Área Crítica Nº 12
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Entrevista
con los
Comités
Abertos
de Facultade
N/, 12 — Octubre-Noviembre-Diciembre 1985 — 200 Ptas.
— La guerrilla urbana
en Europa (1)
ETA, GRAPO Y “F.P. 25” |
PERU
UNA
REVOLUCION
EN MARCHA
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7
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ALFREDO GRIMALDOS
>
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* GRAFICAS 82
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$e qe
VOTAR NO
A LA OTAN
s tan evidente la trampa en que ha caido el gobierno psoísta con
el prometido referéndum popular sobre la OTAN, que hasta el Sr
Fraga, durante su gira por Galicia preparando las elecciones auto-
nómicas, ha puesto el grito en el cielo y les avisa a grandes voces que lo
escamoteen, que adelanten las Elecciones Generales y se dejen de zaran
dajas. Porque en este país nadie duda de cuál va a ser la respuesta popu-
lar: NO A LA OTAN,
También estamos en la onda y sabemos que el decimonónico «pu-
cherazo» ha cedido el paso a las modernas computadoras y que ahora
se hacen esas cosas de forma más aséptica: en definitva, que no nos van
a sacar de la OTAN por mucho que votemos. Ya nos lo advirtieron los
señores del gobierno: «En la OTAN es fácil entrar pero salir es bastante
difícil». Vamos, que nos van a aclarar, por si quedaba alguna duda, que
la voluntad del pueblo es papel mojado y no coincide en nada con los
sagrados intereses de los «padres de la patria».
Como los Sres. del PSOE no son tontos y saben que van a recoger
ese enorme y rotundo NO, piensan paliar esa pérdida convirtiendo el vo-
to a su partido en las elecciones generales en un apoyo a toda su política,
incluyendo de matute lo de la entrada en la OTAN, Esos son sus cálculos,
Pero creemos que no cuentan Vdes., Sres. del Gobierno, con el hecho de
que no somos mansos bueyes. ¿Qué esperan Vdes., que hagamos cuando
nos llamen a votar para esas Elecciones Generales? Porque ahi es donde
les esperamos. No pretenderán que después de defraudar al personal y
demostrarles que el papel del voto lo utilizan Vdes. para menesteres poco
honrosos, nosotros vayamos a seguir jugando.
Sabemos que todas las fuerzas políticas están ya planificando la res-
puesta al fracaso inevitable, que tienen Vdes. preparados magníficos edi-
toriales dando explicación a lo habido y por haber, que incluso la misma
remodelación del gobierno esconde la preparación de la batalla electoral
que se avecina y que comienza con el referéndum sobre la OTAN, y tam-
bién sabemos que los modernos augures de las encuestas están haciendo
sus pinitos para que dicho fracaso no nos coja por sorpresa, y hasta le
preparan soportes: hace pocos nos decían que el Sr. González había per-
dido un 2% de votantes y que sin embargo un viejo conocido, Adolfo
Suárez, subía en popularidad (es un decir; son más fiables las gitanas que
por cinco duros te leen el porvenir en la palma de la mano).
Sres. del Gobierno, la baraja se ha roto o se está rompiendo, y nos
parece que Vdes. no se dan por enterados.
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AREA CRÍTICA N* 12 + Octubre-Noviembre-Diciembre 1985
POLITICA INFORME CENTRAL
— OTAN NO, Bases fuera ................ 4 — La guerrilla urbana en la península ibérica 19
— 27 de Septiembre: Jornada de la Resisten- — ETA... 20
cia Antifáscista .........ooooooococccooo.. 7 — Portugal: 25 de Abril siempre ........... 24
— Entrevista a José Balmón, dirigente del — GRAPO: La resistencia que no cesa ..... 29
AA O aca 8
INTERNACIONAL
CULTURA
— El inolvidable Heinrich BÓll ............. 15 — Perú: una revolución en marcha ........ 12
— Julius Fucik o el optimismo revolucionario 18 — Entrevista con el comandante Leonel Gon-
zález, del Frente Farabundo Martí de Liberación
Nacional. os 0 ón a a a e o 14
COLABORACIONES — Juan Pablo Il: Atentados, enemigos y ma-
la COMPAÑÍAS: ss mec e cs uN 48
— Las cooperativas agrícolas en Andalucía . 16
— Vacunar a los jóvenes contra la revolución 35
l BORA
UNIVERSIDAD
— ¿Qué fue de aquellos pasotas! .......... 36
— Entrevista con los comités abertos de Facul- — Lo sindical y lo político están unidos en el
A 38 movimiento Obrero ........ooooooooooo oo... 44
Algunos
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Crónica Política
VOTAR NO A LA OTAN
para preparar el boicot a las Elecciones Generales
Pillado entre la espada y la pared, con su promesa electoral de convocar un referéndum sobre la OTAN, el gobierno
psoísta trata ahora de salir como sea del atolladero y preparar el terreno con vistas a evitar un amplio boicot de los
¡e
.
i durante un tiempo los Felipe
S González y compañía pensaron
que esa promesa sería fácil de
burlar, ante la presión de las moviliza-
ciones populares se han visto cogidos en
su propia trampa. Porque una de dos:
o no convocan el referéndum, lo cual su-
pondría desenmascararse abiertamente
como lo que son, verdaderas marione-
tas de los «poderes fácticos», o si lo con-
vocan temen el rechazo total a sus pla-
nes de permanencia en la Alianza Atlán-
tica, como lo temía la oligarquía en los
tiempos de la UCD cuando estuvo de-
morando para mejor ocasión la integra-
ción; oportunidad que encontró inme-
diatamente después del golpe de Esta-
do del 23-F
Por eso, el gobierno enseguida se ha
apresurado a dejar bien sentado que el
resultado del referéndum no será vincu-
lante, es decir, que no va a tener en cuen-
ta la voluntad popular, ya que, como es
natural, son los militares y la oligarquía
los que han decidido que así sea, al igual
que decidieron meternos en la OTAN
para no salir, dando cumplimiento a uno
de los puntos del programa golpista de
los Milans y los Tejero y satisfaciendo
asi los deseos imperialistas.
Un referéndum impuesto por la lucha
de las masas
Con la promesa de sacarnos de la
OTAN y tantas otras promesas demagó-
gicas hechas a las masas sobre los pro-
blemas tan candentes que padecen, el
partido de Felipe González consiguió sus
diez millones de votos que de otra for-
ma no hubiera conseguido. El referén-
dum era una de ellas, pues pensaban que
podrían escamotearlo. Sin embargo, las
movilizaciones populares contra la
OTAN y las bases yanquis, que han te-
nido lugar en estos años por toda la geo-
grafía española, han colocado al gobier-
no en una posición de suma debilidad.
Su pretensión de desviar todo ese movi-
e
AS Dana TELastos
PRESOS ARÍTICOS
.os
pr
a
Manifestación en Cádiz contra el proceso a los miembros del Comité AntiOTAN.
4
Ciudadanos a las próximas elecciones generales.
miento por el camino de la legalidad fas-
cista, desvinculándolo de la lucha con-
tra el régimen y el imperialismo, se ha
visto condenada al fracaso, a pesar de
la labor de zapa llevada a cabo por los
grupos oportunistas, ligados de una a
otra manera al PSOE y a la derecha de
siempre.
El recibimiento dado a Reagan en el
mes de mayo pasado, ha dejado bien pa-
tente el rechazo de los pueblos de Espa-
ña a la política pro-atlantista de la oli-
garquía y su animosidad hacia el impe-
rialismo yanqui. Las masas no pueden
olvidar tan fácilmente que fueron los
países «democráticos», con EE.UU. a la
cabeza, quienes contribuyeron a soste-
ner el régimen fascista y que el imperia-
lismo y, particularmente, el yanqui, con
sus agresiones criminales contra países
y pueblos indefensos, es el peor enemi-
go de la libertad y el progreso de la Hu-
manidad.
Este sentimiento popular anti-impe-
rialista es indudablemente un serio obs-
táculo para la política de participación
de la oligarquía española en los planes
agresivos de la OTAN; un factor que, en
no menor medida, va a influir en la ac-
titud a tomar por los ciudadanos en las
próximas elecciones, junto a otras tan-
tas promesas incumplidas y la puesta en
práctica durante la actual legislatura de
una política terrorista y anti popular. De
ahí que el gobierno se haya visto obli-
gado a convocar un referéndum, aun-
que, eso sí, presentándose como fiel
cumplidor de su promesa.
Por lo pronto, ante el tan temido re-
chazo a la permanencia en la OTAN y
sus repercusiones, han señalado que el
referéndum no va a ser decisorio. Otra
cosa, desde luego, no podríamos espe-
rar del régimen y de sus lacayos. Porque
sería ilusorio pensar, como lo hacen los
oportunistas para fomentar ilusiones en-
tre las masas, que los monopolistas van
a aceptar la voluntad popular. Eso no
lo han hecho nunca ni lo van a hacer ja-
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Los pueblos de España han dicho ya masivamente que no a la OTAN.
más, por la misma naturaleza fascista
del régimen. Defender lo contrario se-
ría caer en el juego de la reacción y no
tener en cuenta los verdaderos motivos
que han llevado a las castas reacciona-
rias de nuestro país a estrechar sus filas
con la reacción internacional.
Haber entrado en la OTAN no es pa-
ra ellos una decisión más o menos im-
portante, sino una decisión vital que es-
tá determinada por una grave crisis po-
lítica, económica y social en la que se
halla sumido el régimen desde hace años
_y con él, toda la sociedad española; una
crisis que no se puede desligar de la cri-
sis general por la que atraviesa todo el
sistema capitalista y que obliga a todos
los imperalistas a unirse como una piña
contra el movimiento revolucionario en
todo el mundo. Con el respaldo de la
OTAN los monopolistas españoles pren-
tenden reforzar todo su aparato militar
y represivo para impedir la revolución en
España.
Este.es el verdadero peligro que encie-
rra la entrada de nuestro país en el blo-
que imperialista, aparte de otros muchos
más (como la instalación de más bases
militares, más armamento nuclear, pe-
ligro de guerra, etc.) y de las graves con-
secuencias que ya está acarreando sobre
las condiciones de vida del pueblo el
despilfarro de millones de pesetas en ar-
mamento y modernización de las fuer-
zas represivas y el ejército.
Porque les va en ello su superviven-
cia, la oligarquía monopolista y las cas-
tas reaccionarias no van a sacar a Espa-
ña de la OTAN jamás. Eso es algo que
sólo se podrá lograr con su derrocamien-
to. Ahora bien, lo que no debemos des-
cartar es que, en el transcurso de la lu-
cha prolongada que las masas popula-
res vienen sosteniendo contra el régimen
fascista, logremos arrancarles conquis-
tas parciales que contribuyan a su debi-
litamiento y aislamiento e impidan su
participación en las aventuras agresivas
del imperialismo contra los pueblos que
luchan por su liberación o los países so-
cialistas.
La lucha contra la OTAN, pues, debe
ir íntimamente unida a la lucha contra
el régimen y no se puede dar por con-
cluida con la celebración del referén-
dum. Esto es lo que pretenden los gru-
pos reformistas y oportunistas que es-
tán actuando como un verdadero apén-
dice de la política gubernamental pro-
atlantista en el seno del movimiento po-
pular, o sea, exactamente, lo mismo que
buscan los psoístas: acabar con la «pe-
sadilla» de las movilizaciones contra la
OTAN.
Participación y boicot: una consigna
justa para aislar al régimen
De llevarse a cabo el referéndum, se-
rá la primera vez que se haga una vota-
ción bajo el régimen de los monopolios
por imposición de la masas, al contra-
rio de los diversos montajes electorales
que vienen haciendo cada cierto tiem-
po. Sin embargo, la consulta no va a
cambiar una decisión ya tomada de an-
temano por la oligarquía.
Entonces, ¿qué sentido tiene partici-
par en el referéndum? Pues, precisamen-
te, el de conseguir que triunfe el No a
la OTAN. Una negativa masiva en las
urnas será un duro golpe para el gobier-
no. De ahí que esté centrando su cam-
paña en convencernos de la inevitabili-
dad de nuestra permanencia así como de
sus ventajas, al tiempo que trata de des-
moralizar a las masas para que no vo-
ten o lo hagan afirmativamente; hasta
han tenido la caradura de decir que con-
tabilizarán las abstenciones como votos
aprobatorios.
Pero el verdadero temor de los psoís-
tas es la repercusión que pueda tener en
las elecciones generales un rechazo a la
OTAN y su actitud de hacer caso omiso
a una exigencia popular tan sentida en
amplios sectores de la población. Cla-
ro, que para eso también tienen su sali-
5
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Fraga revisa sus tropas por si se pierde el referendum.
da y es convocar de inmediato las elec-
ciones y tener dispuestos algunos golpes
de efecto, como el anuncio de la reduc-
ción de personal militar de las bases
americanas, etc..., aparte de sacar a re-
lucir la sombra de Fraga o el espantajo
del golpe de Estado como ya es habitual.
De esa forma, piensan salir vencedores
una vez más y presentar los resultados
electorales como un espaldarazo popu-
lar definitivo a su opción pro-atlantista,
y por descontado, a su política terroris-
ta y reaccionaria, y a sus planes de re-
conversión industrial.
La abstención jugaría a favor del PSOE
Si el «NO a la OTAN» se liga a la abs-
tención en las próximas elecciones gene-
tales, la bancarrota del PSOE y del régi-
men, será mayor. El gobierno, va a in-
tentar lo contrario. No le queda otro re-
medio.
Para ello ha estudiado ya todas las po-
sibilidades que puedan darse. Si la abs-
tención es fuerte, dirá que a la gente lo
de la OTAN ni le va, ni le viene y que
deja los «problemas de la seguridad na-
6
cional» en manos del gobierno, en quien
deposita su confianza.
Si, a pesar de toda su campaña a fa-
vor de la OTAN, el PSOE perdiera el re-
feréndum por sólo un estrecho margen
de votos —lo que es previsible dado los
medios que disponen los partidos pro
OTAN— intentará vender su derrota de
la mejor manera posible. La mayor parte
de los dirigentes psoístas se expresan ya
en términos tales como «ya sabes que a
mi la OTAN no me gusta nada, pero sa-
lirse sería una temeridad que provoca-
ría el desequilibrio mundial y quizás
hasta la 111 Guerra Mundial».
Desde luego ganar el referéndum so-
lo es pensable para ellos haciendo tram-
pas o comprando descaradamente el vo-
to como hacían los caciques de tiempos
de la República y anteriores.
En el «decálogo» pro OTAN de Feli-
pe González, queda bien claro que la
campaña de todos los partidos que es-
tán a favor de la permanencia de Espa-
ña en la Alianza militar occidental,
consistirá en «vender» bien una reduc-
ción formal de las tropas estadouniden-
ses en España, quizás el cierre de una
base o su cambio bajo la bandera de la
OTAN.
De la misma manera tratarán de rela-
cionar nuestra admisión en el Mercado
Común Europeo con la permanencia en
la OTAN. «Es impensable —dicen los
psoísta y franquistas, al unísono— que
nos beneficiemos de las cosas buenas de
Europa y rechacemos las cosas menos
favorables, como la defensa militar. Hay
que estar a las duras y a las maduras».
¡Como si no fueran ya bastante duras
las condiciones de ingreso en la Comu-
nidad Económica Europea (CEEB)!...
Desde luego un punto fundamental de
esta campaña pro OTAN sería el conse-
guir «recuperar el Peñón de Gibraltar»,
aunque fuese bajo la fórmula de man-
do español sobre la base de la OTAN allí
instalada con pabellón y soldados ingle-
ses.
Primero la OTAN,
luego los silos nucleares
Felipe González hace tiempo que es-
tá convencido de que para tener opción
a las «migajas» de la mesa del señor
Reagan es necesario seguir fielmente los
planes que los EE.UU. han hecho sobre
la Península Ibérica. Planes que se rea-
lizan paso a paso. La multinacional ATT
instalará su fábrica cuando España in-
grese en el COCOM, Comité de Control
de las Exportaciones a los Países Socia-
listas. Y así, cada inversión norteameri-
cana.
En estos planes, los norteamericanos
han previsto, primero, asegurar la per-
manencia de España en la OTAN, cosa
que consiguieron cuando Felipe Gonzá-
lez planteó su vergonzoso cambio de
postura ante el Congreso en octubre de
1984. Tras las elecciones de 1986, ven-
drá la propuesta formal de instalar si-
los de armas nucleares en España. Sin
estos silos y las bases de almacenamien-
to previstas en las Rías Bajas gallegas
(ver Area Crítica, número 3), la entra-
da de España en la OTAN no hubiera
servido para gran cosa.
España juega el papel de «retaguar-
dia» o de «culo de saco» en los planes
de guerra de la OTAN. Es el territorio
más alejando del Pacto de Varsovia y la
«cabeza de puente» de un hipotético de-
sembarco norteamericano masivo en
Europa. Los ejércitos españoles —según
"reconocen los propios norteamerica-
nos— no sirven para nada en caso de,
una guerra mundial. Sólo el territorio
español tiene un valor estratégico fun-
damental.
Angel Bustos
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27 DE SEPTIEMBRE: JORNADA DE
LA RESISTENCIA ANTIFASCISTA
ll C orría el año 1975. Manifestaciones multitudinarias.
Aislamiento del régimen de Franco. Libertad era el
grito que corría de calle en calle, de ciudad en ciu-
dad. Había que borrar esta palabra de nuestras mentes;
cuando menos, adulterarla, vaciarla de todo contenido re-
volucionario. Franco y los fascistas se preparaban para ello:
| con el miedo, a sangre y fuego. Y abrieron procesos suma-
ríshmos, como escarmiento, como un intento de mostrar su
fortaleza —era de pies de barro, lo sabían, pero intentaban
ocultarlo—, como un intento de paralizar la resistencia y
acallar los gritos, las manifestaciones... y las armas; sí, tam-
bién las armas que ya estaban enseñando un camino al pue-
blo.
Y amaneció el 27 de septiembre, plomizo, denso, gris;
las calles de España estaban crispadas, silenciosamente ten-
sas. La radio iba dando, pausada, inefable, la noticia que
a todos nos encogía el corazón y nos enardecía las entra-
ñas: Sánchez Bravo, Baena, García Sanz, Txiki y Otaegui ha-
bían sido ejecutados al amanecer. ¡Cobardes! se gritaba en
las casas obreras; ¡asesinos! se escribía en las paredes; ¡Re-
sistencia! se coreaba de punta a punta en nuestro país. Y,
otra vez más, la rabia y el coraje, la resistencia y la libertad,
salían a la calle y traspasaban el ámbito de nuestras fronte-
ras, como hasta ese día, pero con más decisión y empuje
todavía. Y ellos, a pesar de todo, se preparaban, con todo
lujo y boato, a festejar su orgía de sangre.
Así amaneció el 1? de octubre. Obispos, banqueros, ge-
nerales, financieros, policías, terratenientes y fascistas, uni-
dos en santa alianza, como siempre se reunían, desafiando
al pueblo, en la Plaza de Oriente... Pero se vieron amenaza-
dos; la embriaguez de la sangre se les heló en la cabeza y
en las venas. Otras manos, como las de los 5 antifascistas
asesinados, levantaban ese día, una vez más, la bandera de
la resistencia antifascista y de la lucha más consecuente...
Y en las calles, con barricadas y manifestaciones, se seguía
reclamando libertad y gritando muerte al fascismo. Y allí
mismo, el mismo día que nos querían embriagar de sangre
y miedo, se sintieron heridos de muerte.
Desde entonces, nada volvería a ser igual en España, aun-
que ellos se empeñaran en disimular su derrota, en aparen-
tar lo contrario. Sí, porque ese 27 de septiembre marcaba
el fin de una etapa y el comienzo de una nueva; una nueva
etapa de resistencia, igualmente difícil, igualmente comple-
ja, igualmente lenta y llena de sacrificios, de entrega como
hasta entonces; pero algo había cambiado.
Nosotros, los desposeídos, los de abajo, habíamos ga-
nado una importante batalla; ellos, los de arriba, tenían que
| retroceder aceleradamente, encalar con rapidez —con ma-
yor rapidez de la deseada— su fachada y dar cabida en su
seno, de forma palpable y descarada, a quienes hasta en-
tonces, velada y subrepticiamente, habían colaborado con
ellos, traicionando nuestros intereses. Así nacía la reforma,
una pobre criatura raquítica, con sones descafeinados de li-
bertad y democracia, que les iba a dar un respiro, un pe-
. queño respiro, antes de descomponerse totalmente.
Han pasado 10 años desde aquel 27 de septiembre; han
sido años de resistir, de resistir activamente; años de ir ha-
ciendo avanzar, lenta pero implacablemente, un poco más
la victoria. Han sido años de combatir la demagogia, las
ilusiones de la raquítica criatura reformista... y la represión,
la cruel e implacable represión que no ha cesado desde en-
tonces. Años en los que otros muchos hombres y mujeres,
con su decisión y confianza en el futuro, con su trabajo cons-
tante y sacrificado, con su propia vida, han contribuido no-
tablemente a que esa criatura haya hecho aguas por todas
partes y ahora esté hundida.
Sí, han pasado 10 años desde aquel 27 de septiembre,
y a los hombres de los $ antifascistas asesinados, hay que
añadir una larga lista de caidos, de hombres y mujeres que
han entregado su vida para que mañana la libertad de los
pueblos oprimidos y el socialismo sean realidad. Gallegos
como Abelardo Collazo, Roberto Liñeira, Dolores Castro
o Albino Gabriel; castellanos como Delgado de Codes, En-
rique Cerdán, Raúl Calero o Carmen López Sánchez; an-
daluces como Juan Martín Luna, Juan García Rueda o Jo-
sefa Jiménez; vascos como Arregui, Argala, Eizaguirre, Da- |
vid Alvarez o Santi Brouard... y tantos y tantos patriotas
y comunistas de todo el Estado que sabían que su puesto |
estaba ahí, en la primera línea de la resistencia, alentando I
atodos con su ejemplo, marcando el camino a recorrer, co-
giéndose el relevo unos a otros. Eran hombres y mujeres |
conscientes, firmes, seguros de que la victoria es nuestra,
del pueblo, aunque ellos no la vieran, aunque no pudieran
disfrutar de ella. Pero sabían que había que forjarla y, en
todo momento, donde hiciera falta, ellos iban a estar ahí,
porque eran necesarios, porque no podían y no querían elu- |
dir su compromiso revolucionario.
Unos, en la clandestinidad, estuvieron forjando la po-
tente y necesaria organización de la clase obrera, el Parti-
do, para dirigir la revolución, para acercar el socialismo;
otros, luchando por la liberación de su patria oprimida; |
otros, con las armas en la mano, mostrando al pueblo un
importante método de lucha para la liberación de nuestros
pueblos; otros, desde el exilio, con su abnegación y dedica-
ción, contribuyendo, lejos de su patria, al trabajo en el in-
terior; otros, desde la legalidad, apoyando de mil formas
la lucha revolucionaria...
Es imposible recordar el nombre de todos y el día en
que cayó cada uno; no importa, porque para todos, ese día
es y va a ser el 27 de septiembre, porque, desde entonces,
por cada luchador caído, otros muchos hemos recogido su |
bandera y la hemos enarbolado, siguiendo su ejemplo de
entrega y abnegación, de honradez y sencillez. Y ellos lo sa- +
bían. Sabían que otros hombres y mujeres andábamos el
mismo camino y teníamos su mismo compromiso, su mis-
mo objetivo: conquistar la libertad de los pueblos y el so-
cialismo.
Por eso hoy, en el X Aniversario de aquel 27 de sep-
tiembre, no vamos a volver nuestras miradas sólo a los 5
antifascistas fusilados. Con eso no alcanzaríamos la medi-
da exacta de esta fecha. Por eso, este 27 de septiembre, con'
la experiencia acumulada en estos 10 años, nuestro esfuer-'
-zO va a ser por desplegar, unidos, la misma bandera; por-'
que la historia nos reclama, a gritos, que la enarbolemos
en toda su dimensión, en su más amplio significado. La his-
toria, hoy, nos reclama que en Euskadi, en Madrid, en Ga-
licia, en Andalucía, en Cataluña, en todas partes, aunemos
nuestros esfuerzos y los gritos de resistencia de aquel 27 de
septiembre y los elevemos a un nuevo nivel, cada año que
pase con un poco más de organización, con el mismo obje-
tivo para todos: resistencia y revolución.
Nuestros caídos también nos lo reclaman
Josefina García Aramburu
Dirigente de los G.R.A.P.O,
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JOSE BALMON CASTELL, es militante comunista, dirigente del PCE(r).
Tiene 42 años de los que estuvo 15 trabajando en la fábrica SECEM de
Córdoba hasta el año 1974 en que pasó a la clandestinidad. Desde entonces
ha estado dedicado a la lucha política y ha pasado varios años en la cárcel.
Fue detenido por última vez el 3 de mayo de 1984 y acusado de ser el
máximo dirigente de los GRAPO; su detención estuvo rodeada de toda una
serie de circunstancias (consta “oficialmente” como ingresado en las
dependencias policiales dos días después de que fuera detenido realmente,
aparece un furgón especialmente acondicionado para prácticas de torturas,
etc.) que originaron una denuncia por torturas, tanto ante el juzgado como a
organismos internacionales como la Cruz Roja Internacional. Con una
rapidez desusada en nuestra judicatura fue convocado el primer juicio para el
3 de junio del presente año; ante la falta de tiempo para prepararlo, fue
suspeñidido por sus abogados y vuelto a convocar par ¡una semana después!
En esta ocasión, fue el juez quien optó por suspenderlo, ante la presencia en
la Audiencia Nacional de numerosos amigos y compañeros de Balmón,
muchos de ellos llegados de Córdoba, que venían a expresarle su solidaridad.
JUICIO A UN COMUNISTA
José Balmón Castell, dirigente del PCK(r)
Por fin, ha quedado fijado el juicio pa-
ra el próximo 7 de octubre, en la Audien-
cia Nacional (Madrid). Actualmente, Jo-
sé Balmón se encuentra en la Prisión de
Soria, desde donde hemos logrado que
responda a la siguiente entrevista.
¿Qué hay de cierto en la acusación
que te hacen de ser el máximo respon-
sable de los GRAPO durante año y
medio?
Bueno, pues de eso no hay nada.
Aparte de mi militancia en el PCE(r),
todo lo demás es invento de la policía,
No es la primera vez que intentan im-
plicarme en la actividad armada de los
GRAPO. Esa es una constante de la po-
licía para justificar la represión contra
sus opositores políticos, el tratar de iden-
tificar a las organizaciones políticas con
las organizaciones armadas.
Sin embargo, te han abierto varios su-
marios acusándote de dar órdenes e in-
cluso de participar en acciones armadas
de los GRAPO. ¿Cómo se explica esto?
Como te he dicho antes, es un mon-
taje policial. Ni el PCE(r) ni yo tenemos,
ni hemos tenido nunca, implicación di-
recta con la actividad armada de los
GRAPO. Lo que pasa es que nosostros
les estorbamos al régimen y éste trata de
eliminarnos como sea, desde tacharnos
de “terroristas” hasta el exterminio fí-
sico. Contra nosotros han inventado to-
das las mentiras habidas y por haber,
han utilizado la tortura y el crimen, han
detenido a miles de personas... ¿Por
qué? Porque el PCK(r) nunca se ha pres-
tado, ni se va a prestar, a cambalacheos
políticos. Porque hemos preconizado
8
una línea de boicot y resistencia contra
el fascismo y contra su “reforma”, que
no es otra cosa que un cambio de facha-
da. Porque tratamos de organizar a la
clase obrera y al pueblo para la lucha
por verdaderas libertades y por el
socialismo.
Mientras la mayoría de partidos y
partidillos se han dedicado a embellecer
y apoyar al régimen, nosotros nos hemos
quedado prácticamente solos luchando
contra él y nos hemos convertido en su
enemigo político número uno. Y como
el régimen, en esencia, sigue siendo el
mismo, no puede permitir ninguna opo-
sición política real. Por eso nos persi-
guen a muerte y por eso nos quieren car-
gar de largas condenas. En concreto, a
mí, quieren asegurarse de que continúe
en la cárcel. Y lo que es más importan-
te, con mi condena se pretende tener ba-
se legal, hasta ahora nunca han podido
lograr, para poder justificar la represión
contra el Partido. En definitiva, el ob-
jetivo no soy yo, sino el Partido y todo
el Movimiento de Resistencia.
Pero mucha gente se preguntará có-
mo os pueden acusar, cómo te pueden
condenar y tenerte en la cárcel sin
pruebas...
