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Revistas y Libros

Área Crítica Nº 12

Octubre-diciembre 1985 · Texto leído automáticamente de los escaneos: puede tener errores. Para verlo tal cual, ábrelo en el lector.

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Entrevista con los Comités Abertos de Facultade N/, 12 — Octubre-Noviembre-Diciembre 1985 — 200 Ptas. — La guerrilla urbana en Europa (1) ETA, GRAPO Y “F.P. 25” | PERU UNA REVOLUCION EN MARCHA

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7 Director: ALFREDO GRIMALDOS > Redactores y colaboradores: CARLOS SILVAR, ALFONSO DEL VAL, MANUEL REVUELTA, MI- GUEL CASTELLS, JIMENA ALONSO, JON ODRIOZOLA, CARMEN MACHADO, EMILIO LAHERA, JUSTA MONTERO, EMPAR PINEDA, FLOR VALEN- CIA, MAITE CALPENA, ALFRE- DO EMBID, JESUS VICENTE CHAMORRO, ANGELINO ALE- JANDRE, XOSE BALLESTEROS, MANUEL ALMISAS, J.A. RA- MON TEISJELO, ARTURO NAR- VAL. Fotos: FRANCISCO RODRIGUEZ Gerente: GABRIEL FLORES Correspondencia y suscripción al: APARTADO DE CORREOS 18.085. 28080 - Madrid. Edita: AREA, S.A. Télef.: 449 21 00. Imprime: * GRAFICAS 82 Dep. Legal: M-18887-1983. $e qe VOTAR NO A LA OTAN s tan evidente la trampa en que ha caido el gobierno psoísta con el prometido referéndum popular sobre la OTAN, que hasta el Sr Fraga, durante su gira por Galicia preparando las elecciones auto- nómicas, ha puesto el grito en el cielo y les avisa a grandes voces que lo escamoteen, que adelanten las Elecciones Generales y se dejen de zaran dajas. Porque en este país nadie duda de cuál va a ser la respuesta popu- lar: NO A LA OTAN, También estamos en la onda y sabemos que el decimonónico «pu- cherazo» ha cedido el paso a las modernas computadoras y que ahora se hacen esas cosas de forma más aséptica: en definitva, que no nos van a sacar de la OTAN por mucho que votemos. Ya nos lo advirtieron los señores del gobierno: «En la OTAN es fácil entrar pero salir es bastante difícil». Vamos, que nos van a aclarar, por si quedaba alguna duda, que la voluntad del pueblo es papel mojado y no coincide en nada con los sagrados intereses de los «padres de la patria». Como los Sres. del PSOE no son tontos y saben que van a recoger ese enorme y rotundo NO, piensan paliar esa pérdida convirtiendo el vo- to a su partido en las elecciones generales en un apoyo a toda su política, incluyendo de matute lo de la entrada en la OTAN, Esos son sus cálculos, Pero creemos que no cuentan Vdes., Sres. del Gobierno, con el hecho de que no somos mansos bueyes. ¿Qué esperan Vdes., que hagamos cuando nos llamen a votar para esas Elecciones Generales? Porque ahi es donde les esperamos. No pretenderán que después de defraudar al personal y demostrarles que el papel del voto lo utilizan Vdes. para menesteres poco honrosos, nosotros vayamos a seguir jugando. Sabemos que todas las fuerzas políticas están ya planificando la res- puesta al fracaso inevitable, que tienen Vdes. preparados magníficos edi- toriales dando explicación a lo habido y por haber, que incluso la misma remodelación del gobierno esconde la preparación de la batalla electoral que se avecina y que comienza con el referéndum sobre la OTAN, y tam- bién sabemos que los modernos augures de las encuestas están haciendo sus pinitos para que dicho fracaso no nos coja por sorpresa, y hasta le preparan soportes: hace pocos nos decían que el Sr. González había per- dido un 2% de votantes y que sin embargo un viejo conocido, Adolfo Suárez, subía en popularidad (es un decir; son más fiables las gitanas que por cinco duros te leen el porvenir en la palma de la mano). Sres. del Gobierno, la baraja se ha roto o se está rompiendo, y nos parece que Vdes. no se dan por enterados. Nombre y apellidos Calle . Localidad ..... Libro elegido Estado español: 2.000 Ptas. Formas de Pago: Precio de la suscripción (12 números): Extranjero: 2.500 Ptas. BOLETIN DE SUSCRIPCION núm. Teléfono Distrito Postal Provincia/Pais Precio de la suscripción (6 números): Precio Estado español: 1.000 Ptas. Enviando talón nominativo o giro postal a AREA, S.A. Apartado de correos 18.085, 28080 Madrid

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AREA CRÍTICA N* 12 + Octubre-Noviembre-Diciembre 1985 POLITICA INFORME CENTRAL — OTAN NO, Bases fuera ................ 4 — La guerrilla urbana en la península ibérica 19 — 27 de Septiembre: Jornada de la Resisten- — ETA... 20 cia Antifáscista .........ooooooococccooo.. 7 — Portugal: 25 de Abril siempre ........... 24 — Entrevista a José Balmón, dirigente del — GRAPO: La resistencia que no cesa ..... 29 AA O aca 8 INTERNACIONAL CULTURA — El inolvidable Heinrich BÓll ............. 15 — Perú: una revolución en marcha ........ 12 — Julius Fucik o el optimismo revolucionario 18 — Entrevista con el comandante Leonel Gon- zález, del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional. os 0 ón a a a e o 14 COLABORACIONES — Juan Pablo Il: Atentados, enemigos y ma- la COMPAÑÍAS: ss mec e cs uN 48 — Las cooperativas agrícolas en Andalucía . 16 — Vacunar a los jóvenes contra la revolución 35 l BORA UNIVERSIDAD — ¿Qué fue de aquellos pasotas! .......... 36 — Entrevista con los comités abertos de Facul- — Lo sindical y lo político están unidos en el A 38 movimiento Obrero ........ooooooooooo oo... 44 Algunos puntos de venta de Area Crítica BARCELONA LIBROS Y REVISTAS Rambla Cataluña, 72 CASA DEL LIBRO Ronda San Pedro, 3 FRANCESA Paseo de Gracia, 91 XAPS Balmes, 244 COLLECTOR Pau Claris, 168 BILBAO LIBRERIA CAMARA Euskalduna ELGOIBAR LIBRERIA PITXINTXU San Francisco, 29 FERROL LIBRERIA HELIOS Real, 55 GIJON LIBRERIA MUSIDORA Merced, 28 GRANADA LIBRERIA MUJER Angel Ganivet, 8 KIOSKO S. JUAN DE DIOS (junto Inst. Padre Suárez) LA CORUÑA LIBRERIA NOS Plaza do Libro, 1 MADRID LIBRERIA MIRAGUANO Hermosilla, 104 LIBRERIA AL-HAQUEN Virgen de Nuria, 7 MALAGA LIBRERIA PROTEO Pta. Buenaventura, 3 PUERTO SANTA MARIA (Cádiz) LIBRERIA LAPIZ Doctor Palau, 4 LIBRERIA FERLA San Bartolomé LIBRERIA ROSELLO Sto. Domingo, 45 ROTA (Cádiz) LIBRERIA ATENEA Calvario SABADELL LIBRERIA PRIETO Guillerías, 28 SALAMANCA LIBRERIA VICTOR JARA Meléndez, 21 SAN SEBASTIAN LIBRERIA BILINTX Esterlines, 10 HONTZA LIBURUDENDA Oquendo Kalea, 4 SEVILLA LIBRERIA EL QUIJOTE Cervantes EL VISO DEL ALCOR UNA REVISTA SIN MORDAZA | TOLEDO LIBRERIA FUENTEOVEJUNA Santa Fe, 4 SONSECA (Toledo) LIBRERIA ANDARES Toledo, 1 VALENCIA LIBRERIA LLAVORS Eudit Orellana, 8 LIBRERIA TRES I QUATRE Pérez Bayer, 7 VALLADOLID LIBRERIA SANDOVAL. Plaza de Santa Cruz, 10 vIGO LIBROURO Eduardo Iglesias, 12 KIOSKO JAIME Venezuela, s/n. VITORIA LIBRERIA HERRIKOA Cuchillería, 78

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Crónica Política VOTAR NO A LA OTAN para preparar el boicot a las Elecciones Generales Pillado entre la espada y la pared, con su promesa electoral de convocar un referéndum sobre la OTAN, el gobierno psoísta trata ahora de salir como sea del atolladero y preparar el terreno con vistas a evitar un amplio boicot de los ¡e . i durante un tiempo los Felipe S González y compañía pensaron que esa promesa sería fácil de burlar, ante la presión de las moviliza- ciones populares se han visto cogidos en su propia trampa. Porque una de dos: o no convocan el referéndum, lo cual su- pondría desenmascararse abiertamente como lo que son, verdaderas marione- tas de los «poderes fácticos», o si lo con- vocan temen el rechazo total a sus pla- nes de permanencia en la Alianza Atlán- tica, como lo temía la oligarquía en los tiempos de la UCD cuando estuvo de- morando para mejor ocasión la integra- ción; oportunidad que encontró inme- diatamente después del golpe de Esta- do del 23-F Por eso, el gobierno enseguida se ha apresurado a dejar bien sentado que el resultado del referéndum no será vincu- lante, es decir, que no va a tener en cuen- ta la voluntad popular, ya que, como es natural, son los militares y la oligarquía los que han decidido que así sea, al igual que decidieron meternos en la OTAN para no salir, dando cumplimiento a uno de los puntos del programa golpista de los Milans y los Tejero y satisfaciendo asi los deseos imperialistas. Un referéndum impuesto por la lucha de las masas Con la promesa de sacarnos de la OTAN y tantas otras promesas demagó- gicas hechas a las masas sobre los pro- blemas tan candentes que padecen, el partido de Felipe González consiguió sus diez millones de votos que de otra for- ma no hubiera conseguido. El referén- dum era una de ellas, pues pensaban que podrían escamotearlo. Sin embargo, las movilizaciones populares contra la OTAN y las bases yanquis, que han te- nido lugar en estos años por toda la geo- grafía española, han colocado al gobier- no en una posición de suma debilidad. Su pretensión de desviar todo ese movi- e AS Dana TELastos PRESOS ARÍTICOS .os pr a Manifestación en Cádiz contra el proceso a los miembros del Comité AntiOTAN. 4 Ciudadanos a las próximas elecciones generales. miento por el camino de la legalidad fas- cista, desvinculándolo de la lucha con- tra el régimen y el imperialismo, se ha visto condenada al fracaso, a pesar de la labor de zapa llevada a cabo por los grupos oportunistas, ligados de una a otra manera al PSOE y a la derecha de siempre. El recibimiento dado a Reagan en el mes de mayo pasado, ha dejado bien pa- tente el rechazo de los pueblos de Espa- ña a la política pro-atlantista de la oli- garquía y su animosidad hacia el impe- rialismo yanqui. Las masas no pueden olvidar tan fácilmente que fueron los países «democráticos», con EE.UU. a la cabeza, quienes contribuyeron a soste- ner el régimen fascista y que el imperia- lismo y, particularmente, el yanqui, con sus agresiones criminales contra países y pueblos indefensos, es el peor enemi- go de la libertad y el progreso de la Hu- manidad. Este sentimiento popular anti-impe- rialista es indudablemente un serio obs- táculo para la política de participación de la oligarquía española en los planes agresivos de la OTAN; un factor que, en no menor medida, va a influir en la ac- titud a tomar por los ciudadanos en las próximas elecciones, junto a otras tan- tas promesas incumplidas y la puesta en práctica durante la actual legislatura de una política terrorista y anti popular. De ahí que el gobierno se haya visto obli- gado a convocar un referéndum, aun- que, eso sí, presentándose como fiel cumplidor de su promesa. Por lo pronto, ante el tan temido re- chazo a la permanencia en la OTAN y sus repercusiones, han señalado que el referéndum no va a ser decisorio. Otra cosa, desde luego, no podríamos espe- rar del régimen y de sus lacayos. Porque sería ilusorio pensar, como lo hacen los oportunistas para fomentar ilusiones en- tre las masas, que los monopolistas van a aceptar la voluntad popular. Eso no lo han hecho nunca ni lo van a hacer ja-

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Los pueblos de España han dicho ya masivamente que no a la OTAN. más, por la misma naturaleza fascista del régimen. Defender lo contrario se- ría caer en el juego de la reacción y no tener en cuenta los verdaderos motivos que han llevado a las castas reacciona- rias de nuestro país a estrechar sus filas con la reacción internacional. Haber entrado en la OTAN no es pa- ra ellos una decisión más o menos im- portante, sino una decisión vital que es- tá determinada por una grave crisis po- lítica, económica y social en la que se halla sumido el régimen desde hace años _y con él, toda la sociedad española; una crisis que no se puede desligar de la cri- sis general por la que atraviesa todo el sistema capitalista y que obliga a todos los imperalistas a unirse como una piña contra el movimiento revolucionario en todo el mundo. Con el respaldo de la OTAN los monopolistas españoles pren- tenden reforzar todo su aparato militar y represivo para impedir la revolución en España. Este.es el verdadero peligro que encie- rra la entrada de nuestro país en el blo- que imperialista, aparte de otros muchos más (como la instalación de más bases militares, más armamento nuclear, pe- ligro de guerra, etc.) y de las graves con- secuencias que ya está acarreando sobre las condiciones de vida del pueblo el despilfarro de millones de pesetas en ar- mamento y modernización de las fuer- zas represivas y el ejército. Porque les va en ello su superviven- cia, la oligarquía monopolista y las cas- tas reaccionarias no van a sacar a Espa- ña de la OTAN jamás. Eso es algo que sólo se podrá lograr con su derrocamien- to. Ahora bien, lo que no debemos des- cartar es que, en el transcurso de la lu- cha prolongada que las masas popula- res vienen sosteniendo contra el régimen fascista, logremos arrancarles conquis- tas parciales que contribuyan a su debi- litamiento y aislamiento e impidan su participación en las aventuras agresivas del imperialismo contra los pueblos que luchan por su liberación o los países so- cialistas. La lucha contra la OTAN, pues, debe ir íntimamente unida a la lucha contra el régimen y no se puede dar por con- cluida con la celebración del referén- dum. Esto es lo que pretenden los gru- pos reformistas y oportunistas que es- tán actuando como un verdadero apén- dice de la política gubernamental pro- atlantista en el seno del movimiento po- pular, o sea, exactamente, lo mismo que buscan los psoístas: acabar con la «pe- sadilla» de las movilizaciones contra la OTAN. Participación y boicot: una consigna justa para aislar al régimen De llevarse a cabo el referéndum, se- rá la primera vez que se haga una vota- ción bajo el régimen de los monopolios por imposición de la masas, al contra- rio de los diversos montajes electorales que vienen haciendo cada cierto tiem- po. Sin embargo, la consulta no va a cambiar una decisión ya tomada de an- temano por la oligarquía. Entonces, ¿qué sentido tiene partici- par en el referéndum? Pues, precisamen- te, el de conseguir que triunfe el No a la OTAN. Una negativa masiva en las urnas será un duro golpe para el gobier- no. De ahí que esté centrando su cam- paña en convencernos de la inevitabili- dad de nuestra permanencia así como de sus ventajas, al tiempo que trata de des- moralizar a las masas para que no vo- ten o lo hagan afirmativamente; hasta han tenido la caradura de decir que con- tabilizarán las abstenciones como votos aprobatorios. Pero el verdadero temor de los psoís- tas es la repercusión que pueda tener en las elecciones generales un rechazo a la OTAN y su actitud de hacer caso omiso a una exigencia popular tan sentida en amplios sectores de la población. Cla- ro, que para eso también tienen su sali- 5

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Fraga revisa sus tropas por si se pierde el referendum. da y es convocar de inmediato las elec- ciones y tener dispuestos algunos golpes de efecto, como el anuncio de la reduc- ción de personal militar de las bases americanas, etc..., aparte de sacar a re- lucir la sombra de Fraga o el espantajo del golpe de Estado como ya es habitual. De esa forma, piensan salir vencedores una vez más y presentar los resultados electorales como un espaldarazo popu- lar definitivo a su opción pro-atlantista, y por descontado, a su política terroris- ta y reaccionaria, y a sus planes de re- conversión industrial. La abstención jugaría a favor del PSOE Si el «NO a la OTAN» se liga a la abs- tención en las próximas elecciones gene- tales, la bancarrota del PSOE y del régi- men, será mayor. El gobierno, va a in- tentar lo contrario. No le queda otro re- medio. Para ello ha estudiado ya todas las po- sibilidades que puedan darse. Si la abs- tención es fuerte, dirá que a la gente lo de la OTAN ni le va, ni le viene y que deja los «problemas de la seguridad na- 6 cional» en manos del gobierno, en quien deposita su confianza. Si, a pesar de toda su campaña a fa- vor de la OTAN, el PSOE perdiera el re- feréndum por sólo un estrecho margen de votos —lo que es previsible dado los medios que disponen los partidos pro OTAN— intentará vender su derrota de la mejor manera posible. La mayor parte de los dirigentes psoístas se expresan ya en términos tales como «ya sabes que a mi la OTAN no me gusta nada, pero sa- lirse sería una temeridad que provoca- ría el desequilibrio mundial y quizás hasta la 111 Guerra Mundial». Desde luego ganar el referéndum so- lo es pensable para ellos haciendo tram- pas o comprando descaradamente el vo- to como hacían los caciques de tiempos de la República y anteriores. En el «decálogo» pro OTAN de Feli- pe González, queda bien claro que la campaña de todos los partidos que es- tán a favor de la permanencia de Espa- ña en la Alianza militar occidental, consistirá en «vender» bien una reduc- ción formal de las tropas estadouniden- ses en España, quizás el cierre de una base o su cambio bajo la bandera de la OTAN. De la misma manera tratarán de rela- cionar nuestra admisión en el Mercado Común Europeo con la permanencia en la OTAN. «Es impensable —dicen los psoísta y franquistas, al unísono— que nos beneficiemos de las cosas buenas de Europa y rechacemos las cosas menos favorables, como la defensa militar. Hay que estar a las duras y a las maduras». ¡Como si no fueran ya bastante duras las condiciones de ingreso en la Comu- nidad Económica Europea (CEEB)!... Desde luego un punto fundamental de esta campaña pro OTAN sería el conse- guir «recuperar el Peñón de Gibraltar», aunque fuese bajo la fórmula de man- do español sobre la base de la OTAN allí instalada con pabellón y soldados ingle- ses. Primero la OTAN, luego los silos nucleares Felipe González hace tiempo que es- tá convencido de que para tener opción a las «migajas» de la mesa del señor Reagan es necesario seguir fielmente los planes que los EE.UU. han hecho sobre la Península Ibérica. Planes que se rea- lizan paso a paso. La multinacional ATT instalará su fábrica cuando España in- grese en el COCOM, Comité de Control de las Exportaciones a los Países Socia- listas. Y así, cada inversión norteameri- cana. En estos planes, los norteamericanos han previsto, primero, asegurar la per- manencia de España en la OTAN, cosa que consiguieron cuando Felipe Gonzá- lez planteó su vergonzoso cambio de postura ante el Congreso en octubre de 1984. Tras las elecciones de 1986, ven- drá la propuesta formal de instalar si- los de armas nucleares en España. Sin estos silos y las bases de almacenamien- to previstas en las Rías Bajas gallegas (ver Area Crítica, número 3), la entra- da de España en la OTAN no hubiera servido para gran cosa. España juega el papel de «retaguar- dia» o de «culo de saco» en los planes de guerra de la OTAN. Es el territorio más alejando del Pacto de Varsovia y la «cabeza de puente» de un hipotético de- sembarco norteamericano masivo en Europa. Los ejércitos españoles —según "reconocen los propios norteamerica- nos— no sirven para nada en caso de, una guerra mundial. Sólo el territorio español tiene un valor estratégico fun- damental. Angel Bustos

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27 DE SEPTIEMBRE: JORNADA DE LA RESISTENCIA ANTIFASCISTA ll C orría el año 1975. Manifestaciones multitudinarias. Aislamiento del régimen de Franco. Libertad era el grito que corría de calle en calle, de ciudad en ciu- dad. Había que borrar esta palabra de nuestras mentes; cuando menos, adulterarla, vaciarla de todo contenido re- volucionario. Franco y los fascistas se preparaban para ello: | con el miedo, a sangre y fuego. Y abrieron procesos suma- ríshmos, como escarmiento, como un intento de mostrar su fortaleza —era de pies de barro, lo sabían, pero intentaban ocultarlo—, como un intento de paralizar la resistencia y acallar los gritos, las manifestaciones... y las armas; sí, tam- bién las armas que ya estaban enseñando un camino al pue- blo. Y amaneció el 27 de septiembre, plomizo, denso, gris; las calles de España estaban crispadas, silenciosamente ten- sas. La radio iba dando, pausada, inefable, la noticia que a todos nos encogía el corazón y nos enardecía las entra- ñas: Sánchez Bravo, Baena, García Sanz, Txiki y Otaegui ha- bían sido ejecutados al amanecer. ¡Cobardes! se gritaba en las casas obreras; ¡asesinos! se escribía en las paredes; ¡Re- sistencia! se coreaba de punta a punta en nuestro país. Y, otra vez más, la rabia y el coraje, la resistencia y la libertad, salían a la calle y traspasaban el ámbito de nuestras fronte- ras, como hasta ese día, pero con más decisión y empuje todavía. Y ellos, a pesar de todo, se preparaban, con todo lujo y boato, a festejar su orgía de sangre. Así amaneció el 1? de octubre. Obispos, banqueros, ge- nerales, financieros, policías, terratenientes y fascistas, uni- dos en santa alianza, como siempre se reunían, desafiando al pueblo, en la Plaza de Oriente... Pero se vieron amenaza- dos; la embriaguez de la sangre se les heló en la cabeza y en las venas. Otras manos, como las de los 5 antifascistas asesinados, levantaban ese día, una vez más, la bandera de la resistencia antifascista y de la lucha más consecuente... Y en las calles, con barricadas y manifestaciones, se seguía reclamando libertad y gritando muerte al fascismo. Y allí mismo, el mismo día que nos querían embriagar de sangre y miedo, se sintieron heridos de muerte. Desde entonces, nada volvería a ser igual en España, aun- que ellos se empeñaran en disimular su derrota, en aparen- tar lo contrario. Sí, porque ese 27 de septiembre marcaba el fin de una etapa y el comienzo de una nueva; una nueva etapa de resistencia, igualmente difícil, igualmente comple- ja, igualmente lenta y llena de sacrificios, de entrega como hasta entonces; pero algo había cambiado. Nosotros, los desposeídos, los de abajo, habíamos ga- nado una importante batalla; ellos, los de arriba, tenían que | retroceder aceleradamente, encalar con rapidez —con ma- yor rapidez de la deseada— su fachada y dar cabida en su seno, de forma palpable y descarada, a quienes hasta en- tonces, velada y subrepticiamente, habían colaborado con ellos, traicionando nuestros intereses. Así nacía la reforma, una pobre criatura raquítica, con sones descafeinados de li- bertad y democracia, que les iba a dar un respiro, un pe- . queño respiro, antes de descomponerse totalmente. Han pasado 10 años desde aquel 27 de septiembre; han sido años de resistir, de resistir activamente; años de ir ha- ciendo avanzar, lenta pero implacablemente, un poco más la victoria. Han sido años de combatir la demagogia, las ilusiones de la raquítica criatura reformista... y la represión, la cruel e implacable represión que no ha cesado desde en- tonces. Años en los que otros muchos hombres y mujeres, con su decisión y confianza en el futuro, con su trabajo cons- tante y sacrificado, con su propia vida, han contribuido no- tablemente a que esa criatura haya hecho aguas por todas partes y ahora esté hundida. Sí, han pasado 10 años desde aquel 27 de septiembre, y a los hombres de los $ antifascistas asesinados, hay que añadir una larga lista de caidos, de hombres y mujeres que han entregado su vida para que mañana la libertad de los pueblos oprimidos y el socialismo sean realidad. Gallegos como Abelardo Collazo, Roberto Liñeira, Dolores Castro o Albino Gabriel; castellanos como Delgado de Codes, En- rique Cerdán, Raúl Calero o Carmen López Sánchez; an- daluces como Juan Martín Luna, Juan García Rueda o Jo- sefa Jiménez; vascos como Arregui, Argala, Eizaguirre, Da- | vid Alvarez o Santi Brouard... y tantos y tantos patriotas y comunistas de todo el Estado que sabían que su puesto | estaba ahí, en la primera línea de la resistencia, alentando I atodos con su ejemplo, marcando el camino a recorrer, co- giéndose el relevo unos a otros. Eran hombres y mujeres | conscientes, firmes, seguros de que la victoria es nuestra, del pueblo, aunque ellos no la vieran, aunque no pudieran disfrutar de ella. Pero sabían que había que forjarla y, en todo momento, donde hiciera falta, ellos iban a estar ahí, porque eran necesarios, porque no podían y no querían elu- | dir su compromiso revolucionario. Unos, en la clandestinidad, estuvieron forjando la po- tente y necesaria organización de la clase obrera, el Parti- do, para dirigir la revolución, para acercar el socialismo; otros, luchando por la liberación de su patria oprimida; | otros, con las armas en la mano, mostrando al pueblo un importante método de lucha para la liberación de nuestros pueblos; otros, desde el exilio, con su abnegación y dedica- ción, contribuyendo, lejos de su patria, al trabajo en el in- terior; otros, desde la legalidad, apoyando de mil formas la lucha revolucionaria... Es imposible recordar el nombre de todos y el día en que cayó cada uno; no importa, porque para todos, ese día es y va a ser el 27 de septiembre, porque, desde entonces, por cada luchador caído, otros muchos hemos recogido su | bandera y la hemos enarbolado, siguiendo su ejemplo de entrega y abnegación, de honradez y sencillez. Y ellos lo sa- + bían. Sabían que otros hombres y mujeres andábamos el mismo camino y teníamos su mismo compromiso, su mis- mo objetivo: conquistar la libertad de los pueblos y el so- cialismo. Por eso hoy, en el X Aniversario de aquel 27 de sep- tiembre, no vamos a volver nuestras miradas sólo a los 5 antifascistas fusilados. Con eso no alcanzaríamos la medi- da exacta de esta fecha. Por eso, este 27 de septiembre, con' la experiencia acumulada en estos 10 años, nuestro esfuer-' -zO va a ser por desplegar, unidos, la misma bandera; por-' que la historia nos reclama, a gritos, que la enarbolemos en toda su dimensión, en su más amplio significado. La his- toria, hoy, nos reclama que en Euskadi, en Madrid, en Ga- licia, en Andalucía, en Cataluña, en todas partes, aunemos nuestros esfuerzos y los gritos de resistencia de aquel 27 de septiembre y los elevemos a un nuevo nivel, cada año que pase con un poco más de organización, con el mismo obje- tivo para todos: resistencia y revolución. Nuestros caídos también nos lo reclaman Josefina García Aramburu Dirigente de los G.R.A.P.O,

