si puede. Avancemos en la conforma- ción del Movimiento Miliciano Na- cional. A luchar, Juventud Patrió- tica. Hasta vencer. Dirección Nacional del FPMR». («CHILE VENCERA», Febrero 1988) Enero- Las mafias blanquean el dinero de la droga La lotería y el sector de la cons- trucción son utilizados por las ma- fias de la droga para blanquear en España dinero negro procedente del narcotráfico, según ha explicado al DdB el senador del grupo popular Miguel Barceló. El senador está en contacto con las autoridades del mi- nisterio del Interior y con el fiscal an- tidroga, Enrique Abad, para ofrecer información de las mafias de la dro- ga. Algunas de estas mafias han pro- puesto a través de él, el fin de sus ac- tividades y el compromiso de infor- mación sobre grandes entradas de es- tupefacientes a cambio de facilida- des para blanquear dineros negros. Horas antes de que el Senador apruebe un endurecimiento del Có- digo Penal para investigar y confis- carlos patrimonios generados por el tráfico de drogas —cosa que sucede- rá esta mañana en la cámara alla—, Barceló declaró a DdB que Interior le ha ofrecido «apoyo» para que continúe de intermediario entre las mafias y el gobierno. Barceló ha recibido apoyo y me- dios del subsecretario de Interior, José Luis Martín Palacín, y tiene la confianza del delegado del gobierno para el plan nacional contra la dro- ga, Miguel Solans, y del fiscal Enri- que Abad. Según Barceló, tiene la certeza de que «determinadas instituciones de crédito se han prestado a colaborar en el blanqueo de dineros negros pro- cedentes del tráfico de drogas». Se estima que en España se mueven ca- da año cerca de 500.000 millones de pesetas procedentes de la droga. Una de las vías para el blanqueo de este dinero, que determinados banqueros han puesto en marcha, «consiste en la compra de boletos premiados con algunos millones en las loterías oficiales y autonómicas. Agentes bancarios llegan a ofrecer hasta el 25% del valor de los bole- tos a cambio del anonimato más ri- guroso», explica Barceló. Además, el sector de la vivienda y la especulación del suelo en todo el litoral mediterráneo y en Madrid está recibiendo cantidades ingentes de dinero negro procedente de la droga. (...) («DIARIO DE BARCELONA», 17-2-88) La revista de la izquierda SUSCRIBETE Y APOYA A TU REVISTA 2 cada dos meses Ahora sale Calle BOLETIN DE SUSCRIPCION Precio de la suscripción (12 números): Estado español: 2.500 Plas. Formas de Pago: Enviando talón nominativo o giro postal a AREA, S.A. Apartado de correos 18.085, 28080 Madrid Extranjero: 3.500 Ptas. Precio de la suscripción (6 números): Estado español: 1.500 Ptas. dle E ESrono e lolas lll Prodmeia/Pals. eos pas 45

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libros VANGUARDIA Y REVOLUCION EN LAS SOCIEDADES PERIFERICAS Jaime Wheelock Roman (entrevista de Marta Harnecker). Siglo XXI. México, 1986 El triunfo de la revolución nica- raguense en 1979, supone por prime- ra vez ey Centroamérica, que un país tome ey sus manos su destino nacio- nal. Nicaragua con su ejemplo mar- ca el camino que habrán de seguir el resto de países para llegar a su eman- cipación. «Vanguardia y revolución...» se plantea como un libro-entrevista en el que Jaime Wheelock, miembro de la dirección del Frente Sandinista de Liberación Nacional y ministro de Desarrollo Agropecuario y de Refor- ma agraria de Nicaragua, responde alas cuestiones que le plantea Mar- ta Harnecker, sobre el proceso revo- lucionario que lleva al pueblo nica- raguense y a su vanguardia el FSLN a derrocar la dictadura de Somoza. Wheelock ofrece a grandes rasgos la situación socio-económica en que se inició la lucha y cual es el desa- rrollo que la misma va experimen- tando a medida que el proceso revo- lucionario va creciendo y consolidan- do sus posiciones hasta llegar al triunfo final. Se refiere también a las diferentes tendencias que formaban parte del FSLN y las estrategias di- ferentes que en algunos momentos