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Revistas y Libros

Área Crítica Nº 22

Noviembre-diciembre 1987 · Texto leído automáticamente de los escaneos: puede tener errores. Para verlo tal cual, ábrelo en el lector.

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EL TERCER MUNDÍ SE REBELA: NICARAGUA Francia utiliza a los vascos. como ES moneda 1,4 de cambio*' «LA RUSA»: UN BODRIO CON PRETENSIONES El Congreso del PSOE quiere declarar la muerte de la clase obrera

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¡Compañeros, la-Con-cer-ta-ción-so- | [_— - [iNoseban] “SED * cial es necesaria! Tenemos que con- NO ON [ANTICIPOS sa como cosa ASADA ó enel | RECLAMACIONES, EN pirEcción l ¿Estás loco? ¿Que haces con mis medias y los juguetes del niño?

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AREA CRITICA N.* 22 NOVIEMBRE-DICIEMBRE 1987 * Acoso y derribo de Felipe González pág. 5 * El congreso del PSOE proclamar la la muerte de la clase obrera... e La crisis de la militancia . + Nuevos antidisturbios: más «ca- chas», más brutos y con más pasta pág. 12 * Descomposición del Estado...... pág. 12 e Seis muertos en la semana negra de la minería española ............. pág. 15 + El fraude de las estadísticas sobre el + Jóvenes gallegos quieren levantar el monumento de Sobredo......... pág. 18 l » Francia utiliza a los vascos como moneda de cambio ............. pág. 33 * Celsa Barcia: «En la cárcel lo que más nos anima es la lucha de los obreros. en laicalles... ooo. . pág. 37 eee + El Tercer Mundo se rebela ...... pág. 21 e Nicaragua e Irán frente a los Esta- AOS (OS ies 1x3 sige rones sa pág. 22 * Daniel Ortega: «Nos asesinan y en- cima se enojan cuando se dice la VEA ÍN. ebrios NN nea ee pág. 24 . Comienza la guerra en el Golfo Pér- mostrado no tener miedo a EE.UU.» pág. 30 » EE.UU. y Zaire entrenan a los «con- tra» AÍTICAMOS ....oooooomormccoo. pág. 32 + María Teresa León: Los años irre- conciliables de España .......... pág. 45 + Juan Margallo: «El público asocia teatro con aburrimiento» ........ pág. 46 e «La rusa»: Las quisicosas de un hombre de estado .............. pág. 48 e «A los cuatro vientos»: La historia como tragedia individual ........ pág. 50 Director: Redactores y colaboradores: 4 ALFREDO GRIMALDOS — EDUARDO ALBALADEJO, RRERAS, AGUSTIN FLORES, — pgjga: ANGELINO ALEJANDRE, JI-— ABELARDO GUIL, MERCE- : MENA ALONSO, JAIME ALVA- DES HERRANZ, T. LARRAU- AREA, S.A. REZ, FERMIN ANGULO, XOSE RI, GUADALUPE NUÑEZ, JON Teléf: 449 21 00 BALLESTEROS, A. BOUZAS, J.. ODRIOZOLA, ANTONIO RA- | BUITRAGO, ANGEL BUSTOS, MIREZ, PEDRO ANTONIO Imprime: Correspondencia y MIGUEL CASTELLS, E. CAS- SAMBLAS, JOSE MARIA SAN- GRAFICAS 82, S.A. l suscripción a: TRO, VICENTE CESPEDOSA, CHEZ CASAS, CARLOS SIL- Í APARTADO DE CORREOS JESÚS VICENTECHAMORRO, VAR, J. A. TEIJELO, FLOR VA- Dep. Legal: M-18887-1983 18.085 - 28080 Madrid JOSE D. GONZALEZ, C. FE- LENCIA.

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¡—política Incapaz de solucionar los conflictos sociales, los poderes fácticos se plantean su sustitución ACOSO Y DERRIBO DE FELIPE GONZALEZ Da crisis del PSOE ya unida a dos elementos fundamentales: su política contraria, a los intereses populares y su imposibilidad, cada vez más manifiesta, de: resolver los conflictos sociales. Lo primero le ha hecho perder un millón y medio de votos en las elecciones municipales y autonómicas de junio de 1987. Lo segundo ha hecho sonar la alarma en los centros reales de poder (Banca, Ejército, Iglesia y EE.UU.) que permitieron que el PSOE gobernase a partir de 1982 precisamente para hacer la reforma política sin conflictos sociales. os Estados Unidos estaban convenci- | dos de que Adolfo Suárez no iba a poder superar los problemas para que España ingresara en la OTAN y lo despidie- ron, pero tampoco Felipe González está de- mostrando ser capaz de convencer a los ciu- dadanos españoles de las glorias y bondades del «paraíso occidental». Así lo ha visto el propio Felipe González que en una conversación con el escritor pe- ruano Vargas Llosas, decía: «Convocar el referéndum sobre la permanencia de Espa- ña en la OTAN fue no sólo la más difícil de- cisión de mi vida, sino, acaso la más equi- vocada». Ahora ese mismo fantasma de la presión norteamericana ha vuelto a florecer en un artículo del jefe de corresponsales del periódico norteamericano «The Washington Post», Jim Hoagland, titulado «La visita de Juan Carlos». Días antes de que el presidente Reagan se reuniese con el rey Juan Carlos en Washing- ton, el mes de septiembre pasado, el artícu- lo vino a suponer un nuevo y sutil «golpe de mar» para socavar lo justo e imprescin- dible la base del poder del presidente psoís- ta, sacando a la luz el desacuerdo del rey con la postura de Felipe González en las nego- ciaciones con los Estados Unidos sobre las bases españolas. De nuevo el intento del jefe psoísta de quedar bien ante la opinión pública, haciéndola creer que puede impo- ner condiciones a los Estados Unidos, ha quedado bien de manifiesto con este «sopa- po» ideado al unísono por Reagan y Juan Carlos. La herencia de Franco: Monarquía y bases yanquis Alos norteamericanos ya no les gustó mu- cho que se hiciera un referéndum sobre la OTAN, porque abría la posibilidad de que otros pueblos europeos pidiesen lo mismo, pero mucho menos que se pusieran condi- ciones a su permanencia en las bases espa- ñolas, en donde están desde 1953, cuando firmaron el acuerdo con Franco. El perio- dista norteamericano comenzaba precisa- mente su artículo recordando con ironía la herencia del dictador: se ld «En privado, el Rey no oculta su malestar ante el modo en que el Primer Ministro so- cialista, Felipe González, ha planteado la de- manda de que los Estados Unidos retiren sus 72 F-16 de la base aérea de Torrejón, como una concesión a la opinión pública españo- la. Juan Carlos considera que se ha embar- cado en una lucha innecesaria con Washing- ton», afirma el articulista del «Washington Post». Nada de lo que intenta Felipe González acaba por salirle bien y eso va haciendo me- lla entre sus hombres de confianza, que cada vez confían menos en su figura, y también entre esos poderes que un día le colocaron en la presidencia del gobierno. Las grandes empresas eléctricas, donde se reúne lo más granado del capitalismo español, no han conseguido endosar del todo sus enormes pérdidas al Estado porque el gobierno teme que una nueva reconversión industrial pro- voque un estallido social peor que los de Rei- nosa y Puerto Real. Y si las eléctricas no consideran eficaz a Felipe González seguro que ya están buscando un sustituto. El agobio de los problemas diarios Buena prueba de que este problema le ron- daba en la cabeza a Felipe González es que se lo cita a Vargas Llosa en su conversación mantenida en junio pasado, antes de las elec- ciones: «En el sector eléctrico, por ejemplo, he tenido en varias ocasiones la sensación de estar presionado desde las propias empresas privadas para que se extendiera la empresa pública». Para pasar las pérdidas al Estado. Felipe González no es que no quiera sa- tisfacer a los norteamericanos o a las eléc- tricas, es que la crisis política, económica y social no se lo permiten. La estabilidad del país se mantiene, como en los últimos años de Franco, sobre el filo de una navaja y lo que se arregla por un lado acaba saltando por otro. Al final, como se quejaba Adolfo Suárez, el presidente del gobierno tiene que resolver los problemas día a día: «Los su- cesos del día a día te pueden agobiar —le decía Felipe González a José Oneto, de “Tiempo”, en el mes de agosto—, te pueden preocupar, pero, al fin y al cabo, para eso estás en el gobierno, para eso te han ele- gido». El Pacto Social está resultando otro fra- caso político de Felipe González, al margen de que al final se haga un remiendo o no para salvar la cara. Tampoco en este caso el fracaso se debe a la negativa de los sindi- catos que cobran y dependen del gobierno, sino a la propia crisis sindical. El número de afiliados y la confianza en los sindicatos ha disminuido tanto que ni UGT, ni CC.OO. están seguros de que los trabajadores les obe- dezcan en las próximas negociaciones colec- tivas, cuanto menos en un acuerdo global a nivel nacional. Los empresarios están que trinan con este fracaso. El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) decía a finales de septiembre que el Pacto Social estaba muerto, «huele mal y ha sido enterrado de forma vergonzante». Sólo los nervios pueden explicar que Felipe Gon- zález acusase a la UGT en la reunión del co- mité federal de su partido, el dos de octu- bre, de estar «colocando polillas en las vigas del proyecto socialista» y de no querer co- rresponsabilizarse con la política «de izquier- das» del gobierno. En una palabra, Felipe González se queja de que le están dejando solo. Nicolás Redondo y Antón Saracibar, los dos máximos dirigentes de UGT, han aban- donado sus escaños de diputados al prever el hundimiento del barco del PSOE. La ex- cusa ha sido el debate de los Presupuestos Generales. Ni siquiera la Iglesia Católica que ha re- cibido todo del gobierno del PSOE, inclui- dos los miles de millones que les concedió anualmente Franco por su apoyo en la gue- 5

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¡—política rra contra la República, está convencida de que Felipe González pueda seguir cediendo a sus exigencias. El capítulo del cese del em- bajador Puente Ojea en el Vaticano, por pre- siones eclesiásticas, se ha cerrado con un nuevo escándalo que ha vuelto a recordar al pueblo español el poder de la Iglesia sobre el gobierno. Puente Ojea ha hecho continuas acusacio- nes al gobierno de haber «capitulado ante la Iglesia», al mismo tiempo que denuncia- ba que los pactos entre el Vaticano y Espa- ña «son muy onerosos para el Estado espa- ñol», Un gobierno que no puede siquiera impédir que un embajador suyo le arme un escándalo de estas características no da nin- guna confianza a la Iglesia que se mueve ya en la dirección de buscarle un sustituto, Líos con el Ejército Tampoco en el Ejército parecen ya ca- paces los psoístas de evitar los escándalos. Felipe González se ha mostrado siempre Or- gulloso de haber silenciado «los ruidos de sables» que acabaron con su antecesor Adol- fo Suárez, pero este verano Narcís Serra tuvo que cesar al director de la revista «Recon- quista» por publicar un editorial contra la «intromisión» del poder civil en lo militar. Problemas internos han hecho saltar casi en pedazos al CESID (Centro Superior de Información de la Defensa), que es la or- ganización neurálgica y fundamental del Ejército. Las luchas por el poder entre Alfonso Guerra, que quiere colocar al frente del CE- SID a Julio Busquets, y el actual director ge- neral, Emilio Alonso Manglano, han sido ocultadas a medias, pero acabarán estallan- do y rompiendo esa aparente tranquilidad que reinaba en los círculos militares bajo el gobierno del PSOE. En esta operación de «acoso y derribo» de Felipe González juega, como no, un im- portante papel la prensa y más especialmente «El País», por dos buenas razones. En pri- mer lugar porque todos esos poderes que co- locaron a Felipe González como presidente y que ahora quieren cambiarlo, son los que dominan el periódico más influyente. Y en segundo lugar porque «El País» y en gene- ral todos los empresarios de prensa no han recibido el pago que ellos creen satisfacto- rio para sus intereses: la televisión privada. Los magnates de la prensa quieren la televisión privada Felipe González estaría encantado de dar la televisión privada a los magnates de la prensa, pero problemas internos de partido y problemas de luchas entre los sectores que mandan en esta sociedad, se lo impiden. Si da satisfacción a unos tiene que negársela a otros. Es sintomático, por ejemplo, que los poderes fácticos no le permitieran al PSOE montar su propio periódico o revista, a pe- sar de todos sus esfuerzos por conseguirlo. Estos poderes le «prestan» sus periódicos, «El País», «Diario 16», el «ABC, el «Ya», «La Vanguardia», etc., pero siempre con la «espada de Damocles» encima: «Si no ce- des a nuestros intereses, te los quitamos». Donde hace unos años se interpretaban los datos de una encuesta diciendo: «Felipe González sube, Adolfo Suárez baja», aho- ra se invierten los comentarios sin más com- probación científica que la decisión de un director. Esta evidencia le daba pie a Pa- blo Castellano, el disidente oficialista del PSOE, para afirmar precisamente en «El País», principal promotor de este peculiar modo de hacer crítica política, lo siguiente: «Y quizás a ello obedezca el que toda aque- lla batería de reparos que el equipo del se- ñor González le espetaba al señor Suárez y a sus amigos, cuando aquél estaba en el po- der, se repita hoy casi literalmente en direc- ción opuesta, y hasta a veces por la voz de los mismos intérpretes». Castellano ha sido apartado del PSOE por «descubrir» los negocios ocultos de Txiki Be- negas y Abel Matutes, dirigente de AP en Formentera. A ==> MB Fo a RES E (5 > Los psoístas defenderán el liberalis El Congreso del PSOE proclal En un desesperado intento por impedir su caída y su incorporación al ejército de ex ministros en paro, los dirigentes del PSOE han puesto sus esperanzas en el XXXI Congreso para convencer a los poderes que sustentan el Estado español de que todavía tienen fuerza para controlar la situación satisfactoriamente, asumiendo en los estatutos los principios fundamentales del sistema capitalista y, al mismo tiempo, intentando convencer al pueblo español de la inutilidad y envejecimiento de la solución socialista, que lo «moderno» es el capitalismo. fonso Guerra quieren hacer lo impo- sible: convertirse en un partido de de- rechas, procapitalista y proimperialista, sin los tapujos que aún le adornaban, como la «o» de «obrero», y al mismo tiempo con- 6 E N definitiva, Felipe González y Al- vencer a los trabajadores españoles, que son la mayoría del pueblo, de que son unas an- tiguallas y que en realidad la clase obrera —la mayoría de los españoles— ha desapa- recido o va a desaparecer. Precisamente para preparar estas «nue- vas» ideas que harán furor en el Congreso del PSOE, Alfonso Guerra organizó el pa- sado mes de septiembre el III Encuentro so- bre el Futuro del Socialismo en Javea, don- de el primer orador fue Adam Schaff «el filósofo más importante del pensamiento so- cialista», según palabras del propio vicepre- sidente del gobierno. Las tesis de Adam Schaff se resumen, literalmente, en frases como éstas: «La clase obrera está condenada a desaparecer», «también desaparecerá la clase capitalista. Se formará una nueva clase: la de los pro- pietarios de la información». Sus augurios sobre el futuro son éstos: «Dentro de 20 ó 30 años tendremos una sociedad completa-

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a —e——— explotación y el consumo rá la muerte de la clase obrera mente nueva, al menos en Occidente. El pe- ligro capital de los países comunistas está en que hoy parece que han perdido la gran gue- rra que es la carrera hacia el siglo xxXD». Así de fácil le parece al «filósofo» socialdemó- crata las transformaciones sociales del mun- do, desaparecida la clase obrera ya no habrá más revolución que la tecnológica, dirigida por los tecnócratas. Guerra: Ya no existe la explotación Planteadas así las cosas, los dirigentes del PSOE se han lanzado a una desenfrenada Carrera por adaptarse a este nuevo pensa- miento que promete resolverles todas sus contradicciones y solucionarles la crisis en la que están metidos. Alfonso Guerra con- sidera «inútil repetir las viejas citas del so- cialismo en una sociedad que ha cambiado. Así, el concepto de explotación del hombre no tiene la misma significación que se le dio en sus orígenes». «Hoy —matiza el vicepre- sidente del gobierno— están explotados aquellos que sufren las consecuencias de unas decisiones en las que no han interveni- do.» Lo que nos lleva a la vieja idea capita- lista de que el explotado que acepta de buen grado su lugar en la sociedad no tiene de que preocuparse. El XXXI Congreso del PSOE tratará de dar sentido a algunas de las viejas recetas ca- pitalistas para que Felipe González no ten- ga que responder a las preguntas de los pe- riodistas con frases tan burdas como «si hay otra política económica posible, que me la expliquen». Txiki Benegas, secretario de organización, tiene ya algunas ideas: «No se puede desca- lificar a la sociedad consumista (...). El so- cialismo debe afrontar el reto de defender los valores del individualismo, como el es- fuerzo y el trabajo personal, si bien orien- tándolos hacia la solidaridad». El secretario de Banca de la UGT, Justo Fernández, que rompió su carné del PSOE hace un año, decía que esto «es una ideolo-

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[política gía neoliberal con mezcla de mucho pragma- tismo», pero parece que se quedaba corto, como les suele pasar a todos los críticos ugetistas más preocupados por mantenerse en el puesto que por romper de verdad con el PSOE. Para Txiki Benegas «la emancipación del ser humano no pasa por oponerse a la plus- valía, sino a las desigualdades, y, en todo caso a aquellos que los más explotados, los jóvenes y los desempleados, juzguen ellos mismos que provocan su explotación». (Nota del autor: por ejemplo, el clima o la ley de la gravedad; a ver si lo cambian.) Joaquín Almunia, ministro de la Presiden- cia, también ha puesto su granito de arena en esta búsqueda de nuevas e increíbles con- cepciones sobre la situación política: «¿Cuá- les son las desigualdades de hoy? No la del trabajador frente al patrono, sino del patro- no frente a la imposibilidad de encontrar em- pleo, del joven ante una sociedad que no le deja espacio suficiente de creatividad y de ; futuro, la desigualdad de la mujer respecto al hombre. Esas desigualdades configuran lo que es la sociedad española del 87». Felipe González: Solidaridad con el empresario Felipe González traduce todo este desba- rajuste de ideas y de filosofías, que ha idea- do Alfonso Guerra para animar el Congre- so, en materia económica, que es lo que le preocupa: «Las empresas deben ganar, pues entonces habrá más beneficios para redistri- buir y más medios para ayudar a los secto- res más desfavorecidos (...). Pero la solida- ridad social exige que no todos los beneficios se distribuyan en primas y salarios, sino que vayan también a alimentar unos fondos de reinversión que permitan abrir nuevas em- presas y crear puestos de trabajo». Pablo Castellano, líder del casi inexisten- * te grupo de «Izquierda Socialista», desde su bien remunerado puesto del Consejo del Po- der Judicial, porque aquí hasta los amigos protestantes tienen derecho a puesto, decía a «Tiempo», «creo que el próximo Congreso va a ser el del cambio ideológico definitivo, —— detrás de la noticia donde el PSOE dejará de ser socialista, ín- cluso quedará bien patente en sus estatutos (...). Aspira sólo a que el capitalismo fun- cione un poco mejor». Castellanos, como siempre, se queda en la superficie: el PSOE dejó de ser socialista nada más nacer y siem- pre ha aspirado a que el capitalismo funcio- ne, no «un poco» mejor, sino lo mejor po- sible. La ponencia-marco del Congreso no deja ninguna duda: «los socialistas consideramos que el mercado es un mecanismo impulsor, capaz de coordinar una cantidad ingente y diversificada de decisiones económicas o po- líticas, de fomentar la eficacia y de desarro- llar la capacidad competitiva. Por ello que- remos conservar su dinámica». Almunia: La solución es el individualismo Joaquín Almunia lo plantea más cruda- mente: «es la izquierda la que no sobrevive, o no consigue un apoyo popular suficiente, si no incorpora a su discurso determinados elementos considerados tradicionalmente como cultura de derecha. Por poner un ejemplo: la libertad individual, el individua- lismo (...). Es muy difícil que la gente hoy, en la mayoría de los países de Europa, se sume y apoye un proyecto político enca- bezado por la palabra solidaridad. Se pro- nuncia más la mayoría del electorado hacia fórmulas más individualistas, menos solida- rias». La victoria de los partidos conservadores en Europa han producido una especie de pánico en los dirigentes del PSOE, empeña- dos en mantenerse en el poder aunque para eso tengan que asumir el programa de Mar- garet Thatcher, la primera ministro británi- ca. Txiki Benegas explicaba así su voca- ción derechista en la Escuela de Verano del PSOE: «debemos reflexionar sobre si los empresarios, los capitalistas, son enemigos del proyecto socialista, o si más bien hay que establecer con ellos unas nuevas relaciones, implicándoles en la organización de la soli- daridad, como, por ejemplo, en la creación del empleo juvenil». - Como la clase obrera va a desaparecer y! como la explotación del hombre por el hom. bre ya no es «pecado», Alfonso Guerra quie= re impulsar el crecimiento del PSOE, hasta los cuatrocientos mil afiliados, creando cua tro organizaciones afines: una ecologista, otra feminista, otra de intelectuales y una cuarta pacifista. Una especie de sindicato vertical donde se juntarán a discutir empre-' sarios y trabajadores ecologistas; militares! y soldados pacifistas; hombres y mujeres fe- ministas; y pensadores pagados por el go- bierno, o sea intelectuales de renombre, A esto Alfonso Guerra lo llama el «Programa! 2000». Este grupo de intelectuales, amigos de Al- fonso Guerra, ya existe en embrión. Se reú- nen en el «modesto» Hotel Palace de Ma- drid y «quieren reconstruir una cultura de izquierdas adaptada a los tiempos actuales, saliendo al paso del proceso de desnaturali- zación del mensaje del PSOE». Este grupo, formado por psoístas que tienen buenos cargos en la Administración o en la Univer- sidad, ha sacado la cruel conclusión que «ha: llegado el momento de pensar en un gober- nar para la gente de la calle, de lo contra- rio, el electorado terminará reaccionando contra nosotros», según dijo uno de sus miembros al semanario «El Independiente». Sólo el 10 por 100 tiene interés por oír a Felipe González Se da la curiosa circunstancia que uno de los «guerristas» de este grupo, el sociólogo: José Juan Toharia, es el autor del sondeo, realizado por el Instituto Demoscopia, S.A., que publicó «El Pais» el 25 de septiembre y en que se sacaba la conclusión de que Fe- lipe González había conseguido «una ligera mejoría» en su imagen tras su intervención en TVE. Sin embargo, lo más destacable del sondeo es que sólo un 10 por 100 de los es- pañoles habían seguido la entrevista con el presidente del gobierno, lo que demuestra el poco interés que tiene la gente por saber qué es lo que va a decir. UN CAMINO SEMBRADO DE MINAS —Francia envía una flota de guerra al Golfo Pérsico en «misión de protección de los intereses fran- ceses en el Mediterráneo y en el Indico», según su ministro de De- fensa. —Buques de guerra de la Marina bri- tánica protegerán a un carguero kuwaití matriculado en Gibraltar. — Italia envía una fuerza naval al Golfo para proteger a su flota mercante después de que fuera atacado uno de sus petroleros. —Bélgica y Holanda envían draga- minas para colaborar en la limpie- za de minas y «garantizar la libre circulación marítima en la zona». —Desde que anunciaron su protec- ción a los petroleros kuwaitíes, los Estados Unidos tienen más de 50 buques de guerra en el Golfo, uno de los cuales fue atacado por un avión iraquí. —El presidente de Irán, Alí Jame- nei, anuncia ante la Asamblea Ge- neral de la ONU que «Estados Unidos pagará un precio» por el ataque de un helicóptero nortea- mericano a un barco iraní en el que resultaron muertos 3 tripulan- tes y heridos otros 10, El Pentá- gono afirmó que tenía pruebas fil- madas de que estaban colocando minas, pero dos días después anunció que se había velado el video. —En los 25 primeros días de sep- tiembre, la aviación iraquí efectuó 23 ataques a instalaciones petrole- ras iraníes en los que 8 petroleros resultaron seriamente dañados. Irán ha replicado a esta escalada con 11 ataques contra otros tan- tos buques de Kuwait y Arabia Saudí, aliados de Iraq. EL CONCIERTO DEL ANO —Los trabajadores de la empresa Telanosa de Redondela bloquean con barricadas incendiadas los ac- cesos a la ciudad y prenden fuego a un colector de la Telefónica, en protesta por la falta de ayudas de la Administración y contra el em- bargo de sus bienes. —Once personas detenidas en la lo- calidad coruñesa de Noia tras la quema por parte de los vecinos de dos embarcaciones, dos palas ex- cavadoras y las instalaciones de la empresa que extrae arena del río Tambre. Dichas extracciones cau- san graves daños a los bancos de marisco y a la reproducción de las especies marinas y provocan cuan- tiosas pérdidas a los mariscadores y pescadores de la zona. — Dentro de las movilizaciones con- 8

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El presidente de la Comunidad de Madrid atiende solícito las peticiones de monseñor Suquía, arzobispo de la capital. Para diferenciarse del sector más liberal del PSOE, en el que se alinean Boyer, Sol- chaga, Mariano Rubio y todos los tecnó- cratas que dirigen la economía, los hombres de Guerra patrocinan una defensa en la que sólo destaca su afán por conservar sus puestos administrativos: «Al Estado o lo de- fienden los progresistas o no lo defiende na- die (...). Hay que defenderlo sin complejos, sin desconfianza y sin mala conciencia». La explicación que sus intelectuales dan es la si- guiente: «cuando la socialdemocracia euro- pea se embarcaba en la tarea de crear el Es- tado del bienestar, España se encontraba inmersa en un Estado policial y los españo- les no han podido disfrutar de los servicios generales del Estado, por lo que no se pue- de dar por superada la etapa del protagonis- mo estatal en la vida socioeconómica del país». O sea, que quieren disfrutar del Es- tado. Obiols: Los obreros tenían un alma jacobina Una de las guindas que habrá en las dis- cusiones del Congreso del PSOE ha sido puesta por los psoístas catalanes, que quie- ren que «se avance» en la configuración de un Estado federal, a partir del Estado de las autonomías. Puestos a dar explicaciones al por qué de esta petición, Raimon Obiols, pri- mer secretario del PSC, ha dicho que «el mo- vimiento obrero tiene, históricamente, un alma jacobina y otra federalista» y que «el alma jacobina se ha agotado». Así que la clase obrera, que Guerra dice que va a de- saparecer, existe y es, según Obiols, federa- lista. Y aún más: «el Estado federal es una forma de hacer frente a la crisis del Estado de bienestar». Obiols no es que esté contra las tesis de Guerra, sino que quiere ser pre- sidente de la Generalitat de Catalunya, eso es todo. Víctor Rueda tra el cierre de la empresa, los tra- bajadores de Sidegasa cortan la vía férrea en la estación de Teixei- ro (La Coruña) con barricadas y levantando los railes. Días después dejarán incomunicada una gran zona de la provincia al echar aba- jo varios postes telefónicos. —Los obreros de ASCON de Vigo, que están en el Fondo de Promo- ción de Empleo, impiden durante varios días la reincorporación de 74 empleados de dicho Fondo al astillero Santodomingo. Protesta- ban así por el método seguido para la recolocación de los traba- jadores, ya que todos eran afilia- dos a la UGT. —Sesenta guardias civiles quedan acorralados en el interior de la fac- toría de Fluoruros de Gijón al blo- quear los trabajadores las salidas del recinto empresarial. Los guar- dias habíarY acudido después de que los trabajadores, que llevan varios meses sin cobrar sus sala- rios, cortaran el tráfico rodado y ferroviario mediante barricadas, toneladas de escombros y grandes árboles. —-Piquetes y barricadas en el interior de las instalaciones bodegueras, vuelcos de camiones con uva y en- frentamientos con la policía du- rante las movilizaciones de los trabajadores de las bodegas del marco de Jerez, para presionar en la negociación de su convenio. —El presidente de la patronal CEOE, José María Cuevas, y el sindicato CC.OO. afirman que la propuesta de concertación del Go- bierno está muerta y la UGT dice que es imposible. ELEGIDOS PARA LA GLORIA —En Villanueva del Arzobispo (Jaén), los vecinos sitian durante dos días en la radio municipal al alcalde socialista después de que éste anunciara un aumento del 2.000 Yo en la contribución ur- bana. —En la localidad sevillana de Pru- na, los vecinos asaltan la Casa del Pueblo y una carnicería propiedad del alcalde del PSOE a causa del conflicto planteado al suspender los trabajos del Plan de Empleo Rural. El alcalde va protegido per- manentemente por la guardia civil, —Los vecinos de Totana (Murcia) protagonizan diversos incidentes ante el Ayuntamiento en protesta por la subida de las contribucio- nes urbanas, que en algunos casos han llegado hasta un mil por cien. —Setecientos vecinos de Villanueva de la Fuente (Ciudad Real) derri- ban 23 postes del tendido eléctri- co que permite el funcionamiento de los pozos que suministran agua 9