Es que ellos no necesitan pruebas. Es-
to tiene que quedar muy claro. Aquí hay
muchos compañeros con largas conde-
nas sin ninguna prueba. Eso del “esta-
do de derecho” es algo que pasó a la his-
toria. Hoy día es de tal magnitud la cri-
sis económica, política y social que pa-
dece el régimen y es tal el grado de viru-
lencia que alcanzan los conflictos de cla-
se que son la policía y el ejército los lla-
mados a resolverlos sobre la base del
aumento de la represión. Eso lo saben
los mismos jueces y, por eso, se tienen
que conformar con su papel de figuro-
nes, de dar legalidad a lo que la policía
decide. Esto es cada vez más un Estado-
policía. En los años de la llamada de-
mocracia, muchos de nuestros dirigen-
tes han sido asesinados, cientos de mili-
tantes, o simplemente familiares o ami-
gos, han sido detenidos, torturados y en-
carcelados poniéndoles el sambenito de
terroristas. Ahora mismo, estamos aquí
en Soria y en Yeserías varios de noso-
tros sin más pruevas que la actividad po-
lítica que hemos llevado a cabo como
militantes comunistas. Incluso aquí, es-
tamos amenazados de muerte por la po-
licía: “si no cogéis el camino de los arre-
pentidos van a comenzar los “suicidios”
en Soria”, nos han dicho. Y desde luego
en lo que más nos insisten, es en que
Arenas —nuestro Secretario General—,
está sentenciado a muerte allí donde lo
encuentren.
Por lo demás, la misma policía se en-
carga de facilitarle a los jueces las “prue-
bas” que les sirvan de coartada. Se in-
venta unas declaraciones donde se me
incrimina y por medio de las torturas se
las hace firmar a algún detenido. Fíjate
lo que son las cosas: hay varias de estas
declaraciones contra mí, pero todas, to-
das, están negadas ante el juez. Y, sin
embargo, aquí sigo. Más aún, los jueces
no han movido ni un dedo contra los
policías denunciados por las torturas,
que siguen en la calle haciendo su
trabajo...
Página 9 · ver la página
Sin embargo, Barrionuevo dice que la
tortura no existe, al menos de manera
sistemática. Además, sabrás que por ha-
cer estas afirmaciones te pueden abrir
otro sumario. Ya sabes aquello de la
“presunción de inocencia”...
Tiene gracia la cosa. A los policías
acusados de torturar se les presupone la
inocencia y a los comunistas se les con-
sidera culpables de antemano. Y ahora
resulta, que encima de machacarte no
puedes ni denunciar las torturas, y si de-
ntncias y no puedes demostrarlo, pues
el culpable efes tú. De todas formas,
aquí todo el mundo sabe que la tortura
es la práctica habitual en comisarías y
cuartelillos. No hay que demostrar lo
que es de dominio público. ¿Cómo si no
asesinaron en la DGS a nuestro cama-
rada España Vivas, a Arregui, a los tres
jóvenes de Almería, y a tantos otros? Sí,
ya sabemos: “excesos de celo en el cum-
plimiento del deber”, o simplemente se
suicidaron.
Hay que reconocer que en eso de
ocultar las pruebas —que no en dejar de
torturar— han aprendido mucho con la
democracia... Verás; a mí, sin ir más le-
jos, en el 76 me torturaron con especial
saña, me dieron tales palizas que me tu-
vieron que llevar directamente al hospi-
tal con varias costillas rotas, la mandí-
bula partida y todo el cuerpo lleno de
moratones. Ahora en el 84, me han tor-
turado de forma más brutal si cabe, pe-
ro mas sofisticada y “científica”. Para
empezar, los dos días primeros me tuvieron
secuestrado en el campo o metido en un
furgón acondicionado para el caso. Me
torturaron con la barra, las corrientes,
la bolsa, golpes en las plantas de los pies
y por todo el cuerpo con policias distin-
tos, y a partir de ahí, ocho días de cui-
dados médicos intensivos: masajes con
pomadas, radiografías, pastillas, etc., de
todo para quitarme las señales.
Hay una cosa muy importante para
explicar por qué torturan sistemática-
mente, y es que la tortura quiere hacer-
te “cantar”, pero no sólo para saber ellos
más cosas, sino sobre tado, para hun-
dirte, para hacerte sentir un cobarde y
despreciable a tí mismo. Su principal ob-
jetivo es acabar destruyéndote para to-
da la vida. Se trata de que además de
terror te quede el remordimiento y el
desprecio de ti mismo. De esta forma te
eliminan como enemigo político.
Podemos cambiar de tema. Antes has
hablado del 76, y tú tienes ya una larga
historia de lucha sindical y política. ¿Po-
drías contarnos un poco de ella?
Es difícil de resumir 20 años y expli-
car cómo vas tomando conciencia y pa-
sas de la lucha sindical a hacerte comu-
nista, pero lo intentaré:
A AREA CRITICA MN
Yo empecé, como la gran mayoría de
los obreros, a experimentar la explota-
ción en las propias costillas y a luchar
contra ella en la fábrica, Mis padres, con
mil sacrificios, me sacaron del pueblo
para que aprendiera un oficio y así en-
tre en le SECEM de Córdoba. Allí em-
pecé en la lucha sindical, a comprender
el valor de la unidad y la necesidad de
la organización contra la patronal. Pe-
ro en la medida que comenzaron a abrir
expedientes, a crearme problemas, a
echarnos a la policía encima cada dos
por tres, me daba cuenta de que detrás
cer carrera política a costa de los obre-
Tos. Y llega un día en que conoces a los
verdaderos comunistas, que están por la
Reconstrucción del Partido, y por la lu-
cha contra el fascismo y por la Revolu-
ción Socialista... y te organizas con ellos
con todas las consecuencias, porque tie-
nes claro que no hay otro camino.
Desde entonces, has sido detenido va-
rias veces y has pasado muchos años de
cárcel...
Bueno, yo creo que lo principal no
son las detenciones o los años de cár-
JUIGIO AUNCOMUNISTA
¡¡EXIJAMOS SU LIBERTAD
amnistia
JOSE BALMON CASTELL
DIRIGENTE DEL P.C.Efr)
EL PROCESODE BALMON ESTA DIRIGIDO CONTRA
LA RESISTENCIA POPULAR
SERA JUZGADO EL DIA 7 DE OCTUBRE
EN LA AUDIENCIA NACIONAL DE MADRID
Y LA DE LOS DEMAS PRESOS POLITICOS !!
AFAPP-ACPG-CAPPA-==" FAPP ==="
ASOCIACION DE FAMILIARES Y AMIGOS DE PRESOS POLITICOS
¡ACUDE!
del capitalista, resguardándole, está to-
do el aparato del Estado : su policía, sus
jueces, sus leyes, sus medios de comu-
nicación,... y comencé a ver que cual-
quier mejora conseguida, nos era anu-
lada de un plumazo. Entonces te das
cuenta de que la lucha sindical contra
los patronos, por sí sola, no te da nin-
guna salida, y que lo que hay que plan-
tearse muy seriamente es la lucha polí-
tica contra el Estado... Entonces comien-
zas a buscar, y claro, descartas a todos
aquellos que predican la reconciliación
con el fascismo y que sólo quieren ha-
cel. Yo en este tiempo he podido reali-
zar lo que venía deseando desde mucho
tiempo atrás: una política a favor de la
revolución y de la clase obrera. Lo de la
comisaría o la cárcel si algo demuestra
es, precisamente, que mi trabajo, el tra-
bajo del PCK(r), hace mucho daño al ré-
gimen, que nos persigue con saña, que
les estorbamos. Eso es lo que tiene que
quedar bien claro.
Ahora ya te puedo hablar de mis de-
tenciones. La primera vez fue en mayo
del 68, en la primera manifestación que
se hacía en Córdoba después de cuarenta
9
Página 10 · ver la página
PX 5
EDITORIAL
CONTRACANTO
ontra
oJaKÉ
235 págs.
500 ptas.
HISTORIA DEL PEC(r)
y de los GRAPO.
215 págs.
500 ptas.
La fuga de la cárcel
de Zamora
Pedidos
Apartado 15.165
28080 Madrid
10
años, pero sólo estuve una noche en la
comisaría, entonces yo sólo estaba or-
ganizado en CCOO. La segunda, ya fue
como militante del Partido, fue en el 74
y estuve seis meses en la cárcel, salí ab-
suelto del juicio. La tercera fue ya en la
clandestinidad, en el 76 y me pasé cua-
tro meses, pero en el Hospital Peniten-
ciario de Carabanchel, allí estuve hasta
que me curé y salí con la amnistía, Pero
no porque me correspondiera, sino por
equivocación. Los presos del PCE(r) y
los GRAPO, fuimos los únicos a los que
no nos cogió la amnistía. Eramos los
únicos que llamamos al boicot al refe-
réndum que convocó Suarez para la re-
forma y los únicos en España que se-
guíamos señalando que lo que había que
hacer no era reformar el régimen fascista
de Franco, sino instaurar verdaderas li-
bertades para el pueblo. Curioso, ¿no?
El caso es que a mí me pusieron en li-
bertad por equivocación y tuve que de-
saparecer porque ese mismo día, me pu-
sieron en busca y captura. No pude ni
ver a mis hijos. Luego volví a caer en el
77 junto con el Comité Central; yo era
miembro de la Comisión Política, y con
Arenas y otros camaradas fui condena-
do a cinco años por asociación ilícita y
propaganda ilegal. Después de cumplir-
los, con bastantes huelgas de hambre y
muchas luchas dentro de la cárcel, cuan-
do salí en el 82 me vi obligado a pasar
de nuevo a la clandestinidad...
Perdona que te corte. ¿Cómo es eso
de que te viste obligado?
¡Hombre, tú verás! Después de salir,
yo inicié una actividad política en la le-
galidad. El PSOE ganó las elecciones y
Felipe dijo que estaba dispuesto a nego-
ciar con la guerrilla y la salida de los pre-
sos políticos. Los GRAPO decretaron
un alto el fuego unilateral para facilitar
esa salida política. Nosotros, el PCE(r),
estábamos dispuestos a entrar en la le-
galidad si había amnistía para los pre-
sos políticos y libertades reales para de-
fender nuestro Programa abiertamente.
Pero... ¿Qué pasó? Pues que a los dos
días de gobierno psoísta, la policía ase-
sina a Juan Martín Luna. Ellos sabían
que Martín Luna era el principal inspi-
rador de ese alto el fuego...; con su ase-
sinato, quedaba claro lo que iba a ha-
cer el PSOE en lo sucesivo. Para empe-
zar, Barrionuevo llenó de medallas a los
policías que lo mataron... Estaba todo
muy claro, por lo menos para mí, tanto
que ese mismo día desaparecí y me pa-
sé a la clandestinidad...
Hasta que te volvieron a detener acu-
sándote de ser el jefe de los GRAPO, co-
sa que tu niegas. Y creo que no es la pri-
mera vez que sucede esto, ¿no?
En efecto, no es la primera vez. Co-
mo te he dicho, la policía lleva años in-
tentando identificar al PCE(r) con los
GRAPO, Te he hablado de que mi últi-
ma estancia en la cárcel fueron cinco
años por asociación ilícita. Ellos querían
implicar al Comité Central del Partido
en la dirección de la actividad de los
GRAPO. Nos acusaban de ser quienes
dábamos las órdenes para sus acciones
armadas. Pero eso era y es falso. El
PCE(r) es un Partido político, y los
GRAPO una organización armada com-
pletamente independiente. Y con el jui-
cio que nos hicieron quedó esto muy cla-
ro; tanto, que nos condenaron a cinco
años a Arenas y a mí por asociación ilí-
cita. Pero no ya en relación con los
GRAPO sino por motivos políticos, por
ser comunistas. ¡Eso ya con la democra-
cia! O sea, que se saltaron hasta su pro-
pia constitución con tal de mantenernos
en la cárcel con el fin de impedirnos ha-
cer nuestra labor política en la calle.
Entonces, ahora es una situación pa-
recida a aquella, Quiero decir, que el
planteamiento es el mismo para ti, aun-
que en esta ocasión tienes pocas posibi-
lidades de que se repita la historia...
Hombre, en esta ocasión se lo han
preparado mejor, para qué te lo voy a
negar. Sin embargo, de una u otra ma-
nera, la verdad es que en el aspecto pu-
ramente legal nunca me he hecho ilusio-
nes. Como te he dicho antes, aquí los
jueces no pintan nada. Esta es una cues-
tión fundamentalmente política; una
cuestión de Estado, como gusta decir
ahora. Se trata, en esencia, de impedir
a toda costa que el PCK(r) se desarrolle
y que ese descontento generalizado y
esas luchas de masas cada vez más am-
plias y radicales tengan una dirección y
programa revolucionarios. Hoy, el prin-
cipal problema del Movimiento de Re-
sistencia, es la falta de organización y,
sobre todo, la debilidad del Partido. Por
eso, en este momento en que el Partido
tiene como principal tarea el reorgani-
zarse, parece lógico que el régimen quie-
ra dar un escarmiento a través de mí y
tratar de meter miedo para que la gente
no se acerque a él.
Siendo así, ¿qué importancia tiene el
celebrar el juicio y el que allí vaya la gen-
te si, al parecer, estás condenado de
antemano?
Yo creo que tiene mucha importancia.
Como te he dicho antes, es una cuestión
política muy importante la que se ven-
tila en este juicio. Primero, porque ellos
pretenden que sea un juicio contra el ré-
gimen. Y segundo, porque cuanto ma-
yor sea la movilización y la denuncia,
ellos tendrán que pensarse dos veces las
cosas antes de condenarme.
Página 11 · ver la página
José Balmón en la cárcel de Alcalá-
Me explico:
Este no es sólo un juicio contra mí (yo
personalmente no soy tan importante ni
tan peligroso como para que se tomen
tantas molestias). Es ante todo un jui-
cio contra libertad a que aquí pueda
ejercerse una oposición política real al
régimen. Si yo soy condenado, ante to-
do es para seguir justificando la repre-
sión contra los comunistas y para escar-
mentar en mí a todo el que se atreva a
luchar de manera consecuente.
El juicio tiene que convertirse en una
denuncia de la falta de libertades y de
la esencia reaccionaria y fascista del
régimen.
En cuanto a la necesidad de hacer una
amplia campaña de denuncia y de or-
ganizar una asistencia lo más nutrida
posible, creo que está muy claro. Esta es
una batalla más entre el régimen y el
pueblo: los jueces representan al régimen
y estarán allí con todo el aparato repre-
sivo del Estado respaldándolos; noso-
tros, los acusados, representamos al pue-
blo, ¡y el pueblo tiene que estar allí, res-
paldándonos! Más claro: ellos se presen-
tan con todas sus armas descubiertas: la
policía, los tribunales, la cárcel... Y no-
sotros debemos presentarnos con las
nuestras: la razón que nos asiste y el pue-
blo que nos respalda. Ante estas fuer-
zas contendientes, es de ley que van a sa-
lir derrotados.
Tú estás planteando las cosas en tér-
minos de fuerza, y la verdad..., no es-
tán las cosas como para que se acumule
tanta fuerza que pueda hacer retroceder
al Estado...
No, yo estoy planteando el juicio en
sus términos políticos. Y en este senti-
do, creo que es un arma de denuncia
muy buena y hay que sacarle todo su
provecho. Lo que yo digo es que si se ha-
ce una amplia campaña de denuncia, si
allí hay mucha gente que ve con sus pro-
pios ojos que eso es un montaje de la
policía y se explica claramente a todo el
mundo que esto es una auténtica arbi-
trariedad, mucha gente va a tomar con-
ciencia y va a tener las cosas más cla-
ras. O sea, que la propaganda y la asis-
tencia son muy importantes. Además, es
un deber de compañerismo y de solida-
ridad que tiene planteado toda persona
que sea mínimamente honesta y tenga
una cierta conciencia política. Y por su-
puesto, ésta es la única forma de parar-
les los pies a nuestros enemigos.
Pero, ¿realmente tú crees que vas a te-
ner algunas posibilidades de hacer una
defensa de tus ideales y una denuncia del
régimen?
Por mi propia experiencia y la de mis
camaradas se que no voy a tener muchas
posibilidades de hablar claro. Pero hay
que intentarlo. Ahora, a los acusados
nos tienen metidos allí en la sala en una
especie de “pecera” de cristales antiba-
las y aislados del público. Además, tie-
nes que hablar por micrófonos que el
juez puede desconectar a su antojo
cuando quiera hacerte callar. ¿Sabes lo
que nos hicieron en el 78? Pues que al
final del juicio cuando comenzamos a
cantar la Internacional, la policía nos sa-
có a porrazos de la sala hasta los cala-
bozos. Con el beneplácito de los jueces,
claro está. Fíjate que paliza nos dieron,
que a Arenas lo tuvieron que llevar en
ambulancia a la cárcel. Eso es para que
te hagas una idea de cómo se imparte
justicia en España. De todas formas, ya
te digo, vamos a tratar de que aquello
sea un juicio contra el régimen y a de-
fender el derecho del pueblo a la
libertad.
¿Crees que la gente va a responder en
proporción a la importancia política que
les estás dando a estos juicios?
Hombre, yo creo que sí. Hasta aho-
ra, desde que tuve el primer despido en
la fábrica y los compañeros consiguie-
ron mi readmisión, nunca me han falla-
do, y ahora tampoco creo que fallen.
Ellos me conocen bien. Pero además, en
este caso, no es sólo cuestión de com-
pañerismo. En este caso es una cuestión
política que afecta a toda la clase obre-
ra y a todo el que cree en la libertad y
en el socialismo. Y yo creo que hay mu-
chas personas conscientes que compren-
den la necesidad de la solidaridad y van
a estar allí, y van a organizar las cosas
como es debido. Yo creo que van a cum-
plir con su deber solidario porque saben
que nosotros estamos dándolo todo por
nuestra causa. Tengo confianza porque
sabemos que el pueblo no abandona a
sus hijos.
¿Quieres añadir alguna cosa más?
Bueno, creo que está todo dicho. En
todo caso añadir que no es a nosotros
a los que hay que juzgar sino a los fas-
cistas. Son ellos los únicos terroristas y
los que están fuera de toda legalidad
humana. .
De lo que se trata no es de que los co-
munistas y antifascistas renunciemos a
nuestras ideas, ni a nuestra lucha, ni a
nuestra causa, porque son completamen-
te justas. En todo caso, son ellos los que
se tienen que arrepentir; y como sabe-
mos que no se van a arrepentir, lo que
hay que hacer es continuar en la brecha,
poner toda nuestra capacidad al servi-
cio de nuestra clase y seguir adelante.
Por último, aprovecho la ocasión pa-
ra enviar un cariñoso saludo de comba-
te a todos los que de una u otra forma
continúan resistiendo en la calle.
11
Página 12 · ver la página
Son contadas las informaciones serias y fiables que se han dado en España
sobre la situación actual en Perú y, en concreto, sobre el Partido Comunista
de Perú y el Ejército Guerrillero Popular, conocido popularmente como
“Sendero Luminoso”. Las más burdas intoxicaciones y truculencias han
presidido toda referencia al movimiento revolucionario peruano, al que las
agencias imperialistas y, por supuesto, españolas suelen presentar como un
fantasma sanguinario y misterioso, algo así como la encarnación del sadismo
y la maldad. Otra cosa no podríamos esperar. Tampoco debe extrañarnos que
la “izquierda” domesticada y servil de nuestro país, que huye de todo lo que
huela a revolución como de la peste, no le vaya a la zaga. Y se comprende,
pues tanto ellos como sus parientes ideológicos peruanos de “Izquierda
Unida” no tienen asignado otro cometido que el de adormecer a las masas y
condenar cualquier lucha y resistencia. Bien es cierto que esa misma
“izquierda” se ha venido arropando tras la incomprensión que desde hace
años se abre paso tanto en Latinoamérica como en Europa y otros países,
incomprensión que, por otro lado, es relativa, temporal, como ocurrió en
otros casos —como Nicaragua— lo cual no evitó que hoy los países
socialistas sean sus principales aliados y sostenedores.
desde 1980 en Perú se está desen-
cadenando una guerra civil revo-
lucionaria, una guerra del pueblo con-
tra las clases reaccionarias, encabezadas
por un Partido Comunista que se pro-
pone la conquista del poder por la cla-
se obrera y el campesinado. Este hecho
es, desde luego, algo insólito en Améri-
ca Latina, pues difiere notablemente de
experiencias revolucionarias actuales si-
milares o de otras ya pasadas, fracasa-
das o exitosas. Son ya de sobra conoci-
dos los diversos movimientos revolucio-
narios latinoamericanos en los que los
PERU:
L O que no se puede ignorar es que
UNA REVOLUCION EN
llamados partidos comunistas han uti-
lizado a la guerrilla como moneda de
cambio para sus componendas con la
burguesía; y eso, cuando no se han de-
dicado a boicotear las luchas y tachar
como “terroristas” y “aventureros” a los
revolucionarios que se atrevían a empu-
ñar las armas, como sucedió con la gue-
rrilla cubana o nicaragiiense o en el ca-
so de la experiencia boliviana del Ché
Guevara, por tan sólo citar los ejemplos
que saltan más a la vista.
En Perú, apenas han transcurrido cin-
co años y ya en la mayor parte del terri-
torio actúa la guerrilla. En tan poco
tiempo ésta ha pasado de estar forma-
da por pequeñas partidas guerrilleras a
constituirse en un verdadero ejército po-
pular con zonas liberadas y que cuenta
con el apoyo creciente de la población,
particularmente campesina. Esta es una
realidad que la misma reacción está des-
cubriendo a todo el mundo cuando tie-
ne que recurrir a métodos de exterminio
12
de la población, propios de un ejército
de ocupación nazi o emplear a fondo a
«Izquierda Unida» y a los apristas para
encubrir tanto salvajismo y barbarie.
Son ya miles los campesinos y gentes del
pueblo degolladas y asesinadas indiscri-
minadamente por las fuerzas represivas
gubernamentales. Es la misma técnica
de contrainsurgencia aplicada ya por los
yanquis, franceses e ingleses en Asia y
Africa con aquellos pueblos que han
combatido por su liberalización nacio-
nal, lo mismo que están haciendo en El
Salvador, Guatema y Colombia. Pero a
pesar del terror generalizado, la revolu-
ción está avanzando en Perú. Como un
reguero de pólvora la insurrección se ex-
tiende y enciende campos, pueblos y ciu-
dades, arrumbando los podridos pilares
de una sociedad semifeudal enseñorea-
da por la oligarquía burguesa-terrate-
niente; una oligarquía que, como en to-
dos los países de América Latina, ha si-
do beneficiaria de siglos de explotación
y opresión del indio y el mestizo, del ne-
gro y del mulato.
América es hoy día un volcán que se
despierta y donde la crisis del sistema de
dominación imperialista está más agu-
dizada. Particularmente la crisis econó-
mica está causando verdaderos estragos
que recaen sobre las espaldas de las ma-
sas trabajadoras. El caso de Perú, con
la deuda externa más alta de América
Latina, es significativo. Los imperialis-
tas yanquis aprovechando estas circuns-
tancias están incrementando el control
de la economía de muchos países lati-
noamericanos que hasta hace unos
cuantos años mantenían un cierto nivel
de independencia. Pero, en realidad es
el temor a la insurrección de las masas
lo que ha decidido a las oligarquías ame-
ricanas a echarse en brazos del imperia-
lismo yanqui y entregarle la vida y ri-
queza de los pueblos de América. De
aquí se deduce la gran transcendencia
que el proceso revolucionario de Perú
tiene para toda América Latina y la im-
portancia que tienen las enseñanzas que
los comunistas peruanos han sabido sa-
car de pasadas experiencias. La prime-
ra de ellas, la necesidad de contar con
un Partido Comunista arraigado entre
las masas obreras y campesinas. Un Par-
tido, que después de deslindar los cam-
pos con los reformistas de toda especie,
se volcó durante años en un trabajo pa-
ciente y silencioso entre las masas, y en
especial, entre las masas campesinas in-
dígenas de la zona de Ayacucho. Esto
tiene gran importancia en un país como
Perú, donde la mitad de la población
son aymaras y quechuas, descendientes de
los incas sometidos a sangre y fuego por
el conquistador español. Pueblos que
hablan su propia lengua y mantienen
formas de vida y tradiciones ajenas a la
minoría criolla que detenta el poder. Co-
mo sucede en toda América, de Norte
a Sur, la población indígena, cuando no
ha sido exterminada, ha vivido margi-
nada como seres extraños en su propia
tierra. Este es uno de los aciertos del
MARCHA
PCP, el haber sabido encontrar la resis-
tencia tradicional del campesino perua-
no contra la opresión nacional y la ex-
poliación de que es objeto con la lucha
por la verdadera independencia del Pe-
rú y el socialismo. Ya Mariátegui, fun-
dador del viejo PCP y uno de los pen-
sadores más lúcidos de América, lo po-
nía de manifiesto. “Una política nacio-
nal —sañalaba— no puede prescindir
del indio, no puede ignorar al indio. El
indio es el cimiento de nuestra naciona-
lidad en formación. La opresión enemis-
ta al indio con la civilidad. Lo anula,
prácticamente, como elemento de pro-
greso..”” pero el mensaje liberador del
PCP no sólo va dirigido al indio perua-
no sino a todos los oprimidos y explo-
tados sin distinción de razas, etnias o co-
lor.
A diferencia de tantos grupúsculos
oportunistas de América Latina, que
han tratado de medrar tras la figura y
obra de Mao Zedong y la Revolución
Página 13 · ver la página
AREA CRITICA HA
El indio peruano
tiene un papel clave
en la revolución
comunista.
China, el PCP hasabido extraer y apli-
car las enseñanzas universales del gran
dirigente comunista chino a las condi-
ciones de Perú. Perú es una muestra cla-
ra de que el pensamiento de Mao Ze-
dong no ha muerto y que, hoy en día,
sin partir de él no es posible avanzar en
la lucha contra la reacción y el imperia-
lismo y en la construcción de una socie-
dad comunista. Esto es la que explica la
animosidad hacia el PCP de los que qui-
sieron enterrar bien hondo la contribu-
ción de Mao al patrimonio revoluciona-
rio universal en el campo filosófico, po-
lítico, económico y militar.
El imperialismo y la reacción tratan
de acaba a toda costa con la firmeza de
la revolución peruana; de ahí que traten
de aislarla al máximo de la solidaridad
internacionalista y estén quemando to-
das sus bazas aceleradamente. La subi-
da al poder del APRA, una formación
política a caballo entre el pistolerismo
fascista y el social fascismo de los Willy
Brandt y los psoístas de nuestro país, no
persigue otro objetivo que enmascarar
la política tradicional seguida hasta aho-
ra por la oligarquía fascista peruana, eso
sí, contando desde la “oposición” con
los renegados de «Izquierda Unida»
para encubrir los peores crímenes con-
tra el pueblo peruano. Este es el verda-
dero sentimiento de la última farsa elec-
toral, un complemento necesario para la
política de contrainsurgencia diseñada
desde el Pentágono con el fin de acabar
con la revolución en Perú y América La-
tina.
La revolución peruana, con el PCP a
la cabeza, es indudable que está marcan-
do el camino de la revolución para to-
dos los pueblos de América. Pero al
igual que ha sucedido con tantas otras
revoluciones exitosas como la soviética
de 1917, la revolución China o la cuba-
na se corre el peligro de transplantar mi-
méticamente sus experiencias a unas
condiciones muy diferentes, como, en
nuestro caso, lo son las de los países ca-
pitalistas desarrollados. Esto sería un
error, pero más grave aún es esconderse
tras la experiencia revolucionaria, perua-
na para justificar, como hacen algunos
grupos en algunos países de Europa, su
propio rechazo a la lucha revoluciona-
ria so pretexto de que “hay que crear las
condiciones”, a la vez que se ataca con
saña, acusándola de “terrorista”, la lu-
cha armada que desde hace años se ex-
tiende por todos los países capitalistas
del occidente europeo. De esta forma,
desde luego, se hará un flaco servicio a
la revolución peruana, por más que hoy
se la jalee en proclamas y escritos.
Defender y apoyar la lucha revolucio-
naria del PCP y del pueblo peruano es
un deber de todos los revolucionarios y
demócratas españoles. Y, desde luego, la
mejor forma de hacerlo es luchar por
hacer la revolución en el propio país.
J. A. Ramón Teijelo
13
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Comandante Leonel González, del FMLN
«POR CADA BAJA QUE NOS HACE
EL EJERCITO, NOSOTROS LE CAUSAMOS
VEINTICINCO»
Para analizar y valorar la situación por la que atraviesa la lucha en El
Salvador, la Comandancia General del Frente Farabundo Martí para la
Liberación Nacional (FMLN) celebró una reunión durante el verano en
ek departamento de Morazán, en algún lugar de los territorios
liberados por la guerrilla salvadoreña. Las líneas que siguen recogen
las declaraciones realizadas por el comandante Leonel González tras la
mencionada reunión.
iembro de la Comandancia Ge-
M neral guerrillera, el comandante
Leonel González resumía así lo
tratado con sus compañeros: “Pudimos
constatar el avance y desarrollo de nues-
tras fuerzas político-militares y trazar los
planes para hacer frente no sólo al pro-
yecto contrainsurgente de la Democra-
cia Cristiana y del Alto Mando, sino
también el escalonamiento agresivo de
la Administración de Ronald Reagan
contra el pueblo salvadoreño”. ”
Sobre la actual correlación de fuerzas,
los máximos dirigentes de la guerrilla
salvadoreña estiman que “la realidad de
los hechos demuestra que el ejército es-
tá sometido a un permanente desgaste
humano y de la moral combativa de sus
tropas. Los operativos que el enemigo
lanza sobre las zonas que nosotros con-
trolamos sufren numerosas bajas: por
cada baja que nos hace el ejército, no-
sotros le causamos veinticinco”.