de la lucha se plantearon, y habla de la construcción de la vanguardia como «el trabajo más dificil y com- plejo del proceso revolucionario ni- caraguense». Nicaragua se ofrece como una ex- periencia capaz de superar situacio- nes de dominio colonial e imperia- lista y recuperar la soberanía nacio- nal, algo que el imperialismo nortea- mericano no puede tolerar y se es- fuerza por todas las formas posibles en hacer fracasar. TEXTOS POLITICOS Julio Cortázar Biblioteca letras del exilio Plaza € Janés JULIO CORTAZAR TEXTOS POLITICOS BIBLIOTECA LETRAS DEL EXILIO! Julio Cortázar es un nombre fun- damental de la literatura latinoame- ricana de este siglo. Ampliamente son conocidas obras suyas como «Rayuela, «Libro de Manuel», «To- dos los fuegos el fuego», ejemplos de una obra densa, de gran riqueza, en la cual el vigor narrativo la reco- rre toda ella. Igualmente difundido es el compromiso politico que man- tuvo a lo largo de toda su vida y del que ha dejado amplia muestra en li- bros como «Nicaragua valientemente dulce». En «Textos políticos» se recoge una muestra significativa de esta par- te de su obra, a la que Cortázar con- cedió gran importancia, pero a la que hay que analizar como un todo ya que ésta se funde plenamente con el resto de su obra. El escritor y su compromiso, Cuba, Nicaragua, son algunos de los temas que se abordan en estas páginas, en la que la presen- cia de Latinoamérica fluye en prime- ra instancia. No falta la evocación poética, en la historia de amor que es «Graffitti», recordatorio de la fal- ta de libertad en que se debaten los pueblos latinoamericanos bajo las fé- rreas y feroces dictaduras militares. Estamos ante un volumen básico pa- ra conocer al «escritor político», pe- ro que no excluye el placer del texto bien escrito. UMBRAL DE PRESENCIA DE LAS MUJERES EN LA PRENSA ESPAÑOLA Concha Fagoaga y Pedra María Secanella Ministerio de Cultura - Instituto de la mujer. Madrid, 1987 La importancia de los diferentes medios de comunicación en nuestras vidas, es un hecho que por suficien- te contrastado y cotidiano, no atras con frecuencia nuestra atención, más allá del hecho epidérmico, que sig- nifica el uso y abuso que hacemos de los mismos. Representación del po- der y eficaces mediadores del mismo, moldean la realidad a su servicio. Es- to conlleva la exclusión o margina- ción de todos aquellos sectores que no forman parte del mismo. Uno de ellos es las mujeres. «Umbral de presencia...» analiza el papel que asigna al colectivo fe- menino, a través del estudio de al- gunos de sus más característicos re- presentantes: ABC, Diario 16, El País, El Periódico de Cataluña, La Vanguardia, durante los meses de ju- lio, septiembre y octubre de 1983, Las conclusiones a gue llegan las autoras, que a pesar del tiempo transcurrido no han perdido validez, es que todos ellos sin excepción ofre- cen similares perfiles en el tratamien- to del papel que desempeña la mu- jer en la sociedad. Siendo este el de una representación mínima tanto en el aspecto de sujetos de la informa- ción, como en la elaboración de los contenidos informativos. Llaman la atención sobre el caso de «El País», que se permite a través de un artícu- lo de su director, Juan Luis Cebrián, titulado «Las mujeres y el cambio» publicado a principios de 1983, re- clamar un papel más activo y mayor representación de las mujeres en to- dos los órdenes de la sociedad, pero son incapaces de ser consecuentes con el mismo, a través de las propias páginas del periódico. CRONOS citarios. Puedes pedir números atrasados al apartado de Correos 18085 + 28080 MADRID Envía un giro con el importe de los números que solicitas y los recibirás inmediatamente AREA CRITICA es una revista de información política, independiente y sin servidumbres. Por eso no tenemos ni subvenciones ni contratos publi- AREA CRÍTICA está hecha con tu colaboración y sólo con tu ayuda podemos mejorarla. 46