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— política La crisis de la militancia Partidos y sindicatos se quedan sin gente El porcentaje de militancia política en España es el más bajo, con mucha diferencia, de la Europa Occidental. El 75 por 100 de los españoles no asiste nuca a ningún mitin y sólo el 13 por 100 de la población activa, según datos oficiales, está sindicada. Esto no quiere decir que el pueblo español no participe en la lucha política, pero «habla» bastante claro sobre el desencanto de la reforma política del franquismo. partidos políticos, en marzo de 1987, sólo cerca de un 2 por 100 de los es- pañoles en edad de votar —más de 29 mi- llones de personas— tenian carné de algún partido, lo que representa una cifra de 550.000 personas aproximadamente. A pesar de las cifras estadísticas los par- tidos siguen inflando sus cuentas. Es extra- ño, por ejemplo, que un partido como AP haya aumentado en 50.000 sus afiliados des- de 1985 —cuando decían tener 170.000— a través de dos años de crisis y escisiones con- tinuas; o que el PCE de Iglesias siga mante- niendo sus aproximadamente 70.000 militan- tes de carné que tenía antes de la salida de Carrillo, quien dijo contar con más de 30.000 de sus antiguos seguidores. A mediados de julio pasado, los partidos parlamentarios aprobaron en consenso una ley para su financiación con dinero público extraido por la Administración a través de los impuestos. Dicha «ley de financiación de los partidos políticos» ya ha tenido su pri- mer efecto práctico en el reparto —en pro- porción a su presencia numérica en las ins- tituciones— de 6.754 millones, sólo para este año. José Luis Núñez, portavoz de IU, de- claraba en esta ocasión: «La economía de los partidos mejorará... cuando pase el de- sencanto actual y se produzca el incremen- to de militancia en los partidos políticos». detrás de la no: S EGÚN datos ofrecidos por los propios Aunque el entusiasmo por tener un carné de militante nunca ha sido multitudinario, durante los primeros años de la Reforma cierto número de personas afluyó a los par- tidos recién legalizados; en parte porque mu- chos esperaban que la «democracia» diese mucho más de sí (es el caso de los que se apuntaron a los grupos de «izquierda») y porque partidos como la UCD, por enton- ces en el gobierno, daban la oportunidad de ocupar algún puesto bien remunerado. Pero hoy ya no hay ni esperanzas en la democra- cia ni poltronas por ocupar. Descomposición de los partidos parlamentarios El primer síntoma de esta descomposición fue la desaparición de la mayoría de los gru- pos que formaban la llamada izquierda ra- dical, el PTE, la ORT, etc. Algunos de sus dirigentes supieron «buscarse la vida» y hoy están bien enchufados en el PSOE; un ejem- plo destacado es José Luis Martín Palacín, que militó en Bandera Roja, luego en el PCE y ahora es subsecretario del Ministerio del Interior. El Partido Comunista de Carrillo del que sólo quedan unos pedazos maltrechos, que tenía 210.000 militantes de carné en 1977, llegó a 1984 con sólo 84.500 y tenía unos 60.000 en 1985; antes de que se consumaran las últimas escisiones. El hundimiento de este partido es paralelo a la defunción de UCD (que ahora trata de resucitar como CDS a través de la figura laboriosamente maquilla- da del duque Suárez) y a la lenta desintegra- ción del partido de Fraga. Está claro que AP no se muere de asco, sino por quiebra, la banca no suele invertir en empresas ruino- sas. Los avales del grupo de Fraga y Her- nández Mancha son un mal negocio para los banqueros, quienes no dudaron en la elec- ción: «con Felipe ganamos más». El PSOE, que prácticamente no existía al inicio de la Reforma —por ejemplo, en Ga- licia en el 74 distribuían 8 ejemplares de su periódico «El Socialista»—, fue montado con la ayuda de los marcos alemanes y de la banca española. Cerca de la mitad de sus afiliados ingresaron en el partido en los pri- meros años de la transición y los demás a partir del 82. Hasta el 86 fueron afluyendo a sus filas procedentes principalmente de la «derecha tradicional» española. Sobre la composición de la militancia del PSOE, el mismo Benegas, secretario de Or- ganización del partido, decía en septiembre que el 44,8 % de los afiliados son hijos de militantes y el 63,9 Y de las mujeres casa- das que tienen carné son esposas de miem- bros del partido; todo queda en familia. Además, según dijo Pablo Castellanos hace casi un año, el PSOE tiene a 60.000 de sus miembros «colocados» como funciona- rios de las instituciones estatales, lo que nos puede dar una idea de cómo se sostiene esta militancia y de su «calidad». En cuanto a la UGT, filial sindical del PSOE y del gobierno, su historia es gemela a la del partido; incluso se da la circunstan- a las fincas del terrateniente duque del Infantado y que hacen que el agua no llegue a las huertas de los campesinos. —Personas desconocidas sabotean, prendiéndole fuego con gasolina, el sofisticado sistema de acciona- miento de los motores de extrae- ción de agua de un pozo de pro- piedad municipal en A Guarda (Pontevedra). Los vecinos están muy enojados con la puesta en funcionamiento de dicho pozo ya que ha descendido el caudal de los pozos familiares| —El alcalde socialista de Vinarós (Castellón), los siete concejales de su grupo y el concejal de TU, obli- gados a permanecer durante tres horas en el interior del Ayunta- miento para evitar ser agredidos por medio millar de vecinos que rodeaban el edificio Estos se oponían a la recalificación de sue- lo industrial a residencial en una zona del casco urbano donde se agrupan varias empresas. EL BIENESTAR DEL ESTADO —El PSOE propugnará en su pró- ximo Congreso la vuelta al Esta- do del bienestar aunque actualiza- do y propondrá ampliar sus hori- zontes sociales. —La aportación de los empresarios a la Seguridad Social se reducirá en 2,5 puntos en 1988. —En el primer semestre de 1987, los beneficios de los siete grandes de la Banca alcanzaron los 92.281 mi- llones de pesetas, un 19,89 Vo más que en el mismo semestre de 1986. En el conjunto de la Banca priva- da se sitúan en unos 140.000 mi- llones, un 12,6 Y más. —Los sindicatos se repartirán 1.174 millones de pesetas provenientes de los Presupuestos Generales del Estado en concepto de subvención por la representación obtenida en las pasadas elecciones sindicales. —El Ministerio del Interior creará a medio plazo siete compañías de re- serva general especiales para ac- tuar en el Pais Vasco y otros «pun- tos calientes» que surjan. Por su parte, la Guardia Civil multiplica- rá por cinco sus efectivos de uni- dades antidisturbios y cada co- mandancia rural dispondrá de una sección de estas unidades, además de otra de reserva. NOTICIA SUELTA —Según un estudio elaborado por Comisiones Obreras, los ejecuti- vos y profesionales liberales viven más tiempo que peones y obreros. 10

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NETA Y LESIZ de Lan musleres eolin Benegas diail ¡OVMIENTO D, va aL GN BR don arilllare porque el padre Les: obio 449%, biene sn pormmano an al partido, aliada, po ot eqorasola cn mililante ...? y a > cia de que los militantes del PSOE lo son también, por lo general, de la UGT. A todo lo anterior hay que añadir que en las elecciones, tanto en las sindicales como en las políticas, el fraude es moneda corrien- te y la participación escasa, teniendo en cuenta los miles de millones que se gastan intentando atraer a los potenciales votantes. En las últimas elecciones sindicales, casos como el de Carlos Comín, representante de UGT en Gijón que falsificó 40 actas, fue- ron bastante frecuentes, aparte de otros chanchullos. Lo mismo pasa en las eleccio- nes generales, en las que, además de darse unos índices de abstención y boicot superio- res al 30 % y con tendencia al aumento, no son precisamente poco frecuentes las com- pras de votos (en junio, AP pagaba 2.000 pesetas por voto en Cambados —Ponteve- dra—; en Cataluña, IU pagaba 1.500), las «averías» de los ordenadores dedicados a su recuento, etc. Este es, en resumidas cuentas, el negro y desolado aspecto de la política ofi- cial, Política fuera de la ley En la campaña de las elecciones de junio pasado, resultaba escandaloso ver locales enormes casi totalmente vacíos, donde los oradores de cada partido lanzaban sus pro- mesas a las paredes con total desvergiienza. Este es un ejemplo que, unido a todo lo an- terior, parecería demostrar que la gente de este país no se interesa por la política. Por eso los políticos profesionales se lamentan del vacío que el pueblo hace al Estado y sus instituciones y partidos y lanzan denuestos contra la ignorancia y el atraso político pro- verbiales —según dicen ellos— del pueblo es- pañol. Según esto, la gente sería cada vez más atrasada; porque, por ejemplo, hace 50 años, en la epoca del Frente Popular la si- tuación era muy distinta: la población, so- bre todo los trabajadores, participaban ma- sivamente en la política legal. Pero es que entonces esta política respondía a sus inte- reses; la República Popular luchaba contra el fascismo y abría la perspectiva de la re- volución. Hoy, por el contrario, los parti- dos institucionales —por muy de izquierdas que se presenten— y los sindicatos sólo son viveros de cuadros de la Administración en- cargados de hacer la reconversión y de pla- nificar la represión; los votos y las Cortes sólo sirven para legalizar las medidas anti- populares. Por otro lado, en los últimos años, las coordinadoras de estudiantes, de estibado- res, de barrios contra la droga, así como otros tipos de organizaciones, desde sindi- cales a culturales, proliferan cada vez más. Una de las características principales de todas estas organizaciones es su total inde- pendencia de cualquier institución u orga- nización política o sindical de tipo oficial. A. Bouzas Militancia política juvenil En España sólo hay 85.400 jóvenes —entre los 15 y 25 años— afiliados a parti- '- dos y organizaciones políticas, lo que representa un 1,3 % de la población juvenil. En estas cifras están incluídos los clubs juveniles, deportivos y recreativos de que disponen los distintos partidos parlamentarios. El índice de militancia desciende aún más cuando se trata de los jóvenes obre- ros y trabajadores. Es entre los jóvenes de familias pertenecientes a las clases bur- guesas o con profesiones llamadas «liberales», donde se encuentra la casi totalidad de esa escasa militancia. Asi se desprende de los datos oficiales correspondientes a 1985, que dan 35.000 afiliados a Nuevas Generaciones de AP, 29.000 a Juventu- des Socialistas del PSOE y 21.000 a Unión de Juventudes Comunistas del PCE. Por contra, cada yez se nota más un creciente peso de la juventud (y de los muy jóvenes) en las manifestaciones, las barricadas, los enfrentamientos con la po- licía o incluso entre los detenidos por militar o estar relacionados con organizacio- nes armadas y clandestinas. 11

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política El Gobierno prepara la guerra contra el pueblo (D) = Nuevos antidisturbios: Más «cachas», más brutos, con más pasta Aún se oye por pueblos y barrios (y se oirá por mucho tiempo, por desgracia) la tópica historia del «desertor del arado y la paleta»... Sí, hombre, Fulanito, aquel que le pegaba tanto a los cubatas y se ponía malo por Jas mañanas cuando debía levantarse temprano para currar. +. ¿No sabes que se metió a policía? Ya, se le veía venir, si no servía para otra cosa.. ¡Buena vida se estará pegando! OS tíos estos aprobaban la academia (tampoco es tan difícil ¿no?), se ti- raban unos añitos zascandileando por la geografía estatal (algunos tenían suer- te o enchufe y ni siquiera pasaban por Eus- kadi) y luego, ¡hala!, a vivir en su lugar na- tal, a jorobar y fardar delante de sus paisa- nos. Entre otras consecuencias más desagra- dables de este trasiego policial, asistimos ac- tualmente al fenómeno curioso de que pro- vincias con un mdice bajo de delincuencia o conflictividad social, como Jaen, Avila, Burgos, Las Palmas, Málaga, etc., presen- tan unas concentraciones de policías por ha- bitante muy superiores a las que pueden pre- sentar Madrid, Barcelona o el País Vasco. Aunque en menor medida, otro tanto ocu- rre con la guardia civil. Pero se les acabó el chollo, para su des- gracia y la del Gobierno de turno. Porque los tiempos cambiaron y ya se sabe que cuan- to más para hay en la sociedad, más traba- jo tiene la policía. Manifestaciones, huelgas, secuestros de empresarios y otros pájaros de cuenta, la delincuencia común o las accio- nes de la guerrilla se dispararon (nunca me- jor dicho) y, lo que es peor, lo mismo salta- ba la liebre en Bilbao que el Aldeadávila, Cá- diz o Argamasilla de Alba. Provincias con un índice de conflictividad muy alto se en- contraban desabastecidas de mamporreros; en otras, no daban abasto o eran superadas ampliamente por la indignación popular. Todos recordamos el caso de Reinosa, la pri- mera vez, cuando fueron por los cuartelillos de la comarca recogiendo pardillos que fue- ron fácil pasto de las iras de los campurria- nos. Y, claro, tuvieron que echar mano de forma sistemática de los antidisturbios. Pero también para ellos se acabó la bue- na vida. Por ejemplo, durante los primeros seis meses del presente año, la CRG de Ciu- dad Real se ha tirado 172 días fuera de sus bases, la de Granada 169 o la de Córdoba 155. Todo el día para arriba y para abajo, viviendo en instalaciones provisionales, ha- ciendo trabajos como patear calles, cuando lo suyo es la porra y el bote de humo; y que cuando acuden a un sitio, estalla la rebelión en otro, y luego pasa lo que pasa: que le za- randean el coche al Guera y familia en La Coruña y no hay quien le rescate. A todo esto, resulta que los antidisturbios ya no se limitan a dar, sino que también reciben pe- dradas, macetazos, cócteles, rodamientos y cuantos proyectiles crea la imaginación po- pular, que últimamente se ha vuelto muy fér- til y con muy mala leche. Eso sin contar que los tiros siguen viniendo también del otro la- do, y no sólo de Euskadi. Está claro que esta situación no pueden soportarla por mucho tiempo, y los prime- ros en saberlo son los propios policías que este verano pasado se han encerrado en di- versos acuartelamientos (Basauri, Zamora, Valencia...) para protestar, que para eso no se metieron ellos en el uniforme, ¡coño!, que para trabajar y recibir palos bien se hubie- ran quedado como estaban. Tampoco el Go- bierno está para muchos Reinosa, P* Real, Pruna, Euskadi o zarandeos de coche. Así, como los intereses coinciden, se han acele- rado todos los planes que había para moder- nizar, reorganizar y reforzar las fuerzas po- liciales; al mismo tiempo, se realizan otros similares en el ejército y la guardia civil. Los componentes de estas nuevas CGR re- cibirán una preparación acorde con los nue- vos tiempos que corren y serán dotados de todos los medios precisos; además, se van a convocar plazas de especialistas en psico- 2 les, RtCa 'superpolicías para interrogar a los “una exhibición de Pactos de Estado, Concertaciones Socia- 1e viene a recordar aquello la sobado del Con- s parlamentarios -on las medidas represivas del el gobierno habla del «diálogo» con los «te- rroristas». o se pone di gante y envía a Argel a tres 'Sancristóbal y Manuel Ballesteros hacen el interrogatorio, mientras y se pasa a hacer toda miento social, estemiposicl Ó que Pedro Martínez va en funciones de traductor para ente. con los argelinos. El Pacto funciona; casi no se oyen voces disi dantes en el gallinero parlamentario. Curiel dice que ETA no ti derecho a negociar cuestiones politicas con el gobierno, Barrionuevo le tranquiliza: con ETA sólo se dialoga el modo yn nera de entregar las armas; la divisa es reinserción social y acc policial. Cuando la organización vasca denuncia el interrogato con un comunicado y con la muerte del subteniente de la Guan Civil Cristóbal Martín, el mismo día 9 de septiembre, los psoís parecen no estar demasiado preocupados y dicen tener motivos pi sentirse satisfechos de los contactos con otros partidos para el Pa antiterrorista. Los cacheos vejatorios realizados por la policía; Guardia Civil en las cárceles de Alcalá-Meco, Ocaña y Herreri la Mancha, Almería y Daroca a pesos de ETA y de los GRA las palizas a los internos de los GRAPO en Meco el 17 y 18 des tiembre por negarse al desnudo humillante en esos mismos cachel son toas medidas que, junto con la separación de los presos po cos en grupos reducidos por diversas cárceles, buscan aislarlel taparles la boca; curiosa forma de tratar a quienes, según se no tienen más argumentos que la pistola y la bomba dado su ais Pero lo que está ocurriendo en las cárceles no es más que U de las proyecciones del Pacto. Las otras son la multiplicación 12

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La única solución del PSOE es más y más policía, logía y otras ramas afines para la «concien- ciación» de los nuevos reclutas que, lógica- mente, serán más jóvenes para soportar el tren de vida. De esta forma, éstos irán a las misiones sabiendo a lo que van (¿cantando canciones marciales?), como los marines yanquis o la Legión, consiguiéndose de una puñetera vez que tiren de pistola sólo cuan- do se les ordene o que no suspiren a cada momento por volver cuanto antes con la pró- jima al calor del hogar... Y, faltaría más, también se les subirán los sueldos. En los presupuestos para 1988, el Ministerio del In- terior tiene un aumento del 15,6%; sólo es- te ministerio y el de Defensa no han visto reducidas su pretensiones iniciales de aumen- to para el año próximo. Otro ejemplo: el SUP pide un aumento (que le darán, segu- ro) del 100% en el plus que reciben los poli- cías destinados en Euskadi. Desde luego, el PSOE está aprendiendo la lección de los últimos años. Destapadas sus mentiras electorales, sin zanahoria con que encandilar al personal ni centrales sin- dicales que lo domestiquen, sólo les queda el palo desnudo para defender el tan prego- nado Estado del Bienestar... para ellos, los banqueros y los empresarios. Nos la están preparando parda, desde lue- go... o marrón, según se mire. Aunque la guerra siempre es cosa de dos y si hasta aho- ra el pueblo ha sabido bandearse, ¿qué sor- presa no nos va a deparar el futuro? Y, mientras, a regocijarnos cuando vemos y oímos espectáculos de policías encerrados en los cuarteles y que, sin rubor alguno, como en los viejos tiempos en que les asustaba ir a currar por la mañana temprano, asoman la jeta en un micrófono y gritan angustia- dos: «Si, tenemos miedo». Jaime Alvarez r 7 las unidades antidisturbios de la Guardia Civil en toda España, la sustitución de guardias civiles por soldados para la vigilancia de cier- tos «puntos calientes» en previsión de atentados, el establecimien- to de controles «por muestreo» —como en las encuestas— para fichar a la población juvenil... Pero un tercio de las fuerzas de la Ertzaintza se niega a luchar contra ETA y en las fuerzas policiales hace cada día más mella el «síndrome del Norte» y el que despunta or cualquier punto cardinal por el acoso a los chicos de Barrio- nuevo. Aún así, cuando el aumento de las acciones de ETA empe- zaba ya a poner nerviosos a los «pactantes», viene Francia y demuestra estar también en el meollo del Pacto cof el golpe dado la organización vasca. Decenas y hasta centenares de detencio- nes, extraditados, —entre los que se encuentran niños de corta edad—, expulsados, encarcelados... y en España la policía está tan animada que hasta recuerda los viejos tiempos declarando que uno dedos detenidos se arrojó pot el hueco de la escalera. | Otra cosa es el Pacto Social, o Concertación, algo que ya se des- ¡compuso antes de ser parido. Camacho y Redondo no tienen más remedio que negarse a tragar el aborto, pues si ahora, con lo poco que controlan y con las afiliaciones por-los suelos, van y se ponen a hacer directamente las funciones de la patronal y la policía, en- Lonces es que acaban linchados. Ellos saben muy bien que, por ejem- po en Santiago, los obreros de Sidegasa junto con los de Mafriesa y los estudiantes desalojados a porrazos de los pabellones del «Burgo das Nacións» y otros que no son admitidos en BUP por falta de plazas, se manifestaron el 21 de septiembre conjuntamente ante el Palacio de la Xunta a pesar del gran despliegue policial. Que los de Fluoruros, cerca de Gijón, cortaron la carretera y la vía férrea con barricadas de árboles, piedras y neumáticos ardiendo y la guardia civil que no intervino, porque no fueran los subversivos a cercarles y encerrarles, como ya habían hecho pocos días antes. Que los de Euskalduna han vuelto a la carga, con barricadas de fuego en el puente de Deusto; y que los de Machimbarrena retuvieron al admi- nistrador porque les deben 11 mensualidades. El Pacto Social nada puede contra unas huelgas que afectan a miles de obreros. mación parece haber un Pacto de silencio en la prensa pagada por el Estado. Las huelgas, las luchas de calle y las barricadas no sue- len pasar de los medios de información locales, por mucha impor- tancia que tengan; y es que no conviene dar una imagen de España en conflicto permanente y mucho menor correr el riesgo de que el ejemplo cunda. Sin duda sólo quieren tener voz ellos para bombar- dear los oídos de todo dios con sus «buenas noticias». Si contra los obreros se incuba un Pacto Social, contra la infor- Carlos Utrera 13

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(0% MONOLOGOS EN FASCISTOCRACIA «EL BRINCADOR>» La escena se desarrolla en una cobachuela atestada de infor- mes caretas y cientos de muñecarros de palo portando un abi- garrado y heterogéneo número de disfraces; en uno de ellos un letrero anuncia: «cambiarás de carnicero, pero de ladrón no». Las sombras que proyectan por las paredes, simulan engendros y espantajos deformes, contertulios de un sangriento aquelarre. En medio de ellos, una figura parlotea, gime y gesticula presa de la desesperación. Es el signo de los tiempos que corremos. «Esto ya no dura tres días, contando desde ayer, y encima hablan por ahí de la buena vida que nos traemos los políticos. ¡En mi pellejo quisiera yo verlos! No quisiera que se me inter- pretara mal, pero, desde luego, la estabilidad que consiguieron en tiempos del “amo execrable””, es de envidiar; que en estos años de dura democracia: ¡cuanto cambio! ¡cuánto zarandeo he- mos sufrido para conservarnos bien asidos a nuestros sillones! Y, sobre todo, ¡cuánta pupila y perspicacia hemos tenido que tener, para saber adivinar el momento oportuno de dar el salto! ¡No podéis imaginaros lo ingrato que es tener un pie en una barca que ves cómo se hunde, mientras a ciegas, tanteas con el otro pinrel la lancha salvadora! Sic transit gloria mundi. No penséis nunca ni por un momento, que es una panacea poseer una di- rección general o algún otro cargo a los que nos vemos aboca- dos los “conductores de hombres”, no es ninguna bicoca; todo es pasajero como la flor del almendro y si no sabes —mutatis- mutandi— cambiar de tercio a tiempo, te puedes encontrar defenestrado y con la marca infamante de un cuarenta en tus partes nobles. Nosotros, los estadistas profesionales, sufrimos mucho, por- que es duro tener que repudiar el estandarte y emblema que ayer lucías con orgullo en tu solapa, pero ¿qué queréis que os diga?: “mientras dura, vida y dulzura, y en acabando, amortajando”. Hay que ser pragmáticos. Sin embargo, estos tiempos que corremos son amargos para mí. Parece que fue ayer cuando, exultantes y llenos de gozo, estrenábamos:democracia. ¡Cuánto alborozo había! ¡Cuánta esperanza... y qué poco nos duró! porque la pobre, hoy podría parafrasear los versos aquellos que dicen: Aprended flores de mí / lo que va de ayer a hoy; / ayer maravilla fui / y hoy sombra mía no soy. ¡Qué ingrata es la política, y su gozo, cuán efímero! Y, cuando llegamos aquí, no hay más remedio que echar una mirada sin ira hacia atrás y quitarse el sombrero ante lo bien que supo hacerlo el “general”, por muy mal visto que estuvie- ra. Porque, los que nos están quitando de las manos el dulce invento son esos descamisados que no quieren saber nada de nue- vos contratos sociales y se lanzan a la calle, apedrean vetustos y venerables edificios, cercan, rinden y apalean a beneméritas fuerzas y pasan de sindicatos y legalidades. Son esos, son los hijos de los mismos que amargaron la vida del “difunto”. ¿Pe- ro, qué es lo que quieren? Y encima tenemos a esos nuevos bár- baros: los punkys. Porque, en verdad os digo, todo joven que no está sensatamente afiliado a algún partido serio, democráti- co y de orden es un punky, un salvaje. ¿De dónde han salido? ¿Es que no hay nada sagrado para ellos? Pero no para aquí la cosa; además, y para mayor oprobio, tenemos a las medias cos- tillas de esos facinerosos del tirachinas y el bazooka casero, que cuando conseguimos atemperarlos por un tiempo —aunque exi- guo, de agradecer— con alguna migaja, nos vienen a solivian- tarlos, que eso, sin ir más lejos, nos ha ocurrido en Cádiz, Les dimos un barco a esos vándalos de Astilleros para taparles la boca y nos salen sus cónyuges con que un barco es una mierda (perdón, pero así lo han dicho) y nos lo metamos por donde nos quepa. Y esto se repite en Vigo, en Oviedo y en todas partes donde hay un energúmeno que no acepta las reglas del juego democrático. Por eso digo yo, que algo de ventajoso tendría el “viejo régimen” y que tenemos que ser dialécticos, sacar conse- cuencias y aprovechar lo que de bueno tuvo lo malo. Aunque me parece que a estas alturas va a ser difícil, porque ya han per- dido el sano respeto y no sólo parece que no les duelan los palos sino que nos los devuelven. Y aquí me tienen ustedes a mí, por mor de estos inciviles e incultos destructores, en un mar de dudas. Porque ¿a dónde me agarro? Antes había sitios secos donde colocar los pies. Recuer- do con añoranza aquellos tiempos de mi dulce juventud en la que podía pasar de la Falange de Cantarero al ínclito Peceí, para trasbordar luego en el Pecé de Carrillo; y no digamos cuando comenzamos la andadura democrática, en la que, sin tener que pensarlo mucho, mudé mis juveniles impulsos por los más mesurados y acordes con los tiempos de la tristemente finada UCD, sin embargo, no hubo problemas y cuando comenzaron a abrírseles vías de agua —volatinero yo— de una alegre zapa- teta, aterricé en el inefable grupo del señor Ordóñez, con lo que tuve la mesa puesta a todo mantel en el banquete pesoísta. Y hasta hoy. Y ¿qué pasa?, ¿es malo esto?, porque en la variedad está el gusto; e incluso, si me apuráis, os diré que antes de mudar la color y verme sin una peseta, cambio de camiseta; que aun- que parezca cinismo, no lo es. Pero lo malo es que ahora ni eso nos dejan. ¿Dónde ir?, that is the question. Porque me llama- réis aguafiestas, agorero y pesimista, pero os juro que lo que se nos hunde no es ese o aquel barquichuelo sino la flota entera, el chiringito-democrático-parlamentario en pleno. ¿Qué no? Pues, ojo al parche y con mucho cuidado no te vaya a coger el derrumbe. Yo, por si acaso, tengo las maletas hechas. Abur.» Fermín Angulo