En cuanto a la iniciativa militar del
FMLN, el comandante Leonel Gonzá-
lez explica que “hemos generalizado la
guerra a todo el país y principalmente
a las ciudades más importantes: San Sal-
vador, Santa Ana y San Miguel. En San
Salvador se intensifica el accionar de los
comandos, golpeando el aparato de de-
cisión y ejecución de los planes nortea-
mericanos: asesores, jefes militares... Por
último, el sabotaje del FMLN a la eco-
nomía de guerra, infraestructura, pro-
ductiva de la oligarquía, comunicacio-
nes y transporte elevó su intensidad y
eficacia, produciendo pérdidas de cien-
tos de millones de dólares a la dictadu-
ra de Napoleón Duarte”.
LINEAS DE ACCION
Tras el análisis de la situación actual
en El Salvador, la Comandancia Gene-
ral definió como sus principales resolu-
ciones las siguientes:
14
“Avanzar para convertir al FMLN en
una sola organización. Desde que en
1979 y 1980 se inició el proceso unita-
rio, hemos logrado un nivel de unidad
en nuestro pensamiento político en el
que no existen ya diferencias sustancia-
les de carácter estratégico, y podemos
afirmar que contamos con una línea mi-
litar única en lo estratégico y en lo tác-
tico. En este contexto, nos encaminamos
a dar pasos firmes hacia la unificación
ideológica”. En estos momentos, en el
seno de todas las organizaciones del
FMLN “existe la decisión para unirnos
cada vez más y avanzar hacia la victo-
ria”.
“En lo militar, derrotar el actual es-
quema yanqui. Nos hemos propuesto
profundizar el desgaste de todos los ope-
rativos y patrullajes enemigos, causan-
do el mayor número posible de bajas.
Nuestro objetivo es sangrar al máximo
las fuerzas del enemigo, preservando y
multiplicando al máximo las fuerzas
propias. Profundizar la desestabilización
económica y política del enemigo, gol-
peando despiadadamente su economía
de guerra y desarticulando su poder po-
lítico local y nacional, hasta impedirle
totalmente el desarrollo de sus planes,
expandirnos y llevar la guerra a todo el
territorio nacional”.
“En lo político, organizar y movilizar
a todo el pueblo contra el proyecto con-
trainsurgente yanqui-democristiano. De-
bemos organizar a las masas en todas
partes y en todas las formas posibles pa-
ra dar pleno cumplimiento a la línea es-
tratégica de integrar a todo el pueblo a
la guerra, luchando bajo todas las for-
mas posibles”.
“En lo internacional, trabajar por for-
talecer la solidaridad y unidad de los
pueblos del mundo en contra de la po-
lítica belicista de Ronald Reagan, por la
defensa de la revolución nicaragilense y
la lucha por derrotar la escalada inter-
vencionista en El Salvador”.
Nuestro objetivo es sangrar al máximo las fuerzas
del enemigo, preservando y multiplicando al máximo
las fuerzas propias.
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El inolvidable Heinrich Bóll
El mismo día en que los medios de comunicación de todo el mundo anunciaban la muerte de
Heinrich Bóll, aquí en España se recogía, acto seguido, en el último informativo de Radio
Nacional, unas declaraciones de Luis Goytisolo con las que se pretendía matar, también, la obra y
el recurso del Premio Nobel alemán; de la misma manera que en Alemania, al día siguiente de su
muerte, el diario “Die Welt”, al reiterar que Bóll “no era más que un comparsa del terrorismo”,
quería introducir en su féretro la dignidad de un escritor íntegro con el deseo de arrebatárnosla.
Así, de un plumazo y en el intervalo de unas horas, han querido borrar de la memoria de las
generaciones venideras una de las figuras literarias más importantes de Europa de la segunda
¡s mitad de nuestro siglo. Pero seguro que no lo van a conseguir. Porque a Heinrich Bóll
+ antifascista, demócrata y humanista que dedicó su vida y su arte a combatir el terror y la
represión del Estado alemán contra su pueblo, a ese Heinrich Bóll no lo podrán agusanar
sepultándolo con capas de tierra fétida.
s una pena que las declaraciones
E de L. Goytisolo no puedieran
quedar reproducidas ni que pos-
teriormente fuesen recogidas por la
prensa escrita, porque no tenían desper-
dicio alguno. Venía a decer este plumí-
fero que la obra de Heinrich Báll era de-
masiado comprometida con la colecti-
vidad; un poquito sí, pero tanto compro-
miso en literatura es perjudicial.
Estas declaraciones vienen a ser el
“credo” de gran parte de los intelectua-
les que hoy tenemos en España, sobre
todo, aquellos que están de “moda” por
obra y gracia de los medios de comuni-
cación. Uno de ellos, Juan Benet, defen-
día su sacrosanta “independencia” di-
ciendo que no se puede ser un intelec-
tual comprometido con la sociedad por-
| que una cabeza humana no puede dis-
currir por sí misma sobre tantos proble-
mas que aquejan a la sociedad hoy, y
que de hacerlo “habría que recurrir a tó-
| picos elaborados por otros”. Sólo quie-
re expresar ideas propias y le horroriza
ser catequizado con ideas ajenas. ¡La in-
dependencia del artista! ¡El artista al
margen de la sociedad! Para defender es-
ta posición dicen considerarse unos me-
ros comerciantes de los libros que escri-
ben; pero ¿y la ideología?, ¿acaso pre-
tenden hacernos creer que en sus opús-
culos no dice nada? Al fin y al cabo son
unos mercaderes, si así desean que se les
llamen, pero mercaderes de ideas, mer-
cachifles de ideas “originales”.
Al leer y escuchar cosas como las pre-
cedentes no podemos por menos que
comprobar por qué un escritor como H.
Bóll tiene, a la fuerza, que estorbar a
gentes tan exquisitas como los Goytiso-
lo, Benet y compañía. La actitud con-
. secuente y comprometida del escritor
alemán denunciando en su obra litera-
. ria los mil y un aspectos criminales del
nuevo nazismo alemán y defendiendo la
libertad y los valores positivos de la hu-
- manidad, era una bofetada que recibían
nuestros escritores e intelectuales “opo-
líticos”.
“Toda la literatura es partidista, inclu-
so aquella que se niega a los cambios”,
dijo H. Bóll. Un H. Bóll que, ni fue un
revolucionario ni pretendió serlo nunca;
fue, remedando a nuestro Antonio Ma-
chado, “un hombre bueno”, un escritor
comprometido con el progreso realmen-
te demócrata, que se ganó el título de
“simpatizante de los terroristas” ya en
1972, cuando su conciencia le impulsó
a criticar la represión y exterminio que
el Estado alemán estaba llevando a ca-
bo con los militantes de la RAF (Frac-
ción del Ejército Rojo) y cuando no du-
dó en desenmarcarar públicamente a
una de las más importantes cadenas pe-
riodísticas alemanas, la Springer, denun-
ciando el servilismo de este tipo de pren-
sa con el aparato jurídico-policial del
Estado. Fruto de estas denuncias fue la
impresionante campaña periodística di-
rigida contra él y que le valió la siguiente
declaración de un periódico de la cita-
da cadena: “Los Bóll son mucho más
peligrosos que los Baader-Meinhof». De
este acoso nació uno de sus más desta-
cados libros, “El honor perdido de Ka-
therina Blum” (1974), en el que deja al
descubierto la falacia de la pretendida
independencia de la prensa en un país
monopolista de Estado como la Repú-
blica Federal de Alemania y donde se
perfilan los innumerables lazos que
unen a los monopolios periodísticos y
el aparato estatal.
En 1977 en una campaña de contrain-
surgencia sin precedentes, la policía ale-
mana lleva a cabo numerosas detencio-
nes de militantes de la RAF, así como'
de simpatizantes, amigos e intelectuales
progresistas, y pone en práctica un sis-
tema de controles, «peinados» de ba-
rrios, registros domiciliarios, etc... del +
más puro estilo nazi. A esta situación se
enfrenta Bóll con sus artículos periodís-
ticos abogando por mayores libertades,
contra la militarización de la vida del
país, por juicios justos para los deteni-
dos, condenando la tortura y el régimen
de exterminio de las cárceles, etc... La
policía registrará en cinco ocasiones su
despacho y en una ocasión la casa de
uno de sus hijos. Un periodista de la te-
levisión llegará a señalar a Bóll como
cómplice moral de la muerte del juez
Buback a consecuencia de una acción
que militantes de la RAF efectuaron ese
mismo año. En 1979 aparece enmarca-
do en esta situación su libro “Asedio
preventivo” que constituye una crítica
mordaz y transparente al Estado policia-
co en que se había ido convirtiendo pau-
latinamente la República Federal de Ale-
mania.
Todos los medios de comunicación,
en connivencia con el aparato del Esta-
do, siguieron estrechando el cerco de ais-
lamiento y de acoso a que fue someti-
do, pero, a pesar de ello, y a pesar de
los atentados que sufrió a manos de te-
rroristas parapoliciales, H. Bóll conti-
nuó con su labor literaria y con la acti-
vidad social y política que no abando-
naría jamás. En los últimos años, a sus
denuncias de la represión, unió la firme
oposición de la instalación de los misi-
les Pershing 11 y Cruise en suelo euro-
peo y alemán, y estuvo siempre presen-
te en todas las manifestaciones antiim-
perialistas. Como ningún otro intelec-
tual europeo consiguió compaginar y
completar su práctica demócrata y an-
tifascista con una literatura de una cali-
dad admirable y de un compromiso con-
secuente. ¡Y a este hombre quieren des-
pretigiar y relegar al olvido más igno-
minioso los comparsas literarios de la
burgusía y la reacción! Hace falta algo
más que calumnias “originales y puras”
para manchar el ejemplo de Heinrich
Bóll.
Manuel Almisas Albéniz
Página 16 · ver la página
LAS COOPERATIVAS AGRICOLAS
EN ANDALUCIA
Cualquier análisis mínimamente serio sobre las cooperativas y el
cooperativismo que pretenda hacerse prescindiendo del contexto económico y
social en que se desenvuelve esta modalidad de asociación de
propietarios-productores agrícolas, está condenado al mayor de los fracasos.
Hablar de las cooperativas en general, de sus ventajas “teóricas” sobre
cualquier otro tipo de explotación etc.) a que se dedique es, en realidad, no
decirmnnada; más aún, si este método de “aislar el problema” puede ser útil
cuando de un problema de química se trata, para algo tan vivo y
descarnadamente social como son los problemas de nuestro campo, no deja
de ser un auténtico disparate cuyas conclusiones siempre chocarán con la
realidad del cooperativismo del campo en España.
nfrentar correctamente el proble-
E ma de las cooperativas implica,
antes que nada, tener en cuenta
que España es un país de capitalismo
monopolista de Estado; esto quiere de-
cir que el medio vital en que se desen-
vuelve la cooperativa es el modo de pro-
ducción capitalista en su fase más avan-
zada. En él, la producción y el mercado
agrícolas (al igual que en los demás sec-
tores de la economía) están hoy día fuer-
temente monopolizados por unas cuan-
tas empresas que todo lo controlan y que
imponen sus leyes a todas las demás. Por
otro lado, no podemos olvidar que es-
tamos en un período de crisis económi-
ca, con un mercado en receso, que en lu-
gar de crecer tiende a reducirse. En este
contexto, cuando incluso la competen-
cia entre los propios monopolios es ca-
da vez más feroz, cuánto más no va ocu-
rrir que pequeñas y medianas empresas,
cada vez en mayor número, ya sean agrí-
colas o industriales, queden aplastadas
y sometidas bajo la pesada bota de esta
competencia. Por todo ello, mantener a
estas alturas la ilusión de un idílico rei-
no de la pequeña o mediana empresa,
cooperativa o no, no deja de ser eso, un
sueño de alguien que está encerrado en
un laboratorio o que vive anclado en el
siglo pasado.
Un segundo acercamiento al proble-
ma de las cooperativas, nos lleva a ha-
cer una distinción según su tamaño, su
capital, los socios que la componen, las
relaciones que se establecen entre esos
socios y con otras cooperativas, etc. En
este sentido, tenemos en nuestro país
grandes empresas que de cooperativas
apenas si tienen el nombre (UTECO,
COOSUR, FEIRACO, Cooperativa del
Ribeiro, etc.), que son grandes monopo-
lios en los que los verdaderos amos son
la banca y el capital financiero, gente
16
que nada tiene que ver con el campo ni
con el trabajo.
Un caso distinto es el de las coopera-
tivas medias (los socios o miembros son
campesinos medios). Para estos, el agru-
parse en cooperativas puede suponerles
una solución momentánea a sus proble-
mas; sobre todo, para aquellos que dis-
ponen de cierto capital, pues les permi-
te invertir y reestructurar la producción
y aguantar mejor las malas rachas por
las que está pasando la producción agrí-
cola y evitar el riesgo inminente de que-
dar absorbidos por los grandes latifun-
distas o las grandes “cooperativas”, que
ponen barreras insalvables a pequeños
y medianos campesinos a través del con-
trol de precios y mercados. Sin embar-
go, en la práctica y a no muy largo pla-
zo, también estas cooperativas medias
terminan por quedar sujetas de una u
otra forma a las grandes: o bien se ins-
criben en la órbita de estas últimas como
una especie de sucursales, produciendo
la cantidad, tipo de producto y al pre-
cio que le marcan los monopolios, o
bien se arruinan y desaparecen al no po-
der competir, ya que no disponen del ca-
pital necesario como para hacerles su-
ficientemente rentables y competitivas.
Las cooperativas medias y grandes
funcionan como cualquier otra sociedad
empresarial, es decir, los mayores accio-
nistas —“socios”— son los que realmente
las dirigen y controlan. Se habla mucho
sobre la “falta de democracia” en el fun-
cionamiento, las decisiones, planes y
elecciones de estas cooperativas; en al-
gunas ocasiones, estos métodos llegan al
chantaje y la coacción más gansteriles.
Esta es una realidad que, evidentemen-
te, no se puede negar, pero que nada tie-
ne que ver con la mala o buena volun-
tad de algunas personas o estas o aque-
llas ideas; simplemente ocurre que ese
es el proceso natural de todo propieta-
rio. Los capitalistas siempre han utiliza-
do esos métodos para defender sus in-
tereses, tanto frente a sus enemigos de
clase, los obreros, como contra sus mis-
mos competidores, por muy “socios”
que éstos sean. Es muy normal el asis-
tir al espectáculo de cooperativas que,
al cabo de pocos años, pasan a conver-
tirse en la propiedad privada del princi-
pal accionista, quedando sus antiguos
“socios” convertidos en simples asala-
riados suyos.
Siguiendo con nuestra escala descen-
dente, nos encontramos con las peque-
ñas cooperativas de campesino pobres,
que tienen las mismas trabas que las me-
dianas, pero que sus problemas son mu-
cho más graves: el escaso capital de que
disponen sólo alcanza para pequeños
gastos, no están en disposición de ha-
cer inversiones más que mediante los
créditos oficiales o de la banca, con lo
que poco tiempo pasan a trabajar direc-
tamente para la entidad que les «cedió»
el crédito, quedando empeñadas para
siempre ya desde el mismo momento en
que se constituye la cooperativa, con el
agravante de que no pueden volverse
atrás, pues el banco no pierde, sino que
hipoteca.
En España, según datos oficiales, hay
20 mil cooperativas, de las cuales cua-
tro mil están en Andalucía. En realidad,
solamente unas cuantas grandes “coo-
perativas” controlan todas las demás,
formándose, así una estructura en for-
ma de pirámide que tiene como vértice
la gran banca y los monopolios.
Ultimamente, es el propio Estado
quien viene impulsando y fomentando
la creación de cooperativas en todo el
pais, a través de sus organismos (IRY-
DA, Cajas rurales, FORPPA, etc.). In-
cluso las últimas medidas del gobierno
del PSOE para el campo andaluz —y
que algunos pomposamente han bauti-
zado como una “reforma agraria'— van
encaminadas al mismo fin. Todo el tru-
co consiste en “ceder” unas cuantas hec-
táreas de tierra improductivas o de baja
rentabilidad en cooperativas a jornale-
ros en paro, concediéndoles un crédito
para las que pongan a producir, crédi-
tos de los que escasamente van a poder
pagar los intereses. Todo esto es más
simbólico y propagandístico para el go-
bierno que otra cosa, a la vez que po-
Página 17 · ver la página
Los jornaleros llevan siglos reclamando la reforma agraria.
nen en cultivo de la forma más rentable
para ellos tierras que apenas rendían be-
neficios anteriormente. Ya habrá tiem-
po luego de “reprivatizar” esas tierras,
como nos tienen acostumbrados.
Lo que no puede ocultar la política
“cooperativista” de los monopolios son
los graves problemas con que se encuen-
tra el campo, ni el paro y la miseria de
los obreros agrícolas, ni la penuria en
que viven los campesinos pobres; y no
lo pueden ocultar porque con estas me-
didas, lejos de solucionarlos, lo que ha-
cen es agravarlos más todavía. Si de me-
dio millón de jornaleros andaluces, só-
lo unos 300.000 tienen ocupación tem-
poral, la situación va a empeorar con las
reconversiones que se están llevando a
cabo, introduciendo más maquinaria y
más moderna para rebajar los costes de
producción, aumentar la productividad,
etc, ¿Cuántos de estos parados o de pe-
queños campesinos arruinados podrán
encontrar un puesto de trabajo a través
de esta demagógica “reforma agraria”?
¿5.000? ¿10.000? ¿un diez por ciento del
total?
Mientras que jornaleros y campesinos
pobres tienen que recurrir para comer a
la “rebusca” o a la recolección de fru-
tos silvestres (espárragos, setas, etc.) O a
la caza furtiva o se dedican a la artesa-
nía, cestería... a la denominada “econo-
mía sumergida”, mientras todo esto ocu-
rre, en España la décima parte de las fa-
milias que perciben mayores rentas aca-
paran alrededor de 44,6% del total de
la renta nacional generada, que es, en
proporción, la más elevada de todos los
países de la OCDE.
Andalucía, donde un 829% de la tie-
rra cultivable está en manos del 5% de
los propietarios, de terratenientes liga-
dos estrechamente al capital financiero
y los bancos, es el más claro ejemplo de
que el “cooperativismo” que están im-
pulsando los monopolios no va a solu-
cionar, sino a incrementar el hambre, el
paro, y la propia ruina a que lo están so-
metiendo (arrancando olivares y viñe-
dos, introduciendo cultivos devastado-
res, como el girasol o el eucalipto, etc.);
las reconversiones son verdaderamente
salvajes y terroríficas para la población
trabajadora del campo, como lo está
siendo en la industria. Y todo esto se va
a agudizar mucho más ahora, con la en-
trada en la CEE, y todos los “reajustes”
que eso va a suponer en todos los sec-
tores de la economía. En la agricultura,
sólo aquellas empresas que dispongan
de un capital suficiente para renovar su
capital invertido y puedan llevar a cabo
una reestructuración que aumente la
productividad, y abarate los costos de
producción a un nivel que logre compe-
tir en el mercado internacional, pueden
salir a flote; y esto, lógicamente, son los
grandes monopolios los únicos que pue-
den hacerlo, y no las pequeñas y media-
nas cooperativas.
La solución, por tanto, no va a venir
de Europa, ni de ninguna demagógica
“reforma agraria”; hoy día, la única so-
lución real para el campo pasa por la ex-
propiación de los latifundios y los mo-
nopolios, y toda lucha, para que sea efi-
caz, ha de perseguir ese objetivo. La
“ocupación de fincas”, precisamente por
la trascendencia que tal objetivo tiene y
por la sangrante necesidad que de ellos
tiene el jornalero, no puede quedarse en
un mero acto simbólico; ocuparlas sólo
hasta que llegue la guardia civil no pa-
sa de ser un acto diversivo si no va mas
allá. La expropiación de los terratenien-
tes, de la Banca y de los monopolios y
la instauración de un nuevo régimen so-
cial, no es un objetivo sólo para Anda-
lucía, sino para toda España.
No es lo mismo una cooperativa en
un sistema capitalista que en el socialis-
mo; aunque las cooperativas en su es-
tructura y contradicciones internas ten-
gan la misma esencia en un sistema que
en otro, su situación, sus problemas y
sus soluciones, así como su peso en el
conjunto de la producción son totalmen-
te distintos. En el modo de producción
capitalista, la base y el motor de su de-
sarrollo es su contradicción fundamen-
tal entre la apropiación privada de los
medios de producción y los productos,
por un lado, y del otro, la socialización
del proceso de producción; contradic-
ción que en la etapa monopolista alcan-
za su grado máximo de agudización. Es-
ta contradicción es eliminada con la re-
volución socialista, con lo que las coo-
perativas agrícolas, que es el tema que
nos ocupa, se inscriben en otro medio
totalmente distinto, en el que la ley eco-
nómica propulsora fundamental es la
programación y planificación, que tie-
ne como objetivo guía, el de mejorar la
vida de las masas populares y atender
a sus necesidades crecientes. En el socia-
lismo ya no hay monopolios que com-
pitan por obtener mayor plusvalía. Y la
programación económica está en fun-
ción de las necesidades crecientes de los
pueblos y no en función de la obtención
de plusvalía como en el capitalismo. En
este contexto económico socialista, las
cooperativas agrícolas reciben realmen-
te ayudas y apoyo del Estado proletario.
En el capitalismo las necesidades de las
masas van en contínuo crecimiento, pe-
ro los monopolios destruyen miles de to-
neladas de productos para mantener
unos precios elevados; mientras que un
principio de desarrollo y planificación
socialista es asegurar que se cubran esas
necesidades en aumento y las coopera-
tivas (aunque forman un porcentaje ba-
jo, lógicamente, en la estructura econó-
mica socialista) tienen asegurada la ven-
ta de toda la producción que saque. In-
cluso el Estado socialista fomenta el
aumento de productividad de éstas, pro-
porcionándoles ayudas en técncias de
producción, fertilizantes, etc. En el so-
cialismo la cooperativa tiende a la co-
lectivización, mientras que el futuro de
la cooperativa en el capitalismo es ser
absorbida —o, en el mejor de los casos,
sometida— por los monopolios o desa-
parecer.
F. Domínguez
Es
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desorganizado y con escasa
que se planteaban. Reconstru
de
Julius Fucík
o el optimismo revolucionario
En febrero de 1941, tres meses antes del ataque de la Alemania hitleriana a la
Unión Soviética, son detenidos todos los miembros del Comité Central, así
como innumerables militantes de niveles intermedios y de base del PE
Checoslovaco, El régimen nazi asestó un duro golpe al Partido dejándolo
capacidad de operatividad ante las nuevas tareas
ir un nuevo C.C. y la edición del órgano central
opaganda, “Rudé Pravó”, son las medidas inmediatas que se requieren
con el fin de asegurar una justa y eficaz dirección, y de que las orientaciones
de ésta llegue a todas las fábricas y rincones de la Checoslovaquia ocupada.
a actividad no sólo debía conti-
Í nuar sino incrementarse en to-
dos los frentes, movilizando las
guerrillas y estableciendo amplios con-
tactos con las masas sin partido. Es en
estos momentos tan graves cuando Ju-
lius Fucík, consciente de su nueva res-
ponsabilidad y asumiéndola, se incorpo-
ra al Comité Central y comienza a des-
plegar una incansable labor militante y
clandestina en lucha contra el fascismo
y el invasor, por la libertad y el socialis-
mo. Esta labor fue truncada en la pri-
mavera de 1942, cuando es detenido por
la Gestapo, convirtiéndose su detención
en prólogo de su muerte, de la muerte
de un dirigente comunista que al pie de
la horca escribe un nuevo reportaje, su
último reportaje.
Porque Julius Fucík, al final de su vi-
da, supo elevar a las cotas más altas la
combinación homogénea y fructífera de
los dos motivos por los que luchó y vi-
vió: el reportaje periodístico, los relatos
y crónicas de pinceladas urgentes, y la
militancia comunista. Así, “Reportaje al
pie de la horca”, no es simplemente un
reportaje o simplemente unas líneas es-
critas con ternura y rabia militantes, si-
no que constituye la expresión más sin-
cera y emocionada de un hombre que
sin renunciar a una depuración y un per-
feccionamiento contínuo de esa técnica
tan difícil de ligarse al lector en la in-
mediatez de reflejar la vida del pueblo,
ha puesto por encima de todo su con-
ciencia comunista y su espíritu de sacri-
ficio, su integridad como revolucionario
y como hombre. Y prueba de esto lo
constituye la lectura de este libro que es-
tamos comentando, lectura que no sólo
consigue atraernos y devolvernos hacién-
donos sentir y vivir los hechos que na-
rra, sino que, además, nos muestra un
sentido, una concepción de la vida que
sigue vigente y actual, como terrible-
mente actual es la existencia de Estados
capitalistas y fascistas y la voluntad de
los pueblos por combatirlos, derrocar-
los y hacer florecer esa alegría por la que
Tulius murió. «Amaba la vida y por su
belleza marché al campo de batalla.
Hombre: os he amado. ...Que tristeza ja-
más se una a mi nombre. Llorad un mo-
mento, si creéis que las lágrimas borra-
ran el triste torbellino de la pena, pero
no lo lamentéis. He vivido para la ale-
gría y por la alegría muero. Agravio e
injusticia sería colocar sobre mi tumba
un ángel de luto”,
Destacando los aspectos esenciales,
los aspectos progresistas que enseñan y
ayudan a avanzar, Julius Fucík modela
con sesgo urgentes pero cadenciosos un
mundo enormemente rico que mana
clandestino desde su celda 267 de la cár-
cel de Pankrác. Así, de la vida en pri-
sión, dice: “El preso y la soledad: esas
dos palabras son, al parecer, insepara-
bles. Pero es un gran error. La cárcel es
una gran colectividad, en la que ni el
más riguroso aislamiento puede separar
a nadie, si es que uno no se excluye a sí
mismo. La fraternidad de los oprimidos
está sometida a una presión que la con-
centra, la fortalece y la hace más sensi-
ble. ...Es una fraternidad que sangra, pe-
ro que es indestructible”, Para sus com-
pañeros de celda y para el colectivo de
presos políticos de Pankrác sólo tiene
palabras de agradecimiento que demues-
tran su entrega y su espíritu de lucha,
y así, de Papá Skorepa dice: “Es un co-
munista que sabe que no existe ningún
sitio donde pueda cruzarse de brazos y
abandonarse a la inactividad.
Cuando recuerda su detención no cul-
pa a nadie, no se debate en inevitables
críticas aceradas, “el hecho de que la
Gestapo decidiera detener a Jelínek pre-
cisamente la noche en que habíamos
quedado citados, así como el que llega-
ran en tan gran número, se debió única-
mente a la casualidad. Aquello no en-
traba en su planes. ...Ni siquiera sabían
a quien arrestaban”. Una casualidad que
tendría que darse más tarde o más tem-
prano, de forma necesaria, porque así lo
exige una lucha en la que el riesgo está
presente en todo instante: la extensa re-
presión nazi, las redadas indiscrimina-
das en fábricas y barrios obreros, los
controles terroristas de la población, las
cadenas de prisioneros camino del Pa-
lacio Petschek, el Cuartel General de la!
Gestapo en Praga. Pero junto a ese ries-
go, y avanzando en el sentido de la his-
toria, el Partido fortaleciéndose, el pue-
blo madurando y golpeando una y otra
vez. En el sentido de la historia.
También por el Palacio Petschek, por
sus mazmorras y sus torturas, y por
Pankrác, pasó su compañera Gustina. y
cuando Julius Fucík tiene la certeza de
que nunca jamás volverán a verse y a
sentirse, es cuando de nuevo su fina sen-
sibilidad y su capacidad de analizar las
relaciones humanas, exhala candor y vi-
talidad gigantes. “Ay, mi compañera de
lucha. ¡Cuánta fuerza encierra esta fi-
na criatura de trazos firmemente escul-
pidos y con grandes ojos de niña, llenos
de ternura! La lucha y las contínuas se-
paraciones han hecho de nosotros dos
amantes eternos, que no sólo una, sino
cientos de veces en la vida han vivido los
momentos ardorosos de las primeras ca-
ricias y de los primeros abrazos”.
En algunos momentos decae su opti-
mismo y el tono de su discurso se torna
crítico. “El espectáculo de las gentes cu-
ya conciencia se halla comprometida es
aún mag terrible que el espectáculo de
los hombres físicamente torturados.
..¡Oh, pobres débiles! ¡Como si la vida
comprada con la de un camarada pudie-
ra considerarse vida!”. “¿Cuántos siglos
necesita el hombre para, al fin, abrir los
ojos? ¿Por cuántos millares de celdas ha
pasado la humanidad en su camino ha-
cia adelante?”.
De conciencia, de firme y sólida con-
ciencia revolucionaria. Sólo con la con-
ciencia se puede soportar lo insoporta-
ble, las insoportables torturas. De esta
materia están construídos los hombres
que, como Julius Fucík y todos los co-
munistas y antifascistas, soportaron, si-
guen soportando y soportarán las tor-
turas y todos los demás recursos vanos
que los sistemas monopolistas y fascis-
tas ponen en acción para perpetuar la
explotación y la represión más terribles
del pueblo. “Ya ves: lo sabemos todo.