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JOSE BALMON CASTELL, es militante comunista, dirigente del PCE(r). Tiene 42 años de los que estuvo 15 trabajando en la fábrica SECEM de Córdoba hasta el año 1974 en que pasó a la clandestinidad. Desde entonces ha estado dedicado a la lucha política y ha pasado varios años en la cárcel. Fue detenido por última vez el 3 de mayo de 1984 y acusado de ser el máximo dirigente de los GRAPO; su detención estuvo rodeada de toda una serie de circunstancias (consta “oficialmente” como ingresado en las dependencias policiales dos días después de que fuera detenido realmente, aparece un furgón especialmente acondicionado para prácticas de torturas, etc.) que originaron una denuncia por torturas, tanto ante el juzgado como a organismos internacionales como la Cruz Roja Internacional. Con una rapidez desusada en nuestra judicatura fue convocado el primer juicio para el 3 de junio del presente año; ante la falta de tiempo para prepararlo, fue suspeñidido por sus abogados y vuelto a convocar par ¡una semana después! En esta ocasión, fue el juez quien optó por suspenderlo, ante la presencia en la Audiencia Nacional de numerosos amigos y compañeros de Balmón, muchos de ellos llegados de Córdoba, que venían a expresarle su solidaridad. JUICIO A UN COMUNISTA José Balmón Castell, dirigente del PCK(r) Por fin, ha quedado fijado el juicio pa- ra el próximo 7 de octubre, en la Audien- cia Nacional (Madrid). Actualmente, Jo- sé Balmón se encuentra en la Prisión de Soria, desde donde hemos logrado que responda a la siguiente entrevista. ¿Qué hay de cierto en la acusación que te hacen de ser el máximo respon- sable de los GRAPO durante año y medio? Bueno, pues de eso no hay nada. Aparte de mi militancia en el PCE(r), todo lo demás es invento de la policía, No es la primera vez que intentan im- plicarme en la actividad armada de los GRAPO. Esa es una constante de la po- licía para justificar la represión contra sus opositores políticos, el tratar de iden- tificar a las organizaciones políticas con las organizaciones armadas. Sin embargo, te han abierto varios su- marios acusándote de dar órdenes e in- cluso de participar en acciones armadas de los GRAPO. ¿Cómo se explica esto? Como te he dicho antes, es un mon- taje policial. Ni el PCE(r) ni yo tenemos, ni hemos tenido nunca, implicación di- recta con la actividad armada de los GRAPO. Lo que pasa es que nosostros les estorbamos al régimen y éste trata de eliminarnos como sea, desde tacharnos de “terroristas” hasta el exterminio fí- sico. Contra nosotros han inventado to- das las mentiras habidas y por haber, han utilizado la tortura y el crimen, han detenido a miles de personas... ¿Por qué? Porque el PCK(r) nunca se ha pres- tado, ni se va a prestar, a cambalacheos políticos. Porque hemos preconizado 8 una línea de boicot y resistencia contra el fascismo y contra su “reforma”, que no es otra cosa que un cambio de facha- da. Porque tratamos de organizar a la clase obrera y al pueblo para la lucha por verdaderas libertades y por el socialismo. Mientras la mayoría de partidos y partidillos se han dedicado a embellecer y apoyar al régimen, nosotros nos hemos quedado prácticamente solos luchando contra él y nos hemos convertido en su enemigo político número uno. Y como el régimen, en esencia, sigue siendo el mismo, no puede permitir ninguna opo- sición política real. Por eso nos persi- guen a muerte y por eso nos quieren car- gar de largas condenas. En concreto, a mí, quieren asegurarse de que continúe en la cárcel. Y lo que es más importan- te, con mi condena se pretende tener ba- se legal, hasta ahora nunca han podido lograr, para poder justificar la represión contra el Partido. En definitiva, el ob- jetivo no soy yo, sino el Partido y todo el Movimiento de Resistencia. Pero mucha gente se preguntará có- mo os pueden acusar, cómo te pueden condenar y tenerte en la cárcel sin pruebas... Es que ellos no necesitan pruebas. Es- to tiene que quedar muy claro. Aquí hay muchos compañeros con largas conde- nas sin ninguna prueba. Eso del “esta- do de derecho” es algo que pasó a la his- toria. Hoy día es de tal magnitud la cri- sis económica, política y social que pa- dece el régimen y es tal el grado de viru- lencia que alcanzan los conflictos de cla- se que son la policía y el ejército los lla- mados a resolverlos sobre la base del aumento de la represión. Eso lo saben los mismos jueces y, por eso, se tienen que conformar con su papel de figuro- nes, de dar legalidad a lo que la policía decide. Esto es cada vez más un Estado- policía. En los años de la llamada de- mocracia, muchos de nuestros dirigen- tes han sido asesinados, cientos de mili- tantes, o simplemente familiares o ami- gos, han sido detenidos, torturados y en- carcelados poniéndoles el sambenito de terroristas. Ahora mismo, estamos aquí en Soria y en Yeserías varios de noso- tros sin más pruevas que la actividad po- lítica que hemos llevado a cabo como militantes comunistas. Incluso aquí, es- tamos amenazados de muerte por la po- licía: “si no cogéis el camino de los arre- pentidos van a comenzar los “suicidios” en Soria”, nos han dicho. Y desde luego en lo que más nos insisten, es en que Arenas —nuestro Secretario General—, está sentenciado a muerte allí donde lo encuentren. Por lo demás, la misma policía se en- carga de facilitarle a los jueces las “prue- bas” que les sirvan de coartada. Se in- venta unas declaraciones donde se me incrimina y por medio de las torturas se las hace firmar a algún detenido. Fíjate lo que son las cosas: hay varias de estas declaraciones contra mí, pero todas, to- das, están negadas ante el juez. Y, sin embargo, aquí sigo. Más aún, los jueces no han movido ni un dedo contra los policías denunciados por las torturas, que siguen en la calle haciendo su trabajo...

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Sin embargo, Barrionuevo dice que la tortura no existe, al menos de manera sistemática. Además, sabrás que por ha- cer estas afirmaciones te pueden abrir otro sumario. Ya sabes aquello de la “presunción de inocencia”... Tiene gracia la cosa. A los policías acusados de torturar se les presupone la inocencia y a los comunistas se les con- sidera culpables de antemano. Y ahora resulta, que encima de machacarte no puedes ni denunciar las torturas, y si de- ntncias y no puedes demostrarlo, pues el culpable efes tú. De todas formas, aquí todo el mundo sabe que la tortura es la práctica habitual en comisarías y cuartelillos. No hay que demostrar lo que es de dominio público. ¿Cómo si no asesinaron en la DGS a nuestro cama- rada España Vivas, a Arregui, a los tres jóvenes de Almería, y a tantos otros? Sí, ya sabemos: “excesos de celo en el cum- plimiento del deber”, o simplemente se suicidaron. Hay que reconocer que en eso de ocultar las pruebas —que no en dejar de torturar— han aprendido mucho con la democracia... Verás; a mí, sin ir más le- jos, en el 76 me torturaron con especial saña, me dieron tales palizas que me tu- vieron que llevar directamente al hospi- tal con varias costillas rotas, la mandí- bula partida y todo el cuerpo lleno de moratones. Ahora en el 84, me han tor- turado de forma más brutal si cabe, pe- ro mas sofisticada y “científica”. Para empezar, los dos días primeros me tuvieron secuestrado en el campo o metido en un furgón acondicionado para el caso. Me torturaron con la barra, las corrientes, la bolsa, golpes en las plantas de los pies y por todo el cuerpo con policias distin- tos, y a partir de ahí, ocho días de cui- dados médicos intensivos: masajes con pomadas, radiografías, pastillas, etc., de todo para quitarme las señales. Hay una cosa muy importante para explicar por qué torturan sistemática- mente, y es que la tortura quiere hacer- te “cantar”, pero no sólo para saber ellos más cosas, sino sobre tado, para hun- dirte, para hacerte sentir un cobarde y despreciable a tí mismo. Su principal ob- jetivo es acabar destruyéndote para to- da la vida. Se trata de que además de terror te quede el remordimiento y el desprecio de ti mismo. De esta forma te eliminan como enemigo político. Podemos cambiar de tema. Antes has hablado del 76, y tú tienes ya una larga historia de lucha sindical y política. ¿Po- drías contarnos un poco de ella? Es difícil de resumir 20 años y expli- car cómo vas tomando conciencia y pa- sas de la lucha sindical a hacerte comu- nista, pero lo intentaré: A AREA CRITICA MN Yo empecé, como la gran mayoría de los obreros, a experimentar la explota- ción en las propias costillas y a luchar contra ella en la fábrica, Mis padres, con mil sacrificios, me sacaron del pueblo para que aprendiera un oficio y así en- tre en le SECEM de Córdoba. Allí em- pecé en la lucha sindical, a comprender el valor de la unidad y la necesidad de la organización contra la patronal. Pe- ro en la medida que comenzaron a abrir expedientes, a crearme problemas, a echarnos a la policía encima cada dos por tres, me daba cuenta de que detrás cer carrera política a costa de los obre- Tos. Y llega un día en que conoces a los verdaderos comunistas, que están por la Reconstrucción del Partido, y por la lu- cha contra el fascismo y por la Revolu- ción Socialista... y te organizas con ellos con todas las consecuencias, porque tie- nes claro que no hay otro camino. Desde entonces, has sido detenido va- rias veces y has pasado muchos años de cárcel... Bueno, yo creo que lo principal no son las detenciones o los años de cár- JUIGIO AUNCOMUNISTA ¡¡EXIJAMOS SU LIBERTAD amnistia JOSE BALMON CASTELL DIRIGENTE DEL P.C.Efr) EL PROCESODE BALMON ESTA DIRIGIDO CONTRA LA RESISTENCIA POPULAR SERA JUZGADO EL DIA 7 DE OCTUBRE EN LA AUDIENCIA NACIONAL DE MADRID Y LA DE LOS DEMAS PRESOS POLITICOS !! AFAPP-ACPG-CAPPA-==" FAPP ===" ASOCIACION DE FAMILIARES Y AMIGOS DE PRESOS POLITICOS ¡ACUDE! del capitalista, resguardándole, está to- do el aparato del Estado : su policía, sus jueces, sus leyes, sus medios de comu- nicación,... y comencé a ver que cual- quier mejora conseguida, nos era anu- lada de un plumazo. Entonces te das cuenta de que la lucha sindical contra los patronos, por sí sola, no te da nin- guna salida, y que lo que hay que plan- tearse muy seriamente es la lucha polí- tica contra el Estado... Entonces comien- zas a buscar, y claro, descartas a todos aquellos que predican la reconciliación con el fascismo y que sólo quieren ha- cel. Yo en este tiempo he podido reali- zar lo que venía deseando desde mucho tiempo atrás: una política a favor de la revolución y de la clase obrera. Lo de la comisaría o la cárcel si algo demuestra es, precisamente, que mi trabajo, el tra- bajo del PCK(r), hace mucho daño al ré- gimen, que nos persigue con saña, que les estorbamos. Eso es lo que tiene que quedar bien claro. Ahora ya te puedo hablar de mis de- tenciones. La primera vez fue en mayo del 68, en la primera manifestación que se hacía en Córdoba después de cuarenta 9

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PX 5 EDITORIAL CONTRACANTO ontra oJaKÉ 235 págs. 500 ptas. HISTORIA DEL PEC(r) y de los GRAPO. 215 págs. 500 ptas. La fuga de la cárcel de Zamora Pedidos Apartado 15.165 28080 Madrid 10 años, pero sólo estuve una noche en la comisaría, entonces yo sólo estaba or- ganizado en CCOO. La segunda, ya fue como militante del Partido, fue en el 74 y estuve seis meses en la cárcel, salí ab- suelto del juicio. La tercera fue ya en la clandestinidad, en el 76 y me pasé cua- tro meses, pero en el Hospital Peniten- ciario de Carabanchel, allí estuve hasta que me curé y salí con la amnistía, Pero no porque me correspondiera, sino por equivocación. Los presos del PCE(r) y los GRAPO, fuimos los únicos a los que no nos cogió la amnistía. Eramos los únicos que llamamos al boicot al refe- réndum que convocó Suarez para la re- forma y los únicos en España que se- guíamos señalando que lo que había que hacer no era reformar el régimen fascista de Franco, sino instaurar verdaderas li- bertades para el pueblo. Curioso, ¿no? El caso es que a mí me pusieron en li- bertad por equivocación y tuve que de- saparecer porque ese mismo día, me pu- sieron en busca y captura. No pude ni ver a mis hijos. Luego volví a caer en el 77 junto con el Comité Central; yo era miembro de la Comisión Política, y con Arenas y otros camaradas fui condena- do a cinco años por asociación ilícita y propaganda ilegal. Después de cumplir- los, con bastantes huelgas de hambre y muchas luchas dentro de la cárcel, cuan- do salí en el 82 me vi obligado a pasar de nuevo a la clandestinidad... Perdona que te corte. ¿Cómo es eso de que te viste obligado? ¡Hombre, tú verás! Después de salir, yo inicié una actividad política en la le- galidad. El PSOE ganó las elecciones y Felipe dijo que estaba dispuesto a nego- ciar con la guerrilla y la salida de los pre- sos políticos. Los GRAPO decretaron un alto el fuego unilateral para facilitar esa salida política. Nosotros, el PCE(r), estábamos dispuestos a entrar en la le- galidad si había amnistía para los pre- sos políticos y libertades reales para de- fender nuestro Programa abiertamente. Pero... ¿Qué pasó? Pues que a los dos días de gobierno psoísta, la policía ase- sina a Juan Martín Luna. Ellos sabían que Martín Luna era el principal inspi- rador de ese alto el fuego...; con su ase- sinato, quedaba claro lo que iba a ha- cer el PSOE en lo sucesivo. Para empe- zar, Barrionuevo llenó de medallas a los policías que lo mataron... Estaba todo muy claro, por lo menos para mí, tanto que ese mismo día desaparecí y me pa- sé a la clandestinidad... Hasta que te volvieron a detener acu- sándote de ser el jefe de los GRAPO, co- sa que tu niegas. Y creo que no es la pri- mera vez que sucede esto, ¿no? En efecto, no es la primera vez. Co- mo te he dicho, la policía lleva años in- tentando identificar al PCE(r) con los GRAPO, Te he hablado de que mi últi- ma estancia en la cárcel fueron cinco años por asociación ilícita. Ellos querían implicar al Comité Central del Partido en la dirección de la actividad de los GRAPO. Nos acusaban de ser quienes dábamos las órdenes para sus acciones armadas. Pero eso era y es falso. El PCE(r) es un Partido político, y los GRAPO una organización armada com- pletamente independiente. Y con el jui- cio que nos hicieron quedó esto muy cla- ro; tanto, que nos condenaron a cinco años a Arenas y a mí por asociación ilí- cita. Pero no ya en relación con los GRAPO sino por motivos políticos, por ser comunistas. ¡Eso ya con la democra- cia! O sea, que se saltaron hasta su pro- pia constitución con tal de mantenernos en la cárcel con el fin de impedirnos ha- cer nuestra labor política en la calle. Entonces, ahora es una situación pa- recida a aquella, Quiero decir, que el planteamiento es el mismo para ti, aun- que en esta ocasión tienes pocas posibi- lidades de que se repita la historia... Hombre, en esta ocasión se lo han preparado mejor, para qué te lo voy a negar. Sin embargo, de una u otra ma- nera, la verdad es que en el aspecto pu- ramente legal nunca me he hecho ilusio- nes. Como te he dicho antes, aquí los jueces no pintan nada. Esta es una cues- tión fundamentalmente política; una cuestión de Estado, como gusta decir ahora. Se trata, en esencia, de impedir a toda costa que el PCK(r) se desarrolle y que ese descontento generalizado y esas luchas de masas cada vez más am- plias y radicales tengan una dirección y programa revolucionarios. Hoy, el prin- cipal problema del Movimiento de Re- sistencia, es la falta de organización y, sobre todo, la debilidad del Partido. Por eso, en este momento en que el Partido tiene como principal tarea el reorgani- zarse, parece lógico que el régimen quie- ra dar un escarmiento a través de mí y tratar de meter miedo para que la gente no se acerque a él. Siendo así, ¿qué importancia tiene el celebrar el juicio y el que allí vaya la gen- te si, al parecer, estás condenado de antemano? Yo creo que tiene mucha importancia. Como te he dicho antes, es una cuestión política muy importante la que se ven- tila en este juicio. Primero, porque ellos pretenden que sea un juicio contra el ré- gimen. Y segundo, porque cuanto ma- yor sea la movilización y la denuncia, ellos tendrán que pensarse dos veces las cosas antes de condenarme.

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José Balmón en la cárcel de Alcalá- Me explico: Este no es sólo un juicio contra mí (yo personalmente no soy tan importante ni tan peligroso como para que se tomen tantas molestias). Es ante todo un jui- cio contra libertad a que aquí pueda ejercerse una oposición política real al régimen. Si yo soy condenado, ante to- do es para seguir justificando la repre- sión contra los comunistas y para escar- mentar en mí a todo el que se atreva a luchar de manera consecuente. El juicio tiene que convertirse en una denuncia de la falta de libertades y de la esencia reaccionaria y fascista del régimen. En cuanto a la necesidad de hacer una amplia campaña de denuncia y de or- ganizar una asistencia lo más nutrida posible, creo que está muy claro. Esta es una batalla más entre el régimen y el pueblo: los jueces representan al régimen y estarán allí con todo el aparato repre- sivo del Estado respaldándolos; noso- tros, los acusados, representamos al pue- blo, ¡y el pueblo tiene que estar allí, res- paldándonos! Más claro: ellos se presen- tan con todas sus armas descubiertas: la policía, los tribunales, la cárcel... Y no- sotros debemos presentarnos con las nuestras: la razón que nos asiste y el pue- blo que nos respalda. Ante estas fuer- zas contendientes, es de ley que van a sa- lir derrotados. Tú estás planteando las cosas en tér- minos de fuerza, y la verdad..., no es- tán las cosas como para que se acumule tanta fuerza que pueda hacer retroceder al Estado... No, yo estoy planteando el juicio en sus términos políticos. Y en este senti- do, creo que es un arma de denuncia muy buena y hay que sacarle todo su provecho. Lo que yo digo es que si se ha- ce una amplia campaña de denuncia, si allí hay mucha gente que ve con sus pro- pios ojos que eso es un montaje de la policía y se explica claramente a todo el mundo que esto es una auténtica arbi- trariedad, mucha gente va a tomar con- ciencia y va a tener las cosas más cla- ras. O sea, que la propaganda y la asis- tencia son muy importantes. Además, es un deber de compañerismo y de solida- ridad que tiene planteado toda persona que sea mínimamente honesta y tenga una cierta conciencia política. Y por su- puesto, ésta es la única forma de parar- les los pies a nuestros enemigos. Pero, ¿realmente tú crees que vas a te- ner algunas posibilidades de hacer una defensa de tus ideales y una denuncia del régimen? Por mi propia experiencia y la de mis camaradas se que no voy a tener muchas posibilidades de hablar claro. Pero hay que intentarlo. Ahora, a los acusados nos tienen metidos allí en la sala en una especie de “pecera” de cristales antiba- las y aislados del público. Además, tie- nes que hablar por micrófonos que el juez puede desconectar a su antojo cuando quiera hacerte callar. ¿Sabes lo que nos hicieron en el 78? Pues que al final del juicio cuando comenzamos a cantar la Internacional, la policía nos sa- có a porrazos de la sala hasta los cala- bozos. Con el beneplácito de los jueces, claro está. Fíjate que paliza nos dieron, que a Arenas lo tuvieron que llevar en ambulancia a la cárcel. Eso es para que te hagas una idea de cómo se imparte justicia en España. De todas formas, ya te digo, vamos a tratar de que aquello sea un juicio contra el régimen y a de- fender el derecho del pueblo a la libertad. ¿Crees que la gente va a responder en proporción a la importancia política que les estás dando a estos juicios? Hombre, yo creo que sí. Hasta aho- ra, desde que tuve el primer despido en la fábrica y los compañeros consiguie- ron mi readmisión, nunca me han falla- do, y ahora tampoco creo que fallen. Ellos me conocen bien. Pero además, en este caso, no es sólo cuestión de com- pañerismo. En este caso es una cuestión política que afecta a toda la clase obre- ra y a todo el que cree en la libertad y en el socialismo. Y yo creo que hay mu- chas personas conscientes que compren- den la necesidad de la solidaridad y van a estar allí, y van a organizar las cosas como es debido. Yo creo que van a cum- plir con su deber solidario porque saben que nosotros estamos dándolo todo por nuestra causa. Tengo confianza porque sabemos que el pueblo no abandona a sus hijos. ¿Quieres añadir alguna cosa más? Bueno, creo que está todo dicho. En todo caso añadir que no es a nosotros a los que hay que juzgar sino a los fas- cistas. Son ellos los únicos terroristas y los que están fuera de toda legalidad humana. . De lo que se trata no es de que los co- munistas y antifascistas renunciemos a nuestras ideas, ni a nuestra lucha, ni a nuestra causa, porque son completamen- te justas. En todo caso, son ellos los que se tienen que arrepentir; y como sabe- mos que no se van a arrepentir, lo que hay que hacer es continuar en la brecha, poner toda nuestra capacidad al servi- cio de nuestra clase y seguir adelante. Por último, aprovecho la ocasión pa- ra enviar un cariñoso saludo de comba- te a todos los que de una u otra forma continúan resistiendo en la calle. 11

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Son contadas las informaciones serias y fiables que se han dado en España sobre la situación actual en Perú y, en concreto, sobre el Partido Comunista de Perú y el Ejército Guerrillero Popular, conocido popularmente como “Sendero Luminoso”. Las más burdas intoxicaciones y truculencias han presidido toda referencia al movimiento revolucionario peruano, al que las agencias imperialistas y, por supuesto, españolas suelen presentar como un fantasma sanguinario y misterioso, algo así como la encarnación del sadismo y la maldad. Otra cosa no podríamos esperar. Tampoco debe extrañarnos que la “izquierda” domesticada y servil de nuestro país, que huye de todo lo que huela a revolución como de la peste, no le vaya a la zaga. Y se comprende, pues tanto ellos como sus parientes ideológicos peruanos de “Izquierda Unida” no tienen asignado otro cometido que el de adormecer a las masas y condenar cualquier lucha y resistencia. Bien es cierto que esa misma “izquierda” se ha venido arropando tras la incomprensión que desde hace años se abre paso tanto en Latinoamérica como en Europa y otros países, incomprensión que, por otro lado, es relativa, temporal, como ocurrió en otros casos —como Nicaragua— lo cual no evitó que hoy los países socialistas sean sus principales aliados y sostenedores. desde 1980 en Perú se está desen- cadenando una guerra civil revo- lucionaria, una guerra del pueblo con- tra las clases reaccionarias, encabezadas por un Partido Comunista que se pro- pone la conquista del poder por la cla- se obrera y el campesinado. Este hecho es, desde luego, algo insólito en Améri- ca Latina, pues difiere notablemente de experiencias revolucionarias actuales si- milares o de otras ya pasadas, fracasa- das o exitosas. Son ya de sobra conoci- dos los diversos movimientos revolucio- narios latinoamericanos en los que los PERU: L O que no se puede ignorar es que UNA REVOLUCION EN llamados partidos comunistas han uti- lizado a la guerrilla como moneda de cambio para sus componendas con la burguesía; y eso, cuando no se han de- dicado a boicotear las luchas y tachar como “terroristas” y “aventureros” a los revolucionarios que se atrevían a empu- ñar las armas, como sucedió con la gue- rrilla cubana o nicaragiiense o en el ca- so de la experiencia boliviana del Ché Guevara, por tan sólo citar los ejemplos que saltan más a la vista. En Perú, apenas han transcurrido cin- co años y ya en la mayor parte del terri- torio actúa la guerrilla. En tan poco tiempo ésta ha pasado de estar forma- da por pequeñas partidas guerrilleras a constituirse en un verdadero ejército po- pular con zonas liberadas y que cuenta con el apoyo creciente de la población, particularmente campesina. Esta es una realidad que la misma reacción está des- cubriendo a todo el mundo cuando tie- ne que recurrir a métodos de exterminio 12 de la población, propios de un ejército de ocupación nazi o emplear a fondo a «Izquierda Unida» y a los apristas para encubrir tanto salvajismo y barbarie. Son ya miles los campesinos y gentes del pueblo degolladas y asesinadas indiscri- minadamente por las fuerzas represivas gubernamentales. Es la misma técnica de contrainsurgencia aplicada ya por los yanquis, franceses e ingleses en Asia y Africa con aquellos pueblos que han combatido por su liberalización nacio- nal, lo mismo que están haciendo en El Salvador, Guatema y Colombia. Pero a pesar del terror generalizado, la revolu- ción está avanzando en Perú. Como un reguero de pólvora la insurrección se ex- tiende y enciende campos, pueblos y ciu- dades, arrumbando los podridos pilares de una sociedad semifeudal enseñorea- da por la oligarquía burguesa-terrate- niente; una oligarquía que, como en to- dos los países de América Latina, ha si- do beneficiaria de siglos de explotación y opresión del indio y el mestizo, del ne- gro y del mulato. América es hoy día un volcán que se despierta y donde la crisis del sistema de dominación imperialista está más agu- dizada. Particularmente la crisis econó- mica está causando verdaderos estragos que recaen sobre las espaldas de las ma- sas trabajadoras. El caso de Perú, con la deuda externa más alta de América Latina, es significativo. Los imperialis- tas yanquis aprovechando estas circuns- tancias están incrementando el control de la economía de muchos países lati- noamericanos que hasta hace unos cuantos años mantenían un cierto nivel de independencia. Pero, en realidad es el temor a la insurrección de las masas lo que ha decidido a las oligarquías ame- ricanas a echarse en brazos del imperia- lismo yanqui y entregarle la vida y ri- queza de los pueblos de América. De aquí se deduce la gran transcendencia que el proceso revolucionario de Perú tiene para toda América Latina y la im- portancia que tienen las enseñanzas que los comunistas peruanos han sabido sa- car de pasadas experiencias. La prime- ra de ellas, la necesidad de contar con un Partido Comunista arraigado entre las masas obreras y campesinas. Un Par- tido, que después de deslindar los cam- pos con los reformistas de toda especie, se volcó durante años en un trabajo pa- ciente y silencioso entre las masas, y en especial, entre las masas campesinas in- dígenas de la zona de Ayacucho. Esto tiene gran importancia en un país como Perú, donde la mitad de la población son aymaras y quechuas, descendientes de los incas sometidos a sangre y fuego por el conquistador español. Pueblos que hablan su propia lengua y mantienen formas de vida y tradiciones ajenas a la minoría criolla que detenta el poder. Co- mo sucede en toda América, de Norte a Sur, la población indígena, cuando no ha sido exterminada, ha vivido margi- nada como seres extraños en su propia tierra. Este es uno de los aciertos del MARCHA PCP, el haber sabido encontrar la resis- tencia tradicional del campesino perua- no contra la opresión nacional y la ex- poliación de que es objeto con la lucha por la verdadera independencia del Pe- rú y el socialismo. Ya Mariátegui, fun- dador del viejo PCP y uno de los pen- sadores más lúcidos de América, lo po- nía de manifiesto. “Una política nacio- nal —sañalaba— no puede prescindir del indio, no puede ignorar al indio. El indio es el cimiento de nuestra naciona- lidad en formación. La opresión enemis- ta al indio con la civilidad. Lo anula, prácticamente, como elemento de pro- greso..”” pero el mensaje liberador del PCP no sólo va dirigido al indio perua- no sino a todos los oprimidos y explo- tados sin distinción de razas, etnias o co- lor. A diferencia de tantos grupúsculos oportunistas de América Latina, que han tratado de medrar tras la figura y obra de Mao Zedong y la Revolución