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== movimiento. obrero En los chamizos leoneses los mineros trabajan sin las más mínimas garantías de seguridad y sin con pección de Trabajo se dan por enteradas, a pesar de las numerosas denuncias presentadas. Los mineros leoneses califican de terroristas al g trato laboral. Ni la Inspección de Minas, ni la Ins- obierno del PSOE y_a los empresarios Seis muertos en la «semana negra» de la minería Huelga general en León y Asturi de seguridad en las minas. as para protestar por la Falta La casi totalidad de los 13.000 mineros leoneses y varios miles de asturianos fueron a la huelga el 15 de octubre para protestar por los accidentes ocurridos durante toda una misma semana en las minas de León y Palencia donde murieron seis trabajadores y otros tantos resultaron heridos. Los mineros calificaron de asesinatos estos accidentes y de terroristas al gobierno del PSOE y a los empresarios. Los sindicatos, UGT y CC.00O., volvieron a lamentar las muertes pidiendo que «se cumplan», por enésima vez, las medidas de seguridad que han pactado, también mil veces, con el gobierno. A indignación en las comarcas leone- | sas de Laciana y El Bierzo alcanzó de lleno a la Administración central y autonómica y a los propios sindicatos. Mu- chos mineros se negaron a aceptar la orden de UGT y CC.OO. de entrar a trabajar cuando todavía no había sido encontrado el cuerpo de Amador García, en mina «Feli- sa», enterrado vivo durante más de cuatro días. Las centrales sindicales alegaban que «no se pueden perder jornales hasta que se encuentre a un minero, porque a veces se tar- dan muchos días». En Villaseca de Laciana un picador, afiliado a la UGT, le recrimina- ba a un dirigente del sindicato diciéndole: «Hombre, yo creo que mientras no se le en- cuentre no podemos entrar a trabajar. No sé si tú piensas lo mismo». ? En numerosos pozos de la Minero Side- rúrgica de Ponferrada, la mayor empresa minera de León, los trabajadores decidieron en los propios vestuarios no entrar a la mina hasta que se encontrase el cuerpo de Ama- dor García. Los del pozo «Paulina» para- ron durante los cuatro días. La empresa y los sindicatos pretendían que los mineros de- jen en manos de las empresas la organiza- ción de los rescates «sin entorpecer el desa- rrollo de la producción», haciendo hincapié en que «así no se pierden jornales». «Muchos de nosotros vamos a perder cua- tro días de sueldo —decía un picador en la boca de la mina «Felisa»— y nos llevaremos una gran bronca de la mujer porque no nos sobra el dinero, pero si no estamos aquí la empresa es capaz de decir que ya ha encon- trado el cuerpo del compañero, meter pie- dras en un ataúd y decir a la familia que no puede verlo porque está deshecho. No sería la primera vez que hacen algo así.» Sindicatos y gobierno se pusieron de acuerdo hace varios años para acabar con las muestras de solidaridad minera, especial- mente en los paros que se organizan en cada accidente mortal. Los sindicatos son parti- darios que sólo se pare durante las horas del entierro y el gobierno, junto con las empre- sas, quieren que todo el rescate quede bajo su control. A duras penas los mineros siguen organizando improvisadas asambleas en los vestuarios, a la entrada de cada turno, don- de aún funciona la democracia obrera y se discuten las Órdenes de los sindicatos y del gobierno. La guardia civil también pone su granito de arena intentando impedir el ac- ceso de la prensa a los accidentes mineros. Desprestigio sindical El desprestigio de los sindicatos entre los mineros ha llegado a sus niveles más avan- 15

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A—=movimiento obrero 3 La Guardia Civil está presente en la boca minera para vigilar las conversaciones de los mineros y en- torpecer el trabajo de la prensa, no para favorecer las tareas de rescate. zados, debido a la ineficacia de sus dirigen- tes a la hora de encontrar soluciones. Las huelgas de este invierno y primavera pasa- das, en Laciana y en El Bierzo, convocadas por los sindicatos no han servido para arran- car siquiera unas migajas que se han perdido en los siguientes meses. En El Bierzo, el en- frentamiento de los mineros con la guardia civil desencadenó una represión que acabo con tres mineros en la cárcel, a los que se impuso fianzas de quinientas mil pesetas por persona, que han tenido que pagar trabaja- dores y sindicatos. Mina «Felisa» es un chamizo, cercano a los pueblos de Lumajo y Villaseca de Lacia- na, propiedad de uno de tantos empresarios mafiosos, Leonardo Arroyo, que tiene a los mineros con contratos eventuales —permiti- dos por el gobierno—, ganando menos de sesenta mil pesetas y con nulas condiciones de seguridad. El catorce de octubre, una tromba de agua producida por la rotura de una balsa que se había formado en una explotación a cielo abierto encima de la mina, se llevó por delante a Domingo Ra- mos Alvar, picador, y a su ayudante, Ama- dor García. Este fue rescatado con vida cuatro días después, pero moría camino del hospital. «Era de vergiienza entrar allí —nos decía uno de los picadores que entró a intentar sal- var a Amador Garcia— había tramos sin postear, sin madera, y se veía que sólo ha- cían lo justo para que entrase el picador a sacar carbón, nada de chimeneas de auxilio o de doble tramo para carbón y minero. Una verdadera chapuza hecha por empresarios y vigilantes mineros que sólo saben sacar el lá- tigo para ganar dinero y que les importa un bledo que muera quien sea.» El miedo a perder el trabajo, la necesidad de comer han creado un clima de recelo en todos los chamizos que brotan del suelo de estas montañas leonesas. Los mineros tienen miedo de hablar porque enseguida son co- locados en las listas negras y no encontra- rán trabajo nunca. Tampoco se atreven a 16 protestar ante los sindicatos porque ensegui- da éstos se enzarzan con el empresario y, O bien ceden en todo, o bien acaban cerrando la mina y dejándoles sin puesto de trabajo. La solución no es cerrar la mina «Dentro de poco nos vamos a ver obliga- dos a enterrar clandestinamente a nuestros compañeros muertos —nos decía otro mine- ro— porque si nos cierran el chamizo, ¿de qué comeremos? La solución no es cerrar las minas en malas condiciones, sino que las pongan como es debido y que nos den tra» bajo a todos.» Los mineros se oponen a las minas a cie- lo abierto porque además de dejarles sin tra- bajo son un verdadero peligro para todos, como ha demostrado el accidente en mina «Felisa». La explotación que se hizo enci- ma de ella fue lo que provocó las balsas de agua y la tromba que mató a Domingo Ra- mos y a Amador García. Ochenta horas después de que ocurriera el accidente, los picadores localizaban, casi de casualidad, a Amador García y el júbilo estalló en todo el valle de Laciana, aunque por poco tiempo, ya que el minero moría a las seis de la madrugada del 18 de octubre, ocho horas después de ser descubierto casi aplastado por dos costeros —piedras gran- des— y con una extrema debilidad debida a los cuatro días en que estuvo enterrado vivO. «Ya habíamos perdido las esperanzas de encontrarle cuando picamos hacia arriba y dimos con él —cuenta uno de los mineros que le encontró a las diez y cuarto de la no- che del sábado, 17 de octubre, tras ochenta horas de búsqueda incesante—. Le limpia- mos como pudimos la boca que tenía llena de tierra, vimos que estaba vivo y seguimos nuestro trabajo para consolidar todo lo que de las nuevas hornadas del empleo. Y reconocía mana. 10, Seg está disponible para trabajar y que lo busca activamente al menos durante un mes —] _més en que se haga la encuesta, claro! —. Antes, este período de referencia era de una $ e a segui cional de Estadística (INE), las perspeélivas u de los trabajadores, y si el paro no se ha reducido aún más ha sido sin duda por cul jóvenes y mujeres incorporadas al mercado laboral. qeda penes noticia, el Secretario de Es decía muy satisfecho que «la tegia de eración salarial y la flexibilidad laboral» eran las causas de lan exc renglón seguido que si la Encuesta se hubiera ri misma metodología con lr se venía haciendo paoz o e as: en ses 55,800 parados m anteriormente, el resultado pro io iapt trabaja A ceca: en es! menos estrictos que antes, cuando la Encuesta consideraba La Organización Ieleraacionil del Trabajo, cuyos métodos dicen los funcionarios INE haber aplicado en la nueva EPA, ni siquiera exige como condición para ser consid do parado la búsqueda activa de empleo. Sin embargo, los miles y miles de jóvenes y sectores de trabajadores que llegado un momento pasan de buscar empleo hastiad tanto patear la calle inútilmente, para nuestros malabaristas de la estadística ya no los. ¿Serán, tal vez, «desaparecidos» laborales. ..?

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pa puiento obrero ». SS y Y pañeros cuando se produce algún accidente, había encima de él y que no le cayera en- cima cuando le sacáramos. Lo peor fue qui- tar los costeros que le aprisionaban una pierna. Tardamos mucho más de lo que pre- veíamos.» La solidaridad minera se puso de mani- fiesto durante todos esos días en que duró el rescate y la boca de la mina estuvo día y noche llena de mineros que ofrecían su ayu- da y sus conocimientos para buscar a Ama- Los mejores picadores de toda la cuenca minera acuden voluntariamente al rescate de sus com- dor García. Lo mismo que sus compañeros que habían resultado heridos en el accidente. Chapuzas criminales «Llevaba más de tres días lloviendo muy fuerte y caía el agua con fuerza dentro de la mina, así que ese día, el catorce de octu- bre, estábamos limpiando de escombros la chimenea y la galería, pero a las doce de la mañana estábamos ya calados y no podía- lísticas sobre el paro Los datos de la EPA situaban el paro en 2.936.500 personas; por debajo de la «barrera psicológica» de los tres millones que tanto asusta a los psoístas, Pero la misma Encuesta no puede ocultar otros datos muy significativos. De las personas ocupadas, dicen, más de dos millones trabajan bajo contrato temporal, a tiempo parcial y subempleados. Es evi- dente que bajo estas tres modalidades de empleo se disfraza una buena parte del paro real. | Hay que tener en cuenta, además, que la inoperancia del Instituto Nacional de Empleo (por ejemplo, de los 2,9 millones de personas inscritas en las oficinas de empleo, las tres cuartas partes no recíben ningún tipo de prestaciones) motiva el que una alta proporción de jóvenes ni siquiera se inscriban en sus oficinas. Por otra parte, el 92 % de los nuevos contratos son por tiempo inferior a los seis meses, lo que no da derecho al trabajador a recibir prestaciones una vez finalizado el contrato y de vuelta en el paro. Estos datos pue- den dar una idea un poco más ajustada sobre la verdadera magnitud del paro y del fraude estadístico oficial. 0 ' Por si esto fuera poco, en España el INE da un índice de 35,86 Y de Población Activa sobre la población total, lo que equivale a 13.800.000 personas sobre los 38 millones de habitantes. Este índice se sitúa a 10 puntos por debájo del que se da en países como Portu- | gal o Grecia, y mucho más por debajo del índice de Población Activa de los países euro- peos industrializados. sE ll | Resulta sospechoso que en España, con una estructura de población similar a la de los países más desarrollados, la proporción de «activos» sea menor incluso que la de Portu- gal, un país subdesarrollado. Pero es que si nuestra Población Activa fuese semejante en | proporción a la de Francia, por ejemplo, el paro rebasaría todas las cifras imaginables. La desproporción se entiende, sobre todo, al yer que sólo 4,5 millones de mujeres están incluidas en la Población Activa oficial, lo que apenas les acerca al 30 % del total. Para llegar a la proporción de 50 % de mujeres «activas», normal en los países de la Europa | Occidental, faltan otros cuatro millones. Y el señor ministro argumenta que el paro aumenta porque la mujer quiere trabajar, en vez de quedarse en casa «con la pata quebrada». 3 Alfredo Dimas mos más, así que salimos para irnos a casa, pero el vigilante nos amenazó con no pagar- nos el día si no entrábamos. Uno se fue, pero los demás volvimos a entrar después de co- mer un poco y secarnos como pudimos», cuenta uno de los mineros heridos. «Domingo y Amador entraron en la chi- menea para intentar taponar el agua que co- rría y desviarla hacia otro lado. El agua dejó de correr y creíamos que lo habían conse- guido, así que el vigilante nos mandó entrar a sacar los escombros, fue entonces cuando vimos la chimenea taponada y la pierna de Domingo sobresaliendo de un conglomera- do de piedras y barro. Entonces el vigilante quitó una chapa que retenía el tapón y todo se vino abajo, arrastrándonos y golpeándo- nos contra todo. Nos salvamos de milagro», cuentan los compañeros de los muertos. En Santa María de Torre murió golpea- do por un costero (piedra grande), Dionisio : Montero, de 24 años, que trabajaba en el po- zo «María Angela». El hecho ocurrió el 20 de octubre, En La Robla, León, el minero Eulogio Vaz Márquez, de 48 años, resultó muerto al sepultarle varias toneladas de carbón en la empresa Hullera Vasco Leonesa, debido también a que no se habían realizado los tra- bajos de seguridad necesarios después de la avalancha de agua que había caído en esos días. En Berciego, también en León, el picador Enrique Martins Maseira resultó muerto, electrocutado, en el interior de la mina de «Antracitas del Bierzo». Un empalme de más de 500 voltios estaba sin protección y se había mojado debido a la lluvia. Otro accidente mortal ocurrió en esos mis- mos días en Santibáñez de La Peña, en Palencia, resultando muerto Carlos Díez Maestro, de 22 años, un joven estudiante de Derecho que se ayudaba en sus estudios tra- bajando en la mina. En total 874 mineros muertos en los últi- mos diez años, en toda España, y 19 muer- tos, solamente en León, en lo que va de año. Presionados por los mineros y por los acontecimientos, los dirigentes sindicales también calificaron gravemente al gobierno y a los empresarios. El secretario estatal de minería de CC.00., Manuel Nevado, dijo que «algunos empre- sarios son auténticos terroristas» y la tomaba contra «El País»: «es de vergiienza pública lo que publica este diario. Esto también es terrorismo y no se le da ninguna publicidad, como ocurre cuando matan a un guardia ci- vil, para denunciar las condiciones en las que trabajan los mineros». José Antonio Saavedra, secretario estatal de la minería de UGT, dijo en el entierro de Domingo Ramos que «desde una perspecti- va sindical, esto es un verdadero asesinato en el que la Administración central (PSOE) y la autonómica (Alianza Popular) actúan de encubridores.» «Area Crítica» ha publicado varios artículos so- bre la minería, entre los que destacan «Acciden- tes que son crímenes» (n.* 13), «Las mujeres de Río Tinto bloquean las minas» (n.? 16) y «El in- cendio minero estalla en Hunosa» (n.* 19). German Ruiz Y

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¡— resistencia popular Joseba Gotzon en constante evolución ¡Aquí os presentamos el primer LP de Joseba Gotzon («Botere Zalantzakoak»»), un trabajo dig- no, con buenos temas, buenos músicos, espléndida grabación, y al que se ha llegado gracias a la constancia y sentido de supera- ción de Joseba Gotzon, que poco a poco ha sabido madurar sus te- mas y rodearse de músicos con experiencia y prestigio, y es que Joseba lleva bastante tiempo em- papado en la música, comenzó to- cando en la banda municipal de Portugalete, más tarde se cogió la guitarra y comenzó a actuar por los pueblos de Euskadi, en el 85 graba su primer disco sencillo «Gau Hotza», en el 85 edita una cassette («Inpotentzia») y por fin su primer LP «Botere Zalantza- koak». En dicho LP se incluyen cuatro poemas del poeta Iñaki Ojeda. Fabian Alone Jose Ma, Santamaría “Murew" Fran obio Jnbier Urrejola Joseba Gotion: Conmemora el levantamiento de los campesinos Jóvenes gallegos quie de nuevo el monument Jóvenes campesinos de la zona sur de Pontevedra, con el apoyo de diversas organizaciones de vecinos, quieren levantar de nuevo el monumento a la memoria de los agricultores muertos por la Guardia Civil en 1922. Este monumento fue destruido por los fascistas en 1936. El levantamiento popular del año 22 fue provocado por la negativa de un campesino a pagar los impuestos forales. OS jóvenes campesinos de numerosos j pueblos y aldeas del sur de la provin- cia de Pontevedra, han constituido una Gestora y han organizado actos de ho- menaje y recuerdo, charlas, colectas econó- micas... Estas actividades de recuperación de la memoria histórica de los campesinos está sembrando la inquietud entre los nuevos ca- ciques de la zona, que incluso han hecho in- tervenir a la guardia civil. Son ya ocho comunidades de montes, nue- ve asociaciones de vecinos y dos asociacio- nes culturales las que integran la Gestora Pro-monumento; entre ellas, las asociacio- nes de vecinos de Sárdoma, San Miguel de Oia, Matamá y Val de Fragoso, la Sociedad Cultural y Deportiva de la comarca del Con- dado, la C.R.A.C. de Coruxo y las comu- nidades de montes de San Esteban de Budi- ño, de Vincios, Soutelo y Parderrubias. «El monumento pertenece al pueblo, por lo que debe ser el pueblo quien vuelva a levantarlo y por eso es importante que haya la máxi- ma participación posible», dice un miembro de la Gestora. El objetivo más inmediato consiste en re- cuperar los fragmentos de la estatua que que- daron esparcidos en más de doce metros a la redonda, tras ser volado por los fascistas después del 18 de julio de 1936, y ponerlos a salvo. Para llevar a cabo esta operación, los integrantes de la Gestora se tuvieron que enfrentar al alcalde del Ayuntamiento de Tuy, que poco a poco se había ido adueñan- do de algunas piedras para su uso personal, Este enfrentamiento ha originado un plei- to sobre la propiedad y alguno de los veci- nos han sido llamados a declarar, otros han sido buscados por la guardia civil y han te- nido que pasar días fuera de casa ante el te- mor de ser procesados; hasta tal punto se ha tratado de poner impedimentos, que los jue- ces han ordenado hacer tasaciones pericia- les sobre el valor de las piedras. Los campesinos aseguran que «lo único que ellos pretenden es que se honre la me- moria de sus mayores y de todos los labra- dores de Galicia», Los mártires de Sobredo Las acciones que se han llevado a cabo hasta la fecha para restaurar el monumen- to, comenzaron a realizarse cuando la juven- tud del lugar oyó hablar a los ancianos de San Esteban de Budiño de la voladura de la estatua. Dos de los integrantes de la Asocia- ción de Vecinos de este pueblo, Carlos Va- queiro y Aquilino González, fueron los pri- meros en preocuparse por saber qué había pasado y, posteriormente, en impulsar la Gestora. Con estos recientes acontecimientos reco- Un año: 1.000 ptas. LA REVISTA DE LOS TRABAJADORES POR SOLO 100 PTAS suscríbete Envía un talón o un giro postal a nombre de «Gaceta Obrera» al Apartado 9.029. 28080 Madrid

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1 levantar le Sobredo bra vida lo que sucedió el 28 de noviembre de 1922, cuando las campanas de Guillarey y de San Esteban tocaban a rebato para im- pedir el embargo el campesino Ignacio Gó- mez, por no pagar los impuestos, según la ley de los foros. Esta ley, hecha a medida de los señores, permitía al cacique poder arrebatarle las tierras al campesino arren- datario en caso de no pagarle la renta im- puesta. Hombres y mujeres armados con hoces, palos y azadas se lanzaron por senderos y caminos dirigiéndose a Sobredo para impe- dir el embargo. Dos mil campesinos se en- contraron en la Campa de Guillarey. El te- niente de la guardia civil pidió 20 parejas como refuerzo y, una vez en el lugar, sacó la pistola e hizo varios disparos; los guar- dias que le acompañaban dispararon a la multitud allí congregada matando a Venan- cio González Romero, de San Esteban de Budiño; Joaquín Estévez Fernández, de Sou-| telo y Josefa Alonso, de Páramos; esta últi- ma se encontraba embarazada. Los heridos fueron siete, entre ellos Manuel Fernández Núñez, de Páramos, que recibió dos bala- zos en las piernas, y una mujer que quedó inútil de un brazo. Nueve años después, el 28 de noviembre de 1931 —ya en plena República—, se cele- bró un solemne acto en el que fue colocada la primera piedra del monolito. El monumento fue levantado por suscrip- ción popular y a iniciativa de diversos orga- nismos como las sociedades de labradores y mineros de Vilaxoán, Vilagarcía y Saxamon- de; los agrarios de Coia, Tebra, Caldelas de Tuy y San Miguel de Tabagán; sindicatos de Teis, Guillarey, Zamáns y Cabral; agricul- tores de Salcedo, Soutelo, Bembrive, Pazos a 0 a cl obrera): somo, eS EIA de Reis, entre otros muchos. Es decir, la casi totalidad de las organizaciones de trabaja- dores de la provincia de Pontevedra. En opi- nión de los campesinos, «el monolito perte- nece a todo el pueblo gallego». La reconstrucción del monumento >La Gestora ha pedido a la Xunta de Gali- cia que colabore en la reconstrucción, pero los políticos gallegos no quieren saber nada del tema. Asimismo, la Gestora, está tratando con algunos escultores, los cuales afirman que se puede reconstruir el monolito, aunque fal- tan algunos fragmentos de éste. La recons- trucción se pretende que sea tal como la es- culpiera en 1931 el escultor vigués Camilo Nogueira. Los escultores opinan, que «la falta de los fragmentos puede constituir todo un símbo- lo». El monolito representa una mujer que sostiene la balanza de la justicia, bajo un sol radiante, mientras le apuntan los fusiles, todo ello en la parte erecta de la obra; en la base, entre alegorías a la justicia y el tra- bajo, estaban los aperos campesinos. Uno de los testigos presenciales de aque- llos hechos, el señor Pepe, comentaba recien- temente: «Nos gustaría que esas piedras no marcharan de ahí. Se debe reconstruir en el mismo sitio como prueba de la abolición de los foros que Sobredo pagó con su sangre». El señor Pepe nos recuerda una copla que se hizo popular en aquellos tiempos y que cantaron todos los campesinos: Agricultores despertad a sublevarse y a no pagar porque el foro es un robo que nos están haciendo el señorío en este tiempo que ya no es la inquisición. No se pagan más foros porque lo digo yo, y el que pague más foros se le declara el boicot. José Toxo 19

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Editorial En Córdoba, como en otros lugares, no nos en- contramos a salvo de las innumerables artimañas que emplea este jodido sistema capitalista para conseguir que la gente joven esté dividida en mo- gollón de tribus urbanas. Nos quieren hacer creer que debemos pasarnos el tiempo peleándonos entre nosotros/as por de- fender nuestra forma de vestir, la música que nos gusta, o el último peinado que nos hemos hecho. Para el sistema dominante, conseguir esto es fun- damental para el buen funcionamiento de las co- sas (sus cosas). Para ellos, es tan importante por dos motivos principalmente: 1.9) Hacen que la juventud se integre plena- mente en la sociedad de consumo a través de sus estúpidas modas, y cosas por el estilo. Esto, al sis- tema, le interesa mucho mantenerlo y potenciar- lo, ya que la juventud es el sector social que más barato le sale al Estado. Al mismo tiempo que lo han convertido en el sector más consumista (la ma- yoría de la publicadad está enfocada hacia la ju- ventud). Así el negocio les sale completamente re- dondo: a menor inversión, mayor beneficio. 2.*) Les interesa seguir manteniendo la división de la juventud en numerosas tribus antagonistas entre sí (heavys, hippies, modernos, punks, etc.). De esta forma consiguen poder continuar putean- do al personal tranquilamente desde sus poltro- nas sin encontrarse con una oposición fuerte y radical. Porque es muy posible qué, de no haber conseguido esta división, estas tribus estuviesen ahora unidas para pelear contra el verdadero ene- migo; que no es otro que este asqueroso sistema capitalista que nos domina. El único responsable de que mogollón de gente no tenga los medios su- BOIKOTA ficientes para poder vivir como les gustaría hacer- lo, el único responsable que condena a la mayo- ría de la juventud al paro crónico, y para esto le importa muy poco que vayas de heavy, hippie o punk. No les sigas más el rollo, poco importa como se vista éste, ése o aquélla. No te dejes engañar por más tiempo, el enemigo es para todas/os el mismo: este sistema capitalista cabrón que nos está cortando el rollo continuamente. TODOS KON- TRA EL SISTEMA. («Boikot», n.* 0.) Prensa Libre La cuestión de los fanzines es el mismo tema y tiene en esencia los mismos aspectos que las radios * libres, pero en este caso en la prensa escrita; salvando lógicamente las diferencias técnicas de cada me- dio. La prensa escrita defiende los valores de los mismos grupos que actúan en la Radio y TV de siem- pre; cambia solamente el medio. Es imposible hacer una información completamente objetiva, tampo- co ése debe ser el objeto de un fanzine. Su misión es acercar a las personas sin que éstas se sientan teledirigidas. El menor costo de un fanzine, hace que cualquier grupo de personas con un poco de decisión y voluntad puedan expresarse sin supeditarse a los valores de los grandes diarios y revistas. Está más cerca de la plebe. («SU EMAIN/K», junio 1987; editado en Bilbao.) A partir de este número, reservaremos una página de la revista para publicar al- gunos de los muchos textos interesantes de los fanzines que van llegando a nuestra re- dacción. Creemos que estas publicaciones están jugando un gran papel entre la ju- ventud y queremos colaborar de esta for- ma a su difusión. «Rebelión» El Estado español y su títere del PSOE se tam- balea. Los focos de REZISTENZIA por parte del movimiento estudiantil, de los jóvenes en gene- ral y de la clase obrera —ejemplo bien palpable en los sucesos de Reinosa— en sus enfrentamien- tos direktos kontra el aparato de represión poli- cial; hace presagiar que las cosas se están movien- do hacia directrices más claras: El rechazo pleno y total del Sistema Capitalista, por parte de cada vez capas más amplias de la población. Los jóve- nes lo tenemos claro, nos han intentado conde- nar al tiramiento eterno, al consumo y a los pe- dazos de enganches a drogas chungas, algunas veces para soportar la desagradable historia de afrontar cada día sin ningún prisma de futuro. El Imperialismo EE.UU. y sus lacayos de la Europa Occidental, cada vez muerden con más fuerza y ensañamiento a todo lo que huela a Re- sistencia contra las «democracias burguesas», O lo que es lo mismo, la cara algo más lavada de la dictadura puramente fascista. Es por tal moti- vo, que la represión de sus perros a sueldo —en- tiéndase medios de comunicación al servicio del Estado, aparato policial y militar, patronos, Igle- sia, ...— estén ejerciendo una actitud tremenda- mente genocida. Ante esta salvaje agresión del Imperialismo Yankee y sus «sucursales» europeas, la conside- ración no puede ser más clara: la RESISTENCIA efectiva y con los medios que cada cual crea a su alcance contra esta muerte real disfrazada de Sis- tema Capitalista que intenta absorbernos, Si la re- presión se agudiza aún más, La respuesta tiene que ser tan nítida como contundente: Ni un paso atrás frente a nuestros verdugos. No podemos retroce- der más. Por nuestra dignidad como personas, como jóvenes con ansias de vivir en LIBERTAD e INTENSAMENTE. («Rebelión», n.* 4, Málaga.) A NOSA TERRA, Apartado de Co- rreos 1.371 - 36280 VIGO (Pontévedra). LA ESTIBA, c/. del Mar, 97 08003 BARCELONA. ETCETERA, c/. Rec. Comtal, 19 BARCELONA. RESISTE, Apartado 1.673 VITORIA. EN LA LINEA DEL FRENTE, Apartado 3003 - 29080 MALAGA. SABOTAJE, Apartado 17.140 MADRID. KRO, 69 P.K. - OÑATI (Guipúzcoa). PUBLICACIONES RECIBIDAS LANGABEZIA, Reyes de Navarra, 41 -bajo - 01013 GASTEIZ. LA CABRA, c/. Port Lligart, s/n. - 08033 BARCELONA. LA LLETRA, c/. San Vicent, 3 43201 REUS (Tarragona). ATXIK, Apartado 34 - TAFALLA. HOR-BIZIA, GAZTEXTE, c/. Filipi- nas, 6 - ORDIZIA. REBELION, Apartado de Correos 2.029 - 29080 MALAGA. LLUITA, Ronda Sant Antoni, 76 08001 - BARCELONA. GERMINAL, Apartado 16.193 MADRID. FANTXINEA, Apartado 1.297 DONOSTI. LA PUCA Y EL GENERAL, c/. Cer- vantes, 2 - 08002 BARCELONA. LANGILE ERRESISTENTZIA, Gran Vía, 24 - 48001 BILBAO. LA SORRIBA, Apartado 126 - LA LAGUNA (Tenerife). STOP CONTROL, Apartado 11.037 50010 ZARAGOZA.