¡Habla!” —le dice su torturador—. Y
Julius medita: “Si lo saben todo, ¿para
qué hablar? No he vivido mi vida en va-
no y no tengo por qué echar a perder
su fin”.
J. Rodríguez
Página 19 · ver la página
El frente de Europa Occidental
(2)
AREA CRITICA MN
La guerrilla urbana en la
península Ibérica
La guerrilla urbana tiende a generali-
zarse en Europa Occidental, a pesar de
los planes de los gobiernos más pode-
rosos del mundo. No es un fenómeno
aislado que se de en tal o cual país, sino
que se trata de una forma de lucha que
tiene un fuerte contenido revoluciona- *
rio, a pesar de que las organizaciones ar-
madas europeas no tienen la misma
ideología ni comparten los mismos ob-
jetivos. El FRAP irlandés poco tiene que
ver con las Brigadas Rojas, o la ETA con
los GRAPO. Sin embargo, la revolución
en Europa pasa por la oposición arma-
da a unos Estados cada vez más atrin-
cherados en la defensa, brutal y militar,
del régimen capitalista.
Nuestro número anterior dedicado a
la “Guerrilla Urbana en Europa” ha ob-
tenido un éxito sin precedentes, no sólo
en España, sino que diferentes medios
de la izquierda radical europea se han
hecho eco del informe que reunía, en la
primera parte, la situación de los gru-
pos armados en Turquía, Francia y Ale-
mania.
La simple enumeración de los casos
ha servido para demostrar que Europa
Occidental no es el remanso de paz ni
la “retaguardia segura” de la civilización
occidental y capitalista. La revolución
no es imposible en los países de Europa
donde hace ya años que reducidas pero
importantes vanguardias revolucionarias
resisten a los estados más fuertes del
mundo. Estos estados hace tiempo que
perdieron su “poder ideológico” sobre
los ciudadanos, pero se mantienen gra-
cias a la fuerza de su policía, de sus Ejér-
citos y, sobre todo, gracias a la colabo-
ración de la socialdemocracia y del euro-
comunismo.
La longitud del trabajo nos obliga a
alargar la serie sobre la “Guerrilla ur-
bana en Europa” y en el próximo núme-
ro publicaremos los trabajos dedicados
a la Brigadas Rojas italianas, a las or-
ganizaciones armadas irlandesas (IRA
e INLA) a la guerrilla belga de las Cé-
lulas Comunistas Combatientes y la si-
tuación en Grecia. El informe de este
número está dedicado a las organizacio-
nes de este número en la península ibé-
rica, aunque no hemos incluido, por fal-
ta de espacio, ni la organización catala-
na “Terra Lliure”, ni los Comandos
Autónomos Anticapitalistas de Euskadi.
19
Página 20 · ver la página
cional, hasta el año 62.
gar al actual EMK-MC.
20
BP
La destrucción de los partidos revo-
lucionarios y de las organizaciones de
clase durante la guerra civil y en los años
que la siguieron, propició la falta de ob-
jetivos claros y de cohesión ideológica
' en la nueva organización, salvo en la
idea de independencia de Euskadi. Esta
! falta de definición ideológica de tipo cla-
l sista va a hacer que corresponda a la lu-
cha armada el diferenciar, en la más de
' media de docena de escisiones que se
| han producido en su seno, a las fraccio-
nes revolucionarias de aquellas otras de
carácter reformista y “liquidacionista”
que se han ido quedando por el camino
o, simplemente, han desaparecido.
La primera escisión de importancia se
produciría a raíz de la V? Asamblea,
cuando una parte de la dirección de la
organización se plantea la necesidad de
que sea la clase obrera a través de un
partido de clase quien dirija la revolu-
ción. Este grupo, con el tiempo, dará lu-
ETA es hoy la organización armada popular más antigua de toda la Europa continental,
con más de 25 años de historia. De carácter fundamentalmente nacionalista, son varios miles
las acciones armadas realizadas por sus militantes a lo largo de casi la mitad de siglo. Ha tenido
más de 70 bajas mortales en sus filas, de las que casi la mitad se han producido, desde el año
78, entre los refugiados en Iparralde, la Euskadi bajo dominio del Estado francés. Alrededor
de 500 prisioneros en la Prisión de Máxima Seguridad de Herrera de la Mancha. Hace más
de diez años que viene cobrando, de forma sistemática, el “impuesto revolucionario”,
principal fuente de ingresos. Desde las mismas fechas aproximadamente, se ha originado
a su alrededor un amplio movimiento popular que la apoya. Las organizaciones políticas
afines ideológicamente concurren a las elecciones y han logrado obtener hasta 300.000 votos,
% cifre que, según el dirigente de Herri Batasuna, Iñaki Esnaola, pueden ser considerados
como “votos al ideario político de ETA”.
| n la década de los años 50, un
E grupo de jóvenes nacionalistas
radicales vascos se proponen la
recuperación de sus señas de identidad
nacional y la liberación de su pueblo. La
represión y el terror generalizado del go-
bierno fascista sobre amplios sectores de
la población, así como la influencia de
las revoluciones del Tercer Mundo, les
impulsaría a utilizar como principal mé-
todo de lucha la guerrilla. que durante
los primeros años solamente se manifes-
taría en la colocación de explosivos en
monumentos y símbolos fascistas, y en
algún que otro asalto de tipo económi-
co. En el año 59 adoptaron el nombre
de ETA (Euskadi y Libertad), pero no
celebrarían su primera asamblea, funda-
No obstante esta escisión, será en esa
Asamblea donde por primera vez ETA
se dote de unos principios ideológicos,
principios que serían la base ideológica
de la organización durante los siguien-
tes años.
Sin abandonar la independencia de
Euskadi como objetivo final, se plantea
el socialismo como alternativa para la
nueva sociedad, aunque sin matizar sus
características, etapas, programas, etc.
Se define al proletariado como la “cla-
se más revolucionaria” e implícitamen-
te como la principal protagonista de la
revolución, y ésta es definida como “el
cambio radical de las estructuras políti-
cas, socio-económicas de Euskadi”. In-
dependencia y socialismo quedan amal-
gamados en el principio según el cual no
(ETA)
basta con “una conciencia de clase na-
cional”. La ambigiedad e indetermina-
ción que se manifiesta en lo que se re-
fiere al aspecto socialista de su progra-
ma será lo preponderante en la ideolo-
gía de ETA en el futuro; su militancia
seguirá siendo interclasista y en ningún
momento concebirán a la clase obrera
como dirigente del proceso.
Su organización se estruturará si-
guiendo modelos de otras organizacio-
nes guerrilleras de los países coloniales
y semicoloniales, como la división de las
tareas orgánicas en cuatro frentes: cul-
tural, político, económico y militar. Pos-
teriormente y ante la necesidad de influir
en la clase obrera, por su mayor concien-
cia revolucionaria, será creado el frente
obrero.
En 1968 realizan su primera acción
sonada, dando muerte al comisario de
policía y reconocido torturador Melitón
Manzanas. Tras esta acción sería decre-
tado el estado de excepción y desatada
una gran represión contra la organiza-
ción hasta el punto en que un año más
tarde han sido detenidos todos los cua-
dros que la dirigen en el interior.
Los restos del frente obrero y algún
miembro de la dirección en Iparralde, se-
rían los encargados de la reconstrucción,
pero estos dudan sobre las característi-
cas que deberá tener la organización tras
las últimas experiencias. Y será aquí
donde germine la segunda escisión obre-
rista en ETA, de ella surgirá la que se
autodenominaría ETA-VI? Asamblea,
que tras identificarse con el trotskismo
acabaría fusionándose con LCR. Sus
posiciones son similares a las aducidas
por los escisionistas de la V*: organiza-
ción partidista obrera, revolución en to-
do el Estado y abandono de la lucha ar-
EUSKADI TA ASKATASUNA
mada. Un pequeño grupo no aceptará
la legalidad de esta Asamblea y expul-
sará de ETA a los que han participado
en ella y suscrito sus tesis en contra de
las de la V? que ellos siguen propugnan-
do.
EL JUICIO DE BURGOS
En diciembre de ese mismo año se ce-
lebra el Proceso de Burgos contra los mi-
litantes acusados de dar muerte a Meli-
tón Manzanas. En total se piden 9 con-
denas de muerte y más de 700 años de
cárcel para los dieciséis militantes que
son juzgados. Todas las fuerzas políti-
cas, patriotas y antifascistas se vuelcan
en la denuncia de la farsa; se producen
amplias movilizaciones de masas, tanto
en Euskadi como en el resto del Estado.
ETA secuestra al cónsul alemán en San
Sebastián, denunciando con ello el Pro-
ceso y multiplicando su resonancia in-
ternacional. De esta forma, aparecen
Página 21 · ver la página
Pintadas en favor de ETA en los “San Fermines” de Pamplona.
juntos en la búsqueda de unos mismos
objetivos, movimiento de masas y lucha
armada, logrando con ello un extraor-
dinaria victoria política sobre el Régi-
men, que ante las proporciones que al-
canzan las protestas, se ve obligado a
conmutar las penas de muerte por las de
prisión.
Tras el juicio, los procesados sacan de
la cárcel una declaración que será la ba-
se, en algunos de sus puntos, del debate
en el seno del movimiento en los siguien-
tes años. Esta declaración, que sería sus-
crita por ETA, tras criticar a los escisio-
nistas de EMK-MC y VI*LCR tachán-
dose de “obreristas reaccionarios”, así
como al PNV, hace una serie de defini-
ciones entre las que destaca sobre todo
la de que el frente obrero debería con-
vertirse en el futuro en el “partido de los
trabajadores vascos, sin dar definiciones
más precisas de cual va a ser este tipo
de partido” (F. Letamendia).
Tras la victoria política que para ETA
supuso el Proceso, convertido de juicio
a todo un pueblo que se revelaba, en jui-
cio al régimen fascista y tras las accio-
nes de apoyo al movimiento obrero que
se comienza a realizar como el secues-
tro del empresario Zabala (1971), la or-
ganización se desarrolla con enorme ra-
pidez. Pero las características que tiene
esta organización, así como el previsi-
ble advenimiento de la Reforma, del Ré-
gimen y las estrategias que suscita en el
seno de ETA, dará lugar a la más im-
portante y hasta ahora última escisión.
LA ANTESALA DE LA REFORMA.
ESCISION ENTRE “MILIS”
Y “POLI-MILIS”
Aunque se sigue planteando la estruc-
tura orgánica en torno a los cinco fren-
tes, la práctica de ETA durante estos
años hará que todos ellos se polaricen
en torno al frente obrero y al militar. Se-
rá este último quien aglutine la mayor
AREA CRITICA ME
parte de las fuerzas en detrimento del
frente obrero.
La represión que la actividad del fren-
te militar atrae sobre el resto de la orga-
nización, evitando que sectores obreros
revolucionarios se integren en el frente
obrero, hará que en 1974 este frente se
escinda de ETA formando el partido
LAIA (Partido de los Trabajadores Pa-
triotas Revolucionarios). La propia or-
ganización, consciente del problema, se-
para a partir de ese momento las labo-
res organizativas del frente obrero de las
puramente militares formando LAB
(Asamblea de los Obreros Patriotas),
origen del actual sindicato.
Será en ese mismo año, 74, y previen-
do el cercano comienzo de la “Refor-
ma”, cuando vuelven a surgir discrepan-
cias en la dirección que acabarían ma-
terializándose en la escisión entre “mi-
lis” y “poli-milis”.
Sobre la base de la necesidad de un
partido, de un desdoblamiento de la or-
ganización, el debate se centrará en si
debería ser una misma dirección la que
dirija las actividades de ambas o si de-
berían ser separadas. Los que se deno-
minarán “poli-milis” se basan en la ne-
cesidad de la dirección conjunta para
coordinar mejor las actividades de uno
y otro organismo evitando así que las ac-
tuaciones armadas pillen de improviso
a la organización política, facilitando
sobre ella la labor represiva. Así mismo
preconizaran la preponderancia del par-
tido sobre la organización militar. Los
“milis” plantean la separación de am-
bas para que la organización política
tenga las manos libres de cara a realizar
los pactos que considere necesarios con
otras organizaciones para formar un
frente rupturista ante el advenimiento
democrático. Así mismo preconizan que
debe ser la organización militar quien
ejerza la dirección vanguardista.
Ambas fracciones seguirán mante-
niendo como últimos objetivos estraté-
gicos la independencia nacional, la reu-
nificación de Euskadi y el socialismo.
Serán sus respectivas tácticas las que de-
terminen el futuro de las organizaciones.
En el caso de los p-m, ocurriría co-
mo en las anteriores escisiones. Unos
años más tarde, acabarían aceptando el
ordenamiento constitucional y la via es-
tatutaria para Euskadi, liquidando la ya
esporádica y desprestigiada lucha arma-
da que aún venía practicando y que se
centraba, exclusivamente, en operacio-
nes de recaudación de fondos. La ma-
yor parte de sus militantes encarcelados
y exiliados se acogerían a las medidas
de “arrepentimiento” pactadas por el
presidente de E.I.A., Bandrés, y el en-
21
Página 22 · ver la página
tonces ministro del interior J. J. Rosón.
Esta actividad está dirigida desde su par-
tido EIA (Partido para la Revolución
Vasca), que mantiene posiciones euro-
comunistas y participa en las elecciones
desde la coalición Euskadiko Ezquerra
(Izquierda Vasca). Un grupo que no
aceptaría la liquidación de la lucha ar-
mada (““milikis”) se integraría en ETA
militar; y otro que se denominaría VIII?
Asamblea, tras algunos intentos de pro-
seguir la lucha ha quedado prácticamen-
te desmantelado por la represión.
¿e
p
BLOQUE KAS
Por su parte, ETA militar —la única
que va a subsistir y persistir en la lucha
armada— radicalizará sus posiciones con.
el inicio de la Reforma, exigiendo para
el cese de sus acciones armadas la acep-
tación por parte del Estado del progra-
ma rupturista propuesto por KAS
(Coordinadora Patriota Socialista),
“ETAm- había dicho (...) que democra-
cia burguesa podía considerarse sola-
mente cuando se consiguiese la alterna-
tiva KAS y que mientras no se consiga
dicha alternativa la lucha armada debe-
ría seguir teniendo un crácter ofensivo»
(F. Letamendía).
Mientras tanto, afines ideológicamen-
te a ETA y con unos objetivos políticos
muy similares, se han ido creando toda
un serie de organizaciones populares;
HASI (Partido Socialista Revoluciona-
rio del Pueblo), LAB (Asamblea de los
Obreros Patriotas) —sindicato—, ASK
(Coordinadora de los Patriotas Socialis-
tas) —organizaciones de masas—, JA-
RRAI (Continuar) —juventudes—. To-
dos ellos integran KAS, en la que ETA
—organización militar— participa como
observadora. Este organismo, según sus
miembros, es el bloque que dirigirá el
proceso revolucionario en Euskadi.
Esta estructuración de la vanguardia
dirigente, en forma de bloque, renun-
ciando a la concepción clásica del Par-
tido de clase, al partido leninista, la ana-
lizan como la necesidad de responder “a
la nueva articulación precisa, a la bús-
queda de nuevas formas de relación en-
tre la actividad de masas y la actividad
armada” (11” Congreso HASI). Activi-
dades que, según Santi Brouard, Pte, del
Partido, declaraba poco antes de ser ase-
sinado: “*... creemos que se refuerzan la
una con la otra y que la violencia revo-
lucionaria armada no llegará a su meta
si no consigue una lucha de masas muy
importante, ni la lucha de masas por sí
misma en sociedades capitalistas avan-
zadas, no conseguirá la liberación si no
22
hay una violencia revolucionaria”. Si-
guiendo con la concepción del bloque
- dirigente, también dice HASI: “la exis-
tencia de organizaciones separadas (den-
tro del bloque) permite combinar en su
seno organizaciones ilegales y legales y
utilizar las mínimas pero interesantes
posibilidades de utilización revoluciona-
ria de la legalidad burguesa”; y conti-
núan “la organización como bloque su-
pone una evolución ideológica acorde
con la práctica y las peculiaridades del
proceso revolucionario vasco, supera
concepciones estrechas dogmáticas, de
la teoría de la organización revoluciona-
ria, en concreto la teorización mecani-
cista del partido dirigente desechada en
nuestro contexto, así como las corrien-
tes autónomas antipartido”. En corres-
pondencia con lo anterior, y aún acep-
tando el papel dirigente de la clase obre-
ra en la revolución y considerando “de
clase” las organizaciones integrantes de
KAS, se nota cierta desconfianza en que
esta clase pueda realizar el papel que le
toca jugar, y en sus documentos hay una
tendencia a considerar como vanguar-
dia a la interclasista y abstracta “clase
trabajadora” o alos “trabajadores vas-
cos”, En este sentido volvemos a citar a
S. Brouard en la entrevista antes men-
cionada: “... creemos que la clase obre-
ra en cierta medida se está juntando a
veces en sueldos y a veces en otras cir-
cunstancias, a las clases medias y a las
clases populares. Por ese creemos que de
verdad un avance progresivo no lo con-
seguiremos mientras no unamos a todas
las clases que en estos momentos están
en situación de inferioridad frente a la
oligarquía”.
Aunque estas organizaciones que for-
man KAS no están legalizadas, actúan
en una semilegalidad impuesta por la lu-
cha revolucionaria, desde la que ha si-
. do articulada la coalición electoral He-
rri Batasuna (Unidad Popular), que ha
participado en varias elecciones desde
1977, consiguiendo varios escaños tan-
to en el parlamento vasco como en el
central, escaño que en la actualidad no
ocupa, como forma de denuncia.
LA NEGOCIACION DEL
PROGRAMA KAS Y EL PSOE
En los últimos años se ha notado un
importante aumento en la radicalización
de las luchas obreras, tanto en Euskadi
como en el resto del Estado. Radicali-
zación que obedece tanto al empeora-
miento generalizado de sus condiciona-
mientos de vida y trabajo, como a la pér-
dida de las ilusiones que amplios secto-
res populares tenían puestas en que la
Reforma solucionase sus problemas, y
a la consiguiente concienciación que el
hecho de no haber sucedido así, ha pro-
ducido en esos sectores. Del mismo mo-
do que otras organizaciones revolucio-
narias, ETA ha jugado un importante
papel en ese proceso de “desencanto”
democrático. Su permanente actuación
ha proporcionado al pueblo vasco, y
también al del resto del Estado, un pun-
to de referencia y unos objetivos al mar-
gen de los ofrecidos por los partidos ins-
titucionales; hasta el punto en que aho-
ra los trabajadores de todo el Estado, de-
jando al margen reformas parciales del
sistema, se han propuesto mediante su
lucha radical, metas más altas.
La culminación de este proceso se ha
venido a dar, precisamente, con la lle-
gada del PSOE al poder. Los diez mi-
llones de votos con los que pudo auparse
al gobierno estaban condicionados cla-
ramente al cumplimiento, como mínimo,
de su programa electoral, programa que
incluía la promesa de solución al paro,
la represión, la restricción de las liber-
tades democráticas, incluso la promesa
de negociar el programa democrático
que venían proponiendo las organizacio-
nes armadas populares —principalmen-
te ETA y GRAPO— para poner fin a
sus acciones.
Pero nada más hacerse cargo del po-
der el PSOE se desdijo de todas su pro-
mesas, primero de palabra, y luego me-
diante las medidas que, en los años que
siguieron, fue tomando. Primero fue el
aumento del paro debido a su política
económica, más destinada a sacar de la
crisis a los empresarios y a la banca, que
a solventar los problemas que aquejan
a los trabajadores. Luego, continuaron
reprimiendo todo tipo de manifestación
opositora; mientras que, en combinación
con lo anterior, dejaban manifiestamen-
te clara, desde el comienzo, su voluntad
de liquidar por todos los medios a la
guerrilla sin la menor voluntad de solu-
cionar el problema de una forma nego-
ciada. Sus intenciones quedaban meri-
dianamente claras cuando Felipe Gon-
zález afirmaba que, en este asunto, ““va-
mos a por todas”, y que la única alter-
nativa “es la rendición incondicional”.
Todo esto ha generado, como es lógi-
co, una mayor resistencia popular que
se ha manifestado con un aumento €s-
pectacular de las movilizaciones, y de su
radicalización, especialmente entre la
clase obrera.
Por su parte, ETA, lejos de rendirse,
se ha afirmado en su lucha y en sus ob-
jetivos principalmente nacionalistas; la
negociación con el Gobierno y los “po-
Página 23 · ver la página
Die tdn
an
deres fácticos” del Estado de la alterna-
tiva que propone el programa KAS si-
gue siendo para ETA la única alternati-
va posible para un alto el fuego. En su
estrategia, éste es un paso imprescindi-
ble para el logro del objetivo indepen-
dentista, concediendo una importancia
muy secundaria a lo que ocurre en el res-
to del Estado.
En relación con esto último, HASI,
que goza de gran influencia ideológica
entre el movimiento abertzale, desde una
perspectiva que califica de marxista, dice
AREA CRITICA MI
“s
que *... la contradicción principal en
Euskadi Sur, aquella que sintetiza o re-
sume de forma más conflictiva el con-
junto de la lucha de clases, se sitúa en
el enfrentamiento entre el marco nacio-
nal vasco (en base a una estrategia de in-
dependencia nacional) que favorece ob-
jetivamente a la clase obrera y a las ca-
pas populares y sólo a ellas interesa, y
el marco estatal (en base a una estrate-
gia estatalista) que favorece a la oligar-
quía y en general a la burguesía. Las es-
trategias estatalistas son contrarrevolu-
cionarias en nuestro marco de lucha de
clases y coadyuvan el proceso de extin-
ción nacional. Por el contrario, lo que
ha caracterizado y sigue caracterizando
la lucha de ETA y la de todas las orga-
nizaciones de KAS es el mantenimiento
de una estrategia nacional vasca” (11?
Congreso de HASI).
Sin embargo, y a pesar del aumento
que últimamente se observa en las ac-
ciones de ETA, parece ser que esta con-
cepción, profundamente arraigada en
ETA a lo largo de los últimos años, que
plantea la solución a los problemas del
pueblo vasco al margen del resto del Es-
tado así como a otras importantes cues-
tiones acerca de la participación o no en
las instituciones, la viabilidad o no de
la salida negociada en unos momentos
en que el PSOE ha cerrado esa posibili-
dad, o el no tener en cuenta el salto cua-
litativo producido en las movilizaciones
de masas y el cambio en la orientación
del grueso de las luchas obreras (hacia
objetivos más de clase), todas estas cues-
tiones, repetimos, parecen estar en la ba-
se del impasse que se observa en lo que
se refiere a las perspectivas de desarro-
llo del Movimiento abertzale, impasse
que se refleja en los hechos como los re-
petidos anuncios o desmentidos de ne-
gociación, los altibajos en las campañas
de acciones de ETA, el aumento desa-
costumbrado de detenciones, etc. Esta
situación, junto con la ofensiva político-
policial que el PSOE viene lanzando
contra ETA y Euskadi, habría provoca-
do tensiones internas en el seno del Mo-
vimiento, entre los que se mostrarían fa-
vorables a hacer concesiones y los que
propugnan ir mas lejos en sus objetivos
políticos. De todos modos resulta difí-
cil precisar hasta que punto esta situa-
ción es real, o resultado de la intoxica-
ción informativa orquestada desde los
órganos gubernamentales, como indican
los propios patriotas vascos. La confir-
mación o desmentido de estos hechos,
así como el futuro de ETA, es algo que
sólo el transcurso del tiempo podrá de-
sentrañar.
Arturo Narval
23
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PORTUGAL:
25 de Abril sempre”
El 23 de Julio del presente año dio comienzo en Lisboa, entre extraordinarias
medidas de seguridad, el ya conocido en Portugal como el juicio del siglo. 59
personas encarceladas y 14 más declaradas en rebeldía están procesadas y
acusadas de pertenecer a la organización armada “Forzas Populares 25 de
Abril” que actúa en este país ibérico desde principios del 80. El juicio se
reanudará el 7 de octubre. El procesado con mayor renombre es, sin duda,
Otelo Saraiva de Carvalho cerebro militar de la “revolugao dos cravos” y
acusado ahora de ser el instigador y máximo dirigente de las FP-25. Otelo fue
expulsado de la Sala en la 1* sesión del Juicio después de manifestar que
todo este proceso es una farsa. Para entender el significado de sus palabras y
la misma existencia de una organización armada en Portugal es preciso
retomar la historia reciente de este estado:
LA SEMILLA DE LOS CLAVELES
Las guerras de liberación nacional en
las distintas colonias africanas fueron un
factor clave para que algo se quebrara
en el ejército fascista portugués. La du-
reza de unas guerras sin solución mili-
tar actuó de tal forma que la oficialidad
del ejército portugués dejó, paulatina-
mente, de estar formada por miembros
de la alta burguesía y aristocracia para
verse formada por los jóvenes de una
clase media que acudían a las Acade-
mias Militares como alternativa a una
difícil situación económica. Estos jóve-
nes oficiales no fueron inmunes ante el
odio que la población mostraba hacia
las instituciones que mantenían en pie
la dictadura más antigua de Europa.
Tampoco lo fueron al conocer directa-
mente la sangrienta realidad africana
que alcanzaba en ocasiones cotas de ex-
terminio y matanzas sobre una pobla-
ción indígena e indefensa. La más co-
nocida, por los métodos irracionales que
utilizaron los grupos especiales del ejér-
cito portugués, fue la de Wiriyamu en
Mozambique, en el 73: todos los habi-
tantes de la aldea fueron asesinados, los
heridos rematados a patadas y los niños,
tomados por los pies y golpeados con-
tra las viviendas. La situación en la me-
trópoli acabó por decidir a un sector de
los jóvenes capitanes para organizarse y
derrocar por la fuerza a una dictadura
fascista que había convertido el Impe-
rio colonial portugués en una colonia de
las multinacionales, en un feudo de la
oligarquía terrateniente, en un pozo in-
menso de mano de obra barata obliga-
.da a emigrar y prostituirse, en uno de
24
los países más pobres de Europa con un
38% de analfabetismo, etc...
Pero no eran solamente los militares
progresistas los que se organizaban con-
tra el Régimen de Caetano. La oposición
de izquierdas (PCP, PSP) militaba en la
“tolerada” Comisión Democrática Elec-
toral que se presentaba a las parodias
electorales como medio de denuncia,
desde 1969. Posteriormente el PSP for-
maría su propia organización electoral.
Los sindicalistas del PCP se infiltraban
en el sindicato vertical para “destruirlo”
desde dentro. Mientras tanto, organiza-
ciones de la izquierda revolucionaria
practicaban la lucha armada. Eran estas:
— Acción Revolucionaria Armada
(ARA), dependía del PCP. Atacaba ob-
jetivos militares hasta que fue disuelta,
en el 73.
— Liga de Unidad y Acción Revolucio-
naria (LUAR). Practicaba la resistencia
armada contra el fascismo desde el 69.
Su militancia era, en su mayoría, de orí- .
gen católico-progresista.
— Brigadas Revolucionarias (BR). En el
Abril del 74 estaban en plena fase ofen-
siva contra las Instituciones Militares.
Algunas de sus acciones más espectacu-
lares tuvieron como blanco las instala-
ciones de la OTAN, así en Noviembre del
71 dinamitan una base subterránea de la
OTAN, a 20 km. de Lisboa. En Diciem-
bre del 72 se apoderaron de 30 kg. de
mapas en los mismísimos servicios car-
tográficos del Ejército, para después en-
tregarlos a los Mov. de liberación nacio-
nal africanos. En Marzo del 73, las BR
dinamitan los servicios de reclutamien-
to y el Cuartel General del Ejército.
¿Qué perseguían las BR con sus accio-
nes?: “Liberar una situación de pasivi-
dad política creada por más de 40 años
de fascismo... Nuestras acciones deben
ser completadas por la organización de
la lucha política a través de los Mov. de
masas”.
Estos movimientos de masas a los que
se referían las BR convergían en infini-
dad de huelgas, prohibidas por el régi-
men y reprimidas con saña por la PIDE
y GNR. Huelgas dirigidas por el PCP
y las Comisiones de Trabajadores Revo-
lucionarios (CTR), que al fusionarse en
el 73 con las BR crearan una nueva or-
ganización, el Partido Revolucionario
del Proletariado (PRP-BR).
SE ABRIERON LOS CLAVELES
Pero no serán los movimientos de ma-
sas ni las organizaciones de izquierda
quienes le den el golpe de gracia a la po-
drida dictadura portuguesa, sino que lo
hará un sector de sus propias FF.AA. Un
sector minoritario de su oficialidad per-
fectamente organizado y apoyado por la
tropa. El Movimiento de los Capitanes
que había aglutinado la rebeldía de los
jóvenes oficiales progresistas se transfor-
mó en el “Movimiento das Forzas Ar-
madas”, instrumento para derrocar a la
dictadura. El MFA encargó a dos comi-
siones la planificación del golpe militar.
Una de ellas política, encomendada pa-
ra redactar el Programa del MFA, con
el comandante Melo Antunes al frente;
otra militar, bajo las órdenes de Otelo
Saraiva con la misión de ejecutar el gol-
pe. El 25 de Abril se abrieron los clave-
les rojos. La dictadura desapareció en
unas horas, claro que tan sólo era una
careta.