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Donosti, THOR, Rock Gogor El grupo THOR se formó en septiem- bie del 83 y han tenido varios cambios de formación. Por THOR pasaron dos bate- rías, Javi y Pedo y un guitarrista llama- do Matín. En éstos momentos lo compo- nen: Luismi (vocal), Terán (guitarra solis- ta), Sergio (guitarra rítmica), Iñaki (bajo) y Gregorio (batería). THOR se presenta- ron públicamente en febrero de 1984. Aquella noche compartieron cartel, nada menos que con JUDAS PRIEST (...) En sus casi cinco años, han grabado un par de maquetas y realizado numerosos conciertos. Ahora les ha tocado el turno y han sacado un Ip a la calle que lleva el título del propio grupo. Este disco lo gra- baron en febrero del 87, pero ha tardado mucho en salir a la calle por problemas bu- rocráticos según dicen ellos. El disco pa- rece ser que lo van a lanzar a nivel nacio- nal y hasta ahora se han hecho mil discos y mil cintas, que esperan que se agoten pronto. El sonido del disco es bastante bueno y sus canciones, tanto en música co- mo en los textos expresan mucho. El dis- co lo abre una introducción, para dar paso a las canciones: «No puedes perder», «La ley de la fuerza», «Excalibur», «Debes ata- car», en la primera cara. La segunda cara la abre la canción «Desertor», con un texto ANTI-MILITAR muy bien elaborado. Le sigue una balada que lleva por título «Y te encontré», para acabar con «Ella es así» y «Perro de alquiler», ya sabes, nada de uniforme. (...) DESERTOR Te arrancaron de tu tierra para que empuñaras un fusil, intentaron convencerte, querían hacer un hombre de ti pero tú pensaste que no era lo mejor estar al servicio de una nación lleno de rabia, ira y confusión. Te convertiste en un desertor, desertor, desertor, desertor, desertor, Olvidaste tu pasado, hombres uniformados venían por ti intentaron atraparte pero decidiste sobrevivir. La guerra ha comenzado, el infierno está aquí, todos preparados entre fuego y humo, luchaste hasta el fin y a duras penas pudiste huir. [«PORROT», n. 15. C/ Ubitxa, n." 20, 1.* Izda. 20.600 EIBAR (Gipuz- koa)] S/C DE. TENERIFE ISLAS CANARIAS ES ENTREVISTA A ce BRILDA WR SAN EL BONFO eee Primavera negra «Este fanzine tiene como objetivo ser un revulsivo en el panorama de es- tas islas a la apatía y a la desinforma- ción existente. Queremos que con nuestra contribución se agiten las co- sas y las mentes». ” «Crear en Canarias, en este troci- to de tierra desparramado en el Atlán- tico que vive el Tercer Mundo, es la- bor de marginados. Desarrollar un ac- tividad creativa en este país es una constante de impedimentos, de frustra- ciones, de continuo volver a comen- Zar...» «Pero, tal situación, a nuestro mo- do de entender, es producto de que lo “establecido” lo impide, los que man- ¡¡Hormigón armado!! Estamos intentando montar una Agen- cia de Contrainformación autónoma, al- ternativa, ecologista, antimilitarista, an- ticlerical. Queremos mantener contacto con el mayór número de gente posible e intercambiar material para distribuirlo por aqui, evitando que la gente se apalanque con las noticias que le dan por la tele, la radio o la prensa establecida. Contactos: Apartado 389. 15480 FERROL (A CORUÑA) tienen el “estado de las cosas” y vi- ven de ello»... «...A ellos no les interesa la libre ex- presión del ser... Les va estupenda- mente viviendo de un pueblo analfa- beto y sumiso, que se desconoce a sí mismo y lo que puede ser capaz de ha- cer...» 'n esta época de «eclecticismo», de lo light y descafeinado reivindica- mos la radicalidad, la raíz de todo...» (EL BAIFO «El cabrito». Apdo. 692. 