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¡—=informe central EL TERCER MUNDO SE REBELA Dos naciones, a la cabeza del movimiento de los países del Tercer Mundo, han plantado cara a los Estados Unidos en la Asamblea de las Naciones Unidas, en Nueva York. Irán y Nicaragua han denunciado al imperialismo norteamerica- no que sigue siendo la mayor fuerza de opresión de los paí- ses pobres. El presidente Reagan habló para hacer una verdadera apo- logía del capitalismo y de sus intervenciones militares en todo el mundo, principalmente en el Golfo Pérsico y en Centro- américa. La delegación norteamericana en la ONU, presidi- da por el general Vernon Walters abandonó la sala de la asamblea durante las intervenciones de los presidentes iraní y nicaragiiense, Jamenei y Daniel Ortega. Estados Unidos ha rechazado la oferta de paz de Nicaragua, negándose a acep- tar los acuerdos de Esquipulas 2, a pesar del alto el fuego decretado por el gobierno sandinista en su lucha contra la «contra» que apoya y arma el presidente Reagan. En el Golfo Pérsico, los Estados Unidos han sido tam- bién los primeros en romper el fuego, sin declaración formal de guerra, atacando a las lanchas iraníes. Nicaragua y la Re- pública Islámica de Irán han plantado cara a los Estados Uni- dos, el Tercer Mundo se rebela con fuerza. 21

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= informe central Dos estrategias diferentes en dos naciones revolucionarias del Tercer Mundo Nicaragua e Irán frente a los Estados Unidos, una con la paz, : otra con la guerra La lucha de los países del Tercer Mundo contra el imperialismo político, económico y cultural de los Estados Unidos y de las potencias occidentales se concentra hoy en día en dos países: Nicaragua e Irán. Son dos luchas muy diferentes en dos países muy distintos. las fronteras con los Estados Uni- dos, «el patio trasero», como lo de- nominan los norteamericanos que consi- deran como propio todo lo que ocurre en aquella zona. Nicaragua es pobre y peque- ña, y se ha visto obligada a aceptar unas «condiciones de democratización» —insul- tantes para un país que ha tenido unas elec- ciones más libres que las que celebran los Estados Unidos— para intentar salir del cer- co económico. Irán está, en cambio, a miles de kilóme- tros de los Estados Unidos, en un lugar es- tratégico porque de esa zona sale la mayor parte del petróleo que consumen los países industrializados. Irán es grande y con recur- sos. Su pobreza proviene de la colonización económica a que estaba sometida en tiem- pos del Sha. Ahora su pueblo y sus dirigen- tes han decidido resistir, con las armas en la mano, al cerco impuesto por los Estados Unidos. La Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en su sede de Nueva York, salió de su aburrimiento habitual para escu- char a dos de los dirigentes revolucionarios del Tercer Mundo: el presidente de la Re- pública Islámica de Irán, Ali Jamenei, y el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega. Ambos atacaron duramente a Reagan, que defendió el capitalismo y el imperialismo como «único camino al desarrollo y a la li- bertad». El embajador norteamericano Vernon Walters abandonó la sala cuando estaba ha- blando el presidente Ortega diciendo que «no estoy en el caso del pueblo nicaragijense que está obligado a escucharle». Ni Vernon Walters, ni el secretario de Estado, George Schultz, estuvieron tampoco presentes en el discurso del presidente Jamenei. La delega- ción norteamericana abandonó también la sala durante el discurso. Los delegados ira- níes habían dejado sus lugares vacíos en la intervención de Reagan, el 21 de septiembre. N ICARAGUA, como Cuba, está casi en Lucha política, económica y cultural Ortega y Jamenei han demostrado ser los dirigentes más destacados de los países del 22 Tercer Mundo, empeñados en conseguir una verdadera independencia, económica y po- lítica, de las grandes potencias. Sus discur- sos han sido seguidos con mucha atención por todos los países pobres y subdesarrolla- dos del mundo que no consiguen superar las grandes diferencias que les separan del mun- do desarrollado, soportando el hambre y los mayores sacrificios, mientras en el mundo occidental se tira la comida y se especula con las materias primas que se extraen de los paí- ses del Tercer Mundo. Reagan no acepta la paz Irán, con cerca de 50 millones de habitan- tes y una extensión aproximada de cuatro ve- ces España, además de inmensos recursos petrolíferos y mineros, encabeza a ese gru- po de países tercermundistas que libran una auténtica batalla de resistencia frente a los Estados Unidos. Una batalla que tiene tan- tos frentes como formas de opresión impe- rialista. La revolución iraní no sólo combate contra la flota norteamericana en el Golfo Pérsico, sino contra la cultura de los Esta- dos Unidos en el interior del país y contra el sistema de comercio internacional que baja los precios de las materias primas que producen los países del Tercer Mundo, mien- tras eleva los de los productos manufactura- dos, industriales, que se hacen en el mundo occidental. De esa manera los países pobres nunca saldrán de su pobreza, si no consiguen romper ese orden económico impuesto por los Estados Unidos. Nicaragua, que es un país pequeño y muy pobre, con menos de tres millones de habi- tantes, está dando, también, una lección de resistencia frente al invasor más grande y rico del mundo. Agobiada por el cerco y el sabotaje econó- micos que le ha impuesto Estados Unidos, y atacada por los mercenarios norteamerica- nos, que llevan el nombre de «la contra», Nicaragua ha conseguido un notable éxito político, comprometiendo a los presidentes de Centroamérica (El Salvador, Honduras, Costa Rica y Guatemala) a dejar de apoyar a los contrarrevolucionarios nicaragúenses y a pedir al Congreso norteamericano que haga lo mismo, a cambio de una paz en la región que, o bien servirá para demostrar una vez más que los Estados Unidos sólo quieran apoderarse del país, o bien para constatar que «la contra» sólo existe cuan- do hay dólares de los Estados Unidos detrás. Los acuerdos de «Esquipulas 2» obligan también a los gobiernos de El Salvador y Guatemala a negociar con sus respectivas guerrillas revolucionarias y a democratizar esos países, además de Honduras y Costa Rica. Todo ello fuera de cualquier inter- vención de los Estados Unidos. Sin embar- go, hasta ahora sólo el presidente Daniel Ortega ha empezado a cumplir sus compro- misos, decretando un alto el fuego y permi- tiendo la reapertura del periódico antirre- volucionario «La Prensa» y de la «Radio Católica». . El presidente Reagan, por el contrario, declaró ante la ONU que «Estados Unidos no aceptará una falsa democratización del régimen sandinista y continuará apoyando a la contra», en una clara alusión a que no cumplirá con los acuerdos de «Esquipu- las 2». La idea de que Reagan no va a acep- tar nunca la paz ha hecho que numerosos sandinistas se opongan a la amnistía para los guardias somocistas que asesinaron y tor- turaron a miles de personas antes de la re- volución. La apertura de Radio Católica, dirigida por el ultraderechista cardenal Obando, y la petición por parte de los em- presarios de un canal de televisión, han lle- vado de nuevo la lucha política a las calles de las ciudades nicaragienses, pero los diri- gentes sandinistas están seguros de ganar la batalla. «Hemos cedido porque estamos convencidos del apoyo del pueblo y porque no podíamos soportar más la crisis econó- mica producida por el aislamiento comercial y por la guerra contra la contra», afirmó a «Area Crítica» un periodista de «Barrica- da», el órgano del Frente Sandinista. En El Salvador el gobierno y la guerrilla del Frente Farabundo Martí de Liberación El largo brazo del terror americano Nacional y del Frente Democrático Revo- lucionario comenzaron de nuevo las nego- ciaciones para la paz, pero el gobierno del presidente Duarte, apoyado por los nortea- mericanos, sólo acepta, como en las conver- saciones anteriores, un alto el fuego que obligue a los guerrilleros a entregar las ar- mas y a incorporarse a la vida civil, bajo el régimen establecido.

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= informe central En Guatemala, los débiles acuerdos con- seguidos en la reunión de Madrid, entre la guerrilla y un enviado del gobierno, no pa- rece que vayan a tener ninguna continua- ción, ya que el ejército guatemalteco ha anunciado, en repetidas ocasiones, que no aceptará ninguna negociación con los gue- rrilleros. Se confirma así la idea de que en El Salvador y Guatemala el verdadero po- Ortega (Nicaragua) y Jamenei (Irán) se enfrentaron valientemente con Reagan en la sede de las Naciones Unidas. Los países del Tercer Mundo no pararán hasta conseguir su independencia de verdad. der está en el Ejército y no en los presiden- tes civiles. Como en el caso de Colombia, donde los acuerdos de la guerrilla con el gobierno de Betancourt sólo han servido para que el ejér- cito matara, desde entonces, a más de diez mil militantes revolucionarios, los pueblos de Centroamérica están convencidos de que no habrá paz verdadera mientras exista una intervención norteamericana y sigan man- dando los militares. Parece, pues, que la idea del gobierno ira- ní de resistir hasta que los Estados Unidos tengan que marcharse de la región es mucho más realista que toda esperanza de negocia- ción y de diálogo, a pesar de que el enfren- tamiento y la resistencia conllevan grandes sacrificios populares durante muchos años. Pero el dilema es duro: o se acaba con la pe- sadilla de la intervención norteamericana en el mundo, desde el Golfo Pérsico hasta Cen- troamérica, o los Estados Unidos terminan por conseguir sus propósitos, usando todos los medios a su alcance, desde el bloqueo económico hasta el ataque militar. «Mien- tras EE.UU. pueda bombardear impune- mente a Libia, hundir lanchas iraníes, inva- dir Granada y crear un ejército mercenario en Nicaragua, no habrá esperanza de libe- ración verdadera de los pueblos», nos decía un revolucionario sandinista. 23

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¡informe central 3 Daniel Ortega, presidente de Nicaragua «Nos asesinan y encima se enojan cuando se dice la verdad» El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, retó al presidente norteamericano Ronald Reagan a que firmara el acuerdo de paz de «Esquipulas 2» e iniciara conversaciones directas con Nicaragua para cesar la ayuda a los mercenarios , de la «contra», si de verdad quería evitar un nuevo Vietnam en Centroamérica. «Los nicaragienses podemos entendernos por las buenas, pero jamás por las malas», dijo Daniel Ortega en las Asamblea General de las Naciones Unidas, el pasado ocho de octubre, Aquí damos un resumen amplio de su discurso. la memoria de Ernesto Guevara, hoy As el 20 Aniversario de su sacrificio. Narra la biblia que Caín mató a Abel en el primer confrontamiento entre la espe- cie humana; la envidia y la soberbia se adue- ñaron de Caín para cometer el crimen, quien respondío al ser interpelado: ¿Soy acaso guarda de mi hermano? Al concluir la Segunda Guerra, la Orga- nización de Naciones Unidas surgió para evi- tar nuevas guerras, para que Caín no siguiese matando a millones de Abel, y que todos los hombres de la tierra estuviésemos en el de- ber de ser guarda de nuestros hermanos... Siguen vigentes las relaciones del Norte que atropellan y aplastan al Sur, defendien- do su ultranza, un injusto orden económi- co internacional donde el intercambio desi- gual, la deuda externa, las medidas protec- cionistas, los cierres totales de mercados, las presiones a gobiernos, y organismos de coo- peración multilateral, el irrespeto y desaca- to a la Carta de Naciones Unidas, a sus organismos y al Orden Jurídico Internacio- nal dejan en el más absoluto desamparo a los países en vías de desarrollo. En medio de tanto dolor aplaudimos y nos alegramos por los avances obtenidos entre la Unión Soviética y los Estados Unidos, para dar pasos en favor del desarme, la pro- hibición y liquidación del armamento ató- mico y de las armas químicas. Como país miembro del Movimiento de Países No Alineados nos preocupamos por la guerra entre pueblos hermanos, y nos su- mamos al clamor internacional que deman- da el cese de la guerra entre Irán e Irak, y denunciamos el peligro que representa la pre- sencia e incrementos de fuerzas militares ex- tranjeras en el golfo. q También como país No Alineado nos pre- guntamos, ¿qué hacemos y qué haremos para que no sigan muriendo cada año de 20 a 25 millones de niños menores de cinco años a causa de la desnutrición y enfermedades que pueden ser fácilmente prevenidas. Los pueblos no esperan, ni pedirán per- miso para lucha, para combatir, para triun- far; los pueblos impulsan sus propios pro- cesos de cambio, y luego será el llorar y cru- jir de dientes de los que nunca quisieron es- cuchar a los pueblos y fueron cómplices de los opresores. 24 Esa es la situación de mi patria, Nicara- gua, donde después de intervenir militarmen- te y asesinar a Sandino, los Estados Unidos, instalaron la dictadura somocista. Contra esa dictadura instalada por los Es- tados Unidos, promovida y defendida por los Estados Unidos, armada y financiada por los Estados Unidos, luchamos los nicara- gúenses, para darnos la libertad que nos ha- bía sido negada. EE.UU. quiere barrer a Nicaragua Pero la respuesta de los Estados Unidos ha sido la de tratar de arrebatarnos la liber- tad conquista y llevar de nuevo a gobernar en Nicaragua y los ex guardias de Somoza. Y seis años y nueve meses lleva ya el gobier- no de los Estados Unidos tratando de barrer la revolución nicaragiiense, violando los principios éticos, morales, violando las le- yes internacionales, violando las mismas le- yes de los Estados Unidos. El Presidente de los Estados Unidos es el responsable de 45.714 víctimas humanas en nuestro país y 2.821 millones de dólares en pérdidas en el Producto Interno Bruto, Es- to es lo que ha dado como resultado la polí- tica de los Estados Unidos en Nicaragua, ha desangrado al pueblo nicaragiense y ha da- ñado seriamente la economía del pueblo ni- caragiiense, ningún beneficio le ha signifi- cado al pueblo de Nicaragua esta política norteamericana. Pero lo que hay en estos momentos son 10.000 refugiados en Honduras, gente que se ha visto obligada a salir hacia Honduras, otro tanto de refugiados en Costa Rica y mercenarios combatientes de la libertad, como les llama el Presidente Reagan, que su- man unas 6.500, y cada día van teniendo me- nos porque se mueren en el combate o se acogen a la amnistía, porque tenemos una política de amnistía desde enero de 1985 para todo aquel que quiere acogerse a la amnistía. Esa política ha fracasado y se le agota el tiempo al Presidente Reagan porque ya es- tá concluyendo su segundo mandato, y le quedan pocos meses para dejar la presiden- cia de los Estados Unidos. Y son esos ele- mentos objetivos y particularmente el fra- caso de la política norteamericana en Nicara- gua lo que dio como resultado los Acuerdos de Esquipulas. Porque hablando con toda franqueza, ¿qué hubiese pasado si los Estados Unidos hubiesen logrado su objetivo de destruir a la Revolución nicaragúense en pocos meses, tal y como se lo propusieron a los gobier- nos de Honduras y de Costa Rica de enton- ces, para establecer los campamentos? Si hu- biesen destruido a la Revolución nicaragúen- se como destruyeron al pueblo de Granada, Realmente no hubises pasado mayor cosa en Centroamérica. (Delegación USA abandona sala de Asam- blea). Allá a los que les duele los oídos cuando se dice la verdad y son incapaces de escuchar. (Aplausos prolongados). Gracias a la capacidad de resistencia del pueblo nicaragilense, que ha venido derro- tando la política de los Estados Unidos y que ha derrotado a las fuerzas mercenarias, fue posible que se suscribieran los acuerdos de Esquipulas II, y gracias también a la perse- verancia del Grupo Contadora y el Grupo de Apoyo qu en una acción latinoamerica- na firme, se han venido oponiendo a la po- lítica intervencionista de Estados Unidos. Reagan no acepta los acuerdos de Esquipulas 2 En correspondencia con el cumplimiento de estos acuerdos, Nicaragua ha dado una serie de pasos para que el próximo 5 de no- viembre, fecha en que se cumplen los 90 días para iniciar el proceso de ejecución de los acuerdos, existan mejores condiciones para avanzar en este proceso. La fecha de 90 días no es el límite en que concluye la negocia- ción, sino que es el límite que demarca el punto de partida en el proceso de negocia- ción. En el discurso pronunciado ayer en el Or- ganización de Estados Americanos, nueva- mente el Presidente Reagan ha irrespetado a los presidentes centroamericanos, ha irres- petado a Esquipulas II y ha ratificado una conducta que ha sido condenada por el más alto tribunal de justicia. El discurso que el Presidente Reagan pronunció ayer, es un violación de la Carta Constitutiva de la OEA y de la ONU. Llega el Presidente Reagan a la OEA, como cuando viene a la ONU y se dirige como el gran juez de los pueblos del mundo. ¿Quién le ha dado ese poder, esa re- presentación al Presidente de los Estados Unidos? El Acuerdo de Esquipulas , en el punto cinco dice claramente lo siguiente: «Los gobiernos de los cinco Estados cen- troamericanos solicitarán a los gobiernos de la región y a los gobiernos extrarregionales

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informe central po E El presidente Daniel Ortega, y el verdadero jefe de la «contra», el Cardenal Obando. que abierta o veladamente proporcionen ayuda militar, logística, financiera, propa- gandística en efectivos humanos, armamen- tos, municiones y equipo, fuerzas irregula- res o movimientos insurreccionales, que ce- sen esa ayuda como un elemento indispen- sable para lograr la paz estable y duradera en la región». Ayuda USA a la contra Cuando el Presidente llega a la OEA y dice que va a solicitar 270 millones y que respal- da estos acuerdos, está haciendo algo que no corresponde, porque los acuerdos dicen cla- ramente, que el Presidente Reagan no debe aprobar nuevos fondos para estas fuerzas mercenarias, y si él desea aprobar nuevos fondos entonces, sería para la reubicación o repatriación de la gente que se acoja a la amnistía, que se desarme, que se acoja al proceso de paz, y esa plata habría que en- tregársela a la ONU, a la OEA, al Grupo Contadora, al Grupo de Apoyo, que forman la Comisión Internacional de Verificación y Seguimiento, para que sean ellos los que tti- licen esos fondos en la reubicación o repa- triación. Pero el Presidente Reagan dice que res- palda los Acuerdos de Esquipulas y por otro lado hace una propuesta que va en contra de los Acuerdos de Esquipulas. También se refirió, el Presidente Reagan, al asunto del armamento, efectivos milita- res, asesores militares extranjeros, etc., dice que no está contemplado en el acuerdo de Esquipulas, pero en la página 9 dice clara- mente el punto siete: «Negociaciones en materia de seguridad, verificación, control y limitación de arma- mento»: «Los gobiernos de los cinco Estados cen- troamericanos con la participación del Gru- po de Contadora, en ejercicio de su función mediadora, proseguirán las negociaciones sobre los grupos pendientes de acuerdo, en materia de seguridad, verificación y control en el proyecto del Acta de Contadora para la paz y la cooperación en Centroamérica». Allí claramente, incluso, hablamos de la disposición a que salgan de la región centroa- mericana todos los asesores militares extran- jeros, a que nos comprometamos los gobier- nos centroamericanos a no realizar manio- bras con fuerzas militares extranjeras; a no instalar bases militares extranjeras en nues- Aros respectivos territorios; a convertir la re- gión centroamericana en una zona de paz, libre de toda presencia militar extranjera. Y esto nos preocupa porque es el Presi- dente de una potencia militar, de una poten- cia económica mundial quien está hablan- do con tal ligereza. Y esta posición asumi- da por el Presidente de los Estados Unidos no contribuye a la paz y en su propio caso lo aisla, lo desacredita aún más. Pero nos preocupa, porque muestra la decisión de continuar su política contra viento y mar- ca. Y por lo tanto, estamos en la obligación de pensar, que sus palabras son el preludio de la continuación y escalada de una políti- ca que no excluye el uso de las tropas nor- teamericanas. Desaparición de la censura La política de fuerza de los Estados Uni- dos, fue la que nos llevó a establecer el Es- tado de Emergencia en nuestra patria. Las políticas de fuerza han endurecido más bien la situación interna de nuestro país. Y sino fuese por los Acuerdos de Esquipulas 11, en estos momentos Nicaragua no hubiese da- “do los pasos que ha dado. Gracias a Esqui- pulas II, está circulando La Prensa de Ni- caragua, sin ninguna censura, está transmi- tiendo la radio Católica, se ha establecido un diáloge nacional, hemos decretado un ce- se al fuego, hemos integrado una Comisión Nacional de Reconciliación entre otros pa- sos que hemos dado. No ganaríamos nada conversando con la cúpula de la contrarrevolución, y no vamos a dialogar con la cúpula de la contrarrevo- lución. Si se quiere realmente abordar con seriedad este problema, el diálogo tiene que ser entre el gobierno de los Estados Unidos, y el gobierno de Nicaragua, porque los mer- cenarios al paso que van, por la combativi- dad de nuestro pueblo, y por la política de amnistía tienden a desaparecer. Nos encontramos con que el problema realmente no son los mercenarios, porque pueden desaparecer y el gobierno norteame- ricano mantendrá su política de agresión contra Nicaragua, y como no tiene merce- narios utilizará entonces a sus propias tro- pas. El problema es la conducta del gobier- no de los Estados Unidos, su actitud frente a la Revolución nicaragiense, que fue cla- ramente expresada en la plataforma del Pre- sidente Reagan antes de asumir el gobierno cuando no existían mercenarios. Un nuevo Vietnam Si hemos dialogado, ¿por qué no sentar- nos nuevamente a dialogar? Y en esta oca- sión desde este foro de Naciones Unidas in- vito al Presidente de los Estados Unidos para que pasados 35 días después del 5 de noviem- bre Estados Unidos y Nicaragua, demos ini- cio a un diálogo bilateral incondicional con el fin de firmar acuerdos que den seguridad a los dos Estados y posibiliten la normali- zación de sus relaciones bilaterales. No se precipite a decir no, Presidente Rea- gan, y antes de consultar con los que le ca- lientan la cabeza presentándole diversas opciones militares como la invasión militar misma, recuerde Presidente Reagan, que Rambo sólo existe en el cine (aplausos). Porque en Vietnam el resultado fue la muerte de miles de vietnamitas y también de más de 40.000 jóvenes americanos que fue- ron enviados a morir a Vietnam; jóvenes norteamericanos que hoy serían científicos, técnicos, educadores, religiosos, deportistas, agricultores o médicos, los pueblos no quie- ren rambos, los pueblos quieren hombres de paz. 25

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Í | Ep Desde la II Guerra Mundial" Y más de 40 países se han desprendido de la dominaciónWM == imperialialista.