Las organizaciones armadas congela-
ron sus acciones contra objetivos mili-
tares e iniciaron una fase de intensa agi-
tación y organización en las clases po-
pulares. Surgieron colectivos de obreros,
soldados, campesinos, estudiantes, etc.
etc. La revolución política, nacida bajo
los compases de “Grandola vila more-
na” quería ser también una revolución
social. El sistema económico dominan-
te hasta entonces, las multinacionales y
oligarquía, preparaban su recambio po-
Página 25 · ver la página
La euforia revolucionaria de los días siguientes al 25 de abril se fue apagando con la ofensiva derechista.
lítico: partidos socialdemócratas (PSP,
PPD). Y jugaban fuerte todas sus ba-
zas para no perder el Poder Real. La
OTAN realizaba maniobras de adverten-
cia en las costas portuguesas, los medios
de comunicación nacionales e interna-
cionales intensificaban sus intoxicacio-
nes informativas y se gestaban los gol-
pes militares contrarrevolucionarios.
ELECCIONES “DEMOCRATIVAS”
A un año de la “revoluceao dos cra-
vos” se celebraron las primeras eleccio-
nes para elegir a los que deberían redac-
tar una nueva Constitución. Ya se ha-
bían producido dos intentos derechistas
militares para frenar el proceso revolu-
cionario, pero la unidad entre el MFA
y sectores populares los abortaban inme-
diatamente. El MFA consideraba a es-
tas elecciones, que él mismo había pro-
piciado, como un simple “test” prepa-
ratorio para que el pueblo aprendiera los
mecanismo democráticos. Declaraban
que no estaban dispuestos a consentir
ningún retorno a la situación anterior al
25 de Abril fueran cual fueran los resul-
tados de las votaciones.
Pero no todas las organizaciones de
izquierda se sumaron al juego electoral.
La LUAR explicaba sus razones: “*... En
cuanto revolucionarios que pretendemos
ser coherentes, nuestra función no es co-
laborar en la farsa empujando al movi-
miento de masas al campo donde la bur-
guesía quiere que se le empuje, sino la
de luchar al lado de los obreros y cam-
pesinos fuera de los aparatos legales y
estatales, desarrollando su auto-
organización y su capacidad de iniciati-
va en el sentido de construir la alterna-
tiva necesaria para que, de una vez por
todas, el capitalismo sea derrocado en
nuestro país...
Tampoco el PRP-BR participaría en
este proceso electoral: “... Las elecciones
en el sistema capitalista no resuelven los
problemas fundamentales de los traba-
jadores. Tras el 25 de Abril podemos
afirmar que, pese a las alteraciones ha-
bidas a nivel político, a pesar de la muy
positiva libertad de reunión, que da la
posibilidad de organizarse a las clases
trabajadoras, lo esencial del sistema se
mantiene: los grandes medios de pro-
ducción, intercambio y financiamiento
continuan en manos de los capitalistas. .”
Las elecciones dieron el triunfo a las
fuerzas burguesas (PSP, PPD). La bur-
guesía manifestaba que las elecciones
habían sido algo más que un «test». Pa-
ra estas fuerzas políticas supusieron una
“legitimación” ante los medios de co-
municación y sectores del pueblo in-
fluenciados por el caciquismo y una
Iglesia ultra-reaccionaria. Una legitima-
ción que explotaron al máximo. Los go-
biernos posteriores al 25 de Abril fue-
ron todos coaliciones del PSP, PPD,
PCP reforzadas con miembros del MFA.
El militar Costa Gomes había sustitui-
do en la Presidencia de la República al
golpista Spínola. Después de las eleccio-
nes los partidos burgueses fueron ocu-
pando puestos claves en el gobierno y
exigieron la dimisión del primer minis-
tro Vasco Gongalves, acusado de “sub-
marino” del PCP. Durante los 4 Gobier-
nos que este hombre dirigió se acelera-
ron las nacionalizaciones, las ocupacio-
nes de tierras, las expropiaciones de fá-
bricas y las movilizaciones populares.
En Junio del 75 el Consejo Revolucio-
nario aprobaba el Plan de Acción Polí-
tica del MFA, que respaldaba por com-
pleto la expropiación de haciendas y fá-
bricas, la gestión obrera y cualquier me-
dida concreta que impulsara la causa de
la revolución socialista.
Este documento sirvió de espoleta pa-
ra que explotaran y salieran a la luz las
contradicciones en el seno del MFA y de
las FF.AA. portuguesas.
LOS CLAVELES SE MARCHITAN
El MFA se desintegró en tendencias
antagónicas. Había dejado de ser el
oasis homogéneo de los capitanes revo-
lucionarios entre una oficialidad y ge-
neralato reaccionarios para convertirse
en un espejo de la lucha real entre las
distintas clases sociales.
(Pasa a la pág. 28)
25
Página 26 · ver la página
“Giemes dsbadheo sq: qu hablen y susoemder lo,
y descamsor ei hubieses perdido Aena
Página 27 · ver la página
a el caso liemes denecho a denuncian a dos policias que te hayan intemogado
halos en dicho imtemogalwuo:
Página 28 · ver la página
Ñ
o =
Una tendencia cercana al PCP era fa-
vorable a una toma del poder a lo bol-
chevique. Con fuerza en la Marina y
apoyando la gestión de Vasco de Gon-
galves. Alrededor del COPCON, verda-
dero brazo armado del MFA, se agrupa
otra tendencia encabezada por Otelo y
apoyada políticamente por organizacio-
nes de la izquierda revolucionaria. Exi-
ge la destitución de Vasco y lo tildan de
reformista. Melo Antunes es el hombre
público de la tendencia de “los nueve”,
con gran peso dentro del MFA, favora-
ble de una mayor lentitud en el camino
hacia el socialismo y decididamente en
contra de una sociedad que tome como
modelo al “socialismo real”. Finalmen-
te, una cuarta tendencia reagrupa a lo
más “moderado” del MFA, apoyados
por los partidos burgueses, sobretodo
por el PSP que predica una vuelta de los
militares a los cuarteles y de la cesión
de los poderes políticos a los partidos.
La figura visible de esta tendencia era
el Jefe del Estado Mayor del Ejército, ac-
tual Presidente de Portugal, General Ra-
malho Eanes.
El pulso dentro del MFA lo ganarán
los sectores moderados. Conseguirán la
dimisión del primer ministro Vasco
Gongalves y frenarán las aspiraciones
populares. En todo el país, y sobre to-
do en el Norte (zona políticamente más
conservadora) se inicia una “caza al co-
munista”. Las sedes del PCP son asal-
tadas e incendiadas por campesinos ins-
tigados por los clérigos, caciques y
miembros del PSP, PPD y del reaccio-
nario CDS.
Las movilizaciones populares, las lu-
chas obreras y campesinas continuarán.
La derechización del gobierno recién
nombrado tendrá que enfrentarse a un
auge de las manifestaciones civiles y a
una contestación de izquierda en algu-
nas unidades militares. Organizaciones
clandestinas como el SUV (Soldados
Unidos Venceremos) o el ORG (Org. Re-
volucionaria de Sargentos), promovidas
por la izquierda revolucionaria, intentan
la sovietización del ejército y la desapa-
rición de la vieja jerarquía. Las perse-
cuciones y depuraciones sobre los ofi-
ciales progresistas que participaron en
el MFA desde el primer momento, agu-
dizaban las posturas.
EL ULTIMO INTENTO
El 25 de Noviembre del 75, días des-
pués de que los obreros de la construc-
ción de Lisboa hayan sitiado el Palacio
de Sao Bento, con todo el gobierno en
suinterior, y conseguido sus reivindica-
ciones antes de abandonar el asedio;
días después de que el Consejo Revolu-
cionario acepte la destitución de Otelo
28
como Gobernador Militar de Lisboa en
beneficio de uno de “los nueve”, con lo
cual los moderados copaban el mando
de las cuatro regiones militares del país,
se produce la sublevación militar de los
paracaidistas de Tancos que marchan so-
bre Lisboa. Una sublevación que inten-
ta recuperar el proceso revolucionario
iniciado el 25 de Abril, una sublevación
que fracasará al no contar con un apo-
yo activo de otras unidades militares o
del PCP, la organización con más in-
fluencia entre los sectores populares, que
verán esta intentona como una aventu-
ra “izquierdista” con peligro de que de-
sate una guerra civil. Otelo declinará la
invitación de encabezar la insurrección
pero los órganos del poder no lo tendrán
en cuenta cuando ordenen su encarce-
lamiento como instigador de la subleva-
ción. El COPCON será disuelto defini-
tivamente y en las FF.AA. se iniciará una
depuración de todo lo que huela a co-
munista.
Otelo, degradado a comandante pa-
sará cuatro meses en la cárcel. Hará su
retorno a la vida política como candi-
dato presidencial de la izquierda en las
elecciones del 76. Eanes ganará la pre-
sidencia con el apoyo de la derecha y
PSP. Otelo conseguirá el 17% de los vo-
tos.
“25 DE ABRIL SEMPRE”
Desde el 76, con la derecha dueña de
nuevo de todo el Poder Político, Econó-
mico y Militar los intentos de que el 25
de Abril pierda todo su contenido revo-
lucionario no han cesado. La socialde-
mocracia, encarnada en el PSP, juega el
juego que le señalen las multinaciona-
les y adopta las medidas policiales que
le enseñaron sus hermanos alemanes. En
Portugal, al igual que en el Estado Es-
pañol, el discurso socialdemócrata ad-
quiere tintes “europeistas” tendentes a
que la integración en la CEE parezca un
logro político y no una nueva venta del
país a los intereses imperialistas.
Pero aún hay rescoldos de aquel 25 de
Abril. Rescoldos que no se apagaron con
la disolución del PRP, única organiza-
ción armada que continuaba la lucha
después del 74. En el año 80, miembros
del disuelto PRP crean una nueva orga-
nización armada, las FP-25. Sus objeti-
vos no son nuevos: Acosar al sistema ca-
pitalista para, con apoyo de las organi-
zaciones populares, comités, obreros,
campesinos, de vecinos, etc... constituir
Asambleas Populares que sean el ger-
men del PODER POPULAR. Las acti-
vidades de las FP-25 se inician con nu-
merosas expropiaciones a entidades ban-
carias; a partir de los primeros meses del
80 aparecen oficialmente atacando en
varios frentes. Sus acciones armadas ten-
drán un carácter anticapitalista y anti-
imperialista. Atacarán instalaciones de
la OTAN, agentes de la oligarquía terra-
teniente e industrial y a miembros de los
aparatos represivos.
En Junio del 80 aparece el FUP (Fren-
te fe Unidade Popular) como agrupa-
ción electoral y después como partido.
en torno a la figura de Otelo, Sus mili-
tantes impulsarán la OUT (Organiza-
ción Unitaria de los Trabajadores). Es-
tas organizaciones tendrán cierta im-
plantación desde su nacimiento en las
Universidades y zonas industriales, en
Lisboa sobre todo,
El 19 de Junio de 1984, el gobierno
de Soares inicia una operación especta-
cular y ordena a los aparatos policiales
la irrupción en las sedes del FUP, y en
los domicilios de los militantes de esta
organización con la disculpa de las co-
nexiones entre el FUP y las FP-25. 42
personas fueron detenidas y acusadas de
ayudar o pertenecer a una “organización
terrorista”, entre los detenidos figuran
los dirigentes del FUP.
Ahora, después de más de un año en
prisión sin juicio, los procesados mani-
fiestan cuales son los intereses del go-
bierno “socialista” y de los poderes eco-
nómicos que lo mantenían: Acabar con
el mito Otelo y con los sectores políti-
cos que luchan diariamente por las ideas
que hicieron posible el 25 de Abril de
1974,
Desde las jaulas blindadas los acusa-
dos lo indican: El proceso es una verda-
dera farsa. “Esta acusación terminará en
la apoteósis de todos los que compare-
cen aquí como reos y saldrán como acu-
sadores”, palabras de Otelo, procesado
como los demás miembros del FUP sin
pruebas materiales por un judicatura al
servicio de los que se llenan la boca con
palabras al estilo de «socialismo» mien-
tras elaboran y aplican leyes como la de
Seguridad, mediante la cual se instaura
el estado policial, como la Agraria que
devuelve las tierras a los terratenientes,
o anuncian reformas en una Constitu-
ción demasiado “progresista” para sus
intereses,
Ni las FP-25 comparten estructuras
con el FUP, ni las acciones armadas van
a acabar en Portugal por mucho que
aumente la represión sobre las organi-
zaciones revolucionarias porque mien-
tras se intente recortar los derechos de
los obreros y campesinos conseguidos
después de una primavera roja, siempre
habrá mujeres y hombres dispuestos a
enfrentarse con los lacayos de las multi-
nacionales con todas las armas disponi-
bles. Los claveles están esperando una
nueva primavera.
P Xosé Ballesteros
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o AREA CRITICA MIN
amnistía
AFAPP :ACP
AFAPP de Cádiz AFAPP de Euskadi
Apartado de Correos 589 Apartado de Correos 39
11080 Cádiz Baracaldo (Vizcaya)
AFAPP de Puerto de Santa María | ACPG de E
Apartado de Correos 403 Apartado de Correos 5.168
Puerto de Santa María Vigo (Pontevedra)
Cádiz | ACPG de Coruña
Apartado de Correos 2.336
AFAPP de Sevilla 15080 Coruña
Apartado de Correos 20
El Viso del Alcor ACPG de Cambados
Sevilla Apartado de Correos 77
Cambados (Pontevedra)
AFAPP de Madrid
Apartado de Correos 15.220 “AFARP de Córdoba 30
28080 MADRID Comp. Gómez Navarro,
14005 Córdoba
AFAPP de Catalunya C.A.P.P.A.
Apartado de Correos 1997 San Pablo, 36, 4."
Barcelona 50003 Zaragoza
Página 30 · ver la página
La resistencia que no cesa
Los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre no es la primera organización
de izquierdas que ha empuñado las armas para enfrentarse al régimen en que vivimos.
Recordemos que desde la Insurrección de Asturias en 1934, pasando por la Guardia Civil
y la guerrilla de los años 40 y 50, la lucha armada prácticamente no ha cesado en España.
s O como dice el experto “informador” y vicepresidente del Grupo 16, Alejandro Muñoz
Alonso, “El franquismo se tuvo que enfrentar con manifestaciones terroristas desde el primer
momento”. Pese a que este fenómeno no es tan nuevo, los Grapo, que se declaran “herederos
y continuadores de esa lucha armada antifascista en las nuevas condiciones económicas,
políticas y sociales de España”, se han convertido en un enemigo especialmente temido
y perseguido por los poderes fácticos.
os GRAPO hicieron su apari-
' ción en un momento crucial de
la vida política de España: cuan-
do el régimen fascista, en 1975, atravie-
sa por una de las crisis más graves de su
historia. Ante la bancarrota de su polí-
tica “aperturista” (que son los primeros
pasos para adaptar el aparato estatal a
las nuevas condiciones, frente a las cua-
les los métodos abiertamente fascistas se
venían mostrando ineficaces), su aisla-
miento social, el boicot y las luchas
obreras que estallaban por doquier, la
oligarquía recurre al terrorismo de Es-
tado más desenfrenado. A lo largo del
verano de ese año, conocido como “el
verano del terror”, la represión se cobra
numerosas vidas, se producen apalea-
mientos y detenciones masivas, se pro-
mulga la primera ley “antiterrorista”
(que sería mantenida y desarrollada por
los gobiernos de la UCD y el PSOE), y
se inicia toda una serie de procesos su-
marísimos. El 27 de septiembre, en me-
dio de una oleada de manifestaciones de
protesta que recorre Europa, son fusi-
lados cinco antifascistas y patriotas con
el objeto de frenar el movimiento de ma-
sas, así como para demostrar que el ré-
gimen es invulnerable y que toda resis-
tencia resulta imposible. Pero cuatro días
después, el 1? de Octubre, cuando Fran-
co y sus huestes se disponían a celebrar
en la Plaza de Oriente los fusilamientos,
cuatro policías son abatidos a tiros por
otros tantos comandos en distintos pun-
tos de Madrid. Los ejecutores de estas
acciones son los Grupos de Resistencia
Antifascista que tomarían el nombre de
ese Primero de Octubre y cuyos prime-
ros militantes habían salido de las filas
del PCE(r).
Las acciones de ese 1 de Octubre ha-
cen retroceder al régimen, que se ve obli-
gado a parar en seco su escalada terro-
30
rista (son suspendidos más de 20 proce-
sos sumarísimos con peticiones de pe-
na de muerte) y a cambiar la orientación
de su proceso “aperturista”.
El 3 de julio de 1976 es nombrado
Presidente del Gobierno Adolfo Suárez,
asegurando en un discurso que “No va
a cambiar el sentido de la reforma (ini-
ciada por Arias Navarro) sino la forma
de ponerla en práctica”. Pero estas in-
tenciones de Suárez se encontrarían con
que el 18 de julio —que seguía siendo
fiesta oficial del régimen— los GRAPO
hacen explosionar una treintena de bom-
bas en monumentos, locales e institucio-
nes declaradamente fascistas a lo largo
y ancho del territorio estatal. A esta
oleada de explosiones seguirá, pocos
días después, otra andanada contra ob-
jetivos similares, produciéndose en uno
de estos ataques las dos primeras muer-
tes de militantes de los GRAPO, al ex-
plosionarles en las manos la carga que
iban a colocar en el Palacio de Justicia
de Sevilla. “La resistencia —dirían pos-
teriormente los militantes de esta
organización— no sólo no ha sido liqui-
dada con la nueva maniobra del régimen
de los monopolios, sino que a partir de
ese momento se va a incrementar”. Y así
sucederá de hecho pese a las contínuas
“desarticulaciones” de que será objeto
esta organización. El régimen se encon-
trará con que a cada paso que da en sus
maniobras políticas (o de “progreso en
la vía de democratización”, como sue-
len decir los voceros oficiales), éstas se-
rán dinamitadas una y otra vez y “pues-
tas al descubierto en su verdadero sig-
nificado de encubridor y fortalecedor del
fascimo” por los GRAPO. Particular
importancia tuvieron los secuestros del
Presidente del Consejo de Estado, Oriol
y Urquijo, y del Presidente del Consejo
Supremo de Justicia Militar, teniente ge-
neral Villaescusa, llevadas a cabo en di-
ciembre de 1976 y enero del 77 respecti-
vamente. Acciones que los GRAPO bau-
tizaron con el nombre de “Operación
Cromo” y que realizaron con el objeti-
vo de la “liberáción de los presos políti-
cos y la denuncia de la 'reforma' para
institucionalizar y legalizar el fascismo”,
El hecho tan comentado de que sus
acciones coincidían siempre con situa-
ciones políticas clave, los GRAPO lo ex-
plican del siguiente modo: “Una orga-
nización guerrillera que quiere ganarse
el corazón y el apoyo activo de su pue-
blo no puede limitarse simplemente a
golpear; además debe saber cuándo, có-
mo y dónde debe golpear. Por eso nues-
tras operaciones militares han respondi-
do en todo momento a las necesidades
políticas del movimiento de masas: res-
ponder a los crímenes fascistas, denun-
ciar las mascaradas electorales y la per-
manencia del fascismo, alentar y apoyar
a las masas en su lucha de resistencia
contra la explotación y opresión de los
monopolios... Así, por ejemplo, las ac-
ciones que realizaron en las últimas se-
manas de enero de 1977 contra varios
policías y guardias civiles, las hacen “en
respuesta de los asesinatos de los mani-
festantes pro-amnistía Arturo Ruiz y
Mari Luz Nájera y a la masacre de abo-
gados laboralistas de la calle de Ato-
cha” en Madrid.
En el 77, con la “Operación Cromo”
y, posteriormente, en el verano, caen mu-
chos e importantes militantes de la or-
ganización. Paralela a la implacable re-
presión policial, los medios de comuni-
cación orquestaban toda una sinfonía de
silencios, “puntos oscuros”, e increíbles
interpretaciones “para destrozar —se-
gún Juan Tomás de Salas, presidente del
Grupo 16— la imagen de la organiza-
“ción terrorista y con ello hacer muy di-
Página 31 · ver la página
AREA CRITICA MA
fícil su implantación” entre las clases tra-
bajadoras. Pero a pesar de todo ello los
GRAPO continuarán realizando todo ti-
po de acciones, entre las que se pueden
mencionar por su repercusión la que lle-
varon a cabo en un polvorín de León,
de donde sustrajeron 500 kgs. de explo-
sivos; la que realizaron el 27 de septiem-
bre y que costó la vida al capitán de la
policía Florentino Herguedas, quien
“había dirigido uno de los pelotones de
ejecución en los fusilamientos del 27 de
SS
septiembre de 1975”; o las acciones con
bombas que realizaron en solidaridad
con los militantes encarcelados de la
Fracción del Ejército Rojo (RAF) de
Alemania Federal o con los de ETA en
Francia.
Una táctica de lucha armada para una
estrategia antifascista.
En 1978, los GRAPO analizan sus ex-
periencias, redactando y publicando un
folleto, “Experiencias de tres años de lu-
rt A A ZZXÁ
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e ¿ = pe:
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cha”, en el que recogen sus objetivos así
como los principios estratégicos y tácti-
cos por los que orientan su actividad.
Para los GRAPO “La guerrilla por sí
sóla, separada del movimiento de resis-
tencia o por encima de él, si no está di-
rigida por la clase obrera quedaría ais-
lada, daría palos de ciego y finalmente
sería aniquilada”. Pues según esta orga-
nización “La clase obrera con su Parti-
do al frente es la fuerza principal y diri-
gente de nuestra revolución, es el sector
31
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JOSEBA GOTZON, después
de una etapa de transición que du-
ró hasta finales del 83, grababa en
plenas Navidades en compañía del
grupo Akelarre lo que sería su pri-
mer disco sencillo: «Gau hotza»
en los estudios Tsunami de Do-
nostia. Desde entonces, JOSEBA
GOTZON ha ido experimentando
importantes cambios en su músi-
ca dando paso a composiciones
más comerciales y rockeras, con-
tando siempre con cuatro músicos
para desarrollar su trabajo.
Un año después, tenemos el
nuevo disco y cassette “Inpotent-
zia” que es el resultado de varias
maquetas, ensayos y nuevas ideas.
“Inpotentzia” está formado por
ocho temas de corte funki-rock,
dos de los cuáles son baladas. La
música y la letra ha sido compues-
ta por JOSEBA GOTZON.
Este material ha sido grabado
en los estudios de Carlos Zubia-
ga de Deusto, durante el mes de
agril y han participado los mis-
mos músicos que lleva en directo:
Mario Galíndez, batería y voz;
Luis Regúlez, bajo; Manu Diego
de Somonte, guitarras y voz; Fran
Rubio, piano y teclas; junto con
las colaboraciones de Félix Santia-
go, voz; Elisa Ruiz Manterola,
voz; y de José Luis Martínez co-
mo poeta invitado en la canción
de «Lo egin». La grabación ha co-
rrido de la mano de Kike Kintana
además de las mezclas. Lo ha edi-
tado el sello discográfico Hilargi
bajo la coordinación de Oskar
Amezaba, siendo la portada un
trabajo del estudio fotográfico
«Javier» en Trapaga-Aran.
32
más firme y esclarecido y por lo tanto
es la que está llamada a encabezar y di-
rigir la revolución, el conjunto del mo-
vimiento de resistencia incluida la gue-
rrilla”. Para los GRAPO esto es un prin-
cipio estratégico y en él basan su rela-
ción política con el PCE(r), el cual le
ayuda en sus análisis y su orientación
político-ideológica. Por su lado, el
PCE(r), a través de la presencia y el tra-
bajo político de los comunistas que se
han integrado en la organización arma-
da —orgánicamente, ambas organiza-
ciones son totalmente independientes—,
dota a ésta de una base y dirección cla-
sista, asegura la dirección política e ideo-
lógica proletaria “para el correcto desa-
rrollo de las actividades de la guerrilla”.
Para los GRAPO, “por la existencia
del fascismo con la consiguiente falta de
libertades reales y la sobreexplotación a
que se han visto y se ven sometidos el
proletariado y las amplias masas popula-
res”, la contradicción principal que ope-
ra en el Estado español es la que enfren-
ta al pueblo con el fascismo y el mono-
polismo. Contradicción que determina
su programa estratégico “de carácter an-
tifascista, antimonopolista y antiimpe-
rialista”.
Para conseguir estos objetivos los
GRAPO han ido elaborando una estra-
tegia de Guerra Popular Prolongada
“adaptada a las condiciones económi-
cas, políticas y sociales de España”. Pa-
ra los GRAPO, dadas las características
del Estado español en el que consideran
que está fuera de toda posibilidad pen-
sar en organizar y educar a las masas
dentro de la legalidad, esa acumulación
de fuerzas revolucionarios sólo se pue-
de realizar “mediante el Movimiento de
Resistencia Popular, en el que se com-
bina la lucha política de las masas, las
huelgas, las manifestaciones, etc. con la
lucha armada guerrillera practicada por
pequeños grupos”.
Según los GRAPO, las fuerzas popu-
lares se encuentran actualmente en la fa-
se de defensiva estratégica por cuanto el
Estado monopolista cuenta con un apa-
rato represivo ramificado y centralizado,
con medios relativamente poderosos y
considerable apoyo del imperialismo,
mientras que las fuerzas populares son
relativamente débiles. De ahí que hablen
de Movimiento de Resistencia. Esto su-
cede en un plano general o estratégico.
“Ahora bien —explican los GRAPO—,
a nivel táctico, son las fuerzas popula-
res, en concreto la guerrilla, quien tiene
la iniciativa y golpea a la reacción co-
mo, donde y cuando quiere. Así es co-
mo las fuerzas populares transforman su
desventaja estratégica en ventaja tácti-
ca”.
Un paso atrás...
1978 marca el punto de inflexión de
la “transición a la democracia”. Las cas-
tas dominantes, sumidas en el descon-
cierto y en una profunda debilidad, dan
cima a la “transición” con el estableci-
miento de la Constitución. Ese es un año
en el que el movimiento huelguístico al-
canzaba su más alto nivel, produciéndo-
se en Galicia, Andalucía y sobre todo en
Euskadi manifestaciones muy radicali-
zadas, produciéndose incluso intentos de
asaltar un cuartel de la Policía Armada
de San Sebastián. La crisis que arrastra
el régiment desde los último tiempos de
Franco se ahonda. La política “suaris-
ta” se venía abajo arrastrando consigo
a todos los partidos reformistas.
No obstante esa situación, los GRA-
PO preveían una etapa de cierto reflujo
del movimiento obrero y popular que
unido al hecho de que se habían conver-
tido en el principal objetivo de la repre-
sión policial (y periodística) les lleva a
anilizar las nuevas condiciones en que
habrían de proseguir su lucha. Así de-
cían en “Experiencias de tres años de lu-
cha”: “Pero no sólo está cambiando de
forma muy favorable la situación, ade-
más de eso se debe tener en cuenta, y
quizá sea esto el aspecto menos favora-
ble para nosotros, que el enemigo ha
aprendido y tiene muchos más conoci-
mientos sobre nosotros que cuando em-
pezamos. Por eso se hace necesario ana-
lizar esta experiencia pero ya se puede
decir que durante un largo período va-
mos a tener que movernos en estas con-
diciones, favorables desde el punto de
vista político pero relativamente desfa-
vorables en el aspecto de la organización
de nuestro movimiento”. Estas nuevas
condiciones que preveían los GRAPO
caracterizarían el período comprendido
entre 1979 y 1984.
Ante la situación de debilidad políti-
ca en que se encontraba el régimen (en
el 78, en medio de una aguda “polémi-
ca” entre gobernantes y policía, éstos re-
conocen por primera vez que no pueden
acabar con el terrorismo y, en 1979, ya
se habla de “desencanto” y hasta de “cri-
sis total” de la democracia) y ante los
primeros síntomas de receso en el mo-
vimiento obrero, los GRAPO, junto con
el PCE(r) y otras organizaciones, pro-
ponen un programa de alto el fuego, co-
nocido como “Programa de los Cinco
Puntos”, en el que recogen las aspiracio-
nes democráticas más sentidas por las
masas populares. Este programa es el si-
guiente: 1%) Amnistía completa y gene-
ral para todos los presos y exiliados po-
líticos. Derogación de la ley antiterroris-
ta y demás leyes represivas; 2%) Depura-
ción de elementos fascistas de los cuer-
Página 33 · ver la página
Son numerosas las peticiones de libertad de los presos políticos.
pos represivos, tribunales y demás ins-
tituciones del Estado; 3%) Libertades po-
líticas y sindicales sin ninguna restric-
ción; 4%) Rechazo a la integración en la
OTAN y desmantelamiento de las bases
militares extranjeras; 5%) Disolución del
actual Parlamento y convocatoria de
elecciones auténticamente libres y liber-
tad para todos los partidos y grupos so-
ciales para difundir y defender libremen-
te y sin ninguna traba sus ideales y sus
programas políticos.