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AREA CRITICA HA El indio peruano tiene un papel clave en la revolución comunista. China, el PCP hasabido extraer y apli- car las enseñanzas universales del gran dirigente comunista chino a las condi- ciones de Perú. Perú es una muestra cla- ra de que el pensamiento de Mao Ze- dong no ha muerto y que, hoy en día, sin partir de él no es posible avanzar en la lucha contra la reacción y el imperia- lismo y en la construcción de una socie- dad comunista. Esto es la que explica la animosidad hacia el PCP de los que qui- sieron enterrar bien hondo la contribu- ción de Mao al patrimonio revoluciona- rio universal en el campo filosófico, po- lítico, económico y militar. El imperialismo y la reacción tratan de acaba a toda costa con la firmeza de la revolución peruana; de ahí que traten de aislarla al máximo de la solidaridad internacionalista y estén quemando to- das sus bazas aceleradamente. La subi- da al poder del APRA, una formación política a caballo entre el pistolerismo fascista y el social fascismo de los Willy Brandt y los psoístas de nuestro país, no persigue otro objetivo que enmascarar la política tradicional seguida hasta aho- ra por la oligarquía fascista peruana, eso sí, contando desde la “oposición” con los renegados de «Izquierda Unida» para encubrir los peores crímenes con- tra el pueblo peruano. Este es el verda- dero sentimiento de la última farsa elec- toral, un complemento necesario para la política de contrainsurgencia diseñada desde el Pentágono con el fin de acabar con la revolución en Perú y América La- tina. La revolución peruana, con el PCP a la cabeza, es indudable que está marcan- do el camino de la revolución para to- dos los pueblos de América. Pero al igual que ha sucedido con tantas otras revoluciones exitosas como la soviética de 1917, la revolución China o la cuba- na se corre el peligro de transplantar mi- méticamente sus experiencias a unas condiciones muy diferentes, como, en nuestro caso, lo son las de los países ca- pitalistas desarrollados. Esto sería un error, pero más grave aún es esconderse tras la experiencia revolucionaria, perua- na para justificar, como hacen algunos grupos en algunos países de Europa, su propio rechazo a la lucha revoluciona- ria so pretexto de que “hay que crear las condiciones”, a la vez que se ataca con saña, acusándola de “terrorista”, la lu- cha armada que desde hace años se ex- tiende por todos los países capitalistas del occidente europeo. De esta forma, desde luego, se hará un flaco servicio a la revolución peruana, por más que hoy se la jalee en proclamas y escritos. Defender y apoyar la lucha revolucio- naria del PCP y del pueblo peruano es un deber de todos los revolucionarios y demócratas españoles. Y, desde luego, la mejor forma de hacerlo es luchar por hacer la revolución en el propio país. J. A. Ramón Teijelo 13

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Comandante Leonel González, del FMLN «POR CADA BAJA QUE NOS HACE EL EJERCITO, NOSOTROS LE CAUSAMOS VEINTICINCO» Para analizar y valorar la situación por la que atraviesa la lucha en El Salvador, la Comandancia General del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) celebró una reunión durante el verano en ek departamento de Morazán, en algún lugar de los territorios liberados por la guerrilla salvadoreña. Las líneas que siguen recogen las declaraciones realizadas por el comandante Leonel González tras la mencionada reunión. iembro de la Comandancia Ge- M neral guerrillera, el comandante Leonel González resumía así lo tratado con sus compañeros: “Pudimos constatar el avance y desarrollo de nues- tras fuerzas político-militares y trazar los planes para hacer frente no sólo al pro- yecto contrainsurgente de la Democra- cia Cristiana y del Alto Mando, sino también el escalonamiento agresivo de la Administración de Ronald Reagan contra el pueblo salvadoreño”. ” Sobre la actual correlación de fuerzas, los máximos dirigentes de la guerrilla salvadoreña estiman que “la realidad de los hechos demuestra que el ejército es- tá sometido a un permanente desgaste humano y de la moral combativa de sus tropas. Los operativos que el enemigo lanza sobre las zonas que nosotros con- trolamos sufren numerosas bajas: por cada baja que nos hace el ejército, no- sotros le causamos veinticinco”. En cuanto a la iniciativa militar del FMLN, el comandante Leonel Gonzá- lez explica que “hemos generalizado la guerra a todo el país y principalmente a las ciudades más importantes: San Sal- vador, Santa Ana y San Miguel. En San Salvador se intensifica el accionar de los comandos, golpeando el aparato de de- cisión y ejecución de los planes nortea- mericanos: asesores, jefes militares... Por último, el sabotaje del FMLN a la eco- nomía de guerra, infraestructura, pro- ductiva de la oligarquía, comunicacio- nes y transporte elevó su intensidad y eficacia, produciendo pérdidas de cien- tos de millones de dólares a la dictadu- ra de Napoleón Duarte”. LINEAS DE ACCION Tras el análisis de la situación actual en El Salvador, la Comandancia Gene- ral definió como sus principales resolu- ciones las siguientes: 14 “Avanzar para convertir al FMLN en una sola organización. Desde que en 1979 y 1980 se inició el proceso unita- rio, hemos logrado un nivel de unidad en nuestro pensamiento político en el que no existen ya diferencias sustancia- les de carácter estratégico, y podemos afirmar que contamos con una línea mi- litar única en lo estratégico y en lo tác- tico. En este contexto, nos encaminamos a dar pasos firmes hacia la unificación ideológica”. En estos momentos, en el seno de todas las organizaciones del FMLN “existe la decisión para unirnos cada vez más y avanzar hacia la victo- ria”. “En lo militar, derrotar el actual es- quema yanqui. Nos hemos propuesto profundizar el desgaste de todos los ope- rativos y patrullajes enemigos, causan- do el mayor número posible de bajas. Nuestro objetivo es sangrar al máximo las fuerzas del enemigo, preservando y multiplicando al máximo las fuerzas propias. Profundizar la desestabilización económica y política del enemigo, gol- peando despiadadamente su economía de guerra y desarticulando su poder po- lítico local y nacional, hasta impedirle totalmente el desarrollo de sus planes, expandirnos y llevar la guerra a todo el territorio nacional”. “En lo político, organizar y movilizar a todo el pueblo contra el proyecto con- trainsurgente yanqui-democristiano. De- bemos organizar a las masas en todas partes y en todas las formas posibles pa- ra dar pleno cumplimiento a la línea es- tratégica de integrar a todo el pueblo a la guerra, luchando bajo todas las for- mas posibles”. “En lo internacional, trabajar por for- talecer la solidaridad y unidad de los pueblos del mundo en contra de la po- lítica belicista de Ronald Reagan, por la defensa de la revolución nicaragilense y la lucha por derrotar la escalada inter- vencionista en El Salvador”. Nuestro objetivo es sangrar al máximo las fuerzas del enemigo, preservando y multiplicando al máximo las fuerzas propias.

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El inolvidable Heinrich Bóll El mismo día en que los medios de comunicación de todo el mundo anunciaban la muerte de Heinrich Bóll, aquí en España se recogía, acto seguido, en el último informativo de Radio Nacional, unas declaraciones de Luis Goytisolo con las que se pretendía matar, también, la obra y el recurso del Premio Nobel alemán; de la misma manera que en Alemania, al día siguiente de su muerte, el diario “Die Welt”, al reiterar que Bóll “no era más que un comparsa del terrorismo”, quería introducir en su féretro la dignidad de un escritor íntegro con el deseo de arrebatárnosla. Así, de un plumazo y en el intervalo de unas horas, han querido borrar de la memoria de las generaciones venideras una de las figuras literarias más importantes de Europa de la segunda ¡s mitad de nuestro siglo. Pero seguro que no lo van a conseguir. Porque a Heinrich Bóll + antifascista, demócrata y humanista que dedicó su vida y su arte a combatir el terror y la represión del Estado alemán contra su pueblo, a ese Heinrich Bóll no lo podrán agusanar sepultándolo con capas de tierra fétida. s una pena que las declaraciones E de L. Goytisolo no puedieran quedar reproducidas ni que pos- teriormente fuesen recogidas por la prensa escrita, porque no tenían desper- dicio alguno. Venía a decer este plumí- fero que la obra de Heinrich Báll era de- masiado comprometida con la colecti- vidad; un poquito sí, pero tanto compro- miso en literatura es perjudicial. Estas declaraciones vienen a ser el “credo” de gran parte de los intelectua- les que hoy tenemos en España, sobre todo, aquellos que están de “moda” por obra y gracia de los medios de comuni- cación. Uno de ellos, Juan Benet, defen- día su sacrosanta “independencia” di- ciendo que no se puede ser un intelec- tual comprometido con la sociedad por- | que una cabeza humana no puede dis- currir por sí misma sobre tantos proble- mas que aquejan a la sociedad hoy, y que de hacerlo “habría que recurrir a tó- | picos elaborados por otros”. Sólo quie- re expresar ideas propias y le horroriza ser catequizado con ideas ajenas. ¡La in- dependencia del artista! ¡El artista al margen de la sociedad! Para defender es- ta posición dicen considerarse unos me- ros comerciantes de los libros que escri- ben; pero ¿y la ideología?, ¿acaso pre- tenden hacernos creer que en sus opús- culos no dice nada? Al fin y al cabo son unos mercaderes, si así desean que se les llamen, pero mercaderes de ideas, mer- cachifles de ideas “originales”. Al leer y escuchar cosas como las pre- cedentes no podemos por menos que comprobar por qué un escritor como H. Bóll tiene, a la fuerza, que estorbar a gentes tan exquisitas como los Goytiso- lo, Benet y compañía. La actitud con- . secuente y comprometida del escritor alemán denunciando en su obra litera- . ria los mil y un aspectos criminales del nuevo nazismo alemán y defendiendo la libertad y los valores positivos de la hu- - manidad, era una bofetada que recibían nuestros escritores e intelectuales “opo- líticos”. “Toda la literatura es partidista, inclu- so aquella que se niega a los cambios”, dijo H. Bóll. Un H. Bóll que, ni fue un revolucionario ni pretendió serlo nunca; fue, remedando a nuestro Antonio Ma- chado, “un hombre bueno”, un escritor comprometido con el progreso realmen- te demócrata, que se ganó el título de “simpatizante de los terroristas” ya en 1972, cuando su conciencia le impulsó a criticar la represión y exterminio que el Estado alemán estaba llevando a ca- bo con los militantes de la RAF (Frac- ción del Ejército Rojo) y cuando no du- dó en desenmarcarar públicamente a una de las más importantes cadenas pe- riodísticas alemanas, la Springer, denun- ciando el servilismo de este tipo de pren- sa con el aparato jurídico-policial del Estado. Fruto de estas denuncias fue la impresionante campaña periodística di- rigida contra él y que le valió la siguiente declaración de un periódico de la cita- da cadena: “Los Bóll son mucho más peligrosos que los Baader-Meinhof». De este acoso nació uno de sus más desta- cados libros, “El honor perdido de Ka- therina Blum” (1974), en el que deja al descubierto la falacia de la pretendida independencia de la prensa en un país monopolista de Estado como la Repú- blica Federal de Alemania y donde se perfilan los innumerables lazos que unen a los monopolios periodísticos y el aparato estatal. En 1977 en una campaña de contrain- surgencia sin precedentes, la policía ale- mana lleva a cabo numerosas detencio- nes de militantes de la RAF, así como' de simpatizantes, amigos e intelectuales progresistas, y pone en práctica un sis- tema de controles, «peinados» de ba- rrios, registros domiciliarios, etc... del + más puro estilo nazi. A esta situación se enfrenta Bóll con sus artículos periodís- ticos abogando por mayores libertades, contra la militarización de la vida del país, por juicios justos para los deteni- dos, condenando la tortura y el régimen de exterminio de las cárceles, etc... La policía registrará en cinco ocasiones su despacho y en una ocasión la casa de uno de sus hijos. Un periodista de la te- levisión llegará a señalar a Bóll como cómplice moral de la muerte del juez Buback a consecuencia de una acción que militantes de la RAF efectuaron ese mismo año. En 1979 aparece enmarca- do en esta situación su libro “Asedio preventivo” que constituye una crítica mordaz y transparente al Estado policia- co en que se había ido convirtiendo pau- latinamente la República Federal de Ale- mania. Todos los medios de comunicación, en connivencia con el aparato del Esta- do, siguieron estrechando el cerco de ais- lamiento y de acoso a que fue someti- do, pero, a pesar de ello, y a pesar de los atentados que sufrió a manos de te- rroristas parapoliciales, H. Bóll conti- nuó con su labor literaria y con la acti- vidad social y política que no abando- naría jamás. En los últimos años, a sus denuncias de la represión, unió la firme oposición de la instalación de los misi- les Pershing 11 y Cruise en suelo euro- peo y alemán, y estuvo siempre presen- te en todas las manifestaciones antiim- perialistas. Como ningún otro intelec- tual europeo consiguió compaginar y completar su práctica demócrata y an- tifascista con una literatura de una cali- dad admirable y de un compromiso con- secuente. ¡Y a este hombre quieren des- pretigiar y relegar al olvido más igno- minioso los comparsas literarios de la burgusía y la reacción! Hace falta algo más que calumnias “originales y puras” para manchar el ejemplo de Heinrich Bóll. Manuel Almisas Albéniz

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LAS COOPERATIVAS AGRICOLAS EN ANDALUCIA Cualquier análisis mínimamente serio sobre las cooperativas y el cooperativismo que pretenda hacerse prescindiendo del contexto económico y social en que se desenvuelve esta modalidad de asociación de propietarios-productores agrícolas, está condenado al mayor de los fracasos. Hablar de las cooperativas en general, de sus ventajas “teóricas” sobre cualquier otro tipo de explotación etc.) a que se dedique es, en realidad, no decirmnnada; más aún, si este método de “aislar el problema” puede ser útil cuando de un problema de química se trata, para algo tan vivo y descarnadamente social como son los problemas de nuestro campo, no deja de ser un auténtico disparate cuyas conclusiones siempre chocarán con la realidad del cooperativismo del campo en España. nfrentar correctamente el proble- E ma de las cooperativas implica, antes que nada, tener en cuenta que España es un país de capitalismo monopolista de Estado; esto quiere de- cir que el medio vital en que se desen- vuelve la cooperativa es el modo de pro- ducción capitalista en su fase más avan- zada. En él, la producción y el mercado agrícolas (al igual que en los demás sec- tores de la economía) están hoy día fuer- temente monopolizados por unas cuan- tas empresas que todo lo controlan y que imponen sus leyes a todas las demás. Por otro lado, no podemos olvidar que es- tamos en un período de crisis económi- ca, con un mercado en receso, que en lu- gar de crecer tiende a reducirse. En este contexto, cuando incluso la competen- cia entre los propios monopolios es ca- da vez más feroz, cuánto más no va ocu- rrir que pequeñas y medianas empresas, cada vez en mayor número, ya sean agrí- colas o industriales, queden aplastadas y sometidas bajo la pesada bota de esta competencia. Por todo ello, mantener a estas alturas la ilusión de un idílico rei- no de la pequeña o mediana empresa, cooperativa o no, no deja de ser eso, un sueño de alguien que está encerrado en un laboratorio o que vive anclado en el siglo pasado. Un segundo acercamiento al proble- ma de las cooperativas, nos lleva a ha- cer una distinción según su tamaño, su capital, los socios que la componen, las relaciones que se establecen entre esos socios y con otras cooperativas, etc. En este sentido, tenemos en nuestro país grandes empresas que de cooperativas apenas si tienen el nombre (UTECO, COOSUR, FEIRACO, Cooperativa del Ribeiro, etc.), que son grandes monopo- lios en los que los verdaderos amos son la banca y el capital financiero, gente 16 que nada tiene que ver con el campo ni con el trabajo. Un caso distinto es el de las coopera- tivas medias (los socios o miembros son campesinos medios). Para estos, el agru- parse en cooperativas puede suponerles una solución momentánea a sus proble- mas; sobre todo, para aquellos que dis- ponen de cierto capital, pues les permi- te invertir y reestructurar la producción y aguantar mejor las malas rachas por las que está pasando la producción agrí- cola y evitar el riesgo inminente de que- dar absorbidos por los grandes latifun- distas o las grandes “cooperativas”, que ponen barreras insalvables a pequeños y medianos campesinos a través del con- trol de precios y mercados. Sin embar- go, en la práctica y a no muy largo pla- zo, también estas cooperativas medias terminan por quedar sujetas de una u otra forma a las grandes: o bien se ins- criben en la órbita de estas últimas como una especie de sucursales, produciendo la cantidad, tipo de producto y al pre- cio que le marcan los monopolios, o bien se arruinan y desaparecen al no po- der competir, ya que no disponen del ca- pital necesario como para hacerles su- ficientemente rentables y competitivas. Las cooperativas medias y grandes funcionan como cualquier otra sociedad empresarial, es decir, los mayores accio- nistas —“socios”— son los que realmente las dirigen y controlan. Se habla mucho sobre la “falta de democracia” en el fun- cionamiento, las decisiones, planes y elecciones de estas cooperativas; en al- gunas ocasiones, estos métodos llegan al chantaje y la coacción más gansteriles. Esta es una realidad que, evidentemen- te, no se puede negar, pero que nada tie- ne que ver con la mala o buena volun- tad de algunas personas o estas o aque- llas ideas; simplemente ocurre que ese es el proceso natural de todo propieta- rio. Los capitalistas siempre han utiliza- do esos métodos para defender sus in- tereses, tanto frente a sus enemigos de clase, los obreros, como contra sus mis- mos competidores, por muy “socios” que éstos sean. Es muy normal el asis- tir al espectáculo de cooperativas que, al cabo de pocos años, pasan a conver- tirse en la propiedad privada del princi- pal accionista, quedando sus antiguos “socios” convertidos en simples asala- riados suyos. Siguiendo con nuestra escala descen- dente, nos encontramos con las peque- ñas cooperativas de campesino pobres, que tienen las mismas trabas que las me- dianas, pero que sus problemas son mu- cho más graves: el escaso capital de que disponen sólo alcanza para pequeños gastos, no están en disposición de ha- cer inversiones más que mediante los créditos oficiales o de la banca, con lo que poco tiempo pasan a trabajar direc- tamente para la entidad que les «cedió» el crédito, quedando empeñadas para siempre ya desde el mismo momento en que se constituye la cooperativa, con el agravante de que no pueden volverse atrás, pues el banco no pierde, sino que hipoteca. En España, según datos oficiales, hay 20 mil cooperativas, de las cuales cua- tro mil están en Andalucía. En realidad, solamente unas cuantas grandes “coo- perativas” controlan todas las demás, formándose, así una estructura en for- ma de pirámide que tiene como vértice la gran banca y los monopolios. Ultimamente, es el propio Estado quien viene impulsando y fomentando la creación de cooperativas en todo el pais, a través de sus organismos (IRY- DA, Cajas rurales, FORPPA, etc.). In- cluso las últimas medidas del gobierno del PSOE para el campo andaluz —y que algunos pomposamente han bauti- zado como una “reforma agraria'— van encaminadas al mismo fin. Todo el tru- co consiste en “ceder” unas cuantas hec- táreas de tierra improductivas o de baja rentabilidad en cooperativas a jornale- ros en paro, concediéndoles un crédito para las que pongan a producir, crédi- tos de los que escasamente van a poder pagar los intereses. Todo esto es más simbólico y propagandístico para el go- bierno que otra cosa, a la vez que po-

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Los jornaleros llevan siglos reclamando la reforma agraria. nen en cultivo de la forma más rentable para ellos tierras que apenas rendían be- neficios anteriormente. Ya habrá tiem- po luego de “reprivatizar” esas tierras, como nos tienen acostumbrados. Lo que no puede ocultar la política “cooperativista” de los monopolios son los graves problemas con que se encuen- tra el campo, ni el paro y la miseria de los obreros agrícolas, ni la penuria en que viven los campesinos pobres; y no lo pueden ocultar porque con estas me- didas, lejos de solucionarlos, lo que ha- cen es agravarlos más todavía. Si de me- dio millón de jornaleros andaluces, só- lo unos 300.000 tienen ocupación tem- poral, la situación va a empeorar con las reconversiones que se están llevando a cabo, introduciendo más maquinaria y más moderna para rebajar los costes de producción, aumentar la productividad, etc, ¿Cuántos de estos parados o de pe- queños campesinos arruinados podrán encontrar un puesto de trabajo a través de esta demagógica “reforma agraria”? ¿5.000? ¿10.000? ¿un diez por ciento del total? Mientras que jornaleros y campesinos pobres tienen que recurrir para comer a la “rebusca” o a la recolección de fru- tos silvestres (espárragos, setas, etc.) O a la caza furtiva o se dedican a la artesa- nía, cestería... a la denominada “econo- mía sumergida”, mientras todo esto ocu- rre, en España la décima parte de las fa- milias que perciben mayores rentas aca- paran alrededor de 44,6% del total de la renta nacional generada, que es, en proporción, la más elevada de todos los países de la OCDE. Andalucía, donde un 829% de la tie- rra cultivable está en manos del 5% de los propietarios, de terratenientes liga- dos estrechamente al capital financiero y los bancos, es el más claro ejemplo de que el “cooperativismo” que están im- pulsando los monopolios no va a solu- cionar, sino a incrementar el hambre, el paro, y la propia ruina a que lo están so- metiendo (arrancando olivares y viñe- dos, introduciendo cultivos devastado- res, como el girasol o el eucalipto, etc.); las reconversiones son verdaderamente salvajes y terroríficas para la población trabajadora del campo, como lo está siendo en la industria. Y todo esto se va a agudizar mucho más ahora, con la en- trada en la CEE, y todos los “reajustes” que eso va a suponer en todos los sec- tores de la economía. En la agricultura, sólo aquellas empresas que dispongan de un capital suficiente para renovar su capital invertido y puedan llevar a cabo una reestructuración que aumente la productividad, y abarate los costos de producción a un nivel que logre compe- tir en el mercado internacional, pueden salir a flote; y esto, lógicamente, son los grandes monopolios los únicos que pue- den hacerlo, y no las pequeñas y media- nas cooperativas. La solución, por tanto, no va a venir de Europa, ni de ninguna demagógica “reforma agraria”; hoy día, la única so- lución real para el campo pasa por la ex- propiación de los latifundios y los mo- nopolios, y toda lucha, para que sea efi- caz, ha de perseguir ese objetivo. La “ocupación de fincas”, precisamente por la trascendencia que tal objetivo tiene y por la sangrante necesidad que de ellos tiene el jornalero, no puede quedarse en un mero acto simbólico; ocuparlas sólo hasta que llegue la guardia civil no pa- sa de ser un acto diversivo si no va mas allá. La expropiación de los terratenien- tes, de la Banca y de los monopolios y la instauración de un nuevo régimen so- cial, no es un objetivo sólo para Anda- lucía, sino para toda España. No es lo mismo una cooperativa en un sistema capitalista que en el socialis- mo; aunque las cooperativas en su es- tructura y contradicciones internas ten- gan la misma esencia en un sistema que en otro, su situación, sus problemas y sus soluciones, así como su peso en el conjunto de la producción son totalmen- te distintos. En el modo de producción capitalista, la base y el motor de su de- sarrollo es su contradicción fundamen- tal entre la apropiación privada de los medios de producción y los productos, por un lado, y del otro, la socialización del proceso de producción; contradic- ción que en la etapa monopolista alcan- za su grado máximo de agudización. Es- ta contradicción es eliminada con la re- volución socialista, con lo que las coo- perativas agrícolas, que es el tema que nos ocupa, se inscriben en otro medio totalmente distinto, en el que la ley eco- nómica propulsora fundamental es la programación y planificación, que tie- ne como objetivo guía, el de mejorar la vida de las masas populares y atender a sus necesidades crecientes. En el socia- lismo ya no hay monopolios que com- pitan por obtener mayor plusvalía. Y la programación económica está en fun- ción de las necesidades crecientes de los pueblos y no en función de la obtención de plusvalía como en el capitalismo. En este contexto económico socialista, las cooperativas agrícolas reciben realmen- te ayudas y apoyo del Estado proletario. En el capitalismo las necesidades de las masas van en contínuo crecimiento, pe- ro los monopolios destruyen miles de to- neladas de productos para mantener unos precios elevados; mientras que un principio de desarrollo y planificación socialista es asegurar que se cubran esas necesidades en aumento y las coopera- tivas (aunque forman un porcentaje ba- jo, lógicamente, en la estructura econó- mica socialista) tienen asegurada la ven- ta de toda la producción que saque. In- cluso el Estado socialista fomenta el aumento de productividad de éstas, pro- porcionándoles ayudas en técncias de producción, fertilizantes, etc. En el so- cialismo la cooperativa tiende a la co- lectivización, mientras que el futuro de la cooperativa en el capitalismo es ser absorbida —o, en el mejor de los casos, sometida— por los monopolios o desa- parecer. F. Domínguez Es

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desorganizado y con escasa que se planteaban. Reconstru de Julius Fucík o el optimismo revolucionario En febrero de 1941, tres meses antes del ataque de la Alemania hitleriana a la Unión Soviética, son detenidos todos los miembros del Comité Central, así como innumerables militantes de niveles intermedios y de base del PE Checoslovaco, El régimen nazi asestó un duro golpe al Partido dejándolo capacidad de operatividad ante las nuevas tareas ir un nuevo C.C. y la edición del órgano central opaganda, “Rudé Pravó”, son las medidas inmediatas que se requieren con el fin de asegurar una justa y eficaz dirección, y de que las orientaciones de ésta llegue a todas las fábricas y rincones de la Checoslovaquia ocupada. a actividad no sólo debía conti- Í nuar sino incrementarse en to- dos los frentes, movilizando las guerrillas y estableciendo amplios con- tactos con las masas sin partido. Es en estos momentos tan graves cuando Ju- lius Fucík, consciente de su nueva res- ponsabilidad y asumiéndola, se incorpo- ra al Comité Central y comienza a des- plegar una incansable labor militante y clandestina en lucha contra el fascismo y el invasor, por la libertad y el socialis- mo. Esta labor fue truncada en la pri- mavera de 1942, cuando es detenido por la Gestapo, convirtiéndose su detención en prólogo de su muerte, de la muerte de un dirigente comunista que al pie de la horca escribe un nuevo reportaje, su último reportaje. Porque Julius Fucík, al final de su vi- da, supo elevar a las cotas más altas la combinación homogénea y fructífera de los dos motivos por los que luchó y vi- vió: el reportaje periodístico, los relatos y crónicas de pinceladas urgentes, y la militancia comunista. Así, “Reportaje al pie de la horca”, no es simplemente un reportaje o simplemente unas líneas es- critas con ternura y rabia militantes, si- no que constituye la expresión más sin- cera y emocionada de un hombre que sin renunciar a una depuración y un per- feccionamiento contínuo de esa técnica tan difícil de ligarse al lector en la in- mediatez de reflejar la vida del pueblo, ha puesto por encima de todo su con- ciencia comunista y su espíritu de sacri- ficio, su integridad como revolucionario y como hombre. Y prueba de esto lo constituye la lectura de este libro que es- tamos comentando, lectura que no sólo consigue atraernos y devolvernos hacién- donos sentir y vivir los hechos que na- rra, sino que, además, nos muestra un sentido, una concepción de la vida que sigue vigente y actual, como terrible- mente actual es la existencia de Estados capitalistas y fascistas y la voluntad de los pueblos por combatirlos, derrocar- los y hacer florecer esa alegría por la que Tulius murió. «Amaba la vida y por su belleza marché al campo de batalla. Hombre: os he amado. ...Que tristeza ja- más se una a mi nombre. Llorad un mo- mento, si creéis que las lágrimas borra- ran el triste torbellino de la pena, pero no lo lamentéis. He vivido para la ale- gría y por la alegría muero. Agravio e injusticia sería colocar sobre mi tumba un ángel de luto”, Destacando los aspectos esenciales, los aspectos progresistas que enseñan y ayudan a avanzar, Julius Fucík modela con sesgo urgentes pero cadenciosos un mundo enormemente rico que mana clandestino desde su celda 267 de la cár- cel de Pankrác. Así, de la vida en pri- sión, dice: “El preso y la soledad: esas dos palabras son, al parecer, insepara- bles. Pero es un gran error. La cárcel es una gran colectividad, en la que ni el más riguroso aislamiento puede separar a nadie, si es que uno no se excluye a sí mismo. La fraternidad de los oprimidos está sometida a una presión que la con- centra, la fortalece y la hace más sensi- ble. ...Es una fraternidad que sangra, pe- ro que es indestructible”, Para sus com- pañeros de celda y para el colectivo de presos políticos de Pankrác sólo tiene palabras de agradecimiento que demues- tran su entrega y su espíritu de lucha, y así, de Papá Skorepa dice: “Es un co- munista que sabe que no existe ningún sitio donde pueda cruzarse de brazos y abandonarse a la inactividad. Cuando recuerda su detención no cul- pa a nadie, no se debate en inevitables críticas aceradas, “el hecho de que la Gestapo decidiera detener a Jelínek pre- cisamente la noche en que habíamos quedado citados, así como el que llega- ran en tan gran número, se debió única- mente a la casualidad. Aquello no en- traba en su planes. ...Ni siquiera sabían a quien arrestaban”. Una casualidad que tendría que darse más tarde o más tem- prano, de forma necesaria, porque así lo exige una lucha en la que el riesgo está presente en todo instante: la extensa re- presión nazi, las redadas indiscrimina- das en fábricas y barrios obreros, los controles terroristas de la población, las cadenas de prisioneros camino del Pa- lacio Petschek, el Cuartel General de la! Gestapo en Praga. Pero junto a ese ries- go, y avanzando en el sentido de la his- toria, el Partido fortaleciéndose, el pue- blo madurando y golpeando una y otra vez. En el sentido de la historia. También por el Palacio Petschek, por sus mazmorras y sus torturas, y por Pankrác, pasó su compañera Gustina. y cuando Julius Fucík tiene la certeza de que nunca jamás volverán a verse y a sentirse, es cuando de nuevo su fina sen- sibilidad y su capacidad de analizar las relaciones humanas, exhala candor y vi- talidad gigantes. “Ay, mi compañera de lucha. ¡Cuánta fuerza encierra esta fi- na criatura de trazos firmemente escul- pidos y con grandes ojos de niña, llenos de ternura! La lucha y las contínuas se- paraciones han hecho de nosotros dos amantes eternos, que no sólo una, sino cientos de veces en la vida han vivido los momentos ardorosos de las primeras ca- ricias y de los primeros abrazos”. En algunos momentos decae su opti- mismo y el tono de su discurso se torna crítico. “El espectáculo de las gentes cu- ya conciencia se halla comprometida es aún mag terrible que el espectáculo de los hombres físicamente torturados. ..¡Oh, pobres débiles! ¡Como si la vida comprada con la de un camarada pudie- ra considerarse vida!”. “¿Cuántos siglos necesita el hombre para, al fin, abrir los ojos? ¿Por cuántos millares de celdas ha pasado la humanidad en su camino ha- cia adelante?”. De conciencia, de firme y sólida con- ciencia revolucionaria. Sólo con la con- ciencia se puede soportar lo insoporta- ble, las insoportables torturas. De esta materia están construídos los hombres que, como Julius Fucík y todos los co- munistas y antifascistas, soportaron, si- guen soportando y soportarán las tor- turas y todos los demás recursos vanos que los sistemas monopolistas y fascis- tas ponen en acción para perpetuar la explotación y la represión más terribles del pueblo. “Ya ves: lo sabemos todo. ¡Habla!” —le dice su torturador—. Y Julius medita: “Si lo saben todo, ¿para qué hablar? No he vivido mi vida en va- no y no tengo por qué echar a perder su fin”. J. Rodríguez