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informe central iraníes en el Golfo Pérsico pue- den considerarse ya como el co- mienzo de una guerra directa entre Esta- dos Unidos e Irán. En este conflicto, la flota norteamericana, con 24.000 hom- bres, está reforzada por los países de la OTAN. Francia, Gran Bretaña, Italia, Bélgica y Holanda tienen parte de sus barcos de guerra destacados en la zona. El ministro de Asuntos Exteriores espa- ñol, Fernández Ordóñez, apoyó los ata- ques norteamericanos contra el buque de carga iraní «Ajr» y contra la plata- forma petrolífera en el Golfo Pérsico. L* ataques contra embarcaciones A pesar de que todavía, formalmente, no ha habido una declaración de guerra, el con- flicto del Golfo Pérsico ha conocido ya los primeros combates directos entre los Esta- dos Unidos de América y la República Islá- mica de Irán. El 21 de septiembre, helicóp- teros norteamericanos disparaban contra el carguero militar iraní «Ajr», matando a cin- co tripulantes y capturando al resto de la tri- pulación. El 8 de octubre, varios helicópte- ros disparaban contra cinco lanchas rápidas iraníes que respondieron al ataque derriban- do a un aparato norteamericano y alcanzan- do a un barco de guerra. Pocos días después lanchas iraníes alcanzaban a dos superpetro- leros norteamericanos. El presidente del Majlis (Parlamento ira- ní), hoyatoleslam Rafsanyani decía en la ora- ción del viernes (el acto político más impor- tante de cada semana) en Teherán, el 2 de octubre, que Irán iba a luchar, a partir de ese momento, en dos frentes. El primero es el frente iraquí, cuya guerra dura ya siete años. El segundo es el frente del Golfo Pér- sico, donde el gobierno iraní se considera ya en guerra con los Estados Unidos. Un nuevo Vietnam El embajador iraní en Washington ha so- licitado al gobierno norteamericano que aclare si estos ataques son una declaración ” 4 Las lanchas rápidas iraníes que patrullan por el Golfo Pérsico han sido'€ Aunque todavía no ha habido una declaració Comienza la guerra entre Irán y los de guerra y el ministro de Asuntos Exterio- res iraní, Ali Akbar Velayatí, envió un men- saje al secretario general de la ONU, Pérez de Cuellar, en el que decía que «la intensifi- cación de la política norteamericana de afe- rrarse con uñas y dientes en el Golfo Pérsi- co indica claramente que la región está a punto de convertirse en otro Vietnam». Estados Unidos mantiene en el Golfo Pér- sico una fuerza militar de 29 barcos de gue- rra, con el portaaviones «Guadalcanal», 14 barcos de apoyo y 24.000 hombres. Además hay que contar otros 30 barcos de potencias como Francia, Gran Bretaña, Italia, Bélgi- 28 ca y Holanda y la URSS. Este último país, ha pedido a los Estados Unidos que todas las naciones extranjeras salgan del Golfo Pérsico como único medio de evitar un con- flicto bélico internacional. La aviación iraquí efectúa continuos ata- ques contra las terminales petrolíferas de Ifan, como la isla de Jarg, así como contra los petroleros que transportan el crudo ira- ní, en un intento por derrumbar la econo- mía de su enemigo que depende, como la suya, de las exportaciones de petróleo. Iraq hace tiempo que no saca el crudo por el Golfo Pérsico. Desde que perdió a manos iraníes el puerto de Fao lo hace a través del oleoducto que atraviesa Turquía. Irán res- ponde a los ataques iraquíes en el Golfo Pér- sico requisando todos los barcos que llegan por esa zona con productos para Iraq, y ata- cando a los petroleros kuwaitíes o sauditas, aliados de su contrario. El primer ataque En la noche del lunes, 21 de septiembre, hacia las once y media, dos helicópteros nor- teamericanos atacaron por sorpresa al car- guero «Irán Ajr» que se dedica al transporte de material militar de un puerto a otro, en

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informe central anco de los primeros ataques militares de los EE.UU, en una guerra sin declarar todavía. rmal, los combates son cada vez más frecuentes ron escapar al ataque. Eran las 9,45 horas locales (como las siete de la mañana, hora española). Los norteamericanos dijeron que las lan- chas habían atacado a un helicóptero de re- conocimiento y que éste había pedido auxi- lio, acudiendo los MH-6 que hundieron una lancha, matando a dos iraníes, y se apode- raron de otras dos con seis tripulantes. «Fue justamente al revés de como lo cuentan ellos —afirman los supervivientes—, fuimos ata- cados primero y cuando nos repusimos de la sorpresa les disparamos varios misiles tie- rra-aire, “Stinger”, y alcanzamos a uno de ellos que cayó al agua al mismo tiempo que se oía una gran explosión que iluminó todo el cielo.» Los norteamericanos han negado haber te- nido ninguna baja en este combate, pero días después anunciaron la muerte de dos solda- dos en Dubai. También en el año 1982, en el primer enfrentamiento que tuvieron con Libia, negaron haber perdido un avión, que años más tarde reconocieron que fue alcan- zado por los misiles libios. Los tripulantes de las dos lanchas que pu- dieron escapar del ataque de los helicópte- ros pudieron ver como se acercaban varios barcos de guerra que «estuvieron dando vueltas buscando los cuerpos de la tripula- ción norteamericana del helicóptero». Al pa- recer uno de los misiles ligeros lanzados por los iraníes alcanzó también a un barco de los Estados Unidos. Los iraníes prisioneros fue- ron llevados al buque de transporte «Ra- leigh». Misiles «Stinger» El embajador iraní ante la ONU, Jora- sani, reconoció ante la televisión norteame- ricana, NBC, que «tenemos misiles “*Stin- ger” que hemos comprado a intermediarios norteamericanos», aunque los observadores políticos piensan que estos misiles proceden de los rebeldes afghanos a los que el gobier- no de los Estados Unidos arma en su lucha. El comandante de los Guardias de la Revo- lución, Mohsen Reazi, dijo que tenían unos veinte «Stinger» y que les habían copiado, consiguiendo fabricarlos en Irán. Aunque Estados Unidos no reconoce que Estados Unidos en el Golfo Pérsico el sur del país. Los americanos dijeron que estaban colocando minas en aguas interna- cionales, pero no pudieron presentar ningu- na prueba porque el video había salido en blanco. «El ataque duró más de tres horas y me- dia. Los helicópteros atacaban una y otra vez —dijo el capitán del «Ajr», Farsh Chian—. Hacia las dos o dos y media abandonamos el buque porque era peligroso permanecer más tiempo en él y buscamos refugio en los botes salvavidas. Los heridos sangraban abundantemente y así permanecimos en el mar hasta el día siguiente en que nos cogie- fon prisioneros y nos llevaron al portaavio- nes “Lasalle”.» Segundo ataque El 8 de octubre, cinco lanchas rápidas iraníes realizaban una misión de patrulla rutinaria por aguas internacionales del estre- cho de Ormuz, cerca de la isla de Farsi, a la entrada del Golfo Pérsico, cuando de re- pente fueron atacadas por varios helicópte- ros MH-6 dotados con aparatos y armas de visión nocturna. «En un principio no sa- bíamos siquiera que eran norteamericanos», cuentan los supervivientes iraníes que pudie- los iraníes dispararan contra los helicópte- ros norteamericanos en el Golfo Pérsico, re- presentantes de Reagan han mostrado su preocupación porque en las lanchas apresa- das se encontraron fundas y fusibles de los «Stinger», y la única razón de que no encon- traran los misiles es porque habían sido dis- parados. El 12 de octubre, grupos kurdos jomeinistas secuestraron en Iraq a cuatro in- genieros italianos, pidiendo a cambio de su liberación que Italia saque del Golfo Pérsi- co a sus barcos de guerra y que cese en su ayuda a Irag. Angel Bustos 29

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informe central El presidente iraní, Jamenei, en la ONU «Nuestro pueblo ha demostrado no tener miedo a los EE.UU.» El presidente de la República Islámica de Irán lanzó un fuerte ataque contra los Estados Unidos en su discurso ante la asamblea de la ONU, haciendo un llamamiento por la unión de los países del Tercer Mundo frente al . imperialismo americano. ¡Oh, Señor! En Tu nombre comienzo y a Ti pido ayuda y orientación... mi vida, mi muerte, mi oración pertenecen a Ti, Tú, por la claridad y eficacia de Tu palabra justa per- dona la mía y llévala como mensaje de ver- dad a cientos de millones de oídos y cora- zones que, con entusiasmo, lo esperan. ¡Señor secretario general y todos los pre- sentes! Soy el presidente de un país que en una de las épocas de la historia fue cuna de la civilización y cultura de la humanidad, y que, también ahora, sobre tal pasado y apo- yándose en la rica cultura islámica ha segui- do construyéndose. Vengo de Irán, país que es cuna de una de las revoluciones con más resonancia y desconocida de nuestra era. Una revolución que se basa en la religión de Dios y en el camino que sus profetas han re- corrido... un camino tan largo como la lon- gitud de historia de humanidad. La raíz firme y reflexiva de esta revolu- ción es la «visión universal de monoteismo islámico». La interpretación del hombre, de la his- toria, los sucesos del pasado y presente, la naturaleza y todo aquello que afectivamen- te conecta al hombre con su entorno y fue- ra de él, le configura en un orden valorati- vo de la sociedad que le permite hacerse a sí mismo... todo se deriva de esa visión uni- versal y divina. El hombre puede aprovecharse de los te- soros de su ingenio que le rodea. Pero tam- bién estos ingenios pueden llevarle al mal camino, y crear un infierno de corrupción y opresión en el mundo. La luz de toda orientación humana es la fe y sumisión an- te la voluntad de Dios. Este mundo es el plantío del otro, no es el final de la vida. Es la puerta de la eternidad y comienzo de una vida nueva. , En el pensamiento divino del Islám, todo los hombres son hermanos y criaturas de Dios. Entre todas las razas y pueblo nadie es distinto y no deben ser razones que ha- gan considerarse superiores a ningún país y a ninguna persona. La humanidad es una y la violación a algo o a alguien supone violación a toda la hu- manidad. El monopolio y exclusivismo causan de- rramamiento de sangre entre hermanos. Son verdaderos estorbos y barreras para que haya paz. Los Mensajeros predicaron a las gentes 30 para que se sometieran a la voluntad de Dios y así rechazasen el egoísmo y obtuviesen un sitio en el paraíso. Les han instado para do- nar su instinto ambicioso y dominar y para evitar que su ingenio se desperdicie o se pier- da en las fangosas lagunas de la corrupción moral. Han hecho que fluyan su virtud, amor y sabiduría y que crean que estas ben- diciones sólo durarán mientras le recuerden y le amen. Les han enseñado cómo proteger estos va- lores y cómo cerrar el paso de los Satanes, cómo luchar contra la ignorancia y opresión y, también, cómo guardar la justicia, cien- cia y libertad. Les han enseñado que no de- ben ser opresores ni someterse a opresión. También que, rendirse delante de los enemi- gos de la virtud y la justicia es aceptar la rui- na de todos los valores y someterse a la opre- sión y corrupción. Trán está en un sitio estratégico y la revo- lución Islámica se puso contra un régimen que estaba totalmente al servicio de los in- tereses de los poderes opresores mundiales y, en los últimos 25 años, al servicio de U.S.A. Nadie estaba más necesitado de los bienes materiales y espirituales del país que su propio pueblo, pero les dejaron sin ellos. Todo lo que se decía era falso. Los órganos propagandísticos de Occidente, en especial los de los sionistas lo exageraban mucho. La revolución Islámica se levantó contra tal ré- gimen y sus protectores y desde aquel día ya han pasado 2 años, pero todavía queda mu- cho por decir. Embajada USA: un nido de espias El presidente Jamenei recordó unos pun- tos destacados de la revolución islámica, en- treellos los siguientes: la revolución fue cien por cien popular, su lema principal: «ni Es- te ni Oeste, República Islámica», y la opo- sición de la revolución al dominio de las su- perpotencias sobre los países oprimidos del mundo y puntualizó: «Una característica destacada de nuestra revolución son las ene- mistades y hostilidades a que estuvo y está sometida a lo largo de su joven vida y tam- bién, la diversidad, profundidad y plenitud de las mismas, cuestión que, ya en sí, es al- go interesante y extraordinario. Tras la victoria de la revolución, se puso en marcha un rosario de conspiraciones de diversas magnitudes. El primer paso fue un esfuerzo multilateral para poner agentes ene- migos en altos cargos de la Administración como infiltrados e incluso, algunas embaja- das en Irán, como la de U.S,A., en realidad, fueron centro de apoyo y orientación a al- gunos grupos terroristas. El terrorismo vio- lento era otra de las hostilidades contra nues- tra revolución. En los primeros días no era tan difícil que grupos reducidos y sin apoyo popular se apoderasen indebidamente de ar- mas y explosivos en las armerías y fortines; teniendo en su poder estas municiones, di- chos grupos con el apoyo de gobiernos ex- teriores organizaron la más grande red del terrorismo en Irán. En manos de tales gru- pos terroristas, apoyados en parte por los grandes enemigos de la revolución, ocurrie- ron los atentados aislados o conjuntos, ex- plosiones horribles, piratería aerea, secues- tros, torturas y tremendas masacres contra los objetivos de la revolución y hasta gente corriente como trabajadores, labradores, mujeres, niños, fueron víctimas de aquella oleada de crueldad y brutalidad. Hoy en día, son los miembros y jefes de aquellos grupos terroristas quienes han asu- mido la responsabilidad de sus traiciones autonominándose en U.S.A., Francia y al- gunos otros países de Occidente, con una vida cómoda y segura, la «Oposición» de la revolución Islámica. Intento de golpe de estado Yo, como presidente y servidor de mi país y en el nombre de quien él mismo fue obje- to del crimen de tal terrorismo violento, me halaga que mi nación no tiemble ante tales crueldades y sucesos increíbles, siendo ne- cesario destacar de ellos la masacre y marti- rio de 72 personas entre las que había altos cargos de la Administración (ministros, di- putados del Parlamento) y una personalidad político-religiosa tan importante como el mártir Beheshti) y, otro, el propio presiden- te, Radjai, y su primer ministro, Bahonar. Todo esto lo que hizo fue aumentar su fe, su confianza a Dios y su furia revolucio- naria. El golpe de estado, experiencia sangrien- ta normal y tradicional de las superpoten- cias contra las revoluciones, también se organizó en Irán progresando hasta una eta- pa peligrosa... y si no hubiera sido por el cui- dado de los responsables y de la gente, hu- biera sucedido un baño de sangre y masa- cres tremendas y, no sólo una vez, sino mu- chas... Sin ninguna duda, de las hostilidades más dolorosas y catastróficas fue el poner en marcha la guerra impuesta: provocando la ambición de un vecino, infundiéndole para

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Alí Jamenei, presidente de Irán. el ataque y asegurándole sus apoyos y ayu- e Uesotros, hoy, hemos podido recuperar la mayor parte de los territorios ocupados con un empeño heroico de nuestro pueblo que costó miles y miles de sus vidas —cabe añadir que todavía hay partes, como Naft Shar, que sigue estando en poder del agre- sor—. Consideramos como nuestro más im- portante objetivo castigar al agresor, más aún, cuando nos ha quitado un gran capital irrecuperable con esta guerra impuesta... se debe saber qué y quién está más interesado en la paz; más que nadie, somos nosotros, pero, ¿qué clase de paz?, una paz estable que sólo se consiga con el castigo al agresor. Irak, hoy, como en 1975 no está en una posición fuerte y eso lo sabe todo el mun- do. Una paz que se firmase con este régimen, en unos años se esfumaría y la guerra vol- vería otra vez a la zona. La única garantía para el futuro será el castigo del agresor. Paz, sin duda, es una palabra hermosa y atractiva, de tal manera que hasta los gran- des provocadores internacionales y los mis- mos fabricantes de armas destructoras se han interesado e hipócritamente hablan de ella. Pero, en nuestra opinión, la justicia —un término que siempre los poderosos y agre- sores lo recuerdan con suma cautela y miedo— es más importante y superior que la paz. Conseguir la justicia Hay veces que muchos han sacrificado su vida, su comodidad y paz por conseguir la justicia. Estos, siempre serán héroes. Si las ciudades europeas aún se sienten orgullosas por la resistencia que han hecho contra la agresión hittleriana y, también, la ciudad de Leningrado que asombró a todo el mundo y, en su tiempo, al ejército de Napoleón, ¿por qué nosotros no debemos estar orgu- llosos de nuestra resistencia al agresor? La O.N.U. —es especial— según la pri- mera disposición de la Carta de su Consejo de Seguridad tien obligación de asegurar la justicia, enfrentándose al agresor. Y, debo declarar a todo el mundo y en es- pecial al gran pueblo norteamericano que la presencia militar de U.S.A. en el Golfo Pér- sico, es una de las hostilidades del régimen estadounidense contra nuestra nación. Los ataques americanos en el Golfo Pérsico La historia de nuestro pueblo está ligada a una etapa negra, amarga y sangrienta fruto de las enemistades y hostilidades del régimen americano: ellos, 25 años apoyaron al régi- men dictatorial de Pahlevi a pesar de todos los crímenes que cometió, a pesar del saqueo de nuestros bienes; en los últimos meses del vida del régimen del Sha, le animaban para que reaccionase de forma seria y reprimiese las manifestaciones multitudinarias. En los primeros compases del triunfo de la Revo- lución, intentaron como fuera entorpecer su camino; la embajada americana tuvo con- tactos provocadores con elementos contra- rrevolucionarios, ayudaban a los golpistas, colaboraron y colaboran de modo perma- nente con elementos terroristas y contrarre- volucionarios fuera del país, han bloquea- do los bienes de Irán y no entregaron las inercancías ya compradas y pagadas, tam- poco entregaron los bienes que el Sha, en su nombre, había ingresado en su cuenta y eran propiedad del pueblo, intentaron aislar eco- nómicamente a Irán creando un frente uni- do de Occidente contra nuestro país, apo- yaron y apoyan dura y eficazmente a Irak en su guerra contra nosotros, y, finalmen- te, ilógica y forzosamente han traído sus tro- pas navales al Golfo Pérsico y han puesto en peligro la seguridad y tranquilidad de la zona... Todo lo antes mencionado, es sólo una partes de las acusaciones que nuestro pue- blo tiene contra el régimen de U.S.A. Acu- saciones que ponen en duda todas las pre- tensiones pacifistas y declaraciones «bienin- tencionadas» de los dirigentes de este país sobre el nuestro —y que, aparentemente, no tienen otro objetivo que resolver sus propios problemas internos—. El último eslabón de esta cadena de hos- tilidades contra nuestro pueblo, fue la gran masacre de la ciudad sagrada de la Meca en la que, indiscriminadamente, murieron cua- trocientas personas indefensas, iraníes y no iraníes. Los heridos fueron muchísimos más. Según una fuente solvente, fue decisiva la mano de U.S.A. en este desastre histórico. ¿Acaso el régimen americano y su satéli- te saudí tendrán algo convincente que decir ante dicha masacre de tantos hombres y mu- jeres indefensos? Aquí, veo necesario mencionar categóri- camente que estas acusaciones directamen- te van contra los dirigentes del régimen ame- ricano no contra su pueblo que, seguramen- te, si supiera lo que su gobierno hace con otros pueblos, también firmaría dichas acu- saciones. El Tercer Mundo debe unirse Esa fue la historia de nuestra Revolución, la cual, ha sembrado una oleada de esperan- za entre los pueblos indignados por el do- minio de los poderes opresores. En la O.N.U. existen dos grandes discri- minaciones: el derecho de veto y ser miem- bro permanente del Consejo de Seguridad, Estas, deben desaparecer. Y, desaparecien- do, el Consejo podrá convertirse realmente en centro donde todo el mundo podrá po- ner sus esperanzas y resolver sus problemas, en caso de haberlos. Si no, este Consejo siempre será un lugar de donde salgan sen- tencias inoperables y llenas de descréditos y, como hoy, los pueblos tendrán la sensación de que ya no hay ningún sitio para resolver sus problemas y recurrirán como única al- ternativa a salidas violentas. Proponemos la unión entre los países ter- cermundistas. Una unión para luchar con- tra los grandes poderes, una unión para la defensa propia y para impedir que se pier- dan sus derechos. Los poderes dominadores son factores de contagio y extensión de la corrupción: mo- ral, sexual, ideológica... Todo tiene algo que ver con causas políticas y económicas; así es- tán las cosas para que hoy, en este negro mundo, se pierdan una serie de valores mo- rales, la familia flaquea, haya montones de adictos a las drogas y al alcohol... Hay que cambiar los valores de la mujer de hoy porque son productos de este siste- ma dominador y hay que liberarla del papel de «mujer objeto». La mujer tiene que ser un universo, una política, una directora y más que nada una esposa y una madre. Ella, no es sólo objeto de placeres y entretenimien- tos. En suma, debemos devolver a la mitad de la humanidad su personalidad real. Debemos empezar una lucha seria contra la corrupción en nuestro países y fortalecer la familia para formar al hombre que debe estar lleno de cariño, sinceridad, afectividad y de fe. 31

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¡— informe central EE.UU. y Zaire entrenan a los «contra» Un elemento cada día más importante de la política exterior de los Estados Unidos es la creación y sustento de ejércitos mer- cenarios para que siembren el terror en aquellos países que son progresistas o, simplemente, no desean estar sometidos a su do- minio. La «contra» nicaragiiense es el caso más conocido; pero hay otrak zonas del planeta donde esta actividad terrorista se lle- va a cabo con regularidad. Una de ellas es el Cono Sur de Africa, donde estos ejércitos mercenarios forman parte de la estrategia de EE.UU. y Sudáfrica para mantener sometida esta región a su influencia política y económica. El apoyo de estos dos países al grupo UNITA, buscando derribar el gobierno socialista de An- gola, es un ejemplo claro de esta política. Precisamente el Zaire es la principal base de operaciones de República del Zaire Presidencia de la República Servicio Nacional de Inteligencia Kinshasa, 15 de agosto de 1985 CONSEJO DE SEGURIDAD NACIONAL Oficina del Consejero Especial del Jefe de Estado en Kinshasa/Combe OBJETO: ORGANIZACION DE GRUPOS DE COMANDOS Consejo especial ciudadano: Tengo el gusto de informarle que, siguiendo sus directrices y de acuerdo con el decreto n.* 85-766 del Presidente Fundador, algunos agentes del Servicio Nacional de Inteligencia, después de haber recibido un entrenamiento especial, han sido enviados a los campos de Lumumbashi, Kapanga, Kotakoli y Mahnagi para que presten su ayuda práctica en la organización de grupos de co- mandos. El reclutamiento de candidatos para estos grupos, así como el riguroso control de sus características psicológicas y sus particu- laridades lingúísticas y étnicas, se ha realizado teniendo estricta- mente en cuenta el carácter específico de las misiones que se van a realizar: Proponemos completar los grupos indicados de la siguiente ma- nera: — Campamento de Lumumbashi: un grupo de 10 a 12 perso- nas, constituido por gente origiraria de Bemba, Wanyam- wesi y Burundi (de Zambia y Tanzania). — Campamento de Kapanga: un grupo de 16 a 18 hombres, compuesto por gente originaria de Ovambo y Wachokev (de Angola). — Campamento de Mahnagi: un grupo de 8 a 10 hombres, originarios de Morumangbetu y Alur (provenientes del Su- dán y Uganda). — Campamento de Kotakoli: un grupo de 20 a 24 hombres con funciones múltiples. Al mismo tiempo le informamos que los señores Douglas D. Smith, jefe adjunto de la misión militar de los EE.UU., Mason Hopkins, agregado militar de la embajada y James D. Smith, Pri- mer Secretario de la Embajada de los EE.UU. proyectan llevar 32 africanos UNITA. Desde la llegada al poder de Mobutu, Zaire se ha con- vertido en el principal centro de actividad de la contrarrevolución en Africa y el cuartel general de la CIA en esta zona. Tropas con- goleñas han sido utilizadas como ejército de intervención en paí- ses como Chad, Angola y República Centroafricana, En el documento que reproducimos a continuación, captura- do al Servicio Nacional de Inteligencia del Zaire y publicado ori- ginariamente en la revista norteamericana BREAKTHROUGH, se obserya un nuevo aspecto de esta política intervencionista de los Estados Unidos: el establecimiento en el Zaire de campos de entrenamiento de «contras» listos para intervenir en países veci- nos (Tanzania, Zambia, Angola...). EII, WATIONAL DE BICURITE Bures; 4 Conseller Bpécial deu Chef de 1'Etat h KISSA/0082.- Catoyen Conccilize Spécinl, J'al 1'hennear de vous informes que, eelon vos directives el conformenent as dictet Mo. 05-166 ds hi , des otficiers du Matlonal Y intelligenen, apcke avolr été mounle A une formation apiciola; dnt 604 anvyón dans Les caps de LMABASIL, KAPNCA, MOTMOLI dl MAYASI pour pebtes une asulctance pratique dans 1'ocganteatión as gtompes de comandos .- La recrutenent des codldats dera ces guapos et le contróle séviro de leurs domáes paycho” prvalques, de leurs particulacitón eumiques et Zinguistiques BUetlectient en tensnt compre atrictonent du caractóre apéciCique Bos minslona A dccomplic.- a cabo una inspección a los campamentos de entrenamiento de los comandos en fecha próxima. Le saluda afectuosamente, Por parte del Administrador General del Servicio Nacional de Inteligencia, Jefe de los Servicios Generales del Servicio Nacional de Inteligencia. Telinderame Zabua (Administrador) (BREAKTHROUGH, primavera 1987. Revista del Comité de Apo- yo y Solidaridad con presos negros y puertorriqueños y secto- res oprimidos. John Brown Club, PO Box 14422, San Fran- cisco CA 94114 EE.UU.)