38080 Sta. Cruz Tenerife) MUSICA Y SUBVERSION ¿Hardcore?, ¿Punk?, ¿Ska? Qué importan las eti- quetas. Música combativa y anticomercial. Con sen- tido y con mensajes. Gritos de guerra en un mundo supuestamente en paz. Música comprometida con te- mas como la ecología, el antimilitarismo, la calle, tu vida... Muchos son los grupos que honestamente tra- bajan en ese sentido, y desgraciadamente pocos son conocidos. En Barcelona son de destacar G.RB., L*ODI SO- CIAL, WHOM-A2!! y SUBTERRANEAM KIDS de entre los que tienen discos; pero también son de bas- tante calidad DEPROVH o ANTI-DOGMATIRKS (es- *tos con cintas que puedes conseguir fácilmente). Los grupos citados son fabulosamente rápidos y po- tentes, son quizás de los mejor de la península. Por Zaragoza funcionan IV REICH, PARASITOS y DESAHUCIADOS (aunque la reciente muerte del cantante —RAFA— de DESAHUCIADOS en un ac- cidente de tráfico pone en duda la continuidad de este grupo; esperamos que no sea así). IV REICH son una de las mejores bandas del país, tanto en plan de letras como en plan de música... En Burgos entre otros destacan ULTIMO GOBIER- NO, una banda con un claro sentido anti-guerra... Por Madrid no hay mucha cosa. COMMANDO 9MM., DELINCUENCIA SONORA y SOD 100% v. Y en Euskadi, aparte de los grupos superconoci dos (KORTATU, LA POLLA RECORDS, ESKOR- BUTO, BARRICADA, TIJUANA, IN BLUE, etc. hay buenas bandas que todavía no han grabado na- da: RUIDO DE RABIA, EIZEN, BAP, PAX, RIP, RADICAL H.C., ESCUPITAJO y un larguísimo elo. En el resto del país hay grupos dispersos. En Gua- dalajara están APARTATE QUE PISO MIERDA; en Badajoz ASKEROSA COINCIDENCIA; en Hues- ca ANTON PIRULERO y en... ¿2.42 424222 42 ¿2 Aparte de la historia musical, todo este movimien- to va acompañado de prensa marginal en la que se habla de todos estos grupos, conciertos, cintas e su música y temas subversivos varios. Estos son los fancines. Prensa muy recomendable en cualquier mo- mento. re que en cualquier lu- Nada más!! Recuerda siemp) gar o país siempre hay gente como tú que lucha ha ciendo música... Y si quieres CO cualquiera de las direcciones que BASE ZERO ' Apdo. 5155/ 50080 ZARAGOZA escribe a lleguen a tus manos,

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cultura Gurruchaga y su «Viaje con nosotros» «VIAJE» CON ALGUNA ALFORJA ¿Genial, estúpido, banal, escandaloso, provocador? DON TELELE está perplejo por primera vez en su ya larga y prestigiosa trayectoria como crítico televisivo ante el programa «Viaje con nosotros» de Javier Gurrutxaga. No Ñ " E entre la recua de showmans que D han desfilado por TVE —Iñigo, To- la, Pedro Ruiz—, quizá lo que dis- tinga al cantante de la «Orquesta Mondra- gón» sea, digamos, la atipicidad, no tanto por la fórmula clásica empleada: entrevis- tas más música, como por la única e irrepe- tible figura de Gurrutxaga mismo. Que el in- teligente donostiarra ha sabido crear un per- sonaje y estilo singular es, creemos, que in- discutible; sólo puede emularse, caricaturi- zarse, él mismo y, sin embargo, hace en ca- da programa lo posible y lo imposible para no imitarse a sí mismo, para no amanerarse a pesar de los tics repetitivos (como el onfa- lomaníaco Jesús Hermida por ejemplo), pa- ra, en suma, sorprenderse a sí mismo y de paso a los demás con ayuda de disfraces va- rios y sofisticados decorados. Sin perder identidad, resulta diverso: todo un dialécti- co. Gurrutxaga, decididamente, es un ser inefable. Se ha escrito que quería hacer un circo en la noche de los martes de TVE, El propio , director y presentador ha manifestado su fascinación por los enanos, los payasos y to- do tipo de fauna felliniana. También dice que le gustan los Hermanos Marx y Peter Ustinov haciendo de Nerón en «Quo Vadis» «sabe qué decir, pero no se va a callar por eso, no señor. (hay que labrarse fama de perverso y tal). Mañana dirá, quién sabe, que le encantan los papeles de secundario sempiterno de Walter Brenan y la caída de ojos de Carole Lombard y el tartamudeo de Porky Pig. Es- to es lo de menos. Gurrutxaga, además de poseer posiblemente la mejor voz de rock es- pañola, es un verdadero showman, un en- tretenedor, un profesional que deja muy poco a la improvisación (la mitad del pro- grama está grabado), aunque la sensación sea la contraria. Esta estudiada informali- dad exige que las entrevistas —con guiones del equipo de «Lo que yo te diga» de Radio