Este Programa suponía para los
GRAPO dar aparentemente un paso
atrás en relación a sus objetivos estraté-
gicos pero que en un futuro les permiti-
ría dar dos pasos adelante; permitiría
polarizar las posiciones (o con el régi-
men o con la resistencia) de un sector
cada vez más numeroso de nuestra so-
ciedad, que exigía cambios reales en el
Estado, acumular fuerzas y, si se impo-
nía, lograr una serie de mejoras políti-
cas que facilitaría posteriores avances del
Movimiento de Resistencia Popular.
En la concepción de los GRAPO, ese
no era sólo un programa propagandís-
tico sino principalmente un programa
táctico factible de ser conseguido en lo
fundamental, por cuanto no modifica-
ba la naturaleza capitalista del sistema,
pero sólo en la medida en que no se
abandonara la lucha de resistencia y se
combatiera decidida y firmemente por
él. Es por esto que todas las acciones
que realizan en ese período (1979-84), los
GRAPO las supeditan y dirigen hacia la
consecución de ese programa. Así de-
cían en un comunicado reivindicando
una oleada de sabotajes llevada a cabo
en la madrugada del 29 de septiembre
de 1982: “Todas estas acciones (...) es-
tán encuadradas dentro de la lucha por
la conquista del Programa de los Cinco
Puntos”. Y efectivamente, a partir de fi-
nales de 1978, los GRAPO tendrán pe-
ríodos de máxima actividad para impo-
ner ese programa, pero también recibi-
rán duros golpes. 1979 contendrá estos
dos extremos.
La primera mitad de ese año estará
signada por una actividad guerrillera
desconocida desde la Guerra Civil. En-
tre las muchas acciones de todo tipo que
realizan los GRAPO se encuentran al-
gunas tan señaladas como el atentado
mortal contra el general Agustín Muñoz
Vázquez, militar implicado en las nego-
ciaciones de integración de España en
la OTAN; la llevada a cabo contra Ro-
dríguez Román, director general de la
DGS cuando, en marzo de 1976, la po-
licía ametralló en Vitoria una manifes-
tación de obreros; el atentado contra el
comisario de policía Beltrán, quien se
AREA CRITICA MIE
destacó en Sevilla como torturador de
obreros antifascistas; la voladura de la
comisaría de policia del distrito Centro
de Madrid o el intento fallido contra el
director general de Instituciones Peni-
tenciarias, García Valdés.
Por el contrario, en la segunda mitad
de 1979 los GRAPO reciben uno de los
más duros golpes de su historia, siendo
detenidos una treintena de militantes y
desmantelados el laboratorio y los talle-
res de fabricación de explosivos y otros
útiles de la organización. El gobierno
creyó ver con estas detenciones el fin de
los GRAPO; pero poco después, el 17
de diciembre, cinco dirigentes de la or-
ganización se fugaban de la Prisión de
Zamora. En poco más de 6 meses los
GRAPO vuelven a tener montados sus
talleres y a sus comandos moviéndose
por todo el territorio estatal.
En 1982, el gobierno de Calvo Sotelo
se ve obligado, ante la actividad de las
organizaciones armadas que le impide
gobernar, a dar los primeros pasos para
una salida negociada que salvara al ré-
gimen de la ruina que le amenazaba. Pa-
sos que se alargarán hasta el verano de
1983 en que el gobierno del PSOE cie-
rra las vías negociadoras con su políti-
ca represiva y de “arrepentimiento”. Su-
ponían que los 10 millones de votos evi-
tarían al régimen hacer concesiones y
33
Página 34 · ver la página
En el aniversario de la muerte de Juanini, militante de los GRAPO, la policía detuvo a seis personas en Sevilla.
aislar y liquidar a las organizaciones ar-
madas populares.
En 1984, una vez que el gobierno
psoísta dejó bien a las claras su política
promonopolista e imperialista, y que se
lanzó sin el menor pudor al terrorismo
de Estado y al exterminio de toda resis-
tencia y toda vez que “las últimas ilu-
siones reformistas han desaparecido de
las masas, que los partidos y sindicatos
vendidos están en bancarrota total, que
el movimiento obrero y popular está en
ascenso y aplicando métodos de lucha
verdaderamente radicales y revoluciona-
rios..” y, en definitiva, una vez que han
desaparecido las condiciones que moti-
varon e hicieron viable el Programa de
los Cinco Puntos, los GRAPO dan por
cerrada esa etapa con la consideración
de que seguir insistiendo en una nego-
ciación y en ese programa no responde-
ría ya a las condiciones reales y sería ali-
mentar falsas ilusiones y frenar Óbjeti-
vamente al Movimiento de Resistencia
Popular.
«.. Dos pasos...
Según los GRAPO, ese Movimiento
de Resistencia se halla hoy día en dispo-
sición de proseguir el combate a un más
alto nivel y por objetivos políticos más
elevados. Es por esto que ya no comba-
ten “por unas mejoras ni por hacerles
retroceder, sino por el derrocamiento del
34
Estado de los monopolios del régimen
fascista y por la instauración de un ré-
gimen de libertad en el que el poder re-
sida en el pueblo y sea él quien lo ejer-
za”. Así, pues, los GRAPO vuelven a po-
ner en un primer plano la consecución
de su programa estratégico.
En relación con estos objetivos, los
GRAPO se replantean su actividad, con
vistas no a corto plazo como en este pe-
ríodo último, sino con la perspectiva de
superar esta prolongada fase de defen-
siva estratégica. Así, por ejemplo, una
de las tareas inmediatas que se marcan
y que ya empezaron a poner en práctica
en 1984 es la de dar un salto cualitativo
en su autofianciamiento y hacerlo me-
diante el cobro del impuesto revolucio-
nario. Otra tarea significativa que se
marcan es la de consolidar y desarrollar
la guerrilla, y no solamente mantener-
la, estableciendo como actividad central
el apoyar, alentar e impulsar el desarro-
llo del Movimiento Popular de Resisten-
cia para hacerle crecer y a la vez crecer
con él. Pues consideran que para derro-
car a un Estado capitalista moderno co-
mo el español “son necesarios un Parti-
do Comunista fuerte y bien arraigado en
el proletariado, un amplio movimiento
de masas de carácter revolucionario y un
ejército guerrillero del pueblo”.
Julio Buitrago
15 bajas mortales de la Organización desde 1976.
80 prisioneros en las cárceles, distribuidos entre la de Soria y la de
Yeserías donde se encuentran 16 mujeres.
simpatizantes aproximadamente, han sido detenidos y puestos en
acciones armadas. Unas 100 víctimas mortales; más de una doce-
na de secuestros; 1.700 bombas; más de un millar de asaltos a ban-
cos, delegaciones de hacienda, cuarteles, comisarías y otros esta-
2.000
libertad sin cargos durante los diez últimos años.
3.000
blecimientos y centros estatales.
100
empresarios e industriales pagaron el impuesto revolucionario du-
rante 1984, año en el que empezaron a cobrarlo.
Página 35 · ver la página
Vacunar a los jóvenes contra la revolución
ajo el título «Los peligros de la
B adolescencia», el día 9 de julio
leí en el diario «El País» un ar-
tículo firmado por el profesor de psico-
logía Tomás Andrés Tripero, dedicado
fundamentalmente a nosotros, los jóve-
nes.
ES tal el cúmulo de afirmaciones gra-
tuifas, de mentiras y necedades las que
se vierten en él citado artículo que yo,
con el derechó que me da el ser una jo-
ven militante de una organización revo-
lucionaria, no puedo evitar el salir al pa-
so de sus embustes y, de paso, aclararle
a tan «docto psicólogo» algunos pun-
| tos importantes, a mi modo de ver, so-
bre nosotros, los jóvenes.
Mentiras y necedades, sí, porque pa-
ra el Sr. Tripero, por encima de toda rea-
lidad cotidiana, el único y gran peligro
que acecha a la juventud de nuestro país
es nuestra creciente incorporación a la
lucha contra este Estado y, sobre todo,
el que esta incorporación se esté canali-
zando, cada vez con mayor fuerza, ha-
cia las organizaciones armadas revolu-
cionarias. Si hasta ahora alguien podía
pensar que el problema principal a que
nos teníamos que enfrentar los jóvenes
de este país eran el paro, la explotación
y los trabajos indignos, la represión más
descarnada, la falta de perspectivas so-
ciales y culturales y la droga, ahí están
las tesis del señor Tripero para conven-
cernos de lo contrario.
Pero veamos, Sr. Tripero. A nada que
seamos objetivos, creo que usted tendrá
que reconocerme que si para alguien es
peligrosa nuestra incorporación a la lu-
cha contra este Estado, es precisamente
para ese mismo Estado del que usted,
con sus palabras, se erige en arduo de-
fensor. Desde luego, para nosotros, los
jóvenes, esta incorporación no supone
ningún peligro y, desde luego, los jóve-
nes no nos incorporamos a esa lucha, en
contra de lo que usted prentende hacer-
nos creer, por supuestas «alteraciones de
nuestro yo», por «fijaciones emociona-
les hacia personas provistas de carisma
y autoridad», ni por el hecho de que pre-
tendamos «hacer realidad nuestras he-
roicidades de la infancia».
Por favor, sr. Tripero, seamos un po-
co serios; no nos intente vender, a estas
alturas, gato por liebre. Sea usted un po-
co honrado —sólo un poco— y reconoz-
ca que ese fenómeno que tanto le preo-
cupa tiene unas causas sociales y mate-
riales, como las que hemos descrito más
arriba,
A poco honrado que usted sea, sr. Tri-
pero, tendrá que reconocer conmigo que
si los jóvenes del pueblo nos organiza-
mos y luchamos en asambleas de para-
dos, si nos manifestamos en contra de
la política económica del gobierno, si
participamos en las luchas contra la re-
conversión ¡y hasta somos asesinados en
ellas —¿o se ha olvidado tan pronto a
Raúl Loza?—! no es precisamente por
nuestras «alteraciones del yo», sino por-
que en nuestro país existen más de 3 mi-
llones de parados —una gran parte,
jóvenes— a los que se nos está negando
el derecho más elemental de toda per-
sona: el derecho al trabajo.
Reconozca también, sr. Tripero, que
si los jóvenes nos organizamos y lucha-
mos en los movimientos anti-
militaristas, anti OTAN, ... no es porque
«padezcamos grandes estados de ansie-
dad», sino porque nos negamos a ser
cómplices de la agresión a otros pueblos,
porque no aceptamos que nos llenen
nuestro suelo de bases militares y misi-
les, porque nos negamos a formar par-
te de un ejército que es un instrumento
para la opresión de nuestro pueblo...
porque ¡no queremos estar en la OTAN!
Y reconozca también que si la mayo-
ría de los comités antirrepresivos, pro
amnistía, contra la tortura, etc., están
formados e impulsados, en su mayoría,
por jóvenes no es porque suframos «al-
teraciones psíquicas», sino porque so-
mos también uno de los principales
blancos de la represión social, porque en
este país se sigue torturando brutalmente
—-¿se ha olvidado ya vd. de Arregui, Es-
paña Vivas y otros?—, porque se sigue
asesinando indiscriminadamente —¿se
acuerda de lo que pasó hace bien poco
en Sacedón?—, porque en las cárceles
hay cerca de mil presos políticos..., por-
que ¡exigimos que se respeten las más
mínimas libertades democráticas!
No sea usted cínico, sr. Tripero y re-
conozca que son todas esas causas eco-
nómicas, políticas y sociales y no «nues-
,tras intensas fijaciones emocionales a
personas provistas de carisma y autori-
dad» lo que nos lleva a participar cada
vez más activamente en la lucha politi-
ca organizada y a integrarnos en las or-
ganizaciones armadas revolucionarias;
reconozca que es la existencia de una so-
ciedad decandente y moribunda, de una
sociedad que nos niega el derecho a ser
personas dignas, dueñas de nuestro fu-
turo y no esas «alteraciones psíquicas
del yo» lo que nos lleva a los jóvenes a
incorporarnos a esa lucha decidida y or-
ganizada para transformar esa sociedad.
Reconozca que es todo esto y no, como
usted tan gratuitamente afirma, el ha-
cer realidad nuestras «heroicidades de la
infancia»; nuestros héroes, sr. Tripero,
tienen hombres y apellidos y han sido
asesinados por luchar por una vida nue-
va. Hombres y mujeres que como Mari
Luz, Yolanda, Iñaki Ojeda, Pedro Taba-
nera, Raúl Calero, Carmen López, Da-
vid Alvarez..., y tantos y tantos otros,
nos impulsan y dan aliento.
Y para colmo, Sr. Tripero, no nos sal-
ga ahora con el consabido cuento de la
rebeldía innata de la juventud, como co-
lofón y complemento a sus desvaríos
psicológicos. A estas alturas, este argu-
mento ya está demasiado usado. Es cier-
to, y no voy a ser yo quien lo niegue, que
los jóvenes somos rebeldes por natura-
leza, pero no por idealismo y utopía co-
mo usted señala, Sr. Tripero; esa rebel-
día tiene unas causas sociales bien defi-
nidas que varían, además, según el tipo
de sociedad en la que se desarrolla. Por
eso, no se manifiesta de igual forma ni
tiene los mismos objetivos, por ejemplo,
entre los jóvenes de los países socialis-
tas que entre los del área capitalista, en
donde, por si no se han dado cuenta to-
davía, está incluido nuestro país.
¿Y qué remedio nos propone? ¿Con
qué nueva terapia nos tenemos que va-
cunar los jóvenes para impedir el con-
tagio? He aquí su gran descubrimiento,
sr. Tripero: «una terapia de recuperación
de la higiene mental». ¿A dónde quiere
llevarnos, sr. Tripero? Permítame que sea
yo quien responda, porque después de
haber recorrido con usted este tortuoso
camino, no albergo ya la menor duda
sobre su gran «tratamiento». Para una
mente tan calenturienta como la suya,
la higiene mental no puede ser otra co-
sa, después de lo leído, que el vivir es-
clavo del temor, la sobredosis, la incul-
tura y la sumisión. Y si esta primera fa-
se de la «terapia» falla, echamos mano
a una segunda «terapia mental» más
convincente, es decir, echamos mano a
la tortura, el asesinato y la represión in-
discriminada. ¿Me equivoco, Sr. Tripe-
ro? No, porque usted y yo sabemos que
aquí sólo existen esas dos «terapias pa-
ra higienizar las mentes» de quienes nos
hemos decidido a levantar nuestra voz
y nuestro puño contra este Estado.
Alicia Artinez Alvarez
Presa del PCE(r)
Página 36 · ver la página
El pasado curso 84-85 parece que los estudiantes de toda España se pusieron
de acuerdo para no dar ni un momento de respiro a las autoridades
académicas, al Gobierno y a las mismísimas fuerzas policiales. No habían
hecho más que comenzar las luchas obreras contra la reconversión, cuando
los estudiantes de las diferentes Universidades salen a la calle esgrimiento una
nutrida lista de reivindicaciones. ¡Era lo que le faltaba al PSOE! Y ni las
acusaciones de “salvajes” o de “manejados por la extrema derecha” que se
llegaron a lanzar ni los urgentes recordatorios de que “los estudiantes deber
ser unos pasotas” han conseguido ocultar la realidad: que los estudiantes
forman un cuerpo vivo, que tiene graves y urgentes problemas y que están
dispuestos a luchar para que se solucionen.
gs una lástima que el autor del
artículo aparecido en el número
9 de esta revista (Octubre-
Noviembre de 1984). “La izquierda es-
tudiantil panorama de lo inmóvil”, ni
haya sabido esperar una semana más an-
tes de ponerse a razonar sobre las cau-
sas del “desinterés” de los estudiantes,
porque la Historia suele jugar esas ma-
las pasadas a aquellos que, haciéndose
pasar por dirigentes estudiantiles, no
son capaces de hacer un análisis serio
del movimiento estudiantil (y para ello
incrementa hasta niveles nunca vistos y
la conciencia de que se lucha contra un
mismo enemigo se hace evidente. Esta
tendencia se acentuará y ampliará a lo
largo del curso; y ahí tenemos el caso del
estudiante asesinado en Gijón cuando
participaba codo a codo con los obre-
ros contra la política de reconversión del
Gobierno.
El ascenso de la lucha no va a parar
hasta el final del curso, siendo especial-
mente aguda con motivo del desarrollo
por parte del Gobierno psoísta de la
¿Qué fue de aquellos
es imprescindible insertarlo en la socie-
dad en que se desarrolla), limitándose
a recoger una serie de datos parciales,
a quejarse amargamente de la desmovi-
lización de los estudiantes y a no dar ni
una sóla alternativa en el sentido de ha-
cerlo avanzar. No negamos la buena vo-
luntad del autor del artículo, pero éste
no tiene otro nombre sino, como míni-
mo, el de inoportuno. Y ya decimos que
a veces la Historia juega esas malas pa-
sadas.
Si repasamos los acontecimientos que
se sucedieron durante el pasado curso,
podemos llegar a la conclusión de que
el movimiento estudiantil ha dado un
gran paso adelante. Ya a principios de
curso, en Santiago, Bilbao y Barcelona
los estudiantes, basándose en los méto-
dos asamblearios, despliegan una serie
de acciones radicales y violentas desti-
nadas a conseguir un conjunto de rein-
vindicaciones; en Santiago se exigen vi-
viendas y en Bilbao y Barcelona se lucha
por mejoras y gratuidad de los transpor-
tes a las zonas universitarias. El eterno
y creciente problema de la selectividad
en sus muchas variantes —examen de
acceso, númerus clausus, aumento de las
tasas, etc.— provoca la salida a la calle
en casi todas las universidades del Esta-
do. Tanto en Vigo como en Bilbao, en
estos primeros compases del curso, po-
demos observar que la participación de
los estudiantes en las luchas obreras se
36
LRU. En su transcurso, todas las ener-
gías de éste y de sus acólitos fueron en-
caminadas a intentar desviar hacia la
participación institucional, legalista y
pacífica de los estudiantes a través de la
nueva Ley (no tan nueva, aunque sí en
el sentido de ajustarse a las nuevas con-
diciones de un régimen en crisis). Se
montan los mecanismos de la desviación
de las luchas y el resultado es de todos
conocido: el fracaso se traduce en las
grandes manifestaciones, en las masivas
acciones radicales que traerán consigo
una violenta ola de represión, y en el
boicot a las intentonas reformistas. Ade-
más, en todo este proceso no van a es-
tar solos los estudiantes de Universidad,
sino que se va a dar una creciente parti-
cipación de los estudiantes de Bachille-
rato, de Formación Profesional e inclu-
so de grupos progresistas de PNN.
Nadie puede negar que muchas de las
reivindicaciones reclamadas por los es-
tudiantes en el pasado curso ya existían
en la década de los 70, cuando el movi-
miento estudiantil experimentó un auge
sin precedentes. Sin embargo, el paso de
los años no ha hecho más que acrecen-
tarlas y hacer más perentoria su resolu-
ción. Nos estamos refiriendo a la selec-
tividad, a las tasas académicas, a la ca-
lidad de la enseñanza, al justo principio
de una enseñanza científica y al servi-
cio del pueblo, a la opresión que sufren
las culturas nacionales, etc. Pero tam-
bién, y sobre todo, a la grave problemá-
tica que para el futuro de los estudian-
tes trae consigo la galopante crisis eco-
nómica que padece el monopolismo: la
falta de salidas profesionales, sin con-
tar con otros efectos secundarios como
los desorbitados precios de las viviendas
y transportes y el alza ininterrumpida de
las tasas.
Un largo camino a través de la Reforma.
Si los problemas del estudiantado han
sido los mismos en lo fundamental que
los que padecía hace diez años, las cau-
sas de este resurgir del movimiento es-
tudiantil hay que buscarlas en otro te-
rreno: en el de los acontecimientos po-
líticos ocurridos en nuestro país en los
últimos años y que han girado, sobre to-
do, alrededor de la maniobra aperturis-
ta y la Reforma del régimen.
Después de la muerte del dictador y
de las primeras elecciones “democráti-
cas” de 1977, el movimiento estudiantil
entró en una etapa de transición en la
“pasotas”?
que las ilusiones reformistas y la consi-
guiente calma en la vida académica y en
las luchas reivindicativas van a ser la tó-
nica dominante. Estas ilusiones del pe-
ríodo reformista van a incidir particu-
larmente en el estudiantado, por su pro-
pias características de clase y por la de-
sorganización y falta de objetivos polí-
ticos claros —salvo su decidida vocación
antifascista— que la política de claudi-
cación de multitud de grupos de “iz-
quierda” habían propiciado en el perío-
do anterior. Pero esta situación no va a
durar mucho, y pronto se asistirá al co-
nocido fenómeno del “pasotismo” co-
mo forma peculiar con que los estudian-
tes revisten su rechazo e indiferencia a
la política que se estaba haciendo en me-
dios oficiales y a los intentos de encau-
zarles por las vías legalistas y participa-
tivas. Paralelamente a este supuesto “pa-
sotismo” se observaba cómo grupos ca-
da vez más importantes de estudiantes
se incorporaban a la lucha de otros sec-
tores populares, dejando aislados a los
partidillos que cantaban las excelencias
del nuevo régimen y que pronto recurrie-
ron, ante su fracaso, a la política del chi-
vateo y denuncia de los estudiantes más
combativos, a la difamación de los que
no seguían su juego y a la difusión de
la imagen negativa del “pasota”.
Sin embargo, las luchas contra la
LAU y por otras reivindicaciones del
curso 79-80, pusieron al descubierto la
Página 37 · ver la página
Y
Estudiantes y obreros se mani
realidad: los estudiantes sólo “pasaban”
de la política reformista y seguían com-
batiendo por sus propios intereses de
forma independiente y con las armas y
métodos recogidos en su amplia parti-
cipación de los años anteriores en el mo-
vimiento ciudadano popular, en los ba-
rrios, junto a los obreros luchando con-
tra el paro, contra la represión y por la
amnistía, contra la OTAN y el imperia-
lismo yanqui, etc.
A partir de aquí, la decadencia de los
grupos conciliadores de “izquierda” va
a ir en aumento, porque ya nada pue-
den ofrecer a los estudiantes y porque
su política reaccionaria ha quedado ple-
namente al descubierto. El propio autor
de “La izquierda estudiantil panorama
de lo inmovil” tiene que acudir al “com-
promiso con el régimen de esta izquier-
da (tradicional) para tratar de explicar
lo que denomina “desmovilización de
los estudiantes”,
Y a pesar de todo esto, el mismo autor
se queja de la masiva abstención en las
elecciones a claustro constituyente del
17-X-83 en la Universidad Compluten-
se y en las elecciones a decano en la Fa-
cultad de Derecho de la misma en febre-
ro del 84 (77,26% y 90,6% respectiva-
mente), diciendo que las asambleas con-
vocadas por tal o cual organización de
“izquierda” sobre un tema tan impor-
tante (!!) como pueda ser, por ejemplo,
el de los estatutos, son ignorados por ca-
ifiestan contra la reconversión.
si la totalidad de los alumnos; que éstos
viven de espaldas a los procesos institu-
cionales que se dan en su universidad,
que no sienten interés por las cuestiones
académicas... ¡Y que gente así se autoti-
tulen “dirigentes estudiantiles”!
Las alternativas que harán avanzar al
movimiento estudiantil
Una vez superada la traba de las ilu-
siones reformistas, desprestigiada la po-
lítica del “cambio” del PSOE y arrinco-
nados los grupos conciliadores, una vez
que los estudiantes “pasan” de todo eso,
el movimiento estudiantil ha entrado en
una nueva etapa, y lo hace con renova-
das fuerzas pero también con un proble-
ma fundamental: su desorganización y
falta de dirección —mal que, por otra
parte, no es privativo de los
estudiantes—. En tanto no consigan re-
solverse estos problemas el movimiento
estudiantil estará expuesto a los planes
de aquellos que no renuncian a domes-
ticarlo, institucionalizarlo, sindicarlo...
Hablar hoy de alternativas para el
movimiento estudiantil no significa sa-
carse de la manga ninguna idea “genial”
sobre sus problemas o métodos de lucha.
Basta echar una ojeada a la experiencia
de los últimos años, especialmente del
último curso, o ver lo que hacen los
obreros y otros sectores populares para
comprender que ahí están esos métodos
independientes de lucha y de organiza-
AREA CRITICA MA
ción que se están necesitando. Las asam-
bleas, las comisiones de delegados, sa-
car la lucha a la calle con manifestacio-
nes y todo tipo de acciones radicales, los
piquetes de extensión de la lucha y de
búsqueda de solidaridad: ésta es la úni-
ca manera de avanzar con pasos segu-
ros y firmes. Junto a todo esto, el apar-
tarse del reformismo y el legalismo, el
resguardarse de la represión policial, el
saber dar su merecido a chivatos o clau-
dicadores y el saber ligar la lucha estu-
diantil a las de otros sectores populares
que luchan contra el Estado monopo-
lista, son las condiciones políticas im-
prescindibles para garantizar la conti-
nuidad del movimiento.
¿Y las Coordinadoras?, preguntarán
algunos estudiantes que se hayan que-
dado extasiados ante la propaganda que
han hecho de ellas algunos reformistas
y oportunistas alentados por el Gobier-
no del PSOE. ¿Y Coordinadoras para
qué?, nos preguntamos nosotros. Es
cierto, y sería inútil mantener lo contra-
rio, que ante una lucha concreta surge
la necesidad de coordinarse para aunar
las máximas voluntades y hacerla más
efectiva. Algo así ocurrió en las luchas
contra la LAU; la Reunión General de
Universidades que se creó tuvo un gran
protagonismo, a pesar de algunos ras-
gos negativos como el de no mantener-
se en la clandestinidad para evitar la re-
presión y dar así continuidad a la lucha.
Pero, ¿qué pasó luego? Que los de siem-
pre quisieron hacerla estable y transfor-
marla en una Coordinadora Estatal con
el resultado de todos conocido: pasó a
mejor vida en el plazo de unas semanas,
sentenciada por los mismos que antes
habían echado abajo otros montajes bu-
rocráticos por el estilo, los propios es-
tudiantes. Por tanto, buscar formas de
coordinarse siempre que ello sea nece-
sario es algo positivo para el movimien-
to, pero de ahí a montar un tinglado que
encadene y maniate al estudiantado exis-
te un buen trecho que, por supuesto,
siempre encontrará el rechazo de éste.
¿Qué fue de aquellos “pasotas”, de
aquellos estudiantes que “pasaban” de
la “democracia”? No es demasiado di-
fícil verlos y reconocerlos en los estu-
diantes que el pasado curso han salido
a la calle a luchar por sus reivindicacio-
nes, “pasando” también de cualquier
ilusión reformista y estando en el cami-
no de comprender que la única alterna-
tiva del movimiento estudiantil está en
la utilización de unos métodos de lucha
y organización verdaderamente indepen-
dientes, consecuentes y radicales, y en la
integración consciente en el movimien-
to popular.
Ignacio Méndez
37
Página 38 · ver la página
Manifestación contra los estatutos oficiales.
REFERENDA
Entrevista con miembros
de los “Comités Abertos de Facultade”
(CAF) de la Universidad de Santiago
Desde varios cursos atrás, los estudiantes de la Universidad de Santiago de
Compostela se han venido caracterizando tanto por su combatividad para
hacer frente a los múltiples problemas que les aquejan, como por su posición
radical y boicoteadora frente a los intentos integradores que se han venido
propiciando últimamente desde las esferas del poder.
reemos que, por todo ello, me-
( , Tece la pena acercarse a estos es-
tudiantes y, para ello, hemos rea-
lizado una entrevista a varios miembros
de los “Comités Abertos de Facultade”
(CAF), que ha sido la organización es-
tudiantil que más se ha destacado en las
movilizaciones habidas en estos últimos
cursos. Estos miembros de los CAF per-
tenecen a distintas organizaciones polí-
ticas, Movimiento Comunista de Gali-
cia (MCG), Estudiantes Revolucionarios
Galegos (ERGA) y Unión da Moceda-
de Galega (UMG).
Hacemos constar que la entrevista ha
sido traducida del gallego por la simple
razón de ser “Area Crítica” una revista
de ámbito estatal y facilitar, así, la trans-
misión de todo lo que se dijo.
1.—¿Qué balance podéis hacer del
curso 1984-85? ¿Es cierto que el movi-
miento estudiantil ha dado un paso ade-
lante? ¿En qué sentido?
ERGA: De forma general, este curso,
supuso el afianzamiento y consolidación
38
del movimiento estudiantil, que se plas-
mó, por una parte, en las contínuas mo-
vilizaciones que se realizaron en el pri-
mer trimestre motivadas por la subida
de las tasas y de los alquileres de los pi-
sos, y en la que se dio una respuesta im-
portante ante las medidas discriminato-
rias y selectivas en la Universidad y tam-
bién ante la fuerte represión con que se
trataron estas movilizaciones. Por otra
parte, este afianzamiento se plasmó en
la participación crítica en un proceso es-
tatutario, donde se agudizaron las con-
tradicciones del supuesto proceso de re-
forma universitaria que se quería impo-
ner desde todos los centros de poder ins-
titucional. Nuestra participación adqui-
rió importancia vital al constituir el
“grupo nacionalista do Claustro” y con-
vertirnos en única alternativa real ante
la reforma descafeinada que proponía la
“izquierda” moderada españolista y la
desbandada de la derecha carente de to-
da línea política clara. Se logró aunar a
todo el estudiantado en contra de unos
| Estatutos reaccionarios y esto se plasmó
en la realización de un referéndum so-
bre éstos, realizado por el estudiantado,
donde la comunidad universitaria los re-
chazó en un 90%, aparte de las conti-
nuas movilizaciones de protesta que se
llevaron a cabo.