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El frente de Europa Occidental (2) AREA CRITICA MN La guerrilla urbana en la península Ibérica La guerrilla urbana tiende a generali- zarse en Europa Occidental, a pesar de los planes de los gobiernos más pode- rosos del mundo. No es un fenómeno aislado que se de en tal o cual país, sino que se trata de una forma de lucha que tiene un fuerte contenido revoluciona- * rio, a pesar de que las organizaciones ar- madas europeas no tienen la misma ideología ni comparten los mismos ob- jetivos. El FRAP irlandés poco tiene que ver con las Brigadas Rojas, o la ETA con los GRAPO. Sin embargo, la revolución en Europa pasa por la oposición arma- da a unos Estados cada vez más atrin- cherados en la defensa, brutal y militar, del régimen capitalista. Nuestro número anterior dedicado a la “Guerrilla Urbana en Europa” ha ob- tenido un éxito sin precedentes, no sólo en España, sino que diferentes medios de la izquierda radical europea se han hecho eco del informe que reunía, en la primera parte, la situación de los gru- pos armados en Turquía, Francia y Ale- mania. La simple enumeración de los casos ha servido para demostrar que Europa Occidental no es el remanso de paz ni la “retaguardia segura” de la civilización occidental y capitalista. La revolución no es imposible en los países de Europa donde hace ya años que reducidas pero importantes vanguardias revolucionarias resisten a los estados más fuertes del mundo. Estos estados hace tiempo que perdieron su “poder ideológico” sobre los ciudadanos, pero se mantienen gra- cias a la fuerza de su policía, de sus Ejér- citos y, sobre todo, gracias a la colabo- ración de la socialdemocracia y del euro- comunismo. La longitud del trabajo nos obliga a alargar la serie sobre la “Guerrilla ur- bana en Europa” y en el próximo núme- ro publicaremos los trabajos dedicados a la Brigadas Rojas italianas, a las or- ganizaciones armadas irlandesas (IRA e INLA) a la guerrilla belga de las Cé- lulas Comunistas Combatientes y la si- tuación en Grecia. El informe de este número está dedicado a las organizacio- nes de este número en la península ibé- rica, aunque no hemos incluido, por fal- ta de espacio, ni la organización catala- na “Terra Lliure”, ni los Comandos Autónomos Anticapitalistas de Euskadi. 19

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cional, hasta el año 62. gar al actual EMK-MC. 20 BP La destrucción de los partidos revo- lucionarios y de las organizaciones de clase durante la guerra civil y en los años que la siguieron, propició la falta de ob- jetivos claros y de cohesión ideológica ' en la nueva organización, salvo en la idea de independencia de Euskadi. Esta ! falta de definición ideológica de tipo cla- l sista va a hacer que corresponda a la lu- cha armada el diferenciar, en la más de ' media de docena de escisiones que se | han producido en su seno, a las fraccio- nes revolucionarias de aquellas otras de carácter reformista y “liquidacionista” que se han ido quedando por el camino o, simplemente, han desaparecido. La primera escisión de importancia se produciría a raíz de la V? Asamblea, cuando una parte de la dirección de la organización se plantea la necesidad de que sea la clase obrera a través de un partido de clase quien dirija la revolu- ción. Este grupo, con el tiempo, dará lu- ETA es hoy la organización armada popular más antigua de toda la Europa continental, con más de 25 años de historia. De carácter fundamentalmente nacionalista, son varios miles las acciones armadas realizadas por sus militantes a lo largo de casi la mitad de siglo. Ha tenido más de 70 bajas mortales en sus filas, de las que casi la mitad se han producido, desde el año 78, entre los refugiados en Iparralde, la Euskadi bajo dominio del Estado francés. Alrededor de 500 prisioneros en la Prisión de Máxima Seguridad de Herrera de la Mancha. Hace más de diez años que viene cobrando, de forma sistemática, el “impuesto revolucionario”, principal fuente de ingresos. Desde las mismas fechas aproximadamente, se ha originado a su alrededor un amplio movimiento popular que la apoya. Las organizaciones políticas afines ideológicamente concurren a las elecciones y han logrado obtener hasta 300.000 votos, % cifre que, según el dirigente de Herri Batasuna, Iñaki Esnaola, pueden ser considerados como “votos al ideario político de ETA”. | n la década de los años 50, un E grupo de jóvenes nacionalistas radicales vascos se proponen la recuperación de sus señas de identidad nacional y la liberación de su pueblo. La represión y el terror generalizado del go- bierno fascista sobre amplios sectores de la población, así como la influencia de las revoluciones del Tercer Mundo, les impulsaría a utilizar como principal mé- todo de lucha la guerrilla. que durante los primeros años solamente se manifes- taría en la colocación de explosivos en monumentos y símbolos fascistas, y en algún que otro asalto de tipo económi- co. En el año 59 adoptaron el nombre de ETA (Euskadi y Libertad), pero no celebrarían su primera asamblea, funda- No obstante esta escisión, será en esa Asamblea donde por primera vez ETA se dote de unos principios ideológicos, principios que serían la base ideológica de la organización durante los siguien- tes años. Sin abandonar la independencia de Euskadi como objetivo final, se plantea el socialismo como alternativa para la nueva sociedad, aunque sin matizar sus características, etapas, programas, etc. Se define al proletariado como la “cla- se más revolucionaria” e implícitamen- te como la principal protagonista de la revolución, y ésta es definida como “el cambio radical de las estructuras políti- cas, socio-económicas de Euskadi”. In- dependencia y socialismo quedan amal- gamados en el principio según el cual no (ETA) basta con “una conciencia de clase na- cional”. La ambigiedad e indetermina- ción que se manifiesta en lo que se re- fiere al aspecto socialista de su progra- ma será lo preponderante en la ideolo- gía de ETA en el futuro; su militancia seguirá siendo interclasista y en ningún momento concebirán a la clase obrera como dirigente del proceso. Su organización se estruturará si- guiendo modelos de otras organizacio- nes guerrilleras de los países coloniales y semicoloniales, como la división de las tareas orgánicas en cuatro frentes: cul- tural, político, económico y militar. Pos- teriormente y ante la necesidad de influir en la clase obrera, por su mayor concien- cia revolucionaria, será creado el frente obrero. En 1968 realizan su primera acción sonada, dando muerte al comisario de policía y reconocido torturador Melitón Manzanas. Tras esta acción sería decre- tado el estado de excepción y desatada una gran represión contra la organiza- ción hasta el punto en que un año más tarde han sido detenidos todos los cua- dros que la dirigen en el interior. Los restos del frente obrero y algún miembro de la dirección en Iparralde, se- rían los encargados de la reconstrucción, pero estos dudan sobre las característi- cas que deberá tener la organización tras las últimas experiencias. Y será aquí donde germine la segunda escisión obre- rista en ETA, de ella surgirá la que se autodenominaría ETA-VI? Asamblea, que tras identificarse con el trotskismo acabaría fusionándose con LCR. Sus posiciones son similares a las aducidas por los escisionistas de la V*: organiza- ción partidista obrera, revolución en to- do el Estado y abandono de la lucha ar- EUSKADI TA ASKATASUNA mada. Un pequeño grupo no aceptará la legalidad de esta Asamblea y expul- sará de ETA a los que han participado en ella y suscrito sus tesis en contra de las de la V? que ellos siguen propugnan- do. EL JUICIO DE BURGOS En diciembre de ese mismo año se ce- lebra el Proceso de Burgos contra los mi- litantes acusados de dar muerte a Meli- tón Manzanas. En total se piden 9 con- denas de muerte y más de 700 años de cárcel para los dieciséis militantes que son juzgados. Todas las fuerzas políti- cas, patriotas y antifascistas se vuelcan en la denuncia de la farsa; se producen amplias movilizaciones de masas, tanto en Euskadi como en el resto del Estado. ETA secuestra al cónsul alemán en San Sebastián, denunciando con ello el Pro- ceso y multiplicando su resonancia in- ternacional. De esta forma, aparecen

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Pintadas en favor de ETA en los “San Fermines” de Pamplona. juntos en la búsqueda de unos mismos objetivos, movimiento de masas y lucha armada, logrando con ello un extraor- dinaria victoria política sobre el Régi- men, que ante las proporciones que al- canzan las protestas, se ve obligado a conmutar las penas de muerte por las de prisión. Tras el juicio, los procesados sacan de la cárcel una declaración que será la ba- se, en algunos de sus puntos, del debate en el seno del movimiento en los siguien- tes años. Esta declaración, que sería sus- crita por ETA, tras criticar a los escisio- nistas de EMK-MC y VI*LCR tachán- dose de “obreristas reaccionarios”, así como al PNV, hace una serie de defini- ciones entre las que destaca sobre todo la de que el frente obrero debería con- vertirse en el futuro en el “partido de los trabajadores vascos, sin dar definiciones más precisas de cual va a ser este tipo de partido” (F. Letamendia). Tras la victoria política que para ETA supuso el Proceso, convertido de juicio a todo un pueblo que se revelaba, en jui- cio al régimen fascista y tras las accio- nes de apoyo al movimiento obrero que se comienza a realizar como el secues- tro del empresario Zabala (1971), la or- ganización se desarrolla con enorme ra- pidez. Pero las características que tiene esta organización, así como el previsi- ble advenimiento de la Reforma, del Ré- gimen y las estrategias que suscita en el seno de ETA, dará lugar a la más im- portante y hasta ahora última escisión. LA ANTESALA DE LA REFORMA. ESCISION ENTRE “MILIS” Y “POLI-MILIS” Aunque se sigue planteando la estruc- tura orgánica en torno a los cinco fren- tes, la práctica de ETA durante estos años hará que todos ellos se polaricen en torno al frente obrero y al militar. Se- rá este último quien aglutine la mayor AREA CRITICA ME parte de las fuerzas en detrimento del frente obrero. La represión que la actividad del fren- te militar atrae sobre el resto de la orga- nización, evitando que sectores obreros revolucionarios se integren en el frente obrero, hará que en 1974 este frente se escinda de ETA formando el partido LAIA (Partido de los Trabajadores Pa- triotas Revolucionarios). La propia or- ganización, consciente del problema, se- para a partir de ese momento las labo- res organizativas del frente obrero de las puramente militares formando LAB (Asamblea de los Obreros Patriotas), origen del actual sindicato. Será en ese mismo año, 74, y previen- do el cercano comienzo de la “Refor- ma”, cuando vuelven a surgir discrepan- cias en la dirección que acabarían ma- terializándose en la escisión entre “mi- lis” y “poli-milis”. Sobre la base de la necesidad de un partido, de un desdoblamiento de la or- ganización, el debate se centrará en si debería ser una misma dirección la que dirija las actividades de ambas o si de- berían ser separadas. Los que se deno- minarán “poli-milis” se basan en la ne- cesidad de la dirección conjunta para coordinar mejor las actividades de uno y otro organismo evitando así que las ac- tuaciones armadas pillen de improviso a la organización política, facilitando sobre ella la labor represiva. Así mismo preconizaran la preponderancia del par- tido sobre la organización militar. Los “milis” plantean la separación de am- bas para que la organización política tenga las manos libres de cara a realizar los pactos que considere necesarios con otras organizaciones para formar un frente rupturista ante el advenimiento democrático. Así mismo preconizan que debe ser la organización militar quien ejerza la dirección vanguardista. Ambas fracciones seguirán mante- niendo como últimos objetivos estraté- gicos la independencia nacional, la reu- nificación de Euskadi y el socialismo. Serán sus respectivas tácticas las que de- terminen el futuro de las organizaciones. En el caso de los p-m, ocurriría co- mo en las anteriores escisiones. Unos años más tarde, acabarían aceptando el ordenamiento constitucional y la via es- tatutaria para Euskadi, liquidando la ya esporádica y desprestigiada lucha arma- da que aún venía practicando y que se centraba, exclusivamente, en operacio- nes de recaudación de fondos. La ma- yor parte de sus militantes encarcelados y exiliados se acogerían a las medidas de “arrepentimiento” pactadas por el presidente de E.I.A., Bandrés, y el en- 21

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tonces ministro del interior J. J. Rosón. Esta actividad está dirigida desde su par- tido EIA (Partido para la Revolución Vasca), que mantiene posiciones euro- comunistas y participa en las elecciones desde la coalición Euskadiko Ezquerra (Izquierda Vasca). Un grupo que no aceptaría la liquidación de la lucha ar- mada (““milikis”) se integraría en ETA militar; y otro que se denominaría VIII? Asamblea, tras algunos intentos de pro- seguir la lucha ha quedado prácticamen- te desmantelado por la represión. ¿e p BLOQUE KAS Por su parte, ETA militar —la única que va a subsistir y persistir en la lucha armada— radicalizará sus posiciones con. el inicio de la Reforma, exigiendo para el cese de sus acciones armadas la acep- tación por parte del Estado del progra- ma rupturista propuesto por KAS (Coordinadora Patriota Socialista), “ETAm- había dicho (...) que democra- cia burguesa podía considerarse sola- mente cuando se consiguiese la alterna- tiva KAS y que mientras no se consiga dicha alternativa la lucha armada debe- ría seguir teniendo un crácter ofensivo» (F. Letamendía). Mientras tanto, afines ideológicamen- te a ETA y con unos objetivos políticos muy similares, se han ido creando toda un serie de organizaciones populares; HASI (Partido Socialista Revoluciona- rio del Pueblo), LAB (Asamblea de los Obreros Patriotas) —sindicato—, ASK (Coordinadora de los Patriotas Socialis- tas) —organizaciones de masas—, JA- RRAI (Continuar) —juventudes—. To- dos ellos integran KAS, en la que ETA —organización militar— participa como observadora. Este organismo, según sus miembros, es el bloque que dirigirá el proceso revolucionario en Euskadi. Esta estructuración de la vanguardia dirigente, en forma de bloque, renun- ciando a la concepción clásica del Par- tido de clase, al partido leninista, la ana- lizan como la necesidad de responder “a la nueva articulación precisa, a la bús- queda de nuevas formas de relación en- tre la actividad de masas y la actividad armada” (11” Congreso HASI). Activi- dades que, según Santi Brouard, Pte, del Partido, declaraba poco antes de ser ase- sinado: “*... creemos que se refuerzan la una con la otra y que la violencia revo- lucionaria armada no llegará a su meta si no consigue una lucha de masas muy importante, ni la lucha de masas por sí misma en sociedades capitalistas avan- zadas, no conseguirá la liberación si no 22 hay una violencia revolucionaria”. Si- guiendo con la concepción del bloque - dirigente, también dice HASI: “la exis- tencia de organizaciones separadas (den- tro del bloque) permite combinar en su seno organizaciones ilegales y legales y utilizar las mínimas pero interesantes posibilidades de utilización revoluciona- ria de la legalidad burguesa”; y conti- núan “la organización como bloque su- pone una evolución ideológica acorde con la práctica y las peculiaridades del proceso revolucionario vasco, supera concepciones estrechas dogmáticas, de la teoría de la organización revoluciona- ria, en concreto la teorización mecani- cista del partido dirigente desechada en nuestro contexto, así como las corrien- tes autónomas antipartido”. En corres- pondencia con lo anterior, y aún acep- tando el papel dirigente de la clase obre- ra en la revolución y considerando “de clase” las organizaciones integrantes de KAS, se nota cierta desconfianza en que esta clase pueda realizar el papel que le toca jugar, y en sus documentos hay una tendencia a considerar como vanguar- dia a la interclasista y abstracta “clase trabajadora” o alos “trabajadores vas- cos”, En este sentido volvemos a citar a S. Brouard en la entrevista antes men- cionada: “... creemos que la clase obre- ra en cierta medida se está juntando a veces en sueldos y a veces en otras cir- cunstancias, a las clases medias y a las clases populares. Por ese creemos que de verdad un avance progresivo no lo con- seguiremos mientras no unamos a todas las clases que en estos momentos están en situación de inferioridad frente a la oligarquía”. Aunque estas organizaciones que for- man KAS no están legalizadas, actúan en una semilegalidad impuesta por la lu- cha revolucionaria, desde la que ha si- . do articulada la coalición electoral He- rri Batasuna (Unidad Popular), que ha participado en varias elecciones desde 1977, consiguiendo varios escaños tan- to en el parlamento vasco como en el central, escaño que en la actualidad no ocupa, como forma de denuncia. LA NEGOCIACION DEL PROGRAMA KAS Y EL PSOE En los últimos años se ha notado un importante aumento en la radicalización de las luchas obreras, tanto en Euskadi como en el resto del Estado. Radicali- zación que obedece tanto al empeora- miento generalizado de sus condiciona- mientos de vida y trabajo, como a la pér- dida de las ilusiones que amplios secto- res populares tenían puestas en que la Reforma solucionase sus problemas, y a la consiguiente concienciación que el hecho de no haber sucedido así, ha pro- ducido en esos sectores. Del mismo mo- do que otras organizaciones revolucio- narias, ETA ha jugado un importante papel en ese proceso de “desencanto” democrático. Su permanente actuación ha proporcionado al pueblo vasco, y también al del resto del Estado, un pun- to de referencia y unos objetivos al mar- gen de los ofrecidos por los partidos ins- titucionales; hasta el punto en que aho- ra los trabajadores de todo el Estado, de- jando al margen reformas parciales del sistema, se han propuesto mediante su lucha radical, metas más altas. La culminación de este proceso se ha venido a dar, precisamente, con la lle- gada del PSOE al poder. Los diez mi- llones de votos con los que pudo auparse al gobierno estaban condicionados cla- ramente al cumplimiento, como mínimo, de su programa electoral, programa que incluía la promesa de solución al paro, la represión, la restricción de las liber- tades democráticas, incluso la promesa de negociar el programa democrático que venían proponiendo las organizacio- nes armadas populares —principalmen- te ETA y GRAPO— para poner fin a sus acciones. Pero nada más hacerse cargo del po- der el PSOE se desdijo de todas su pro- mesas, primero de palabra, y luego me- diante las medidas que, en los años que siguieron, fue tomando. Primero fue el aumento del paro debido a su política económica, más destinada a sacar de la crisis a los empresarios y a la banca, que a solventar los problemas que aquejan a los trabajadores. Luego, continuaron reprimiendo todo tipo de manifestación opositora; mientras que, en combinación con lo anterior, dejaban manifiestamen- te clara, desde el comienzo, su voluntad de liquidar por todos los medios a la guerrilla sin la menor voluntad de solu- cionar el problema de una forma nego- ciada. Sus intenciones quedaban meri- dianamente claras cuando Felipe Gon- zález afirmaba que, en este asunto, ““va- mos a por todas”, y que la única alter- nativa “es la rendición incondicional”. Todo esto ha generado, como es lógi- co, una mayor resistencia popular que se ha manifestado con un aumento €s- pectacular de las movilizaciones, y de su radicalización, especialmente entre la clase obrera. Por su parte, ETA, lejos de rendirse, se ha afirmado en su lucha y en sus ob- jetivos principalmente nacionalistas; la negociación con el Gobierno y los “po-

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Die tdn an deres fácticos” del Estado de la alterna- tiva que propone el programa KAS si- gue siendo para ETA la única alternati- va posible para un alto el fuego. En su estrategia, éste es un paso imprescindi- ble para el logro del objetivo indepen- dentista, concediendo una importancia muy secundaria a lo que ocurre en el res- to del Estado. En relación con esto último, HASI, que goza de gran influencia ideológica entre el movimiento abertzale, desde una perspectiva que califica de marxista, dice AREA CRITICA MI “s que *... la contradicción principal en Euskadi Sur, aquella que sintetiza o re- sume de forma más conflictiva el con- junto de la lucha de clases, se sitúa en el enfrentamiento entre el marco nacio- nal vasco (en base a una estrategia de in- dependencia nacional) que favorece ob- jetivamente a la clase obrera y a las ca- pas populares y sólo a ellas interesa, y el marco estatal (en base a una estrate- gia estatalista) que favorece a la oligar- quía y en general a la burguesía. Las es- trategias estatalistas son contrarrevolu- cionarias en nuestro marco de lucha de clases y coadyuvan el proceso de extin- ción nacional. Por el contrario, lo que ha caracterizado y sigue caracterizando la lucha de ETA y la de todas las orga- nizaciones de KAS es el mantenimiento de una estrategia nacional vasca” (11? Congreso de HASI). Sin embargo, y a pesar del aumento que últimamente se observa en las ac- ciones de ETA, parece ser que esta con- cepción, profundamente arraigada en ETA a lo largo de los últimos años, que plantea la solución a los problemas del pueblo vasco al margen del resto del Es- tado así como a otras importantes cues- tiones acerca de la participación o no en las instituciones, la viabilidad o no de la salida negociada en unos momentos en que el PSOE ha cerrado esa posibili- dad, o el no tener en cuenta el salto cua- litativo producido en las movilizaciones de masas y el cambio en la orientación del grueso de las luchas obreras (hacia objetivos más de clase), todas estas cues- tiones, repetimos, parecen estar en la ba- se del impasse que se observa en lo que se refiere a las perspectivas de desarro- llo del Movimiento abertzale, impasse que se refleja en los hechos como los re- petidos anuncios o desmentidos de ne- gociación, los altibajos en las campañas de acciones de ETA, el aumento desa- costumbrado de detenciones, etc. Esta situación, junto con la ofensiva político- policial que el PSOE viene lanzando contra ETA y Euskadi, habría provoca- do tensiones internas en el seno del Mo- vimiento, entre los que se mostrarían fa- vorables a hacer concesiones y los que propugnan ir mas lejos en sus objetivos políticos. De todos modos resulta difí- cil precisar hasta que punto esta situa- ción es real, o resultado de la intoxica- ción informativa orquestada desde los órganos gubernamentales, como indican los propios patriotas vascos. La confir- mación o desmentido de estos hechos, así como el futuro de ETA, es algo que sólo el transcurso del tiempo podrá de- sentrañar. Arturo Narval 23

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PORTUGAL: 25 de Abril sempre” El 23 de Julio del presente año dio comienzo en Lisboa, entre extraordinarias medidas de seguridad, el ya conocido en Portugal como el juicio del siglo. 59 personas encarceladas y 14 más declaradas en rebeldía están procesadas y acusadas de pertenecer a la organización armada “Forzas Populares 25 de Abril” que actúa en este país ibérico desde principios del 80. El juicio se reanudará el 7 de octubre. El procesado con mayor renombre es, sin duda, Otelo Saraiva de Carvalho cerebro militar de la “revolugao dos cravos” y acusado ahora de ser el instigador y máximo dirigente de las FP-25. Otelo fue expulsado de la Sala en la 1* sesión del Juicio después de manifestar que todo este proceso es una farsa. Para entender el significado de sus palabras y la misma existencia de una organización armada en Portugal es preciso retomar la historia reciente de este estado: LA SEMILLA DE LOS CLAVELES Las guerras de liberación nacional en las distintas colonias africanas fueron un factor clave para que algo se quebrara en el ejército fascista portugués. La du- reza de unas guerras sin solución mili- tar actuó de tal forma que la oficialidad del ejército portugués dejó, paulatina- mente, de estar formada por miembros de la alta burguesía y aristocracia para verse formada por los jóvenes de una clase media que acudían a las Acade- mias Militares como alternativa a una difícil situación económica. Estos jóve- nes oficiales no fueron inmunes ante el odio que la población mostraba hacia las instituciones que mantenían en pie la dictadura más antigua de Europa. Tampoco lo fueron al conocer directa- mente la sangrienta realidad africana que alcanzaba en ocasiones cotas de ex- terminio y matanzas sobre una pobla- ción indígena e indefensa. La más co- nocida, por los métodos irracionales que utilizaron los grupos especiales del ejér- cito portugués, fue la de Wiriyamu en Mozambique, en el 73: todos los habi- tantes de la aldea fueron asesinados, los heridos rematados a patadas y los niños, tomados por los pies y golpeados con- tra las viviendas. La situación en la me- trópoli acabó por decidir a un sector de los jóvenes capitanes para organizarse y derrocar por la fuerza a una dictadura fascista que había convertido el Impe- rio colonial portugués en una colonia de las multinacionales, en un feudo de la oligarquía terrateniente, en un pozo in- menso de mano de obra barata obliga- .da a emigrar y prostituirse, en uno de 24 los países más pobres de Europa con un 38% de analfabetismo, etc... Pero no eran solamente los militares progresistas los que se organizaban con- tra el Régimen de Caetano. La oposición de izquierdas (PCP, PSP) militaba en la “tolerada” Comisión Democrática Elec- toral que se presentaba a las parodias electorales como medio de denuncia, desde 1969. Posteriormente el PSP for- maría su propia organización electoral. Los sindicalistas del PCP se infiltraban en el sindicato vertical para “destruirlo” desde dentro. Mientras tanto, organiza- ciones de la izquierda revolucionaria practicaban la lucha armada. Eran estas: — Acción Revolucionaria Armada (ARA), dependía del PCP. Atacaba ob- jetivos militares hasta que fue disuelta, en el 73. — Liga de Unidad y Acción Revolucio- naria (LUAR). Practicaba la resistencia armada contra el fascismo desde el 69. Su militancia era, en su mayoría, de orí- . gen católico-progresista. — Brigadas Revolucionarias (BR). En el Abril del 74 estaban en plena fase ofen- siva contra las Instituciones Militares. Algunas de sus acciones más espectacu- lares tuvieron como blanco las instala- ciones de la OTAN, así en Noviembre del 71 dinamitan una base subterránea de la OTAN, a 20 km. de Lisboa. En Diciem- bre del 72 se apoderaron de 30 kg. de mapas en los mismísimos servicios car- tográficos del Ejército, para después en- tregarlos a los Mov. de liberación nacio- nal africanos. En Marzo del 73, las BR dinamitan los servicios de reclutamien- to y el Cuartel General del Ejército. ¿Qué perseguían las BR con sus accio- nes?: “Liberar una situación de pasivi- dad política creada por más de 40 años de fascismo... Nuestras acciones deben ser completadas por la organización de la lucha política a través de los Mov. de masas”. Estos movimientos de masas a los que se referían las BR convergían en infini- dad de huelgas, prohibidas por el régi- men y reprimidas con saña por la PIDE y GNR. Huelgas dirigidas por el PCP y las Comisiones de Trabajadores Revo- lucionarios (CTR), que al fusionarse en el 73 con las BR crearan una nueva or- ganización, el Partido Revolucionario del Proletariado (PRP-BR). SE ABRIERON LOS CLAVELES Pero no serán los movimientos de ma- sas ni las organizaciones de izquierda quienes le den el golpe de gracia a la po- drida dictadura portuguesa, sino que lo hará un sector de sus propias FF.AA. Un sector minoritario de su oficialidad per- fectamente organizado y apoyado por la tropa. El Movimiento de los Capitanes que había aglutinado la rebeldía de los jóvenes oficiales progresistas se transfor- mó en el “Movimiento das Forzas Ar- madas”, instrumento para derrocar a la dictadura. El MFA encargó a dos comi- siones la planificación del golpe militar. Una de ellas política, encomendada pa- ra redactar el Programa del MFA, con el comandante Melo Antunes al frente; otra militar, bajo las órdenes de Otelo Saraiva con la misión de ejecutar el gol- pe. El 25 de Abril se abrieron los clave- les rojos. La dictadura desapareció en unas horas, claro que tan sólo era una careta. Las organizaciones armadas congela- ron sus acciones contra objetivos mili- tares e iniciaron una fase de intensa agi- tación y organización en las clases po- pulares. Surgieron colectivos de obreros, soldados, campesinos, estudiantes, etc. etc. La revolución política, nacida bajo los compases de “Grandola vila more- na” quería ser también una revolución social. El sistema económico dominan- te hasta entonces, las multinacionales y oligarquía, preparaban su recambio po-