Minuto— sean realizadas de un modo esca- samente complaciente para con los entrevis- tados, con mezcla de preguntas «inoportu- nas» y otras tópicas. El entrevistado —normalmente un personaje de actualidad aunque en TVE siempre salen los mismos— debe ser consciente de que puede ser o que- dar en ridículo, pero será:por su propia tor- peza, no porque el guión lo ponga en exce- sivos bretes: su osadía no llega a tanto, al fin y al cabo estamos en TVE. A estas altu- ras el pretendido lenguaje escatológico —culo, caca, pedo— de un omnipresente Cela que se imita a sí mismo ya no escanda- liza sino a beatas de rosario, pero claro hay pza Diario 16 48 que traerle. La pedante verborrea que quie- re ser epatante de un Luis Antonio de Ville- na, falso sosias del gran Oscar Wilde, hace que él mismo se ponga en desaire a lo que coadyuva la risa entre distanciadora y cíni- ca de Gurrutxaga, jajajaja. O quien se sabe ridículo y ejerce sin que se lo digan como el nihilista Chumy Chúmez más acabado que Gila. O tipos como Jesús Gil, mina de pe- riodista, que larga que te larga sin que le pregunten. O, en fin, amargados y sin piz- ca de humor como José Luis Garci que ven- de helados en el polo norte y cree que aque- llo va en serio. Pero, sin duda, son los «sketches» y las parodias lo que más ha alborotado el galli- nero nacional. Recordarán las protagoniza- das por «Els Joglars» sobre el F.C. Barce- lona, la «Moreneta» y Pujol. Y la más re- ciente del enano canadiense con cohiba igua- lico igualico que Felipe González. DON TE- LELE, que es un caballero y no quiere herir susceptibilidades, calla en este contencioso como vulgar colipoterra, pero, en atención a mis fieles e incorruptibles lectores, algo di- rá. Una «boutade» y anécdota más de Boa- della es elevada a polémica y agravio de ho- norables fuerzas vivas que se dicen catala- nas. Estas mismas fuerzas derechosas recla- man el derecho exclusivo a reírse de la pan- tomima hecha por Prego-Gurrutxaga sobre el enano-Felipe. DON TELELE, que es muy listo, no va a defender a este último por la hipocresía de las primeras. Por lo visto, la capacidad de reírse o indignarse correspon- de siempre a los mismos. Y DON TELELE dice que el pueblo sano y desprejuiciado, los de abajo, se descojonaron por igual con am- bas parodias, de manera abundosa y con ala- cridad, gozando el esparcimiento dispensa- do y sin pedir permiso. Al menos por una vez. Pero, con todo, la trampa es, como de- cían los franquistas, saducea. Dejando a un lado a los cavernícolas sin remedio que di- rán que a ver qué va a ser esto, que se con- funden —una vez más— humor con chaba- canería, zafiedad y eso, estarán los que di- rán que este tipo de programas demuestran las altas cotas de libertad de expresión alcan- zadas y que los «políticos» deben acostum- brarse a ser parodiados y que hay que edu- car a papá como pasa en Europa, pero, ojo, sin pasarse, que son «nuestros» políticos y se supone que nos representan y esas cosas, un respeto. O sea, que nos van preparando para saber cuándo tenemos que reírnos. Quieren que nuestras risas estén enlatadas como esos seriales norteamericanos: ¡rían- se, furros, pero cuando nosotros indique- mos! El mundo para Gurrutxaga tal vez sea en- contrar unas tijeras, una máquina de escri- bir y un paraguas sobre una mesa de opera- ciones, esto es, algo sin mucho sentido. Un

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espejo cóncavo esperpéntico que deforma las imágenes, que las devuelve irrisorias. Gu- rrutxaga, en papel de histrión, trae a su pro- grama a histriones. Nos los muestra y nos dice pasen y vean qué ganado hay. No le criticamos por ello; al contrario, probable- mente le echemos de menos cuando falte, so- bre todo si es verdad que le sucederán, los estomagantes Ana y Víctor Manuel, progra- ma que DON TELELE ya anticipa a sus lec- tores que no verá nunca. DON TELELE =—Ccartas- GABILONDO Y SU FAMILIA El pasado viernes, día 25 de mar- zo, T.V.E. emitió