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.— ¡resistencia popular El acuerdo entre Chirac y Felipe González incluye la compra de importantes _partidas de armas francesas Francia utiliza a los vascos como simple moneda de cambio «Francia va a hacer el gran negocio del siglo con España, nos van a vender todas las porquería que nadie quiere, empezando por los tanques AMX-30 y terminando por los aviones. Todo a cambio de entregarnos a varias decenas de militantes de ETA que vivían en su país». Esta afirmación escuchada de labios de un alto oficial del Ejército español durante unas maniobras militares confirman la idea que se tenía de que el famoso pacto entre Felipe González y Jacques Chirac, sobre el desmantelamiento del «santuario» de ETA en Fran- cia, es un contrato económico donde Francia entrega a vascos a cambio de importantes acuerdos sobre venta de armas y de otros productos franceses. RANCIA está utilizando a los vas- «e EF cos como un producto comercial, a cambio de que España compre productos franceses que de otra manera no tendrían implantación en el mercado. Mu- chos proyectos de compra de armas para los ejércitos españoles han estado aplazados hasta que Felipe González y Chirac llegaron al acuerdo de «yo te entrego a los exiliados vascos, y tú me compras aviones, tanques y otras cosas», comentó una fuente militar a varios periodistas madrileños. Algunos mi- litares han mostrado su desacuerdo con la compra de armamento francés que conside- ran mucho peor que otros productos seme- jantes ofertados por Alemania, Gran Bre- taña o Bélgica. «Vamos a estar pagando durante siglos es- tas operaciones anti ETA del gobierno fran- cés, y encima tenemos que estarles agrade- cidos», indicaron las mismas fuentes. La presencia del rey Juan Carlos en la muestra de armas francesas en Le Bourget, cerca de París, fue interpretada como la confirma- ción de que España iba a comprar gran parte del nuevo armamento francés, especialmente tanques y aviones. La detención en Anglet de Santiago Arros- pide Sarasola, «Santi Potros», el pasado 30 de septiembre, y la redada policial contra los refugiados vascos en el País Vasco Francés unos días después, los días 3 y 4 de octubre, son parte del justiprecio que Francia está obligada a pagar a España en compensación del tratamiento preferencial en materia co- mercial que recibe por parte de ésta, según el pacto establecido por González y Chirac. La policía francesa no dio a conocer el nú- mero de refugiados vascos detenidos en la redada, pero según datos obtenidos por las Gestoras Pro-Amnistía, el número de dete- nidos superó el centenar. De la brutalidad con que se empleó la policía gala en las de- tenciones, registros e interrogatorios hay multitud de testimonios de testigos presen- ciales, mujeres e hijos de refugiados en su mayoría. «Golpearon la puerta a las seis de la ma- ñana, Decían que eran policías, pero sólo pu- dimos comprobar que llevaban unos braza- letes, Por las ventanas pudimos ver que la casa estaba rodeada de individuos de paisa- — La policía francesa actuó con violencia en las detenciones. Iraskun Rekalde y su hija en el momento de su detención. 33

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resistencia no con iguales brazaletes. Reconocí a unos p policías de Biarritz, mientras que otro poli- 1 cía de paisano nos apuntaba con una pisto- la diciendo que abriéramos o disparaba», di- ce Izaskun Recalde, esposa de «Santi Po- tros», que fue detenida junto con sus dos hi- jas, Irati y Larraitz, de dos años de edad, y su cuñada, el sábado 3 de octubre Brutalidad policial «Apelancaron la cerradura —continúa Izaskun— y agujerearon la puerta para abrirla. Entraron como locos. Uno arrancó el cable del teléfono, mientras los otros nos esposaron, a las niñas también. Cogian to- do y lo tiraban al suelo». También hubo más casos en los que la po- licía pretendía detener a refugiados vascos que habían muerto en atentados de los GAL, o habían sido expulsados anteriormente. A Bixente Perurena, hija de un refugia do asesinado por los GAL, la policía la in- terrogó a punta de pistola por el paradero de su padre. Los interrogadores prorrumpie- ron en carcajadas cuando se dieron cuenta de su error, pero continuaron el interroga- torio con amenazas de expulsión de la ma- dre de la niña. 'Q aia pe (ATAZIORIK ER rior intervención de la policía española contra los refugia- dos en Euskadi norte marca el fin de toda una época en la construcción del espacio judicial europeo (E.J.E.). ¿Va a seguir la oleada de expulsiones?, ¿es que ya no va a haber más extradicio- nes? La cuestión merece una profunda reflexión. Aunque haya quien se obstine en confundir ambas cosas, hay que diferenciar claramente dos niveles distintos en el EJE: uno ope- rativo y práctico y otro jurídico-formal. El primero se refiere a la colaboración policial en la práctica, que es completa y total desde hace muchos: creación del «club de Berna» en 1971, del grupo Trevi en 1976, etc. Todo esto se hace a la sombra: no hay obstáculo jurí- dico ni político que se oponga en su camino. Muy distinto es el nivel jurídico- formal: para que el EJE avan- te en este terreno ha sido imperioso liquidar importantes principios del derecho burgués, el principal de ellos, el derecho de asilo políti- L Avola de terror desatada por el gobierno francés y la poste- go ha venido el potenciamiento de las extradiciones. Aquí los obstáculos han sido mayores, especialmente por la oposición popular, pero también porque al mismo tiempo, desde el punto de vista jurídico, los procedimientos de extradición se ha prostituido hasta el punto de hacerlas irreconocibles. El Derecho de extradi- ciones ha entrado en una completa crisis, al automatizarse y surgir mecanismos alternativos, como las expulsiones, deportaciones. ete. en lo que los jueces no intervienen para nada, sino exclusivamente el gobierno y la policia. Ahora bien ¿es esta situación la que tiende aimponerse? Enten- demos que sería un error pensar de esta forma. Es aquí donde se hace imprescindible recordar a Badinter, Txapela y Apaolaza en 1979, de las solicitudes de extradición pre- sentadas por el gobierno español. Su defensa se basó, como era ló- gico, en afirmar que ETA formaba parte del MVLN, que no era La «doctrina Badinter» y el espacio judicial europeo LOS ESTADOS EUROPEOS QUIEREN CREA] co, lo cual no ha sido nada fácil aunque parezca de otro modo. Lue- - ¡conocido en Euskadi, por haber defendido a Apala en 1977 y a una organización terrorista. En 1981 Badinter es el ministro de J ticia de Mitterrand que, al mes siguiente, se enfrenta a una petic de extradición de 15 refugiados (el más conocido Tomás Li que son aceptadas por los tribunales franceses en seis de los casos gue por vez primera consideran que las acciones de ETA no so 0 más que «actos criminales comunes». Pero el gobierno de o rrand no entrega a los refugiados a la policia española... Comien: zan 18 meses de regateo: se negocia también la entrada de Españí en el mercado común. Ya lo destacó «Punto y Hora» en el número de noviembre diciembre de 1980: ambas cuestiones estaban estrechamente r cionadas. España tenía que rebajar sus condiciones de entrada Europa, sobre todo en materia agricola, para que Francia entre; ra a los refugiados. Un asqueroso intercambio: el hombre en su de mercancía barata en manos de esos que hacen gala de «hw nismo». N junio de 1982 Mitterrand viaja a Madrid y lo deja bien E ro: los dos problemas claves de las relaciones hispan francesas (extradiciones y mercado común) «no hay que larlos del contexto global de relaciones hispano francesas... Hay q globalizar todas las cuestiones». En consecuencia anuncia próxii contactos entre los ministros de Economía y Agricultura de ami países, así como la modificación del Convenio de Extradición entré ambos países, que data del siglo pasado. Dos meses después Mit rrand anunció diversas medidas antiterroristas, si bien advierte quel ni cambiará el status jurídico (en especial el Convenio de Extrad ción con España) ni firmará la Convención Europea antiterroristi de 1977 «pero que propondrá a los demás países europeos la cri ción de un tribunal que pueda juzgar los delitos de sangre». Curioso: había sido Giscard quien había lanzado la idea del EJE =n la VI cumbre de Jefes de Estado de la CEE, y cuanto todos los demás se lanzaron por esa ruta, Francia se desligó para lanzar el 1982 una nueva iniciativa. 34

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En todos los casos, la policia entró en las viviendas ilegalmente sin mostrar la orden de registro, e, incluso, en muchos de ellos, echando abajo la puerta de las viviendas. Las mofas, la vejaciones verbales, con alu- siones a «las limpiezas del GAL», a amena- zas de expulsión, y a torturas, por parte de la policía fueron constantes en casi todos ellos. En la comisaría de Miarritxe también fue- ron interrogados los hijos de varios refugia- dos detenidos. En esta comisaría, las muje- res y los hijos de los refugiados detenidos permanecían recluidos en una celda. En Ba- yona, numerosos testigos presenciaron co- mo la hija de la refugiada Itziar Berna, de tres años de edad, era zarandeada de forma violenta e introducida en un furgón policial. Del total de refugiados vascos detenidos por la policía francesa en la redada, 57 han sido entregados a España por el procedi- miento de urgencia absoluta; 20, expulsados a Argelia, y un número sin determinar, de- portados a otros departamentos franceses. En Francia, numerosas voces se levanta- ron contra la razzia sobre los refugiados vas- cos. En el Pais vasco francés, tres grupos na- cionalistas firmaron el 5 de octubre una de- claración conjunta denunciando la actuación policial, y comparandola con las de los nazis. En el tratamiento dispensado por la po- licía española a los entregados ha habido, en muchos casos, vejaciones, malos tratos y torturas. Muchos de ellos han tenido que ser atendidos en hospitales tras su paso por las comisarías españolas, después de prestar declaración en la Audiencia Nacio- nal. Varias denuncias por torturas e inten- tos de violación han presentado los aboga- dos de los detenidos contra la policía espa- ñola. Según el testimonio de varios presos de la cárcel de máxima seguridad de Alcalá-Meco, el refugiado Martín Apaolaza no tenía con- ciencia de quién era a su ingreso en ese pe- nal debido a las torturas a que le habían sometido. «No sabía como se llamaba ni si- quiera que hacía aquí, solamente repetía que le habían torturado». Redada selectiva. Entre los refugiados entregados en esta úl- tima tanda figura María Teresa Lasa Miche- lena, hermana de Santiago Lasa Michelena, «Txikerdi», según la policía, dirigente de ETA. Entre los refugiados deportados a la re- gión francesa de Bretaña figuran Izaskun Rekalde y sus dos hijas, esposa e hijas de UN ESTADO CONTRARREVOLUCIONARIO ¡El mes de octubre es clave: España niega la extradición de 15 personas reclamadas por Francia y el PSOE gana las elecciones, como estaba previsto. Es éste el contexto en el que Badinter lanza a nueva política, sobre las bases ya expuestas por Mitterrand: no nodificar el status jurídico, condicionar las extradiciones a cuatro -riterios, entre ellos,.la naturaleza «democrática» del Estado que a pida, y finalmente la más importante, a mi juicio, la creación Je un tribunal penal comunitario que sea el que decida también sobre as extradiciones. En la reunión de ministros de Justicia del merca- lo común, reitera esta propuesta. Es.el «nuevo clima» entre Madrid y París, cuyas consecuencias as tenemos más próximas: asesinatos del GAL que comienzan a. finales de 1983, deportaciones, hasta acabar como está suas. la persecución de cientos de refugiados. i Ñ 71 ERÍAMOS, sin embargo, un poco ingenuos si pensáramos que S aquí acaba todo. Hay que pensar en el futuro, y en un fu- turo cada vez más represivo: ese futuro es el EJE, el mal lamado «Tribunal Europeo Antiterrorista» que en realidad no es al tribunal, sino un nuevo sistema jurídico construido sobre el «modelo españob», sobre el patrón de la Audiencia Nacional. Las extradiciones son incompatibles con ese tribunal que ideó Badinter y que Felipe González copió en marzo de 1984 hablando inte la TV belga, pasando a ser su más acérrimo partidario. La actual multiplicación: de las extradiciones es sólo un paso intermedio en a construcción del EJE, no su objetivo final. El problema es que "rancia debe liquidar dos importantes bolsas de refugiados: los vas- os y los italianos. Estos últimos son bastante numerosos en Paris, i bien hay dos diferencias importantes entre ambos grupos. Los talianos, excepto una minoría, han tragado con la política de arre- entimiento a la francesa ofrecido por Mitterrand, y se han con- 'ertido en lacayos de la socialdemocracia: Negri, Scalzone, etc. Para estos no hay extradición, ha dicho Mitterrand. Los demás son el verdadero objetivo que persigue el ex-torturador de Argel, con la ventaja de que no cuentan con el apoyo de los vascos y por ello cualquier medida presenta menos obstáculos. Respecto a los vascos revolucionarios en Euskadi norte, la solución es la liquidación completa de la bolsa a través de deporta- ciones a terceros paises y a España por el procedimiento de «urgen- cia absoluta» salvando cualquier escollo judicial, a la fuerza. Liquidados esas dos bolsas ya no habrá más extradiciones, por- que éstas crean más problemas de los que resuelven. Es necesrio que los «terroristas» sean juzgados allá donde se les detenga, no donde hayan cometido el «delito». Esa es la «doctrina Badinter». Para lograrlo hacen falta tribunales como la Audiencia Nacional, que tengan competencias para asuntos de terrorismo por todo el mundo, lo que los juristas llaman «extraterritorialidad» de las leyes, la eliminación de las fronteras. INCLUSO cabe otra solución alternativa que va más allá (la ver- 1 sión hispana del EJE) consistente en la creación de la «condena en rebeldía», es decir, en la posibilidad de hacer el juicio al acu- sado sin que esté presente ni a merced del tribunal, como hacia el TOP en su época. Así las cosas serían todavía más fáciles: se juz- gan inmediatamente los hechos aunque los acusados no estén; se les condena y cuando alguien los detenga por Europa se les mete inmediatamente a la cárcel sin contemplaciones. Este es el EJE que quieren los socialdemócratas europeos: lo más parecido al eje Berlin- -Roma-Tokio de 1939; ese es su espacio judi- cial: lo más parecido al «espacio vital» hitleriano que justificó una malanza de millones de seres para imponer sus designios. Los Gon- -zález, Mitierrand, Craxi y demás son los herederos de quienes levaron al holocausto a Europa, que ahora tratan de repetir. Juan Manuel Olarrieta (ABOGADO) 35

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—resistencia popular claro !. Las soluciones para el fís Vasco deben ser políicas : de la paltrica ExTerior con Franca, Martín Apaolaza en el momento de ser entregado a la policía española e E «Santi Potros»; María Asunción Arana, vit- da de José Miguel Beñarán, «Argala», mi- litante de ETA asesinado en Anglet en 1978, y las viudas de otros dos refugiados asesi- nados por los GAL. Tanto el ministro del Interior, José Barrio- nuevo, como el secretario de Estado para la Seguridad, Rafael Vera, no tardaron en ma- nifestar su satisfacción por la redada de la policía francesa. Incluso, el propio ministro anunció en más de una ocasión que se pro- ducirán más detenciones. «En los próximos días se pueden producir algunas detenciones más de personas de las máximas responsa- bilidades de la banda criminar ETA, pues- El Rey probando los aviones franceses. 36 A — to que nunca hemos dudado de la buena vo- luntad de las autoridades francesas», dijo Barrionuevo el día 11 de noviembre en el transcurso de un acto castrense en honor a la patrona de la Guardia Civil, la Virgen del Pilar. La cumbre franco española a máximo ni- vel en materia antiterrorista, celebrada en París el pasado 21 de octubre por Barrionue- vo, Vera, y sus homólogos franceses, Char- les Pasqua y Robert Pandraud, con decla- raciones mutuas de máxima colaboración, es muestra del momento dulce por el que atraviesa el pacto entre Francia y España. Barrionuevo, otra vez, aprovechó la opor- tunidad para recordar a Francia sus obliga- ciones en el pacto. La reunión que mantuvieron el pasado mes de agosto Felipe González y Francois Mitterrand en la región francesa de Las 'Las- das sirvió para desbloquear el pacto que por parte gala había experimentado un cierto pa- rón. La aceptación por el gobierno español de un diálogo con ETA, permitía al Estado francés, de cara a su propía opinión públi- ca, iniciar en cualquier momento la caza ma- siva de refugiados vascos, acogidos o no ba- jo el estatuto de refugiado político. Con la integración de España como miem- bro de pleno derecho en el seno de la Co- munidad Económica Europea, y el triunfo electoral del conservador Jacques Chirac, en marzo de 1986, los lazos de colaboración en- tre Francia y España comenzaron a estre- charse. En opinión de Madrid, el acuerdo de colaboración antiterrorista suscrito por Barrionuevo, por España, y Deferre, por Francia, en junio de 1984 solamente había producido tímidos resultados; mientras que París opinaba que se había visto entorpeci- do por la guerra sucia que el Estado espa- ñol desarrollaba contra los refugiados vas- cos en suelo francés. Chirac y González comenzaron rápida- mente a entenderse. El 19 de julio de 1986 se produjo una de las primeras muestras de ese entendimiento: el refugiado vasco Juan Manuel Varona López es entregado a la po- licía española, pocas horas después de ser detenido, por el procedimiento de urgencia absoluta, procedimiento que no precisa in- tervención judicial. Quince meses después, por un lado, Francia a entregado a España 162 refugiados vascos por el procedimiento de urgencia y ha deportado a Argelia a otros 30; y por otro, se ha producido un especta- cular aumento del déficit comercial entre ambos estados en favor de Francia. El propio presidente de la República fran- cesa, Francois Mitterrand, se ha manifestado partidario de esta peculiar forma de colabo- rar. «Como voy a rechazar una política en la que yo he tomado parte», afirmó Mitte- rrand al término de una cumbre hispano- francesa, que tuvo lugar en Madrid los días 12 y 13 de marzo, cuando ya Francia había entregado a España a medio centenar de re- fugiados vascos. Carlos Cardoso

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resistencia popular Y Celsa Barcia, (la tercera agachada, en primera línea) con sus compañeras en el patio de la prisión de Yeserías en Madrid, en 1983. Militante de los Grapo que ha cumplido su condena Celsa Barcia: «En la cárcel lo que más nos anima es la lucha de los obreros en la calle». Celsa Barcia Vallejo, obrera textil madre de dos hijos de 17 y 12 años, nació hace 47 años en Albeos do Creciente, una pequeña aldea cercana a Vigo. Ahora acaba de ser puesta en libertad tras cumplir ocho años de prisión por ser militante de los GRAPO. Este tiempo lo ha pasado entre las cárceles de Yeserías y Carabanchel en Madrid, para acabar en Córdoba adonde fue trasladada recientemente junto a Alicia Artímez y Teresa de Jesús González. cel en febrero de 1977 tras ser dete- nida en relación con los secuestros de Oriol y Villaescusa. Después de pasar cua- tro meses en prisión le aplicaron la Amnis- tía de ese año, mientras que el resto del comando que llevó a cabo el secuestro per- manece en prisión desde entonces por la mis- ma causa. El día 12 de octubre de 1979 fue de nue- vo detenida y encarcelada por pertenecer a tun comando de información de los GRAPO. El 24 de julio pasado, poco antes de que finalizara su condena, era trasladada a la pri- sión de Córdoba dentro de la campaña de «Alerta roja» decretada por el Ministerio de Interior contra los presos políticos. —¿Cuál puede ser el motivo del gobier- C ELSA conoció por primera vez la cár- no para los traslados? ¿Ha sido decisión del gobierno o de Instituciones Penitenciarias? > Creo que ha sido una medida que ha ve- nido directamente del gobierno, y la Direc- ción de Prisiones la ha puesto en marcha. Conforme aumenta la represión sobre el mo- vimiento revolucionario en la calle, aumen- ta también la presión contra los presos políticos porque estos son un foco de resis- tencia que orienta a la gente para que vayan por el camino de la resistencia y no de la le- galidad como pretenden. —Piensas que los presos políticos están ju- gando ese papel de fortalecer la resistencia, como dice el gobierno? —Cuando un gobierno mete presos a unas personas normalmente es para dar ejemplo y asustar al resto de la gente. Nosotros cuan- do estamos presos intentamos llevar en la cárcel una vida política organizada, traba- jar, estudiar... De esta manera, con nuestra resistencia, intentamos que la gente de fue- ra también resista, contra la explotación, la represión... Como el gobierno sabe que so- mos un ejemplos para el movimiento inten- tan aniquilarle y distruirte. Con nosotros no lo ha podido conseguir por eso tomaron la medida de los traslados para romper esa uni- dad dentro de las cárceles y a la vez la soli- daridad que se estaba recibiendo de la calle. —Crees que han conseguido su objetivo? —A pesar de habernos repartido por más de siete cárceles diferentes, alejadas cientos de kilómetros de nuestros familiares y ami- gos, de la fecha que eligieron para los tras- lados (fueron los últimos días de julio cuan- do todo el mundo se estaba preparando pa- ra irse de vacaciones) la gente se ha volcado en ira a visitarnos, escribirnos, mandarnos paquetes, dinero. La solidaridad que ya exis- tía se ha incrementado aún más con motivo de los traslados. —¿Cómo ves la situación actual del go- 37

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—resistencia popular AFAPP de Cádiz Apartado de Correos 589 11080 Cádiz AFAPP de San Fernando Puerto Real Apartado de Correos 248 San Fernando (Cádiz) AFAPP de Sevilla Apartado de Correos 20 El Viso del Alcor (Sevilla AFAPP de Madrid Apartado de Correos 15.220 28080 MADRID Asamblea AFAPP de Catalunya Apartado de Correos 1997 Barcelona amnistía AFAPP : ACP AFAPP de Euskadi Apartado de Correos 39 Baracaldo (Vizcaya) ACPG de Vigo Apartado de Correos 5.168 Vigo (Pontevedra) ACPG de Cambados Apartado de Correos 77 Cambados (Pontevedra) AFAPP de Córdoba Comp. Gómez Navarro, 30 14005 Córdoba bierno? Ellos dicen que están resolviendo la crisis económica, que están dando golpes de- moledores a ETA. ¿Qué piensas de esto? —Creo que cuando ellos toman unas me- didas represivas de este tipo es que se encuen- tran bastante derrotados económica y polí- ticamente y se arman hasta los dientes para sofocar cualquier manifestación del movi- miento revolucionario, no hablo sólo de los que se les enfrentan con las armas en las ma- nos me refiero también a los trabajadores de Puerto Real, de Reinosa, a los jornale- ros, incluso a otros sectores, pacifistas, eco- logistas, que empiezan a radicalizarse. — ¿Cómo vivísteis dentro de la cárcel los acontecimientos de Reinosa y de Puerto Real? —Cuando estas allí dentro y ocurren cosas como eas a nosotras no da mucha moral por- que significa un canto a la resistencia, ves como los trabajadores resisten y eso te da más ánimos para seguir resistiendo dentro de la cárcel. — ¿Cómo lo ven, por el contrario, las car- celeras? —Te imaginarás que no les hace ninguna gracia, sólo dicen que esa gente es terroris- ta como nosotras. Es curioso como esta pa- labra se acabará convirtiendo en un mito ya que todo aquel que lucha por un puesto de trabajo, quien se enfrenta a la policía... es terrorista, no sólo aquellos que usan las ar- mas contra el Estado. —¿Encuentras mucha diferencia entre las visitas que recibíais hace cinco o seis años y las de ahora? —De entonces acá el movimiento se ha ra- dicalizado y avanzado mucho. Esto se ha manifestado también en el aumento de la so- lidaridad y ha cambiado también el carác- ter de la misma. Por ejemplo en el año 81 cuando los compañeros en Herrera de la Mancha llevaron a cabo una huelga de ham- bre muy dura, hubo apoyo de la gente en la calle, se movilizaron, hubo encierros, pero no al nivel que existe ahora. Entonces eran' fundamentalmente familiares. Ahora son amigos que traen a otros amigos, gente que cuando nos conduce se da cuenta que no 50- mos terroristas sino revolucionarios y les in- teresan nuestras ideas, ahora se identifican más con ellas. —¿La gente que os visita os dice, como hace años, que los GRAPO sois unos lan- zados? —Hace varios años la gente tenía mucho miedo, no es que nos dijera eso, más bien que no veían la lucha armada como una vía para la revolución. Ahora, la gente lo tiene más claro. Si en el 81 pensaba que algo iba a cambiar con el gobierno del PSOE y le dio un voto, ahora ha tenido tiempo de compro-: bar que todo sigue igual, más bien peor, y está tomando conciencia que hay que ir por el camino de la resistencia y fuera de las ins- tituciones que están frenando las luchas. — (Sigue pensando alguna gente de la que ha ido a veros que existe algo de oscuro en relación con el PCE(r) o los GRAPO, co-: mo contaba la prensa hace años? —Desde luego ha habido gente que se hi dejado influenciar, pero aquéllos que iban a vernos al principio quizá por la curiosidad,

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han comprobado que no hay nada raro en nosotras, han tenido ocasión de conocernos y conocer nuestras ideas y se dan cuenta de que no hay otro camino. — ¿Durante estos años pasados en la cár- cel recuerdas algún momento en especial, algún hecho que significara algo importan- te para los presos? —Para nosotras lo más importante es cuando el movimiento está en auge, cuan- do los trabajadores luchan en la calle por conservar su puesto de trabajo y defienden el pay de sus hijos, esto es lo que más nos alienta a continuar. Hay momentos dramá- ticos desde luego*como cuando la política asesina a algún cómpañero de las organiza- ciones revolucionarias y te ves impotente allí dentro. —Desde el momento que has salido, ¿qué cosas has visto en la calle que te hayan lla- mado más la atención? —Todavía no he ido a muchos sitios, cuando salí de la cárcel de Córdoba quedé impresionada del recibimiento que me hicie- ron allí. Tanto los familiares como chava- les de una radio libre, del grupo Boicot, se han volcado, me llevaba de un sitio a otro, se han portado de maravilla. Organizaron una pequeña charla en una sala llamada Juan XXIII y que quedé sorprendida por- que la gente prácticamente no sabía nada y se juntaron más de cincuenta personas allí. Después fui a Cádiz y allí fue aún más. —En estos años habéis seguido la evolu- ción de los partidos de izquierda. ¿Os ha sor- prendido por ejemplo la caída de partidos como el PCE? —Esto ya se había visto claro en la refor- ma cuando todos estos partidos se integra- ron en las instituciones. Su práctica desapa- rición viene de su misma política «vende obreros», la gente se ha dado cuenta y no quiere saber nada de ellos. Ahora siguen ma- niobrando, firmando no se sabe muy bien qué pactos y acuerdos con el gobierno en el poder y a espaldas de trabajadores a los que dicen representar. —Hace poco publicaban en una revista una encuesta donde decían que sólo el 17 por ciento de los españoles prefiren la república a la monarquía. ¿Crees que los españoles es- tán de acuerdo con la reforma? —Creo que la mayoría no. Aparte de la opinión de la gente que conozco, los que le dieron un voto de confianza al PSOE en el año 82 ahora se sienten completamente de- fraudados y muchos optan por el camino de la lucha independiente para resolver sus pro- blemas. Desde luego es una tontería penar que el pueblo español pueda ser monárqui- co. Es republicano y no quiere ni reyes, ni curas, ni capitalistas. — ¿Habéis recibido alguna propuesta en el sentido de abandonar la lucha e integra- ros en el juego democrático? —Hubo algo en Herrera de la Mancha a finales del año 1981, cuando estaban allí los compañeros, querían negociar la salida de los presos a cambio de que el PCE(r) se in- tegrara en la legalidad. No estuvimos de acuerdo entonces. Ahora no es tiempo de ne- gociar sino de seguir adelante hasta hacer la revolución.