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La euforia revolucionaria de los días siguientes al 25 de abril se fue apagando con la ofensiva derechista. lítico: partidos socialdemócratas (PSP, PPD). Y jugaban fuerte todas sus ba- zas para no perder el Poder Real. La OTAN realizaba maniobras de adverten- cia en las costas portuguesas, los medios de comunicación nacionales e interna- cionales intensificaban sus intoxicacio- nes informativas y se gestaban los gol- pes militares contrarrevolucionarios. ELECCIONES “DEMOCRATIVAS” A un año de la “revoluceao dos cra- vos” se celebraron las primeras eleccio- nes para elegir a los que deberían redac- tar una nueva Constitución. Ya se ha- bían producido dos intentos derechistas militares para frenar el proceso revolu- cionario, pero la unidad entre el MFA y sectores populares los abortaban inme- diatamente. El MFA consideraba a es- tas elecciones, que él mismo había pro- piciado, como un simple “test” prepa- ratorio para que el pueblo aprendiera los mecanismo democráticos. Declaraban que no estaban dispuestos a consentir ningún retorno a la situación anterior al 25 de Abril fueran cual fueran los resul- tados de las votaciones. Pero no todas las organizaciones de izquierda se sumaron al juego electoral. La LUAR explicaba sus razones: “*... En cuanto revolucionarios que pretendemos ser coherentes, nuestra función no es co- laborar en la farsa empujando al movi- miento de masas al campo donde la bur- guesía quiere que se le empuje, sino la de luchar al lado de los obreros y cam- pesinos fuera de los aparatos legales y estatales, desarrollando su auto- organización y su capacidad de iniciati- va en el sentido de construir la alterna- tiva necesaria para que, de una vez por todas, el capitalismo sea derrocado en nuestro país... Tampoco el PRP-BR participaría en este proceso electoral: “... Las elecciones en el sistema capitalista no resuelven los problemas fundamentales de los traba- jadores. Tras el 25 de Abril podemos afirmar que, pese a las alteraciones ha- bidas a nivel político, a pesar de la muy positiva libertad de reunión, que da la posibilidad de organizarse a las clases trabajadoras, lo esencial del sistema se mantiene: los grandes medios de pro- ducción, intercambio y financiamiento continuan en manos de los capitalistas. .” Las elecciones dieron el triunfo a las fuerzas burguesas (PSP, PPD). La bur- guesía manifestaba que las elecciones habían sido algo más que un «test». Pa- ra estas fuerzas políticas supusieron una “legitimación” ante los medios de co- municación y sectores del pueblo in- fluenciados por el caciquismo y una Iglesia ultra-reaccionaria. Una legitima- ción que explotaron al máximo. Los go- biernos posteriores al 25 de Abril fue- ron todos coaliciones del PSP, PPD, PCP reforzadas con miembros del MFA. El militar Costa Gomes había sustitui- do en la Presidencia de la República al golpista Spínola. Después de las eleccio- nes los partidos burgueses fueron ocu- pando puestos claves en el gobierno y exigieron la dimisión del primer minis- tro Vasco Gongalves, acusado de “sub- marino” del PCP. Durante los 4 Gobier- nos que este hombre dirigió se acelera- ron las nacionalizaciones, las ocupacio- nes de tierras, las expropiaciones de fá- bricas y las movilizaciones populares. En Junio del 75 el Consejo Revolucio- nario aprobaba el Plan de Acción Polí- tica del MFA, que respaldaba por com- pleto la expropiación de haciendas y fá- bricas, la gestión obrera y cualquier me- dida concreta que impulsara la causa de la revolución socialista. Este documento sirvió de espoleta pa- ra que explotaran y salieran a la luz las contradicciones en el seno del MFA y de las FF.AA. portuguesas. LOS CLAVELES SE MARCHITAN El MFA se desintegró en tendencias antagónicas. Había dejado de ser el oasis homogéneo de los capitanes revo- lucionarios entre una oficialidad y ge- neralato reaccionarios para convertirse en un espejo de la lucha real entre las distintas clases sociales. (Pasa a la pág. 28) 25

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“Giemes dsbadheo sq: qu hablen y susoemder lo, y descamsor ei hubieses perdido Aena

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a el caso liemes denecho a denuncian a dos policias que te hayan intemogado halos en dicho imtemogalwuo:

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Ñ o = Una tendencia cercana al PCP era fa- vorable a una toma del poder a lo bol- chevique. Con fuerza en la Marina y apoyando la gestión de Vasco de Gon- galves. Alrededor del COPCON, verda- dero brazo armado del MFA, se agrupa otra tendencia encabezada por Otelo y apoyada políticamente por organizacio- nes de la izquierda revolucionaria. Exi- ge la destitución de Vasco y lo tildan de reformista. Melo Antunes es el hombre público de la tendencia de “los nueve”, con gran peso dentro del MFA, favora- ble de una mayor lentitud en el camino hacia el socialismo y decididamente en contra de una sociedad que tome como modelo al “socialismo real”. Finalmen- te, una cuarta tendencia reagrupa a lo más “moderado” del MFA, apoyados por los partidos burgueses, sobretodo por el PSP que predica una vuelta de los militares a los cuarteles y de la cesión de los poderes políticos a los partidos. La figura visible de esta tendencia era el Jefe del Estado Mayor del Ejército, ac- tual Presidente de Portugal, General Ra- malho Eanes. El pulso dentro del MFA lo ganarán los sectores moderados. Conseguirán la dimisión del primer ministro Vasco Gongalves y frenarán las aspiraciones populares. En todo el país, y sobre to- do en el Norte (zona políticamente más conservadora) se inicia una “caza al co- munista”. Las sedes del PCP son asal- tadas e incendiadas por campesinos ins- tigados por los clérigos, caciques y miembros del PSP, PPD y del reaccio- nario CDS. Las movilizaciones populares, las lu- chas obreras y campesinas continuarán. La derechización del gobierno recién nombrado tendrá que enfrentarse a un auge de las manifestaciones civiles y a una contestación de izquierda en algu- nas unidades militares. Organizaciones clandestinas como el SUV (Soldados Unidos Venceremos) o el ORG (Org. Re- volucionaria de Sargentos), promovidas por la izquierda revolucionaria, intentan la sovietización del ejército y la desapa- rición de la vieja jerarquía. Las perse- cuciones y depuraciones sobre los ofi- ciales progresistas que participaron en el MFA desde el primer momento, agu- dizaban las posturas. EL ULTIMO INTENTO El 25 de Noviembre del 75, días des- pués de que los obreros de la construc- ción de Lisboa hayan sitiado el Palacio de Sao Bento, con todo el gobierno en suinterior, y conseguido sus reivindica- ciones antes de abandonar el asedio; días después de que el Consejo Revolu- cionario acepte la destitución de Otelo 28 como Gobernador Militar de Lisboa en beneficio de uno de “los nueve”, con lo cual los moderados copaban el mando de las cuatro regiones militares del país, se produce la sublevación militar de los paracaidistas de Tancos que marchan so- bre Lisboa. Una sublevación que inten- ta recuperar el proceso revolucionario iniciado el 25 de Abril, una sublevación que fracasará al no contar con un apo- yo activo de otras unidades militares o del PCP, la organización con más in- fluencia entre los sectores populares, que verán esta intentona como una aventu- ra “izquierdista” con peligro de que de- sate una guerra civil. Otelo declinará la invitación de encabezar la insurrección pero los órganos del poder no lo tendrán en cuenta cuando ordenen su encarce- lamiento como instigador de la subleva- ción. El COPCON será disuelto defini- tivamente y en las FF.AA. se iniciará una depuración de todo lo que huela a co- munista. Otelo, degradado a comandante pa- sará cuatro meses en la cárcel. Hará su retorno a la vida política como candi- dato presidencial de la izquierda en las elecciones del 76. Eanes ganará la pre- sidencia con el apoyo de la derecha y PSP. Otelo conseguirá el 17% de los vo- tos. “25 DE ABRIL SEMPRE” Desde el 76, con la derecha dueña de nuevo de todo el Poder Político, Econó- mico y Militar los intentos de que el 25 de Abril pierda todo su contenido revo- lucionario no han cesado. La socialde- mocracia, encarnada en el PSP, juega el juego que le señalen las multinaciona- les y adopta las medidas policiales que le enseñaron sus hermanos alemanes. En Portugal, al igual que en el Estado Es- pañol, el discurso socialdemócrata ad- quiere tintes “europeistas” tendentes a que la integración en la CEE parezca un logro político y no una nueva venta del país a los intereses imperialistas. Pero aún hay rescoldos de aquel 25 de Abril. Rescoldos que no se apagaron con la disolución del PRP, única organiza- ción armada que continuaba la lucha después del 74. En el año 80, miembros del disuelto PRP crean una nueva orga- nización armada, las FP-25. Sus objeti- vos no son nuevos: Acosar al sistema ca- pitalista para, con apoyo de las organi- zaciones populares, comités, obreros, campesinos, de vecinos, etc... constituir Asambleas Populares que sean el ger- men del PODER POPULAR. Las acti- vidades de las FP-25 se inician con nu- merosas expropiaciones a entidades ban- carias; a partir de los primeros meses del 80 aparecen oficialmente atacando en varios frentes. Sus acciones armadas ten- drán un carácter anticapitalista y anti- imperialista. Atacarán instalaciones de la OTAN, agentes de la oligarquía terra- teniente e industrial y a miembros de los aparatos represivos. En Junio del 80 aparece el FUP (Fren- te fe Unidade Popular) como agrupa- ción electoral y después como partido. en torno a la figura de Otelo, Sus mili- tantes impulsarán la OUT (Organiza- ción Unitaria de los Trabajadores). Es- tas organizaciones tendrán cierta im- plantación desde su nacimiento en las Universidades y zonas industriales, en Lisboa sobre todo, El 19 de Junio de 1984, el gobierno de Soares inicia una operación especta- cular y ordena a los aparatos policiales la irrupción en las sedes del FUP, y en los domicilios de los militantes de esta organización con la disculpa de las co- nexiones entre el FUP y las FP-25. 42 personas fueron detenidas y acusadas de ayudar o pertenecer a una “organización terrorista”, entre los detenidos figuran los dirigentes del FUP. Ahora, después de más de un año en prisión sin juicio, los procesados mani- fiestan cuales son los intereses del go- bierno “socialista” y de los poderes eco- nómicos que lo mantenían: Acabar con el mito Otelo y con los sectores políti- cos que luchan diariamente por las ideas que hicieron posible el 25 de Abril de 1974, Desde las jaulas blindadas los acusa- dos lo indican: El proceso es una verda- dera farsa. “Esta acusación terminará en la apoteósis de todos los que compare- cen aquí como reos y saldrán como acu- sadores”, palabras de Otelo, procesado como los demás miembros del FUP sin pruebas materiales por un judicatura al servicio de los que se llenan la boca con palabras al estilo de «socialismo» mien- tras elaboran y aplican leyes como la de Seguridad, mediante la cual se instaura el estado policial, como la Agraria que devuelve las tierras a los terratenientes, o anuncian reformas en una Constitu- ción demasiado “progresista” para sus intereses, Ni las FP-25 comparten estructuras con el FUP, ni las acciones armadas van a acabar en Portugal por mucho que aumente la represión sobre las organi- zaciones revolucionarias porque mien- tras se intente recortar los derechos de los obreros y campesinos conseguidos después de una primavera roja, siempre habrá mujeres y hombres dispuestos a enfrentarse con los lacayos de las multi- nacionales con todas las armas disponi- bles. Los claveles están esperando una nueva primavera. P Xosé Ballesteros

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o AREA CRITICA MIN amnistía AFAPP :ACP AFAPP de Cádiz AFAPP de Euskadi Apartado de Correos 589 Apartado de Correos 39 11080 Cádiz Baracaldo (Vizcaya) AFAPP de Puerto de Santa María | ACPG de E Apartado de Correos 403 Apartado de Correos 5.168 Puerto de Santa María Vigo (Pontevedra) Cádiz | ACPG de Coruña Apartado de Correos 2.336 AFAPP de Sevilla 15080 Coruña Apartado de Correos 20 El Viso del Alcor ACPG de Cambados Sevilla Apartado de Correos 77 Cambados (Pontevedra) AFAPP de Madrid Apartado de Correos 15.220 “AFARP de Córdoba 30 28080 MADRID Comp. Gómez Navarro, 14005 Córdoba AFAPP de Catalunya C.A.P.P.A. Apartado de Correos 1997 San Pablo, 36, 4." Barcelona 50003 Zaragoza

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La resistencia que no cesa Los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre no es la primera organización de izquierdas que ha empuñado las armas para enfrentarse al régimen en que vivimos. Recordemos que desde la Insurrección de Asturias en 1934, pasando por la Guardia Civil y la guerrilla de los años 40 y 50, la lucha armada prácticamente no ha cesado en España. s O como dice el experto “informador” y vicepresidente del Grupo 16, Alejandro Muñoz Alonso, “El franquismo se tuvo que enfrentar con manifestaciones terroristas desde el primer momento”. Pese a que este fenómeno no es tan nuevo, los Grapo, que se declaran “herederos y continuadores de esa lucha armada antifascista en las nuevas condiciones económicas, políticas y sociales de España”, se han convertido en un enemigo especialmente temido y perseguido por los poderes fácticos. os GRAPO hicieron su apari- ' ción en un momento crucial de la vida política de España: cuan- do el régimen fascista, en 1975, atravie- sa por una de las crisis más graves de su historia. Ante la bancarrota de su polí- tica “aperturista” (que son los primeros pasos para adaptar el aparato estatal a las nuevas condiciones, frente a las cua- les los métodos abiertamente fascistas se venían mostrando ineficaces), su aisla- miento social, el boicot y las luchas obreras que estallaban por doquier, la oligarquía recurre al terrorismo de Es- tado más desenfrenado. A lo largo del verano de ese año, conocido como “el verano del terror”, la represión se cobra numerosas vidas, se producen apalea- mientos y detenciones masivas, se pro- mulga la primera ley “antiterrorista” (que sería mantenida y desarrollada por los gobiernos de la UCD y el PSOE), y se inicia toda una serie de procesos su- marísimos. El 27 de septiembre, en me- dio de una oleada de manifestaciones de protesta que recorre Europa, son fusi- lados cinco antifascistas y patriotas con el objeto de frenar el movimiento de ma- sas, así como para demostrar que el ré- gimen es invulnerable y que toda resis- tencia resulta imposible. Pero cuatro días después, el 1? de Octubre, cuando Fran- co y sus huestes se disponían a celebrar en la Plaza de Oriente los fusilamientos, cuatro policías son abatidos a tiros por otros tantos comandos en distintos pun- tos de Madrid. Los ejecutores de estas acciones son los Grupos de Resistencia Antifascista que tomarían el nombre de ese Primero de Octubre y cuyos prime- ros militantes habían salido de las filas del PCE(r). Las acciones de ese 1 de Octubre ha- cen retroceder al régimen, que se ve obli- gado a parar en seco su escalada terro- 30 rista (son suspendidos más de 20 proce- sos sumarísimos con peticiones de pe- na de muerte) y a cambiar la orientación de su proceso “aperturista”. El 3 de julio de 1976 es nombrado Presidente del Gobierno Adolfo Suárez, asegurando en un discurso que “No va a cambiar el sentido de la reforma (ini- ciada por Arias Navarro) sino la forma de ponerla en práctica”. Pero estas in- tenciones de Suárez se encontrarían con que el 18 de julio —que seguía siendo fiesta oficial del régimen— los GRAPO hacen explosionar una treintena de bom- bas en monumentos, locales e institucio- nes declaradamente fascistas a lo largo y ancho del territorio estatal. A esta oleada de explosiones seguirá, pocos días después, otra andanada contra ob- jetivos similares, produciéndose en uno de estos ataques las dos primeras muer- tes de militantes de los GRAPO, al ex- plosionarles en las manos la carga que iban a colocar en el Palacio de Justicia de Sevilla. “La resistencia —dirían pos- teriormente los militantes de esta organización— no sólo no ha sido liqui- dada con la nueva maniobra del régimen de los monopolios, sino que a partir de ese momento se va a incrementar”. Y así sucederá de hecho pese a las contínuas “desarticulaciones” de que será objeto esta organización. El régimen se encon- trará con que a cada paso que da en sus maniobras políticas (o de “progreso en la vía de democratización”, como sue- len decir los voceros oficiales), éstas se- rán dinamitadas una y otra vez y “pues- tas al descubierto en su verdadero sig- nificado de encubridor y fortalecedor del fascimo” por los GRAPO. Particular importancia tuvieron los secuestros del Presidente del Consejo de Estado, Oriol y Urquijo, y del Presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar, teniente ge- neral Villaescusa, llevadas a cabo en di- ciembre de 1976 y enero del 77 respecti- vamente. Acciones que los GRAPO bau- tizaron con el nombre de “Operación Cromo” y que realizaron con el objeti- vo de la “liberáción de los presos políti- cos y la denuncia de la 'reforma' para institucionalizar y legalizar el fascismo”, El hecho tan comentado de que sus acciones coincidían siempre con situa- ciones políticas clave, los GRAPO lo ex- plican del siguiente modo: “Una orga- nización guerrillera que quiere ganarse el corazón y el apoyo activo de su pue- blo no puede limitarse simplemente a golpear; además debe saber cuándo, có- mo y dónde debe golpear. Por eso nues- tras operaciones militares han respondi- do en todo momento a las necesidades políticas del movimiento de masas: res- ponder a los crímenes fascistas, denun- ciar las mascaradas electorales y la per- manencia del fascismo, alentar y apoyar a las masas en su lucha de resistencia contra la explotación y opresión de los monopolios... Así, por ejemplo, las ac- ciones que realizaron en las últimas se- manas de enero de 1977 contra varios policías y guardias civiles, las hacen “en respuesta de los asesinatos de los mani- festantes pro-amnistía Arturo Ruiz y Mari Luz Nájera y a la masacre de abo- gados laboralistas de la calle de Ato- cha” en Madrid. En el 77, con la “Operación Cromo” y, posteriormente, en el verano, caen mu- chos e importantes militantes de la or- ganización. Paralela a la implacable re- presión policial, los medios de comuni- cación orquestaban toda una sinfonía de silencios, “puntos oscuros”, e increíbles interpretaciones “para destrozar —se- gún Juan Tomás de Salas, presidente del Grupo 16— la imagen de la organiza- “ción terrorista y con ello hacer muy di-

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AREA CRITICA MA fícil su implantación” entre las clases tra- bajadoras. Pero a pesar de todo ello los GRAPO continuarán realizando todo ti- po de acciones, entre las que se pueden mencionar por su repercusión la que lle- varon a cabo en un polvorín de León, de donde sustrajeron 500 kgs. de explo- sivos; la que realizaron el 27 de septiem- bre y que costó la vida al capitán de la policía Florentino Herguedas, quien “había dirigido uno de los pelotones de ejecución en los fusilamientos del 27 de SS septiembre de 1975”; o las acciones con bombas que realizaron en solidaridad con los militantes encarcelados de la Fracción del Ejército Rojo (RAF) de Alemania Federal o con los de ETA en Francia. Una táctica de lucha armada para una estrategia antifascista. En 1978, los GRAPO analizan sus ex- periencias, redactando y publicando un folleto, “Experiencias de tres años de lu- rt A A ZZXÁ YE o har o ms 3 e = e ¿ = pe: 2 Se :% > == ns E des pS LS tas SS = A ce cha”, en el que recogen sus objetivos así como los principios estratégicos y tácti- cos por los que orientan su actividad. Para los GRAPO “La guerrilla por sí sóla, separada del movimiento de resis- tencia o por encima de él, si no está di- rigida por la clase obrera quedaría ais- lada, daría palos de ciego y finalmente sería aniquilada”. Pues según esta orga- nización “La clase obrera con su Parti- do al frente es la fuerza principal y diri- gente de nuestra revolución, es el sector 31

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JOSEBA GOTZON, después de una etapa de transición que du- ró hasta finales del 83, grababa en plenas Navidades en compañía del grupo Akelarre lo que sería su pri- mer disco sencillo: «Gau hotza» en los estudios Tsunami de Do- nostia. Desde entonces, JOSEBA GOTZON ha ido experimentando importantes cambios en su músi- ca dando paso a composiciones más comerciales y rockeras, con- tando siempre con cuatro músicos para desarrollar su trabajo. Un año después, tenemos el nuevo disco y cassette “Inpotent- zia” que es el resultado de varias maquetas, ensayos y nuevas ideas. “Inpotentzia” está formado por ocho temas de corte funki-rock, dos de los cuáles son baladas. La música y la letra ha sido compues- ta por JOSEBA GOTZON. Este material ha sido grabado en los estudios de Carlos Zubia- ga de Deusto, durante el mes de agril y han participado los mis- mos músicos que lleva en directo: Mario Galíndez, batería y voz; Luis Regúlez, bajo; Manu Diego de Somonte, guitarras y voz; Fran Rubio, piano y teclas; junto con las colaboraciones de Félix Santia- go, voz; Elisa Ruiz Manterola, voz; y de José Luis Martínez co- mo poeta invitado en la canción de «Lo egin». La grabación ha co- rrido de la mano de Kike Kintana además de las mezclas. Lo ha edi- tado el sello discográfico Hilargi bajo la coordinación de Oskar Amezaba, siendo la portada un trabajo del estudio fotográfico «Javier» en Trapaga-Aran. 32 más firme y esclarecido y por lo tanto es la que está llamada a encabezar y di- rigir la revolución, el conjunto del mo- vimiento de resistencia incluida la gue- rrilla”. Para los GRAPO esto es un prin- cipio estratégico y en él basan su rela- ción política con el PCE(r), el cual le ayuda en sus análisis y su orientación político-ideológica. Por su lado, el PCE(r), a través de la presencia y el tra- bajo político de los comunistas que se han integrado en la organización arma- da —orgánicamente, ambas organiza- ciones son totalmente independientes—, dota a ésta de una base y dirección cla- sista, asegura la dirección política e ideo- lógica proletaria “para el correcto desa- rrollo de las actividades de la guerrilla”. Para los GRAPO, “por la existencia del fascismo con la consiguiente falta de libertades reales y la sobreexplotación a que se han visto y se ven sometidos el proletariado y las amplias masas popula- res”, la contradicción principal que ope- ra en el Estado español es la que enfren- ta al pueblo con el fascismo y el mono- polismo. Contradicción que determina su programa estratégico “de carácter an- tifascista, antimonopolista y antiimpe- rialista”. Para conseguir estos objetivos los GRAPO han ido elaborando una estra- tegia de Guerra Popular Prolongada “adaptada a las condiciones económi- cas, políticas y sociales de España”. Pa- ra los GRAPO, dadas las características del Estado español en el que consideran que está fuera de toda posibilidad pen- sar en organizar y educar a las masas dentro de la legalidad, esa acumulación de fuerzas revolucionarios sólo se pue- de realizar “mediante el Movimiento de Resistencia Popular, en el que se com- bina la lucha política de las masas, las huelgas, las manifestaciones, etc. con la lucha armada guerrillera practicada por pequeños grupos”. Según los GRAPO, las fuerzas popu- lares se encuentran actualmente en la fa- se de defensiva estratégica por cuanto el Estado monopolista cuenta con un apa- rato represivo ramificado y centralizado, con medios relativamente poderosos y considerable apoyo del imperialismo, mientras que las fuerzas populares son relativamente débiles. De ahí que hablen de Movimiento de Resistencia. Esto su- cede en un plano general o estratégico. “Ahora bien —explican los GRAPO—, a nivel táctico, son las fuerzas popula- res, en concreto la guerrilla, quien tiene la iniciativa y golpea a la reacción co- mo, donde y cuando quiere. Así es co- mo las fuerzas populares transforman su desventaja estratégica en ventaja tácti- ca”. Un paso atrás... 1978 marca el punto de inflexión de la “transición a la democracia”. Las cas- tas dominantes, sumidas en el descon- cierto y en una profunda debilidad, dan cima a la “transición” con el estableci- miento de la Constitución. Ese es un año en el que el movimiento huelguístico al- canzaba su más alto nivel, produciéndo- se en Galicia, Andalucía y sobre todo en Euskadi manifestaciones muy radicali- zadas, produciéndose incluso intentos de asaltar un cuartel de la Policía Armada de San Sebastián. La crisis que arrastra el régiment desde los último tiempos de Franco se ahonda. La política “suaris- ta” se venía abajo arrastrando consigo a todos los partidos reformistas. No obstante esa situación, los GRA- PO preveían una etapa de cierto reflujo del movimiento obrero y popular que unido al hecho de que se habían conver- tido en el principal objetivo de la repre- sión policial (y periodística) les lleva a anilizar las nuevas condiciones en que habrían de proseguir su lucha. Así de- cían en “Experiencias de tres años de lu- cha”: “Pero no sólo está cambiando de forma muy favorable la situación, ade- más de eso se debe tener en cuenta, y quizá sea esto el aspecto menos favora- ble para nosotros, que el enemigo ha aprendido y tiene muchos más conoci- mientos sobre nosotros que cuando em- pezamos. Por eso se hace necesario ana- lizar esta experiencia pero ya se puede decir que durante un largo período va- mos a tener que movernos en estas con- diciones, favorables desde el punto de vista político pero relativamente desfa- vorables en el aspecto de la organización de nuestro movimiento”. Estas nuevas condiciones que preveían los GRAPO caracterizarían el período comprendido entre 1979 y 1984. Ante la situación de debilidad políti- ca en que se encontraba el régimen (en el 78, en medio de una aguda “polémi- ca” entre gobernantes y policía, éstos re- conocen por primera vez que no pueden acabar con el terrorismo y, en 1979, ya se habla de “desencanto” y hasta de “cri- sis total” de la democracia) y ante los primeros síntomas de receso en el mo- vimiento obrero, los GRAPO, junto con el PCE(r) y otras organizaciones, pro- ponen un programa de alto el fuego, co- nocido como “Programa de los Cinco Puntos”, en el que recogen las aspiracio- nes democráticas más sentidas por las masas populares. Este programa es el si- guiente: 1%) Amnistía completa y gene- ral para todos los presos y exiliados po- líticos. Derogación de la ley antiterroris- ta y demás leyes represivas; 2%) Depura- ción de elementos fascistas de los cuer-