su programa se- manal «En familia» de Gabilondo. Esa semana el programa estuvo de- dicado a exponer la opinión que los padres se forman acerca de esta ju- ventud de hoy día, completamente degenerada y con unos vicios muy” costosos para sus bolsillos. Hubo representación por las dos partes: padres e hijos. La conclusión a que se llegó fue bastante clara y unánime: el despil- farro de la juventud —y menos ju- ventud—, los problemas que ello conlleva en circulos familiares, la holgazanería que produce este tipo de vida, en definitiva, la decadencia de la juventud es producto del tipo de sociedad que hemos creado, de marcado carácter consumista, en la cual vivimos: el sistema del capital. Esta conclusión, en mi opinión acertada, me lleva a pensar que la so- lución que se puede dar es única y supera los esfuerzos individuales pa- ra convertirse en solución social, 0 dicho de otra forma, la solución es de carácter político y además eviden- te: cambiar el sistema. La representación de los jóvenes —representación relativa ya que só- lo representaban el sentir de una cla- se, la burguesa— no pudo ser más nefasta: «no estamos en mayo del 68»... —ni queremos—; «me quie- ro independizar, pero como estoy es- tudiando...» —pues sigo chupando del bote de mis padres—; «la culpa es de los padres, ellos nos han dejado esta sociedad en herencia»; etc, En definitiva, los males son de la socie- dad, pero como a la juventud le va bien así —no a todos—, no la vamos a cambiar. Los padres por contra, piden a la juventud que si ellos no están a gus- to con esta sociedad, la cambien (na- die de la juvéntud ha dicho que no esté a gusto, sino que los males son de la sociedad, que no es lo mismo), que son ellos, los jóvenes quienes de- ben hacerlo —los jóvenes alegan no tener medios—, Los padres saben que la sociedad existente no es bue- na, y por tanto hay que hacer algo para cambiarla... naturalmente sin molestarles lo más mínimo, sin to- car ninguna de sus propiedades, sin lesionar ninguno de sus privilegios, por eso, para cambiar la sociedad sin cambiar nada votan y apoyan a par- tidos, que van a «cambiar» —Por el cambio— la sociedad, haciéndola más justa —para sus bolsillos— léase A.P., P.S.O.E., C.D.S., P.N.V., CiU, IU... o en última instancia, Partidos nacionales de similares ideologías a los citadas, pero en des- composición —colitis— o Partidos regionalistas, Así, votando y viéndo- las venir desde casa, es como contri- buyen estos padres a cambiar la so- ciedad que nos les gusta y les piden a sus hijos que lo hagan ellos. ¿No- sotros? ¡Adiós!, que habéis dicho... cambiar la sociedad, ¿y las pelas que nos dais?, las discotecas, los cuba- tas, las niñas chachi, y los chicos con descapotables del papá, el porrito, y todo lo demás, eso tira mucho. ¿Tendría cabida en la nueva socie- dad? y para colmo ¡el curro! ¿ten- dríamos que currar? venga, venga, para que vamos a cambiar la socie- dad y hacerla más justa —filosofía barata—, si en la que estamos, esta- mos bien, además, nosotros vivimos muy agusto con papá y mamá. For- mamos una familia muy unida. Señores basta ya de hipocresía. Los males de esta sociedad radican en un porcentaje muy alto en el ti- po de sistema en que vivimos. Sólo cambiando el sistema se soluciona- rán gran parte de los problemas que hoy tenemos. El sistema se cambia luchando día a día, en la calle, pres- tando apoyo a los partidos que sí están dispuestos a cambiar el siste- ma radicalmente. Sólo de esta for- ma, por medio de la lucha y la revo- lución, será posible cambiar el siste- ma, y con ello dar soluciones a los problemas de la juventud, pensionis- tas, parados, pobres, justicia, sani- dad, educación... Entonces empeza- rán los problemas para esos jóvenes que pueden gastar «diez billetes» en una sóla noche. Es decir una quinta parte del salario mínimo interprofe- sional. Engels dijo a los obreros: «...pron- to me convencí de que tenéis toda la razón, toda, si no esperáis ningún so- corro de ella (la burguesía). Sus in- tereses son diametralmente opuestos a los vuestros, aunque trata constan- temente de mostrar lo contrario y aseguraros su cordial compasión por vuestra suerte. Sus Actos desmien- ten sus palabras». En otra ocasión dijo: «Solamen- te la subversión violenta de las anti- naturales relaciones existentes, el de- rrocamiento radical e industrial, pue- de mejorar la situación material de los proletarios». Y tenía —y tiene— toda la RA- ZON. P. FLORES (Valencia) 49