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LECCIONES DE ESPAÑA Después del triunfo de la contra- rrevolución en Chile el 11 de septiem- bre de 1973, cuando las fuerzas ar- madas chilenas al mando de Augusto Pinochet cumplen su rol histórico de proteger los intereses de las corpo- raciones transnacionales y de la bur- guesía chilena colonizada; entonces comenzó a circular una frase de sig- nificado muy profundo para el socia- lismo xgvolucionario: «Las lecciones de Chjle». Es decir, los trabajadores de todo el mundo debían aprender de la derrota de la revolución chile- na, del fracaso de una política con- ciliadora y vacilante con la fantasía de que existe una burguesía y un ejér- cito chileno patriota/nacionalista. En 1973 los trabajadores tenian que aprender de Chile, y ahora es el tiempo de aprender de España y 0b- servar con atención el desarrollo de la lucha de clases en el marco de la política indefinida y esencialmente capitalista del Gobierno del Partido Socialista Obrero Español. En 1982 los trabajadores españo- les deciden participar en las eleccio- nes y votar por el socialismo. Más tarde, en 1986, nuevamente reiteran su apoyo con la esperanza que, al contrario de los gobiernos de los par- tidos burgueses, este gobierno lucha- ría por los intereses de los trabaja- dores y la juventud. [...] El Gobierno de Felipe González, claramente y en forma concreta, se pone al servicio del gran capital y la patronal, impulsando medidas en contra del poder adquisitivo de los trabajadores y en contra de la edu- cación de la juventud, con el solo fin de resolver la crisis económica actual de la patronal. [...] En estos últimos meses la clase obrera está protagonizando las lu- chas más importantes que se han dado en el Estado español desde 1979. Desde los astilleros de Cádiz hasta las minas de Asturias, los ta- jos de la construcción, los centros de estudio, el transporte, la sanidad, et- cétera. En todos estos lugares se dis- cutía en asambleas en el mes de abril. Esto culminó con cuatro millones de trabajadores en huelga y manifesta- ciones masivas. Algunas de estas luchas han sido reprimidas salvajemente, y se ha lle- gado a enfrentamientos de gran du- reza. [...] Esta represión es llevada a cabo por las fuerzas policiales, lo cual pone en evidencia que el apa- rato represor de la dictadura fran- quista está intacto y a la orden del Gobierno para cumplir con su traba- jo. La utilización de armas de fuego contra estudiantes, la toma militar de Reinosa, la invasión de algunos pozos de Hunosa y los enfrentamien- tos en Cádiz son imágenes hoy ha- bituales, y que tan sólo algunos años atrás muy poca gente hubiera pen- sado que se producirían bajo las ór- denes del Gobierno del PSOE. [...] 40 Pinochet quiere copiar a Franco hasta lo de la transición política. Observar los acontecimientos en España es como mirar el futuro de Chile en una bola de cristal. Después de las «elecciones libres» que tanto añoran algunos como los Núñez y los Mandujanos que sueñan con bandas presidenciales o títulos de senadores y diputados, y nuevamente ser par- te integrante de la democracia par- lamentaria burguesa. Felipe Gonzá- lez, al igual que sus compadres en Chile, está más comprometido con las grandes empresas que con la re- volución socialista. Por eso los tra- bajadores chilenos deben aprender las lecciones de España. Es decir, la democracia burguesa no ofrece nin- guna solución a los problemas de los trabajadores. [...] La única solución para los trabajadores chilenos es la lucha organizada y frontal por el so- cialismo. (CHILE VENCERA; Organo del Comité por la Unificación de la Izquierda Revolucionaria, CUIRCH. Julio 87. P.O. Box 1279, Cambridge, MA 02238, EE.UU.) SABOTAJE EN SALAMANCA Un incendio, que a primera impre- sión parece claramente intencionado, se inició momentos antes de las diez de la noche del sábado en el depósi- to de pasta de papel, situado en un lugar próximo a la Estación de la «Renfe» en nuestra ciudad. El comienzo de dicho incendio, que pudo revertir caracteres muy graves, coincidió con el relevo de los vigilantes jurados de la «Renfe», he- cho que estaba previsto para las diez de la noche, según costumbre habi- tual, probablemente conocido por los autores del fuego. Desde hace mes y medio se hallan almacenadas en este lugar, [...] muy próximo al economato de la «Renfe» y a la parcela próxima a la avenida de los Comuneros, unas 250 tonela- das de pasta de papel valoradas, se- gún hemos podido saber, en unos veinte millones de pesetas, pertene- cientes a la fábrica «Scott Ibérica» de Salamanca, situación que hay que atribuir a la actual huelga de la plan- tilla de dicha factoría, que no per- mitió el traslado de dicha mercancía hasta la fábrica situada en las pro- ximidades de Florida de Liébana y Doñinos, de Salamanca. El incencio, que fue detectado a las diez de la noche, no pudo ser so- focado hasta las tres de la madruga- da, comenzó en dos puntos distintos de la sección de almacenamiento de la estación en esa zona, distantes unos treinta metros el uno del otro, Según pudimos comprobar personal- mente, dicho material de pasta de papel no arde ante una aproximación de una cerilla o encendedor, sino que precisa de algún «estímulo» para que se produzca el incendio. Este hecho avala la hipótesis de la posibilidad de que el incendio haya sido provoca- do con algunos líquidos inflamables que fueran arrojados en distintos puntos de las «balas» amontonadas en ese lugar de los terrenos de la «Renfe». [...] Nuestro periódico ha podido sa- ber que el personal de vigilancia de la «Renfe» había recibido recomen- daciones de extremar la vigilancia al depósito, que por motivos de la huel- ga del personal de «Scott Ibérica» se había visto obligado a mantener en las instalaciones de la «Renfe», pa- gando un alquiler ante la imposibi- lidad de trasladar la pasta de papel a la factoría de Doñinos. [...] La existencia de las 250 tonela- das de la pasta de papel era conocida por los empleados de dicha fábrica «Scott Ibérica». Aunque algunas no- ticias han dado como veinte millo- nes de pesetas de pérdida, la cifra puede variar, ya que del total de las 250 toneladas almacenadas solamen- te han sufrido deterioro, al parecer irrecuperable, un diez o un quince por ciento de ellas. [...] («La Gaceta» de Salamanca, 17-8-87.) LOS «ERRORES» DE BARRIONUEVO Un importante periódico de Ma- drid calificaba, hace poco, al señor Barrionuevo de fascista. Yo no sé si este adjetivo es o no el más adecuado para definir la actitud de este minis- tro socialista, pero lo que me pare- ce evidente es que un ministro demó- crata en un Estado de derecho debe ser —pienso— la antítesis de lo que representa el actual titular de Inte- rior español. Cuando resulta clamo- rosa la relación de los órganos del Estado con el GAL, cuando se res- tituyen en sus cargos a policías iden- tificados con la tortura, cuando se mantienen leyes como la antiterro-

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. aatsvisia de prensa=""— rista, cuando caen los manifestantes, desesperados, por las aceras tras las «intervenciones» policiales, cuando se producen los malos tratos sistermá- ticos en las comisarías, etc., un mi- nistro debe dimitir, arrastrando al Gobierno que lo apoya, en vez de lanzarse a la ofensiva, amenazando ala prensa y a los jueces, bases fun- damentales, en su neutralidad, del sistema democrático; y justificando la tortura «a los terroristas». Terro- rista es el que causa terror, pavor y miedo, y a mí el gesto de Barrionue- vo me pone la carne de gallina y me produce mucho terror. ¿Quién es el terrorista? Yo logengo muy claro: usted, señor Barrionuevo, con su ac- titud, es el que mata nuestra esperan- za. Usted, señor ministro, acaba de volar impunemente siete hipercores. Loya Argielles Villar Fresnéu (Cabranes) («La Nueva España», 1-8-87.) SOLSONA: PUNTO NEGRO La Audiencia Provincial de Léri- da anunció el pasado 5 de mayo el procesamiento de los guardias civi- les José Lafuente Sánchez y Francis- co Manceras González, El motivo de la decision fue la presunción de que estos miembros del cuerpo militar habían cometido el delito de deten- ción ilegal. A continuación, la auto- ridad judicial entraba con fuerza en un caso que convulsionó Solsona y estuvo a punto de costarle la vida al joven Josep Casserres. Solsona es una población de unos 6.500 habitantes. Todo el mundo se conoce, La localidad tiene, como to- das las del interior de Cataluña, un fuerte substrato catalanista de tipo conservador. En el pub L“Aixeta hay un grupo de jóvenes que juegan al futbolín por la tarde. La puerta del establecimiento se abre y entra la «pareja» de la guardia civil. Los uni- formados se dirigen al joven Josep Casserres y, alegando haber sido im- sultados, se lo llevan detenido. A partir de aquel momento, no hay más testimonios que los de los dos guardias civiles y el joven Cas- serres, El hecho es que, al rato de la detención de Casserres, una hora concretamente, el joven era llevado por los dos guardias civiles al dispen- sario de primeros auxilios de Solso- na. Un fuerte golpe en la cabeza hizo necesario que el joven solsonés fue- se ingresado durante algunas sema- nas en la clínica del Valle Hebrón, en Barcelona. Las versiones del caso se ven di- fusas por el hecho de que Casserres declara no recordar buena parte de las circunstancias. Lo que Casserres sí recuerda es que el vehículo de la guardia civil, una vez que inició la marcha, se dirigió a un punto situa- do en dirección exactamente contra- ria a donde se encuentra el cuarteli- Mo del cuerpo. Un golpe recibido en la cabeza ha hecho que el relato se pare en este punto. La versión de los dos guardias ci- viles, ahora procesados, se inicia con la explicación de que habían ido a T'Aixeta porque los habían avisado vecinos, que se quejaban que en el establecimiento estaban haciendo mucho ruido y, por eso, se lleyaron detenido a Josep Casserres. El joven habría intentado escapar del vehículo saltando en marcha. Esto le habría causado las heridas en la cabeza. Una vez iniciada la investigación, se comenzaron a ver contradicciones respecto a la versión de los dos guar- dias civiles. Por un lado, los propie- tarios del pub L*Aixeta niegan que hubiese ningún tipo de ruido en su establecimiento durante la tarde en que se produjeron los hechos. Los compañeros del joven detenido nie- gan también que Casserres hubiese insultado a los uniformados. Por contra, declaran que Casserres y los dos guardias civiles habían tenido un encuentro tiempo atrás por cuestio- nes menores, «de aquellas que hay cuando la gente joven se calienta», dicen los vecinos. [...] Los solsoneses, una vez se enfera- ron del incidente, no se lo creían. En una localidad como Solsona nunca pasa nada que tenga las caracterís- ticas de este caso. Al otro día de los hechos, el Consistorio de Solsona en- cabezado por el alcalde Ramón Llu- má, pidió una investigación de los hechos, Mientras tanto, muchos ve- cinos del pueblo mostraban su indig- nación. A pesar de que las autorida- des provinciales habían dicho que los dos guardias civiles relacionados con el caso no saldrían del cuartel, se les había visto paseando tranquilamente por las calles, El alcalde Llumá protestó ante el gobernador civil, Josep Ignasi Urenda. El responsable del Gobier- no central indicó que el cuerpo de la guardia civil estaba realizando una investigación interna. Más tarde, se anunció el traslado de José Lafuen- te y Francisco Manceras. El prime- ro, lo destinaron al cuartelillo de Tremp, una localidad de unos 3.000 habitantes, donde se han registrado algunos enfrentamientos entre vecí- nos y miembros de la Escuela de Su- boficiales del Ejército, Manceras fue destinado al pueblo de Guissona, La presencia de uno de los dos guardias del «Caso Casserres» en

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—revista de prensa Guissona causó malestar entre los habitantes de la población. («El Temps», 25-5-87.) LA OTRA CARA DEL «MEXICO LINDO» México es un pais socialmente paradójico. Por ejemplo, mientras pequeñas minorias de supermillona- rios tienen su dentista en los Estados Unidosydonde se desplazan con su avioneta particular, en la ciudad de México sobreviven los ghettos millo- narios de hambre y miseria, donde la gente se levanta cada día con la esperanza de encontrar alguna cosa en los basureros, o poder comer rai- ces de hierbas, si es que las encuen- tran. [...] Por otra parte, la supervivencia, la miseria, la marginación total, la opresión más insoportable, y las masacres del ejército han sido casi siempre —y desde hace muchos años— el origen del surgimiento de la guerrilla mejicana, sobre todo en los Estados del norte, en Guerrero y Oaxaca. Y cuando parece que el ejército la ha exterminado, vuelven a surgir, por aquí y por allá, focos guerrille- ros, surgidos como autodefensa. Después de buscar, de indagar mu- cho, pude tener acceso a un ex gue- rrillero mejicano que accedió a la entrevista, después de haber insisti- do mucho sobre la necesidad de que («C'est possible»; Boletín Sindical Independiente, n.* 0.) su experiencia se debía difundir para que el máximo de gente conociese lo que sucede en México actualmente, mientras cada dia los «mariachis» cantan alegremente para los turistas los encantos del «México lindo...», en la plaza Garibaldi de la ciudad. Al llegar la noche, acudí a la cita en un lugar céntrico de México. El hombre, más bien joven, de estatu- ra media, oscuro de piel, ya estaba allí. Nos sentamos y comenzamos a hablar. Su mirada era serena, firme, pero ahora recelosa y desconfiada. [.] — ¿En qué zonas actuaban? — Bien... yo aquí en México, en el Distrito Federal. Donde tuvo mu- cho fuerza la guerrilla fue en Gue- rrero. Allí el ejército arrasó pueblos enteros con napalm. También tuvo fuerza, soporte popular y campesi- no, en los Estados de Sinaloa, Gua- dalajara, Oaxaca, y en la ciudad de México, donde yo actué. [...] — ¿Entonces, usted luchó en la guerrilla urbana? — Tres años aproximadamente. Después me detuvieron y estuve Cer- ca de cinco años en la prisión... Cuando me cogieron, me sometieron a una incomunicación total, presio- nes físicas y psicológicas, amenazas, simulacros de fusilamiento con ar- mas de fuego, intimidación a mi familia. Tienen un método llamado «pozito», que consiste en sumergir- te la cabeza o todo el cuerpo en un bidón lleno de agua sucia, hasta que estás a punto de asfixiarte. Casi no lo aguantas. Después descargas eléc- tricas de voltaje creciente en los ge- nitales, en la cara y en otras partes sensibles del cuerpo. Y también hube de soportar que me introdujesen agua carbonatada en los conductos nasales, en fin... Esto duró dos meses y medio, en una prisión clandestina. Las prisio- nes clandestinas están controladas por el ejército, por la Seguridad deral. Consisten en subterráneos donde tienen todo tipo de elementos de tortura y donde, incluso, hacen que presencies como torturan a otros compañeros. No sabes nunca si es de noche o si es de día. La comida son palos y el cenar también. Ocasional- mente nos sacaban durante la noche para hacernos simulacros de fusila- miento: nos decían que nos iban a aplicar la ley de fugas. Siempre es- tábamos con los ojos vendados, de tal manera que no podíamos ver nunca quienes eran los torturadores. — ¿Había alli algún «gringo»? — No, eran mexicanos, pero eran militares. Se hablaban por el rango. Siempre teníamos las manos y los pies amarrados y los ojos vendados. Allí había mucha gente mutilada. Yo pensé que acabaria medio loco. In- cluso pensé... en suicidarme. Esta es la gente que hoy se da por desapa- recida y, lógicamente, por eso no los presenta el ejército. No puede pre- sentar gente mutilada. — ¿Aún existen estas prisiones clandestinas? — Sí. Continúan existiendo. («El Mon», 2-7-87.) AREA CRITICA es una revist Puedes pedir números atrasados al apartado de Correos 18085 + 28080 MADRID Envía un giro con el importe de los números que solicitas y los recibirás inmediatamente a de información política, independiente y sin servidumbres. Por eso no tenemos ni subvenciones ni contratos publi- citarios. AREA CRITICA está hecha con tu colaboración y sólo con tu ayuda podemos mejorarla. 42

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——libros «UNA ESTRELLA ROJA» María Teresa León Selecciones Austral Dos estilos marcan la narrativa de Teresa León que se recoge en esta se- lección de relatos, el realismo socia- lista y lo que apunta, con marcado acento poético y rasgos surrealistas, hacia el realismo fantástico. La escri- tora nos describe el ambiente que se respiraba en nuestra sociedad en los albores de la guerra civil, durante su transcurso y en el exilio. En el relato que da título al libro, «Una estrella roja», la solidaridad de clase supera las diferencias ideológicas de un anarquista con los comunistas; en «Intelectual» destaca la fuerza del es- píritu revolucionario, que pasa por encima de las deficiencias gramati- cales, pues «La revolución la hacen los trabajadores y con faltas de or- tografía». Es en los relatos del exilio donde utiliza el realismo fantástico no sólo para describir la tristeza de ese «tiempo amargo», sino también la esperanza que jamás ha perdido. «Insistía la carta más dulce, posada sobre mi hombro.¿Cómo, no quieres reconocerme? Yo soy la juventud que siguió después de que tus pasos se fueron...», dice en «Las estatuas». «CABEZA DE TURCO» Giinter Wallraff Editorial Anagrama Una perfecta caracterización físi- ca y la adopción de las peculiarida- des del alemán hablado por los emi- grantes, le permiten al periodista Giinter Wallraff hacerse pasar por el inmigrante turco Alí. Bajo esta per- sonalidad nos va narrando, con es- tilo periodístico fluido y coloquial, la situación de sobreexplotación que sufren los emigrantes y las manifes- taciones racistas de la Alemania ac- tual, «En nuestro democracia —di- ce— se da una parcela de apartheid». Asiste a un mitin-fiesta del partido Strauss como emisario de una orga- nización fascista turca «me saluda cordialmente y me da palmadas en la espalda». Contratado como obrero de forma ilegal y sin seguro, se ve so- metido, junto a los demás trabajado- res, a condiciones de trabajo infra- humanas. Giinter Walraff ha sido ca- lificado en Alemania como periodis- ta indeseable, comunista al servicio. del Este, etc.; ha sufrido procesos ju- diciales, le han prohibido la publica- ción de artículos e incluso ha recibi- do amenazas contra su vida. Y todo ello, como dice el periodista, porque «Se ha hecho peligroso escribir y pu- blicar la verdad concreta y evidente». ANTOLOGIA Endre Ady Editorial Torre Manrique Endre Ady, precursor de la poesía revolucionaria húngara y uno de los más importantes representantes de la poesía moderna en Europa, es pre- sentado por vez primera a los lecto- res españoles con esta antología de 61 poemas donde se conjugan temas amorosos con alegatos contra la no- bleza austro-húngara y cantos a los oprimidos y a la revolución. La re- novadora fuerza lírica del poeta irrumpe de forma devastadora en la inanidad y conformismo que encor- setaba la literatura de principios de siglo en su país, lo que le sirvió para ser todavía más marginado entre la intelectualidad. Los poemas de Ady respiran ideales socialistas —«Eter- “nos subversivos, soy vuestro compa- ñero de camino»— y hablan del pue- blo como participe esencial en la cul- tura nacional. Poco antes de su muerte, y después de haber saluda- do con fervor la revolución de Oc- tubre en Rusia, se despide de sus compatriotas con estos versos: «Me- rezco un sitio en vuestros corazones/ hermanos míos, proletarios de Hun- gría». O dez: «LA MUJER EN EL CAMINO DE SU EMANCIPACION» Carmen Jiménez Castro Editorial Contracanto Las autoras, presas políticas del PCE(r), toman como seudónimo co- lectivo el nombre de Carmen Jimé- nez Castro, en un sencillo homenaje a tres militantes de los GRAPO muertas por la policía. El libro sale a la luz pública cuando el movimien- to feminista pide la reforma de las le- yes sobre el divorcio, el aborto y la igualdad política y jurídica, a lo que las autoras responden: «Si bien son derechos justos, sin embargo no afec- tan para nada a los pilares del régi- men (...) En cambio, los problemas fundamentales de las mujeres siguen sin solucionarse: el derecho al traba- jo, la creación de servicios gratuitos, la vigencia de la familia tradicional, etc.» Con un estilo didáctico, ame- no y conciso, que facilita su lectura, realizan un repaso de la situación de la mujer a través de las distintas eta- pas de la Historia, desde el comunis- mo primitivo hasta la aparición del capitalismo, donde la mujer se incor- pora al proceso de producción y par- ticipa de forma más activa.en la lu- cha por la transformación de la so- ciedad. Una lucha que, en unión con el hombre, ha de desembocar en el socialismo, ya que según ellas: «La revolución socialista sienta las bases políticas, económicas y sociales que permiten a la mujer alcanzar la igual- dad con los demás miembros de una sociedad donde ha sido eliminada la explotación del hombre por el hom- bre». «LA SONRISA ETRUSCA» José Luis Sampedro Bruguera S.A. «Tenían los aviones y los tanques, ¿y qué? Pudimos. Teníamos el cora- je, la montaña y la noche». Así re- cuerda un viejo campesino del sur de Italia su participación en la guerri- lla contra los fascistas en la 11 Gue- rra Mundial. Ello, unido a su poste- rior enfrentamiento con los caciques de su pueblo, ha despertado en este hombre una gran pasión por la vida. Obligado a trasladarse a Milán, don- de viven sus hijos, para el tratamiento médico de un cáncer intestinal, se ol- vida de su aversión hacia la gran ciu- dad gracias a su pequeño nieto, que le hace sentir un amor y una ternura desconocidos para él hasta entonces. «Desde la cuna el niño llena la no- che con su aliento y con el palpitar de su corazoncito; en el suelo, espal- da contra la pared, el viejo se abre a esa presencia como un árbol a las primeras lluvias». Descubre también a través de una mujer los sentimien- tos que encierra el corazón femeni- no, la afectividad compartida de la compañera. José Luis Sampedro nos muestra en su novela, con un estilo poco común por su sencillez y pro- fundidad, cómo a un hombre que mentiene ese espíritu de lucha ni la vejez ni las enfermedades son capa- ces de hacerle perder la sonrisa. Henea. Vitere «CUMBRES DE EXTREMADURA» José Herrera Petere Editorial Anthropos Escritor y poeta antifascista, Pe- tere muere exiliado en Ginebra en 1977. Tras de sí deja una extensa obra que, a pesar de su indiscutible valor literario, es casi totalmente descono- cida en España. Escrita en plena gue- rra civil, mediante un estilo realista y lenguaje ameno, el autor hace de esta novela un testimonio vivo y di- recto del desarrollo de la guerrilla en una zona ocupada por el ejército fas- cista. Extremadura, su campo, su sie- rra y sus hombres son los protago- nistas. La resistencia que el pueblo opone al fascismo se ejemplariza con la de los vecinos de San Vicente de Alcántara, cercados y perseguidos por los obuses y los bombardeos en la sierra a la que van a refugiarse. Allí resistirían largo tiempo, «Cualquier cosa antes que entregarse a los mo- ros... Eran españoles y eran extreme- ños. Eran, además, gañanes de los del “puño en alto)». Bohemundo —«Trimotor» para sus compañe- ros—, personaje principal de la no- vela y guerrillero, estará íntimamen- te ligado a la suerte corrida por los hombres y mujeres refugiados en la sierra. * Lunes a vier- nes de 18'30 a 2 horas. e Sábado y do- mingo, maña- nas y tardes. a O S Ap. 60112 TIE 28080 MADRID

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EDITORIAL CONTRACANTO Pedidos: Apartado 15.165 - 28080 MADRID on ontra «DENTRO Y FUERA: RESISTENCIA» 115 páginas 500 ptas. 5 PROBLEMAS DE LA CONSTRUCCION DEL COMUNISMO 240 páginas 600 ptas. EMANCIPACION» 115 páginas 500 ptas. j¿ DE ZAMORA 215 páginas 500 ptas.

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cultura María Teresa León: Los años irreconciliables de España María Teresa León se encuentra condenada al silencio y la confusión desde queen 1939 se vio obligada, como muchos, a abandonar España a causa de sus actividades revolucionarias. Casi 50 años después, su nombre ha vuelto a ser noticia a raíz de los homenajes que se le han venido haciendo, donde la importancia de su obra y su trayectoria de intelectual comprometida han sido sistemáticamente ocultadas. este año. Los representantes de la cultura oficial, de la misma forma que en los homenajes habidos en ocasiones anteriores, se ocuparon de realzar la figura humana de la escritora, soslayando por com- pleto la más mínima referencia a su apoyo a la causa popular durante la guerra civil. También procuraron ocultar sus grandes aportaciones a la literatura española de este siglo. María Teresa León participó en 1933 en la fundación y dirección de la revista «OC- TUBRE», que llevaba el subtítulo de «Es- critores y Artistas por la Revolución». En esta publicación colaboraron todos los in- telectuales progresistas, quienes de esta for- ma tomaron parte en las luchas políticas y sociales de la España de aquellos años, que tuvieron como uno de sus momentos culmi- nantes la Revolución de Octubre en Astu- rias. «Los mineros asturianos se habían re- velado —dice María Teresa—. Años y años de miseria, de engaño, de vida amenazada e incierta habían hecho crisis». . E L último homenaje le fue organizado En su relato «Una estrella roja», escrito en 1936, muestra la solidaridad de clase en- tre los obreros, junto con la toma de con- ciencia en medio de una lucha de clases que se había agudizado al máximo. Durante el período de la guerra civil, sus actividades, siempre ligadas a la cultura, son aún mucho más numerosas. Ya al comien- zo de esa etapa, era secretaria de la Alianza de Escritores Antifascistas, en el seno de la cual nace «MONO AZUL», una publicación de prensa de guerra en cuyas páginas apa- recen artículos y colaboraciones de Miguel Hernández, Antonio Machado, Luis Cernu- da y muchos otros escritores. También diri- ge Teresa León el grupo «Guerrillas de Tea- tro» que, junto con la revista, difunden la cultura por el frente republicano. Concluida la guerra, forma parte de los cientos de miles de exiliados. «La vocación de libertad ataca de cuando en cuando a mi pueblo, y los mejores hijos de España por decirla (se refiere a la palabra libertad) pa- san a través de fusilamientos, cárcles, des- tierros y angustias. Vivir para la libertad sig- nifica para un español condenarse al exilio». Poco lo saben mejor que ella, que escribe es- tas palabras desde el destierro. Desde que regresó a España en 1977, no ha abandonado la Residencia geriátrica de Vallesol. A causa de una enfermedad incu- rable que le afecta la memoria, «no recono- ce a nadie», según afirma su ex-compañero Rafael Alberti. Domeka Labamar «Memorias de la melancolía», María Teresa León. Editorial Bruguera. PALABRAS DE... RICARDO MORALES AVILES «No he venido solo. No estamos solos. Somos muchos, camarada. Somos millones. Nuestro grito recorre la piedra vertebral de nuestra América.» TEMBRO de la Dirección Nacional del Frente Sandinista, Ricardo Morales Avilés, tras ser detenido, cayó asesi- nado en 1973 por la guardia nacional somocista junto con Oscar Turcios cuando ambos realizaban tareas logísticas de la organización. La actividad revolucionaria de Morales Avilés no sólo estu- vo referida a la dirección y educación de sus compañeros del Fren- te —de él dicen los dirigentes de la revolución nicaragúense que ha sido uno de los máximos educadores políticos que ha tenido el FSLN— y a la creación de la infraestructura de la organiza- ción. También participó en la organización del movimiento es- tudiantil y de la lucha popular en los barrios, En los casi tres años que pasó en la cárcel después de su pri- mera detención y de resistir con entereza las salvajes torturas a que fue sometido, escribe poemas, textos de pensamiento políti- co y artículos dirigidos a desenmascarar a los partidos y organi- zaciones que condenaban la lucha armada y se proclamaban revolucionarios: «No basta autotitularse marxista-leninista para serlo, para ser revolucionario, ni basta tampoco llamarse socialistas o comunis- tas. Hay que demostrarlo en la lucha... Seguiremos luchando y denunciando como claudicantes a los partidos que dicen llamarse marxistas-leninistas, socialistas o comunistas, pero que en la prác- tica no pasan de ser el ala más radical del reformismo democrático-burgués...» Ricardo Morales tenía también en su punto de mira a los intelectuales y propagandistas del capitalismo, cuya tarea es en- salzar la «democracia». Así les fustiga en el siguiente pasaje: «¿De qué libertad nos hablan estos heraldos de la burguesía? ¿Acaso de esa libertad que nos atribuyen idealmente a cada uno de nosotros, y que la experiencia concreta de cada día niega en el hambre de los niños, en el salario de los trabajadores, en la incultura, el desempleo y el analfabetismo, en la opresión de la clase burguesa? La libertad de que hablamos nosotros es esa que tenemos que ganarnos en las barricadas, que nos liberará del yugo de la explotación de clase de la burguesía. Libertad socialista es de lo que hablamos». E. Castro Ricardo Morales Avilés «No pararemos de andar jamás» Editorial Nueva Nicaragua Paseo Salvador Allende, km, 3-1/2 Carretera Sur Apartado Postal RP-073 Managua, Nicaragua 45 eE e