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Son numerosas las peticiones de libertad de los presos políticos. pos represivos, tribunales y demás ins- tituciones del Estado; 3%) Libertades po- líticas y sindicales sin ninguna restric- ción; 4%) Rechazo a la integración en la OTAN y desmantelamiento de las bases militares extranjeras; 5%) Disolución del actual Parlamento y convocatoria de elecciones auténticamente libres y liber- tad para todos los partidos y grupos so- ciales para difundir y defender libremen- te y sin ninguna traba sus ideales y sus programas políticos. Este Programa suponía para los GRAPO dar aparentemente un paso atrás en relación a sus objetivos estraté- gicos pero que en un futuro les permiti- ría dar dos pasos adelante; permitiría polarizar las posiciones (o con el régi- men o con la resistencia) de un sector cada vez más numeroso de nuestra so- ciedad, que exigía cambios reales en el Estado, acumular fuerzas y, si se impo- nía, lograr una serie de mejoras políti- cas que facilitaría posteriores avances del Movimiento de Resistencia Popular. En la concepción de los GRAPO, ese no era sólo un programa propagandís- tico sino principalmente un programa táctico factible de ser conseguido en lo fundamental, por cuanto no modifica- ba la naturaleza capitalista del sistema, pero sólo en la medida en que no se abandonara la lucha de resistencia y se combatiera decidida y firmemente por él. Es por esto que todas las acciones que realizan en ese período (1979-84), los GRAPO las supeditan y dirigen hacia la consecución de ese programa. Así de- cían en un comunicado reivindicando una oleada de sabotajes llevada a cabo en la madrugada del 29 de septiembre de 1982: “Todas estas acciones (...) es- tán encuadradas dentro de la lucha por la conquista del Programa de los Cinco Puntos”. Y efectivamente, a partir de fi- nales de 1978, los GRAPO tendrán pe- ríodos de máxima actividad para impo- ner ese programa, pero también recibi- rán duros golpes. 1979 contendrá estos dos extremos. La primera mitad de ese año estará signada por una actividad guerrillera desconocida desde la Guerra Civil. En- tre las muchas acciones de todo tipo que realizan los GRAPO se encuentran al- gunas tan señaladas como el atentado mortal contra el general Agustín Muñoz Vázquez, militar implicado en las nego- ciaciones de integración de España en la OTAN; la llevada a cabo contra Ro- dríguez Román, director general de la DGS cuando, en marzo de 1976, la po- licía ametralló en Vitoria una manifes- tación de obreros; el atentado contra el comisario de policía Beltrán, quien se AREA CRITICA MIE destacó en Sevilla como torturador de obreros antifascistas; la voladura de la comisaría de policia del distrito Centro de Madrid o el intento fallido contra el director general de Instituciones Peni- tenciarias, García Valdés. Por el contrario, en la segunda mitad de 1979 los GRAPO reciben uno de los más duros golpes de su historia, siendo detenidos una treintena de militantes y desmantelados el laboratorio y los talle- res de fabricación de explosivos y otros útiles de la organización. El gobierno creyó ver con estas detenciones el fin de los GRAPO; pero poco después, el 17 de diciembre, cinco dirigentes de la or- ganización se fugaban de la Prisión de Zamora. En poco más de 6 meses los GRAPO vuelven a tener montados sus talleres y a sus comandos moviéndose por todo el territorio estatal. En 1982, el gobierno de Calvo Sotelo se ve obligado, ante la actividad de las organizaciones armadas que le impide gobernar, a dar los primeros pasos para una salida negociada que salvara al ré- gimen de la ruina que le amenazaba. Pa- sos que se alargarán hasta el verano de 1983 en que el gobierno del PSOE cie- rra las vías negociadoras con su políti- ca represiva y de “arrepentimiento”. Su- ponían que los 10 millones de votos evi- tarían al régimen hacer concesiones y 33

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En el aniversario de la muerte de Juanini, militante de los GRAPO, la policía detuvo a seis personas en Sevilla. aislar y liquidar a las organizaciones ar- madas populares. En 1984, una vez que el gobierno psoísta dejó bien a las claras su política promonopolista e imperialista, y que se lanzó sin el menor pudor al terrorismo de Estado y al exterminio de toda resis- tencia y toda vez que “las últimas ilu- siones reformistas han desaparecido de las masas, que los partidos y sindicatos vendidos están en bancarrota total, que el movimiento obrero y popular está en ascenso y aplicando métodos de lucha verdaderamente radicales y revoluciona- rios..” y, en definitiva, una vez que han desaparecido las condiciones que moti- varon e hicieron viable el Programa de los Cinco Puntos, los GRAPO dan por cerrada esa etapa con la consideración de que seguir insistiendo en una nego- ciación y en ese programa no responde- ría ya a las condiciones reales y sería ali- mentar falsas ilusiones y frenar Óbjeti- vamente al Movimiento de Resistencia Popular. «.. Dos pasos... Según los GRAPO, ese Movimiento de Resistencia se halla hoy día en dispo- sición de proseguir el combate a un más alto nivel y por objetivos políticos más elevados. Es por esto que ya no comba- ten “por unas mejoras ni por hacerles retroceder, sino por el derrocamiento del 34 Estado de los monopolios del régimen fascista y por la instauración de un ré- gimen de libertad en el que el poder re- sida en el pueblo y sea él quien lo ejer- za”. Así, pues, los GRAPO vuelven a po- ner en un primer plano la consecución de su programa estratégico. En relación con estos objetivos, los GRAPO se replantean su actividad, con vistas no a corto plazo como en este pe- ríodo último, sino con la perspectiva de superar esta prolongada fase de defen- siva estratégica. Así, por ejemplo, una de las tareas inmediatas que se marcan y que ya empezaron a poner en práctica en 1984 es la de dar un salto cualitativo en su autofianciamiento y hacerlo me- diante el cobro del impuesto revolucio- nario. Otra tarea significativa que se marcan es la de consolidar y desarrollar la guerrilla, y no solamente mantener- la, estableciendo como actividad central el apoyar, alentar e impulsar el desarro- llo del Movimiento Popular de Resisten- cia para hacerle crecer y a la vez crecer con él. Pues consideran que para derro- car a un Estado capitalista moderno co- mo el español “son necesarios un Parti- do Comunista fuerte y bien arraigado en el proletariado, un amplio movimiento de masas de carácter revolucionario y un ejército guerrillero del pueblo”. Julio Buitrago 15 bajas mortales de la Organización desde 1976. 80 prisioneros en las cárceles, distribuidos entre la de Soria y la de Yeserías donde se encuentran 16 mujeres. simpatizantes aproximadamente, han sido detenidos y puestos en acciones armadas. Unas 100 víctimas mortales; más de una doce- na de secuestros; 1.700 bombas; más de un millar de asaltos a ban- cos, delegaciones de hacienda, cuarteles, comisarías y otros esta- 2.000 libertad sin cargos durante los diez últimos años. 3.000 blecimientos y centros estatales. 100 empresarios e industriales pagaron el impuesto revolucionario du- rante 1984, año en el que empezaron a cobrarlo.

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Vacunar a los jóvenes contra la revolución ajo el título «Los peligros de la B adolescencia», el día 9 de julio leí en el diario «El País» un ar- tículo firmado por el profesor de psico- logía Tomás Andrés Tripero, dedicado fundamentalmente a nosotros, los jóve- nes. ES tal el cúmulo de afirmaciones gra- tuifas, de mentiras y necedades las que se vierten en él citado artículo que yo, con el derechó que me da el ser una jo- ven militante de una organización revo- lucionaria, no puedo evitar el salir al pa- so de sus embustes y, de paso, aclararle a tan «docto psicólogo» algunos pun- | tos importantes, a mi modo de ver, so- bre nosotros, los jóvenes. Mentiras y necedades, sí, porque pa- ra el Sr. Tripero, por encima de toda rea- lidad cotidiana, el único y gran peligro que acecha a la juventud de nuestro país es nuestra creciente incorporación a la lucha contra este Estado y, sobre todo, el que esta incorporación se esté canali- zando, cada vez con mayor fuerza, ha- cia las organizaciones armadas revolu- cionarias. Si hasta ahora alguien podía pensar que el problema principal a que nos teníamos que enfrentar los jóvenes de este país eran el paro, la explotación y los trabajos indignos, la represión más descarnada, la falta de perspectivas so- ciales y culturales y la droga, ahí están las tesis del señor Tripero para conven- cernos de lo contrario. Pero veamos, Sr. Tripero. A nada que seamos objetivos, creo que usted tendrá que reconocerme que si para alguien es peligrosa nuestra incorporación a la lu- cha contra este Estado, es precisamente para ese mismo Estado del que usted, con sus palabras, se erige en arduo de- fensor. Desde luego, para nosotros, los jóvenes, esta incorporación no supone ningún peligro y, desde luego, los jóve- nes no nos incorporamos a esa lucha, en contra de lo que usted prentende hacer- nos creer, por supuestas «alteraciones de nuestro yo», por «fijaciones emociona- les hacia personas provistas de carisma y autoridad», ni por el hecho de que pre- tendamos «hacer realidad nuestras he- roicidades de la infancia». Por favor, sr. Tripero, seamos un po- co serios; no nos intente vender, a estas alturas, gato por liebre. Sea usted un po- co honrado —sólo un poco— y reconoz- ca que ese fenómeno que tanto le preo- cupa tiene unas causas sociales y mate- riales, como las que hemos descrito más arriba, A poco honrado que usted sea, sr. Tri- pero, tendrá que reconocer conmigo que si los jóvenes del pueblo nos organiza- mos y luchamos en asambleas de para- dos, si nos manifestamos en contra de la política económica del gobierno, si participamos en las luchas contra la re- conversión ¡y hasta somos asesinados en ellas —¿o se ha olvidado tan pronto a Raúl Loza?—! no es precisamente por nuestras «alteraciones del yo», sino por- que en nuestro país existen más de 3 mi- llones de parados —una gran parte, jóvenes— a los que se nos está negando el derecho más elemental de toda per- sona: el derecho al trabajo. Reconozca también, sr. Tripero, que si los jóvenes nos organizamos y lucha- mos en los movimientos anti- militaristas, anti OTAN, ... no es porque «padezcamos grandes estados de ansie- dad», sino porque nos negamos a ser cómplices de la agresión a otros pueblos, porque no aceptamos que nos llenen nuestro suelo de bases militares y misi- les, porque nos negamos a formar par- te de un ejército que es un instrumento para la opresión de nuestro pueblo... porque ¡no queremos estar en la OTAN! Y reconozca también que si la mayo- ría de los comités antirrepresivos, pro amnistía, contra la tortura, etc., están formados e impulsados, en su mayoría, por jóvenes no es porque suframos «al- teraciones psíquicas», sino porque so- mos también uno de los principales blancos de la represión social, porque en este país se sigue torturando brutalmente —-¿se ha olvidado ya vd. de Arregui, Es- paña Vivas y otros?—, porque se sigue asesinando indiscriminadamente —¿se acuerda de lo que pasó hace bien poco en Sacedón?—, porque en las cárceles hay cerca de mil presos políticos..., por- que ¡exigimos que se respeten las más mínimas libertades democráticas! No sea usted cínico, sr. Tripero y re- conozca que son todas esas causas eco- nómicas, políticas y sociales y no «nues- ,tras intensas fijaciones emocionales a personas provistas de carisma y autori- dad» lo que nos lleva a participar cada vez más activamente en la lucha politi- ca organizada y a integrarnos en las or- ganizaciones armadas revolucionarias; reconozca que es la existencia de una so- ciedad decandente y moribunda, de una sociedad que nos niega el derecho a ser personas dignas, dueñas de nuestro fu- turo y no esas «alteraciones psíquicas del yo» lo que nos lleva a los jóvenes a incorporarnos a esa lucha decidida y or- ganizada para transformar esa sociedad. Reconozca que es todo esto y no, como usted tan gratuitamente afirma, el ha- cer realidad nuestras «heroicidades de la infancia»; nuestros héroes, sr. Tripero, tienen hombres y apellidos y han sido asesinados por luchar por una vida nue- va. Hombres y mujeres que como Mari Luz, Yolanda, Iñaki Ojeda, Pedro Taba- nera, Raúl Calero, Carmen López, Da- vid Alvarez..., y tantos y tantos otros, nos impulsan y dan aliento. Y para colmo, Sr. Tripero, no nos sal- ga ahora con el consabido cuento de la rebeldía innata de la juventud, como co- lofón y complemento a sus desvaríos psicológicos. A estas alturas, este argu- mento ya está demasiado usado. Es cier- to, y no voy a ser yo quien lo niegue, que los jóvenes somos rebeldes por natura- leza, pero no por idealismo y utopía co- mo usted señala, Sr. Tripero; esa rebel- día tiene unas causas sociales bien defi- nidas que varían, además, según el tipo de sociedad en la que se desarrolla. Por eso, no se manifiesta de igual forma ni tiene los mismos objetivos, por ejemplo, entre los jóvenes de los países socialis- tas que entre los del área capitalista, en donde, por si no se han dado cuenta to- davía, está incluido nuestro país. ¿Y qué remedio nos propone? ¿Con qué nueva terapia nos tenemos que va- cunar los jóvenes para impedir el con- tagio? He aquí su gran descubrimiento, sr. Tripero: «una terapia de recuperación de la higiene mental». ¿A dónde quiere llevarnos, sr. Tripero? Permítame que sea yo quien responda, porque después de haber recorrido con usted este tortuoso camino, no albergo ya la menor duda sobre su gran «tratamiento». Para una mente tan calenturienta como la suya, la higiene mental no puede ser otra co- sa, después de lo leído, que el vivir es- clavo del temor, la sobredosis, la incul- tura y la sumisión. Y si esta primera fa- se de la «terapia» falla, echamos mano a una segunda «terapia mental» más convincente, es decir, echamos mano a la tortura, el asesinato y la represión in- discriminada. ¿Me equivoco, Sr. Tripe- ro? No, porque usted y yo sabemos que aquí sólo existen esas dos «terapias pa- ra higienizar las mentes» de quienes nos hemos decidido a levantar nuestra voz y nuestro puño contra este Estado. Alicia Artinez Alvarez Presa del PCE(r)

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El pasado curso 84-85 parece que los estudiantes de toda España se pusieron de acuerdo para no dar ni un momento de respiro a las autoridades académicas, al Gobierno y a las mismísimas fuerzas policiales. No habían hecho más que comenzar las luchas obreras contra la reconversión, cuando los estudiantes de las diferentes Universidades salen a la calle esgrimiento una nutrida lista de reivindicaciones. ¡Era lo que le faltaba al PSOE! Y ni las acusaciones de “salvajes” o de “manejados por la extrema derecha” que se llegaron a lanzar ni los urgentes recordatorios de que “los estudiantes deber ser unos pasotas” han conseguido ocultar la realidad: que los estudiantes forman un cuerpo vivo, que tiene graves y urgentes problemas y que están dispuestos a luchar para que se solucionen. gs una lástima que el autor del artículo aparecido en el número 9 de esta revista (Octubre- Noviembre de 1984). “La izquierda es- tudiantil panorama de lo inmóvil”, ni haya sabido esperar una semana más an- tes de ponerse a razonar sobre las cau- sas del “desinterés” de los estudiantes, porque la Historia suele jugar esas ma- las pasadas a aquellos que, haciéndose pasar por dirigentes estudiantiles, no son capaces de hacer un análisis serio del movimiento estudiantil (y para ello incrementa hasta niveles nunca vistos y la conciencia de que se lucha contra un mismo enemigo se hace evidente. Esta tendencia se acentuará y ampliará a lo largo del curso; y ahí tenemos el caso del estudiante asesinado en Gijón cuando participaba codo a codo con los obre- ros contra la política de reconversión del Gobierno. El ascenso de la lucha no va a parar hasta el final del curso, siendo especial- mente aguda con motivo del desarrollo por parte del Gobierno psoísta de la ¿Qué fue de aquellos es imprescindible insertarlo en la socie- dad en que se desarrolla), limitándose a recoger una serie de datos parciales, a quejarse amargamente de la desmovi- lización de los estudiantes y a no dar ni una sóla alternativa en el sentido de ha- cerlo avanzar. No negamos la buena vo- luntad del autor del artículo, pero éste no tiene otro nombre sino, como míni- mo, el de inoportuno. Y ya decimos que a veces la Historia juega esas malas pa- sadas. Si repasamos los acontecimientos que se sucedieron durante el pasado curso, podemos llegar a la conclusión de que el movimiento estudiantil ha dado un gran paso adelante. Ya a principios de curso, en Santiago, Bilbao y Barcelona los estudiantes, basándose en los méto- dos asamblearios, despliegan una serie de acciones radicales y violentas desti- nadas a conseguir un conjunto de rein- vindicaciones; en Santiago se exigen vi- viendas y en Bilbao y Barcelona se lucha por mejoras y gratuidad de los transpor- tes a las zonas universitarias. El eterno y creciente problema de la selectividad en sus muchas variantes —examen de acceso, númerus clausus, aumento de las tasas, etc.— provoca la salida a la calle en casi todas las universidades del Esta- do. Tanto en Vigo como en Bilbao, en estos primeros compases del curso, po- demos observar que la participación de los estudiantes en las luchas obreras se 36 LRU. En su transcurso, todas las ener- gías de éste y de sus acólitos fueron en- caminadas a intentar desviar hacia la participación institucional, legalista y pacífica de los estudiantes a través de la nueva Ley (no tan nueva, aunque sí en el sentido de ajustarse a las nuevas con- diciones de un régimen en crisis). Se montan los mecanismos de la desviación de las luchas y el resultado es de todos conocido: el fracaso se traduce en las grandes manifestaciones, en las masivas acciones radicales que traerán consigo una violenta ola de represión, y en el boicot a las intentonas reformistas. Ade- más, en todo este proceso no van a es- tar solos los estudiantes de Universidad, sino que se va a dar una creciente parti- cipación de los estudiantes de Bachille- rato, de Formación Profesional e inclu- so de grupos progresistas de PNN. Nadie puede negar que muchas de las reivindicaciones reclamadas por los es- tudiantes en el pasado curso ya existían en la década de los 70, cuando el movi- miento estudiantil experimentó un auge sin precedentes. Sin embargo, el paso de los años no ha hecho más que acrecen- tarlas y hacer más perentoria su resolu- ción. Nos estamos refiriendo a la selec- tividad, a las tasas académicas, a la ca- lidad de la enseñanza, al justo principio de una enseñanza científica y al servi- cio del pueblo, a la opresión que sufren las culturas nacionales, etc. Pero tam- bién, y sobre todo, a la grave problemá- tica que para el futuro de los estudian- tes trae consigo la galopante crisis eco- nómica que padece el monopolismo: la falta de salidas profesionales, sin con- tar con otros efectos secundarios como los desorbitados precios de las viviendas y transportes y el alza ininterrumpida de las tasas. Un largo camino a través de la Reforma. Si los problemas del estudiantado han sido los mismos en lo fundamental que los que padecía hace diez años, las cau- sas de este resurgir del movimiento es- tudiantil hay que buscarlas en otro te- rreno: en el de los acontecimientos po- líticos ocurridos en nuestro país en los últimos años y que han girado, sobre to- do, alrededor de la maniobra aperturis- ta y la Reforma del régimen. Después de la muerte del dictador y de las primeras elecciones “democráti- cas” de 1977, el movimiento estudiantil entró en una etapa de transición en la “pasotas”? que las ilusiones reformistas y la consi- guiente calma en la vida académica y en las luchas reivindicativas van a ser la tó- nica dominante. Estas ilusiones del pe- ríodo reformista van a incidir particu- larmente en el estudiantado, por su pro- pias características de clase y por la de- sorganización y falta de objetivos polí- ticos claros —salvo su decidida vocación antifascista— que la política de claudi- cación de multitud de grupos de “iz- quierda” habían propiciado en el perío- do anterior. Pero esta situación no va a durar mucho, y pronto se asistirá al co- nocido fenómeno del “pasotismo” co- mo forma peculiar con que los estudian- tes revisten su rechazo e indiferencia a la política que se estaba haciendo en me- dios oficiales y a los intentos de encau- zarles por las vías legalistas y participa- tivas. Paralelamente a este supuesto “pa- sotismo” se observaba cómo grupos ca- da vez más importantes de estudiantes se incorporaban a la lucha de otros sec- tores populares, dejando aislados a los partidillos que cantaban las excelencias del nuevo régimen y que pronto recurrie- ron, ante su fracaso, a la política del chi- vateo y denuncia de los estudiantes más combativos, a la difamación de los que no seguían su juego y a la difusión de la imagen negativa del “pasota”. Sin embargo, las luchas contra la LAU y por otras reivindicaciones del curso 79-80, pusieron al descubierto la

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Y Estudiantes y obreros se mani realidad: los estudiantes sólo “pasaban” de la política reformista y seguían com- batiendo por sus propios intereses de forma independiente y con las armas y métodos recogidos en su amplia parti- cipación de los años anteriores en el mo- vimiento ciudadano popular, en los ba- rrios, junto a los obreros luchando con- tra el paro, contra la represión y por la amnistía, contra la OTAN y el imperia- lismo yanqui, etc. A partir de aquí, la decadencia de los grupos conciliadores de “izquierda” va a ir en aumento, porque ya nada pue- den ofrecer a los estudiantes y porque su política reaccionaria ha quedado ple- namente al descubierto. El propio autor de “La izquierda estudiantil panorama de lo inmovil” tiene que acudir al “com- promiso con el régimen de esta izquier- da (tradicional) para tratar de explicar lo que denomina “desmovilización de los estudiantes”, Y a pesar de todo esto, el mismo autor se queja de la masiva abstención en las elecciones a claustro constituyente del 17-X-83 en la Universidad Compluten- se y en las elecciones a decano en la Fa- cultad de Derecho de la misma en febre- ro del 84 (77,26% y 90,6% respectiva- mente), diciendo que las asambleas con- vocadas por tal o cual organización de “izquierda” sobre un tema tan impor- tante (!!) como pueda ser, por ejemplo, el de los estatutos, son ignorados por ca- ifiestan contra la reconversión. si la totalidad de los alumnos; que éstos viven de espaldas a los procesos institu- cionales que se dan en su universidad, que no sienten interés por las cuestiones académicas... ¡Y que gente así se autoti- tulen “dirigentes estudiantiles”! Las alternativas que harán avanzar al movimiento estudiantil Una vez superada la traba de las ilu- siones reformistas, desprestigiada la po- lítica del “cambio” del PSOE y arrinco- nados los grupos conciliadores, una vez que los estudiantes “pasan” de todo eso, el movimiento estudiantil ha entrado en una nueva etapa, y lo hace con renova- das fuerzas pero también con un proble- ma fundamental: su desorganización y falta de dirección —mal que, por otra parte, no es privativo de los estudiantes—. En tanto no consigan re- solverse estos problemas el movimiento estudiantil estará expuesto a los planes de aquellos que no renuncian a domes- ticarlo, institucionalizarlo, sindicarlo... Hablar hoy de alternativas para el movimiento estudiantil no significa sa- carse de la manga ninguna idea “genial” sobre sus problemas o métodos de lucha. Basta echar una ojeada a la experiencia de los últimos años, especialmente del último curso, o ver lo que hacen los obreros y otros sectores populares para comprender que ahí están esos métodos independientes de lucha y de organiza- AREA CRITICA MA ción que se están necesitando. Las asam- bleas, las comisiones de delegados, sa- car la lucha a la calle con manifestacio- nes y todo tipo de acciones radicales, los piquetes de extensión de la lucha y de búsqueda de solidaridad: ésta es la úni- ca manera de avanzar con pasos segu- ros y firmes. Junto a todo esto, el apar- tarse del reformismo y el legalismo, el resguardarse de la represión policial, el saber dar su merecido a chivatos o clau- dicadores y el saber ligar la lucha estu- diantil a las de otros sectores populares que luchan contra el Estado monopo- lista, son las condiciones políticas im- prescindibles para garantizar la conti- nuidad del movimiento. ¿Y las Coordinadoras?, preguntarán algunos estudiantes que se hayan que- dado extasiados ante la propaganda que han hecho de ellas algunos reformistas y oportunistas alentados por el Gobier- no del PSOE. ¿Y Coordinadoras para qué?, nos preguntamos nosotros. Es cierto, y sería inútil mantener lo contra- rio, que ante una lucha concreta surge la necesidad de coordinarse para aunar las máximas voluntades y hacerla más efectiva. Algo así ocurrió en las luchas contra la LAU; la Reunión General de Universidades que se creó tuvo un gran protagonismo, a pesar de algunos ras- gos negativos como el de no mantener- se en la clandestinidad para evitar la re- presión y dar así continuidad a la lucha. Pero, ¿qué pasó luego? Que los de siem- pre quisieron hacerla estable y transfor- marla en una Coordinadora Estatal con el resultado de todos conocido: pasó a mejor vida en el plazo de unas semanas, sentenciada por los mismos que antes habían echado abajo otros montajes bu- rocráticos por el estilo, los propios es- tudiantes. Por tanto, buscar formas de coordinarse siempre que ello sea nece- sario es algo positivo para el movimien- to, pero de ahí a montar un tinglado que encadene y maniate al estudiantado exis- te un buen trecho que, por supuesto, siempre encontrará el rechazo de éste. ¿Qué fue de aquellos “pasotas”, de aquellos estudiantes que “pasaban” de la “democracia”? No es demasiado di- fícil verlos y reconocerlos en los estu- diantes que el pasado curso han salido a la calle a luchar por sus reivindicacio- nes, “pasando” también de cualquier ilusión reformista y estando en el cami- no de comprender que la única alterna- tiva del movimiento estudiantil está en la utilización de unos métodos de lucha y organización verdaderamente indepen- dientes, consecuentes y radicales, y en la integración consciente en el movimien- to popular. Ignacio Méndez 37

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Manifestación contra los estatutos oficiales. REFERENDA Entrevista con miembros de los “Comités Abertos de Facultade” (CAF) de la Universidad de Santiago Desde varios cursos atrás, los estudiantes de la Universidad de Santiago de Compostela se han venido caracterizando tanto por su combatividad para hacer frente a los múltiples problemas que les aquejan, como por su posición radical y boicoteadora frente a los intentos integradores que se han venido propiciando últimamente desde las esferas del poder. reemos que, por todo ello, me- ( , Tece la pena acercarse a estos es- tudiantes y, para ello, hemos rea- lizado una entrevista a varios miembros de los “Comités Abertos de Facultade” (CAF), que ha sido la organización es- tudiantil que más se ha destacado en las movilizaciones habidas en estos últimos cursos. Estos miembros de los CAF per- tenecen a distintas organizaciones polí- ticas, Movimiento Comunista de Gali- cia (MCG), Estudiantes Revolucionarios Galegos (ERGA) y Unión da Moceda- de Galega (UMG). Hacemos constar que la entrevista ha sido traducida del gallego por la simple razón de ser “Area Crítica” una revista de ámbito estatal y facilitar, así, la trans- misión de todo lo que se dijo. 1.—¿Qué balance podéis hacer del curso 1984-85? ¿Es cierto que el movi- miento estudiantil ha dado un paso ade- lante? ¿En qué sentido? ERGA: De forma general, este curso, supuso el afianzamiento y consolidación 38 del movimiento estudiantil, que se plas- mó, por una parte, en las contínuas mo- vilizaciones que se realizaron en el pri- mer trimestre motivadas por la subida de las tasas y de los alquileres de los pi- sos, y en la que se dio una respuesta im- portante ante las medidas discriminato- rias y selectivas en la Universidad y tam- bién ante la fuerte represión con que se trataron estas movilizaciones. Por otra parte, este afianzamiento se plasmó en la participación crítica en un proceso es- tatutario, donde se agudizaron las con- tradicciones del supuesto proceso de re- forma universitaria que se quería impo- ner desde todos los centros de poder ins- titucional. Nuestra participación adqui- rió importancia vital al constituir el “grupo nacionalista do Claustro” y con- vertirnos en única alternativa real ante la reforma descafeinada que proponía la “izquierda” moderada españolista y la desbandada de la derecha carente de to- da línea política clara. Se logró aunar a todo el estudiantado en contra de unos | Estatutos reaccionarios y esto se plasmó en la realización de un referéndum so- bre éstos, realizado por el estudiantado, donde la comunidad universitaria los re- chazó en un 90%, aparte de las conti- nuas movilizaciones de protesta que se llevaron a cabo. El paso adelante se refleja también en el grado de madurez que demostraron en todo este curso los “Comités Aber- tos de Facultade”, donde la presencia mayoritaria de ERGA fue fundamental para el carácter revolucionario y de de- fensa de la entidad propia que alcanza- ron los “Comités”. UMG: Para nosotros el balance del curso es francamente positivo. Se avan- zó en la consolidación de la autoorga- nización estudiantil; se registraron las mayores y más combativas movilizacio- nes de los últimos años, e incluso la par- ticipación en la actividad institucional (Claustro Constituyente, elaboración de estatutos, claustro y juntas de Facultad), generalmente poco atractivos para el es- tudiantado, ha sido importante. El ín- dice de participación en el referéndum sobre los estatutos organizado por los Comités Abertos de Facultade (CAF) ha sido también superior al de cualquier proceso electoral en esta Universidad.