El paso adelante se refleja también en
el grado de madurez que demostraron
en todo este curso los “Comités Aber-
tos de Facultade”, donde la presencia
mayoritaria de ERGA fue fundamental
para el carácter revolucionario y de de-
fensa de la entidad propia que alcanza-
ron los “Comités”.
UMG: Para nosotros el balance del
curso es francamente positivo. Se avan-
zó en la consolidación de la autoorga-
nización estudiantil; se registraron las
mayores y más combativas movilizacio-
nes de los últimos años, e incluso la par-
ticipación en la actividad institucional
(Claustro Constituyente, elaboración de
estatutos, claustro y juntas de Facultad),
generalmente poco atractivos para el es-
tudiantado, ha sido importante. El ín-
dice de participación en el referéndum
sobre los estatutos organizado por los
Comités Abertos de Facultade (CAF) ha
sido también superior al de cualquier
proceso electoral en esta Universidad.
Página 39 · ver la página
AREA CRITICA MIN
Manifestación delante del rectorado.
2.— ¿Qué tipo de problemas especí-
ficos aquejan al estudiantado? ¿Han
aparecido nuevos problemas en los úl-
timos años o siguen siendo los mismos
de siempre?
MCG: Nosotros pensamos que los
principales problemas que sigue tenien-
do el estudiantado giran en torno a la
selectividad y aunque son problemas
que se vienen arrastrando desde hace
muchos años, cada año que pasa se van
agudizando cada vez más.
Esta selectividad es tanto económica
como académica. En cuanto a la selec-
tividad económica, luchamos contra
problemas como la desorbitada subida
de las tasas académicas y el alquiler de
los pisos. La selectividad académica res-
ponde a los “numerus clausus”, y la no
libre renuncia de convocatorias, etc.
ERGA: Los principales problemas
que aquejan al estudiantado son por
una parte todos los que son reflejo de
algún tipo de medidas selectivas: econó-
micas, sociales, etc..., que alcanzan un
grado crítico en la universidad (nume-
rus clausus, selectividad, reducción del
número de convocatorias, etc...).
Por otra parte, los derivados de la es-
tructura obsoleta y reaccionaria que per-
dura en la Universidad y los centros de
enseñanza media, y que suponen una
continua traba para todos los procesos
de autoorganización estudiantil, de ca-
ra a conseguir una enseñanza democrá-
tica, participativa y ajustada a nuestra
realidad nacional, tanto social, econó-
“mica como cultural. Entrarían aquí, por
ejemplo, los problemas motivados por
la realidad agraria gallega, con gran nú-
mero de estudiantes que proceden de fa-
milias del medio rural, con bajo nivel de
vida y donde su trabajo es necesario de
ayuda en sus labores.
Todos estos problemas vienen de vie-
jo, pero adquieren nuevas formas (recor-
damos el proceso Estatutario en la Uni-
versidad), y el triunfo del movimiento y
de la lucha estudiantil se mide por la ca-
pacidad de crear nuevas formas de en-
frentamiento con esas estructuras, ajus-
tadas a las variaciones de forma que es-
tos problemas van tomando.
3.— La prensa del Estado y un sector
de estudiantes han afirmado que las lu-
chas de este curso han girado en torno
a conseguir una mayor participación es-
tudiantil en los órganos de gobierno uni-
versitarios, ¿realmente los estudiantes se
interesan por esa participación?
MCG: A nivel del Estado las movidas
fueron mayormente por aumentar la
participación estudiantil en los órganos
de gobierno de las diversas universida-
des, ya que este año hubo procesos cons-
tituyentes en muchas universidades.
En Santiago pensamos que esto no
fue así, ya que la gente se echó a la calle
por las reivindicaciones más inmediatas
y más agobiantes como son la subida de
las tasas y de los pisos. Por otra parte,
está lo que los CAF intentamos impul-
sar: Entrar por el trabajo en el claustro
constituyente intentando sacar a la ca-
lle lo que se estaba haciendo dentro. Es-
to fue el fracaso que tuvimos los CAF,
debido a una gran desvinculación entre
el trabajo en el claustro y los CAF, y en
general con respecto a todo el estudian-
tado.
ERGA: Los estudiantes se interesan
por esta participación en los organismos
de gobierno sólo y cuando vaya acom-
pañada de una continua movilización
que surja como consecuencia de un pro-
ceso de debate, discusión y toma de de-
cisiones de los propios estudiantes me-
diante organismos asamblearios. Esta
participación institucional se valora po-
sitiva si es capaz de crear contradiccio-
nes en las estructuras universitarias, en-
frentamiento ideológico con esos órga-
nos de poder, y a la vez esa propia po-
pularidad informativa que se logra se
emplea en la concienciación de estudian-,
tes, todavía pasivos.
39
Página 40 · ver la página
4— ¿En qué consisten los “Comites
Abiertos”? ¿Constituyen éstos la forma
más eficaz de organización independien-
te de los estudiantes? Mucho se ha ha-
blado de la desorganización estudiantil,
¿qué nivel organizativo existe entre los
estudiantes, y más concretamente en la
Universidad de Santiago?
MCG: Los CAF son organizaciones
abiertas, asamblearias que tienen la vir-
tud de agrupar a un cierto número de
gente establemente, con un línea políti-
ca radical.
Nosotros, MCG, pensamos que tene-
mos problemas dentro de los CAF y que
estos giran en torno a un cierto burocra-
tismo, aunque también vemos que no
son problemas relacionados con la for-
ma de organización, sino que son pro-
blemas de cómo llevar esta organización.
Pensamos que las movidas fueron
exageradas por los órganos del Estado
para desprestigiarnos, ya que el nivel de
organización aún no es muy alto y los
CAF estamos un poco aislados del es-
tudiantado, pero lo que tenemos y de-
bemos hacer es fortalecerlo y aumentar-
lo,
ERGA: Los “Comités Abertos de fa-
cultade” son órganos abiertos, partici-
pativos, democráticos, que crean deba-
te y coordinación para el planteamien-
to de una política global y unitaria de
Distrito en la Universidad. Constituyen
una forma eficaz en este momento, mo-
tivada por circunstancias coyunturales y
siempre que se entiendan como lo que
son, frentes amplios de lucha estudian-
til, pero nunca vanguardias ideológicas
que sustituyen otro tipo de trabajo po-
lítico. La firmeza de los Comités radica
en la participación en ellos de diversos
grupos políticos y estudiantes indepen-
dientes, que enfrentan y debaten todo ti-
po de problemas universitarios desde
distintos puntos de vista.
5.— A lo largo de las luchas de prin-
cipio de curso en Santiago algunos es-
tudiantes tuvieron que ocultarse ante el
acoso policial y para no ser detenidos,
¿la lucha clandestina ha pasado a la His-
toria o por el contrario se hace necesa-
rio desarrollarla y perfeccionarla?
ERGA: La lucha clandestina es una
medida que se debe tener en cuenta, y
se debe estar preparado para ella. Su uti-
lización responde a una táctica política
de coyuntura. De hecho, la fuerte repre-
sión que obliga a una lucha de supervi-
venci del movimiento estudiantil provo-
ca una resistencia semiclandestina, en-
tendida como medidas de autoprotec-
ción frente al acoso del sistema.
40
UMG: Es necesario emplear y perfec-
cionar todas las formas de lucha, lega-
les e ilegales y prepararse para ser cada
vez más invulnerables frente a la repre-
sión.
6.— ¿Qué opinión os merece la Coor-
dinadora Estatal de representantes estu-
diantiles? ¿Es un organismo útil para el
movimiento? Los representantes galle-
gos se han negado a asistir a esta Coor-
dinadora ¿por qué?
ERGA: La coordinadora estatal la ve-
mos innecesaria, por lo menos a nivel
decisorio, en tanto que el movimiento
estudiantil se enfrenta dentro del Esta-
do a situaciones totalmente diferentes
debido a las distintas realidades nacio-
nales que lo conforman, lo que motiva
que los problemas que puedan tener un
origen común adquieren formas diferen-
tes y las respuestas deben ser también di-
ferentes y ajustadas a la realidad social
y cultural.
Su utilidad en caso limite se reduce a
un intercambio de opiniones y visiones
referidas a un problema muy concreto,
pero en ningún momento puede enten-
derse como una forma de coordinar la
lucha estudiantil, que responde a fon-
dos y adquiere formas totalmente inde-
pendientes.
Por todo esto, los estudiantes galle-
gos, organizados en los Comités, se ne-
garon a asistir a las coordinadoras esta-
tales. Esta fue en todo momento la vi-
sión política que ERGA planteó en las
discusiones.
MCG: En todo lo que es coordinar es-
fuerzos, nosotros, el MCG, estamos de
acuerdo, aunque vemos varios requisi-
tos necesarios para participar: que ha-
ya movidas o que la gente que vaya ten-
ga respaldo asambleario, por eso el pro-
blema es que hay muchas veces gente
que va de “paracaidistas”, es decir, sin
ningún respaldo asambleario. A pesar de
esto, el MCG estamos por impulsar es-
ta coordinadora, ya que tal como está
la correlación de fuerzas a nivel estatal
es importante que los distritos nuestros
en que la izquierda tenemos una relati-
va fuerza participemos para no dejar ca-
mino libre a la derecha (PSOB), y vemos
muy necesario impulsar al sector radi-
cal de esta coordinadora, cosa que no-
sotros (MCG) intentaremos hacer.
UMG: Galiza es una nación coloni-
zada que sostiene una constante lucha de
liberación nacional y social. La Univer-
sidad está inserta en un determinado
marco con unas características y una di-
námica propias, con una problemática
especifica: normalización del idioma ga-
llego, adaptación de los contenidos a
nuestra realidad nacional y a las necesi-
dades de transformación social del país,
especulación de la vivienda, ordenación
territorial de la Universidad, etc... El
Movimiento Estudiantil Galego siempre
se ha movido en ese marco nacional,
Desde esta valoración, la participación
en la Coordinadora Estatal no tendría
funcionalidad práctica; sólo podría lle-
varnos a aplicar miméticamente direc-
trices que podrían ser inadecuadas a
nuestra situación, y por lo tanto perju-
diciales para el Movimiento. Sí nos pa-
rece interesante el intercambio de opi-
niones y experiencias entre las distintas
Universidades y tampoco descartamos
la coordinación de acciones concretas
que nos afecten a todos.
7.— Los métodos de lucha empleados
por los estudiantes en numerosas 0ca-
siones han sido definidos por el gobier-
no como “actos vandálicos”, producto
del desconcierto y de desinformación o
manipulación; ¿qué opinais de los mé-
todos de lucha decididos y
consecuentes?
UMG: La utilización de la violencia
revolucionaria es en muchos casos ab-
solutamente imprescindible, y es nece-
sario también concienciar a la gente so-
bre este punto. Creemos que también a
este nivel se ha avanzado mucho en la
Universidad Gallega.
MCG: Pensamos que fueron correc-
tos aunque algunas veces quedamos cor-
tos. Nosotros intentamos impulsar todas
las ideas que pretenden darle radicalis-
mo a las luchas.
También vemos muy claro que los
únicos vándalos que en este curso actua-
ron en Santiago fueron la policía y to-
da esta gran familia de especuladores
que aquí exprimen a la gente.
8.— El estudiantado gallego ha vuel-
to a demostrar este curso su carácter
combativo y sus avanzadas formas de lu-
cha y organización ¿A qué causas pue-
de obedecer esta posición de vanguar-
dia respecto a otras Universidades del
resto del Estado? Contadnos ¿Podéis re-
sumirnos en qué han consistido las lu-
chas llevadas a cabo en la Universidad
de Santiago, sus objetivos, sus métodos
de lucha, sus formas organizativas, sus
experiencias más dignas de tener en
cuenta, etc.?
UMG: La posición de vanguardia que
efectivamente conquistó este curso el es-
tudiantado gallego, es fruto de largos
años de trabajo por la base, asamblea-
rio, de concienciación y movilización de
las fuerzas nacionalistas (ERGA fue
creada en el año 72 por estudiantes de
UPG). La situación de la Universidad es
un claro reflejo de la situación de la so-
Página 41 · ver la página
Situación que quedaba tras el paso de la manifestación.
ciedad gallega; las contradicciones son,
en esencia, las mismas, y acaban por fa-
vorecer la toma de postura combativa y
militante. Por otra parte, consideramos
fundamental la organización, la existen-
cia de una plataforma amplia y movili-
zadora como los Comités.
ERGA: La posición de vanguardia en
el Estado, de la lucha estudiantil en San-
tiago, puede ser debida a nuevas causas:
Primero, a que ésta es un lucha que
viene de atrás, con aciertos y errores, pe-
ro que cuenta con una experiencia de
muchos años de enfrentamiento al sis-
terna. Esto provoca que se consoliden las
Organizaciones de lucha: en este caso
ERGA, con 12 años de experiencia tan-
to en la Universidad como en la ense-
ñanza media, profundamente arraigada
en la realidad nacional que participa en
un amplio frente nacionalista, y con
gran nivel de afiliación que hace que sea
la única organización estudiantil de es-
tas características que existe en todo el
Estado. Todo esto se ve reflejado en la
vida política universitaria de Santiago
donde ERGA es la organización base
que forman los “Comités Abiertos”, y
donde aporta un alto grado de organi-
zación.
Otras causas pueden ser la agudiza-
ción de ciertos problemas en concreto,
como el de la vivienda que se dio este
año en Santiago y donde la situación lle-
gó a ser límite para el estudiantado. El
alto grado de movilización y participa-
ción logró que los representantes de los
Comités en el Claustro impusiesen una
propuesta referente a este tema, en que
se obligaba a la Universidad a no cobrar
el aumento de este año, con la no reco-
gida de los segundos plazos de matrícula
y en el caso de no ser aceptado por el
gobierno central a que la Universidad no
abriese sus puertas el curso 85-86. El
equipo rectoral se vio obligado a revo-
car estos acuerdos del Claustro con lo
que consiguió un más alto nivel de mo-
vilización todavía.
Las luchas más importantes llevadas
a cabo fueron la ya citada de las tasas
y los pisos; la lucha contra unos Esta-
tutos totalmente reaccionarios que no
respondían a las necesidades del estu-
diantado y que se desmarcaban total-
mente de la realidad social y económi-
ca de nuestra nación, a la vez que per-
petuaban las estructuras de poder y
opresión en la universidad operantes
desde hace años.
A destacar los rasgos privatizadores
que llevan los estatutos, fiel reflejo de
la LRU, ley contra la que se dirigieron
todas nuestras críticas, que tampoco
contempla las distintas realidades nacio-
nales y que impone todo tipo de medi-
das selectivas de acceso y permanecen
en la Universidad. Este tipo de medidas
se ven especialmente agravadas en el ca-
so gallego, por las circunstancias econó-
micas graves que sufrimos.
La lucha se llevó a cabo en varios
frentes: de movilización externa y de
participación en los órganos de gobier-
no y conjuntándolas de la forma que ex-
plicábamos antes, de forma que una y
otra se complementen y se harían im-
prescindibles en estas circunstancias.
9.— El gobierno y algunos grupos de
estudiantes han manifestado que la
LRU puede dar solución a los proble-
mas más acuciantes del movimiento es-
tudiantil, ¿qué pensais de la LRU?
MCG: La LRU pensamos que es una
ley para adaptar la Universidad a una
sociedad capitalista en crisis con la cual
mantiene y se acrecientan las lacras de
tiempos anteriores: selectividad, priva-
tización, machismo, etc.
ERGA: La LRU es una ley totalmen-
te conservadora y reaccionaria vehículo
de perpetuación de las discriminaciones
que se dan en la Universidad. Establece
todo tipo de medidas selectivas: econó-
micas, sociales, etc... Por otra parte, al
plantearla a nivel estatal, desconoce to-
talmente las necesidades específicas de
41
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192 pág.
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trabajo en la economía semersida
Para lor Mi
LA POLITICA DEL PSOE
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42
Galicia, y su aplicación supone un agu-
dizamiento de los problemas de acceso
a la Universidad de los hijos de las cla-
ses populares, que dado el subdesarro-
llo de la economía gallega y su especial
componente agrario, le hacen práctica-
mente imposible el acceso.
Es obvio que esta ley nunca hará po-
sible un cambio de la estructura univer-
sitaria, y que enfrentárse totalmente a
ella es luchar por la consecución de un
nuevo sistema de enseñanza, realmente
democrático y participativo. Por otra
parte, su aplicación demuestra la total
imposibilidad de aplicar la autonomía
universitaria, tal y como la entiende el
gobierno del Estado.
10.— ¿Qué pensais de la creciente par-
ticipación de los estudiantes de bachi-
llerato en las luchas universitarias?
ERGA: La participación de los estu-
diantes de bachillerato en el movimien-
to estudiantil, es fundamental. ERGA
mantiene estructura organizativa en en-
señanza media y la experiencia demues-
tra que esa lucha es fundamental de ca-
ra a la concienciación de los estudian-
tes posteriormente en la Universidad.
Aparte de esto, esta lucha tiene unos ob-
jetivos concretos, principalmente ERGA
lleva centrando su lucha en la prueba de
acceso a la Universidad (selectividad) y
todos los años se realizan fuertes cmpa-
ñas en los Institutos de Bachillerato, En
la práctica surgen otros problemas, co-
mo pueden ser los diversos problemas
de tansporte a los centros de enseñanza
que se dieron estos años pasados en Vi-
go, y en los centros de F.P. de La Coru-
ña, que provocaron diversas movilizacio-
nes, altamente participativas y efectivas.
Esta lucha estudiantil en el Bachille-
rato va unida a la participación en or-
ganizaciones culturales y juveniles que
están alcanzando gran nivel de lucha po-
lítica y revolucionaria.
UMG: En Galicia también la Ense-
ñanza Media, si bien menos organiza-
da tiene dinámica propia: galleguiza-
ción, lucha contra la selectividad, con-
diciones materiales de los centros, lucha
contra el autoritarismo, etc... Entende-
mos que es esta dinámica lo que hay que
apoyar.
11.— ¿Qué relación veis entre el mo-
vimiento estudiantil y las luchas obre-
ras y las luchas populares antirrepresi-
vas, antiimperialistas, etc.? Algunos ven
la participación estudiantil en estas lu-
chas como una forma de evasión de sus
propios problemas o como una forma
de interferir en unos asuntos que les son
ajenos, ¿qué opináis de este tema?
Manifestación delante de la Consellería de Educacioi
MCG: Nosotros pensamos que luchar
por objetivos estrictamente académicos
es una lucha miope, ya que son proble-
mas políticos que se engloban dentro de
las miserias de este sistema capitalista.
Pensamos que los estudiantes debemos
solidarizarnos con todo tipo de luchas
(reconversiones, anti-OTAN, etc.), y ya
este años los CAF trabajamos por ahí,
aunque no fue suficiente.
ERGA: Para ERGA, que forma par-
te del BNG (Bloque Nacionalista Gale-
g0), todos estos problemas son total-
mente inseparables. Es imposible el
planteamiento de una enseñanza asép-
tica; siempre va condicionada por las
condiciones sociales, económicas y po-
líticas. El conseguir que las luchas po-
pulares alcancen sus objetivos, tanto an-
tirrepresivos como antiimperialistas, re-
dundarán a la larga en la consecución
de una enseñanza realmente progresista.
y revolucionaria. Aparte de esto, el es-
tudiante gallego, como miembro de una
nación colonizada, que sufre las conse-
cuencias del imperialismo español, ve
como lucha fundamental y positiva la
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»4 m1
$
La enseñanza actual
está pensada en función
y responde a las
necesidades del sistema
capitalista.
La solución a los
problemas en la
enseñanza está en el
cambio de sistema. En '
la revolución.
Cultura, mientras los representantes de los CAF se entrevistaban con el conselleiro.
consecución de la soberanía nacional de
Galiza.
12.— En vista de lo ocurrido en este
curso, ¿qué nos va a deparar el curso ve-
nidero? ¿por qué caminos discurrirá el
movimiento estudiantil?
MCG: El año que viene lo vemos con
cierto optimismo, teniendo como tareas
la consolidación de los CAF y su aper-
tura al estudiantado con el fin de incor-
porar a más gente.
ERGA: En vista de lo que ocurrió es-
te curso, el curso que viene los proble-
mas surgirán principalmente por la apli-
dación práctica de los estatutos, que sur-
girán si se cumple todo lo previsto, casi
consensuado, entre el equipo rectoral,
que aplica prácticamente la política del
PSOE y la Xunta de Galicia que defien-
de los intereses de AP de perpetuación
de esta Universidad obsoleta. Los con-
flictos que se observan entre ellos res-
ponde a luchar enfrentados entre gru-
pos de poder pero no a discrepancia
ideológica profunda.
Se plasmarán estos estatutos en la
AREA CRITICA MA
aplicación de numerus clausus, prueba
de selectividad, reducción posible del
número de convocatorias, etc... Esta úl-
tima puede ser el caballo de batalla fun-
damental con los numerus clausus. To-
do ello sin olvidar el tema de las tasas
y la especial situación de la vivienda en
Santiago que sin duda creará nuevas si-
tuaciones conflictivas, ya que es un te-
ma que moviliza a gran cantidad de gen-
te por la gravedad del problema.
UMG: El próximo curso intentarán
completar la reforma en la Universidad.
En ese sentido habrá que continuar la
lucha por la democratización real de los
órganos de la Universidad, por la susti-
tución de los planes de estudios por
unos acordes con nuestra necesidades,
por la plena galegización de la Univer-
sidad, y contra toda forma de selectivi-
dad implantada (tasas...) y que ya están
intentando imponer (numerus clausus);
habrá también que retomar el conflicto
de la vivienda, aún no solucionado.
13.— Y por último, ¿dónde está, a
vuestro juicio, la clave par resolver los
problemas de la enseñanza?
MCG: La solución de los problemas
de la Universidad, igual que los que
aquejan a otros sectores de la sociedad,
están en el cambio del sistema. Si quie-
res, llámalo revolución.
ERGA: La clave para resolver estos
problemas en la enseñanza radica, para
ERGA, en la concienciación política de
los estudiantes, que lo que de estar una
participación activa en los problemas, y
en las organizaciones estudiantiles. Así
se lograrán mayores movilizaciones a la
vez que un mayor nivel de discusión y
debate, lo que redundará en la toma de
resoluciones más elaboradas y con ma-
yor nivel de efectividad.
A la vez que esta toma de conciencia
en el tema de la enseñanza, es funda-
mental la concienciación en el nivel po-
lítico, ya que son hechos como la colo-
nización de Galiza, su bajo nivel de de-
sarrollo, etc... los que determinan gran
parte de estos problemas.
UMG: La enseñanza actual está pen-
sada en función y responde a las nece-
sidades del sistema capitalista. En Gali-
za es además elemento de colonización,
alienación y españolización. El proble-
ma real de la enseñanza está en la ense-
ñanza en sí, en su función y concepción,
está en el propio sistema, y por lo tan-
to, sólo podrá resolverse cambiando el
sistema social, acabando con la coloni-
zación de Galiza y construyendo una
nueva sociedad y un nuevo sistema edu-
cativo pensado en función y que respon-
da a las necesidades de las clases popu-
lares, de la transformación social y el
progreso de nuestra Nación.
43
Página 44 · ver la página
Lo sindical y lo político están unidos
en el movimiento obrero
Los obreros de la Naval de
Bilbao respondieron al
ataque policial.
Hemos recibido en nuestra redacción un interesante trabajo
titulado «la crisis general del sistema capitalista». Es una
pena que su larga extensión no nos permita la publicación
íntegra del mismo, pues los datos que aporta, sus análisis y
sus conclusiones son ciertamente reveladoras acerca de la
situación que actualmente vivimos en los países
capitalistas.
La primera parte del trabajo está dedicada a echar un
repaso al mundo capitalista en general. Toca en primer
lugar la crisis económica, a la que —tras aportar
numerosos datos y cifras— termina calificando de «crisis
de decadencia, de agonía de todo un sistema de
producción: el capitalismo», crisis que «lejos de dar paso a
un período de animación y prosperidad en la economía, se
transforma en una crisis crónica...». En el orden polítco,
los autores del trabajo analizan cómo crisis económica y
crisis política se entrelazan en los países capitalistas, dando
lugar a la aparición de toda una serie de fenómenos
nuevos (mayor auge y radicalización del movimiento
obrero, lucha armada revolucionaria, bancarrota creciente
de los partidos reformistas —especialmente los P.C.
los Estados, militarismo desbocado, etc.) que «están
produciendo un salto en la conciencia de los trabajadores
de los países europeos, un salto que les conducirá
inevitablemente a comprender que es el propio sistema
capitalista el que no funciona ya, que es incapaz de
resolver ningún problema importante de los que hoy
padecen las masas populares. En suma, que se está
abriendo una crisis revolucionaria de amplias proporciones
y que sólo podrá cerrarse con la implantación por la vía
revolucionaria de un nuevo tipo de sociedad: el
socialismo».
La segunda parte trata sobre la forma en que la crisis se
está dando en España, señalando que «sus rasgos aquí
aparecen mucho más acusados, sus consecuencias son más
graves y, en general, el proceso revolucionario avanza con
mayor rapidez».
A continuación, transcribimos textualmente el último
apartado de este trabajo, precisamente aquel que recoge y
analiza la incidencia que esta crisis económica y política
del régimen está teniendo en el movimiento obrero de
España, y que lleva por título: “Lo sindical y lo político
están unidos en el movimiento obrero”.
tradicionales— y los sindicatos, fascistización acelerada de
i para alguien ha sido catastró-
fico el fracaso de la reforma po-
lítica, ha sido para los partidos
y organizaciones que realizaban su ac-
tividad entre las filas de la clase obrera,
es decir, para la izquierda legal y, espe-
cialmente, para el partido carrillista. Se
han ligado tan estrechamente al proce-
so de formación del Estado fascista re-
formado, se han volcado tanto en el
apoyo de la nueva “democracia”, que su
hundimiento ha significado la bancarro-
ta total e irreversible de esta “izquierda”,
Ellos han sido los principales valedores
e impulsores de la política reformista
dentro del movimiento obrero y, por tan-
to, no es de extrañar que cuando este ha
resurgido —superado el bache de la
transición— les haya dejado de lado e
incluso se haya puesto en su contra.
44
Como vimos anteriormente, el auge
creciente del movimiento obrero y po-
pular, y las características que presenta-
ba (independencia de las instituciones
estatales, especialmente del Sindicato
Vertical, creciente radicalización, etc.)
fue el factor fundamental que impulsó
al Estado de los monopolios a iniciar su
política reformista. Ahora bien, ¿cómo
hacer que esta política calase en la cla-
se obrera —el sector más numeroso,
combativo y disciplinado de la pobla-
ción—? ¿Quién mejor que la propia iz-
quierda, especialmente el PCE, que ve-
iia aureolada de una larga tradición de
lucha antifascista, para hacerles tragar
la píldora? Y, gustosamente, el PCE —
y sus nuevos satélites formados por la
mayoría del movimiento de “izquier-
das”— se aplican a la tarea; primero, li-
lariales, etc. para tratar de domesticar a
quidando cualquier objetivo revolucio-
nario en las luchas obreras por medio
del “pacto por la libertad”; más tarde,
con la política de “salida a la luz” y lla-
mando a votar y apuntalar al Sindicato
Vertical; por último, participando y lla-
mando a participar a los obreros y a to-
dos los trabajadores en cuantos monta-
jes electorales convocaba el nuevo régi-
men para legitimarse. A la vez, fueron
frenando las luchas, dotándolas de “*re-
glas del juego”, despojándolas de toda
significación política, aceptando —in-
cluso, poniéndolos ellos— los limites sa-
todo el movimiento obrero, poniéndole
un corsé,
Aunque esta política pareció que da-
ba resultado (ver el bache del movimien-
to huelguístico en los años 1979-82),
Página 45 · ver la página
también vimos antes como a partir de
1982 se producía una recuperación, y
con más fuerza y agresividad que antes.
La realidad no ayudó mucho al PCE y
la izquierda extraparlamentaria legal. Su
misma legalidad quedó a la vista de to-
do el mundo más como un premio del
nuevo Estado a sus “servicios prestados”
que una conquista del movimiento obre-
ro. Ni siquiera tenían una “ruptura” con
la que tapar sus vergúenzas.
El problema que tenían todos estos
grúpos y partidos para hacer bien su tra-
bajo era que,a cambio de convencer a
los obreros de que tenían demagogia y
más demagogia, a la vez que la repre-
sión se seguía cebando sobre todos
aquellos que no aceptaban el yugo. En
la conciencia de la gente fue calando la
idea de que esa no era su política, de que
así no iban a ninguna parte como no fue-
ra a sacarles las castañas del fuego a los
explotadores.