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== cultura El público asocia teatro con aburrimiento Juan Margallo, director Juan Margallo es un director de teatro que no ha olvidado su viejo compromiso con la realidad y con su pueblo. Ahora acaba de volver de Latinoamérica donde ha enseñado algo del teatro español y ha aprendido algo del teatro de países como Nicaragua y Cuba, donde la cultura es algo más que un objeto de consumo y donde «el actor puede ser actor de veras, sin venderse». — ¿Qué pasó con aquellos grupos inde- pendientes de finales del franquismo y co- mienzos de la Reforma? — La verdad es que la mayoría han de- saparecido o están medios parados y con ellos ha desaparecido también buena parte de todo lo bueno que hubo entonces dentro del teatro. En aquellos tiempos, funciona- ba la Asociación de Teatro Independiente que agrupaba a grupos teatrales de distin- tas líneas o estilos; grupos como Tábano, Di- tirirambo, Teatro Estudio, Joglars, Els Co- mediants y otros más entre los que creo que también estaba Esperpento de Sevilla. Eramos colectivos con diferentes grados de compromiso o temática pero unidos por unos presupuestos comunes como el funcio- namiento por cooperativa en cuanto a lo económico; democrático en cuanto al desa- rrollo del grupo, elección de obras, precio, etcétera, Otro aspecto que nos unía era la búsqueda de un nuevo público, un público popular. Ahí estaba realmente el centro de la existencia de la ATI. No es que estuviera prohibido ir a trabajar a teatros comercia- les, pero había una tendencia a ir a los ba- rrios e, incluso, si se trabajaba en un teatro comercial, siempre se ponían ciertas condi- ciones como que fuera más barato de lo nor- mal, por ponerte un ejemplo. niendo laboratorios de teatro como es el caso de Juan Carlos Plaza, pero son la excepción. — Pero eso crea también cierta depen- dencia del actor... — Sí, sí, eso es así y de hecho hoy es di- fícil encontrar algún grupo de teatro que se plantee su actividad como una Jucha muy di- recta, No te digo que en el período anterior la cosa fuese muy coherente, ni que hubiera un teatro revolucionario totalmente, ni mu- cho menos; se estaba un poco en contra del sistema, de lo que había, se potenciaba el cambio. Hoy, los actores van, en su mayo- ría, a sobrevivir, así, a secas. La gente de tea- tro se plantea su trabajo como el tipo que trabaja en una fábrica haciendo coches que luego se lleva el capitalista. Lo que ocurre es que, en teatro, la cosa es bastante dife- rente. No se trata tan sólo de un bien de con- sumo, sino de algo que interviene sobre la ideología muy directamente. El actor debe- ría trabajar con y por unas ideas. Sin em- bargo, hoy por hoy no puede decirse que exista mucha ética en el mundo teatral. Se aceptan obras y papeles con la sola obser- vación del dinero que pueden darte, claro que también es verdad que hoy cualquier ac- tor que se plantee el teatro de otra forma, ala segunda de cambio sería represaliado. — Y entodo este contexto, ¿dónde sitúas Desde luego, la solución a la crisis está en conseguir teatro comprometido, pero bien hecho. Que todo esto haya desaparecido con la llegada de la Reforma creo que tiene mucho que ver con lo que ha pasado con los parti- dos de izquierdas, concretamente ORT, PTE, MC, tal y cual. El que no ha desapa- recido se ha reducido a la mínima expresión. Entonces, en mi opinión, el haberse hecho la Reforma y no una ruptura ha eliminado la animación que había entre el personal que, en aquel tiempo, podría haber ido mucho más allá, haber hecho un cambio mucho más fuerte. Igual que los partidos empezaron a aceptar y se pusieron a la cola con un grito de ¡a mí, Manolo, a mí primero!, el mundo del teatro comenzó a correr la misma suer- te. Muchos de los componentes de aquellos grupos independientes están hoy dirigiendo espectáculos y teatro comercial. Hombre, hay alguno que no, que entremezcla la cosa; a veces trabajan en eso pero siguen mante- 46 tú la llamada «crisis del teatro», qué opinas sobre ella? — Este es un tema muy hablado última- mente. Para mí una de las causas, yo diría que la fundamental, es que el público asocia teatro con aburrimiento. Y así es; un tanto por ciento muy elevado de los espectáculos teatrales resultan muy aburridos, soporífe- ros. Entras en una sala y es como si entra- ras en el túnel del tiempo, en el siglo pasa- do. Salvo que haya actores extraordinarios que te atraigan con su interpretación, cual- quier representación es Un rollo patatero porque no conecta con la actualidad, con los problemas que hoy tiene la gente. Hay como una vuelta atrás, una vuelta a la recreación en lo clásico, un interés desorbitado por la forma. En la actualidad se tiende a competir con el cine: grandes montajes, muchas luces... y el teatro es tan diferente al cine que lo que hay que hacer es, justamente, huir de esa imitación. Lo fundamental aquí es el actor, no digo que lo demás no lo sea, pero por en- cima está el actor. Y claro, el cine con la apa- rición del video se ha abaratado mientras que el teatro se ha encarecido mucho, excesiva- mente: materiales, actores... Hay una exa- geración a la hora de la puesta en escena, suntuosos decorados y elevados gastos y un director convertido en una nueva estrella, Es como si se hubiera juntado éste con el esce- nógrafo en un ¡más difícil todavía!, es un querer inventar lo inventable para causar sorpresa en el público. Lo de menos €s qué se quiere decir o qué se debería decir y cómo debe hacerse, cómo debe contarse para que llegue de la manera más directa. Es lógico, por ejemplo, que a la gente joven no le inte- rese asistir a una función teatral ni aunque le pagues la entrada. No les atrae nada, ni el contenido ni las formas utilizadas. — Llegamos al punto clave, a esa espa- da de Damocles en la relación compromiso- forma, ¿teatro comprometido o teatro for- malista? — Sí, ésa es la clave y, desde luego, tea- tro comprometido. Ahora bien, lo que pasa es que en nombre del compromiso se han dado palizas terribles. Y esto va en contra, incluso, de lo que se quiere conseguir: lle- gar al público. Si la obra no está bien he- cha, si no es idónea para el sitio en el que se representa, no llegas a comunicar lo que quieres. Si haces una cosa aburrida por €s- | tupendo que sea lo que dices, el oído se cie- rra y no oye. Compromiso sí, pero el com. promiso es más comprometido en cuanto se compromete con la forma también. — Ya que nos hablas de Latinoamérica, podrías comentarnos algunas de las expe- riencias que has tenido dirigiendo el Festi- val Iberoamericano de Cádiz. — Para mí lo más destacado del Festival es que los grupos conviven durante todo el tiempo que dura el mismo. Eso va a contra- pelo con lo que sucede actualmente en la ma- yor parte de los festivales de este tipo, donde el grupo hace una actuación y se marcha. En contraposición a los festivales europeos, los latinoamericanos destacan por la conviven- cia, el coloquio, la charla o exposiciones de la forma de trabajo. Posiblemente sea de- bido a eso que hablamos del compromiso con la situación política de sus países. No hay que olvidar que el 99 % de los grupos teatrales latinoamericanos están compuestos por gente comprometida; no hay grupos de derechas y, si me apuras, salvo en tres o Cua- tro países, no hay teatro comercial. El tea- tro lo hacen sin cobrar o cobrando lo míni- mo para volver a invertirlo en el siguientt

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= cultura montaje, tienen que tener otra profesión para vivir, La existencia del Festival posibilita tam- bién el poder conocer, a través de estos gru- pos y sus obras, la realidad de sus países y del movimiento cultural que allí se desarro- lla, no sólo en teatro, en todos los aspectos. Resulta curioso observar cómo te reconoces en muchas de sus manifestaciones culturales, cómo tú mismo recuperas lo que aquí, no sé por qué razones, tenías o creías perdido. Después podría hablarte de otros resultados como el haber conseguido que un grupo cu- bano estuviera durante 45 días en distintos pueblecitos de Andalucía representando sus obras de teatro. — Entre los países que has visitado, sa- bemos que están Cuba y Nicaragua, ¿qué impresión te has traído de ellos? — Voy a centrarme en el aspecto cultu- ral porque contarte todas las impresiones que me he traído de allá, sería algo muy ex- tenso. A pesar de las evidentes diferencias económicas, políticas y sociales que hay en- tre Cuba y Nicaragua, puedo asegurarte que el fomento de la cultura es una de las co- sas fundamentales en ambos. Una cultura expandida, general. Puedes hablar con cual- quiera de tal o cual tema. Existe, claro está, la especialización y un cineasta, por ejem- plo, dominará más su faceta, pero hay un nivel cultural más elevado que el que existe en un país occidental. De Nicaragua te ad- mira cómo a pesar de la guerra, del bloqueo Representación de «La Casa de Bernarda Alba» de Federico García Lorca. Al final todos son variaciones sobre lo mismo. económico, de los mil y un problemas que atraviesa el país y el pueblo, todo el mundo está haciendo verdaderos esfuerzos por res- catar la cultura nicaragiense, por desarro- llarla. — Allí has estado dirigiendo una obra de García Lorca, ¿cómo has visto el teatro ni- caragiiense? — Mira, Nicaragua no tiene una gran tra- dición de teatro, siempre ha tendido a la poe- sía y hay poetas a patadas. La representa- ción teatral está todavía en mantillas, sobre todo a nivel de formas. Sin embargo, los te- mas elegidos conectan rápidamente con la gente porque son sus mismos problemas puestos en escena. Estando allí vi algunas obras, trataban el tema del machismo o el de los jóvenes que quieren marchar a la gue- rra y cuentan con la oposición de la fami- lía. Digamos que existen, a nivel profesional, cinco grupos teatrales que reciben subven- ciones de la Asociación Sandinista. Unos trabajan fundamentalmente entre los cam- pesinos como es el grupo «Estayorero»; otros han surgido dentro de las Fuerzas Armadas y otros tienen un público más general como es el caso de «Quinocoyani». Este año ven- drá invitada al Festival la Comedia Nacio- nal. Todos los grupos que existen han pasa- do por la escuela de las trincheras, todos han estado en la zona de guerra trabajando para los soldados. Cosa nada fácil, te lo aseguro; tienes que suplir la carencia de medios con la interpretación; allí no valen los grandes montajes, el escenario son ruedas o cuerdas o cosas fáciles de encontrar. — ¿Y Cuba? — En Cuba la cosa está más avanzada. Además de los años que lleva de revolución por delante, tienen una gran tradición en el aspecto teatral. Allí, los actores cuentan con un sueldo fijo. Tienen los que ellos llaman «norma», un mínimo de diez representacio- nes al mes. Quizás haya poco teatro experi- mental, se tiende al teatro realista o costum- brista que a la gente le gusta mucho. Por ejemplo, vi una obra del Grupo Andoba que reflejaba la actividad de los comités de vigilancia en un barrio. Hay mucho teatro de este tipo aunque también grandes obras clásicas. Los grupos están compuestos por ciento y pico miembros entre técnicos y de- más y esto, a mi entender, les resta cierta agi- lidad. Sin embargo yo creo que lo más impor- tante es que allí se puede vivir del teatro, el actor puede ser actor de veras, dedicarse a lo suyo, sin venderse. El teatro, como el res- to de las manifestaciones culturales, está al alcance de todo el mundo, hay representacio- nes constantemente, teatros por todos lados, libros por todos lados y a precios tirados y, lo mejor de todo, entre el pueblo existe una gran preocupación por todas y cada una de las manifestaciones culturales. 47

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¡—aoultura LA RUSA, de Juan Luis Cebrián Las quisicosas de un hombre de estado El director del diario «EL PAIS» se ha puesto el traje de novelista como modo de exorcizar fantasmas personales y, a la vez, su agrio carácter (como lo es la novela y él mismo, al decir del crítico Norberto Alcover). Cuando decimos agrio no significamos huraño, hosco, avinagrado, no, pues Cebrián, en la vida real, es un «ganador», pero su alter ego —Juan Altamirano— es un ente complejo, problemático, con dudas existenciales. No es moda en la narrativa actual la exhibición obscena de personajes exultantes que puedan herir la sensibilidad del lector. Lo que estaría feo ya que el ser humano —y no me lo dividan ya ustedes en clases sociales— ha nacido para sufrir y penar ya sea cristianamente o más sofisticadamente a la manera de Schopenhauer (hoy reivindicado). N efecto, padece el género humano, E reina el pesimismo y, lo que es peor, no se vishumbra ninguna aurora (y menos «roja» barojiana) pues lo que es, es y no se concibe que no sea (otra cosa). El abatimiento y la consternación, el desgarra- miento espiritual (ergo:sublime), venden. Pero es que además, vivimos tiempos de con- fusión y anonadamiento. La coprotagonis- ta —«la rusa»—, que confiesa hacer más caso a sus vísceras que a la inteligencia, es un mar de dudas por lo que le consulta a Al- tamirano que va y le espeta: «No has llega- do aún al grado suficiente de confusión; la total confusión es la puerta de la felicidad» (página 31). Edificante. Más adelante se es- tablece una curiosa y epatante igualdad de clases en la que «el orgasmo de un rico no es diferente al de un pobre, igual que su do- lor de muelas» (pág. 39). Reconforta saber esto. Incontinenti, Altamirano (o Cebrián) devalúa el último adarme de esperanza: «ser rojo hoy —viene a decir— es tener una frus- tración constante; uno no tiene sus ideas si- no sus frustraciones». Aleccionador. La ten- dencia que se propone es a no considerarse expertos en nada, a tener una filosofía pa- sable y bastante útil para sentar tus propios criterios y dudar cartesianamente de todo (¡pobre Descartes que proclamó la duda frente al oscurantismo dogmático anterior!). Lo que queda —en este panorama—, amén de la vida cotidiana con las pasiones y pequeños placeres que conlleva, es el Amor con mayúscula (no el de la «parientd», cla- ro, que se ha vuelto una vacaburra a excep- ción de Cuca Solana, ja). Aparece el amor —y el sexo laico— como gran redentor de la peripecia humana, lo que no deja de con- mover. La vida del hombre —todo hombre, insisto yo, porque insiste Cebrián— es com- pleja y dificultosa (a mí me lo vas a contar me dice este de aquí al lado). Hay una espe- cie de fatum griego (sigo a Alcover) que to- do lo trastorna, y en esta vorágine lo mejor que puede pasarnos es que se cruce una «ru- sa» improvisada que nos abra otras perspec- tivas existenciales. Pedirle más a la vida, es ridículo. Por cierto que Altamirano y «Bal- 48 tushka» emplean la mayor parte de las ho- ras follando como locos (me niego a emplear eso de «hacer el amor»), y es que con Fran- co se follaba poco y mal como recuerda el protagonista evocando —sin citar— al fau- no Cela (que confunde mujeres con yeguas). La textura de «La rusa» es la acumulación de una serie de aconteceres que transcurren en los primeros años de la vida «democráti- ca» (en la época de Suárez). Juan Altami- rano, de 40 años, asesor personal del Presi- dente, vive una historia de amor con Bego- ña Aizpuru a la que llama «Baltushka» («ha- blador» en ruso), sobre la que los servicios secretos españoles tienen sospechas de ser una agente del KGB. Encargado de contac- tar con ETA, llega a hacerlo en París con un tal Yon Mendizábal, quien resulta muerto en un posterior atentado en Bruselas donde se había citado con Altamirano. A éste le en- tra un complejo de culpabilidad y, oye; ya no es el mismo que me lo han cambiado. Se divorcia de su mujer con quien tiene tres hi- jos y, de repente, «la rusa» desaparece y apa- rece en Cuba. Una novela casi «negra» con un final precipitado que quiere ser imprevi- sible. LA DUDA RAMPLONA Sin embargo, lo que priva es el carácter meditativo de la obra con un estilo de «dia- rio» en los capítulos. La obra, a medida que avanza, va rezumando tristeza y desasosie- go. A Altamirano —que quiere ser embaja- dor en un remoto país seguramente para escribir una novela con tranquilidad— le re- pugna el mundillo en que se desenvuelve, y es que, noblote él, no sabe jugar con las car- tas marcadas: realiza informes confidencia- les sobre gente que informa de él. Entre pol- vo y casquete, citas y misiones, Sorpresas y estupores, el personaje encuentra tiempo de filosofar sobre que a lo mejor es verdad que a los españoles les atrae la sangre (por los toros; pág. 117) o si será cierto que somos un pueblo violento (por la guerra; pág. 113), y que vivir es recordar (o te «recuerdan»: es- to lo digo yo) y la vida es un triunfo sobre ¿FUE LA TRANSICION ESPAÑOLA UNA TRANSICION SIN TRAUMAS ? los otros, sobre uno mismo, sobre las cir- cunstancias. Pero no todo va a ser transcen- dencia, y en un alarde de relajación cogita- bunda, Altamirano se interroga que ¿por qué siempre hay una mosca en todas las ta- bernas? (pág. 88) o ¿sabrán los niños de aho- ra lo que es un secante? (pág. 62) y, ya más práctico, si hay tanto zángano en el Estado, ¿por qué no ser yo uno de ellos? (pág. 191). También se dice que la transición —y este es un reclamo publicitario de la película he- cha sobre la novela— no se ha hecho sin traumas (se referirá al 23-F, supongo) pero, al menos, no ha habido otra guerra civil, lo que sería atroz (¿para quién?), y es que el pueblo español es maduro, sensato y (guar- dia) civilizado. La verdad que uno no sabe si apiadarse del personaje o tomarle cariño ante tanta desdicha y tono pesimista. Altamirano, que se define en un pasaje como hombre de Es- tado, burgués, antifranquista y demócrata (de los de la Junta Democrática), termina por ser un escéptico ya en la «democracia», es decir, justo cuando ya hay «libertades». Luchó por ellas pero el pobre Altamirano

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—aun hombre de Estado, reiteramos— no es feliz porque no le dejan los intrincados me- canismos del poder y su maquinaria absor- bente y aplastante. A él no le atrae la eróti- ca del poder pero siente el peso de la púrpu- ra: lamentable. No es la «democracia» en sí —él es un hombre público— la que invade su esfera privada, la que no le deja autode- terminarse como individuo, sino la misera- bilidad de ciertos y contados sujetos que, a no dudar, la evolución democrática hará que se prescinda de ellos. Altamirano muere —sí, al final muere, sniff— víctima de no salbrá nunca qué selvática trama e intereses de Es- tado, pero nunca del sistema democrático. Esto último sería un sarcasmo. Más que mártir, su inmolación lo convierte en un ser humano al desdichado Altamirano y esto Siempr conmueve: él, que se duele de sus li- mitaciones y se mortifica con sus reflexio- nes, siempre se consideró como tal: ¡¡debe- ríamos tratar de comprender a los Altami- ranos que en el mundo son o aspiran a serlo!! Jon Iñaki ODRIZOLA E —cultura Fábula de la transición LA RUSA, de Mario Camus Durante los últimos años el cine español vive más preocupado por recrear el pasado, que en enfrentarse a lo que acontece a su alrededor. Parece que el discurrir cotidiano no ofrece material susceptible de reflexionar sobre el mismo. Auspiciado por las diferentes administraciones el texto literario, su adaptación cinematográfica, se ha convertido casi en el único argumento po- sible. Elevado a la categoría de política oficial cinematográfica por la prácti- ca de las subvenciones desarrolladas por los diferentes gobiernos ucedistas y socialistas en los últimos tiempos. fica de la novela del mismo título de Juan Luis Cebrián, hoy por hoy el periodista más influyente del país. Pero da un paso más al adentrarse a narrar los procelosos caminos que supuso la transición política, tomando como refe- rente una realidad cercana que tanto ha determinado y determina el momento actual en que vivimos. La mirada que se nos ofrece a través del protagonista, Juan Altamirano —ex di- putado, diplomático y asesor del presidente— de aspectos muy parciales de la transi- ción no llega a cuajar en ningún momento por la endeblez de la historia. Planteada como una crisis personal, la película centraría todo su interés en el desarrollo de la misma que tendrá su punto final en la muerte del protagonista. Como contrapunto se le opondrá el personaje de Begoña —militante de izquierdas, con la que vivirá una apasionada historia amorosa—, que se encuentra en su caracterización totalmente me- diatizada al estar en función del protagonista ya que carece de una autonomía y desa- rrollo propio. Los limites de lo que se nos cuenta vienen determinados por su falta de progresión, de centrarse en una anécdota particular, que nunca llega a superar ese carácter, a pesar de que se nos presente como un recorrido por aquellos caminos me- nos transitados de la transición. Altamirano, héroe emblemático, es víctima de los que se oponen al cambio, de los que quieren ir más lejos y del propio poder al que sirve. El poder, su ejercicio, implica una serie de servidumbres, entre las que se encuentra la renuncia a tener una vida privada, consistente aquí en tener una amante acusada de ser miembro de la KGB. La grosera reducción de la realidad que la película opera, reduce todas las aristas de una transición conflictiva a su enumeración, como si nombrarlos fuera suficiente para establecer sus claves. Expulsa de la ficción todo aquello que pueda suponer un míni- mo de conflicto. La transición se convierte en un juego de alta política sólo para ini- ciados, en la que el protagonista, héroe positivo, se inmola, a su pesar, en el altar de la democracia. A pesar de ser un sujeto activo de la trama, que le envuelve para superarle, hasta prescindir de él, cuando ya no es necesario. Concebida como la representación en clave de aspectos poco conocidos de la tran- sición —intento de diálogo del gobierno con ETA— busca trascender esta propuesta inicial, hasta erigirse siempre a través de la figura de Juan Altamirano, no sólo el principal protagonista de la narración, sino auténtico altavoz de sus autores, en una apología de la misma, a pesar de que en el camino se queden alguno de sus artífices. Todos somos culpables de ello, se nos recuerda. La normalización democrática exige a veces sus víctimas para que el resto del edificio resista. Proyectada como un producto moderno, con un toque entre cosmopolita y mun- dano, que busca una proyección internacional, a lo que contribuye la ambientación en escenarios tan diferentes como París, Bruselas, Madrid, recurrir a actores extran- ? jeros —la pareja protagonista— el prestigio del material literario de que se parte, un sólido director especializado en adaptaciones cinematográficas. Esta no deja de ser algo tosco, sin pulir en la que la pretendida factura moderna queda reducida a un hábil maquillaje, pura cosmética. La película se convierte en los resultados en una caricatura grosera de la realidad que intenta retratar, en la que no es ajena la manipu- lación y ocultación que de la misma se realiza. La rusa. España 1987. Dirección: Mario Camus. Producción: Pedro Masó, P.C. Guión: Mario Camus y Juan Luis Cebrián, a partir de la novela de Juan Luis Cebrián «La rusa». Director de fotografía: Hans Burmann. Director artístico: Rafael Palmero. Música: Antón Garcí Abril. Intérpretes: Angeli Van Os, Didier Flamand, Muntsa Alcañiz, Eusebio Lázaro, Fernando Gui- llén, Luis Holstalot, Jacques Francois. L' rusa» participa de esta característica ya que es la adaptación cinematográ- José D. González 49

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¡cultura «A los cuatro vientos» (Lauaxeta) La historia como tragedia individual P «El proceso de Burgos», de Imanol Uribe (1979), marcó el inicio del moderno cine producido en el País Vasco. Desde entonces y hasta la actualidad se han venido rodando una serie de largometrajes que con mayor o menor fortuna han dado continuidad a un cine periférico que busca unas señas de identidad propias dentro del poco atractivo panorama que supone el cine español actual. NA de las últimas muestras, lo cons- | tituye «A los cuatro vientos» (Laua- xeta), de José Antonio Zorrilla. Concebida para conmemorar el cincuenta aniversario del bombardeo de Gernika, su estreno el pasado veinticuatro de abril en el Teatro Victoria Eugenia de San Sebas- tián, formó parte del inicio de los actos que el Gobierno Vasco organizó para recordar la destrucción de Gernika por la aviación ale- mana. Este carácter de manifiesto oficial que asume «A los cuatro vientos» delimita los márgenes ideológicos en los que se mueve la película. Esta narra los últimos días de la vi- da de Esteban Urkiaga «Lauaxeta», poeta vasco, director de la revista «Gudari» y co- mandante del ejército republicano durante la guerra civil, que murió fusilado en Vito- ria en 1937. La figura de Lauaxeta se constituye en el hilo conductor de la película asumiendo un protagonismo excesivo, de tal forma que la guerra civil y el bombardeo de Gernika —es éste un referente importante que la película subraya de forma esencial— quedan redu- cidos a telón de fondo, decorado por el que transita el protagonista. La debilidad argu- mental de la película encuentra su punto de mayor desarrollo, en toda la historia amo- rosa que se han inventado los guionistas, en un intento de fijar la identificación del es- pectador con Lauaxeta, que en nada ayuda a lo que se nos cuenta, suponiendo además una coartada sentimental de poco interés na- rrativo. La historia —en este caso la guerra civil y el bombardeo de Gernika— asume carac- teres de discurso individual, despegada del ideal colectivo del que se nutre. Preocupa 3 rantías, lleva a confundir deseos con reali- dades. Así nos encontramos que la recons- trucción de los decorados en los que se desarrolla la acción, niegan con frecuencia verosimilitud fílmica a lo narrado. Es éste un error de planteamiento —en el que rein- cide su productor, Angel Amigo, como ya Los protagonistas, Xabier Elorriaga y Louise Lambert. más la creación de unas imágenes blandas y un discurso pretendidamente objetivo —en un intento de contemporizar con todos, con vagas referencias a la tragedia de la gue- rra—, que mirar críticamente el pasado que sigue siendo un empeño que continúa susci- tando miedos y recelos, a pesar del tiempo transcurrido. La idea del consenso, fórmu- la de la nunca bien ponderada transición po- lítica, nutre también el espacio de la ficción cinematográfica. «A los cuatro vientos», no sólo asume li- mitaciones en su discurso, la falta de recur- sos económicos con que afrontar los retos de producción que supone una película de estas características, con un mínimo de ga- le ocurriera en «La conquista de Albania»— que el director J.A. Zorrilla no ha podido corregir, en una realización muy alejada del interés suscitado por su primera película «El arreglo». España, 1987. Director: José Antonio Zorrilla. Productor: Angel Amigo. Producción: Igeldo Zine Produkzioak, S.A. Guión: J,A. Zorrilla y Arantxa Urretavizcaya y Xavier Elorriaga, basado en una idea de A. Amigo. Director de fotografía: J, Gar- cía Galisteo. Diseño producción: Andrés Santa- na. Montaje: Pablo G. del Amo. Música: Carmelo Bernaola. Intérpretes: Xavier Elorriaga, Anne Louise Lambert, J.C. Bouillaud, Ramón Barea. José D. Ansola OñÑoSIUZ Rodriguez San Pedro, 2.Of. 1202 28015-Madrid Tifs.: 445 11 45-445 5962 CLUB DE VIAJEROS Ledesmo,7 lizqda 48001-Bilbao Tlfs.. 424 42 65-424 2215 Ronda de Sant Pere, 11. 6' 30. O8010-Borcelona TIf..302 5081 50

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Cuadernos monográficos trimestrales N.? 1: «La revolución de Jomeint» '¡LÁAREVOLUCION “BE somen El chiismo revolucionario amenaza con expulsar del Cercano Oriente — a los Estados Unidos y a Israel. Los ayatollas islámicos han lanzado la «guerra santa» contra el capitalismo y el imperialismo. Si algún periódico manda tanto o más que un gobierno, ese es «El País». Convertido en el portavoz de la «derecha inteligente», ha con- seguido que muchos ciudadanos den por bueno lo que dice «El País» mientras cada vez más sectores populares, estudiantes y tra- bajadores, han quemado los primeros ejemplares, porque la dere- cha, aunque sea inteligente, sigue siendo derecha. Ya está en tu quiosco Si quieres números atrasados o suscribirte escribe al apartado 18.085 - 28080 Madrid