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AREA CRITICA MIN Manifestación delante del rectorado. 2.— ¿Qué tipo de problemas especí- ficos aquejan al estudiantado? ¿Han aparecido nuevos problemas en los úl- timos años o siguen siendo los mismos de siempre? MCG: Nosotros pensamos que los principales problemas que sigue tenien- do el estudiantado giran en torno a la selectividad y aunque son problemas que se vienen arrastrando desde hace muchos años, cada año que pasa se van agudizando cada vez más. Esta selectividad es tanto económica como académica. En cuanto a la selec- tividad económica, luchamos contra problemas como la desorbitada subida de las tasas académicas y el alquiler de los pisos. La selectividad académica res- ponde a los “numerus clausus”, y la no libre renuncia de convocatorias, etc. ERGA: Los principales problemas que aquejan al estudiantado son por una parte todos los que son reflejo de algún tipo de medidas selectivas: econó- micas, sociales, etc..., que alcanzan un grado crítico en la universidad (nume- rus clausus, selectividad, reducción del número de convocatorias, etc...). Por otra parte, los derivados de la es- tructura obsoleta y reaccionaria que per- dura en la Universidad y los centros de enseñanza media, y que suponen una continua traba para todos los procesos de autoorganización estudiantil, de ca- ra a conseguir una enseñanza democrá- tica, participativa y ajustada a nuestra realidad nacional, tanto social, econó- “mica como cultural. Entrarían aquí, por ejemplo, los problemas motivados por la realidad agraria gallega, con gran nú- mero de estudiantes que proceden de fa- milias del medio rural, con bajo nivel de vida y donde su trabajo es necesario de ayuda en sus labores. Todos estos problemas vienen de vie- jo, pero adquieren nuevas formas (recor- damos el proceso Estatutario en la Uni- versidad), y el triunfo del movimiento y de la lucha estudiantil se mide por la ca- pacidad de crear nuevas formas de en- frentamiento con esas estructuras, ajus- tadas a las variaciones de forma que es- tos problemas van tomando. 3.— La prensa del Estado y un sector de estudiantes han afirmado que las lu- chas de este curso han girado en torno a conseguir una mayor participación es- tudiantil en los órganos de gobierno uni- versitarios, ¿realmente los estudiantes se interesan por esa participación? MCG: A nivel del Estado las movidas fueron mayormente por aumentar la participación estudiantil en los órganos de gobierno de las diversas universida- des, ya que este año hubo procesos cons- tituyentes en muchas universidades. En Santiago pensamos que esto no fue así, ya que la gente se echó a la calle por las reivindicaciones más inmediatas y más agobiantes como son la subida de las tasas y de los pisos. Por otra parte, está lo que los CAF intentamos impul- sar: Entrar por el trabajo en el claustro constituyente intentando sacar a la ca- lle lo que se estaba haciendo dentro. Es- to fue el fracaso que tuvimos los CAF, debido a una gran desvinculación entre el trabajo en el claustro y los CAF, y en general con respecto a todo el estudian- tado. ERGA: Los estudiantes se interesan por esta participación en los organismos de gobierno sólo y cuando vaya acom- pañada de una continua movilización que surja como consecuencia de un pro- ceso de debate, discusión y toma de de- cisiones de los propios estudiantes me- diante organismos asamblearios. Esta participación institucional se valora po- sitiva si es capaz de crear contradiccio- nes en las estructuras universitarias, en- frentamiento ideológico con esos órga- nos de poder, y a la vez esa propia po- pularidad informativa que se logra se emplea en la concienciación de estudian-, tes, todavía pasivos. 39

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4— ¿En qué consisten los “Comites Abiertos”? ¿Constituyen éstos la forma más eficaz de organización independien- te de los estudiantes? Mucho se ha ha- blado de la desorganización estudiantil, ¿qué nivel organizativo existe entre los estudiantes, y más concretamente en la Universidad de Santiago? MCG: Los CAF son organizaciones abiertas, asamblearias que tienen la vir- tud de agrupar a un cierto número de gente establemente, con un línea políti- ca radical. Nosotros, MCG, pensamos que tene- mos problemas dentro de los CAF y que estos giran en torno a un cierto burocra- tismo, aunque también vemos que no son problemas relacionados con la for- ma de organización, sino que son pro- blemas de cómo llevar esta organización. Pensamos que las movidas fueron exageradas por los órganos del Estado para desprestigiarnos, ya que el nivel de organización aún no es muy alto y los CAF estamos un poco aislados del es- tudiantado, pero lo que tenemos y de- bemos hacer es fortalecerlo y aumentar- lo, ERGA: Los “Comités Abertos de fa- cultade” son órganos abiertos, partici- pativos, democráticos, que crean deba- te y coordinación para el planteamien- to de una política global y unitaria de Distrito en la Universidad. Constituyen una forma eficaz en este momento, mo- tivada por circunstancias coyunturales y siempre que se entiendan como lo que son, frentes amplios de lucha estudian- til, pero nunca vanguardias ideológicas que sustituyen otro tipo de trabajo po- lítico. La firmeza de los Comités radica en la participación en ellos de diversos grupos políticos y estudiantes indepen- dientes, que enfrentan y debaten todo ti- po de problemas universitarios desde distintos puntos de vista. 5.— A lo largo de las luchas de prin- cipio de curso en Santiago algunos es- tudiantes tuvieron que ocultarse ante el acoso policial y para no ser detenidos, ¿la lucha clandestina ha pasado a la His- toria o por el contrario se hace necesa- rio desarrollarla y perfeccionarla? ERGA: La lucha clandestina es una medida que se debe tener en cuenta, y se debe estar preparado para ella. Su uti- lización responde a una táctica política de coyuntura. De hecho, la fuerte repre- sión que obliga a una lucha de supervi- venci del movimiento estudiantil provo- ca una resistencia semiclandestina, en- tendida como medidas de autoprotec- ción frente al acoso del sistema. 40 UMG: Es necesario emplear y perfec- cionar todas las formas de lucha, lega- les e ilegales y prepararse para ser cada vez más invulnerables frente a la repre- sión. 6.— ¿Qué opinión os merece la Coor- dinadora Estatal de representantes estu- diantiles? ¿Es un organismo útil para el movimiento? Los representantes galle- gos se han negado a asistir a esta Coor- dinadora ¿por qué? ERGA: La coordinadora estatal la ve- mos innecesaria, por lo menos a nivel decisorio, en tanto que el movimiento estudiantil se enfrenta dentro del Esta- do a situaciones totalmente diferentes debido a las distintas realidades nacio- nales que lo conforman, lo que motiva que los problemas que puedan tener un origen común adquieren formas diferen- tes y las respuestas deben ser también di- ferentes y ajustadas a la realidad social y cultural. Su utilidad en caso limite se reduce a un intercambio de opiniones y visiones referidas a un problema muy concreto, pero en ningún momento puede enten- derse como una forma de coordinar la lucha estudiantil, que responde a fon- dos y adquiere formas totalmente inde- pendientes. Por todo esto, los estudiantes galle- gos, organizados en los Comités, se ne- garon a asistir a las coordinadoras esta- tales. Esta fue en todo momento la vi- sión política que ERGA planteó en las discusiones. MCG: En todo lo que es coordinar es- fuerzos, nosotros, el MCG, estamos de acuerdo, aunque vemos varios requisi- tos necesarios para participar: que ha- ya movidas o que la gente que vaya ten- ga respaldo asambleario, por eso el pro- blema es que hay muchas veces gente que va de “paracaidistas”, es decir, sin ningún respaldo asambleario. A pesar de esto, el MCG estamos por impulsar es- ta coordinadora, ya que tal como está la correlación de fuerzas a nivel estatal es importante que los distritos nuestros en que la izquierda tenemos una relati- va fuerza participemos para no dejar ca- mino libre a la derecha (PSOB), y vemos muy necesario impulsar al sector radi- cal de esta coordinadora, cosa que no- sotros (MCG) intentaremos hacer. UMG: Galiza es una nación coloni- zada que sostiene una constante lucha de liberación nacional y social. La Univer- sidad está inserta en un determinado marco con unas características y una di- námica propias, con una problemática especifica: normalización del idioma ga- llego, adaptación de los contenidos a nuestra realidad nacional y a las necesi- dades de transformación social del país, especulación de la vivienda, ordenación territorial de la Universidad, etc... El Movimiento Estudiantil Galego siempre se ha movido en ese marco nacional, Desde esta valoración, la participación en la Coordinadora Estatal no tendría funcionalidad práctica; sólo podría lle- varnos a aplicar miméticamente direc- trices que podrían ser inadecuadas a nuestra situación, y por lo tanto perju- diciales para el Movimiento. Sí nos pa- rece interesante el intercambio de opi- niones y experiencias entre las distintas Universidades y tampoco descartamos la coordinación de acciones concretas que nos afecten a todos. 7.— Los métodos de lucha empleados por los estudiantes en numerosas 0ca- siones han sido definidos por el gobier- no como “actos vandálicos”, producto del desconcierto y de desinformación o manipulación; ¿qué opinais de los mé- todos de lucha decididos y consecuentes? UMG: La utilización de la violencia revolucionaria es en muchos casos ab- solutamente imprescindible, y es nece- sario también concienciar a la gente so- bre este punto. Creemos que también a este nivel se ha avanzado mucho en la Universidad Gallega. MCG: Pensamos que fueron correc- tos aunque algunas veces quedamos cor- tos. Nosotros intentamos impulsar todas las ideas que pretenden darle radicalis- mo a las luchas. También vemos muy claro que los únicos vándalos que en este curso actua- ron en Santiago fueron la policía y to- da esta gran familia de especuladores que aquí exprimen a la gente. 8.— El estudiantado gallego ha vuel- to a demostrar este curso su carácter combativo y sus avanzadas formas de lu- cha y organización ¿A qué causas pue- de obedecer esta posición de vanguar- dia respecto a otras Universidades del resto del Estado? Contadnos ¿Podéis re- sumirnos en qué han consistido las lu- chas llevadas a cabo en la Universidad de Santiago, sus objetivos, sus métodos de lucha, sus formas organizativas, sus experiencias más dignas de tener en cuenta, etc.? UMG: La posición de vanguardia que efectivamente conquistó este curso el es- tudiantado gallego, es fruto de largos años de trabajo por la base, asamblea- rio, de concienciación y movilización de las fuerzas nacionalistas (ERGA fue creada en el año 72 por estudiantes de UPG). La situación de la Universidad es un claro reflejo de la situación de la so-

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Situación que quedaba tras el paso de la manifestación. ciedad gallega; las contradicciones son, en esencia, las mismas, y acaban por fa- vorecer la toma de postura combativa y militante. Por otra parte, consideramos fundamental la organización, la existen- cia de una plataforma amplia y movili- zadora como los Comités. ERGA: La posición de vanguardia en el Estado, de la lucha estudiantil en San- tiago, puede ser debida a nuevas causas: Primero, a que ésta es un lucha que viene de atrás, con aciertos y errores, pe- ro que cuenta con una experiencia de muchos años de enfrentamiento al sis- terna. Esto provoca que se consoliden las Organizaciones de lucha: en este caso ERGA, con 12 años de experiencia tan- to en la Universidad como en la ense- ñanza media, profundamente arraigada en la realidad nacional que participa en un amplio frente nacionalista, y con gran nivel de afiliación que hace que sea la única organización estudiantil de es- tas características que existe en todo el Estado. Todo esto se ve reflejado en la vida política universitaria de Santiago donde ERGA es la organización base que forman los “Comités Abiertos”, y donde aporta un alto grado de organi- zación. Otras causas pueden ser la agudiza- ción de ciertos problemas en concreto, como el de la vivienda que se dio este año en Santiago y donde la situación lle- gó a ser límite para el estudiantado. El alto grado de movilización y participa- ción logró que los representantes de los Comités en el Claustro impusiesen una propuesta referente a este tema, en que se obligaba a la Universidad a no cobrar el aumento de este año, con la no reco- gida de los segundos plazos de matrícula y en el caso de no ser aceptado por el gobierno central a que la Universidad no abriese sus puertas el curso 85-86. El equipo rectoral se vio obligado a revo- car estos acuerdos del Claustro con lo que consiguió un más alto nivel de mo- vilización todavía. Las luchas más importantes llevadas a cabo fueron la ya citada de las tasas y los pisos; la lucha contra unos Esta- tutos totalmente reaccionarios que no respondían a las necesidades del estu- diantado y que se desmarcaban total- mente de la realidad social y económi- ca de nuestra nación, a la vez que per- petuaban las estructuras de poder y opresión en la universidad operantes desde hace años. A destacar los rasgos privatizadores que llevan los estatutos, fiel reflejo de la LRU, ley contra la que se dirigieron todas nuestras críticas, que tampoco contempla las distintas realidades nacio- nales y que impone todo tipo de medi- das selectivas de acceso y permanecen en la Universidad. Este tipo de medidas se ven especialmente agravadas en el ca- so gallego, por las circunstancias econó- micas graves que sufrimos. La lucha se llevó a cabo en varios frentes: de movilización externa y de participación en los órganos de gobier- no y conjuntándolas de la forma que ex- plicábamos antes, de forma que una y otra se complementen y se harían im- prescindibles en estas circunstancias. 9.— El gobierno y algunos grupos de estudiantes han manifestado que la LRU puede dar solución a los proble- mas más acuciantes del movimiento es- tudiantil, ¿qué pensais de la LRU? MCG: La LRU pensamos que es una ley para adaptar la Universidad a una sociedad capitalista en crisis con la cual mantiene y se acrecientan las lacras de tiempos anteriores: selectividad, priva- tización, machismo, etc. ERGA: La LRU es una ley totalmen- te conservadora y reaccionaria vehículo de perpetuación de las discriminaciones que se dan en la Universidad. Establece todo tipo de medidas selectivas: econó- micas, sociales, etc... Por otra parte, al plantearla a nivel estatal, desconoce to- talmente las necesidades específicas de 41

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192 pág. 550 pts. Gran RE Editorial Revolución CON El AGUA AL CUELLO trabajo en la economía semersida Para lor Mi LA POLITICA DEL PSOE y Vía, 88, Bloque 6-9." Tel.: Telf.: 241 81 17 28013 MADRID 42 Galicia, y su aplicación supone un agu- dizamiento de los problemas de acceso a la Universidad de los hijos de las cla- ses populares, que dado el subdesarro- llo de la economía gallega y su especial componente agrario, le hacen práctica- mente imposible el acceso. Es obvio que esta ley nunca hará po- sible un cambio de la estructura univer- sitaria, y que enfrentárse totalmente a ella es luchar por la consecución de un nuevo sistema de enseñanza, realmente democrático y participativo. Por otra parte, su aplicación demuestra la total imposibilidad de aplicar la autonomía universitaria, tal y como la entiende el gobierno del Estado. 10.— ¿Qué pensais de la creciente par- ticipación de los estudiantes de bachi- llerato en las luchas universitarias? ERGA: La participación de los estu- diantes de bachillerato en el movimien- to estudiantil, es fundamental. ERGA mantiene estructura organizativa en en- señanza media y la experiencia demues- tra que esa lucha es fundamental de ca- ra a la concienciación de los estudian- tes posteriormente en la Universidad. Aparte de esto, esta lucha tiene unos ob- jetivos concretos, principalmente ERGA lleva centrando su lucha en la prueba de acceso a la Universidad (selectividad) y todos los años se realizan fuertes cmpa- ñas en los Institutos de Bachillerato, En la práctica surgen otros problemas, co- mo pueden ser los diversos problemas de tansporte a los centros de enseñanza que se dieron estos años pasados en Vi- go, y en los centros de F.P. de La Coru- ña, que provocaron diversas movilizacio- nes, altamente participativas y efectivas. Esta lucha estudiantil en el Bachille- rato va unida a la participación en or- ganizaciones culturales y juveniles que están alcanzando gran nivel de lucha po- lítica y revolucionaria. UMG: En Galicia también la Ense- ñanza Media, si bien menos organiza- da tiene dinámica propia: galleguiza- ción, lucha contra la selectividad, con- diciones materiales de los centros, lucha contra el autoritarismo, etc... Entende- mos que es esta dinámica lo que hay que apoyar. 11.— ¿Qué relación veis entre el mo- vimiento estudiantil y las luchas obre- ras y las luchas populares antirrepresi- vas, antiimperialistas, etc.? Algunos ven la participación estudiantil en estas lu- chas como una forma de evasión de sus propios problemas o como una forma de interferir en unos asuntos que les son ajenos, ¿qué opináis de este tema? Manifestación delante de la Consellería de Educacioi MCG: Nosotros pensamos que luchar por objetivos estrictamente académicos es una lucha miope, ya que son proble- mas políticos que se engloban dentro de las miserias de este sistema capitalista. Pensamos que los estudiantes debemos solidarizarnos con todo tipo de luchas (reconversiones, anti-OTAN, etc.), y ya este años los CAF trabajamos por ahí, aunque no fue suficiente. ERGA: Para ERGA, que forma par- te del BNG (Bloque Nacionalista Gale- g0), todos estos problemas son total- mente inseparables. Es imposible el planteamiento de una enseñanza asép- tica; siempre va condicionada por las condiciones sociales, económicas y po- líticas. El conseguir que las luchas po- pulares alcancen sus objetivos, tanto an- tirrepresivos como antiimperialistas, re- dundarán a la larga en la consecución de una enseñanza realmente progresista. y revolucionaria. Aparte de esto, el es- tudiante gallego, como miembro de una nación colonizada, que sufre las conse- cuencias del imperialismo español, ve como lucha fundamental y positiva la

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»4 m1 $ La enseñanza actual está pensada en función y responde a las necesidades del sistema capitalista. La solución a los problemas en la enseñanza está en el cambio de sistema. En ' la revolución. Cultura, mientras los representantes de los CAF se entrevistaban con el conselleiro. consecución de la soberanía nacional de Galiza. 12.— En vista de lo ocurrido en este curso, ¿qué nos va a deparar el curso ve- nidero? ¿por qué caminos discurrirá el movimiento estudiantil? MCG: El año que viene lo vemos con cierto optimismo, teniendo como tareas la consolidación de los CAF y su aper- tura al estudiantado con el fin de incor- porar a más gente. ERGA: En vista de lo que ocurrió es- te curso, el curso que viene los proble- mas surgirán principalmente por la apli- dación práctica de los estatutos, que sur- girán si se cumple todo lo previsto, casi consensuado, entre el equipo rectoral, que aplica prácticamente la política del PSOE y la Xunta de Galicia que defien- de los intereses de AP de perpetuación de esta Universidad obsoleta. Los con- flictos que se observan entre ellos res- ponde a luchar enfrentados entre gru- pos de poder pero no a discrepancia ideológica profunda. Se plasmarán estos estatutos en la AREA CRITICA MA aplicación de numerus clausus, prueba de selectividad, reducción posible del número de convocatorias, etc... Esta úl- tima puede ser el caballo de batalla fun- damental con los numerus clausus. To- do ello sin olvidar el tema de las tasas y la especial situación de la vivienda en Santiago que sin duda creará nuevas si- tuaciones conflictivas, ya que es un te- ma que moviliza a gran cantidad de gen- te por la gravedad del problema. UMG: El próximo curso intentarán completar la reforma en la Universidad. En ese sentido habrá que continuar la lucha por la democratización real de los órganos de la Universidad, por la susti- tución de los planes de estudios por unos acordes con nuestra necesidades, por la plena galegización de la Univer- sidad, y contra toda forma de selectivi- dad implantada (tasas...) y que ya están intentando imponer (numerus clausus); habrá también que retomar el conflicto de la vivienda, aún no solucionado. 13.— Y por último, ¿dónde está, a vuestro juicio, la clave par resolver los problemas de la enseñanza? MCG: La solución de los problemas de la Universidad, igual que los que aquejan a otros sectores de la sociedad, están en el cambio del sistema. Si quie- res, llámalo revolución. ERGA: La clave para resolver estos problemas en la enseñanza radica, para ERGA, en la concienciación política de los estudiantes, que lo que de estar una participación activa en los problemas, y en las organizaciones estudiantiles. Así se lograrán mayores movilizaciones a la vez que un mayor nivel de discusión y debate, lo que redundará en la toma de resoluciones más elaboradas y con ma- yor nivel de efectividad. A la vez que esta toma de conciencia en el tema de la enseñanza, es funda- mental la concienciación en el nivel po- lítico, ya que son hechos como la colo- nización de Galiza, su bajo nivel de de- sarrollo, etc... los que determinan gran parte de estos problemas. UMG: La enseñanza actual está pen- sada en función y responde a las nece- sidades del sistema capitalista. En Gali- za es además elemento de colonización, alienación y españolización. El proble- ma real de la enseñanza está en la ense- ñanza en sí, en su función y concepción, está en el propio sistema, y por lo tan- to, sólo podrá resolverse cambiando el sistema social, acabando con la coloni- zación de Galiza y construyendo una nueva sociedad y un nuevo sistema edu- cativo pensado en función y que respon- da a las necesidades de las clases popu- lares, de la transformación social y el progreso de nuestra Nación. 43

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Lo sindical y lo político están unidos en el movimiento obrero Los obreros de la Naval de Bilbao respondieron al ataque policial. Hemos recibido en nuestra redacción un interesante trabajo titulado «la crisis general del sistema capitalista». Es una pena que su larga extensión no nos permita la publicación íntegra del mismo, pues los datos que aporta, sus análisis y sus conclusiones son ciertamente reveladoras acerca de la situación que actualmente vivimos en los países capitalistas. La primera parte del trabajo está dedicada a echar un repaso al mundo capitalista en general. Toca en primer lugar la crisis económica, a la que —tras aportar numerosos datos y cifras— termina calificando de «crisis de decadencia, de agonía de todo un sistema de producción: el capitalismo», crisis que «lejos de dar paso a un período de animación y prosperidad en la economía, se transforma en una crisis crónica...». En el orden polítco, los autores del trabajo analizan cómo crisis económica y crisis política se entrelazan en los países capitalistas, dando lugar a la aparición de toda una serie de fenómenos nuevos (mayor auge y radicalización del movimiento obrero, lucha armada revolucionaria, bancarrota creciente de los partidos reformistas —especialmente los P.C. los Estados, militarismo desbocado, etc.) que «están produciendo un salto en la conciencia de los trabajadores de los países europeos, un salto que les conducirá inevitablemente a comprender que es el propio sistema capitalista el que no funciona ya, que es incapaz de resolver ningún problema importante de los que hoy padecen las masas populares. En suma, que se está abriendo una crisis revolucionaria de amplias proporciones y que sólo podrá cerrarse con la implantación por la vía revolucionaria de un nuevo tipo de sociedad: el socialismo». La segunda parte trata sobre la forma en que la crisis se está dando en España, señalando que «sus rasgos aquí aparecen mucho más acusados, sus consecuencias son más graves y, en general, el proceso revolucionario avanza con mayor rapidez». A continuación, transcribimos textualmente el último apartado de este trabajo, precisamente aquel que recoge y analiza la incidencia que esta crisis económica y política del régimen está teniendo en el movimiento obrero de España, y que lleva por título: “Lo sindical y lo político están unidos en el movimiento obrero”. tradicionales— y los sindicatos, fascistización acelerada de i para alguien ha sido catastró- fico el fracaso de la reforma po- lítica, ha sido para los partidos y organizaciones que realizaban su ac- tividad entre las filas de la clase obrera, es decir, para la izquierda legal y, espe- cialmente, para el partido carrillista. Se han ligado tan estrechamente al proce- so de formación del Estado fascista re- formado, se han volcado tanto en el apoyo de la nueva “democracia”, que su hundimiento ha significado la bancarro- ta total e irreversible de esta “izquierda”, Ellos han sido los principales valedores e impulsores de la política reformista dentro del movimiento obrero y, por tan- to, no es de extrañar que cuando este ha resurgido —superado el bache de la transición— les haya dejado de lado e incluso se haya puesto en su contra. 44 Como vimos anteriormente, el auge creciente del movimiento obrero y po- pular, y las características que presenta- ba (independencia de las instituciones estatales, especialmente del Sindicato Vertical, creciente radicalización, etc.) fue el factor fundamental que impulsó al Estado de los monopolios a iniciar su política reformista. Ahora bien, ¿cómo hacer que esta política calase en la cla- se obrera —el sector más numeroso, combativo y disciplinado de la pobla- ción—? ¿Quién mejor que la propia iz- quierda, especialmente el PCE, que ve- iia aureolada de una larga tradición de lucha antifascista, para hacerles tragar la píldora? Y, gustosamente, el PCE — y sus nuevos satélites formados por la mayoría del movimiento de “izquier- das”— se aplican a la tarea; primero, li- lariales, etc. para tratar de domesticar a quidando cualquier objetivo revolucio- nario en las luchas obreras por medio del “pacto por la libertad”; más tarde, con la política de “salida a la luz” y lla- mando a votar y apuntalar al Sindicato Vertical; por último, participando y lla- mando a participar a los obreros y a to- dos los trabajadores en cuantos monta- jes electorales convocaba el nuevo régi- men para legitimarse. A la vez, fueron frenando las luchas, dotándolas de “*re- glas del juego”, despojándolas de toda significación política, aceptando —in- cluso, poniéndolos ellos— los limites sa- todo el movimiento obrero, poniéndole un corsé, Aunque esta política pareció que da- ba resultado (ver el bache del movimien- to huelguístico en los años 1979-82),