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¡cultura LA CHAQUETA METALICA, de Stanley Kubrick VIETNAM COMO PRETEXTO Dentro del panorama cinematográfico actual Stanley Kubrick es un director atípico, difícilmente encuadrable en modas o tendencias, que sólo responde ante sí mismo. Con una meticulosidad que raya en el más exasperante perfeccionismo ha ido construyendo su obra, sobre la que se ha aplicado a ejercer el más estricto control, en su doble vertiente como hecho puramente artístico y su posterior comercialización. Constituyéndose en la muestra paradigmática más acabada del cine de autor. Basada en la novela «The short timers» de Gustav Hasford, «La chaqueta metálica» es y no es un film sobre Vietnam. Lo es en la medida que la guerra de Vietnam es el marco referencial que la película establece y al que la misma nos remite en su parte fi- nal, no olvidemos que la acción se sitúa en la ofensiva del Tet que tuvo lugar en 1968. No lo es si decidimos suprimir esta parte y situar la acción en cualquier otro conflicto bélico, sin que para nada se modifique el re- sultado final de la película. Se establece así una calculada ambigúedad que situaría la pe- lícula más allá de su espacio temporal para remitirnos a un visión más general sobre el conflicto de la guerra. Borrado así su mar- co cronológico, todo análisis que se centre en como refleja la película la guerra de Viet- nam, no sería nada más que un visión reduc- cionista de la misma. Aspecto este que que- dará desmentido si prestamos atención a la música de la película: «Era la música de la película. La ofensiva del Tet fue en el 68». A menos que no hayamos tenido mucho cui- dado no hay ninguna canción posterior al 68 (1). Conociendo el escrupuloso trabajo que realiza Kubrick en todo lo que concier- ne a la preparación de sus películas y la im- portancia que concede a la música de las mis- mas. Su elección no constituye un mero apunte, sino que tiene una clara significa- ción dramática que busca contextualizar la época en que la historia transcurre. «La chaqueta metálica» contiene dos par- tes claramente diferenciadas, no sólo por lo que cuentan, sino también por su diferente tratamiento estilístico. La primera nos acerca al espacio físico del campamento de adies- tramiento de marines en Parris Island, donde llegan un grupo de jóvenes reclutas. En este mundo cerrado en que pronto se convierte el campamento, reina, grita, ordena, man- da, humilla y oficia el sargento instructor Hartmann. Sometidos a una brutal discipli- na en la que no cabe la debilidad ni ningún sentimiento. La violencia tanto física como verbal que preside su entrenamiento y que con sumo placer ejecuta el sargento Hart- mann busca no sólo quebrar la voluntad o resistencia de los reclutas para mejorar su capacidad de combate, sino que busca ani- quilar todo atisbo de pensamiento propio, toda personalidad. Convertidos en autóma- tas, despojados de su nombre, estos son sus- tituidos por apelativos como «Patoso», «Bu- 50 ACLAMADA POR LA CRITICA MUNDIAL COMO LA MEJOR PELICULA DE GUERRA JAMAS FILMADA UNA Ona MArsTmA > ramas ua mrucura oe ao” errors E rn asa PARAS fón», «Pedazo de animal»... La capacidad de sobrevivir, de defensa del individuo, se reduce a formar parte del grupo, a asimilar- se. No conseguir formar parte de el llevará aparejada la violencia del jefe y la del gru- po que se sentirá presionado para actuar co- mo elemento regulador y corrector de toda diferencia que quiebre