No tardó así en iniciarse la cuesta aba-
jo de toda esta izquierda tradicional. El
PCE comienza a perder su militancia,
a estancarse a todos los niveles, a per-
der credibilidad (ya muy escasa por su
triste actuación en el decenio que pre-
cedió a la muerte de Franco); muchos
de los grupos de la izquierda “radical”
prácticamente desaparecen después de
. . AREA CRITICA MN
su primer revés electoral (ORT es el ca-
so más escandaloso). Por último, la he-
catombe: el PCE se disgrega en mil tro-
zos; el mismo Carrillo es defenestrado
vergonzosamente; la presencia de los res-
tantes grupos de la “izquierda” se dilu-
ye en los mil y un colectivos del movi-
miento ciudadano (anti-OTAN, ecolo-
gistas, apoyo a los presos políticos, na-
cionalistas, etc.), incapaces de llevar una
política propia entre la clase obrera y to-
da vez que hasta ahora se habían man-
tenido a la sombra del PCE y de CC.OO,
No corren mejor suerte los sindicatos;
también ellos (especialmente UGT y
CC.OO.; los otros nacen ya muy debili-
tados, incluida la CNT) se han visto
comprometidos de tal manera en la Re-
forma y en los intentos de los gobernan-
tes por salir de la crisis económica que
no han tardado en hundirse en el des-
prestigio y la disgregación.
Larga sería la lista de agravios que
ahora están pagando las centrales sin-
dicales: su vieja táctica de apuntalar al
Sindicato Vertical fascista y de poner a
los obreros más combativos en los pues-
tos de enlaces y jurados para que la BPS
los fichara y detuviera al menor conflic-
to, su actitud constante de justificar los
“sacrificios” de la crisis, de querer con-
vencer al pueblo que “hay que apretar-
se el cinturón para salvar la economía”;
sus permanentes esfuerzos por crear una
legalidad sindical que encorsetara a
nuestro “salvaje” movimiento obrero
(subidas salariales de tantos por ciento
en vez de lineales, servicios mínimos,
preavisos de huelga y manifestaciones,
no asamblearismo, respeto de topes sa-
lariales, Estatuto de los Trabajadores,
etc.); sus denuncias a todos aquellos que
se salían de las normas por ellos esta-
blecidas, sus aplausos a la policía en las
manifestaciones o su apoyo a las con-
vocatorias a “jornadas contra el terro-
rismo”, etc. Y para rematar, ligándose
claramente a la política de determinados
partidos en el gobierno, como ocurrió
con USO y la UCD o UGT y el PSOE,
Hoy día están purgando sus culpas:
nuestro país sigue siendo el de más ba-
La reconversión dio mucho
trabajo a la policía.
jo índice de sindicación de Europa, en-
tre un 7 y un 139 de trabajadores sin-
dicatos; y la tendencia es a la baja, dán-
dose el fenómeno curioso del trasvase de
gente entre los distintos sindicatos, de
UGT a CCOO. y de ésta a CNT, etc.,
para terminar rompiendo el carnet de-
finitivamente. Las luchar internas de los
sindicatos y entre ellos crecen día a día,
amenazando con la misma disgregación
que aquejan a sus partidos patrocinado-
res; por no controlar, no controlan ni a
45
Página 46 · ver la página
sus bases. Las elecciones a comités de
empresa se resuelven con apenas un 30
o 40% de participación en el mejor de
los casos; en numerosas ocasiones,
miembros de CC.OO. y UGT han sali-
do apaleados de las asambleas y mani-
festaciones... no por la policía, claro, si-
no por los propios obreros, que no han:
ahorrado epítetos con los que injuriar-
les: amarillos, vendidos, traidores, bom-
beros, etc. Es público y notorio que en
algunas zonas del país, como Euskadi,
Galicia o Asturias, los miembros de
UGT ctientan con protección policial.
A la vista de todos esto, no es de ex-
trañar que el movimiento obrero haya
logrado conservar, a través de todos es-
tos años de Reforma “democrática”, uno
de sus atributos que más le caracteriza-
ron anteriormente: su independencia;
tanto del propio aparato estatal, de sus
leyes y de los planes del gobierno de tur-
no (no creyéndose ninguna promesa o
llamamiento a la “paz” o la “solidari-
dad” para salir de la crisis económica,
boicoteando las consultas electorales, no
aceptando las reglas del juego de la le-
gislación sindical, resistiéndose a los pla-
nes de reconversión y sobreexplotación,
a los topes salariales pactados, etc.), co-
mo independencia de las propias centra-
les sindicales: como hemos visto, los
obreros no se afilian y los que lo hacen
no pagan la cuota o no siguen las direc-
trices de sus sindicatos, limitándose a
usar aquellos servicios que les convienen
(jurídico, “enchufes” para entrar en una
empresa, excursiones o fiestas, etc.); no
acuden a las convocatorias electorales y,
la minoría que lo hace, vota principal-
mente a los “independientes” no afilia-
dos; y en la calle, las llamadas al orden
y a utilizar los métodos pacíficos caen
en saco roto.
Otra característica del movimiento
obrero es su creciente radicalización. Y
ya no se trata de la huelga, el piquete,
la manifestación, el encierro o la barri-
cada tan usada en 1976, por poner un
ejemplo. No; en estos años de “demo-
cracia” —y precisamente durante los años
en que las luchas obreras estaban en su
momento cuantitativamente más bajo—
se ha producido un salto cualitativo en
los métodos de lucha que emplean los
obreros (y por simpatía, el resto de los
sectores populares). Los secuestros de di-
rectivos, técnicos, familiares del empre-
sario, etc., se ponen a la orden del día;
en Vigo, llegaron últimamente a secues-
trar un barco. Los encierros se hacen con
toda una estrategia para evitar el asalto
de la policía, por ejemplo, poniendo di-
namita en la bocamina o rodeando de
barricadas inflamables la fábrica. Se re-
curre cada vez con más frecuencia al sa-
botaje de las instalaciones, incluso uti-
lizando goma-2 (Torre del Bierzo o Fe-
rrol). Los piquetes pasan a ser verdade-
ros grupos de acoso a la policía y de cas-
tigo a los esquiroles, empleando todo ti-
po de medios de ataque y defensa con-
tra las FOP (tirachinas, cócteles, barri-
cadas de fuego, vigas, mangueras, etc.).
Por último, hay que hacer notar que
el movimiento obrero sigue conservan-
do una de las característica que más le
distinguían en los tiempos de Franco: su
creciente politización. Esta rápida trans-
formación de los sindicatos en lo polí-
tico venía propiciada por la falta de li-
bertades y por la presencia constante del
aparato represivo del Estado; en estas
condiciones, cualquier huelga era un ac-
EN MADRID
e En F.M. 107, 5 Mghz.
e En el Telf. 447 56 55.
e Todos los días de 7 de la tarde a la 1 de la madrugada.
46
to subversivo, cualquier salida a la calle
implicaba el enfrentamiento con la po-
licía y, por tanto, el riesgo de caer aba-
tido a tiros o ser detenido y despedido.
Cualquier huelga, por tanto, se transfor-
maba en un acto de enfrentamiento al
propio Estado, sus leyes y su aparato re-
presivo,
Pasados los años, parece que se vuel-
ve a la misma situación de antes, con la
diferencia de que ahora nos encontra-
mos en un peldaño superior: si antes
quedaba el recurso y la esperanza de una
“democratización”, de un tránsito más
o menos pacífico a la “democracia”, hoy
día ha quedado demostrado que del fas-
cismo, por las buenas, sólo se va al fas-
cismo.
Cuando hoy día es el Estado el prin-
cipal impulsor de la política de reduc-
ción de salarios, de aumentos de precios
e impuestos, de reconversiones, de pa-
ro, etc.; cuando la única solución que el
Gobierno da a los conflictos laborales
que estallan es el mandar a los antidis-
turbios; cuando cada día son más los
obreros que por el simple hecho de de-
fender su puesto de trabajo se ven pro-
cesados y condenados por enfrentarse a
las FOP o por atentar contra las leyes
establecidas por el Estado de los mono-
polios, cuando estas mismas leyes cada
vez dejan menos margen de maniobra
para una mínima defensa de los dere-
chos e intereses del pueblo, cuando to-
do esto ocurre, no es de extrañar que
cuando estalla algún conflicto —aunque
sea puramente sindical en apariencia y
en sus orígenes— se politice rápidamen-
te, convirtiéndose en un enfrentamien-
to con el mismo Estado.
¿Acaso los obreros de Sagunto, Eus-
kalduna o Vigo se enfrentaban pura y
simplemente a sus patronos por unas
pocas mejoras de tipo laboral? No; se
enfrentaban a toda la política del Esta-
do; de ahí que, a pesar de su heroismo
y persistencia en la lucha, los frutos in-
mediatos —““sindicales”?— que pudieran
lograr fueran mínimos... ¡porque nadie
se puede enfrentar a todo un Estado ar-
mado hasta los dientes, con palos, pie-
dras y tirachinas! De ahí, por el contra-
rio, la gran victoria política de esos obre-
ros que con su lucha han puesto de re-
lieve a todos sus hermanos de clase y to-
do el pueblo el verdadero carácter fas-
cista y anti-obrero del PSOE y sus alia-
dos de “izquierda”.
En estas circunstancias, pretender se-
parar lo sindical de lo político es, a más
de una causa perdida, alinearse con lo
más atrasado del movimiento obrero,
por no decir una cosa más fuerte. Más
aún cuando, como vimos antes, el mis-
Página 47 · ver la página
mo Gobierno se está encargando de bo-
rrar estas diferencias en su actuación
diaria. Además, cada día es más difícil
alcanzar alguna mejora en las condicio-
nes de vida y trabajo; la crisis económi-
ca no da para más, y así, cosas que ha-
ce unos años parecían de risa, como una
pequeña subida salarial, hoy se convier-
ten en una verdadera empresa de gigan-
tes; las mismas leyes se han hecho cada
vez más restrictivas, de tal manera que
cada día se hace más dificil poder con-
seguir en los tribunales un fallo favora-
ble a los intereses de los trabajadores.
Por todo ello, pretender quedarse en lo
puramente sindical, defender obreros
que han sufrido menoscabo en sus de-
rechos laborales pero quedándose al
margen de aquellos que luchan fuera de
las “normas” establecidas y de una ma-
nera resuelta por imponerlos o que, vien-
do lo infructuoso de la lucha sindical,
se plantean claramente la transforma-
ción revolucionaria del Estado, todo esto
no sólo es una incongruencia, sino que
poco menos que es pretender dar mar-
cha atrás a la rueda de la historia.
Precisamente el momento de auge
cuantitativo y cualitativo que está vi-
viendo el movimiento obrero (dentro de
las normales fluctuaciones y teniendo en
cuenta que lo que se ha señalado antes
es una visión general y una tendencia del
conjunto, tendencia que hoy está repre-
sentada por los sectores más combati-
vos: Sagunto, Euskalduna, Vigo, etc.),
pone de relieve el principal problema con
el que se enfrenta: su falta de organiza-
«ción. Es indudable que si los trabajado-
res han desechado por inservibles —y
peligrosos para sus intereses— a los sin-
AREA CRITICA MS
dicatos y otras formas parecidas de or-
ganización reivindicativas de clase, la
realidad es que, por otro lado, la orga-
nización les es imprescindible para coor-
dinar las luchas y los sectores, y saber
mantenerlas hasta lograr sus reivindica-
ciones, así como poder extender las ex-
periencias y transformar los inevitables
retrocesos en una preparación de los fu-
turos combates. Esta falta de dirección,
especialmente en el terreno político e
ideológico; es claro que aunque la ban-
carrota de los partidos reformista es
prácticamente total, la reacción no va a
abandonar sus esfuerzos para intentar
desviar al movimiento de su histórico
papel revolucionario, bien por medio del
bombardeo ideológico, bien por el sur-
gimiento de nuevos grupos deseosos de
ocupar el hueco que ha dejado el PCE
y la vieja “izquierda”, o bien reprimién-
dole sin más e intentando sumirlo en la
desesperación y la impotencia. La nece-
sidad, por tanto, de una auténtica orga-
nización de vanguardia de la clase obre-
ra, fuerte y enraizada entre los obreros,
se hace cada vez más imperiosa; y aun-
que las formas de autoorganizarse de
que se está dotando el movimiento ex-
pontáneamente son numerosas (Asam-
bleas, Comités, sindicalismo indepen-
diente, etc.), la realidad es que se reve-
lan insuficientes para hacer frente a los
nuevos problemas y tareas que tienen
que enfrentar.
Sin embargo, se puede ser optimista.
Todos estos problemas que tienen el mo-
vimiento obrero y popular en España,
así como el desarrollo a un nivel más al-
to de sus aspectos positivos (indepen-
dencia, radicalización, politización),
La autodefensa de los
trabajadores navales de
Vizcaya.
cuentan para su resolución con unas in-
mejorables condiciones y con un factor
de primordial importancia y que está li-
gado a la propia crisis del Estado capi-
talista español: la quiebra definitiva e
irreversible del reformismo. Después del
bombardeo sistemático de demagogia y
represión que ha sufrido durante todos
estos años, surge así un nuevo movi-
miento obrero que se corresponde plena-
mente con la nueva situación revolucio-
naria que se ha creado, situación cuyos
rasgos más acusados se pueden sinteti-
zar en la crisis económica crónica, la cri-
sis política de las instituciones y leyes del
Estado “reformado” y la crisis, hasta lle-
gar a la bancarrota total, de toda la iz-
quierda tradicional que de una manera
u otra apoyó esa Reforma.
Precisamente el que el movimiento
obrero y popular se haya despojado de
las ilusiones reformistas está en la base
de su actual pujanza, virulencia y falta
de control; sólo de esta manera podemos
entender que sea precisamente con el
PSOE cuando se ha producido este sal-
to cualitativo. Así mismo, esta toma de
conciencia revolucionaria por parte de
las amplias masas facilita el hecho de
que los partidos y organizaciones verda-
deramente revolucionarios, que hasta
ahora se han movido en las difíciles con-
diciones de clandestinidad y de acoso
por parte de la reacción y sus aliados de
la “izquierda oficial”, arraiguen entre el
pueblo, se fortalezcan y puedan cumplir
con su deber de organización y direc-
ción. Se está preparando, por tanto, y a
no tardar mucho, un nuevo salto adelan-
te en el movimiento revolucionario en
España.
47
Página 48 · ver la página
Wojtyla con el exdictador argentino Leopoldo Galtieri.
El actual Papa suele ser nombrado coloquialmente
como «Juan Pablo», olvidándose el II que le distingue
de Albino Luciani, Juan Pablo 1, predecesor que murió
a los treinta y tres días de la «fumata bianca» de su
elección y a las cuatro horas de un radical
enfrentamiento de postura con el Secretado de Estado,
Jean Villot, representante del general pensar de la
Curia. Villot, una vez reunido el cóclave para la nueva
elección papal, pediría a los cardenales que firmaran un
documento en el que se recogiera como razón de la
muerte de Juan Pablo 1, el infarto.
JUAN PABLO
,as diferencias pastorales entre
' Juan Pablo I y Juan Pablo II se
basan en el interés del primero
por continuar la línea progresista del
Concilio Vaticano II (postura que defen-
dió frente a Villot). Su sucesor, el pola-
co Wojtyla, vendría a tomar la línea
opuesta, aquella que hiciera a Pío XII
excomulgar a los comunistas el 13 de ju-
lio de 1949. Semejanza que afirman sin
reserva expertos vaticanistas.
Los treinta y tres días de Juan Pablo
1, sin embargo, no serían un récord. Mu-
chos papas se verían, antes que él, ata-
cados por el mal de la «brevedad». Ce-
lestino V permaneció 35 días de papa en
1307 después de esperar veintisiete me-
cónclave. Anteriormente había sido pa-
pa durante seis meses en 1294, pero el
papa Bonifacio VIII, entonces cardenal
Gaetani, para sucederle, hubo de hacerle
abdicar. Tras ello, lo encarceló hasta su
fugaz reaparición. Bonifacio VI apenas
duró 15 días en el año 896. Falleció de
«muerte repentina» para ser sucedido
por Esteban VI que, no contento con
Formoso, el papa que precediera al fu-
gaz Bonifacio VI, hizo desenterrar el ca-
dáver y arrojarlo al río Tíber. Al año si-
guiente, 897, Esteban VI era estrangu-
lado. También era estrangulado Benedic-
to Vi por instigación de Bonifacio VII
que necesitaba sucederle. Bonifacio VII
fue papa en dos ocasiones: en 974 tras
el estrangulamiento de su predecesor,
ses de turbulentas deliberaciones en el* para luego hacer equipaje con las joyas
48
Wojtyla con Fernando e Imelda Marcos, presidentes;
I Atenta
malas
del Vaticano y escapar a Constantino-
pla. Después fue excomulgado por su
sucesor, Benedicto VII. El siguiente pa-
pa, Juan XIV, abdicaría en favor del fu-
gado Bonifacio VII. Pero éste, no satis-
fecho, le encarceló primero sin darle
apenas de comar y acabó por estrangu-
larlo para mayor garantía. El mismo Bo-
nifavio VII (no era para menos) mori-
ría de «prontitud».
A Juan XVI (antipapa) le correspon-
dió ser mutilado y ciego. A este le suce-
dió Silvestre 11, sospechoso de nigro-
mancia. Benedicto V y Benecito X tam-
bién serían antipapas. Benedicto IX fue
tan sorprendente que llego a papa en tres
ocasiones distintas: la primera por ser
sobrino de Benedicto VIII y de Juan
Página 49 · ver la página
Js, enemigos y
Impañías
XIX, en los años 1032-44; la segunda
abdicando a cambio de un pensión; y la
tercera durante ocho meses de 1047-48.
La lista de papas con «problemas de
longevidad» es demasiado larga. Baste
recordar que: el beato Inocencio V tu-
vo 154 días de permanencia en la silla
de Pedro, Inocencio 1X, 63 días, Grego-
rio VIIL, 48 días; Valentín 40, días; León
V, 30 días; Pío 111 y León XI, 26 días;
Dámaso ll con 24 días; Marcelo y Sini-
sio, 20 días y Celestino V y Urbano VII
13 días. El récord, no obstante, lo man-
tiene Esteban 11 siendo elegido en el año
752 y muerto de «brevedad» antes de ser
consagrado.
Para Juan Pablo 11 la longevidad se
encontró con tres atentados en el cami-
no; uno consumado el día de la Virgen
de Fátima de 1981 por Alí Agca, terro-
ristas de extrema derecha turca del gru-
po neo nazi «Lobos grises»; otro el mis-
mo día de la Virgen de Fátima del año
siguiente por el extremista de derechas
religioso e integrista epañol, seguidor de
Lefebvre, sacerdote José María Fernán-
dez Khrom, y el tercer intento de aten-
tado contra la vida del papa se corres-
ponde con otro activista de extrema de-
recha, Douglas Hernández Torrealba,
miembro de la organización internacio-
nal Tradición, Familia y Propiedad (que
está extendida por América y Europa,
cuya filial en Venezuela es Asocire y en
España la Asociación Cultural Cova-
donga), delincuente habitual y elemen-
to relacionado con ciertas actividades
MA AREA CRITICA MA
del embajador norteamericano en Ca-
racas, George W. Landau.
SOSPECHOSO SILENCIO
Con la detención de Douglas Hernán-
dez Torrealba en Diciembre de 1984 se
descubren los preparativos para el ase-
sinato del Papa Juan Pablo II durante
su visita a Venezuela. ¿Por qué Venezue-
la y no Ecuador, Perú o Trinidad y To-
bago? La explicación podriamos encon-
trarla en la política exterior de los go-
bernantes socialdemócratas de Caracas,
pieza clave en Contadora que no con-
cuerda con la administración Reagan
respecto a América Central. Más con-
cretamente en las exigencias venezolanas
para que los EE.UU. pongan fin a su
guerra secreta contra la república de Ni-
caragua (país donde TFP no tiene or-
ganización). Ñ
Tradición, Familia y Propiedad, y su
filial en Venezuela, llamada Asociación
Civil de Resistencia (ASOCIREB), resul-
taron culpables de la preparación del
asesinato del Papa según las investiga-
ciones llevadas a cabo a nivel de una co-
misión parlamentaria. Douglas Hernán-
dez poseía una serie de planos con los
recorridos exactos que realizaría Juan
Pablo Il, un rifle calibre 22 con mira te-
lescópica y silenciador (como el que se
utilizara en el asesinato de J. F. Ken-
nedy), gran cantidad de municiones, dos
pasaportes y un documento de identidad
de otra persona. Por su parte la organi-
zación TFP contaba entre sus enemigos
a Juan Pablo II que lo consideraba
“apóstata y agente comunista”. La pro-
hibición de la filial de TFP en Venezue-
la, ASOCIRE, y la expulsión del país de
alguno de sus integrantes (Fernando Te-
le, Cesar Campos...) cerró con un dis-
creto silencio el asunto. Sólo el periódi-
co “El Mundo” de Caracas daría una
batida de denuncias.
DINERO USA
George W. Landau, embajador de
EEUU. en Caracas realizaría cuantiosos
donativos a la organización ASOCIRE
por valor de decenas de millones de pe-
setas, y se interesaría por las cualidades
de Douglas Hernández Torrealba, a las
que el presidente de ASOCIRE le res-
pondería con un “goza de toda nuestra
confianzay está dispuesto a desempeñar
cualquier misión destinada a salvar a la
Iglesia Católica del peligro comunista
que amenaza desde dentro”.
REAGAN Y TFP
Asi escribía Ronald Reagan a sus ami-
gos de la TFP, concretamente al presi-
dente de la asociación en USA: “Gra-
cias por su misiva de apoyo y por ha-
49
Página 50 · ver la página
A A A
berme proporcionado un actualizado re-
pertorio de las actividades de la Socie-
dad Americana de Defensa de la Tradi-
ción, Familia y Propiedad. Estoy muy
satisfecho por el apoyo que su sociedad
me ha concedido en diversas ocasiones
y gustaría, por eso, de expresar a todos
sus miembros mis mejores deseos de
contínuo crecimiento y prosperidad de
la TFP. Los tiempos actuales traen a los
EUA innumerables posibilidades de ha-
cer el bien, más también imponen pesa-
das responsabilidades. Con su ayuda y
el auxilio de todos los norteamericanos
patriotas se que nuestra nación puede
encarar todos los desafios que están por
venir. Sinceramente. R. Reagan”.
Otro de los buenos amigos de John
Russel Spann, presidente norteamerica-
no de TFP, es Willian Casey director de
la CIA con quien intercambia donativos
para “fines humanitarios” e informa-
ción de organizaciones de Latinoaméri-
ca que se oponen a la civilización cris-
tiana por medio del socialismo y el co-
munismo, orientaciones recogidas en su
moderno evangelio “Revolución y Con-
trarrevolución”
ASOCIACION CULTURAL
COVANDONGA (TFP)
OTRO BRAZO DE LA CIA
EN ESPAÑA
Tanto Acción Cultural Covadonga co-
mo Tradición, Familia y Propiedad, la
primera en su versión española y la se-
gunda en brasileña e internacional, aun-
que se presentan con banderas religio-
sas y culturales, son realmente formacio-
nes paramilitares de concepción fascis-
ta. De hecho TFP está reviviendo los cri-
terios del partido nacional socialista y
la hitlerjugend, defendiendo a su vez las
industrias del complejo militar nortea-
mericano.
En España, TFP ha comparecido es-
casamente en público y siempre para re-
colectar simpatizantes hacia Acción Cul-
tural Covadonga.
El riesgo en España de las activida-
des de A.CC. (filial de TFP) está por de-
terminar, si bien en las investigaciones
de la comisión parlamentaria venezola-
na se llegó a saber que los socialistas:
Lusinchi de Venezuela, Mitterand de
Francia y González de España compo-
nían un “serio grupo de enemigos” por
sus especiales posturas respecto a AME-
RICA CENTRAL y AFRICA AUS-
TRAL por donde “el comunismo pue-
de corromper a la Humanidad”.
ESE OSCURO OBJETO
DEL ATENTADO
Puede parecer contradictorio que a un
50
Aca 1191
Resisfencia
Caracas, 11 de octubre de 1924
Excno,Señor
George hi. Landau
Enbajador de 1os Estados Unidos de Anérica
Elvas
Apreciado Sc. Enbojador:
'mgo el agrado de dirigizme a Vues-
tra Excelencia acasión de avísar recibo de 110.000
lares (ciento-d 1) en efectivo, donados a nuestra Asocia
ción para fines de beneficencia.
Relativo a su solici
debo confirmar que el Sr. Douglos Hernánde
toda nuestra co
ra misión destinad:
comunista que la ar Ero.
Aprovecho esta oportunidad para relte
Far a Vuesera Excelencia las seguridades de ni más alta y dís-
papa conservador, e incluso restauracio-
nista preconciliar (VATICANO Il) pue-
da ser centro de un atentado de dere-
chas. Sin embargo sobran pruebas acu-
satorias de la autoría en los tres casos.
Dijo Fernández Khrom tras el intento de
asesinato: “...el silencio de Karol Wojt-
yla se debe a que Nuestra Señora (Fáti-
ma), en la tercera parte del mensaje, los
condena a él y a sus antecesores (...)” re-
firiéndose a los que siguen a Pío XII.
Para la TFP Juan Pablo 11 es un fre-
no que facilita la expansión del comu-
nismo. Dada la concepción neonazi de
TFP y sus filiales el camino es la elimi-
nación física de los comunistas y socia-
listas. Juan Pablo 11 sería un problema
por no lanzar a la cruzada a los ocho-
cientos millones de católicos que ellos
si lo harían.
En el caso del atentado protagoniza-
do por la organización de extrema de-
recha turca “Lobos Grises” se mantie-
ne el criterio de resolución por la elimi-
nación física si bien los intereses no se
escudan en el cristianismo.
INSISTENCIA EN LA
“PISTA BULGARA”
Decía un miembro de la millonaria fa-
milia Rocquefeller que cuando ponen en
duda la honorabilidad de uno lo mejor
es no contestar porque cuando más se
niega y afirma el agravio, el agravio que-
da más difundido.
Así para la supuesta “pista búlgara”
se están gastando kilómetros de colum-
nas de periódicos con la intención de
convertirse a sí mismos en prueba, los
mismos que brillaron por su ausencia en
el caso de la TFP en el que aparece do-
cumentalmente incriminado el embaja-
dor yanky y las amistosas relaciones del
presidente de los EUA.
MALAS COMPAÑIAS
El cruce de intereses podría traer al-
go de luz sobre por qué la derecha se en-
frenta entre sí. Basta recordar los casos
de Sindona y Calvi en las finanzas del
Vaticano con la participación directa del
brazo derecho del Papa, el arzobispo
Marcinkus, cuyos pasajes más gloriosos
culminaron con la aparición de Calvi
colgado bajo un puente de Londres. Lui-
gi Mennini, el más alto cargo del Banco
Vaticano, de los no clérigos, fue deteni-
do por estafas múltiples. La logia ma-
sónica Propaganda Dos entraba en el es-
cenario de los escándalos relacionada
con el Vaticano y con los sectores gol-
pistas.
La ruptura por intereses y el enfren-
tamiento están a la orden del día. La Ca-
sa Blanca monta en cólera cuando el Pa-
pa Juan Pablo 11 expresa su desacuerdo
con la Iniciativa de Defensa Estratégica
(SDD estadounidense o “guerra de las
galaxias”. Israel se siente igualmente he-
rido con el documento Vaticano sobre
las relaciones de los cristianos con los
judios. El inicio del proceso de beatifi-
cación como “mártir de cruzada” de Pla
Esplí, el paso a la lista negra del Vatica-
no de Ruiz Mateos al año de concedér-
sele audiencia privada con su Santidad
y los encuentros con los “gibraltareños”
Carlos de Inglaterra y Lady Di, dejan
a la derecha española desconcertada. La
mayoría protestante norteamericana se
siente muy satisfecha de los ataques que
el Papa Juan Pablo II realiza a la igle-
sia católica nicaraguense. En Holanda
se forma un gran carnaval como si en
lugar de la visita del Papa esperasen a
doña Cuaresma. Su cabeza (la del Pa-
pa) es puesta a precio, 15.000 florines de
recompensa, y las calles se llenan de car-
teles con este motivo. El Primer minis-
tro holandés, católico, no puede menos
que expresarle a Juan Pablo II: “La pa-
labra Roma evoca, en buen número de
nuestros conciudadanos, un sentimien-
to de desconfianza y reserva”.
El deseo de Wojtyla de “estar en to-
das partes” es comprensible bajo el pris-
ma profesional. En tiempos en que las
heridas de las Malvinas aún sangraban
se sentía en plenitud de forma para be-
sar tierra argentina y británica.
Su peregrinar por el mundo le ha lle-
vado a abrazar a Marcos en Filipinas,
a Galtieri en Argentina, a Joao Figuei-
redo en Brasil, a Muhammed Zia-Ul-
Had en Paquistán... como si con el tiem-
po se hubiera olvidado que vivió en Cra-
covia, muy cerca del campo de concen-
tración de Auschwitz, con cierto olor a
masacre.
Manuel Santos
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El ojo crítico de Calros
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DOCE
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Los Yanquis en España
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LA GUERRILLA URBANA ENMARCHA:
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