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también vimos antes como a partir de 1982 se producía una recuperación, y con más fuerza y agresividad que antes. La realidad no ayudó mucho al PCE y la izquierda extraparlamentaria legal. Su misma legalidad quedó a la vista de to- do el mundo más como un premio del nuevo Estado a sus “servicios prestados” que una conquista del movimiento obre- ro. Ni siquiera tenían una “ruptura” con la que tapar sus vergúenzas. El problema que tenían todos estos grúpos y partidos para hacer bien su tra- bajo era que,a cambio de convencer a los obreros de que tenían demagogia y más demagogia, a la vez que la repre- sión se seguía cebando sobre todos aquellos que no aceptaban el yugo. En la conciencia de la gente fue calando la idea de que esa no era su política, de que así no iban a ninguna parte como no fue- ra a sacarles las castañas del fuego a los explotadores. No tardó así en iniciarse la cuesta aba- jo de toda esta izquierda tradicional. El PCE comienza a perder su militancia, a estancarse a todos los niveles, a per- der credibilidad (ya muy escasa por su triste actuación en el decenio que pre- cedió a la muerte de Franco); muchos de los grupos de la izquierda “radical” prácticamente desaparecen después de . . AREA CRITICA MN su primer revés electoral (ORT es el ca- so más escandaloso). Por último, la he- catombe: el PCE se disgrega en mil tro- zos; el mismo Carrillo es defenestrado vergonzosamente; la presencia de los res- tantes grupos de la “izquierda” se dilu- ye en los mil y un colectivos del movi- miento ciudadano (anti-OTAN, ecolo- gistas, apoyo a los presos políticos, na- cionalistas, etc.), incapaces de llevar una política propia entre la clase obrera y to- da vez que hasta ahora se habían man- tenido a la sombra del PCE y de CC.OO, No corren mejor suerte los sindicatos; también ellos (especialmente UGT y CC.OO.; los otros nacen ya muy debili- tados, incluida la CNT) se han visto comprometidos de tal manera en la Re- forma y en los intentos de los gobernan- tes por salir de la crisis económica que no han tardado en hundirse en el des- prestigio y la disgregación. Larga sería la lista de agravios que ahora están pagando las centrales sin- dicales: su vieja táctica de apuntalar al Sindicato Vertical fascista y de poner a los obreros más combativos en los pues- tos de enlaces y jurados para que la BPS los fichara y detuviera al menor conflic- to, su actitud constante de justificar los “sacrificios” de la crisis, de querer con- vencer al pueblo que “hay que apretar- se el cinturón para salvar la economía”; sus permanentes esfuerzos por crear una legalidad sindical que encorsetara a nuestro “salvaje” movimiento obrero (subidas salariales de tantos por ciento en vez de lineales, servicios mínimos, preavisos de huelga y manifestaciones, no asamblearismo, respeto de topes sa- lariales, Estatuto de los Trabajadores, etc.); sus denuncias a todos aquellos que se salían de las normas por ellos esta- blecidas, sus aplausos a la policía en las manifestaciones o su apoyo a las con- vocatorias a “jornadas contra el terro- rismo”, etc. Y para rematar, ligándose claramente a la política de determinados partidos en el gobierno, como ocurrió con USO y la UCD o UGT y el PSOE, Hoy día están purgando sus culpas: nuestro país sigue siendo el de más ba- La reconversión dio mucho trabajo a la policía. jo índice de sindicación de Europa, en- tre un 7 y un 139 de trabajadores sin- dicatos; y la tendencia es a la baja, dán- dose el fenómeno curioso del trasvase de gente entre los distintos sindicatos, de UGT a CCOO. y de ésta a CNT, etc., para terminar rompiendo el carnet de- finitivamente. Las luchar internas de los sindicatos y entre ellos crecen día a día, amenazando con la misma disgregación que aquejan a sus partidos patrocinado- res; por no controlar, no controlan ni a 45

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sus bases. Las elecciones a comités de empresa se resuelven con apenas un 30 o 40% de participación en el mejor de los casos; en numerosas ocasiones, miembros de CC.OO. y UGT han sali- do apaleados de las asambleas y mani- festaciones... no por la policía, claro, si- no por los propios obreros, que no han: ahorrado epítetos con los que injuriar- les: amarillos, vendidos, traidores, bom- beros, etc. Es público y notorio que en algunas zonas del país, como Euskadi, Galicia o Asturias, los miembros de UGT ctientan con protección policial. A la vista de todos esto, no es de ex- trañar que el movimiento obrero haya logrado conservar, a través de todos es- tos años de Reforma “democrática”, uno de sus atributos que más le caracteriza- ron anteriormente: su independencia; tanto del propio aparato estatal, de sus leyes y de los planes del gobierno de tur- no (no creyéndose ninguna promesa o llamamiento a la “paz” o la “solidari- dad” para salir de la crisis económica, boicoteando las consultas electorales, no aceptando las reglas del juego de la le- gislación sindical, resistiéndose a los pla- nes de reconversión y sobreexplotación, a los topes salariales pactados, etc.), co- mo independencia de las propias centra- les sindicales: como hemos visto, los obreros no se afilian y los que lo hacen no pagan la cuota o no siguen las direc- trices de sus sindicatos, limitándose a usar aquellos servicios que les convienen (jurídico, “enchufes” para entrar en una empresa, excursiones o fiestas, etc.); no acuden a las convocatorias electorales y, la minoría que lo hace, vota principal- mente a los “independientes” no afilia- dos; y en la calle, las llamadas al orden y a utilizar los métodos pacíficos caen en saco roto. Otra característica del movimiento obrero es su creciente radicalización. Y ya no se trata de la huelga, el piquete, la manifestación, el encierro o la barri- cada tan usada en 1976, por poner un ejemplo. No; en estos años de “demo- cracia” —y precisamente durante los años en que las luchas obreras estaban en su momento cuantitativamente más bajo— se ha producido un salto cualitativo en los métodos de lucha que emplean los obreros (y por simpatía, el resto de los sectores populares). Los secuestros de di- rectivos, técnicos, familiares del empre- sario, etc., se ponen a la orden del día; en Vigo, llegaron últimamente a secues- trar un barco. Los encierros se hacen con toda una estrategia para evitar el asalto de la policía, por ejemplo, poniendo di- namita en la bocamina o rodeando de barricadas inflamables la fábrica. Se re- curre cada vez con más frecuencia al sa- botaje de las instalaciones, incluso uti- lizando goma-2 (Torre del Bierzo o Fe- rrol). Los piquetes pasan a ser verdade- ros grupos de acoso a la policía y de cas- tigo a los esquiroles, empleando todo ti- po de medios de ataque y defensa con- tra las FOP (tirachinas, cócteles, barri- cadas de fuego, vigas, mangueras, etc.). Por último, hay que hacer notar que el movimiento obrero sigue conservan- do una de las característica que más le distinguían en los tiempos de Franco: su creciente politización. Esta rápida trans- formación de los sindicatos en lo polí- tico venía propiciada por la falta de li- bertades y por la presencia constante del aparato represivo del Estado; en estas condiciones, cualquier huelga era un ac- EN MADRID e En F.M. 107, 5 Mghz. e En el Telf. 447 56 55. e Todos los días de 7 de la tarde a la 1 de la madrugada. 46 to subversivo, cualquier salida a la calle implicaba el enfrentamiento con la po- licía y, por tanto, el riesgo de caer aba- tido a tiros o ser detenido y despedido. Cualquier huelga, por tanto, se transfor- maba en un acto de enfrentamiento al propio Estado, sus leyes y su aparato re- presivo, Pasados los años, parece que se vuel- ve a la misma situación de antes, con la diferencia de que ahora nos encontra- mos en un peldaño superior: si antes quedaba el recurso y la esperanza de una “democratización”, de un tránsito más o menos pacífico a la “democracia”, hoy día ha quedado demostrado que del fas- cismo, por las buenas, sólo se va al fas- cismo. Cuando hoy día es el Estado el prin- cipal impulsor de la política de reduc- ción de salarios, de aumentos de precios e impuestos, de reconversiones, de pa- ro, etc.; cuando la única solución que el Gobierno da a los conflictos laborales que estallan es el mandar a los antidis- turbios; cuando cada día son más los obreros que por el simple hecho de de- fender su puesto de trabajo se ven pro- cesados y condenados por enfrentarse a las FOP o por atentar contra las leyes establecidas por el Estado de los mono- polios, cuando estas mismas leyes cada vez dejan menos margen de maniobra para una mínima defensa de los dere- chos e intereses del pueblo, cuando to- do esto ocurre, no es de extrañar que cuando estalla algún conflicto —aunque sea puramente sindical en apariencia y en sus orígenes— se politice rápidamen- te, convirtiéndose en un enfrentamien- to con el mismo Estado. ¿Acaso los obreros de Sagunto, Eus- kalduna o Vigo se enfrentaban pura y simplemente a sus patronos por unas pocas mejoras de tipo laboral? No; se enfrentaban a toda la política del Esta- do; de ahí que, a pesar de su heroismo y persistencia en la lucha, los frutos in- mediatos —““sindicales”?— que pudieran lograr fueran mínimos... ¡porque nadie se puede enfrentar a todo un Estado ar- mado hasta los dientes, con palos, pie- dras y tirachinas! De ahí, por el contra- rio, la gran victoria política de esos obre- ros que con su lucha han puesto de re- lieve a todos sus hermanos de clase y to- do el pueblo el verdadero carácter fas- cista y anti-obrero del PSOE y sus alia- dos de “izquierda”. En estas circunstancias, pretender se- parar lo sindical de lo político es, a más de una causa perdida, alinearse con lo más atrasado del movimiento obrero, por no decir una cosa más fuerte. Más aún cuando, como vimos antes, el mis-

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mo Gobierno se está encargando de bo- rrar estas diferencias en su actuación diaria. Además, cada día es más difícil alcanzar alguna mejora en las condicio- nes de vida y trabajo; la crisis económi- ca no da para más, y así, cosas que ha- ce unos años parecían de risa, como una pequeña subida salarial, hoy se convier- ten en una verdadera empresa de gigan- tes; las mismas leyes se han hecho cada vez más restrictivas, de tal manera que cada día se hace más dificil poder con- seguir en los tribunales un fallo favora- ble a los intereses de los trabajadores. Por todo ello, pretender quedarse en lo puramente sindical, defender obreros que han sufrido menoscabo en sus de- rechos laborales pero quedándose al margen de aquellos que luchan fuera de las “normas” establecidas y de una ma- nera resuelta por imponerlos o que, vien- do lo infructuoso de la lucha sindical, se plantean claramente la transforma- ción revolucionaria del Estado, todo esto no sólo es una incongruencia, sino que poco menos que es pretender dar mar- cha atrás a la rueda de la historia. Precisamente el momento de auge cuantitativo y cualitativo que está vi- viendo el movimiento obrero (dentro de las normales fluctuaciones y teniendo en cuenta que lo que se ha señalado antes es una visión general y una tendencia del conjunto, tendencia que hoy está repre- sentada por los sectores más combati- vos: Sagunto, Euskalduna, Vigo, etc.), pone de relieve el principal problema con el que se enfrenta: su falta de organiza- «ción. Es indudable que si los trabajado- res han desechado por inservibles —y peligrosos para sus intereses— a los sin- AREA CRITICA MS dicatos y otras formas parecidas de or- ganización reivindicativas de clase, la realidad es que, por otro lado, la orga- nización les es imprescindible para coor- dinar las luchas y los sectores, y saber mantenerlas hasta lograr sus reivindica- ciones, así como poder extender las ex- periencias y transformar los inevitables retrocesos en una preparación de los fu- turos combates. Esta falta de dirección, especialmente en el terreno político e ideológico; es claro que aunque la ban- carrota de los partidos reformista es prácticamente total, la reacción no va a abandonar sus esfuerzos para intentar desviar al movimiento de su histórico papel revolucionario, bien por medio del bombardeo ideológico, bien por el sur- gimiento de nuevos grupos deseosos de ocupar el hueco que ha dejado el PCE y la vieja “izquierda”, o bien reprimién- dole sin más e intentando sumirlo en la desesperación y la impotencia. La nece- sidad, por tanto, de una auténtica orga- nización de vanguardia de la clase obre- ra, fuerte y enraizada entre los obreros, se hace cada vez más imperiosa; y aun- que las formas de autoorganizarse de que se está dotando el movimiento ex- pontáneamente son numerosas (Asam- bleas, Comités, sindicalismo indepen- diente, etc.), la realidad es que se reve- lan insuficientes para hacer frente a los nuevos problemas y tareas que tienen que enfrentar. Sin embargo, se puede ser optimista. Todos estos problemas que tienen el mo- vimiento obrero y popular en España, así como el desarrollo a un nivel más al- to de sus aspectos positivos (indepen- dencia, radicalización, politización), La autodefensa de los trabajadores navales de Vizcaya. cuentan para su resolución con unas in- mejorables condiciones y con un factor de primordial importancia y que está li- gado a la propia crisis del Estado capi- talista español: la quiebra definitiva e irreversible del reformismo. Después del bombardeo sistemático de demagogia y represión que ha sufrido durante todos estos años, surge así un nuevo movi- miento obrero que se corresponde plena- mente con la nueva situación revolucio- naria que se ha creado, situación cuyos rasgos más acusados se pueden sinteti- zar en la crisis económica crónica, la cri- sis política de las instituciones y leyes del Estado “reformado” y la crisis, hasta lle- gar a la bancarrota total, de toda la iz- quierda tradicional que de una manera u otra apoyó esa Reforma. Precisamente el que el movimiento obrero y popular se haya despojado de las ilusiones reformistas está en la base de su actual pujanza, virulencia y falta de control; sólo de esta manera podemos entender que sea precisamente con el PSOE cuando se ha producido este sal- to cualitativo. Así mismo, esta toma de conciencia revolucionaria por parte de las amplias masas facilita el hecho de que los partidos y organizaciones verda- deramente revolucionarios, que hasta ahora se han movido en las difíciles con- diciones de clandestinidad y de acoso por parte de la reacción y sus aliados de la “izquierda oficial”, arraiguen entre el pueblo, se fortalezcan y puedan cumplir con su deber de organización y direc- ción. Se está preparando, por tanto, y a no tardar mucho, un nuevo salto adelan- te en el movimiento revolucionario en España. 47

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Wojtyla con el exdictador argentino Leopoldo Galtieri. El actual Papa suele ser nombrado coloquialmente como «Juan Pablo», olvidándose el II que le distingue de Albino Luciani, Juan Pablo 1, predecesor que murió a los treinta y tres días de la «fumata bianca» de su elección y a las cuatro horas de un radical enfrentamiento de postura con el Secretado de Estado, Jean Villot, representante del general pensar de la Curia. Villot, una vez reunido el cóclave para la nueva elección papal, pediría a los cardenales que firmaran un documento en el que se recogiera como razón de la muerte de Juan Pablo 1, el infarto. JUAN PABLO ,as diferencias pastorales entre ' Juan Pablo I y Juan Pablo II se basan en el interés del primero por continuar la línea progresista del Concilio Vaticano II (postura que defen- dió frente a Villot). Su sucesor, el pola- co Wojtyla, vendría a tomar la línea opuesta, aquella que hiciera a Pío XII excomulgar a los comunistas el 13 de ju- lio de 1949. Semejanza que afirman sin reserva expertos vaticanistas. Los treinta y tres días de Juan Pablo 1, sin embargo, no serían un récord. Mu- chos papas se verían, antes que él, ata- cados por el mal de la «brevedad». Ce- lestino V permaneció 35 días de papa en 1307 después de esperar veintisiete me- cónclave. Anteriormente había sido pa- pa durante seis meses en 1294, pero el papa Bonifacio VIII, entonces cardenal Gaetani, para sucederle, hubo de hacerle abdicar. Tras ello, lo encarceló hasta su fugaz reaparición. Bonifacio VI apenas duró 15 días en el año 896. Falleció de «muerte repentina» para ser sucedido por Esteban VI que, no contento con Formoso, el papa que precediera al fu- gaz Bonifacio VI, hizo desenterrar el ca- dáver y arrojarlo al río Tíber. Al año si- guiente, 897, Esteban VI era estrangu- lado. También era estrangulado Benedic- to Vi por instigación de Bonifacio VII que necesitaba sucederle. Bonifacio VII fue papa en dos ocasiones: en 974 tras el estrangulamiento de su predecesor, ses de turbulentas deliberaciones en el* para luego hacer equipaje con las joyas 48 Wojtyla con Fernando e Imelda Marcos, presidentes; I Atenta malas del Vaticano y escapar a Constantino- pla. Después fue excomulgado por su sucesor, Benedicto VII. El siguiente pa- pa, Juan XIV, abdicaría en favor del fu- gado Bonifacio VII. Pero éste, no satis- fecho, le encarceló primero sin darle apenas de comar y acabó por estrangu- larlo para mayor garantía. El mismo Bo- nifavio VII (no era para menos) mori- ría de «prontitud». A Juan XVI (antipapa) le correspon- dió ser mutilado y ciego. A este le suce- dió Silvestre 11, sospechoso de nigro- mancia. Benedicto V y Benecito X tam- bién serían antipapas. Benedicto IX fue tan sorprendente que llego a papa en tres ocasiones distintas: la primera por ser sobrino de Benedicto VIII y de Juan

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Js, enemigos y Impañías XIX, en los años 1032-44; la segunda abdicando a cambio de un pensión; y la tercera durante ocho meses de 1047-48. La lista de papas con «problemas de longevidad» es demasiado larga. Baste recordar que: el beato Inocencio V tu- vo 154 días de permanencia en la silla de Pedro, Inocencio 1X, 63 días, Grego- rio VIIL, 48 días; Valentín 40, días; León V, 30 días; Pío 111 y León XI, 26 días; Dámaso ll con 24 días; Marcelo y Sini- sio, 20 días y Celestino V y Urbano VII 13 días. El récord, no obstante, lo man- tiene Esteban 11 siendo elegido en el año 752 y muerto de «brevedad» antes de ser consagrado. Para Juan Pablo 11 la longevidad se encontró con tres atentados en el cami- no; uno consumado el día de la Virgen de Fátima de 1981 por Alí Agca, terro- ristas de extrema derecha turca del gru- po neo nazi «Lobos grises»; otro el mis- mo día de la Virgen de Fátima del año siguiente por el extremista de derechas religioso e integrista epañol, seguidor de Lefebvre, sacerdote José María Fernán- dez Khrom, y el tercer intento de aten- tado contra la vida del papa se corres- ponde con otro activista de extrema de- recha, Douglas Hernández Torrealba, miembro de la organización internacio- nal Tradición, Familia y Propiedad (que está extendida por América y Europa, cuya filial en Venezuela es Asocire y en España la Asociación Cultural Cova- donga), delincuente habitual y elemen- to relacionado con ciertas actividades MA AREA CRITICA MA del embajador norteamericano en Ca- racas, George W. Landau. SOSPECHOSO SILENCIO Con la detención de Douglas Hernán- dez Torrealba en Diciembre de 1984 se descubren los preparativos para el ase- sinato del Papa Juan Pablo II durante su visita a Venezuela. ¿Por qué Venezue- la y no Ecuador, Perú o Trinidad y To- bago? La explicación podriamos encon- trarla en la política exterior de los go- bernantes socialdemócratas de Caracas, pieza clave en Contadora que no con- cuerda con la administración Reagan respecto a América Central. Más con- cretamente en las exigencias venezolanas para que los EE.UU. pongan fin a su guerra secreta contra la república de Ni- caragua (país donde TFP no tiene or- ganización). Ñ Tradición, Familia y Propiedad, y su filial en Venezuela, llamada Asociación Civil de Resistencia (ASOCIREB), resul- taron culpables de la preparación del asesinato del Papa según las investiga- ciones llevadas a cabo a nivel de una co- misión parlamentaria. Douglas Hernán- dez poseía una serie de planos con los recorridos exactos que realizaría Juan Pablo Il, un rifle calibre 22 con mira te- lescópica y silenciador (como el que se utilizara en el asesinato de J. F. Ken- nedy), gran cantidad de municiones, dos pasaportes y un documento de identidad de otra persona. Por su parte la organi- zación TFP contaba entre sus enemigos a Juan Pablo II que lo consideraba “apóstata y agente comunista”. La pro- hibición de la filial de TFP en Venezue- la, ASOCIRE, y la expulsión del país de alguno de sus integrantes (Fernando Te- le, Cesar Campos...) cerró con un dis- creto silencio el asunto. Sólo el periódi- co “El Mundo” de Caracas daría una batida de denuncias. DINERO USA George W. Landau, embajador de EEUU. en Caracas realizaría cuantiosos donativos a la organización ASOCIRE por valor de decenas de millones de pe- setas, y se interesaría por las cualidades de Douglas Hernández Torrealba, a las que el presidente de ASOCIRE le res- pondería con un “goza de toda nuestra confianzay está dispuesto a desempeñar cualquier misión destinada a salvar a la Iglesia Católica del peligro comunista que amenaza desde dentro”. REAGAN Y TFP Asi escribía Ronald Reagan a sus ami- gos de la TFP, concretamente al presi- dente de la asociación en USA: “Gra- cias por su misiva de apoyo y por ha- 49

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A A A berme proporcionado un actualizado re- pertorio de las actividades de la Socie- dad Americana de Defensa de la Tradi- ción, Familia y Propiedad. Estoy muy satisfecho por el apoyo que su sociedad me ha concedido en diversas ocasiones y gustaría, por eso, de expresar a todos sus miembros mis mejores deseos de contínuo crecimiento y prosperidad de la TFP. Los tiempos actuales traen a los EUA innumerables posibilidades de ha- cer el bien, más también imponen pesa- das responsabilidades. Con su ayuda y el auxilio de todos los norteamericanos patriotas se que nuestra nación puede encarar todos los desafios que están por venir. Sinceramente. R. Reagan”. Otro de los buenos amigos de John Russel Spann, presidente norteamerica- no de TFP, es Willian Casey director de la CIA con quien intercambia donativos para “fines humanitarios” e informa- ción de organizaciones de Latinoaméri- ca que se oponen a la civilización cris- tiana por medio del socialismo y el co- munismo, orientaciones recogidas en su moderno evangelio “Revolución y Con- trarrevolución” ASOCIACION CULTURAL COVANDONGA (TFP) OTRO BRAZO DE LA CIA EN ESPAÑA Tanto Acción Cultural Covadonga co- mo Tradición, Familia y Propiedad, la primera en su versión española y la se- gunda en brasileña e internacional, aun- que se presentan con banderas religio- sas y culturales, son realmente formacio- nes paramilitares de concepción fascis- ta. De hecho TFP está reviviendo los cri- terios del partido nacional socialista y la hitlerjugend, defendiendo a su vez las industrias del complejo militar nortea- mericano. En España, TFP ha comparecido es- casamente en público y siempre para re- colectar simpatizantes hacia Acción Cul- tural Covadonga. El riesgo en España de las activida- des de A.CC. (filial de TFP) está por de- terminar, si bien en las investigaciones de la comisión parlamentaria venezola- na se llegó a saber que los socialistas: Lusinchi de Venezuela, Mitterand de Francia y González de España compo- nían un “serio grupo de enemigos” por sus especiales posturas respecto a AME- RICA CENTRAL y AFRICA AUS- TRAL por donde “el comunismo pue- de corromper a la Humanidad”. ESE OSCURO OBJETO DEL ATENTADO Puede parecer contradictorio que a un 50 Aca 1191 Resisfencia Caracas, 11 de octubre de 1924 Excno,Señor George hi. Landau Enbajador de 1os Estados Unidos de Anérica Elvas Apreciado Sc. Enbojador: 'mgo el agrado de dirigizme a Vues- tra Excelencia acasión de avísar recibo de 110.000 lares (ciento-d 1) en efectivo, donados a nuestra Asocia ción para fines de beneficencia. Relativo a su solici debo confirmar que el Sr. Douglos Hernánde toda nuestra co ra misión destinad: comunista que la ar Ero. Aprovecho esta oportunidad para relte Far a Vuesera Excelencia las seguridades de ni más alta y dís- papa conservador, e incluso restauracio- nista preconciliar (VATICANO Il) pue- da ser centro de un atentado de dere- chas. Sin embargo sobran pruebas acu- satorias de la autoría en los tres casos. Dijo Fernández Khrom tras el intento de asesinato: “...el silencio de Karol Wojt- yla se debe a que Nuestra Señora (Fáti- ma), en la tercera parte del mensaje, los condena a él y a sus antecesores (...)” re- firiéndose a los que siguen a Pío XII. Para la TFP Juan Pablo 11 es un fre- no que facilita la expansión del comu- nismo. Dada la concepción neonazi de TFP y sus filiales el camino es la elimi- nación física de los comunistas y socia- listas. Juan Pablo 11 sería un problema por no lanzar a la cruzada a los ocho- cientos millones de católicos que ellos si lo harían. En el caso del atentado protagoniza- do por la organización de extrema de- recha turca “Lobos Grises” se mantie- ne el criterio de resolución por la elimi- nación física si bien los intereses no se escudan en el cristianismo. INSISTENCIA EN LA “PISTA BULGARA” Decía un miembro de la millonaria fa- milia Rocquefeller que cuando ponen en duda la honorabilidad de uno lo mejor es no contestar porque cuando más se niega y afirma el agravio, el agravio que- da más difundido. Así para la supuesta “pista búlgara” se están gastando kilómetros de colum- nas de periódicos con la intención de convertirse a sí mismos en prueba, los mismos que brillaron por su ausencia en el caso de la TFP en el que aparece do- cumentalmente incriminado el embaja- dor yanky y las amistosas relaciones del presidente de los EUA. MALAS COMPAÑIAS El cruce de intereses podría traer al- go de luz sobre por qué la derecha se en- frenta entre sí. Basta recordar los casos de Sindona y Calvi en las finanzas del Vaticano con la participación directa del brazo derecho del Papa, el arzobispo Marcinkus, cuyos pasajes más gloriosos culminaron con la aparición de Calvi colgado bajo un puente de Londres. Lui- gi Mennini, el más alto cargo del Banco Vaticano, de los no clérigos, fue deteni- do por estafas múltiples. La logia ma- sónica Propaganda Dos entraba en el es- cenario de los escándalos relacionada con el Vaticano y con los sectores gol- pistas. La ruptura por intereses y el enfren- tamiento están a la orden del día. La Ca- sa Blanca monta en cólera cuando el Pa- pa Juan Pablo 11 expresa su desacuerdo con la Iniciativa de Defensa Estratégica (SDD estadounidense o “guerra de las galaxias”. Israel se siente igualmente he- rido con el documento Vaticano sobre las relaciones de los cristianos con los judios. El inicio del proceso de beatifi- cación como “mártir de cruzada” de Pla Esplí, el paso a la lista negra del Vatica- no de Ruiz Mateos al año de concedér- sele audiencia privada con su Santidad y los encuentros con los “gibraltareños” Carlos de Inglaterra y Lady Di, dejan a la derecha española desconcertada. La mayoría protestante norteamericana se siente muy satisfecha de los ataques que el Papa Juan Pablo II realiza a la igle- sia católica nicaraguense. En Holanda se forma un gran carnaval como si en lugar de la visita del Papa esperasen a doña Cuaresma. Su cabeza (la del Pa- pa) es puesta a precio, 15.000 florines de recompensa, y las calles se llenan de car- teles con este motivo. El Primer minis- tro holandés, católico, no puede menos que expresarle a Juan Pablo II: “La pa- labra Roma evoca, en buen número de nuestros conciudadanos, un sentimien- to de desconfianza y reserva”. El deseo de Wojtyla de “estar en to- das partes” es comprensible bajo el pris- ma profesional. En tiempos en que las heridas de las Malvinas aún sangraban se sentía en plenitud de forma para be- sar tierra argentina y británica. Su peregrinar por el mundo le ha lle- vado a abrazar a Marcos en Filipinas, a Galtieri en Argentina, a Joao Figuei- redo en Brasil, a Muhammed Zia-Ul- Had en Paquistán... como si con el tiem- po se hubiera olvidado que vivió en Cra- covia, muy cerca del campo de concen- tración de Auschwitz, con cierto olor a masacre. Manuel Santos

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El ojo crítico de Calros pUUlecnt WATIT a (MATA trrtbl Lt

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DOCE NUMEROS SOLOS ANTE EL PELIGRO De LA Os, DOSSIER: Los Yanquis en España n [) Fat CHANOORRO A LAS MUJERES DECIDEN CA venson EL DESPIDO A a dede A | y Y | re | al E ; E ; e dá LA CAMPAÑA dr 3 Conds Y | 194 DE OTOÑO a e Facil e estat CONTRA E a a ' | LA OTAN " — La guerrilla urbana en Europa (1D ETA. GRAPO Y "FP. 25" P | ? REVOLUCION “ LA GUERRILLA URBANA ENMARCHA: EN EUROPA ¡OTAN NO, bases fuera!! SUSCRIBETE Y APOYA A TU REVISTA