la armonía del gru- po y reduzca su eficacia. La violencia ver- bal, física, la humillación constante que pre- side esta primera parte, tendrá su correlato en la parte final de la misma, en la que la alienación a que son sometidos los reclutas durante todo su entrenamiento, tendrá su manifestación en la locura, momento este de mayor lucidez, en que la norma impuesta es violada con el asesinato del instructor y su posterior suicidio por el recluta «Patoso», el elemento más débil del grupo. Una vez completada su formación, que han probado que están en disposición de cumplir el cometido para el que han sido programados: ser eficaces máquinas de ma- tar, serán enviados a Vietnam, al frente de Hue, donde podrán probar una de las má- ximas del sargento Hartmann «Un rifle no no es más que una herramienta, lo que ma- ta es un corazón duro». Aquí comienza la segunda parte de la película que tiene dos movimientos: a) la retaguardia o primer con- tacto con el territorio enemigo, b) el com- bate, enfrentamiento físico con el enemigo. En ambos movimientos la presencia del pue- blo vietnamita y el mismo conflicto, juega el papel de coro o figurante de lujo, pero que en ningún momento tiene una presencia real, definida, nunca es protagonista. Es la ame- naza exterior, con ribetes fantasmagóricos, con tonos irreales, que acecha al grupo de soldados, más que una fuerza de combate que lucha por su liberación. Su estilización, le niega fuerza dramática al conflicto redu- ciéndola a su visión más espectacular, pero negándole toda intencionalidad política. A pesar de que las dos partes tienen co- mo elemento conductor de la película al sol- dado periodista «Bufon», convertido en el enlace que las une, reforzando con su pre- sencia la sensación de continuidad de toda la narración, no es menos claro la ruptura narrativa que se produce también entre las partes. La progresión de la historia sufre un corte radical con el final de la primera par- te, ya que esta se cierra sobre sí misma y no tiene continuidad narrativa. Toda la fuerza expresiva de la película alcanza aquí sus ma- yores logros, Una prodigiosa narración há- bilmente estructurada, da lugar a unas imá- genes duras de gran fuerza expresiva, que consiguen crear un climax en ascenso, en el que la violencia como aniquiladora de con- ciencias nos es mostrada en su estado más puro, sin adherencias externas. La película cambia de registro en su se- gunda parte, la concisión narrativa de la pri- mera da lugar a la dispersión, la rara inten- sidad expresiva alcanzada se diluye en la va- cuidad más inane. La guerra de Vietnam, de- viene pretexto que no texto, se muestra fue- ra de tiempo, al igual que ocurriera con Apo- calipsis now, de Francis Ford Coppola. La + lógica de la guerra se convierte en una abs- tracción, reducida al retrato de las psicolo- gías de algunos de sus protagonistas, que apenas se esbozan. Lo que impide que las partes se fundan en un todo continuo, Kubrick al igual que su protagonista se muestra, lúcido, burlón, escéptico, pesimis- ta, sobre la guerra y la condición humana, pero es también un diletante, espectador conformista y cómplice de lo que muestra, ya que nunca llega a profundizar ni a radi- calizar su análisis. Huye de la mirada com- placiente, pero se refugia en la frialdad de la técnica. USA, 1987, Título original: «Full metal jacket». Producción: Stanley Kubrick para Warner Bros. Dirección: Stanley Kubrick. Guión: Stanley Ku- brick, Michael Herr y Gustav Hasford, basado en la novela: «The short times» de G. Hasford. Fo- tografía: Douglas Mislme. Música: Abigail Mead. Montaje: Martin Hunter. Intérpretes: Matthew Modine, Adam Baldwin, Vicent d'Onofrio, Lee Ermey, Dorian Harewood, Kevin Major Howard, Arliss Howard. JOSE D. GONZALEZ (1) Declaraciones de Kubrick en la revista El Globo n.? 15, 15 de enero de 1988.

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lo 'orácu ES

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